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    <title><![CDATA[elDiario.es - Antonio Montiel]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/antonio_montiel/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antonio Montiel]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Carta abierta al ministro Puente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/carta-abierta-ministro-puente_129_10778308.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El conflicto social y jur&iacute;dico que acompa&ntilde;a a la ampliaci&oacute;n norte del puerto de Valencia, nace del sorpresivo cambio de criterio protagonizado por la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) que, despu&eacute;s de tener paralizada la actuaci&oacute;n desde 2012, decidi&oacute; retomarla, pero apart&aacute;ndose de la alternativa seleccionada en el proceso de evaluaci&oacute;n que hab&iacute;a concluido con la Declaraci&oacute;n de Impacto Ambiental (DIA) de 31 de julio de 2007. Ignorando los t&eacute;rminos de esa declaraci&oacute;n, la APV opt&oacute; por alterar la configuraci&oacute;n inicial de la ampliaci&oacute;n, incrementando la profundidad de los dragados a realizar, el volumen de materiales y recursos a movilizar e incluso invadiendo espacios externos a los contemplados en la evaluaci&oacute;n ambiental. Unos cambios que se plasmaron en un anteproyecto de obras fechado en julio de 2018, completada mediante una <em>addenda</em> datada en noviembre de 2020.
    </p><p class="article-text">
        Las inercias de un funcionamiento interno tradicionalmente alejado de unos m&iacute;nimos criterios de transparencia y publicidad activa, llevaron a la APV a convocar, de manera inmediata, una licitaci&oacute;n para la concesi&oacute;n de la explotaci&oacute;n de una ampliaci&oacute;n sustancialmente distinta a la contemplada en la DIA de 2007 pero que, casualmente, se ajustaba como un guante a las previsiones de la naviera suiza MSC, deseosa de superar en dimensi&oacute;n al resto de terminales, trasladar sus tr&aacute;ficos y reducir costes internos mediante la introducci&oacute;n de procesos automatizados y la reducci&oacute;n de mano de obra. 
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por ello esa naviera fue la &uacute;nica licitadora que concurri&oacute; a la llamada de la APV que, en septiembre de 2019, acord&oacute; aceptar esa solitaria oferta, empezando a correr el plazo m&aacute;ximo de ocho meses legalmente previsto para la resoluci&oacute;n del otorgamiento de la concesi&oacute;n, plazo que expir&oacute; el 4 de enero de 2021, sin haberse producido y sobre cuya viabilidad actual cabe albergar dudas razonables.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con independencia de que haya quienes puedan seguir sosteniendo la vigencia de la DIA de 2007 para obras sensiblemente diferentes y en una situaci&oacute;n de emergencia clim&aacute;tica que est&aacute; alterando sustancialmente las condiciones del entorno a&ntilde;adiendo nuevas incertidumbres que sumar a los vaivenes de la econom&iacute;a internacional y a los conflictos geopol&iacute;ticos y demogr&aacute;ficos existentes. Un contexto lo suficientemente inestable como para empezar a aplicar, al menos, el principio de precauci&oacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ministro del ramo, le suponemos al corriente de los muchos pronunciamientos realizados desde la sociedad civil cuestionando la aplicabilidad de la vieja DIA a las nuevas obras y se&ntilde;alando las evidencias del impacto de las actuaciones portuarias sobre las playas del sur y la extensi&oacute;n de este deterioro a zonas cada vez m&aacute;s pr&oacute;ximas al parque natural del lago de La Albufera. Riesgos que anticip&oacute; la vieja DIA que incluy&oacute; la obligaci&oacute;n para la APV de realizar planes y campa&ntilde;as de vigilancia y la adopci&oacute;n de medidas correctoras que dicha entidad no ha realizado y cuya ausencia viene sufragando el gobierno central a trav&eacute;s de obras de regeneraci&oacute;n de playas de escasa eficacia. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, sabr&aacute; que se han aportado informes, alegaciones e incluso del testimonio de los mismos trabajadores portuarios que avalan el desfase entre las optimistas previsiones de unos estudios de demanda, fundados en el ilusorio crecimiento sostenido del tr&aacute;fico de contenedores, y los n&uacute;meros actuales de tr&aacute;fico real. Una realidad que, unida a la existencia comprobable de numerosa superficie ociosa y la escasa eficiencia en la gesti&oacute;n del recinto portuario, permite sostener que las terminales existentes son capaces de atender la demanda estimada para los pr&oacute;ximos 15 a&ntilde;os sin necesidad de ampliaci&oacute;n alguna. Pudiendo destinarse la inversi&oacute;n p&uacute;blica prevista a otras actuaciones que mejorar&iacute;an la resiliencia de nuestras ciudades frente al cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de estos argumentos forman parte del contenido de las tres demandas ya formuladas ante diversas instancias judiciales por colectivos y asociaciones ciudadanas, integradas en la <em>Comissi&oacute; Ciutat-Port</em>. En particular, creemos necesario recordarle el procedimiento seguido ante el TSJ de Madrid contra la Resoluci&oacute;n de marzo de 2021 del Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica que pretend&iacute;a atribuirle a la APV la doble condici&oacute;n de &oacute;rgano promotor de la ampliaci&oacute;n y, al tiempo, &oacute;rgano sustantivo a efectos ambientales. 
    </p><p class="article-text">
        Debiera saber tambi&eacute;n que existe un auto judicial de diciembre de 2022 que impuso la suspensi&oacute;n cautelar de dicha resoluci&oacute;n. Una medida deliberadamente ignorada por la APV que precipit&oacute; en esas mismas fechas la aprobaci&oacute;n del nuevo proyecto de construcci&oacute;n que Vd. apadrina ahora ante el Consejo de Ministros, careciendo del preceptivo pronunciamiento formal de Puertos del Estado sobre la necesidad o no de una nueva evaluaci&oacute;n ambiental. 
    </p><p class="article-text">
        Ese proyecto por el que usted brind&oacute; en el coctel celebrado en la sede de la APV hace tan s&oacute;lo unos d&iacute;as, ni siquiera incorpora la totalidad de las 21 condiciones vinculantes se&ntilde;aladas en el informe de 18 de noviembre de 2022, de la Direcci&oacute;n General de la Costa y el Medio Marino del Ministerio que dirige su compa&ntilde;era de gabinete la se&ntilde;ora Ribera. Una carencia que descalifica la fiabilidad del expediente.
    </p><p class="article-text">
        Estas y otras razones de las que le podr&aacute;n ilustrar en su propio ministerio, llevaron a que la autorizaci&oacute;n de ese mismo proyecto, cuyas supuestas excelencias proclaman los conspicuos representantes del lobby del hormig&oacute;n, ya fuese retirado del orden del d&iacute;a del Consejo de Ministros en enero de este mismo a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Porque esta ampliaci&oacute;n, como usted ya deber&iacute;a saber, no es s&oacute;lo es controvertida en s&iacute; misma, sino que, como estudios elaborados por encargo de los propios defensores de la ampliaci&oacute;n no han podido ocultar, es la antesala para un conjunto de infraestructuras de viejo cu&ntilde;o tales como duplicaciones de autov&iacute;as y carreteras, nuevas zonas log&iacute;sticas y la recuperaci&oacute;n de otros viejos proyectos de alto impacto territorial e intenso consumo de recursos, lo que representar&iacute;a un coste adicional para la hacienda p&uacute;blica que podr&iacute;a acabar triplicando la inversi&oacute;n privada comprometida por el aspirante a concesionario. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la coartada necesaria para la creaci&oacute;n de una burbuja de infraestructuras y megaproyectos con que alimentar el beneficio f&aacute;cil de un pu&ntilde;ado de grandes contratistas de obras p&uacute;blicas y su s&eacute;quito de subcontratas, algo de lo que ya tenemos sobrada experiencia en esta tierra en tanto que aliment&oacute; tiempos de despilfarro y corrupci&oacute;n que esta sociedad no se merece volver a vivir.
    </p><p class="article-text">
        Estas y otras razones le hubi&eacute;semos querido exponer a usted personalmente si hubiese atendido la petici&oacute;n de entrevista que le solicitamos por escrito en cuanto conocimos que quer&iacute;a hacer su primer viaje oficial precisamente al puerto de Valencia. Y a&uacute;n seguimos pensando que una decisi&oacute;n tan compleja y con tantas implicaciones sociales, ambientales, territoriales y pol&iacute;ticas como la que usted pretende avalar en el Consejo de Ministros no debiera ser adoptada sin conocer de primera mano los argumentos de una sociedad civil tremendamente preocupada por el deterioro de nuestro patrimonio territorial y el sacrificio del derecho a un medioambiente adecuado para el desarrollo y la calidad de vida de la ciudadan&iacute;a, en favor de obtusos intereses estrictamente privados.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/carta-abierta-ministro-puente_129_10778308.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Dec 2023 10:34:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Carta abierta al ministro Puente]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desescalar, cooperar, federalizar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/desescalar-cooperar-federalizar_132_6024616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Seis pr&oacute;rrogas despu&eacute;s de la declaraci&oacute;n inicial de estado de alarma, del 14 de marzo de 2020, y toneladas de crispaci&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;s tarde, los inevitables equilibrios pol&iacute;tico-territoriales del modelo auton&oacute;mico asim&eacute;trico nacido de la Constituci&oacute;n de 1978, parecen haber impuesto su l&oacute;gica sobre cualesquiera otras consideraciones.
    </p><p class="article-text">
        Tras una f&eacute;rrea centralizaci&oacute;n de la direcci&oacute;n de la lucha contra la pandemia y una estrategia de gesti&oacute;n de crisis y de comunicaci&oacute;n que no ha estado exenta de pol&eacute;micas y agravios, ahora, con m&aacute;s de la mitad de los territorios y de su poblaci&oacute;n ya en fase tres, el tramo final del plan estatal de desescalada viene a incorporar a las Comunidades Aut&oacute;nomas bajo el estandarte de la &ldquo;cogobernanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta qu&eacute; punto este golpe de tim&oacute;n ha sido fruto de la convicci&oacute;n o tan solo de la necesidad de asegurar complicidades para la votaci&oacute;n de la &uacute;ltima pr&oacute;rroga del estado de alarma o incluso de eventuales acuerdos territoriales futuros, es ahora ya irrelevante.      
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que la pandemia no ha alcanzado a ocultar es la existencia de una crisis territorial no resuelta y que, combinada con la crisis econ&oacute;mica y social que, como todo indica, seguir&aacute; a la emergencia sanitaria, puede derivar en una situaci&oacute;n extremadamente conflictiva una vez que las urgencias del presente dejen paso a los d&eacute;ficits institucionales de siempre.
    </p><p class="article-text">
        El deficiente funcionamiento de los escasos instrumentos legales  habilitados para favorecer la cooperaci&oacute;n institucional, unido a la ausencia de una cultura pol&iacute;tica favorable al dialogo constructivo y la colaboraci&oacute;n multilateral, junto a otras carencias, entre las que no es la menor el obsoleto e injusto sistema de financiaci&oacute;n, se han revelado letales para un modelo auton&oacute;mico incapaz de evolucionar con suficiente flexibilidad como para mantener los v&iacute;nculos cohesivos b&aacute;sicos por encima de las diferencias nacionales subyacentes.
    </p><p class="article-text">
        La reforma en profundidad de un Senado que, como recordaba hace ya veinte a&ntilde;os el profesor Jordi Sol&eacute; Tura, &ldquo;ha sido y es el gran error de la Constituci&oacute;n&rdquo;, por su falta de audacia al vincularlo a las viejas provincias en lugar de a las nuevas autonom&iacute;as, sigue siendo una demanda pendiente y compartida por amplios sectores de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Pero algo semejante puede afirmarse de los remiendos habilitados para suplir las carencias de una c&aacute;mara de representaci&oacute;n y articulaci&oacute;n territorial incapacitada desde su mismo origen.
    </p><p class="article-text">
        La escasa operatividad de la &ldquo;Comisi&oacute;n General de las Comunidades Aut&oacute;nomas&rdquo; del Senado, as&iacute; como la irregularidad y nula eficacia de los escasos &ldquo;Debates sobre el Estado de las Autonom&iacute;as&rdquo;, ambos introducidos en la reforma de su Reglamento de 1994, no han hecho sino evidenciar a&uacute;n m&aacute;s las carencias pol&iacute;ticas y funcionales del modelo nacido de una coyuntura hist&oacute;rica ya superada. 
    </p><p class="article-text">
        La misma Conferencia de Presidentes, una iniciativa impulsada por Rodr&iacute;guez Zapatero en 2004 con vocaci&oacute;n de constituirse en &oacute;rgano de cooperaci&oacute;n multilateral de alto nivel pol&iacute;tico, tan solo hab&iacute;a llegado a reunirse un total de seis ocasiones en los &uacute;ltimos quince a&ntilde;os. Mientras que, desde la declaraci&oacute;n del actual estado de alarma, se han celebrado un total de trece encuentros, de car&aacute;cter telem&aacute;tico y sin apenas ausencias, y ya se anuncia un posible encuentro presencial para antes de agosto.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia ha alterado, tambi&eacute;n en el &aacute;mbito institucional, viejas  reglas y rutinas. Frente a la vocaci&oacute;n centralizadora de las primeras semanas parece abrirse paso t&iacute;midamente una nueva l&oacute;gica de reconocimiento de la diversidad y de profundizaci&oacute;n en las respectivas competencias exclusivas de cada instituci&oacute;n sin renunciar a la cooperaci&oacute;n pol&iacute;tica y al dialogo para superar las limitaciones del estrecho marco constitucional actual.  Dos requisitos imprescindibles para una recuperaci&oacute;n que debe asentarse tanto en un cambio profundo de modelo productivo y la consolidaci&oacute;n y garant&iacute;a de robustos servicios p&uacute;blicos y derechos sociales, como en la articulaci&oacute;n federal de un proyecto compartido e ilusionante de convivencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Antonio Montiel M&aacute;rquez, abogado y polit&oacute;logo, coautor del libro &lsquo;Acord del Bot&agrave;nic. La v&iacute;a valenciana para el cambio pol&iacute;tico&rsquo; (Balandra ed.)</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/desescalar-cooperar-federalizar_132_6024616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2020 16:34:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Desescalar, cooperar, federalizar]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gobernar “mancha”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/gobernar-mancha_132_1237006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Estamos a las puertas del que ser&iacute;a el primer gobierno estatal de coalici&oacute;n desde la recuperaci&oacute;n de la democracia en Espa&ntilde;a. Si las negociaciones entre fuerzas pol&iacute;ticas y consultas internas lo permiten ser&iacute;a, adem&aacute;s, un gobierno de coalici&oacute;n con una agenda social y de progreso. Algo que no suced&iacute;a desde los tiempos de la segunda Rep&uacute;blica espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hay que admitir que ha tenido que ser el empe&ntilde;o de una ciudadan&iacute;a m&aacute;s responsable que algunos dirigentes pol&iacute;ticos la que haya puesto encima de la mesa lo evidente. Y es que la repetici&oacute;n de elecciones que acabamos de padecer no pod&iacute;a llevar m&aacute;s a que a una situaci&oacute;n semejante a la que algunos pretend&iacute;an conjurar.
    </p><p class="article-text">
        Estamos de nuevo, aunque con seis meses de retraso y algo m&aacute;s de irritaci&oacute;n ciudadana y deterioro de la convivencia, ante la obligaci&oacute;n del PSOE y Unidas Podemos de articular agenda susceptible de sumar a otras fuerzas pol&iacute;ticas dispuestas a hacerse cargo de la lucha contra una desigualdad que comienza a hacerse estructural y a adoptar medidas frente a la emergencia clim&aacute;tica. Una hoja de ruta que incluya pol&iacute;ticas de justicia social, lucha a fondo por la igualdad de g&eacute;nero y erradicaci&oacute;n de la violencia machista, profundizaci&oacute;n democr&aacute;tica y redefinici&oacute;n del modelo territorial.
    </p><p class="article-text">
        Nos hemos pasado los &uacute;ltimos a&ntilde;os debatiendo sobre el fin del bipartidismo y la reconfiguraci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico, pero nunca hasta ahora esa conclusi&oacute;n hab&iacute;a alcanzado a expresarse con tama&ntilde;a intensidad.
    </p><p class="article-text">
        Desde ahora y durante los pr&oacute;ximos a&ntilde;os cualquier gobierno, sea cual sea su orientaci&oacute;n, requerir&aacute; del acuerdo entre diferentes fuerzas pol&iacute;ticas. Ya sea bajo la forma expresa de gobierno de coalici&oacute;n, compartiendo solidariamente responsabilidades de gesti&oacute;n en el Consejo de Ministros,&nbsp; bajo la m&aacute;s liviana de acuerdo program&aacute;tico sin presencia ministerial, o de simple acuerdo de m&iacute;nimos para asegurar una investidura.
    </p><p class="article-text">
        Incluso en el improbable supuesto de que se frustrasen las actuales negociaciones y se llevase a cabo una nueva convocatoria electoral, el resultado solo puede desembocar en un resultado pol&iacute;tico plural, lejos ya de mayor&iacute;as absolutas. Aunque de repetirse elecciones nuevamente lo que nos jugamos como sociedad es favorecer la agitaci&oacute;n populista de una extrema derecha que podr&iacute;a convertirse en determinante para un gobierno, tambi&eacute;n de coalici&oacute;n, aunque con un programa pol&iacute;tico netamente ultraconservador.
    </p><p class="article-text">
        Una repetici&oacute;n electoral no s&oacute;lo podr&iacute;a ser letal para la confianza de la ciudadan&iacute;a en las instituciones, adem&aacute;s de consumir un tiempo y unos recursos econ&oacute;micos preciosos para atender otras prioridades, sino que dar&iacute;a alas a la estrategia de la ingobernabilidad a la que aspira la ultraderecha espa&ntilde;ola. Una perspectiva que pone muy dif&iacute;cil a otras fuerzas pol&iacute;ticas progresistas optar por el voto negativo a la investidura.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es posible que en el preacuerdo suscrito entre PSOE y UP haya pesado m&aacute;s el instinto de supervivencia de sus respectivos dirigentes que un an&aacute;lisis sosegado de la complejidad de las tareas que va a tener que afrontar un gobierno plural entre fuerzas que no solo han competido electoralmente, sino que no han dudado en intentar neutralizarse pol&iacute;ticamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo habr&aacute; que invertir esfuerzos en limar la desconfianza mutua nacida de aquella confrontaci&oacute;n y, especialmente, de la ausencia de teorizaci&oacute;n de unos y de otros sobre c&oacute;mo habr&iacute;a de gestionarse un momento como este en el que el di&aacute;logo, el acuerdo program&aacute;tico y la responsabilidad compartida ante la ciudadan&iacute;a se han convertido en insoslayables.
    </p><p class="article-text">
        Por si esto fuera poco, el gobierno de coalici&oacute;n que pueda formarse tras superar el procedimiento de investidura tendr&aacute; que hacer frente a una legislatura muy complicada. La Uni&oacute;n Europea y los poderes empresariales y financieros mantendr&aacute;n su presi&oacute;n en la direcci&oacute;n de seguir con recortes en derechos y servicios p&uacute;blicos. Por otra parte, la crisis territorial demandar&aacute; de una gran capacidad de di&aacute;logo y flexibilidad para articular un proceso de reformas asumibles desde posiciones ahora enrocadas.
    </p><p class="article-text">
        Por encima de su reciente participaci&oacute;n en seis gobiernos auton&oacute;micos de coalici&oacute;n, este es de verdad el momento de p&eacute;rdida de la inocencia para Podemos. Lo admit&iacute;a el propio Iglesias en su carta a la militancia cuando anticipaba que iban a encontrarse con &ldquo;<em>muchos l&iacute;mites y contradicciones</em>&rdquo; y que tendr&iacute;an que &ldquo;<em>ceder en muchas cosas</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que gobernar &ldquo;mancha&rdquo;. Adem&aacute;s de tener que compartir decisiones espinosas, el riesgo de defraudar las expectativas de los sectores sociales golpeados por la crisis y sus secuelas estar&aacute; presente y el de caer en la simple y anodina institucionalizaci&oacute;n, tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No ser&aacute; f&aacute;cil demostrar con hechos que val&iacute;a la pena exigir con tanta insistencia estar presente en un gobierno que lo m&aacute;s probable es que no goce de mucho margen de maniobra.
    </p><p class="article-text">
        Estos son tiempos in&eacute;ditos que exigir&aacute;n grandes dosis de imaginaci&oacute;n y audacia para hacer frente a una recesi&oacute;n que anticipa transformaciones profundas que apuntan a estrechar a&uacute;n m&aacute;s las condiciones vitales y oportunidades de futuro de esa mayor&iacute;a social a la que se quiere representar.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, ahora que nadie habla ya en Podemos de &ldquo;<em>sorpasso</em>&rdquo; al PSOE, hay que reflexionar y mucho en c&oacute;mo afrontar con humildad y talento la tarea de articular la cooperaci&oacute;n con el anta&ntilde;o rival pol&iacute;tico con la finalidad de dar respuestas realistas y efectivas a las demandas y aspiraciones de una ciudadan&iacute;a que merece y necesita con urgencia que sus representantes sepan estar a la altura de este momento hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Antonio Montiel M&aacute;rquez,&nbsp; abogado y polit&oacute;logo. Coautor del libro &ldquo;Acord del Bot&agrave;nic.&nbsp;La v&iacute;a valenciana para el cambio pol&iacute;tico&rdquo; (Balandra ed.).</strong><em>Acord del Bot&agrave;nic.&nbsp;</em><em>La v&iacute;a valenciana para el cambio pol&iacute;tico&ldquo; (Balandra ed.).</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/gobernar-mancha_132_1237006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Nov 2019 07:03:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Gobernar “mancha”]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El agua potable ¿derecho humano o mercancía?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/agua-potable-derecho-humano-mercancia_132_1821670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La Asamblea General de las Naciones Unidas reconoci&oacute; expl&iacute;citamente el 28 de julio de 2010 el derecho humano al agua y al saneamiento. Desde esa fecha muchos son los acuerdos y resoluciones de car&aacute;cter internacional que han venido reforzando esa consideraci&oacute;n del agua como derecho humano.
    </p><p class="article-text">
        En noviembre de 2002, el Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales de la ONU adopt&oacute; la Observaci&oacute;n General n&uacute;mero quince que declara, &ldquo;El derecho humano al agua es indispensable para vivir dignamente y es condici&oacute;n previa para la realizaci&oacute;n de otros derechos humanos&rdquo; como la salud, as&iacute; como a disfrutar de un nivel de vida adecuado, defini&eacute;ndolo como el derecho de cada persona a disponer de agua suficiente, saludable, f&iacute;sicamente accesible y asequible para el uso personal y dom&eacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la base de estas y otras declaraciones y decisiones internacionales, la sociedad civil europea puso en marcha la iniciativa ciudadana ICE <em>Rigtht2Water </em>que ha reunido casi dos millones de firmas para instar  a la Comisi&oacute;n Europea a que  adopte medidas para que el abastecimiento de agua potable y la gesti&oacute;n de recursos h&iacute;dricos no se rijan por las normas del mercado interior como si de una mercanc&iacute;a m&aacute;s se tratase y que se incorpore un modelo de prestaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos de agua y saneamiento desde un &oacute;ptica de derechos humanos.     
    </p><p class="article-text">
        En Europa desde hace a&ntilde;os se viene produciendo un intenso debate acerca del modelo id&oacute;neo de gesti&oacute;n de los servicios b&aacute;sicos que ha llevado a que, en el caso del suministro domiciliario de agua potable, la mayor parte de las grandes ciudades europeas hayan optado ya por la gesti&oacute;n p&uacute;blica de este servicio. No s&oacute;lo eso, en un pa&iacute;s como Francia, que alberga la sede de las dos mayores multinacionales del agua, Par&iacute;s, junto a otras ciudades de referencia, han recuperado ya la gesti&oacute;n municipal del servicio del agua, consiguiendo no solo importantes rebajas en el recibo a pagar por la ciudadan&iacute;a y sino poner de manifiesto el fracaso de la gesti&oacute;n privada. La tendencia a remunicipalizar, es decir, recuperar la gesti&oacute;n p&uacute;blica de los servicios de abastecimiento de agua, ha propiciado adem&aacute;s, el reconocimiento de un m&iacute;nimo vital de suministro garantizado para todas aquellas personas sin recursos econ&oacute;micos o en riesgo de exclusi&oacute;n social, as&iacute; como la prohibici&oacute;n de los cortes de suministro domiciliario.      
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en Espa&ntilde;a la privatizaci&oacute;n del servicio afecta a m&aacute;s del 55% de la poblaci&oacute;n y casi el 90% de los contratos est&aacute;n controlados por tan solo dos empresas vinculadas a grupos multinacionales, impidiendo as&iacute; la libre competencia y constituy&eacute;ndose en un aut&eacute;ntico oligopolio que se asegura altos beneficios. Medidas derivadas de  la nefasta Ley Montoro,  junto a la Ley 27/2013, de Racionalizaci&oacute;n y Sostenibilidad de la Administraci&oacute;n Local, imposibilitan a los ayuntamientos el ejercicio directo de sus propias competencias, al tiempo que favorecen la gesti&oacute;n de servicios a trav&eacute;s de empresas externas.  
    </p><p class="article-text">
        En este contexto es especialmente importante la resoluci&oacute;n adoptada este 15 de noviembre en el Congreso a iniciativa del Grupo Confederal Unidos Podemos-ECP-EM, con la oposici&oacute;n de PP y Ciudadanos y la abstenci&oacute;n de PDeCAT, para facilitar la recuperaci&oacute;n por parte de los municipios de la gesti&oacute;n directa del ciclo del agua, priorizando el consumo humano. Es una orientaci&oacute;n fundamental para avanzar en pol&iacute;ticas que aseguren la eficiencia, la equidad social y la gesti&oacute;n democr&aacute;tica de un bien com&uacute;n y un derecho humano b&aacute;sico que no puede estar subordinado a la obtenci&oacute;n de beneficios privados. 
    </p><p class="article-text">
        Un aspecto adicional, pero no menor de la gesti&oacute;n privada del suministro domiciliario de agua potable y otros servicios ligados al ciclo urbano del agua como el saneamiento y la depuraci&oacute;n, es el denominado &ldquo;canon concesional&rdquo;,  que se ha convertido en una importante fuente de recursos para unos ayuntamientos estructuralmente mal financiados y en un incentivo a la privatizaci&oacute;n. Un canon que acaba siendo repercutido a las personas usuarias a largo de los a&ntilde;os, siempre bajo f&oacute;rmulas opacas que aseguran importantes ingresos e intereses financieros sin ning&uacute;n tipo de control.
    </p><p class="article-text">
        Al no quedar sujeto a un control efectivo, ese &ldquo;canon&rdquo;, no revierte en nuevas infraestructuras o mejora de las instalaciones ya existentes; tampoco contribuye a paliar el despilfarro de un recurso valioso y escaso como el agua, que presenta un &iacute;ndice de fugas en conducciones urbanas pr&oacute;ximo al 50% en buena parte de las redes de ciudades espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        Un canon concesional anticipado, que fue prohibido en Francia en los a&ntilde;os noventa por su potencial poder &ldquo;corruptor&rdquo;, extremo sobre el que han alertado entidades sociales y expertos acad&eacute;micos, como las agrupadas entorno a Fundaci&oacute;n por la Nueva Cultura del Agua, https://fnca.eu y que fue tambi&eacute;n objeto de denuncia por el Defensor del Pueblo Andaluz en su informe sobre &ldquo;Servicios de suministro de agua, Garant&iacute;as y derechos&rdquo;, de diciembre de 2015.     
    </p><p class="article-text">
        Los ayuntamientos de este pa&iacute;s, por su decisiva contribuci&oacute;n a la promoci&oacute;n de pr&aacute;cticas de participaci&oacute;n y mejora de la calidad democr&aacute;tica y al Estado de bienestar,  se han ganado el derecho a ser considerados mayores de edad y no pueden estar sometidas a l&oacute;gicas de austeridad, impuestas desde patrones ideol&oacute;gicos contrarios a la autonom&iacute;a municipal y a los derechos sociales como es la, inexplicablemente a&uacute;n vigente, Ley Montoro.  
    </p><p class="article-text">
        Con grandes esfuerzos pero tambi&eacute;n con inteligencia colectiva, algunos ayuntamientos espa&ntilde;oles est&aacute;n siendo vanguardia del esfuerzo para la remunicipalizaci&oacute;n de servicios b&aacute;sicos en beneficio de la ciudadan&iacute;a, Medina Sidonia en C&aacute;diz, Valladolid o C&oacute;rdoba son ya un referente pero urge cambiar el marco normativo estatal e incorporar la colaboraci&oacute;n de las comunidades aut&oacute;nomas para facilitar un cambio de modelo efectivo, que pase tambi&eacute;n por favorecer formulas asociativas supramunicipales, para la gesti&oacute;n de servicios. 
    </p><p class="article-text">
        Una apuesta decidida, que haga posible la gesti&oacute;n p&uacute;blica de los servicios b&aacute;sicos, como los ligados al derecho humano al agua y su ciclo, junto a la mejora estructural de la autonom&iacute;a y financiaci&oacute;n municipal, est&aacute; llamada a ocupar la posici&oacute;n  central en los programas pol&iacute;ticos de las convocatorias electorales para 2019.  
    </p><p class="article-text">
        La apuesta inaplazable por una gesti&oacute;n p&uacute;blica eficiente, sostenible, transparente y que democratice el derecho humano al agua y a otros servicios b&aacute;sicos para la ciudadan&iacute;a, es hoy ya, un reto para los gobiernos locales y territoriales progresistas del siglo XXI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Montiel, Rosana Pastor]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/agua-potable-derecho-humano-mercancia_132_1821670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Nov 2018 15:58:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El agua potable ¿derecho humano o mercancía?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dejen ya el Monopoly]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/dejen-monopoly_132_2943382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La temeraria y prolongada alianza entre las finanzas y el ladrillo ha tenido en Espa&ntilde;a consecuencias devastadoras que, de una forma u otra, acabamos pagando las gentes de a pie.
    </p><p class="article-text">
        Pagamos el vergonzoso episodio de un rescate bancario que ha costado, al menos oficialmente,  a la Hacienda p&uacute;blica -la de todos- setenta y siete mil millones de euros. Pero tambi&eacute;n las consecuencias, en forma de recortes en servicios p&uacute;blicos, de la atenci&oacute;n preferente a la deuda p&uacute;blica y de la crisis recaudatoria derivada del alto desempleo, trabajo precario y bajo consumo interno. Los efectos de esta situaci&oacute;n han arruinado el presente y comprometido el futuro de millones de personas que se cre&iacute;an seguras en el espejismo de las &ldquo;clases medias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El pinchazo de la burbuja inmobiliaria ha dado lugar adem&aacute;s a una insostenible paradoja. Mientras el parque de viviendas vac&iacute;as en Espa&ntilde;a ronda los dos millones de unidades, m&aacute;s de 300.000 de ellas en la Comunidad Valenciana, la alarmante cifra de desahucios sigue siendo un s&iacute;ntoma de que algo falla en el sistema en lo que al derecho a una vivienda digna se refiere.
    </p><p class="article-text">
        Durante los tres primeros trimestres de 2017, los desahucios afectaron a 230 familias por d&iacute;a h&aacute;bil, 31 cada d&iacute;a en la Comunidad Valenciana y los derivados de arrendamientos empiezan a superar ya a las ejecuciones hipotecarias. Esta es una realidad insoportable para una sociedad avanzada. Se trata de una verdadera emergencia social.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como reivindica la PAH, urge un marco legal general en materia de vivienda para evitar el drama de los desahucios, reforzar la posici&oacute;n de la ciudadan&iacute;a frente a la prepotencia de las entidades financieras, combatir el sobreendeudamiento con medidas como la daci&oacute;n en pago retroactiva y facilitar el alquiler asequible. Es necesario actuar para dar cumplimiento real a la previsi&oacute;n constitucional de impedir la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica, evitando nuevas expansiones innecesarias, pero tambi&eacute;n para impedir la expulsi&oacute;n del vecindario y la <em>gentrificaci&oacute;n</em> de barrios y centros hist&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        Los indicadores anuncian una nueva burbuja que afectar&iacute;a al alquiler. El precio medio subi&oacute; un 15,9% en 2016 y encadena ya tres a&ntilde;os consecutivos de subidas. A esta escalada de precios se une el endurecimiento de las condiciones para acceder a un alquiler, tal y como han denunciado organizaciones de consumidores como FACUA.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a presenta uno de los peores &iacute;ndices de vivienda en alquiler de la Uni&oacute;n Europea. Solo un 17&rsquo;3 % seg&uacute;n la &uacute;ltima Encuesta Continua de Hogares publicada por el INE, frente a una media europea que ronda el 30%. Pero en oferta de alquiler p&uacute;blico descendemos hasta compartir las &uacute;ltimas posiciones entre Letonia y Rumania.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, el pasado noviembre el ministro I&ntilde;igo de la Serna se felicitaba en el Senado por la evoluci&oacute;n global del sector inmobiliario. Una actitud irresponsable alentada por la vana ilusi&oacute;n de que puedan regresar aquellos &ldquo;buenos tiempos&rdquo; del pelotazo.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la obstinada oposici&oacute;n del gobierno de Rajoy a cualquier regulaci&oacute;n que afecte a las l&oacute;gicas de mercado, son necesarios cambios legales profundos, en la l&iacute;nea de la iniciativa de la PAH.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s es necesaria una acci&oacute;n decidida desde los poderes p&uacute;blicos territoriales. El margen para pol&iacute;ticas p&uacute;blicas auton&oacute;micas que estimulen el arrendamiento privado y aumenten la oferta de viviendas para alquiler p&uacute;blico sigue siendo amplio. Para actuar basta con voluntad pol&iacute;tica, capacidad de gesti&oacute;n y presupuesto.
    </p><p class="article-text">
        Por ello hemos introducido en el Presupuesto de la Generalitat para 2018 y sucesivos, una dotaci&oacute;n inicial de setenta y cinco millones de euros para la compra de viviendas a particulares para ofrecerlas en alquiler a familias en situaci&oacute;n de necesidad habitacional, adem&aacute;s de otras partidas para pasar a alquiler social alrededor de 350 viviendas p&uacute;blicas que permanec&iacute;an sin vender y cerradas desde hac&iacute;a a&ntilde;os. Hemos incorporado deducciones fiscales para las familias con menores ingresos y que vivan en r&eacute;gimen de alquiler. Son acciones pol&iacute;ticas de choque cuya aplicaci&oacute;n vamos a vigilar estrechamente.
    </p><p class="article-text">
        No ser&aacute; posible un cambio de modelo productivo sin desactivar los fundamentos de un sistema  que, con la entusiasta complicidad del capital financiero, ha apostado durante d&eacute;cadas por el <em>monopoly</em> del suelo y la vivienda en propiedad, como elementos dinamizadores de una econom&iacute;a altamente especulativa.
    </p><p class="article-text">
        Una pol&iacute;tica que ha dibujado un pa&iacute;s donde millones de familias se ven atrapadas en la jaula de las hipotecas, ya sea como titulares o avalistas. Un pa&iacute;s cuajado de viviendas vac&iacute;as mientras centenares de miles de familias y j&oacute;venes carecen de acceso  a una vivienda digna.
    </p><p class="article-text">
        La vivienda es una necesidad b&aacute;sica para una vida digna y los derechos humanos no se juegan al <em>monopoly</em>. El alquiler p&uacute;blico merece ocupar una posici&oacute;n central en la estrategia frente a la especulaci&oacute;n, como instrumento para contribuir a hacer ciudades m&aacute;s humanas y sostenibles. Una pol&iacute;tica clave para construir una sociedad m&aacute;s inclusiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/dejen-monopoly_132_2943382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jan 2018 09:01:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Dejen ya el Monopoly]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Alquiler,Antonio Montiel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tratados que nos maltratan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/tratados-maltratan_132_3363325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Causa extra&ntilde;eza y no poca irritaci&oacute;n entre amplios sectores sociales las prisas de algunos estados, entre ellos Espa&ntilde;a, para completar el proceso de aprobaci&oacute;n por los pa&iacute;ses de la UE del Acuerdo Econ&oacute;mico y Comercial Global con Canad&aacute; (CETA).
    </p><p class="article-text">
        Ya en febrero de 2015, cuando el Parlamento Europeo aprob&oacute; la primera parte del Tratado fueron muchas las organizaciones sociales, sindicatos y expertos que se&ntilde;alaron la ausencia de estudios y an&aacute;lisis solventes acerca de las consecuencias que este Acuerdo podr&iacute;a tener tanto para los productores locales como para los derechos sociales y de los consumidores europeos, espa&ntilde;oles y valencianos.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, de las 145 Denominaciones de Origen e Indicaciones Geogr&aacute;ficas Protegidas que recibir&aacute;n protecci&oacute;n en Canad&aacute;, tan s&oacute;lo 26 ser&aacute;n espa&ntilde;olas (b&aacute;sicamente aceites) y de ellas solo dos valencianas, las registradas como &ldquo;Turrones de Xixona y Alacant&rdquo; y &ldquo;C&iacute;tricos valencianos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No es una cuesti&oacute;n sin importancia, pensemos que el resto de productos no protegidos, a&uacute;n con Denominaci&oacute;n de Origen reconocida, incluso a nivel europeo, podr&aacute;n ser copiados por empresas canadienses o que operen a trav&eacute;s de Canad&aacute; y registrados como marcas de all&iacute;. Una desprotecci&oacute;n que amenaza la viabilidad de productos de nuestra Comunidad tales como &ldquo;Carchofa de Benicarl&oacute;&rdquo;, &ldquo;Kaki de la Rivera del X&uacute;quer&rdquo;, &ldquo;Arr&oacute;s de Val&egrave;ncia&rdquo;, &ldquo;Nespres de Callosa&rdquo; o &ldquo;Xufa de Val&egrave;ncia&rdquo;, entre otros muchos. 
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, a trav&eacute;s del mecanismo de las Denominaciones de Origen e Indicaciones Geogr&aacute;ficas Protegidas, se ha buscado proteger la calidad agroalimentaria y a los consumidores a trav&eacute;s de una mejor informaci&oacute;n sobre los m&eacute;todos de producci&oacute;n y certificaci&oacute;n del origen del producto, favoreciendo tambi&eacute;n la creaci&oacute;n de valor y el desarrollo del medio rural, adem&aacute;s de posibilitar a los productores un mejor acceso al mercado y una mayor redistribuci&oacute;n del valor a&ntilde;adido en la cadena de producci&oacute;n. Otros efectos positivos adicionales han sido la protecci&oacute;n del medio ambiente por la potenciaci&oacute;n de m&eacute;todos de producci&oacute;n m&aacute;s naturales y sostenibles y la fijaci&oacute;n de poblaci&oacute;n en un medio rural con graves riesgos de despoblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En este despiadado entorno de globalizaci&oacute;n ultraliberal que Tratados como el CETA vienen a reforzar, nuestros productos tradicionales, fruto de un conocimiento centenario, de una especializaci&oacute;n local que responde a una historia, un entorno territorial y humano, quedan reducidos a una simple cuesti&oacute;n de &ldquo;propiedad intelectual&rdquo; y de &ldquo;marca registrada&rdquo;. Y nuestros productores, en su mayor&iacute;a explotaciones familiares de peque&ntilde;o tama&ntilde;o, no podr&aacute;n pedir el amparo de los tribunales nacionales sino que para hacer valer sus derechos habr&aacute;n de someterse al arbitrio de Tribunales Especiales mediante costosos procedimientos en los que es evidente la posici&oacute;n de superioridad de que gozar&aacute;n las grandes operadoras agroalimentarias transnacionales. 
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplos ya existen, Canad&aacute; produce y comercializa actualmente c&iacute;tricos con la enga&ntilde;osa marca &ldquo;Valencia Orange&rdquo;. Una denominaci&oacute;n que proteger&aacute; el CETA sin atenci&oacute;n ninguna al lugar de producci&oacute;n de la fruta. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no es este el &uacute;nico motivo de queja de nuestros productores y actores locales. El Tratado que tan precipitadamente algunos quieren ratificar multiplica por ocho las toneladas de carne de origen bovino que entrar&aacute;n en Europa procedentes de Canad&aacute;, por seis las toneladas de carne de porcino, por tres las toneladas de trigo y por seis las actuales cuotas de importaci&oacute;n de ma&iacute;z, lo que inevitablemente ir&aacute; en detrimento de la producci&oacute;n aut&oacute;ctona y de los precios de esta. Mientras que no existe garant&iacute;a alguna de un eventual crecimiento de exportaciones valencianas a Canad&aacute;.
    </p><p class="article-text">
         Todo ello sin mencionar el posible coladero que puede representar esta v&iacute;a para productos procedentes de pa&iacute;ses terceros pero manipulados y comercializados en Canad&aacute;. No s&oacute;lo productos agropecuarios sino otras manufacturas de pa&iacute;ses terceros, como pudiera ser el caso de China, quien ya es el segundo socio comercial m&aacute;s importante de Canad&aacute; y con quien mantiene intensas conversaciones para un tratado bilateral de libre comercio desde hace a&ntilde;os. Un eventual acuerdo que podr&iacute;a colocar a la industria y las trabajadoras y trabajadores europeos en una delicad&iacute;sima situaci&oacute;n de vulnerabilidad. 
    </p><p class="article-text">
         El PSOE vot&oacute; en el Parlamento Europeo a favor de ratificar el CETA no s&oacute;lo sin los estudios y an&aacute;lisis previos que un elemental principio de cautela recomendaba sino tambi&eacute;n sin la previa verificaci&oacute;n de sus t&eacute;rminos por el Tribunal de Justicia Europeo. Tampoco apoy&oacute; en el Congreso de los Diputados la propuesta de su previo examen por el Tribunal Constitucional. 
    </p><p class="article-text">
        En la Comunidad Valenciana, a&uacute;n seguimos esperando los informes para evaluar el impacto que el CETA pudiera tener sobre nuestros principales sectores econ&oacute;micos, nuestros servicios p&uacute;blicos y el marco laboral y medioambiental que reclamamos al Consell el mes de mayo del pasado a&ntilde;o y cuya petici&oacute;n se reiter&oacute; por les Corts el 21 de septiembre de 2016. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, en la medida en que este Tratado no entrar&aacute; en vigor plenamente hasta que sea ratificado por los 28 estados de la UE, volvemos a exigir un debate p&uacute;blico acerca del previsible impacto del CETA en el futuro econ&oacute;mico de nuestros productores y de la ciudadan&iacute;a europea. 
    </p><p class="article-text">
        Todo indica que las &eacute;lites pol&iacute;ticas de siempre, las que ordenan votar a sus diputadas y diputados en el Parlamento Europeo y en los parlamentos nacionales sin esperar a un debate social ordenado en torno a la opini&oacute;n de expertos independientes, siguen empe&ntilde;ados en colocarse del lado de los intereses de las grandes corporaciones.
    </p><p class="article-text">
        Los Tratados de nueva generaci&oacute;n como el CETA no son tan s&oacute;lo acuerdos comerciales, son Tratados que cambian las reglas del juego en las relaciones econ&oacute;micas pero tambi&eacute;n en el orden interno de los Estados. Inciden en los procesos de formaci&oacute;n de las normas en materia ambiental y de salud, en las regulaciones laborales, siempre con vocaci&oacute;n de igualar las diversas regulaciones a la baja para favorecer una liberalizaci&oacute;n con los menores controles posibles. Son Tratados que benefician a los poderosos y maltratan a la mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las voces en toda Europa que cuestionan el contenido del CETA y la forma en la que se est&aacute; tramitando. Este 3 de junio en Madrid culminar&aacute; una fase de acciones y movilizaciones exigiendo el derecho de la ciudadan&iacute;a a tener voz y voto ante decisiones de tan enorme trascendencia que restan poder a los gobiernos para d&aacute;rselo a los mercados. La movilizaci&oacute;n social puede detener este proceso acelerado de ratificaci&oacute;n y ganar el tiempo necesario para analizar y evaluar antes de decidir acerca de un Tratado que pone en cuesti&oacute;n el ya maltrecho Modelo Social Europeo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Antonio Montiel M&aacute;rquez, diputado y s&iacute;ndic de Podemos-PODEM en les Corts Valencianes</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/tratados-maltratan_132_3363325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jun 2017 08:06:06 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tratados que nos maltratan]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[CETA -  Acuerdo Económico y Comercial Global,Antonio Montiel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nova RTVV, a un pas de l’acord]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/nova-rtvv-pas-lacord_132_3869859.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Molt s&rsquo;ha escrit de l&rsquo;anomenat &ldquo;bloqueig&rdquo; pol&iacute;tic per a l&rsquo;engegada de la nova RTVV per&ograve; encara se&rsquo;n pot dir una mica m&eacute;s. Fa un any era un enorme i incert repte, hui ja hi ha un text legal mod&egrave;lic, aprovat sense vots en contra, que regula el servei p&uacute;blic audiovisual. Una llei per a una RTVV independent, plural, de qualitat i tecnol&ograve;gicament avan&ccedil;ada, amb ferris controls antibalafiament i anticorrupci&oacute;. Nom&eacute;s falta l&rsquo;&uacute;ltim pas, nomenar els que integraran els &ograve;rgans de govern de la nova RTVV. 
    </p><p class="article-text">
        I ac&iacute; sorgeixen les difer&egrave;ncies. Hi ha forces pol&iacute;tiques, com Podem, que volem una RTVV fruit del m&agrave;xim consens possible; hi ha partits que opten per un Consell Rector constru&iuml;t sobre quotes de partit i hi ha qui, definitivament, no tenen cap inter&eacute;s que els valencians i les valencianes tinguen mitjans audiovisuals p&uacute;blics. Aix&iacute; estem. I aquesta radiotelevisi&oacute;, o es fonamenta de partida en el di&agrave;leg i el consens, o els seus dies d&rsquo;independ&egrave;ncia i de servei p&uacute;blic plural estaran comptats.
    </p><p class="article-text">
        El repte d&rsquo;una nova RTVV forma part dels diferents mandats de l&rsquo;Acord del Bot&agrave;nic a desenvolupar des de les Corts a iniciativa de Podem i t&eacute; com a ra&oacute; de ser la voluntat de garantir el dret fonamental a la informaci&oacute; mitjan&ccedil;ant una radiotelevisi&oacute; p&uacute;blica pr&ograve;pia. Els termes d&rsquo;aquest comprom&iacute;s eren clars: &ldquo;Podem s&rsquo;encarregar&agrave; de dissenyar aquest proc&eacute;s, fomentant la participaci&oacute; de la societat civil mitjan&ccedil;ant un f&ograve;rum de qu&egrave; formaren part el sector empresarial i professional i l&rsquo;&agrave;mbit universitari vinculat al sector&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Podem va gestionar la participaci&oacute; fins a termes in&egrave;dits, convocant un f&ograve;rum obert a tots els sectors afectats, inclosos els extreballadors, obrint el di&agrave;leg a tots els partits de l&rsquo;arc parlamentari i demanant la col&middot;laboraci&oacute; d&rsquo;experts universitaris independents. Fruit d&rsquo;aqueix treball col&middot;lectiu va ser aprovada el desembre passat, amb l&rsquo;abstenci&oacute; de PP i Ciutadans, una primera llei de restabliment del dret de les valencianes i els valencians a una RTVV p&uacute;blica, en valenci&agrave; i de qualitat.
    </p><p class="article-text">
        Una part del Consell semblava m&eacute;s inclinada a reobrir la RTVV de manera provisional, encara que nom&eacute;s f&oacute;ra per a emetre informaci&oacute; parlament&agrave;ria, rodes de premsa i comunicats oficials i molt de material &ldquo;de llanda&rdquo;. Podem sempre va defensar que una radiotelevisi&oacute; del segle XXI que aspirara a ser un servei p&uacute;blic capa&ccedil; de seduir una audi&egrave;ncia que es va allunyar de Canal 9 fa anys, no podia improvisar-se ni gestionar-se sense tenir a l&rsquo;abast un marc legislatiu previ i sense els millors professionals del sector. Davant de les presses, apostem per prud&egrave;ncia, di&agrave;leg i acords. I per fer-ho vam promoure la trobada celebrada al comen&ccedil;ament del mar&ccedil; per a, a m&eacute;s de revalidar els termes inicials de l&rsquo;Acord del Bot&agrave;nic, desfer presses i malentesos i establir un calendari raonable per a promoure la tramitaci&oacute; d&rsquo;una llei que poguera atraure el m&agrave;xim consens possible i que havia de ser condici&oacute; pr&egrave;via a qualsevol tipus d&rsquo;emissi&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Partint del que es va recollir en el F&ograve;rum i del treball de persones expertes que van compar&eacute;ixer en la comissi&oacute; parlament&agrave;ria, es va gestar un text rellevant i modern en qu&egrave; van intervenir tantes mans que pot afirmar-se sense rubor que va acabar sent una obra col&middot;lectiva molt avan&ccedil;ada. 
    </p><p class="article-text">
        El text va ser millorat en el tr&agrave;mit parlamentari, les distintes esmenes van refor&ccedil;ar la noci&oacute; de servei p&uacute;blic de gesti&oacute; directa, els l&iacute;mits m&iacute;nim i m&agrave;xim d&rsquo;aportaci&oacute; de la Generalitat al seu pressupost, els controls en la gesti&oacute; economicofinancera o el sistema de contrapesos per a garantir-ne la independ&egrave;ncia de l&rsquo;executiu, &hellip; Finalment, la llei de la nova RTVV va ser aprovada aquest juliol amb m&eacute;s suports fins i tot que la primera llei de desembre del 2015, at&eacute;s que totes les forces parlament&agrave;ries, llevat del PP, que va mantenir l&rsquo;abstenci&oacute;, la vam votar favorablement. 
    </p><p class="article-text">
        El mandat assumit per Podem pel que fa a la nova RTVV en l&rsquo;Acord del Bot&agrave;nic, estava quasi complit. Entre les forces pol&iacute;tiques que havien votat favorablement la llei hi havia el comprom&iacute;s t&agrave;cit de proveir com m&eacute;s prompte millor el nomenament d&rsquo;un Consell Rector independent que possibilitara que s&rsquo;anaren prenent les primeres decisions empresarials. I &eacute;s ac&iacute; on la nau acabada de noliejar ha embarrancat en les arenes de la vella pol&iacute;tica posant ben dif&iacute;cil continuar eixamplant el consens que treball&agrave;vem durant quasi dotze mesos de di&agrave;leg. 
    </p><p class="article-text">
        Per a l&rsquo;elecci&oacute; dels cinc representants del Consell Rector que, d&rsquo;acord amb la llei, corresponien a les forces pol&iacute;tiques parlament&agrave;ries, n&rsquo;hi havia prou de tornar a votar el mateix grup de professionals que ja va ser elegit per les Corts el febrer passat per a integrar l&rsquo;Alt Consell Consultiu, l&rsquo;&ograve;rgan que est&agrave; examinant les propostes inicials de productes audiovisuals per a la nova RTVV. Tots els partits vam assumir aquesta soluci&oacute;, tret del PP, que va preferir canviar de persona candidata.
    </p><p class="article-text">
        Els problemes van venir amb l&rsquo;elecci&oacute; de representants provisionals del Consell de la Ciutadania (1) i del Consell de l&rsquo;Audiovisual (2), &ograve;rgans encara inexistents, i en el nom dels quals les Corts havien de proposar persones que pogueren acomplir aqueixa funci&oacute; de manera simb&ograve;lica i temporal. 
    </p><p class="article-text">
        Per a Podem no es tractava de tornar a les velles pr&agrave;ctiques &ndash;tants per a tu i tants per a mi&ndash;, sin&oacute; de trobar persones en qu&egrave; tots els grups pogu&eacute;rem estar b&agrave;sicament d&rsquo;acord i que respongueren al perfil adequat per a l&rsquo;exercici de la seua representaci&oacute;. Podem, buscant aquest acord, va proposar Rosa Serrano com a persona que podia representar el Consell de Ciutadania. Finalment, Serrano va declinar formar-ne part, i Podem va posar aquesta vacant a disposici&oacute; del consens. 
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; mentre nosaltres obr&iacute;em una porta, el PP la tancava proposant una candidata que havia tingut tasques de responsabilitat en l&rsquo;antic Canal 9, que havia estat testimoni de la defensa en el proc&eacute;s pel qual es va condemnar l&rsquo;exdirectiu de Canal 9, Vicente Sanz, per assetjament i abusos sexuals a tres treballadores, i el treball informatiu del qual &eacute;s q&uuml;estionat, entre altres, per l&rsquo;Associaci&oacute; de V&iacute;ctimes del Metro 3 de Juliol. El PP soscavava el fonament mateix de l&rsquo;elecci&oacute; proposant una persona amb aquestes refer&egrave;ncies per a representar, encara que f&oacute;ra de manera provisional, precisament el Consell de la Ciutadania en un mitj&agrave; de titularitat p&uacute;blica. Era evident que no pod&iacute;em avalar aqueixa candidata.
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;altra banda, la proposta socialista per a la presid&egrave;ncia del Consell Rector semblava viable fins que unes n&iacute;mies revelacions sobre vincles familiars de la dona del candidat i sobre la seua amistat amb socialistes rellevants va provocar una reacci&oacute; desproporcionada de Ciutadans que va trencar el consens inicial. Un canvi de criteri celebrat pels seus dirigents nacionals cada dia m&eacute;s proclius a facilitar la investidura de Rajoy.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;estrat&egrave;gia del PP &eacute;s meridiana: disposat a utilitzar la negativa de Podem a donar suport com a representant del Consell de la Ciutadania una candidata sense consens social, per a dinamitar el consens, presentant tot el proc&eacute;s com un frac&agrave;s i, en &uacute;ltima inst&agrave;ncia, intentar impedir que es pose en marxa una RTVV que no vol perqu&egrave; no podr&agrave; controlar-la. Sorpr&eacute;n una mica m&eacute;s el comportament err&agrave;tic de Ciutadans que, despr&eacute;s de votar a favor de la llei, es despenja dels seus compromisos per pressions d&rsquo;una elit estatal encantada de servir de crossa per a la reedici&oacute; d&rsquo;un govern amb Rajoy al capdavant, encara no se sap a canvi de qu&egrave;. 
    </p><p class="article-text">
        Ara sabem tamb&eacute; que entre els partits que formen el Consell tampoc hi havia acord sobre qui havia de ser el professional que, marcat per un c&eacute;rcol d&rsquo;incompatibilitats rigor&oacute;s i per contrapesos potents en la gesti&oacute; de la nova Corporaci&oacute; audiovisual, poguera ser acceptable per a tots els actors que envolten el Palau de la Generalitat.
    </p><p class="article-text">
        La vella pol&iacute;tica s&rsquo;ha manifestat aix&iacute; en forma d&rsquo;ardits i bloquejos per a l&rsquo;elecci&oacute; del Consell Rector i de la seua presid&egrave;ncia. No obstant aix&ograve;, en Podem continuem disposats a seure totes les vegades que calga per a dialogar i buscar consensos. I aquest &eacute;s un &egrave;xit de la ciutadania, que davant d&rsquo;escenaris de velles i interessades arg&uacute;cies, estiguem presents i siguem necessaris per a impulsar la bona pol&iacute;tica que la gent reclama.
    </p><p class="article-text">
        La import&agrave;ncia d&rsquo;un servei p&uacute;blic de RTVV per a refor&ccedil;ar el dret fonamental a la informaci&oacute;, per a la vertebraci&oacute; d&rsquo;aquesta Comunitat i la recuperaci&oacute; de la nostra autoestima com a poble, per a la revitalitzaci&oacute; del sector audiovisual i de la ind&uacute;stria cultural valenciana, s&oacute;n raons m&eacute;s que suficients per a continuar treballant per la posada en funcionament d&rsquo;una nova RTVV a l&rsquo;&uacute;nic servei de la ciutadania.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/nova-rtvv-pas-lacord_132_3869859.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Aug 2016 09:12:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La nova RTVV, a un pas de l’acord]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Canal 9,RTVV,Corporació Valenciana de Mitjans de Comunicació,Podem,Corts Valencianes,Comunitat Valenciana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva RTVV, a un paso del acuerdo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/nueva-rtvv-paso-acuerdo_132_3869884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Mucho se ha escrito del llamado &ldquo;bloqueo&rdquo; pol&iacute;tico para la puesta en marcha de la nueva RTVV pero a&uacute;n se puede decir algo m&aacute;s. Hace un a&ntilde;o era un enorme e incierto reto, hoy hay ya un texto legal mod&eacute;lico, aprobado sin votos en contra, que regula el servicio p&uacute;blico audiovisual. Una ley para una RTVV independiente, plural, de calidad y tecnol&oacute;gicamente avanzada, con f&eacute;rreos controles antidespilfarro y anticorrupci&oacute;n. S&oacute;lo falta el &uacute;ltimo paso, nombrar a quienes integrar&aacute;n los &oacute;rganos de gobierno de la nueva RTVV.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparecen las diferencias, hay fuerzas pol&iacute;ticas como Podemos que queremos una RTVV fruto del mayor consenso posible; hay partidos que optan por un Consejo Rector construido sobre cuotas de partido y hay quienes, definitivamente, no tienen ning&uacute;n inter&eacute;s en que los valencianos y valencianas tengan medios audiovisuales p&uacute;blicos. As&iacute; estamos. Y esta radiotelevisi&oacute;n, o se fundamenta de partida en el di&aacute;logo y el consenso, o sus d&iacute;as de independencia y servicio p&uacute;blico plural estar&aacute;n contados.
    </p><p class="article-text">
        El reto de una nueva RTVV forma parte de los diferentes mandatos del Acuerdo del Bot&aacute;nico a desarrollar desde Les Corts a iniciativa de Podemos y tiene como raz&oacute;n de ser la voluntad de garantizar el derecho fundamental a la informaci&oacute;n mediante una radiotelevisi&oacute;n p&uacute;blica propia. Los t&eacute;rminos de este compromiso estaban claros: &ldquo;<em>Podemos se encargar&aacute; de dise&ntilde;ar este proceso, fomentando la participaci&oacute;n de la sociedad civil mediante un Forum del que formaran parte el sector empresarial y profesional y el &aacute;mbito universitario vinculado al sector</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Podemos gestion&oacute; la participaci&oacute;n hasta t&eacute;rminos in&eacute;ditos, convocando un foro abierto a todos los sectores afectados, incluidos los extrabajadores, abriendo el di&aacute;logo a todos los partidos del arco parlamentario y recabandola colaboraci&oacute;n de expertos universitarios independientes. Fruto de ese trabajo colectivo fue aprobada en diciembre pasado, con la abstenci&oacute;n de PP y Ciudadanos, una primera ley de restablecimiento del derecho de las valencianas y valencianos a una RTVV p&uacute;blica, en valenciano y de calidad. 
    </p><p class="article-text">
        Una parte del Consell parec&iacute;a m&aacute;s inclinada a reabrir la RTVV de manera provisional, aunque solo fuese para emitir informaci&oacute;n parlamentaria, ruedas de prensa y comunicados oficiales y mucho material &ldquo;enlatado&rdquo;. Podemos siempre defendi&oacute; que una radiotelevisi&oacute;n del siglo XXI que aspirase a ser un servicio p&uacute;blico capaz de seducir a una audiencia que se alej&oacute; de Canal 9 hace a&ntilde;os no pod&iacute;a improvisarse ni gestionarse sin contar con una marco legislativo previo y sin los mejores profesionales del sector. Frente a las prisas, apostamos por prudencia, di&aacute;logo y acuerdos. Y para ello promovimos el encuentro celebrado a principios de marzo para, adem&aacute;s de revalidar los t&eacute;rminos iniciales del Acuerdo del Bot&aacute;nico, deshacer prisas y malentendidos y establecer un calendario razonable para promover la tramitaci&oacute;n de una ley que pudiese concitar el mayor consenso posible y que hab&iacute;a de ser condici&oacute;n previa a cualquier tipo de emisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de lo recogido en el Foro y del trabajo de personas expertas que comparecieron en la Comisi&oacute;n parlamentaria, se alumbr&oacute; un relevante y moderno texto en el que intervinieron tantas manos que puede afirmarse sin rubor que acab&oacute; siendo una obra colectiva muy avanzada.
    </p><p class="article-text">
        El texto fue mejorado en el tr&aacute;mite parlamentario, las distintas enmiendas reforzaron la noci&oacute;n de servicio p&uacute;blico de gesti&oacute;n directa, los l&iacute;mites m&iacute;nimo y m&aacute;ximo de aportaci&oacute;n de la Generalitat a su presupuesto, los controles en la gesti&oacute;n econ&oacute;mico financiera o el sistema de contrapesos para garantizar su independencia del ejecutivo, &hellip; Finalmente, la ley de la nueva RTVV fue aprobada este julio con m&aacute;s apoyos incluso que la primera ley de diciembre de 2015, en tanto que todas las fuerzas parlamentarias, salvo el PP que mantuvo su abstenci&oacute;n, la votamos favorablemente. 
    </p><p class="article-text">
        El mandato asumido por Podemos en relaci&oacute;n con la nueva RTVV en el acuerdo del Bot&aacute;nico, estaba casi cumplido. Entre las fuerzas pol&iacute;ticas que hab&iacute;an votado favorablemente la ley exist&iacute;a el compromiso t&aacute;cito de proveer cuanto antes el nombramiento de un Consejo Rector independiente que posibilitara que se fueran tomando las primeras decisiones empresariales. Y es aqu&iacute; donde la nave reci&eacute;n fletada ha embarrancado en las arenas de la vieja pol&iacute;tica poniendo bien dif&iacute;cil seguir ensanchando el consenso que ven&iacute;amos trabajando durante casi doce meses de di&aacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Para la elecci&oacute;n de los cinco representantes del Consejo Rector que, conforme a la ley, correspond&iacute;an a las fuerzas pol&iacute;ticas parlamentarias bastaba con volver a votar al mismo grupo de profesionales que ya fue elegido por Les Corts en febrero pasado para integrar el Alto Consejo Consultivo, el &oacute;rgano que est&aacute; examinado las propuestas iniciales de productos audiovisuales para la nueva RTVV. Todos los partidos asumimos esa soluci&oacute;n menos el PP que prefiri&oacute; cambiar de persona candidata.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas vinieron con la elecci&oacute;n de representantes provisionales del Consejo de la Ciudadan&iacute;a (1) y del Consell del Audiovisual (2), &oacute;rganos a&uacute;n inexistentes, y en cuyo nombre Les Corts hab&iacute;an de proponer a personas que pudiesen cumplir con esa funci&oacute;n de forma simb&oacute;lica y temporal.
    </p><p class="article-text">
        Para Podemos no se trataba de volver a las viejas pr&aacute;cticas, tantos para ti y tantos para m&iacute;, sino de encontrar a personas en las que todos los grupos pudi&eacute;semos estar b&aacute;sicamente de acuerdo y que respondieran al perfil adecuado para el ejercicio de su representaci&oacute;n. Podemos, buscando dicho acuerdo, propuso a Rosa Serrano como persona que pod&iacute;a representar al Consejo de Ciudadan&iacute;a. Finalmente, Serrano declin&oacute; formar parte, y Podemos puso &eacute;sta vacante a disposici&oacute;n del consenso.
    </p><p class="article-text">
        Pero mientras nosotros abr&iacute;amos una puerta el PP la cerraba, proponiendo a una candidata que hab&iacute;a tenido tareas de responsabilidad en la antigua Canal 9, que hab&iacute;a sido testigo de la defensa en el proceso por el que se conden&oacute; al exdirectivo de Canal 9, Vicente Sanz, por acoso y abusos sexuales a tres trabajadoras, y cuyo trabajo informativo es cuestionado, entre otros, por la Asociaci&oacute;n de V&iacute;ctimas del Metro 3 de julio. El PP socavaba el fundamento mismo de la elecci&oacute;n, proponiendo a una persona con estas referencias para representar, aunquefuese de manera provisional, precisamente al Consejo de la Ciudadan&iacute;a en un medio de titularidad p&uacute;blica. Era evidente que no pod&iacute;amos avalar a esa candidata.
    </p><p class="article-text">
        De otra parte la propuesta socialista para la presidencia del Consejo Rector, parec&iacute;a viable hasta que unas nimias revelaciones sobre v&iacute;nculos familiares de la esposa del candidato y sobresu amistad con relevantes socialistas, provoc&oacute; una desproporcionada reacci&oacute;n de Ciudadanos que vino a romper el consenso inicial. Un cambio de criterio celebrado por sus dirigentes nacionales cada d&iacute;a m&aacute;s proclives a facilitar la investidura de Rajoy.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia del PP es meridiana, dispuesto a utilizar la negativa de Podemos a apoyar como representante del Consejo de la Ciudadan&iacute;a a una candidata sin consenso social, para dinamitar el consenso, presentando todo el proceso como un fracaso y, en &uacute;ltima instancia, intentar impedir que se ponga en marcha una RTVV que no desea porque no podr&aacute; controlar. Sorprende algo m&aacute;s el comportamiento err&aacute;tico de Ciudadanos que, tras votar a favor de la Ley, se apea de sus compromisos por presiones de una &eacute;lite estatal encantada de servir de muleta para la reedici&oacute;n de un gobierno con Rajoy al frente, a&uacute;n no se sabe a cambio de qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora sabemos tambi&eacute;n que entre los partidos que forman el Consell tampoco exist&iacute;a acuerdo en torno a quien hab&iacute;a de ser el profesional que, marcado por un riguroso cerco de incompatibilidades y por potentes contrapesos en la gesti&oacute;n de la nueva Corporaci&oacute;n audiovisual, pudiese ser aceptable para todos los actores que rondan el Palau de la Generalitat.
    </p><p class="article-text">
        La vieja pol&iacute;tica se ha manifestado as&iacute; en forma de ardides y bloqueos para la elecci&oacute;n del Consejo Rector y de su presidencia. No obstante, en Podemos seguimos dispuestos a sentarnos cuantas veces sea necesario para dialogar y buscar consensos. Y este es un &eacute;xito de la ciudadan&iacute;a, que ante escenarios de viejas e interesadas argucias, estemos presentes y seamos necesarios para impulsar la buena pol&iacute;tica que la gente reclama.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de un servicio p&uacute;blico de RTVV para reforzar el derecho fundamental a la informaci&oacute;n, para la vertebraci&oacute;n de esta comunidad y la recuperaci&oacute;n de nuestra autoestima como pueblo, para la revitalizaci&oacute;n del sector audiovisual y de la industria cultural valenciana, son razones m&aacute;s que suficientes para seguir trabajando por la puesta en funcionamiento de una nueva RTVV al &uacute;nico servicio de la ciudadan&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/nueva-rtvv-paso-acuerdo_132_3869884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Aug 2016 08:33:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La nueva RTVV, a un paso del acuerdo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Antonio Montiel,Podemos,Corts Valencianes,RTVV,CVMC - Corporación Valenciana de Medios de Comunicación,Corporació Valenciana de Mitjans de Comunicació]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pacto a la valenciana  y gobierno para España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pacto-valenciana-gobierno-espana_132_4112215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La tarde del mi&eacute;rcoles 27 de mayo de 2015, apenas 72 horas  despu&eacute;s de las elecciones en las que la mayor&iacute;a social marc&oacute; con su voto un nuevo tiempo en la pol&iacute;tica valenciana y a la vista del postureo medi&aacute;tico en que estaba derivando el resultado electoral, Podemos tom&oacute; la iniciativa y convoc&oacute; el primer encuentro de las tres fuerzas que pod&iacute;an materializar las aspiraciones de cambio de la ciudadan&iacute;a, tanto en la Generalitat Valenciana como en la mayor&iacute;a de los gobiernos locales.
    </p><p class="article-text">
        Optamos por lanzar esa convocatoria de manera p&uacute;blica &ldquo;para evitar las zonas de penumbra, los pactos de caf&eacute;&rdquo;, defendimos entonces, como seguimos defendiendo ahora, que &ldquo;la ciudadan&iacute;a no nos hab&iacute;a votado simplemente para sacar al PP del poder, sino para hacer otra pol&iacute;tica y de otra manera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue como el lunes 2 de junio, se iniciaron las reuniones que condujeron al acuerdo que jueves 11 de ese mes suscribimos los representantes de las tres fuerzas pol&iacute;ticas que pod&iacute;amos garantizar desde Les Corts el cambio de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que reclamaba una sociedad valenciana que no soportaba por m&aacute;s tiempo la dolorosa alianza de ineficiencia, derroche y corrupci&oacute;n que hab&iacute;a caracterizado a las d&eacute;cadas de gobierno del PP.
    </p><p class="article-text">
        Ese acuerdo program&aacute;tico, denominado Acuerdo del Bot&aacute;nico, por el hist&oacute;rico jard&iacute;n donde fue suscrito, permiti&oacute; que el jueves 25 de junio, el socialista Ximo Puig fuese elegido como President de la Generalitat Valenciana. Para la mayor&iacute;a absoluta que le permiti&oacute; ser elegido President en primera vuelta fueron imprescindibles los ocho votos afirmativos prestados por Podemos y las cinco abstenciones de los restantes miembros de este grupo parlamentario.   
    </p><p class="article-text">
        Las cuatro semanas y media transcurridas desde las elecciones fueron particularmente dif&iacute;ciles. A la expectaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a se un&iacute;a la presi&oacute;n de tantos analistas y opinadores profesionales que sembraban dudas interesadas sobre la posibilidad del acuerdo y la inestabilidad que pod&iacute;a conllevar.
    </p><p class="article-text">
        Fueron semanas de tensi&oacute;n en las que no faltaron ni declaraciones grandilocuentes ni descalificaciones, en los que hubo encuentros y desencuentros e incluso veladas amenazas de dinamitar acuerdos de progreso ya fraguados en muchos ayuntamientos si no se facilitaba la investidura del candidato socialista a la Generalitat. Unos movimientos que en Podemos siempre vivimos como viejas estratagemas para tensar las negociaciones y debilitar al interlocutor.
    </p><p class="article-text">
        Lo que si fue real y vale la pena recordarlo, fueron las presiones desde la sede madrile&ntilde;a de Ferraz al PSOE de Blanquer&iacute;as para que pactara con Ciudadanos, a semejanza de lo que ya hac&iacute;a en aquellas fechas Susana D&iacute;az en Andaluc&iacute;a, erigida en principal basti&oacute;n del viejo aparato socialista. 
    </p><p class="article-text">
        Pero Andaluc&iacute;a no es la Comunidad Valenciana. Aqu&iacute; no se trataba de conservar el poder territorial a cualquier precio. Aqu&iacute; la prioridad era  rescatar a una sociedad din&aacute;mica pero al borde del total colapso social, econ&oacute;mico y cultural por la prolongada manipulaci&oacute;n del PP de todos los resortes del poder institucional y sus peligrosas incursiones en el &aacute;mbito financiero y medi&aacute;tico, entre otros sectores contaminados por pr&aacute;cticas clientelares. Como tampoco era igual el hartazgo social expresado durante tanto tiempo en las calles, y finalmente en las urnas, de una sociedad a la que asfixiaba tanta prepotencia, mentira y corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Contra lo predicho, o incluso deseado, por agitadores y agoreros, el acuerdo fue posible, un acuerdo program&aacute;tico, que conten&iacute;a cinco ejes b&aacute;sicos para la actuaci&oacute;n pol&iacute;tica. Ejes concretados en medidas urgentes, inaplazables, orientadas a la mejora de las condiciones de vida de la mayor&iacute;a social, de regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica y de lucha contra la corrupci&oacute;n, medidas para un cambio de modelo productivo m&aacute;s eficiente y articulado sobre el principio de la sostenibilidad. Medidas que priorizan la inversi&oacute;n social tendente a la recuperaci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos b&aacute;sicos, como los de sanidad y educaci&oacute;n, a la altura de las necesidades y aspiraciones de las valencianas y valencianos del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, cuando la combinaci&oacute;n de los efectos de una ley electoral de sesgo mayoritario, en la que los votos emitidos ven alterado su valor por efecto del tama&ntilde;o de las circunscripciones, y de unas reglas institucionales concebidas para favorecer el bipartidismo,  dificultan la expresi&oacute;n pol&iacute;tica de la mayoritaria voluntad de cambio expresada en las urnas, conviene rememorar las condiciones de aquel acuerdo. No s&oacute;lo para recordar que fue Podemos quien rompi&oacute; con el inmovilismo y sent&oacute; las bases que hicieron posible el acuerdo del Bot&aacute;nico que se identifica en los medios de comunicaci&oacute;n como el &ldquo;acuerdo a la valenciana&rdquo;, sino tambi&eacute;n algunas de las razones que lo hicieron posible y las diferencias con el acuerdo al que cabe aspirar hoy para el gobierno de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, es fundamental recordar que el acuerdo del Bot&aacute;nico no es tan s&oacute;lo un acuerdo entre partidos, sino un acuerdo alcanzado de manera p&uacute;blica y con la participaci&oacute;n,  indirecta pero decisiva, de una nutrida representaci&oacute;n de entidades y colectivos sociales cuyas reivindicaciones de a&ntilde;os recibieron respaldo en el documento.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, el acuerdo del Bot&aacute;nico no es un pacto cerrado, sino un acuerdo de m&iacute;nimos al que se incorporaron mecanismos de seguimiento, desarrollo y evaluaci&oacute;n que, no sin dificultades, vienen dando garant&iacute;a de continuidad a los compromisos de acci&oacute;n pol&iacute;tica adquiridos ante la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por esta doble v&iacute;a el acuerdo del Bot&aacute;nico se ha convertido en un acuerdo con la gente, por la gente y para la gente. La meditada decisi&oacute;n de Podemos de prestar al candidato del PSOE tan s&oacute;lo ocho de los trece votos disponibles, junto a la renuncia a integrar el gobierno valenciano no fueron s&oacute;lo una prueba de altura de miras y generosidad pol&iacute;tica sino tambi&eacute;n una garant&iacute;a adicional del acuerdo al posibilitar un singular equilibrio entre la estabilidad del gobierno auton&oacute;mico y la capacidad de control parlamentario de la acci&oacute;n pol&iacute;tica del mismo.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n para Podemos, no resid&iacute;a ni en cambiar de personas, ni en cambiar la denominaci&oacute;n de las consellerias, sino en cambiar realmente de pol&iacute;ticas. Y era evidente que un PSOE valenciano, instalado durante veinte a&ntilde;os en la oposici&oacute;n, con m&iacute;nima renovaci&oacute;n generacional y de propuestas y con escasa influencia en la pol&iacute;tica nacional, que adem&aacute;s hab&iacute;a obtenido el peor resultado electoral de su historia, no gozaba de las mejores credenciales para garantizar el cambio de rumbo que demandaba la nueva mayor&iacute;a social. De ah&iacute; la importancia no tanto de entrar en el gobierno, sino de ejercer un papel de vigilancia y contrapeso de aquel desde nuestra estrecha vinculaci&oacute;n a la sociedad civil.    
    </p><p class="article-text">
        Con frecuencia los modos e inercias de la vieja pol&iacute;tica, las resistencias de una administraci&oacute;n poco transparente y marcada por d&eacute;cadas de pr&aacute;cticas clientelares, entre otros inconvenientes, ponen en ser&iacute;as dificultades la labor que Podemos se ha  reservado en el acuerdo del Bot&aacute;nico para asegurar el cumplimiento y desarrollo de sus principios. Pero la principal dificultad estriba en contribuir de manera activa y d&iacute;a a d&iacute;a, que se ejecuten pol&iacute;ticas de lucha contra la desigualdad y que mejoren las oportunidades de la mayor&iacute;a social al tiempo que se fortalecen los mecanismos de participaci&oacute;n ciudadana. Pol&iacute;ticas cuya efectividad pone en cuesti&oacute;n los privilegios de minor&iacute;as muy s&oacute;lidamente asentadas en el orden econ&oacute;mico y social, cuya capacidad de influencia  penetra incluso las interioridades de instituciones y fuerzas pol&iacute;ticas tradicionales. 
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, desde nuestra experiencia en la concepci&oacute;n y aseguramiento del acuerdo del Bot&aacute;nico, apostamos porque el &ldquo;acuerdo a la valenciana&rdquo; que algunos defienden para el gobierno de Espa&ntilde;a, sea un acuerdo sobre principios b&aacute;sicos de actuaci&oacute;n, abierto a las demandas y aspiraciones de la mayor&iacute;a social, un acuerdo din&aacute;mico y sujeto a seguimiento, desarrollo y evaluaci&oacute;n. En suma un acuerdo con garant&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Y la mejor garant&iacute;a en este momento decisivo para una Espa&ntilde;a que debe afrontar grandes retos econ&oacute;micos y sociales, tambi&eacute;n en t&eacute;rminos europeos,  junto a una profunda tarea de regeneraci&oacute;n pol&iacute;tica que no puede posponer el definitivo reconocimiento de su rica diversidad, es la de un acuerdo program&aacute;tico b&aacute;sico s&iacute;, pero cuya ejecuci&oacute;n sea asumida por un gobierno que incorpore a las fuerzas de cambio progresistas. Un gobierno que ahora requiere, en el &aacute;mbito estatal, de la presencia de Podemos y sus confluencias, as&iacute; como de la colaboraci&oacute;n activa de otras fuerzas afines. 
    </p><p class="article-text">
        Un gobierno que el PSOE no puede permitir que defraude la ilusi&oacute;n mayoritaria de cambio real, recurriendo al comod&iacute;n que le ofrece la nueva derecha, porque eso ser&iacute;a continuista para Espa&ntilde;a y letal para el propio Partido Socialista. Es momento de un gobierno proporcional y equilibrado que articule en su propia composici&oacute;n los debidos contrapesos para que el poder no s&oacute;lo frene al poder, sino para que se garantice su permanente sometimiento a los intereses de la mayor&iacute;a social.
    </p><p class="article-text">
        <em>Antonio Montiel M&aacute;rquez es S&iacute;ndic del Grup Parlamentari Podem en las Corts Valencianes y secretario general de Podemos en la Comunitat Valenciana.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pacto-valenciana-gobierno-espana_132_4112215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Mar 2016 10:00:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Pacto a la valenciana  y gobierno para España]]></media:title>
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