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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ignacio Aymerich Ojea]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ignacio_aymerich_ojea/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ignacio Aymerich Ojea]]></description>
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      <title><![CDATA[Cuando la prensa de tu vecino veas desinformar….]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/libertad-de-prensa-derecho-a-informacion-veraz_132_4086008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La independencia de los medios consiste también en señalar que determinadas cuestiones son irrelevantes y que hay mejores asuntos de los que informar.</p><p class="subtitle">¿Cabe esperar algún progreso en el derecho a recibir información veraz?</p></div><p class="article-text">
        La libertad de prensa va ligada como el haz al env&eacute;s con el derecho a recibir informaci&oacute;n veraz. Donde haya m&aacute;s libertad de prensa, podemos pensar, m&aacute;s podr&aacute; accederse a informaci&oacute;n veraz. Pero, &iquest;es razonable pensar as&iacute;? Hay casos que invitan a pensar que no, y m&aacute;s desde el recorte de derechos tras el 11-S.
    </p><p class="article-text">
        En su informe anual sobre las libertades en el mundo <em>Freedom House</em> suele situar a la prensa estadounidense como la m&aacute;s libre. Es discutible aunque, en t&eacute;rminos generales, no hay all&iacute; obst&aacute;culos <em>legales</em> para la prensa libre. Pero poco antes de la invasi&oacute;n de Irak el 80% de los estadounidenses cre&iacute;a que Sadam Hussein estaba directamente implicado en los atentados del 11-S. Que triunfe una falsedad como esta es consecuencia de una campa&ntilde;a que buscaba crear ese preciso estado de opini&oacute;n y as&iacute; hacer pasar la guerra por justa. Bush declar&oacute; entonces que &ldquo;una de las partes m&aacute;s dif&iacute;ciles de mi trabajo es vincular a Irak con la guerra del terrorismo&rdquo;. &iquest;Ser&aacute; cinismo, desverg&uuml;enza o la franqueza de la simplicidad?
    </p><p class="article-text">
        Para esta propaganda no hizo falta un orwelliano Ministerio de la Verdad; bast&oacute; con la benevolente colaboraci&oacute;n de la prensa <em>libre</em>. Mary Palamedes hizo un seguimiento sistem&aacute;tico de este asunto y mostr&oacute; la abierta discrepancia entre los informes oficiales de las diferentes agencias de seguridad de EEUU y la versi&oacute;n difundida por la Casa Blanca. Ser&iacute;a muy dif&iacute;cil implicar a la administraci&oacute;n p&uacute;blica en una maniobra de desinformaci&oacute;n de esta escala: muchos funcionarios no admitir&iacute;an oficializar tales falsedades. As&iacute; pues, la estrategia del equipo de comunicaci&oacute;n presidencial fue eludir estos informes y sepultarlos bajo un aluvi&oacute;n de declaraciones, ruedas de prensa y entrevistas en las que se insist&iacute;a una y otra vez en la implicaci&oacute;n de Sadam. Tampoco Goebbels bas&oacute; la imputaci&oacute;n a los comunistas del incendio del Reichstag en investigaciones judiciales o informes policiales: bast&oacute; con una campa&ntilde;a de agitaci&oacute;n y propaganda. Lo que llama la atenci&oacute;n es que, en la disyuntiva entre analizar profesionalmente la informaci&oacute;n de las agencias de seguridad o dar por buena la inveros&iacute;mil versi&oacute;n de la Casa Blanca, la prensa desoyese a las primeras y se plegase a secundar la segunda. La ecuaci&oacute;n entre prensa libre e informaci&oacute;n veraz quiebra estrepitosamente.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n entonces algo ol&iacute;a a podrido en Italia<em>. </em>El individuo m&aacute;s rico del pa&iacute;s controla la mayor parte de los canales televisivos y buena parte de los peri&oacute;dicos y editoriales, y es a la vez primer ministro. Tampoco all&iacute; hab&iacute;a obst&aacute;culos formales a la libertad de prensa pero de ah&iacute; a creer que la informaci&oacute;n ser&aacute; veraz&hellip;. Por estos pagos algunos medios emprend&iacute;an una cruzada para sostener la inconsistencia de la participaci&oacute;n de ETA en los atentados del 11-M contra toda evidencia de la investigaci&oacute;n policial y judicial.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n a nivel menor se encuentran casos semejantes. &iquest;Qui&eacute;n puede creer que las recurrentes entrevistas a actores o m&uacute;sicos, quienes casualmente est&aacute;n en gira de promoci&oacute;n de su &uacute;ltima pel&iacute;cula o disco, obedecen a un inter&eacute;s informativo? Es otra vuelta de tuerca a la idea de Lenin: la b&uacute;squeda ciega de beneficios hace que el capitalista sea capaz de vender la soga con que terminar&aacute;n ahorc&aacute;ndolo. Las discogr&aacute;ficas y productoras de cine han conseguido que el propio consumidor pague las campa&ntilde;as que le convencer&aacute;n de que tiene que ver la &uacute;ltima pel&iacute;cula o comprar el &uacute;ltimo disco porque, evidentemente, en el precio de ambos est&aacute; incluido el coste de tales campa&ntilde;as. &iquest;Ser&aacute; casualidad la desmesurada atenci&oacute;n de la informaci&oacute;n deportiva hacia los clubes que m&aacute;s se juegan en derechos de imagen, tengan o no &eacute;xito en la competici&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Borges, en una descripci&oacute;n de nuestro tiempo hecha desde un imaginario futuro, menciona la superstici&oacute;n de que entre cada ma&ntilde;ana y cada tarde ocurr&iacute;an hechos que era una verg&uuml;enza ignorar, noticias le&iacute;das para el olvido porque pronto habr&iacute;an de ser borradas por otras trivialidades. Caben ah&iacute; las tantas veces previsibles declaraciones de los portavoces pol&iacute;ticos, inmediatamente sustituidas por la igualmente previsible reacci&oacute;n del partido contrario. O el &uacute;ltimo lanzamiento de la industria audiovisual, cuyo sustituto espera brevemente en la rec&aacute;mara. La independencia de la prensa tal vez no consista en prestar sus focos por igual a tirios y a troyanos, sino en tener la capacidad para decir a su p&uacute;blico que el episodio diario de la guerra entre tirios y troyanos ha sido irrelevante y que hoy hay mejores asuntos de los que informar.
    </p><p class="article-text">
        Lo que interesa al ciudadano es si junto al progreso medido en incremento del PIB cabe esperar alg&uacute;n progreso en el derecho a recibir informaci&oacute;n veraz. El cr&eacute;dito que todav&iacute;a merezcan los medios que mantengan alto el list&oacute;n de su independencia, libres del seguidismo de intereses de las organizaciones pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas o incluso deportivas, es la base de la confianza en que la libertad de que disfrutan robustece nuestro derecho a la informaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Aymerich Ojea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/libertad-de-prensa-derecho-a-informacion-veraz_132_4086008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Apr 2016 18:43:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cuando la prensa de tu vecino veas desinformar….]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Libertad de prensa]]></media:keywords>
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