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    <title><![CDATA[elDiario.es - Julen Rekondo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/julen_rekondo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Julen Rekondo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¿Las ciudades están preparadas para las lluvias torrenciales?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ciudades-preparadas-lluvias-torrenciales_132_13570071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0417f264-1689-4561-a976-1eeb5831c873_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x359y166.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Las ciudades están preparadas para las lluvias torrenciales?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Durante décadas hemos intentado evacuar el agua de lluvia lo más rápido posible. Hoy sabemos que, a menudo, es preferible retenerla, infiltrarla y aprovecharla"</p></div><p class="article-text">
        Las elevadas temperaturas de los &uacute;ltimos veranos, en una tendencia al alza que no parece tener freno, se prolongan cada vez m&aacute;s hasta bien entrado el oto&ntilde;o. Este retraso t&eacute;rmico coincide con el periodo en el que la atm&oacute;sfera suele generar m&aacute;s DANA (depresiones aisladas en niveles altos), cuyos efectos son especialmente peligrosos en el litoral mediterr&aacute;neo espa&ntilde;ol. El fen&oacute;meno se debe a la alta inercia t&eacute;rmica del mar: aunque tarda m&aacute;s en calentarse que el aire, una vez que alcanza su temperatura m&aacute;xima (generalmente en agosto) almacena ese calor y lo libera lentamente durante los meses siguientes, intensificando el riesgo de sufrir fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos adversos.
    </p><p class="article-text">
        El litoral mediterr&aacute;neo es, de por s&iacute;, un territorio de riesgo, uno de los m&aacute;s destacados en ese sentido del mundo. Pero es que, adem&aacute;s, est&aacute; experimentando de forma muy notable los efectos del proceso de cambio clim&aacute;tico actual, y ello obedece justamente al comportamiento t&eacute;rmico del mar. A finales de verano y en oto&ntilde;o, el litoral mediterr&aacute;neo eleva esa condici&oacute;n de riesgo, porque sufre una mayor frecuencia de desarrollo de eventos atmosf&eacute;ricos de alta inestabilidad: danas o gotas fr&iacute;as; vaguadas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, salvando algunas distancias, en el Cant&aacute;brico est&aacute; ocurriendo exactamente el mismo proceso de calentamiento y alteraci&oacute;n de din&aacute;micas clim&aacute;ticas. El aumento de la temperatura del agua del mar act&uacute;a como un &ldquo;combustible&rdquo; para la atm&oacute;sfera. Al estar el agua m&aacute;s caliente, se evapora m&aacute;s humedad. Cuando entran masas de aire fr&iacute;o en altura, esa enorme cantidad de vapor de agua se condensa de forma violenta, provocando lluvias torrenciales y sistemas de tormentas est&aacute;ticas (o trenes de tormentas) que descargan vol&uacute;menes hist&oacute;ricos en muy pocas horas.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la historia se han vivido en Euskadi episodios de lluvia torrencial e inundaciones catastr&oacute;ficas. El problema es que, en la coyuntura actual de calentamiento progresivo del clima, con un mar Cant&aacute;brico que no deja de acumular calor y energ&iacute;a, hay m&aacute;s posibilidades de que los episodios de lluvia intensa se produzcan con una mayor frecuencia y alcancen m&aacute;s intensidad en sus efectos pluviom&eacute;tricos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/bilbao-cifra-200-percances-causados-tromba-agua-sabado-inundaciones-balsas_1_13560537.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">episodio de lluvias torrenciales el pasado fin de semana</a>, con calles y locales anegados, alcantarillas que no pudieron absorber el agua, personas refugi&aacute;ndose en los comercios en el Casco Viejo de Bilbao, y otras incidencias en diversos municipios vizca&iacute;nos, tambi&eacute;n indican que la capacidad de desag&uuml;e urbano y el alcantarillado est&aacute;n al l&iacute;mite ante reg&iacute;menes de lluvia mucho m&aacute;s agresivos para los que no fueron dise&ntilde;ados. El cambio de escenario clim&aacute;tico ha dejado obsoletos los c&aacute;lculos con los que se dise&ntilde;aron las redes de saneamiento originales. Este hecho, en un territorio densamente ocupado y a menudo mal ocupado, con implantaci&oacute;n de viviendas e infraestructuras en zonas inundables, convierte a Euskadi en un espacio geogr&aacute;fico de gran vulnerabilidad ante episodios de lluvia intensa.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de lamentar las malas decisiones del pasado, &iquest;qu&eacute; podemos hacer en la pr&aacute;ctica para evitar nuevas tragedias? La receta ha de ser global y debe basarse en un sistema de drenaje urbano potente y sostenible; no podemos tener un urbanismo totalmente impermeable que simplemente conduzca el agua peligrosamente a gran velocidad. Estas soluciones buscan aumentar la infraestructura verde mediante jardines inundables, cubiertas vegetales, pavimentos permeables o zanjas de infiltraci&oacute;n. De este modo se reduce la cantidad de agua que llega al alcantarillado durante las tormentas. Parte de la lluvia se infiltra en el subsuelo, recarga los acu&iacute;feros y puede aprovecharse para el riego o el baldeo de las calles, y no como se hace actualmente con agua potable.
    </p><p class="article-text">
        Los pavimentos permeables de alta capacidad, con velocidades de absorci&oacute;n superiores a los 100 litros/minuto/m2 y por tanto capaces de absorber las intensidades de lluvia que estamos padeciendo, son una herramienta excelente. Ello no significa que el simple cambio de pavimento sea la soluci&oacute;n, pero si el primer paso para dise&ntilde;ar e implementar nuevas t&eacute;cnicas alternativas y complementarias al sistema de alcantarillado convencional que vayan reduciendo la sobrecarga y colapso que cada vez con m&aacute;s frecuencia van e ir&aacute;n padeciendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas hemos intentado evacuar el agua de lluvia lo m&aacute;s r&aacute;pido posible. Hoy sabemos que, a menudo, es preferible retenerla, infiltrarla y aprovecharla. Parte de la soluci&oacute;n a los problemas podr&iacute;a consistir, precisamente, en permitir que el agua de la lluvia vuelva a comportarse como lo har&iacute;a en la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Pero, m&aacute;s all&aacute; de ello, est&aacute; la integraci&oacute;n de la cultura del riesgo en la sociedad, qu&eacute; no solo salva vidas, sino que transforma la forma en que planificamos nuestras ciudades y municipios. Cuando la poblaci&oacute;n comprende las din&aacute;micas del territorio que habita, deja de ver las cat&aacute;strofes como eventos impredecibles y empieza a actuar desde la prevenci&oacute;n y la resiliencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los dep&oacute;sitos de retenci&oacute;n de aguas pluviales, conocidos como tanques de tormenta, sobre todo cuando hay precipitaciones muy intensas, sirven tambi&eacute;n para disminuir la posibilidad de inundaciones en los casos en que la capacidad de escurrido del agua es menor que el volumen de lluvia. Estos dep&oacute;sitos almacenan temporalmente el agua hasta que las depuradoras pueden asumir su tratamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto esencial son los sistemas de alerta, cuyo mayor reto sigue siendo la respuesta ciudadana. Para lograr que la poblaci&oacute;n est&eacute; realmente concienciada y responda de forma autom&aacute;tica y correcta a las alertas, no basta con enviar un mensaje al m&oacute;vil. Se requiere construir una cultura de la autoprotecci&oacute;n basada en la psicolog&iacute;a de la emergencia, la educaci&oacute;n y la confianza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ciudades-preparadas-lluvias-torrenciales_132_13570071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 19:45:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Las ciudades están preparadas para las lluvias torrenciales?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[lluvia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hacen falta ciudades escaparate]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/no-falta-ciudades-escaparate_132_13556570.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2e1e91f-097b-4bd7-900a-d830a6e1460e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x931y842.jpg" width="1200" height="675" alt="No hacen falta ciudades escaparate"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos días nos están demostrando la importancia de la movilización para hacer frente a la realidad actual del mercado de la vivienda, el cual, por causas políticas, impide ejercer uno de sus derechos fundamentales como es el acceso a un hogar digno</p></div><p class="article-text">
        Las ciudades no se miden por su infraestructura o su marketing sostenible, sino por la calidad de vida de las personas que las habitan. La ciudad de los &ldquo;15 minutos&rdquo;, de la que se ha hablado tanto, de nada sirve que todo est&eacute; a un paseo de distancia si el tejido social que trabajaba all&iacute; ha sido expulsado a la periferia por la vivienda prohibitiva. El hacinamiento en pisos compartidos o la emancipaci&oacute;n tard&iacute;a a los 31 a&ntilde;os anulan el espacio personal y el descanso, que son la base para que cualquier sociedad prospere. Si el alquiler consume el 50% o m&aacute;s de los ingresos, el consumo local se reduce a la pura supervivencia, asfixiando los comercios que dan vida a las calles. La verdadera seguridad no emana de una mayor presencia policial o de plazas di&aacute;fanas de hormig&oacute;n, sino de la cohesi&oacute;n social y de no dejar desamparados a los vecinos y vecinas bajo los puentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una ciudad amable no es la que estrena parterres cada cuatro a&ntilde;os, sino aquella donde la gente mayor (las &ldquo;Maricarmenes&rdquo;) puede envejecer con dignidad, seguridad y un sentido de pertenencia.
    </p><p class="article-text">
        Pamplona tambi&eacute;n encarna a la perfecci&oacute;n esa dolorosa paradoja urbana. Por un lado, las estad&iacute;sticas y los rankings la ensalzan sistem&aacute;ticamente como la ciudad con mayor calidad de vida del Estado y una de las mejores de Europa, destacando su seguridad, sus espectaculares zonas verdes y sus servicios p&uacute;blicos. Sin embargo, si rascas esa superficie de &ldquo;ciudad ideal&rdquo;, te chocas de frente con el muro de la vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La paradoja de los &ldquo;15 minutos&rdquo; bajo el control de precios. El Gobierno de Navarra ha tenido que declarar Pamplona y su comarca como Zona de Mercado Residencial Tensionado para intentar frenar la sangr&iacute;a. Aunque se ha logrado contener el precio medio del alquiler en torno a los 11,6 &euro;/m&sup2;, la realidad en barrios hist&oacute;ricos y universitarios como el Casco Antiguo (12,5 &euro;/m&sup2;) o el Segundo Ensanche (11,9 &euro;/m&sup2;) sigue expulsando a los vecinos.
    </p><p class="article-text">
        Pagar un alquiler medio en Pamplona en los nuevos contratos se sit&uacute;a en 796,2 euros en el segundo trimestre de este a&ntilde;o, mientras fuera de las zonas tensionadas sube un 4,7%, y supera los 1.000 euros si se buscan pisos completos en portales inmobiliarios generales. Teniendo en cuenta la precariedad juvenil, la consecuencia directa es pisos compartidos obligatorios para estirar el sueldo o j&oacute;venes atrapados en casa de sus padres.
    </p><p class="article-text">
        El informe del Eurobar&oacute;metro sobre la calidad de vida en las ciudades europeas, marzo de 2025, adaptado a Pamplona lo deja claro. Mientras que el 98% de los vecinos y vecinas dicen que la ciudad es maravillosa para vivir, un abrumador 88,3% confiesa que es casi imposible encontrar una vivienda asequible. Pamplona es la pen&uacute;ltima ciudad de toda la Uni&oacute;n Europea en este indicador.
    </p><p class="article-text">
        De nada sirve tener los parques de la Vuelta del Castillo o la Taconera impecables si las &ldquo;Maricarmenes&rdquo; de San Jorge, Iturrama o la Rochapea ven c&oacute;mo sus nietos tienen que mudarse a la periferia o a pueblos de la Comarca de Pamplona porque la capital se ha vuelto econ&oacute;micamente prohibitiva. Pamplona tiene el dise&ntilde;o de una ciudad amable, pero corre el riesgo de quedarse sin gente que pueda pagarse el derecho a disfrutarla.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es urgente regular y limitar la proliferaci&oacute;n de pisos tur&iacute;sticos y la especulaci&oacute;n que desplaza al comercio local de los barrios c&eacute;ntricos como el Casco Antiguo o el Ensanche. Suspender licencias de cambio de uso de locales a viviendas de lujo o apartamentos tur&iacute;sticos ayuda a mantener el tejido residencial tradicional.
    </p><p class="article-text">
        En Pamplona, el sinhogarismo ha dejado de ser un problema invisible para convertirse en una fractura social evidente en los portales, los cajeros y debajo de los puentes del r&iacute;o Arga. Los colectivos sociales y las entidades vecinales que trabajan sobre el terreno estiman que hay unas 200 personas viviendo en la calle de manera permanente en Pamplona. Desde estos colectivos de apoyo se denuncia que los recursos siguen siendo insuficientes y que los criterios de arraigo (como exigir tiempo m&iacute;nimo de empadronamiento para optar a ciertas plazas de media estancia) siguen dejando a decenas de personas fuera de los albergues durante el invierno. El sinhogarismo en Pamplona ya no es algo coyuntural, sino el reflejo de que el mercado de la vivienda ha expulsado por completo a los eslabones m&aacute;s d&eacute;biles de la cadena.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de &ldquo;mezcla de usos del suelo&rdquo; como clave de ciudades sanas, vivas y sostenibles no me refiero a un Carrefour 24h en el bajo y unos apartamentos tur&iacute;sticos (Airbnbs) en las plantas superiores. La vivienda tambi&eacute;n es urbanismo. Quiz&aacute; sea, de hecho, el urbanismo m&aacute;s b&aacute;sico de todos.
    </p><p class="article-text">
        La financiarizaci&oacute;n de la vivienda, los fondos inversores de capital y la concentraci&oacute;n de vivienda en manos de grandes tenedores amenazan todo lo que sabemos que una ciudad es, un punto de encuentro, un lugar de conocimiento, de cultura, de tradiciones que se pasan por generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, llamar buitres a estos fondos inversores de capital es muy injusto para el ave rapaz de ese nombre. El buitre espera, pero no mata: limpia, recicla la muerte, evita enfermedades y cumple una funci&oacute;n esencial en el equilibrio del ecosistema. Los 'fondos buitre' son una de las perversiones del lenguaje, que hay que cambiar en los medios y en otros lugares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero volviendo al brutal e inhumano trato que ha sufrido Maricarmen, estos d&iacute;as nos est&aacute;n demostrando la importancia de la movilizaci&oacute;n, para hacer frente a la realidad actual del mercado de la vivienda, el cual, por causas pol&iacute;ticas, impide ejercer uno de sus derechos fundamentales como es el acceso a un hogar digno. Tienen raz&oacute;n en protestar porque, como estamos comprobando, para avanzar socialmente es necesario que la ciudadan&iacute;a se movilice.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/no-falta-ciudades-escaparate_132_13556570.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 19:47:20 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las sombras del PSIS de Etxabakoitz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/sombras-psis-etxabakoitz_132_13537316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c175978e-1e80-41d1-b40e-998c80b588c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las sombras del PSIS de Etxabakoitz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En un volumen de edificación tan descomunal como 11.500 viviendas, confiar exclusivamente en la ingeniería del siglo pasado es firmar una hipoteca de riesgo muy alta para las próximas décadas, sobre todo en la previsión de cambio climático con lluvias cada vez más torrenciales"</p></div><p class="article-text">
        El pasado mi&eacute;rcoles 23 de septiembre se publicaba la noticia de que se hab&iacute;a aprobado en la Comisi&oacute;n de Ordenaci&oacute;n del Territorio el Plan Sectorial de Incidencia Supramunicipal de Etxabakoitz (PSIS), que permitir&aacute; construir 11.500 viviendas, la mitad de ellas protegidas y a precio asequible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su presentaci&oacute;n, tanto la presidenta del Gobierno de Navarra, Mar&iacute;a Chivite, como el consejero de Cohesi&oacute;n Territorial, &Oacute;scar Chivite, subrayaron &ldquo;la importancia de poner a disposici&oacute;n de la ciudadan&iacute;a suelo para vivienda protegida y p&uacute;blica, de acuerdo con las necesidades de la sociedad. Tambi&eacute;n se&ntilde;alaron que el proyecto permitir&aacute; a Pamplona y su comarca ganar espacios p&uacute;blicos, zonas verdes y corredores de movilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin restar valor a estos beneficios, el proyecto genera una gran preocupaci&oacute;n vecinal, por las din&aacute;micas h&iacute;dricas del r&iacute;o Elorz y su confluencia con el r&iacute;o Sadar. Hay zonas, como en el Sadar por la zona de universidades que literalmente se mete el cauce en un tubo, y, el llamado &ldquo;efecto tap&oacute;n&rdquo; o de traslaci&oacute;n del riesgo r&iacute;o abajo es una de las principales cr&iacute;ticas t&eacute;cnicas y ambientales frente a las modificaciones agresivas en los cauces. Al sobreelevar cotas de terreno y encauzar artificialmente un tramo, se altera dr&aacute;sticamente la llanura de inundaci&oacute;n natural. Esto provoca consecuencias f&iacute;sicas inmediatas: el agua acelera su velocidad al reducirse el espacio de fricci&oacute;n natural y busca espacio en las zonas contiguas que quedan topogr&aacute;ficamente m&aacute;s bajas, agravando las inundaciones en los municipios vecinos. Este fen&oacute;meno vulnera directamente el principio de gesti&oacute;n solidaria de cuencas promovido por la Directiva Marco del Agua de la UE, la cual exige que las soluciones a las inundaciones en un punto no trasladen el problema a los habitantes de aguas abajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que hoy es una extensa llanura aluvial, aguas abajo del Grupo Urd&aacute;noz, se convertir&aacute; en un pasillo estrecho del r&iacute;o Elorz franqueado por muros. La propia Declaraci&oacute;n Ambiental, que se public&oacute; el 21 de julio en el BON, lo reconoce: &ldquo;3. En ese mismo tramo del &rdquo;Sector S3: Harinera&ldquo; la amplitud del cauce se estrecha enormemente en la margen izquierda, concretamente junto a tres-cuatro manzanas de bloques de edificios en &rdquo;U&ldquo; y en una longitud de cauce aproximada de 250 metros. Existe un punto donde solo se dejan 16 metros de distancia entre el vial peatonal y la orilla del r&iacute;o.&rdquo; &iquest;Pero esto es un urbanismo moderno junto al r&iacute;o Elorz? &iquest;De verdad teniendo, adem&aacute;s, el grave problema heredado de inundabilidad en el Grupo Urd&aacute;noz?
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, se est&aacute; trabajando a nivel estatal en un real decreto para incorporar el riesgo de inundaci&oacute;n en el planeamiento urban&iacute;stico, pero me temo que llegar&aacute; tarde y que no reducir&aacute; la vulnerabilidad en el enorme parque edificado e industrial existente.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se urbaniza en zonas de inundaci&oacute;n asumiendo que &ldquo;elevar el terreno&rdquo; o sobredimensionar desag&uuml;es soluciona el problema, cuando en realidad lo que se hace es trasladar el riesgo aguas abajo y crear una falsa sensaci&oacute;n de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Una de las grandes contradicciones del urbanismo contempor&aacute;neo radica en la gesti&oacute;n del riesgo geot&eacute;cnico e hidr&aacute;ulico, ejemplificada en el uso sistem&aacute;tico de cimentaciones profundas. Debido a que el C&oacute;digo T&eacute;cnico de la Edificaci&oacute;n (CTE) proh&iacute;be apoyar estructuras sobre rellenos antr&oacute;picos no consolidados, se recurre de forma generalizada al pilotaje. Si bien esta t&eacute;cnica garantiza la estabilidad estructural del edificio frente a las cargas, no mitiga la vulnerabilidad ambiental del entorno. El agua, al recuperar su espacio natural, erosiona los suelos colindantes y compromete gravemente la infraestructura urbana perimetral, dejando desprotegidas las v&iacute;as p&uacute;blicas y las redes de abastecimiento y saneamiento.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, dise&ntilde;ar aparcamientos subterr&aacute;neos en llanuras aluviales -incluso en la narrativa moderna de adaptarlos para el coche el&eacute;ctrico- es un riesgo may&uacute;sculo. No solo se crean ratoneras hidr&aacute;ulicas dif&iacute;ciles de evacuar, por falta de previsi&oacute;n de las inundaciones fre&aacute;ticas, sino que la presencia de bater&iacute;as de litio y sistemas el&eacute;ctricos en zonas inundables a&ntilde;aden un peligro severo.
    </p><p class="article-text">
        Se sigue aplicando una mentalidad basada en &ldquo;domar&rdquo; el r&iacute;o mediante hormig&oacute;n y movimientos de tierras, en lugar de aplicar un principio b&aacute;sico de precauci&oacute;n: no construir donde el agua va a entrar. Lamentablemente, el enorme parque edificado e industrial ya existente en zonas de riesgo estructural es el gran olvidado en la planificaci&oacute;n, que suele mirar al futuro, pero ofrecen pocas soluciones de adaptaci&oacute;n, como la relocalizaci&oacute;n incentivada para lo que ya est&aacute; en pie.
    </p><p class="article-text">
        Una pregunta clave es, &iquest;si se meten millones de euros en ingenier&iacute;a pesada (muros, elevaci&oacute;n de parcelas, encauzamientos y balsas), queda resuelta la inundabilidad para esas 11.500 viviendas y otras aleda&ntilde;as existentes? La ingenier&iacute;a tradicional se centra en que el r&iacute;o no entre (inundaci&oacute;n fluvial), pero olvida el agua que cae del cielo (inundaci&oacute;n pluvial). Al construir 11.500 viviendas, se impermeabilizan cientos de hect&aacute;reas con hormig&oacute;n, viales, techos y aceras, disminuyendo el tiempo de concentraci&oacute;n. El agua de lluvia no puede infiltrarse en el suelo. Todo ese volumen va directo e inmediato a los colectores y alcantarillas. Si el r&iacute;o principal ya va lleno, los desag&uuml;es no pueden evacuar por gravedad, el sistema entra en carga y la urbanizaci&oacute;n se inunda desde dentro por sus propias alcantarillas. Y, eso ha pasado en el Grupo Urd&aacute;noz, construido entre los a&ntilde;os 1954 y 1959, en zona inundable y de flujo preferente, y que sorprendentemente no entra en el PSIS actual. Es la oportunidad de realizar una Retirada Estrat&eacute;gica de las viviendas del grupo Urd&aacute;noz con la previsi&oacute;n de un realojo por fases en la nueva edificaci&oacute;n prevista.
    </p><p class="article-text">
        En un volumen de edificaci&oacute;n tan descomunal como 11.500 viviendas, confiar exclusivamente en la ingenier&iacute;a del siglo pasado es firmar una hipoteca de riesgo muy alta para las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas, sobre todo en la previsi&oacute;n de cambio clim&aacute;tico con lluvias cada vez m&aacute;s torrenciales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/sombras-psis-etxabakoitz_132_13537316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 17:48:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las sombras del PSIS de Etxabakoitz]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El éxito del ozono contra el atasco climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/exito-ozono-atasco-climatico_132_13530839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cfd88690-ae73-4154-9f1d-e65810915005_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El éxito del ozono contra el atasco climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El problema es que los seres humanos añadimos gases destructores que duran décadas en la atmósfera. Por suerte, gracias al Protocolo de Montreal, se prohibieron los peores químicos y la capa de ozono se está recuperando de forma constante"</p></div><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Meteorol&oacute;gica Mundial acaba de publicar el pasado 16 de septiembre&nbsp;que el agujero de ozono ant&aacute;rtico de 2025 fue uno de los m&aacute;s peque&ntilde;os en d&eacute;cadas. Es el segundo a&ntilde;o consecutivo en el que su profundidad y extensi&oacute;n est&aacute;n claramente por debajo de la media 1990-2010. No ha ocurrido por casualidad: es el resultado de ciencia y la cooperaci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        Cuarenta pa&iacute;ses adoptaron en 1987 el Protocolo de Montreal, acordando eliminar gradualmente el uso de los famosos clorofluorocarbonos (CFC) y otros compuestos qu&iacute;micos usados en refrigerantes, solventes y otros productos industriales que afectaban la capa de ozono que protege la Tierra. Fue un logro hist&oacute;rico, el ejemplo m&aacute;s exitoso de pa&iacute;ses unidos frente a una compleja amenaza colectiva para el medio ambiente. Algo m&aacute;s de tres d&eacute;cadas despu&eacute;s, la capa de ozono atmosf&eacute;rico se est&aacute; recuperando lentamente, protegiendo de los niveles adicionales de radiaci&oacute;n ultravioleta que causan c&aacute;ncer, da&ntilde;o ocular y otros problemas de salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 16 de septiembre fue el D&iacute;a Internacional de la Preservaci&oacute;n de la Capa de Ozono, instaurado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1994, celebr&aacute;ndose por primera vez al a&ntilde;o siguiente, en 1995. La elecci&oacute;n del 16 de septiembre sirve para conmemorar el d&iacute;a de 1987 en que se firm&oacute; el Protocolo de Montreal, uno de los acuerdos ambientales m&aacute;s exitosos de la historia enfocado en eliminar las sustancias qu&iacute;micas que agotan este escudo protector.
    </p><p class="article-text">
        Antes de valorar el &eacute;xito del Protocolo de Montreal, es fundamental aclarar algunos conceptos b&aacute;sicos. Para entender su verdadero impacto, primero debemos responder a tres preguntas clave: &iquest;qu&eacute; es exactamente el &ldquo;agujero&rdquo; de la capa de ozono, d&oacute;nde se encuentra y por qu&eacute; se form&oacute; all&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La capa de ozono es como un escudo invisible que rodea la Tierra (entre los 15 y 35 km de altura) y nos protege de los da&ntilde;inos rayos ultravioleta (UV) del sol. Imagina que el ozono es un guardi&aacute;n que &ldquo;atrapa&rdquo; estos rayos y los destruye sacrific&aacute;ndose a s&iacute; mismo, aunque luego el propio planeta lo vuelve a fabricar de forma natural. El problema es que los contaminantes qu&iacute;micos (como el cloro o el bromo) act&uacute;an como &ldquo;villanos&rdquo; que destruyen miles de mol&eacute;culas de ozono sin necesidad de usar los rayos del Sol. Al haber menos ozono, el escudo se debilita, los rayos ultravioletas pasan libremente y aumenta el riesgo de sufrir quemaduras, c&aacute;ncer de piel o problemas oculares.
    </p><p class="article-text">
        Aunque este fen&oacute;meno ocurre en todo el planeta, el verdadero drama se vive en el Polo Sur. Todo empieza durante el dur&iacute;simo invierno ant&aacute;rtico. En esa &eacute;poca, se forman unos vientos huracanados llamados v&oacute;rtice polar que a&iacute;slan el aire de la zona, convirti&eacute;ndola en una gigantesca nevera extrema. Ese fr&iacute;o tan brutal crea unas nubes brillantes llamadas nubes estratosf&eacute;ricas polares. Son hermosas a la vista, pero peligrosas: act&uacute;an como laboratorios flotantes que transforman gases inofensivos en aut&eacute;nticos &ldquo;monstruos&rdquo; qu&iacute;micos destructores de ozono. C&oacute;mo el viento polar los mantiene encerrados en esa nevera, estos destructores se van acumulando durante meses. Sin embargo, les falta un ingrediente secreto para atacar: la luz del sol -recordemos que el invierno polar se pasa a oscuras-. El caos empieza con la llegada de la primavera. En cuanto los primeros rayos de sol tocan la Ant&aacute;rtida, activan de golpe a todos los qu&iacute;micos atrapados, iniciando una destrucci&oacute;n masiva. El resultado es el famoso agujero de ozono. Cabe aclarar que no es un agujero real en el cielo, ni el ozono es una manta f&iacute;sica; es, en realidad, un adelgazamiento extremo de la densidad de este gas, que nos deja temporalmente desprotegidos.
    </p><p class="article-text">
        El agujero de la capa de ozono vuelve a aparecer cada a&ntilde;o, y es algo natural. El problema es que los seres humanos a&ntilde;adimos gases destructores que duran d&eacute;cadas en la atm&oacute;sfera. Por suerte, gracias al Protocolo de Montreal, se prohibieron los peores qu&iacute;micos y la capa de ozono se est&aacute; recuperando de forma constante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Protocolo de Montreal demuestra que los grandes problemas ambientales no son necesariamente irreversibles cuando existe evidencia cient&iacute;fica, acuerdos amplios y medidas mantenidas en el tiempo. Tambi&eacute;n recuerda la importancia de distinguir las variaciones naturales de la tendencia general antes de sacar conclusiones por un a&ntilde;o concreto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Protocolo de Montreal de 1987 es, sin duda, el ejemplo m&aacute;s exitoso de cooperaci&oacute;n ambiental global y demuestra que la acci&oacute;n colectiva basada en la ciencia puede revertir da&ntilde;os de escala planetaria. Aunque el mecanismo de la acci&oacute;n multilateral ya est&eacute; probado, replicar ese &eacute;xito con los gases de efecto invernadero (GEI) y el cambio clim&aacute;tico es un desaf&iacute;o exponencialmente m&aacute;s complejo debido a varias diferencias estructurales profundas. As&iacute;, mientras los clorofluorocarburos (CFC) eran producidos por un n&uacute;mero muy reducido de empresas qu&iacute;micas (principalmente DuPont) y se usaban en industrias espec&iacute;ficas (refrigeraci&oacute;n, aerosoles), las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de pr&aacute;cticamente cualquier actividad humana. La energ&iacute;a, el transporte, la agricultura, la construcci&oacute;n, la manufactura&hellip; dependen de los combustibles f&oacute;siles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Combatir el cambio clim&aacute;tico no consiste en hacer reparaciones superficiales ni en plantar algunos &aacute;rboles. Equivale a reconfigurar todo el sistema circulatorio de la humanidad: transformar de ra&iacute;z c&oacute;mo nos movemos, c&oacute;mo producimos energ&iacute;a y c&oacute;mo fabricamos lo que consumimos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, las olas de calor extremo, las sequ&iacute;as prolongadas y los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos nos demuestran que estamos llegando al l&iacute;mite de nuestra capacidad de adaptaci&oacute;n. La &uacute;nica opci&oacute;n es recortar las emisiones de forma dr&aacute;stica para transitar por los escenarios menos da&ntilde;inos posibles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/exito-ozono-atasco-climatico_132_13530839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 19:46:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El éxito del ozono contra el atasco climático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Contaminación Atmosférica,Ozono]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Están preparadas las ciudades ante el calor extremo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/preparadas-ciudades-calor-extremo_132_13513813.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8b9575f-f04a-4350-8dc6-330276e85224_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1348y803.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Están preparadas las ciudades ante el calor extremo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La  aceleración del calentamiento obliga a un rediseño profundo y urgente en áreas críticas como fenómenos extremos, umbrales de habitabilidad, infraestructuras resilientes y economía de adaptación"</p></div><p class="article-text">
        El verano se acerca a su fin dejando un reguero de r&eacute;cords de calor y n&uacute;meros nunca vistos de muertes por temperaturas extremas a lo largo y ancho de Europa. 2026 no ha sido una excepci&oacute;n, sino el &uacute;ltimo episodio de una tendencia que no deja de agravarse, seg&uacute;n las conclusiones del informe de Lancet Countdown 2026 sobre salud y cambio clim&aacute;tico en las ciudades del continente.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo informe cient&iacute;fico desarrollado por 58 investigadores de 31 instituciones acad&eacute;micas, confirma que los riesgos clim&aacute;ticos para la salud urbana crecen de forma desigual. El informe analiza 28 indicadores, como la mortalidad atribuible al calor, la contaminaci&oacute;n del aire, las concentraciones de polen o la superficie arbolada, de m&aacute;s de 850 ciudades europeas, entre ellas Iru&ntilde;ea.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estudio hecho p&uacute;blico el mi&eacute;rcoles se pregunta si las ciudades se est&aacute;n adaptando lo suficientemente r&aacute;pido a este nuevo paradigma clim&aacute;tico, y se considera que las medidas adoptadas no son suficientes: Europa debe avanzar m&aacute;s r&aacute;pido y llevar a cabo acciones m&aacute;s contundentes para aplacar los impactos clim&aacute;ticos, especialmente graves en nuestro continente, que se calienta al doble de velocidad que la media global.
    </p><p class="article-text">
        En el caso del Estado espa&ntilde;ol, donde se han analizado un total de 98 ciudades, el informe destaca que la concentraci&oacute;n de poblaci&oacute;n en las ciudades agrava los riesgos que el cambio clim&aacute;tico tiene para la salud de sus residentes, con unas urbes que suspenden en espacios verdes y movilidad sostenible. Concretamente, en 2023 m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n del estado viv&iacute;a en 98 ciudades y alrededor del 40 % de la poblaci&oacute;n urbana se concentraba en Madrid, Barcelona y Valencia, mientras que el 27,5 % lo hac&iacute;a en 16 urbes grandes o muy grandes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las muertes por causas relacionadas con el calor han aumentado m&aacute;s en el Estado espa&ntilde;ol que en la media europea, despu&eacute;s de que en el periodo 2015-2024 se registrara un promedio de 95,4 fallecimientos adicionales al a&ntilde;o por cada mill&oacute;n de habitantes, frente a los 82 muertos por cada mill&oacute;n de habitantes en el resto de urbes del continente.
    </p><p class="article-text">
        Para enfriar las ciudades, reducir la contaminaci&oacute;n del aire y proteger la salud p&uacute;blica, la ONU recomienda que las ciudades mantengan al menos un 30 % de la cubierta arb&oacute;rea. Sin embargo, este porcentaje era del 13,2 % en las ciudades del Estado espa&ntilde;ol en 2020 y solo el 12 % de las urbes ten&iacute;an una cubierta del 30 % o m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Otro indicador estudiado es la facilidad para una movilidad sostenible, tal como caminar, ir en bici o usar transporte p&uacute;blico, opciones que contribuyen a reducir las emisiones de di&oacute;xido de carbono y mejoran la calidad del aire. Los autores apuntan que una buena puntuaci&oacute;n es aquella que al menos se sit&uacute;a en siete sobre diez o superior, y revelan que, en 2022, &ldquo;las ciudades del estado obtuvieron una puntuaci&oacute;n media de 5,3 sobre 10&rdquo;. Seg&uacute;n sus datos, Iru&ntilde;ea se sit&uacute;a a la cabeza, con un 6,8 sobre 10.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tampoco se trata de echar &ldquo;las campanas al vuelo&rdquo;.&nbsp;El pasado 2 de septiembre el alcalde de Iru&ntilde;ea, Joseba Asiron, presentaba un Pacto de Ciudad por el Clima que se pretende trabajar con la ciudadan&iacute;a, tejido social y econ&oacute;mico y grupos municipales, con una gran profusi&oacute;n de datos que confirman las anomal&iacute;as que se est&aacute;n registrando en la capital navarra respecto a la serie hist&oacute;rica en conceptos como la temperatura media, las noches tropicales o las precipitaciones.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta se basa en la asunci&oacute;n de seis compromisos centrales. En primer lugar, un compromiso con la ciudadan&iacute;a &ldquo;para que la salud de las personas sea el mayor objetivo de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de este Ayuntamiento&rdquo;. En segundo lugar, se propone que la ciudad se comprometa a contribuir &ldquo;en todos los &aacute;mbitos&rdquo; a la lucha contra el cambio clim&aacute;tico impulsando la reducci&oacute;n de su contribuci&oacute;n al calentamiento del planeta. El tercer compromiso ser&iacute;a mejorar las condiciones y herramientas para que la ciudad pueda dar respuesta &ldquo;a los riesgos clim&aacute;ticos y a los episodios extremos&rdquo;. El cuarto habla de igualdad y reclama que esta transici&oacute;n se haga desde el principio de justicia social y bajo la premisa de que &ldquo;nadie quede atr&aacute;s&rdquo;. En quinto lugar, se pide priorizar la b&uacute;squeda de financiaci&oacute;n adecuada para las actuaciones a realizar y, finalmente, el sexto compromiso, reclama intensificar la cooperaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n con otras administraciones p&uacute;blicas y entidades sociales o econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Un Pacto de Ciudad por el Clima resulta interesante y positivo porque permite adaptar la capital navarra al aumento de las temperaturas y los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, hay algunas cuestiones que se deber&iacute;an tener muy en cuenta. Una de ellas, es la evoluci&oacute;n de las temperaturas globales que est&aacute; superando las predicciones clim&aacute;ticas m&aacute;s conservadoras, lo que ha dejado obsoletas muchas de las planificaciones. Esta aceleraci&oacute;n del calentamiento obliga a un redise&ntilde;o profundo y urgente en &aacute;reas cr&iacute;ticas como fen&oacute;menos extremos, umbrales de habitabilidad, infraestructuras resilientes y econom&iacute;a de adaptaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n fundamental es el presupuesto. En este sentido, las pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas requieren financiaci&oacute;n adecuada y las partidas destinadas actualmente a esta materia sigan siendo insuficientes en relaci&oacute;n con la magnitud del problema. De hecho, en el informe Lancet Countdown se se&ntilde;ala que &ldquo;las limitaciones en la capacidad financiera pueden obstaculizar la capacidad de las ciudades para planificar, implementar y mantener la financiaci&oacute;n de acciones clim&aacute;ticas integrales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la participaci&oacute;n ciudadana real, vinculante y deliberativa, como las Asambleas Ciudadanas de Cambio Clim&aacute;tico, es el pilar fundamental para que la acci&oacute;n clim&aacute;tica local funcione, tenga legitimidad y continuidad a largo plazo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/preparadas-ciudades-calor-extremo_132_13513813.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 16:47:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Están preparadas las ciudades ante el calor extremo?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, pero ¿sobre qué bases?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/pacto-frente-emergencia-climatica-bases_132_13476748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1d20f69-5b1c-42c2-85b0-d863dbb6ca31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2074y898.jpg" width="1200" height="675" alt="Un Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, pero ¿sobre qué bases?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¿No hay vuelta atrás? La evolución de los registros térmicos confirma que el margen para frenar el calentamiento global se reduce de forma crítica"</p></div><p class="article-text">
        El mes de junio de 2026 ha sido el tercero m&aacute;s caluroso registrado en el Estado espa&ntilde;ol, con una media 3,2&ordm;C por encima del promedio 1991-2020. A eso le sigui&oacute; julio con mayor temperatura de los medidos (+2,6&ordm;C sobre el mismo promedio). Este bimestre es el m&aacute;s caluroso de la historia y supera los anteriores r&eacute;cords de 2022 y 2025. Los cient&iacute;ficos alertan de que un potente fen&oacute;meno de El Ni&ntilde;o, que se espera para este oto&ntilde;o en su m&aacute;ximo exponente, podr&iacute;a elevar la temperatura media del planeta hasta rozar o superar los 1,7 &ordm;C en 2027 sobre los niveles preindustriales.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n tambi&eacute;n tiene una traducci&oacute;n clara en la pen&iacute;nsula. La Agencia Estatal de Meteorolog&iacute;a (AEMET) califica julio de 2026 como el mes m&aacute;s c&aacute;lido de toda la serie hist&oacute;rica espa&ntilde;ola, empatado con julio de 2022. La temperatura media de la Espa&ntilde;a peninsular alcanz&oacute; los 25,7 &ordm;C, nada menos que 2,6 &ordm;C por encima del promedio de referencia de 1991-2020. Adem&aacute;s, ocho de los diez julios m&aacute;s c&aacute;lidos registrados en Espa&ntilde;a pertenecen ya al siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Un verano m&aacute;s, nos morimos de calor. Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos disponibles del Sistema de Monitorizaci&oacute;n de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, en lo que va de a&ntilde;o han fallecido 5.444 personas por causas atribuibles a la temperatura. La mayor&iacute;a han tenido lugar durante el verano &ndash;937 en junio, 2.024 en julio y 1.301 en lo que va de agosto&ndash;. Un total de 297 personas han muerto en Euskadi en lo que va de verano por causas atribuibles al calor. Por edades, un 92% de los fallecidos ten&iacute;a m&aacute;s de 65 a&ntilde;os (un total de 273 muertes).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No hay vuelta atr&aacute;s? La evoluci&oacute;n de los registros t&eacute;rmicos confirma que el margen para frenar el calentamiento global se reduce de forma cr&iacute;tica. Si las previsiones sobre la intensidad de El Ni&ntilde;o se materializan, 2027 podr&iacute;a consolidar de manera permanente umbrales de aumento de temperatura sin precedentes hist&oacute;ricos, hasta convertir los 1,7 &ordm;C en una cifra que deje de pertenecer al terreno de las proyecciones para convertirse en una nueva referencia de la realidad clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s de las altas temperaturas y de la falta de agua, han llegado los incendios forestales que, a mitad de agosto, ascienden a 290.000 en el sistema europeo de seguimiento EFFIS. Los datos provisionales de 2026 muestran que la gravedad de los incendios se ha adelantado y acelerado de forma dr&aacute;stica respecto a periodos equivalentes de a&ntilde;os anteriores, superando en ciertos tramos temporales el ritmo de destrucci&oacute;n de campa&ntilde;as hist&oacute;ricas previas.
    </p><p class="article-text">
        Para completar la situaci&oacute;n, distintas comunidades de la pen&iacute;nsula como Galicia, Cantabria, Euskadi, Asturias, La Rioja&hellip; han estado en situaci&oacute;n cr&iacute;tica por falta de agua. Hemos visto una vez m&aacute;s c&oacute;mo camiones cisternas trasportaban agua en diversas comunidades, que es el resultado inevitable de haber gestionado el agua bajo la falsa premisa de que es infinita. Es el caso, entre otros, del municipio vizca&iacute;no de Karrantza, que recibe hasta 300.000 litros diarios de agua en cisternas para garantizar el abastecimiento durante agosto, y tambi&eacute;n hay restricciones de uso en 21 municipios de Urdaibai y en varias localidades alavesas.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, hemos visto de forma reiterada, como el verano pasado, al presidente del Gobierno espa&ntilde;ol, Pedro S&aacute;nchez, y a la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica, Sara Aagesen, hacer llamamientos a las fuerzas pol&iacute;ticas, instituciones y agentes sociales para forjar un gran Pacto de Estado frente a la Emergencia Clim&aacute;tica, con el fin de superar la confrontaci&oacute;n partidista ante fen&oacute;menos extremos como las olas de calor e incendios forestales. Hasta el momento, m&aacute;s de 250 organizaciones se han adherido ya al Pacto de Estado frente a la Emergencia Clim&aacute;tica que merece su felicitaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, resulta dif&iacute;cil de entender que la postura de 250 organizaciones no vaya acompa&ntilde;ada de una reivindicaci&oacute;n igual de fuerte de mecanismos permanentes de participaci&oacute;n, mecanismos que est&aacute;n ausentes del Pacto. En el Estado espa&ntilde;ol ya se ha ensayado varias asambleas ciudadanas por el clima a nivel estatal &ndash;en Catalu&ntilde;a, Navarra, Baleares, pr&oacute;ximamente en Euskadi&hellip;, o en ciudades como Bilbao&ndash;, pero ninguna fue vinculante y sus recomendaciones no han tenido mucho recorrido. De hecho, el Observatorio de Sostenibilidad (OS) ha analizado el cumplimiento de las 172 recomendaciones ciudadanas en la Asamblea Ciudadana del Clima estatal desarrollada entre 2021 y 2022, y el resultado es el siguiente: el 10% de estas propuestas registran retrocesos, en el 42% no se ha producido ning&uacute;n avance y en el 43% de los casos se dan avances puntuales. Finalmente, se detecta un 4% progresos y tan solo en un 1% la recomendaci&oacute;n est&aacute; fase de cumplimiento.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el Pacto de Estado clim&aacute;tico sigue encallado en el mismo callej&oacute;n sin salida pol&iacute;tica &ndash;sin el respaldo del PP, sin mecanismos vinculantes, sostenido m&aacute;s por la adhesi&oacute;n de organizaciones que por un consenso real entre partidos&ndash;, se han quemado ya en el Estado espa&ntilde;ol m&aacute;s de 250.000 hect&aacute;reas este a&ntilde;o y sigue sin los recursos de prevenci&oacute;n necesarios. Por eso ha surgido, al margen de las grandes organizaciones, una petici&oacute;n ciudadana -Todos contra el Fuego- que exige, adem&aacute;s de ese Parlamento Ciudadano Clim&aacute;tico, redirigir las ayudas p&uacute;blicas hoy t&oacute;xicas para el medio ambiente hacia el pastoreo, la ganader&iacute;a extensiva y unas condiciones dignas para quienes producen lo que comemos, en lugar de sostener los modelos industriales que vac&iacute;an el territorio. Es exactamente el tipo de exigencia concreta y verificable que a los pactos institucionales les falta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n quiere que la ciencia marque el rumbo y quiere participar en las decisiones que afectan a su vida. Pedimos crear una asamblea ciudadana por sorteo con un consejo cient&iacute;fico de capacidad real, para que los objetivos del Pacto de Estado se fijen seg&uacute;n la evidencia y no seg&uacute;n la negociaci&oacute;n entre despachos&rdquo;. Llamamiento de &ldquo;Todos contra el fuego&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/pacto-frente-emergencia-climatica-bases_132_13476748.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 19:46:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, pero ¿sobre qué bases?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Calentamiento global,Pedro Sánchez,PP - Partido Popular,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La prórroga de Almaraz, con agosticidad y alevosía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/prorroga-almaraz-agosticidad-alevosia_132_13452325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ad7e769-00a4-4db9-9619-2d1e70a6c5ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La prórroga de Almaraz, con agosticidad y alevosía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es necesario transitar hacia un sistema basado en la eficiencia, el ahorro y la suficiencia, adaptando la demanda a los límites ecológicos reales y reduciendo la dependencia de tecnologías centralizadas y de alto riesgo como la energía nuclear"</p></div><p class="article-text">
        En pleno agosto el Gobierno espa&ntilde;ol ha concedido la pr&oacute;rroga a la central nuclear de Almaraz, lo que supone retrasar la clausura de sus dos reactores, inicialmente fijada para noviembre de 2027 en la Unidad I y octubre de 2028 en la Unidad II, y abre la posibilidad de que este movimiento pueda acabar afectando al calendario de cierres previsto para el conjunto del parque nuclear.  
    </p><p class="article-text">
        Como ha expresado Ecologistas en Acci&oacute;n, &ldquo;el gobierno espa&ntilde;ol ha optado por blindar el negocio nuclear de las grandes el&eacute;ctricas frente al cumplimiento de sus propias promesas, dinamitando un calendario de cierre pactado. Esta decisi&oacute;n abre la puerta a un negocio radiactivo que carga sobre la sociedad mayores costes a medio y largo plazo, y retrasa una transformaci&oacute;n energ&eacute;tica inaplazable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno espa&ntilde;ol pretende escudarse en un procedimiento administrativo nada ortodoxo para justificar la pr&oacute;rroga, sin haber llevado a cabo una revisi&oacute;n de seguridad en profundidad. El propio informe del Consejo de Seguridad Nuclear que avala la operaci&oacute;n reconoce que se limita a analizar la concesi&oacute;n de la autorizaci&oacute;n, dejando fuera la labor de inspecci&oacute;n y control de la central durante estos a&ntilde;os, as&iacute; como el cumplimiento &iacute;ntegro de los compromisos exigidos en la renovaci&oacute;n de 2020. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no es solo Almaraz. Esta forma de proceder allana el camino para que el resto del parque nuclear reclame id&eacute;ntico trato. En 2030 est&aacute; programado el cierre de las centrales nucleares de Cofrentes y Asc&oacute; I. Es aqu&iacute; donde est&aacute; la primera trampa de la oferta de las el&eacute;ctricas. Si el cierre de Almaraz se retrasa tres a&ntilde;os -hasta 2030- en ese a&ntilde;o nos encontraremos con el cierre programado de nada menos que cuatro centrales nucleares. Una tarea que ning&uacute;n Gobierno querr&aacute; acometer. Cuando el oligopolio el&eacute;ctrico acepta que la pr&oacute;rroga de Almaraz no suponga un coste para el Estado lo hace sabiendo que en tres a&ntilde;os tendr&aacute; la sart&eacute;n por el mango, y podr&aacute; imponer todas sus condiciones econ&oacute;micas al Gobierno de turno. En concreto, lo que buscan es un precio que les beneficie para el Mwh nuclear, y que se rebaje o elimine la llamada tasa enresa, la tasa para la gesti&oacute;n de los residuos radiactivos. Es decir, maximizar los beneficios manteniendo a las nucleares funcionando, arrastrando en su calendario a Asc&oacute; 1 y Cofrentes, bloqueando as&iacute; el cierre nuclear pactado. De esta manera, el Gobierno ha cedido ante los intereses del oligopolio el&eacute;ctrico y de la derecha pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno espa&ntilde;ol se ha escudado para conceder la pr&oacute;rroga de la central nuclear de Almaraz en cuestiones, como que la medida no incidir&aacute; en el bolsillo de los ciudadanos y ciudadanas, ni tendr&aacute; incidencia en el mix energ&eacute;tico, ni requerir&aacute; m&aacute;s instalaciones, en lo que respecta a los residuos radiactivos que generar&aacute; la ampliaci&oacute;n de la operaci&oacute;n de Almaraz.
    </p><p class="article-text">
        Pero es obligado referirme al informe 'Cierre nuclear y transici&oacute;n energ&eacute;tica: el caso de Almaraz. An&aacute;lisis de impactos econ&oacute;micos y ambientales', encargado por Greenpeace y cuyos autores son Eloy Sanz, profesor titular de la Universidad Rey Juan Carlos y director de la C&aacute;tedra de Transici&oacute;n Energ&eacute;tica, y V&iacute;ctor Garc&iacute;a Carrasco, investigador de la Universidad Polit&eacute;cnica de Catalu&ntilde;a, en el que afirman que prorrogar la vida &uacute;til de la central nuclear de Almaraz conllevar&iacute;a una p&eacute;rdida acumulada de inversiones en renovables de 26.130 millones de euros entre los a&ntilde;os 2026 y 2033, y generar&iacute;a unos sobrecostes en la factura el&eacute;ctrica de 3.831 millones de euros. 
    </p><p class="article-text">
        El informe Eloy Sanz y V&iacute;ctor Garc&iacute;a Carrasco se cimenta sobre modelizaciones a medio y largo plazo en cuanto a la evoluci&oacute;n de la oferta y la demanda el&eacute;ctrica, contemplando tres escenarios: el de cierre (tal y como se preve&iacute;a en el calendario de cierres fijado en 2019 por las el&eacute;ctricas y Enresa), el de pr&oacute;rroga (hasta 2030, como han solicitado las propietarias del complejo de Almaraz), y el de sucesivas pr&oacute;rrogas del resto de las centrales, denominado 'pr&oacute;rroga + desaceleraci&oacute;n renovable'.
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n general del informe es tajante: &ldquo;Los resultados muestran que el cierre programado de Almaraz es t&eacute;cnicamente viable, ambientalmente favorable y econ&oacute;micamente m&aacute;s eficiente que su pr&oacute;rroga&rdquo;. Y advierte que analizar la extensi&oacute;n solo por el alivio temporal de precios durante los a&ntilde;os de pr&oacute;rroga ser&iacute;a mirar el sistema &ldquo;por el retrovisor&rdquo;, justo cuando la carretera exige acelerar la transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s razones para el cierre definitivo de Almaraz, como que detiene la acumulaci&oacute;n de estos desechos peligrosos y elimina el riesgo de accidentes, deja &ldquo;espacio&rdquo; en la red para que entren proyectos de energ&iacute;a solar, e&oacute;lica y sistemas de almacenamiento masivo, y adem&aacute;s las centrales envejecidas, requieren inversiones multimillonarias constantes para actualizar sus sistemas de seguridad. 
    </p><p class="article-text">
        El modelo de consumo energ&eacute;tico ilimitado resulta insostenible para el planeta. Es necesario transitar hacia un sistema basado en la eficiencia, el ahorro y la suficiencia, adaptando la demanda a los l&iacute;mites ecol&oacute;gicos reales y reduciendo la dependencia de tecnolog&iacute;as centralizadas y de alto riesgo como la energ&iacute;a nuclear.
    </p><p class="article-text">
        Celebrar como un &eacute;xito la pr&oacute;rroga de dos a&ntilde;os y medio de Almaraz, tal como ha hecho el Gobierno espa&ntilde;ol, refleja una incomprensi&oacute;n de la dependencia energ&eacute;tica, frena la transici&oacute;n ecol&oacute;gica y desperdicia la oportunidad de alinear la producci&oacute;n y la demanda con los l&iacute;mites del planeta.
    </p><p class="article-text">
        No quiero finalizar este art&iacute;culo sin referirme a Sabino Ormazabal, que muri&oacute; el pasado s&aacute;bado en Donostia y al que conoc&iacute; siendo muy j&oacute;venes en la lucha antinuclear y ecologista. Un referente importante en el ecologismo vasco, en el antimilitarismo, en el periodismo ambiental, en la defensa de la paz y la no violencia y en otras causas justas.  Beti arte. Hasta siempre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/prorroga-almaraz-agosticidad-alevosia_132_13452325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2026 19:45:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La prórroga de Almaraz, con agosticidad y alevosía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Centrales nucleares,Almaraz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ante los incendios, la autoprotección vecinal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/incendios-autoproteccion-vecinal_132_13431491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf339b00-187f-4039-9012-763b11593786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ante los incendios, la autoprotección vecinal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cada vez resulta más evidente la necesidad de cambiar de rumbo, de un cambio profundo, y asumir que convivimos con un riesgo climático estructural"</p></div><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado con datos oficiales lo que la temporada de incendios de este verano ya suger&iacute;a: la superficie quemada en la regi&oacute;n europea ha crecido un 57% en solo cuatro a&ntilde;os, pasando de 1,4 a 2,2 millones de hect&aacute;reas entre 2022 y 2025. Espa&ntilde;a y Portugal han duplicado el n&uacute;mero de incendios respecto al a&ntilde;o pasado, y solo entre enero y el 22 de julio de 2026 se han contabilizado en Europa m&aacute;s de 1.250 fuegos, con emisiones superiores a 8,3 millones de toneladas de CO2. Los registros del Sistema Europeo de Informaci&oacute;n sobre Incendios Forestales muestran que Espa&ntilde;a y Portugal multiplican con creces los valores medios de a&ntilde;os anteriores.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es solo la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica la que sufre los incendios, sino que Europa en general ha pasado de tener que lidiar con 1.194 incendios en 2016 a 10.403 s&oacute;lo durante los seis primeros meses de 2026. Se&ntilde;alar tambi&eacute;n los graves incendios de las Landas, o los que est&aacute; habiendo en Grecia. Y tambi&eacute;n en otros lugares del planeta como Chile, Canad&aacute;, Australia, o en el noroeste de EEUU, como Oreg&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los da&ntilde;os materiales, la OMS subraya el coste sanitario: el humo de los incendios agrava enfermedades del coraz&oacute;n y los pulmones, afecta a la salud mental y golpea con m&aacute;s fuerza a mayores, menores, embarazadas y personas con enfermedades cr&oacute;nicas. La organizaci&oacute;n insiste en que el cambio clim&aacute;tico, con temperaturas m&aacute;s altas y ambientes m&aacute;s secos, est&aacute; detr&aacute;s de este aumento sostenido y pide reforzar los sistemas de alerta y los servicios sanitarios de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        La adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico es un reto urgente e inaplazable que exige revisar los presupuestos, transformar la gesti&oacute;n del territorio y reforzar los servicios p&uacute;blicos. La mitigaci&oacute;n de emisiones es vital, pero la preparaci&oacute;n ante fen&oacute;menos extremos ya no puede ser la prioridad menor. Necesitamos adaptarnos a una realidad que cada vez nos golpea con m&aacute;s fuerza. El modelo actual est&aacute; claro que no funciona, la gesti&oacute;n cl&aacute;sica del territorio y de los montes no responde a lo que necesitamos, la informaci&oacute;n y alerta al ciudadano sigue siendo escasa, y nuestros sistemas de salud siguen sin estar preparados. Cada vez resulta m&aacute;s evidente la necesidad de cambiar de rumbo, de un cambio profundo, y asumir que convivimos con un riesgo clim&aacute;tico estructural.   
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n y la seguridad son las bases principales para proteger vidas y propiedades frente a los incendios forestales. La necesidad de establecer planes de autoprotecci&oacute;n en las zonas vulnerables, especialmente en las viviendas y urbanizaciones construidas en la interfaz urbano-forestal, la gesti&oacute;n del territorio, y la prevenci&oacute;n, son aut&eacute;nticas prioridades.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n es fundamental que aumente la sensibilidad social, que haya un cambio de conciencia basado en la percepci&oacute;n del riesgo. Necesitamos municipios preparados, con verdaderos planes de actuaci&oacute;n frente a incendios forestales, actualizados, coordinados y conocidos por la poblaci&oacute;n. Cada euro invertido en prevenci&oacute;n evita costes infinitamente mayores en extinci&oacute;n y reconstrucci&oacute;n. Y, sobre todo, necesitamos una aut&eacute;ntica cultura de prevenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea destacar&iacute;a la reacci&oacute;n vecinal ante el incendio transcurrido en Salinas de Pamplona, donde vivo a remolque con Bilbao, y que se extendi&oacute; a otros concejos, declarado el pasado 24 de julio, que qued&oacute; controlado en menos de cinco horas gracias, a que desde los primeros momentos reaccionaron el propio Concejo con su presidente y concejantes, vecinos y vecinas que sab&iacute;an d&oacute;nde estaban las bocas de riego y los mayores riesgos en un incendio, y a los avisos que se dieron que hizo que comenzaran a llegar agricultores y efectivos de distintos servicios, como los bomberos, protecci&oacute;n civil, polic&iacute;a, etc&eacute;tera. Desde el Ayuntamiento se activ&oacute; inmediatamente el Plan de Actuaci&oacute;n Municipal ante Incendios Forestales (PAMIF).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Necesitamos municipios preparados, con verdaderos planes de actuación frente a incendios forestales, actualizados, coordinados y conocidos por la población. Cada euro invertido en prevención evita costes infinitamente mayores en extinción y reconstrucción</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tenemos otros ejemplos cercanos, como el plan AdapTe, en el municipio navarro de Legarda, en el Valdizarbe o valle de Izarbe, que como respuesta al incendio que en 2022 asol&oacute; el pueblo y sus alrededores, esta localidad puso en marcha un ambicioso Plan para la prevenci&oacute;n y actuaci&oacute;n en caso de incendios, y que cuenta con medidas tecnol&oacute;gicas, silvopastorales -el plan de las vacas bomberas utiliza la ganader&iacute;a extensiva para reducir la biomasa seca-, pero fundamentalmente con un enfoque comunitario de abordaje de los incendios forestales y la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico que le proporciona una mejor respuesta y una m&aacute;s adecuada preparaci&oacute;n ante posibles cat&aacute;strofes. 
    </p><p class="article-text">
        En Euskadi, la gesti&oacute;n directa ante el fuego recae principalmente en las tres diputaciones forales, mientras que a nivel local se engloba dentro de los Planes de Emergencia Municipal (PEM). Los riesgos de fuego se integran de manera supramunicipal en el Plan Especial de Emergencias por Riesgo de Incendios Forestales de Euskadi, complementado por los planes de prevenci&oacute;n y extinci&oacute;n de las diputaciones (como el plano foral en &Aacute;lava o el dispositivo INFOBI en Bizkaia)
    </p><p class="article-text">
        La web Prevenir Incendios Forestales recopila las primeras experiencias de vecinos y vecinas que empiezan a formar parte de la prevenci&oacute;n y la emergencia. En ella, aparece Legarda, y otras 28 experiencias m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto actual no habr&aacute; paisajes seguros sin la participaci&oacute;n activa de los vecinos y vecinas, quienes deben crear planes locales de autoprotecci&oacute;n para reducir el riesgo real frente a los incendios forestales. Las claves de la autoprotecci&oacute;n local, est&aacute;n en la prevenci&oacute;n activa, gestionando adecuadamente la llamada interfaz urbana-forestal, y, que se convierta en una barrera natural frente a los incendios; la participaci&oacute;n vecinal, y la toma de decisiones comunitarias sobre c&oacute;mo actuar antes de que llegue el fuego; y el apoyo t&eacute;cnico, combinando el saber de los bomberos con el trabajo diario de la gente del lugar. 
    </p><p class="article-text">
        Es totalmente necesario mejorar sobre todo las medidas de prevenci&oacute;n y de extinci&oacute;n. Pero tambi&eacute;n es el momento de aumentar la capacidad de las poblaciones de participar de su seguridad y su autoprotecci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/incendios-autoproteccion-vecinal_132_13431491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2026 19:45:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ante los incendios, la autoprotección vecinal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[OMS - Organización Mundial de la Salud,Incendios,Prevención incendios,Incendio Forestal,Incendios forestales,Cambio climático,Calentamiento global]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin retorno ni normas claras, no hay reutilización de vasos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/retorno-normas-claras-no-hay-reutilizacion-vasos_132_13369149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec7b24d4-ea2e-4155-a502-b62b0775ccbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin retorno ni normas claras, no hay reutilización de vasos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Lo que debía ser una medida de prevención de residuos en la mayoría de los casos se ha convertido en un sistema de financiación de los eventos, sin posibilidad de devolución"</p></div><p class="article-text">
        Hace unas cuantas semanas que arrancaron las fiestas u otros eventos, y nos encontramos con los llamados vasos &ldquo;reutilizables&rdquo;. Y hemos o&iacute;do la misma cantinela de siempre: &ldquo;Por cada uno de estos vasos reutilizables se evitar&aacute; el consumo de m&aacute;s de cinco vasos de pl&aacute;stico de un solo uso. El medio ambiente gana&rdquo;. &iquest;Pero es as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        Conforme se comenz&oacute; con el uso de vasos de pl&aacute;stico reutilizables en diversos eventos, muchas personas pensamos que era una buena medida para reducir la ingente generaci&oacute;n de residuos, especialmente de pl&aacute;stico. La idea original era que hubiera una reutilizaci&oacute;n real de estos vasos, y que &eacute;sta fuera de la mano de las entidades organizadoras de los eventos. Pero la realidad ha sido otra: lo que ha ocurrido es que esta responsabilidad ha pasado una vez m&aacute;s a la persona usuaria final. Lo que deb&iacute;a ser una medida de prevenci&oacute;n de residuos en la mayor&iacute;a de los casos se ha convertido en un sistema de financiaci&oacute;n de los eventos, sin posibilidad de devoluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Antes que nada, conviene tener en cuenta algunas definiciones, como se hace en un informe de la Fundaci&oacute;n The Best Wordl, publicado en febrero de 2026. El vaso reutilizable se define como un envase dise&ntilde;ado para m&uacute;ltiples ciclos de uso mediante sistemas de recogida, lavado y redistribuci&oacute;n; el retorno efectivo es la devoluci&oacute;n del vaso al sistema tras su uso para permitir su reutilizaci&oacute;n posterior; el circuito cerrado de reutilizaci&oacute;n es el modelo en el que los envases se recuperan, limpian y vuelven a utilizarse dentro de un mismo sistema operativo; la tasa de retorno es el porcentaje de envases recuperados respecto al total de distribuidos en un evento; y reutilizaci&oacute;n efectiva es el uso repetido del mismo envase en m&uacute;ltiples ciclos, garantizando su retorno y acondicionamiento para un nuevo uso.
    </p><p class="article-text">
        La introducci&oacute;n del uso de estos vasos ha permitido a muchos eventos colgarse la medalla de &ldquo;evento sostenible&rdquo; y ha creado en el p&uacute;blico una falsa sensaci&oacute;n de sostenibilidad, tal y como se&ntilde;ala en un art&iacute;culo M&iacute;riam Galindo Fern&aacute;ndez, de la consultora y fundaci&oacute;n ENT, <a href="https://www.residuosprofesional.com/fracaso-vasos-reutilizables/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">titulado &ldquo;El fracaso de los vasos reutilizables. &iquest;Qu&eacute; ha fallado?&rdquo; y publicado en la revista 'Residuos profesional'</a>. En la mayor&iacute;a de los casos no existe una log&iacute;stica real de reutilizaci&oacute;n, y esta carencia comienza ya con el dise&ntilde;o del vaso, en el que se incorpora la edici&oacute;n del festival o de la fiesta y los patrocinadores, haciendo inviable su reutilizaci&oacute;n en ediciones posteriores. Y la falta de un sistema de devoluci&oacute;n imposibilita su reutilizaci&oacute;n. Hay que tener presente que, si no se da un n&uacute;mero m&iacute;nimo de reutilizaciones, el impacto ambiental de un vaso de pl&aacute;stico reutilizable puede ser mayor que el de un vaso de pl&aacute;stico de un solo uso, debido a la mayor necesidad de material y recursos para su fabricaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Ley estatal 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una econom&iacute;a circular, quiso avanzar en la buena direcci&oacute;n. Estableci&oacute; la jerarqu&iacute;a de residuos como principio rector: Primero prevenir, despu&eacute;s preparar para la reutilizaci&oacute;n y, solo despu&eacute;s, reciclar o valorizar. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que tener presente que, si no se da un número mínimo de reutilizaciones, el impacto ambiental de un vaso de plástico reutilizable puede ser mayor que el de un vaso de plástico de un solo uso, debido a la mayor necesidad de material y recursos para su fabricación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El Real Decreto 1055/2022, de envases y residuos de envases, concret&oacute; esta orientaci&oacute;n para los eventos festivos, culturales y deportivos: desde el 1 de julio de 2023, los promotores tienen que implantar alternativas a la venta y distribuci&oacute;n de bebidas en envases y vasos desechables. Y solo cuando se opte por vasos reutilizables con dep&oacute;sito, hay que habilitar mecanismos para devolver este importe cuando la persona consumidora devuelva el vaso.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el papel, era una medida necesaria, razonable y ampliamente compartida. Pero una buena intenci&oacute;n normativa no siempre garantiza una buena pol&iacute;tica p&uacute;blica. El vac&iacute;o legal permite hacer lavado de imagen verde con la reutilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que la norma no ha sido lo suficientemente clara. Para que un vaso sea reutilizado, hay que habilitar sistemas efectivos de recogida y lavado. Demasiado a menudo, el vaso reutilizable se ha convertido en un producto que se vende, no en un envase que circula. Se presenta como una medida ambiental, pero no siempre dispone de un sistema efectivo de retorno, recogida, lavado y reutilizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En el Bando San Ferm&iacute;n 2026 se viene a decir lo siguiente: &ldquo;Con el fin de prevenir la generaci&oacute;n de residuos, especialmente los pl&aacute;sticos de un solo uso, y de mitigar los aspectos adversos sobre la salud humana y el medio ambiente asociados a su generaci&oacute;n y gesti&oacute;n, es obligatorio el uso del vaso reutilizable con Sistema de Dep&oacute;sito, Devoluci&oacute;n y Retorno (SDDR) frente al uso del vaso desechable, para todos los establecimientos del ramo de la hosteler&iacute;a. Para ello, el Ayuntamiento pondr&aacute; todas las medidas a su alcance para garantizar esa reducci&oacute;n de residuos a trav&eacute;s de un servicio de gesti&oacute;n de los vasos reutilizables, a disposici&oacute;n de todos los establecimientos de hosteler&iacute;a y otros espacios festivos p&uacute;blicos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero cabe preguntarse: &iquest;est&aacute;n funcionando los sistemas de recogida efectivos? &iquest;Existen mecanismos de lavado y reutilizaci&oacute;n para que vuelvan a circular? &iquest;Hay supervisi&oacute;n y sanciones para los que incumplen? Las fotos que nos llegan de Iru&ntilde;a nos muestran una gran cantidad de vasos retornables desparramados por el suelo. Habr&aacute; que esperar al balance que se haga cuando finalicen los Sanfermines.
    </p><p class="article-text">
        En el caso del BBK Live que se celebra del 9 al 11 de julio, en su web se puede leer que existen vasos reutilizables, pero que debes tener en cuenta, que, al comprar tu primera bebida, pagar&aacute;s un dep&oacute;sito de 2,5 euros adem&aacute;s del precio de la consumici&oacute;n. (Normativa Vasos Reutilizables En Eventos &ndash; Encore). S&iacute; se pueden devolver en las barras habilitadas para ello y recuperar tu dep&oacute;sito. Ser&iacute;a muy importante que se hiciera p&uacute;blico con la m&aacute;xima transparencia, el porcentaje de envases que se recuperan, limpian y vuelven a utilizarse.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos tambi&eacute;n el caso de Vitoria-Gasteiz, donde la Fundaci&oacute;n Vital y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz lanzan desde hace a&ntilde;os una campa&ntilde;a para sustituir los vasos de un solo uso en fiestas La Blanca u otras por otros reutilizables y evitar residuos. El sistema funciona mediante un dep&oacute;sito de 1 &euro; que el ciudadano recupera &iacute;ntegramente al devolver el recipiente en cualquiera de los puntos oficiales o locales adheridos. Sin embargo, aparte de que se diga que la campa&ntilde;a &ldquo;Pl&aacute;stico 0&rdquo; del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y Fundaci&oacute;n Vital suele ser es un &eacute;xito rotundo, evitando millones de envases de un solo uso, no hay datos que justifiquen esa afirmaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la Alianza Residuo Cero que la componen diferentes entidades ecologistas a nivel estatal, ha planteado una serie de medidas, entre las que figuran la definici&oacute;n legal de un sistema efectivo de reutilizaci&oacute;n, la obligaci&oacute;n de disponer de puntos de devoluci&oacute;n accesibles durante todo el evento, la informaci&oacute;n clara sobre el car&aacute;cter retornable de los dep&oacute;sitos cobrados a la ciudadan&iacute;a y la implantaci&oacute;n de sistemas de trazabilidad que permitan conocer cu&aacute;ntos vasos se ponen en circulaci&oacute;n, cu&aacute;ntos se recuperan y cu&aacute;ntos vuelven a utilizarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/retorno-normas-claras-no-hay-reutilizacion-vasos_132_13369149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 19:46:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin retorno ni normas claras, no hay reutilización de vasos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reciclaje,Festivales,Sostenibilidad,Consumo sostenible]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luchar contra el calor en los centros educativos no debería depender solo del aire acondicionado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/luchar-calor-centros-educativos-no-deberia-depender-aire-acondicionado_132_13354988.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86c40412-9e1a-41d0-9019-a4f622c44796_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Luchar contra el calor en los centros educativos no debería depender solo del aire acondicionado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El escenario está cambiando rápido: lo que antes era un evento estacional ahora se perfila como una nueva normalidad persistente. Con océanos más calientes y niveles de humedad en aumento, las próximas olas de calor podrían ser todavía más intensas"</p></div><p class="article-text">
        El calor extremo ya no es &ldquo;un verano fuerte&rdquo;. Es una crisis clim&aacute;tica en aceleraci&oacute;n r&aacute;pida, impulsada por emisiones humanas, que est&aacute; convirtiendo ciudades enteras en aut&eacute;nticas trampas t&eacute;rmicas y poniendo contra las cuerdas a infraestructuras cr&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos advierten que eventos como estos &mdash;capaces de colapsar redes el&eacute;ctricas y saturar hospitales&mdash; ser&iacute;an pr&aacute;cticamente imposibles sin el impacto del cambio clim&aacute;tico provocado por el ser humano.
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades est&aacute;n acumulando calor como hornos urbanos, mientras carreteras, sistemas el&eacute;ctricos y servicios de emergencia trabajan al l&iacute;mite. Y hay un detalle a&uacute;n m&aacute;s alarmante: las noches ya no refrescan lo suficiente, lo que impide que el cuerpo humano se recupere del estr&eacute;s t&eacute;rmico.
    </p><p class="article-text">
        El escenario est&aacute; cambiando r&aacute;pido: lo que antes era un evento estacional ahora se perfila como una nueva normalidad persistente. Con oc&eacute;anos m&aacute;s calientes y niveles de humedad en aumento, las pr&oacute;ximas olas de calor podr&iacute;an ser todav&iacute;a m&aacute;s intensas.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura, la construcci&oacute;n, el transporte, los servicios de emergencia, los docentes y alumnos en aulas que sobrepasan los 30 grados e incluso los 40 grados, y poblaciones vulnerables est&aacute;n entre los m&aacute;s expuestos a este futuro cada vez m&aacute;s extremo.
    </p><p class="article-text">
        Una ola de calor que paraliza pa&iacute;ses enteros durante cinco d&iacute;as seguidos es una anomal&iacute;a, pero ser&aacute; la norma si las emisiones globales no pisan el freno de inmediato, seg&uacute;n la comunidad cient&iacute;fica. La ciencia indica que el cambio clim&aacute;tico ha hecho que las temperaturas extremas sostenidas y las sofocantes noches sin brisa sean hasta 100 veces m&aacute;s probables que en d&eacute;cadas pasadas, alterando por completo c&oacute;mo debe ser la adaptaci&oacute;n de nuestras ciudades y hogares.
    </p><p class="article-text">
        Un reciente an&aacute;lisis de World Weather Attribution advierte que 385 de las 854 ciudades europeas analizadas (el 45%) ya han superado o romper&aacute;n a corto plazo sus m&aacute;ximos hist&oacute;ricos de estr&eacute;s t&eacute;rmico, un &iacute;ndice que combina temperatura, humedad y viento. Esta alteraci&oacute;n confirma el pron&oacute;stico del climat&oacute;logo Erich Fischer, de la Escuela Polit&eacute;cnica Federal de Z&uacute;rich de la ETH Z&uacute;rich, quien explica que los r&eacute;cords clim&aacute;ticos ya no se baten por d&eacute;cimas, sino por m&aacute;rgenes excepcionales que destrozan las marcas, y utiliza una met&aacute;fora deportiva para ilustrar la magnitud del problema: es como si un atleta de salto de altura batiera el r&eacute;cord mundial por medio metro de golpe, en lugar de por un par de cent&iacute;metros. Lo excepcional ha colonizado la normalidad.
    </p><p class="article-text">
        Convendr&iacute;a recordar que la l&iacute;nea roja que durante milenos hab&iacute;a mantenido las concentraciones de CO2 en la atm&oacute;sfera por debajo de las 300 partes por mill&oacute;n (PPM) hoy est&aacute; m&aacute;s que superada: las concentraciones han aumentado dr&aacute;sticamente en los &uacute;ltimos 100 a&ntilde;os, alcanzando en mayo pasado las 432 ppm, seg&uacute;n la NASA.
    </p><p class="article-text">
        El adelanto del verano y sus olas de calor ha interferido de forma grave en el calendario escolar. En el Estado espa&ntilde;ol en general, y, en particular en Euskadi, en el &uacute;ltimo mes del curso escolar, la temperatura en el interior de las aulas ha sobrepasado a menudo los valores del necesario confort que requiere el estudio de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y los j&oacute;venes. Lo mismo ocurre al inicio del curso en septiembre, con veranos que se alargan. Est&aacute; cambiando el calendario clim&aacute;tico y esto interfiere en muchas actividades. 
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as ante unas temperaturas que suben m&aacute;s y m&aacute;s, hemos visto que la venta de aparatos de aire acondicionado y las peticiones de instalaci&oacute;n se han disparado en las distintas poblaciones de Euskadi. Est&aacute; claro que el aire acondicionado puede ser necesario, especialmente durante episodios extremos o en espacios vulnerables. Sin embargo, se deber&iacute;a tener una mirada algo m&aacute;s larga. Las altas temperaturas han venido para quedarse. 
    </p><p class="article-text">
        Nazaret Ruiz Mar&iacute;n, profesora del Departamento de M&aacute;quinas y Motores T&eacute;rmicos de la Universidad de C&aacute;diz, en un art&iacute;culo publicado en la revista The Conversation, afirma que convertirlo en la &uacute;nica soluci&oacute;n tiene sus inconvenientes. Aumenta el consumo el&eacute;ctrico, eleva los costes de funcionamiento y desplaza al exterior parte del calor que extrae de las aulas. 
    </p><p class="article-text">
        Este debate llega, adem&aacute;s, en un momento clave para la edificaci&oacute;n. La actualizaci&oacute;n del C&oacute;digo T&eacute;cnico de la Edificaci&oacute;n, ligada a la Directiva europea de eficiencia energ&eacute;tica, busca avanzar hacia un parque inmobiliario de cero emisiones en 2050 y refuerza una idea b&aacute;sica: antes de climatizar m&aacute;s, hay que reducir la demanda energ&eacute;tica de los edificios. En un sector que ya representa alrededor del 40 % del consumo energ&eacute;tico mundial, adaptar los colegios al calor no puede consistir simplemente en consumir m&aacute;s electricidad.
    </p><p class="article-text">
        Una estrategia eficaz frente al calor extremo comienza por algo tan b&aacute;sico como impedir que la vivienda, el aula u otra instalaci&oacute;n, se sobrecaliente desde el principio. Esto se puede hacer con dise&ntilde;o pasivo: orientar bien el edificio, proteger las ventanas del sol, mejorar la ventilaci&oacute;n, incorporar sombra y vegetaci&oacute;n, e innovar en el uso de materiales. 
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, la consejera de Educaci&oacute;n del Gobierno vasco, Bego&ntilde;a Pedrosa, anunci&oacute; que su departamento trabaja en &ldquo;un plan de confort t&eacute;rmico para los centros educativos&rdquo; ante las olas de calor registradas en Euskadi como consecuencia del cambio clim&aacute;tico. Este verano se pondr&aacute; en marcha un proyecto piloto en cuatro centros. Sin desde&ntilde;ar, el inter&eacute;s de este proyecto, se me antoja que es totalmente insuficiente. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se trata de climatizar todos los centros, por lo que dec&iacute;a anteriormente, Adem&aacute;s, de que requerir&iacute;a una inversi&oacute;n elevad&iacute;sima. Pero existen recursos para ir avanzando en medidas de mitigaci&oacute;n del calor que eviten que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y j&oacute;venes estudien en hornos.
    </p><p class="article-text">
        El calor extremo en las escuelas y dem&aacute;s centros educativos es un problema cr&iacute;tico de salud p&uacute;blica y equidad educativa. Los colegios necesitan un cambio de paradigma urgente: pasar de medidas de emergencia a intervenciones arquitect&oacute;nicas estructurales que garanticen espacios seguros, protejan la salud infantil y de los j&oacute;venes y mantengan la concentraci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/luchar-calor-centros-educativos-no-deberia-depender-aire-acondicionado_132_13354988.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 19:45:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luchar contra el calor en los centros educativos no debería depender solo del aire acondicionado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ola de calor,Cambio climático,Temperaturas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La era de los récords de altas temperaturas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/records-altas-temperaturas_132_13324111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d86b845-7604-451c-919c-2ffa1acb71f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2254y1364.jpg" width="1200" height="675" alt="La era de los récords de altas temperaturas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las comunidades del norte peninsular, que tradicionalmente han sido un refugio frente al calor del verano en la península Ibérica, son las que más riesgo presentan para la salud durante los episodios de temperaturas extremas como los de estos días"</p></div><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico agrava, adelanta y alarga los eventos extremos como el que golpea ya a buena parte de la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. La primera ola de calor del verano dej&oacute; el pasado domingo temperaturas superiores a los 39 y 40 &ordm;C en gran parte del territorio de la Pen&iacute;nsula y Baleares, donde se superaron holgadamente los 40 &ordm;C en amplias zonas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El aumento de las temperaturas y la mayor frecuencia de episodios de calor extremo son una realidad en Euskadi. Los escenarios clim&aacute;ticos apuntan a que, en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas, el n&uacute;mero de d&iacute;as con temperaturas superiores a los 35&ordm;C se multiplicar&aacute; en todo el territorio, lo que supone un riesgo creciente para la salud, especialmente para las personas m&aacute;s vulnerables (personas mayores, infancia, personas con enfermedades cr&oacute;nicas o en situaci&oacute;n de pobreza energ&eacute;tica). En Bizkaia y Gipuzkoa, pasar&aacute; de ser de 3 &oacute; 4 d&iacute;as al a&ntilde;o a unos 16-17 d&iacute;as a final de siglo; y en &Aacute;lava de aproximadamente 4 d&iacute;as a superar m&aacute;s de 20 d&iacute;as al a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el primer informe del 'Estado del Clima en Euskadi' presentado por el Gobierno vasco el pasado a&ntilde;o, desde 1970 la temperatura en Euskadi ha aumentado 0,3 &deg;C por d&eacute;cada y se aprecia un aumento en la frecuencia y duraci&oacute;n de las olas de calor. El n&uacute;mero de d&iacute;as de olas de calor se ha duplicado, pasando de 4 d&iacute;as en el periodo 1970-2000, a casi 9 en el periodo 2014-2023.
    </p><p class="article-text">
        El inicio de la &eacute;poca de olas se adelanta en el calendario a raz&oacute;n de cuatro d&iacute;as por d&eacute;cada, como refleja la &uacute;ltima edici&oacute;n de la Evaluaci&oacute;n de riesgos e impactos derivados del cambio clim&aacute;tico en Espa&ntilde;a (ERICC-2025). Esto da lugar a una estaci&oacute;n c&aacute;lida m&aacute;s prolongada.
    </p><p class="article-text">
        Las olas de calor no son m&aacute;s que el s&iacute;ntoma visible de un sistema global alterado. Lo que hay es un planeta cada vez m&aacute;s caliente. Carlo Buontempo, director del Servicio de Cambio Clim&aacute;tico del sistema europeo Copernicus, lo se&ntilde;ala as&iacute;: &ldquo;Los 11 a&ntilde;os m&aacute;s c&aacute;lidos a nivel global se han producido todos en los &uacute;ltimos 11 a&ntilde;os. No se trata simplemente de una rareza estad&iacute;stica extrema. Es la demostraci&oacute;n del calentamiento global causado por el ser humano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las comunidades del norte peninsular, que tradicionalmente han sido un refugio frente al calor del verano en la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, son las que m&aacute;s riesgo presentan para la salud durante los episodios de temperaturas extremas como los de estos d&iacute;as. Aunque los term&oacute;metros all&iacute; no se disparen tanto como en C&oacute;rdoba, Zaragoza o C&aacute;ceres, el mayor n&uacute;mero de avisos del Ministerio de Sanidad por exceso de calor durante el verano pasado se registr&oacute; en Asturias, contra todo pron&oacute;stico, y las comunidades con m&aacute;s muertes atribuibles al calor &ndash;en relaci&oacute;n a su poblaci&oacute;n&ndash; fueron Castilla y Le&oacute;n y Galicia en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La tendencia este verano apunta en la misma l&iacute;nea, pero de manera incluso m&aacute;s exagerada. Seg&uacute;n el Monitor de Mortalidad diaria del Instituto de Salud Carlos III, desde el 15 de mayo hasta ahora se estiman 168 muertes atribuibles al calor en Espa&ntilde;a, y 148 de ellas (el 83%) se concentran exclusivamente en Asturias, Galicia y Euskadi. En Andaluc&iacute;a, el epicentro del calor en Espa&ntilde;a, solo se estiman cuatro fallecimientos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los picos de temperatura de lugares tradicionalmente c&aacute;lidos son los que reciben atenci&oacute;n porque all&iacute; se registran las temperaturas m&aacute;s salvajes, pero los expertos subrayan que el riesgo para la salud radica en lo acostumbrada que est&eacute; la poblaci&oacute;n a ese calor y en la adaptaci&oacute;n de las casas y las ciudades a &eacute;l, como recuerda Julio D&iacute;az, investigador del&nbsp;Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y codirector de la Unidad de Cambio Clim&aacute;tico, Salud y Medio Ambiente Urbano en la Escuela Nacional de Sanidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La clave est&aacute; en el umbral de mortalidad por temperaturas que tiene cada comunidad porque no es lo mismo 37&ordm;C en Sevilla que en Bilbao, por ejemplo. En la primera puede ser duro, pero en la segunda es una barbaridad&rdquo;, opina D&iacute;az, ya la ciudadan&iacute;a no est&aacute; acostumbrada ni preparada a estas altas temperaturas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la can&iacute;cula no es cosa solo de la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, sino de toda Europa. El 90% de la poblaci&oacute;n de Francia, est&aacute; sometida al riesgo de las temperaturas extremas. Un total de 49 departamentos est&aacute;n en alerta roja por ola de calor el lunes 22 de junio en Francia, lo que constituye un r&eacute;cord, seg&uacute;n ha anunciado Mathieu Lef&egrave;vre, ministro delegado para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s al norte, en B&eacute;lgica, esta semana podr&iacute;a ser &ldquo;la m&aacute;s calurosa jam&aacute;s registrada en el pa&iacute;s&rdquo;, con una temperatura media superior a los 27 &deg;C, seg&uacute;n David Dehenauw, jefe de pron&oacute;sticos del Real Instituto Meteorol&oacute;gico. Algunos trenes en hora punta fueron cancelados el lunes y el martes, seg&uacute;n la Compa&ntilde;&iacute;a Nacional de Ferrocarriles de B&eacute;lgica (SNCB).
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre las olas de calor y los combustibles f&oacute;siles lo refleja muy bien un estudio publicado el pasado septiembre en la revista cient&iacute;fica Nature, en el cual un grupo de investigadores analiz&oacute; 213 olas de calor hist&oacute;ricas registradas en el mundo entre 2000 y 2023. Concluyeron que fueron m&aacute;s probables e intensas debido al calentamiento global. Adem&aacute;s, analizaron las emisiones expulsadas por las mayores empresas del sector f&oacute;sil entre 1854 y 2023, es decir, desde que arranc&oacute; la quema masiva de combustible, y, concluyeron que las emisiones hist&oacute;ricas de esos 180 grandes productores de petr&oacute;leo, gas y carb&oacute;n y de cemento est&aacute;n detr&aacute;s de la mitad del aumento de la intensidad de las olas.
    </p><p class="article-text">
        Todos los eventos analizados en aquel estudio, los 213, fueron agravados por el cambio clim&aacute;tico. Pero, adem&aacute;s, una cuarta parte (55) hubieran sido pr&aacute;cticamente imposibles sin el calentamiento actual. En el caso de Espa&ntilde;a, investigaron ocho, entre los que destacaban las alt&iacute;simas temperaturas del verano de 2022, un episodio que sin el actual nivel de calentamiento no se habr&iacute;a desencadenado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/records-altas-temperaturas_132_13324111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 19:43:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La era de los récords de altas temperaturas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Temperaturas,Ola de calor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Estamos preparados ante el calor extremo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/preparados-calor-extremo_132_13266473.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18b86135-e5fb-4475-bb54-95e183e7e600_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3510y1164.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Estamos preparados ante el calor extremo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Estamos ante un episodio que afecta a muchas zonas de Europa y vuelve a poner sobre la mesa no solo la urgencia de mitigar peores escenarios de cambio climático, sino de adaptarnos a situaciones que son un auténtico peligro para toda la sociedad"</p></div><p class="article-text">
        La pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica &mdash;y en ella, Euskadi&mdash; sufre desde hace m&aacute;s de una semana temperaturas propias del punto &aacute;lgido del verano, lo que se conoce como can&iacute;cula y que comprende entre mediados de julio y mediados de agosto. Se trata de un fen&oacute;meno anormal para la &eacute;poca del a&ntilde;o, cuando t&eacute;cnicamente todav&iacute;a es primavera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llevamos unos d&iacute;as hablando de calor en may&uacute;sculas en la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, pero no somos los &uacute;nicos para los que el verano ha entrado de golpe. As&iacute;, en el Reino Unido se estableci&oacute; un r&eacute;cord el 25 de mayo de 2026, con 34,8 &ordm;C provisionales en Kew Gardens. Al d&iacute;a siguiente, 26 de mayo de 2026, la cifra se super&oacute; al alcanzar los 35,1 &ordm;C en la misma estaci&oacute;n. Romper un r&eacute;cord hist&oacute;rico por un margen tan amplio en plena primavera evidencia un cambio clim&aacute;tico acelerado.
    </p><p class="article-text">
        Y no solo de d&iacute;a. La marca de 19,4 &ordm;C registrada en Kenley Airfield (sur de Londres) ya rompi&oacute; el r&eacute;cord de la temperatura m&iacute;nima diaria m&aacute;s alta en un mes de mayo, superando con creces la antigua marca de 18,9 &ordm;C de 1947. Ese registro fue destrozado inmediatamente la madrugada siguiente, cuando los term&oacute;metros no bajaron de 21,3 &ordm;C en la misma estaci&oacute;n. Esto supuso la primera noche tropical registrada en la historia de Reino Unido en un mes de mayo (temperatura m&iacute;nima sin bajar de 20 &ordm;C).
    </p><p class="article-text">
        Este calor no es normal en muchos pa&iacute;ses ni siquiera en verano. Estamos ante un episodio que afecta a muchas zonas de Europa y vuelve a poner sobre la mesa no solo la urgencia de mitigar peores escenarios de cambio clim&aacute;tico, sino de adaptarnos a situaciones que son un aut&eacute;ntico peligro para toda la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        El Sistema de Monitorizaci&oacute;n de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III confirm&oacute; que el verano de 2025 dej&oacute; 3.832 muertes atribuibles a las altas temperaturas entre el 16 de mayo y el 30 de septiembre. Representa un incremento del 87,6% respecto al verano anterior. En este mes de mayo de 2026, ya son 36 las personas que han muerto con temperaturas m&aacute;s t&iacute;picas del verano. Todos los fallecidos son del norte peninsular. De hecho, han muerto 15 personas en Euskadi, 13 en Asturias, cinco en Galicia y tres en Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una ciudad que solo se puede habitar en verano si puedes pagar aire acondicionado no es una ciudad preparada para el cambio clim&aacute;tico&rdquo;, <a href="https://agendapublica.es/noticia/21100/espana-debe-adaptar-sus-ciudades-al-calor-extremo-asi-puede-hacerlo" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">escribe en 'Agenda P&uacute;blica' Isabela Le&oacute;n Ces&iacute;n</a>, arquitecta y urbanista, que arroja luz sobre la brecha clim&aacute;tica, donde barrios sin sombra, viviendas mal aisladas y hogares vulnerables no pueden protegerse del calor. La respuesta, sostiene, pasa por renaturalizar, rehabilitar y planificar la refrigeraci&oacute;n urbana por una cuesti&oacute;n de salud p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Aproximadamente el 75% de la poblaci&oacute;n de la Comunidad Aut&oacute;noma del Pa&iacute;s Vasco (CAPV) reside en entornos calificados como urbanos, y muchas zonas y barrios en nuestras ciudades y municipios son particularmente vulnerables: el asfalto, el hormig&oacute;n y la escasa vegetaci&oacute;n crean islas de calor urbanas donde las temperaturas pueden ser entre 10 &deg;C y 15 &deg;C m&aacute;s altas que en las zonas rurales.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivir con temperaturas extremas implica dormir mal, enfermar m&aacute;s, vivir peor y asumir riesgos que no deber&iacute;an depender del c&oacute;digo postal ni del nivel de ingresos&rdquo;, viene a decir Isabela Le&oacute;n Ces&iacute;n. La pobreza energ&eacute;tica tambi&eacute;n significa no poder protegerse del calor en primavera y verano. En Euskadi, unos 55.000 hogares y m&aacute;s de 100.000 personas sufren pobreza energ&eacute;tica severa al tener dificultades para mantener una temperatura adecuada en sus viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Los municipios y sus ayuntamientos y dem&aacute;s entidades locales tienen una excepcional importancia en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, especialmente en la adaptaci&oacute;n clim&aacute;tica: en su seno se determinan muchas cuestiones relativas al uso del suelo y las medidas y las pr&aacute;cticas con las que se puede reducir la vulnerabilidad. Entre otras cosas, pueden aumentar las zonas verdes &mdash;los &aacute;rboles, a trav&eacute;s de la sombra y la evapotranspiraci&oacute;n, pueden reducir la temperatura del aire entre 2 &deg;C y 5 &deg;C y la de las superficies entre 10 &deg;C y 12 &deg;C en plena ola de calor&mdash;; utilizar pavimentos y materiales naturales para bajar la temperatura de los municipios &mdash;hasta m&aacute;s de 4 &ordm;C&mdash;; transformar patios escolares asfaltados en espacios verdes &mdash;en Par&iacute;s redujo las temperaturas del suelo en torno a 7 &deg;C&mdash;; habilitar refugios clim&aacute;ticos&hellip;.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as tal y como se recog&iacute;a en este diario, <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/familias-denuncian-aulas-colegios-bilbao-30-grados-escuelas-publicas-no-preparadas-calor_1_13258447.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchas familias han denunciado aulas de colegios de Bilbao a 30 grados</a>, tambi&eacute;n en otros municipios vascos, y han solicitado la instalaci&oacute;n de &ldquo;soluciones de climatizaci&oacute;n, protecci&oacute;n solar en ventanas y aulas y zonas de sombra en el patio&rdquo;. Pero, adem&aacute;s de estas medidas, es importante renaturalizar los centros educativos. Esta estrategia crea refugios clim&aacute;ticos, mejora la biodiversidad urbana y transforma los patios en zonas coeducativas, inclusivas y pedag&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia cient&iacute;fica sobre los efectos de las altas temperaturas en el aprendizaje y el desarrollo cognitivo de los menores est&aacute;n cada vez m&aacute;s claros seg&uacute;n diversos estudios.&nbsp;De acuerdo con la evidencia cient&iacute;fica, se trata de un grupo altamente vulnerable al calor porque tiene un sistema termorregulador todav&iacute;a inmaduro, produce m&aacute;s calor por kilogramo de peso que los adultos, y tiene una menor tasa de sudoraci&oacute;n. La evidencia muestra tambi&eacute;n que, a m&aacute;s d&iacute;as de calor, m&aacute;s problemas de salud y peores resultados educativos.
    </p><p class="article-text">
        Otro tema muy importante son <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/hospitales-30-grados-citas-suspendidas-osakidetza-ola-calor-sindicato-satse_1_13254703.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las temperaturas tan altas en los hospitales, hasta con 30 grados</a>, que, si le sumas la fiebre de muchos pacientes, es un c&oacute;ctel perfecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las actuaciones enumeradas ya se vienen haciendo en Euskadi, incorporando las llamadas Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN), que son acciones o procesos que utilizan los principios de la naturaleza para dar soluci&oacute;n a distintos problemas relacionados con la gesti&oacute;n territorial y urbana como la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, la gesti&oacute;n de los recursos, del agua, la seguridad alimentaria o la calidad del aire y el entorno. Pero es vital, en la situaci&oacute;n de emergencia clim&aacute;tica en la que estamos, acelerarlas por la importancia y prioridad que tienen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/preparados-calor-extremo_132_13266473.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 19:45:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Estamos preparados ante el calor extremo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Calentamiento global,Cambio climático,Ola de calor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El coste de la inacción climática y el retardismo climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/coste-inaccion-climatica-retardismo-climatico_132_13217819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff4df0f2-6702-4f18-ae3a-7d707f43744b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El coste de la inacción climática y el retardismo climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Navarra enfrenta efectos significativos del cambio climático, con un impacto económico creciente que afecta a sectores clave como el agroalimentario y la industria"</p></div><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico es uno de los mayores desaf&iacute;os de nuestro tiempo. Los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos aumentan en frecuencia e intensidad, agravando sus consecuencias. Adem&aacute;s de la dram&aacute;tica p&eacute;rdida de vidas humanas, se produce una destrucci&oacute;n del territorio y un aumento de los da&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los datos son contundentes. La Organizaci&oacute;n Meteorol&oacute;gica Mundial advierte de p&eacute;rdidas econ&oacute;micas debidas a fen&oacute;menos clim&aacute;ticos, que se han multiplicado por siete desde 1970; en Europa, las p&eacute;rdidas acumuladas desde 1980 se estiman en 738 mil millones de euros, de los cuales el 22% se concentraron entre 2021 y 2023, lo que demuestra una aceleraci&oacute;n cr&iacute;tica de los da&ntilde;os; un informe reciente de la Universidad de Mannheim y el Banco Central Europeo estima que el coste a corto plazo de las olas de calor, las sequ&iacute;as y las inundaciones en 2025 en Europa supera los 43 mil millones de euros, el 0,26% del PIB de toda la UE, y lo calcula en m&aacute;s de 126 mil millones para 2029. Estas estimaciones no tienen en cuenta otros desastres como los destructivos incendios forestales de julio y agosto del verano pasado.
    </p><p class="article-text">
        Las compa&ntilde;&iacute;as aseguradoras, conscientes del creciente riesgo, llevan tiempo aumentando sistem&aacute;ticamente sus primas. Seg&uacute;n estimaciones globales, los eventos extremos ya representan entre el 35 % y el 40 % de las p&eacute;rdidas aseguradas anuales, un coste que afecta directamente a todos. Adem&aacute;s, a medida que los eventos se vuelven predeciblemente extremos, muchos bienes dejan de ser asegurables.
    </p><p class="article-text">
        El estudio &ldquo;El futuro de los seguros 2025-2026: c&oacute;mo crecer y liderar en un mercado en transformaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala que el 20,5 % del crecimiento de las primas mundiales hasta 2040 se deber&aacute; al cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La crisis clim&aacute;tica ha dejado de ser una proyecci&oacute;n futura para convertirse en un riesgo sist&eacute;mico que afecta la estabilidad de la econom&iacute;a global, las infraestructuras y los medios de vida.
    </p><p class="article-text">
        Navarra enfrenta vulnerabilidades ante el cambio clim&aacute;tico, caracterizadas principalmente por un aumento de temperaturas, reducci&oacute;n de agua disponible y fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos, seg&uacute;n la Estrategia de Adaptaci&oacute;n al Cambio Clim&aacute;tico en Navarra (LIFE-IP NAdapta-CC). El territorio muestra una tendencia hacia un clima m&aacute;s seco y c&aacute;lido, con impactos significativos cada vez m&aacute;s cercanos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las olas de calor se han intensificado y duplicado en frecuencia e intensidad en la &uacute;ltima d&eacute;cada, consolid&aacute;ndose como un riesgo creciente debido al cambio clim&aacute;tico. Los a&ntilde;os 2022, 2023, 2024 y 2025 son los 4 m&aacute;s c&aacute;lidos desde 1961. Las muertes atribuidas a altas temperaturas se duplicaron en Navarra durante el verano de 2025, con 72 fallecimientos frente a 36 en periodos anteriores. En resumen, este calor extremo ha llegado para quedarse.
    </p><p class="article-text">
        Otro impacto al que nos enfrentamos es la intensificaci&oacute;n de los incendios forestales de nueva generaci&oacute;n y una temporada de riesgo m&aacute;s prolongada, lo que incrementa los da&ntilde;os.&nbsp;El responsable del Departamento de Reducci&oacute;n de Riesgo de Desastres de TESICNOR, Peio Oria, en la jornada cient&iacute;fico-t&eacute;cnica Pirogeograf&iacute;a de Navarra celebrada el pasado 24 de abril en el Instituto Navarro de Administraci&oacute;n P&uacute;blica (INAP) en Pamplona, dijo que los grandes incendios catastr&oacute;ficos &ldquo;todav&iacute;a est&aacute;n por llegar a Navarra&rdquo;, aunque se&ntilde;al&oacute; que el verano de 2022 ofreci&oacute; ya &ldquo;un anticipo de lo que puede ocurrir&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los incendios afectan a nuestra comunidad y requieren un aumento del presupuesto anual destinado a la prevenci&oacute;n y defensa contra incendios. Otros da&ntilde;os m&aacute;s dif&iacute;ciles de cuantificar son la erosi&oacute;n y la p&eacute;rdida de productividad del suelo, la destrucci&oacute;n de la biodiversidad y los servicios ecosist&eacute;micos, y otros impactos en cadena, como el efecto de las lluvias torrenciales.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, a pesar de la intensidad de las lluvias, la posibilidad de estr&eacute;s h&iacute;drico y sequ&iacute;as estivales m&aacute;s prolongadas ya nos afecta. As&iacute;, por ejemplo, la campa&ntilde;a de cereal en Navarra en 2022 fue una de las peores de la d&eacute;cada, marcada por un descenso de producci&oacute;n cercano al 15 % respecto a la campa&ntilde;a anterior, principalmente por la falta de lluvias y las altas temperaturas. En la Zona Media y el sur (secanos &aacute;ridos), los rendimientos fueron baj&iacute;simos, considerados de los peores en a&ntilde;os. La campa&ntilde;a 2023 fue calificada como la peor en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, alcanzando cifras muy graves en cultivos de secano y pastos.
    </p><p class="article-text">
        Los criterios tradicionales utilizados en econom&iacute;a y gesti&oacute;n territorial han quedado obsoletos. Un punto central en el contexto actual es el marcado por la necesidad de transitar de un modelo de &ldquo;reconstrucci&oacute;n tras el desastre&rdquo; a uno de &ldquo;prevenci&oacute;n y adaptaci&oacute;n estructural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Navarra enfrenta efectos significativos del cambio clim&aacute;tico, con un impacto econ&oacute;mico creciente que afecta a sectores clave como el agroalimentario y la industria. Este escenario obliga a abordar la mitigaci&oacute;n del calentamiento mediante la reducci&oacute;n de emisiones de gases de efecto invernadero con mayor intensidad, ya que siguen creciendo, pero considerando los impactos que estamos experimentando, sin adaptaci&oacute;n, los impactos actuales ser&aacute;n inasumibles.
    </p><p class="article-text">
        La adaptaci&oacute;n es un &aacute;rea de inversi&oacute;n con altos retornos econ&oacute;micos, ya que invertir en resiliencia hoy reduce costos masivos por da&ntilde;os en el futuro. La adaptaci&oacute;n no es solo un gasto, sino una protecci&oacute;n de activos y vidas, mejorando la seguridad ante eventos extremos. Sin embargo, la prioridad que se ha dado en los &uacute;ltimos presupuestos generales de Navarra a la mitigaci&oacute;n (83,63% de la inversi&oacute;n presupuestada en acci&oacute;n clim&aacute;tica) frente a la adaptaci&oacute;n (16,37%) demuestra que es una estrategia de mucha energ&iacute;a y poco de clima, cuando ya ha llegado el momento de invertir m&aacute;s en prepararnos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/coste-inaccion-climatica-retardismo-climatico_132_13217819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 19:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El coste de la inacción climática y el retardismo climático]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Parálisis ante la crisis climática y ecosocial?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/paralisis-crisis-climatica-ecosocial_132_13176397.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55314b1e-3936-45a7-a0e0-e167af2f7136_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Parálisis ante la crisis climática y ecosocial?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La velocidad de los cambios culturales y tecnológicos modernos supera la capacidad de adaptación biológica. Por tanto, utilizamos mecanismos cognitivos antiguos en entornos nuevos"</p></div><p class="article-text">
        Parece como que la sociedad humana tiende a mantener sus rutinas y comportamientos habituales, viviendo &ldquo;como si nada&rdquo;, a pesar de enfrentar crisis graves y estructurales (ambientales, econ&oacute;micas o geopol&iacute;ticas) muy fuertes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tenemos cada vez m&aacute;s informaci&oacute;n cient&iacute;fica de c&oacute;mo estamos. El informe de la Revisi&oacute;n de la Salud Planetaria 2025 (PHC, por sus siglas en ingl&eacute;s) del Instituto Potsdam para la Investigaci&oacute;n del Impacto Clim&aacute;tico alerta de que el planeta ha superado siete de los nueve l&iacute;mites planetarios seguros. Esta evaluaci&oacute;n indica que la Tierra est&aacute; en una situaci&oacute;n cr&iacute;tica (&ldquo;cuidados intensivos&rdquo;), con una presi&oacute;n creciente en la mayor&iacute;a de sus sistemas vitales, incluyendo cambio clim&aacute;tico, p&eacute;rdida de biodiversidad y contaminaci&oacute;n. Estos tres factores interact&uacute;an entre s&iacute;, acelerando el deterioro ambiental.
    </p><p class="article-text">
        Los siete l&iacute;mites que han rebasado su &ldquo;zona segura&rdquo; muestran tendencias de aumento de presi&oacute;n, que incluyen el cambio clim&aacute;tico, la p&eacute;rdida de biodiversidad, el cambio en el uso del suelo, el ciclo del agua, el flujo de nutrientes (nitr&oacute;geno/f&oacute;sforo), la contaminaci&oacute;n qu&iacute;mica y la acidificaci&oacute;n oce&aacute;nica. Solo la carga de aerosoles y el agotamiento de la capa de ozono se mantienen dentro de los niveles operativos seguros.
    </p><p class="article-text">
        El Informe sobre los puntos de inflexi&oacute;n globales 2025 (Global Tipping Reports 2025), elaborado por 160 cient&iacute;ficos procedentes de 23 pa&iacute;ses, advierte que los arrecifes de coral ya han cruzado su punto de no retorno y que el Amazonas, los casquetes polares y la circulaci&oacute;n atl&aacute;ntica est&aacute;n peligrosamente cerca de sus propios puntos cr&iacute;ticos. Superar estos puntos de inflexi&oacute;n reduce la capacidad de la Tierra para hacer frente a la intervenci&oacute;n humana.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en 2015 casi 200 pa&iacute;ses firmaron el Acuerdo de Par&iacute;s, el objetivo de limitar el calentamiento a 1.5 &deg;C (con un techo de 2 &deg;C) se present&oacute; como una l&iacute;nea roja para evitar impactos clim&aacute;ticos irreversibles. Pero desde entonces, las emisiones globales no solo no han disminuido, sino que han seguido aumentando, impulsadas por la quema de combustibles f&oacute;siles y un modelo econ&oacute;mico adicto al crecimiento infinito. Hoy, cient&iacute;ficos como Robert Watson, expresidente del IPCC, no dudan en declarar: &ldquo;La pol&iacute;tica clim&aacute;tica ha fracasado. El Acuerdo de Par&iacute;s est&aacute; muerto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema no es solo la falta de acci&oacute;n, sino la hipocres&iacute;a estructural. Mientras los l&iacute;deres mundiales se re&uacute;nen a&ntilde;o tras a&ntilde;o en cumbres clim&aacute;ticas (COP) para repetir discursos vac&iacute;os, los subsidios a los combustibles f&oacute;siles alcanzaron $7 billones de d&oacute;lares en 2022 (FMI), y proyectos como la expansi&oacute;n de petr&oacute;leo en la Amazon&iacute;a o el carb&oacute;n en Asia demuestran que el negocio de la destrucci&oacute;n clim&aacute;tica sigue siendo m&aacute;s rentable que la transici&oacute;n ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de la gente parece que no quiere cambiar nada. &iquest;A qu&eacute; se debe?
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el evolucionista John Tooby, que fue un antrop&oacute;logo estadounidense que, junto a su esposa, la psic&oacute;loga Leda Cosmides, ayud&oacute; a impulsar el campo de la psicolog&iacute;a evolucionista, la velocidad de los cambios culturales y tecnol&oacute;gicos modernos supera la capacidad de adaptaci&oacute;n biol&oacute;gica. Por tanto, utilizamos mecanismos cognitivos antiguos en entornos nuevos. Nuestra mente no est&aacute; dise&ntilde;ada para gestionar riesgos civilizatorios o tendencias clim&aacute;ticas a largo plazo (50 a&ntilde;os), sino para amenazas directas y visibles (ataques, hambre inmediata&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        La Teor&iacute;a de la Gesti&oacute;n del Terror (TMT) (Terror Management Theory), propuesta por Jeff Greenberg, Sheldon Solomon y Tom Pyszczynski en los a&ntilde;os 80, tras a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, postula que la conciencia de nuestra propia mortalidad genera un terror existencial que el ser humano gestiona mediante defensas psicol&oacute;gicas. Cuando la amenaza de muerte es consciente, la primera reacci&oacute;n es negarla, racionalizarla o suprimir el pensamiento para reducir la ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la citada teor&iacute;a, el miedo a la muerte es tan intenso que los individuos adoptan visiones del mundo que les permiten creer que son parte de algo duradero, reforzando sus valores y autoestima para protegerse.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los j&oacute;venes, un estudio con 10.000 j&oacute;venes de 16 a 25 a&ntilde;os publicado en The Lancet revel&oacute; que el 84% est&aacute; al menos moderadamente preocupado por el cambio clim&aacute;tico y que el 75% considera que el futuro es aterrador. Pero esa angustia no produce siempre movimiento y activismo. Estudios recientes indican que la ansiedad clim&aacute;tica afecta desproporcionadamente a los j&oacute;venes, asoci&aacute;ndose en algunos varones con visiones m&aacute;s autoritarias ante la sensaci&oacute;n de falta de futuro. En el Estado espa&ntilde;ol, el 40% de los hombres de 18 a 34 a&ntilde;os vota a un partido clim&aacute;ticamente negacionista. Se basa en la creencia de que el futuro est&aacute; fuera de control, o es catastr&oacute;fico, por lo que se renuncia a cambiarlo.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos cada vez m&aacute;s se habla de la solastalgia, que comenz&oacute; cuando el fil&oacute;sofo australiano Glenn Albrecht observ&oacute; c&oacute;mo la regi&oacute;n de Hunter Valley, al norte de Sidney (Australia) pas&oacute; de ser un enclave de pasto verde, animales y cielo despejado a una zona &ldquo;de sacrificio&rdquo;, industrial, ruidosa, contaminada, debido a la miner&iacute;a de carb&oacute;n. &ldquo;Las personas que viv&iacute;an all&iacute; segu&iacute;an en casa, mirando por las ventanas, pero lo que hab&iacute;an disfrutado de su entorno familiar se hab&iacute;a deteriorado. Ya no les brindaba consuelo&rdquo;, rememora en su libro &ldquo;Las emociones de la Tierra&rdquo; (MRA Ediciones, 2020).
    </p><p class="article-text">
        Lo de la solastalgia es sentir a&ntilde;oranza del lugar en el que viv&iacute;as desde el mismo lugar en el que vives. Mirar por la ventana y ver un paisaje quemado que es totalmente distinto del que ve&iacute;as unos d&iacute;as anteriores, por ejemplo. Lo que Caroline Hickman, destacada profesora de Psicolog&iacute;a Clim&aacute;tica en la Universidad de Bath (Reino Unido) y psicoterapeuta, autora principal de estudios sobre ansiedad clim&aacute;tica, defendi&eacute;ndola como una respuesta saludable y natural -no una enfermedad- ante la emergencia ambiental, viene a decir que no duele tanto la situaci&oacute;n, que obviamente duele, sino que lo que duele y genera una enorme ansiedad es que no se est&eacute; haciendo nada ante ella.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, cabe se&ntilde;alar la importancia de <a href="https://www.nonormal.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la campa&ntilde;a No Normal</a>, impulsada por cient&iacute;ficos, acad&eacute;micos, divulgadores y personas comprometidas, que buscan algo muy concreto, explicar lo que est&aacute; pasando antes de que sea demasiado tarde, generar conciencia real y ayudar a las personas a entender y adaptarse ante la nueva realidad, con conferencias, charlas y mesas redondas en lo localidades de Euskal Herria y de distintas comunidades del Estado, donde se explica c&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;, a asomarnos al abismo clim&aacute;tico, medioambiental, energ&eacute;tico y ecosocial, pero que tambi&eacute;n es un llamamiento a la acci&oacute;n de todas las personas a que se hagan conscientes y act&uacute;en frente a esta emergencia y policrisis local y global.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/paralisis-crisis-climatica-ecosocial_132_13176397.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 19:46:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Parálisis ante la crisis climática y ecosocial?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La alta velocidad ferroviaria y la vida no se llevan bien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/alta-velocidad-ferroviaria-vida-no-llevan_132_13123242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a53165e5-5cc4-4458-befb-5252b623cf8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La alta velocidad ferroviaria y la vida no se llevan bien"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Reducir minutos se presenta como un éxito incuestionable, mientras que aceptar límites se percibe como una renuncia"</p></div><p class="article-text">
        El transporte ferroviario p&uacute;blico es fundamental para la vertebraci&oacute;n territorial, la sostenibilidad socioecon&oacute;mica y la descarbonizaci&oacute;n, actuando como un eje estrat&eacute;gico para el futuro. Fomenta la cohesi&oacute;n social, reduce la congesti&oacute;n y ofrece una alternativa de bajas emisiones, ahorrando millones de euros en impacto ambiental. El debate sobre esta cuesti&oacute;n en Navarra apenas ha existido, habiendo quedado reducido al Tren de Alta Velocidad (TAV) s&iacute; o s&iacute;, y en Euskadi algo m&aacute;s, aunque no lo suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Al calor de los tr&aacute;gicos y dram&aacute;ticos accidentes ferroviarios en Adamuz y en Gelida (Barcelona), y del colapso de la red de Rodalies en Catalu&ntilde;a, se ha avivado el debate sobre la alta velocidad en el Estado espa&ntilde;ol, y han aflorado datos y l&iacute;mites del modelo ferroviario actual lo suficientemente graves c&oacute;mo para hacernos algunas preguntas: &iquest;De verdad necesitamos construir trenes que no son sostenibles social y econ&oacute;micamente? &iquest;Necesitamos trenes con velocidades de 300 km/h o superiores?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su vez, este 2026 se cumplen veinte a&ntilde;os del inicio de la construcci&oacute;n del corredor ferroviario vasco de alta velocidad, la conocida como 'Y vasca' por ser la forma en que se conectan las capitales, Bilbao, Donostia y Vitoria, que como se se&ntilde;alaba en un reportaje del director de elDiario.es/Euskadi, Iker Rioja Andueza, <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/veinte-anos-esperando-tren-llegada-alta-velocidad-euskadi-eterniza-siguen-pendientes-accesos-conexiones_1_13117608.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en estas mismas p&aacute;ginas, &ldquo;se eterniza y siguen pendientes accesos y conexiones&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea declaraba 2021 como el a&ntilde;o europeo del ferrocarril. La promoci&oacute;n de modos m&aacute;s sostenibles de transporte ha sido una de las prioridades de la pol&iacute;tica europea desde finales del siglo pasado. El objetivo ha sido reconciliar un crecimiento imparable del transporte de pasajeros y mercanc&iacute;as con unos crecientes efectos perjudiciales para la sociedad, el medio ambiente e incluso la propia econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En el caso espa&ntilde;ol, el ferrocarril central en esta nueva pol&iacute;tica de transporte, ha adquirido un protagonismo especial en forma de inversiones masivas en alta velocidad ferroviaria.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o 2026 se cumplir&aacute;n 34 a&ntilde;os desde la puesta en marcha de la primera l&iacute;nea de alta velocidad en el Estado espa&ntilde;ol, Madrid-Sevilla. Los argumentos sociales, econ&oacute;micos y ambientales favorables al modelo espa&ntilde;ol de alta velocidad ferroviaria se han desvanecido a la luz de la evidencia cient&iacute;fica acumulada.
    </p><p class="article-text">
        El AVE (Alta Velocidad Espa&ntilde;ola) es una ruina econ&oacute;mica. La deuda acumulada de ADIF asciende a 25.000 millones de euros. Hasta la fecha se han gastado 57.000 millones de euros en el Estado espa&ntilde;ol para construir 3.993 km: cada km cuesta 16 millones de euros y su mantenimiento anual es de m&aacute;s de 150.000 euros. Sin olvidar los sobrecostos: el &uacute;ltimo conocido es el de la &ldquo;Y vasca&rdquo; que acumula ya 2.200 millones, y qu&eacute; a principios de 2026, el coste total previsto se estima en 9.000 millones de euros, mientras que la finalizaci&oacute;n completa de la obra (incluyendo accesos a las capitales) se pospone con horizontes temporales que oscilan entre 2030 y 2035.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Navarra, las obras del TAV est&aacute; mucho m&aacute;s retrasadas que en Euskadi, siendo, adem&aacute;s, los tramos en construcci&oacute;n totalmente inconexos y corresponden s&oacute;lo al trayecto Castej&oacute;n-Pamplona. El TAV, al que distintos sectores cuestionan su utilidad para la sociedad navarra y en Euskadi, y, que, seg&uacute;n la C&aacute;mara de Comptos, los 214 kil&oacute;metros que tiene esta infraestructura del Corredor Navarro de Alta Velocidad costar&aacute;n entre 3.000 y 4.000 millones de euros, sin contar la estaci&oacute;n de Pamplona y la conexi&oacute;n de la Y vasca, est&aacute; a&uacute;n por decidir. Mientras tanto, en el per&iacute;odo 2015-2025 la &uacute;nica inversi&oacute;n recogida en los Presupuestos de Navarra para fomentar el transporte p&uacute;blico ha sido de una media anual de entre 10 y 15 millones dedicados en su totalidad a subvenciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Navarra, el transporte p&uacute;blico ferroviario est&aacute; empeorando, con la eliminaci&oacute;n de servicios, en especial lo referido al transporte de personas, mientras se sigue apoyando el Tren de Alta Velocidad (TAV). Tal y como ha se&ntilde;alado en repetidas ocasiones la Fundaci&oacute;n Sustrai Erakuntza &ldquo;el TAV no vertebra el territorio navarro, adem&aacute;s de otras cuestiones, y desv&iacute;a fondos de un Tren P&uacute;blico y Social necesario para la ciudadan&iacute;a, la movilidad sostenible y el desarrollo local&rdquo;. En el caso de Euskadi, el sistema ferroviario presenta una red convencional que ha sufrido una fuerte desinversi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una cuesti&oacute;n muy importante es que mientras el AVE lo utiliza apenas el 5% del total de personas viajeras, el 90% lo hace el de Cercan&iacute;as. Sin embargo, la inversi&oacute;n en el AVE es 15 veces superior a la de Cercan&iacute;as. Y eso se paga caro como lo vienen denunciando los sindicatos ferroviarios: falta de personal, retrasos y supresiones de servicios, falta de confort en los trenes, accidentes, cierres de estaciones rurales, desmantelamiento de las bases de mantenimiento y privatizaciones. Esta situaci&oacute;n poco tiene de calidad, justicia y redistribuci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos datos y m&aacute;s deber&iacute;an servir para cuestionar la idoneidad de lo que se est&aacute; haciendo en Navarra en materia ferroviaria y Euskadi, donde las obras est&aacute;n mucho m&aacute;s avanzadas, a pesar del retraso que llevan, y rectificar y promover un modelo ferroviario m&aacute;s racional en lo econ&oacute;mico, m&aacute;s eficaz en lo social y m&aacute;s ventajoso en lo ambiental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro tema importante a reflexionar, es sobre la apuesta constante por aumentar la velocidad, incluso cuando esta tensiona los l&iacute;mites de la seguridad. Hoy hablamos ya de trenes capaces de circular a velocidades de 500 km/h, como el Maglev japon&eacute;s -el tren bala m&aacute;s r&aacute;pido del mundo-, aunque el AVE circula a 300 km/h en Espa&ntilde;a, pudiendo hacerlo a m&aacute;s velocidad. A mayor velocidad, menores m&aacute;rgenes de error y mayor severidad de las consecuencias. Sucesos improbables, un cruce inesperado, una intrusi&oacute;n en la v&iacute;a, una combinaci&oacute;n de fallos, siguen siendo poco frecuentes, pero se vuelven m&aacute;s probables conforme aumenta el tr&aacute;fico y se incrementa la complejidad del sistema. No porque falle la tecnolog&iacute;a, sino porque ning&uacute;n sistema complejo puede aspirar al riesgo cero.
    </p><p class="article-text">
        Cuanta mayor velocidad, se precisan m&aacute;s medidas de seguridad e infraestructuras que son cada vez m&aacute;s costosas, y m&aacute;s en un estado como el espa&ntilde;ol donde la red de alta velocidad es el mayor del mundo despu&eacute;s de China. El coste de mantenimiento de 1 km de TAV es de algo m&aacute;s de 150.000 euros al a&ntilde;o, pudiendo llegar a 500.000 en tramos complejos. La seguridad extrema tiene un precio, y tambi&eacute;n l&iacute;mites pr&aacute;cticos.
    </p><p class="article-text">
        Velocidad y vida no se llevan bien, y, sin embargo, el discurso dominante en la sociedad sigue uniendo progreso con rapidez. Reducir minutos se presenta como un &eacute;xito incuestionable, mientras que aceptar l&iacute;mites se percibe como una renuncia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es necesario hacerse la pregunta siguiente: &iquest;queremos un transporte m&aacute;ximo y r&aacute;pido, o un transporte &oacute;ptimo y seguro? Si el camino elegido es el primero, veremos sus consecuencias. Algunas ser&aacute;n asumibles. Otras, tr&aacute;gicas. No se trata de superar r&eacute;cords de velocidad, sino en atrevernos a decidir hasta d&oacute;nde queremos llegar antes de que sea la realidad la que nos imponga el l&iacute;mite.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/alta-velocidad-ferroviaria-vida-no-llevan_132_13123242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 19:46:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La alta velocidad ferroviaria y la vida no se llevan bien]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[AVE,Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Navarra,Trenes,Y Vasca,Renfe,Adif]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con Petronor llueve sobre mojado: muchos problemas en 50 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/petronor-llueve-mojado-problemas-50-anos_132_13029897.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b633149-6de0-4566-8509-702216bbdefa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con Petronor llueve sobre mojado: muchos problemas en 50 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La refinería emite cerca de 2,6 millones de toneladas de CO2 anualmente, que suponen en torno al 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero de la comunidad autónoma. Es la empresa más contaminante de Euskadi"</p></div><p class="article-text">
        La refiner&iacute;a de Petronor, en Muskiz, sufri&oacute; el viernes 26 de febrero una fuga de benceno que ha elevado los niveles de este compuesto por encima de los habituales en la zona, a pocos kil&oacute;metros de Bilbao. Ha sido una &ldquo;incidencia&rdquo; en uno de los tanques de gasolina de Petronor la que provoc&oacute; las altas concentraciones de benceno en Muskiz, seg&uacute;n ha admitido el Gobierno vasco. En entornos industriales, con niveles de 100 a 200 microgramos/m3, se requiere que se informe a la poblaci&oacute;n para que se adopten medidas de car&aacute;cter preventivo para reducir la exposici&oacute;n, que es lo que se ha hecho.
    </p><p class="article-text">
        El pasado domingo 22 de febrero se produjo otro sobresalto en la refiner&iacute;a de Petronor que provoc&oacute; su inmediata parada a las 17.15, con impresionantes humaredas negras, registr&aacute;ndose benceno y xileno en la estaci&oacute;n de medici&oacute;n de calidad del aire del barrio de Las Karreras. Seg&uacute;n la direcci&oacute;n de Petronor, fue debido a &ldquo;la falta de suministro el&eacute;ctrico&rdquo; en todas las unidades de la refiner&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que decir que el benceno es un hidrocarburo que procede sobre todo de fuentes de tipo natural. Se libera b&aacute;sicamente como consecuencia de procesos de combusti&oacute;n incompleta y por evaporaci&oacute;n de determinados combustibles. Sin embargo, su presencia es habitual en entornos industriales vinculados al refino de petr&oacute;leo, como es el caso de Petronor.
    </p><p class="article-text">
        El benceno es un compuesto org&aacute;nico potencialmente carcinog&eacute;nico que, tras ser inhalado y despu&eacute;s de exposiciones prolongadas, puede ocasionar graves efectos sobre la salud humana, ya que afecta al sistema nervioso central y a la normal producci&oacute;n de c&eacute;lulas sangu&iacute;neas, puede deteriorar el sistema inmunitario y da&ntilde;ar el material gen&eacute;tico celular, lo que a su vez puede originar determinados tipos de c&aacute;ncer (leucemia) as&iacute; como malformaciones cong&eacute;nitas.
    </p><p class="article-text">
        Sus efectos nocivos se dejan igualmente sentir sobre el medio ambiente, ya que resulta marcadamente t&oacute;xico para los organismos acu&aacute;ticos y, en especial, sobre los invertebrados, en los que puede producir cambios gen&eacute;ticos (problemas reproductivos, malformaciones) y de comportamiento. Afecta tambi&eacute;n a la vegetaci&oacute;n (puede llegar a provocar la muerte de la planta afectada, lo que adquiere adem&aacute;s un matiz econ&oacute;mico cuando se trata de cultivos), as&iacute; como al clima, ya que se trata de un gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento de la atm&oacute;sfera y a la formaci&oacute;n de O3 y de aerosoles org&aacute;nicos secundarios.
    </p><p class="article-text">
        Con Petronor llueve sobre mojado, suma muchos problemas en sus 50 a&ntilde;os de existencia. Adem&aacute;s, la refiner&iacute;a emite cerca de 2,6 millones de toneladas de CO2 anualmente, que suponen en torno al 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero de la comunidad aut&oacute;noma vasca, siendo la empresa m&aacute;s contaminante de Euskadi.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al impacto sanitario, hay datos del Departamento de Salud del Gobierno vasco seg&uacute;n los cuales Muskiz presenta tasas de mortalidad por c&aacute;ncer de pulm&oacute;n entre un 11% y un 45% superiores a la media vasca. M&aacute;s all&aacute; de su contribuci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, presenta problemas espec&iacute;ficos de contaminaci&oacute;n, tanto a la atm&oacute;sfera como al agua. En el campo de los vertidos, seg&uacute;n informaci&oacute;n facilitada al Parlamento Vasco por la consejera Arantxa Tapia, y recogida por elDiario.es, entre 2012 y 2022 se registraron 19 vertidos procedentes de Petronor en Muskiz, incluyendo derrames en la terminal mar&iacute;tima y en la r&iacute;a del Barbad&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la fuga de benceno del jueves 26 de febrero, el municipio de Muskiz (con 7.465 habitantes) amaneci&oacute; al d&iacute;a siguiente con un confinamiento preventivo, debido a concentraciones de benceno en el aire que llegaron a alcanzar entre 100 y 200 microgramos por metro c&uacute;bico en zonas habitadas, niveles que las propias autoridades sanitarias califican de &ldquo;significativamente elevados&rdquo;. Aunque el Gobierno Vasco no emple&oacute; formalmente el t&eacute;rmino &ldquo;confinamiento&rdquo;, s&iacute; pidi&oacute; a la poblaci&oacute;n que evitara salir a la calle y que los escolares regresaran a sus domicilios. Eso es un confinamiento en toda regla. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la legislaci&oacute;n vigente, en entornos industriales con niveles de 100 a 200 microgramos/m3 se requiere que se informe a la poblaci&oacute;n para que se adopten medidas de car&aacute;cter preventivo, que es lo que se ha hecho. Ahora bien, habr&iacute;a que decir tambi&eacute;n que se avis&oacute; muy tarde, unas ocho horas despu&eacute;s, y de hecho el pico m&aacute;ximo afect&oacute; a la poblaci&oacute;n de Muskiz. Esta demora est&aacute; vinculada, en mi opini&oacute;n, a una falta de transparencia que ha caracterizado hist&oacute;ricamente la gesti&oacute;n de incidentes en la planta.
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordar que la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica no entiende de fronteras municipales, y la red de sensores de calidad del aire en Muskiz y el resto del &aacute;rea metropolitana de Bilbao permite medir concentraciones en distintos puntos, y qu&eacute; con factores como el viento -en este caso, viento sur- influyen decisivamente en la propagaci&oacute;n, afectando a otros municpios. Hay estudios del Gobierno vasco que detectaron contaminantes procedentes de la refiner&iacute;a de Petronor en Getxo, municipio sin industria, debido precisamente a la din&aacute;mica atmosf&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Muskiz lleva conviviendo d&eacute;cadas con la refiner&iacute;a a escasos metros de sus barrios. Este &uacute;ltimo episodio contaminante vuelve a recordar las consecuencias que tiene Petronor para la vida y la salud de sus vecinos y vecinas, y, en la necesidad de revisar los mecanismos de control y reforzar la informaci&oacute;n para que se d&eacute; lo m&aacute;s r&aacute;pidamente posible, y exigir la m&aacute;xima trasparencia. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n es necesario decir que la existencia de Petronor (Petr&oacute;leos del Norte) est&aacute; ligada al alto consumo hist&oacute;rico de combustibles f&oacute;siles, que es la mayor causa del calentamiento global, provocando fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos, aumento del nivel del mar y p&eacute;rdida de biodiversidad, y cuya reducci&oacute;n radical es una necesidad imperativa para mitigar la crisis clim&aacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/petronor-llueve-mojado-problemas-50-anos_132_13029897.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 20:13:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con Petronor llueve sobre mojado: muchos problemas en 50 años]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las lluvias de ahora y los incendios del verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/lluvias-ahora-incendios-verano_132_12996477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a77ea2fc-a0b6-4c1d-9e2a-66b0d860aa46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las lluvias de ahora y los incendios del verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Un plan suficientemente ambicioso que es necesario en Navarra debe poner en primera instancia no únicamente a los planes de actuación municipal, sino que debe evaluar multitud de infraestructuras críticas, vías de comunicación o determinados puntos de afluencia de personas en el medio natural"</p></div><p class="article-text">
        El enero m&aacute;s lluvioso de los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os y lo que llevamos de febrero puede tener una consecuencia casi parad&oacute;jica en unos meses: el regreso de los megaincendios en buena parte de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. La cantidad de agua que est&aacute; cayendo puede provocar una explosi&oacute;n de vegetaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un reciente art&iacute;culo de Global Change Biology analiza los incendios del noroeste de Espa&ntilde;a del verano pasado. En este art&iacute;culo se viene a decir que, a finales de agosto de 2025, Europa experiment&oacute; incendios forestales r&eacute;cord, concentr&aacute;ndose principalmente en el noroeste de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. En agosto de 2025, se quemaron aproximadamente 1 mill&oacute;n de hect&aacute;reas en Europa, siendo la mayor &aacute;rea registrada, con m&aacute;s de la mitad (541,000 ha) en el noroeste de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica (NW-IP). Los incendios ocasionaron al menos ocho muertes y evacuaciones masivas, lo que llev&oacute; a la activaci&oacute;n del Mecanismo de Protecci&oacute;n Civil de la Uni&oacute;n Europea en Espa&ntilde;a. Estos eventos se produjeron durante una ola de calor de 16 d&iacute;as, con condiciones meteorol&oacute;gicas extremas que aumentaron el &iacute;ndice de peligro de incendios (FWI) a niveles r&eacute;cord.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El FWI alcanz&oacute; su valor m&aacute;s alto en el periodo 1985-2025, y se estima que el cambio clim&aacute;tico ha incrementado la probabilidad de condiciones de fuego extremo en 40 veces y su intensidad en un 30%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo estamos viendo un patr&oacute;n bastante parecido al de 2025: lluvia, crecimiento de la vegetaci&oacute;n, y un verano que promete ser igual de extremo. Estamos a febrero de 2026, y prevenir los incendios de este pr&oacute;ximo verano deber&iacute;a estar en la agenda. Por m&aacute;s que se alerte del peligro cuando lo que sucede es m&aacute;s que obvio y los cient&iacute;ficos no paran de alertarnos, lo que tenemos que hacer ahora mismo es en el &aacute;mbito de la prevenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a equivocarme, pero tengo la impresi&oacute;n que se est&aacute;n creando las condiciones para un verano nefasto en materia de incendios, que esperamos que este a&ntilde;o por fin se pongan los medios de prevenci&oacute;n a tiempo y la coordinaci&oacute;n entre administraciones y otros agentes est&eacute; perfectamente protocolizada y organizada.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se puede hacer? En el art&iacute;culo de Global Change Biology se plantea la necesidad imperiosa de una acci&oacute;n inmediata para mitigar el riesgo de incendios, enfoc&aacute;ndose en la reducci&oacute;n de emisiones de gases de efecto invernadero y en la planificaci&oacute;n del uso del suelo. Es esencial adoptar estrategias proactivas que incluyan la reducci&oacute;n de combustibles en ubicaciones estrat&eacute;gicas y la gesti&oacute;n forestal cuidadosa. La prevenci&oacute;n debe ser una prioridad estrat&eacute;gica, dado que los incendios forestales en aumento amenazan la poblaci&oacute;n, la infraestructura, la biodiversidad, la econom&iacute;a&hellip;Este an&aacute;lisis subraya la necesidad de un enfoque coordinado para abordar los riesgos asociados con los incendios forestales, considerando tanto la mitigaci&oacute;n como la adaptaci&oacute;n para evitar que eventos extremos se conviertan en la nueva norma.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; mismo partiendo de la relaci&oacute;n existente entre las din&aacute;micas del paisaje y el r&eacute;gimen del fuego, investigadores de la Universidad Complutense de Madrid bajo la de la catedr&aacute;tica Cristina Montiel Molina, han desarrollado una metodolog&iacute;a que permite diferenciar los escenarios territoriales con distinto riesgo de incendio forestal utilizando sistemas de informaci&oacute;n geogr&aacute;fica y t&eacute;cnicas de an&aacute;lisis geogr&aacute;fico regional. &ldquo;Se trata de una metodolog&iacute;a de car&aacute;cter multiescalar que ha sido aplicada para definir los escenarios regionales del fuego en el &aacute;mbito monta&ntilde;oso del Sistema Central&rdquo;, se&ntilde;ala Cristina Montiel. Es la primera vez que se caracteriza y se cartograf&iacute;a con precisi&oacute;n las unidades territoriales de riesgo de incendios. La identificaci&oacute;n de los territorios m&aacute;s propensos a un determinado tipo de incendio &ndash;los escenarios del fuego&ndash; permite planificar tanto las medidas preventivas a corto, medio y largo plazo como las de pre-extinci&oacute;n en situaciones de m&aacute;xima alerta por alto riesgo meteorol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Este trabajo publicado en Journal of Environmental Management, explica y demuestra las causas estructurales de los incendios actuales y porqu&eacute; se manifiestan de forma m&aacute;s o menos virulenta en unos lugares u otros.
    </p><p class="article-text">
        Tanto el m&eacute;todo como los resultados para la regi&oacute;n del Sistema Central son directamente aplicables a cualquier otro &aacute;mbito del territorio espa&ntilde;ol. &ldquo;La decisi&oacute;n de extenderlo a otros espacios est&aacute; sujeta a la voluntad pol&iacute;tica de las administraciones competentes en la materia en cada Comunidad Aut&oacute;noma&rdquo;, se&ntilde;ala Montiel.
    </p><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n importante es crear zonas buffer o &ldquo;franjas de baja combustibilidad&rdquo; bien gestionadas que dificulten el avance del fuego entre zonas forestales y urbanas para reducir la densidad de vegetaci&oacute;n y eliminar materiales inflamables. Act&uacute;a como una zona segura que detiene o ralentiza la propagaci&oacute;n del fuego, protegiendo vidas y propiedades. Ejemplo de ello lo tenemos en el municipio navarro de Legarda, que aprendi&oacute; de la tragedia tras el incendio de 2022. Vacas Bomberas (ganado controlado), aspersores y comunidad formada demuestran c&oacute;mo la combinaci&oacute;n de agricultura y ganader&iacute;a tradicional, infraestructura moderna y participaci&oacute;n ciudadana son algunos de los ingredientes que se&ntilde;alan la importancia de construir la resiliencia desde lo local.
    </p><p class="article-text">
        Un plan suficientemente ambicioso que es necesario en Navarra debe poner en primera instancia no &uacute;nicamente a los planes de actuaci&oacute;n municipal, sino que debe evaluar multitud de infraestructuras cr&iacute;ticas, v&iacute;as de comunicaci&oacute;n o determinados puntos de afluencia de personas en el medio natural&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, est&aacute; el trabajo de comunicaci&oacute;n que es fundamental con mensajes simples y comprensibles que pueden salvar vidas y formar a la ciudadan&iacute;a para que se sepa en cada momento c&oacute;mo actuar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/lluvias-ahora-incendios-verano_132_12996477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 21:49:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las lluvias de ahora y los incendios del verano]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis del agua exige una transición global y justa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/crisis-agua-exige-transicion-global-justa_132_12935039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c91037f-9661-4acb-a34e-449adbd636fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1041020.jpg" width="5000" height="2813" alt="La crisis del agua exige una transición global y justa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Muchos ríos, lagos, acuíferos, humedales y glaciares han sido empujados más allá de los puntos de inflexión y no pueden volver a superar las líneas base. El lenguaje de crisis temporal ya no es preciso en muchas regiones"</p></div><p class="article-text">
        El Instituto de la Universidad de las Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud (UNU-INWEH), una de las 13 instituciones que conforman la Universidad de las Naciones Unidas (UNU), el brazo acad&eacute;mico de la ONU, conocido como 'El Think Tank de la ONU sobre el Agua', UNU-INWEH (en sus siglas en ingl&eacute;s), acaba de publicar un informe &ldquo;Quiebra global del agua: Viviendo m&aacute;s all&aacute; de nuestros recursos h&iacute;dricos en la era poscrisis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este informe declara que el mundo ya ha entrado en la era de la bancarrota global del agua. La condici&oacute;n no es una amenaza lejana, sino una realidad presente. Muchos sistemas humanos de agua se encuentran ahora en un estado de fallo post-crisis, donde las l&iacute;neas base anteriores ya no pueden restaurarse.
    </p><p class="article-text">
        La bancarrota global del agua se define como un estado persistente de fallo tras una crisis. En este estado, el uso prolongado del agua y la contaminaci&oacute;n han superado los flujos renovables y los l&iacute;mites de agotamiento seguros. Partes clave del sistema h&iacute;drico ya no pueden volver de forma realista a los niveles anteriores de suministro y funci&oacute;n del ecosistema.
    </p><p class="article-text">
        T&eacute;rminos como estr&eacute;s h&iacute;drico y crisis h&iacute;drica ya no son suficientes para describir las nuevas realidades h&iacute;dricas del mundo. Muchos r&iacute;os, lagos, acu&iacute;feros, humedales y glaciares han sido empujados m&aacute;s all&aacute; de los puntos de inflexi&oacute;n y no pueden volver a superar las l&iacute;neas base. El lenguaje de crisis temporal ya no es preciso en muchas regiones.
    </p><p class="article-text">
        El ciclo global del agua ha superado su l&iacute;mite planetario seguro. Junto con el clima, la biodiversidad y los sistemas terrestres, el agua dulce ha sido empujada fuera de su espacio operativo seguro. El informe concluye que el mundo vive m&aacute;s all&aacute; de sus medios hidrol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Miles de millones de personas viven con inseguridad h&iacute;drica cr&oacute;nica. Alrededor de 2.200 millones de personas siguen careciendo de agua potable gestionada de forma segura, 3.500 millones carecen de saneamiento gestionado de forma segura y casi 4.000 millones enfrentan una grave escasez de agua durante al menos un mes cada a&ntilde;o. Casi tres cuartas partes de la poblaci&oacute;n mundial vive en pa&iacute;ses clasificados como inseguros por el agua o cr&iacute;ticamente inseguros por el agua.
    </p><p class="article-text">
        La bancarrota global del agua tambi&eacute;n es un desaf&iacute;o de justicia, seguridad y econom&iacute;a pol&iacute;tica. Sin un compromiso deliberado con la equidad, los costes del ajuste recaer&aacute;n de forma desproporcionada en los agricultores, las comunidades rurales, los pueblos ind&iacute;genas, los residentes urbanos informales, las mujeres, los j&oacute;venes y otros grupos vulnerables. Este desequilibrio aumenta el riesgo de disturbios sociales y conflictos en muchas regiones.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos deben pasar urgentemente de la gesti&oacute;n de crisis a la gesti&oacute;n de bancarrotas. El informe pide el fin del pensamiento de emergencia a corto plazo. En cambio, insta a estrategias que eviten da&ntilde;os irreversibles adicionales, reduzcan y reasignen la demanda, transformen sectores intensivos en agua, aborden las retiradas ilegales y la contaminaci&oacute;n, y aseguren transiciones justas para las personas cuyos medios de vida deben cambiar.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala Marta Santaf&eacute;, consultora especialista en agua y medio ambiente en Fundaci&oacute;n The Social Water, publicado en la revista Stakeholders, medio referente en sostenibilidad en el Per&uacute; y muy sensible al tema del agua, &ldquo;durante d&eacute;cadas, la aproximaci&oacute;n dominante a la gesti&oacute;n del agua se ha centrado en la ingenier&iacute;a y la oferta, buscando siempre el modo de obtener m&aacute;s agua para satisfacer una demanda que se asum&iacute;a como ilimitada. Al enfocarse principalmente en las grandes soluciones tecnol&oacute;gicas -como presas y trasvases-, se ignoraron otras dos dimensiones cruciales para la sostenibilidad: la salud ecol&oacute;gica de los ecosistemas y la justicia social.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de este enfoque sesgado ha conducido a una triple amenaza de alcance planetario. Por un lado, la acci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico est&aacute; alterando de forma impredecible los ciclos naturales del agua. Por otro, la sobreexplotaci&oacute;n est&aacute; vaciando acu&iacute;feros milenarios. Y, quiz&aacute; lo m&aacute;s grave, vivimos una profunda crisis de equidad y justicia que golpea a los m&aacute;s vulnerables&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esta situaci&oacute;n, surge la transici&oacute;n h&iacute;drica justa, un cambio urgente en la planificaci&oacute;n y gesti&oacute;n del agua hacia un modelo sostenible y justo para enfrentar la crisis del agua, reemplazando la explotaci&oacute;n ilimitada por una econom&iacute;a circular y un nuevo contrato social basado en la sostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Esa transici&oacute;n tambi&eacute;n se debe llevar a cabo en Euskadi. Siempre se ha considerado que en nuestra comunidad tenemos suficiente agua y todav&iacute;a esa mentalidad perdura en no pocas mentes. Sin embargo, una constataci&oacute;n real que se plasma en numerosos estudios cient&iacute;ficos es que habr&aacute; cada vez menos debido al cambio clim&aacute;tico. Y aqu&iacute; la pregunta que hay que hacer es si queremos cambiar la forma de gestionar el agua. &iquest;Vamos a dejar que el mercado sea el que decida qui&eacute;n va a tener agua como se hace ya en algunas comunidades, o queremos la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico desde la consideraci&oacute;n de un bien de inter&eacute;s p&uacute;blico, con criterios ambientales y de equidad social?
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n lo que hay que hacer es empujar con mucha celeridad una transici&oacute;n h&iacute;drica justa con el objetivo de adaptarnos a la crisis clim&aacute;tica, y donde se garantice el abastecimiento humano y se recupere el buen estado de nuestros r&iacute;os, acu&iacute;feros, zonas h&uacute;medas, estuarios y zonas costeras.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n h&iacute;drica tambi&eacute;n tener en cuenta m&aacute;s cuestiones como continuar con la reducci&oacute;n del uso del agua en el abastecimiento humano. Y, en esta materia s&iacute; que se est&aacute;n haciendo los deberes aqu&iacute;, ya que nuestra comunidad tiene el consumo de agua m&aacute;s bajo por habitante y d&iacute;a de todo el Estado espa&ntilde;ol, con 97 litros, seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE). Cuesti&oacute;n que no ocurre con la agricultura, aunque es el caso m&aacute;s bien de Navarra, donde en torno al 80% de los usos consultivos del agua se destina a regad&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        En la hoja de ruta para dicha transici&oacute;n h&iacute;drica justa hemos de incluir adem&aacute;s las soluciones basadas en la naturaleza (SbN), que se refieren a un conjunto de acciones o pol&iacute;ticas que aprovechan el poder de la naturaleza para abordar algunos de nuestros desaf&iacute;os sociales m&aacute;s urgentes, como la amenaza de la disponibilidad del agua, el creciente riesgo de desastres o el cambio clim&aacute;tico, y una gobernanza real del agua. Esta gobernanza pasa por una participaci&oacute;n activa y real de todos los sectores sociales y ciudadanos; por una coordinaci&oacute;n muy estrecha entre administraciones a todos los niveles; y, por una gesti&oacute;n adaptativa que se vaya ajustando a los cambios que impone el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La actual agenda global del agua ya no es adecuada para el Antropoceno. Un enfoque limitado en el agua potable, el saneamiento y peque&ntilde;as mejoras en eficiencia no ser&aacute; suficiente para resolver los crecientes riesgos relacionados con el agua. De hecho, ese enfoque limitado comprometer&aacute; cada vez m&aacute;s el progreso en la acci&oacute;n clim&aacute;tica, la protecci&oacute;n de la biodiversidad, la gesti&oacute;n de la tierra, la seguridad alimentaria y la paz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/crisis-agua-exige-transicion-global-justa_132_12935039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jan 2026 20:49:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La crisis del agua exige una transición global y justa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ONU - Organización de las Naciones Unidas,Agua,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otro año de emergencia climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ano-emergencia-climatica_1_12886123.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cb78301-e80c-4c22-a080-09b55462857e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otro año de emergencia climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Patronato del Museo Guggenheim Bilbao descartaba definitivamente el controvertido proyecto de expansión del museo, es el triunfo de la movilización de la sociedad civil</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2025 que acaba de finalizar, pasar&aacute; a la historia como un a&ntilde;o extraordinariamente c&aacute;lido, que, a falta de confirmarse ser&aacute; el segundo m&aacute;s caluroso a nivel global hasta la fecha.  Los datos son muy preocupantes, pero todav&iacute;a es m&aacute;s alarmante que en el promedio trienal del per&iacute;odo 2023-2025 se haya superado los 1,5&ordm;C por primera vez, que sigue siendo el objetivo del Acuerdo de Par&iacute;s para finales del presente siglo, aprobado en la conferencia sobre cambio clim&aacute;tico de la ONU de 2015 (la COP21), hace ya m&aacute;s de diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ya 2025 comenz&oacute; mal en materia clim&aacute;tica. Donald Trump se hizo con la presidencia de la primera potencia global en noviembre de 2024, pero a finales de enero se hizo oficial: Estados Unidos sal&iacute;a del Acuerdo de Par&iacute;s. Esa decisi&oacute;n tuvo su influencia en la Cumbre del Clima de Bel&eacute;m (COP30) celebrada el pasado noviembre. Ni hoja de ruta para acabar con los combustibles f&oacute;siles, ni incremento de los compromisos de los pa&iacute;ses para descarbonizar sus econom&iacute;as, ni los fondos necesarios para hacer frente al problema. La declaraci&oacute;n final de la Cumbre, si bien recoge algunos avances no demasiado concretados, como la puesta en marcha del Mecanismo de Bel&eacute;m para la Transici&oacute;n Justa, queda muy lejos de las expectativas de una presidencia brasile&ntilde;a que hab&iacute;a puesto el list&oacute;n mucho m&aacute;s alto, pero que fue frenada por una uni&oacute;n de pa&iacute;ses petroleros y naciones en manos de gobiernos partidarios de retrasar, cuando no torpedear, la lucha contra la crisis clim&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        En 2025, un equipo internacional de cient&iacute;ficos de World Weather Attribution (WWA) que realiza estudios r&aacute;pidos sobre fen&oacute;menos extremos con elevados impactos entre la poblaci&oacute;n para determinar qu&eacute; papel ha jugado el cambio clim&aacute;tico en esos episodios, han investigado 22 de esos eventos en &Aacute;frica, Am&eacute;rica, Asia, Europa y Ocean&iacute;a. En 17 casos han determinado que fueron &ldquo;m&aacute;s graves o m&aacute;s probables debido al cambio clim&aacute;tico&rdquo;. En los cinco restantes, explica WWA en su informe, los resultados no fueron concluyentes debido fundamentalmente a la falta de datos meteorol&oacute;gicos y a las limitaciones en los modelos clim&aacute;ticos. Entre los eventos que analizaron y en los que s&iacute; localizaron la huella del calentamiento global como agravante est&aacute;n los incendios de agosto en el noroeste de la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. De entre todos los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos, WWA considera que las olas de calor fueron las m&aacute;s mort&iacute;feras de 2025.
    </p><p class="article-text">
        Este 2025 ha sido tambi&eacute;n el a&ntilde;o del ascenso de los movimientos negacionistas, con Donald Trump a la cabeza, y donde la ultraderecha ha impuesto sus pol&iacute;ticas retardistas y antiecol&oacute;gicas en Europa. Los Paquetes &Oacute;mnibus (Omnibus Packages) de la UE, especialmente los recientes (como el &Oacute;mnibus VIII presentado a finales de 2025), bajo la excusa de que buscan simplificar la legislaci&oacute;n ambiental para reducir la carga administrativa a las empresas, se traduce en el debilitamiento de normativas clave como la Directiva de Emisiones Industriales, la Directiva Marco de y la eliminaci&oacute;n de obligaciones de planes de transici&oacute;n clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco puede ser ignorada en 2025 la noticia del Instituto para la Investigaci&oacute;n del Cambio Clim&aacute;tico de Potsdam que certific&oacute; en septiembre que la humanidad hab&iacute;a rebasado el s&eacute;ptimo l&iacute;mite planetario para una existencia segura: la acidificaci&oacute;n de los oc&eacute;anos. Un problema, por cierto, causado en gran parte por la quema de combustibles f&oacute;siles que provoca una mayor presencia de CO2 en nuestra atm&oacute;sfera. De un total de nueve, solo dos l&iacute;mites siguen en la zona segura: el agujero de ozono y la contaminaci&oacute;n de aerosoles y part&iacute;culas en la atm&oacute;sfera. Los otros siete han ido a peor. Se trata de la crisis clim&aacute;tica, la integridad de la biosfera, el uso de agua dulce, la deforestaci&oacute;n y los cambios de uso del suelo, la contaminaci&oacute;n qu&iacute;mica, y los ciclos del nitr&oacute;geno y el f&oacute;sforo.
    </p><p class="article-text">
        Y por finalizar este breve balance clim&aacute;tico de 2025, el &uacute;ltimo ejemplo ha sido el fin del veto a los coches de combusti&oacute;n, que los 27 hab&iacute;an pactado prohibido vender en 2035. En el fondo, se encuentra la lucha por la hegemon&iacute;a en el coche el&eacute;ctrico que los fabricantes europeos est&aacute;n perdiendo frente a sus competidores chinos. Una vez m&aacute;s, el dinero ha ido por delante de la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha habido alguna noticia positiva en materia clim&aacute;tica: la Corte Internacional de Justicia sentenci&oacute; en julio que las medidas gubernamentales que impulsan el cambio clim&aacute;tico son ilegales y que los Estados deben ser considerados legalmente responsables de sus emisiones. El fallo es hist&oacute;rico por ser el primero emitido respecto a la emergencia clim&aacute;tica del tribunal internacional m&aacute;s importante de la Tierra y porque, aunque no es vinculante, podr&iacute;a desencadenar &ldquo;una reacci&oacute;n en cadena que acelerar&aacute; los litigios clim&aacute;ticos a escala mundial&rdquo;, tal como se&ntilde;alaban las organizaciones impulsoras de proceso judicial nada m&aacute;s converse la decisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Cabe mencionar tambi&eacute;n la reactivaci&oacute;n de movimientos de ciudadan&iacute;a en distintos pa&iacute;ses, y en Valencia, con ocasi&oacute;n de la dana, que han demostrado que la presi&oacute;n social puede reorientar din&aacute;micas y pueden activar cambios relevantes en pol&iacute;ticas y estructuras. Una noticia especialmente esperanzadora fue el fin de la sombra que sobrevolaba la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. El Patronato del Museo Guggenheim Bilbao descartaba definitivamente el controvertido proyecto de expansi&oacute;n del museo. Es el triunfo de la movilizaci&oacute;n de la sociedad civil. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el balance es pesimista. La pol&iacute;tica contin&uacute;a acomod&aacute;ndose a la econom&iacute;a cuando deber&iacute;a ser lo inverso. Las instituciones que debieran proteger a la poblaci&oacute;n est&aacute;n capturadas por intereses que se benefician del statu quo f&oacute;sil. El sistema clim&aacute;tico cruza umbrales irrevocables. Es necesaria la movilizaci&oacute;n social y la recuperaci&oacute;n real de la autonom&iacute;a ciudadana, e instituciones y empresas que se adapten a los l&iacute;mites biof&iacute;sicos y pol&iacute;ticas que se ajusten a la realidad clim&aacute;tica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ano-emergencia-climatica_1_12886123.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 20:46:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Otro año de emergencia climática]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adaptación climática y financiación en Navarra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/adaptacion-climatica-financiacion-navarra_132_12859670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67b9c4ca-ce0c-40e9-9351-765831c400cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adaptación climática y financiación en Navarra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Si bien reducir emisiones es muy importante, y podemos hacer mucho más en Navarra, prevenir y adaptarse ya no es una opción, es un imperativo y una acción inaplazable"</p></div><p class="article-text">
        A medida que los impactos clim&aacute;ticos se intensifican y golpean especialmente a los pa&iacute;ses m&aacute;s vulnerables del mundo, es prioritario aumentar los esfuerzos de adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico. As&iacute; se indica en el informe &ldquo;La Brecha de Adaptaci&oacute;n 2024&rdquo;, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los retrasos en la adopci&oacute;n de soluciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero comportar&aacute;n mayores impactos del cambio clim&aacute;tico, lo que har&aacute; que empeoren las actuales condiciones, que acarrear&aacute;n incendios forestales, olas de calor, inundaciones, sequ&iacute;as... Pero, &iquest;estamos preparados para afrontar las amenazas del cambio clim&aacute;tico?
    </p><p class="article-text">
        Aun logrando todos los objetivos de mitigaci&oacute;n (reducci&oacute;n de los gases de efecto invernadero) &ndash;algo que a estas alturas parece muy improbable&ndash;, los impactos del cambio clim&aacute;tico ir&aacute;n a m&aacute;s. Por tanto, la adaptaci&oacute;n al nuevo y peligroso clima asoma como un reto impostergable para que las alteraciones que van a ocurrir en todos los &aacute;mbitos de nuestras vidas &ndash;salud, econom&iacute;a, agricultura, energ&iacute;a, movilidad, industria, ciudades, etc.&ndash; nos afecten lo menos posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Europa, a pesar de que el cambio clim&aacute;tico es una de las principales prioridades de la mayor&iacute;a de los alcaldes de 54 ciudades, una quinta parte de ellas no cuenta con un equipo dedicado a la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, y, por otra parte, la financiaci&oacute;n es escasa.
    </p><p class="article-text">
        Eso lo refleja una nueva encuesta de Eurocities Pulse, que viene a decir que las amenazas clim&aacute;ticas est&aacute;n avanzando m&aacute;s r&aacute;pido que la capacidad de las ciudades europeas para adaptarse. Entre los riesgos urbanos m&aacute;s urgentes destacan las olas de calor, las inundaciones y las sequ&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sondeo analiz&oacute; 54 ciudades de 17 pa&iacute;ses europeos, incluidos Portugal, Italia, Alemania, Espa&ntilde;a y Francia. La falta de financiaci&oacute;n, la escasez de personal y la d&eacute;bil coordinaci&oacute;n entre organismos siguen siendo los grandes obst&aacute;culos para mejorar la planificaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de adaptaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta a Navarra y en lo relativo a financiaci&oacute;n de la lucha contra la crisis clim&aacute;tica, el documento clave es el &ldquo;Informe de perspectiva clim&aacute;tica&rdquo; que el Gobierno de Navarra elabora y adjunta al Proyecto de Ley Foral de Presupuestos Generales de Navarra (PGN) cada a&ntilde;o, como el de 2025, donde se detalla c&oacute;mo se integra la acci&oacute;n clim&aacute;tica en las cuentas p&uacute;blicas, siguiendo la ley foral de cambio clim&aacute;tico y transici&oacute;n energ&eacute;tica, evaluando el impacto ambiental de los gastos e ingresos y destinando fondos a pol&iacute;ticas de sostenibilidad, seg&uacute;n el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente.
    </p><p class="article-text">
        En la citada publicaci&oacute;n de 2025, se viene a decir que la incorporaci&oacute;n de la perspectiva clim&aacute;tica en los presupuestos es crucial para abordar los objetivos clim&aacute;ticos. La Ley Foral 4/2022 establece la obligaci&oacute;n de incluir partidas para adaptaci&oacute;n y mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico en los Presupuestos Generales de Navarra.
    </p><p class="article-text">
        En el informe se identifican 100 partidas con perspectiva clim&aacute;tica para el a&ntilde;o 2025, distribuidas en 10 Departamentos del Gobierno de Navarra. La cuantificaci&oacute;n de los presupuestos clim&aacute;ticos previstos para 2025 alcanza 133&rsquo;1 millones de euros. La mayor parte del gasto se destina a la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico (78%), mientras que el resto (22%) se dedica a la adaptaci&oacute;n. No obstante, si el 78% de los fondos se han destinado a la mitigaci&oacute;n y solo el 22% a la adaptaci&oacute;n, quiz&aacute; haya llegado el momento de invertir m&aacute;s en prepararnos.
    </p><p class="article-text">
        Si bien reducir emisiones es muy importante, y podemos hacer mucho m&aacute;s en Navarra, prevenir y adaptarse ya no es una opci&oacute;n, es un imperativo y una acci&oacute;n inaplazable. Para ello, se requiere un an&aacute;lisis de riesgos clim&aacute;ticos relevantes en tofos los sectores que conforman el sistema socioecol&oacute;gico y econ&oacute;mico navarro: salud, agua, biodiversidad, sector forestal, agricultura, energ&iacute;a movilidad, industria, turismo, sistema financiero, patrimonio cultural, cohesi&oacute;n social y municipios, que oriente la planificaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de adaptaci&oacute;n y la integraci&oacute;n de la variable clim&aacute;tica en la toma de decisiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, uno de los requisitos en las pol&iacute;ticas de adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico es contar con una adecuada dotaci&oacute;n presupuestaria en los Presupuestos Generales. Actuar ahora no solo es m&aacute;s rentable econ&oacute;micamente, sino que salva vidas. Cada euro invertido en medidas de adaptaci&oacute;n puede evitar mayores costes en el futuro. El cambio clim&aacute;tico est&aacute; aqu&iacute;, y es una amenaza muy grande que pone en riesgo la forma de vida tal como la conocemos.
    </p><p class="article-text">
        Pero llama la atenci&oacute;n que el Gobierno de Navarra destine ingentes fondos a determinados proyectos, mientras que las pol&iacute;ticas de adaptaci&oacute;n, con la importancia y prioridad que tienen, se doten con tan escaso presupuesto.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es el caso, entre otros, del Tren de Alta Velocidad (TAV), al que distintos sectores cuestionan su utilidad para la sociedad navarra, y, que, seg&uacute;n la C&aacute;mara de Comptos, los 214 kil&oacute;metros que tiene esta infraestructura entre Castej&oacute;n e Iru&ntilde;a-Pamplona costar&aacute;n entre 3.000 y 4.000 millones de euros, sin contar la estaci&oacute;n en la capital de Navarra y la conexi&oacute;n de la 'Y vasca', que tendr&aacute;n su propio presupuesto, y a&uacute;n su trazado est&aacute; por decidir.&nbsp;Mientras tanto, en el per&iacute;odo 2015-2025 la &uacute;nica inversi&oacute;n recogida en los presupuestos de Navarra para fomentar el transporte p&uacute;blico ha sido de una media anual de entre 10 y 15 millones, dedicados en su totalidad a subvenciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Somos conscientes de la situaci&oacute;n de emergencia clim&aacute;tica en que vivimos?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/adaptacion-climatica-financiacion-navarra_132_12859670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 20:24:01 +0000]]></pubDate>
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