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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ignacio Marra]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ignacio_marra/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ignacio Marra]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La desigualdad de la renta durante la crisis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desigualdad-renta-crisis_129_4022270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El problema del aumento de la desigualdad en nuestro país es la progresiva precarización del 20% más pobre de la población</p></div><p class="article-text">
        En tiempos de crisis el aumento en la desigualdad se posiciona en el coraz&oacute;n del debate p&uacute;blico. En muchos casos, cuando la econom&iacute;a crece, pese a que el nivel de desigualdad aumente, la renta media de pr&aacute;cticamente todos los individuos tambi&eacute;n lo hace; percibi&eacute;ndose frecuentemente el aumento de las diferencias en renta como una consecuencia del propio proceso de crecimiento. Adopta as&iacute; el incremento de la desigualdad tintes casi meritocr&aacute;ticos, apelando a diferencias de esfuerzo, educaci&oacute;n o motivaci&oacute;n como importantes fuentes de dicho fen&oacute;meno. Por el contrario, en &eacute;pocas de crisis econ&oacute;mica, el aumento de la desigualad de la renta suele disparar la alarma social y asociarse a una asignaci&oacute;n injusta de los recursos.
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo vamos a hablar, dato en mano, de las tendencias de la desigualdad en Espa&ntilde;a desde la crisis. No vamos a entrar en el interesante debate de las distintas formas de medici&oacute;n de la desigualdad o su verosimilitud para casos individuales, nos centramos en los indicadores y las fuentes m&aacute;s consultadas y, para poner la cifra espa&ntilde;ola en perspectiva, nos comparamos con varios pa&iacute;ses vecinos.&nbsp; &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, es dif&iacute;cil negar que<strong> Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses mas desiguales de Europa</strong>. Habitualmente se suelen utilizar dos indicadores para medir la desigualdad: el coeficiente de Gini y la ratio entre el 20% que mas renta tiene sobre el 20% que menos renta tiene. Como se puede ver en el siguiente gr&aacute;fico ambos sit&uacute;an a Espa&ntilde;a a la cabeza dentro de la UE-15.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En dichos gr&aacute;ficos podemos tambi&eacute;n ver que <strong>Espa&ntilde;a es de los pa&iacute;ses donde m&aacute;s ha aumentado la desigualdad durante la crisis</strong>. Antes de la crisis el 20% m&aacute;s rico ten&iacute;a una renta aproximadamente 5,6 veces m&aacute;s elevada que el 20% m&aacute;s pobre; esta cifra hab&iacute;a subido a 6,8 en 2014.
    </p><p class="article-text">
        Habitualmente tiende a asociarse este incremento de la desigualdad a un aumento de la renta de los m&aacute;s ricos del pa&iacute;s. El 1% m&aacute;s rico de Espa&ntilde;a tiene, de acuerdo con la World Income Database, un 8,5% de la renta en Espa&ntilde;a, aproximadamente lo mismo que sol&iacute;a tener durante la d&eacute;cada de los 90. El aumento de los precios de la vivienda y la acumulaci&oacute;n de ganancias derivadas del capital desde el cambio de milenio hasta 2006 provoc&oacute; que dicho porcentaje subiera hasta m&aacute;s del 12%, deshinch&aacute;ndose junto con el pinchazo de la burbuja hasta alcanzar la cifra actual. Para las personas dentro del top 10% pero fuera del top 1% la situaci&oacute;n es bastante diferente, no se observa un efecto claro del &uacute;ltimo ciclo de boom-bust sobre su tendencia bajista a largo plazo. En cualquier caso, podemos concluir claramente que el <strong>aumento de la desigualdad durante la crisis no se debe a un incremento de la concentraci&oacute;n de la renta en el Top 10%, 5% o 1%</strong>. El 10% con m&aacute;s ingresos tiene en su conjunto la desorbitante cantidad de m&aacute;s del 31% de los ingresos totales del pa&iacute;s. Pero justo antes de la crisis esta cifra superaba el 36%.
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        <strong>El problema real de la agudizaci&oacute;n de la desigualdad radica en la situaci&oacute;n del 20% con menores ingresos y su fuerte empeoramiento durante la crisis</strong>. Los siguientes gr&aacute;ficos muestran la evoluci&oacute;n del 10% con menos ingresos (decil 1 en la distribuci&oacute;n de la renta) y del siguiente 10% con menos ingresos (aquellos situados entre el 10 y el 20% con menos ingresos, es decir, el decil 2 en la distribuci&oacute;n de la renta) en distintos pa&iacute;ses europeos y en la UE-15 de media. Francia es un ejemplo de un pa&iacute;s en el que aquellos con menores ingresos acumulan una proporci&oacute;n de la renta total por encima de la media europea, pese a que con la crisis han visto su situaci&oacute;n relativa ligeramente empeorada. Los m&aacute;s pobres en Italia y Espa&ntilde;a comenzaron la crisis en posiciones muy similares: el decil 1 ten&iacute;a aproximadamente el 2,5% de los ingresos y el decil 2 aproximadamente el 4,6%.
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        La crisis tuvo un efecto importante sobre el decil 1 en ambos casos, si bien es m&aacute;s pronunciado el caso de Espa&ntilde;a (del 2,5% al 1,8% de los ingresos totales). Es en el decil 2 donde encontramos la mayor diferencia entre ambos pa&iacute;ses, en Italia apenas hubo cambios en la proporci&oacute;n de la renta total que tiene dicho grupo de personas, mientras en Espa&ntilde;a &eacute;sta bajaba del 4,6% al 4,1%. <strong>El problema del aumento de la desigualdad en nuestro pa&iacute;s es la progresiva precarizaci&oacute;n del 20% m&aacute;s pobre de la poblaci&oacute;n. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las fuentes m&aacute;s claras del empeoramiento de la desigualdad durante la crisis es nuestro disfuncional mercado laboral, especialmente <strong>a trav&eacute;s del aumento del paro de larga duraci&oacute;n</strong> (que ya analizamos <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Desigualdad-paro-larga-duracion_6_436816332.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>). En la actualidad tenemos 2,8 millones de personas que llevan m&aacute;s de 1 a&ntilde;o en paro, de los cuales m&aacute;s del 70%, unos 2 millones de personas, no reciben ning&uacute;n tipo de prestaci&oacute;n. La situaci&oacute;n de este inmenso colectivo es a&uacute;n m&aacute;s escandalosa si tenemos en cuenta que las pol&iacute;ticas activas contra el desempleo (y especialmente el desempleo de larga duraci&oacute;n) han sido las grandes ignoradas durante la crisis. &iquest;Cu&aacute;nto tendremos que esperar para que haya un paquete de reformas ambiciosas destinadas a ese colectivo olvidado?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Por otro lado, el <strong>ajuste salarial interno</strong> ha sido mucho m&aacute;s intenso entre los trabajadores con menores ingresos. Como se puede ver aqu&iacute; entre las personas situadas en los &uacute;ltimos 4 deciles de renta no ha habido pr&aacute;cticamente cambios a nivel salarial entre 2011 y 2014. Frente a ello, el 10% m&aacute;s pobre ha reducido su salario medio real en casi un 15%.
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        Finalmente, la tercera fuente de desigualdad que nos gustar&iacute;a destacar es <strong>la escasa efectividad del sistema de transferencias de nuestro Estado del Bienestar</strong> en la reducci&oacute;n de la desigualdad. Si bien este tema merece un an&aacute;lisis independiente por su complejidad, en una visi&oacute;n superficial usando datos de la Encuesta Europea de Condiciones de Vida observamos que las transferencias del Estado del Bienestar espa&ntilde;ol son de las menos efectivas de Europa a la hora de reducir la desigualdad, lo que resulta extremadamente preocupante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Por &uacute;ltimo, nos gustar&iacute;a hacer una reflexi&oacute;n. La visi&oacute;n de la desigualdad suele ser una instant&aacute;nea en un momento del tiempo y puede no darnos una visi&oacute;n completa del problema. Existe una fuerte correlaci&oacute;n entre movilidad social y desigualdad, tal y como pone de manifiesto el siguiente gr&aacute;fico extra&iacute;do de <a href="https://www.oecd.org/eco/labour/49849281.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio de la OCDE</a> que relaciona la persistencia intergeneracional de salarios con el &iacute;ndice de Gini.
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        La capacidad de un individuo de progresar econ&oacute;micamente con independencia de la posici&oacute;n econ&oacute;mica de su entorno m&aacute;s cercano es b&aacute;sica para fomentar la movilidad social. A este respecto, parece obvio, que recortar un 16% el gasto en educaci&oacute;n durante la crisis ha sido un paso claro en la direcci&oacute;n equivocada al debilitar financieramente el principal instrumento en pro de la igualdad de oportunidades. Confiemos que la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de la pr&oacute;xima legislatura sea mas sensible a estas cuestiones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ignacio Conde-Ruiz, Ignacio Marra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desigualdad-renta-crisis_129_4022270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Apr 2016 17:40:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La desigualdad de la renta durante la crisis]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad,Paro,Precariedad]]></media:keywords>
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