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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lola Bañón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lola_banon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lola Bañón]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Europa: a dónde nos lleva el silencio y la inacción en Palestina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/europa-lleva-silencio-inaccion-palestina_129_10639668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &iquest;Hacia d&oacute;nde va Europa? Hay en estos d&iacute;as de muerte y oscuridad una inquietante certeza que muy pocos se atreven a verbalizar pero que ser&aacute; necesario afrontar para intentar detener el descenso hacia infiernos m&aacute;s profundos si es que a&uacute;n estamos a tiempo. Este sentimiento de arrinconamiento en el mapa se palpa en las cumbres mundiales y se constata en el seguidismo que, salvo excepciones, ocurre en la pol&iacute;tica exterior, dependiente habitualmente de las l&iacute;neas trazadas por Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Gaza supone un golpe para la credibilidad de la Uni&oacute;n Europea. Buena parte de la poblaci&oacute;n sigue sintiendo verg&uuml;enza e impotencia por gestos como las visitas de las presidentas de la Comisi&oacute;n Europea y el Parlamento Europeo a Israel en un momento en que su primer ministro redobla los anuncios de bombardeos masivos como respuesta a las masacres cometidas por Hamas el 7 de octubre.
    </p><p class="article-text">
        No hay peor cosa para la reputaci&oacute;n que la contradicci&oacute;n y la Uni&oacute;n Europea tiene hoy su capital de confianza bajo m&iacute;nimos a causa, entre otras cosas, del doble rasero aplicado a Ucrania y a Palestina.
    </p><p class="article-text">
        Estas incoherencias se han evidenciado asimismo en Naciones Unidas donde ha quedado patente la turbulencia interna del bloque occidental. All&iacute;, se ha aprobado un alto el fuego con la &uacute;nica oposici&oacute;n de Israel, Estados Unidos y otros doce estados. Europa ha optado mayoritariamente por el s&iacute;; Espa&ntilde;a incluida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Justamente esta votaci&oacute;n ha clarificado muchos de los movimientos que se producen en la alta pol&iacute;tica internacional. El hecho de que Ucrania no haya votado en Naciones Unidas por el alto el fuego para frenar el martirio a una poblaci&oacute;n palestina indefensa nos ofrece mucha informaci&oacute;n reveladora y muestra el relativo peso de la solidaridad y el cemento pesado que suponen las alianzas pol&iacute;ticas y militares. Seguro que los civiles ucranianos, v&iacute;ctima en primera l&iacute;nea, ha sentido el asedio a los gazat&iacute;es; pero es evidente que el gobierno de Zelensky est&aacute; en otra dimensi&oacute;n. Y una parte de Europa, tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, la realidad es que el ataque de Israel a una poblaci&oacute;n que ya estaba viviendo en el l&iacute;mite de la supervivencia rasa desde hace a&ntilde;os es un castigo colectivo cuestionado por la mayor parte de la comunidad internacional. Y aunque hemos conocido y apreciamos las iniciativas de muchos eurodiputados contra la guerra, el restrictivo sistema de gobernanza de la Uni&oacute;n coloca a los gobernantes electos en una situaci&oacute;n poco menos que simb&oacute;lica. Quienes mandan realmente, han acudido a mostrar apoyo a la acci&oacute;n militar decidida por el gobierno m&aacute;s radical de la historia de Israel, sin considerar que hay un mundo extenso m&aacute;s all&aacute; de nuestro ombligo comunitario.
    </p><p class="article-text">
        Durante cinco siglos Occidente ha podido ordenar y desordenar el planeta, delinear las l&iacute;neas de mapas de tierras ajenas y gestionar-l&eacute;ase apropiarse- sus recursos y parece que todav&iacute;a siente que eso puede seguir haci&eacute;ndose. Sin embargo, ya no somos hegem&oacute;nicos y Palestina se ha convertido no solo en un cap&iacute;tulo m&aacute;s de nuestra ineficacia sino de nuestra manifiesta reducci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El diagn&oacute;stico, a poco que se abandone la mirada unidireccional y eurocentrista, apunta a que Occidente vive sus &uacute;ltimas l&iacute;neas de defensa como potencia colectiva interviniendo en conflictos estrat&eacute;gicos como son Azerbaijan,Taiwan, Ucrania e Israel. Y ah&iacute; poco menos que puede acabar su rol.
    </p><p class="article-text">
        Europa es un imperio que tiene a su emperador al otro lado del Atl&aacute;ntico. Y es mala cosa la gobernanza marcada por un poder ajeno, cuando en nuestro Mediterr&aacute;neo hace casi un siglo que arde, entre otros, el conflicto entre israel&iacute;es y palestinos. Ese emperador no se sacrifica; entrega a sus aliados a distancia y este es el panorama que hace que sea insostenible la incomodidad moral que llena de indignaci&oacute;n a buena parte de las poblaciones europeas como est&aacute;n mostrando las manifestaciones masivas.
    </p><p class="article-text">
        Palestina, en cambio, se ha tornado primera l&iacute;nea de la posici&oacute;n global de un sur cada vez m&aacute;s numeroso que se sit&uacute;a frente a Europa y sus aliados en la nueva reconfiguraci&oacute;n de fuerzas del mundo multipolar en el que habitamos.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el pretexto de una guerra religiosa- que nunca lo fue- o un literario choque de civilizaciones se ha ido apoyando a un Israel en el que han crecido las opciones pol&iacute;ticas radicales y se ha escorado a los interlocutores que un d&iacute;a creyeron en la paz. El estado hebreo, por tanto, no ha sido el &uacute;nico culpable en esa escalada que ha configurado una ocupaci&oacute;n que hace imposible la soluci&oacute;n de dos estados. Medio mill&oacute;n de colonos armados en Cisjordania habitando asentamientos construidos en tierra palestina impiden la continuidad territorial y una hipot&eacute;tica soberan&iacute;a. En esta pol&iacute;tica, Israel cabalg&oacute; siempre a lomos del consentimiento por inacci&oacute;n exterior.
    </p><p class="article-text">
        Los occidentales debemos aterrizar y asimilar la magnitud de la trascendencia de este drama hist&oacute;rico. Gaza es un crimen de dimensiones muy dif&iacute;ciles de asumir y la historia atribuir&aacute; autor&iacute;as m&aacute;s all&aacute; de las correspondientes a Israel y Hamas. Limitar la descripci&oacute;n de la situaci&oacute;n al t&eacute;rmino cat&aacute;strofe humanitaria es una acotaci&oacute;n excesivamente magra, una muleta sem&aacute;ntica para escapar de la responsabilidad que todos los humanos tenemos los unos con los otros. A Gaza no ha ocurrido una inundaci&oacute;n, ni una erupci&oacute;n volc&aacute;nica; no hay nada natural en la destrucci&oacute;n apocal&iacute;ptica de la franja ni en la de los kibutzim alrededor de la misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se ha producido un cambio sustancial en Oriente Pr&oacute;ximo. Aliados fieles de Occidente como el rey jordano Abdala o el presidente turco Erdogan se han puesto discursivamente del lado de sus poblaciones y en el parlamento de Estambul, &eacute;ste &uacute;ltimo ha negado la condici&oacute;n de Hamas como terrorista. S&iacute;, cada vez estamos m&aacute;s solos. Occidente, nuestra Europa, ya no puede controlar el mundo, estamos crecientemente sin interlocutores ante esa situaci&oacute;n, ni siquiera podemos calificarla de desaf&iacute;o porque esa palabra denota una posici&oacute;n de dignidad, de pecho abierto y respiraci&oacute;n profunda. Si tuviera ese sitio podr&iacute;a bracear en busca de un hueco para postularse como mediadora. Pero Palestina ha estado fuera de la agenda pol&iacute;tica de Occidente durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Las generaciones recientes de europeos apenas saben quien fue Arafat o Rabin, los dos hombres que firmaron una paz muy imperfecta pero un intento al fin y al cabo. Y esta falta de liderazgo pol&iacute;tico de la UE ha facilitado el desamparo de quienes hubiesen podido ser interlocutores v&aacute;lidos en la zona. Occidente ha pasado las &uacute;ltimas d&eacute;cadas lidiando en Irak y Afganist&aacute;n batallas en pos de una pretendida lucha contra el terrorismo, guerras en las que parad&oacute;jicamente se ha estimulado a las formaciones terroristas y en las que nunca se ha ganado. Nunca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El uso de la fuerza no es eficaz por mec&aacute;nica; el sistema punitivo solo es resolutivo cuando existe un plan pol&iacute;tico edificado con justicia y visi&oacute;n human&iacute;stica. Europa debe volver a la acci&oacute;n y a activar no solo la diplomacia sino los recursos de la mediaci&oacute;n, fomentar y ayudar a la emergencia de nuevos interlocutores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando cae el derecho de un solo ser humano cae nuestro derecho. Nadie debe quitar la vida a nadie. Parece mentira, pero el debate en estos hechos hist&oacute;ricos se limita en muchos foros pol&iacute;ticos y medi&aacute;ticos a entrar en una competici&oacute;n ol&iacute;mpica sobre quien condena una matanza y quien no condena la siguiente. Es un insulto a la inteligencia. Cada vida humana es valiosa. La condena de la muerte de todos los inocentes palestinos e israel&iacute;es es siempre una declaraci&oacute;n inicial tras la que&nbsp;&nbsp;no podemos redactar un twit y volar hacia el sof&aacute;. Hay que avanzar. La Nakba, la cat&aacute;strofe de la desposesi&oacute;n la viven a&uacute;n hoy, setenta y cinco a&ntilde;os despu&eacute;s los palestinos, en su d&iacute;a a d&iacute;a miserable no solo en Gaza sino tambi&eacute;n en los campos de refugiados de Cisjordania, Jordania, Siria y L&iacute;bano La pol&iacute;tica, una vez superada la ley del tali&oacute;n, es el arte de gestionar la convivencia y la norma mediante el control del uso de la fuerza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Occidente est&aacute; hoy en un rinc&oacute;n muy&nbsp;&nbsp;complicado de la historia. Si Europa continua en este baile versallesco de lidiar en sus &uacute;ltimas cuatro batallas, habr&aacute; perdido la oportunidad de resta&ntilde;ar su cr&eacute;dito. El silencio y la inacci&oacute;n que conlleva el acatamiento en acci&oacute;n exterior nos ha desacreditado y colocado en el rinc&oacute;n de la irrelevancia creciente. Es el tiempo de los valientes, del coraje y de la&nbsp;&nbsp;determinaci&oacute;n. Es necesaria la soluci&oacute;n pol&iacute;tica. La paz es siempre el bando correcto de la historia, pero este camino nunca es un masaje bals&aacute;mico. No contribuye quien se acomoda sistem&aacute;ticamente en el pobre pensamiento binario de buenos versus malos. Hay que tener el arrojo de la iniciativa y mucha gente en Europa a&uacute;n levanta la voz y reivindica la acci&oacute;n. Y cr&eacute;anme, tambi&eacute;n en diversas medidas, en Palestina en Oriente. Volver a recuperar nuestro espacio en el mundo- y somos nada menos que casi quinientos millones- supone la capacidad de creer en la voluntad para cambiar las cosas y la audacia de imaginar la luz cuando se vive en los tiempos de los t&uacute;neles oscuros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Bañón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/europa-lleva-silencio-inaccion-palestina_129_10639668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Oct 2023 09:16:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Europa: a dónde nos lleva el silencio y la inacción en Palestina]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jerusalén y los calculados próximos días de la ira]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/lola-banon-opinion-jerusalen_132_3017936.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En estos momentos de una nueva humillaci&oacute;n para el mundo musulm&aacute;n, muchos de aquellos que hicieron a Donald Trump presidente de los Estados Unidos le consideran el hombre con pantalones que siempre estuvieron buscando.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de ubicar la embajada norteamericana en Jerusal&eacute;n le convierte en el presidente que se atrevi&oacute; a hacer cumplir algo ya decidido por el Congreso norteamericano hace mucho tiempo pero que con evidente prudencia sus predecesores esquivaron ejecutar sabedores de los desastres que podr&iacute;a provocar cualquier intervenci&oacute;n en uno de los asuntos m&aacute;s delicados de la agenda de Oriente Pr&oacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        Trump acaba as&iacute; con el consenso fr&aacute;gil y et&eacute;reo existente entre sus predecesores en el cargo y en la comunidad internacional de que cualquier cambio en el estatus de la ciudad deber&iacute;a ser negociado nunca decidido de forma unilateral.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ahora pues, se pone en marcha &nbsp;un nuevo siniestro contador de desgracias en Oriente Pr&oacute;ximo: la provocaci&oacute;n de Trump va a tener consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Jerusal&eacute;n no es &uacute;nicamente una cuesti&oacute;n palestina; es un s&iacute;mbolo religioso cultural y pol&iacute;tico para millones de musulmanes y as&iacute; lo ha reconocido el orden mundial.
    </p><p class="article-text">
        El parlamento israel&iacute;, la Knesset, aprob&oacute; en 1980 la ley que considera Jerusal&eacute;n como la capital de Israel. Pero esta decisi&oacute;n no encontr&oacute; eco en Naciones Unidas: la resoluci&oacute;n 478 del consejo de seguridad declara esa ley inv&aacute;lida a los ojos de la comunidad internacional: 14 pa&iacute;ses estuvieron de acuerdo en esto, excepto Estados Unidos que se abstuvo.
    </p><p class="article-text">
        Quince a&ntilde;os despu&eacute;s de Israel, el Congreso de los Estados Unidos dio luz verde a una norma para hacer posible el traslado de la embajada desde Tel Aviv a Jerusal&eacute;n. Fue en la primera legislatura de Bill Clinton y desde aquel momento, todos los presidentes norteamericanos evitaron la concreci&oacute;n de la ley; todos hasta que hemos llegado a Trump.
    </p><p class="article-text">
        Hoy miles de medios en todo el mundo le consideran como un chalado impulsivo que entra en la geoestrategia como elefante en cacharrer&iacute;a. Sin embargo, hay tras ese paso dado por el actual presidente norteamericano intenciones claras y objetivos interesados bien definidos.
    </p><p class="article-text">
        De entrada, Trump le ha dado un bal&oacute;n de ox&iacute;geno al primer ministro israel&iacute;, Netanyahu, en un momento en que le acucian duros problemas internos con procesos judiciales por corrupci&oacute;n incluidos.
    </p><p class="article-text">
        En el tablero de la zona, por otra parte, Arabia Saudi habr&iacute;a hecho movimientos para intentar que los palestinos acepten un estado palestino con capital en Abu Dis, un territorio perteneciente a Jerusal&eacute;n. Los sauditas quieren zanjar el tema palestino para zanjar la influencia iran&iacute; en la zona.
    </p><p class="article-text">
        Es triste reconocerlo, pero a poco que observemos, a falta de grandes estadistas y enormes dosis de impotencia, la pol&iacute;tica en la zona se gestiona creando problemas y conflictos nuevos con los que ocultar y orillar otros.
    </p><p class="article-text">
        Y eso ha venido ocurriendo desde hace mucho: en 1947, en el plan de partici&oacute;n de la Palestina hist&oacute;rica entre &aacute;rabes y jud&iacute;os, se contemplaba un estatus especial para Jerusal&eacute;n, que quedaba bajo soberan&iacute;a internacional, una situaci&oacute;n argumentada por su condici&oacute;n de ciudad sagrada para las tres grandes religiones monote&iacute;stas.
    </p><p class="article-text">
        La guerra de 1948 supuso que Israel tomase control de Jerusal&eacute;n Oeste y lo declarara parte de su estado. Finalmente, en 1967 tras la guerra de los Seis Dias, tambi&eacute;n ocup&oacute; Jerusal&eacute;n Este y de facto la ciudad entera qued&oacute; as&iacute; bajo total control jud&iacute;o. No obstante, la comunidad internacional, incluido Estados Unidos, no reconoci&oacute; la soberan&iacute;a de Israel.
    </p><p class="article-text">
        Estuve este verano en Jerusal&eacute;n, cuando las&nbsp; calles de la Ciudad Vieja se volvieron a llenar de disturbios y de sangre y v&iacute; en los palestinos la misma determinaci&oacute;n de resistencia de siempre; tambi&eacute;n la misma indefensi&oacute;n, sin apoyos exteriores de fiar.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os que no hay proceso de paz en Palestina, los mismos que muchos consideramos que la soluci&oacute;n de los dos estados ya no es viable en un territorio laminado por asentamientos y articulado con las segregaciones propias de los sistemas de apartheid .
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de Trump traer&aacute; muertos, v&iacute;ctimas que siempre aporta la gente inocente. Y es evidente que la ira calculada en los despachos de la alta diplomacia se traducir&aacute; en beneficios y control de la zona para unos pocos. Por ello, Trump no debe ser considerado como un loco, porque no lo es: su acci&oacute;n es calculada y deja adem&aacute;s en situaci&oacute;n muy delicada a algunos pa&iacute;ses &aacute;rabes que deber&aacute;n pronunciarse; algo espinoso, porque muchos no se han comportado precisamente con valent&iacute;a frente a los palestinos. En este d&iacute;a, Trump descansa satisfecho. &Egrave;l sabr&aacute; tambi&eacute;n que la fuerza trae victorias pero asimismo nuevas batallas. No puedo dejar de pensar en los inocentes que caer&aacute;n por estos l&iacute;deres de los nuevos tiempos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Bañón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/lola-banon-opinion-jerusalen_132_3017936.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Dec 2017 06:48:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Jerusalén y los calculados próximos días de la ira]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Lola Bañón,Jerusalén]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Barcelona-Cambrils: La caída del mito del lobo solitario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/barcelona-cambrils-caida-mito-lobo-solitario_132_3230671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        No estamos solos en el luto; pero tampoco en el problema. Hace ya muchos a&ntilde;os que el terrorismo act&uacute;a en el mundo sin objetivo nominal, esparciendo el desastre de forma indiscriminada. He sido invitada a participar en un programa de la televisi&oacute;n Al Jazeera para hablar sobre lo ocurrido en Barcelona y al t&eacute;rmino del mismo, un amigo periodista de la misma cadena me ha suplicado que le ayudara: ten&iacute;a a su hija de vacaciones en Barcelona y han pasado horas hasta que finalmente la han localizado, sana y salva. Una noche pegada al tel&eacute;fono de atenci&oacute;n a las v&iacute;ctimas. Puede ocurrir a cualquiera, sin distinci&oacute;n de etnia o nacionalidad, en cualquier sitio.
    </p><p class="article-text">
        Cada nuevo atentado es siempre el antecedente del pr&oacute;ximo. No hace falta que haya una amenaza para convivir con la evidencia&nbsp; de que solo es una cuesti&oacute;n de tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Niza, Manchester, Londres, Berl&iacute;n, Estocolmo&hellip; En los &uacute;ltimos meses diversas capitales europeas han sufrido ataques terroristas perpetrados con veh&iacute;culos lanzados indiscriminadamente contra peatones por conductores que ten&iacute;an como nexo en com&uacute;n su determinaci&oacute;n para causar el m&aacute;ximo n&uacute;mero de v&iacute;ctimas posible y tambi&eacute;n su conexi&oacute;n con otras personas que les han ayudado.
    </p><p class="article-text">
        El mito del llamado lobo solitario ha hecho mucho da&ntilde;o en el necesario trabajo del diagn&oacute;stico sobre lo que nos ocurre: el terrorismo pr&aacute;cticamente siempre tiene un plan; trabaja en una estructura en la que participan diversas personas que confluyen, subvencionan, justifican y alimentan la comunicaci&oacute;n del grupo en un cometido terrible.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de aceptar que el terrorismo es la mayor&iacute;a de las veces una din&aacute;mica colectiva es el primer paso para poder establecer una lucha l&oacute;gica. La supuesta individualidad del terrorista alimenta una &eacute;pica falsa: casi nadie hace esto solo.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente a esta cadena de atentados, los servicios de seguridad han ido trenzando coincidencias y repeticiones; un trabajo matem&aacute;tico que sin duda ha salvado vidas.
    </p><p class="article-text">
        Se dice bien poco, pero los cuerpos de seguridad han evitado muchas tragedias, algo que &uacute;nicamente se recuerda justo cuando ocurre alguna cat&aacute;strofe. Pero justamente en ese conocimiento, ellos mismos son los primeros que entienden que la vigilancia extrema y el control total nunca podr&aacute;n evitar de todo el riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Las fuerzas de seguridad europeas manejan miles de fichas de personas susceptibles de convertirse en sospechosas, especialmente por su actividad aparente u oculta en las redes sociales. Solo Scotland Yard tiene una base con m&aacute;s de 23.000 posibles perfiles.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tambi&eacute;n ha hecho un esfuerzo y ha reformado el C&oacute;digo Penal aumentando las penas e introduciendo los delitos de financiaci&oacute;n terrorista, adoctrinamiento y el desplazamiento a territorios extranjeros controlados por grupos radicales para recibir adiestramiento.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que no toda la gente que se lanza a escribir locuras en el &aacute;mbito de internet es realmente capaz de cruzar la l&iacute;nea de la acci&oacute;n salvaje y este es el momento delicado y dif&iacute;cil en la investigaci&oacute;n: el que hace que una persona, normalmente bastante joven y presuntamente con la vida por delante decide imbricarse en un plan de muerte.
    </p><p class="article-text">
        La inc&oacute;gnita individual de c&oacute;mo alguien decide convertirse en un terrorista es de resoluci&oacute;n psicol&oacute;gica, pero no puede olvidarse nunca que ese sujeto nace en un contexto y en ese sentido, nuestras sociedades no deben inhibirse de la acci&oacute;n policial, pero tampoco y nunca de la acci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Europa debe decidirse de una vez a desarrollar una pol&iacute;tica exterior propia: No estamos ante iniciativas de lobos ni locos; estamos ante una guerra ideol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n total en este territorio seguir&aacute; siendo una utopia por mucho tiempo pero la Uni&oacute;n Europea no debe quedarse mecida por la ruleta rusa de la indeterminaci&oacute;n de pensar cual ser&aacute; el pr&oacute;ximo escenario de un ataque. Hay acciones que hay que considerar sin demora en el desarrollo de la acci&oacute;n pol&iacute;tica y social: la primera y muy importante; es asumir la consciencia de que las comunidades musulmanas son parte de nuestra sociedad y que ellas mismas son v&iacute;ctimas. Hay que intensificar la relaci&oacute;n con estos colectivos en una tarea fundamental, que es la de aislar a aquellos que da&ntilde;an en primer lugar a su propio entorno: no hay&nbsp; que olvidar que la mayor&iacute;a de los terroristas provienen en buena parte de los ambientes de la delincuencia.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar y de una vez por todas es imprescindible presionar a los pa&iacute;ses que apoyan la radicalidad y con los que parad&oacute;jicamente Occidente renueva sus votos de buena relaci&oacute;n ocurra lo que ocurra. Una presi&oacute;n que debe ir acompa&ntilde;ada de un dise&ntilde;o pol&iacute;tico de apoyo a los movimientos moderados del mundo &aacute;rabe, que siempre se han sentido desamparados frente al inmenso apoyo econ&oacute;mico que han recibido los yihadistas, que act&uacute;an totalmente en contra de los preceptos del islam. El Estado Isl&aacute;mico que se atribuye los &uacute;ltimos atentados en Europa ni es estado ni es isl&aacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia pol&iacute;tica y militar, finalmente no puede dejar escorada la gran evidencia de la&nbsp; solidaridad y el sentido com&uacute;n que surgen en medio de la tragedia en Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Las condolencias y la expresiones de uni&oacute;n son rituales necesarios en las sociedades en los momentos de dolor. Seguimos siendo una sociedad resiliente con fuerza de cohesi&oacute;n y con &iacute;mpetu de cari&ntilde;o. Pero tenemos un problema. Y tras esa cortina de necesarios abrazos e indignaciones es imperativo reconocer la aut&eacute;ntica naturaleza de esta guerra.
    </p><p class="article-text">
        No, no estamos solos en esta pena; &nbsp;ni tampoco en el miedo ; porque el terrorismo es uno de los desaf&iacute;os capitales del siglo XXI y no es un reto estrictamente militar, sino ideol&oacute;gico adem&aacute;s. Es esta una guerra clara en la &nbsp;que el mundo musulm&aacute;n, v&iacute;ctima de la misma amenaza, necesita encontrar un aliado en Occidente.
    </p><p class="article-text">
        Ante los atentados en Barcelona o en cualquier parte del mundo queda la evidencia de que a pesar del dolor, la humanidad persiste: gracias a aquellos que con su trabajo an&oacute;nimo y jug&aacute;ndose su propia vida han evitado otras desgracias; gracias tambi&eacute;n a aquellos que se olvidaron del v&eacute;rtigo de la imagen y las redes y que guardaron su m&oacute;vil en las Ramblas, olvidando tranquilizar a sus familiares, para dedicarse a sostener las manos y el &uacute;ltimo estertor de aquellos que iban a morir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Bañón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/barcelona-cambrils-caida-mito-lobo-solitario_132_3230671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Aug 2017 11:29:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Barcelona-Cambrils: La caída del mito del lobo solitario]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Terrorismo,Cambrils,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Macron transversal en la Francia de los franceses ausentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/lola-banon-opinion-francia_132_3322328.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La Francia de Macron es un pa&iacute;s peque&ntilde;o, pero ha conseguido hacerse con el control de la Asamblea Nacional. Las razones del porqu&eacute; el 56 por ciento de los franceses han abdicado de su posibilidad de influir en la configuraci&oacute;n del poder pol&iacute;tico del pa&iacute;s son s&iacute;ntomas de la debilidad de los sistemas democr&aacute;ticos actuales: Macron ser&aacute; el candidato con m&aacute;s poder de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas pero ha tenido muchos menos votos que otros aspirantes precedentes: frente a sus 8,5 millones , Fran&ccedil;ois Hollande tuvo 10,3&nbsp; hace cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        He estado en Francia durante algunos d&iacute;as coincidiendo con la campa&ntilde;a de la segunda vuelta de las elecciones legislativas; en Belfort, una ciudad&nbsp; preciosa, no muy lejos de Suiza y de Alemania pero profundamente orgullosa de ser francesa. He compartido conversaciones con pol&iacute;ticos j&oacute;venes criados en la prosperidad que di&oacute; a la zona la factor&iacute;a Peugeot, con madres que pegaban carteles de sus hijos candidatos locales a&uacute;n a sabiendas de que era esfuerzo en balde: la &eacute;pica de la resistencia en pol&iacute;tica existe, pero deja exhaustos a los que aceptan el reto, doy fe. Muchos de los candidatos de Macron en las diferentes prefecturas eran pol&iacute;ticos reciclados de otros partidos, otros, profesionales que aceptaron el reto de entrar cuando en abril del pasado a&ntilde;o llam&oacute; a su puerta En Marche. Para muchos votantes, la segunda vuelta era solo un ritual con nulo margen para la maniobra.
    </p><p class="article-text">
        Macron no se ha hecho presidente con un partido, sino con un movimiento alimentado por las fuerzas y recursos de la oligarqu&iacute;a y los grandes medios de comunicaci&oacute;n. No obstante, no se le pueden restar m&eacute;ritos personales; porque estas facilidades, por s&iacute; solas, no ganan elecciones y as&iacute;, Macron es hoy el presidente franc&eacute;s con m&aacute;s poder desde De Gaulle. No solo ha superado todas las expectativas sino que adem&aacute;s controlar&aacute; casi todo el espectro pol&iacute;tico franc&eacute;s. Todo eso&nbsp; por la combinaci&oacute;n de dos factores: una abstenci&oacute;n electoral sin precedentes desde el a&ntilde;o 1958 y la desilusi&oacute;n de los franceses por la gesti&oacute;n de la izquierda en el poder. As&iacute; se decide un presidente en la Francia de hoy, con m&aacute;s de la mitad de la gente optando por quedarse en casa.
    </p><p class="article-text">
        Parte vital de la energ&iacute;a que ha construido Europa y los sistemas de libertades estaba basada en la ilusi&oacute;n que han depositado millones de ciudadanos en unos procedimientos que presuntamente permiten la participaci&oacute;n de la voluntad ciudadana. Pero esa fuerza ya no pervive en buena parte de los franceses y no es una din&aacute;mica &uacute;nica en nuestra pol&iacute;tica m&aacute;s cercana.
    </p><p class="article-text">
        Tras las celebraciones, reina una gran confusi&oacute;n sobre los planes exactos del gobierno. Nadie conoce por ejemplo, c&oacute;mo pretende Macron recuperar la econom&iacute;a francesa. Los galos est&aacute;n muy inquietos con un diez por ciento de paro, un &iacute;ndice que aunque a los espa&ntilde;oles nos parecer&iacute;a una maravilla para ellos es una anormalidad. Pero ello no les ha llevado a participar masivamente; hay una percepci&oacute;n extendida de que el sistema est&aacute; blindado.
    </p><p class="article-text">
        El caso Macron demuestra c&oacute;mo los programas tienen una incidencia relativa en las victorias electorales en muchas democracias. En Francia saben que aplicar&aacute; una nueva reforma laboral ,conocen los impactos sociales que provoc&oacute; la de aqu&iacute; y con las urnas de la segunda vuelta a&uacute;n por visitar, Macron la ha anunciado con argumentos emocionales pero sin concretar los precios que pagar&aacute;n los franceses. Y ha ganado. Lo ha hecho adem&aacute;s con ideas que supuestamente no parecerian ser las&nbsp; mayoritarias en Francia, en una suerte de rocambolesca paradoja democr&aacute;tica que cada vez es m&aacute;s frecuente. &iquest; Acaso esto ocurre solamente en Francia? En absoluto; tenemos ejemplos m&aacute;s que recientes a nivel mundial y&nbsp; nacional de c&oacute;mo unos comicios libres y sin manipulaciones aparentes dan como resultado l&iacute;deres ganadores pero carentes de reconocimiento masivo. Existen en nuestras perfectas democracias fugas de agua que advertimos pero que no sabemos remediar, mecanismos que operan eliminando a candidatos solventes para apuntalar en cambio a otros que, como m&iacute;nimo, consiguen llegar refrendados por&nbsp; votos pero sin haber dejado claro qu&eacute; quieren hacer con la confianza que la gente deposit&oacute; en ellos. El agotador y desproporcionado sistema franc&eacute;s ha dejado sin esca&ntilde;o a muchos valores s&oacute;lidos del parlamentarismo.
    </p><p class="article-text">
        Macron vivir&aacute; unos meses dulces, pero pronto, muy pronto deber&aacute; demostrar c&oacute;mo pretende aplicar su anunciada reforma laboral sin da&ntilde;ar a los trabajadores franceses, c&oacute;mo va a liberalizar el mercado de trabajo y tranquilizar a los m&aacute;s de cien mil funcionarios que pueden perder su trabajo como consecuencia de alguno de sus planes. Instalado como est&aacute; en una c&oacute;moda transversalidad para ser querido por derechas e izquierdas, nadie tiene muy claros los detalles del gran proyecto de reflotaci&oacute;n francesa.
    </p><p class="article-text">
        En Marche ha supuesto tambi&eacute;n que un elevado n&uacute;mero de nuevos pol&iacute;ticos dependen de Macron para su futuro y se lo recordar&aacute;n constantemente. Una carga muy pesada para un presidente poderoso e indefinido, que tendr&aacute; en la derecha al grupo m&aacute;s numeroso de la oposici&oacute;n y a la izquierda al min&uacute;sculo grupo de la France Insoumise de Melenchon. Marine le Pen estar&aacute; pero sin grupo propio siquiera en la Asamblea. Sin quererlo, la gran naci&oacute;n abstencionista francesa con su inacci&oacute;n ha dise&ntilde;ado un parlamento donde no habr&aacute; un gran frente de rechazo al poder, s&oacute;lo peque&ntilde;as esquinas de queja. Con un socialismo en grave periodo de convalecencia por su aceptaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de la austeridad, la&nbsp; Francia ausente, sin ir a las urnas, ha hecho ganar a Macron .Y son en buena parte j&oacute;venes y clases trabajadoras, amplios colectivos que en buena medida han dejado de confiar en la pol&iacute;tica para proyectar su futuro. Esa Francia amplia y mayoritaria, la que no estar&aacute; en el parlamento, volver&aacute; a hablar y lo har&aacute; en el activismo. Eso al menos me dijeron algunos de los candidatos abatidos por la ola Macron. M&aacute;s all&aacute; de los insumisos, la insatisfacci&oacute;n de los no representados en el parlamento proyecta movilizar la calle en la republica francesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Bañón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/lola-banon-opinion-francia_132_3322328.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jun 2017 07:05:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Macron transversal en la Francia de los franceses ausentes]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Lola Bañón,Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Macron y la gestión de la rabia francesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/lola-banon-opinion-francia-macron_132_3407074.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Francia abre un ciclo pol&iacute;tico totalmente nuevo e inestable. Ha ganado Macron, el candidato de las oligarqu&iacute;as y los grandes medios; el hombre al que el &uacute;ltimo debate televisivo acab&oacute; de hacer presidente. Despu&eacute;s de la celebraci&oacute;n, no obstante, deber&aacute; trabajar para conseguir en las legislativas de junio el parlamento con el que deber&aacute; gobernar. No lo tendr&aacute; f&aacute;cil, pues m&aacute;s all&aacute; de la gran fanfarria medi&aacute;tica que le ha colocado como el salvador del pa&iacute;s de los valores; est&aacute;n pasando muchas m&aacute;s cosas de las que encierra la simple confrontaci&oacute;n entre el joven triunfador y la ultraderechista: no toda la Francia que ha votado Le Pen quiere la expulsi&oacute;n de los emigrantes; el nivel de resistencia popular al discurso segregador es consistente.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha ocurrido es el gran derrumbe del bipartidismo con un hundimiento del socialismo frente a la pervivencia, sin embargo, de la derecha tradicional; una debacle que desarticula tambi&eacute;n el tejido pol&iacute;tico de muchos gobiernos municipales en donde peque&ntilde;os partidos de izquierda se sostienen por el apoyo socialista. La dinamitaci&oacute;n de las redes pol&iacute;ticas francesas no es una tonter&iacute;a.  No obstante, la no presencia de la izquierda en esta segunda vuelta presidencialista no puede hacernos olvidar que algo debe estar gest&aacute;ndose en esta espacio pol&iacute;tico: Melenchon, de Francia Insumisa, que no pas&oacute; a la segunda vuelta (aunque obtuvo el 19,64 por ciento de los votos frente al 19,91 de los republicanos de Fillon, el  21,53 por ciento de Le Pen con el Frente Nacional y el 23,75 de En Marcha con Macron) no ha pedido el voto directo para Macron y es que con calculada inteligencia, prepara el territorio para las legislativas en donde si sus planes se cumplen, se convertir&aacute; en su gran opositor y figura m&aacute;s relevante de la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a Marine Le Pen, es una mujer dura; pero se presenta como protectora de los suyos. No es un perdedora. Ha sido necesaria una uni&oacute;n colectiva para derrotarla. Es el mejor resultado del Frente Nacional en su historia y promete un nuevo asalto para las legislativas. Pero para ubicarla correctamente en el espacio pol&iacute;tico no hay que olvidar que no toda la Francia que ha votado Le Pen es racista. Ella ha forjado su defensa de lo franc&eacute;s recogiendo las frustraciones de buena parte de la clase obrera. Algunos de sus votantes silenciosos son de origen extranjero. Y el terrorismo le ha ayudado: los atentados de los &uacute;ltimos meses han convertido a algunas personas en victimas por el hecho de ser franceses ofreciendo argumentos para su discurso de la exclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, esta mujer contra la que ha hecho campa&ntilde;a su propio padre, fundador del partido, no ha estado c&oacute;moda en medio de una formaci&oacute;n dividida que se puede escindir todav&iacute;a m&aacute;s ante su intenci&oacute;n de aglutinar un nuevo movimiento de cara a junio. Le Pen no ha podido desprenderse de su cuna reaccionaria y en los pr&oacute;ximos d&iacute;as posiblemente intentar&aacute; suavizar la herencia pol&iacute;tica de su apellido con un discurso m&aacute;s atemperado que decida a aquellos que finalmente no se atrevieron a dar el paso con ella.
    </p><p class="article-text">
        Comparto el an&aacute;lisis de la noche electoral con Bastien Faudot, ex candidato presidencial del Movimiento Ciudadano Republicano, y Alberto Arricruz, prol&iacute;fico escritor y activista, y ambos destacan que lo importante comienza ahora, en la carrera para el control del futuro parlamento. Y en este tramo de los pr&oacute;ximos d&iacute;as se ver&aacute; qu&eacute; izquierda puede ser capaz de articularse como oposici&oacute;n .
    </p><p class="article-text">
        Francia se ha convertido en un episodio repetitivo de las elecciones reactivas, las del voto de la furia, por la extensi&oacute;n de la desigualdad. Los que votaron el Brexit o a Trump en Estados Unidos, tienen en su mente mucho m&aacute;s que el odio racial.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la apelaci&oacute;n a la justicia social y a la correcci&oacute;n de la desigualdad ha trufado los discursos pol&iacute;ticos de la izquierda; pero ha arraigado con comodidad y estupefacci&oacute;n en las orillas de los partidos del arco conservador que no solo lo han asimilado sino que adem&aacute;s han sabido adaptar de forma muy exitosa su conexi&oacute;n con amplios sectores del electorado.  La clase obrera ha sido estrangulada en los pa&iacute;ses europeos; la masiva desaparici&oacute;n de industrias no ha ido acompa&ntilde;ada por protecci&oacute;n, la frustraci&oacute;n es un fuel insospechado que anda suelto en las poblaciones europeas. En la detecci&oacute;n y expresi&oacute;n en el discurso de los problemas econ&oacute;micos en Francia, la extrema derecha ha sido infinitamente m&aacute;s eficaz que la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Le Pen no ha superado la prueba y la izquierda ni siquiera la ha podido disputar. As&iacute; pues, es Macron quien deber&aacute; entender las razones de la rabia y las explicaciones electorales del desencanto galo. Frente a Le Pen y su discurso xen&oacute;fobo lo ha tenido f&aacute;cil; pero a partir de ahora muchos le van a recordar que fue ministro, secretario general adjunto del El&iacute;seo y autor de una reforma laboral. Y este es otro gran cambio que marcan estas elecciones: Macron no tiene un partido al uso, es producto de una confluencia de intereses; las grandes estructuras pol&iacute;ticas tradicionales han sido castigadas; hasta la propia l&iacute;der del Frente Nacional formar&aacute; su propio movimiento de cara a las legislativas. Esta es una cierta inquietud democr&aacute;tica: los partidos se debilitan frente a objetivos de grupos que forzosamente son m&aacute;s incontrolables para la l&oacute;gica democr&aacute;tica. Macron tiene que montar su sistema. Francia le observa. Toda Europa tambi&eacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Bañón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/lola-banon-opinion-francia-macron_132_3407074.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 May 2017 05:29:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Macron y la gestión de la rabia francesa]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Lola Bañón,Francia,Emmanuel Macron]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump y el silenciamiento de los corderos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/trump-silenciamiento-corderos_132_3739429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        A veces, en pol&iacute;tica, sucede que la victoria en la casa propia no se celebra porque quien gana ha segado demasiadas cosas a su alrededor escribiendo as&iacute; el preludio del desastre. Esta es la sensaci&oacute;n que viven muchos estadounidenses republicanos tras haber visto como la cadena de charlotadas y rudezas ha llevado a Donald Trump a la presidencia del pa&iacute;s. Si observamos que de entre 319 millones de estadounidenses el que ha llegado a la cima es este hombre, forzosamente hemos de pensar que algo no funciona en el mecanismo interior de los grandes partidos USA cuando los perfiles con sentido com&uacute;n y responsabilidad se quedan tantas veces sin llegar a las posiciones de decisi&oacute;n: Trump ha ganado quebrando su propio partido y muchos de los suyos se averg&uuml;enzan de sus desprecios a las mujeres, sus comentarios racistas, sus burlas a los discapacitados&hellip;Hay decenas de l&iacute;deres republicanos que se quedaron en el camino y que sin duda le daban mil vueltas intelectuales y humanas a Trump.
    </p><p class="article-text">
        Los dem&oacute;cratas,por su parte ,vieron como su sistema de elecci&oacute;n interior dejaba fuera, entre otros, a Bernie Sanders; un hombre capaz de ilusionar a mucha gente, libre de implicaciones dudosas en su curr&iacute;culum. 
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, frente a un hombre de &eacute;xito en los negocios pero pat&eacute;tico para los c&aacute;nones de la pol&iacute;tica bien entendida, en estos comicios se opon&iacute;a una mujer con una preparaci&oacute;n y experiencia excepcional. Era un perfil te&oacute;ricamente id&oacute;neo, pero tal vez no el adecuado para oponerse a un salvaje como el ya nuevo presidente.
    </p><p class="article-text">
        Hillary es una mujer, s&iacute;, ha sido un ejemplo de persistencia y de perdones a veces incluso inexplicables en su vida personal. Pero ya se ha visto que eso no es suficiente para hacer de ella una candidata de triunfo. Si alguna mujer tuvo oportunidad de anticipar su l&iacute;nea program&aacute;tica, esa fue ella y lo que debe hacer reflexionar es c&oacute;mo con sus antecedentes sigui&oacute; ascendiendo: recuerdo muy claramente su defensa de la guerra de Irak y sus palabras para los que hemos visto con nuestros ojos la cat&aacute;strofe en que qued&oacute; el pa&iacute;s no son m&aacute;s que definiciones de una forma de hacer pol&iacute;tica sin principios. De aquel Irak dinamitado y lleno de tumbas ha nacido despu&eacute;s ese ISIS o como inadecuadamente se le llama, Estado Isl&aacute;mico, que ha segado miles de vidas humanas en el mundo &aacute;rabe en primer lugar y despu&eacute;s en nuestro Occidente. Hillary, adem&aacute;s, tambi&eacute;n ha buscado siempre el apoyo de Israel en el progreso de su vida pol&iacute;tica sin mostrar excesiva empat&iacute;a con los palestinos que viven d&eacute;cadas de ocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si bien muchos republicanos est&aacute;n espantados del l&iacute;der que tienen no solo en sus filas sino ya al frente del pa&iacute;s, un n&uacute;mero no menor de dem&oacute;cratas denosta a Clinton y a todo lo que simboliza. Tal vez hoy estar&iacute;amos en un escenario distinto si el candidato dem&oacute;crata hubiese sido Bernie Sanders. 
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a y el resultado de las elecciones americanas plantean la inquietante evidencia que recorre los sistemas democr&aacute;ticos que medianamente se sostienen en pie: no llegan siempre arriba los que aparentemente m&aacute;s talento o formaci&oacute;n poseen, sino aquellos que saben bien los l&iacute;mites que est&aacute;n dispuestos a traspasar. La gente con valores s&oacute;lidos sufre en las altas esferas del poder, esto es as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica se convierte de esta forma en una cadena de silenciamiento de corderos, en un matadero de idealistas y generosos. Sencillamente no pueden sobrevivir entre apisonadoras .As&iacute; se ha visto en Estados Unidos y la gran clase media, la inmensa masa electoral se ha cansado de un Partido Dem&oacute;crata que hace mucho tiempo que cuida preferentemente los intereses de las pocas familias que recogen las cuentas de Wall Street antes que de la suerte de los reba&ntilde;os humanos anta&ntilde;o pr&oacute;speros y hoy anulados por los efectos de la crisis y el incremento de las desigualdades en la presunta Am&eacute;rica de las oportunidades. Esa clase media norteamericana ha dado una bofetada a un partido que ha volcado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os su amor m&aacute;s en la &eacute;lite tecn&oacute;crata que en ella. Y as&iacute;, por este esp&iacute;ritu laminador &ldquo;Hannibal Lekter&rdquo; Trump se acaba de colar en el equipo de dirigentes internacionales con futuro como Marine Le Pen o Geert Wilders; ambos dos en nuestra vecina Europa.
    </p><p class="article-text">
        El precio de haber sacrificado a algunos l&iacute;deres norteamericanos en la carrera electoral puede ser muy amargo. Ya hay once millones de inmigrantes ilegales que temen ser expulsados y la convivencia en un pa&iacute;s multirracial puede tensarse en el ambiente de un presidente que hace de la provocaci&oacute;n su forma de salir en la foto. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante en esta nueva derrota de Hillary Clinton ser&iacute;a bueno tambi&eacute;n rescatar en el recuerdo a un buen ejemplo y recordar a otra mujer que tambi&eacute;n intent&oacute; ser presidenta de los Estados Unidos. Se llamaba Shirley Chisholm y fue la primera en intentar la nominaci&oacute;n presidencial a la Casa Blanca hace cuarenta a&ntilde;os. Ella siempre destac&oacute; que sinti&oacute; m&aacute;s discriminaci&oacute;n en su carrera pol&iacute;tica no por el hecho de ser negra, sino por el de ser mujer.
    </p><p class="article-text">
        Ahora en Estados Unidos nos encontramos tambi&eacute;n con un detalle especial del que no goz&oacute; la candidata Chisholm en su d&iacute;a: las enormes corporaciones medi&aacute;ticas, la mayor&iacute;a de los grandes medios hab&iacute;an creado una red de promoci&oacute;n de Clinton; el consenso en torno a su candidatura era extenso, los medios de comunicaci&oacute;n y los creadores de opini&oacute;n convirtieron la evitaci&oacute;n de Trump casi en una causa moral; pero en este caso la maquinaria medi&aacute;tica no ha conseguido imponer su criterio. El sistema, al contrario de lo que ocurri&oacute; con Chisholm, s&iacute; se puso del lado de ella. Es una evidencia que una no recibi&oacute; apoyo y &eacute;sta s&iacute; y de forma abrumadora.
    </p><p class="article-text">
        Esta reflexi&oacute;n nos puede llevar una nueva vuelta de tuerca : lo que ha ocurrido no preocupa tanto por la derrota de Clinton, sino porque recuerda tambi&eacute;n que en un nuevo aspecto de la discriminaci&oacute;n, s&oacute;lo suelen llegar a la primer&iacute;sima fila del alto poder las mujeres que comparten con los hombres ciertas formas de gobernar el mundo , maneras en las que la ejecuci&oacute;n del contrario ocupa importancia capital en la estrategia. Y desde luego, s&oacute;lo sobrevive en esa lucha determinado modelo masculino. Apena pensar en las mujeres y los hombres que quedaron en el camino de la carrera presidencial en el pa&iacute;s m&aacute;s poderoso del mundo para que al final la gente tuviera que elegir entre Clinton y Trump. Esto se ha visto en los Estados Unidos, adem&aacute;s de lobos tambi&eacute;n hubo corderos, gente valiosa que no ejerci&oacute; el silencio para intentar pol&iacute;ticas m&aacute;s valientes, pero que las convenciones de los partidos silenciaron y posteriormente con mec&aacute;nicas de apariencia democr&aacute;tica engulleron. Inquieta investigar sobre el hecho de pensar qui&eacute;n qued&oacute; al final del camino. Inquieta el plantearse qu&eacute; l&iacute;neas rebasaron hasta llegar hasta aqu&iacute;. Y m&aacute;s miedo da plantearse a qu&eacute; intereses no visibles de forma directa servir&aacute; el personaje que un hombre llamado Trump ha creado de s&iacute; mismo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Bañón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/trump-silenciamiento-corderos_132_3739429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Nov 2016 09:01:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Trump y el silenciamiento de los corderos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Lola Bañón,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudadanía mediterránea en movimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/ciudadania-mediterranea-movimiento_132_3987505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Nace en Valencia el Consejo Consultivo de la Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas del Mediterraneo (ACM)</p></div><p class="article-text">
        Los mediterr&aacute;neos nos quejamos mucho y no lo hacemos sin raz&oacute;n: tenemos escasas ocasiones de hablar desde la perspectiva pol&iacute;tica; no influimos en el &aacute;mbito internacional y ello nos convierte en ligeros cascarones a merced de un mar de desastres.
    </p><p class="article-text">
        Este fin de semana, personas de 10 nacionalidades de las dos riberas del Mediterr&aacute;neo nos hemos encontrado para constatar que m&aacute;s all&aacute; de nuestras discusiones no tenemos m&aacute;s remedio que aceptar un triste diagn&oacute;stico de partida. La agenda europea est&aacute; totalmente desprovista de la &oacute;ptica mediterr&aacute;nea, a pesar de que es aqu&iacute; donde se concentran la mayor parte de conflictos b&eacute;licos y econ&oacute;micos y en donde la corrupci&oacute;n nada con toda suerte de flotadores. Se trataba ahora de constituir el Consejo Consultivo de la Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas del Mediterr&aacute;neo (ACM), con personas procedentes de 20 pa&iacute;ses ribere&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Vicent Garc&eacute;s, ex eurodiputado socialista, ayud&oacute; a la creaci&oacute;n hace unos a&ntilde;os de laACM que cuenta con muchos pol&iacute;ticos, investigadores y profesionales que al final han ido conformando un crisol de debate en el que se encuentran personas que re&uacute;nen la diversidad propia de la identidad mediterr&aacute;nea. En Valencia, el Circulo de la ACM sienta a personas de casi todas las familias progresistas,y cuando revisas el archivo fotogr&aacute;fico de sus reuniones peri&oacute;dicas compruebas que en sus mesas se encuentran gentes de los bipartitos y tripartitos que vinieron con los cambios de gobierno en las &uacute;ltimas elecciones.
    </p><p class="article-text">
        En esta reuni&oacute;n constitutiva del Consejo Consultivo de la ACM se ha constatado que no se ha revertido la tendencia a la degradaci&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica de la regi&oacute;n mediterr&aacute;nea y las heridas se han hecho m&aacute;s sangrantes, como lo atestiguan los emocionantes testimonios de los compa&ntilde;eros sirios, abatidos por una guerra sin esperanza y los de un griego que retrat&oacute; con crudeza la desesperaci&oacute;n de un pa&iacute;s machacado por otra guerra, la econ&oacute;mica, provocada por las decisiones financieras exteriores.
    </p><p class="article-text">
        El Mediterr&aacute;neo, cuna de civilizaciones, se ha convertido en un inmenso cementerio de personas y tambi&eacute;n de sue&ntilde;os. La &uacute;ltimaverg&uuml;enzaeuropea, el pacto con Turqu&iacute;a para deportar literalmente a los refugiados, marca un estado de inmoralidad que no se puede sostener.Este mar nuestro no lo gestionamos nosotros, sino Estados Unidos, Rusia o sus sucursales delegadas. La ciudadan&iacute;a es una de las pocas esperanzas de recuperaci&oacute;n de la soberan&iacute;a secuestrada en manos de intereses ajenos.
    </p><p class="article-text">
        La identidad mediterr&aacute;nea es la transversalidad en lenguas, religiones, pensamiento pol&iacute;tico. En Valencia nace este espacio de reflexi&oacute;ny acci&oacute;n, que surge, entre otras cosas, del dolor por Siria y por el aumento de la desigualdad, pero tambi&eacute;n de la conciencia de que asimismo en este Mediterr&aacute;neo excluido de la agenda europea est&aacute;n naciendo interesantes movimientos de participaci&oacute;n ciudadana, nuevos intentos de oxigenar la democracia m&aacute;s all&aacute; del mec&aacute;nico acto de depositar el voto. Encontrar la voz mediterr&aacute;nea no es f&aacute;cil, requiere estrategia y voluntad y la voluntad tiene una naturaleza pol&iacute;tica. El ciudadano y la ciudadana de nuestro territorio para la defensa de su soberan&iacute;anecesitan crear momentos de reflexi&oacute;n. Frente a este mar de desastres, la ACM nace con una intenci&oacute;n clara de imponer el optimismo de la voluntad, con el empe&ntilde;o de reivindicar lo que Edgar Morin califica como la necesidad de la resistencia ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Lola Ba&ntilde;&oacute;n es periodista y profesora de periodismo de la Universidad de Valencia. Miembro del Consejo Consultivo de la Asamblea de Ciudadanos el Mediterr&aacute;neo (ACM)</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Bañón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/ciudadania-mediterranea-movimiento_132_3987505.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 May 2016 16:22:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La ciudadanía mediterránea en movimiento]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Lola Bañón]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
