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    <title><![CDATA[elDiario.es - Julio Barea]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/julio_barea/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Julio Barea]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
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    <item>
      <title><![CDATA[No todo vale]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vale_129_1478525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El texto menciona una crisis humanitaria de cólera en Perú en 1991 y su posterior gestión como ejemplo de desvirtualización del principio de precaución sobre el cloro</p><p class="subtitle">No aparece que el principio de precaución está extendido en la comunidad científica y sirve para ayudar a reducir cualquier riesgo potencial para la salud humana o para el medio ambiente cuando aparece un nuevo agente o método de producción</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Esta tribuna es una respuesta al art&iacute;culo de opini&oacute;n '<a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/patinazos-ecologismo-II-espaldas-biologia_6_912768719.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Los tres mayores patinazos del ecologismo sobre la salud humana (III): de espaldas a la qu&iacute;mica</a>'</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En el texto publicado el pasado 29 de agosto en la secci&oacute;n &ldquo;Zona Cr&iacute;tica&rdquo; bajo el t&iacute;tulo &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/patinazos-ecologismo-II-espaldas-biologia_6_912768719.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los tres mayores patinazos del ecologismo sobre la salud humana (III): de espaldas a la qu&iacute;mica</a>&rdquo; la autora se esforzaba en tratar de justificar el titular con una visi&oacute;n muy sesgada de la realidad ambientalista y cient&iacute;fica de hace 30 a&ntilde;os, con un aparente &uacute;nico objetivo de desprestigiar a cualquier precio el trabajo de organizaciones como Greenpeace.
    </p><p class="article-text">
        No nos cansaremos de repetir que el trabajo de Greenpeace siempre cuenta con el respaldo cient&iacute;fico de personas e instituciones expertas en las tem&aacute;ticas que nos preocupan. De hecho la organizaci&oacute;n cuenta incluso con un centro propio de investigaci&oacute;n en la Universidad de <a href="http://www.exeter.ac.uk/research/partnership/greenpeace/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Exeter, en el Reino Unido</a>, un trabajo que la autora demuestra desconocer en este y otros art&iacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        El texto menciona una crisis humanitaria de c&oacute;lera en Per&uacute; en 1991 y su posterior gesti&oacute;n como ejemplo de desvirtualizaci&oacute;n del principio de precauci&oacute;n sobre el cloro: &ldquo;el principio de precauci&oacute;n se hab&iacute;a desvirtuado hasta tal punto que, para estas personas, la cloraci&oacute;n del agua supon&iacute;a un peligro mayor que las enfermedades infecciosas que provoca su ausencia&rdquo;. Como si todo valiera para justificar el titular, de forma desproporcionada e injusta se relacionan las campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n ambiental sobre el impacto de la producci&oacute;n del cloro y sus compuestos, con una crisis humanitaria tan compleja y desgraciada, donde miles de personas sufrieron las consecuencias de la contaminaci&oacute;n del agua en un contexto local de grandes deficiencias en saneamiento y salud p&uacute;blica. Para hablar del problema en su visi&oacute;n global y no quedarse con un acercamiento simplista resulta muy &uacute;til leer el <a href="http://www.fao.org/3/ab416s/ab416s.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de la FAO (2002) sobre esta crisis</a>, donde se concluye que: &ldquo;La aparici&oacute;n de la epidemia del c&oacute;lera en el Per&uacute;, sirvi&oacute; para que se brindara atenci&oacute;n a la problem&aacute;tica de la salud ambiental, tan venida a menos. Se replantearon los esquemas de inversi&oacute;n del Estado, posibilitando la ejecuci&oacute;n de obras de saneamiento b&aacute;sico, educaci&oacute;n sanitaria, acciones preventivas, curativas y de control del c&oacute;lera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, en el texto no aparece publicado que el principio de precauci&oacute;n est&aacute; totalmente extendido en la comunidad cient&iacute;fica y sirve para ayudar a reducir cualquier riesgo potencial para la salud humana o para el medio ambiente cuando aparece un nuevo agente o m&eacute;todo de producci&oacute;n, qu&iacute;mico o biol&oacute;gico, que se introduce en el medio y del que, en un momento dado, se desconoce su comportamiento e interacciones. Es por tanto una cuesti&oacute;n de responsabilidad y nunca alarmismo plantear abiertamente estos riesgos y exigir a gobiernos y empresas que los tengan en cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, es precisamente en la problem&aacute;tica de la salud ambiental donde Greenpeace ha centrado sus esfuerzos durante d&eacute;cadas. Cabe resaltar otro dato importante no apuntado por la autora y que invita a la reflexi&oacute;n: <a href="https://www.eleconomista.es/industria/noticias/8788109/12/17/La-mitad-de-la-fabricas-de-cloro-en-Espana-cerrara-el-11-de-diciembre.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mitad de la f&aacute;bricas espa&ntilde;olas de cloro cerraron su producci&oacute;n en 2017</a> al no cumplir la legislaci&oacute;n ambiental de la Uni&oacute;n Europea (sistema de producci&oacute;n con mercurio, altamente contaminante, y ya descartado en Europa). Y recientemente, el pasado mes de junio, la Guardia Civil destap&oacute; <a href="https://www.efe.com/efe/andalucia/huelva/el-seprona-destapa-la-contaminacion-por-mercurio-de-industria-del-cloro/50001127-3997485" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">graves casos de contaminaci&oacute;n por mercurio de la industria del cloro</a>.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso que las ideas que aparecen en el texto para tratar de justificar el titular ya eran usadas por la industria de producci&oacute;n de cloro hace a&ntilde;os y hab&iacute;an quedado en desuso por su falta de rigor cient&iacute;fico, hasta que han sido rescatadas en este escrito, que hace un flaco favor a la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica seria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio Barea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vale_129_1478525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Sep 2019 21:02:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No todo vale]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo se 'cocinan' los datos de reciclaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cocinan-datos-reciclaje_132_3943544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Desapercibida a los ojos de la mayor parte de la ciudadan&iacute;a, estos d&iacute;as vivimos una batalla en el &aacute;mbito de la gesti&oacute;n de residuos. Un enfrentamiento entre dos modelos diferentes, aunque complementarios, de gestionar nuestras basuras. Uno, impulsado desde una visi&oacute;n empresarial y economicista, y el otro, movido desde la perspectiva ciudadana y ambiental.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, lo que no admite debate es que el actual modelo de los contenedores de colores impulsado por las multinacionales ha tocado techo hace mucho tiempo. Tanto en lo referido a la materia org&aacute;nica como a la fracci&oacute;n de los envases, el papel y cart&oacute;n o el vidrio. Los porcentajes de lo que acaba en el contenedor correcto no mejoran. Es m&aacute;s, est&aacute;n estancados y no logran pasar de un 35% en el mejor de los casos.
    </p><p class="article-text">
        Y todo ello a pesar de las campa&ntilde;as y el dinero invertido durante casi ya dos d&eacute;cadas por los &lsquo;&uacute;nicos&rsquo; responsables de gestionar esa recogida selectiva, los SIG (Sistemas Integrados de gesti&oacute;n). El caso m&aacute;s ilustrativo es el de Ecoembes, quien gasta decenas de millones de euros al a&ntilde;o en publicidad, cursos, jornadas, patrocinios y todo tipo de eventos que le ayuden a &lsquo;enverdecer&rsquo; su marca. Un dispendio que sale del bolsillo de los consumidores que compran las bebidas y los alimentos de sus asociados y que solo sirve de autobombo para recordar lo bien que hacen su trabajo y no para mejorar la recogida selectiva.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de toda esta &lsquo;autopropaganda&rsquo;, Ecoembes siempre asegura que consiguen reciclar &iexcl;m&aacute;s del 70% de los envases! Pero veamos algunos datos para poner en el contexto adecuado esta afirmaci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        -En Espa&ntilde;a se ponen a la venta 50 millones de envases de bebidas al d&iacute;a. 30 millones de ellos se pierden y contaminan nuestro entorno, ya sea porque son abandonados en calles, campos, playas, r&iacute;os o porque son arrojados a vertederos o incinerados.
    </p><p class="article-text">
        -De hecho, desgraciadamente, se trata de una tendencia global porque el 86% del pl&aacute;stico que envasadores y productores de todo el mundo ponen en el mercado, no se recicla.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De d&oacute;nde surge pues esa m&aacute;gica cifra del 70%? Ecoembes es una Sociedad &Aacute;n&oacute;nima (SA) sin &aacute;nimo de lucro de la que no forma parte ninguna administraci&oacute;n y que se audita a s&iacute; misma a trav&eacute;s de empresas privadas. El escenario ideal para &lsquo;cocinar&rsquo; unos resultados a medida.
    </p><p class="article-text">
        Por una parte, tenemos que las empresas que forman Ecoembes, marcas de bebidas, por ejemplo, son las mismas que deben enviar auditor&iacute;as declarando cu&aacute;ntas aguas, refrescos o cervezas ponen en el mercado. Y siendo juez y parte, nadie les puede impedir declarar menos bebidas de las reales para reducir el coste de la aportaci&oacute;n que por ley est&aacute;n obligadas a hacer para la correcta gesti&oacute;n de sus productos.
    </p><p class="article-text">
        Por la otra, que cuando los residuos recogidos en los contenedores entran en las plantas de tratamiento, se toma como referencia el peso total de lo que carga el cami&oacute;n, sin saber si el material podr&aacute; ser reciclado o no. De hecho, mucho de lo que entra en esos camiones son impropios o rechazo que no se recicla y va al vertedero o a la incineradora directamente. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, con tales &lsquo;ingredientes&rsquo;, es f&aacute;cil deducir de d&oacute;nde provienen unos n&uacute;meros tan alejados de la realidad. Y a esto habr&iacute;a que a&ntilde;adir que las balas de material que salen tras el proceso de selecci&oacute;n son de tan baja calidad que los recuperadores tienen que deshacerse de parte de ese material supuestamente destinado a reciclaje.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, existe soluci&oacute;n a esta gesti&oacute;n poco eficaz y opaca. La alternativa es trabajar para retirar y reciclar la materia org&aacute;nica, imprescindible. Segundo, &lsquo;complementar&rsquo; los SIG con el efectivo Sistema de Dep&oacute;sito para el reciclaje y la reutilizaci&oacute;n de los envases de aguas, refrescos, zumos y cervezas, como ya hacen m&aacute;s de 40 pa&iacute;ses y regiones del mundo. Y como ya se hac&iacute;a en Espa&ntilde;a <a href="http://www.eldiario.es/cv/opinion/precio-pagamos-latas-botellas-tirar_6_518008201.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antes de que se implantase el sistema de las multinacionales</a>.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario incrementar la llamada econom&iacute;a circular limpia y trabajar para lograr pol&iacute;ticas de &lsquo;Residuo Cero&rsquo;, al contrario de lo que pretende la industria con su &lsquo;Vertido Cero&rsquo;, que solo es una trampa para poder quemar masivamente en incineradoras y cementeras, contabilizarlo todo como reciclado y seguir con la cultura del usar y tirar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Julio Barea, responsable de campa&ntilde;a de Greenpeace</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio Barea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cocinan-datos-reciclaje_132_3943544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jun 2016 07:57:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cómo se 'cocinan' los datos de reciclaje]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué precio pagamos por las latas y botellas de usar y tirar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/precio-pagamos-latas-botellas-tirar_132_4771460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 80, cuando compr&aacute;bamos bebidas dej&aacute;bamos unas pesetas de dep&oacute;sito que nos devolv&iacute;an cuando retorn&aacute;bamos los envases vac&iacute;os. Muchos &eacute;ramos ni&ntilde;os y supon&iacute;an una semanada extra que nos hac&iacute;a realmente felices. Era lo que todos practic&aacute;bamos y conoc&iacute;amos como 'devolver el casco&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero con la proliferaci&oacute;n de las grandes superficies y las grandes marcas de bebidas, &eacute;stas decidieron que el consumidor comprara sus bebidas envasadas en latas y botellas de un solo uso. Son lo que paradigm&aacute;ticamente se conoce en el sector como &rsquo;envases perdidos&rsquo;. Fue el pistoletazo de salida para la proliferaci&oacute;n de latas y de botellas de pl&aacute;stico en detrimento de los envases reutilizables de vidrio. Un paso adelante hacia una &lsquo;supuesta&rsquo; modernidad del que muchas generaciones acabar&aacute;n pagando las consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, las ciudadanas y ciudadanos s&oacute;lo podemos comprar aguas, cervezas, zumos y refrescos envasados en envases de un solo uso. El resultado de eliminar los envases reutilizables ha implicado un coste ambiental y econ&oacute;mico desastroso. Tres de cada cuatro latas y botellas acaban en vertederos, en incineradoras o perdidas en nuestras playas, campos o cualquier arc&eacute;n de nuestras carreteras o caminos. En el Estado, son 30 millones de latas y botellas que diariamente no se reciclan. Duran unos minutos en nuestras manos y d&eacute;cadas contaminando nuestro entorno terrestre y marino. Fabricar, vender, usar y tirar. Ah&iacute; es donde estamos.
    </p><p class="article-text">
        El coste real de la decisi&oacute;n que tomaron las grandes marcas de bebidas y las grandes superficies, hace casi 40 a&ntilde;os, es tan grande y tan extendido que resulta imposible cuantificarlo con exactitud. Pero sabemos que ha tenido un impacto enorme, que lo continuamos pagando y que, si no lo remediamos, lo pagar&aacute;n nuestros hijos y sus hijos. Valga de ejemplo, la mitad de los residuos que encontramos en el mar y en los est&oacute;magos de los peces proviene de las latas y las botellas de aguas, refrescos, zumos y cervezas que nos bebemos cada d&iacute;a. Esto debe cambiar.
    </p><p class="article-text">
        Las grandes marcas y los establecimientos tienen en sus manos la posibilidad de volver a la pr&aacute;ctica que abandonaron hace a&ntilde;os y que ya han recuperado en pa&iacute;ses como Alemania o Noruega. Vender de nuevo con dep&oacute;sito las aguas, los refrescos, los zumos y las cervezas evitar&iacute;a que ni una sola lata y ni una sola botella acabe contaminando ni nuestra tierra ni nuestros mares. Adem&aacute;s, hablamos de un sistema flexible y que aprende, por lo que los envases de bebidas pueden ser s&oacute;lo el primer paso para ir incorporando m&aacute;s tipos de residuos. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; en sus manos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Julio Barea, responsable de campa&ntilde;a de Greenpeace Espa&ntilde;a</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio Barea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/precio-pagamos-latas-botellas-tirar_132_4771460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 May 2016 09:22:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Qué precio pagamos por las latas y botellas de usar y tirar?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Reciclaje]]></media:keywords>
    </item>
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