<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - paisajetransversal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/paisajetransversal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - paisajetransversal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/514258/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra la ciudad antisocial: ¿Sabemos qué tipo de urbanismo queremos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/modelo-ciudad-posible_129_3979518.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0364254-4bad-4998-8b42-813bf14bfc1c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Vista de Madrid y su &quot;boina&quot; desde Vallecas. Foto: gaelx | Flickr"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Han pasado casi diez años desde el estallido de la burbuja inmobiliaria y parece que todavía no hemos sido capaces de empezar a definir la ciudad ni el urbanismo que sí queremos</p><p class="subtitle">Aquí, algunas ideas para lo que puede ser un urbanismo del que podamos sentirnos orgullosos</p></div><p class="article-text">
        <em>Un texto de Guillermo Acero Caballero, Jon Aguirre Such, Jorge Ar&eacute;valo Mart&iacute;n, Pilar D&iacute;az Rodr&iacute;guez e I&ntilde;aki Romero Fern&aacute;ndez de Larrea</em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Te imaginas poder vivir siempre a 10 minutos andando del trabajo? &iquest;Y a otros 10 minutos de un polideportivo con piscina p&uacute;blica? &iquest;Que en ese intervalo de tiempo puedas ir a comprar el pan donde Mar&iacute;a, la fruta donde Paco, la carne donde Isabel y la verdura donde Mario? &iquest;Que por las calles se puede pasear tranquilamente sin temor a que te atropellen? &iquest;Incluso que puedas sentarte en un banco bajo la sombra de un &aacute;rbol a leer un libro sin tener que soportar el ruido y los humos que generan los coches? Y que al otro lado de la acera donde est&aacute; el nuevo centro cultural del barrio... &iexcl;Haya un parque con juegos infantiles donde puedas llevar a tus hijos o tus nietas, tus sobrinos o tus hermanas!
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, abres los ojos y lo que ves desde la ventana de tu casa es algo muy distinto. Las ciudades en las que vivimos se han convertido en espacios hostiles para sus habitantes. No obstante, hoy en d&iacute;a nos encontramos ante la oportunidad de replantear la manera en la que seguir construyendo nuestras ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado casi diez a&ntilde;os desde el estallido de la burbuja inmobiliaria y parece que todav&iacute;a no hemos sido capaces de empezar a definir la ciudad ni el urbanismo que queremos. Hemos heredado una ciudad antisocial incapaz de solventar las profundas desigualdades hist&oacute;ricas entre el centro y la periferia. Y todo ello porque la &ldquo;favorable&rdquo; coyuntura econ&oacute;mica de la pasada &ldquo;d&eacute;cada prodigiosa&rdquo; (de la Ley del Suelo de 1998 al pinchazo del 2008) estuvo ligada en nuestro territorio a la especulaci&oacute;n inmobiliaria y al crecimiento urbano ilimitado; en vez de a resolver los acuciantes problemas que han persistido en nuestras ciudades desde mediados del siglo pasado.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente todav&iacute;a no hemos sido capaces de impulsar una estrategia que nos permita transformar de ra&iacute;z (radicalmente) el proyecto de ciudad gestado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas hacia un escenario realmente sostenible ambiental, social y econ&oacute;micamente.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el escenario de crisis y sus consecuencias se ha escrito mucho y variado, pero a trav&eacute;s de este art&iacute;culo queremos dirigir la mirada hacia aquello que como urbanistas debemos replantearnos y que ser&aacute; clave para determinar c&oacute;mo queremos vivir: el modelo de ciudad.
    </p><h3 class="article-text">Breves claves para el cambio</h3><p class="article-text">
        Los crecientes <strong>niveles de contaminaci&oacute;n</strong> se han demostrado recientemente como uno de los principales factores de riesgo para la salud de las personas, seg&uacute;n la OMS. Ante esto, la reducci&oacute;n de los desplazamientos motorizados y la apuesta decidida por una movilidad peatonal y ciclista en coordinaci&oacute;n con un buen sistema de transporte p&uacute;blico es la &uacute;nica alternativa posible. Solo as&iacute; reduciremos los alarmantes niveles de contaminaci&oacute;n de nuestras ciudades y combatiremos el cambio clim&aacute;tico. Pero para lograrlo es imprescindible una voluntad pol&iacute;tica firme y un fuerte respaldo de los colectivos m&aacute;s sensibilizados para ejercer las labores pedag&oacute;gicas y de concienciaci&oacute;n necesarias.
    </p><p class="article-text">
        En lo que a reducir los desplazamientos en la ciudad se refiere, es necesario acompa&ntilde;ar las pol&iacute;ticas de <strong>movilidad urbana</strong> sostenible con la redistribuci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica de forma racional en los diferentes barrios que la componen. Generando as&iacute; nuevas oportunidades basadas en las redes de apoyo mutuo que se han gestado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y en la recuperaci&oacute;n de actividades productivas de diversa &iacute;ndole: desde la agroecol&oacute;gica a las industrias poco contaminantes de fuerte base tecnol&oacute;gica e innovadora, pasando por el comercio de proximidad o actividades socioculturales que fomenten la creatividad y la cohesi&oacute;n social. Se trata, por tanto, de crear nuevas oportunidades en los barrios desfavorecidos generando salarios y condiciones laborales dignas (m&aacute;s all&aacute; del empleo precario).
    </p><p class="article-text">
        Indudablemente, este tipo de estrategias han de ir asociadas a programas de educaci&oacute;n y formaci&oacute;n que permitan a la poblaci&oacute;n local integrarse en el mercado de trabajo con plenas garant&iacute;as. Y aqu&iacute; la colaboraci&oacute;n entre el sector p&uacute;blico y privado es vital: las empresas son las que mayormente deben generar empleo y que este sea de calidad. M&aacute;xime si tenemos en cuenta que el marco legislativo actual ha reducido a su m&iacute;nima expresi&oacute;n la contrataci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, de lo que se trata es de que este nuevo modelo de ciudad apunte a un nuevo modelo productivo y a una redistribuci&oacute;n de las rentas que permita combatir el paro y la acuciante desigualdad y vulnerabilidad urbana de los barrios m&aacute;s desfavorecidos.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente es imprescindible facilitar el acceso a la <strong>vivienda en r&eacute;gimen de alquiler</strong>,, con una oferta competitiva y acorde a los niveles de renta de la poblaci&oacute;n. Una pol&iacute;tica p&uacute;blica de vivienda que incentive el alquiler social y reg&iacute;menes de cesi&oacute;n de uso, ya existentes en algunas Comunidades Aut&oacute;nomas (en el Pa&iacute;s Vasco, por ejemplo), que fomente la creaci&oacute;n de empleo a trav&eacute;s de la rehabilitaci&oacute;n y que favorezca la diversidad social, todos ellos elementos claves para reequilibrar nuestras ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Vinculado a esta cuesti&oacute;n, otro de los aspectos importantes es la b&uacute;squeda del<strong> aumento de la densidad</strong> de algunas &aacute;reas urbanas, que conlleva el aumento de la demanda y la sostenibilidad de los servicios y la actividad econ&oacute;mica, y tambi&eacute;n implica un uso m&aacute;s eficiente de los recursos.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos cambios que se proponen tienen una influencia directa sobre el espacio p&uacute;blico. Mejorar la accesibilidad, eliminar barreras arquitect&oacute;nicas, desarrollar una <strong>infraestructura ciclista y peatonal</strong> que gane el terreno a los coches; atender al dise&ntilde;o de los elementos que lo componen y ofrecer oportunidades para que la ciudadan&iacute;a juegue, se exprese y se relacione genera una ciudad de calles y plazas donde la gente quiera estar.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo reto que se nos presenta es la propia gobernanza de la ciudad. La cual incide tanto en la participaci&oacute;n ciudadana como en la gesti&oacute;n de la informaci&oacute;n. Hay que facilitar su acceso para fomentar una ciudadan&iacute;a informada, activa y part&iacute;cipe. Las nuevas tecnolog&iacute;as suponen una herramienta que debemos aprovechar para mejorar la experiencia en la ciudad, la eficiencia de los servicios p&uacute;blicos, reconocer problem&aacute;ticas y necesidades, tomar decisiones y organizarse colectivamente. Sin olvidar, evidentemente, toda la esfera de participaci&oacute;n social consolidada en los barrios desde hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la transparencia y la trazabilidad son elementos claves a la hora de definir espacios y cauces para la participaci&oacute;n e implicaci&oacute;n ciudadana. Han de generarse din&aacute;micas que permitan nuevos marcos de corresponsabilidad que garanticen una gesti&oacute;n m&aacute;s democr&aacute;tica de la ciudad, as&iacute; como conjugar los diferentes saberes (t&eacute;cnicos y cotidianos) a la hora de dise&ntilde;ar soluciones a las problem&aacute;ticas urbanas.
    </p><p class="article-text">
        La actual incapacidad econ&oacute;mica y financiera de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica para acometer los elevados costes que se requieren para el desarrollo de proyectos urbanos transformadores, as&iacute; como su complejidad, obligan a todas las partes a sentarse y cooperar. Debemos fomentar una cultura de la corresponsabilidad en la transformaci&oacute;n y el cuidado de las ciudades que integre tanto al sector p&uacute;blico, a la ciudadan&iacute;a y los agentes sociales como al sector privado.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, dise&ntilde;ar de forma colaborativa un modelo de ciudad alternativo supone trabajar sobre la ciudad existente y aprovechar la regeneraci&oacute;n de las &aacute;reas obsoletas para incorporar la visi&oacute;n de todos estos factores. La ciudad debe rehacerse desde el interior, poniendo en el centro a las personas y la ecolog&iacute;a de nuestros entornos urbanos; comenzando por sus espacios, por los usos y finalmente por sus edificios.
    </p><p class="article-text">
        Transformar el modelo de ciudad no es solo una cuesti&oacute;n formal: supone cambiar la manera en la que vivimos y nos relacionamos, la manera que consumimos y trabajamos. En definitiva, supone dirigir nuestra sociedad hacia un horizonte m&aacute;s democr&aacute;tico y ecol&oacute;gico. Sin duda un reto complejo, pero de la m&aacute;xima importancia y relevancia. A fin de cuentas el futuro de la Humanidad y el Planeta est&aacute; en juego y, como reza el mantra, las ciudades tendr&aacute;n un papel decisivo en &eacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[paisajetransversal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/modelo-ciudad-posible_129_3979518.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 May 2016 18:08:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b0364254-4bad-4998-8b42-813bf14bfc1c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2237064" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b0364254-4bad-4998-8b42-813bf14bfc1c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2237064" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Contra la ciudad antisocial: ¿Sabemos qué tipo de urbanismo queremos?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b0364254-4bad-4998-8b42-813bf14bfc1c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Urbanismo,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
