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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Híjar]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pablo_hijar/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Híjar]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Historias del apartheid israelí y de la resistencia palestina (II)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/historias-apartheid-resistencia-palestina-ii_132_1976014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"La delegación de cargos públicos pudo certificar la implantación de un auténtico sistema de apartheid por parte del Estado de Israel. Un sistema de discriminación nacional-religioso tanto dentro de sus fronteras oficiales, como en el resto de los territorios ocupados de Palestina"</p><p class="subtitle">Historias del apartheid israelí y de la resistencia palestina (I)</p></div><p class="article-text">
        <em><strong>*Continuaci&oacute;n de "Historias del apartheid israel&iacute; y de la resistencia palestina (I)"</strong></em><a href="https://www.eldiario.es/aragon/elprismatico/Historias-apartheid-israeli-resistencia-palestina_6_804279574.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historias del apartheid israel&iacute; y de la resistencia palestina (I)</a>
    </p><h3 class="article-text">Las ciudades y grandes campos de refugiados</h3><p class="article-text">
        Las ciudades palestinas se enfrentan a desaf&iacute;os colosales, siempre con la ocupaci&oacute;n y el apartheid como factor inalterable que juega contra la recuperaci&oacute;n de la normalidad y el desarrollo de los servicios municipales. Rodeadas de asentamientos, surcadas por el muro y sometidas al f&eacute;rreo control del Estado de Israel que puede paralizar -a placer- todos los sectores clave de la econom&iacute;a (telecomunicaciones, suministros esenciales, combustible...). Aunque la ocupaci&oacute;n militar de Palestina nunca ser&aacute; rentable, esta ha sido convertida en un &ldquo;nicho de mercado&rdquo; cautivo para Israel que le permite recuperar parte de los costes. Adem&aacute;s, la dificultad de tr&aacute;nsito entre las mismas dificulta el desarrollo local, as&iacute; como su enlace con el exterior.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad de Hebr&oacute;n es la m&aacute;s poblada de Cisjordania y su principal centro econ&oacute;mico (por precaria que sea la actividad empresarial palestina). Se calcula que un tercio del Producto Interior Bruto de Cisjordania se produce en esta hist&oacute;rica ciudad. Hebr&oacute;n fue la primera en experimentar los asentamientos ilegales de colonos, el m&aacute;s conocido se estableci&oacute; por la fuerza en el centro hist&oacute;rico. En virtud de ambos tratados de los a&ntilde;os 90 -Acuerdos de Oslo y Acuerdo de Hebr&oacute;n-, la ciudad qued&oacute; dividida en dos partes... Una de ellas bajo control militar israel&iacute; -denominada &ldquo;H2&rdquo;-. Parte del casco hist&oacute;rico se ha convertido en un gueto palestino, aislado por <em>check point</em> del resto de la ciudad y a la que los palestinos que all&iacute; habitan no pueden acceder con sus veh&iacute;culos -tampoco los servicios de emergencia-.
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        Para mantener esta situaci&oacute;n de terror cotidiano, miles de soldados israel&iacute;es hacen servicio en la ciudad y las principales colinas que la rodean han sido dotadas de cuarteles militares. Las familias palestinas residentes en esta zona est&aacute;n obligadas a tener siempre las puertas de sus casas abiertas para facilitar la entrada de los militares que peri&oacute;dicamente actualizan el censo de habitantes... La ausencia del domicilio puede significar la p&eacute;rdida del permiso de residencia en la zona. El apartheid es tan descarado en Hebr&oacute;n, que existen calles por las que los palestinos tienen prohibido transitar, entre ellas la que fuera hace d&eacute;cadas la mayor arteria comercial de la ciudad. En esta calle los comercios palestinos casi han desaparecido -a excepci&oacute;n de cinco tiendas que han protagonizado una lucha hist&oacute;rica de resistencia y perseverancia-. En esta ciudad fuimos testigos de una humillaci&oacute;n sin fin, con un &uacute;nico objetivo: desplazar a la poblaci&oacute;n palestina fuera de la zona &ldquo;H2&rdquo;. La estrategia sionista en Hebr&oacute;n es delirante, suponiendo un alto coste econ&oacute;mico y pol&iacute;tico.
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        Tambi&eacute;n visitamos Bel&eacute;n, rodeada de asentamientos y cercada por el muro. Su principal actividad econ&oacute;mica es el turismo -un tercio de la poblaci&oacute;n depende de este sector- pero la presi&oacute;n israel&iacute; dificulta la llegada de los visitantes que de media permanecen una hora en la ciudad. Adem&aacute;s, Bel&eacute;n forma una trama urbana continua que la integran importantes campos de refugiados como el de Dheisheh y el de Aida. Conocimos el Centro Al Rowwad en Aida -al norte de Bel&eacute;n-, situado a unas decenas de metros del muro que luce alguno de los murales m&aacute;s conocidos contra la ocupaci&oacute;n de palestina en sus inmediaciones. De hecho, pudimos contemplar casi terminando un mural enorme dedicado a la adolescente Ahed Tamimi, recientemente liberada tras permanecer ocho meses en prisi&oacute;n por abofetear a un polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El centro cultural es otro ejemplo de resistencia popular, aportando actividades a la comunidad de entre 5.000 a 6.000 habitantes del campamento, especialmente entre la juventud y las mujeres. Un espacio donde construir formas de existencia y resistencia no violenta en la poblaci&oacute;n del mundo m&aacute;s expuesta a los gases lacrim&oacute;genos &ndash; circunstancia que est&aacute; llevando a estudiar la incidencia de estos qu&iacute;micos y su relaci&oacute;n con procesos cancerosos-.
    </p><p class="article-text">
        Los campamentos de refugiados son espacios gestionados por la UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Pr&oacute;ximo), pero esto no previene a su poblaci&oacute;n de tener garantizados los suministros b&aacute;sicos. Por ejemplo, el abastecimiento de agua (controlado por Israel) se realiza una vez cada 20 d&iacute;as y sin previo aviso. La &uacute;nica &ldquo;alarma&rdquo; que avisa del acontecimiento es el primer vecino que se da cuenta y enciende su motor de bombeo para llenar los dep&oacute;sitos de agua que pueblan los tejados. Entonces todo el mundo corre a casa para hacer lo propio. Nuestros interlocutores en Aida denunciaron -adem&aacute;s- que la retirada de los fondos estadounidenses a la UNRWA est&aacute; poniendo en peligro los servicios esenciales. Ya han avisado que ser&aacute; imposible abrir las escuelas de los campos de refugiados el pr&oacute;ximo curso ante la falta de financiaci&oacute;n para ello. Esto es fruto de las pol&iacute;ticas abiertamente hostiles del presidente de EEUU, Donald Trump, hacia Palestina.
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                </figure><p class="article-text">
        Siguiendo el hilo de los &uacute;ltimos movimientos de la diplomacia estadounidense llegamos a Jerusal&eacute;n -la Embajada de Estados Unidos se ha desplazado all&iacute; recientemente dando un espaldarazo a los planes del sionismo sobre la ciudad-. Jerusal&eacute;n se encuentra bajo control israel&iacute;, que la ha dividido de forma sectaria -&eacute;tnico/religiosa- en dos grandes sectores. Los palestinos han quedado &ldquo;recluidos&rdquo; en la parte oriental y necesitan un estatus especial de residente para poder habitar en la ciudad. La ciudad vieja est&aacute; incluida en la parte oriental, aunque sufre una presi&oacute;n importante de colonos israel&iacute;es. Pudimos presenciar en directo como grupos de j&oacute;venes sionistas -armados- ocupaban por turnos zonas altas del tramado del casco hist&oacute;rico con el fin de &ldquo;generar derechos&rdquo; y presionar a la poblaci&oacute;n palestina. En algunos casos eran simples casetas de obra colocadas sobre los edificios, con dicho fin. Una situaci&oacute;n dif&iacute;cilmente soportada por las familias palestinas, que tienen que vivir puerta con puerta con estos <em>mini-asentamientos</em>. Las importantes zonas de culto de esta zona hist&oacute;rica se encuentran con el acceso totalmente flanqueado por controles militares, siendo la prohibici&oacute;n del acceso a la explanada de las mezquitas una de las formas de castigo habituales contra la poblaci&oacute;n palestina. De hecho, durante el d&iacute;a que la visitamos, los palestinos no pod&iacute;an acceder en represalia por unas movilizaciones dos d&iacute;as antes.
    </p><h3 class="article-text">La poblaci&oacute;n palestina; entre la resistencia popular y el apartheid</h3><p class="article-text">
        La delegaci&oacute;n de cargos p&uacute;blicos pudo certificar la implantaci&oacute;n de un aut&eacute;ntico sistema de apartheid por parte del Estado de Israel. Un sistema de discriminaci&oacute;n nacional-religioso tanto dentro de sus fronteras oficiales, como en el resto de los territorios ocupados de Palestina. Un sistema sostenido sobre la presencia militar permanente y el castigo individual o colectivo como herramienta disuasoria. Sin menospreciar la represi&oacute;n directa sobre la poblaci&oacute;n. Durante nuestra breve estancia, tres menores palestinos fueron asesinados en Cisjordania y un joven con S&iacute;ndrome de Down fue alcanzado en la cabeza por una bala de goma.
    </p><p class="article-text">
        Lo que vimos en directo, unido a los cambios legislativos en Israel, no deja lugar a dudas. Quienes dominan el poder en el Estado sionista cierran cualquier posibilidad de una salida digna para ambos pueblos. Ni reconoce -ni respeta- un Estado Palestino de pleno derecho -deber&iacute;a de haberse creado a finales del siglo XX-, ni tampoco es capaz de demostrar que un &uacute;nico estado con plenos derechos democr&aacute;ticos y libertades para el conjunto de la poblaci&oacute;n es posible. La llamada &ldquo;Ley del Apartheid&rdquo;, que se basa en<em> la sangre</em> y la ocupaci&oacute;n militar del territorio es una apuesta por perpetuar la situaci&oacute;n de opresi&oacute;n dentro y fuera de las fronteras de Israel.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n fuimos testigos de la paciencia del pueblo palestino en enfrentar la situaci&oacute;n incluso en los lugares m&aacute;s hostiles. Si un ingrediente es necesario para construir un futuro mejor -para toda la poblaci&oacute;n que hoy habita la tierra palestina- este no es otro que la llama imperecedera que prende en la resistencia popular palestina. Es la esperanza frente al miedo, es la dignidad frente al sometimiento. Sin esa llama, ni la resistencia en el interior de Israel a un estado secular, ni la solidaridad internacional tendr&iacute;an sentido alguno. Y si algo cristaliza en un solo frente a la resistencia popular palestina con los pueblos del mundo es la campa&ntilde;a del BDS contra el apartheid israel&iacute;. La soluci&oacute;n no es la creaci&oacute;n de dos estados, ni tampoco la imposici&oacute;n de un &uacute;nico estado. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s da <em>lo formal </em>si se mantiene la opresi&oacute;n del pueblo palestino? Nada de eso traer&aacute; la paz y la fraternidad a la zona. Lo importante es que el futuro de los pueblos que habitan hoy Palestina sea en plano de igualdad y con derechos democr&aacute;ticos plenos y universales. Y el primer paso hacia esa igualdad es terminar con el apartheid.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Híjar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/historias-apartheid-resistencia-palestina-ii_132_1976014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Aug 2018 22:10:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Historias del apartheid israelí y de la resistencia palestina (II)]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Historias del apartheid israelí y de la resistencia palestina (I)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/historias-apartheid-israeli-resistencia-palestina_132_1976566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Conocimos una familia a la que le habían tirado su vivienda en más de una decena de ocasiones, y supimos de otra que tiene el triste récord de más de 30 destrucciones/reconstrucciones"</p></div><p class="article-text">
        A finales de julio, tuve el honor de participar en una delegaci&oacute;n de cargos p&uacute;blicos que se desplaz&oacute; a Palestina (1), invitada por Rescop (Red Solidaria Contra la Ocupaci&oacute;n de Palestina) y APLA (Asociaci&oacute;n de Autoridades Locales Palestinas), para estrechar lazos y establecer contactos con responsables pol&iacute;ticos, comit&eacute;s de derechos humanos y responsables de la resistencia popular no violenta; as&iacute; como visitar zonas significativas de la existencia -resistencia- del pueblo palestino contra la ocupaci&oacute;n militar y el r&eacute;gimen de apartheid israel&iacute; (2).
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s llegar al Aeropuerto de Tel Aviv, comprendimos que el apartheid tambi&eacute;n alcanza a los movimientos, instituciones y personas que denuncian la vulneraci&oacute;n de derechos humanos en Palestina. Ana S&aacute;nchez, activista de Rescop y organizadora de la delegaci&oacute;n, fue interrogada durante tres horas, retenida y finalmente expulsada -un d&iacute;a despu&eacute;s-. La acusaci&oacute;n: ser una activista internacional contra el apartheid israel&iacute;. Ni la asistencia consular consigui&oacute; el derecho de tr&aacute;nsito de la compa&ntilde;era. El Estado de Israel no quiere perder la oportunidad de trasmitir a las personas que empatizan con la causa palestina (o sospechosas de serlo) un rotundo &ldquo;no sois bienvenidas&rdquo;. De hecho, las entradas y salidas en el aeropuerto son tan desagradables como aleatorias en las consecuencias. Es algo premeditado: no quieren que viajar a Palestina sea c&oacute;modo, evitando as&iacute; tener testigos.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra invitaci&oacute;n ten&iacute;a como destino Cisjordania. Y Ramallah, como &ldquo;plataforma&rdquo; desde la que nos desplazar&iacute;amos a Bel&eacute;n, Hebr&oacute;n, Bir Nabala, el campo de refugiados de Aida, la comunidad beduina de Khan Al Ahmar y al Valle del Jord&aacute;n. El viaje termin&oacute; haciendo escala en Jerusal&eacute;n -oriental- donde reflexionamos sobre lo vivido e hicimos un llamamiento a nuestro Gobierno para que cese las pol&iacute;ticas de complicidad con estados que vulneran sistem&aacute;ticamente los derechos humanos, como el israel&iacute;. Tambi&eacute;n reivindicamos un papel activo de las ciudades que representamos como garantes del derecho internacional y basti&oacute;n en defensa del derecho de todos los pueblos a vivir con dignidad.
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                </figure><h3 class="article-text">Adentr&aacute;ndonos en el apartheid</h3><p class="article-text">
        Conforme avanzamos hacia el territorio controlado por la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en Cisjordania, un breve trayecto, vamos tomando conciencia de d&oacute;nde nos encontramos. Carreteras &ldquo;s&oacute;lo para palestinos&rdquo; (con vistosos carteles rojos de advertencia a la ciudadan&iacute;a israel&iacute; de los peligros que entra&ntilde;a circular por ellas) y carreteras s&oacute;lo para veh&iacute;culos israel&iacute;es cuya matr&iacute;cula se diferencia por ser de color amarillo. Observamos kil&oacute;metros y kil&oacute;metros de muro de cemento y  vallas electrificadas. Un basto sistema de vigilancia. Asentamientos y m&aacute;s asentamientos ilegales de colonos sionistas. Y los <em>check point</em> (controles militares), que marcan cualquier tr&aacute;nsito entre el territorio controlado por la ANP y el territorio palestino en manos del Estado de Israel, aut&eacute;nticos embudos donde se pueden invertir varias horas si se cruza en hora punta. Aunque Palestina tiene un tama&ntilde;o reducido y las distancias lineales entre las ciudades son peque&ntilde;as, los trayectos para el pueblo palestino pueden triplicar y cuadruplicar los tiempos l&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        El<em> check point</em> de Kalandia fue el primero que cruzamos y el que m&aacute;s veces atravesamos. Nada m&aacute;s entrar al territorio de la ANP, nos topamos con el campo de refugiados del mismo nombre. Grandes bloques de pisos, un urbanismo gris -adem&aacute;s de enloquecido- en medio de un entorno muy &aacute;rido. Y el muro. Siempre el muro, serpenteando junto a ciudades, pueblos y campos de refugiados. Grafitis con los rostros de Yasir Arafat y de Marwan Barghouti presiden el primer tramo de esta pared de hormig&oacute;n que nos adentra en Kalandia y conduce a Ramallah -la capital administrativa de la ANP-. All&iacute; tienen sede muchos organismos, comit&eacute;s y colectivos. En esos momentos, la ciudad transmit&iacute;a una cierta normalidad, y en ella tuvimos varios encuentros institucionales y pol&iacute;ticos de gran inter&eacute;s.
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        Da igual que nos encontr&aacute;ramos con varios alcaldes de algunas de las principales ciudades palestinas que forman parte de APLA, con el Comit&eacute; Nacional de Derechos Humanos o con activistas de la campa&ntilde;a BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones), la ocupaci&oacute;n militar, las detenciones, la humillaci&oacute;n constante que supone el apartheid, las zonas A, B y C (3), el bloqueo de Gaza... est&aacute;n presentes en todos los relatos. De una forma u otra, todo lo que acontece en Palestina est&aacute; totalmente influenciado por esta situaci&oacute;n. Tambi&eacute;n todo lo que ocurre en el Estado de Israel.
    </p><p class="article-text">
        La reuni&oacute;n con el Comit&eacute; Nacional de Derechos Humanos fue clave para poner algunas cifras al significado del apartheid. En estos momentos, los presos y presas pol&iacute;ticos palestinos en las c&aacute;rceles de Israel son m&aacute;s de 6.000 &ndash; entre los que se encuentran m&aacute;s de 300 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as-. Adem&aacute;s, cientos de personas son detenidas &ldquo;administrativamente&rdquo; cada a&ntilde;o. Las detenciones &ldquo;administrativas&rdquo; son detenciones sin cargos realizadas por cuestiones de &ldquo;seguridad nacional&rdquo; que pueden ser prorrogadas de forma indefinida (4). No era extra&ntilde;o -m&aacute;s bien habitual- que buena parte de nuestros interlocutores hubieran pasado por las mazmorras sionistas por cuestiones pol&iacute;ticas, y es que se cuentan por cientos de miles las personas palestinas que han sido encarceladas desde 1967 en relaci&oacute;n a la oposici&oacute;n a la ocupaci&oacute;n israel&iacute;.
    </p><h3 class="article-text">Existir es resistir</h3><p class="article-text">
        Gran parte del territorio palestino est&aacute; sometido a una presi&oacute;n constante, que conjuga la fuerza militar y la proliferaci&oacute;n de asentamientos. Los recientes cambios legislativos en Israel no hacen pensar que esta presi&oacute;n disminuya, al considerarse esta pol&iacute;tica de ocupaci&oacute;n/expansi&oacute;n como una <em>pol&iacute;tica de Estado</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pudimos comprobar esta presi&oacute;n, as&iacute; como la resistencia de las comunidades palestinas al abandono de su tierra, en distintos escenarios. Quiz&aacute;s, uno de los m&aacute;s sonados es el caso de la comunidad beduina de Khan Al Ahmar, amenazada por la pretensi&oacute;n de extender los asentamientos de colonos en la zona de Jerusal&eacute;n hacia el este. Si esta zona fuera colonizada, Cisjordania podr&iacute;a quedar definitivamente dividida en dos partes (norte/sur). As&iacute;, no es de extra&ntilde;ar que esta comunidad se est&eacute; convirtiendo en un s&iacute;mbolo de la resistencia popular no violenta palestina. Hace un mes, aproximadamente, habitantes de la comunidad y activistas consiguieron detener la destrucci&oacute;n de varias casas y servicios comunitarios -entre ellos una escuela que atiende a m&aacute;s de 200 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as-.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo la misma carretera hacia el este encontramos el Valle del Jord&aacute;n. Una zona &aacute;rida y con altas temperaturas, donde la vida diaria es dura en las comunidades y pueblos rurales que lo jalonan de norte a sur. La zona est&aacute; &ldquo;sellada&rdquo; por <em>check point</em> en las rutas hac&iacute;a Cisjordania y por una franja bajo control militar israel&iacute; a lo largo de toda la frontera con Jordania. Cualquier movimiento de viajeros y mercanc&iacute;as est&aacute; sometido a los intereses del Estado de Israel. Adem&aacute;s, la mayor&iacute;a del territorio del valle ha sido convertido en &ldquo;zona militar&rdquo; -algo as&iacute; como un campo de maniobras- y los asentamientos se van extendiendo. En una zona tan dura como esta, el acceso al agua es fundamental, tanto para vivir como para mantener la actividad agr&iacute;cola. La ocupaci&oacute;n signific&oacute; la confiscaci&oacute;n de los acu&iacute;feros, la destrucci&oacute;n de los pozos palestinos y la construcci&oacute;n de nuevas plantas de bombeo bajo control israel&iacute;. El resultado son restricciones y precios altos del agua de riego, mientras las plantaciones y los asentamientos israel&iacute;es florecen regados por el agua palestina.
    </p><p class="article-text">
        En el Valle del Jord&aacute;n, la resistencia es cotidiana, la propia existencia es un acto de desobediencia a la ocupaci&oacute;n. Conocimos una familia a la que le hab&iacute;an tirado su vivienda en m&aacute;s de una decena de ocasiones, y supimos de otra que tiene el triste r&eacute;cord de m&aacute;s de 30 destrucciones/reconstrucciones. Incluso cuando esta din&aacute;mica les sobrepasa, algunas familias prefieren improvisar tiendas de campa&ntilde;a y permanecer en el territorio que ceder a la presi&oacute;n del Estado de Israel. Otra muestra de resistencia en este escenario es la lucha por el acceso al agua, quiz&aacute;s su expresi&oacute;n m&aacute;s cotidiana era la creaci&oacute;n de enganches a la red israel&iacute; que permiten a las comunidades algo de alivio. Tan pronto como el ej&eacute;rcito las destruye, aparece una nueva, a pesar de los previsibles castigos individuales y colectivos. Es en este terreno -sometido al aislamiento- donde el &ldquo;existir es resistir&rdquo;, toma todo su sentido.
    </p><p class="article-text">
        <em>(1) La delegaci&oacute;n estaba formada por Jaume Asens, Tercer Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Barcelona; Neus F&agrave;bregas, concejala del Ayuntamiento de Valencia; Pablo H&iacute;jar, concejal del Ayuntamiento de Zaragoza; Adri&aacute;n Mart&iacute;nez de Pinillos, concejal del Ayuntamiento de C&aacute;diz; Mario de la Ossa, concejal del Ayuntamiento de Villarobledo; Joan Coma, concejal del Ayuntamiento de Vic; Susanna Segovia, diputada del Parlament de Catalunya; Elena Sevillano e Isabel Serra, diputadas de la Asamblea de Madrid.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>(2) El concepto apartheid israel&iacute; nace de comparar el trato que el Estado de Israel est&aacute; dando a las personas palestinas con el r&eacute;gimen de segregaci&oacute;n racial que tuvo lugar en Sud&aacute;frica. La Asamblea de la ONU ratific&oacute; en 1973 la Convenci&oacute;n Internacional sobre la Represi&oacute;n del Crimen de Apartheid en el que se defini&oacute; como &ldquo;actos inhumanos cometidos con el prop&oacute;sito de establecer y mantener la dominaci&oacute;n de un grupo racial de personas sobre cualquier otro grupo racial de personas y de oprimirlo sistem&aacute;ticamente&raquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>(3) El territorio controlado -en teor&iacute;a- por la Autoridad Nacional Palestina en Cisjordania se divide en tres tipos: A (el m&aacute;s peque&ntilde;o), controlado por la ANP -normalmente ciudades-. B, gestionado bajo administraci&oacute;n palestina, pero bajo control militar israel&iacute;; y C, gestionado y controlado directamente por el Estado israel&iacute; (la mayor parte). </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>(4) Seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de Addameer -Asociaci&oacute;n de Derechos Humanos y Apoyo a los Presos-, el 1 de marzo de 2018 hab&iacute;a 6.050 presos pol&iacute;ticos palestinos detenidos en prisiones israel&iacute;es. Esto incluye 427 detenidos administrativos, 356 ni&ntilde;os y siete miembros del Consejo Legislativo Palestino.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Híjar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/historias-apartheid-israeli-resistencia-palestina_132_1976566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Aug 2018 21:39:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Historias del apartheid israelí y de la resistencia palestina (I)]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mediación y alternativa habitacional, aquí y ahora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/mediacion-alternativa-habitacional-ahora_132_3773152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Es posible otra política de vivienda y una atención integral a la emergencia habitacional. Incluso frente a una legislación hostil y un Gobierno central hasta ahora cómplice de la situación</p></div><p class="article-text">
        El martes 18 de octubre, SAREB comunic&oacute; a la Oficina Municipal de Vivienda su decisi&oacute;n de suspender los desalojos forzosos se&ntilde;alados en un bloque de viviendas del zaragozano barrio de Santa Isabel. Una gran noticia. Las familias solicitaron la mediaci&oacute;n municipal, a la par que denunciaban su situaci&oacute;n acompa&ntilde;adas por Stop Desahucios. Medios y redes recogieron la rueda de prensa de la plataforma y la reuni&oacute;n posterior que mantuvimos en el Ayuntamiento, tras la cual realizamos una comparecencia conjunta. Ahora la SAREB tiene la oportunidad de resolver la situaci&oacute;n de las familias garantizando la alternativa habitacional. Lo ocurrido ha logrado poner luz de nuevo sobre la necesidad de la mediaci&oacute;n y acci&oacute;n p&uacute;blicas frente a los desahucios que contin&uacute;an produci&eacute;ndose en un n&uacute;mero inaceptable. Tambi&eacute;n en lo imprescindible de la organizaci&oacute;n social m&aacute;s all&aacute; de las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        En esa declaraci&oacute;n conjunta traslad&eacute; a las entidades financieras y a la SAREB su responsabilidad en la resoluci&oacute;n de casos como el del bloque de Santa Isabel mediante la mediaci&oacute;n y la alternativa habitacional, en lugar de resolver mediante procedimientos judiciales que desembocan en desalojos forzosos. Hay que recordar que la emergencia habitacional explot&oacute; con el estallido de la burbuja inmobiliaria y la estafa hipotecaria. Y ambas -burbuja y estafa- no se podr&iacute;an entender sin la participaci&oacute;n directa de las entidades financieras.
    </p><p class="article-text">
        Hace ya tiempo que se super&oacute; la barrera de las 500.000 ejecuciones hipotecarias desde el estallido de la crisis, una cifra escandalosa con consecuencias terribles. Vidas rotas, deudas de por vida, exclusi&oacute;n residencial... Depresi&oacute;n, ansiedad y un n&uacute;mero importante de suicidios. Al mismo tiempo las entidades han acumulado cantidades ingentes de viviendas, tanto de familias como obra nueva procedente de promotores privados arruinados. La violaci&oacute;n sistem&aacute;tica de los derechos humanos se ha realizado con luz y taqu&iacute;grafos, gracias a las plataformas, visibilizando en el mundo entero.
    </p><p class="article-text">
        Los grandes medios internacionales hicieron no pocos reportajes en profundidad sobre esta barbarie realizada al amparo de los &uacute;ltimos gobiernos que han mantenido invariable una legislaci&oacute;n injusta y pensada para tiempos de &ldquo;vacas gordas&rdquo;. Falta poco para cumplir 10 a&ntilde;os desde la explosi&oacute;n de la crisis, y en esencia, las leyes siguen siendo las mismas.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, casi 10 a&ntilde;os despu&eacute;s y la emergencia habitacional sufre mutaciones... Primero la oleada de ejecuciones hipotecarias, despu&eacute;s el aumento de los desahucios por el impago de rentas de alquiler y ahora profundiz&aacute;ndose seg&uacute;n datos del CGPJ el n&uacute;mero de familias que enfrentan procedimientos -normalmente penales- por usurpaci&oacute;n de vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios como el recientemente publicado por C&aacute;ritas y la informaci&oacute;n de la que disponemos... se&ntilde;alan que el crecimiento de la desigualdad experimentado desde el estallido de la crisis viene para quedarse. Se&ntilde;alando que la cronificaci&oacute;n de la pobreza afecta a amplias capas de la poblaci&oacute;n. La leve recuperaci&oacute;n de las grandes cifras econ&oacute;micas, y la m&aacute;s t&iacute;mida a&uacute;n creaci&oacute;n de empleo (3.720.297 de personas en paro en septiembre seg&uacute;n el Ministerio de Empleo) no significan un alivio de las bolsas de pobreza, agrandadas durante la crisis.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa que publica el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE) existen 2.845.300 personas que son paradas de larga duraci&oacute;n, muchas de ellas sin prestaciones. Al mismo tiempo se multiplican los trabajadores y las trabajadoras con salarios que los mantienen en la pobreza pese a contar con una n&oacute;mina. Y buena parte de las familias expulsadas de sus viviendas durante la crisis, en muchos casos no han mejorado su situaci&oacute;n y dif&iacute;cilmente pueden hacer frente a un alquiler a precio de mercado. Se multiplica el hacinamiento, el alquiler de habitaciones y las viviendas irregulares sin condiciones de habitabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es inaguantable, contin&uacute;a siendo inaguantable. M&aacute;s all&aacute; de la propaganda del gobierno central y sus voceros los desahucios efectivos (es decir los que terminan ejecut&aacute;ndose materialmente) fueron en la provincia de Zaragoza 725 en la primera mitad de este a&ntilde;o. En la primera mitad del 2015 fueron 601. Y en 2014 se registraron 561. Una progresi&oacute;n que contradice al se&ntilde;or De Guindos cuando sale en la televisi&oacute;n diciendo que han solucionado el problema de los desahucios. Cuatro desahucios efectivos al d&iacute;a son una cifra muy elevada para una provincia como Zaragoza, y hay que recordar que Zaragoza capital concentra la inmensa mayor&iacute;a de este tipo de procedimientos.
    </p><p class="article-text">
        Y volviendo al principio, lo que est&aacute; ocurriendo con el bloque de Santa Isabel -como con los cientos de expedientes abiertos en la Oficina de Municipal de Vivienda- demuestran que es posible otra pol&iacute;tica de vivienda y en concreto que es posible una atenci&oacute;n integral a la emergencia habitacional. Incluso frente a una legislaci&oacute;n hostil y un Gobierno central hasta ahora c&oacute;mplice de la situaci&oacute;n. Tan hostil al derecho a la vivienda, que a&uacute;n en funciones no ha dudado en provocar que el Tribunal Constitucional suspendiera art&iacute;culos clave del decreto de emergencia en materia de vivienda del Gobierno de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los profesionales de la Oficina, as&iacute; como del resto de &aacute;reas de Zaragoza Vivienda, est&aacute;n poniendo en valor la mediaci&oacute;n frente a la vulneraci&oacute;n de derechos, as&iacute; como la acci&oacute;n p&uacute;blica sin exclusiones en la garant&iacute;a de la alternativa habitacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Híjar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/mediacion-alternativa-habitacional-ahora_132_3773152.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Oct 2016 21:09:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mediación y alternativa habitacional, aquí y ahora]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La clave del fútbol: que la pelota entre o no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/clave-futbol-pelota_132_3953908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Al final de la d&eacute;cada de los 80, y principio de los a&ntilde;os 90, los genios del liberalismo nos explicaron las bondades que traer&iacute;an consigo las privatizaciones. Igual que con Telef&oacute;nica, Repsol y tantas otras empresas p&uacute;blicas, el beneficio privado, y la apropiaci&oacute;n de unos pocos de los esfuerzos del conjunto de la poblaci&oacute;n que a trav&eacute;s del Estado aport&oacute; para la creaci&oacute;n de este tipo de empresas, no ha significado mejora alguna, ni en el servicio prestado, ni en las tarifas, ni en ninguna otra consideraci&oacute;n. La prometida competencia ha terminado convertida en un oligopolio privado.
    </p><p class="article-text">
        Exactamente igual ha ocurrido con clubs deportivos que teniendo una historia, unos socios, una masa social, se privatizaron por las supuestas ventajas que traer&iacute;a consigo convertirlas en Sociedades An&oacute;nimas Deportivas -SAD-. Seg&uacute;n nos contaban, habr&iacute;a m&aacute;s transparencia, se ajustar&iacute;an los gastos -puesto que los propietarios gastar&iacute;an de su patrimonio-, se cumplir&iacute;a con los pagos a Hacienda y Seguridad Social y toda una serie de cuestiones que lejos de convertirse en realidad, se han convertido en todo lo contrario. Desde que existen estas sociedades, los gastos y las deudas se han disparado. &Uacute;nicamente una minor&iacute;a se ha beneficiado de la conversi&oacute;n de los clubs en SAD, los casos de corrupci&oacute;n legal -comisiones, fichajes fantasma, etc- e ilegal, lejos de desaparecer aumentaron de forma importante.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de demostrar la supuesta mejora en la gesti&oacute;n, la privatizaci&oacute;n de los clubs deportivos, m&aacute;s concretamente del f&uacute;tbol, ha supuesto un absoluto desastre. En la medida en que los socios pasaron a ser abonados, y a perder el control del club en favor de unos accionistas, todo ha empeorado. La llamada<em> iniciativa privada </em>ha jugado su papel social, el de la apropiaci&oacute;n individual del beneficio generado socialmente.
    </p><p class="article-text">
        Hago esta peque&ntilde;a introducci&oacute;n para explicar mi posici&oacute;n pol&iacute;tica, que nadie se lleve a enga&ntilde;o, no estoy de acuerdo con este tipo de gesti&oacute;n, obviamente no todos los dirigentes de las SAD han jugado el mismo papel, pero igual que es dif&iacute;cil competir para un empresario que cumple los convenios y toda la legislaci&oacute;n con respecto a uno que no lo hace, en el mundo del f&uacute;tbol ha resultado imposible sobrevivir en la &eacute;lite sin entrar en una din&aacute;mica perversa de fichas inasumibles y deudas impagables. Es decir, el problema no es tal o cual gesti&oacute;n -sin duda agrava o aminora el problema- el problema es el sistema en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente los clubs son empresas privadas, que como en muchos otros casos -autopistas radiales de Madrid, sector financiero, etc- cuando tienen beneficios nadie sabe d&oacute;nde van, y cuando tienen p&eacute;rdidas acuden a las administraciones a pedir su salvaci&oacute;n. Empresas en las que se han pagado salarios desorbitados, fichas indecentes, traspasos vergonzantes... Igual que ha existido la burbuja inmobiliaria y crediticia. Existe una burbuja provocada por la transformaci&oacute;n del f&uacute;tbol de &eacute;lite o profesional en un lugar de inversi&oacute;n, proyecci&oacute;n de poder de las grandes fortunas y de soporte publicitario de las grandes marcas. Esta din&aacute;mica se ha llevado por delante, o ha puesto en riesgo, no pocos proyectos deportivos.
    </p><p class="article-text">
        En estas nos encontramos con nuestro Real Zaragoza, que lamentablemente no se ha clasificado para los play-off de ascenso de la Liga Adelante a la Liga BBVA. No vamos a responsabilizar a la actual directiva de la situaci&oacute;n del Real Zaragoza, ni ser&iacute;a justo, ni honesto por nuestra parte; pero mucho menos lo es, responsabilizar a este Ayuntamiento de la continuidad del Real Zaragoza, y menos a&uacute;n a este nuevo equipo de Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Parece que hay voces interesadas en criticar las decisiones pol&iacute;ticas que hemos tomado respecto a La Romareda, por otro lado, en estricto cumplimiento de nuestro programa electoral. Obviamente, pensamos que la cr&iacute;tica pol&iacute;tica es saludable, eso s&iacute;, una vez que se abre el debate, todos podemos participar en &eacute;l, e igual que entendemos que un dirigente de un Consejo de Administraci&oacute;n de una Sociedad Privada defienda sus intereses econ&oacute;micos, un Gobierno municipal est&aacute; obligado a hacerlo por el inter&eacute;s p&uacute;blico, por encima del inter&eacute;s concreto de una empresa u otra.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso ver a quien nunca critic&oacute; los fichajes de Matuzalem, Oliveira, Ayala, Aimar, etc, que critique a quien antes de gastar un dinero p&uacute;blico en una instalaci&oacute;n de aprovechamiento privado, exija un compromiso de viabilidad, y de reversi&oacute;n econ&oacute;mica y social de dicha inversi&oacute;n. No fue el Ayuntamiento de Zaragoza, ni este equipo de Gobierno, el que gast&oacute; millones de euros que no exist&iacute;an y gener&oacute; una deuda estratosf&eacute;rica. Solo con los cuatro fichajes que he nombrado se podr&iacute;a haber reformado La Romareda. Pero eran otros tiempos, de pelotazos futbol&iacute;sticos y de todo tipo. Y todo con el benepl&aacute;cito de alguna instituci&oacute;n, que prometi&oacute;, no se sabe que, a un empresario que anda pase&aacute;ndose por los juzgados, y que tuvo como Director General al anterior Consejero de Econom&iacute;a del Gobierno de Arag&oacute;n. Esperamos que cuando el Se&ntilde;or Lamb&aacute;n se refiere a la posibilidad de buscar soluciones para el club, sean m&aacute;s acertadas que las que sus compa&ntilde;eros de partido tomaron cuando apoyaron la entrada de Agapito Iglesias al club.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente Lamb&aacute;n tambi&eacute;n nos acusa de incumplir acuerdos del pasado. Nosotros entendemos que el se&ntilde;or Lamb&aacute;n aplaudi&oacute; cuando el presidente Zapatero -en cumplimiento de su propuesta electoral- retir&oacute; las tropas de Irak, aunque fuera un acuerdo del anterior Gobierno (es decir incumpli&oacute; un &ldquo;acuerdo del pasado&rdquo;). Suponemos a este modesto Gobierno municipal el mismo derecho a aplicar sus compromisos con la ciudadan&iacute;a siempre que sea posible. Lo mismo esperamos y le deseamos al presidente del Gobierno de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos ya m&aacute;s de dos d&eacute;cadas con la reforma o el traslado del estadio municipal de f&uacute;tbol a cuestas. Y parece que de forma precipitada en la anterior legislatura se quiso atar un acuerdo a &uacute;ltima hora que obligara al pr&oacute;ximo Gobierno municipal a la cesi&oacute;n de La Romareda por 75 a&ntilde;os, independientemente de lo que votaran los ciudadanos. M&aacute;s le val&iacute;a al se&ntilde;or Lamb&aacute;n recibir a otros clubs de primeras categor&iacute;as de  Zaragoza, y apoyar al deporte con un presupuesto digno como le reclaman. Pedro Santisteve s&iacute; se reuni&oacute; con ellos, y cumplimos nuestro compromiso de mantener las partidas dedicadas al deporte, incluidas las dedicadas a los clubs de primeras divisiones. Como dec&iacute;a: abrir debates est&aacute; bien, siempre que aceptes que el resto puede participar.
    </p><p class="article-text">
        Este Ayuntamiento, y no es m&eacute;rito de este Gobierno, invirti&oacute; una cantidad de dinero ingente en la construcci&oacute;n de campos de f&uacute;tbol municipales o en la adecuaci&oacute;n de los mismos -muchos fueron auto-construidos en el pasado por los vecinos de los barrios-. En total 28 instalaciones con m&aacute;s de 40 terrenos de juego, la inmensa mayor&iacute;a dotados de c&eacute;sped artificial o natural. Sin duda, es una forma de fomentar el deporte base o la iniciaci&oacute;n deportiva y que cuenta con la indispensable colaboraci&oacute;n de los clubs de la ciudad para su gesti&oacute;n. El n&uacute;mero de practicantes ha aumentado considerablemente, adem&aacute;s en unas condiciones mucho mejores para el desarrollo de las capacidades t&eacute;cnicas y f&iacute;sicas de nuestros j&oacute;venes. M&aacute;s de 400 equipos y 2,3 millones de usos al a&ntilde;o en la red de campos municipales. El objetivo de estas instalaciones no ha sido nunca crear una f&aacute;brica de profesionales, el objetivo es el mayor aprovechamiento social. Pero de la misma forma, estamos seguros que la universalizaci&oacute;n del acceso a la pr&aacute;ctica deportiva significa tambi&eacute;n un aumento de la calidad. Con toda seguridad estamos viendo crecer en estas instalaciones a chavales que podr&iacute;an jugar en un futuro en el Real Zaragoza, eso ayudar&iacute;a a la viabilidad del proyecto en lo deportivo y en lo econ&oacute;mico. Una vez m&aacute;s, tenemos que lamentar la mercantilizaci&oacute;n del f&uacute;tbol, convirtiendo muchas veces las categor&iacute;as base en un mercadeo, tan nocivo como innecesario. Se da la paradoja que un club de Zaragoza podr&iacute;a ser considerado en la pr&aacute;ctica un filial de un equipo importante de otra ciudad, que se lleva a los jugadores en cuanto destacan. &iquest;No es una locura? Los proyectos de cantera son imprescindibles para cualquier club y para el territorio, sobre todo cuando existen las posibilidades materiales para su desarrollo. Zaragoza dispone de esas condiciones materiales y de decenas de miles de fichas federativas.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, seguimos abiertos al dialogo, como hemos hecho siempre, queremos buscar opciones, haremos lo que en nuestra mano est&eacute;. Pero la realidad sigue siendo tozuda, y la viabilidad del club, seg&uacute;n sus propios dirigentes depende &uacute;nica y exclusivamente del ascenso a la Liga BBVA. Desde la instituci&oacute;n podremos apoyar, pero dejemos claras las responsabilidades de cada cual. La nuestra es atender en la medida de lo posible a las m&uacute;ltiples necesidades sociales que nuestra poblaci&oacute;n tiene, una de ellas el deporte en su conjunto. Y nuestra tarea es complicada, como lo es la que tiene el Consejo de Administraci&oacute;n del Real Zaragoza, que nos merece todos los respetos, y al que deseamos todos los &eacute;xitos posibles. Asumiendo que en su gesti&oacute;n siempre existe una inc&oacute;gnita, que la pelota entre o no. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Híjar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/clave-futbol-pelota_132_3953908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jun 2016 18:29:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La clave del fútbol: que la pelota entre o no]]></media:title>
    </item>
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