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    <title><![CDATA[elDiario.es - Luis Rico]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/luis_rico/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Luis Rico]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El gas y la solidaridad mal entendida de la UE]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gas-solidaridad-mal-entendida-ue_129_9221606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fcc3bb13-7f46-4d33-a6a6-1caaf22e1b29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El gas y la solidaridad mal entendida de la UE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Winter is coming”, pero nunca es tarde para actuar. En ese hacer, la solidaridad y la reducción del consumo son fundamentales. Pero más allá del invierno de 2022, el problema es la crisis ecológica y social a la que nos enfrentamos</p><p class="subtitle">La UE pacta reducir el gas un 15% ante los cortes de Rusia, con excepciones para países como España</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Winter is coming&rdquo; y la Uni&oacute;n Europea, ante la crisis del gas ruso y las dificultades crecientes de extracci&oacute;n y distribuci&oacute;n internacional, prepara un <a href="https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/en/statement_22_4725" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plan para reducir la demanda de gas un 15% apelando a la solidaridad entre pa&iacute;ses miembros</a>. Sin embargo, Estados como el espa&ntilde;ol y el portugu&eacute;s, por su falta de interconexi&oacute;n con el resto de pa&iacute;ses europeos, entre otros factores, solo tendr&iacute;an que reducir su consumo un 7%. A simple vista dar&iacute;a la impresi&oacute;n de que la UE por fin se toma en serio las demandas ecologistas, aunque sea por la presi&oacute;n de la guerra: reducci&oacute;n y solidaridad. Pero un an&aacute;lisis pormenorizado de la propuesta revela todo lo contrario: una iniciativa de mantenimiento del modelo f&oacute;sil que beneficia a los pa&iacute;ses m&aacute;s enriquecidos de la UE y un viraje del discurso que incorpora la perspectiva de la econom&iacute;a de guerra.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de reducir el uso del gas es incuestionable desde antes de las restricciones generadas por la guerra en Ucrania. Por un lado, por el inevitable declive en la accesibilidad de los combustibles f&oacute;siles; desde 2019 la extracci&oacute;n de gas a nivel mundial est&aacute; en receso. Pero, sobre todo, el gas se debe abandonar completamente junto al resto de combustibles f&oacute;siles para 2040 en la UE porque es la &uacute;nica manera de tener alguna opci&oacute;n de que la emergencia clim&aacute;tica pueda mitigarse a tiempo. Adem&aacute;s, reducir el consumo de gas es la v&iacute;a para conseguir un modelo energ&eacute;tico m&aacute;s descentralizado, democr&aacute;tico y menos dependiente del exterior. Un modelo para salir de la perspectiva belicista y construir una econom&iacute;a para la paz, que realmente ponga la vida digna en el centro. Desde ah&iacute; es positiva la reducci&oacute;n de la demanda de gas, aunque deber&iacute;a ser m&aacute;s ambiciosa que el 15%, incluido en el Estado espa&ntilde;ol, y deber&iacute;a incorporar otros combustibles f&oacute;siles, principalmente en el sector del transporte y en el de la generaci&oacute;n de electricidad (no vaya a ser que la UE est&eacute; pensando en sustituir ciclos combinados de gas por centrales t&eacute;rmicas de carb&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que realmente no cuadra es el concepto de &ldquo;solidaridad&rdquo; que maneja este acuerdo, una &ldquo;solidaridad&rdquo; obligada e impuesta, que se parece al concepto de servidumbre. La solidaridad, horizontal por definici&oacute;n, solo se puede entender en t&eacute;rminos de reparto de todos los recursos y de depuraci&oacute;n de las responsabilidades. Sin embargo, lo que busca el acuerdo es asegurar el consumo de los pa&iacute;ses m&aacute;s enriquecidos de la UE, como Alemania o Pa&iacute;ses Bajos, cuyas emisiones per c&aacute;pita de gases de efecto invernadero son de las m&aacute;s altas de la UE y del mundo &ndash;y m&aacute;s lo ser&iacute;an si se contaran las emisiones hist&oacute;ricas o las ligadas al consumo en lugar de a la producci&oacute;n anual, que es como se suele medir&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Resulta poco cre&iacute;ble que apelen a la solidaridad quienes no hace mucho se la negaron a los Estados del sur de la Uni&oacute;n Europea (recordemos aquel acr&oacute;nimo que nos dedicaron: PIGS), exigiendo fuertes ajustes estructurales porque eran &ldquo;vagos y despilfarradores&rdquo; frente a la &ldquo;frugalidad&rdquo; de los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos. Este es el momento de demostrar esta frugalidad en los pa&iacute;ses de la UE que m&aacute;s se han enriquecido y que m&aacute;s emisiones de gases de efecto invernadero han generado. Son quienes deben hacer los mayores esfuerzos de cambio, de reducci&oacute;n del consumo, de transformaci&oacute;n de sus sociedades.
    </p><p class="article-text">
        Por eso tampoco cabe pedir que el Estado espa&ntilde;ol se convierta en el <em>hub </em>del gas de la UE por cuestiones de &ldquo;solidaridad&rdquo;. No es el momento clim&aacute;tico de incrementar las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL), m&aacute;s caro y perjudicial para el clima, para hacer funcionar las regasificadoras a plena potencia y justificar la apertura de aquella considerada en el 2012 por el CNE no necesaria para el suministro estatal. No es el momento de resucitar el MidCat en base a futuribles como el hidr&oacute;geno &ldquo;verde'', ni de construir nuevos gasoductos de coste multimillonario entre pa&iacute;ses. Tampoco es solidario convertir una parte importante del territorio peninsular, pasando por encima de la agricultura y la conservaci&oacute;n de los ecosistemas, en un captador de energ&iacute;as renovables para generar hidr&oacute;geno &rdquo;verde&ldquo; que sostenga el consumo energ&eacute;tico de los pa&iacute;ses &rdquo;frugales&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, coincidimos con la UE y los Gobiernos alem&aacute;n o espa&ntilde;ol en que necesitamos solidaridad, y mucha. Una solidaridad, en primer lugar, entre clases sociales, con aquellas personas que sufren pobreza energ&eacute;tica. Es urgente asegurar que todo el mundo tenga sus requerimientos b&aacute;sicos energ&eacute;ticos cubiertos; recordemos que ya hay gente que cada invierno sufre las consecuencias del fr&iacute;o. Estamos sufriendo una grave emergencia clim&aacute;tica, con terribles repercusiones ambientales y sociales. Repercusiones muy desiguales seg&uacute;n el nivel de renta. No hay m&aacute;s que ver qui&eacute;nes est&aacute;n sufriendo m&aacute;s las sucesivas olas de calor: aquellas personas que no tienen aire acondicionado ni piscina, quienes tienen que trabajar bajo un sol abrasador (parad&oacute;jicamente, aquellas cuyos niveles de consumo producen menos emisiones de gases de efecto invernadero).
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n una solidaridad entre Estados, pero con una mirada larga, que abarque al conjunto del planeta. Desde este marco, no se puede olvidar que los pa&iacute;ses de la UE est&aacute;n entre los principales emisores hist&oacute;ricos, per c&aacute;pita y actuales del planeta.&nbsp;Los mismos pa&iacute;ses que, insolidariamente (inhumanamente), cierran sus fronteras a quienes huyen de hambre, pobreza o sequ&iacute;as. Desde esta perspectiva, la UE, toda la UE, tiene que hacer una dr&aacute;stica dieta f&oacute;sil.
    </p><p class="article-text">
        No olvidemos tampoco que la mayor parte del consumo de gas es atribuible a los sectores industriales, quienes siguen mostrando enormes resistencias al cambio necesario. Aqu&iacute; se pueden nombrar algunas de las grandes multinacionales espa&ntilde;olas, a las que pedimos que se sumen a la ola de solidaridad que emana de la UE y se aprieten el cintur&oacute;n en cuanto al consumo de gas y otros combustibles f&oacute;siles que ya escasean. Eso s&iacute;, sin trasladar sus repercusiones a la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerabilizada.
    </p><p class="article-text">
        La emergencia clim&aacute;tica no es un hallazgo del &uacute;ltimo lustro. El pico de los combustibles f&oacute;siles tampoco nos pilla por sorpresa, y va mucho m&aacute;s all&aacute; de una consecuencia coyuntural de la guerra en Ucrania. La necesidad de reducci&oacute;n del consumo de energ&iacute;a f&oacute;sil no ha aparecido en 2022, lleva tiempo siendo demandada. Tampoco es nueva la enorme dependencia de la UE de la compra de crudo a pa&iacute;ses que vulneran derechos humanos, hoy es Rusia, pero ayer lo fueron Arabia Saud&iacute;, Azerbaijan, Argelia y una larga lista. El movimiento ecologista lo lleva se&ntilde;alando d&eacute;cadas, exigiendo adem&aacute;s justicia clim&aacute;tica, por la cual son aquellos pa&iacute;ses m&aacute;s enriquecidos, que m&aacute;s cambio clim&aacute;tico han provocado, a quienes corresponde realizar los mayores esfuerzos: que obliguen a sus grandes empresas a poner los derechos ambientales de las personas y el resto de seres vivos por encima de sus beneficios. Sin embargo, COP del Clima tras COP del Clima, los acuerdos de reducci&oacute;n siguen estando muy lejos de lo que indica la ciencia, sin olvidar que en muchos casos su aplicaci&oacute;n ha sido un gran fracaso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Winter is coming&rdquo;, s&iacute;, pero nunca es tarde para actuar. En ese hacer, la solidaridad y la reducci&oacute;n del consumo son fundamentales. Pero m&aacute;s all&aacute; del invierno de 2022, el problema es la crisis ecol&oacute;gica y social a la que nos enfrentamos. Una crisis que, adem&aacute;s, sufren mucho m&aacute;s fuera de Europa. Por eso lo solidario &ndash;y efectivo&ndash; es cambiar definitivamente el modelo de producci&oacute;n y consumo. Y que el mayor esfuerzo lo realicen quienes m&aacute;s responsabilidad han tenido en la creaci&oacute;n de este problema. De otra manera, se seguir&aacute;n poniendo parches (poco solidarios) que se abrir&aacute;n en la siguiente crisis coyuntural dejando un margen de maniobra menor (o inexistente).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Gros, Luis Rico, Javier Andaluz, Luis González Reyes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gas-solidaridad-mal-entendida-ue_129_9221606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Aug 2022 20:14:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El gas y la solidaridad mal entendida de la UE]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gas,Energía,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[370 propuestas para no transitar nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/propuestas-transitar_129_1478566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7b1f3af-0814-4f66-ae0e-7282f053ce64_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es de recibo que ante la crisis de biodiversidad que amenaza seriamente al bienestar humano solo haya 2 medidas de las 20 que propusimos los grupos ecologistas</p><p class="subtitle">Si una transición ecológica implica alinear todas las políticas bajo el paraguas de la justicia social y ambiental, aquellas que nos han llevado a esta crisis deben ser inmediatamente revertidas, como ocurre con los tratados comerciales globales que sostienen la globalización neoliberal</p></div><p class="article-text">
        Con 370 propuestas bien encaminadas se podr&iacute;a salvar la crisis social y ecol&oacute;gica. Incluso con muchas menos. Pero, en el momento actual, 370 propuestas (como si fueran 1000) que no abordan cambios de fondo sirven para poco. Para ilusionarse como mucho.
    </p><p class="article-text">
        No cabe pensar que el PSOE no lo sabe. Este agosto, <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/117101/propuestas-para-salvar-el-planeta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aunque nuestras propuestas electorales ya hab&iacute;an sido enviadas a todos los partidos</a>, decidimos aceptar la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/Sanchez-colectivos-propuesta-Unidas-Podemos_0_926358093.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">invitaci&oacute;n del Presidente del gobierno en funciones para reunirnos</a> a sabiendas de que se pod&iacute;a utilizar medi&aacute;ticamente en las negociaciones de gobierno, porque valoramos que era positivo decir directamente a quien aspira a liderar el ejecutivo que la prioridad no puede ser otra que afrontar seriamente la crisis social y ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        En la reuni&oacute;n de agosto dejamos claro a Pedro S&aacute;nchez que nuestro papel no es el de valorar f&oacute;rmulas de gobierno sino propuestas, pol&iacute;ticas y hechos. Recalcamos que adem&aacute;s de un bonito nombre para un ministerio, la &ldquo;transici&oacute;n ecol&oacute;gica&rdquo; implica empezar a pensar en clave de crisis y de emergencia. Explicamos que para ello se necesitan medidas dr&aacute;sticas y urgentes y que lo que se hab&iacute;a hecho hasta el momento era insuficiente. Que es necesario un vuelco completo de nuestro sistema socioecon&oacute;mico que ponga el mantenimiento de la vida, la sostenibilidad ambiental y la equidad y justicia social en el centro de actuaci&oacute;n y decisi&oacute;n. Se acab&oacute; el tiempo de transformaciones irrelevantes y cosm&eacute;ticas, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/IPCC-limitar-calentamiento-requiere-precedentes_0_822767731.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo avala la ciencia</a>.
    </p><p class="article-text">
        El programa com&uacute;n progresista de S&aacute;nchez presenta 370 propuestas, de las que 42 tienen relaci&oacute;n con el medioambiente. El programa falla en ocasiones por omisi&oacute;n y en ocasiones de recurrir a generalidades propias de quien no se atreve a hacer cambios reales.
    </p><p class="article-text">
        No es de recibo que ante&nbsp;<a href="https://www.ipbes.net/news/comunicado-de-prensa-las-contribuciones-de-la-diversidad-biol%C3%B3gica-y-la-naturaleza-contin%C3%BAan-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la crisis de biodiversidad que amenaza seriamente al bienestar humano</a> solo haya 2 medidas de las <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/123203/presentan-20-medidas-para-frenar-la-perdida-de-biodiversidad-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">20 que propusimos los grupos ecologistas</a>. Frenar la p&eacute;rdida de biodiversidad no se puede realizar sin medidas espec&iacute;ficas, como por ejemplo reducir el 50% del uso de pesticidas para el final de la legislatura.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que la emergencia clim&aacute;tica acapara un gran protagonismo en el programa, las medidas y los objetivos siguen siendo insuficientes, como ya <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/118073/la-respuesta-politica-a-la-emergencia-climatica-sigue-siendo-insuficiente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expusimos con el anteproyecto de Ley de Cambio Clim&aacute;tico y con el borrador del Plan Nacional Integrado de Energ&iacute;a y Clima</a>. Sin una reducci&oacute;n de emisiones entre el 7% y el 10% anual no podremos garantizar el objetivo de que el calentamiento medio sea de 1,5 &ordm;C, que ya para un pa&iacute;s semides&eacute;rtico como el nuestro es un riesgo excesivo. Para alcanzar esa meta hace falta mucho m&aacute;s que la inversi&oacute;n tecnol&oacute;gica propuesta, hace falta acabar con el oligopolio energ&eacute;tico y reducir el consumo energ&eacute;tico o la movilidad.
    </p><p class="article-text">
        Menci&oacute;n aparte merecen las propuestas en materia de agua, que es adem&aacute;s competencia casi exclusiva del gobierno central, ergo donde m&aacute;s capacidad de acci&oacute;n tiene. Frente a un pa&iacute;s cuyos recursos h&iacute;dricos est&aacute;n sobreexplotados (y cuya disponibilidad muy probablemente decaiga a tenor del cambio clim&aacute;tico) las propuestas son incompresiblemente desarrollistas. Se habla de incrementar los recursos h&iacute;dricos disponibles, abriendo as&iacute; la puerta a la construcci&oacute;n de m&aacute;s embalses y trasvases, lo que supondr&iacute;a un gran paso atr&aacute;s en la gesti&oacute;n del agua. Una transici&oacute;n realmente ecol&oacute;gica pasa inexorablemente por disminuir la superficie de regad&iacute;o, abandonar los proyectos de grandes embalses y asegurar los caudales ecol&oacute;gicos de los r&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        Sin especificar m&aacute;s all&aacute; de &ldquo;constituir un medio de vida atractivo para los j&oacute;venes&rdquo; la apuesta por un medio rural vivo queda vac&iacute;a. El medio rural vive del sector primario, por lo que apostar por la agroecolog&iacute;a, que es el modelo que m&aacute;s empleo fija en el territorio y que m&aacute;s respeta el funcionamiento de los ecosistemas y hacerle frente a macrogranjas y monocultivos, s&iacute; que supondr&iacute;a una verdadera transici&oacute;n ecol&oacute;gica con justicia social.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s grave del programa es que no cuestiona los problemas que nos han llevado a la crisis socioecol&oacute;gica. Si una transici&oacute;n ecol&oacute;gica implica alinear todas las pol&iacute;ticas bajo el paraguas de la justicia social y ambiental, aquellas que nos han llevado a esta crisis deben ser inmediatamente revertidas, como ocurre con los tratados comerciales globales que sostienen la globalizaci&oacute;n neoliberal. Es un tanto hip&oacute;crita pedir &ldquo;m&aacute;s transparencia&rdquo; en estos tratados cuando hasta ahora el PSOE ha hecho justo lo contrario, evitar el debate social, como ha ocurrido con el <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/101408/el-gobierno-de-sanchez-incumpliria-los-principios-del-psoe-sobre-tratados-de-comercio-si-apoya-el-acuerdo-comercial-entre-la-ue-y-japon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tratado Comercial con Jap&oacute;n</a>. Los tratados comerciales han supuesto un aumento del desplazamiento de mercanc&iacute;as, la precarizaci&oacute;n del empleo, una disminuci&oacute;n de los est&aacute;ndares ambientales y sobretodo, el aumento del control de las grandes empresas, <a href="https://www.theguardian.com/environment/2013/nov/20/90-companies-man-made-global-warming-emissions-climate-change" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las principales responsables del deterioro ambiental</a>, sobre la econom&iacute;a global. Algo que tiene que tener claro el Sr. S&aacute;nchez, es que mientras siga pleg&aacute;ndose a los intereses de las grandes empresas se encaminar&aacute; por la senda opuesta a la de la transici&oacute;n ecol&oacute;gica. Y adem&aacute;s las consecuencias las pagar&aacute;n, una vez m&aacute;s, las personas menos responsables de la crisis. No es buena noticia que la propuesta de prohibir la venta de coches de combusti&oacute;n a partir de 2040 que estaba por la ma&ntilde;ana en el programa com&uacute;n progresista se eliminase por la tarde, <a href="https://www.europapress.es/motor/sector-00644/noticia-anfac-aplaude-rectificacion-psoe-prohibicion-venta-coches-combustion-20190903201906.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algo que en cambio no tard&oacute; en celebrar ANFAC</a>, la patronal del sector del autom&oacute;vil.
    </p><p class="article-text">
        Un giro de 360&ordm; es aquel que te deja en la posici&oacute;n de partida, donde no cambia nada, pese a la parafernalia que conlleva. Uno de 370&ordm; supone un giro real de 10&ordm;. Con complacencia podemos decir que ah&iacute; se ha quedado el PSOE con sus 370 propuestas, en un leve e insuficiente cambio. Algo que hace sino posponer la verdadera transici&oacute;n ecol&oacute;gica, aquella que va a llegar s&iacute; o s&iacute;, pero que ser&aacute; m&aacute;s llevadera y m&aacute;s justa cuanto antes se empiece.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Rico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/propuestas-transitar_129_1478566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Sep 2019 20:07:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El principio de precaución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/principio-precaucion_129_1482206.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2443ca71-9136-4b24-8f11-3a7759d80386_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un campo de maíz en el cráter del extinto volcán Pululahua, Ecuador | FOTO: Jaime Giménez "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es la primera vez, ni será la última, que se tacha al ecologismo de alarmista. En cierto modo, va en nuestra misión alertar sobre los impactos que generamos los humanos en el devenir del planeta</p><p class="subtitle">Las organizaciones ecologistas no nos oponemos a la biotecnología ni a la investigación y el uso de transgénicos, pero siempre y cuando se haga en ambientes confinados y sin interacción con el medioambiente</p></div><p class="article-text">
        Esta pasada semana,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/patinazos-ecologismo-II-espaldas-biologia_6_912768719.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esther Samper</a> firmaba en eldiario.es un nuevo art&iacute;culo donde hablaba sobre el empe&ntilde;o del ecologismo en sembrar &ldquo;la desinformaci&oacute;n y el miedo irracional&rdquo; en temas como los transg&eacute;nicos y las nuevas t&eacute;cnicas de modificaci&oacute;n gen&eacute;tica como CRISPR/Cas9. Dicha t&eacute;cnica consiste, resumidamente, en manipular el ADN de una especie (a&ntilde;adir, quitar o sustituir fragmentos) usando su propia informaci&oacute;n gen&eacute;tica. Existen muchos argumentos cient&iacute;ficos para asegurar que esto sigue siendo una modificaci&oacute;n gen&eacute;tica y as&iacute; lo ha confirmado el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea, al garantizar que est&eacute; bajo la misma legislaci&oacute;n europea de evaluaci&oacute;n que los cultivos transg&eacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez, ni ser&aacute; la &uacute;ltima, que se tacha al ecologismo de alarmista. En cierto modo, va en nuestra misi&oacute;n alertar sobre los impactos que generamos los humanos en el devenir del planeta. Sin ir m&aacute;s lejos, el cambio clim&aacute;tico fue usado durante a&ntilde;os por los negacionistas para desprestigiar al ecologismo y hoy las evidencias cient&iacute;ficas les han obligado a admitirlo o incluso elevarlo a 'emergencia clim&aacute;tica'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ritmo del deterioro ambiental nos ha ense&ntilde;ado una y otra vez que la m&aacute;xima &ldquo;m&aacute;s vale prevenir que curar&rdquo; sigue vigente. Incluyendo el &aacute;mbito de los cultivos transg&eacute;nicos en la agricultura, a los que nos oponemos siguiendo el principio de precauci&oacute;n. Los OMG (organismos modificados gen&eacute;ticamente) son organismos vivos y sus interacciones pueden generar da&ntilde;os irreversibles en la biodiversidad y los ecosistemas, lo que ha sido&nbsp;<a href="https://www.eea.europa.eu/publications/late-lessons-2/late-lessons-chapters/late-lessons-ii-chapter-19/view" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">extensamente argumentado en el &aacute;mbito de la ciencia</a>. Las organizaciones ecologistas no nos oponemos a la biotecnolog&iacute;a ni a la investigaci&oacute;n y el uso de transg&eacute;nicos, pero siempre y cuando se haga en ambientes confinados y sin interacci&oacute;n con el medioambiente. Tampoco nos oponemos a las aplicaciones m&eacute;dicas de los transg&eacute;nicos (como la insulina transg&eacute;nica, por ejemplo). En el caso de la agricultura, no nos la podemos jugar con un uso no confinado: los avances en biotecnolog&iacute;a de los &uacute;ltimos a&ntilde;os no solo han descubierto nuevas formas de transformar los sistemas vivos, sino tambi&eacute;n nuevos mecanismos de regulaci&oacute;n y a&uacute;n sabemos poco. Esta gran complejidad, que se hace tambi&eacute;n evidente a la hora de estudiar el funcionamiento de los ecosistemas, hace que resulte imposible prever las consecuencias a largo plazo de las modificaciones gen&eacute;ticas introducidas por el ser humano en la naturaleza, independientemente de las t&eacute;cnicas utilizadas.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n del planeta es demasiado fr&aacute;gil como para ponerla al servicio de multinacionales que ven en algunas aventuras gen&eacute;ticas una v&iacute;a r&aacute;pida para multiplicar beneficios. Lo hemos visto antes en miles de <a href="https://www.eea.europa.eu/publications/late-lessons-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empresas que han contaminado tierra, mar y aire en aras de su propio crecimiento</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cerca del 80% de los cultivos transg&eacute;nicos comercializados actualmente se destinan a piensos para animales y biocombustibles, no para combatir el hambre en el mundo mediante una agricultura sana y sostenible. La ganader&iacute;a industrial es ya responsable del 14% de los gases de efecto invernadero y, si no deja de crecer -<em>ligada al uso de piensos transg&eacute;nicos</em>-, impedir&aacute; cumplir el Acuerdo de Par&iacute;s, posiblemente la &uacute;ltima posibilidad que tenemos de revertir los efectos devastadores del cambio clim&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dice Samper en su art&iacute;culo que la Academia Nacional de Ciencia, Ingenier&iacute;a y Medicina de EEUU no ha detectado que el consumo de alimentos transg&eacute;nicos haya provocado da&ntilde;os en la salud humana. Lo que no dice es que tambi&eacute;n ha reconocido que los mecanismos de evaluaci&oacute;n de esos efectos son inadecuados, que es alarmante la escasez de estudios a largo plazo y que, posiblemente, no est&aacute;n detectando nuevos al&eacute;rgenos. Tampoco menciona Samper que dicha Academia s&iacute; ha alertado del incremento del uso de glifosato, un potente herbicida asociado a los cultivos transg&eacute;nicos tolerantes a este producto, porque propicia la resistencia en las plantas adventicias por su uso masivo, lo que seg&uacute;n la Academia &ldquo;<a href="https://www.sciencemag.org/news/2016/05/once-again-us-expert-panel-says-genetically-engineered-crops-are-safe-eat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presenta un grave problema agron&oacute;mico</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Interesante hubiera sido mencionar tambi&eacute;n que en la UE, tras m&aacute;s de dos d&eacute;cadas desde la introducci&oacute;n de los cultivos transg&eacute;nicos, solo se cultivan en cuatro pa&iacute;ses y es solo en Espa&ntilde;a donde se hace a una escala importante. En estos pa&iacute;ses, adem&aacute;s,&nbsp;<a href="https://ec.europa.eu/food/sites/food/files/plant/docs/plant_gmo_auth_nat-measures_summary-cross-border-national-measures.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se adopt&oacute; legislaci&oacute;n para evitar la demostrada contaminaci&oacute;n gen&eacute;tica</a> y <a href="https://ec.europa.eu/food/plant/gmo/authorisation/cultivation/geographical_scope_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 19 pa&iacute;ses de la UE est&aacute; prohibido su cultivo</a>.
    </p><p class="article-text">
        Se puede opinar, solo faltar&iacute;a, que las organizaciones ecologistas son pesimistas al analizar el futuro. Pero lo que se deber&iacute;a tener claro es que ese an&aacute;lisis lo realizan cient&iacute;ficos. Insinuar lo contrario es desconocer el tema sobre el que se escribe.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Rico, Reyes Tirado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/principio-precaucion_129_1482206.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jul 2019 19:41:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El principio de precaución]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Transgénicos,Acuerdo de París]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre el ecologismo, el rigor y el futuro de la humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ecologismo-rigor-futuro-humanidad_129_1961098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80d51fbe-89ec-466d-851a-1d8049f4ab5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre el ecologismo, el rigor y el futuro de la humanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El movimiento ecologista siempre ha actuado con rigor científico en sus campañas. El uso del principio de precaución ha estado justificado en todas las ocasiones, aunque por desgracia muchas veces se ha actuado tarde</p><p class="subtitle">Pese a las críticas desde algunos sectores minoritarios de la ciencia a la denuncia ecologista a problemas como el DDT, el agujero de la capa de ozono o el cambio climático, la ciencia ha acabado dando la razón a las campañas ecologistas</p><p class="subtitle">La agroecología, una propuesta con base científica sustentada por movimientos campesinos de base, tiene capacidad para alimentar al mundo de una manera más sostenible y justa</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En respuesta al art&iacute;culo de Esther Samper&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/ecologismo-cientifico-religion-envuelta-verde_6_806029408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><em>El ecologismo no cient&iacute;fico: religi&oacute;n envuelta en verde</em></a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Un ecologista es una persona que tiene m&aacute;s raz&oacute;n de la que le gustar&iacute;a&rdquo;. Con esta frase ironizaba nuestro compa&ntilde;ero Ladislao Mart&iacute;nez sobre los problemas ambientales que el ecologismo ha ido se&ntilde;alando a lo largo de la historia.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre procesos (como la incineraci&oacute;n de residuos, los vertidos a los r&iacute;os, la combusti&oacute;n del diesel, el cambio clim&aacute;tico o la p&eacute;rdida de calidad del aire), sustancias contaminantes (como el DDT, el lindano, los CFCs, el plomo, el mercurio o los pl&aacute;sticos) y sus efectos sobre la salud y el medio ambiente han sido objeto de parte de las campa&ntilde;as que desarrollamos desde el ecologismo social organizaciones como Ecologistas en Acci&oacute;n (y tantas otras a nivel nacional e internacional). Algunas de ellas han tenido incidencia sobre cambios regulatorios y sociales. La mayor&iacute;a de las veces demasiado tarde (o cuando el problema ten&iacute;a envergaduras muy grandes y el coste de actuaci&oacute;n era mucho mayor). Son muy pocas (ninguna que recordemos) las veces que se ha alertado sobre problemas inexistentes, <a href="https://www.eea.europa.eu/es/publications/environmental_issue_report_2001_22" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como recoge un estudio de la Agencia Europea del Medio Ambiente</a> en el que intentaba recoger &ldquo;falsos positivos&rdquo; en cuanto a la aplicaci&oacute;n del principio de precauci&oacute;n durante todo el siglo XX, concluyendo que esto no hab&iacute;a ocurrido ni una sola vez (el mismo informe recog&iacute;a numerosos ejemplos en los que se hab&iacute;a actuado demasiado tarde). El tiempo nos ha ido dando la raz&oacute;n en todos y cada uno de estos problemas, entre otras cosas porque siempre se han tratado con rigor los an&aacute;lisis de las causas y los efectos de dichos problemas.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas campa&ntilde;as han encontrado cr&iacute;ticas. Por lo general las han copado los <em>lobbies</em> de la derecha o de las empresas afectadas por las propuestas ecologistas. Pero tambi&eacute;n desde algunos sectores (generalmente minoritarios) del &aacute;mbito cient&iacute;fico que critican al ecologismo por una supuesta falta de base cient&iacute;fica. Ocurri&oacute; <a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;ved=2ahUKEwiojsn9iI3dAhVBW8AKHZbvCakQFjAAegQIABAC&amp;url=https://scholarworks.iu.edu/journals/index.php/iujur/article/download/13727/29981/&amp;usg=AOvVaw2niMwmpxxvwsuBNdrZG-Qf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el DDT</a>, <a href="http://www.lpl.arizona.edu/sites/default/files/resources/globalwarming/skeptics-vs-ozone-hole.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el agujero de la capa de ozono</a> y con el cambio clim&aacute;tico (problemas que ahora muy poca gente pone en duda). La historia se repite y ahora le toca el turno al glifosato y a los alimentos gen&eacute;ticamente modificados. Este verano, este diario ha sido testigo de ese debate a ra&iacute;z de <a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/siguieramos-judicial-reciente-sentencia-glifosato_6_803229687.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo de Esther Samper</a> sobre una sentencia judicial en EE UU que condenaba a Monsanto. Desde <a href="https://www.eldiario.es/tribunaabierta/pasaria-prescindieramos-principio-precaucion_6_804279578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ecologistas en Acci&oacute;n respondimos al texto</a> incidiendo en la necesidad de aplicar el principio de precauci&oacute;n y de no promover el uso del glifosato cuando hay discrepancia cient&iacute;fica sobre su inocuidad. A nuestra r&eacute;plica, <a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/ecologismo-cientifico-religion-envuelta-verde_6_806029408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respondi&oacute; Esther Samper en un art&iacute;culo</a> en el que, omitiendo la mayor&iacute;a de nuestros argumentos, nos acusaba de hacer un uso ideol&oacute;gico y no cient&iacute;fico del principio de precauci&oacute;n y nos tildaba de &lsquo;religi&oacute;n envuelta en verde&rsquo; que &lsquo;adoctrina desde el p&uacute;lpito&rsquo; sin rigor alguno y sin siquiera saber que &lsquo;los tomates tienen genes&rsquo;. Esto obligaba a descartarnos de los debates sobre el futuro de la humanidad para dejarlos en manos de 'autoridades cient&iacute;ficas'. Ah&iacute; es nada.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos recalcando que <a href="http://www.istas.ccoo.es/descargas/Introducci%C3%B3n%20al%20Principio%20de%20Precauci%C3%B3n.%20Jorge%20Riechmann.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el principio de precauci&oacute;n es necesario cuando tratamos con sistemas complejos como la salud o el medio ambiente, en el que no es f&aacute;cil determinar causas y efectos</a>. La aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica consiste en 1) analizar lo que se sabe sobre los efectos de una sustancia (o un proceso) sabiendo que es imposible probar algo al 100% y 2) tras evaluar los riesgos de cada opci&oacute;n, tomar una decisi&oacute;n, siempre teniendo en cuenta que es m&aacute;s f&aacute;cil prevenir que curar. La primera parte depende de la ciencia (con su incertidumbre), pero la segunda, en todos los casos, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0016328703001605" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica y social que requiere debate p&uacute;blico</a>, pues ante una misma informaci&oacute;n no todas las personas tomar&iacute;amos los mismos riesgos ni emprender&iacute;amos las mismas acciones. Ah&iacute; la ideolog&iacute;a (nuestra manera de entender c&oacute;mo es el mundo y c&oacute;mo deber&iacute;a ser) tiene mucho que decir, puesto que ninguna decisi&oacute;n est&aacute; libre de ella. Esto no es malo, de hecho es algo inherente a los seres humanos, que somos animales pol&iacute;ticos y sociales. Lo que es incorrecto es ignorarlo. De hecho, en un mundo marcado por la desigualdad las pretensiones de actuar &lsquo;sin ideolog&iacute;a&rsquo; suelen significar estar actuando, muchas veces inadvertidamente, aceptando las gu&iacute;as de la ideolog&iacute;a dominante.
    </p><p class="article-text">
        El debate cient&iacute;fico del glifosato estaba desarrollado en el art&iacute;culo anterior, por eso sorprende (o igual no tanto) que, m&aacute;s all&aacute; de la met&aacute;fora inicial sobre la seguridad de las setas para ejemplificar el principio de precauci&oacute;n, la autora haya decidido omitir el resto en su r&eacute;plica. A riesgo de ser repetitivos: a d&iacute;a de hoy la ciencia dice que no se puede descartar que el glifosato pueda tener efectos sobre la salud (no solo c&aacute;ncer) y el medio ambiente. <a href="http://pan-international.org/wp-content/uploads/Glyphosate-monograph.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ponemos a su disposici&oacute;n un informe que recaba cientos de art&iacute;culos cient&iacute;ficos con los posibles efectos adversos del glifosato</a>. Con controversia (palabra utilizada por la autora), la Agencia Internacional de Investigaci&oacute;n sobre el C&aacute;ncer (IARC), de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanonc/article/PIIS1470-2045%2815%2970134-8/abstract" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluy&oacute; al glifosato en el grupo 2A como probablemente cancer&iacute;geno para humanos</a>. &ldquo;Controversia&rdquo; quiere decir que hay personas de la comunidad cient&iacute;fica que no creen que el glifosato sea cancer&iacute;geno pero otras que sospechan que s&iacute;, que <a href="https://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/el-futuro-del-dinero-729/es-cancergeno-el-glifosato-16126" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apoyan el trabajo de la IARC</a> y que <a href="https://www.lshtm.ac.uk/newsevents/expert-opinion/independent-rigorous-vilified-why-attacks-international-agency-research#utm_source=twitter-press&amp;utm_medium=social&amp;utm_campaign=independent-rigorous-vilified-why-attacks-international-agency-research" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la han defendido ante los ataques &ldquo;injustos&rdquo; que ha sufrido</a> (&iquest;se considera que estas personas tampoco dan la talla cient&iacute;fica?).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en el art&iacute;culo se&ntilde;al&aacute;bamos como la gran industria agroalimentaria <a href="https://corporateeurope.org/food-and-agriculture/2018/03/what-monsanto-papers-tell-us-about-corporate-science" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha falseado datos</a> y, pese a ello, <a href="https://corporateeurope.org/food-and-agriculture/2015/11/efsa-and-member-states-vs-iarc-glyphosate-has-science-won" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus estudios, algunos no p&uacute;blicos, se han tenido en cuenta en las evaluaciones de algunos organismos reguladores</a> (todo esto sin respuesta de la autora, a quien no parece preocuparle este agravio a la ciencia). Por lo tanto, y apoy&aacute;ndonos en la cita de Carl Sagan con que se nos critica en el &uacute;ltimo art&iacute;culo, en este caso quien ha ejercido la duda ante la controversia cient&iacute;fica ha sido el movimiento ecologista y quien se ha posicionado en la fe ciega en la seguridad de una tecnolog&iacute;a ha sido la autora.
    </p><p class="article-text">
        Tras las dudas que alberga la inocuidad del glifosato, el movimiento ecologista realiz&oacute; una campa&ntilde;a contra la renovaci&oacute;n de su autorizaci&oacute;n, pero no era la &uacute;nica. De hecho, se enmarcaba dentro de una campa&ntilde;a de mucho m&aacute;s largo recorrido por la transformaci&oacute;n del modelo agrario, porque no tiene sentido aislar la cuesti&oacute;n de un compuesto del resto del sistema pol&iacute;tico y social con el que interact&uacute;a, que es m&aacute;s complejo que un laboratorio. Por eso la cr&iacute;tica a esta campa&ntilde;a tiene varios errores.
    </p><p class="article-text">
        Estar en contra del glifosato no implica estar a favor de otros pesticidas m&aacute;s contaminantes, de hecho los compuestos a los que aduce se encuentran en la <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf/informe-plaguicidas-2016.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gu&iacute;a de alimentos disruptores</a> de Ecologistas en Acci&oacute;n. Dado que el modelo agroalimentario actual es <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196(17)30066-9/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">insostenible, injusto y poco saludable</a>, que los productos y los precios de estos est&aacute;n muy determinados por las grandes corporaciones que <a href="https://www.foodandwaterwatch.org/sites/default/files/Food%20Monopolies%20Report%20Nov%202012.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dominan la producci&oacute;n y la distribuci&oacute;n alimentaria</a>; y que la seguridad alimentaria est&aacute; m&aacute;s relacionada con la distribuci&oacute;n de los recursos que con la producci&oacute;n, la propuesta alimentaria de Ecologistas en Acci&oacute;n pasa por la transici&oacute;n hacia modelos agroecol&oacute;gicos diversificados, combinando diferentes modalidades de agricultura ecol&oacute;gica con medidas que promuevan el desarrollo local y la justicia econ&oacute;mica para el campesinado (y que por lo tanto limiten el poder de las agrocorporaciones), as&iacute; como la seguridad alimentaria. Un modelo con base cient&iacute;fica, que <a href="https://www.nature.com/articles/nplants2015221" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiene mayores ventajas sociales y ambientales</a>, con <a href="https://www.nature.com/articles/532416b" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">potencial para alimentar a todas las personas</a>, que <a href="https://viacampesina.org/en/wp-content/uploads/sites/2/2013/05/EN-12.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es sustentado por los movimientos campesinos de base</a> (que son quienes alimentan al mundo) y que <a href="http://www.fao.org/news/story/en/item/1113475/icode/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es apoyada por la FAO</a>. Para conocer m&aacute;s detalle en qu&eacute; consisten estas propuestas recomendamos los textos <a href="http://www.srfood.org/images/stories/pdf/officialreports/20110308_a-hrc-16-49_agroecology_en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Olivier de Schutter</a> (ex relator de la ONU por el Derecho a la Alimentaci&oacute;n), <a href="http://unctad.org/en/PublicationsLibrary/ditcted2012d3_en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la UNCTAD</a> (United Nations Conference on Trade and Development), <a href="http://www.ipes-food.org/images/Reports/UniformityToDiversity_FullReport.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del comit&eacute; IPES-Food</a> o las propuestas pol&iacute;ticas de <a href="https://viacampesina.org/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La V&iacute;a Campesina</a>. Transitando hacia ese modelo cobra sentido el debate del glifosato.
    </p><p class="article-text">
        En el an&aacute;lisis de riesgos de Esther Samper, en cuya ideolog&iacute;a no parece entrar el cambio de modelo agrario ni cuestionar el poder de las multinacionales, que considera que el principal problema alimentario es tecnol&oacute;gico, lo mejor es seguir usando glifosato, ante el riesgo de otros males mayores como el aumento de pesticidas peores o el incremento de precios y el hambre, aunque su deducci&oacute;n es reduccionista pues <a href="https://read.oecd-ilibrary.org/agriculture-and-food/oecd-fao-agricultural-outlook-2013_agr_outlook-2013-en#page20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la relaci&oacute;n entre producci&oacute;n y precio final no es lineal</a>, no est&aacute; justificada con datos y es <a href="https://glyphosateinfo.monsanto.com/how-would-a-glyphosate-ban-affect-food-prices/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calcada a la de la gran industria</a>. Los grupos ecologistas pensamos que es mejor evitar una tecnolog&iacute;a concreta, cuya inocuidad est&aacute; en cuesti&oacute;n, porque en la actualidad nos encaminamos hacia alternativas mejores, m&aacute;s sostenibles, realistas y, por ello, muy necesarias.
    </p><p class="article-text">
        Terminamos recordando que la grave situaci&oacute;n de crisis ecol&oacute;gica que padecemos hemos llegado precisamente por no hacer una interpretaci&oacute;n demasiado ecologista del principio de precauci&oacute;n, <a href="https://corporateeurope.org/sites/default/files/attachments/regulatoryduet_en021.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que muchas veces se ha omitido en favor de las demandas de la gran industria</a>. Por eso, adem&aacute;s de incierto, es irresponsable culpar al ecologismo de basarse en prejuicios (y m&aacute;s irresponsable poner a <a href="http://greenspiritstrategies.com/royal-society-release/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un negacionista del cambio clim&aacute;tico</a> como ejemplo a seguir). El ecologismo social es un movimiento sociopol&iacute;tico que hace propuestas rigurosas que parten de la complejidad social y ambiental de la biosfera, para alcanzar una sociedad m&aacute;s justa y resiliente que se adapte de los l&iacute;mites de los ecosistemas. Un movimiento que, como otros en la historia, ha conseguido importantes avances en ese sentido. Por eso tiene mucho que decir. La historia reciente nos avala. Es mucho m&aacute;s que una cuesti&oacute;n de fe.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Rico, Gabriela Vázquez Macías, Koldo Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ecologismo-rigor-futuro-humanidad_129_1961098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Aug 2018 18:14:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre el ecologismo, el rigor y el futuro de la humanidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecología,Seguridad alimentaria,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué pasaría si prescindiéramos del principio de precaución?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pasaria-prescindieramos-principio-precaucion_129_1976511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50889707-452c-4a64-869b-3f8d814cb8a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué pasaría si prescindiéramos del principio de precaución?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hecho de que a día de hoy haya pruebas limitadas de que el glifosato cause cáncer en personas no implica que no lo cause, sino que aún no hay investigaciones concluyentes</p><p class="subtitle">Ante la duda, es preferible seguir aplicando el principio de precaución. El principio de precaución es necesario porque en los sistemas complejos no es sencillo relacionar las causas con los efectos, y hacen falta años de investigación para encontrar estas relaciones.</p></div><p class="article-text">
        Imaginemos a una persona que va un d&iacute;a recogiendo setas por el monte y se encuentra con una que desconoce. Podr&iacute;a ser comestible e incluso deliciosa, pero dado que hay setas venenosas lo normal es que, ante el desconocimiento, no a&ntilde;ada la desconocida a su cesta. Imaginemos ahora que la persona va con un grupo de expertos mic&oacute;logos, pero que no se ponen de acuerdo sobre la inocuidad de la seta. Probablemente en este caso tambi&eacute;n decida buscar otras setas y no arriesgarse a poner su vida en peligro. Este ejemplo ilustra el funcionamiento simplificado del principio de precauci&oacute;n, por el cual se incita a no consumir (o comercializar) productos hasta demostrar su inocuidad. Y este es el principio en el que el movimiento ecologista se basa para pedir la prohibici&oacute;n del glifosato.
    </p><p class="article-text">
        El principio de precauci&oacute;n cobra m&aacute;s importancia a la hora de tratar con sistemas complejos como lo son la salud o el medioambiente. En los sistemas complejos no es sencillo relacionar las causas con los efectos y hacen falta a&ntilde;os de investigaci&oacute;n para encontrar estas relaciones. Por eso se tard&oacute; a&ntilde;os en entender la relaci&oacute;n entre una enfermedad como el c&aacute;ncer con elementos como el tabaco o el amianto. Por esta raz&oacute;n basar la legislaci&oacute;n en el principio de precauci&oacute;n ha sido una reivindicaci&oacute;n fundamental del ecologismo, al entender que es preferible asegurarse de los riesgos que tiene una sustancia antes de ser comercializada que esperar a que haya una epidemia para que sea prohibida (o para que se haga una campa&ntilde;a advirtiendo de sus problemas, como en el caso del tabaco).
    </p><p class="article-text">
        Dado que en la mayor&iacute;a de las ocasiones hace falta mucho tiempo para comprobar la inocuidad de las sustancias, el principio de precauci&oacute;n no ha sido del agrado de muchas empresas y lo han atacado con fiereza. En las negociaciones del TTIP, por ejemplo, <a href="https://corporateeurope.org/international-trade/2014/07/ttip-lose-lose-deal-food-and-farming" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las principales demandas de la gran industria alimentaria consist&iacute;a en eliminar dicho principio como base para la regulaci&oacute;n</a>. Sorprende m&aacute;s cuando la cr&iacute;tica al principio de precauci&oacute;n proviene de personal investigador que sostiene que la aplicaci&oacute;n de dicho principio no tiene base cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        El 13 de agosto este diario <a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/siguieramos-judicial-reciente-sentencia-glifosato_6_803229687.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaba una tribuna de opini&oacute;n sobre la condena a Monsanto a indemnizar a un jardinero con c&aacute;ncer terminal por no advertir de los riesgos del herbicida glifosato</a>. En dicho art&iacute;culo la autora, una investigadora en biotecnolog&iacute;a, pese a reconocer la controversia cient&iacute;fica sobre la seguridad del glifosato, criticaba a la Agencia Internacional de Investigaci&oacute;n sobre el C&aacute;ncer (IARC) por aplicar el principio de precauci&oacute;n (frente a otros organismos internacionales, como la Agencia Europea de Seguridad Alimentario, EFSA), tildaba a la sociedad de &lsquo;subjetiva&rsquo; y de tener &lsquo;dobre rasero&rsquo; y a los grupos ecologistas les acusaba de colocar &lsquo;injustificadamente al glifosato en el punto de mira&rsquo; sin fundamento cient&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Sorprende en primer lugar porque se desde&ntilde;an los estudios que relacionan el glifosato con el c&aacute;ncer y con alteraciones hormonales, que fueron los que llevaron a la IARC a clasificarlo como &lsquo;probable cancer&iacute;geno para las personas&rsquo;. Sorprende tambi&eacute;n que, ante las dudas sobre la seguridad de una sustancia, la respuesta de algunas personas sea que &lsquo;al no quedar demostrada la causalidad se deduce que no la hay&rsquo;, lo que se denomina falacia <em>ad ignorantium</em>. Este tipo de respuesta, m&aacute;s t&iacute;pica del paradigma obsoleto del mecanicismo que de la teor&iacute;a de sistemas, ignora que muchas veces se necesitan m&aacute;s estudios para encontrar causalidad a largo plazo por lo que no es precisamente muy cient&iacute;fica. El principio de precauci&oacute;n es un s&iacute;ntoma de madurez de la ciencia y de la incertidumbre inherente a &eacute;sta. De hecho, si a algo ense&ntilde;a la ciencia es a dudar, lo contrario est&aacute; m&aacute;s cerca del dogmatismo.
    </p><p class="article-text">
        Otra cr&iacute;tica que lanza el art&iacute;culo al ecologismo es la de confundir el glifosato con Monsanto (argumento especialmente recurrente desde ciertos sectores de la izquierda cient&iacute;fica). Es obvio que los efectos sobre la salud del glifosato son independientes de qui&eacute;n los fabrique. Pero no ayuda a la ciencia que Monsanto sea uno de los principales referentes en la investigaci&oacute;n sobre la inocuidad del glifosato. No ayuda porque, como se vio con los &lsquo;<a href="https://corporateeurope.org/food-and-agriculture/2018/03/what-monsanto-papers-tell-us-about-corporate-science" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Monsanto papers</a>', la multinacional ocult&oacute; todos los datos que apuntaban hacia los efectos perniciosos del plaguicida. Por esa misma raz&oacute;n tambi&eacute;n es controvertido que <a href="https://corporateeurope.org/food-and-agriculture/2015/11/efsa-and-member-states-vs-iarc-glyphosate-has-science-won" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la EFSA tome como v&aacute;lidos los estudios de seguridad hechos por las propias empresas</a>, que <a href="https://corporateeurope.org/efsa/2017/07/industry-edited-efsa-glyphosate-evaluation-ahead-publication" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;stas tengan acceso a los borradores de los documentos de la EFSA</a> y mucho m&aacute;s que <a href="https://corporateeurope.org/efsa/2016/04/telling-mistake" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la EFSA tenga casos de 'puertas giratorias</a>' o que <a href="https://corporateeurope.org/efsa/2017/06/recruitment-errors" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchas de las personas que la integran tengan conflictos de inter&eacute;s</a>. Por eso, no es que el ecologismo confunda al glifosato con Monsanto, sino que el hecho de que los intereses de una multinacional se entremezclen con las investigaciones cient&iacute;ficas sobre la seguridad de los productos obliga a ser m&aacute;s cauto y a aplicar a&uacute;n m&aacute;s a rajatabla el principio de precauci&oacute;n. Esto implica apostar por la investigaci&oacute;n p&uacute;blica y ajena intereses lucrativos y a esperar tanto como sea necesario, d&eacute;cadas si hace falta, hasta obtener resultados concluyentes.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, cabe recalcar que en una sociedad democr&aacute;tica el papel del mundo cient&iacute;fico es el de aportar informaci&oacute;n rigurosa, pero que las decisiones las debe tomar la ciudadan&iacute;a, lo cual implica cierta dosis de subjetividad, efectivamente, porque al final es la sociedad quien tiene que decidir qu&eacute; riesgos quiere asumir y qu&eacute; no, tras analizar dicha informaci&oacute;n. Por eso tambi&eacute;n sorprenden las cr&iacute;ticas al etiquetado sobre los riesgos que conlleva cualquier producto, sea este carne roja, aceite de freidora o tintes de pelo (productos por cierto sobre los que el movimiento ecologista tambi&eacute;n ha advertido acerca de sus efectos a la salud). Con todo, y volviendo al ejemplo inicial, es tarea de la micolog&iacute;a aportar informaci&oacute;n sobre los efectos de las setas, discrepancias incluidas, pero es la sociedad la que al final decide qu&eacute; setas comer. Y ah&iacute; la utilizaci&oacute;n del principio de precauci&oacute;n puede salvar vidas, incluso si alg&uacute;n hongo delicioso se queda sin ser probado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Rico, Koldo Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pasaria-prescindieramos-principio-precaucion_129_1976511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Aug 2018 17:53:40 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Apuntes políticos y ambientales para explicar el Brexit]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/apuntes-politicos-ambientales-explicar-brexit_132_3928671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4324d15e-92d5-48f3-b269-b210d84de630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apuntes políticos y ambientales para explicar el Brexit"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay precedentes de ninguna población que se haya marchado de un proyecto que consideraba que le beneficiase. El pueblo británico no es una excepción: la UE no le sirve porque le impone políticas neoliberales que le lesionan</p><p class="subtitle">En la medida que las políticas impuestas para "salir de la crisis" han sido regresivas desde el punto de vista social, este ha sido otro de los motivos del descontento popular</p></div><p class="article-text">
        La victoria en el refer&eacute;ndum brit&aacute;nico del no a la UE se enmarca en un contexto en el que en varios territorios centrales est&aacute;n aumentando de forma importante las posturas nacionalistas de derecha y ultraderecha. Este es el caso de Quebec, Catalu&ntilde;a, Escocia o el propio Reino Unido, pero tambi&eacute;n de Francia, Austria, Alemania u Holanda. Lejos de ser una coyuntura, son movimientos que responden al momento hist&oacute;rico actual y deben leerse conjuntamente (aunque obviamente tienen sus especificidades). Suponen grandes riesgos de regresi&oacute;n democr&aacute;tica y social, no por el hecho del proceso independentista, sino de quien lo lidera. Compartimos algunas ideas sobre las causas del auge del nacionalismo insolidario brit&aacute;nico expresado en el Brexit, que pueden ser extrapolables a otros territorios.
    </p><p class="article-text">
        No hay precedentes de ninguna poblaci&oacute;n que se haya marchado de un proyecto que consideraba que le beneficiase. El pueblo brit&aacute;nico no es una excepci&oacute;n: la UE no le sirve porque le impone pol&iacute;ticas neoliberales que le lesionan. Tambi&eacute;n porque es un proyecto que tiene cada vez menos espacio en el marco internacional, es decir, que sirve cada vez menos para mantener las posiciones de privilegio a escala mundial de las que han disfrutado las clases medias y altas brit&aacute;nicas. Ambos aspectos, han servido de trampol&iacute;n a las posiciones nacionalistas de derechas que han protagonizado la campa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La UE fue ideada por los poderes econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos dominantes, y est&aacute; detr&aacute;s de muchas de las pol&iacute;ticas que han generado tremendos problemas econ&oacute;micos, sociales y ambientales: la privatizaci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos, la liberalizaci&oacute;n del movimiento de capitales, el aumento del poder del sistema financiero, las burbujas inmobiliarias, los rescates bancarios, las deudas ilegitimas, el desmantelamiento de sectores productivos y de la agricultura familiar, el desempleo y la precarizaci&oacute;n estructurales, la liberalizaci&oacute;n del sector energ&eacute;tico dando lugar oligopolios y a la pobreza energ&eacute;tica, etc.
    </p><p class="article-text">
        Los Gobiernos brit&aacute;nicos han participado activamente en esta construcci&oacute;n de la UE neoliberal a trav&eacute;s del Consejo y de la Comisi&oacute;n Europea, como se detrae del papel de Leon Brittan y Peter Mandelson. Adem&aacute;s, el centro financiero de la City londinense ha sido clave en los procesos de liberalizaci&oacute;n de los servicios y mercados financieros. Por lo tanto, son corresponsables de esta situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo ha sido la UE quien a aplicado estas pol&iacute;ticas en Reino Unido, sino que, tanto el partido laborista como el tory, han impuesto interna (y externamente) estas medidas regresivas desde el Gobierno de Margaret Thatcher. Por lo tanto, tambi&eacute;n hay causas pol&iacute;ticas end&oacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        Estas pol&iacute;ticas han provocado el hartazgo de la gran parte de la poblaci&oacute;n, pues han causado: desempleo, pobreza, desigualdades, exclusi&oacute;n social, precariedad, recortes sociales, privatizaciones, corrupci&oacute;n, despilfarro, mala calidad ambiental, etc. Ha sido la clase humilde y trabajadora la que ha sufrido estas consecuencias, tanto dentro como fuera de la UE, frente al enriquecimiento astron&oacute;mico de las fortunas financieras en La City. Es en estas circunstancias donde el populismo de ultraderecha encuentra el caldo de cultivo para crecer, promulgando el patriotismo y el odio hacia lo diferente.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las razones pol&iacute;ticas, tambi&eacute;n las hay ambientales. Una diferencia fundamental entre unas y otras es que, mientras las pol&iacute;ticas dependen de la correlaci&oacute;n de fuerzas sociales, las ambientales no son negociables: existen l&iacute;mites f&iacute;sicos al desarrollo de este modelo econ&oacute;mico y social que estamos alcanzando.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, el Reino Unido dej&oacute; de ser exportador neto de petr&oacute;leo y gas alrededor de 2005 fruto del agotamiento de sus yacimientos. Esto ha agudizado la crisis en el pa&iacute;s brit&aacute;nico, pues los combustibles f&oacute;siles son un elemento totalmente central del crecimiento econ&oacute;mico. En la medida que las pol&iacute;ticas impuestas para &ldquo;salir de la crisis&rdquo; han sido regresivas desde el punto de vista social, este ha sido otro de los motivos del descontento popular.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, la situaci&oacute;n energ&eacute;tica brit&aacute;nica es similar a la que se est&aacute; produciendo a nivel global. Desde 2005, se ha atravesado el pico del petr&oacute;leo convencional y, posiblemente, en 2015 fue el pico de todos los l&iacute;quidos combustibles. Este es uno de los elementos centrales (pero no &uacute;nico) que explican la Gran Recesi&oacute;n actual. Esta crisis, lejos de ser coyuntural y solventable mediante medidas keynesianas o neoliberales, es estructural e insalvable: no volver&aacute; el crecimiento sostenido porque no hay base material para &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los efectos de esta Gran Recesi&oacute;n es que la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica se est&aacute; cortocircuitando y la reactivaci&oacute;n no va a volver m&aacute;s que coyunturalmente. De hecho, en 2015 fue el a&ntilde;o en el que menos intercambios de mercanc&iacute;as a nivel mundial se realizaron desde que se inici&oacute; la Gran Recesi&oacute;n en 2007/2008. En un contexto de este tipo, las pol&iacute;ticas nacionalistas insolidarias, que son las que est&aacute;n liderando los movimientos independentistas, cobran m&aacute;s sentido.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hay m&aacute;s elementos que deber&iacute;an considerarse, el Brexit ha de entenderse dentro de este contexto de pol&iacute;ticas neoliberales y crisis ambiental. Confirma que estaban en lo correcto organizaciones como Ecologistas en Acci&oacute;n, que llevan a&ntilde;os denunciado a la UE. Por ello, frente a las voces que reclaman que &ldquo;Europa es la soluci&oacute;n&rdquo;, creemos que la UE es realmente parte del problema. Sin ir m&aacute;s lejos, las elites europeas muestran su rostro &ldquo;humanitario&rdquo; al centrar su preocupaci&oacute;n por el Brexit en la ca&iacute;da de los mercados financieros, mientras miles de refugiados/as mueren o viven en condiciones infrahumanas. Estas personas son v&iacute;ctimas de la crisis final del capitalismo global y las razones de su desplazamiento tienen mucho que ver con las crisis energ&eacute;tica y clim&aacute;tica gestionadas con pol&iacute;ticas insolidarias. Sin miradas globales y complejas, estamos abocadas/os a reduccionismos xen&oacute;fobos.
    </p><p class="article-text">
        El refer&eacute;ndum brit&aacute;nico muestra que del territorio europeo requiere una transformaci&oacute;n cultural y pol&iacute;tica que atienda a las desigualdades sociales y la degradaci&oacute;n ambiental. Frente a la agenda de la derecha que ha marcado el Brexit, tenemos que construir un nuevo internacionalismo basado en valores feministas, democr&aacute;ticos, solidarios, y de justicia social y ambiental. Herramientas como el Plan B pueden ayudar a conseguirlo, siempre y cuando integren de manera profunda los l&iacute;mites del planeta. Es imprescindible desmarcarse y oponerse a los argumentos xen&oacute;fobos e insolidarios que ha esgrimido el nacionalismo ingl&eacute;s a favor de la salida del Reino Unido de la UE, pero resulta necesario entender el sufrimiento humano que est&aacute; en su base social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis González Reyes, Luis Rico, Tom Kucharz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/apuntes-politicos-ambientales-explicar-brexit_132_3928671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jun 2016 09:13:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Apuntes políticos y ambientales para explicar el Brexit]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Brexit]]></media:keywords>
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