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    <title><![CDATA[elDiario.es - Manuel Cantos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/manuel_cantos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Manuel Cantos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Legumbres, ¿solución a problemas ambientales?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/legumbres-solucion-problemas-ambientales_132_3782134.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04f89177-9222-4e5d-8f97-0d103cab26fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Legumbres, ¿solución a problemas ambientales?"></p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2016 ha sido declarado por la FAO A&ntilde;o Mundial de las Legumbres. Esta designaci&oacute;n viene motivada por una serie de causas. La primera se debe a las caracter&iacute;sticas nutricionales de los individuos de esta familia: elevados aportes de prote&iacute;nas, carbohidratos, fibra, minerales y vitaminas que, adem&aacute;s, previenen enfermedades como anemias, intolerancias alimentarias, hipercolesterolemia, diabetes, obesidad, hipertensi&oacute;n y malformaciones en determinadas fases del desarrollo embrionario. Por ello, las legumbres son la segunda familia en importancia, tras los cereales, en la agricultura mundial y esenciales en la alimentaci&oacute;n humana desde milenios, as&iacute; las lentejas (<em>Lens culinaris</em>) originarias de territorios pr&oacute;ximos a la actual Irak, se cultivan desde hace 9000 a&ntilde;os a.C..
    </p><p class="article-text">
        Recu&eacute;rdese el pasaje b&iacute;blico relativo a la venta de la primogenitura de Esa&uacute; a Jacob por un plato de lentejas (G&eacute;nesis, 25:27-34). Actualmente las legumbres son componentes b&aacute;sicos de la Seguridad Alimentaria, t&eacute;rmino definido por la FAO como &ldquo;la posibilidad en todo momento de acceso f&iacute;sico, social y econ&oacute;mico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer las necesidades alimenticias y las preferencias alimentarias para llevar una vida activa y saludable&rdquo;. Estos objetivos no se alcanzan debido al hambre cr&oacute;nica que padecen 800 millones de personas en el mundo. Adem&aacute;s, para el a&ntilde;o 2050, se prev&eacute;n nueve mil millones de habitantes en el planeta, lo que obligar&aacute; a incrementar en un 70% la producci&oacute;n agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, no s&oacute;lo las propiedades citadas justifican la dedicaci&oacute;n de este a&ntilde;o a esta familia por la FAO. Las legumbres ofrecen soluciones a grandes retos de nuestro planeta desde el punto de vista medioambiental.
    </p><h4 class="article-text">Disminuci&oacute;n de las emisiones de CO2</h4><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Agencia Estatal de Meteorolog&iacute;a (Aemet) en el per&iacute;odo 1981-2010 la media de temperaturas m&aacute;ximas en Andaluc&iacute;a se increment&oacute; en cinco grados y la de las m&iacute;nimas en tres. Las principales causantes de este calentamiento son las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), como el CO2, a las que agricultura y la explotaci&oacute;n forestal contribuyen con el 15%. Las legumbres poseen la capacidad de albergar en sus ra&iacute;ces bacterias en estructuras denominadas n&oacute;dulos.
    </p><p class="article-text">
        Durante el desarrollo de la planta en niveles elevados de CO2, los n&oacute;dulos retiran de la atm&oacute;sfera importantes cantidades de carbono. No obstante, la principal caracter&iacute;stica del n&oacute;dulo es la fijaci&oacute;n del nitr&oacute;geno atmosf&eacute;rico que las bacterias transforman en amonio, fuente de nitr&oacute;geno para la planta, que en un t&iacute;pico proceso simbi&oacute;tico ofrece a la bacteria un hogar y un suministro de energ&iacute;a constante. As&iacute;, las legumbres pueden a&ntilde;adir entre 30 y 40 kg de nitr&oacute;geno por hect&aacute;rea de terreno. En consecuencia, las legumbres no necesitan abonos nitrogenados, por tanto, la emisi&oacute;n de GEI derivados de la fabricaci&oacute;n y empleo de estos abonos, junto a una mayor absorci&oacute;n de CO2, redunda en una significativa disminuci&oacute;n de las emisiones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La FAO (2002) indica que de los aproximadamente 1400 millones de Km3 de agua existente en nuestro planeta, el 97.5% es salina, si consideramos que el 1.76% es agua dulce secuestrada en glaciares o casquetes polares y el 0.77% aguas subterr&aacute;neas de extremadamente dif&iacute;cil acceso, tenemos que el agua dulce disponible es el 0.01% y distribuida muy irregularmente siendo extremadamente escasa en gran parte de &Aacute;frica, Asia y Centro y Sur de Am&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Las leguminosas necesitan menos agua para su desarrollo que otras fuentes de prote&iacute;nas. Seg&uacute;n la FAO (2016) para obtener 1 kg de lentejas hacen falta 50 litros de agua, mientras que para obtener el mismo peso de pollo se necesitan 4325 litros, 5520 para el caso del cordero y hasta 13000 litros para obtener 1 kg de carne de ternera, las cifras no necesitan m&aacute;s comentarios. Adem&aacute;s las leguminosas son de crecimiento lento durante sus primeras etapas permitiendo a los cultivos aleda&ntilde;os arraigar y florecer, combatiendo la erosi&oacute;n y agotamiento del suelo.
    </p><h4 class="article-text">Alimentos de larga conservaci&oacute;n</h4><p class="article-text">
        Asimismo, no se debe olvidar que 10 gramos de suelo maduro albergan 1016 microorganismos que se benefician directamente de las leguminosas disponiendo de nitr&oacute;geno y de hasta 5000 litros por hect&aacute;rea y d&iacute;a de hidr&oacute;geno. Por otro lado, hasta un tercio de los alimentos producidos para consumo humano se pierden o se desperdician. Las legumbres son alimentos de larga conservaci&oacute;n, lo que significa que, una vez almacenadas, pueden durar a&ntilde;os sin perder su valor nutricional.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ciertas tendencias sociales que menoscaban las evidentes ventajas alimenticias de las legumbres, consider&aacute;ndolas alimento de rango social bajo frente a la prote&iacute;na c&aacute;rnica, los argumentos expuestos en materias medioambiental, nutricional y sanitaria priorizan claramente su cultivo y consumo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Cantos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/legumbres-solucion-problemas-ambientales_132_3782134.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Oct 2016 16:13:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Legumbres, ¿solución a problemas ambientales?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[FAO,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vid silvestre contra el cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/vid-silvestre-cambio-climatico_132_3900118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a617be7c-bde2-4f30-b1b5-7cb2d2211c4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vid silvestre contra el cambio climático"></p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a asistimos en los medios de comunicaci&oacute;n al debate del recorrido futuro que puede tener el cambio clim&aacute;tico y de la mayor o menor responsabilidad del hombre en este proceso. Recuerdo el comentario de un querido colega que en cierta ocasi&oacute;n me manifest&oacute; que la huella del hombre en la naturaleza quedar&iacute;a como parte de un estrato m&aacute;s en la serie temporal de facies geol&oacute;gicas, ya que el hombre, cuando fuera &ldquo;demasiado molesto&rdquo;, ser&iacute;a eliminado como lo fueron en su momento los dinosaurios.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, y mientras esa profec&iacute;a se hace o no realidad, lo cierto es que desde la invenci&oacute;n de la m&aacute;quina de vapor por Watt en 1769 la intervenci&oacute;n del hombre en los procesos naturales viene siendo relevante, hasta el punto de que ya se propone denominar a la presente era geol&oacute;gica como &ldquo;Antroposceno&rdquo;. Se puede debatir sobre si el cambio clim&aacute;tico es un proceso c&iacute;clico en las &ldquo;edades de la tierra&rdquo; o si es provocado por el hombre y, en consecuencia, posible de revertir, pero mientras tanto existen ya claros indicadores de que el cambio, inducido a no por los humanos, est&aacute; ocurriendo y, en consecuencia, se hace necesario tomar medidas preventivas para paliar las probables adversidades venideras.
    </p><p class="article-text">
        La viticultura es una de las principales industrias mundiales. El clima ejerce, probablemente, el efecto m&aacute;s decisivo en la capacidad de una zona para producir uva y vino de calidad. Desde inicios del siglo XX la temperatura media del planeta ha aumentado 0.9oC y alrededor de dos tercios de este ascenso ocurre desde 1960. Para el ciclo vegetativo de la vid el aumento ha sido de aproximadamente 1.7 oC. La vid se desarrolla en un rango muy estrecho de temperatura, alrededor de 10oC, aunque hay variedades, como Pinot Noir, donde variaciones de &plusmn;2 oC pueden afectar su cultivo.
    </p><h4 class="article-text">Alteraciones metereol&oacute;gicas</h4><p class="article-text">
        Las precipitaciones anuales y estacionales son muy variables, con episodios de sequ&iacute;a estival m&aacute;s pronunciados, que originan unas zonas m&aacute;s secas y otras m&aacute;s h&uacute;medas. Adem&aacute;s, el n&uacute;mero de d&iacute;as de heladas es menor. Todo ello adelanta y acorta el ciclo fenol&oacute;gico de la vid. Asimismo, estos cambios agravan enfermedades ya existentes e inducen nuevas afecciones para el vi&ntilde;edo a las que se unen la erosi&oacute;n y los cambios de fertilidad del suelo. Estas alteraciones afectan tambi&eacute;n al vino, ya que peque&ntilde;os cambios estacionales marcan la diferencia entre un vino pobre, bueno o excelente. Temperaturas superiores a las habituales originan sobremaduraci&oacute;n del fruto, baja acidez, altos contenidos en az&uacute;car y alcohol y aromas alterados.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, regiones consideradas de baja calidad para la vid se tornar&iacute;an productoras, mientras que otras, tradicionalmente vit&iacute;colas, quedar&iacute;an marginales para la viticultura.  
    </p><p class="article-text">
        Una de las estrategias para paliar esta situaci&oacute;n es la obtenci&oacute;n de variedades o portainjertos m&aacute;s tolerantes a estos efectos. Las poblaciones silvestres de vid, <em>Vitis vinife</em>ra L. subespecie <em>sylvestris</em>, se consideran el antecesor dioico, es decir con flores masculinas y femeninas, de las variedades de cultivo hermafroditas, <em>Vitis vinifera</em> L. subespecie <em>sativa</em> aparecidas por mutaci&oacute;n y seleccionadas por el hombre. La vid silvestre se considera especie amenazada desde 1997 seg&uacute;n la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (IUCN) debido, en gran parte, al fuerte desarrollo agr&iacute;cola y urbano, junto a la proliferaci&oacute;n de obras p&uacute;blicas.
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        La vid silvestre, como planta no seleccionada por el hombre para la viticultura a&uacute;n conserva una importante diversidad gen&eacute;tica global, por lo que puede conferir a las variedades de cultivo una mayor tolerancia frente a estreses bi&oacute;ticos y abi&oacute;ticos. El grupo de Propagaci&oacute;n y Nutrici&oacute;n Vegetal del IRNAS-CSIC ha seleccionado material vegetal muy tolerante a suelos excesivamente calizos a partir de individuos de una poblaci&oacute;n cordobesa de vid silvestre desarrollada sobre un suelo hiperc&aacute;lcico en su h&aacute;bitat natural.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, en prospecciones llevadas a cabo junto a miembros de la Universidad de Sevilla, se ha localizado una nueva poblaci&oacute;n de vid silvestre a orillas del R&iacute;o Agrio, en la cuenca del Guadiamar que baja de la zona minera de Aznalc&oacute;llar afectada por el vertido t&oacute;xico del a&ntilde;o 1998 y, por consiguiente, desarrollada en un suelo cargado de metales pesados, entre ellos cobre. Plantas de esta poblaci&oacute;n han demostrado alta tolerancia al sulfato de cobre con lo estar&iacute;an mejor adaptadas a suelos con niveles excesivos de cobre procedente de su uso tradicional como fungicida en enfermedades caracter&iacute;sticas de la vid como el mildiu. Plantas de otra poblaci&oacute;n cordobesa presentan mayor tolerancia a suelos salinos frente a portainjertos considerados muy tolerantes en regiones vitivin&iacute;colas de California y Australia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Cantos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/vid-silvestre-cambio-climatico_132_3900118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jul 2016 16:55:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vid silvestre contra el cambio climático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viticultura,Plantas]]></media:keywords>
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