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    <title><![CDATA[elDiario.es - Francisco J. Bastida]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/francisco_j_bastida/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Francisco J. Bastida]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Rajoy y su desahucio de la Moncloa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/rajoy-desahucio-moncloa_129_3899951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0ea315a-6f3e-4b3c-9899-ba60d2aea923_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, atraviesa las puertas de dependencias del Palacio de La Moncloa. / Foto: EFE/Sergio Barrenechea."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España no hay elecciones presidenciales, rige un sistema parlamentario, y no tiene por qué convertirse en presidente del Gobierno el líder del partido que ganó las elecciones</p></div><p class="article-text">
        Se acepta como un dato incontestable que Rajoy gan&oacute; las elecciones. En sentido metaf&oacute;rico y como cabeza m&aacute;s visible del PP, partido que gan&oacute; en n&uacute;mero de votos y de esca&ntilde;os, puede admitirse la afirmaci&oacute;n, pero en t&eacute;rminos parlamentarios no es as&iacute;. Si las elecciones en Espa&ntilde;a fuesen para elegir presidente del Gobierno, con los resultados del 20D en una primera vuelta habr&iacute;a ganado Rajoy, pero en una segunda, a la que pasasen los dos candidatos m&aacute;s votados en la primera, el ganador ser&iacute;a S&aacute;nchez si unieran su fuerzas los partidos de izquierda, y con m&aacute;s claridad aun si el incentivo principal fuera que no siguiese como presidente Mariano Rajoy.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a no hay elecciones presidenciales, rige un sistema parlamentario, y no tiene por qu&eacute; convertirse en presidente del Gobierno el l&iacute;der del partido que gan&oacute; las elecciones, sino aquel candidato que consiga m&aacute;s apoyos de los diputados del Congreso. Todos los l&iacute;deres pol&iacute;ticos pretenden revestirse de un halo presidencialista, aunque vivan en un sistema parlamentario; el problema es que en este sistema ese ego no encuentra el dr&aacute;stico freno que aporta un sistema presidencial de elecci&oacute;n a dos vueltas. El fracaso del 20D, con un Mariano Rajoy de permanente presidente en funciones, se debe en gran parte a que en la negociaci&oacute;n a tres bandas -PSOE, Podemos y Ciudadanos-. Pablo Iglesias jug&oacute; con la baraja parlamentaria de negociar un inasumible acuerdo de gobierno para, en realidad, confrontar su liderazgo presidencial con Pedro S&aacute;nchez, pensando en un posible sorpasso el 26J. &Eacute;ste, a su vez, puso sobre el tapete la baraja presidencial para sentenciar que votar en su contra era igual a mantener a Mariano Rajoy en la presidencia del Gobierno. Tras el 26J, los l&iacute;deres pol&iacute;ticos siguen con esa din&aacute;mica presidencialistas que tanto le gusta a ellos y a los medios de comunicaci&oacute;n. Para unos, Rajoy tiene que ser el nuevo presidente, porque gan&oacute; las elecciones. Para otros, como Pablo Iglesias y en directa alusi&oacute;n al PSOE, abstenerse ahora en una investidura presidencial de Rajoy es convertirse en socio del PP. Habr&iacute;a que recordarle que ese mismo argumento podr&iacute;a aplic&aacute;rsele a &eacute;l en la votaci&oacute;n en contra de la investidura presidencial de Pedro S&aacute;nchez y nos habr&iacute;amos ahorrado unas elecciones y seguramente un nuevo gobierno del PP.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados del 26J hacen pr&aacute;cticamente imposible un gobierno en torno al PSOE y todos los grupos abominan de unas terceras elecciones. Tambi&eacute;n se descarta un gobierno de gran coalici&oacute;n PP+PSOE. Con estas premisas parece l&oacute;gico que gobierne el PP en minor&iacute;a, pero eso no quiere decir que no se pueda elegir al presidente del Gobierno. Si algo se ha cuestionado en las elecciones del 20D y del 26J es la dignidad pol&iacute;tica de Mariano Rajoy para ser presidente. Al margen ya de la pol&iacute;tica de recortes sociales llevada acabo en estos cuatro a&ntilde;os, la oposici&oacute;n le ha incapacitado para continuar en el cargo por su reiterada complacencia con la corrupci&oacute;n en su partido, por su indecente protecci&oacute;n personal a los implicados, por el uso partidista de las instituciones, singularmente del Tribunal Constitucional, e incluso por mantener en su cargo de Ministro del Interior a alguien que utiliz&oacute; sus privilegiados medios para perseguir a los adversarios pol&iacute;ticos, o sea, a un delincuente, cuya inocencia hay que presumirla desde el punto de vista procesal, pero no pol&iacute;ticamente a la vista de las grabaciones divulgadas.
    </p><p class="article-text">
        Previo a un desacuerdo con las pol&iacute;ticas del PP, el veto de la oposici&oacute;n a Mariano Rajoy ha sido un veto a su persona como dirigente pol&iacute;tico. Las pol&iacute;ticas son negociables, los vetos personales no. Rivera dilapida su caudal de credibilidad e inicia un camino de perdici&oacute;n si niega lo evidente y cae en la mentira de afirmar que nunca vet&oacute; a Rajoy para continuar en la Moncloa. Directamente le dijo en el debate televisado que diese un paso atr&aacute;s, que hab&iacute;a en el PP gente limpia que pod&iacute;a asumir el liderazgo. La mentira se la debe dejar a los viejos pol&iacute;ticos como Felipe Gonz&aacute;lez, al que habr&iacute;a que preguntarle qu&eacute; parte del NO de S&aacute;nchez y del PSOE a Rajoy no ha entendido. No siempre es f&aacute;cil cumplir las promesas electorales, pero &eacute;sta lo es.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que para ahuyentar el drama de unas terceras elecciones haya que abstenerse y dar paso a un gobierno del PP, pero eso no implica dar paso a Rajoy y a su manera de hacer o no hacer las cosas. Desde el punto de vista parlamentario, el gobierno ser&aacute; del PP, aunque su pol&iacute;tica al estar en minor&iacute;a no ser&aacute; igual a la de los cuatro &uacute;ltimos a&ntilde;os. Pero, desde el punto de vista presidencial, el gobierno no tiene por qu&eacute; estar dirigido por Rajoy y est&aacute; en la mano de la oposici&oacute;n conseguirlo. Si la promesa electoral de desahuciar a Rajoy de la Moncloa fuese firme, la ronda de contactos que &eacute;ste acaba de mantener con los dem&aacute;s l&iacute;deres pol&iacute;ticos tendr&iacute;a que servirle para ser consciente de que &eacute;l es un estorbo para la formaci&oacute;n del gobierno.
    </p><p class="article-text">
        En tal caso deber&iacute;a facilitarle la tarea al Rey y proponer a otro candidato de su partido. Mantenerse enrocado en su posici&oacute;n de no hacer nada, como tras el 20D, expondr&iacute;a al Rey a actuar m&aacute;s all&aacute; del comedido impulso institucional que le reserva la Constituci&oacute;n para proponer un candidato a la Presidencia del Gobierno. No parece probable que S&aacute;nchez recoja en esta ocasi&oacute;n el guante para reeditar un fracaso m&aacute;s sonoro que el anterior, as&iacute; que, salvo que Rajoy se quite de en medio, al Rey no le quedar&aacute; m&aacute;s soluci&oacute;n que obligarle a someterse a la investidura. Para ello, tendr&iacute;a que comunicar formalmente al presidente del Congreso el nombre de Rajoy como candidato. El presidente deber&aacute; convocar al Pleno, que proceder&aacute; al debate de investidura y a la posterior votaci&oacute;n. Si la oposici&oacute;n cumple su promesa del NO a Rajoy, &eacute;ste cosechar&aacute; m&aacute;s votos en contra que a favor y el Rey, seg&uacute;n el art. 99 de la Constituci&oacute;n, deber&aacute; hacer una nueva propuesta, que tendr&iacute;a que recaer en otro candidato sugerido por el PP y que no suscitase el rechazo personal de Rajoy. A partir de aqu&iacute; es cuando los partidos podr&iacute;an valorar su apoyo al nuevo candidato (caso, por ejemplo, de C&rsquo;s) o la abstenci&oacute;n (caso del PSOE) como mal menor ante el peligro de nuevas elecciones, y con el horizonte de un gobierno necesitado de pactos y de una oposici&oacute;n que unida puede impulsar una legislaci&oacute;n distinta a la proyectada por el Gobierno. Tras el 26J, para la oposici&oacute;n no es un fracaso que haya un gobierno del PP; ese fiasco ya se produjo tras el 20D. Pero ser&aacute; un fracaso si no es capaz de desahuciar de la Moncloa a Mariano Rajoy. Para ello no hay que consultar a las bases, basta con asumir la responsabilidad contra&iacute;da con los votantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco J. Bastida]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/rajoy-desahucio-moncloa_129_3899951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jul 2016 18:39:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Mariano Rajoy,PP - Partido Popular,Elecciones Generales 2016,Moncloa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Financiación de los partidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/financiacion-partidos_129_3891957.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La Ley establece una financiación periódica anual haya o no elecciones sólo para los partidos políticos con representación en el Congreso de los Diputados. ¿Qué sucede con los partidos en su funcionamiento regional y municipal?</p></div><p class="article-text">
        eldiario.es inform&oacute; hace unos d&iacute;as de lo que denomin&oacute;<a href="http://www.eldiario.es/politica/Ciudadanos-mercantiles-municipales-facturarles-servicios_0_536146706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una estructura de franquicia del partido Ciudadanos&nbsp;para cobrar por servicios a sus grupos municipales</a>. Dicho en pocas palabras, los grupos municipales reciben una subvenci&oacute;n p&uacute;blica anual para su funcionamiento y Ciudadanos se constituy&oacute; en una sociedad de servicios para sus grupos municipales, ya sea para proveerles de locales y medios. Con tal motivo el partido emitir&aacute; facturas que permitir&aacute;n a los grupos justificar ante el ayuntamiento el destino de la subvenci&oacute;n recibida. Esto en s&iacute; no es una ilegalidad y, en una interpretaci&oacute;n ben&eacute;vola, incluso podr&iacute;a ser una buena pr&aacute;ctica, porque permitir&iacute;a ver con claridad en qu&eacute; se gasta el grupo municipal (o el grupo parlamentario) la subvenci&oacute;n p&uacute;blica que recibe. Quiz&aacute; los inconvenientes jur&iacute;dicos sean de otra &iacute;ndole. Por ejemplo, c&oacute;mo puede ser prestatario un grupo pol&iacute;tico municipal (o parlamentario), que carece de personalidad jur&iacute;dica o c&oacute;mo puede eludir el impuesto de Sociedades un partido que se convierte en una sociedad prestadora de servicios en competencia comercial. Siendo menos ben&eacute;volos, podr&iacute;a tratarse de una forma de crear chiringuitos interpuestos para sacar provecho de esa clientela cautiva.
    </p><p class="article-text">
        Como queda dicho, no es una ilegalidad que las subvenciones a los grupos parlamentarios y a los grupo pol&iacute;ticos municipales se contabilicen como subvenciones a los respectivos partidos, lo cual no exime a dichos grupos de tener que justificar documentalmente ante el parlamento o ante el ayuntamiento en qu&eacute; han gastado la subvenci&oacute;n. La f&oacute;rmula de Ciudadanos es, al menos en apariencia, un intento de vincular ese gasto realizado por el partido con el concreto funcionamiento parlamentario o municipal del grupo. Sin embargo, el sistema de franquicia obligando a gastar toda la subvenci&oacute;n en servicios suministrados por el partido no deja de ser, en el mejor de los casos, una manera de financiar econ&oacute;micamente al partido.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta clave es: &iquest;deben seguir siendo las subvenciones a los grupos parlamentarios y municipales una de las fuentes de financiaci&oacute;n p&uacute;blica de los partidos? La respuesta es que no, porque la subvenci&oacute;n debe estar ligada a la actividad propia del grupo, no a gastos del partido, como el alquiler o la compra de sus sedes. Ahora bien, esto se produce, en gran parte, porque los partidos pol&iacute;ticos est&aacute;n mal financiados, sobre todo los peque&ntilde;os. El meollo de la cuesti&oacute;n est&aacute; en que, fuera de la compensaci&oacute;n por gastos electorales, la Ley establece una financiaci&oacute;n peri&oacute;dica anual no condicionada (haya o no elecciones) s&oacute;lo para los partidos pol&iacute;ticos con representaci&oacute;n en el Congreso de los Diputados. &iquest;Qu&eacute; sucede con los partidos en su funcionamiento regional y municipal? La Ley prev&eacute; la posibilidad (s&oacute;lo la posibilidad) de que las Comunidades Aut&oacute;nomas fijen tambi&eacute;n subvenciones anuales no condicionadas a los partidos con representaci&oacute;n en su parlamento auton&oacute;mico, y niega que puedan hacer lo mismo los Ayuntamientos en relaci&oacute;n con los partidos que tengan concejales en el consistorio municipal.
    </p><p class="article-text">
        Muchas Comunidades Aut&oacute;nomas no han aprobado tales subvenciones anuales directas a los partidos. Por tanto, la &uacute;nica fuente p&uacute;blica, desligada de gastos electorales, que tendr&iacute;an los partidos en su cotidiana actividad regional y municipal ser&iacute;a la cantidad que les remitan desde su sede central los partidos con representaci&oacute;n en el Congreso. De ah&iacute; que acaben siendo cruciales para los partidos de &aacute;mbitos regional o local las subvenciones que los parlamentos auton&oacute;micos y que los ayuntamientos aprueben para los grupos de representantes. En definitiva, la Ley admite que este tipo de subvenciones para el buen funcionamiento de los grupos parlamentarios y municipales se trasvase a los partidos y que &eacute;stos emitan facturas de gastos que se imputan al respectivo grupo parlamentario o municipal, tengan que ver o no con su directa actividad representativa.
    </p><p class="article-text">
        Lo l&oacute;gico ser&iacute;a arbitrar una adecuada financiaci&oacute;n p&uacute;blica anual de los partidos en sus tres niveles de actuaci&oacute;n, estatal, regional y local, pero ser&iacute;an de dif&iacute;cil aceptaci&oacute;n popular estas partidas presupuestarias en beneficio de unas organizaciones pol&iacute;ticas que son imprescindibles para la vida democr&aacute;tica, pero que gozan de poco cr&eacute;dito ciudadano. Esto provoca que los partidos decidan continuar con un sistema de financiaci&oacute;n p&uacute;blica que cada vez tiene m&aacute;s flecos de los que colgar nuevas partidas y que son fuente de corruptelas. Adem&aacute;s del ya comentado, uno de ellos lo constituyen las subvenciones a fundaciones de &aacute;mbito nacional y regional creadas por los partidos; unas cantidades que fluct&uacute;an en funci&oacute;n de si se est&aacute; en el gobierno o en la oposici&oacute;n y no de la calidad y cantidad de sus actividades.
    </p><p class="article-text">
        Otro es, &ldquo;la asignaci&oacute;n anual para sufragar los gastos de seguridad en los que incurran los partidos pol&iacute;ticos para mantener su actividad pol&iacute;tica e institucional&rdquo;. Esta subvenci&oacute;n pod&iacute;a tener sentido ante la amenaza terrorista de ETA, pero hoy tiene dif&iacute;cil fundamento, y m&aacute;s a&uacute;n si se tiene en cuenta que la cantidad subvencionada no est&aacute; en funci&oacute;n del grado de la potencial amenaza para concretos partidos o dirigentes, sino en funci&oacute;n del n&uacute;mero de esca&ntilde;os y de votos obtenidos por cada partido pol&iacute;tico en las &uacute;ltimas elecciones al Congreso. En el BOE del pasado 16 de julio se public&oacute; la resoluci&oacute;n que asigna esta subvenci&oacute;n semestral, detallando incluso en los casos de coalici&oacute;n electoral qu&eacute; cantidad diferente le corresponde a cada socio de la coalici&oacute;n (parece que en estos casos el voto no es secreto y que el ministerio del Interior sabe qui&eacute;n era el destinatario concreto del voto dirigido a la coalici&oacute;n electoral). En total casi 720.000 euros de subvenci&oacute;n en seguridad en el primer semestre del a&ntilde;o, o sea, casi 1.500.000 euros al a&ntilde;o. Y todos los partidos callados sin dar explicaciones de la necesidad de una seguridad tan costosa como in&uacute;til.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco J. Bastida]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/financiacion-partidos_129_3891957.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Jul 2016 17:24:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Financiación de los partidos]]></media:title>
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