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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alejandro Inurrieta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alejandro_inurrieta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alejandro Inurrieta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La política de vivienda solo genera frustración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/politica-vivienda-genera-frustracion_129_13164815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/851d6e97-5765-4de7-a10e-1b9e40cc59a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La política de vivienda solo genera frustración"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que sigue siendo una asignatura pendiente en España es tratar a la vivienda como bien de uso y no como bien de inversión, asignatura ya perdida para siempre, porque el germen de especulación y formación de precios en base a las expectativas de mercado hace imposible el control real de precios</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de Pedro S&aacute;nchez, al igual que las CCAA, vive instalado en anuncios en materia de vivienda, con cifras mareantes de supuestas nuevas viviendas, pero a la postre el ciudadano solo ve especulaci&oacute;n, inflaci&oacute;n de precios, desahucios y expulsi&oacute;n de vecinos en los barrios de las grandes ciudades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que la pol&iacute;tica de vivienda es una materia competencia exclusiva de las CCAA, pero este Gobierno ha intentado suplantar la inacci&oacute;n de las mismas con la creaci&oacute;n de un Ministerio de Vivienda y una serie de iniciativas legislativas, como la Ley de Vivienda,&nbsp;la dotaci&oacute;n de un fondo espec&iacute;fico para la construcci&oacute;n de inmuebles, un PERTE de vivienda industrializada y, ahora, el &uacute;ltimo Plan de Vivienda de la legislatura.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todas estas iniciativas han fracasado en el objetivo de favorecer el acceso a una vivienda accesible en alquiler para grandes colectivos, j&oacute;venes, familias vulnerables, entre otros, dado que el parque de vivienda p&uacute;blica en alquiler sigue siendo magro y no tiene visos de alcanzar la media europea, un 9%, al finalizar el periodo legislativo actual.
    </p><p class="article-text">
        Hay que reconocer que las CCAA, verdaderas responsables de la pol&iacute;tica de vivienda,&nbsp;solo se han dedicado a poner trabas a las iniciativas gubernamentales, eso s&iacute;, cogiendo los fondos que les transfiere el Estado, pero utiliz&aacute;ndolos de forma torticera, como el caso de Madrid. En esta CCAA, el denostado Plan Vive solo ha podido entregar 5.000 viviendas, de &iacute;nfima calidad, con graves desperfectos, y con precios, en algunos casos, que superan los 1.000&euro;/mes de alquiler. Adicionalmente, los umbrales de renta los han elevado hasta 60.000&euro;/a&ntilde;o, por lo que, al igual que en Alicante, se han beneficiado colectivos en absoluto necesitados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El otro frente pol&iacute;tico que ha dejado inerte la pol&iacute;tica de vivienda del Gobierno central ha sido la declaraci&oacute;n de zonas tensionadas. Solo Catalu&ntilde;a y, parcialmente, Navarra o Euskadi y alguna ciudad gallega, han puesto en marcha los mecanismos de control de precios de alquiler con resultados muy pobres, lo que genera una sensaci&oacute;n de frustraci&oacute;n en amplias capas de la poblaci&oacute;n. A esto se une tambi&eacute;n que las propias CCAA han boicoteado la puesta en marcha del bono alquiler joven, de modo que miles de personas no pueden disfrutar del mismo, por incapacidad y mala fe de los gobiernos auton&oacute;micos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las cifras de incremento de precios de alquiler y compra no dejan de crecer, restando brillo a las buenas cifras macroecon&oacute;micas y comi&eacute;ndose gran parte de las mejoras salariales, lo que obliga a miles de compatriotas a tener que vivir en pisos y habitaciones compartidas, o en caravanas, como les pasa a muchos funcionarios p&uacute;blicos en Baleares y otras localizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Frente a toda esta energ&iacute;a vac&iacute;a de contenido real, la realidad legislativa es que la normativa sobre Socimis no ha sido derogada, los grandes fondos siguen haciendo acopio de propiedades en gran parte de barrios de las grandes ciudades, ya incluso llegado a los de renta m&aacute;s baja. Esta intrusi&oacute;n en el tejido poblacional est&aacute; dejando a los distintos ejecutivos sin margen de actuaci&oacute;n y sin que la pol&iacute;tica de construcci&oacute;n masiva, que nunca llega, pueda ya influir en la distribuci&oacute;n y fijaci&oacute;n de poblaci&oacute;n en buena parte del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que sigue siendo una asignatura pendiente en Espa&ntilde;a es tratar a la vivienda como bien de uso y no como bien de inversi&oacute;n, asignatura ya perdida para siempre, por lo que el germen de especulaci&oacute;n y formaci&oacute;n de precios en base a las expectativas de mercado hace imposible el control real de precios, incluso en el supuesto de que la Ley de Vivienda se cumpliera.
    </p><p class="article-text">
        Los grandes <em>lobbies </em>del sector inmobiliario, han penetrado en los distintos ejecutivos regionales, pero tambi&eacute;n en el central, y ya son due&ntilde;os de las tendencias en materia de vivienda, obteniendo suelos gratis, como en Madrid, para hacer vivienda supuestamente protegida, sabiendo que podr&aacute;n desclasificarla en pocos a&ntilde;os para hacer caja. En el mercado de la vivienda, la ley de oferta y demanda no funciona, dado que es la demanda la mueve los precios al alza en un contexto de oferta r&iacute;gida que ning&uacute;n Plan de Vivienda puede alterar. El nuevo Plan de Vivienda anunciado, dotado con 7.000 millones, podr&iacute;a en el mejor de los casos a&ntilde;adir al parque unas 95.000 viviendas nuevas, cifra rid&iacute;cula ante las necesidades reales, que el Banco de Espa&ntilde;a cifra en unas 650.000. Y muy por debajo de los siete millones de viviendas p&uacute;blicas que nos llevar&iacute;an a tener un 30% de vivienda social y emular las mejores pr&aacute;cticas europeas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este grado de frustraci&oacute;n social con la pol&iacute;tica de vivienda, que explica gran parte de la desaz&oacute;n hacia la pol&iacute;tica, no va a desaparecer con el nuevo Plan de Vivienda, que, por otra parte, es un veh&iacute;culo de financiaci&oacute;n que lleva con nosotros muchos a&ntilde;os. Apenas hay novedades, salvo el incremento del bono de alquiler para j&oacute;venes -que seguir&aacute; frustrando a los potenciales adjudicatarios-, una dotaci&oacute;n presupuestaria mayor para las CCAA, y una cl&aacute;usula anti especulaci&oacute;n que el Ejecutivo sabe que no se va a cumplir porque el Tribunal Constitucional ya se ha encargado de delimitar qui&eacute;nes tienen las competencias en materia de clasificaci&oacute;n de vivienda p&uacute;blica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras todo esto ocurre, los grandes proyectos como la Operaci&oacute;n Campamento de Madrid siguen languideciendo y dando la raz&oacute;n a quienes pensamos que solo la intervenci&oacute;n decidida en el mercado a corto plazo,&nbsp;la supresi&oacute;n de las ventajas fiscales a las Socimis, la construcci&oacute;n modular masiva y la imposici&oacute;n de impuestos sobre el suelo ocioso pueden provocar un cambio de rumbo en el mercado de la vivienda.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En resumen, el nuevo Plan de Vivienda apenas aporta nada estructural al tr&aacute;gico problema que nos asola. La especulaci&oacute;n y la vivienda como bien de inversi&oacute;n han ganado la batalla y as&iacute; lo reconocen en privado la cantidad ingente de rentistas que cada vez m&aacute;s han colonizado gran parte de la poblaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, muchos de ellos y ellas sentados en el Congreso, en los Parlamentos y tambi&eacute;n en el Consejo de Ministros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/politica-vivienda-genera-frustracion_129_13164815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 19:52:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La política de vivienda solo genera frustración]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los liberales rescatan la autarquía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/liberales-rescatan-autarquia_129_12191162.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88d66835-007f-4e22-8bc1-e8ae65126fe2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los liberales rescatan la autarquía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada año salen de la UE 300.000 millones de euros hacia EEUU, lo que les permite financiar su déficit corriente y alimenta su inversión. Es momento de ofrecer una rentabilidad económica y financiera a este capital para que se quede en la UE y se invierta en sectores claves, como la educación, empleo, transporte y ciencia</p></div><p class="article-text">
        Las autoridades de EEUU han estrenado un nuevo paradigma econ&oacute;mico que consiste en devolvernos a las catacumbas del siglo XIX en materia de comercio internacional. La extra&ntilde;a mezcla entre la oligarqu&iacute;a extractiva, que ahora es la que sostiene al Ejecutivo de Trump, el proletariado industrial venido a menos y los agricultores subvencionados han descubierto que la mejor forma de alcanzar el &eacute;xtasis es sustituir todas las importaciones y consumir solo lo que se produce dentro de sus fronteras.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La f&oacute;rmula ideada para llevar a cabo este disparate econ&oacute;mico es comenzar a gravar con aranceles las importaciones de pr&aacute;cticamente todo el mundo, salvo, sorprendentemente de Rusia o Corea del Norte. La amenaza de colonizaci&oacute;n econ&oacute;mica por parte de los p&eacute;rfidos europeos o asi&aacute;ticos resulta una tomadura de pelo en una econom&iacute;a que sostiene un d&eacute;ficit comercial al 2,8%, con ingentes entradas de capital, lo que da idea de la confianza que tiene el resto del mundo en la divisa estadounidense y en su econom&iacute;a en general.
    </p><p class="article-text">
        Estas medidas se toman en un contexto de fortaleza del empleo en EEUU, casi en pleno empleo, y con un crecimiento de alrededor del 3%. Solo la inflaci&oacute;n ha perseverado por encima de los est&aacute;ndares, algo que ha ocurrido en el resto del mundo, por una serie de acontecimientos ex&oacute;genos que nada tiene que ver con la magnitud del desequilibrio comercial, que ya es end&eacute;mico en EEUU.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El principal problema del sector exterior en EEUU tiene que ver con la fortaleza del d&oacute;lar que responde a una situaci&oacute;n de poder de la divisa verde como moneda refugio, por un lado,&nbsp; y como moneda de intercambio en el mercado de petr&oacute;leo. As&iacute; mismo, la pulsi&oacute;n compradora de las familias en EEUU, junto a un cambio en los gustos del consumidor,&nbsp; ha generado una elevada propensi&oacute;n a la importaci&oacute;n, dado que EEUU es muy ineficiente en la producci&oacute;n de m&uacute;ltiples bienes, lo que sin duda ha posibilitado la invasi&oacute;n de productos procedentes de Asia, pero tambi&eacute;n de la UE. La progresiva deslocalizaci&oacute;n de la industria, especialmente del autom&oacute;vil o tecnol&oacute;gica, responde a la b&uacute;squeda de mercados con costes de materia prima y laborales m&aacute;s bajos, que ha disparado la desigualdad y la explotaci&oacute;n de mano de obra en pa&iacute;ses como la India, Bangladesh o Taiwan. La posible soluci&oacute;n a la vuelta de estas empresas a EEUU ser&iacute;a que trabajen los menores de 14 a&ntilde;os, algo que se ha propuesto desde Florida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este &oacute;rdago a la globalizaci&oacute;n, curiosamente desde una administraci&oacute;n republicana, conservadora y ultraliberal en lo econ&oacute;mico, podr&iacute;a tener sentido ya que sus efectos colaterales, en formas de explotaci&oacute;n, desigualdad y extracci&oacute;n de rentas de los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres, son manifiestos, pero las soluciones propuestas son grotescas y, sobre todo, contrarias a lo que se busca. La inc&oacute;gnita que le falt&oacute; a Trump en el despliegue de su tabl&oacute;n de anuncios fue la ecuaci&oacute;n financiera y de financiaci&oacute;n. Gran parte de esos d&oacute;lares que se dejan en otros pa&iacute;ses vuelven a EEUU en forma de inversi&oacute;n de capitales, lo que les permite desde hace d&eacute;cadas invertir una cantidad muy superior a su ahorro interno, dado que sus activos financieros son mucho m&aacute;s rentables que los del resto del mundo, especialmente los europeos. Ello ha llevado sistem&aacute;ticamente a una apreciaci&oacute;n del d&oacute;lar, lo que ha perjudicado el desempe&ntilde;o comercial de las empresas de EEUU.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este desconocimiento tan palmario de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica internacional est&aacute; detr&aacute;s de la f&oacute;rmula estramb&oacute;tica que se ha inventado para calcular el nivel de aranceles a cada parte del mundo. Por un lado, penaliza a pa&iacute;ses muy pobres como Lesoto, porque exporta muchos diamantes, o a un archipi&eacute;lago franc&eacute;s en Terranova que inunda de marisco las mesas de las familias y restaurantes en la Sexta Avenida. Al final, ha parido una cifra a todas luces falsa, como es asegurar que el nivel de aranceles de la UE es del 39%, &uacute;nicamente por el cociente entre el d&eacute;ficit comercial dividido por el nivel de importaciones, algo que ni los peores alumnos de cualquier grado en Econom&iacute;a se atrever&iacute;an a escribir, lo cual da idea de la magnitud de la estulticia y falta de conocimiento de la actual Administraci&oacute;n norteamericana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los efectos de esta guerra comercial se podr&aacute;n ver en pocos meses y probablemente se traducir&aacute;n en m&aacute;s inflaci&oacute;n y mayor desempleo en EEUU, junto con una ralentizaci&oacute;n del crecimiento hasta desembocar en una recesi&oacute;n t&eacute;cnica a lo largo de 2025. El sue&ntilde;o que tuvo la CEPAL en los a&ntilde;os 80, la sustituci&oacute;n de importaciones, nunca ver&aacute; la luz en EEUU porque a medio plazo es casi imposible que vuelvan todas las empresas que se fueron, o que empresas de otros pa&iacute;ses se instalen en un pa&iacute;s gobernado por un ser como Trump. La incertidumbre sobre la inversi&oacute;n y la seguridad jur&iacute;dica es clave para la&nbsp; instalaci&oacute;n de nuevas industrias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; parece claro es que Trump ha asestado un golpe de muerte a la OMC, Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio, y se ha erigido en el &aacute;rbitro de todas las disputas comerciales y quien bendice la cotizaci&oacute;n de cada divisa, algo inaudito para un supuesto liberal y sus seguidores m&aacute;s ultras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto es cierto que se abren nuevas posibilidades para la UE en materia comercial, pero tambi&eacute;n financiera. No hay que olvidar que cada a&ntilde;o salen de la UE 300.000 millones de euros hacia EEUU, lo que les permite financiar su d&eacute;ficit corriente y alimenta su inversi&oacute;n. Es momento de ofrecer una rentabilidad econ&oacute;mica y financiera a este capital para que se quede en la UE y se invierta en sectores claves, como la educaci&oacute;n, empleo, transporte y ciencia. Y al mismo tiempo puede surgir un debate real y riguroso sobre lo que ha supuesto la globalizaci&oacute;n, fundamentalmente financiera, particularmente en&nbsp; sectores clave como la agricultura, la vivienda, o la educaci&oacute;n. La explotaci&oacute;n laboral, la sustracci&oacute;n de materias primas de pa&iacute;ses muy pobres y la falta de escr&uacute;pulos a la hora de favorecer el monopolio tecnol&oacute;gico de muchas de las empresas de EEUU, algo de lo que Trump no dice nada, son elementos que s&iacute; deber&iacute;an ser tenidos en cuenta a la hora de corregir los desmanes de la globalizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En resumen, las soflamas aut&aacute;rquicas de EEUU no casan con las ventajas comparativas de las que ha gozado para alcanzar el nivel de vida tan alto que ha logrado en estos a&ntilde;os. La fortaleza del d&oacute;lar ha generado, por un lado, un desequilibrio comercial, pero ha permitido atraer capital en cantidades suficientes para sufragar el d&eacute;ficit corriente y favorecer la inversi&oacute;n interna. La imposici&oacute;n de aranceles para combatir el d&eacute;ficit comercial, junto a las veleidades aut&aacute;rquicas son sue&ntilde;os h&uacute;medos que los anarco liberales han sabido vender a las clases sociales que m&aacute;s han sufrido con la globalizaci&oacute;n. Dejarles sin vino, aceitunas, aceite espa&ntilde;ol o coches alemanes nunca solventar&aacute;n el problema de pobreza y falta de inversi&oacute;n p&uacute;blica que sufren los ciudadanos de EEUU desde hace d&eacute;cadas. Frente a esto, solo queda luchar contra la financiarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a y lograr que el d&oacute;lar deje de ser la moneda de referencia e intercambio en mercados tan relevantes como el crudo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/liberales-rescatan-autarquia_129_12191162.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Apr 2025 20:17:42 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Regresión fiscal con el SMI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/regresion-fiscal-smi_129_12045914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7ac76f4-1b02-481f-88e6-0b06a493a7f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3135y1680.jpg" width="1200" height="675" alt="Regresión fiscal con el SMI"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solo queda esperar a que si hay trámite parlamentario para aprobar los presupuestos, se pueda elevar el mínimo exento, algo que si prospera su votación en las Cortes, hasta el PP votará a favor, aunque sea solo por infligir una nueva derrota parlamentaria al PSOE</p></div><p class="article-text">
        La revisi&oacute;n al alza del SMI aprobada por el Consejo de Ministros lleva consigo un sapo fiscal que la vicepresidenta Yolanda D&iacute;az se ha tenido que comer, en aras de intentar parar la sangr&iacute;a recaudatoria que va a suponer el no tener presupuestos y, especialmente, la no aprobaci&oacute;n del impuesto a las petroleras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La titular de Hacienda, en&nbsp; un ejercicio de soberbia y cuyas consecuencias pol&iacute;ticas no ha medido, ha logrado torcer la voluntad de la titular de Trabajo, que ahora queda completamente amortizada pol&iacute;ticamente, algo que el propio jefe del Ejecutivo no ha calibrado suficientemente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La justificaci&oacute;n que se ha dado desde el departamento de Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero es que en otros pa&iacute;ses ya se grava el salario m&iacute;nimo, algo que es cierto, pero curiosamente, en aquellos pa&iacute;ses donde se grava, la capacidad de compra de dicho salario es significativamente mayor que en el caso espa&ntilde;ol. Por no hablar del tipo marginal y el grado de progresividad fiscal existente en dichos pa&iacute;ses. Adicionalmente, se ha esgrimido un mensaje tambi&eacute;n muy poco alentador, y es que solo afectar&aacute;, supuestamente, al 20% del total de perceptores, precisamente aquellos que no tienen familia o pareja con los que compartir gastos, es decir j&oacute;venes cuya capacidad de compra y acceso a bienes tan necesarios como alimentaci&oacute;n o vivienda ser&aacute; a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde una &oacute;ptica de justicia redistributiva, la medida carece de sentido dado que los perceptores se encuentran en el percentil m&aacute;s bajo de la distribuci&oacute;n, con el agravante que la mayor&iacute;a de ellos no pueden acceder a otras ayudas que pudieran complementar la percepci&oacute;n de dicho salario m&iacute;nimo, dado que superan los umbrales de renta necesarios para el acceso a la mayor&iacute;a de ellas. Por tanto, la cuant&iacute;a de 300 euros al a&ntilde;o que tributar&aacute; este colectivo, un 42% del total de la subida anual, les generar&aacute; una p&eacute;rdida de capacidad de compra, incompatible con la salida de la situaci&oacute;n de pobreza laboral que les aboca la percepci&oacute;n de este salario m&iacute;nimo, aunque se siga repitiendo que el mismo ha subido un 61% desde que gobierna Pedro S&aacute;nchez.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un m&iacute;nimo an&aacute;lisis de progresividad del sistema fiscal espa&ntilde;ol nos deja en muy mal lugar, en comparaci&oacute;n con los pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados de nuestro entorno, algo parecido si cuantificamos en t&eacute;rminos relativos qui&eacute;n se beneficia m&aacute;s de las ayudas p&uacute;blicas. Esto se puede ver en el informe publicado por la OCDE para 36 pa&iacute;ses, titulado: 'Apoyo para los ingresos de los individuos en edad laboral y sus familias'.<em><strong> </strong></em>La conclusi&oacute;n m&aacute;s llamativa es que el 20% de las familias m&aacute;s ricas en Espa&ntilde;a copan el 30% de las ayudas p&uacute;blicas, mientras que el 20% m&aacute;s pobre de la distribuci&oacute;n apenas recibi&oacute; el 12%. Esto nos sit&uacute;a 12 puntos porcentuales por debajo de la media de lo que reciben las rentas m&aacute;s bajas, y 12 puntos por encima de lo que reciben las rentas m&aacute;s altas.
    </p><p class="article-text">
        La perseverancia a trav&eacute;s del tiempo de la regresi&oacute;n fiscal, a pesar de gobiernos supuestamente progresistas, deber&iacute;a hacer reflexionar cuando descubrimos a qui&eacute;n acaban votando los percentiles m&aacute;s bajos de la distribuci&oacute;n. Ning&uacute;n gobierno se ha atrevido a desmontar el caduco y atrofiado sistema fiscal espa&ntilde;ol, que tras muchos a&ntilde;os de continuos parches, adolece de un grave problema: c&oacute;mo incrementar las bases imponibles de los percentiles m&aacute;s altos de la distribuci&oacute;n. La falta de voluntad pol&iacute;tica para desmontar este sistema y acometer una verdadera revoluci&oacute;n fiscal que introduzca mayor progresividad en renta y sociedades es una de las causas por las que las clases populares han abandonado en las grandes ciudades a las formaciones que se autodenominan de izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, el defender el gravamen al salario m&iacute;nimo en aras de aportar m&aacute;s a la caja com&uacute;n es un verdadero insulto a la inteligencia, en un pa&iacute;s en el que el fraude fiscal puede rondar el 3,5% del PIB, con preponderancia del patrimonio financiero oculto en para&iacute;sos fiscales, incluso por parte de muchas empresas financieras del IBEX.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo queda esperar a que si hay tr&aacute;mite parlamentario para aprobar los presupuestos, se pueda elevar el m&iacute;nimo exento, algo que si prospera su votaci&oacute;n en las Cortes, hasta el PP votar&aacute; a favor, aunque sea solo por infligir una nueva derrota parlamentaria al PSOE. Pero la medida no tiene ninguna l&oacute;gica fiscal, ni sobre todo mejora la recaudaci&oacute;n o la equidad del pa&iacute;s. Tal vez esas se&ntilde;ales son las que la socialdemocracia espa&ntilde;ola quiere imponer en su caminar en solitario por la Europa cada vez m&aacute;s autocr&aacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/regresion-fiscal-smi_129_12045914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Feb 2025 20:56:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Regresión fiscal con el SMI]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El acceso imposible a una vivienda digna y asequible en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acceso-imposible-vivienda-espana-digna-asequible_129_11961448.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/236de247-981d-43c6-b1ec-04d466761d47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El acceso imposible a una vivienda digna y asequible en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay un verdadero plan para intervenir el mercado de vivienda, ni para promover lo que tienen muchos países europeos en materia de vivienda social y asequible. Si llegásemos a esa orilla, el valor global de la propiedad en España descendería un 30% y sería el fin del sueño español para tantos especuladores foráneos, y eso ninguno de los dos grandes partidos lo va a permitir</p></div><p class="article-text">
        El acceso a la vivienda digna y asequible se ha convertido en la gran quimera para decenas de miles de ciudadanos, que ven c&oacute;mo van pasando los a&ntilde;os y sus responsables pol&iacute;ticos, todos, miran a para otro lado y consolidan una jungla especulativa.
    </p><p class="article-text">
        El dilema entre bien de uso o de inversi&oacute;n ya ha sido resuelto por los dos grandes partidos, a favor de los bienes de inversi&oacute;n y financieros. Durante los &uacute;ltimos 40 de a&ntilde;os de democracia, todas las actuaciones p&uacute;blicas han ido encaminadas a traspasar renta de los contribuyentes a las grandes empresas constructoras, con los planes de financiaci&oacute;n de vivienda plurianuales, creando un servilismo y clientelismo muy peligroso entre los responsables de urbanismo y los grandes magnates del ladrillo. Con todo ello, la sociedad aprendi&oacute; a venerar la propiedad de la vivienda, con el se&ntilde;uelo de las desgravaciones fiscales, que han vuelto al debate p&uacute;blico, trasmitiendo una tendencia al primitivismo inversor que nos ha llevado hasta aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las supuestas clases medias podr&iacute;an tener acceso a la vivienda en propiedad, con gran esfuerzo y tipos de inter&eacute;s muy altos, sobre la base del fomento del pluriempleo, para que no tuvieran tiempo para pensar en un tipo vida tan inhumano, alejado de las costumbres europeas. Con la llegada del euro, esto se multiplic&oacute; y comenz&oacute; a llegar el capital especulador que ha terminado por alicatar la mayor parte de zonas costeras, destrozando el litoral, provocando grandes problemas ambientales y sin solucionar el grave problema de acceso a una&nbsp; vivienda para miles de personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con todo ello, el <em>stock</em> total de viviendas en Espa&ntilde;a &ndash;principales, secundarias y de otros usos&ndash;&nbsp;ha alcanzado los 25 millones de unidades, lo cual da idea de lo que se necesitar&iacute;a para aumentar significativamente la oferta y as&iacute; calmar a los economistas <em>de oferta</em>, que hay muchos en la derecha y en la supuesta izquierda. Pero tambi&eacute;n a la gran pl&eacute;yade de personas que adoleciendo de un m&iacute;nimo de conocimiento, siguen machacando a la poblaci&oacute;n con el &ldquo;grave problema de oferta&rdquo; y culpando, por tanto, a la falta de construcci&oacute;n de las desgracias de todos los que claman por una vivienda asequible.
    </p><p class="article-text">
        Para todos ellos, hay que se&ntilde;alar que la vivienda es un mercado de <em>stocks</em> y adem&aacute;s un mercado espacial, ya que coexisten muchos mercados de vivienda muy diferenciados. No es el mismo mercado el de Madrid que el de M&eacute;rida, o el de Baleares, dada la gran diferencia de tipolog&iacute;a de vivienda necesaria o la presi&oacute;n diferenciada de la demanda. Por todo ello, y si uno analiza la formaci&oacute;n de precios en este mercado, no cabe concluir que funciona la ley de oferta y demanda, como se puedo ver durante el episodio de la burbuja inmobiliaria. El problema radica en que la vivienda como bien de inversi&oacute;n funciona como cualquier bien especulativo, es decir, en base a expectativas de precios. Eso implica una retroalimentaci&oacute;n de la demanda en tiempos de alzas de precios, como puede ser el momento actual, con la venta de viviendas en m&aacute;ximos (gran parte con compras al contado) y la estad&iacute;stica de precios, muy poco fiable en muchos casos,&nbsp;tambi&eacute;n en m&aacute;ximos, lo que da idea del car&aacute;cter claramente financiero del activo denominado vivienda.
    </p><p class="article-text">
        La eclosi&oacute;n de las plataformas de alquiler tur&iacute;stico, adem&aacute;s, ha convencido a muchos propietarios que sus activos inmobiliarios ya no sirven para vivir en ellos, sino que forman parte de la cartera de inversi&oacute;n de amplias capas de familias, incluso de rentas medias y bajas, que ven en esta figura la salvaci&oacute;n de sus escasos recursos monetarias provenientes del factor trabajo. Esta transformaci&oacute;n financiera de la vivienda de amplias capas sociales es lo que est&aacute; retrayendo a los grandes partidos pol&iacute;ticos a intervenir de verdad en el mercado de los pisos tur&iacute;sticos y de temporada, como se puso de manifiesto durante la tramitaci&oacute;n de la ley de vivienda, actualmente en vigor y que solo se aplica en Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Los grandes fondos de inversi&oacute;n y el capital extranjero, fundamentalmente fondos de pensiones, han tomado nota de la elevada rentabilidad del sector inmobiliario residencial en Espa&ntilde;a, por encima del 10% en muchos casos, y del nulo control del mercado de alquiler, en el que las leyes no se cumplen, sin que exista ninguna consecuencia pecuniaria. Como pasa en muchos sectores, las posibles multas que impone competencia son anuladas por la Audiencia Nacional y el Supremo, lo que dice muy poco de la justicia y de la lucha por la existencia de verdaderos mercados competitivos, favoreciendo, de facto a monopolios y oligopolios.&nbsp; Este capital parasitario y rentista est&aacute; logrando expulsar a gran parte de los inquilinos de las grandes ciudades, sin que nadie le ponga freno, provocando una pobreza laboral creciente en muchas capas de la sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El recurso a la vivienda p&uacute;blica como panacea, que est&aacute; claro que es necesaria, siempre choca con lo mismo. Ausencia de apetito inversor en este segmento de las promotoras, insuficiencia presupuestaria y pasividad ante el retraso en la puesta en el mercado del suelo existente, permitiendo pingues beneficios a los grandes tenedores de suelo con dicho retraso. La posibilidad de un gravamen espec&iacute;fico para el suelo ocioso no parece gozar con la aquiescencia del PSOE, ni con los economistas de oferta, pero es un mecanismo muy &uacute;til para frenar la especulaci&oacute;n, como pasa en Dinamarca o el Reino Unido, y no obligar&iacute;a a modificar la ley del suelo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, los grandes partidos se han lanzado a una subasta de anuncios, a cual m&aacute;s est&eacute;ril, dado que deben ser conscientes de que el problema ya es irresoluble. Espa&ntilde;a nunca tendr&aacute; un parque p&uacute;blico de vivienda social de la magnitud en tama&ntilde;o de Viena o los pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados. Es literalmente imposible.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Partamos del espasmo fiscal que han tenido los miembros del PP en Asturias el fin de semana pasado. Pensar que todos los problemas de la vivienda se arreglan bajando los precios de compra de la vivienda usada es rid&iacute;culo, m&aacute;xime cuando alguna CCAA ya lo hicieron en el pasado y los resultados est&aacute;n ah&iacute;, Adem&aacute;s, solo para vivienda usada y para menores de 40 a&ntilde;os. El tema de la liberalizaci&oacute;n del suelo, m&aacute;s de lo mismo. La ley del 98 ya promulgaba dicha liberalizaci&oacute;n, pero inclu&iacute;a un elemento perverso que era el tratamiento de la calificaci&oacute;n futura como un incentivo a la retenci&oacute;n de suelo y su consiguiente encarecimiento. El resultado fue una burbuja inmobiliaria enorme y con consecuencias dantescas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el mejor ejemplo de la incompetencia del Partido Popular en materia de&nbsp;vivienda es analizar el Plan Vive de Madrid. Escasamente, se han adjudicado 300 viviendas desde el a&ntilde;o 2019, con grietas, mal construidas, y con unos precios que han provocado que m&aacute;s del 50% haya tenido que renunciar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la otra orilla, al menos, s&iacute; se habla con la boca peque&ntilde;a de intervenir el mercado, pero solo un poco. Por un lado, la ley de vivienda ha nacido muerta, y la idea de los avales para comprar, tambi&eacute;n compartida por el PP, ha resultado un fiasco porque los bancos no la ponen en pr&aacute;ctica, ante los riesgos de insolvencia de muchos aspirantes.&nbsp;Pero el PSOE insiste en los beneficios fiscales como si eso fuese la panacea en una selva sin control como es este mercado. La enorme bolsa de fraude fiscal nos debe poner en alerta de que no es la fiscalidad lo que facilita la toma de decisiones en el mercado minorista, al que va dirigido. El miedo a eliminar la fiscalidad de las Socimis, es otro ejemplo de la servidumbre del partido en el gobierno para con los grandes fondos y corporaciones de este estilo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En resumen, no hay un verdadero plan para intervenir el mercado de vivienda, ni para promover lo que tienen muchos pa&iacute;ses europeos en materia de vivienda social y asequible.&nbsp;Si lleg&aacute;semos a esa orilla, el valor global de la propiedad en Espa&ntilde;a descender&iacute;a un 30% y ser&iacute;a el fin del sue&ntilde;o espa&ntilde;ol para tantos especuladores for&aacute;neos, y eso ninguno de los dos grandes partidos lo va a permitir.&nbsp; Mientras nos seguir&aacute;n entreteniendo con reuniones est&eacute;riles y anuncios vagos, mientras el drama asola a una gran parte de la sociedad que lo necesita.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acceso-imposible-vivienda-espana-digna-asequible_129_11961448.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jan 2025 21:21:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El acceso imposible a una vivienda digna y asequible en España]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin reglas fiscales, España tendría pleno empleo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/reglas-fiscales-espana-tendria-pleno-empleo_129_11941416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/539b3764-d464-4d0d-b2e7-01c85224cf6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin reglas fiscales, España tendría pleno empleo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El año 2025 vendrá plagado de obstáculos políticos y sociales para poder cambiar gran parte de las políticas llevadas a cabo hasta ahora en materia fiscal y laboral, pero sobre todo debería ser un año clave para poder eliminar las reglas fiscales impuestas por la oligarquía financiera alemana y francesa</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a termina el a&ntilde;o 2024 con cifras macroecon&oacute;micas envidiables para muchos pa&iacute;ses europeos, cuyo an&eacute;mico crecimiento en Francia y Alemania est&aacute; lastrando el devenir de la UE. El PIB en Espa&ntilde;a podr&iacute;a alcanzar el 3%, o incluso algo m&aacute;s, la inflaci&oacute;n cierra el ejercicio en el 2,8% y la afiliaci&oacute;n a la Seguridad Social ha alcanzado en diciembre un m&aacute;ximo de 21,34 millones de afiliados. Se crea m&aacute;s empleo, de mejor calidad, aunque la insuficiente remuneraci&oacute;n sigue provocando casos sangrantes de pobreza laboral, por no hablar de las cifras de pobreza infantil. El modelo de acumulaci&oacute;n sigue siendo desigual, injusto, poco sostenible en algunas facetas del transporte, poco inclusivo para las personas con discapacidad, y con grandes carencias en servicios p&uacute;blicos de proximidad, como la dependencia, atenci&oacute;n domiciliaria y cuidados a mayores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La estructura productiva, aunque algo se ha corregido tras la pandemia, sigue siendo demasiado dependiente del turismo de masas, con enormes costes medioambientales, lastrando la vida de vecinos y comercios de barrio, y arruinando muchos sue&ntilde;os de j&oacute;venes, inmigrantes y clases medias a la hora de encontrar una vivienda asequible.&nbsp; Es precisamente el acceso a la vivienda el tal&oacute;n de Aquiles de este gobierno, cuyas pol&iacute;ticas de acceso han chocado siempre con el miedo a los grandes fondos de inversi&oacute;n y el ancestral complejo de inferioridad que tiene la izquierda cuando llega a los grandes Ministerios. Su soluci&oacute;n, que nunca llegar&aacute; a corto plazo, deber&iacute;a ser el principal objetivo presupuestario, junto con el de sanidad y educaci&oacute;n a nivel auton&oacute;mico, para elevar la famosa productividad de los factores y llegar al ansiado pleno empleo, algo que dentro de este modelo de UE nunca se lograr&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos datos de exportaciones no tur&iacute;sticas abren una ventana de esperanza para diversificar el empleo, ya que las nuevas tecnolog&iacute;as, energ&iacute;as renovables, inteligencia artificial e industrias emergentes parecen que han logrado calar entre el empresariado, muchas veces for&aacute;neo, y han demostrado que en Espa&ntilde;a se puede producir algo m&aacute;s que servicios de hosteler&iacute;a mal pagados y sin explotar a los trabajadores. Con este nuevo paradigma, junto a una profunda reforma fiscal, Espa&ntilde;a deber&iacute;a liderar en la UE una modificaci&oacute;n dr&aacute;stica del cors&eacute; fiscal y financiero que suponen las absurdas reglas fiscales que, previsiblemente, a partir de 2026 volver&aacute;n a obligar a las econom&iacute;as de la UE a reducir presupuesto y aumentar el paro, algo consustancial a lo que predican las econom&iacute;as de oferta y neocl&aacute;sicos, lo que sin duda truncar&aacute; los brotes verdes que se han abierto en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas reglas fiscales, un d&eacute;ficit p&uacute;blico determinado y una ratio de deuda tambi&eacute;n preconcebida, no se asientan en ning&uacute;n precepto l&oacute;gico y responden, m&aacute;s bien, a una alergia a la intervenci&oacute;n p&uacute;blica en la econom&iacute;a, como hemos hecho desde la pandemia para ac&aacute;. El gasto p&uacute;blico, todav&iacute;a muy escaso y poco eficiente en Espa&ntilde;a en muchas partidas, es lo que nos ha sacado del marasmo de la pandemia, pero tambi&eacute;n de la crisis de Ucrania o ahora del desastre clim&aacute;tico de la DANA en Valencia. Este episodio, como tantos otros, es un buen ejemplo de c&oacute;mo planes de empleo garantizado pueden solventar gran parte del paro estructural que tenemos en Espa&ntilde;a, en parte por el edadismo que las empresas practican, con el benepl&aacute;cito de las administraciones p&uacute;blicas, que hace que la tasa de empleo de mayores de 52 a&ntilde;os est&eacute; a 20 puntos de muchos pa&iacute;ses de nuestro entorno. M&aacute;s empleo femenino, de j&oacute;venes y de parados de larga duraci&oacute;n puede ser creado precisamente por la gran cantidad de empleos verdes, de cuidados y de cuidado del medio ambiente que Espa&ntilde;a, pero la UE tambi&eacute;n, va a necesitar en el futuro. El enorme coste que supondr&aacute;n los episodios meteorol&oacute;gicos extremos que se avecinan, tendr&aacute;n que ser paliados y mitigados por enormes cantidades de dinero p&uacute;blico que en ning&uacute;n caso deber&iacute;an computar para el c&aacute;lculo del d&eacute;ficit p&uacute;blico o la ratio de deuda p&uacute;blica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La capacidad de emisi&oacute;n de dinero ilimitada que pueden tener los bancos centrales con soberan&iacute;a monetaria&nbsp; deber&iacute;a ser utilizada para regar de fondos todos los sectores que necesitan grandes cantidades de inversi&oacute;n, especialmente vivienda que, en el caso espa&ntilde;ol, deber&iacute;a plasmarse en la construcci&oacute;n, compra o expropiaci&oacute;n de un n&uacute;mero de viviendas que se acercan a los 7 millones de unidades, para poder reducir y eliminar la inflaci&oacute;n de precios que nos asola.&nbsp; Junto a esto, una reducci&oacute;n de jornada significativa para mejorar conciliaci&oacute;n y natalidad, ayudar&aacute; a paliar otro de los grandes problemas en Espa&ntilde;a, la demograf&iacute;a. La erradicaci&oacute;n del racismo institucional y pol&iacute;tico que se ha instalado en una parte no desde&ntilde;able de la sociedad ser&aacute; una de las herramientas para que la inmigraci&oacute;n se pueda instalar en nuestro pa&iacute;s, y goce de todos los derechos laborales que merecen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En suma, con estos mimbres, el a&ntilde;o 2025 vendr&aacute; plagado de obst&aacute;culos pol&iacute;ticos y sociales para poder cambiar gran parte de las pol&iacute;ticas llevadas a cabo hasta ahora en materia fiscal y laboral, pero sobre todo deber&iacute;a ser un a&ntilde;o clave para poder eliminar las reglas fiscales impuestas por la oligarqu&iacute;a financiera alemana y francesa. Si esto se lograse y convenci&eacute;ramos a los esc&eacute;pticos de las bondades de la emisi&oacute;n de moneda y el empleo garantizado, habr&iacute;amos dado un salto de gigante hacia el pleno empleo sostenible.&nbsp; Hasta que eso llegue, seguiremos sufriendo problemas de acceso a la vivienda, salarios bajos y empleos precarios en muchos sectores. Pero eso s&iacute;, seremos la envidia de los pa&iacute;ses que han dejado de ser la locomotora de la UE, precisamente por sus miedos absurdos al gasto p&uacute;blico y la intervenci&oacute;n en la econom&iacute;a.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/reglas-fiscales-espana-tendria-pleno-empleo_129_11941416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jan 2025 20:55:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin reglas fiscales, España tendría pleno empleo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La CEOE lastra el progreso en material laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ceoe-lastra-progreso-material-laboral_129_11919506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e445a539-f98e-4820-b63a-e12762b4f71a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La CEOE lastra el progreso en material laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España seguirá siendo una isla en el continente europeo en relación con la jornada laboral, con el número de horas extra sin pagar en máximos y con una propensión al lacayismo de una parte sustancial de los trabajadores de este país</p></div><p class="article-text">
        El debate sobre las bondades de la reducci&oacute;n de la jornada laboral en Espa&ntilde;a est&aacute; costando que se abra camino entre tanto ruido medi&aacute;tico sobre supuestas corrupciones y con la judicatura en pie de guerra contra el presidente del Gobierno y su familia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta aparente apat&iacute;a social sobre un tema crucial de nuestras vidas ratifica la evidencia de la escasa apetencia de una sociedad muy desregulada por las luchas laborales. Hay una creencia generalizada sobre la inocuidad de las luchas sindicales en la consecuci&oacute;n de los derechos laborales que hoy disfrutamos, como pueden ser la jornada laboral de ocho horas (te&oacute;rica), las vacaciones pagadas, el pago de las bajas laborales, la abolici&oacute;n del trabajo infantil o la esclavitud, o las conquistas, todav&iacute;a muy escasas, sobre conciliaci&oacute;n y permisos para cuidados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La progresiva atomizaci&oacute;n de las relaciones laborales, lo que en el l&iacute;mite supone negociar de forma individual con tu empleador, est&aacute; siendo un factor clave para entender la p&eacute;rdida progresiva del poder de negociaci&oacute;n de los trabajadores que se viene traduciendo en el mantenimiento de bajos salarios, horas extras sin cobrar y abusos en la contrataci&oacute;n en algunos sectores, como los riders, la agricultura o las empleadas de hogar.
    </p><p class="article-text">
        Esta reducci&oacute;n de la densidad sindical, muy propia de econom&iacute;as de servicios de bajo o medio valor a&ntilde;adido, lejos de ser una conquista del liberalismo m&aacute;s irracional, es el triunfo del discurso antipol&iacute;tico y antisindical que ha calado de lleno en la sociedad espa&ntilde;ola, sin que los ciudadanos, los verdaderos perjudicados, se hayan sentado a reflexionar sus dram&aacute;ticas consecuencias. Les guste o no a los supuestos gur&uacute;s econ&oacute;micos que dominan la academia en Espa&ntilde;a y alrededores, una econom&iacute;a sindicalizada obtiene mejores resultados econ&oacute;micos, mayores dosis de paz social y sobre todo un grado de reparto de la renta nacional m&aacute;s equitativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los panfletos que asolan los libros de texto y las clases, supuestamente magistrales, en la mayor&iacute;a de las facultades de econom&iacute;a y finanzas tratan de convencer a las nuevas generaciones de las bondades de la desregulaci&oacute;n absoluta de las relaciones laborales, aunque los resultados emp&iacute;ricos digan lo contrario. Esta contracultura tambi&eacute;n se ense&ntilde;a en las escuelas de negocios, de las que luego salen empresarios del siglo XIX, como la cabeza visible de la CEOE, Garamendi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este anacronismo es particularmente llamativo en las discusiones, escasas y viscerales, m&aacute;s propias de una cena de navidad que de una sociedad madura, sobre la reducci&oacute;n de la jornada laboral. En Espa&ntilde;a, la jornada m&aacute;xima legal sigue anclada en las 40 horas semanales desde la publicaci&oacute;n del actual Estatuto de los Trabajadores, cuya redacci&oacute;n data casi de la era postindustrial y previa a una econom&iacute;a de servicios y de plataformas, movidas por un algoritmo. En esta traves&iacute;a desde aquellos a&ntilde;os 80, la econom&iacute;a espa&ntilde;ola ha transitado hacia un modelo de sociedad m&aacute;s individualista, pero curiosamente, m&aacute;s permisiva para con los abusos laborales. La precariedad laboral, la llegada de millones de inmigrantes, la ausencia de proyecto vital para millones de j&oacute;venes, y la falta de escr&uacute;pulos empresariales y pol&iacute;ticos para con las necesidades de cuidados personales y familiares, arrojan evidencias suficientes para acometer entre todos un cambio dr&aacute;stico en las relaciones laborales, en el tiempo efectivo de trabajo y, por tanto, en el c&oacute;mputo real de la productividad en una econom&iacute;a cuasidigitalizada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las propias discusiones acad&eacute;micas sobre el impacto de la reducci&oacute;n de jornada en la productividad y en los costes laborales suenan antiguas y m&aacute;s propias de guerras culturales entre facciones de la exc&eacute;ntrica y obsoleta Teor&iacute;a Neocl&aacute;sica de los a&ntilde;os 70. Hay m&uacute;ltiples evidencias de que la reducci&oacute;n de la jornada laboral precisamente estimula la productividad, cuyo componente emocional no aparece en los modelos matem&aacute;ticos dise&ntilde;ados por hooligans sin base cient&iacute;fica. La propensi&oacute;n al presencialismo en el puesto de trabajo solo se defiende en Espa&ntilde;a desde posiciones muy reaccionarias que no asumen que la felicidad y el bienestar de un trabajador es precisamente lo que mejora el desempe&ntilde;o laboral, frente al hostigamiento y el agotamiento que degenera en graves problemas de salud f&iacute;sica y mental. De nuevo, los agentes que desprecian las bondades de la reducci&oacute;n de jornada laboral, en esencia la CEOE y sus lobbys medi&aacute;ticos, junto a centros de pensamiento &uacute;nico, son los que m&aacute;s cuestionan el problema del absentismo laboral o la abundancia de bajas laborales, tratando de meter el miedo en e cuerpo a trabajadores para que no cojan la baja, bajo amenazas de perder el puesto de trabajo. En este punto, cobra mas sentido a&uacute;n, el problema de no estar sindicado, dado que, por tu cuenta, es imposible defenderse de las brunetes medi&aacute;ticas, pol&iacute;ticas y acad&eacute;micas que han logrado ganar el relato sobre el car&aacute;cter de vagos y maleantes de todos aquellos que se atreven a coger bajas de corta o larga duraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el largo proceso negociador, la CEOE ha ido poniendo todo tipo de pretextos para no firmar el acuerdo, a pesar de que muchos convenios ya tienen horarios de trabajo en el umbral de las 37,5 horas, e incluso por debajo. El argumento de incrementos de costes, cuya evidencia no es concluyente en muchos sectores, e incluso podr&iacute;an darse el caso de que se redujese el coste efectivo, solo esconde la frustraci&oacute;n que llega a la CEOE de que gran parte del arco parlamentario, la sociedad en general y muchas evidencias emp&iacute;ricas est&aacute;n a favor de una medida que, junto a algunas partes de la reforma laboral, y al alza del SMI ha propiciado una mejor&iacute;a en los segmentos m&aacute;s d&eacute;biles de la cadena laboral. Esta reducci&oacute;n, adem&aacute;s, mejorar&iacute;a sustancialmente los salarios a los trabajadores a tiempo parcial, los m&aacute;s necesitados, lo que a&ntilde;adir&iacute;a una mejor&iacute;a en las condiciones de vida de m&aacute;s de dos millones de trabajadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno ofreci&oacute; en el dialogo social un periodo de transici&oacute;n con ayudas p&uacute;blicas para empresas muy peque&ntilde;as, lo cual har&iacute;a m&aacute;s digestible la matriz de transici&oacute;n entre dos escenarios que, salvo en casos muy puntuales, no deber&iacute;an estar abismalmente separados. A pesar de esta generosidad, la p&#8312;atronal declin&oacute; el acuerdo, b&aacute;sicamente por imposici&oacute;n pol&iacute;tica de la derecha pol&iacute;tica y medi&aacute;tica, para no darle m&aacute;s ox&iacute;geno al maltrecho presidente S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En suma, es la direcci&oacute;n causal entre salarios, reducci&oacute;n de jornada y productividad lo que separa a estos dos universos te&oacute;ricos. Por un lado, los neocl&aacute;sicos del pleistoceno abogan porque primero viene el incremento de la productividad, y ya si eso subimos salarios o reducimos jornada, pero solo si me apetece. Por otro lado, est&aacute;n los que han podido demostrar que la direcci&oacute;n es la contraria, es decir, si subo los salarios y reduzco jornada, los trabajadores ser&aacute;n m&aacute;s productivos. Esa teor&iacute;a se llama Salarios de Eficiencia, y no est&aacute; impulsada por p&eacute;rfidos comunistas, sino por economistas como Akerloff o Yellen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo escollo para la no reducci&oacute;n de la jornada laboral ha surgido del mundo socialista, que, ante las presiones de las grandes corporaciones, ha empezado a recular y propone posponer la entrada en vigor de esta medida, m&aacute;s que nada para contentar al flanco m&aacute;s conservador que anida en el PSOE y que suele salir a pasear cuando los trabajadores est&aacute;n cerca de conquistar un nuevo derecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En resumen, Espa&ntilde;a seguir&aacute; siendo una isla en el continente europeo en relaci&oacute;n con la jornada laboral, con el n&uacute;mero de horas extras sin pagar en m&aacute;ximos, y con una propensi&oacute;n al lacayismo de los trabajadores fruto del bombardeo informativo que ha vaciado de contenido el cerebro a una parte sustancial de los trabajadores de este pa&iacute;s. Al mando sigue estando la CEOE, instituci&oacute;n poblada por poco empresario real y con una mentalidad de corte autoritaria e irracional que impide los avances sociales b&aacute;sicos en Espa&ntilde;a. As&iacute; nos va.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ceoe-lastra-progreso-material-laboral_129_11919506.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Dec 2024 21:12:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La CEOE lastra el progreso en material laboral]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Varapalo judicial al fondo buitre Blackstone]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/varapalo-judicial-fondo-buitre-blackstone_129_11882176.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a207fa6a-fab9-4588-bde6-cd8303c8ade6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Varapalo judicial al fondo buitre Blackstone"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sentencia del Supremo que prohíbe al fondo buitre vender por encima del precio de compra las viviendas de protección que le 'regaló' la entonces alcaldesa Ana Botella puede suponer un cambio histórico en la política de vivienda</p></div><p class="article-text">
        La reciente sentencia del Tribunal Supremo, corroborando la previamente dictada por la Audiencia Provincial de Madrid, supone el primer gran rev&eacute;s para los fondos buitres en Espa&ntilde;a. Por primera vez, dicho fondo tendr&aacute; que vender las viviendas que recibieron como regalo por parte del Ayuntamiento de Madrid, liderado entonces por la alcaldesa Ana Botella, al mismo precio de compra, unos 68.000&euro;. Es decir, los ciudadanos que habitaban dichas viviendas &ndash;en esta primera sentencia son cuatro familias&ndash; podr&aacute;n readquirirlas, revocando la estafa que supuso aquella operaci&oacute;n para 1.800 familias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta sentencia puede suponer un cambio hist&oacute;rico en el devenir de la pol&iacute;tica publica de vivienda en las instituciones madrile&ntilde;as, pero tambi&eacute;n en el resto del territorio nacional. La proliferaci&oacute;n de fondos de inversi&oacute;n bajo la legislaci&oacute;n Socimi, con ramificaciones familiares muy cercanas a la familia Aznar, se han aprovechado de una legislaci&oacute;n fiscal muy laxa, provocando, mediante pr&aacute;cticas de dudosa legalidad, la expulsi&oacute;n de inquilinos vulnerables con el benepl&aacute;cito de administraciones gobernadas por el PP, pero tambi&eacute;n de medios de comunicaci&oacute;n y, hasta hoy, de gran parte de la judicatura.
    </p><p class="article-text">
        La introducci&oacute;n de las socimis fue iniciada por el PSOE en la &uacute;ltima etapa de Zapatero, pero en sus inicios la fiscalidad era muy diferente, pues se obligaba a pagar impuesto de sociedades, aunque reducido, a estos veh&iacute;culos de inversi&oacute;n. Esta fue la raz&oacute;n por la que, en sus inicios, apenas se constituyeron sociedades de este tipo, al margen de las restrictivas condiciones de cotizaci&oacute;n en mercados organizados. Fue la llegada del PP al gobierno lo que posibilit&oacute;, tras la reforma llevada a cabo al dictado del <em>lobby</em> inmobiliario, la eclosi&oacute;n de este tipo de sociedades, muchas de las cuales se han aprovechado de personas que han estado ligadas al poder pol&iacute;tico, tanto del PP, como del PSOE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta modificaci&oacute;n legislativa explica la llegada de enormes cantidades de inversi&oacute;n hacia el sector inmobiliario en Espa&ntilde;a, siendo muy perceptible el volumen de inversi&oacute;n de fondos de pensiones internacionales que han logrado penetrar en el mercado inmobiliario, provocando el desahucio de miles de trabajadores vulnerables. Esta pol&iacute;tica basada en el rentismo de particulares, pero tambi&eacute;n en la proliferaci&oacute;n de veh&iacute;culos de inversi&oacute;n con capital transnacional, ha dise&ntilde;ado un nuevo paradigma en la provisi&oacute;n de vivienda para el alquiler, contradiciendo la t&oacute;nica y el modelo de vivienda publica que se consolida en la UE. Ello explica por qu&eacute; el capital extranjero, de dudoso origen en muchos casos, prefiere invertir en Espa&ntilde;a frente a otros pa&iacute;ses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos estos factores financieros y fiscales, junto a la ausencia de control y supervisi&oacute;n del mercado inmobiliario, constituyen los ejes de la pol&iacute;tica inmobiliaria, que no pol&iacute;tica de vivienda, llevada a cabo por parte del PSOE y el PP durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. No es balad&iacute; que los gestores del <em>lobby</em> inmobiliario Asval hayan sido durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os dirigentes socialistas como Clos, ex alcalde de Barcelona, o Helena Beunza, antigua secretaria general de Vivienda, tambi&eacute;n del PSOE. Estos dirigentes, junto a los grandes gestores de fondos, han presionado al actual presidente de Gobierno para modificar y descafeinar la actual Ley de Vivienda, que introduce los controles de precios de alquiler. Pero tambi&eacute;n son los art&iacute;fices que han imposibilitado la eliminaci&oacute;n de las ventajas fiscales de las socimis en la reciente votaci&oacute;n del paquete fiscal en el Congreso. El PSOE sigue siendo el mejor aliado de los grandes fondos de inversi&oacute;n en el mercado inmobiliario, como se ha demostrado en m&uacute;ltiples declaraciones de la actual ministra de Vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los grandes fondos han tenido hasta ahora como aliados a los grandes partidos pol&iacute;ticos, sobre todo los que manejan el BOE, pero no contaban con que la judicatura les fuera a contradecir en sus pr&aacute;cticas presuntamente contrarias a derecho, como ha sancionado el Tribunal Supremo. En este punto merece la pena destacar al abogado que ha pilotado, con un esfuerzo personal ingente, esta cruzada contra el poder de los Fondos de Inversi&oacute;n y Socimis, Mariano Ben&iacute;tez de Lugo.&nbsp; Curiosamente, este abogado estaba contratado por el grupo municipal socialista del Ayuntamiento de Madrid y fue despedido mediante un SMS con la excusa de que era muy caro, cuando pr&aacute;cticamente no cobra nada a los afectados por la estafa del propio Ayuntamiento de Madrid al vender estos pisos a Fidere.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siendo relevante esta sentencia contra las practicas de las socimis queda el regusto amargo de que los verdaderos culpables, el Ayuntamiento de Madrid, liderado por Ana Botella, se han librado de todo reproche penal y pol&iacute;tico, lo cual demuestra lo viciado que est&aacute; el sistema judicial patrio, y c&oacute;mo el entramado de las grandes corporaciones ha colonizado el poder pol&iacute;tico, incluso entre los partidos que se autodenominan progresistas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En suma, es momento de brindar porque, por fin, el alto tribunal ha dictado una sentencia que favorece a miles de familias que fueron expulsadas de sus viviendas por parte del Ayuntamiento de Madrid, mediante un regalo a Fidere y que ahora podr&aacute;n comprar al mismo precio de saldo. Esperemos que se ejecute dicha sentencia lo antes posible y sea extensible al resto de las familias que tienen pendiente la misma sentencia que deber&iacute;a coincidir por unidad de doctrina. Y, sobre todo, dar las gracias a un abogado ilustre e hist&oacute;rico como Mariano Ben&iacute;tez de Lugo, que ha dado una lecci&oacute;n jur&iacute;dica y humanitaria a todos los estamentos afectados, especialmente al PSOE de Madrid, que prescindi&oacute; de sus servicios por ser demasiado caro. Cu&aacute;nta mezquindad y mediocridad en dicha organizaci&oacute;n. Ahora se explica mejor su irrelevancia social y pol&iacute;tica en la capital de Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/varapalo-judicial-fondo-buitre-blackstone_129_11882176.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Dec 2024 21:23:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Varapalo judicial al fondo buitre Blackstone]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fondos buitre,Blackstone,PSOE,Ana Botella,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La revisión histórica del INE: ¿cuánto crece España realmente?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/revision-historica-ine-crece-espana-realmente_129_11663384.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88fcb3cb-d4cc-4be4-9cbc-6236751da034_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La revisión histórica del INE: ¿cuánto crece España realmente?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con esta revisión histórica, que se ha realizado en línea con el resto de socios comunitarios, la economía española presenta un estado más solvente, aunque con el problema endémico de la dependencia del consumo privado y los servicios</p><p class="subtitle">El INE vuelve a corregir al alza el PIB y suma otros 77.000 millones entre 2021 y 2023 en una revisión histórica</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a existen una serie de lagunas estad&iacute;sticas que, despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os, siguen sin ser resueltas. Por m&aacute;s que la estad&iacute;stica sea una asignatura odiosa para muchos alumnos, su importancia a nivel nacional es crucial, aunque los gestores p&uacute;blicos no se lo tomen tan en serio como ser&iacute;a deseable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os, el ministro Solbes me hizo una pregunta cuando est&aacute;bamos dise&ntilde;ando en el Ministerio de Vivienda la Renta B&aacute;sica de Emancipaci&oacute;n, y era si sab&iacute;amos el n&uacute;mero exacto de personas que viv&iacute;an de alquiler, dado que era un dato crucial para presupuestar la cuant&iacute;a necesaria. Con mucha verg&uuml;enza le contest&eacute; que no, que solo manej&aacute;bamos encuestas, como la Encuesta de Condiciones de Vida, tan imprecisa como est&eacute;ril para conocer la realidad del mercado del alquiler en Espa&ntilde;a. A d&iacute;a de hoy, seguimos casi tan a oscuras en este campo, tanto en lo que concierne a personas que viven en alquiler, como en lo referido a precios reales. El Estado, que ha hecho dejaci&oacute;n de funciones estad&iacute;sticas en este campo, y paga cuantiosas cantidades de dinero por datos sesgados a empresas del tipo Idealista, un <em>lobby</em> reconocido en este campo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este es un ejemplo palmario de c&oacute;mo el INE desecha utilizar fuentes administrativas al alcance, como ser&iacute;an los registros de contratos de alquiler o las fianzas, donde sean fiables, para construir un verdadero arsenal fiable de datos en este mercado. La falta de datos fiables es un arma de destrucci&oacute;n masiva para los gestores p&uacute;blicos que tratan de dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas fi&aacute;ndose de datos sesgados, a veces falsos y con grandes lagunas en otros casos, lo que distorsiona la conversaci&oacute;n p&uacute;blica. En este punto, tambi&eacute;n recuerdo cuando desde el Ministerio particip&eacute; en un grupo para impulsar una estad&iacute;stica de precios hed&oacute;nicos para el mercado de la vivienda en compra y alquiler, con una respuesta desoladora en aquel momento, que era que ello llevar&iacute;a una carga de trabajo excesiva para el propio Instituto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este sesgo del INE al utilizar encuestas o muestreos, frente a datos reales, tambi&eacute;n se puede observar en el cambio operado en el conteo de viviendas. Hemos pasado de un censo real a un muestreo, con la consiguiente p&eacute;rdida de eficiencia y calidad de dicha estad&iacute;stica, crucial para el devenir econ&oacute;mico de un pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos son algunos de los ejemplos de ineficiencia que asolan las estad&iacute;sticas oficiales de este pa&iacute;s. El sistema de Cuentas Nacionales, cuya metodolog&iacute;a es homog&eacute;nea con el resto de pa&iacute;ses de la UE, no es incompatible con la utilizaci&oacute;n y cruce de datos estad&iacute;sticos procedentes de registros administrativos. Algo que todav&iacute;a no est&aacute; instalado en Espa&ntilde;a. Hay millones de datos relevantes que recaban instituciones p&uacute;blicas, como Ministerios, Agencias Estatales o la propia Seguridad Social o la Agencia Tributaria, que no son explotados de forma conjunta para configurar una estad&iacute;stica s&oacute;lida, mucho m&aacute;s fiable y sobre todo de mayor calidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo reciente lo tenemos con las sucesivas revisiones llevadas a cabo por el INE, cuyas &uacute;ltimas cifras son realmente chocantes, al a&ntilde;adir m&aacute;s de 77.000 millones de euros al PIB entre 2021 y 2013. Todo ello, a pesar de que la propia directora de Cuentas Nacionales negara este extremo hace unos meses. Estos cambios elevan el crecimiento del PIB en Espa&ntilde;a en 2023 hasta el 2,7%; en 2022, al 6,2%, y en 2021, al 6,7%. Esto tambi&eacute;n desmont&oacute; la cantinela de que Espa&ntilde;a hab&iacute;a salido m&aacute;s tarde del hoyo del Covid, ya que realmente salimos en el tercer trimestre de 2022, a la par de muchos pa&iacute;ses de nuestro entorno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas anomal&iacute;as estad&iacute;sticas comenzaron a ser puestas de manifiesto por dos excepcionales profesionales,<a href="https://www.eldiario.es/autores/francisco-melis/#authorarticles" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Francisco Melis</a> y <a href="https://www.eldiario.es/autores/miguel-artola/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel Artola</a>, sin que el INE se diese por enterado. Las fuentes discrepantes eran conocidas, la recaudaci&oacute;n fiscal crec&iacute;a por encima del PIB nominal, las horas trabajadas y el empleo no respond&iacute;a a criterios l&oacute;gicos, dado que se elevaban por encima del PIB, lo que distorsionaba el debate sobre productividad y hornada laboral. As&iacute; mismo, los reportes a Bruselas estaban sesgados, ya que la ratio de Deuda/PIB o el d&eacute;ficit p&uacute;blico no se correspond&iacute;an con la realidad econ&oacute;mica en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parte de esta infraestimaci&oacute;n seguramente proviene de la digitalizaci&oacute;n progresiva de la sociedad actual, la falta de control sobre pagos por fuera del sistema bancario, pero tambi&eacute;n por al auge del comercio electr&oacute;nico y la elevada demanda de servicios tur&iacute;sticos fuera del canal institucional, es decir los pisos tur&iacute;sticos ilegales que pueblan la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola sin control alguno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con esta revisi&oacute;n hist&oacute;rica, que se ha realizado en l&iacute;nea con el resto de socios comunitarios, la econom&iacute;a espa&ntilde;ola presenta un estado m&aacute;s solvente, aunque con el problema end&eacute;mico de la dependencia del consumo privado y los servicios, si bien la evoluci&oacute;n de las exportaciones alberga algunas luces positivas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En suma, el INE y el resto de proveedores estad&iacute;sticos en Espa&ntilde;a necesitan una revoluci&oacute;n metodol&oacute;gica, un proceso de integraci&oacute;n mediante t&eacute;cnicas de Big Data, y sobre todo mucho presupuesto para que, de una vez por todas, los gestores p&uacute;blicos no tengan que legislar con grandes lagunas estad&iacute;sticas o con la compra de datos sesgados a <em>lobbys</em> del tipo de Idealista. Y por supuesto, hay que seguir apoyando a expertos como Francisco Melis y Miguel Artola.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/revision-historica-ine-crece-espana-realmente_129_11663384.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Sep 2024 20:02:40 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escrivá no altera la independencia del Banco de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/escriva-no-altera-independencia-banco-espana_129_11629692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e894c67-e916-4701-9129-5a3078dae818_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escrivá no altera la independencia del Banco de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que hay que pedirle al nuevo gobernador es que se ocupe de la selva en el sector financiero, que mejore la capacidad de defensa de los consumidores, y que sí sea independiente en materia de control y sanción para las entidades que estafan a muchos clientes, no como sus predecesores</p><p class="subtitle">Escrivá, un ex del Banco de España que vuelve de gobernador tras cuatro años como ministro</p></div><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s la conversaci&oacute;n p&uacute;blica en Espa&ntilde;a se ha convertido en un vertedero de descalificaciones e insinuaciones entre los agentes pol&iacute;ticos y medi&aacute;ticos, tras el nombramiento del ministro Escriv&aacute; como gobernador del Banco de Espa&ntilde;a. De nada sirve que en el Consejo del BCE, donde estar&aacute; Escriv&aacute; ya el pr&oacute;ximo d&iacute;a 11 de septiembre, est&eacute; lleno de ex ministros, como el caso de Austria o Portugal, asesores y otros cargos pol&iacute;ticos que pasan directamente a formar parte del directorio, siendo gobernadores de los respectivos bancos centrales de cada pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pecado del ministro Escriv&aacute;, seg&uacute;n estas voces, es que pasa directamente de la mesa del Consejo de Ministros al edificio de Cibeles, sin soluci&oacute;n de continuidad, por lo que, seg&uacute;n estas fuentes interesadas, provocar&aacute; un descr&eacute;dito de la instituci&oacute;n y una &ldquo;colonizaci&oacute;n&rdquo; de la misma, siempre porque el elegido es un supuesto socialista peligroso.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es bastante distinta a la que dibujan estos agoreros, cuya vigencia del argumento durar&aacute; escasos d&iacute;as, porque la pr&oacute;xima instituci&oacute;n ya no tiene las funciones que otrora s&iacute; pod&iacute;an verse afectadas por un cargo pol&iacute;tico. En primer lugar, hay que destacar que el curr&iacute;culum de Escriv&aacute; es impecable para cubrir la vacante; si lo comparamos, por ejemplo, con Luis de Guindos, le supera ampliamente, y este es hoy, nada menos, que vicepresidente del BCE. Para los puristas acad&eacute;micos liberales y libertarios, a Escriv&aacute; solo le falta ser doctor, algo de lo que tambi&eacute;n adolece De Guindos, o la propia Christine Lagarde, pero ellos siempre se callan a la hora de juzgar a sus correligionarios ideol&oacute;gicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, para los que ponen el grito en el cielo, Espa&ntilde;a hace tiempo que deleg&oacute; la pol&iacute;tica monetaria y cambiaria al BCE, perdiendo la soberan&iacute;a monetaria, algo que muchos seguimos echando de menos para poder llevar a cabo pol&iacute;ticas fiscales expansivas que pudieran acabar con el desempleo. Esto hace que no quepa incidencia del titular del Banco de Espa&ntilde;a sobre la pol&iacute;tica econ&oacute;mica del pa&iacute;s, lo cual despoja de cualquier veleidad de intervenci&oacute;n o falta de independencia a la hora de votar en los Consejos del BCE sobre el devenir de los tipos de inter&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, no existen conflictos de intereses por pasar de ministro a gobernador, dadas las funciones que la propia Ley de Autonom&iacute;a del Banco de Espa&ntilde;a otorga a su rector. Adicionalmente, y por el flanco ideol&oacute;gico, Escriv&aacute; es un liberal de libro y neocl&aacute;sico de formaci&oacute;n, lo cual no desentona para nada a la hora de analizar el papel de los tipos de inter&eacute;s, o la funci&oacute;n y definici&oacute;n del dinero, muy alineada con los colegas del BCE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero vayamos, de verdad, a lo que s&iacute; causa un descr&eacute;dito de la instituci&oacute;n. El Banco de Espa&ntilde;a s&iacute; conserva, por delegaci&oacute;n, la supervisi&oacute;n financiera y bancaria y por tanto, la defensa de los usuarios de banca y entidades financieras. Aqu&iacute; el fracaso de los antecesores ha sido palmario. La burbuja inmobiliaria, negada en el propio servicio de estudios del Banco de Espa&ntilde;a, y las sucesivas crisis bancarias han sido el punto m&aacute;s negro de la &uacute;ltima d&eacute;cada, y especialmente c&oacute;mo se ponen de perfil ante las estafas bancarias, como por ejemplo las clausulas suelo, entre otras. Los llamados t&eacute;cnicos y no pol&iacute;ticos, como Linde o Hern&aacute;ndez de Cos, han mirado para otro lado, y se han dedicado b&aacute;sicamente a alertar sobre las cat&aacute;strofes de la subida del salario m&iacute;nimo o la recesi&oacute;n que supuestamente llegar&iacute;a a Espa&ntilde;a en el a&ntilde;o 2023. Estos factores, disfrazados de an&aacute;lisis acad&eacute;micos, seguir&aacute;n presentes ante la llegada de cualquier nuevo gobernador, ya que dicha figura no redacta los informes que se publican, sino que son los economistas titulados los que los llevan a cabo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro argumento que se ha esgrimido es que el Banco de Espa&ntilde;a ejerce de contrapoder al Gobierno, algo que no es as&iacute;, y que se encarga de fiscalizar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, lo que tampoco es cierto. Estas aseveraciones son las que se utilizan para negar la posible independencia del ministro Escriv&aacute;, lo que no se utiliz&oacute; con De Guindos, Caruana u otros en el caso europeo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Banco de Espa&ntilde;a emite informes no vinculantes, tambi&eacute;n realiza previsiones, cuya fiabilidad en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es muy discutible, pero no intervine en ninguna faceta de la determinaci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica del pa&iacute;s y nunca podr&aacute; influir en las decisiones del Ejecutivo, y mucho menos en las del Legislativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En suma, el ministro Escriv&aacute; es un perfecto economista liberal, monetarista y neocl&aacute;sico, con <em>aprioris</em> ortodoxos sobre el concepto del dinero, la excitante e inveros&iacute;mil teor&iacute;a sobre la velocidad de circulaci&oacute;n del mismo. Adem&aacute;s, como se ha demostrado, es intercambiable en gobiernos del PSOE y del PP, por lo que no causar&aacute; ning&uacute;n problema en el Consejo del BCE, algunos de cuyos miembros tienen menor capacidad profesional que &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que hay que pedirle desde ma&ntilde;ana es que se ocupe y preocupe de la selva en el sector financiero, que mejore la capacidad de defensa de los consumidores, y que s&iacute; sea independiente en materia de control y sanci&oacute;n para las entidades que estafan a muchos clientes, no como sus predecesores. Y por su supuesto, en sus ratos libres que haga suyas las conclusiones de la doctrina que emana del Servicio de Estudios, es decir no hay que subir el salario m&iacute;nimo, obviando la teor&iacute;a de salarios de eficiencia, que se desdiga de las bondades de su reforma de pensiones, y que mantenga las fant&aacute;sticas soflamas de la teor&iacute;a econ&oacute;mica y monetaria neocl&aacute;sica. Nada de esto afectar&aacute; a la independencia del Banco de Espa&ntilde;a, salvo para los nost&aacute;lgicos que siguen pensando en pesetas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/escriva-no-altera-independencia-banco-espana_129_11629692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Sep 2024 19:42:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escrivá no altera la independencia del Banco de España]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y si nacionalizamos Talgo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-nacionalizamos-talgo_129_11618938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c3763e5-0bdb-4883-b4c2-5c340ad3f814_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y si nacionalizamos Talgo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que se está demostrando es que el accionariado únicamente está pensando en maximizar el valor de las acciones, y por tanto, es una estrategia meramente financiera, muy alejada del objeto de la compañía, que es dotar de tecnología punta a un sector como el de transporte, que aporta al PIB un 2,9%</p></div><p class="article-text">
        El culebr&oacute;n de la OPA del grupo h&uacute;ngaro Ganz-Ma VAg sobre la espa&ntilde;ola Talgo parece que toca a su fin, tras el veto del Gobierno espa&ntilde;ol y el aval de Bruselas a dicha decisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La excepcionalidad en este caso supone romper el Mercado &Uacute;nico y la libre circulaci&oacute;n de capitales dentro de la UE, con el argumento de que la seguridad de un Estado puede verse alterada por la toma de control de una empresa catalogada como estrat&eacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema que ha surgido nace de una contradicci&oacute;n en el sistema capitalista que bendice la plena libertad de circulaci&oacute;n de capitales, salvo cuando pueden estar en juego, supuestamente, la seguridad nacional o el suministro de servicios esenciales, como puede ser la luz, gas, petr&oacute;leo u otros similares. En el caso que nos ocupa, el argumento es que la tecnolog&iacute;a de Talgo podr&iacute;a ser transferida a los rusos, enemigos ahora de la UE tras el inicio de la guerra en Ucrania, aunque hay muchos pa&iacute;ses que siguen realizando negocios con Rusia, a trav&eacute;s de terceros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta contradicci&oacute;n, capitalismo de conveniencia se puede llamar, huye del n&uacute;cleo del problema b&aacute;sico que no es otro que la industria nacional propia es una garant&iacute;a, no tanto de seguridad o de suministro, sino de ventaja competitiva y de progreso econ&oacute;mico mucho m&aacute;s sano que, como Espa&ntilde;a ahora, depender del ciclo de negocio del turismo y la hosteler&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que se est&aacute; demostrando en el caso de Talgo es que el accionariado &uacute;nicamente est&aacute; pensando en maximizar el valor de las acciones, y por tanto, es una estrategia meramente financiera, muy alejada del objeto de la compa&ntilde;&iacute;a que es dotar de tecnolog&iacute;a punta a un sector como el de transporte&nbsp;que aporta al PIB un 2,9%. Este hecho, que no se est&aacute; considerando en ninguno de los an&aacute;lisis, tiene en jaque al propio ejecutivo y a la Comisi&oacute;n Europea, en una pel&iacute;cula de espionaje y contraespionaje, pero cuyo impacto econ&oacute;mico es infinitamente superior al supuesto problema de seguridad esgrimido por el gobierno espa&ntilde;ol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, que podr&iacute;a ser una potencia industrial en muchos campos, y el ferroviario es uno de ellos, ha dejado poco a poco escapar el valor a&ntilde;adido de gran parte de la industria, cuyos centros de decisi&oacute;n se han situado fuera de Espa&ntilde;a, lo que convierte a nuestro pa&iacute;s en meros ensambladores, como ocurre, por ejemplo, con el autom&oacute;vil. La entrada en la UE, el Mercado Com&uacute;n de entonces, ha supuesto la p&eacute;rdida de gran parte del aparato industrial, y eso explica el bajo nivel de investigaci&oacute;n y desarrollo que se produce en Espa&ntilde;a, lo que repercute en la productividad de los factores, especialmente del capital, como ha demostrado recientemente el IVIE y BBVA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El abandono de la industria, bajo el paradigma de que el Estado no debe ser productor de nada, dejando su papel a la prestaci&oacute;n de servicios b&aacute;sicos como educaci&oacute;n, sanidad y servicios sociales, ha empobrecido a Espa&ntilde;a frente a los pa&iacute;ses de nuestro entorno que, en algunos casos como Francia, s&iacute; mantienen ciertos sectores en manos p&uacute;blicas. En el caso de Talgo, uno de los grandes problemas que tiene es que carece de un socio estrat&eacute;gico que aporte capital y, sobre todo, m&uacute;sculo financiero para acometer el volumen de inversi&oacute;n necesario para cumplir con diligencia y solvencia, la cartera de pedidos que tiene por todo el mundo. La tecnolog&iacute;a del doble ancho es un bien muy apreciado por gran parte de los pa&iacute;ses donde Talgo atesora clientes, y ser&aacute; una de las variantes que se implementen en aquellos Estados que sean frontera con diferentes anchos de v&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, y dado el valor burs&aacute;til de esta compa&ntilde;&iacute;a, 620 millones de euros, merecer&iacute;a la pena estudiar que el Estado entrase definitivamente en Talgo y asumiese el coste de expansi&oacute;n y generaci&oacute;n de valor de una empresa puntera, lo que redundar&iacute;a en una abaratamiento de costes en el suministro a Renfe y con ello, cerrase la posibilidad de perder, una vez m&aacute;s, la carrera tecnol&oacute;gica y el futuro de una industria que permite equilibrar el excesivo peso de los servicios de bajo nivel a&ntilde;adido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La nacionalizaci&oacute;n de la industria, en sectores b&aacute;sicos, es una tendencia que la UE deber&iacute;a permitir, despoj&aacute;ndose de clich&eacute;s ideol&oacute;gicos absurdos que ha dejado a gran parte de los Estados m&aacute;s d&eacute;biles, al albur de los fondos de inversi&oacute;n especulativos. La financiarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a ha destruido gran parte de los empleos m&aacute;s productivos que otrora ten&iacute;amos en Espa&ntilde;a y nos ha empujado a la despoblaci&oacute;n aut&oacute;ctona de las grandes ciudades.la gentrificaci&oacute;n y el abuso de posiciones de dominio en grande sectores b&aacute;sicos para la ciudadan&iacute;a, como la alimentaci&oacute;n, vivienda y poco a poco, la sanidad, educaci&oacute;n, transportes y servicios sociales. Esto ha sido posible gracias a la nefasta regulaci&oacute;n de la UE que, empujada por los grandes lobbys, ha pretendido que toda la actividad econ&oacute;mica esencial europea se gestione en el casino burs&aacute;til y cuyo &uacute;nico objetivo sea maximizar el valor del accionista, lanzando a una gran parte de la poblaci&oacute;n al desempleo o subempleo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, por la dimensi&oacute;n econ&oacute;mica de Talgo y por su importancia estrat&eacute;gica, Espa&ntilde;a deber&iacute;a entrar en el accionariado, como socio mayoritario, estrat&eacute;gico y financiero para que el transporte ferroviario, y la industria auxiliar, alcancen la seguridad y solvencia que necesita nuestro pa&iacute;s. Solo es una cuesti&oacute;n de voluntad pol&iacute;tica y trabajo fino en Bruselas. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-nacionalizamos-talgo_129_11618938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Aug 2024 19:45:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Y si nacionalizamos Talgo?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La rebelión social puede venir por el euro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/rebelion-social-venir-euro_129_11536759.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48a6c49e-ea43-4847-9dd2-ef993a78624d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La rebelión social puede venir por el euro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El problema de la desafeccion política radica no tanto en el globalismo o en la inmigración como en el diseño del área monetaria, es decir, el euro, y los efectos que ha tenido sobre empleo, salarios, y bienestar social</p><p class="subtitle">La amenaza de las reglas fiscales de Bruselas</p></div><p class="article-text">
        El debate estos d&iacute;as en Europa, tras las elecciones al Parlamento Europeo, pero tambi&eacute;n en otros pa&iacute;ses como Francia, gira en torno a la desafecci&oacute;n pol&iacute;tica hacia los supuestos europe&iacute;stas, con el consiguiente aumento de los mensajes nacional-populistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El escaso rigor intelectual de dichos mensajes, siempre lanzados por una clase pol&iacute;tica marginal cada vez menos instruida, no ha sido &oacute;bice para que parte del mensaje anti globalismo, por un lado, y racismo puro, por otro, haya calado entre una poblaci&oacute;n europea cada vez menos europe&iacute;sta en el sentido cl&aacute;sico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las elites de Bruselas, las mismas que dise&ntilde;aron todos los mecanismos de control de las finanzas, e impusieron criterios de convergencia tan absurdos como da&ntilde;inos cuyos resultados se pueden palpar caminando por muchas regiones de la Europa del Sur y recientemente del Este, ahora se enfrentan a una rebeli&oacute;n social, aunque errando el tiro. En este punto, conviene recordar las ense&ntilde;anzas de Mundell, el mayor experto en a&eacute;reas monetarias optimas, cuando dec&iacute;a que, &ldquo;en lo posible las econom&iacute;as participantes deb&iacute;an presentar ciclos econ&oacute;micos sincronizados y niveles de inflaci&oacute;n, d&eacute;ficit fiscal y endeudamiento similares&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;cleo del problema del desencanto radica no tanto en el globalismo o en la inmigraci&oacute;n como en el dise&ntilde;o del &aacute;rea monetaria, es decir, el euro, y los efectos que ha tenido sobre empleo, salarios, y bienestar social. No hay que olvidar que quienes dise&ntilde;aron el euro no tuvieron en cuenta los costes de ajuste de unir a econom&iacute;as tan dispares como la alemana, la holandesa o la austriaca con la griega o la espa&ntilde;ola, por no hablar ahora de los pa&iacute;ses del este.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de la implantaci&oacute;n del euro arrojan luces y sombras tangibles, pero el gran problema es que quienes est&aacute;n canalizando el descontento de amplias capas de la poblaci&oacute;n cada vez m&aacute;s pobre son los iluminados, como Vox o Alvise P&eacute;rez&nbsp; en Espa&ntilde;a, que en ning&uacute;n caso entienden c&oacute;mo se combate una uni&oacute;n monetaria mal dise&ntilde;ada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La llegada del euro es cierto que ha mejorado la renta de algunos sectores protegidos, como la agricultura, y ha favorecido el comercio internacional en econom&iacute;as anta&ntilde;o cerradas, o semi aut&aacute;rticas, junto a la mejora de infraestruturas en gran parte de la Europa m&aacute;s desfavorecida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y ah&iacute; est&aacute; la clave, todo esto se ha hecho provocando una transferencia de renta de los pa&iacute;ses del Sur, como Espa&ntilde;a, Grecia o Portugal, hacia el Norte v&iacute;a endeudamiento, que sigue lastrando a las econom&iacute;as m&aacute;s pobres, dado el canibalismo del Norte a la hora de las quitas de deuda, como se comprob&oacute; en la crisis financiera de 2008.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los ajustes obligatorios de gasto, algo absurdo en un contexto de mutualizaci&oacute;n de deuda, han generado la p&eacute;rdida de millones de empleos en la industria y abocando a que la mayor&iacute;a de econom&iacute;as del Sur sean un mero receptor de turistas del Norte, con la consiguiente depredaci&oacute;n del tejido productivo y la fuga de talentos, como ya se viene observando desde hace tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El cors&eacute; financiero del d&eacute;ficit y la deuda est&aacute; provocando una revoluci&oacute;n silenciosa en los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres. Los servicios p&uacute;blicos poco a poco se van desmantelando y se van haciendo con ellos las grandes multinacionales de la salud y la educaci&oacute;n, justo cuando apenas lleg&aacute;bamos a tener un Estado del Bienestar m&aacute;s o menos homologable a las grandes potencias. Si a esto unimos&nbsp; el grave problema de la vivienda, que Espa&ntilde;a lidera, nos encontramos ante un coctel explosivo que, sin duda, nada tiene que ver con la inmigraci&oacute;n o la Agenda 2030.
    </p><p class="article-text">
        En esencia, estamos ante un dilema econ&oacute;mico de primer nivel, que hasta ahora nadie es capaz de liderar. &iquest;Se pueden modificar las reglas impuestas por Mastricht? La respuesta es que s&iacute;, pero, para ello, la clase pol&iacute;tica actual deber&iacute;a transformarse en un ej&eacute;rcito pensante al servicio del conocimiento y abominar de las teor&iacute;as neocl&aacute;sicas del crecimiento y del dinero.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, hay que desterrar el mensaje que la deuda p&uacute;blica es un mal en s&iacute; mismo y que es insostenible cuando sobrepasa un determinado l&iacute;mite, completamente arbitrario. Los ejemplos de Jap&oacute;n, Italia y la misma Francia, e incluso EEUU, son el paradigma de que este criterio es perfectamente prescindible. No hay que olvidar que el an&aacute;lisis de la deuda se encara desde una &oacute;ptica de saldos contables: la deuda de un agente es el ahorro de otro y, por tanto, en un mundo con exceso de ahorro, los riesgos son realmente m&iacute;nimos entre los pa&iacute;ses que conforman la UE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El d&eacute;ficit p&uacute;blico es otra variable cuyo riesgo hay que minimizar y abandonar la idea del equilibrio permanente, m&aacute;xime en econom&iacute;as tan dispares como las que conforman la UE. Como ya se ha dicho, si hubiera convergencia real entre los ciclos de los pa&iacute;ses miembros, estas medidas tendr&iacute;an algo de sentido. En este mismo sentido, conviene liderar una corriente que pueda demostrar que el crecimiento salarial es el que lidera las mejoras en productividad, y no al rev&eacute;s, como han demostrado bastantes autores dentro del ep&iacute;grafe de salarios de eficiencia <strong>(</strong>Storm y Naastepad, 2007)<em><strong>.</strong></em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El gasto p&uacute;blico suficiente, la cobertura de servicios p&uacute;blicos y el crecimiento salarial son los elementos que tienen que regir la estrategia de la UE en este nuevo mandato, junto con un verdadero Pacto Verde para hacer de la UE un espacio saludable y solidario. Para todo ello es necesario entender y aprobar planes ingentes de inversi&oacute;n p&uacute;blica, como el de vivienda ya planteado, y que el BCE deje de ser el garante de la ortodoxia neocl&aacute;sica. La figura del <em>dinero fiat</em>, beneficioso para los tenedores de moneda propia, tanto desde una &oacute;ptica fiscal como monetaria, deber&iacute;a ilustrar a los gobernadores y a la presidenta, para poner en marcha algo similar a lo que hizo el Reino Unido durante la pandemia: inundar de fondos al Tesoro para poder gastar sin l&iacute;mite, aunque los gestores en el Reino Unido no hayan sido los mejores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En suma, la posible rebeli&oacute;n social vendr&aacute; por el lado econ&oacute;mico, ante la incapacidad de las estructuras de la UE de satisfacer las necesidades de amplias capas de la poblaci&oacute;n, cada vez m&aacute;s empobrecidas por el falso rigor econ&oacute;mico impuesto por las instituciones. El devenir de la industria, de la educaci&oacute;n y la sanidad, junto al grave problema del envejecimiento de la poblaci&oacute;n y la despoblaci&oacute;n, no se pueden combatir con reglas fiscales absurdas y con recortes de gasto p&uacute;blico. Urge, por tanto, redefinir el dise&ntilde;o del euro, introduciendo una nueva teor&iacute;a econ&oacute;mica compatible con el desarrollo en igualdad, desterrando a la elite neo libertaria a medias que anida en el BCE y ahora en el Parlamento Europeo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/rebelion-social-venir-euro_129_11536759.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jul 2024 20:28:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La rebelión social puede venir por el euro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Austeridad,Política,Eurozona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hay margen para reducir la jornada laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hay-margen-reducir-jornada-laboral_129_11505012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebc927fa-4d7a-4b80-bc4a-cfd94fa0705d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hay margen para reducir la jornada laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España hay margen para un cambio drástico en los horarios de trabajo, con jornadas más flexibles y más cortas, que podrían incrementar la productividad y deberían ir acompañadas con mejores salarios</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a los grandes debates siempre llegan tarde, o no llegan, lo cual caracteriza a una sociedad m&aacute;s pendiente de discusiones est&eacute;riles que de alumbrar f&oacute;rmulas para solucionar los grandes problemas que nos asolan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de estos problemas es la anomal&iacute;a que supone una jornada laboral presencial mayor que en gran parte de nuestros hom&oacute;logos europeos, consecuencia de unos horarios de trabajo irracionales que provocan serios problemas de salud f&iacute;sica y mental.&nbsp; Ello est&aacute; condicionando y lastrando, en parte, la salida definitiva del pozo del desempleo que, a pesar de las buenas cifras, sigue demostrando que nuestro paro estructural es una de las grandes asignaturas pendientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los grandes n&uacute;meros del empleo en Espa&ntilde;a muestran una fortaleza no esperada por algunos <em>gur&uacute;s</em> de televisi&oacute;n, pero tambi&eacute;n por algunas instituciones de clara ideolog&iacute;a neocl&aacute;sica, como la Airef o el Banco de Espa&ntilde;a, cuyos augurios en octubre hoy deber&iacute;an sonrojarles (algo que, obviamente no ocurrir&aacute;). El n&uacute;mero de afiliados supera los 21,3 millones, se sigue reduciendo el trabajo a tiempo parcial, salvo en el sector p&uacute;blico, donde la querencia por los despidos en verano raya lo irracional y desmonta muchos discursos de la propia vicepresidenta del Gobierno, cuyo desempe&ntilde;o, en cualquier caso, hay que alabar. En conjunto, la econom&iacute;a lleva creando empleo los &uacute;ltimos cincuenta meses, en cifras desestacionalizadas, algo que poca gente puede explicar, y sobre todo sigue sorprendiendo a las autoridades europeas. Junto a esto, y mirando la Balanza de Pagos, el empleo no tur&iacute;stico, m&aacute;s centrado en la tecnolog&iacute;a y con elevado valor a&ntilde;adido, comienza a tener cifras muy halag&uuml;e&ntilde;as, lo que permite ser optimistas, respecto a nuestra capacidad de formar empleo cualificado.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las grandes sombras del empleo est&aacute;n en la tasa de paro, sin bajar del 11% a pesar del ciclo alcista, pr&oacute;ximo a su cenit, lo cual nos dice que existen cuellos de botella que tienen que ver con la obsesi&oacute;n por el d&eacute;ficit p&uacute;blico y la deuda. Su control irracional por parte de la Comisi&oacute;n Europea se demostr&oacute; muy peligroso y doloso&nbsp;durante la crisis del 2008, siendo corregido a lo largo de la pandemia, decisi&oacute;n que deber&iacute;a ser el faro para desmontar las reglas fiscales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La estructura del paro estructural se asienta en cuatro elementos. Por un lado, una poblaci&oacute;n joven desencantada, aunque en franca reducci&oacute;n, en la que coexistien j&oacute;venes formados y no formados. En segundo lugar, una enorme bolsa de mujeres que siguen sin encontrar empleo, a pesar de tener las mujeres su r&eacute;cord de ocupaci&oacute;n, siempre por debajo de la jornada deseada. En tercer lugar, fruto del edadismo galopante de nuestras empresas, mayores de 45 a&ntilde;os que, una vez salen de las empresas, su empleabilidad y nivel de actividad quedan en m&iacute;nimos respecto a la media europea. Por &uacute;ltimo, seguimos muy lejos de las tasas de empleo y actividad de las grandes econom&iacute;as del norte de Europa, lo que permite aseverar que faltan pol&iacute;ticas audaces y empresas m&aacute;s grandes y modernas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas grandes cifras de empleo, sin embargo, chocan con otra realidad m&aacute;s sombr&iacute;a. La desigualdad sigue creciendo, a pesar de que las subidas del salario m&iacute;nimo han ayudado a m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas a salir de las cifras &ndash;cuestionables&ndash; de la pobreza severa, seg&uacute;n una entidad bastante sospechosa como es el FMI.&nbsp;Esta desigualdad, muy presente en pa&iacute;ses con baja densidad sindical y escaso peso del empleo industrial, se acrecienta por el p&eacute;simo dise&ntilde;o y ejecuci&oacute;n de las escasas ayudas familiares que tenemos en Espa&ntilde;a. Otorgar la responsabilidad de uno de los pilares fundamentales del Estado del Bienestar al cuerpo de funcionarios de &eacute;lite del pa&iacute;s, cuya fobia y animadversi&oacute;n hacia el combate de la desigualdad&nbsp; es manifiesta, explica el escaso impacto del Ingreso M&iacute;nimo Vital, por ejemplo. Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s regresivos en el dise&ntilde;o de ayudas p&uacute;blicas y resulta grotesco que las rentas medias, e incluso altas, reciban m&aacute;s ayudas, que las rentas m&aacute;s bajas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a la desigualdad creciente, la formaci&oacute;n de salarios sigue adoleciendo de una visi&oacute;n racional de lo que supone la demanda efectiva, frente al chamanismo irracional de las pol&iacute;ticas de oferta <em>(supply side)</em>. Aqu&iacute;, lo que subyace es la direcci&oacute;n de causalidad entre crecimiento salarial y productividad. Para los economistas de oferta, la direcci&oacute;n est&aacute; clara. Solo si aumenta la productividad se podr&aacute; mejorar el salario. Por el contrario, hay mucha literatura, que obviamente no se ense&ntilde;a en las universidades, que demuestra que es al contrario. Un mayor salario mejora n&iacute;tidamente las cifras de productividad, por lo que sin duda estamos ante un fracaso de las pol&iacute;ticas neocl&aacute;sicas que preconizan la austeridad expansiva, fruto de la negaci&oacute;n de que hay otro marco conceptual que podr&iacute;a cambiar la estructura salarial de nuestro pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este empecinamiento sobre las bondades de pagar mal en Espa&ntilde;a, obliga a muchos compatriotas&nbsp;a emigrar hacia econom&iacute;as donde s&iacute; se valora la formaci&oacute;n en Espa&ntilde;a y se remunera conforme al valor creado, no como aqu&iacute;. Parece un contrasentido que un m&eacute;dico en Espa&ntilde;a sobre tres veces menos que en otro pa&iacute;s, con la misma formaci&oacute;n. Lo mismo habr&iacute;a que decir de ingenieros y muchas otras profesiones. En consecuencia, las teor&iacute;as sobre qu&eacute; es la productividad, lo que permite subir los salarios, tiene muchos contraejemplos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta misma aproximaci&oacute;n neocl&aacute;sica tambi&eacute;n se aplica al debate surgido sobre la duraci&oacute;n de la jornada laboral. Este debate, que tiene varias aproximaciones, no se puede desligar de otro adyacente, que es la estructura de horarios de trabajo en Espa&ntilde;a. El abuso de la presencialidad en muchas profesiones, junto a las jornadas partidas y tiempo de comida de dos horas, supone una anomal&iacute;a hist&oacute;rica que las empresas se resisten a modificar, lo que convierte a la CEOE en un actor m&aacute;s de la serie <em>Cu&eacute;ntame. </em>Ello puede hacer gracia a quienes le apoyan, pero est&aacute; causando un grave problema econ&oacute;mico &ndash;baja productividad por descenso de ciclos circadianos a partir de un punto&ndash;, pero tambi&eacute;n de salud f&iacute;sica y mental. Existen numerosos estudios, yo mismo hice uno para el Ministerio de Trabajo hace a&ntilde;os, que demuestran que la modificaci&oacute;n de horarios de trabajo en l&iacute;nea con las mejores pr&aacute;cticas europeas supondr&iacute;a un incremento de la productividad de algo m&aacute;s del 2% anual. Esto deber&iacute;a ir acompa&ntilde;ado con la elaboraci&oacute;n de una norma similar a la brit&aacute;nica Ley del Tiempo de Trabajo, que obliga a las empresas a facilitar modificaciones de entrada y salida del puesto de trabajo, e incluso de organizaci&oacute;n del tiempo semanal, llegando a modificar incluso qu&eacute; d&iacute;as de descanso se pueden disfrutar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de pol&iacute;ticas las debe de pilotar el Estado, y no quedar al albur de la negociaci&oacute;n colectiva, dada la menguante densidad sindical que dejar&iacute;a a muchos trabajadores fuera de poder acceder a este tipo de cambios en la jornada laboral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, en Espa&ntilde;a hay margen para un cambio dr&aacute;stico en los horarios de trabajo, con jornadas m&aacute;s flexibles y m&aacute;s cortas, que podr&iacute;an incrementar la productividad y deber&iacute;an ir acompa&ntilde;adas con mejores salarios. Hay que desterrar las pol&iacute;ticas de oferta y la obsesi&oacute;n por el desarrollismo y la presencialidad para deleite de bares y restaurantes, que son, a la postre, los que frenan, junto con una CEOE muy alejada de la modernidad, este cambio estructural en los horarios de trabajo. Junto a todo esto, hay que poner en marcha planes de empleo garantizado que permitan ocupar a m&aacute;s de 1,5 millones de personas, lo que podr&iacute;a llevarnos a la primera divisi&oacute;n de las pol&iacute;ticas socialdem&oacute;cratas de verdad. &nbsp; &nbsp; 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hay-margen-reducir-jornada-laboral_129_11505012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jul 2024 20:24:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hay margen para reducir la jornada laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Jornada Laboral,Ministerio de Trabajo y Economía Social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La especulación del suelo se acaba con impuestos a la tierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/especulacion-suelo-acaba-impuestos-tierra_129_11468525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df3b0e94-9575-45d9-9acf-3e85d9cf432c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La especulación del suelo se acaba con impuestos a la tierra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El acceso a una vivienda digna y asequible va a ser la tumba de muchos gobiernos pretendidamente progresistas. En España concurren dos hechos dramáticos: el deficit de viviendas sociales y la irrupción sin control de las viviendas turísticas</p><p class="subtitle">La vivienda se sitúa como el principal problema para la ciudadanía, según el CIS</p></div><p class="article-text">
        El acceso a una vivienda digna y asequible va a ser la tumba de muchos gobiernos pretendidamente progresistas, siendo Espa&ntilde;a el ejemplo m&aacute;s palmario. En el caso espa&ntilde;ol, concurren dos hechos dram&aacute;ticos que no permiten ser optimistas sobre el devenir de la situaci&oacute;n para un porcentaje muy elevado de la poblaci&oacute;n. Por un lado, el d&eacute;ficit cr&oacute;nico de viviendas sociales cuyo origen es la obsesi&oacute;n de los mercaderes p&uacute;blicos y privados sobre las bondades del mercado en la tarea de la asignaci&oacute;n eficiente de un bien escaso como la vivienda. Por otro lado, la irrupci&oacute;n sin control de la oferta de viviendas tur&iacute;sticas y de temporada ha vaciado en muchas zonas de las ya escasas viviendas para alquiler tradicional, con la permisividad de las administraciones p&uacute;blicas y la presi&oacute;n de <em>lobbies</em> de portales inmobiliarios y patronales de viviendas tur&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Estos antecedentes hacen de Espa&ntilde;a el pa&iacute;s con menor capacidad para poder cumplir el precepto constitucional de acceso a una vivienda digna, pero sobre todo cuestiona todas las promesas realizadas durante los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os en materia de vivienda social. Merece una menci&oacute;n especial la soflama lanzada por el alcalde de Madrid proclamando que esta ciudad es la <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/alquileres-asequibles-almeida-vende-12-parcelas-publicas-1-800-euros-mes-70-metros-cuadrados_1_10926194.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capital europea con mayor porcentaje de vivienda asequible, </a>algo que s&oacute;lo se sostiene si uno cree que la poblaci&oacute;n est&aacute; completamente desinformada o es tonta.
    </p><p class="article-text">
        Con estos mimbres, el Gobierno actual recuper&oacute; el Ministerio de la Vivienda &ndash;otra cosa es a qui&eacute;n puso al frente&ndash; tratando de se&ntilde;alizar que su prioridad iba a ser la provisi&oacute;n de vivienda social y asequible a una mayor&iacute;a de los que realmente lo necesitan, aunque tanto la capacidad presupuestaria (unos 4.000 millones de euros por a&ntilde;o), como las directrices que emanan de sus directivos, permiten dudar seriamente de la voluntad real de solventar un problema end&eacute;mico. Los c&aacute;lculos num&eacute;ricos nos dicen que se necesitan unos 6-7 millones de unidades de vivienda social/asequible para equiparar el porcentaje que tienen los mejores pa&iacute;ses de nuestro entorno, un 30% del total. Aqu&iacute; partimos de un 2%, por lo que los planes anunciados, muchos de ellos a muy largo plazo como, por ejemplo, la operaci&oacute;n Campamento en Madrid, se antojan claramente insuficientes tanto a corto como a largo plazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las excusas del sector privado son variadas y variopintas, por lo que, dado que el sector p&uacute;blico carece de empresas de construcci&oacute;n, estamos en manos de los <em>lobbies</em> constructores y los de promoci&oacute;n residencial. El primer obst&aacute;culo es el precio del m&oacute;dulo de vivienda p&uacute;blica, que imposibilita cubrir costes y rentabilidad, seg&uacute;n ellos, por lo que casi ninguna empresa se aviene a participar en los concursos p&uacute;blicos. Esto es claramente una excusa sin mucho fundamento siempre que el suelo se facilitase de forma gratuita por parte de las distintas administraciones, algo de lo que hablar&eacute; m&aacute;s adelante. Pero m&aacute;s importante a&uacute;n es constatar que si, por arte de magia, lleg&aacute;semos a tener un porcentaje de vivienda p&uacute;blica o social del 30%, el valor de toda la cartera inmobiliaria del pa&iacute;s caer&iacute;a un porcentaje significativo, y eso es lo que no se puede permitir por parte de los grandes inversores en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con esta premisa, es f&aacute;cil afirmar que, dado el poder de las grandes corporaciones existentes en Espa&ntilde;a, ninguno de estos hitos se va a lograr. Es por esto que seguiremos asistiendo a una inflaci&oacute;n de precios de alquiler, y por ende de compra, que anular&aacute;n todos los esfuerzos realizados en materia de subida de salario m&iacute;nimo o salario de convenio. Las ganancias de bienestar y renta se ver&aacute;n ampliamente compensadas por las p&eacute;rdidas asociadas al encarecimiento y la falta de una verdadera pol&iacute;tica social de vivienda. Aqu&iacute; puede estar la explicaci&oacute;n, en parte, de la evoluci&oacute;n del voto por parte de un segmento de la poblaci&oacute;n que observa, con desaz&oacute;n, la inutilidad de la pol&iacute;tica en materia de acceso a la vivienda. En este punto no hay que perder de vista c&oacute;mo los portales inmobiliarios en Espa&ntilde;a, lo mismo que en EEUU, est&aacute;n inflando los precios de alquiler a trav&eacute;s de algoritmos sin que la justicia act&uacute;e de forma decidida.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El precio de la vivienda tiene un componente, a diferencia de otros pa&iacute;ses de nuestro entorno, que explica una parte relevante de la varianza de dicho precio, que es el precio del suelo. La mayor fuente de inflaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n de corrupci&oacute;n pol&iacute;tica, radica en la especulaci&oacute;n del suelo, la retenci&oacute;n del mismo y, sobre todo, la ausencia de ning&uacute;n incentivo para poner suelo en el mercado, dado lo barato que sale especular con un bien como la tierra. Es conocido que los mayores incrementos patrimoniales se dan en el campo del suelo, independientemente de la calificaci&oacute;n que tengan, pero ning&uacute;n gobierno en Espa&ntilde;a se ha atrevido a imponer un gravamen, especialmente al ocioso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado de esta ineficiencia es que los gobiernos que no recaudan ingresos suficientes sobre la renta del suelo, y sus posibles plusval&iacute;as, tienen que recurrir a impuestos mayores de lo deseado sobre salarios, consumo o beneficios, siendo &eacute;stos distorsionantes de las decisiones de consumo e inversi&oacute;n, a diferencia de los primeros que son neutros. La pregunta que surge es clave: &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si gran parte de la recaudaci&oacute;n fiscal proviniese de este tipo de gravamen? Hay muchos economistas que han dado respuesta a esta pregunta, como Stiglitz o Nicolaus Tideman, que llegan a demostrar emp&iacute;ricamente que un d&oacute;lar recaudado por el impuesto al valor del suelo se convierte en 1,25 d&oacute;lares si se eliminan las cotizaciones sociales, y en 2,25 d&oacute;lares si se sustituyen por impuestos directos sobre la tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con estas premisas hay que comenzar un debate serio y riguroso sobre la implantaci&oacute;n de un impuesto a la tierra, algo que ya comenz&oacute; Fernando Scornick hace a&ntilde;os, sin que fuera escuchado. El modelo planteado se basa en la t&eacute;cnica de Mason Gaffney que permite calcular las ganancias de una reforma fiscal basada en la imposici&oacute;n sobre la tierra, tanto en recaudaci&oacute;n, como en volumen de PIB, y compararla con la imposici&oacute;n cl&aacute;sica sobre consumo, beneficios, trabajo y ahorro. Las ganancias obtenidas en la literatura econ&oacute;mica son claras, y ejemplos pr&aacute;cticos los tenemos en el Reino Unido o Dinamarca, donde entre el 9% y el 18% de los ingresos fiscales provienen de la tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una extrapolaci&oacute;n al caso espa&ntilde;ol nos podr&iacute;a dar una recaudaci&oacute;n de m&aacute;s de 50.000 millones de euros al a&ntilde;o con un gravamen del 1% sobre el 40% del valor comercial del suelo ocioso que tenemos en Espa&ntilde;a. Esto permitir&iacute;a aliviar la carga fiscal sobre consumo y trabajo y mejorar&iacute;a sustancialmente las cuentas p&uacute;blicas para el Estado. Con ello, todas las plusval&iacute;as de la venta de suelo recaer&iacute;an en el municipio, que podr&iacute;a invertir de forma finalista en la construcci&oacute;n, rehabilitaci&oacute;n y compra de edificios para la provisi&oacute;n de un parque p&uacute;blico de vivienda social y asequible de verdad, no como el que proclama Almeida para consumidores de noticias del club de <em>fake news</em>. Una premisa fundamental es que todo el suelo p&uacute;blico no debe enajenarse nunca, permaneciendo siempre, como en Reino Unido, en manos de los ayuntamientos, que lo ceden de forma gratuita con contratos perpetuos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, la ministra de Hacienda, ahora que va a empezar a trabajar en los presupuestos del a&ntilde;o pr&oacute;ximo, deber&iacute;a sentarse y dise&ntilde;ar un plan para instaurar un impuesto al suelo que no distorsiona el consumo y la inversi&oacute;n y que permite recaudar cantidades ingentes, sin afectar a las decisiones econ&oacute;micas b&aacute;sicas de empresas y consumidores.&nbsp;Con ello, ganar&iacute;a en eficiencia y capacidad recaudatoria y estar&iacute;a m&aacute;s cerca el anhelo de tantas familias que necesitan una vivienda digna y asequible. La pregunta es, &iquest;lo veremos en Espa&ntilde;a? La respuesta es que no. Al tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/especulacion-suelo-acaba-impuestos-tierra_129_11468525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Jun 2024 20:45:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La especulación del suelo se acaba con impuestos a la tierra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pisos turísticos,Impuestos,Suelos,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y si cerramos el BCE?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-cerramos-bce_129_11432058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d314223-74f7-42ae-97ae-95d9c38fb871_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y si cerramos el BCE?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las grandes familias políticas europeas están cómodas con el funcionamiento del BCE, porque beben de las mismas fuentes teóricas, cuyos docentes dirigen una política monetaria que lastra el crecimiento y el empleo</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica monetaria llevada a cabo por el BCE desde su nacimiento ha sido, probablemente, la peor posible, fruto del triunfo de aquellos economistas que siguen viendo en la inflaci&oacute;n un fen&oacute;meno estrictamente monetario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Consejo del BCE, junto a los economistas que trabajan como sat&eacute;lites, no asistieron a clase cuando, en algunas facultades, se ense&ntilde;aba los factores perniciosos del uso de los tipos de inter&eacute;s como herramienta disuasoria para evitar el auge de los precios en una econom&iacute;a abierta y con movilidad perfecta del capital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas crisis sufridas en la zona euro han puesto de manifiesto que la UE ha sido incapaz de alcanzar los logros fundacionales, y atesora un retraso en materia de empleo, inversi&oacute;n e innovaci&oacute;n que no permite ser optimistas sobre el futuro de este gigante con pies de barro. La obsesi&oacute;n por el d&eacute;ficit p&uacute;blico, la deuda o la inflaci&oacute;n ha lastrado el crecimiento, la capacidad productiva y sobre todo el empleo de gran parte de los pa&iacute;ses que configuran el euro, cuya puesta en marcha ha sido un gran freno para las econom&iacute;as del sur. Estos supuestos garantes de la estabilidad de precios han logrado destrozar gran parte del tejido industrial, favoreciendo la creaci&oacute;n de mercados oligopol&iacute;sticos, lo que, a su vez, genera incrementos de precios que nada tienen que ver con la cantidad de dinero en circulaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta misma ortodoxia monetaria es la que desprecia e impide la creaci&oacute;n de instituciones de cr&eacute;dito p&uacute;blico que, lejos de actuar como oligopolio financiero que estrangula la actividad econ&oacute;mica, pudieran expandir el cr&eacute;dito al sector productivo para favorecer planes de empleo garantizado y provocar el salto en la actividad y el empleo que necesita gran parte de la UE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el BCE ha seguido actuando como una instituci&oacute;n cl&aacute;sica, permitiendo que su flujo hacia el sector financiero permanezca estancado o depositado en sus propias arcas, generando unos beneficios artificiales, cuyo destino, en gran parte, han ido a los bolsillos de accionistas y miembros de los Consejos de Administraci&oacute;n. Estas pr&aacute;cticas se han acompa&ntilde;ado en Espa&ntilde;a con una negaci&oacute;n sist&eacute;mica de remunerar el pasivo, raz&oacute;n que explica la baja propensi&oacute;n al ahorro, incluso en aquellos percentiles de renta que pueden ahorrar, tras la estafa del coste de los alimentos, vivienda o servicios de ocio y turismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta dejaci&oacute;n de funciones, permitida y jaleada por la patronal espa&ntilde;ola de banca, contradice la ilusoria preponderancia del ahorro a la hora de dirigir la inversi&oacute;n que postulan los chamanes de la econom&iacute;a neocl&aacute;sica.&nbsp;En lugar de entender que es la demanda efectiva la que determina los niveles de inversi&oacute;n, y por tanto de empleo y actividad, lo que nos llevar&iacute;a a una enmienda a la totalidad con las reglas fiscales que, con mucho miedo, vuelven a defender&nbsp; e imponer los hombres de negro del BCE. El propio discurso de la presidenta Lagarde despu&eacute;s de la t&iacute;mida bajada de 25 pb. volvi&oacute; a poner de manifiesto que no entiende el mecanismo de formaci&oacute;n de precios, ni el efecto que tiene la austeridad sobre el consumo y la inversi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la pandemia, y antes de la misma, se ha podido constatar que los mercados de productos, pero tambi&eacute;n de algunos sectores, se comportan como grandes oligopolios, cuyo poder de mercado reduce la renta disponible de hogares y estrangula las posibilidades de inversi&oacute;n de una parte no desde&ntilde;able de empresas, fundamentalmente PYMES y micropymes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El miedo at&aacute;vico a la inflaci&oacute;n que rige en Alemania, sin ninguna relaci&oacute;n con la realidad y nula comparativa con los a&ntilde;os 20, sirve de excusa al BCE para mantener&nbsp;los tipos de inter&eacute;s en un nivel incompatible con el crecimiento y el empleo. Se puede observar fundamentalmente en Alemania el impacto de los altos tipos de inter&eacute;s sobre una econom&iacute;a industrial que acumula un largo periodo de aton&iacute;a, lo que est&aacute; lastrando el crecimiento del PIB a nivel europeo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gran pregunta que surge, por tanto, ser&iacute;a, &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si el BCE cambiase sus estatutos y se dedicase a favorecer el crecimiento y el empleo? En el caso espa&ntilde;ol podr&iacute;a impulsar la creaci&oacute;n de empleo y romper la tasa de paro m&iacute;nima, que no baja del 12%, incluso en periodos de crecimiento &aacute;lgido, con una estructura de producci&oacute;n intensiva en mano de obra. Esta deber&iacute;a ser una de las grandes reformas estructurales que deber&iacute;an acometer las instituciones europeas, pero no se observa ning&uacute;n movimiento pol&iacute;tico en esa direcci&oacute;n. Las grandes familias pol&iacute;ticas europeas est&aacute;n c&oacute;modas con el funcionamiento del BCE, porque beben de las mismas fuentes te&oacute;ricas, cuyos docentes ahora dirigen la pol&iacute;tica monetaria europea. Los nuevos grupos, de extrema derecha, tampoco ayudar&aacute;n a completar mayor&iacute;as para el gran cambio monetario y econ&oacute;mico que necesita Europa.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ruptura de los cors&eacute;s que nos impiden crecer, la limitaci&oacute;n de gasto p&uacute;blico y por ende la restricci&oacute;n del d&eacute;ficit, la expansi&oacute;n de la deuda, junto los monopolios de oferta en grandes sectores productivos, incluido el financiero, deber&iacute;an formar parte del debate p&uacute;blico, pero nos conformamos con ir a Bruselas a decir que luchamos por el campo y la pesca, que son muy importantes, pero guardamos un silencio c&oacute;mplice de cara a romper el consenso neocl&aacute;sico sobre creaci&oacute;n de dinero, gasto p&uacute;blico y funci&oacute;n del BCE.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, mientras nada cambie alrededor de la funci&oacute;n del BCE, no podremos alcanzar el pleno empleo de verdad, y por eso sorprende que no existan en las facultades, ni en los estamentos pol&iacute;ticos y sindicales, pero tambi&eacute;n empresariales, un verdadero <em>lobby</em> para romper las cadenas del funcionamiento de la pol&iacute;tica monetaria que no nos permite crecer y alcanzar cotas de bienestar no conocidas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese nuevo horizonte, surgir&iacute;an nuevos estamentos bancarios no oligopolisticos, cuyos departamentos de riesgos tendr&iacute;an un elevado conocimiento sobre el funcionamiento empresarial y no almacenar&iacute;an fondos para la actividad de <em>trading</em>. Eso facilitar&iacute;a el flujo de cr&eacute;dito sin l&iacute;mite, con la &uacute;nica restricci&oacute;n de la solvencia del peticionario. Este flujo tambi&eacute;n regar&iacute;a las instituciones p&uacute;blicas para satisfacer las ingentes necesidades de inversi&oacute;n p&uacute;blica y de atenci&oacute;n a los cuidados de gran parte de la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable. El sector de la vivienda ser&iacute;a otro de los grandes beneficiados de este cambio en la filosof&iacute;a del BCE. Se podr&iacute;an acometer grandes planes d rehabilitaci&oacute;n, construcci&oacute;n de parques amplios de vivienda asequible, lo que junto a los planes de empleo garantizado que los Ayuntamientos y CCAA podr&iacute;an implementar, nos acercar&iacute;a a la media de la tasa de paro de la UE, un 6%.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-cerramos-bce_129_11432058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jun 2024 21:13:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Y si cerramos el BCE?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La hostilidad llega al oligopolio bancario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hostilidad-llega-oligopolio-bancario_129_11354892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdf32a16-36bb-41de-ac1d-cef3bc274921_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La hostilidad llega al oligopolio bancario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La última palabra financiera de la OPA del BBVA sobre el Sabadell la tendrán los accionistas de la entidad catalana, pero el Gobierno y las instituciones de competencia tienen también mucho que decir para evitar que el oligopolio bancario siga engordando</p></div><p class="article-text">
        La econom&iacute;a espa&ntilde;ola se enfrenta, si nadie lo remedia, a un episodio convulso en un sector tan relevante como el bancario, con el anuncio de la OPA hostil del BBVA sobre el Banco Sabadell. La historia reciente del sector bancario en Espa&ntilde;a, despu&eacute;s de las gloriosas comidas de <em>los 7 magn&iacute;ficos</em>, nos ha llevado a un oligopolio cada vez m&aacute;s pronunciado que ha sido bendecido por las autoridades de competencia, tanto en Espa&ntilde;a como en la UE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta p&eacute;rdida de competencia efectiva ha provocado un encarecimiento de los servicios bancarios, b&aacute;sicamente comisiones, una p&eacute;rdida alarmante de calidad para los usuarios y la exclusi&oacute;n financiera de un porcentaje de poblaci&oacute;n no desde&ntilde;able, aunque despreciable para la gran banca. A esto hay que sumar la negaci&oacute;n a remunerar el ahorro y a la b&uacute;squeda permanente de la revalorizaci&oacute;n de las acciones en bolsa, a la postre, &uacute;nico objetivo de las c&uacute;pulas de estos monstruos financieros. Incluso con operaciones de autocartera muy lesivas para gran parte de la cadena de valor del banco. Como recientemente declar&oacute; el presidente de BlackRock, la mayor estupidez del capitalismo actual es perseguir &uacute;nicamente la maximizaci&oacute;n del valor del accionista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un contexto de alzas de tipos de inter&eacute;s hasta hace pocas semanas, el oligopolio ha presentado unos resultados econ&oacute;micos espectaculares, curiosamente en un contexto de estancamiento o incluso reducci&oacute;n del volumen de cr&eacute;dito. Lo cual nos lleva a la intuici&oacute;n que el negocio bancario tradicional ya no es rentable, por lo que son las operaciones espurias y, sobre todo, el juego de los fondos con el propio BCE, lo que est&aacute; generando estos ping&uuml;es beneficios. La siguiente derivada tambi&eacute;n es sintom&aacute;tica. La generaci&oacute;n de rentas solo se reparte entre accionistas y consejos de administraci&oacute;n, mientras que la fuerza laboral, por cierto cada vez m&aacute;s exigua y desmotivada, apenas recoge alguna limosna para mantenerla desmovilizada, salvo los episodios recientes de huelgas en el sector que no se recordaban desde los a&ntilde;os 80 y 90.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La excusa de la digitalizaci&oacute;n, que excluye a una parte de parias anal&oacute;gicos que apenas hacen ruido, dada su edad y origen geogr&aacute;fico, est&aacute; siendo utilizada para justificar los sucesivos cierres de oficinas, tambi&eacute;n consecuencia de fusiones y absorciones pasadas. Esto tambi&eacute;n se explica porque en algunas zonas de las grandes ciudades, pod&iacute;an copar manzanas enteras con oficinas de las tres o cuatro entidades hoy absorbidas en una sola marca. La ausencia de canales de comunicaci&oacute;n y atenci&oacute;n personalizada es otra faceta del estr&eacute;s psicol&oacute;gico que sufre una capa de la sociedad que adolece de la formaci&oacute;n necesaria para entender y asimilar toda la pl&eacute;yade de avances tecnol&oacute;gicos imprescindibles para la operativa m&aacute;s sencilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con estos antecedentes, y tras el fracaso de la OPA anterior por parte del BBVA sobre el Sabadell, ha llegado la traca final que supone el lanzamiento de una OPA hostil contra un banco cuyo valor a&ntilde;adido para el BBVA se centra en el segmento de pymes, y especialmente en la presencia en el Reino Unido. Tras el fiasco del BBVA en Turqu&iacute;a, sus gestores han puesto los ojos en el Reino Unido y, antes de otro fracaso, han considerado que la mejor forma es entrar a trav&eacute;s de un operador que ya est&aacute; funcionando. Pero lo que parece que el BBVA no ha entendido, una vez m&aacute;s, es que si quiere comprar un banco saneado, y que pueda seguir su andadura solo, tiene que poner el dinero suficiente para hacer atractivo a sus gestores y accionistas la operaci&oacute;n. El BBVA ha valorado en apenas 12.000 millones de euros el banco a comprar, mientras que el Sabadell, con buen criterio, lo ha valorado en m&aacute;s de 14.000 millones, lo cual arroja una diferencia de m&aacute;s de 2.000 millones, cantidad asumible para el banco grande, que acumula unas reservas ociosas de m&aacute;s de 3.000 millones de euros, aunque es cierto que habr&iacute;a que presupuestar el coste de ajuste de la fusi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta operaci&oacute;n supondr&iacute;a el despido, con el eufemismo de no traum&aacute;tico, de algo m&aacute;s de 3.000 empleados, que pasar&iacute;an a engordar la larga cuenta de prejubilados j&oacute;venes, en muchos casos a cargo del erario p&uacute;blico. No est&aacute; cuantificado, pero tambi&eacute;n provocar&iacute;a el cierre de multitud de oficinas, la p&eacute;rdida del gestor de confianza, y la vuelta a empezar de nuevo con otra persona an&oacute;nima, a la que cada vez importas menos. Con todo, lo m&aacute;s grave ser&iacute;a la concentraci&oacute;n del volumen de cr&eacute;dito que, en algunas zonas como Catalu&ntilde;a, llegar&iacute;a al 90% en manos del nuevo monstruo financiero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del Consejo del Sabadell, inteligente, tambi&eacute;n se ha basado en la forma de la operaci&oacute;n, basada en el canje de acciones y no en la entrega de efectivo, lo que a la postre supone una prima del 18% para el accionista, lo que adem&aacute;s producir&iacute;a una diluci&oacute;n relevante del valor de las acciones del Sabadell. El problema surge para el BBVA al tener que negociar, ahora que ha declarado la guerra a los accionistas del Sabadell, con muchos minoristas que, si fuesen inteligentes, se negar&iacute;an a vender con estas condiciones. La amenaza del BBVA de que no va a mejorar la oferta no ayuda a convencer a muchos de estos peque&ntilde;os accionistas, aunque tambi&eacute;n es cierto que hay varios accionistas institucionales grandes que son, a la vez, accionistas dobles en ambas instituciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima palabra financiera la tendr&aacute;n los accionistas de la entidad catalana, pero el Gobierno y las instituciones de competencia, tan laxas como inoperantes en Espa&ntilde;a, tienen tambi&eacute;n mucho que decir para evitar que el oligopolio bancario siga engordando, y con ello, la p&eacute;rdida de bienestar y eficiencia para muchos usuarios, especialmente las clases m&aacute;s vulnerables y los segmentos de edad m&aacute;s anal&oacute;gicos, por no hablar de la exclusi&oacute;n financiera aberrante que sufren muchos municipios de la Espa&ntilde;a olvidada.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hostilidad-llega-oligopolio-bancario_129_11354892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 May 2024 20:19:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La hostilidad llega al oligopolio bancario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[BBVA,Sabadell]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El empleo desafía la crispación política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/empleo-desafia-crispacion-politica_129_10873364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a14b8095-dc3b-4d63-a5bd-adf3676a0e2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El empleo desafía la crispación política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En resumen, el año 2023 se recordará como un año muy favorable en los flujos de empleo, la reducción de la temporalidad y la constatación que el paro estructural sigue siendo demasiado alto</p></div><p class="article-text">
        El mercado laboral espa&ntilde;ol, lejos todav&iacute;a del pleno empleo, se ha comportado de forma muy din&aacute;mica en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, gracias al impulso del consumo privado, el gasto p&uacute;blico y el sector exterior, aunque &eacute;ste ha aflojado el ritmo tras los &uacute;ltimos acontecimientos y el par&oacute;n de Francia y Alemania.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las grandes cifras nos dicen que el empleo creci&oacute; m&aacute;s de un 3,83% anual (783.000 nuevos empleos), con un gran avance del empleo femenino y joven y una notable aportaci&oacute;n de la inmigraci&oacute;n, rompiendo el clich&eacute; de la vaguer&iacute;a y la querencia de las pagas p&uacute;blicas.&nbsp;El desempleo descendi&oacute; en m&aacute;s de 190.000 personas, alcanzando la tasa de paro m&iacute;nima del 11,6%, la m&aacute;s baja en m&aacute;s de la &uacute;ltima d&eacute;cada. Lo m&aacute;s relevante fue la estructura temporal del empleo, siendo la contrataci&oacute;n indefinida la gran beneficiada de la reforma laboral creciendo en m&aacute;s de 800.000 personas, mientras que el temporal baj&oacute; en 140.300, lo que deja la tasa de temporalidad en el 13,24%, a pesar de la elevada tasa en el sector p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La actividad, variable que anticipa el ciclo, tambi&eacute;n refleja una mayor confianza en la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, con un crecimiento anual del 2,5%, y un aumento de casi 590.000 personas. La tasa de empleo alcanz&oacute; el 59% que, aunque lejos de las cifras de pa&iacute;ses n&oacute;rdicos, s&iacute; parece que se ha reactivado nuestro mercado laboral. Por sectores, seguimos siendo un pa&iacute;s de servicios, m&aacute;s del 60% del nuevo empleo se asienta en servicios, lo cual nos aleja tambi&eacute;n de las mejores pr&aacute;cticas de muchos pa&iacute;ses europeos, lo que explica el bajo nivel salarial en algunos segmentos de los ocupados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La clave para entender estos buenos datos de empleo, sin duda, es el diferencial de crecimiento con el resto de pa&iacute;ses europeos, que tambi&eacute;n pone en duda la correcta medici&oacute;n del PIB, lo cual nos aboca a una revisi&oacute;n al alza cuando el INE incorpore los datos de la EPA y otras variables de&nbsp; consumo. Todo ello en una ejercicio en el que se ha subido el salario m&iacute;nimo de forma notable, contradiciendo muchas de las voces que auguraban una recesi&oacute;n profunda en Espa&ntilde;a, como la Airef o el propio Banco de Espa&ntilde;a, por no hablar de los dirigentes pol&iacute;ticos en la oposici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La negociaci&oacute;n colectiva ha permitido elevar los salarios sectoriales alrededor del 4%, aunque la p&eacute;rdida del poder adquisitivo de gran parte de asalariados ha podido ser de algo m&aacute;s de un punto porcentual, lo que no ha impedido que el consumo privado siguiera alcanzando cotas muy por encima de antes de la pandemia, impulsado tambi&eacute;n por el turismo nacional e internacional, en un entorno de mayores costes financieros. Otro mantra desterrado es que el empleo creado es mayoritariamente p&uacute;blico, algo que no concuerda con las cifras, pues ha sido el sector privado el que mayoritariamente ha tirado del mercado de trabajo, aunque es cierto que algunas CCAA han hecho un esfuerzo en contrataci&oacute;n de trabajadores p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        La gran asignatura pendiente del mercado laboral en Espa&ntilde;a es lograr que el pleno empleo se alcance con tasas de paro cercanas al 5%, midiendo dicha tasa de paro como en EEUU, la llamada U6, es decir la tasa de paro en la que los ocupados se empleen por las horas que realmente quieren trabajar y el empleo temporal forzoso tienda a cero, especialmente entre las mujeres. Para ello es urgente sentarse a dise&ntilde;ar planes de empleo garantizado, en sectores como los cuidados, medio ambiente o servicios a la comunidad, que elimine la barrera de la tasa de empleo tan baja que tenemos y podamos dar un salto en productividad y formaci&oacute;n ocupacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y contrariamente a lo que podr&iacute;a parecer, la productividad del factor trabajo no ha evolucionado tan mal en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Seg&uacute;n ha publicado recientemente el IVIE y BBVA, el crecimiento de la productividad del factor trabajo ha crecido un 0,7% entre los a&ntilde;os 2000 y 2022. Frente a esto, la productividad del capital ha descendido un 1,2% en el mismo periodo. Este factor es crucial para entender por qu&eacute; la productividad global en Espa&ntilde;a se comporta peor que el resto de nuestros competidores. La explicaci&oacute;n de esta anomal&iacute;a se centra en el sector inmobiliario que, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, muchos activos se han quedado ociosos, casi un 28% del total de inmuebles (pisos, locales y oficinas) est&aacute; sin usar, lo cual consume recursos financieros y no permite acometer nuevas inversiones m&aacute;s productivas. Por tanto, la r&eacute;mora de la productividad total de los factores en Espa&ntilde;a es el capital, que prefiere permanecer ocioso y dirigir sus esfuerzos hacia el rentismo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este punto, hay que hacer constar que el t&eacute;rmino productividad es muy complejo de medir con rigor, y por ello los economistas nos amparamos en complejos c&aacute;lculos matem&aacute;ticos de variables inobservables para presumir de un conocimiento que realmente no es tal.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En resumen, el a&ntilde;o 2023 se recordar&aacute; como un a&ntilde;o muy favorable en los flujos de empleo, la reducci&oacute;n de la temporalidad y la constataci&oacute;n que el paro estructural sigue siendo demasiado alto. Seguimos siendo un pa&iacute;s de servicios, con mala calidad en la gobernanza empresarial, p&eacute;simo sistema de formaci&oacute;n ocupacional (el SEPE habr&iacute;a que cerrarlo y volverlo a crear), y sin que se entienda que el pleno empleo solo llegar&aacute; con planes de empleo garantizado. Y todo esto, a pesar del infierno pol&iacute;tico e institucional, lo que prueba que, a pesar de los intentos partidistas, judiciales y de otras instituciones, como el Banco de Espa&ntilde;a con su alarmismo, los agentes privados han logrado relanzar la actividad, gracias, en parte, a las buenas pol&iacute;ticas laborales llevadas a cabo por el ejecutivo. Ahora nos espera la reducci&oacute;n de la jornada laboral, y espero que tambi&eacute;n un nuevo modelo formativo, y planes de empleo garantizado.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/empleo-desafia-crispacion-politica_129_10873364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jan 2024 22:16:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El empleo desafía la crispación política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empleo,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Retos de España para 2024: más industria y menos turismo barato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/retos-espana-2024-barato-industria-turismo_129_10829497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/539f2ad4-614a-4e16-b8fa-3672d49b66f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Retos de España para 2024: más industria y menos turismo barato"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin una formación adecuada y sin mecanismos de empleabilidad para trabajos de todo tipo de cualificación, estamos abocados a que sean los servicios de menor cualificación los que proliferen y tiren del empleo</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha finalizado 2023 con un crecimiento muy superior a la media de la UE: a falta del dato definitivo el PIB habr&iacute;a avanzado m&aacute;s de un 2,4%. Este avance, que si se midiese bien el PIB ser&iacute;a aun superior, es esgrimido por el Ejecutivo actual como fruto de su brillante pol&iacute;tica econ&oacute;mica, algo que, cuando se analiza sin las gafas de la militancia pol&iacute;tica, hay que poner seriamente en duda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a espa&ntilde;ola atraviesa, pero ya desde hacer muchos a&ntilde;os, un problema serio de descapitalizaci&oacute;n humana que obliga a muchos trabajadores y trabajadoras a emigrar porque sus disciplinas laborales no gozan de oportunidades solventes y bien pagadas. Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n del IVIE, esta p&eacute;rdida se cuantific&oacute; en 150.000 millones de euros en 2022, un 40% m&aacute;s que antes de la pandemia. Esta sangr&iacute;a, que suele ser escondida por los medios de comunicaci&oacute;n tradicionales y que no despierta mucha preocupaci&oacute;n social, explica, en gran parte, la debilidad estructural de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, que solo crece cuando se generan burbujas especulativas o por elevada demanda de servicios de bajo valor a&ntilde;adido como el turismo de masas, lo que cronifica la estructura productiva de bajo valor a&ntilde;adido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mayor crecimiento relativo, a pesar de todo, no nos permite converger con la UE en renta y riqueza, por lo que el mercado laboral no se puede vaciar, incluso en &eacute;pocas de elevado crecimiento nominal. El tener una tasa de paro natural del 8% apenas despierta inter&eacute;s entre la clase pol&iacute;tica, cegada y drogada por el elixir del corto plazo y las soflamas de parte. En este sentido, resulta desalentador que se desprecien iniciativas solventes sobre la urgencia de planes de empleo garantizado que ya han sido experimentados en algunos pa&iacute;ses como Jap&oacute;n. Sectores como los cuidados de mayores, ocio y cultura, medio ambiente y cuidado de bosques ofrecen algunas alternativas al pago de subsidios o la pobreza cr&oacute;nica a la que sometemos a una parte no desde&ntilde;able de nuestra sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un elemento clave para esta nueva estrategia laboral, que nos deber&iacute;a llevar al verdadero pleno empleo, es la revoluci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos de empleo, el SEPE, que hace lustros que no cumplen con el objetivo de una verdadera pol&iacute;tica de inserci&oacute;n laboral. La pobreza de los contendidos de formaci&oacute;n continua, la mala praxis con los fondos destinados a la formaci&oacute;n continua y la desidia pol&iacute;tica, explican la baja tasa de inserci&oacute;n laboral que se produce a trav&eacute;s de los agentes p&uacute;blicos. La forma m&aacute;s frecuente de reclutamiento laboral en Espa&ntilde;a, los contactos personales y familiares, reflejan muy bien la dualidad social y laboral en Espa&ntilde;a, lo que sin duda reduce claramente la posibilidad de que el ascensor social funcione y permita a amplias capas sociales poder acceder a una vida digna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin una formaci&oacute;n adecuada y sin mecanismos de empleabilidad para trabajos de todo tipo de cualificaci&oacute;n, estamos abocados a que sean los servicios de menor cualificaci&oacute;n los que proliferen y tiren del empleo, casi siempre con fuerte car&aacute;cter estacional, lo que redunda en una baj&iacute;sima productividad, salarios reducidos, poca intermediaci&oacute;n sindical y una limitada dimensi&oacute;n empresarial, elementos que explican la vulnerabilidad empresarial y su elevada rotaci&oacute;n.&nbsp; La atomizaci&oacute;n empresarial tambi&eacute;n explica otro de los fen&oacute;menos t&iacute;picos de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, la escasa cogobernanza entre empresarios y trabajadores. A la espera que pueda llegar la esperada Ley de Participaci&oacute;n en los Consejos de Administraci&oacute;n, copiando el modelo alem&aacute;n,&nbsp; nada permite esperar que los trabajadores puedan formar parte de estos Consejos, lo que redundar&iacute;a en una mejor gesti&oacute;n y mayor grado de reparto de la tarta de beneficios. Es precisamente el d&eacute;ficit de distribuci&oacute;n de la renta lo que caracteriza a nuestro pa&iacute;s, un pa&iacute;s con elevado crecimiento cada vez m&aacute;s desigual y con menos capacidad p&uacute;blica de revertir esta situaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas carencias distributivas se enmarcan en otro de los grandes problemas sin resolver, el papel del Sector P&uacute;blico. La administraci&oacute;n espa&ntilde;ola carece de un verdadero plan de modernizaci&oacute;n en su gesti&oacute;n y la evaluaci&oacute;n de sus resultados. La cantidad de gestiones duplicadas, la ausencia de una pol&iacute;tica real de aprovechamiento de la informaci&oacute;n p&uacute;blica y su cruce entre administraciones, provoca que los escasos recursos distributivos, como el Ingreso M&iacute;nimo Vital, no lleguen a los ciudadanos que lo necesitan. A&ntilde;&aacute;dase a esto un sistema fiscal obsoleto y escasez de controles para hacer cumplir la legislaci&oacute;n, y tenemos en Espa&ntilde;a el para&iacute;so para incumplidores, defraudadores fiscales y oligopolios impunes a la legislaci&oacute;n anticompetencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si a todo esto unimos el bajo salario social que ofrecen las administraciones &ndash;fundamentalmente vivienda asequible para clases humildes, pero tambi&eacute;n para rentas medias&ndash;, tenemos un cuadro social con propensi&oacute;n elevada a caer en la pobreza relativa, especialmente en segmentos de rentas por debajo de 20.000 euros. La vivienda es la gran asignatura pendiente que sigue sin ser resuelta, por m&aacute;s que se cree de nuevo un Ministerio especifico, eso s&iacute;, poniendo al mando a cesantes de otros departamentos con nula experiencia y conocimiento y escuchando poco a los grandes viviendistas que existen en este pa&iacute;s. Hay que crear un parque de vivienda social que iguale los porcentajes europeos, pero tambi&eacute;n hay que trabajar sobre la legislaci&oacute;n fiscal del suelo y la nacionalizaci&oacute;n de las plusval&iacute;as del suelo, y explorar nuevas formas constructivas para el medio rural, haciendo del derecho de superficie y el apoyo exclusivo al alquiler los ejes de la actuaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        El eje estrat&eacute;gico de la vivienda deber&iacute;a formar parte de una revoluci&oacute;n en la consideraci&oacute;n de la vida en las ciudades, desterrando la tendencia del fin del comercio de proximidad, extendiendo la pol&iacute;tica de eliminar el veh&iacute;culo, focalizando en los empleos comunitarios y facilitando la conciliaci&oacute;n personal y laboral, pero no abriendo guarder&iacute;as de 7 de la ma&ntilde;ana a 9 de la noche, como ocurre en Madrid. El medio ambiente y las renovables son, sin duda, las herramientas para mejorar la calidad de vida, a lo que hay que unir una verdadera pol&iacute;tica de usos del tiempo m&aacute;s acordes a la vida actual y no seguir anclados en el fordismo como faro de la producci&oacute;n en Espa&ntilde;a. Menor jornada laboral y m&aacute;s productividad, dentro de un marco de revoluci&oacute;n urbana, son algunas de las tareas que nadie se ha atrevido a acometer desde hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        En esencia, tenemos por delante recuperar el peso industrial con elevado valor a&ntilde;adido, cambiar la dimensi&oacute;n y las relaciones en las empresas, m&aacute;s ciencia e investigaci&oacute;n, empleo garantizado y una revoluci&oacute;n en vivienda, dise&ntilde;o de las ciudades y el medio rural. Todo ello es incompatible con pensar en las pr&oacute;ximas elecciones, por lo que soy muy pesimista sobre la soluci&oacute;n a estos grandes retos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/retos-espana-2024-barato-industria-turismo_129_10829497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jan 2024 21:32:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Retos de España para 2024: más industria y menos turismo barato]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empleo,Vivienda,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luces y sombras del 'paquete' económico del Gobierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/luces-sombras-paquete-economico-gobierno_129_10798011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7328ae49-7a98-40f7-8292-a8b815356bc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Luces y sombras del &#039;paquete&#039; económico del Gobierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se prescinde del instrumento que mejor ha funcionado para controlar la inflación: las rebajas de impuestos en la energía. Y queda impune el poder de los oligopolios de la energía y la alimentación. El resto de medidas sí tiene su logica económica y social</p><p class="subtitle">Las claves de las medidas del último decreto anticrisis</p></div><p class="article-text">
        El nuevo Gobierno de coalici&oacute;n se estrena con un Real Decreto de medidas anticrisis que, en esencia, es mim&eacute;tico al que ya exist&iacute;a, pero que elimina algunas bonificaciones y revierte gran parte de las modificaciones fiscales que se impusieron tras el inicio de la guerra de Ucrania.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La valoraci&oacute;n global no es positiva, especialmente en estos momentos, ya que deja sin paraguas el instrumento que mejor ha funcionado para controlar la inflaci&oacute;n: las rebajas de impuestos en el sector de la energ&iacute;a y la excepci&oacute;n ib&eacute;rica en el campo del gas. Esto ha permitido mitigar el impacto de la inflaci&oacute;n de productos energ&eacute;ticos, aliviando la factura de la luz, especialmente para las rentas medias y bajas, aunque los grandes beneficiados en t&eacute;rminos relativos hayan sido las rentas m&aacute;s altas. El an&aacute;lisis emp&iacute;rico de la descomposici&oacute;n de las variables que m&aacute;s han influido en la moderaci&oacute;n de la inflaci&oacute;n nos dice que han sido las medidas en el sector de la energ&iacute;a las que lideran esta mejor&iacute;a. Casi un 60% del total se deben a este tipo de medidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por ello por lo que el impacto que va a tener en la inflaci&oacute;n este Real Decreto es notable, posiblemente m&aacute;s del 15%, lo cual, teniendo en cuenta la ponderaci&oacute;n, podr&iacute;a a&ntilde;adir 6 o 7 d&eacute;cimas. Adicionalmente, el fin de la excepci&oacute;n ib&eacute;rica en el gas generar&aacute; tambi&eacute;n un alza notable, lo que a&ntilde;adir&aacute; un mayor impacto sobre las familias m&aacute;s vulnerables, incluso aunque se espere a que finalice el frio, algo que el Gobierno es incapaz de prever por decreto, m&aacute;xime si tenemos en cuenta el cambio clim&aacute;tico. Cuesta entender que, por un prurito recaudatorio, se vuelva a una situaci&oacute;n de elevada inflaci&oacute;n y mayor vulnerabilidad para hogares con menor renta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el otro campo, la alimentaci&oacute;n, el impacto de la rebaja fiscal ha sido much&iacute;simo menos positivo, no solo en cuant&iacute;a, sino tambi&eacute;n en tiempo. Aqu&iacute;, la reciente moderaci&oacute;n se explica en un 45% por la reducci&oacute;n de la demanda en muchos art&iacute;culos, y mucho menos por el alivio fiscal. Un ejemplo claro ha sido el aceite, cuyos precios no se han visto alterados a pesar de la reducci&oacute;n de impuestos, lo que sin duda corrobora la impresi&oacute;n, y alg&uacute;n an&aacute;lisis emp&iacute;rico ya realizado, de que es la propia estructura oligopol&iacute;stica del mercado de la distribuci&oacute;n y los m&aacute;rgenes lo que realmente est&aacute; evitando la moderaci&oacute;n de la inflaci&oacute;n en este sector. De hecho, el propio Banco de Espa&ntilde;a ha evaluado que, si se hubiera mantenido el paquete entero sin modificaciones, la inflaci&oacute;n se moderar&iacute;a hasta el 2,3%, frente al 3,2% actual. Con la nueva redacci&oacute;n, la inflaci&oacute;n podr&iacute;a alcanzar en los pr&oacute;ximos meses el 3,8%, siempre que no haya un repunte de los precios internacionales de la energ&iacute;a, lo cual podr&iacute;a empeorar la r&uacute;brica de energ&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El principal problema de todo esto es que queda impune el poder de estos grandes mercados, alimentaci&oacute;n y energ&iacute;a, es decir, siguen sin ser realmente competitivos y por ende hay extracci&oacute;n de rentas por parte de estas empresas que ahora volver&aacute;n a aumentar de forma notable, especialmente de las rentas medias y bajas. La falta de valent&iacute;a pol&iacute;tica para revertir el dominio oligopol&iacute;stico, que tiene car&aacute;cter hist&oacute;rico, cobra una importancia aun mayor en &eacute;pocas como el actual.
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute;, el resto de las medidas que se aprueban s&iacute; tienen su l&oacute;gica econ&oacute;mica y social. La bonificaci&oacute;n al transporte p&uacute;blico por ferrocarril e interurbano y la misma para el gas&oacute;leo profesional se explican por el &eacute;xito que han tenido, aunque en las grandes ciudades apenas hayan restado trayectos al veh&iacute;culo privado. Sin embargo, s&iacute; ha aliviado la renta disponible para rentas medias y bajas en un contexto de p&eacute;rdida de poder adquisitivo muy segmentado y acentuado en los percentiles m&aacute;s bajos de renta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La imposici&oacute;n extraordinaria sobre los beneficios de bancos y energ&eacute;ticas tambi&eacute;n tiene su sentido, m&aacute;s all&aacute; del recaudatorio, porque se mantienen las causas que lo motivaron, y es una buena notica que se est&eacute; estudiando que se incorporen al mix fiscal de forma permanente. Si los incentivos a la inversi&oacute;n en descarbonizaci&oacute;n son efectivos, habremos tenido un resultado &oacute;ptimo para el bien com&uacute;n, aunque en t&eacute;rminos recaudatorios pudiera ser neutro, ya que estas inversiones ser&iacute;an deducibles en el impuesto de sociedades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En resumen, el paquete completo generar&aacute; algo m&aacute;s de inflaci&oacute;n, mayor vulnerabilidad, y los posibles efectos positivos en materia de contaminaci&oacute;n y descarbonizaci&oacute;n se ver&aacute;n a largo plazo. Al menos, los mayores y las personas con disapacidad no pagar&aacute;n comisiones por disponer de su dinero en ventanilla, algo que se deber&iacute;a extender al resto de los mortales, aunque la banca por ah&iacute; no pasar&aacute;. Lo peor es que despu&eacute;s de este episodio de elevada inflaci&oacute;n, el poder de mercado de banca, el&eacute;ctricas, petroleras y distribuci&oacute;n alimentaria sigue intacto, lo cual es el verdadero objetivo de los <em>lobbies</em> de estos sectores. El resto del coste lo pagamos entre todos, y especialmente entre las rentas medias y bajas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/luces-sombras-paquete-economico-gobierno_129_10798011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Dec 2023 21:43:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luces y sombras del 'paquete' económico del Gobierno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gobierno,Previsiones económicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Estado vuelve a Telefónica por Navidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vuelve-telefonica-navidad_129_10784113.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7650314f-415a-4804-b1eb-47233be12dbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Estado vuelve a Telefónica por Navidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un elemento que justifica la buena notica es que España se une al club de los grandes países europeos que han blindado el accionariado de sus telecos con presencia pública</p></div><p class="article-text">
        El Estado espa&ntilde;ol, que no el Gobierno, ha tomado una decisi&oacute;n trascendental sobre el futuro de Telef&oacute;nica, la multinacional espa&ntilde;ola por excelencia, al anunciar la compra a trav&eacute;s de la SEPI del 10% del capital, y junto a BBVA y Caixa, asegurar m&aacute;s del 20% del total en manos nacionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las razones esgrimidas tienen una doble vertiente. Por un lado, blindar el Consejo y el accionariado, evitando posibles compras for&aacute;neas que pudieran da&ntilde;ar el objetivo estrat&eacute;gico de la compa&ntilde;&iacute;a, y por otro, poder hacer pol&iacute;tica industrial con may&uacute;sculas, despu&eacute;s de a&ntilde;os de olvido de esta potente arma de pol&iacute;tica econ&oacute;mica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las reacciones, como siempre, han sido variadas, aunque ninguna se ha centrado en el n&uacute;cleo del problema, que es el fracaso de las pol&iacute;ticas de privatizaciones masivas sin criterio que llevaron a cabo, primero los gobiernos de Felipe Gonz&aacute;lez, y despu&eacute;s la orgia vendedora de los sucesivos gobiernos de Aznar. Bajo el mandato de este &uacute;ltimo, su variada agenda de amigos del Pilar acabaron llev&aacute;ndose ping&uuml;es beneficios, sin que la gesti&oacute;n estrat&eacute;gica fuese tenida en cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El gran problema, por tanto, no es si Pedro S&aacute;nchez es m&aacute;s o menos intervencionista, como si ello fuese un pecado, sino que Espa&ntilde;a hace tiempo que dej&oacute; de tener pol&iacute;tica industrial en sectores clave, como las telecomunicaciones, energ&iacute;a, banca, o materias primas esenciales. Esto nos ha transformado en un pa&iacute;s de servicios, con bajo valor a&ntilde;adido, lleno de rentistas con &iacute;nsulas de grandes empresarios, una pobreza formativa notable y una baj&iacute;sima densidad de producci&oacute;n industrial de calidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El abandono de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en el campo industrial ha estado alentado por los <em>hooligans</em> de la m&aacute;xima del capitalismo <em>pseudo</em> moderno, aquella maldita frase que proclama que el &uacute;nico objetivo de una empresa es la maximizaci&oacute;n del valor del accionista. Esta estupidez, ya solo jaleada por los anarcoliberales en Espa&ntilde;a, y repudiada hasta por el presidente de Black Rock, es lo que, adem&aacute;s, llena de sentido la toma de posici&oacute;n del Estado en Telef&oacute;nica, y esperemos que en otros sectores estrat&eacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        La maximizaci&oacute;n del valor del accionista es lo que provoca que haya zonas enteras en Espa&ntilde;a sin fibra, y que un conjunto muy elevado de ciudadanos tenga serias dificultades de comunicaci&oacute;n b&aacute;sica. Lo mismo ocurre con la banca, que ha perdido todo sentido de servicio p&uacute;blico, abandonando y vejando a los colectivos m&aacute;s vulnerables, como los mayores, en aras de poder repartir dividendos a sus accionistas. Cualquier elemento que perturbe el comportamiento en bolsa, como el gasto no productivo de satisfacer la demanda b&aacute;sica de comunicaciones o banca, es rechazada por los CEOS de estas compa&ntilde;&iacute;as. Esta anomal&iacute;a se deja notar en la elevada rotaci&oacute;n de los primeros ejecutivos de este tipo de compa&ntilde;&iacute;as que cobran, en esencia, por mantener al alza el valor de la acci&oacute;n, sin importarles si el servicios es bueno o no.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El posicionamiento p&uacute;blico debe cumplir, por tanto, la premisa de ser un contrapeso a la desidia de estas multinacionales para con los servicios esenciales, ya que ahora el Estado no busca maximizar el dividendo, sino garantizar que la pol&iacute;tica industrial revierta sobre la totalidad de la poblaci&oacute;n. Adem&aacute;s, y dado que Telef&oacute;nica tambi&eacute;n es l&iacute;der en materia de Defensa o innovaci&oacute;n, los efectos desbordamiento (<em>spill over</em>) tambi&eacute;n regar&aacute;n a la colectividad, lo que redundar&aacute; en un mayor beneficio social, no solo estrictamente financiero como hasta ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un elemento adicional que justifica la buena notica es que Espa&ntilde;a se une al club de los grandes pa&iacute;ses europeos que han blindado el accionariado de sus telecos con presencia p&uacute;blica. Francia, Italia y Alemania as&iacute; lo tienen estructurado, sin que las opiniones p&uacute;blicas o la prensa seria acuse de despotismo o intervencionista malvado a los sucesivos primeros Ministros que lo llevaron a cabo y lo mantuvieron. Como siempre, Espa&ntilde;a y su amalgama de economistas de la corte han disparado su artiller&iacute;a contra el ejecutivo de Pedro S&aacute;nchez sin cuestionar, eso s&iacute;, que este movimiento imposibilita la toma de control, por ejemplo, de Telef&oacute;nica por parte del capital saud&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que queda por hacer, a partir de ahora, es dise&ntilde;ar una estrategia de pol&iacute;tica industrial moderna desde el sector p&uacute;blico que garantice prestaciones b&aacute;sicas universales y que sirva de palanca inversora para que el capital privado, pero tambi&eacute;n p&uacute;blico, pueda acometer las inversiones reales, que no financieras, que nos devuelvan a nuestra posici&oacute;n en el ranking industrial que otrora tuvimos. Deber&iacute;amos volver a tener banca p&uacute;blica industrial, empresas p&uacute;blico-privadas que acometan proyectos de construcci&oacute;n de vivienda social y asequible, y por supuesto empresas energ&eacute;ticas que garanticen servicios universales&nbsp; b&aacute;sicos, aunque se perjudique a los pobres accionistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esperemos que este despertar renacionalizador del p&eacute;rfido Pedro S&aacute;nchez no se detenga aqu&iacute; y logre aunar a las fuerzas pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas y sociales de este pa&iacute;s para lograr un gran pacto por la industria, cuyas palancas b&aacute;sicas deber&iacute;an ser participaciones p&uacute;blicas en sectores estrat&eacute;gicos y, sobre todo, un sector financiero publico especifico, moderno y funcional al servicio de la productividad y la innovaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que no se debe hacer, y ese es el miedo de muchos, es que este giro sea aprovechado para colocar en los Consejos de Administraci&oacute;n de estas grandes empresas a los sobrantes y cesantes pol&iacute;ticos, con escasas luces. La triste experiencia de Javier de Paz en Telef&oacute;nica es un ejemplo de lo que nunca se debe hacer. No hay que olvidar que las grandes multinacionales espa&ntilde;olas alojan a muchos de estos cesantes, y tambi&eacute;n c&oacute;nyuges, a sabiendas que es una inversi&oacute;n para luego influir en las decisiones de los ejecutivos de turno. Pongamos freno a esta mala praxis, porque, si no, el descr&eacute;dito de la operaci&oacute;n nos arrastrar&aacute; a todos los que la defendemos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vuelve-telefonica-navidad_129_10784113.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Dec 2023 21:21:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Estado vuelve a Telefónica por Navidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dónde está la recesión?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/recesion_129_10096938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a4e30cb-f118-4e39-8476-6276edffe824_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Dónde está la recesión?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los datos de afiliación de marzo muestran una pujanza del empleo, lo que permite inducir que el PIB del primer trimestre puede estar cerca del 2% anual, cifra que también rompería las previsiones oficiales y los augurios de ciertos analistas. Pero hay que dar un paso más en la lucha contra el desempleo estructural que aún lastra la economía española   </p></div><p class="article-text">
        Los datos de paro registrado de marzo, junto a los de afiliaci&oacute;n a la Seguridad Social, han vuelto a sorprender al alza y desdicen a todos los que auguraban un cataclismo econ&oacute;mico provocado por el gobierno &ldquo;social-comunista&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde hace m&aacute;s de cinco meses, pero especialmente desde que se comenz&oacute; a subir el salario m&iacute;nimo, se han publicado sesudos an&aacute;lisis sobre el terrible impacto del alza del SMI sobre el empleo, cuyo culmen fue el anuncio a bombo y platillo de la llegada de la recesi&oacute;n a Espa&ntilde;a, all&aacute; por el mes de octubre, anuncio que llen&oacute; de gozo a todas esas instituciones y medios de comunicaci&oacute;n autodenominados neutrales que en Espa&ntilde;a abundan y que siempre se alegran de las desgracias econ&oacute;micas, incluso de las falsas, cuando gobierna la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        El primer trimestre de 2023, a falta de la publicaci&oacute;n de la EPA, permite asegurar que el crecimiento del empleo se ha acelerado respecto al fin de 2022, lo que sin duda se ver&aacute; reflejado en el PIB del primer trimestre, volviendo a desdecir a todos los que pronosticaban el fin del auge de la contrataci&oacute;n, en un entorno de elevada inflaci&oacute;n e incertidumbre bancaria. Los datos de paro registrado, un dato que se debiera obviar ya que no computa tasa de paro sino simplemente personas apuntadas en un registro administrativo no obligatorio, muestran un descenso del 1,7% intermensual  y del 7,3% anual, con una reducci&oacute;n de m&aacute;s de 246.000 personas, con una distribuci&oacute;n muy acusada entre las CCAA m&aacute;s tur&iacute;sticas, y donde &uacute;nicamente en Madrid se dio la circunstancia de un aumento del desempleo. Si le quitamos la estacionalidad, el desempleo registrado se redujo en 38.000 personas, lo que da idea de que el fen&oacute;meno no es estacional.
    </p><p class="article-text">
        En la contrataci&oacute;n tambi&eacute;n se observa un cambio de tendencia que se consolida. En primer lugar se reduce dr&aacute;sticamente el n&uacute;mero de contratos, ya que m&aacute;s del 45% de los nuevos contratos son indefinidos, lo que ha llevado la tasa de temporalidad al 14%, la menor cifra desde hace d&eacute;cadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, existe un agujero negro con la temporalidad y precisamente es el Sector P&uacute;blico. En estos momentos hay m&aacute;s de dos millones de trabajadores p&uacute;blicos en situaci&oacute;n de temporalidad y un porcentaje muy elevado de los mismos est&aacute; en riesgo de perder el empleo. Parece muy incongruente por parte de las administraciones laborales hacer un esfuerzo en controlar e inspeccionar el cumplimiento de la reforma laboral y hacer dejaci&oacute;n de funciones entre las administraciones p&uacute;blicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero es en la afiliaci&oacute;n a la Seguridad Social donde mejor se puede ver la magnitud de la mejor&iacute;a, alcanz&aacute;ndose una cifra media de altas en marzo de 20, 4 millones de trabajadores, con un significativo avance de la afiliaci&oacute;n de aut&oacute;nomos. Esta buena marcha del empleo tambi&eacute;n se deja notar en el balance del sistema de Seguridad Social, cuyo d&eacute;ficit consolidado se ha reducido hasta el 0,5% del PIB, frente al 1,6% que arrojaba en 2017. Esto permite hacer frente al desaf&iacute;o de las pensiones y, de nuevo, contradice a los que auguraban la quiebra del sistema de seguridad social.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el an&aacute;lisis del desempleo en Espa&ntilde;a no debe hacerse con los datos del paro registrado que, mes tras mes, confunde a la opini&oacute;n p&uacute;blica y solo sirve para el lanzamiento de dardos pol&iacute;ticos entre CCAA y el Gobierno central sobre el m&eacute;rito o dem&eacute;rito de cada cual en funci&oacute;n de los resultados. As&iacute; mismo est&aacute; sirviendo para que se dude de las estad&iacute;sticas y del c&oacute;mputo de los fijos discontinuos, en un alarde de desconocimiento por parte de muchos analistas y medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la &uacute;nica estad&iacute;stica fiable y homologable con la UE es la EPA, que utiliza los datos de la poblaci&oacute;n activa para calcular la tasa oficial de paro, por lo que deber&iacute;amos utilizar las estad&iacute;sticas del SEPE solo para los datos de contratos y los de afiliaci&oacute;n a la seguridad social, siempre eliminando la estacionalidad, para medir la evoluci&oacute;n del empleo, antes de conocer la EPA. No hay que olvidar que el paro registrado es solo un registro administrativo, no obligatorio y que hay compatibilidad entre estar en dicho registro y estar ocupado o estar registrado y no estar buscando empleo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En suma, los datos de afiliaci&oacute;n de marzo muestran una pujanza elevada del empleo, lo que puede inducir que el PIB del primer trimestre puede estar cerca del 2% anual, cifra que tambi&eacute;n romper&iacute;a las previsiones oficiales. Pero para poder rematar el trabajo y optar a cumplir los retos de reducir la jornada de trabajo y mantener, e incluso elevar el salario, hay que dar un paso m&aacute;s en la direcci&oacute;n de la elaboraci&oacute;n de planes de empleo garantizado para eliminar el desempleo estructural que a&uacute;n lastra la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. &nbsp; 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/recesion_129_10096938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Apr 2023 20:47:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Dónde está la recesión?]]></media:title>
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