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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sara Magalhães]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/sara_magalhaes/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sara Magalhães]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[De poco vale incentivar la entrada de las niñas en la ciencia cuando escasean las salidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/incentivar-entrada-ciencia-escasean-salidas_132_1003114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/278f9205-3380-4752-b6ee-a14d8293f008_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con demasiada frecuencia, el mismo currículo científico no abre las mismas puertas por el simple hecho de llevar nombre de mujer</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"Woman is the nigger of the world" – John Lennon &amp; Yoko Ono<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        La carrera cient&iacute;fica es una carrera de obst&aacute;culos para cualquiera, <a href="https://11defebrero.org/mujer-y-ciencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pero especialmente para las mujeres</a>. La cuesti&oacute;n no es c&oacute;mo tan pocas mujeres consiguen encontrar un lugar profesional en la ciencia, sino c&oacute;mo esas pocas lo han conseguido pese a las enormes dificultades que han tenido que afrontar. Las mujeres que lo consiguen lo hacen porque son con frecuencia mejores que sus equivalentes masculinos, y, probablemente, porque han trabajado m&aacute;s horas y han hecho m&aacute;s sacrificios que ellos al tener que combinar lo profesional con lo personal. Pero nadie tendr&iacute;a que verse obligado a elegir entre la vida personal y el trabajo, y las mujeres investigadoras son sometidas a esta disyuntiva todo el tiempo. De hecho, la principal queja de las mujeres en ciencia es una y otra vez la absoluta&nbsp;<a href="https://11defebrero.org/mujer-y-ciencia/diferencias-en-el-interes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de conciliaci&oacute;n</a> entre la vida laboral y familiar. Todo parece hecho a medida para dejarlas atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras muestran que hay pocas mujeres en ciencia y hay varias circunstancias que lo explican y comienzan desde la m&aacute;s tierna infancia.&nbsp;<a href="http://www.rtve.es/noticias/20170127/ninas-se-creen-menos-brillantes-ninos-desde-seis-anos/1480905.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las ni&ntilde;as con s&oacute;lo 6 a&ntilde;os</a> se sienten menos brillantes y m&aacute;s incapaces de destacar en los campos de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Seg&uacute;n apunta el <a href="https://11defebrero.org/mujer-y-ciencia/diferencias-en-el-interes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe PISA</a>, los padres tienen menos expectativas puestas en ellas e incluso se ha demostrado que los docentes las eval&uacute;an peor en las asignaturas cient&iacute;ficas y t&eacute;cnicas. A esto se suma el llamado <a href="https://www.abc.es/ciencia/abci-mujer-y-nina-ciencia-ocho-cientificas-asombrosas-cuyo-merito-llevaron-hombres-201802091740_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto Matilda</a>, que no es m&aacute;s que la invisibilizaci&oacute;n de la labor de las mujeres cient&iacute;ficas a lo largo de la historia, y que hace que las ni&ntilde;as carezcan de referentes relevantes en los que buscar inspiraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos se obsesionan con alimentar las vocaciones de las ni&ntilde;as: dar charlas en los institutos, ir a los colegios a hablar de ciencia, mostrar la labor de cient&iacute;ficas ignoradas por la historia, etc&hellip; El presidente S&aacute;nchez anunci&oacute; el pasado a&ntilde;o&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/PSOE-plantea-mujeres-carreras-cientificas_0_938256457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una medida para favorecer que las j&oacute;venes accedieran a los STEM</a> (estudios universitarios cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicos): ofrecer el primer a&ntilde;o de carrera gratuito. Pero &iquest;para qu&eacute;? Las estad&iacute;sticas demuestran que las chicas que quieren estudiar ciencias no tienen grandes problemas para acceder a estudios superiores, y m&aacute;s desde que existen becas; no es una cuesti&oacute;n monetaria. El problema es encontrar salidas laborales a las carreras cient&iacute;ficas, no entradas. &iquest;De qu&eacute; sirve que haya m&aacute;s j&oacute;venes que estudian carreras t&eacute;cnicas si una vez terminada una licenciatura o un doctorado ya no hay trabajo para ellas? Las chicas j&oacute;venes miran con lupa qu&eacute; trabajo les va a permitir hacer una carrera profesional compatible con la vida, ninguna quiere una que les robe su juventud, sus energ&iacute;as y sus ilusiones para no llegar finalmente a nada. Y lo que ven las j&oacute;venes y no tan j&oacute;venes es que aunque se licencien con nota y se doctoren cum laude, nunca es suficiente. Los trabajos estables y de calidad son para sus compa&ntilde;eros varones.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero es solamente por su menor presencia en las carreras m&aacute;s t&eacute;cnicas que las mujeres est&aacute;n infrarrepresentadas en el sistema cient&iacute;fico? &iquest;Cambiar&iacute;a la situaci&oacute;n en caso de que hubiera m&aacute;s mujeres que estudiaran dichas carreras? El hecho es que ya hay otras carreras cient&iacute;ficas en las que las mujeres son mayor&iacute;a de licenciadas y tienen mejores expedientes acad&eacute;micos. Sin embargo estad&iacute;sticas del CSIC demuestran, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, que llegado un cierto nivel profesional, concretamente a partir del per&iacute;odo postdoctoral,&nbsp;<a href="https://11defebrero.org/mujer-y-ciencia/situacion-actual/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mujeres van desapareciendo (y abandonando)</a> y los hombres copan la mayor&iacute;a de puestos de responsabilidad. Se genera lo que las especialistas llaman un gr&aacute;fico de tijera, que el resto de mortales conocemos como techo de cristal: no acceden por ser mujeres, sin m&aacute;s. Y no es una exageraci&oacute;n; un conocido <a href="https://blogs.eitb.eus/cienciayhumanismo/2012/11/25/sexismo-en-la-ciencia-el-caso-de-jennifer-y-john/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio realizado en Princeton </a>y publicado en la prestigiosa revista PNAS demostr&oacute; que el mismo curr&iacute;culo es evaluado muy inferiormente por el simple hecho de llevar nombre de mujer; es conocido como el caso Jennifer y John. <a href="https://11defebrero.org/mujer-y-ciencia/sesgo-en-la-evaluacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Otros estudios similares concluyeron exactamente lo mismo</a>. Desafortunadamente, las mujeres que eval&uacute;an se comportan igual que sus compa&ntilde;eros varones y no parecen muy dispuestas a dar oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Alimentar vocaciones en las ni&ntilde;as es, por tanto, puro postureo: si luego les vamos a negar un trabajo y a la hora de la verdad las mujeres se quedan fuera de la carrera cient&iacute;fica u ocupan lugares secundarios dentro de ella, no vamos a convencerlas de que la ciencia es un campo profesional con futuro, m&aacute;s a&uacute;n si los referentes de &eacute;xito contin&uacute;an siendo figuras masculinas. Estas pol&iacute;ticas resultar&iacute;an alentadoras si se hiciera un esfuerzo paralelo en promover pol&iacute;ticas de empleo que no discriminen mujeres, en particular su acceso a altos cargos. Si las ni&ntilde;as ven que, con id&eacute;nticos estudios, pap&aacute; es cient&iacute;fico y mam&aacute; es t&eacute;cnico de laboratorio, tendr&aacute;n la sensaci&oacute;n de que como cient&iacute;ficas no van a llegar muy lejos.
    </p><p class="article-text">
        Hay campos t&eacute;cnicos especialmente adversos para las mujeres. Comentaba una estudiante de ingenier&iacute;a en la Universidad Polit&eacute;cnica de Madrid que su profesor les espet&oacute; directamente en sus narices que esa carrera no es para mujeres y que ella no iba a aprobar su asignatura. Esos exabruptos machistas son el d&iacute;a a d&iacute;a de las mujeres en la universidad. Algunas lo aguantar&aacute;n todo por su vocaci&oacute;n y seguir&aacute;n adelante; a otras les parecer&aacute; que claramente no merece la pena el triple esfuerzo y la humillaci&oacute;n. Pero adem&aacute;s de esas situaciones claramente discriminatorias, hay todo un rango de situaciones dif&iacute;ciles de clasificar que van tejiendo una red casi invisible a las cual las ni&ntilde;as y las mujeres se van enfrentando al largo de su vida. No hay m&aacute;s que comprobar c&oacute;mo las mujeres se ven abocadas a menudo a cubrir los roles m&aacute;s administrativos o relacionados con la ense&ntilde;anza porque se considera que son buenas secretarias, organizadoras o maestras. Por ejemplo, en las reuniones es mucho m&aacute;s com&uacute;n que una mujer (no importa el cargo) sea la que toma notas.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de situaciones de desigualdad sist&eacute;mica son probablemente las que alimentan el&nbsp;<a href="https://hipertextual.com/2016/03/sindrome-del-impostor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome del impostor</a> que, aunque no es exclusivo de ellas, se comporta como una plaga entre las mujeres: frente a la<a href="https://www.pnas.org/content/pnas/111/12/4403.full.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> aparente seguridad</a>, la frecuente soberbia y la competitividad masculina (los hombres, al contrario que las mujeres, <a href="https://www.pnas.org/content/pnas/111/12/4403.full.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tienden a exagerar sus capacidades</a>, e incluso a ocultar sus inseguridades) la mujer se siente inferior, siente que no merece el lugar que ocupa. Este es un punto central: &iquest;no ser&iacute;a la ciencia de mejor calidad si todos los cient&iacute;ficos tuvieran mayor capacidad de auto-cr&iacute;tica?, &iquest;si fueran capaces de revisar sus datos una y otra vez, para llegar a conclusiones con parsimonia y contemplando todas las posibilidades? Aparentemente estas son caracter&iacute;sticas m&aacute;s femeninas que masculinas. Entonces, no estar&iacute;a de m&aacute;s que adapt&aacute;ramos las formas de evaluaci&oacute;n de la ciencia para que estas actitudes, y las personas que las incorporan, fueran bien evaluadas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; no dejamos de echarle la culpa a las ni&ntilde;as de que no se interesen por la ciencia? &iquest;Por qu&eacute; no se deja de acusar a las mujeres cient&iacute;ficas de que no se esfuerzan lo suficiente, o de que no tienen bastante vocaci&oacute;n? &iquest;Por qu&eacute; no empezamos a preguntarles a los responsables de las instituciones c&oacute;mo es que las mujeres presentan mejores expedientes acad&eacute;micos que sus compa&ntilde;eros masculinos y sin embargo no acceden con igualdad a los puestos relevantes? &iquest;Por qu&eacute; no empezamos a pedir explicaciones de por qu&eacute; <a href="https://www.eldiario.es/economia/hijos-mujeres-trabajan-hombres_0_699230258.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tener familia destruye la carrera profesional de las mujeres mientras que impulsa la de los hombres</a>? Los cient&iacute;ficos somos muy sensibles a las evidencias; pero a veces estas evidencias no se quieren ver. Si no, ya habr&iacute;a una pol&iacute;tica de cuotas y de conciliaci&oacute;n eficiente para la carrera cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        No parece que en general los hombres en la academia, y siempre hay excepciones para todo, est&eacute;n haciendo grandes esfuerzos por cambiar todo esto. Francamente, est&aacute;n imbuidos en su din&aacute;mica de alta competici&oacute;n, y una din&aacute;mica as&iacute; no da para pensar en nada m&aacute;s que en &ldquo;s&aacute;lvese quien pueda&rdquo;. Quieran o no, los identifiquen o no, los hombres gozan de ciertos privilegios por el simple hecho de ser hombres. A las mujeres les resulta dif&iacute;cil acceder a la competici&oacute;n acad&eacute;mica y adem&aacute;s cuando compiten sus esfuerzos no se reconocen f&aacute;cilmente. Las instituciones no se han dignado todav&iacute;a a reconocer el m&eacute;rito de tantas cient&iacute;ficas olvidadas. Entre los<a href="https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2014-06-03/cientificos-a-los-que-la-historia-debe-un-nobel_140212/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nobel ignorados</a> hay flagrantes olvidos de mujeres. La academia sueca no le va a conceder a <a href="https://www.lavozdegalicia.es/noticia/informacion/2013/07/24/rosalind-franklin-autora-fotografia-identifico-estructura-adn/00031374676843055316346.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosalind Franklin</a>, por ejemplo, el Nobel que merece, ni siquiera a t&iacute;tulo p&oacute;stumo.
    </p><p class="article-text">
        Es de una gran hipocres&iacute;a insistir en crear vocaciones en las ni&ntilde;as y animar a las j&oacute;venes a estudiar carreras de ciencias. Es un enga&ntilde;o estimular a las j&oacute;venes licenciadas a iniciar una carrera profesional en la ciencia, o a las doctoras a viajar por el mundo para completar su formaci&oacute;n, cuando al final no van a entrar en los mejores puestos. A pesar de todo, muchas mujeres har&aacute;n el esfuerzo, esa es la enorme dimensi&oacute;n de su vocaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Que haya algunas mujeres que consigan un puesto relevante en el mundo acad&eacute;mico, bien sea comport&aacute;ndose igual que los hombres, o por su enorme sacrificio, o por un afortunado golpe de suerte, o por su extraordinario talento&hellip; solo demuestra que las mujeres tienen que poner mucho m&aacute;s de s&iacute; mismas que sus compa&ntilde;eros para llegar al mismo sitio. Son tantas las barreras y tan grueso el techo de cristal que una gran parte de las mujeres que entran en ciencia se rinde y el sistema se perpet&uacute;a. El sistema es patriarcal y t&oacute;xico, no nos sorprendamos entonces de sus resultados. Tendremos que aplicar f&oacute;rmulas distintas si queremos que el producto cambie; no podemos ni debemos perder la esperanza. Como dec&iacute;a Einstein: &ldquo;Locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Pérez Gómez, Sara Magalhães, Silvia Pérez-Espona, Joaquín Hortal, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/incentivar-entrada-ciencia-escasean-salidas_132_1003114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Feb 2020 21:43:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De poco vale incentivar la entrada de las niñas en la ciencia cuando escasean las salidas]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Se va Margarita Salas, queda su legado y su ejemplo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/margarita-salas-queda-legado-ejemplo_132_1264196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18460d3b-2e31-483f-b0b4-3c80466164bc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Salas, en el laboratorio con dos alumnas en 2019"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Margarita Salas supo combinar fortuna y buen hacer para alcanzar el máximo reconocimiento científico</p><p class="subtitle">Su ejemplo habla del potencial del talento femenino y debe animarnos a eliminar los techos de cristal y las barreras que aun a día de hoy se interponen en la carrera investigadora de muchas mujeres</p></div><p class="article-text">
        La Biolog&iacute;a Molecular se nos ha quedado hu&eacute;rfana. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Fallece-cientifica-Margarita-Salas-molecular_0_961004153.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hemos despedido a Margarita Salas</a>, una de nuestras cient&iacute;ficas m&aacute;s ilustres, una investigadora incansable, un icono inspirador para toda una generaci&oacute;n de cient&iacute;ficas y cient&iacute;ficos espa&ntilde;oles. Nos deja un legado sobre el que podemos, todas y todos, auparnos 'en hombros de gigantas', y supone un ejemplo que ayuda a dar seguridad y confianza a todas las j&oacute;venes que planean, inician o desarrollan ahora su carrera cient&iacute;fica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias al estudio de un virus que infecta bacterias, phi29, Margarita contribuy&oacute; de forma crucial a entender el mecanismo de copia del ADN. Consigui&oacute; un enorme &eacute;xito, reconocimiento mundial y una considerable contribuci&oacute;n a la caja com&uacute;n; de hecho, es creadora de una de las patentes m&aacute;s rentables de la historia de Espa&ntilde;a.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Fago-favorito-Margarita-Salas-convirtio_0_961004863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se granje&oacute; el prestigio y el reconocimiento</a> de la comunidad cient&iacute;fica internacional a base de tes&oacute;n y de trabajo duro.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n techo de cristal (y, en su pa&iacute;s y en su &eacute;poca, hab&iacute;a muchos) consigui&oacute; detener su arrollador talento y sus ganas de descubrir, porque, adem&aacute;s, Margarita fue una persona afortunada: pudo estudiar una carrera universitaria en unos a&ntilde;os oscuros para Espa&ntilde;a, y tuvo una familia que comprendi&oacute; perfectamente su pasi&oacute;n por la investigaci&oacute;n y la apoy&oacute; en todo momento. Este hecho, que hoy parece nimio, era bastante inusual en aquella &eacute;poca. Y en el momento m&aacute;s adecuado de su carrera se cruz&oacute; en su camino el genial Severo Ochoa, lo que cambi&oacute; irremediablemente su destino; he aqu&iacute; otro golpe de suerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nosotros, por nuestra parte, hemos tenido la enorme fortuna de contar con ella y de que pudiera cumplir su deseo de seguir investigando hasta el final de sus d&iacute;as. Su esp&iacute;ritu inquieto nos ha dejado un vasto legado cient&iacute;fico, motivo de orgullo para todos, como una huella imborrable. De su trayectoria extraemos adem&aacute;s una valiosa lecci&oacute;n: cuando las dificultades no se interponen (o m&aacute;s bien, en cuanto dejan el m&aacute;s m&iacute;nimo resquicio), el talento femenino tambi&eacute;n alcanza las m&aacute;s altas cumbres. El camino que abrieron con valent&iacute;a las que combinaron fortuna y buen hacer como Margarita debe servir para ver el potencial que existe si quitamos la fortuna de la ecuaci&oacute;n y garantizamos un acceso a la carrera cient&iacute;fica y a un ambiente de trabajo igualitario.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Pérez Gómez, Silvia Pérez-Espona, Sara Magalhães, Luis Santamaría, Joaquín Hortal, Miguel Ángel Rodríguez-Gironés, Adrián Escudero, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/margarita-salas-queda-legado-ejemplo_132_1264196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Nov 2019 11:28:15 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciencia en positivo: Yes, we can!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ciencia-positivo-yes-we-can_132_1650005.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61cab9f9-425a-447c-bac0-e5571cb804c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciencia en positivo: Yes, we can!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos embargó la sorpresa al saber que dos jóvenes científicos contratados dentro del exigente y excelente programa Ramón y Cajal elegían la Universidad de Cádiz como centro receptor</p><p class="subtitle">Cuando vimos el apoyo decidido de la Universidad a estos científicos, con incentivos económicos y laborales importantes, la sorpresa se transformó en admiración</p><p class="subtitle">Ojalá otras instituciones científicas y académicas de nuestro país tomen nota y vean que en cuanto a atraer el mejor talento "sí se puede"</p></div><p class="article-text">
        Hace cosa de un mes coincidimos con dos investigadores muy j&oacute;venes y brillantes de nuestra abarrotada di&aacute;spora internacional. Los conocemos bien porque han trabajado en el entorno de nuestro departamento y s&oacute;lo cabe decir que son realmente buenos. Al preguntarles por su futuro nos comentaron que hab&iacute;an conseguido sendos <strong>contratos Ram&oacute;n y Cajal</strong>, que, para quien no lo sepa, son la joya de la corona de un sistema de captaci&oacute;n de talento cient&iacute;fico organizado y financiado por el ministerio de turno (nuestras excusas por no completar el nombre, porque la ciencia ha pasado por cuatro ministerios diferentes en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, y con las elecciones anticipadas encima, cualquiera se aventura con el nombre del pr&oacute;ximo). 
    </p><p class="article-text">
        Ya hemos escrito muchas veces sobre las dificultades para desarrollar una carrera investigadora en nuestro pa&iacute;s y lo parad&oacute;jico que resulta que, como le&iacute;amos el otro d&iacute;a en El Pa&iacute;s, <a href="https://elpais.com/sociedad/2019/02/27/actualidad/1551285363_939435.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s del 50 % de los profesores universitarios no investiga nada o casi nada</a>, y por otro lado nuestros investigadores postdoctorales (o &ldquo;postdocs&rdquo;) son investigadores muy valorados internacionalmente. Nuestros postdocs se cuentan entre los <strong>candidatos m&aacute;s cualificados y de mejor desempe&ntilde;o</strong> en el mercado internacional y, sin embargo, no hay manera de traerlos de vuelta de una manera digna. El programa Ram&oacute;n y Cajal cuenta con una financiaci&oacute;n escasa y la incorporaci&oacute;n final de los contratados en el sistema de I+D+i de nuestro pa&iacute;s es bastante incierta, pero sin duda consigue el objetivo de atraer y retener a una fracci&oacute;n de los mejores cient&iacute;ficos. Se trata de un sistema extraordinariamente competitivo que permite retornar a lo mejor que hay por ah&iacute; fuera, retener algo del talento que ya volvi&oacute;, e incluso atraer investigadores extranjeros con trayectorias prometedoras. Un sistema que por fortuna <strong>se ha mantenido</strong> de forma transversal independientemente del color pol&iacute;tico del ejecutivo, aunque con las obvias dificultades de financiaci&oacute;n introducidas con la excusa de la crisis y mantenidas hasta ahora. Podemos estar orgullosos de algunas cosas que se hacen razonablemente bien en este pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Al preguntarles a qu&eacute; instituci&oacute;n iban a incorporarse con sus contratos nos comentaron de forma coincidente que a la <strong>Universidad de C&aacute;diz</strong>. La verdad es que alucinamos; m&aacute;s all&aacute; del clima, los paisajes, la gente y la historia, factores nada desde&ntilde;ables para elegir un lugar para vivir, no hubi&eacute;ramos pensado en esta universidad como primera opci&oacute;n para desarrollar una carrera investigadora de vanguardia internacional, al menos en las &aacute;reas de trabajo de estos j&oacute;venes, donde el n&uacute;mero de investigadores all&aacute; es relativamente bajo. Aunque casi cualquier rector o rectora de una universidad espa&ntilde;ola en su discurso inaugural de curso acad&eacute;mico habla siempre de la excelencia en la investigaci&oacute;n y del compromiso para captar y retener talento, no suele haber medidas concretas y, desde luego, ninguna valiente. Pues s&iacute;, hoy traemos un caso de &eacute;xito, una constataci&oacute;n de que s&iacute; se pueden adoptar medidas concretas, valientes y eficaces para atraer y retener talento cient&iacute;fico joven. Estos chicos no van a C&aacute;diz s&oacute;lo por las bondades del lugar, si no, sobre todo, porque la universidad ofrece un <strong>plan realmente ambicioso</strong> y moderno de <a href="https://vrinvestigacion.uca.es/politica-de-atraccion-de-talento-nuevo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">captaci&oacute;n de talento</a>.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier joven investigador que haya obtenido un contrato Ram&oacute;n y Cajal puede ir para all&aacute;, independientemente de que existan grupos en el &aacute;rea o que trabajen en l&iacute;neas presentes en la universidad. Se les financia la oferta de un contrato predoctoral del programa propio para poder empezar con un estudiante que haga el doctorado bajo su direcci&oacute;n. Tienen garantizado un aumento del sueldo de su contrato hasta alcanzar los 50000 euros. Tienen derecho a una ayuda para su instalaci&oacute;n en la ciudad y un mes gratis en la residencia de la Universidad. El candidato tiene una bolsa de viaje para que utilice libremente junto con un apoyo administrativo real. Y, por supuesto, existe una garant&iacute;a de estabilizaci&oacute;n en la universidad una vez pasado los cinco a&ntilde;os del contrato Ramon y Cajal si desarrollan con &eacute;xito su trabajo investigador y docente. Los departamentos receptores son tambi&eacute;n <strong>incentivados econ&oacute;micamente</strong>. Este programa de atracci&oacute;n de talento se extiende tambi&eacute;n, aunque en menor medida, al programa de contratos Juan de la Cierva, una herramienta del mismo ministerio para captar talento cient&iacute;fico en fases m&aacute;s tempranas. 
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de paquetes de recepci&oacute;n dirigidos a la captaci&oacute;n de j&oacute;venes investigadores son comunes en las universidades de EEUU, el Reino Unido, algunos pa&iacute;ses del centro y norte de Europa, y grandes universidades de Asia y Oriente Medio. De hecho, pa&iacute;ses como Suiza se han especializado en atraer aquellos investigadores que han obtenido los prestigiosos y muy competitivos proyectos ERC, ofreci&eacute;ndoles una combinaci&oacute;n de sueldos elevados y generosos paquetes de instalaci&oacute;n y apoyo a su investigaci&oacute;n.  Sin embargo, grandes instituciones espa&ntilde;olas de investigaci&oacute;n como el CSIC <strong>claramente se est&aacute;n quedando atr&aacute;s</strong> al no aportar nada m&aacute;s que problemas administrativos e incertidumbre laboral a los contratados postdoctorales. Ojal&aacute; esta y otras instituciones cient&iacute;ficas y acad&eacute;micas <strong>tomen nota de estos ejemplos</strong> y midan en unos a&ntilde;os sus efectos. Nos consta que la Universidad de C&aacute;diz no es un caso &uacute;nico y que otras universidades espa&ntilde;olas est&aacute;n poniendo en marcha <strong>planes parecidos</strong>. Estos planes incluyen siempre una garant&iacute;a de estabilizaci&oacute;n al menos a nivel de Contratado Doctor mediante concurso p&uacute;blico. Una estabilizaci&oacute;n que est&aacute; ligada al buen desempe&ntilde;o profesional durante el disfrute del contrato acreditado mediante la <a href="http://www.aulamagna.com.es/el-ministerio-amplia-las-condiciones-del-programa-i3-de-acreditacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recientemente renovada certificaci&oacute;n del programa I3</a> y que viene acompa&ntilde;ada en muchos casos de ayudas al establecimiento (con estancias a veces de hasta dos a&ntilde;os en apartamentos o casas propiedad de la universidad), apoyo a las familias, dotaciones de espacio de despachos y laboratorios, y ayudas econ&oacute;micas a la investigaci&oacute;n. Todos estos apoyos tienen un coste econ&oacute;mico reducido dentro de los presupuestos de cualquier universidad, pero generan a medio plazo una gran rentabilidad, adem&aacute;s de proporcionar un apoyo clave a los j&oacute;venes investigadores que tienen que establecerse en una nueva ciudad y formar y equipar un laboratorio propio. 
    </p><p class="article-text">
        En un entorno donde la gobernanza universitaria exige <strong>equilibrios entre los grupos de poder</strong> de cada universidad, donde la intoxicaci&oacute;n pol&iacute;tica suele ser la norma y donde la incorporaci&oacute;n de recursos humanos se basa en la utilizaci&oacute;n de las <strong>redes personales</strong>, todo ello amparado en argumentos como la necesidad de &ldquo;dar oportunidades para la gente que est&aacute; dentro del sistema&rdquo;, la emergencia de instituciones j&oacute;venes capaces de comprender que el talento est&aacute; ah&iacute; fuera  (sea en otro pa&iacute;s, en otra regi&oacute;n o simplemente en otro centro) y que existen herramientas para atraerlo es ciertamente reconfortante. Creemos que estos chicos han tomado <strong>una buena decisi&oacute;n</strong>. Realmente, s&iacute; se puede.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Escudero, Fernando Valladares, Joaquín Hortal, Luis Santamaría, Sara Magalhães]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ciencia-positivo-yes-we-can_132_1650005.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Mar 2019 20:37:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ciencia en positivo: Yes, we can!]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[E. C. Pielou, la mujer que elevó el rigor matemático de la ecología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/pielou-mujer-elevo-matematico-ecologia_132_1708182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d01c460a-ffab-4574-b2e7-ffbf1f39b8ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="E. C. Pielou, la mujer que elevó el rigor matemático de la ecología"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Día internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia es una gran ocasión para revertir la tendencia de asumir que es un hombre quien está detrás de las iniciales de un nombre importante</p><p class="subtitle">Evelyn Chrystalla Pielou, pionera de la ecología moderna, es un ejemplo de cómo las iniciales de investigadores de referencia que se asumen como masculinos pueden esconder el trabajo de grandes científicas</p><p class="subtitle">Gran divulgadora científica, E.C. Pielou ayudó a sentar las bases de la bioestadística moderna</p></div><p class="article-text">
        Uno de los sesgos m&aacute;s extendidos del sistema patriarcal que afecta a nuestra percepci&oacute;n de la ciencia es la omisi&oacute;n o el desconocimiento del papel de las mujeres &nbsp;como grandes impulsoras del avance cient&iacute;fico. No solo no tenemos conciencia de la importancia de cient&iacute;ficas e inventoras como&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ada_Lovelace" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ada Lovelace</a> o <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-44225714" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosalind Franklin</a>, que han pasado desapercibidas incluso entre aquellos que han seguido sus pasos en la computaci&oacute;n o la biolog&iacute;a evolutiva, respectivamente. Adem&aacute;s, existe un efecto perverso que pasa a&uacute;n m&aacute;s desapercibido:&nbsp; el de asumir que los apellidos de investigadores eminentes corresponden con las iniciales de un hombre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el&nbsp;<a href="http://www.un.org/es/events/women-and-girls-in-science-day/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a Internacional de la Mujer y la Ni&ntilde;a en la Ciencia</a> queremos contribuir a revertir esta tendencia. Para&nbsp; ello nada mejor que el ejemplo de una de las cient&iacute;ficas m&aacute;s relevantes de la ecolog&iacute;a cuantitativa del siglo XX, cuyo g&eacute;nero es obvio para los ec&oacute;logos norteamericanos que coincidieron con ella en congresos, pero que ha pasado desapercibido a muchos ec&oacute;logos europeos y de otras partes del mundo, que, al desconocer el nombre que se esconde tras las siglas E.C., asumieron (y asumimos) que se trataba de un hombre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/E._C._Pielou" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Evelyn Chrystalla (Chris) Pielou</a>&nbsp;fue uno de los m&aacute;s prominentes ec&oacute;logos del siglo XX (usamos el masculino a prop&oacute;sito). De hecho, fue <a href="https://methodsblog.com/2017/03/10/ec-pielou/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pionera y fundadora de la Ecolog&iacute;a Cuantitativa</a>, una disciplina que se basa en introducir rigor matem&aacute;tico y estad&iacute;stico a los estudios de ecolog&iacute;a. Un rigor que ahora caracteriza a toda la Ecolog&iacute;a moderna y que se debe en buena parte a su esfuerzo por <a href="https://www.library.ubc.ca/archives/speeches/pielou.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poner a las matem&aacute;ticas al servicio de las dem&aacute;s ciencias</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las aportaciones de Pielou incluyen el&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Species_evenness" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iacute;ndice de equitatividad</a> m&aacute;s utilizado por los ec&oacute;logos de comunidades (comunidades equitativas son aquellas en las que ninguna especie domina, en t&eacute;rminos de abundancia, a las dem&aacute;s). Pielou contribuy&oacute; a dilucidar matem&aacute;ticamente <a href="https://www.jstor.org/stable/2528253" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si un patr&oacute;n observado en la naturaleza es aleatorio</a>, un paso fundamental para demostrar que hay un factor o mecanismo causal detr&aacute;s de ese patr&oacute;n. Incluso fue pionera en <a href="https://methodsblog.com/2017/03/10/ec-pielou/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incorporar la estructura de las distribuciones geogr&aacute;ficas y la historia evolutiva al estudio de la biogeograf&iacute;a moderna</a>, precediendo en varias d&eacute;cadas a dos de las grandes l&iacute;neas de investigaci&oacute;n que actualmente nos ayudan a entender los efectos del cambio global sobre la diversidad. Pero su legado se nota especialmente en la formaci&oacute;n cuantitativa que sus dos libros de Ecolog&iacute;a Matem&aacute;tica (publicados en 1969 y 1977) han proporcionado a varias generaciones de ec&oacute;logos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nacida en 1924 en Inglaterra, ser mujer impidi&oacute; a E.C. Pielou (como a tantas otras mujeres de su generaci&oacute;n) tener una entrada &ldquo;ortodoxa&rdquo; en el mundo de la ciencia pues la sociedad de entonces la reservaba para los varones. Conoci&oacute; a su marido D.P. Pielou (tambi&eacute;n naturalista) cuando los dos serv&iacute;an en la <em>Royal Navy</em> durante la Segunda Guerra Mundial. <a href="https://www.annualreviews.org/doi/full/10.1146/annurev.ecolsys.27.1.1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mientras se dedicaba a criar a sus tres hijos en casa</a>, realiz&oacute; varios art&iacute;culos de bioestad&iacute;stica sin ninguna supervisi&oacute;n acad&eacute;mica formal, que sin embargo le valieron para obtener su doctorado por la <em>University of London</em>, en 1962. Ya como doctora, consigui&oacute; un trabajo como investigadora para el departamento de bosques y agricultura del gobierno canadiense, lo cual le permiti&oacute; alcanzar una posici&oacute;n como profesora universitaria en 1968, 17 a&ntilde;os despu&eacute;s de graduarse. A partir de este momento tuvo una <a href="http://www.science.ca/scientists/scientistprofile.php?pID=208" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vida acad&eacute;mica plenamente exitosa </a>en varias universidades canadienses, ganando diversos premios y reconocimientos hasta su jubilaci&oacute;n en 1988.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lejos de retirarse por completo, durante sus a&ntilde;os de madurez escribi&oacute; <a href="https://www.goodreads.com/author/show/5246829.E_C_Pielou" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varios libros de divulgaci&oacute;n</a>, que han&nbsp;<a href="https://contemplativemammoth.com/2012/10/16/happy-ada-lovelace-day-honoring-dr-evelyn-chrystalla-pielou/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transmitido su pasi&oacute;n</a> por la ecolog&iacute;a, la paleontolog&iacute;a y la vida en el &aacute;rtico a las generaciones m&aacute;s recientes de naturalistas norteamericanos. Y casi hasta el momento de su muerte en 2016, Chris Pielou&nbsp;<a href="https://tidechange.ca/2016/07/20/comox-valley-loses-tiny-giant-environmentalist/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">continu&oacute; trabajando por la conservaci&oacute;n de la naturaleza</a> y liderando expediciones naturalistas al &aacute;rtico. Aunque &ldquo;haberlos, haylos&rdquo;, pensemos cu&aacute;ntos hombres de ciencia han seguido desafiando los espacios abiertos y empe&ntilde;&aacute;ndose en expediciones en condiciones extremas a edades tan avanzadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En general, la mayor&iacute;a de nosotros tendemos a asignar g&eacute;nero a los apellidos cuando los leemos sin un contexto adicional. Desgraciadamente, asociamos con demasiada frecuencia la autor&iacute;a de publicaciones y el &eacute;xito en investigaci&oacute;n a la masculinidad. Luchar contra esta construcci&oacute;n social es una tarea a largo plazo, pero no es dif&iacute;cil identificar autor con g&eacute;nero. Esta percepci&oacute;n sesgada est&aacute; desapareciendo conforme aumenta el n&uacute;mero de mujeres que dictan conferencias, se presentan en las reuniones de trabajo, firman art&iacute;culos y encabezan perfiles personales en internet con su nombre completo. Y conforme aumenta el n&uacute;mero de las que no renuncian a su apellido cuando se casan. En todas estas situaciones vamos afortunadamente progresando, pero en algunos casos los nombres de investigadoras eminentes del siglo pasado siguen asoci&aacute;ndose al g&eacute;nero equivocado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Haciendo el ejercicio de reexaminar las figuras que han influido e influyen en nuestra disciplina cient&iacute;fica podemos encontrarnos con sorpresas como la que contamos aqu&iacute;. De hecho, la trayectoria de E.C. Pielou no ha pasado desapercibida entre los ec&oacute;logos, <a href="https://methodsblog.com/2017/03/10/ec-pielou/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sino todo lo contrario</a>. El&nbsp;<a href="https://www.esa.org/esa/about/esa-awards/chaptersections-awards/statistical-ecology-section/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">premio a los j&oacute;venes investigadores en Ecolog&iacute;a Estad&iacute;stica</a> de la <em>Ecological Society of America</em> lleva su nombre. Sin embargo, muchos cient&iacute;ficos, incluyendo buena parte de los colaboradores de esta secci&oacute;n y de otros colegas a los que hemos consultado, no nos hab&iacute;amos planteado que fuera una mujer. Como comenta Jean Lagenheim en su <a href="https://www.annualreviews.org/doi/full/10.1146/annurev.ecolsys.27.1.1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sobre las primeras ec&oacute;logas</a>, aunque ha de llegar un momento en que ya no se necesite discutir el papel de las mujeres a la ecolog&iacute;a, todav&iacute;a sigue siendo m&aacute;s que necesario resaltar las dificultades personales y sociales que tuvieron que afrontar para realizar su trabajo y poner en su justa medida la magnitud de las contribuciones realizadas por estas grandes cient&iacute;ficas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Hortal, Sara Magalhães, Fernando Valladares, Luis Santamaría]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/pielou-mujer-elevo-matematico-ecologia_132_1708182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Feb 2019 08:17:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[E. C. Pielou, la mujer que elevó el rigor matemático de la ecología]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mujeres científicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Científicos excelentes, ¿excelentes mentores?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/cientificos-excelentes-mentores_132_2206483.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El aumento en el número de casos de fraude y retracciones son síntomas de un clima científico disfuncional</p><p class="subtitle">La actividad científica se ha convertido en un juego en el que el ganador se lleva todo, con incentivos perversos que fomentan las conductas impropias</p><p class="subtitle">La prevención del fraude científico depende de nuestra capacidad para instruir a los jóvenes investigadores en las buenas prácticas de una profesión construida sobre un estricto código ético</p></div><p class="article-text">
        Carlos es uno de los muchos cient&iacute;ficos espa&ntilde;oles que llevan ya a&ntilde;os en el extranjero. Algo le conmin&oacute; a hacer su doctorado en otro pa&iacute;s. El catedr&aacute;tico con el que hab&iacute;a colaborado y que podr&iacute;a dirigirle la tesis le invit&oacute; a escribir un art&iacute;culo &ldquo;que le ayudar&iacute;a a reunir m&eacute;ritos para obtener una beca&rdquo;, aprovechando su dominio del ingl&eacute;s y unos datos de un proyecto previo. El an&aacute;lisis de los datos no acababa de confirmar la hip&oacute;tesis de partida, algo desafortunado porque &ldquo;un resultado inconcluyente no se iba a vender igual de bien&rdquo;. La sugerencia de su supervisor: eliminar dos o tres puntos &ldquo;que seguramente estaban mal medidos&rdquo;. Carlos cape&oacute; el temporal como pudo al tiempo que consegu&iacute;a su primer contrato en Alemania, aunque no pudo evitar consolidar una mala relaci&oacute;n con &ldquo;su jefe en Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Miguel es un posdoctoral de &eacute;xito en un grupo muy competitivo. Hizo la tesis en un grupo bueno y honesto, y con ese bagaje consigui&oacute; un contrato en un grupo &ldquo;de los que publican <em>Natures</em> y <em>Sciences</em>&rdquo;. All&iacute; le dejaron que tomara mucha iniciativa: el investigador l&iacute;der, siempre ocupado, le dejaba completa libertad para decidir todo lo que hac&iacute;a, a partir de espor&aacute;dicas instrucciones. Al principio se puso muy nervioso, pero cuando consult&oacute; a los posdocs m&aacute;s antiguos del grupo comprob&oacute; que era algo normal, &ldquo;y todos publicaban muy bien&rdquo;. Por desgracia, los resultados no acababan de confirmar las ideas de su jefe. As&iacute; que pesc&oacute; an&aacute;lisis estad&iacute;sticos cada vez m&aacute;s retorcidos en todos los foros que pudo encontrar, hasta conseguir la deseada significaci&oacute;n; y, cuando un par de an&aacute;lisis se resistieron, elimin&oacute; un par de datos que estorbaban. Bingo: solo un par de tensas reuniones m&aacute;s y consigui&oacute; publicar, gracias a la presencia de su IP en la lista de autores, un art&iacute;culo en una revista &ldquo;de referencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos dos ejemplos podr&iacute;an ilustrar el abanico de malas pr&aacute;cticas de algunos investigadores. En un extremo, grupos mediocres en los que el supervisor instiga la manipulaci&oacute;n de los datos para conseguir publicar alg&uacute;n art&iacute;culo con el que maquillar su desempe&ntilde;o como cient&iacute;fico. En el otro, grupos ultra-competitivos en los que la rueda de la &ldquo;producci&oacute;n cient&iacute;fica&rdquo; gira tan r&aacute;pido que los supervisores no tienen tiempo de hacer su trabajo y se dedican a vender en la mejor revista posible cualquier resultado que corrobore sus ideas del momento. La llamamos <strong>cultura de malas pr&aacute;cticas</strong> porque instila en los j&oacute;venes investigadores un comportamiento que les acompa&ntilde;ar&aacute; de por vida; y, cuando se resisten a entrar por el aro, condiciona sus oportunidades de promoci&oacute;n y trabajo futuros.
    </p><p class="article-text">
        Esta cultura no es universal, ni tan siquiera mayoritaria, pero si est&aacute; lo suficientemente extendida para preocuparnos. Y sus causas radican en el doble filo de nuestras pol&iacute;ticas de I+D: <strong>falta de recursos y escaso control</strong>. Escaso control sobre los grupos mediocres ya establecidos a los que, a cambio de gastar poco, se deja vivir (y, haciendo pol&iacute;tica interna, hasta promoverse) sin rendir cuentas. Y escaso control sobre los investigadores &ldquo;excelentes&rdquo; a los que, a cambio de atraer recursos y generar prestigio en esa rueda hiper-competitiva que es la ciencia actual, se les permite hacer lo que quieran.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Estamos exagerando? Veamos algunas cifras. Desafortunadamente la mayor&iacute;a de los ejemplos proceden de otros pa&iacute;ses, dada la escasa cultura de controlar las malas pr&aacute;cticas que a&uacute;n tenemos en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Como hemos discutido recientemente , <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/perversion-sistema-academico-metrica-ciencia_6_745135496.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las malas pr&aacute;cticas son el elefante en la habitaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica cient&iacute;fica</a>. Aunque fuentes de hace m&aacute;s de un siglo ya reconoc&iacute;an que el principal elemento que la pr&aacute;ctica cient&iacute;fica trata de combatir, la irreproducibilidad de algunos resultados, proviene de la suma de errores inadvertidos y fraude deliberado, los l&iacute;deres de las principales agencias de financiaci&oacute;n de la ciencia de EEUU, Reino Unido y la Uni&oacute;n Europea <a href="https://www.nature.com/news/stop-ignoring-misconduct-1.20498?WT.ec_id=NATURE-20160901&amp;spMailingID=52195183&amp;spUserID=MjA1NTQwOTk5MwS2&amp;spJobID=1000097132&amp;spReportId=MTAwMDA5NzEzMgS2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han negado el problema hasta hace muy poco</a>. Sin embargo, esta percepci&oacute;n est&aacute; cambiando r&aacute;pidamente. Hace tan solo cinco a&ntilde;os, Carl Zimmer denunci&oacute; en <a href="http://www.nytimes.com/2012/04/17/science/rise-in-scientific-journal-retractions-prompts-calls-for-reform.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo en The New York Times</a> el espectacular aumento en el n&uacute;mero de <strong>art&iacute;culos retractados</strong> en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, que atribu&iacute;a principalmente a las malas pr&aacute;cticas de unos investigadores que intentaban sobrevivir en una era de recursos cada vez m&aacute;s escasos. Zimmer describe las conclusiones de los doctrores Fang y Casadevall, editores de las revistas <em>Infection &amp; Inmunity</em> y <em>mBio</em>, que tras investigar la causa de una serie de retracciones en sus revistas concluyeron que &eacute;stas eran &ldquo;el s&iacute;ntoma de un clima cient&iacute;fico disfuncional&rdquo;. En un editorial titulado &ldquo;<a href="http://iai.asm.org/content/80/3/897.full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La ciencia necesita reformas estructurales</a>&rdquo;, afirmaban que la actividad cient&iacute;fica &ldquo;se hab&iacute;a convertido en un juego en el que el ganador se lleva todo, con incentivos perversos que llevan a los cient&iacute;ficos a tomar atajos y, en algunos casos, caer en conductas impropias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, sus peores temores fueron confirmados unos meses despu&eacute;s. Una <a href="http://www.pnas.org/content/109/42/17028" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de m&aacute;s de 2000 art&iacute;culos retractados</a> en la ciencias biom&eacute;dicas y de la vida concluy&oacute; que su n&uacute;mero se hab&iacute;a multiplicado por 10 entre 1973 y 2012. Y solo el 21% se deb&iacute;a a errores: la mayor&iacute;a (67%) se deb&iacute;a a malas pr&aacute;cticas premeditadas, que incluyeron el fraude (43%), la duplicaci&oacute;n (14%) y el plagio (10%).
    </p><p class="article-text">
        Y esta es solo <strong>la punta del iceberg</strong>. En 2009, una <a href="http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0005738" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de 21 estudios anteriores</a> basados en encuestas an&oacute;nimas ya hab&iacute;a indicado que el 2% de los investigadores y becarios admit&iacute;an haber fabricado, falseado o modificado datos al menos una vez (y eso que las encuestas exclu&iacute;an el plagio). Un 34% admitieron haber cometido otras pr&aacute;cticas cuestionables, y un porcentaje mucho m&aacute;s alto admitieron haber sido testigos de falseamientos (14%) y otras pr&aacute;cticas cuestionables (72%) entre sus colegas. Estos n&uacute;meros coinciden con los de <a href="http://www.thphys.uni-heidelberg.de/~stamatescu/DIDEPG/SEMPE/SEE/see13_35046090.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio anterior</a>, realizado con m&aacute;s de 1000 investigadores posdoctorales, en el que m&aacute;s de la mitad declar&oacute; haber sido testigo de <strong>conductas deshonestas</strong> y el 27% declar&oacute; estar dispuesto a seleccionar u omitir datos para mejorar sus resultados.
    </p><p class="article-text">
        Parece innegable que estas conductas est&aacute;n asociadas a la <strong>competitividad excesiva</strong>. En 2006-2007, un <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19858802" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio basado en encuestas</a> enviadas a 5000 investigadores biom&eacute;dicos y sociales de 50 universidades &ldquo;top-tier&rdquo; de EEUU indic&oacute; que la presi&oacute;n para obtener financiaci&oacute;n externa (tanto p&uacute;blica como privada) estaba asociada a una mayor probabilidad de cometer comportamientos inadecuados, negligencias o mala conducta. Los autores conclu&iacute;an que &ldquo;la intensa competici&oacute;n por la financiaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n, podr&iacute;a estar destruyendo la <strong>integridad cient&iacute;fica</strong>&rdquo;. En palabras de <a href="http://www.thphys.uni-heidelberg.de/~stamatescu/DIDEPG/SEMPE/SEE/see13_35046090.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro estudio reciente</a>, &ldquo;los factores de estr&eacute;s profesional, como la sobrecarga de trabajo o la presi&oacute;n para completar experimentos y producir datos sin suficiente tiempo para hacerlo adecuadamente, estaban claramente relacionados con la aparici&oacute;n de conductas inadecuadas entre investigadores&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Todo parece indicar que una parte importante de la responsabilidad sobre el aumento del fraude cient&iacute;fico recae sobre los responsables de <strong>formar a los j&oacute;venes investigadores</strong> en buenas pr&aacute;cticas de una profesi&oacute;n construida, principalmente, sobre un estricto c&oacute;digo &eacute;tico. De hecho, algunos estudios han indicado que los investigadores en estadios tempranos y medios de su carrera profesional son <a href="https://www.nature.com/articles/435737a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">responsables de 2/3 de los casos de mala conducta</a>. Una <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11948-001-0010-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prospecci&oacute;n de 610 acad&eacute;micos</a> pertenecientes a 49 departamentos universitarios de EEUU concluy&oacute; que hab&iacute;a dos tipos de ambientes de investigaci&oacute;n, centrados respectivamente en la <strong>maestr&iacute;a</strong> (entendida como virtuosismo o dominio t&eacute;cnico) y en la <strong>producci&oacute;n</strong> de resultados, y preven&iacute;a sobre las consecuencias negativas que el segundo podr&iacute;a tener sobre el mentoraje efectivo y el mantenimiento de la &eacute;tica de la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia apunta claramente en esa direcci&oacute;n. Una <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18615274" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de casos de malas conductas entre investigadores en formaci&oacute;n</a> concluy&oacute;, por ejemplo, que una de sus principales causas era el <strong>mentoraje inadecuado</strong>. Los investigadores en formaci&oacute;n eran particularmente proclives a cometer malas pr&aacute;cticas cuando los mentores les prestaban poca atenci&oacute;n y cuando reportaban sentir &ldquo;presi&oacute;n&rdquo; o &ldquo;estr&eacute;s&rdquo;. Entre aquellos que hab&iacute;an cometido malas pr&aacute;cticas, el 73% de los mentores no hab&iacute;a revisado los datos originales y el 62% no les hab&iacute;an explicado nunca los est&aacute;ndares espec&iacute;ficos de la actividad investigadora, dos comportamientos considerados clave para prevenir dichas pr&aacute;cticas.
    </p><p class="article-text">
        A la supervisi&oacute;n inadecuada se suma la exigencia de un <strong>desempe&ntilde;o excelente a corto plazo</strong>. Otro <a href="http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0063221" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio centrado en la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica </a> indicaba que casi un tercio de investigadores en formaci&oacute;n sent&iacute;an presi&oacute;n por &ldquo;probar las hip&oacute;tesis de su mentor&rdquo; aunque los resultados no la apoyaran y un 19% hab&iacute;an sido presionados a publicar resultados sobre los que ten&iacute;an dudas. Esta fuente de estr&eacute;s y competencia puede extenderse mucho m&aacute;s all&aacute; de la etapa formativa, constituyendo un factor de disrupci&oacute;n en la etapa m&aacute;s sensible de la carrera investigadora: la <a href="https://www.nature.com/news/stop-blocking-postdocs-paths-to-success-1.22515?WT.ec_id=NATURE-20170831&amp;spMailingID=54816541&amp;spUserID=MTg1NTU5NDM4NjQS1&amp;spJobID=1225739716&amp;spReportId=MTIyNTczOTcxNgS2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">formaci&oacute;n de un grupo independiente</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y &iquest;<strong>qu&eacute; podemos hacer para abordar este grave problema?</strong> Lo primero es visibilizarlo y ser conscientes de su gravedad. Una vez conseguido, debemos conseguir que instituciones y mentores presten mucha m&aacute;s atenci&oacute;n al <strong>proceso formativo</strong> de los j&oacute;venes investigadores a su cargo. Este es un problema particularmente acuciante para los grandes grupos de investigaci&oacute;n, que deber&iacute;an detenerse a determinar expl&iacute;citamente qui&eacute;n est&aacute; a cargo de tareas como educar, supervisar y asegurar la integridad de los datos.
    </p><p class="article-text">
        Los datos disponibles sugieren que los j&oacute;venes investigadores que encuentran un mentoraje &eacute;tico, cient&iacute;fico y personal adecuado son <a href="http://ncuraregioni.org/uploads/3/3/6/2/3362892/radg_presentation_final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos proclives a caer en pr&aacute;cticas cuestionables</a>; mientras que un mentoraje que se limita a proporcionar recursos y a dejar que el joven investigador &ldquo;nade o se hunda&rdquo; por s&iacute; mismo tiende a incentivar las malas pr&aacute;cticas. Es imprescindible repensar el significado profundo del <strong>mentor cient&iacute;fico</strong>, como alguien que inspira a estudiantes y j&oacute;venes cient&iacute;ficos no solo a trav&eacute;s de su conocimiento sino tambi&eacute;n, y tal vez sobre todo, a trav&eacute;s de su comportamiento y de su compromiso &eacute;tico. Esa deber&iacute;a ser la gran contribuci&oacute;n de un investigador para la ciencia y la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Si queremos atajar un problema que empieza a tomar proporciones muy preocupantes, las instituciones deben <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2854597/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modificar y reforzar sus sistemas de apoyo, sus programas de formaci&oacute;n y sus directrices</a> hasta <a href="https://www.nature.com/articles/466436a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambiar radicalmente el ecosistema acad&eacute;mico y cient&iacute;fico-t&eacute;cnico actual</a>, fomentando un cambio profundo en los comportamientos de este colectivo. Una vez identificado el problema, solo queda que nuestras instituciones se pongan en movimiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>My main research achievement, maybe, has been to be able to attract truly excellent PhD students, postdocs and visiting scientists (&hellip;) Part of this attraction is due to the general scientific environment of Montpellier (&hellip;) and part of it is, I hope, the pleasant environment people find in our lab, every member of which is actually very nice.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Isabelle Olivieri</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Santamaría, Adrián Escudero, Joaquín Hortal, Sara Magalhães, Jordi Moya, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/cientificos-excelentes-mentores_132_2206483.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Mar 2018 21:03:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Científicos excelentes, ¿excelentes mentores?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que no dicen los números: la brecha de género en puestos de liderazgo de la universidad pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/numeros-puestos-liderazgo-universidad-publica_132_2235255.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d6d3c1b-8e95-410c-a263-7a5c335de258_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La baja representación de la mujer en los órganos de gobierno de las Universidades no es anecdótica</p><p class="subtitle">La baja representación es, además, sesgada, ya que los puestos ocupados por las mujeres en los órganos de gobierno son en áreas tradicionalmente asociados al estereotipo femenino</p><p class="subtitle">La discriminación continuará mientras se siga planteando una igualdad basada únicamente en aumentar los porcentajes de participación de las mujeres en los órganos de gobierno sin promover que recaigan en ellas los puestos de máximo liderazgo</p></div><p class="article-text">
        El porcentaje de mujeres docentes e investigadoras en la Ense&ntilde;anza Superior p&uacute;blica en nuestro pa&iacute;s ha oscilado <a href="http://www.mecd.gob.es/servicios-al-ciudadano-mecd/estadisticas/educacion/universitaria/estadisticas/personal-universitario.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alrededor del 41%</a> en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os. Sin embargo, la <strong>representaci&oacute;n femenina en los cargos unipersonales</strong> de gobierno de dichas universidades est&aacute; muy por debajo de este porcentaje. De las 50 universidades p&uacute;blicas espa&ntilde;olas, <a href="https://politica.elpais.com/politica/2018/03/04/actualidad/1520195159_462681.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;nicamente cuatro</a> (Aut&oacute;noma de Barcelona, Granada, Huelva y Pa&iacute;s Vasco) est&aacute;n lideradas por una mujer, apenas el 8% del total.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de mujeres en la carrera universitaria sufre una <strong>dr&aacute;stica disminuci&oacute;n</strong> cuando se pasa a situaciones laborales m&aacute;s estables y de mayor responsabilidad. Seg&uacute;n los datos recabados por el Ministerio de Educaci&oacute;n, Cultura y Deporte, <a href="https://www.mecd.gob.es/servicios-al-ciudadano-mecd/estadisticas/educacion/universitaria/estadisticas/personal-universitario/personal-universitario-16-17.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 54% de los alumnos de grado, el 58% de los estudiantes de m&aacute;ster y el 50% de los nuevos doctores son mujeres</a>. A partir de este momento, la situaci&oacute;n se invierte. Frente al 41% de mujeres docentes e investigadoras en la Ense&ntilde;anza Superior en nuestro pa&iacute;s, s&oacute;lo el <strong>21% de las c&aacute;tedras</strong> pertenecen a mujeres, condici&oacute;n indispensable para ocupar el cargo de rector/a de una universidad.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n es similar a la que <strong>encontramos en Europa </strong>y peor que la de Estados Unidos. Seg&uacute;n el informe <a href="https://ec.europa.eu/research/swafs/pdf/pub_gender.../she_figures_2015-final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">She Figures 2015</a> de la Comisi&oacute;n Europea en 2013, la proporci&oacute;n de estudiantes y graduadas exced&iacute;a al de varones (&amp;gt; 50%), pero en el doctorado las mujeres ya representaban menos del 50%, y s&oacute;lo pertenec&iacute;an a mujeres un 21 % de las c&aacute;tedras universitarias (o nivel profesional equivalente en Organismos P&uacute;blicos de Investigaci&oacute;n). S&oacute;lo un 17% de las 200 Universidades mejor posicionadas en los ranking internacionales est&aacute;n dirigidas por mujeres (una de cada seis), de acuerdo con un an&aacute;lisis de datos de <a href="https://www.timeshighereducation.com/world-university-rankings" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Times Higher Education&nbsp;</a> (The World <a href="https://www.timeshighereducation.com/news/one-six-top-universities-led-woman" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">University Rankings, 2016</a>). De las <strong>universidades estadounidenses</strong> incluidas en este ranking, un 36% est&aacute;n lideradas por mujeres, mientras que dicho porcentaje en Reino Unido es del 15%. <strong>Suecia es el pa&iacute;s con la mayor proporci&oacute;n de mujeres liderando universidades </strong>incluidas en el ranking de las 200 mejores (4 de sus 6 universidades incluidas en dicha clasificaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        La representatividad de las mujeres en otros puestos de liderazgo de las universidades p&uacute;blicas en Espa&ntilde;a, como <strong>decanatos y direcciones de departamento</strong>, tampoco mejora la situaci&oacute;n que estamos se&ntilde;alando. Los decanatos y las direcciones de departamento recaen mayoritariamente en hombres. Solo un 27% de las Facultades/Escuelas o un 21% de los Departamentos Universitarios tienen a una mujer a la cabeza, tal como se puede ver en la Serie de Informes &ldquo;<a href="http://www.idi.mineco.gob.es/stfls/MICINN/Ministerio/FICHEROS/Informe_Cientificas_en_Cifras_2015_con_Anexo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cient&iacute;ficas en Cifras 2007-2015</a>&rdquo; del Ministerio de Econom&iacute;a, Industria y Competitividad. Se observa <strong>una excepci&oacute;n a esta realidad en posiciones de liderazgo intermedias</strong> como Vicerrectorados o Vicedecanatos/Subdirecciones de Escuela. En estos cargos, el porcentaje s&iacute; alcanza un 40% como cabr&iacute;a esperar para todos los cargos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Indican estos porcentajes en posiciones de liderazgo intermedias</strong> <strong>que la representaci&oacute;n de las mujeres en los &oacute;rganos de gobierno est&aacute; mejorando? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Si analizamos qu&eacute; hay detr&aacute;s de este porcentaje, veremos que las responsabilidades asignadas a mujeres se limitan a <strong>&aacute;mbitos muy concretos</strong>. En el caso de los vicerrectorados (seg&uacute;n se puede observar en las p&aacute;ginas webs de las universidades correspondientes), solo presentan un porcentaje mayor de mujeres vicerrectoras los dedicados a <em>Estudiantes </em>(68%), <em>Relaciones</em> <em>Institucionales/Cultura</em> (55%) y <em>Estudios</em> (50%) (Fig. 1).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las responsabilidades de los Vicerrectorados liderados mayoritariamente por mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el caso del Vicerrectorado de Estudiantes, sus objetivos est&aacute;n relacionados con la admisi&oacute;n y matriculaci&oacute;n de estudiantes, becas, movilidad, convalidaciones, etc. El Vicerrectorado de Extensi&oacute;n Universitaria se ocupa de la promoci&oacute;n de la cultura y el deporte, biblioteca, universidad de mayores, asociaciones culturales, cooperaci&oacute;n al desarrollo y oficina verde. El Vicerrectorado de Estudios es responsable de la planificaci&oacute;n de las ense&ntilde;anzas, horarios, y calendario acad&eacute;mico entre otros temas. Sin embargo, <strong>el porcentaje de mujeres vicerrectoras cae en picado</strong> si nos referimos a Vicerrectorados relacionados con la Investigaci&oacute;n (26%), la contrataci&oacute;n del profesorado (26,6%) o aspectos econ&oacute;micos generales de las universidades (17%).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; se debe la baja y sesgada representaci&oacute;n de la mujer en puestos de liderazgo en la Universidad p&uacute;blica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La baja representaci&oacute;n de la mujer en los &oacute;rganos de gobierno de las Universidades <strong>no es anecd&oacute;tica</strong>, ya que tambi&eacute;n se produce en las <a href="http://www.uso.es/wp-content/uploads/2016/01/Informe-La-Mujer-espa%C3%B1ola-en-el-%C3%A1mbito-laboral-p%C3%BAblico-y-sindical.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empresas privadas o en el &aacute;mbito pol&iacute;tico</a>. Adem&aacute;s de baja, la <strong>representaci&oacute;n de la mujer en los &oacute;rganos de gobierno de la Universidad p&uacute;blica aparece claramente sesgada </strong>y dirigida a cumplir el estereotipo tradicionalmente atribuido a la mujer (e.g. educaci&oacute;n, cultura, cooperaci&oacute;n), como se refleja en los datos aportados. Este marcado desequilibro resulta a&uacute;n m&aacute;s chocante teniendo en cuenta el <strong>supuesto compromiso con la igualdad de g&eacute;nero</strong> que dicen <a href="http://www.inmujer.gob.es/areasTematicas/estudios/serieEstudios/docs/igualdadUniversidades.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asumir las instituciones p&uacute;blicas</a> desde hace a&ntilde;os. Lo que los datos revelan es que las mujeres estamos suficientemente bien preparadas para asumir las responsabilidades y el exceso de trabajo que suponen cargos de vice-direcci&oacute;n, pero <strong>no somos consideradas suficientemente buenas para representar la &lsquo;cara&rsquo; de la instituci&oacute;n</strong>, lo que implicar&iacute;a mayor presencia en puestos de direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres hemos demostrado sobradamente nuestra <strong>formaci&oacute;n, independencia y capacidad de liderazgo</strong>, pero la discriminaci&oacute;n de sexo continuar&aacute; patente mientras se siga planteando una <strong>igualdad basada &uacute;nicamente en aumentar los porcentajes</strong> de participaci&oacute;n de las mujeres en los &oacute;rganos de gobierno de las universidades, pero sin que recaigan en ellas los puestos de <strong>m&aacute;ximo liderazgo</strong>. Hoy en d&iacute;a, podemos asegurar que tenemos por primera vez en nuestra historia una sociedad en la que los hombres y mujeres est&aacute;n igualmente preparados para gestionar, investigar, coordinar y liderar. Este cambio solo puede proporcionar ganancia en diversidad de ideas, de estilos y de puntos de vista. Las instituciones p&uacute;blicas tienen que liderar este camino y mandar <strong>un mensaje n&iacute;tido</strong> que sirva de contrapeso a todo lo que actualmente a&uacute;n contribuye a la solidez de los <strong>techos de cristal</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Martínez, Rosa Viejo, Jana Montero, Silvia Matesanz, Silvia Pérez-Espona, Sara Magalhães, Ana Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/numeros-puestos-liderazgo-universidad-publica_132_2235255.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Mar 2018 16:44:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que no dicen los números: la brecha de género en puestos de liderazgo de la universidad pública]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad laboral,Ciencia,Científicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre la perversión del sistema académico por una métrica pobre de lo que es la ciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/perversion-sistema-academico-metrica-ciencia_132_2247669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f3670a3-b015-43c8-b809-700d3d1b0124_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La evaluación del rendimiento científico se apoya en métricas que son indispensables y han supuesto avances significativos en todos los campos y países donde se ha implementado</p><p class="subtitle">Sin embargo estas métricas están dando lugar a situaciones injustas o indeseables al emplearse de manera extensiva y simplista</p><p class="subtitle">La correcta evaluación del rendimiento y la calidad de los científicos y de aspectos complejos como su capacidad para dirigir y formar nuevos científicos requiere importantes cambios</p></div><p class="article-text">
        Hace dos semanas <a href="http://www.eldiario.es/cienciacritica/excesivo-metricas-capitalista-pervierten-cientifico_6_740235988.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explicamos en un post</a> c&oacute;mo el uso y abuso de m&eacute;tricas simplistas de la producci&oacute;n y el impacto cient&iacute;ficos sumados a la l&oacute;gica capitalista de disminuir recursos para aumentar la competencia y, en teor&iacute;a, mejorar la calidad, ha dado y est&aacute; dando lugar a resultados indeseables. Algunos compa&ntilde;eros del mundo acad&eacute;mico nos han hecho ver que <strong>hac&iacute;an falta algunas explicaciones m&aacute;s</strong> y tambi&eacute;n que conven&iacute;a sustanciar mejor algunas afirmaciones vertidas en ese art&iacute;culo. En este post reafirmamos con m&aacute;s argumentos nuestra visi&oacute;n sobre las consecuencias negativas del abuso de m&eacute;tricas simplistas, y proporcionamos m&aacute;s evidencia para reforzar determinados puntos que generaron controversia &ndash;como el aumento de las malas pr&aacute;cticas cient&iacute;ficas o del mal tutelaje por parte de los cient&iacute;ficos de m&aacute;s prestigio. Los resultados de revisar la evidencia al respecto superaron nuestros peores escenarios.
    </p><p class="article-text">
        Entre las principales aclaraciones destaca la de recalcar <strong>la importancia de evaluar el desempe&ntilde;o de los cient&iacute;ficos</strong>. Tal como nos han hecho ver varios colegas, nuestro escrito pod&iacute;a hacer pensar en una lectura r&aacute;pida o por alguien no familiarizado con el &aacute;mbito acad&eacute;mico que no estamos a favor de cuantificar el desempe&ntilde;o acad&eacute;mico. Nada m&aacute;s lejos de nuestra intenci&oacute;n. No ha transcurrido tanto tiempo desde que no se utilizaban m&eacute;tricas de ning&uacute;n tipo para evaluar a los acad&eacute;micos en pa&iacute;ses como el nuestro. En aquella &eacute;poca, los proyectos y las plazas de profesores o cient&iacute;ficos se consegu&iacute;an mediante oscuras negociaciones y redes clientelares en las que el desempe&ntilde;o cient&iacute;fico era, en el mejor de los casos, tan s&oacute;lo uno de los componentes. El <strong>uso generalizado de indicadores</strong> de rendimiento cient&iacute;fico (aunque sean tan simples como el n&uacute;mero de art&iacute;culos que se publican en revistas internacionales con sistema de revisi&oacute;n por pares) supuso <strong>un salto espectacular</strong> y permiti&oacute; desarrollar una hoja de ruta que redund&oacute; en un r&aacute;pido avance tanto en la productividad como en la calidad de la ciencia espa&ntilde;ola. Los proyectos y las plazas comenzaron a ir hacia cient&iacute;ficos, grupos y centros que acreditaban m&eacute;ritos y acumulaban logros objetivos y cuantificables.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro post era una reflexi&oacute;n sobre algunos de los impactos negativos de las m&eacute;tricas y sobre c&oacute;mo podemos revertir esta situaci&oacute;n Al igual que tras la implantaci&oacute;n de los antibi&oacute;ticos es necesario ahora moderar su uso para evitar la propagaci&oacute;n de &ldquo;<a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/superbacterias-antibioticos-infecciones-hospitales-salud_0_429057923.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">superbacterias</a>&rdquo;, el sistema de evaluaci&oacute;n de la ciencia requiere. tras varias d&eacute;cadas de progreso, una revisi&oacute;n de su uso indiscriminado. Esos <strong>defectos en la aplicaci&oacute;n de los sistemas de evaluaci&oacute;n</strong> son los que analizamos, con la intenci&oacute;n de mejorarlos sin cuestionar la necesidad de evaluaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra cr&iacute;tica anterior denunciamos c&oacute;mo el abuso de determinadas m&eacute;tricas da lugar a situaciones injustas, a la proliferaci&oacute;n de trampas, y al deterioro de un rasgo consustancial a la ciencia de calidad: <a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/superbacterias-antibioticos-infecciones-hospitales-salud_0_429057923.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la colaboraci&oacute;n</a>. El uso de estas m&eacute;tricas vino a <strong>sustituir la ausencia de pr&aacute;cticas evaluadoras</strong> y no la existencia de evaluaciones mejores. La falta de m&eacute;trica en la evaluaci&oacute;n lleva a la mediocridad y a su cristalizaci&oacute;n en el sistema, y en este sentido son muy pertinentes los 10 <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11948-017-0012-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principios del manifiesto de Leiden</a> sobre la evaluaci&oacute;n del rendimiento cient&iacute;fico. La perversi&oacute;n en el uso de m&eacute;tricas simples para <strong>evaluaciones complejas</strong>, como por ejemplo la calidad de la ciencia que realiza un investigador o su capacidad para formar nuevos cient&iacute;ficos, est&aacute; generando los nuevos problemas que constituyeron el foco principal de nuestro post anterior.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro art&iacute;culo tambi&eacute;n dec&iacute;amos que &ldquo;... de hecho, a menudo <strong>las peores pr&aacute;cticas en supervisi&oacute;n de investigadores j&oacute;venes se dan en los grupos </strong><em><strong>de &eacute;lite</strong></em>&rdquo;. Tal como nos hicieron ver nuestros lectores, no apoy&aacute;bamos esta afirmaci&oacute;n con ning&uacute;n enlace ni cita bibliogr&aacute;fica y por tanto parec&iacute;a que era una apreciaci&oacute;n personal. Hemos profundizado en este tema revisando bases de datos de fuentes solventes y art&iacute;culos de s&iacute;ntesis en buenas revistas especializadas, una revisi&oacute;n que dar&aacute; lugar en breve a un post extenso y detallado. Pero queremos apuntar desde ya que con esta frase en realidad s&oacute;lo pas&aacute;bamos de puntillas sobre un problema grave que ha merecido la atenci&oacute;n de la comunidad cient&iacute;fica en multitud de ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de un <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11948-001-0010-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">interesante estudio</a> indicaban, hace ya casi dos d&eacute;cadas, la existencia de <strong>dos tipos contrastados de ambiente cient&iacute;fico</strong> en los grupos de investigaci&oacute;n con dos efectos tambi&eacute;n muy contrastados en la calidad de la formaci&oacute;n de los nuevos cient&iacute;ficos. Mientras en unos laboratorios predominaba un ambiente de direcci&oacute;n, formaci&oacute;n y supervisi&oacute;n de los estudiantes y los miembros m&aacute;s j&oacute;venes, en otros laboratorios imperaba el peso de los resultados y el trabajo se orientaba a producir el mayor n&uacute;mero de art&iacute;culos y del mayor impacto posible. N&oacute;tese que hablamos de calidad de la formaci&oacute;n y no, necesariamente, de productividad tal como suele ser medida. <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11948-001-0010-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este trabajo</a> se concluy&oacute; con claridad que este segundo tipo de laboratorios no sol&iacute;a contribuir a una formaci&oacute;n completa de los nuevos cient&iacute;ficos y generaba con mayor frecuencia conflictos de &eacute;tica cient&iacute;fica. Sin embargo, este segundo tipo de laboratorios quedaba siempre bien evaluado con el uso de m&eacute;tricas sencillas. Estas m&eacute;tricas no serv&iacute;an, por tanto, para determinar la capacidad formativa de un grupo y, de hecho, reflejaban <strong>una tendencia indeseable</strong>: cuanto mayor es la productividad de un grupo, mayor es tambi&eacute;n la probabilidad de una supervisi&oacute;n superficial de los estudiantes con el riesgo asociado de malas pr&aacute;cticas.
    </p><p class="article-text">
        La oficina norteamericana para la integridad de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica (<a href="https://ori.hhs.gov/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ORI</a>) realiza peri&oacute;dicamente <strong>informes sobre la supervisi&oacute;n, formaci&oacute;n y direcci&oacute;n</strong> de los estudiantes en los grupos de investigaci&oacute;n. Esta oficina se centra en el campo de las ciencias biom&eacute;dicas, pero sus conclusiones se podr&iacute;an aplicar con toda probabilidad a muchos otros campos cient&iacute;ficos. En uno de <a href="https://www.iitd.pan.wroc.pl/files/Conferences/RCR/Wright1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus informes</a>, la ORI concluye que las malas conductas de &eacute;tica cient&iacute;fica son significativamente mayores cuando los investigadores en formaci&oacute;n trabajan <strong>bajo el estr&eacute;s de maximizar la producci&oacute;n</strong>. L&oacute;gicamente se observan m&aacute;s estas conductas cuando el supervisor est&aacute; muy ocupado y no puede prestar suficiente atenci&oacute;n a los estudiantes. Nuestra intenci&oacute;n es seguir profundizando en este complejo pero crucial tema en futuros <em>posts</em> de esta secci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo que aqu&iacute; queremos enfatizar es que <strong>estas cuestiones no quedan reflejadas en las m&eacute;tricas simplistas</strong> con las que se eval&uacute;a el rendimiento cient&iacute;fico de los investigadores principales y de los grupos que dirigen. El s&iacute;ndrome del investigador de &eacute;lite que est&aacute; demasiado ocupado para atender los detalles del trabajo y la formaci&oacute;n de los miembros m&aacute;s inexpertos del grupo es patente y existe <a href="https://www.iitd.pan.wroc.pl/files/Conferences/RCR/Wright1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencia estad&iacute;stica sobre su impacto</a> negativo en el funcionamiento global del mundo acad&eacute;mico al favorecer situaciones de estr&eacute;s, una formaci&oacute;n inadecuada de j&oacute;venes cient&iacute;ficos y una disminuci&oacute;n de la colaboraci&oacute;n entre grupos Estas situaciones se describen con gran detalle, y sobre una extensa base de casos reales y una s&oacute;lida estad&iacute;stica, en el libro &ldquo;<a href="https://www.nap.edu/catalog/21896/fostering-integrity-in-research" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fostering Integrity in Research</a>&rdquo; (Fomentando la integridad en la investigaci&oacute;n) que la Academia Norteamericana de Ciencias, Ingenier&iacute;as y Medicina public&oacute; el a&ntilde;o pasado. Este libro, en ingl&eacute;s, est&aacute; <a href="https://www.nap.edu/login.php?record_id=21896&amp;page=https%3A%2F%2Fwww.nap.edu%2Fdownload%2F21896" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disponible de forma gratuita</a>.
    </p><p class="article-text">
        Al equipo de Ciencia Critica nos resulta sorprendente que muchas instituciones espa&ntilde;olas eviten o teman discutir del elefante en la habitaci&oacute;n: &iquest;qu&eacute; est&aacute; causando el <strong>incremento exponencial en las malas pr&aacute;cticas</strong>? No parece que sea tan s&oacute;lo el efecto de que cada vez seamos mejores detect&aacute;ndolas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando algunos organismos p&uacute;blicos de nuestro pa&iacute;s (y otras instituciones tanto nacionales como internacionales) est&aacute;n empezando a sentirse c&oacute;modos con el uso masivo de m&eacute;tricas sencillas para evaluar algo tan complejo como la actividad cient&iacute;fica, <strong>toca pasar p&aacute;gina</strong>. Hecha la ley, hecha la trampa. Tan triste como real.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Valladares, Adrián Escudero, Sara Magalhães, Joaquín Hortal, Luis Santamaría]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/perversion-sistema-academico-metrica-ciencia_132_2247669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Mar 2018 20:25:27 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agricultura familiar y desarrollo sostenible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/agricultura-familiar-desarrollo-sostenible_132_2778398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42e01d3d-e6ac-4a31-919b-b23c129d23c8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La agricultura familiar, la que se apoya principalmente en el trabajo de los miembros de la familia, produce cerca del 80% de los alimentos a nivel global</p><p class="subtitle">Este tipo de agricultura descentraliza la producción y fomenta el desarrollo regional, la diversidad biológica y cultural, y las cadenas alimentarias sostenibles</p><p class="subtitle">Aunque la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa acaba de firmar la</p><p class="subtitle">Carta de Lisboa Por el Fortalecimiento de la Agricultura Familiar</p><p class="subtitle">, las políticas de la Unión Europea favorecen a los grandes productores y desincentivan el consumo local</p></div><p class="article-text">
        Cada alimento que nos metemos en la boca tiene una historia por detr&aacute;s. Aparte de su sabor, el alimento trae consigo el lugar donde lo hemos comprado, su zona de producci&oacute;n, su productor y las pr&aacute;cticas que &eacute;ste ha utilizado para producirlo. Por eso, con cada bocado estamos <strong>ingiriendo toda una historia</strong> y toda una cultura. Noci&oacute;n esta &uacute;ltima muy bien encapsulada en la cita del ge&oacute;grafo Jean Brunhes &ldquo;Comer es incorporar un territorio&rdquo; (&ldquo;<em>Manger, c'est incorporer un territoire</em>&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Aunque hay muchas formas de producir alimentos, las pr&aacute;cticas agr&iacute;colas responden principalmente a <strong>un gradiente</strong> que va desde la llamada &ldquo;agricultura familiar&rdquo; hasta la &ldquo;agroindustria&rdquo;. La <a href="http://www.fao.org/family-farming-2014/home/what-is-family-farming/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agricultura familiar</a> utiliza principalmente el trabajo de los miembros de las unidades familiares y puede ir a su vez desde la agricultura producida para autoconsumo hasta la producci&oacute;n para venta (ver <a href="http://www.familyfarmingcampaign.net/es/agricultura-familiar/que-es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>). 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha dado m&aacute;s importancia a la agricultura familiar gracias a iniciativas como el <em>A&ntilde;o Internacional de la Agricultura Familiar</em> (2014) y ahora con la declaraci&oacute;n del decenio de la <a href="http://www.redruralnacional.es/-/naciones-unidas-declara-2019-2028-decenio-de-la-agricultura-familiar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agricultura familiar para 2019-2028</a>, promovidas por la Asamblea General de las Naciones Unidas con el objetivo <strong>incentivar a los gobiernos</strong> a adoptar medidas de apoyo a estos agricultores.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; es importante la agricultura familiar? Hay, al menos, <strong>cinco razones de peso</strong>:
    </p><p class="article-text">
        Porque es clave para <strong>sostener a la poblaci&oacute;n mundial</strong>: a pesar del enorme crecimiento de la agro-industria desde los a&ntilde;os 60, la agricultura familiar todav&iacute;a produce <a href="http://www.fao.org/zhc/detail-events/en/c/270855/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerca del 80% de los alimentos del mundo</a> (&iexcl;aunque haya una gigantesca compa&ntilde;&iacute;a que anuncia como algo positivo su intenci&oacute;n de alimentar a todo el mundo en 2050!). 
    </p><div class="list">
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            </div><p class="article-text">
        Porque favorece la <strong>descentralizaci&oacute;n de la producci&oacute;n</strong>, facilitando el desarrollo de regiones menos pobladas. 
    </p><div class="list">
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            </div><p class="article-text">
        Porque es m&aacute;s diversa, lo que ayuda a mantener una <strong>mayor variedad</strong> de paisajes, productos alimentarios, alternativas locales, tradiciones culinarias e, incluso, gustos de los consumidores. 
    </p><div class="list">
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            </div><p class="article-text">
        Porque contribuye a reducir la concentraci&oacute;n excesiva de las rentas y, por tanto, la <strong>desigualdad</strong>: mientras la agro-industria est&aacute; dominada por dos o tres grandes empresas, los agricultores familiares son infinidad.
    </p><div class="list">
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            </div><p class="article-text">
        Finalmente, porque es <strong>mejor para el medio ambiente</strong>, ya que favorece tanto el consumo de proximidad (reduciendo la huella de carbono del transporte y la distribuci&oacute;n de alimentos) como unas pr&aacute;cticas agr&iacute;colas con menor consumo de agroqu&iacute;micos. Esto no implica que, en ausencia de pol&iacute;ticas e incentivos adecuados, todos los peque&ntilde;os productores sigan pr&aacute;cticas agr&iacute;colas sostenibles, o incluso razonables; pero s&iacute; que esta forma de cultivo es m&aacute;s resiliente en ausencia de productos agrot&oacute;xicos y que, dada su menor capacidad de <em>lobby</em>, el sector es m&aacute;s proclive a aceptar y responder positivamente a las pol&iacute;ticas agroambientales.
    </p><div class="list">
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            </div><p class="article-text">
        Mientras que el <strong>Gobierno de Espa&ntilde;a</strong> <a href="http://www.mapama.gob.es/es/buscador/resultados-busqueda.aspx?q=agricultura+familiar&amp;entqr=0&amp;output=xml_no_dtd&amp;client=default_frontend&amp;oe=utf-8&amp;idioma=es&amp;ie=utf-8&amp;getfields=*&amp;site=MARM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no ha adoptado ninguna iniciativa</a> para promover la agricultura familiar m&aacute;s all&aacute; del apoyo al A&ntilde;o de la Agricultura Familiar, <strong>Portugal</strong> y el resto de la Comunidad de Pa&iacute;ses de Lengua Portuguesa (<a href="https://www.cplp.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CPLP</a>) firmaron la <em>Carta de Lisboa Pelo Fortalecimento da Agricultura Familiar</em> el 7 de Febrero de 2018. Esta firma fue tambi&eacute;n celebrada en <a href="http://leader2020.minhaterra.pt/cadeias-curtas-agroalimentares-para-um-direito-humano-a-uma-alimentacao-adequada.T597.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un seminario en la Universidad de Lisboa</a> que cont&oacute; con la presencia, entre otros, del Director General de la FAO y del <em>Secret&aacute;rio de Estado das Florestas e Desenvolvimento Rural</em> portugu&eacute;s. En este seminario se discutieron varias experiencias de promoci&oacute;n de la agricultura familiar a nivel global, entre las que destaca la de <strong>Brasil</strong>, donde estas medidas han ayudado a alcanzar la <strong>erradicaci&oacute;n del hambre</strong> en los &uacute;ltimos a&ntilde;os dentro del <a href="http://www.fao.org/docrep/016/i3023s/i3023s00.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa Fome Zero</a>. M&aacute;s pr&oacute;ximo a la problem&aacute;tica espa&ntilde;ola, se discutieron las iniciativas de algunos municipios portugueses para promover este tipo de agricultura, como por ejemplo el <a href="http://www.cm-tvedras.pt/artigos/detalhes/programa-de-sustentabilidade-na-alimentacao-escolar-do-municipio-foi-distinguido/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa de sostenibilidad en la alimentaci&oacute;n en las escuelas de Torres Vedras</a>, que incluye acciones como la <strong>compra de alimentos de huertos comunitarios</strong> y productores locales, as&iacute; como la <strong>educaci&oacute;n alimentaria</strong> de ni&ntilde;os, madres y padres.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede entonces decir que Portugal, a diferencia de Espa&ntilde;a, est&aacute; dando <strong>pasos para fomentar la agricultura familiar</strong>? Si, aunque a&uacute;n no muy grandes. El texto de la carta de Lisboa es un texto de buenas intenciones, pero <strong>no es un texto normativo</strong>. Y tambi&eacute;n es cierto que el gobierno portugu&eacute;s firma esta carta con una mano, pero apoya las pol&iacute;ticas de la Uni&oacute;n Europea con la otra. Pol&iacute;ticas que incluyen una Pol&iacute;tica Agraria Comunitaria (PAC) que <a href="http://www.age-geografia.es/ojs/index.php/bage/article/viewFile/2449/2302" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sigue favoreciendo a los grandes productores sin apoyar de manera efectiva a la agricultura familiar</a>; o la firma de acuerdos bilaterales de asociaci&oacute;n econ&oacute;mica con los <a href="http://europa.eu/rapid/press-release_IP-16-2154_es.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pa&iacute;ses de &Aacute;frica Meridional</a> y Canad&aacute; (el famoso <a href="http://ec.europa.eu/trade/policy/in-focus/ceta/index_en.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CETA</a>) que pueden llegar a ser muy perjudiciales para los productores locales, como coment&oacute; en el mismo encuentro <a href="https://transparencia.podemos.info/cargos-publicos/cvalenciana/beatriz-gasco-verdier" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Beatriz Gasc&ograve; Verdier</a>. Usando el caso de los productos c&iacute;tricos como ejemplo, esta Diputada de las Cortes Valencianas se pregunt&oacute; <strong>qu&eacute; sentido tiene importar del otro lado del mundo productos que ya son cultivados localmente</strong>, dejando al mismo tiempo que el excedente de producci&oacute;n local acabe en la basura &ndash; sobre todo, sabiendo que el diferencial de precios solo es positivo para esos productos importados porque estamos <em>monetarizando</em> de forma incompleta los costes energ&eacute;ticos, sociales y ambientales involucrados en su producci&oacute;n y transporte. Hay que entender que &ldquo;no es posible apretarse el cintur&oacute;n y bajarse los pantalones a la vez.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que, como consumidores, est&aacute; en nuestras manos <strong>elegir qu&eacute; tipo de agricultura</strong> y qu&eacute; tipo de productores queremos apoyar. De hecho, y a diferencia de otros productos como la energ&iacute;a, el tipo de agricultura que se consume es una de las pocas cosas sobre las que la ciudadan&iacute;a con un m&iacute;nimo de poder adquisitivo tiene todav&iacute;a <strong>bastante control</strong>. En cada alimento que compramos no solo estamos <strong>decidiendo sobre nuestra salud y nuestro modo de vida</strong>, sino invirtiendo nuestro dinero en un tipo de agricultura y en un sistema de producci&oacute;n alimentaria concretos. Adem&aacute;s de ver los infinitos programas de master, top y mega chef que se multiplican en la televisi&oacute;n, deber&iacute;amos pensar qu&eacute; tipo de alimentos queremos en nuestro plato.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Renata Santos, Sara Magalhães, Joaquín Hortal, Luis Santamaría, Miguel Ángel Rodríguez-Gironés, Jordi Moya, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/agricultura-familiar-desarrollo-sostenible_132_2778398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Feb 2018 20:00:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agricultura familiar y desarrollo sostenible]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El uso excesivo de métricas y la lógica capitalista pervierten el trabajo científico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/excesivo-metricas-capitalista-pervierten-cientifico_132_2792187.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec9ce39e-fd6f-4e06-b445-ecab8653e966_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La lógica capitalista de disminuir los recursos para aumentar la competitividad combinada con el uso indiscriminado de indicadores dificulta el ejercicio de la ciencia como una actividad comunitaria y colaborativa</p><p class="subtitle">Los niveles elevados de competitividad que se imponen en la actualidad disminuyen la calidad de la ciencia, fomentando prácticas poco éticas y la aparición de científicos tramposos</p><p class="subtitle">Para potenciar la calidad de la actividad científica es imprescindible moderar la competitividad y complementar las métricas simples con métodos de evaluación más exhaustivos</p></div><p class="article-text">
        Dentro de los planes para estabilizar los puestos de cient&iacute;ficos y tecn&oacute;logos que el Gobierno supuestamente <a href="http://www.europapress.es/ciencia/noticia-guindos-anuncia-estabilizacion-laboral-investigadores-organismos-fundaciones-consorcios-cientificos-20171121191452.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pretende incluir en los presupuestos generales de 2018</a>, el todav&iacute;a ministro de Guindos ha incluido la creaci&oacute;n de una nueva &ldquo;comisi&oacute;n evaluadora del desempe&ntilde;o de la actividad cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica&rdquo;. Esta comisi&oacute;n determinar&iacute;a <strong>cu&aacute;ndo o qu&eacute; cient&iacute;ficos deben ser estabilizados</strong>, as&iacute; como su nivel salarial. Sorprende un poco la necesidad de crear una nueva comisi&oacute;n para evaluar a los cient&iacute;ficos, cuando sus funciones ya existen dentro de la ANECA (<a href="http://www.aneca.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agencia Nacional de Evaluaci&oacute;n de la Calidad Cient&iacute;fica y Acreditaci&oacute;n</a>). M&aacute;s a&uacute;n dado que Espa&ntilde;a carece de<strong> sistemas consistentes de evaluaci&oacute;n </strong>para departamentos, universidades y centros de investigaci&oacute;n similares a los de otros pa&iacute;ses de nuestro &aacute;rea (como el <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Research_Excellence_Framework" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Research Evaluation Framework</a> del Reino Unido).
    </p><p class="article-text">
        La <strong>supuesta necesidad</strong> de crear una comisi&oacute;n de evaluaci&oacute;n como prioridad parece m&aacute;s bien ahondar en uno de los &ldquo;<a href="http://www.eldiario.es/cienciacritica/I-D-i-politica_cientifica-recortes-post-verdad_6_731136887.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hechos alternativos</a>&rdquo; preferidos de la Secretar&iacute;a de Estado de I+D+i: <a href="http://www.eldiario.es/cienciacritica/I-D-i-Espana-falla-inversion-rendimiento_6_144595551.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la falta de evaluaci&oacute;n y el bajo desempe&ntilde;o de los cient&iacute;ficos en Espa&ntilde;a</a>. Los investigadores somos<strong> constantemente evaluados</strong> en todos los aspectos de nuestra actividad. Y mientras que los salarios de algunos puestos considerados extremadamente competitivos no parecen estar directamente relacionados con su desempe&ntilde;o profesional, como por ejemplo <a href="https://www.elconfidencial.com/empresas/2015-03-26/sueldos-consejeros-ibex-beneficios_735142/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los consejeros del Ibex</a>, la progresi&oacute;n en todos los estadios de la carrera cient&iacute;fica (e incluso la posibilidad de tener una carrera, ya que la posiciones acad&eacute;micas son menos cada a&ntilde;o) depende de la cantidad y calidad del desempe&ntilde;o del investigador. La productividad es tambi&eacute;n decisiva para obtener proyectos de investigaci&oacute;n, porque se da la paradoja de que la mayor&iacute;a de la Universidades y Organismos P&uacute;blicos de Investigaci&oacute;n (OPIs) pagan el sueldo de los investigadores, pero dejan en sus manos el obtener recursos con los que hacer su trabajo. Sin olvidar que hasta las propias revistas cient&iacute;ficas donde se publican los resultados de la investigaci&oacute;n son evaluadas y clasificadas en funci&oacute;n del impacto de los art&iacute;culos que publican.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, muchos gestores perciben el ejercicio de una evaluaci&oacute;n detallada como un gasto excesivo e innecesario, y recurren cada vez con m&aacute;s frecuencia a <strong>indicadores simples </strong>(a menudo elaborados por empresas que provienen del mundo de la informaci&oacute;n financiera, como la famosa <a href="https://www.thomsonreuters.es/es/quienes-somos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thomson Reuters</a>) que permiten comparar r&aacute;pidamente un gran n&uacute;mero de investigadores o grupos de investigaci&oacute;n. Estas <a href="https://guides.lib.uci.edu/researchimpact-metrics/author_impact" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>m&eacute;tricas</strong></a><strong> del impacto de la investigaci&oacute;n</strong> abarcan desde el n&uacute;mero de art&iacute;culos publicados y patentes desarrolladas, hasta la rapidez y profusi&oacute;n con que se han citado los primeros (o las revistas en que est&aacute;n publicados), o el rendimiento econ&oacute;mico de las segundas.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que estas m&eacute;tricas pueden ser &uacute;tiles para hacerse una idea general del desempe&ntilde;o de un investigador, pero no sirven ni para cuantificar sus <strong>cualidades acad&eacute;micas</strong> (como la originalidad o la profundidad de sus razonamientos), ni para identificar el <strong>impacto a largo plazo</strong> de su investigaci&oacute;n, ni para conocer su <strong>relevancia como mentor</strong> de investigadores m&aacute;s j&oacute;venes (de hecho, a menudo las peores pr&aacute;cticas en supervisi&oacute;n de investigadores j&oacute;venes se dan en los grupos &ldquo;de &eacute;lite&rdquo;). En ausencia de una evaluaci&oacute;n m&aacute;s profunda, las m&eacute;tricas de impacto se han convertido en un <strong>recurso f&aacute;cil y pr&aacute;ctico</strong> para paliar las deficiencias de los sistemas de selecci&oacute;n, con comit&eacute;s cada vez m&aacute;s saturados por el n&uacute;mero de candidatos a evaluar y abarcando &aacute;reas tem&aacute;ticas cada vez mayores. Esto adem&aacute;s disminuye la eficacia de las m&eacute;tricas, ya que sus valores promedio var&iacute;an de un tema de investigaci&oacute;n a otro en funci&oacute;n de determinadas modas (los denominados <em>hot topics</em>) y del nivel de inversi&oacute;n que reciben.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, <a href="http://www.ub.edu/blokdebid/es/content/la-marea-metrica-en-la-evaluacion-y-gestion-de-la-investigacion-cientifica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el uso indiscriminado de indicadores puede desvirtuar la riqueza y pluralidad de la investigaci&oacute;n</a>. Es posible que la <strong>l&oacute;gica capitalista</strong> de disminuir los recursos por debajo del umbral en el que los cient&iacute;ficos pueden trabajar sin presiones y aumentar la competitividad entre ellos aumente el rendimiento a corto plazo. Sin embargo, tambi&eacute;n altera la percepci&oacute;n de la actividad cient&iacute;fica como una <strong>labor esencialmente colaborativa</strong>, en la que todos contribuyen de forma solidaria a construir un conocimiento cada vez mayor y mejor &ndash; del que, a su vez, se beneficia la iniciativa privada para desarrollar aplicaciones econ&oacute;mica y socialmente beneficiosas a medio y largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        El uso generalizado de m&eacute;tricas simples ha propiciado que se asiente el <a href="http://iai.asm.org/content/83/4/1229.full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambio de ciencia colaborativa a ciencia competitiva</a>. El <strong>ambiente competitivo</strong> es tal que entre los investigadores la producci&oacute;n cient&iacute;fica ha llegado a convertirse en un espect&aacute;culo similar a la clasificaci&oacute;n de la liga de f&uacute;tbol o al ranking de tenistas en la ATP, al centrar la importancia de su labor m&aacute;s en el continente (d&oacute;nde se publica y cu&aacute;nto se cita) que en el contenido (cu&aacute;nto ha avanzado el conocimiento). Seg&uacute;n <a href="http://rsos.royalsocietypublishing.org/content/3/9/160384" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modelos matem&aacute;ticos basados en procesos de selecci&oacute;n natural</a>, este tipo de ambiente competitivo <a href="https://www.theguardian.com/science/2016/sep/21/cut-throat-academia-leads-to-natural-selection-of-bad-science-claims-study" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">genera ciencia de mala calidad</a> incluso en colectivos de investigadores que siguen un c&oacute;digo &eacute;tico intachable. Y de hecho, los niveles elevados de competici&oacute;n son suficientes para reducir la calidad de <a href="https://link.springer.com/content/pdf/10.1007/978-3-319-00026-8_3.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las publicaciones cient&iacute;ficas</a> , menoscabar <a href="http://iai.asm.org/content/83/4/1229.full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el potencial de hacer descubrimientos transformadores</a>, <a href="https://www.theguardian.com/science/2016/sep/21/cut-throat-academia-leads-to-natural-selection-of-bad-science-claims-study" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incentivar la publicaci&oacute;n de resultados poco fiables o dif&iacute;cilmente repetibles (como los llamados &ldquo;falsos positivos</a>&rdquo;), y <a href="http://www.eldiario.es/cienciacritica/estructura-instituciones-cientificas-avance-conocimiento_6_174342566.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desincentivar la cr&iacute;tica al conocimiento ya establecido</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y lo que es peor, un ambiente tan competitivo incentiva las <strong>pr&aacute;cticas fraudulentas</strong>. M&aacute;s de la mitad de los investigadores del Reino Unido encuestados por el <a href="http://www.nuffieldbioethics.org/research-culture" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nuffield Council on Bioethics</a> reconocen que o bien ellos, o bien colegas directos, se sienten presionados para bajar los est&aacute;ndares de calidad de su investigaci&oacute;n, obligados como est&aacute;n a obtener altas m&eacute;tricas de impacto y captar grandes cantidades de dinero (acabe gastado de forma eficiente o no). Aunque la mayor&iacute;a de los investigadores resistan a la tentaci&oacute;n, un ambiente as&iacute; fomenta primero <strong>malas pr&aacute;cticas</strong>, m&aacute;s tarde el <a href="http://online.liebertpub.com/doi/abs/10.1089/ees.2016.0223" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollo de una cultura acad&eacute;mica poco &eacute;tica</a>, y finalmente la <a href="https://www.theguardian.com/science/2012/sep/13/scientific-research-fraud-bad-practice" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aparici&oacute;n de tramposos</a> que <a href="https://elpais.com/sociedad/2011/11/03/actualidad/1320274813_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inventan o falsean datos</a>, <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Madrid-investiga-Rey-Juan-Carlos_0_698881212.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plagian a otros autores</a>, <a href="http://sharif.edu/~ghodsi/PaP/china.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trafican con las autor&iacute;as de los art&iacute;culos</a>, duplican sus trabajos y/o eval&uacute;an de manera maliciosa para asfixiar a sus competidores o robarles las ideas.
    </p><p class="article-text">
        La propia estructura de la ciencia como un sistema de conocimiento en <strong>revisi&oacute;n y discusi&oacute;n continua</strong> permite detectar muchos de estos casos: gracias a ello, sabemos que esta nueva cultura de la hipercompetitividad cient&iacute;fica <a href="https://www.nature.com/news/2011/111005/full/478026a.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha multiplicado el n&uacute;mero de retracciones (art&iacute;culos ya publicados que se retiran al detectarse irregularidades en sus procedimientos o datos) en los &uacute;ltimos a&ntilde;os</a>. Estos incluyen casos de <strong>fraudes reiterados</strong> en numerosos art&iacute;culos, como el de <a href="https://francisthemulenews.wordpress.com/2012/03/18/el-caso-lemus-destapado-por-el-pais-salpica-al-csic/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jes&uacute;s &Aacute;ngel Lemus</a> o <a href="https://elpais.com/elpais/2017/09/19/ciencia/1505846722_410554.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Susana Gonz&aacute;lez</a>, por citar los dos m&aacute;s recientes y famosos del sistema cient&iacute;fico espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que el <strong>exceso de competitividad</strong> entre los cient&iacute;ficos <a href="https://www.scientificamerican.com/article/intense-competition-among-scientists-gotten-out-of-hand/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se nos est&aacute; yendo de las manos</a>. La combinaci&oacute;n de recursos escasos y el foco de la evaluaci&oacute;n del desempe&ntilde;o en indicadores no s&oacute;lo provocan la desmoralizaci&oacute;n y <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/precariedad-recortes-ciencia_0_739826664.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el abandono de la carrera cient&iacute;fica</a>, sino que fomenta las malas pr&aacute;cticas. Las soluciones a este problema pasan no solo por <a href="http://www.eldiario.es/cienciacritica/Mentiras_Fraude_Engano_6_189391060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">promover una cultura cr&iacute;tica que detecte y castigue a los tramposos</a>, sino por <a href="https://tierneylab.blogs.nytimes.com/2009/04/30/what-if-scientists-didnt-compete/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incentivar a los investigadores que promueven una aproximaci&oacute;n cooperativa y comunitaria al trabajo cient&iacute;fico</a>. Para ello hace falta <a href="http://www.ascb.org/dora" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">utilizar cuidadosamente las m&eacute;tricas de evaluaci&oacute;n</a>, que s&iacute; son &uacute;tiles para <strong>separar el grano de la paja</strong> en procesos de selecci&oacute;n competitivos que permitan atraer y estabilizar a los cient&iacute;ficos m&aacute;s brillantes, incluyendo muchos espa&ntilde;oles expatriados. Pero es necesario combinarlas con <a href="http://www.leidenmanifesto.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otras formas de evaluar el conocimiento y desempe&ntilde;o</a>, promover el <a href="https://responsiblemetrics.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollo de &ldquo;m&eacute;tricas responsables&rdquo;</a> y, sobre todo, ir m&aacute;s all&aacute; de la obsesi&oacute;n por el impacto r&aacute;pido de las publicaciones individuales. En este sentido, iniciativas de sistemas de<strong> publicaci&oacute;n abierta</strong> como <a href="https://arxiv.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ArXiv</a> o <a href="https://www.biorxiv.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biorRxiv</a>, y sistemas de <strong>evaluaci&oacute;n transparente</strong> y abierta como <a href="https://peercommunityin.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peer Community</a>, permiten escapar de la tiran&iacute;a de las revistas cient&iacute;ficas y abren un espacio de esperanza para el <strong>renacimiento de la ciencia</strong> como una empresa solidaria y cooperativa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Hortal, Sara Magalhães, Silvia Pérez-Espona, Fernando Valladares, Luis Santamaría, Adrián Escudero, Jordi Moya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/excesivo-metricas-capitalista-pervierten-cientifico_132_2792187.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Feb 2018 20:18:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El uso excesivo de métricas y la lógica capitalista pervierten el trabajo científico]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rumbo de colisión: segundo aviso de los científicos a la humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/rumbo-colision-segundo-aviso-cientificos-humanidad_132_3045025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fbc0ec2-24d8-404b-9763-9e465146da52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rumbo de colisión: segundo aviso de los científicos a la humanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante el 25 aniversario de la Cumbre de la Tierra en Rio de Janeiro, más de 15.000 científicos de 184 países del mundo hemos firmado un segundo aviso a la humanidad sobre la urgencia de conservar nuestro planeta</p><p class="subtitle">Aunque se han conseguido importantes mejoras (agujero de ozono, reforestación, energías renovables), la evolución de los indicadores ambientales revela un rumbo insostenible y una perspectiva alarmante para el bienestar humano</p><p class="subtitle">Pese a la unánime y rápida movilización de la comunidad científica y la creciente concienciación de la sociedad, muchos líderes políticos todavía priorizan intereses electorales y económicos a corto plazo en detrimento de la protección del medio natural</p></div><p class="article-text">
        En 1992 m&aacute;s de 1.700 cient&iacute;ficos de todo el mundo, incluyendo todos los premios Nobel vivos en aquel momento, firmaron un escrito en el que resum&iacute;an las preocupantes cifras de <strong>nuestro impacto sobre el planeta</strong>. Avisaban a la humanidad de que nuestras actividades llevaban rumbo de colisi&oacute;n con el mundo natural. Hace ahora veinticinco a&ntilde;os de aquella <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cumbre_de_la_Tierra_de_R%C3%ADo_de_Janeiro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cumbre de la Tierra en Rio de Janeiro</a>, reuni&oacute;n hist&oacute;rica en la que se defini&oacute; el concepto de desarrollo sostenible y se dieron 2.500 recomendaciones para alcanzarlo. Ahora, en el 25 aniversario de una cumbre tan emblem&aacute;tica, m&aacute;s de 15.000 cient&iacute;ficos de 184 pa&iacute;ses del mundo hemos firmado un <a href="https://academic.oup.com/bioscience/advance-article/doi/10.1093/biosci/bix125/4605229" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segundo aviso a la humanidad</a>. El aviso se ha plasmado en el art&iacute;culo con m&aacute;s apoyos cient&iacute;ficos de la historia y que ha resultado de una r&aacute;pida y eficiente coordinaci&oacute;n global del mundo acad&eacute;mico. En este aviso se repasa <strong>la evoluci&oacute;n de los principales indicadores ambientales </strong>en el &uacute;ltimo cuarto de siglo. Y la evoluci&oacute;n no es precisamente la que se esperaba despu&eacute;s de la cumbre en R&iacute;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de los indicadores ambientales y de su evoluci&oacute;n evidencian que la humanidad <strong>no ha hecho bien los deberes</strong> programados en 1992. Estos inclu&iacute;an, entre otros, conseguir una reducci&oacute;n del crecimiento poblacional, revisar una econom&iacute;a basada en el crecimiento ilimitado, reducir la emisi&oacute;n de gases con efecto invernadero, incentivar las energ&iacute;as renovables, proteger h&aacute;bitats naturales, restaurar ecosistemas, y frenar los niveles de contaminaci&oacute;n, defaunaci&oacute;n e introducci&oacute;n de especies ex&oacute;ticas invasoras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <strong>no todo son malas noticias </strong>y es importante resaltar los aspectos positivos de nuestras actuaciones en materia medioambiental para alentar el progreso. El&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Protocolo_de_Montreal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Protocolo de Montreal para la Protecci&oacute;n de la Capa de Ozono</a> sirvi&oacute; para reducir el problema que generamos en la capa de ozono liberando hidrocarburos halogenados a la atm&oacute;sfera. Proyectos de educaci&oacute;n a mujeres y ni&ntilde;as en las regiones m&aacute;s desfavorecidas est&aacute;n teniendo un impacto positivo en reducir la tasa total de natalidad. La deforestaci&oacute;n en grandes zonas templadas del planeta se est&aacute; reduciendo gracias a acertadas pol&iacute;ticas de gesti&oacute;n y conservaci&oacute;n. El sector de las energ&iacute;as renovables est&aacute; creciendo globalmente y pronto ser&aacute;n <a href="https://www.technologyreview.es/s/7970/las-energias-renovables-estan-punto-de-volverse-mas-baratas-que-el-carbon" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s baratas que los combustibles f&oacute;siles </a>a pesar de recibir cinco veces menos subvenciones que &eacute;stos &uacute;ltimos. Estas mejoras, aunque esperanzadoras, son, no obstante, <strong>insuficientes</strong> para contrarrestar el impacto creciente y nada sostenible que tenemos sobre los recursos naturales y el funcionamiento de la Tierra en la que vivimos. Y por eso este <strong>segundo aviso</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; podemos hacer para <strong>cambiar el rumbo de colisi&oacute;n</strong> con el mundo natural? La <a href="https://academic.oup.com/bioscience/advance-article/doi/10.1093/biosci/bix125/4605229" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lista de posibilidades </a>es larga e incluye mejorar la red de espacios protegidos, detener la p&eacute;rdida de h&aacute;bitat forestal (sobre todo, en zonas tropicales y &aacute;ridas), revertir la p&eacute;rdida de fauna, reducir el consumismo, aumentar el reciclado y la reutilizaci&oacute;n, potenciar las tecnolog&iacute;as verdes y energ&iacute;as renovables, educar a la sociedad sobre los bienes y servicios que se obtienen de los ecosistemas cuando funcionan bien, reducir la desigualdad social y econ&oacute;mica, e incluso promover una dieta m&aacute;s rica en productos vegetales. Y, muy especialmente, fomentar el <strong>empoderamiento de la mujer</strong> y su capacidad para decidir sobre su reproducci&oacute;n, algo que se ha demostrado como el mejor m&eacute;todo para reducir el desmesurado crecimiento poblacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <strong>desaf&iacute;o</strong> ahora es combinar esta&nbsp;<a href="http://scientists.forestry.oregonstate.edu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alianza Mundial de Cient&iacute;ficos</a> con la sociedad en su conjunto para seguir documentando amenazas, cambios, progresos y soluciones, y transferir esta informaci&oacute;n y esta urgencia a los l&iacute;deres pol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Resulta triste y preocupante <strong>aterrizar el escenario global a nuestro marco m&aacute;s pr&oacute;ximo</strong>. Nuestro presidente, Mariano Rajoy, y su equipo de gobierno se ponen una vez m&aacute;s de perfil ante un problema complejo: <a href="http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Cambio-climatico-Rajoy_6_708739143.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ni estaban ni</a>, lo que es peor, se les esperaban en Bonn, en la &uacute;ltima Cumbre de las Naciones Unidas por el clima (<a href="http://www.eldiario.es/internacional/Cumbre-Clima-Bonn-cerrarse-acuerdos_0_709379215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">COP23</a>). De hecho, el partido en el <strong>Gobierno de Espa&ntilde;a ha contribuido a multiplicar las principales causas de degradaci&oacute;n planetaria</strong>, impulsando el uso de combustibles f&oacute;siles boicoteando las energ&iacute;as renovables, favoreciendo la degradaci&oacute;n de los ecosistemas reduciendo la protecci&oacute;n de nuestras costas, fomentando la caza deportiva en espacios protegidos, eliminando la exigencia de controlar ciertas especies invasoras, y contribuyendo al agotamiento de los recursos h&iacute;dricos desenterrando un modelo obsoleto de gesti&oacute;n del agua, en franca colisi&oacute;n con la Directiva Marco. Y eso que Espa&ntilde;a est&aacute; sufriendo una de las <strong>mayores sequias de su historia</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Post data</strong>: <em>el breve art&iacute;culo que acaba de publicarse contiene versiones en varios idiomas incluyendo el espa&ntilde;ol y se puede consultar &iacute;ntegramente aqu&iacute;</em><a href="https://academic.oup.com/bioscience/advance-article/doi/10.1093/biosci/bix125/4605229" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Valladares, Silvia Pérez-Espona, Luis Santamaría, Jordi Moya, Adrián Escudero, Sara Magalhães, Joaquín Hortal, Miguel Ángel Rodríguez-Gironés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/rumbo-colision-segundo-aviso-cientificos-humanidad_132_3045025.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Nov 2017 20:31:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rumbo de colisión: segundo aviso de los científicos a la humanidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La parada portuguesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/parada-portuguesa-contratos-cientificos-carrera-investigadora-portugal_132_3076685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e2e99c2-5296-4eac-bcc0-4861fcc5d9c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La parada portuguesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Portugal, la precariedad del empleo en el mundo de la ciencia ha alcanzado niveles preocupantes</p><p class="subtitle">Hace décadas que no se anuncian plazas estables para científicos, ni se convocan concursos para contratos de investigadores ni becas postdoctorales desde 2016</p><p class="subtitle">Portugal está cometiendo el mismo error que España, confiando su apuesta por la innovación a pequeñas y medianas empresas olvidando el potencial acumulado de la ciencia en el sector público</p></div><p class="article-text">
        Hace tiempo (por no decir &ldquo;cuando &eacute;ramos j&oacute;venes&rdquo;, que queda cutre y derrotista), sal&iacute;amos a veces por la noche con un grupo de &lsquo;ib&eacute;ricos&rsquo;. Los espa&ntilde;oles del grupo sol&iacute;an decir que &ldquo;estaba <strong>la movida madrile&ntilde;a y la parada portuguesa</strong>&rdquo;, porque cada vez que los portugueses sal&iacute;amos de un bar y ten&iacute;amos que decidir adonde ir a continuaci&oacute;n, tard&aacute;bamos horas (literalmente) y no se hac&iacute;a nada. Bueno, pues as&iacute; est&aacute;n las pol&iacute;ticas cient&iacute;ficas en Portugal. 
    </p><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de un a&ntilde;o, en agosto del 2016, sali&oacute; un decreto-ley (el <a href="https://dre.pt/application/file/a/75216474" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">57/2016</a>)  que propon&iacute;a terminar con la precariedad end&eacute;mica del sistema cient&iacute;fico portugu&eacute;s. La idea era pasar todas las <strong>becas postdoctorales</strong> de Portugal (con un salario de 1495 euros al mes) a contratos. Idea loable. Pero en la pr&aacute;ctica, estamos desde entonces en &ldquo;la parada portuguesa&rdquo;. O sea, no se est&aacute; aplicando ninguna medida m&aacute;s para luchar contra esta arraigada precariedad, y de paso no se abren ni concursos para becas post-doctorales, ni concursos para contratos de investigador (del programa &ldquo;Investigador FCT&rdquo;, o &ldquo;IF&rdquo;, equivalentes a los Ram&oacute;n y Cajal espa&ntilde;oles). O sea, prometen que la situaci&oacute;n de los postdocs va a cambiar porque van a tener contratos, en lugar de becas, pero se olvidan de decir que esos contratos son sencillamente la substituci&oacute;n de los IFs&hellip; Esta situaci&oacute;n ha dejado mucha <strong>gente en un comp&aacute;s de espera</strong> que est&aacute; resultando largo, muy largo&hellip; y mientras tanto no se invierte dinero p&uacute;blico en personal investigador abriendo nuevos concursos. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ser pa&iacute;ses hermanos y de estar en la misma balsa de piedra, hay algunas diferencias importantes entre el tejido cient&iacute;fico portugu&eacute;s y el espa&ntilde;ol. La principal y m&aacute;s nefasta es que no existe una verdadera carrera investigadora en Portugal. Vamos a ver&hellip; &iexcl;S&iacute; la hay!  pero en ese caso no es ya &ldquo;la parada portuguesa&rdquo;, sino el total congelamiento: hace varios a&ntilde;os que no hay posibilidad de conseguir una posici&oacute;n estable debido al &iacute;nfimo n&uacute;mero de puestos que se abren en las categor&iacute;as superiores de dicha carrera. La renovaci&oacute;n de los equipos docentes de las universidades es m&iacute;nima, y los puestos en institutos de investigaci&oacute;n son virtualmente inexistentes. Esta situaci&oacute;n es a&uacute;n m&aacute;s grave que en Espa&ntilde;a, donde <strong>toda la plantilla investigadora est&aacute; envejecida</strong>. En Portugal, la gran mayor&iacute;a de los investigadores que a&uacute;n est&aacute;n &ldquo;haciendo carrera&rdquo; ya tienen canas (o llevan el pelo te&ntilde;ido). 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, para un investigador que quiera quedarse en Portugal despu&eacute;s de su &lsquo;pubertad&rsquo; cient&iacute;fica s&oacute;lo hay dos opciones: o incorporarse con un puesto docente en la universidad o conseguir un contrato de investigador de cinco a&ntilde;os de duraci&oacute;n. Estos <strong>contratos de investigador</strong> fueron inicialmente creados en 2007 por Jos&eacute; Mariano Gago, ministro de Jos&eacute; Socrates, probablemente siguiendo el &eacute;xito de los contratos Ram&oacute;n y Cajal en Espa&ntilde;a. Estos contratos se llamaban <em>Contrato Ci&ecirc;ncia</em>, y su aplicaci&oacute;n y nivel de excelencia fue desigual debido a que la evaluaci&oacute;n se hac&iacute;a de manera directa por los centros de investigaci&oacute;n. El gobierno sucesor mantuvo estos contratos, aunque los reestructur&oacute; y les dio un nombre diferente &ndash; contratos de investigador FCT (evidentemente, no se puede otorgar demasiado reconocimiento a los gobiernos anteriores de diferente signo pol&iacute;tico&hellip;). Los IFs tienen la ventaja de ser contratos de &ldquo;larga duraci&oacute;n&rdquo;, pero no son renovables. Despu&eacute;s de 5 a&ntilde;os, y de haber pasado por un concurso supercompetitivo, con un 8% de tasa de &eacute;xito, los investigadores tienen que presentar de nuevo su candidatura, como si fuera la primera vez. Desgraciadamente nos encontramos en &ldquo;parada portuguesa&rdquo; tambi&eacute;n para estos contratos desde 2015. &iquest;Podr&iacute;an, entonces, incorporarse esos investigadores como <strong>personal docente</strong> a las universidades? En teor&iacute;a s&iacute;, pero claramente, los pocos puestos que las universidades abren no son suficientes para acoger a los investigadores &lsquo;hu&eacute;rfanos&rsquo;, y no es f&aacute;cil seguir haciendo investigaci&oacute;n de calidad impartiendo 200 horas de clases al a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Para entender el actual aumento del malestar, hay que destacar que Portugal ha formado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os una gran cantidad de cient&iacute;ficos de alta calidad. Ese <em>momentum</em> en investigaci&oacute;n fue tambi&eacute;n iniciado por Mariano Gago en los a&ntilde;os 90, cuando era ministro del gobierno de Antonio Guterres (1995-2002). Durante ese per&iacute;odo se crearon muchas becas de doctorado y becas postdoctorales para que los <strong>j&oacute;venes cient&iacute;ficos portugueses</strong> se formaran en Portugal y en el extranjero (programa PRAXIS XXI). En cierta manera, la creaci&oacute;n de <em>Contratos Ci&ecirc;ncia</em> en la d&eacute;cada siguiente, fue una respuesta a esa generaci&oacute;n que estaba esperando una oportunidad para volver a Portugal. Evidentemente, esa situaci&oacute;n contrasta con la situaci&oacute;n actual de dos a&ntilde;os en &ldquo;parada portuguesa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Portugal (como Espa&ntilde;a, aunque bajo distintas circunstancias) est&aacute; <strong>perdiendo un momento hist&oacute;rico</strong> para ponerse al nivel de la comunidad europea en materia de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. Ambos pa&iacute;ses tienen a su disposici&oacute;n la materia prima m&aacute;s preciada y m&aacute;s dif&iacute;cil de conseguir para ello: recursos humanos plenamente formados y con la experiencia, y el <em>&ldquo;know how&rdquo;</em> necesario para alcanzar posiciones de liderazgo en multitud de &aacute;reas de conocimiento. Aquellos investigadores formados durante a&ntilde;os de inversi&oacute;n en temas cient&iacute;ficos ya han dado buenas pruebas de su gran calidad investigadora. Si contin&uacute;a la &lsquo;parada portuguesa&rsquo; durante mucho m&aacute;s tiempo, esos a&ntilde;os de inversi&oacute;n ser&aacute;n muy provechosos para otros pa&iacute;ses, que acoger&aacute;n (y que ya est&aacute;n acogiendo) a estos cient&iacute;ficos que fueron <strong>formados con dinero p&uacute;blico portugu&eacute;s</strong>. &iquest;Es eso lo que queremos? 
    </p><p class="article-text">
        El actual gobierno portugu&eacute;s le ha plantado la <strong>cara con &eacute;xito al austericidio</strong> que la Uni&oacute;n Europea ha impuesto a los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos. A diferencia del gobierno espa&ntilde;ol, Portugal est&aacute; basando su recuperaci&oacute;n en mejorar la econom&iacute;a de las personas, invirtiendo en sacar primero de la pobreza a la poblaci&oacute;n en riesgo, y luego haciendo inversiones estrat&eacute;gicas que puedan dar lugar a un crecimiento adecuado con las capacidades del pa&iacute;s a medio plazo.  Los efectos a medio plazo de esta apuesta son que las empresas traen en gran parte a sus propios empleados. Pero, si la situaci&oacute;n actual de inversi&oacute;n de esas empresas no se prolonga en el tiempo, crear&aacute;n poca escuela y por tanto dejar&aacute;n un <strong>magro tejido de innovaci&oacute;n</strong> en el pa&iacute;s cuando aparezcan nuevas oportunidades en otros lugares y estas empresas abandonen Portugal. Hay otras maneras de mejorar la situaci&oacute;n, que pasan por <strong>aprovechar al m&aacute;ximo el esfuerzo en formaci&oacute;n</strong> de estas d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, sin embargo, Portugal est&aacute; cometiendo uno de los grandes errores del gobierno de su vecino espa&ntilde;ol, y <strong>no est&aacute; apostando decididamente por la gran capacidad de investigaci&oacute;n</strong> de vanguardia que tienen los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos. De hecho, est&aacute; confiando su apuesta por la innovaci&oacute;n a la mejora de la fiscalidad para que peque&ntilde;as y medianas empresas tecnol&oacute;gicas se instalen en el pa&iacute;s, olvidando de esta manera el <strong>potencial acumulado de un sector p&uacute;blico</strong> que, al igual que en Espa&ntilde;a, podr&iacute;a f&aacute;cilmente duplicar o triplicar su capacidad actual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Magalhães, Fernando Valladares, Joaquín Hortal, Jordi Moya, Silvia Pérez-Espona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/parada-portuguesa-contratos-cientificos-carrera-investigadora-portugal_132_3076685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Nov 2017 18:50:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La parada portuguesa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Precariedad laboral,Becarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres en la ciencia: no hay peor ciego que el que no quiere ver]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/mujeres-ciencia-peor-ciego-quiere_132_3585774.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64868b09-42aa-4d82-afb2-cff5cce2e253_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres en la ciencia: no hay peor ciego que el que no quiere ver"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mundo de la investigación muestra tanta discriminación de género como cualquier otro de los ámbitos de la sociedad, en los que la discriminación persiste a pesar de estar mal vista</p><p class="subtitle">Muchos investigadores tienden a invisibilizar el trabajo de sus compañeras mujeres</p><p class="subtitle">Las mujeres hacen ciencia enfrentando, además de las dificultades generales de falta de financiación y sobrecarga administrativa, la discriminación en la contratación, una progresión de carrera más costosa, y la minimización del alcance de sus investigaciones por muchos de sus compañeros</p><p class="subtitle">A pesar de ello, el talento, coraje y persistencia de muchas de ellas ha conseguido que estemos rodeados de grandes investigadoras</p></div><p class="article-text">
        Hoy se celebra el <em>D&iacute;a Internacional de la Mujer y la Ni&ntilde;a en la Ciencia</em>. Que las Naciones Unidas elijan un d&iacute;a para conmemorar el papel de las mujeres cient&iacute;ficas se debe a la necesidad de visibilizar un elemento del mundo cuya relevancia no est&aacute; suficientemente reconocida en la actualidad, como ocurre con el medio ambiente o los refugiados. Pero, &iquest;es necesario visibilizar el papel de la mujer en la ciencia? De hecho, cualquiera que se d&eacute; paseo por un centro de investigaci&oacute;n (por ejemplo <a href="https://www.youtube.com/watch?v=QVDJTsHIhQ0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este en el Museo Nacional de Ciencias Naturales</a>) encontrar&aacute; los despachos, laboratorios y salas de reuniones llenos de mujeres cient&iacute;ficas, al menos en la mayor parte de los pa&iacute;ses desarrollados y en v&iacute;as de desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando se observa con m&aacute;s detalle vemos que la proporci&oacute;n de mujeres desciende seg&uacute;n avanzamos hacia niveles profesionales superiores de la carrera cient&iacute;fica, como podemos ver en un gr&aacute;fico de esta <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/Adela-Munoz_0_606140229.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista a Adela Mu&ntilde;oz</a>. Las posiciones de direcci&oacute;n en institutos de investigaci&oacute;n y la lideranza de grandes proyectos internacionales recaen en mucha mayor medida en hombres. Y lo mismo ocurre con posiciones intermedias de responsabilidad. Hasta el punto de que la aplicaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de paridad en tribunales de plazas y comisiones de evaluaci&oacute;n tiene el efecto perverso de sobrecargar de trabajo a muchas mujeres, ya que la raz&oacute;n de sexos es tan sesgada en los estadios superiores de la carrera investigadora que ellas tienen que participar en dos o tres veces m&aacute;s comisiones que ellos para alcanzar la paridad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando uno <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ponte_las_gafas_violeta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se pone las gafas violeta</a> el mundo de la investigaci&oacute;n muestra tanta discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero como cualquier otro de los &aacute;mbitos de la sociedad en los que la discriminaci&oacute;n est&aacute; mal vista. Muchos no la ven, o cuando la ven no la reconocen, pero sigue all&iacute;. Lejos del id&iacute;lico sentimiento de igualdad en la intelectualidad que profesamos los investigadores, la realidad es que las mujeres son discriminadas, de manera muchas veces inadvertida.
    </p><p class="article-text">
        La condici&oacute;n de hombres de varios de los autores de este post no nos permite detectar todas las peque&ntilde;as (y muchas de las grandes) fuentes de esa desigualdad. Sin embargo, muchas de estas fuentes de desigualdad son patentes si se adopta una mirada cr&iacute;tica en cuestiones de g&eacute;nero. Muchos investigadores (afortunadamente menos cuanto m&aacute;s j&oacute;venes) presentan cierta misoginia y reconocen en privado a otros hombres que, en general, les cuesta menos trabajar de manera cercana con hombres que con mujeres. Hay mil t&oacute;picos que intentan justificar dicha preferencia: est&aacute;n los que aluden a sentirse atra&iacute;dos por ellas (extremadamente com&uacute;n en pa&iacute;ses como Brasil), los que mencionan que con los chicos es m&aacute;s f&aacute;cil ser <em>beer mates</em> (hacer pandilla) y acabar desarrollando colaboraciones, o los que dicen que las mujeres son m&aacute;s pr&aacute;cticas y buscan salidas profesionales m&aacute;s seguras y menos inciertas que los hombres. La colecci&oacute;n de clich&eacute;s es enorme. Como lo es, obviamente, la colecci&oacute;n de excepciones por parte de hombres y mujeres que no encajan en ellos.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que m&uacute;ltiples fuentes de desigualdad subyacen en el mundo de la investigaci&oacute;n, ya sean percepciones, sensaciones, o directamente cargas de trabajo en el hogar y los cuidados impuestos por los diferentes roles de g&eacute;nero en una sociedad que sigue siendo patriarcal. Y estas cargas tienen un peso indudable sobre la progresi&oacute;n profesional de las mujeres cient&iacute;ficas. Un n&uacute;mero cada vez mayor de estudios sobre la brecha de g&eacute;nero en la comunidad cient&iacute;fica muestran claramente que (hombres y mujeres) tendemos a dar m&aacute;s puntuaci&oacute;n y contratar en mayor proporci&oacute;n a hombres que a mujeres en los procesos de selecci&oacute;n, como los casos que comenta Adela Mu&ntilde;oz en su <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/Adela-Munoz_0_606140229.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a>, o la primera criba que suponen las becas FPU para las investigadoras en formaci&oacute;n espa&ntilde;olas, <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/conoceran-inventaran_6_609349083.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como menciona Lina G&aacute;lvez</a>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, muchos investigadores tienden a invisibilizar el trabajo de sus compa&ntilde;eras mujeres. Una an&eacute;cdota hiriente pero muy ilustrativa viene de un congreso realizado el a&ntilde;o pasado, cuya tem&aacute;tica y localizaci&oacute;n no revelamos b&aacute;sicamente porque podr&iacute;a haber pasado en cualquier otro &aacute;mbito de la ciencia y lugar del mundo. Durante el congreso se acord&oacute; formar una nueva sociedad cient&iacute;fica. Hasta que se generaran los estatutos y se pudiera votar, la primera junta directiva fue escogida por el equipo promotor (formado, como no pod&iacute;a ser de otra manera, s&oacute;lo por hombres). Pues bien, al presentar a dicha junta en sesi&oacute;n plenaria, el l&iacute;der de este equipo coment&oacute; que desde el principio hab&iacute;an pensado en formarla teniendo en cuenta criterios de paridad de g&eacute;nero (&iexcl;bien!), y diversidad geogr&aacute;fica y de nivel en la carrera investigadora&hellip; para pasar seguidamente a darse palmaditas en la espalda porque hab&iacute;an conseguido una junta paritaria &iexcl;a pesar de lo dif&iacute;cil que les hab&iacute;a resultado encontrar mujeres del mismo nivel que los hombres! (nuestras exclamaciones).
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las mujeres y, afortunadamente, muchos de los hombres que se encontraban en la audiencia se miraron ojipl&aacute;ticos, cambiando del estupor al sonrojo y posteriormente a la indignaci&oacute;n. Especialmente porque sentadas entre la audiencia estaban algunas de las investigadoras m&aacute;s importantes del &aacute;rea, con investigaciones mucho m&aacute;s punteras, novedosas e influyentes que las del &ldquo;l&iacute;der natural&rdquo; que hablaba desde el estrado. Este hombre sigue sin ser consciente de cu&aacute;l es el problema con lo que dijo.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, esta es una constante en muchos &aacute;mbitos de decisi&oacute;n en investigaci&oacute;n. Por un lado, donde grupos formados mayoritariamente o totalmente por hombres intentan crear medidas de paridad sin ni siquiera consultar a las mujeres. No digo ya pedirles que sean ellas las que dise&ntilde;en dichas iniciativas. Y por otro lado, la investigaci&oacute;n hecha por mujeres recibe mucha menos atenci&oacute;n incluso por sus propios compa&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        Es en este complejo contexto social en el que se hace necesario llamar la atenci&oacute;n sobre el papel desempe&ntilde;ado por las mujeres en la ciencia. No s&oacute;lo para llamar la atenci&oacute;n de los propios cient&iacute;ficos, sino tambi&eacute;n para proporcionar a las ni&ntilde;as modelos a seguir, como bien ha entendido la ONU. Un <a href="http://www.agenciasinc.es/Noticias/Las-ninas-se-creen-menos-brillantes-que-los-ninos-desde-los-seis-anos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> realizado en un peque&ntilde;o pueblo del medio oeste de EEUU muestra como entre los cinco y los seis a&ntilde;os las ni&ntilde;as pasaban a estereotipar la inteligencia y brillantez intelectual como una caracter&iacute;stica mayoritariamente masculina. A pesar de que esta diferencia no exist&iacute;a cuando esas ni&ntilde;as y ni&ntilde;os se enfrentan a los mismos problemas. Este estudio, publicado hace dos semanas en <a href="http://science.sciencemag.org/content/355/6323/389" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Science</a>, no consigue determinar cu&aacute;les son las causas de este cambio en la percepci&oacute;n que de s&iacute; mismas tienen las ni&ntilde;as. Pero s&iacute; evidencia que hay que luchar contra esta percepci&oacute;n desde edades muy tempranas. En este sentido, la importancia de conocer modelos de mujeres cient&iacute;ficas para cambiar esta impronta temprana y empoderar a las ni&ntilde;as interesadas por la ciencia es enorme.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su papel clave para el desarrollo del conocimiento, los nombres de demasiadas mujeres cient&iacute;ficas han permanecido injustamente olvidados en un mundo monopolizado por los hombres (ver por ejemplo <a href="http://www.elmundo.es/elmundosalud/2011/10/24/mujer/1319482029.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, <a href="http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/06/150622_mujeres_ciencia_olvidadas_lp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y <a href="https://mujeryciencia.fundaciontelefonica.com/2009/07/26/las-cientificas-espanolas-grandes-olvidadas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>). Afortunadamente, durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os se est&aacute;n desarrollando multitud de iniciativas para visibilizar las contribuciones de las mujeres a la ciencia. Estamos yendo m&aacute;s all&aacute; de resaltar el ya reconocido papel de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Marie_Curie" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maria Sk&#322;odowska</a>, m&aacute;s conocida por su apellido de casada (Curie), o de <a href="http://blogthinkbig.com/margarita-salas-virus/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Margarita Salas</a> en nuestro pa&iacute;s. Tambi&eacute;n se est&aacute; recuperando el papel de mujeres tan relevantes como <a href="http://sociedad.elpais.com/sociedad/2009/04/29/actualidad/1240956005_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hipatia de Alejandr&iacute;a</a>, <a href="http://mujeresconciencia.com/2014/05/09/el-caso-de-rosalind-franklin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosalind Franklin</a> o <a href="http://www.oei.es/historico/divulgacioncientifica/?Mujeres-y-Ciencia-mas-que-olvidadas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosalyn Yalow</a>, o &uacute;ltimamente las &ldquo;<a href="http://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2016-11-28/las-calculadoras-de-estrellas-la-historia-de-las-astronomas-anonimas-del-xix_1076619/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calculadoras de estrellas</a>&rdquo;. Recursos como la cada vez mayor lista de <a href="http://mujeresconciencia.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujeres con ciencia</a>, o iniciativas como la de <a href="http://www.csic.es/home?p_p_id=contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet&amp;p_p_lifecycle=1&amp;p_p_state=maximized&amp;p_p_mode=view&amp;p_p_col_id=column-1-3&amp;p_p_col_count=2&amp;_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_struts_action=/contentviewer/view&amp;_contentvi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Protagonistas de la Ciencia</a>, o la de <a href="http://www.eldiario.es/hojaderouter/internet/wikipedia-mujeres-ciencia-diversidad-feminismo_0_492401729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Keilana</a> de visibilizar a 1.500 mujeres cient&iacute;ficas en Wikipedia, son esenciales para devolver a las ni&ntilde;as (y los ni&ntilde;os) las hero&iacute;nas de las que les hemos estado privando.
    </p><p class="article-text">
        No queremos dejar pasar esta oportunidad para visibilizar a algunas de nuestras hero&iacute;nas particulares, investigadoras que admiramos, cuyo trabajo ha servido de gu&iacute;a a nuestras propias investigaciones, y que son en parte responsables del &eacute;xito de los que hemos tenido la suerte de trabajar con alguna de ellas. Hemos escogido tan s&oacute;lo cuatro de entre muchos ejemplos cercanos y lejanos, con el objetivo de ilustrar la realidad de que estamos rodeados de grandes investigadoras. Pero como estas cuatro que siguen hay miles de compa&ntilde;eras haciendo a avanzar nuestro conocimiento, en todos los niveles, desde t&eacute;cnicos hasta profesoras de investigaci&oacute;n. Y todas ellas hacen ciencia en mayor o menor medida pasando por encima no s&oacute;lo de las dificultades t&iacute;picas de falta de financiaci&oacute;n y sobrecarga administrativa que sufren los cient&iacute;ficos hombres, sino tambi&eacute;n de un sistema que hace no s&oacute;lo que la progresi&oacute;n de su carrera sea m&aacute;s costosa, e incluso que el alcance de sus investigaciones se tenga menos en cuenta que el de sus compa&ntilde;eros hombres.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Lynn_Margulis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Lynn Margulis</strong></a> ha sido, probablemente, la investigadora que m&aacute;s ha revolucionado nuestro conocimiento sobre la evoluci&oacute;n en la tierra desde Darwin. <a href="https://www.bbvaopenmind.com/lynn-margulis-la-cientifica-rebelde/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En los a&ntilde;os 60</a> desarroll&oacute; la teor&iacute;a de la endosimbiosis seriada, por la que las c&eacute;lulas eucariotas (con n&uacute;cleo; o sea, nuestras propias c&eacute;lulas) se habr&iacute;an formado por la simbiosis de diferentes c&eacute;lulas procariotas (sin n&uacute;cleo, como las bacterias). Esta teor&iacute;a sufri&oacute; el rechazo de buena parte de los cient&iacute;ficos evolutivos, y fue publicada s&oacute;lo despu&eacute;s de grandes dificultades. Sin embargo, desde los a&ntilde;os 70 ha ido ganando tanto en pruebas de la existencia de esas simbiosis, como en adeptos, y hoy en d&iacute;a se puede considerar totalmente aceptada. Lynn Margulis fue m&aacute;s all&aacute;, proponiendo la teor&iacute;a simbiogen&eacute;tica, una concepci&oacute;n esencialmente cooperativa de la evoluci&oacute;n por la que la diversidad de la vida se genera fundamentalmente a partir de mecanismos esencialmente colaborativos. Esta teor&iacute;a contradice la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADntesis_evolutiva_moderna" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ntesis evolutiva moderna</a> que es mayoritariamente aceptada aunque ya cuenta con numerosas modificaciones que han obligado a <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Extended_evolutionary_synthesis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">extenderla</a>, y que est&aacute;n forzando el debate sobre la necesidad de una <a href="http://www.nature.com/news/does-evolutionary-theory-need-a-rethink-1.16080" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva s&iacute;ntesis</a>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://fr.wikipedia.org/wiki/Isabelle_Olivieri" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Isabelle Olivieri</strong></a> fue una de las principales figuras de la gen&eacute;tica de poblaciones en Europa, y una de las art&iacute;fices del cada vez m&aacute;s profundo conocimiento que tenemos sobre la relaci&oacute;n &iacute;ntima que existe entre los procesos ecol&oacute;gicos y evolutivos. Entre sus cientos de contribuciones destacan su trabajo pionero sobre el efecto de la interacci&oacute;n entre aspectos demogr&aacute;ficos y evolutivos determinan las tasas de dispersi&oacute;n dentro de las metapoblaciones de las especies que habitan paisajes heterog&eacute;neos. Adem&aacute;s de su gran trabajo como mentora de varias generaciones de investigadores, Isabelle tambi&eacute;n era conocida por no tener pelos en la lengua, y decir y se&ntilde;alar abiertamente lo que todo el mundo pensaba, pero nadie se atrev&iacute;a a decir. En su funeral, el pasado diciembre, estuvieron presentes casi todas las mujeres que hab&iacute;an trabajado con ella en cualquier estadio de su carrera, y todas la nombraron como uno de los principales modelos que han seguido en su carrera cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Georgina_Mace" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Georgina Mace</strong></a> es uno de los <a href="http://www.elmundo.es/ciencia/2016/02/07/56b4990bca4741a80e8b45e6.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principales referentes internacionales en biolog&iacute;a de la conservaci&oacute;n</a>. Su aproximaci&oacute;n multidisciplinar al estudio de la biodiversidad incluye contribuciones sobre &aacute;mbitos tan dispares como la evoluci&oacute;n de varios grupos de vertebrados, el riesgo de endogamia en las poblaciones de especies conservadas en cautividad, o la viabilidad y riesgo de extinci&oacute;n a largo plazo de las especies amenazadas en su medio natural. Es precisamente este foco en la conservaci&oacute;n de la biodiversidad lo que, junto a su gran capacidad de organizaci&oacute;n, la ha convertido en un referente de la ciencia de la conservaci&oacute;n de la biodiversidad a nivel global, siendo una de las l&iacute;deres de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Lista_Roja_de_la_UICN" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lista Roja de Especies Amenazadas de la IUCN</a> (que monitoriza el estatus de conservaci&oacute;n de multitud de especies a nivel global), de la parte de biodiversidad del <a href="http://www.unep.org/maweb/en/About.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Millenium Ecosystem Assessment</a> (la primera evaluaci&oacute;n global de estado de conservaci&oacute;n de los ecosistemas) o m&aacute;s recientemente, del <a href="http://www.ipbes.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Panel Internacional para la Biodiversidad y los Servicios Ecosist&eacute;micos</a>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/May_Berenbaum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>May Berenbaum</strong></a> es  una de las principales responsables de nuestro conocimiento de las interacciones &iacute;ntimas a nivel bioqu&iacute;mico que tienen lugar entre las plantas y los insectos que se alimentan y viven en ellas. Su trabajo ha sido esencial para conocer la coevoluci&oacute;n de estrategias de defensa y ofensa en plantas e insectos herb&iacute;voros (muchos de ellos plagas de gran importancia agr&iacute;colas), y el papel que el mosaico espacial y poblacional juega en ellas. Adem&aacute;s de su investigaci&oacute;n, May Berenbaum es reconocida por su trabajo innovador como profesora, y por su intensa labor divulgadora. En particular en comunicar el papel de los insectos en la naturaleza, y en paliar el desconocimiento (y el miedo asociado) que se tiene sobre este grupo animal, el m&aacute;s diverso de la Tierra. Su enorme entusiasmo y humildad la convierten en una fuente de pasi&oacute;n e inspiraci&oacute;n para los j&oacute;venes investigadores de ambos sexos.  Es, probablemente, la entom&oacute;loga m&aacute;s famosa de Estados Unidos, hasta el punto de que tiene <a href="http://x-files.wikia.com/wiki/Bambi_Berenbaum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un personaje con su nombre</a> en la serie de televisi&oacute;n Expediente X.
    </p><p class="article-text">
        Para finalizar, en este texto nos hemos limitado a contribuir a dar visibilidad a un problema profundamente enraizado en la comunidad cient&iacute;fica. Al ser la mayor&iacute;a de nosotros hombres, y no ser la parte discriminada, no estamos en situaci&oacute;n de identificar todas las fuentes de desigualdad, ni determinar cu&aacute;les son las mejores v&iacute;as para resolverlas. De hecho, la <em>sex ratio </em>de los que contribuimos a este blog es de 1 mujer contra  6 hombres; poco podemos a&ntilde;adir a esto. Pero que existe desigualdad entre hombres  mujeres en el mundo de la ciencia es tan claro que no precisa de discusi&oacute;n. Que esta desigualdad no tiene base ninguna, mas all&aacute; de los roles y oportunidades forzados en cada uno de nosotros por la sociedad en la que nos desarrollamos, tambi&eacute;n nos parece evidente. Hay pruebas ubicuas de que, a pesar de las dificultades, muchas de ellas han tenido el coraje, talento y pesistencia para realizar trabajo intelectual que no solo iguala sino que a menudo supera, y siempre diversifica y enriquece, el de sus colegas masculinos.
    </p><p class="article-text">
        Defender lo contrario requiere la ceguera e ideolog&iacute;a de quien est&aacute; mas preocupado por defender los privilegios de su g&eacute;nero que por aprovechar las oportunidades que le brinda ser justo con &ldquo;el segundo sexo&rdquo;. Por ese motivo, solo podemos agradecer el coraje de las cientificas que, a pesar de las dificultades, <a href="http://www.huffingtonpost.com/entry/emily-temple-wood-wikipedia_us_56e0f90ce4b065e2e3d4dc33" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han persistido</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Hortal, Sara Magalhães, Fernando Valladares, Luis Santamaría]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/mujeres-ciencia-peor-ciego-quiere_132_3585774.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Feb 2017 14:05:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España y Portugal liderarán  la ciencia mundial gracias a Trump y al Brexit]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/espana-portugal-lideraran-trump-brexit_132_3738421.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb3727c4-679f-4ca7-aa45-693699d5048d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España y Portugal liderarán  la ciencia mundial gracias a Trump y al Brexit"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Información privilegiada al alcance de Ciencia Critica ha revelado un plan estratégico del Gobierno para liderar la investigación mundial</p></div><p class="article-text">
        El equipo de Ciencia Cr&iacute;tica ha tenido acceso exclusivo a un estudio del reci&eacute;n creado Ministerio de Econom&iacute;a, Industria y Competitividad que plantea catapultar a Espa&ntilde;a a primera l&iacute;nea de la investigaci&oacute;n mundial. Un alto&nbsp; cargo del Ministerio, que ha preferido permanecer en el anonimato, explica que la idea empez&oacute; a forjarse cuando el <em>think tank</em> SMARTASSES, tras las sorpresas del Brexit y el plebiscito sobre el proceso de paz en Colombia, predijo que Mariano Rajoy ser&iacute;a investido presidente del Gobierno espa&ntilde;ol, y seguidamente Donald Trump &nbsp;ganar&iacute;a las elecciones presidenciales en EE.UU.
    </p><p class="article-text">
        Los a&uacute;n no elegidos miembros del todav&iacute;a no constituido Ministerio no tardaron en ver la oportunidad &uacute;nica que dicha coyuntura supondr&iacute;a para Espa&ntilde;a. Numerosas personalidades del pa&iacute;s norteamericano hab&iacute;an anunciado que emigrar&iacute;an a Canad&aacute; si Trump resultaba elegido presidente, y en Gran Breta&ntilde;a hasta la Royal Society &ndash;barco insignia de su investigaci&oacute;n cient&iacute;fica&ndash; hab&iacute;a mostrado su descontento con el Brexit debido a que supondr&aacute; un descenso sustancial en el presupuesto de investigaci&oacute;n brit&aacute;nico. Este &eacute;xodo dejar&iacute;a vacantes algunos puestos cient&iacute;ficos clave pero supondr&iacute;a un recurso incalculable para los pa&iacute;ses receptores de inmigrantes de esta val&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n nuestras fuentes, la inesperada situaci&oacute;n no ha pillado por sorpresa al siempre atento Gobierno de Rajoy. Espa&ntilde;a planteaba ya desde hace tiempo un plan para canalizar estrat&eacute;gicamente el descontento generalizado del mundo anglosaj&oacute;n. Este plan, denominado ALPA (siglas de &ldquo;Abajo La P&eacute;rfida Albi&oacute;n&rdquo;) pretende aprovechar dicha coyuntura para la mayor gloria de Espa&ntilde;a, convirtiendo a nuestro pa&iacute;s en la primera potencia mundial en &aacute;mbitos imprescindibles para el desarrollo como la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La l&oacute;gica del razonamiento es tan sencilla como aplastante. En palabras de nuestro informador, &ldquo;si los cient&iacute;ficos estadounidenses est&aacute;n dispuestos a emigrar a Canad&aacute;, con m&aacute;s motivo vendr&aacute;n a Espa&ntilde;a, donde hace mejor tiempo y se come mejor. Una red de camiones sirviendo jam&oacute;n ib&eacute;rico y pesca&iacute;to frito en los principales campus universitarios de EEUU, decorados con postales soleadas, v&iacute;deos de bailes t&iacute;picos y fotos de Ram&oacute;n y Cajal con Einstein o Severo Ochoa con Carl Sagan, nos permitir&aacute; reconducir f&aacute;cilmente el flujo migratorio de tantos cient&iacute;ficos insatisfechos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los brit&aacute;nicos, puesto que lo que &uacute;nico que necesitan es permanecer en la UE para poder obtener financiaci&oacute;n comunitaria, s&oacute;lo hay que ofrecerles unos despachos, y construir nuevos centros de investigaci&oacute;n en la costa mediterr&aacute;nea, Baleares y Canarias, donde ya tienen sus segundas residencias. De hecho, uno de los planes del nuevo Ministerio de Fomento es reacondicionar el hotel de la Playa del Algarrobico (la conocida construcci&oacute;n almeriense) como centro puntero &nbsp;de investigaci&oacute;n, solucionando a&ntilde;os de conflicto social e institucional mediante su asignaci&oacute;n a la siempre bien valorada comunidad cient&iacute;fica.
    </p><h3 class="article-text">Un mega-complejo cient&iacute;fico</h3><p class="article-text">
        En base a estas ideas, el Gobierno est&aacute; dando forma a la creaci&oacute;n de un mega-complejo cient&iacute;fico en la Costa del Sol, centrado en las &aacute;reas cient&iacute;ficas de cambio clim&aacute;tico y sanidad, donde el descontento tras el ascenso de Trump al poder ser&aacute; mayor. Con el aliciente del sol, el vino y el aceite de oliva, y la promesa de facilitar alquileres asequibles con vistas al mar, el Gobierno espera poder atraer a los mejores cient&iacute;ficos del mundo, que financiar&aacute;n su trabajo con fondos europeos. Los principales escollos a los que el proyecto se enfrenta ya han sido bien analizados y las acciones planeadas por SMARTASSES son las siguientes:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Presupuesto</strong>. Ser&aacute; necesario pagar sueldos de al menos ochocientos euros al mes a los investigadores que se quiere atraer a Espa&ntilde;a, aunque el salario final no se ha cerrado en espera de un an&aacute;lisis t&eacute;cnico detallado: la Secretar&iacute;a de I+D+i ha prometido hacer un estudio sobre los sueldos de los investigadores en EEUU y Canad&aacute;, por si acaso fuera necesario ofrecer sueldos un poco superiores. El Ministerio de Hacienda ya ha adelantado que no est&aacute; dispuesto a destinar una partida a contratar nuevos investigadores salvo que se hagan recortes paralelos por la misma cantidad. Ante esta tesitura, el Ministerio de Educaci&oacute;n, en coordinaci&oacute;n con varias comunidades aut&oacute;nomas, ha encontrado la soluci&oacute;n y se ha ofrecido a cerrar algunas escuelas p&uacute;blicas, ya que como todo el mundo sabe la educaci&oacute;n privada es mucho mejor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Localizaci&oacute;n</strong>. Un miembro del gabinete se ha ofrecido a ceder, por un precio razonable, unos terrenos reciente y convenientemente recalificados que tiene en el Campo de Gibraltar que, a su entender, ser&iacute;an ideales para la sede del centro. Esta parte del plan tiene la oposici&oacute;n del flamante Ministro de Interior, que teme que la cercan&iacute;a del Pe&ntilde;&oacute;n pudiera resultar una mala influencia, y que los investigadores podr&iacute;an terminar por independizarse tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes de Exteriores, conocedoras del pragmatismo brit&aacute;nico, apuntan por el contrario a que la cercan&iacute;a de este centro al aeropuerto de Gibraltar redundar&iacute;a en un mayor tr&aacute;fico de pasajeros y la consiguiente venta de sus instalaciones por un precio desorbitado a AENA. Si se desarrolla el Campo de Gibraltar de esta manera, un n&uacute;mero no desde&ntilde;able de proyecciones a medio plazo apuntan a la petici&oacute;n formal del Pe&ntilde;&oacute;n para abandonar la soberan&iacute;a brit&aacute;nica y pedir la entrada formal en nuestro pa&iacute;s, resolviendo as&iacute; uno de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=m3zd28Iz_-E" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los principales conflictos</a>&nbsp;abiertos para la soberan&iacute;a de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&Aacute;mbito cient&iacute;fico</strong>. Quiz&aacute;s el mayor escollo resida en la naturaleza misma del centro. Si bien todos los miembros del Gobierno concuerdan en que la investigaci&oacute;n sobre cambio clim&aacute;tico deber&iacute;a estar en el coraz&oacute;n del programa cient&iacute;fico, ya que ning&uacute;n investigador que trabaje en el tema va a querer permanecer en EEUU durante la presidencia de Trump, familiares en segundo grado de altos cargos del Ejecutivo insisten en que no hay cambio clim&aacute;tico que&nbsp; valga. &ldquo;No hay cambio clim&aacute;tico; los cambios de temperatura son t&iacute;picos de la estaci&oacute;n&rdquo;, han declarado recientemente. Si bien desmienten la teor&iacute;a de Trump, seg&uacute;n la cual el cambio clim&aacute;tico es una ficci&oacute;n inventada por los chinos para lastrar la productividad de la econom&iacute;a estadounidense, un primo insiste en que &ldquo;la historia del cambio clim&aacute;tico se la han inventado unos cient&iacute;ficos de segunda para obligar a los gobiernos a invertir m&aacute;s en investigaci&oacute;n y poder chupar del bote&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta aseveraci&oacute;n es compartida por varios cu&ntilde;ados de uno de los partidos que sostienen al Gobierno, lo que unido a la reluctancia de un alt&iacute;simo cargo en contrariar a su primo, mantiene en este momento al proyecto en un desgraciado <em>impasse</em>. Seg&uacute;n sectores cercanos a un importante miembro del Ejecutivo, o se consigue convencer a estos primos y cu&ntilde;ados&nbsp; de que el cambio clim&aacute;tico existe, es debido a la actividad humana y est&aacute; aqu&iacute; para quedarse, o habr&aacute; que camuflar la verdadera naturaleza del centro para no molestarles.
    </p><h3 class="article-text">El conflicto con Portugal</h3><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, el desarrollo de estas ideas puede llevar a modificar el mapa geopol&iacute;tico de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. Portugal, tradicional aliado del Reino Unido, tambi&eacute;n opta a repartirse el pastel de los cient&iacute;ficos brit&aacute;nicos expatriados. Y aqu&iacute; se revela la audacia del visionario plan ALPA. Lejos de pretender confrontar a Portugal en este terreno, se han establecido contactos de alto nivel para integrar al pa&iacute;s vecino en esta estrategia, mediante la creaci&oacute;n de una red ib&eacute;rica de investigaci&oacute;n (REID, REID &ndash;siglas de <em>Rede Ib&eacute;rica de Investiga&ccedil;&atilde;o e Desenvolvimento</em>, Red Ib&eacute;rica de Investigaci&oacute;n y Desarrollo)&ndash; que incorporar&iacute;a otros macro-complejos de investigaci&oacute;n en el Algarve portugu&eacute;s y los soleados archipi&eacute;lagos de Madeira, Canarias y Baleares (todos los expertos coinciden en que en Azores llueve demasiado).
    </p><p class="article-text">
        Esto de facto significar&iacute;a la ruptura de la tradicional alianza lusosalbi&oacute;nica (perd&oacute;n, lusobrit&aacute;nica), haciendo una apuesta por una pol&iacute;tica fuerte a nivel Iberomacaron&eacute;sico, y posicionando a los dos pa&iacute;ses como un polo irradiador en la nueva configuraci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Dado que un elevado n&uacute;mero de los mejores estudiantes postdoctorales espa&ntilde;oles ya est&aacute;n contratados por el pa&iacute;s vecino, REID, REID permitir&iacute;a no s&oacute;lo la elevaci&oacute;n a nivel internacional de la investigaci&oacute;n y la exaltaci&oacute;n del esp&iacute;ritu de una Pen&iacute;nsula unida ante el desaf&iacute;o de liderar la investigaci&oacute;n mundial, si no tambi&eacute;n ahorrar mucho dinero en sueldos que ya est&aacute;n pagando nuestros vecinos. Una red de estas caracter&iacute;sticas tendr&iacute;a ventajas indudables, como la posibilidad de incluir el <em>bacalhau &agrave; bras </em>y en los men&uacute;s de sus cafeter&iacute;as, as&iacute; como caf&eacute; portugu&eacute;s y <em>pasteis de natas</em>.
    </p><p class="article-text">
        Esta parte del plan a&uacute;n no est&aacute; consensuada, ya que ciertos miembros del gabinete preferir&iacute;an no tener que compartir la gloria cient&iacute;fica con nuestro eterno rival. Los sectores m&aacute;s renovadores del Gobierno (si es que se pueden llamar as&iacute;) argumentan sin embargo que si se vencen adecuadamente estos escollos, Espa&ntilde;a y Portugal est&aacute;n en la mejor situaci&oacute;n para desplazar a Silicon Valley, al MIT y a universidades hasta ahora l&iacute;deres mundiales como Oxford, Cambridge o Harvard y convertirse en la primera potencia mundial en investigaci&oacute;n. Al fin y al cabo, aunque parece descabellado, llevar adelante este plan supondr&iacute;a menos del 5% de los Presupuestos Generales del Estado, y tendr&iacute;a un impacto muy significativo en la econom&iacute;a mediante la creaci&oacute;n de empleos indirectos y el aumento de consumo en caf&eacute;, cerveza, vino, queso y jamoncito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Rodríguez-Gironés, Fernando Valladares, Joaquín Hortal, Jordi Moya, Sara Magalhães, Luis Santamaría, Adrián Escudero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/espana-portugal-lideraran-trump-brexit_132_3738421.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Nov 2016 18:53:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España y Portugal liderarán  la ciencia mundial gracias a Trump y al Brexit]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Portugal,Ciencia,Donald Trump,Brexit]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acorralando científicamente la noción de consciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/acorralando-cientificamente-nocion-consciencia_132_3839038.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/308ad646-3fdd-43e3-9a89-68c93ac912b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acorralando científicamente la noción de consciencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estudio científico de la consciencia se ha legitimado en las últimas décadas</p><p class="subtitle">Estamos tan lejos de entender los mecanismos que generan la consciencia, que ni siquiera somos capaces de definirla</p></div><p class="article-text">
        La consciencia es una de las grandes inc&oacute;gnitas de la biolog&iacute;a moderna. Durante mucho tiempo, al menos en las culturas europeas, se supuso que <strong>la consciencia era un atributo distintivo de los seres humanos</strong>, carente de base material. Un don divino. Si bien este postulado se ha ido relajando con el tiempo, en muchos sectores de la poblaci&oacute;n queda la duda sobre la especificidad humana de la consciencia. Hasta tal punto que, el 7 de julio de 2012, un grupo de cient&iacute;ficos reunidos en Cambridge con motivo de la&nbsp;<a href="http://fcmconference.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francis Crick Memorial Conference</a> sobre &ldquo;Consciencia en animales humanos y no humanos&rdquo; proclam&oacute; la <a href="http://fcmconference.org/img/CambridgeDeclarationOnConsciousness.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n de Cambridge sobre la Consciencia</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esta declaraci&oacute;n mantiene que la consciencia no es un atributo espec&iacute;ficamente humano. O, m&aacute;s precisamente, que &ldquo;la evidencia indica que <strong>los humanos no son &uacute;nicos en poseer el sustrato neurol&oacute;gico que genera la consciencia</strong>.&rdquo; Entre los animales que poseen sustratos hom&oacute;logos, y que por tanto podr&iacute;an ser conscientes, est&aacute;n todos los mam&iacute;feros y las aves.
    </p><p class="article-text">
        Durante la presentaci&oacute;n de la Declaraci&oacute;n de Cambridge sobre la Consciencia su redactor, Philip Low, explic&oacute; que era evidente para todos los que estaban all&iacute; reunidos que <strong>los animales ten&iacute;an consciencia</strong>. La Declaraci&oacute;n de Cambridge, sin embargo, no afirma eso. Se limita a constatar que muchas especies de animales no humanos tienen <strong>el mismo sustrato neurol&oacute;gico</strong> que genera la consciencia en humanos. Pero &iquest;qu&eacute; es la consciencia? &iquest;Qu&eacute; mecanismo la genera?
    </p><p class="article-text">
        Podemos distinguir entre varios tipos de explicaciones del fen&oacute;meno de consciencia, que se pueden agrupar de manera grosera en las <strong>espirituales</strong> y las <strong>cient&iacute;ficas</strong>. Seg&uacute;n las explicaciones espirituales, la consciencia carece de base material. No est&aacute; asociada a los procesos cerebrales, sino al alma, y escapa al estudio cient&iacute;fico. Por su naturaleza, estas explicaciones quedan fuera del &aacute;mbito de este blog, por lo que nos limitamos a constatar su existencia.
    </p><p class="article-text">
        Una visi&oacute;n intermedia entre lo espiritual y lo cient&iacute;fico nace de la definici&oacute;n de consciencia como una forma avanzada de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Autopoiesis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autopoiesis</a>, es decir, de autoorganizaci&oacute;n. Seg&uacute;n los trabajos de los bi&oacute;logos chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela, los seres vivos pueden definirse como sistemas independientes que se autoperpet&uacute;an a trav&eacute;s de las interacciones y relaciones que tienen con su entorno. Seg&uacute;n esta perspectiva enraizada en la teor&iacute;a de sistemas, los seres vivos son progresivamente m&aacute;s organizados cuanto mayor es la cantidad y complejidad de dichas interacciones.
    </p><p class="article-text">
        En su obra&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/La_trama_de_la_vida" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Web of Life</em></a> el f&iacute;sico y divulgador Fritjof Capra asimila dicho incremento en autopoiesis a la adquisici&oacute;n de consciencia (y en cierta medida de alma) por seres vivos cada vez m&aacute;s complejos. El paralelismo entre grado de autoconsciencia y la diversidad de las interacciones podr&iacute;a tener una <a href="http://benthamopen.com/contents/pdf/TOECOLJ/TOECOLJ-3-1-1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explicaci&oacute;n evolutiva</a>, dado que la riqueza y complejidad de las interacciones aumentan el valor adaptativo de las capacidades cognitivas y la inteligencia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la hip&oacute;tesis m&aacute;s aceptada entre los cient&iacute;ficos est&aacute; en parte relacionada con esta visi&oacute;n proveniente de la teor&iacute;a de sistemas. Seg&uacute;n esta explicaci&oacute;n, la consciencia es un epifen&oacute;meno de los procesos neuronales que <strong>aparece cuando la complejidad del cerebro pasa un umbral</strong> a&uacute;n por definir. Pero entonces, si la consciencia es un epifen&oacute;meno del desorbitado n&uacute;mero de impulsos nerviosos que viajan entre las neuronas de nuestro cerebro, &iquest;adquirir&iacute;a consciencia un ordenador si tuviera un n&uacute;mero suficiente de procesadores?
    </p><p class="article-text">
        El f&iacute;sico Roger Penrose y el m&eacute;dico anestesista Stuart Hameroff proponen una teor&iacute;a radicalmente distinta de la consciencia, basada en una interpretaci&oacute;n de la mec&aacute;nica cu&aacute;ntica. La teor&iacute;a, que Penrose ha expuesto en varios libros (<em>La nueva mente del emperador</em>, <em>Las sombras de la mente</em>), queda resumida en un <a href="http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1571064513001188" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo reciente</a>, e incluso en la novela de Dan Simmons <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/The_Hollow_Man_(Simmons_novel)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Hombre Vac&iacute;o</a>, por lo que nos limitamos a exponer las ideas b&aacute;sicas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esta teor&iacute;a, <strong>la consciencia es una propiedad f&iacute;sica inherente a todo sistema</strong> (biol&oacute;gico o no), asociada a ciertos cambios en el estado cu&aacute;ntico. La consciencia humana resultar&iacute;a de aunar de forma coherente, mediante los circuitos neuronales y los microt&uacute;bulos que contribuyen a su estructura, miles de millones de momentos de proto-consciencia.
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a de Penrose y Hameroff es, probablemente, la m&aacute;s articulada, la que ofrece m&aacute;s detalles sobre un posible mecanismo generador de la consciencia y la &uacute;nica que relaciona directamente el fen&oacute;meno de consciencia con la<a href="http://nautil.us/blog/consciousness-is-made-of-atoms-too" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> estructura at&oacute;mica</a> de la materia, incluyendo, por supuesto, los seres vivos.
    </p><p class="article-text">
        Nos deja, sin embargo, con la inc&oacute;moda sensaci&oacute;n de que no es m&aacute;s que un pretexto para <strong>reconciliar el libre albedr&iacute;o</strong> con la tesis materialista seg&uacute;n la cual los humanos y otros animales no somos sino un pu&ntilde;ado de part&iacute;culas que responden ciegamente a las leyes de la f&iacute;sica y deja muchas preguntas sin contestar, pero hace al menos propuestas concretas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que nos importa hoy no es si &eacute;sta u otra teor&iacute;a es correcta o no. Lo que queremos destacar es que los avances cient&iacute;ficos, los nuevos conocimientos, van cambiando los l&iacute;mites entre lo que consideramos f&iacute;sica y metaf&iacute;sica, como sugieren las ideas de Fritjof Capra.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo del tiempo el conocimiento y la raz&oacute;n han ido ganando terreno al mito y las creencias, apropi&aacute;ndose la f&iacute;sica de parcelas cada vez m&aacute;s extensas. Hoy la consciencia queda en el l&iacute;mite entre la f&iacute;sica y la metaf&iacute;sica, su estudio cient&iacute;fico se ha legitimado &ndash; y esto es un gran paso. Pero estamos a&uacute;n lejos de encontrar una soluci&oacute;n al problema. Tanto, que ni siquiera tenemos una definici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo John Searle, en <a href="https://www.ted.com/talks/john_searle_our_shared_condition_consciousness?language=en#t-260373" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su charla TED</a>, reconoce (minuto 4:30) que no podemos definir la consciencia cient&iacute;ficamente, y que para trabajar debemos por el momento contentarnos con una definici&oacute;n de andar por casa, seg&uacute;n la cual &ldquo;la consciencia consiste de todos esos estados de sentimiento, sensaciones o percataci&oacute;n, comienza por la ma&ntilde;ana cuando despertamos de un sue&ntilde;o sin sue&ntilde;os y continua durante todo el d&iacute;a hasta que nos dormimos o morimos&hellip;&rdquo; [&ldquo;Consciousnes consists of all those states of feeling or sentience or awareness, it begins in the morning when you wake up from a dreamless sleep and it goes on all day till you fall sleep or die&hellip;&rdquo;] Pero lo m&aacute;s frecuente es ignorar completamente el problema de la definici&oacute;n, como hacen en sus art&iacute;culos Penrose y Hameroff, y <a href="http://users.ecs.soton.ac.uk/harnad/Papers/Harnad/harnad82.consciousness.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stevan Harnard</a>, o&nbsp;<a href="https://www.ted.com/talks/dan_dennett_on_our_consciousness#t-1286803" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dan Dennett</a> en otra charla TED. Y nos preguntamos si no tendr&iacute;a sentido definir la consciencia antes de invertir m&aacute;s tiempo, esfuerzo y recursos en estudiarla.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hist&oacute;ricamente la f&iacute;sica no haya dejado de ganarle terreno a la metaf&iacute;sica, no se puede concluir que un d&iacute;a la metaf&iacute;sica desaparecer&aacute;, que la raz&oacute;n y la ciencia nos permitir&aacute;n explicarlo todo. Hoy la consciencia queda en el l&iacute;mite entre la f&iacute;sica y la metaf&iacute;sica, el tiempo dir&aacute; en qu&eacute; parcela termina finalmente.
    </p><p class="article-text">
        P&aacute;gina del <a href="http://www.werens.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ilustrador</a>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Rodríguez-Gironés, Joaquín Hortal, Jordi Moya, Fernando Valladares, Luis Santamaría, Adrián Escudero, Sara Magalhães]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/acorralando-cientificamente-nocion-consciencia_132_3839038.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Sep 2016 17:44:24 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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