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    <title><![CDATA[elDiario.es - Juan Manuel Aragüés]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/juan_manuel_aragues/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Juan Manuel Aragüés]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[España en tiempos de cólera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/espana-tiempos-colera_132_2261575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79b3c6cf-aef4-48e6-b7a1-9ba89794dcfe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La autora canadiense Naomi Klein"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resulta evidente que desde los poderes fácticos se va a seguir trabajando intensamente para erosionar al Gobierno de coalición</p></div><p class="article-text">
        La pandemia que est&aacute; azotando al planeta lo ha hecho con especial virulencia en Espa&ntilde;a, donde las cifras de infectados y fallecidos han crecido de modo alarmante durante las &uacute;ltimas semanas. Esta crisis sanitaria ha venido a coincidir con una situaci&oacute;n pol&iacute;tica in&eacute;dita en la actual democracia espa&ntilde;ola, pues en los cuarenta a&ntilde;os de su existencia nunca se hab&iacute;a producido un Gobierno de coalici&oacute;n. Hay que remontarse a febrero de 1936 para encontrar el m&aacute;s cercano Gobierno de coalici&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, el de un Frente Popular que tuvo que plantar cara, solo cinco meses despu&eacute;s, a un golpe de Estado fascista que desemboc&oacute; en la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        En un art&iacute;culo sobre la situaci&oacute;n de Espa&ntilde;a en tiempos del coronavirus pudiera parece que la referencia a la Guerra Civil no pasara de ser una an&eacute;cdota. Y sin embargo, no lo es. Hay que recordar que Espa&ntilde;a viene viviendo desde hace unos a&ntilde;os una profunda crisis territorial como consecuencia de las ansias independentistas del nacionalismo catal&aacute;n, contestadas con enorme virulencia por el nacionalismo espa&ntilde;olista de la derecha. Dos derechas, las nacionalistas catalana y espa&ntilde;ola, que comparten un mismo proyecto social neoliberal, pero enfrentadas a muerte en la cuesti&oacute;n territorial. Esa crisis que ha venido viviendo Espa&ntilde;a durante estos &uacute;ltimos a&ntilde;os ha sacado a la luz un nacionalismo espa&ntilde;ol ultramontano, reaccionario y furibundo que ha perdido todos sus complejos, tambi&eacute;n todas sus cautelas, y ha articulado un discurso enormemente agresivo que ha emponzo&ntilde;ado la convivencia en el pa&iacute;s. Hubiera parecido l&oacute;gico que, ante la grav&iacute;sima situaci&oacute;n generada, todo el espectro pol&iacute;tico hubiera decidido aparcar diferencias para afrontar de manera unitaria la pandemia. Pero, si la epidemia ha provocado, ciertamente, que el conflicto territorial haya desaparecido de la agenda pol&iacute;tica, sin embargo la visceralidad de las derechas ha permanecido intacta, de tal modo que, lejos de apoyar al Gobierno en esta excepcional situaci&oacute;n, han mantenido un tono crispado, hiperb&oacute;lico, desmesurado, con la intenci&oacute;n de socavar al Gobierno de coalici&oacute;n, al que algunos llaman &ldquo;comunista&rdquo;, &ldquo;bolivariano&rdquo;, incluso &ldquo;sovi&eacute;tico&rdquo;. Creo no exagerar si digo que muchos ciudadanos espa&ntilde;oles hemos entendido ahora, m&aacute;s de ochenta a&ntilde;os despu&eacute;s, por qu&eacute; en nuestro pa&iacute;s se produjo una Guerra Civil, al descubrir el verdadero rostro de una derecha que, realmente, produce miedo y que desprecia profundamente a su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Este es el contexto pol&iacute;tico en el que el pa&iacute;s ha debido hacer frente a la pandemia. Y ello con un Gobierno reci&eacute;n constituido, con dos formaciones que se vigilan de reojo, sin experiencia de colaboraci&oacute;n y con un cierto historial de enfrentamientos. No parec&iacute;a ser, desde luego, la mejor situaci&oacute;n. Sin embargo, el Gobierno no solo ha afrontado con decisi&oacute;n la situaci&oacute;n sanitaria, sino que no ha olvidado la dimensi&oacute;n social de su pacto de gobierno. No cabe duda de que la crisis sanitaria lleva aparejada una profunda crisis social y econ&oacute;mica, con el cese de actividad de numerosos sectores productivos y de servicios, lo que, evidentemente, perjudica a la econom&iacute;a nacional y deja en una situaci&oacute;n tremendamente complicada a buena parte de la poblaci&oacute;n, cuyos trabajos no pueden ser desempe&ntilde;ados. La precarizaci&oacute;n social y la destrucci&oacute;n de empleo se han acentuado hasta l&iacute;mites impensables hace unos meses. Ante esta situaci&oacute;n, el Gobierno ha implementado una serie de medidas de profundo calado social para proteger a los sectores m&aacute;s desprotegidos en estos momentos. Medidas para garantizar la supervivencia de amplios sectores sociales expuestos ante la crisis. 
    </p><p class="article-text">
        Resulta evidente que desde los poderes f&aacute;cticos se va a seguir trabajando intensamente para erosionar al Gobierno de coalici&oacute;n, para evitar que se consolide la alianza entre PSOE y UP, alianza que, por primera vez en mucho tiempo, ha permitido que se implementen amplias medidas dirigidas a la mayor&iacute;a social. Muchos nos preguntamos, con inquietud, qu&eacute; tipo de pol&iacute;ticas se estar&iacute;an desarrollando en nuestro pa&iacute;s si no se hubiera llegado a producir el actual gobierno de coalici&oacute;n y la derecha, o un PSOE sin el suficiente contrapeso a su izquierda que frenara sus tradicionales querencias neoliberales, gestionara los destinos del pa&iacute;s en medio de esta terrible crisis sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Con las cautelas necesarias, dado que estamos todav&iacute;a atravesando una situaci&oacute;n excepcional, tanto en lo social, como en lo sanitario, como en lo econ&oacute;mico, hay indicios que apuntan a que muchas cosas pudieran y debieran cambiar tras este momento de crisis. Momento en el que la palabra crisis, por otro lado, adquiere toda su dimensi&oacute;n etimol&oacute;gica. La misma nos coloca ante ciertos hechos sobre los que resulta imprescindible reflexionar para realizar una apuesta de futuro.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la crisis ha hecho muy evidente el car&aacute;cter imprescindible de ciertos sectores para el buen funcionamiento de un pa&iacute;s, de una sociedad. En primer lugar, sin ninguna duda, la sanidad, cuyo car&aacute;cter p&uacute;blico y universal se ha mostrado como fundamental para abordar con garant&iacute;as la pandemia. A pesar de que, con la excusa de la crisis, la derecha neoliberal intent&oacute; debilitar la sanidad p&uacute;blica para favorecer al sistema privado, el sistema p&uacute;blico de salud ha demostrado una enorme eficacia y alt&iacute;simas dosis de compromiso social. Paralelamente a ello, algunos sectores de la sanidad privada intentaban que sus trabajadores tomaran vacaciones en este momento, para ahorrase costes laborales desentendi&eacute;ndose de la situaci&oacute;n de emergencia nacional. Ello ha redundado, en el imaginario social, en una conciencia de la posesi&oacute;n, en la sanidad p&uacute;blica, de un bien imprescindible, de unos profesionales cualificados, de unas infraestructuras robustas que, afortunadamente, estaban ah&iacute; para cuidarnos a todos y todas. Pero no solo la sanidad, sino que los suministros el&eacute;ctricos y de agua, la alimentaci&oacute;n, la vivienda, el transporte, han puesto sobre la mesa la importancia de un cierto nivel de control por parte del Estado que garantice la efectividad de derechos reconocidos en nuestra Constituci&oacute;n. Probablemente, el discurso de lo p&uacute;blico salga reforzado de esta crisis y ello pudiera ser un punto de apoyo para plantear debates mucho m&aacute;s amplios que permitieran poner en primer plano el problema de lo com&uacute;n como garant&iacute;a social.
    </p><p class="article-text">
        Si el discurso privatizador sale tocado de esta crisis, tambi&eacute;n pudiera salir del mismo modo el discurso xen&oacute;fobo, en especial aquel que recurre al mantra de que los extranjeros vienen a robarnos el trabajo. La situaci&oacute;n en el campo, la recolecci&oacute;n de las cosechas, indispensable para garantizar el aprovisionamiento de tiendas y supermercados, se va a presentar como un serio problema. Ante la imposibilidad de utilizar mano de obra extranjera, se abre una profunda incertidumbre. Desde diferentes sectores se llama a que esa mano de obra sea sustituida por la mano de obra nacional que ha quedado en paro como consecuencia del cierre de actividad declarado. Sin embargo, no parece que esa mano de obra nacional vaya a estar dispuesta a trabajar en las condiciones salariales, y laborales en general, en que lo hac&iacute;a la mano de obra extranjera, lo que ha llevado al Gobierno a permitir a los parados trabajar en el campo sin dejar de percibir el subsidio de desempleo, en un reconocimiento impl&iacute;cito de la miseria salarial asociada al trabajo agr&iacute;cola. Todo esto puede provocar dos efectos: la visibilizaci&oacute;n de la enorme aportaci&oacute;n que realiza esa mano de obra extranjera, tan denigrada por la derecha y la extrema derecha, a la econom&iacute;a nacional y un debate sobre las condiciones laborales en el campo espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        La crisis ha puesto de manifiesto, por otro lado, la debilidad del tejido productivo nacional, enormemente dependiente del exterior. Espa&ntilde;a se ha mostrado deficitaria en la producci&oacute;n de buena parte del material sanitario imprescindible para abordar la crisis, al tiempo que el mercado ha manifestado sus efectos perversos, expresados en el alza de precios y la incapacidad de satisfacer la demanda. A marchas forzadas ha habido que reorientar la actividad productiva de ciertas empresas para que pudieran abastecer de mascarillas o respiradores al sistema sanitario. Evidentemente, se abre un debate sobre el abastecimiento en una sociedad globalizada.
    </p><p class="article-text">
        La crisis, finalmente, y para enlazar con lo que dec&iacute;a al principio, nos da una enorme lecci&oacute;n sobre los territorios, poniendo en cuesti&oacute;n, precisamente, la euforia nacional de los patriotas de todo signo que hemos vivido en este pa&iacute;s: los virus no conocen fronteras y las respuestas deben desbordar, sin ninguna duda, el &aacute;mbito nacional. En tiempos de globalizaci&oacute;n, las fronteras se hacen tremendamente permeables e intentar encapsular una crisis, ya sea financiera o sanitaria, en el marco de un pa&iacute;s o regi&oacute;n, es una pretensi&oacute;n quim&eacute;rica. El espect&aacute;culo de desorganizaci&oacute;n que ha proporcionado la UE es una expresi&oacute;n m&aacute;s del car&aacute;cter desgraciadamente fallido de su proyecto, lo que debiera llevarnos no a un imposible repliegue nacional, sino a la construcci&oacute;n de un verdadero proyecto colectivo que debe tener vocaci&oacute;n cosmopolita. No se trata de cuestionar la globalizaci&oacute;n, ya incuestionable, sino de gestionarla desde una &oacute;ptica alejada del neoliberalismo, desde la &oacute;ptica del com&uacute;n, de los intereses de una humanidad que, ahora m&aacute;s que nunca, es una.
    </p><p class="article-text">
        En resumidas cuentas, si, como dec&iacute;a Naomi Klein, el shock es siempre un instrumento para provocar modificaciones en el orden social, quiz&aacute; el shock que estamos viviendo, por una vez no promovido desde las instancias del poder y, por tanto, no controlado por &eacute;l, pudiera ser utilizado para repensar profundamente nuestro dise&ntilde;o social, para poner en cuesti&oacute;n esas din&aacute;micas neoliberales que han proporcionado al capitalismo una pulsi&oacute;n suicida. Quiz&aacute; esta crisis pudiera ser un aldabonazo que permitiera abordar los grandes problemas, ecol&oacute;gicos, econ&oacute;micos, sociales, que ponen en peligro el futuro de nuestro planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Manuel Aragüés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/espana-tiempos-colera_132_2261575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2020 20:16:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España en tiempos de cólera]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PSOE nos deja sin ética]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/psoe-deja-eetica_132_1708199.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"La ética (con mayúsculas y con minúsculas) pondría de relieve la doble moral de nuestro gobierno, que condena la presunta violencia en Venezuela, pero no en Colombia, donde cada día muere asesinado algún activista social"</p></div><p class="article-text">
        Quiz&aacute; sea una cuesti&oacute;n de ingenuidad, pero en ocasiones, ciertos incumplimientos nos siguen pillando por sorpresa.  No por la naturaleza del incumplidor, cuyo curr&iacute;culo en esa asignatura raya, desde tiempos de la OTAN, el sobresaliente cum laude con menci&oacute;n europea, sino por tratarse de un tema para el que solo se necesitaba voluntad pol&iacute;tica, una cierta lucidez y, por ah&iacute; vendr&aacute; la cuesti&oacute;n, un &aacute;nimo m&iacute;nimamente progresista.  Porque recuperar la &Eacute;tica como asignatura para cuarto de la ESO, m&aacute;s que algo aceptable debiera ser una prioridad en una sociedad sumergida hasta las cejas en la corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que pienso que es preciso reformar en profundidad el sistema educativo, pero, precisamente, exactamente en la direcci&oacute;n contraria en la que van las actuales tendencias.  Empe&ntilde;o superior de todo sistema educativo democr&aacute;tico debiera ser el de construir ciudadan&iacute;a con capacidad cr&iacute;tica y aut&oacute;noma.  Si de algo est&aacute;n hu&eacute;rfanas nuestras sociedades occidentales es de valores, de conciencia ciudadana. Su ausencia abre la puerta a derivas muy peligrosas, como las que estamos viviendo ya en el Viejo Continente.  No abogo, desde luego, por inculcar una tabla de valores, en absoluto, pero s&iacute; por dar herramientas a la gente joven para poder leer el mundo con un m&iacute;nimo de autonom&iacute;a y de esp&iacute;ritu cr&iacute;tico.  Cuando los medios de comunicaci&oacute;n se han convertido en el m&aacute;s efectivo poder e instrumento de construcci&oacute;n de sujetos pol&iacute;ticamente correctos, la ense&ntilde;anza debiera ser un contrapunto para sacudir las conciencias adormiladas por el nuevo opio del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Esa es una labor que compete, sin ninguna duda, al &aacute;mbito de la filosof&iacute;a.  Me atrever&iacute;a a decir m&aacute;s: de una cierta filosof&iacute;a.  Porque hay una filosof&iacute;a empe&ntilde;ada en mantener esa mirada sumisa, que se esfuerza, al modo de una teolog&iacute;a con barniz laico, en contarnos cuentecillos estramb&oacute;ticos de mundos de las ideas y esp&iacute;ritus de no se sabe muy bien qu&eacute;.  Una filosof&iacute;a pre&ntilde;ada de metaf&iacute;sica &ndash;en el peor y m&aacute;s literal sentido del t&eacute;rmino- que ha sido siempre &uacute;til a los intereses del poder.  Pero hay otra que quiere mirar a los ojos a la realidad para desentra&ntilde;ar sus mecanismos de poder y dominio, que apuesta por una actitud cr&iacute;tica y que desconf&iacute;a de dogmas y verdades absolutas, las diga Plat&oacute;n o el Informativo de la 1.
    </p><p class="article-text">
        Pero claro, &iquest;a qu&eacute; poder puede interesar una filosof&iacute;a tal que erosione sus cimientos, que ponga de manifiesto las mentiras sobre las que se sustenta?  &iquest;Qu&eacute; poder est&aacute; interesado en asignaturas que desenmascaren a los medios de comunicaci&oacute;n como productores de escandalosas falsedades, nuevas encarnaciones de las evang&eacute;licas ruedas de molino?  La Filosof&iacute;a, como asignatura cr&iacute;tica, siempre ser&aacute; una concesi&oacute;n del poder, a rega&ntilde;adientes.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, hay que entender la coherencia del PSOE.  La &eacute;tica (con may&uacute;scula, como asignatura, o con min&uacute;scula, como pr&aacute;ctica) no le interesa en absoluto, es m&aacute;s, es un verdadero impedimento para su acci&oacute;n pol&iacute;tica.  Lo estamos comprobando estos d&iacute;as con la cuesti&oacute;n de Venezuela, donde la falta de principios y el cinismo de nuestro gobierno est&aacute;n alcanzando l&iacute;mites insospechados.  La &eacute;tica (con may&uacute;sculas y con min&uacute;sculas) pondr&iacute;a de relieve la doble moral de nuestro gobierno, que condena la presunta violencia en Venezuela, pero no en Colombia, donde cada d&iacute;a muere asesinado alg&uacute;n activista social (aunque nuestros medios no lo cuenten), que critica el trato a los periodistas, obviando los asesinatos cotidianos que se ven&iacute;an produciendo en M&eacute;xico y que el nuevo gobierno mexicano est&aacute; intentando erradicar, que habla de democracia, la misma que se le olvida en Arabia Saud&iacute;, China y tantos otros pa&iacute;ses. 
    </p><p class="article-text">
        La &eacute;tica, (con may&uacute;sculas y con min&uacute;sculas) hablar&iacute;a de di&aacute;logo, como reclama el Papa, la ONU, la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, a pesar del constante boicoteo del mismo por parte de la oposici&oacute;n (aunque esto tampoco lo cuenten los medios, y haya que buscar en las entra&ntilde;as de Youtube la indignaci&oacute;n de Zapatero contra los que promueven el choque civil).  La &eacute;tica le ense&ntilde;ar&iacute;a que los c&iacute;nicos fueron unos fil&oacute;sofos de enorme inter&eacute;s que poco tienen que ver con la deformaci&oacute;n que la palabra c&iacute;nico (como tambi&eacute;n la palabra sofista), a golpe de menosprecio del pensamiento dominante, adquiere en la actualidad y que sirve para describir la actitud de quienes bloquean econ&oacute;micamente un pa&iacute;s y luego tienen el enorme cuajo de intentar entrar por la fuerza ayuda humanitaria, una ayuda que la propia Cruz Roja rechaza gestionar.
    </p><p class="article-text">
        En fin, que la &eacute;tica (con may&uacute;scula y con min&uacute;scula) funciona un poco como el retrato de Dorian Grey y coloca a nuestros dirigentes pol&iacute;ticos ante la imagen de aquello en que se han convertido.  La soluci&oacute;n para ellos es f&aacute;cil: rasgar el cuadro, acabar con la &Eacute;tica.  La soluci&oacute;n social es exactamente la contraria: acabar con ellos, implantar la &eacute;tica, al menos, unas gotas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Manuel Aragüés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/psoe-deja-eetica_132_1708199.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Feb 2019 22:08:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El PSOE nos deja sin ética]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fútbol y política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/futbol-politica_132_1967733.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"La junta directiva del Real Zaragoza ha decidido utilizar el club para hacer política, cosa que no es de extrañar si vemos algunos de los nombres que componen esa junta y que están vinculados a los grandes intereses económicos de la ciudad, en pugna constante con el Ayuntamiento para mantener sus privilegios"</p></div><p class="article-text">
        Creo que hemos sido muchos los que hemos sentido estupor al observar las actitudes de la directiva del Real Zaragoza con respecto al Ayuntamiento la pasada semana. No asistir a la tradicional recepci&oacute;n al club y publicar una nota de prensa cr&iacute;tica con el equipo de gobierno del Ayuntamiento supuso una evidente politizaci&oacute;n de un acto que debiera haberse mantenido dentro de la cortes&iacute;a necesaria entre dos instituciones representativas, de modo muy diferente, de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que en estos a&ntilde;os ha habido desencuentros entre el club y el Ayuntamiento, el m&aacute;s sonoro el que tuvo que ver con una subvenci&oacute;n de 800.000 euros finalmente aprobada.&nbsp; El club, como es l&oacute;gico, pretendi&oacute; conseguir dinero para financiar sus actividades; el equipo de Gobierno del Ayuntamiento defendi&oacute;, tambi&eacute;n con l&oacute;gica, que el dinero p&uacute;blico no puede ser utilizado, y menos de forma tan abundante, para subvenir las necesidades de una empresa privada.&nbsp; Finalmente, la subvenci&oacute;n se aprob&oacute; pero, como debe ocurrir siempre con el dinero p&uacute;blico, sujeta a unos objetivos precisos, cosa que no gust&oacute; al club, que quer&iacute;a disponer del dinero a su antojo, en un planteamiento que no es acorde con la utilizaci&oacute;n del dinero p&uacute;blico
    </p><p class="article-text">
        No es menos cierto que el Ayuntamiento ha seguido apoyando, de manera indirecta, al club, dado que este sigue sin abonar cantidad alguna por la utilizaci&oacute;n de una infraestructura p&uacute;blica, La Romareda, que, adem&aacute;s, sigue siendo mantenida y cuidada por el Ayuntamiento con el dinero de todos los zaragozanos y zaragozanas, les guste o no el f&uacute;tbol.&nbsp; Como bien sabemos los usuarios de instalaciones deportivas municipales, el disfrute de las mismas solo se puede hacer mediante el pago de un alquiler.&nbsp; Quien quiera jugar a tenis o usar la piscina p&uacute;blica, debe pagar por ello.&nbsp; Cosa que el Real Zaragoza no hace con la instalaci&oacute;n m&aacute;s grande y m&aacute;s cara de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Dif&iacute;cilmente el club puede hablar de maltrato por parte del Ayuntamiento, pues, por el contrario, sigue gozando de privilegios ajenos al resto de ciudadanos y ha conseguido una ayuda que supera todo el dinero que el Gobierno de Arag&oacute;n dedica a becas universitarias.&nbsp; Por ello, es bastante f&aacute;cil deducir que lo que hay tras la actitud de la directiva es una posici&oacute;n pol&iacute;tica en la que se est&aacute; utilizando el club para arremeter contra el gobierno de la ciudad.&nbsp; La junta directiva del club ha decidido utilizar el club para hacer pol&iacute;tica, cosa que no es de extra&ntilde;ar si vemos algunos de los nombres que componen esa junta y que est&aacute;n vinculados a los grandes intereses econ&oacute;micos de la ciudad, en pugna constante con el Ayuntamiento para mantener sus privilegios.
    </p><p class="article-text">
        El Real Zaragoza, por v&iacute;a de su junta directiva, ha venido a sumarse a la labor de acoso y derribo que muchos de los poderes f&aacute;cticos de la ciudad est&aacute;n desarrollando contra el gobierno municipal.&nbsp; Hay gente muy poderosa en esta ciudad que desea que nada cambie y que se esfuerza denodadamente porque sus privilegios se mantengan y sus negocios no se vean perjudicados.&nbsp; Y as&iacute; cuando, a veces con cierta torpeza, a veces metiendo la pata, sin duda, el gobierno municipal intenta racionalizar la administraci&oacute;n, usar el dinero para los intereses de la ciudad en su conjunto y no para los caprichos de sus poderes f&aacute;cticos, estos exhiben toda su artiller&iacute;a pol&iacute;tica, social y medi&aacute;tica para conseguir sus objetivos.&nbsp; Y a sus muchas piezas, han decidido unir el Real Zaragoza.
    </p><p class="article-text">
        Es una verdadera l&aacute;stima que un club que, como dice la nota de prensa en la que se anuncia la no asistencia a la recepci&oacute;n, es embajador de la ciudad y pretende expresar los valores de la misma, sea utilizado para fines pol&iacute;ticos por una&nbsp; junta directiva que no ha sabido estar a la atura de las circunstancias y que se ha prestado a maniobras que, por otro lado, en nada benefician ni al club ni a la ciudad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Manuel Aragüés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/futbol-politica_132_1967733.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Aug 2018 23:27:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Fútbol y política]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ochocientos mil euros, baby]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/ochocientos-mil-euros-baby_132_2940444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Soy seguidor del Real Zaragoza, pero ello no impide que me parezca completamente inadecuado dedicar dinero público a una empresa privada en estas condiciones"</p></div><p class="article-text">
        Es algo sabido que las grandes pel&iacute;culas suelen tener su segunda parte, lo que ahora, de manera cursi, llaman secuela. La oposici&oacute;n del Ayuntamiento de Zaragoza, que en 2015 rod&oacute; el &eacute;xito empresarial <em>One million euros, baby</em>, para evitar que las grandes empresas tributaran de manera m&aacute;s ajustada a sus ingresos, culmina estos d&iacute;as el rodaje de la segunda parte, <em>Ochocientos mil euros, baby</em>, por la que se pretende destinar esa cantidad de dinero a una empresa privada sin ning&uacute;n tipo de concurso, condici&oacute;n u objetivo claros. 
    </p><p class="article-text">
        Una saga con marcado acento neoliberal cuyo &uacute;nico prop&oacute;sito es hacerle el caldo gordo a los poderosos. Algo a lo que nos tiene muy acostumbrados el PP, atento siempre a pagar con el dinero de todos por autopistas sin coches, dep&oacute;sitos de gas que nada depositan o aeropuertos sin aviones, pero que no debiera estar en la pr&aacute;ctica pol&iacute;tica de una organizaci&oacute;n que se llama de izquierdas, como es el PSOE. 
    </p><p class="article-text">
        Conste que desde ni&ntilde;o soy seguidor del Real Zaragoza, que fui socio cuando mi padre lo era, que iba a La Romareda todos los domingos de partido, y que a veces me cog&iacute;a verdaderos chotos cuando el equipo perd&iacute;a.  Pero ello no impide que me parezca completamente inadecuado dedicar dinero p&uacute;blico a una empresa privada en estas condiciones.  Sobre todo cuando los sueldos de los trabajadores de esa empresa resultan escandalosos en comparaci&oacute;n con el que perciben la mayor&iacute;a de los trabajadores y trabajadoras de este pa&iacute;s. Claro que no es una cuesti&oacute;n particular del Zaragoza, sino de un mundo del f&uacute;tbol disparatado, enloquecido y, en muchas ocasiones, m&aacute;s all&aacute; de la legalidad.  Pero, en todo caso, destinar dinero p&uacute;blico a una entidad de estas caracter&iacute;sticas no parece razonable.
    </p><p class="article-text">
        Ochocientos mil euros es mucho dinero, y m&aacute;s en una situaci&oacute;n de crisis.  Para que se hagan una idea, es el doble de lo que Arag&oacute;n dedica a un tema tan preocupante como el de violencia machista, el doble de lo que se dedica a Memoria Hist&oacute;rica, 200.000 euros m&aacute;s de lo que se dedica a becas universitarias, o a tecnolog&iacute;a sanitaria, o al Hospital San Jorge de Huesca.  &iquest;Debe ser una prioridad del Ayuntamiento de Zaragoza una ayuda directa a un club de &eacute;lite cuando existen tantas y tan notables insuficiencias en la ciudad? &iquest;Con qu&eacute; finalidad cuando, al parecer, nos hallamos ante otra temporada perdida de un club desastrosamente gestionado? En ese sentido, parece mucho m&aacute;s adecuada la propuesta del Ayuntamiento, en la que se vincula la ayuda a la promoci&oacute;n del deporte de base, entre otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, lo que se dirime son dos concepciones del deporte.  Una que lo entiende como negocio y espect&aacute;culo y que est&aacute; dando unos resultados deplorables en Zaragoza, no solo en el f&uacute;tbol, tambi&eacute;n en el balonmano y el baloncesto. Ese modelo de negocio-espect&aacute;culo est&aacute; en estrecha relaci&oacute;n con los poderes pol&iacute;ticos y medi&aacute;ticos, como el caso de Agapito Iglesias puso bien de manifiesto.  Hace unos d&iacute;as circulaba por Internet una foto del palco del Real Madrid, ocupado por 43 personalidades entre ministros, expresidentes del gobierno, grandes empresarios; una foto que es una perfecta met&aacute;fora de lo que en realidad es el f&uacute;tbol en la actualidad.  Otra concepci&oacute;n del deporte, sin desde&ntilde;ar la vertiente del mismo como espect&aacute;culo, lo entiende como instrumento en la formaci&oacute;n global de las personas, en su salud y educaci&oacute;n, y por ello se muestra atenta a promocionar el deporte de base.  Ese modelo, como lo muestran todav&iacute;a incluso algunos equipos de la liga espa&ntilde;ola, no est&aacute; re&ntilde;ido con los &eacute;xitos y la calidad.
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, late esa idea de que las instituciones tienen que servir al inter&eacute;s y los beneficios privados.  Aunque sea en detrimento del inter&eacute;s general.  Cambiar esa pol&iacute;tica, dedicar el dinero de todos al inter&eacute;s social es uno de los objetivos que toda instituci&oacute;n representativa de la ciudadan&iacute;a debiera tener grabado.  Es lo que el actual Gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza est&aacute; intentando llevar a cabo, contra el viento y marea de una oposici&oacute;n que se empe&ntilde;a en mantener una escandalosa pol&iacute;tica de privilegios hacia sus empresas amigas y de unos medios de comunicaci&oacute;n decididos a defender el statu quo.  Expresi&oacute;n de esa perniciosa alianza entre negocios, medios y pol&iacute;tica que tanto da&ntilde;o est&aacute; haciendo al pa&iacute;s y a su ciudadan&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Manuel Aragüés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/ochocientos-mil-euros-baby_132_2940444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jan 2018 00:09:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ochocientos mil euros, baby]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inversión de la ideología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/inversion-ideologia_132_3456379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hasta hace pocos a&ntilde;os, la estrategia de la derecha espa&ntilde;ola hab&iacute;a sido la de borrarse como derecha, presentarse como un centro pol&iacute;tico carente de otra ideolog&iacute;a que la del &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo;.  Como dice Barthes, la burgues&iacute;a es la clase que siempre ha buscado borrar las huellas de su presencia, por lo que se ha escondido bajo conceptos como los de Naci&oacute;n, Pueblo o Patria.  De manera sorprendente, y coincidiendo con la crisis, la derecha se ha quitado las m&aacute;scara ideol&oacute;gica y se siente con las suficientes fuerzas como para mostrar ese rostro que la vincula de manera directa con la dictadura.  Sin pudor. Tanto desde instancias partidarias, como judiciales o sociales, la derecha muestra, a veces con orgullo, el cord&oacute;n umbilical que le une a la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el movimiento m&aacute;s sorprendente es el que se ha producido en el otro &aacute;mbito del espectro pol&iacute;tico.  La izquierda, que comenz&oacute; orgullosa exhibiendo su posici&oacute;n ideol&oacute;gica, aunque hablando un lenguaje de reconciliaci&oacute;n nacional, ha ido difuminando sus perfiles hasta hacer de la ausencia de ideolog&iacute;a una estrategia extremadamente extendida.  Tambi&eacute;n es cierto que desde el r&eacute;gimen posfranquista se apost&oacute; fuerte por la domesticaci&oacute;n de las fuerzas de la izquierda que ten&iacute;an un mayor peso social.  En este sentido, el caso paralelo de CC.OO. e Izquierda Unida resulta paradigm&aacute;tico pues ese intento de domesticaci&oacute;n fue coincidente en el tiempo y con resultados contrapuestos.  En la IU de Anguita supimos mantener, contra viento y marea, un tibio perfil socialdem&oacute;crata, a pesar de la campa&ntilde;a global de criminalizaci&oacute;n.  CC.OO. fue otro cantar, cuyos efectos todav&iacute;a se muestran en el sindicato.
    </p><p class="article-text">
        CC. OO. hab&iacute;a supuesto lo fundamental de la lucha interna contra el franquismo en el &aacute;mbito laboral, bajo la direcci&oacute;n de un Marcelino Camacho ejemplo de dignidad, tenacidad, compromiso y, tambi&eacute;n, claridad ideol&oacute;gica. Y en eso lleg&oacute; Antonio Guti&eacute;rrez, quien sustituy&oacute; a Camacho y se aplic&oacute; a la tarea de desideologizar el sindicato.  Se trataba de que Comisiones dejara de tener un v&iacute;nculo ideol&oacute;gico con IU, a pesar de que UGT lo ten&iacute;a, y lo sigue teniendo sin problema, con el PSOE.  En una significativa an&eacute;cdota, Guti&eacute;rrez, futuro diputado del PSOE, lleg&oacute; al esperpento de sustituir la Internacional por la Lambada en la clausura de un congreso del sindicato.
    </p><p class="article-text">
        Y la ideolog&iacute;a es, claro est&aacute;, fundamental, para aquilatar posiciones pol&iacute;ticas, sociales, sindicales. Sin ella, las frases pueden tornarse huecas o adquirir un sesgo contrario al que se pretende.  Esto se ha visto, por desgracia, estos d&iacute;as con el tema de las empresas concertadas de educaci&oacute;n. De manera absolutamente sorprendente, una parte de CC.OO. se ha opuesto a la propuesta de toda la izquierda del Parlamento aragon&eacute;s de no renovar un pu&ntilde;ado de conciertos.  Y lo ha hecho desde un argumento de una gran simpleza, precisamente por su falta de consistencia ideol&oacute;gica: la p&eacute;rdida de puestos de trabajo.  Un sindicato, se ha llegado a decir, debe defender los puestos de trabajo.  Pues no, esa expresi&oacute;n en abstracto puede ser una verdadera burrada, como es el caso.  Desde esa perspectiva, imagino que CC.OO. defender&aacute; en el futuro el mantenimiento de las Centrales Nucleares, de las f&aacute;bricas de minas antipersonas, de la asignatura de religi&oacute;n en los coles, de f&aacute;bricas contaminantes.  El empleo se defiende desde una postura ideol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Es preciso, s&iacute;, defender el empleo y evitar que el profesorado de la concertada, tan maltratado por su patrones, sea el pagano del proceso.  No se trata de abrir una guerra entre trabajadores de la p&uacute;blica y la concertada, pero tampoco de manifestarse del brazo de la insolidaria patronal concertada.  La reducci&oacute;n de conciertos no solo no reduce empleo, sino que lo genera, por cuanto las horas de tiza en la p&uacute;blica son menos que en la concertada y porque en ese pa&iacute;s de la libertad que son los colegios religiosos no se ofertan asignaturas de valores, con lo que el profesorado especialista de Filosof&iacute;a es sustituido por adoctrinadores religiosos.  La cuesti&oacute;n es estudiar de qu&eacute; manera se facilita la incorporaci&oacute;n de trabajadores de la concertada a la red p&uacute;blica, pero con el objetivo de priorizar la red p&uacute;blica.  Esa, no otra, debe ser la posici&oacute;n de un sindicato progresista.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dicho, la recuperaci&oacute;n de posiciones ideol&oacute;gicas claras resulta imprescindible en el  &aacute;mbito sindical, como &uacute;nica manera de salir con dignidad de esta crisis.  Todo lo dem&aacute;s es hacerle el juego a los de siempre.  Para eso, compa&ntilde;eros, ya tenemos a ANPE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Manuel Aragüés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/inversion-ideologia_132_3456379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Apr 2017 20:37:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La inversión de la ideología]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Encomio y Ditirambo de la Audiencia Nacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/encomio-ditirambo-audiencia-nacional_132_3490293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <strong> </strong>L&eacute;ase lo que sigue en voz alta y con solemne voz.  Mucho se viene escribiendo estos d&iacute;as a prop&oacute;sito de la sentencia que la Audiencia Nacional ha emitido en la caso de la tuitera Cassandra, en la que se le condena a un a&ntilde;o de c&aacute;rcel y siete de inhabilitaci&oacute;n por sus tweets jocosos sobre el atentado contra su excelencia el Almirante don Luis Carrero Blanco, presidente que fue del Gobierno de nuestra patria.  Muchos de esos comentarios manifiestan, en ocasiones de manera vehemente, su desacuerdo con dicha sentencia, al entenderla no ajustada a derecho, valoraci&oacute;n que me resulta en extremo inadecuada.
    </p><p class="article-text">
        He llegado a leer que quiz&aacute;, acaso, pudiera entenderse que la Audiencia Nacional (en lo que sigue AN), habr&iacute;a podido incurrir en un delito de humillaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas del terrorismo franquista, al haber defendido la figura de un destacado dirigente de la dictadura.  Este tipo de comentarios resulta de una enorme torpeza, en la medida en que, ateni&eacute;ndonos a la actual legislaci&oacute;n, la dictadura no produjo en modo alguno ning&uacute;n tipo de v&iacute;ctima susceptible de ser atendida legalmente.  Pudiera concederse a quienes esto argumentan que el Alzamiento Nacional, y el posterior Gobierno del general Franco, debieron emplearse con una cierto celo para poner fin a los desmanes y des&oacute;rdenes que la malhadada II Rep&uacute;blica provoc&oacute; en Espa&ntilde;a, y que desembocaron en los tristes  episodios de nuestra Cruzada de Liberaci&oacute;n.  Pero m&aacute;s all&aacute; de ese impulso de orden y paz, el Gobierno de Franco se atuvo con rigor a la legalidad vigente.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n he podido leer que la AN podr&iacute;a haber incurrido en un delito de apolog&iacute;a del terrorismo, al realizar una defensa impl&iacute;cita de un dirigente de un r&eacute;gimen no democr&aacute;tico establecido por la fuerza de las armas.  Nos encontramos de nuevo ante un argumento singularmente peregrino, puesto que de todos es sabido que el Gobierno del general Franco dio lugar a una &eacute;poca que march&oacute; al paso alegre de la paz, &eacute;poca  sin parang&oacute;n en la historia de nuestra patria y que la atribuci&oacute;n al mismo de cualquier tipo de violencia no es sino efecto de la maledicencia caracter&iacute;stica del comunismo y la masoner&iacute;a internacional. Calificar de terrorismo lo acaecido en Espa&ntilde;a entre 1939 y 1975 es un empe&ntilde;o propio de furibundos seguidores de Alka-ETA. Sabemos que el terrorismo adopta en la actualidad formas taimadas, que la izquierda radical emplea nuevas t&aacute;cticas en su apoyo a la violencia y el terror, como pueda ser su declarado apoyo a la bicicl-ETA.  Por ello, la labor de atenta vigilancia de la AN, impasible el adem&aacute;n, resulta todav&iacute;a m&aacute;s precisa.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; decir, por otro lado, de la persona condenada.  Como bien reza el auto, nos encontramos ante una persona adulta, con una <cierta cultura>.  No estamos, en absoluto, ante una Infanta de Espa&ntilde;a, ante una persona desconocedora de la realidad y que act&uacute;a por puro amor.  No, es el odio m&aacute;s profundo el que se adivina en cada uno de esos tweets.  Probablemente, la AN haya advertido lo que para algunos, como es mi caso, resulta una evidencia: el car&aacute;cter intr&iacute;nsecamente terrorista de la propia herramienta de la acusada, Twitter.  Frente a redacciones incorrectas, la acci&oacute;n de publicar un tweet debe ser castellanizada bajo el verbo tweetar.  &iexcl;En efecto! &iexcl;TweETAr!  Este hecho ling&uuml;&iacute;stico seguro que no ha pasado inadvertido a la sagacidad de nuestros jueces, que conocen bien la diferencia entre un chiste en m&iacute;sero papel, como los que pudieran realizar en su momento Tip y Coll o Juan Luis Cebri&aacute;n, y otro perpetrado en un medio con intr&iacute;nsecos fines terroristas.</cierta>
    </p><p class="article-text">
        Acabo ya el encomio de una instituci&oacute;n, la AN, que si no existiera, debiera ser inventada.  Su propio nombre habla de su excelencia.  Audiencia nos pone sobre la pista de su no suficientemente ponderada actitud de escucha a las necesidades de la Patria, primordial entre ellas la lucha contra el terrorismo tweetero.  Nacional&hellip; &iexcl;Qu&eacute; decir de Nacional!  Su propia etimolog&iacute;a nos lo deja bien a las claras.  En las gallardas tierras vascongadas, all&aacute; por los a&ntilde;os 80, con ocasi&oacute;n de celebrar  a aquel magn&iacute;fico cancerbero, que lo fue de nuestra selecci&oacute;n &iexcl;Nacional!, Arconada se coreaba lo siguiente: &ldquo;no pasa nada/ tenemos a Arconada&rdquo;.  Ahora, con sempiterno agradecimiento, podemos decir: &ldquo;Menos mal, menos mal/ la Audiencia Nacional&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Manuel Aragüés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/encomio-ditirambo-audiencia-nacional_132_3490293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Mar 2017 20:52:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Encomio y Ditirambo de la Audiencia Nacional]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ya era hora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/hora_132_3797227.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Casi cuarenta a&ntilde;os han pasado desde la aprobaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola y de la elecci&oacute;n de los primeros ayuntamientos democr&aacute;ticos tras la Dictadura. En ese tiempo, ninguna corporaci&oacute;n del Ayuntamiento de Zaragoza hab&iacute;a considerado preciso recordar que buena parte de sus antecesores en el &uacute;ltimo ayuntamiento democr&aacute;tico, el de 1936, hab&iacute;an sido asesinados por los rebeldes fascistas a las pocas fechas del Golpe de Estado del 18 de julio.  Ese olvido, dejaci&oacute;n o como queramos denominarlo, ha tenido que ser reparado por una iniciativa del actual grupo de gobierno de Zaragoza en Com&uacute;n, poniendo as&iacute; punto final a una situaci&oacute;n realmente vergonzosa.
    </p><p class="article-text">
        El acto de descubrimiento de una placa con el nombre de los asesinados result&oacute; de una gran emoci&oacute;n, pues en &eacute;l participaron algunos descendientes de quienes perdieron la vida por el simple delito de haber sido elegidos por sus conciudadanos para representarles.  Pero tambi&eacute;n sobrevol&oacute; el mismo, al menos yo as&iacute; lo entend&iacute;, un cierto sentimiento de estupor, al volver a constatar lo tremendamente dif&iacute;cil que resulta en este pa&iacute;s recobrar la memoria democr&aacute;tica.  Extirpar la memoria material, que no hist&oacute;rica, de la ominosa Dictadura, los monumentos que ensalzan una p&aacute;gina de sangre y odio protagonizada por la derecha de este pa&iacute;s, es una tarea tremendamente complicada, a pesar, incluso, de las leyes promulgadas, como puede comprobarse todav&iacute;a en el lateral del coro de la Bas&iacute;lica de El Pilar, donde a&uacute;n se ensalza la Guerra Civil, calific&aacute;ndola como liberadora de la patria.  Conseguir colocar a escasos metros de ese monumento a la barbarie otro monumento a la justicia ha costado, lo hemos dicho, cuarenta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hablaba de la necesidad de extirpar la memoria material, pero no la hist&oacute;rica, de la Dictadura.  Pues si de algo andamos necesitados es de recuperar la historia de la Dictadura, de la represi&oacute;n que la acompa&ntilde;&oacute;, de la barbarie y miseria que instal&oacute;, para que las nuevas generaciones no hablen de ella con la inmensa frivolidad con la que actualmente se habla.  Para que no volvamos a escuchar simplezas que tienden a repartir las responsabilidades por igual entre golpistas y gobierno leg&iacute;timo, en un esfuerzo de equiparaci&oacute;n como estrategia para borrar las huellas sangrientas de quienes conculcaron la legalidad y acabaron con la democracia. A diferencia de lo ocurrido en muchos otros lugares, donde la recuperaci&oacute;n de la democracia ha ido paralela a un ejercicio de reparaci&oacute;n hist&oacute;rica y de repulsa hacia la barbarie, la gatop&aacute;rdica transici&oacute;n espa&ntilde;ola, dise&ntilde;ada para que nada cambiara con la apariencia de tiempos nuevos, se ha construido bajo la consigna del olvido del pasado democr&aacute;tico y, parad&oacute;jicamente, la omnipresencia de la memoria de la Dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        La reci&eacute;n instalada placa de la plaza del Pilar es un ejercicio de exaltaci&oacute;n de nuestra historia democr&aacute;tica y de las personas que perdieron la vida en su defensa.  Causa estupor que tras varias corporaciones dirigidas por el PSOE haya que haber esperado hasta ahora para plasmar esta iniciativa.  Sobre todo cuando un alcalde socialista, Juan Alberto Belloch, no tuvo reparo en generar una tremenda pol&eacute;mica para acabar imponiendo la figura de Escriv&aacute; de Balaguer en el callejero zaragozano.  Este es un buen ejemplo de las dificultades con que se encuentran los gobiernos municipales del cambio, pues entre sus tareas se encuentran, en demasiadas ocasiones, promover medidas que nadie ha tenido el coraje o la decencia de promulgar a lo largo de cuarenta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez resulta m&aacute;s evidente que los cuarenta a&ntilde;os de Dictadura se han prolongado en cuarenta a&ntilde;os de cobard&iacute;a o de complicidad en los que los partidos del r&eacute;gimen de la restauraci&oacute;n borb&oacute;nica no han tenido otro objetivo que el mantenimiento del statu quo, para lo que se han afanado en un proceso de desmemoria o de falseamiento de la historia.  Por ello, ante la iniciativa del actual Gobierno de la ciudad de Zaragoza no cabe m&aacute;s que congratularse y pensar que ya era hora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Manuel Aragüés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/hora_132_3797227.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Oct 2016 19:56:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ya era hora]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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