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    <title><![CDATA[elDiario.es - Abel Estebán]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/abel_esteban/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Abel Estebán]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿A la juventud española le interesa la alimentación saludable?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/juventud-espanola-le-interesa-alimentacion-saludable_132_9934895.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff157b66-fb17-46fe-a08e-9f55261052c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿A la juventud española le interesa la alimentación saludable?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Analizamos un reciente estudio que identifica, evalúa y analiza las percepciones que tienen escolares de 12 a 14 años sobre alimentación y hábitos de vida saludables.</p></div><p class="article-text">
        Frente a la idea tan extendida entre las personas adultas sobre el pasotismo de los y las adolescentes, estas muestran disposici&oacute;n e inter&eacute;s por participar en las iniciativas que promueven h&aacute;bitos saludables, seg&uacute;n evidencia un reciente estudio que identifica, eval&uacute;a y analiza las percepciones que tienen escolares de 12 a 14 a&ntilde;os sobre alimentaci&oacute;n y h&aacute;bitos de vida saludables. Adolescentes que, por cierto, se quejan de la falta de escucha del sector adulto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este <a href="https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/noticias_y_actualizaciones/noticias/2022/estudio_cualitativo.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Estudio cualitativo sobre las percepciones en alimentaci&oacute;n, pr&aacute;cticas alimentarias y h&aacute;bitos de vida saludables en poblaci&oacute;n adolescente</em></a><em>,</em> ha sido realizado por la Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n (AESAN) del Ministerio de Consumo con alumnado de cuatro Institutos de Educaci&oacute;n Secundaria de C&aacute;diz, M&aacute;laga, Palma de Mallorca y Rivas Vaciamadrid. El informe publicado recoge los principales resultados y conclusiones de este estudio participativo, as&iacute; como una serie de recomendaciones. Nos detenemos en algunas de ellas.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, en la percepci&oacute;n mayoritaria de alimentaci&oacute;n saludable que tiene la juventud, el &eacute;nfasis se pone en la variedad de alimentos, m&aacute;s que en su calidad nutricional. El discurso de la industria alimentaria y las cadenas de distribuci&oacute;n a favor de una alimentaci&oacute;n variada ha calado en la juventud. Las empresas que llenan los lineales de supermercados de alimentos procesados y ultraprocesados, de baja o p&eacute;sima calidad nutricional, cuentan con la complicidad de medios de comunicaci&oacute;n y redes influenciadas por sus inversiones en publicidad. En este contexto alimentario, altamente industrializado y muy alejado de la Dieta Mediterr&aacute;nea, una dieta variada corre elevado riesgo de ser poco saludable (y nada sostenible, por cierto). La alimentaci&oacute;n &ldquo;variada, equilibrada y moderada&rdquo; que <a href="https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/nutricion/campanyas/come_bien.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomiendan las autoridades sanitarias</a> no es la de la industria, sino aquella en la que &ldquo;predomina el consumo de productos frescos y de temporada, especialmente frutas, hortalizas y legumbres, y se reduce la ingesta de alimentos procesados y ultra procesados con alto contenido en sal, az&uacute;cares a&ntilde;adidos y grasas saturadas.&rdquo; M&aacute;s mercado (o cooperativa de consumo), y menos supermercado.
    </p><p class="article-text">
        Los y las j&oacute;venes participantes afirman elegir sus alimentos principalmente seg&uacute;n su apariencia y sabor, y sus comidas favoritas y las que m&aacute;s ingieren est&aacute;n principalmente compuestas de carbohidratos simples, como pan, pasta o patatas. Aqu&iacute;, de nuevo, las recomendaciones van por otro lado: priorizar carbohidratos complejos, abundantes en cereales integrales (&iexcl;con los que tambi&eacute;n se pueden hacer panes o pasta!), legumbres, vegetales frescos, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tenemos trabajo las organizaciones y profesionales que promovemos culturas alimentarias saludables y sostenibles, visto lo visto. Frente a la potencia comunicativa y pol&iacute;tica de los actores hegem&oacute;nicos de la (mala) alimentaci&oacute;n, y a su irresistible abuso de endulzantes, grasas, sal y potenciadores, una primera idea consiste en facilitar a peques y j&oacute;venes experiencias satisfactorias con alimentos saludables, que son muy diversos en n&uacute;mero, sabores, colores o texturas; e infinitos en combinaciones. Funciona, &iexcl;cr&eacute;anme!: <a href="https://www.elsaltodiario.com/alimentacion/gastrolab-escolar-combatir-dieta-industrializada-clases-populares" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la respuesta de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y j&oacute;venes que pueden elegir entre variedad de alimentos saludables, en cuya elecci&oacute;n o elaboraci&oacute;n han participado (detalle no menor), probablemente supere las expectativas de familias o profesorado</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la juventud consultada considera la familia como el factor m&aacute;s influyente para una vida saludable, seguida de profesionales (de la salud o actividad f&iacute;sica) y medios de comunicaci&oacute;n. Tambi&eacute;n identifican la salud mental entre dichos factores. Adem&aacute;s, s&oacute;lo las j&oacute;venes participantes consideraron el factor socioecon&oacute;mico como la principal barrera para una alimentaci&oacute;n saludable, valoraci&oacute;n acorde a otro resultado del estudio: es en los barrios m&aacute;s vulnerables donde aumenta la frecuencia de no desayuno y disminuye el consumo de fruta, legumbres y verdura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Debemos trabajar con las familias, pero a menudo encontramos la dificultad de que precisamente en esos barrios donde peor se come, muchas familias tienen muy pocas posibilidades (en forma de tiempo o energ&iacute;a que no tengan que dedicar a sobrevivir) de participar en escuelas de familias u otras actividades que por muy bien dise&ntilde;adas que est&eacute;n, dif&iacute;cilmente les llegan. Frente a la dificultad de lograr impactos significativos en el plano familiar, el estudio de AECOSAN incluye entre sus recomendaciones principales trabajar en la <strong>construcci&oacute;n de entornos que promuevan y favorezcan opciones de consumo de alimentos saludables y sostenibles</strong>. Entornos en los que adem&aacute;s de la escala familiar y educativa, se incide en el plano comunitario, involucrando una diversidad de agentes en los territorios, generando y fortaleciendo redes que tengan un efecto multiplicador, y dando un papel activo y protagonista a la propia poblaci&oacute;n destinataria, incluida la juventud. En definitiva, crear alianzas que favorezcan estilos de vida m&aacute;s saludables, protegiendo a la infancia y adolescencia de la precariedad y la presi&oacute;n cultural que lleva a consumir alimentos no saludables.
    </p><p class="article-text">
        Parte de la creaci&oacute;n de dichos entornos consistir&aacute; en generar actividades de prevenci&oacute;n y promoci&oacute;n de la salud, como aquellas que los propios participantes en el estudio sugieren: <strong>charlas, juegos y din&aacute;micas sobre la tem&aacute;tica, talleres, campa&ntilde;as informativas sobre h&aacute;bitos de vida saludable, promoci&oacute;n en redes sociales o promoci&oacute;n del deporte</strong>. Actividades para las que existen m&uacute;ltiples recursos creados, como los del <a href="http://alimentarelcambio.es/materiales-didacticos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa Alimentar el Cambio</a> (programa desde el que promovemos una alimentaci&oacute;n m&aacute;s saludable y sostenible en el &aacute;mbito escolar y comunitario), entre muchos otros, a disposici&oacute;n de institutos, colectivos o recursos juveniles de las administraciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, la mayor&iacute;a de j&oacute;venes participantes consideran aspectos vinculados a la sostenibilidad como indicadores de que los alimentos son m&aacute;s saludables, por ejemplo, la producci&oacute;n ecol&oacute;gica o la utilizaci&oacute;n de menos pl&aacute;stico al empaquetarlos<strong>. </strong>Muestran as&iacute; una visi&oacute;n m&aacute;s sist&eacute;mica que la de muchos profesionales de la alimentaci&oacute;n, reacios a considerar el producto ecol&oacute;gico m&aacute;s saludable (que su equivalente convencional). Y es que m&aacute;s all&aacute; de los perfiles nutricionales, los pl&aacute;sticos o los agrot&oacute;xicos utilizados masivamente en un sistema alimentario industrial tambi&eacute;n afectan la salud de los ecosistemas, y por ende, la nuestra. Baste pensar en los micropl&aacute;sticos presentes en el agua que bebemos o en los alimentos que ingerimos, y permanecen en nuestro propio organismo. Adem&aacute;s, los y las participantes en el estudio destacan algunos efectos positivos de los productos de cercan&iacute;a, como el apoyo a la econom&iacute;a local o una mayor frescura.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el estudio destaca que las y los adolescentes quieren ser escuchados, involucrarse y elegir opciones relativas a su bienestar. As&iacute;, recomienda adoptar un<strong> enfoque de participaci&oacute;n en el proceso de toma de decisiones, dise&ntilde;o e implementaci&oacute;n</strong> de las acciones de promoci&oacute;n de h&aacute;bitos saludables entre adolescentes, que de esta manera podr&aacute;n tener una marcada aceptaci&oacute;n y atracci&oacute;n para este grupo de poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un buen &aacute;mbito de experimentaci&oacute;n de este enfoque participativo ser&iacute;a mejorar la oferta alimentaria de los institutos, que el estudio identifica dentro de las principales barreras. Nada que le extra&ntilde;e a quien se haya asomado a la cafeter&iacute;a de cualquier instituto. Necesitamos desarrollar y divulgar experiencias, lideradas por el alumnado, de mejora de dicha oferta, inaceptable en demasiados casos por tratarse de centros educativos, pero no sorprendente ante el abandono de la red p&uacute;blica educativa por parte de muchas consejer&iacute;as de educaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estudio analiza en detalle otros aspectos no recogidos en este art&iacute;culo, as&iacute; que recomendamos su lectura a los y las profesionales comprometidas con la poblaci&oacute;n adolescente y su salud. Aprovechemos el momento y los diferentes materiales y campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n que desde AECOSAN y el Ministerio de Consumo est&aacute;n desarrollando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, muy valiosos para el cuidado de la salud y los ecosistemas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la poblaci&oacute;n adulta nos cuesta escuchar a las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes. Ahora que han hablado nos toca reflexionar sobre lo que han dicho y pasar a la acci&oacute;n. La juventud, vanguardia de otras luchas como la respuesta a la crisis clim&aacute;tica, merece nuestra ayuda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Estebán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/juventud-espanola-le-interesa-alimentacion-saludable_132_9934895.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Feb 2023 05:02:22 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bioenergía ¿ángel o demonio?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/bioenergias_132_3828167.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61dafcbf-0241-4a45-93a6-a837f6c0ebd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bioenergía ¿ángel o demonio?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una apuesta que intenta alargar el modelo fósil actual sustituyendo el petróleo por materiales de origen biológico, sin considerar los impactos en materia climática y alimentaria</p><p class="subtitle">La biomasa no es ni ángel ni demonio, es un ejemplo más de cómo debemos de cambiar la lógica de la explotación de los recursos a una visión más holística que trate la materia orgánica de una forma integrada y circular, y no como una mero recurso agrícola o material o energético</p></div><p class="article-text">
        Ante las crisis energ&eacute;tica, clim&aacute;tica o las recurrentes crisis financieras y econ&oacute;micas, se van alzando distintos sectores que quieren dar un impulso al aprovechamiento energ&eacute;tico de diferentes tipos de materia org&aacute;nica (agrocombustibles, biomasa para producci&oacute;n de calor o electricidad, etc.). Pero se corre el riesgo de seguir las mismas l&oacute;gicas que nos han tra&iacute;do a la situaci&oacute;n actual: maximizar el beneficio en el corto plazo, modelos de explotaci&oacute;n intensivos de ecosistemas, apuesta por complejas tecnolog&iacute;as y grandes escalas industriales, o desatenci&oacute;n a los l&iacute;mites materiales del planeta. Una apuesta que intenta alargar el modelo f&oacute;sil actual sustituyendo el petr&oacute;leo por materiales de origen biol&oacute;gico, sin considerar los impactos en materia clim&aacute;tica y alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente la biomasa ha sido clave para la alimentaci&oacute;n humana y animal, en las labores agrarias, como combustible para hogares y peque&ntilde;as industrias; y aportando material para la construcci&oacute;n o la fabricaci&oacute;n de herramientas. Durante milenios la producci&oacute;n de residuos org&aacute;nicos era anecd&oacute;tica, ya que los subproductos agr&iacute;colas eran tambi&eacute;n alimento y cama para el ganado, fertilizantes naturales para los cultivos, dentro de un ciclo cerrado de materia alimentado por la energ&iacute;a del sol. Estos ciclos se rompieron con la industrializaci&oacute;n de la agricultura y ganader&iacute;a, cuya consecuencia ha sido la degradaci&oacute;n de los ecosistemas y el calentamiento global. A modo de ejemplo, mientras ha crecido el riesgo de incendios por, entre otros motivos, el menor pastoreo de una menguante ganader&iacute;a extensiva, la acumulaci&oacute;n de residuos de la ganader&iacute;a industrial contamina cauces de agua e inutiliza acu&iacute;feros. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la industrializaci&oacute;n agr&iacute;cola ha a&ntilde;adido la capacidad de transformar muchos aceites, cereales o biomasa forestal/le&ntilde;osa en combustibles s&oacute;lidos y l&iacute;quidos. Estas aplicaciones han sido defendidas por muchos sectores como neutras en t&eacute;rminos clim&aacute;ticos. Sin embargo, este planteamiento &ndash;que obviaba todas las emisiones asociadas a la forma de producci&oacute;n de estos recursos&ndash; se ha demostrado falso. Un impacto que se ve aumentando en los principales pa&iacute;ses de origen de estas materias primas, donde una gran cantidad de los nuevos territorios dedicados a la producci&oacute;n de la palma aceitera y soja <a href="http://www.carrodecombate.com/2016/09/12/indonesia-el-paraiso-de-la-diversidad-arrasado-por-la-palma/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han sido arrebatados</a> a la selva o a las turberas, y en muchos casos a trav&eacute;s de grandes incendios forestales. Este cambio de la selva a las plantaciones disminuye la cantidad de CO2 que el territorio es capaz de fijar, adem&aacute;s de sumar anualmente las emisiones resultantes de la roturaci&oacute;n y el manejo de las explotaciones de agrocombustibles.
    </p><p class="article-text">
        A la deforestaci&oacute;n directamente atribuible a nuevas plantaciones energ&eacute;ticas hay que sumarle, adem&aacute;s, la que se produce para cultivar alimentos que han sido desplazados de zonas tradicionales agr&iacute;colas, dedicadas de manera creciente a cultivos destinados a la producci&oacute;n de energ&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Falsa neutralidad clim&aacute;tica</h3><p class="article-text">
        Esta falsamente auto-atribuida neutralidad clim&aacute;tica, constituy&oacute; el principal argumento para que se considerasen dentro de los objetivos de reducci&oacute;n de las emisiones de GEI de la UE. A pesar de una reciente reducci&oacute;n de su posible contribuci&oacute;n al mix energ&eacute;tico renovable europeo, <a href="http://www.ecologistasenaccion.org/article32350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se estima</a> que de cumplir con el objetivo previsto para 2020 las emisiones del transporte europeo aumenten en un 4%, el equivalente a 12 millones de veh&iacute;culos adicionales en nuestras carreteras, &uacute;nicamente por la inclusi&oacute;n de los denominados biocarburantes/agrocombustibles de primera generaci&oacute;n dentro de los objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las limitaciones que tienen estas formas de energ&iacute;a, pero es cierto que pueden suponer alternativas sostenibles dentro de un mix energ&eacute;tico renovable y descentralizado. La aplicaci&oacute;n de una l&oacute;gica basada en los l&iacute;mites planeta al uso energ&eacute;tico de la materia org&aacute;nica puede definir claves que ayuden a avanzar hacia otro modelo energ&eacute;tico. 
    </p><h3 class="article-text">Integrar la materia org&aacute;nica en modelos sostenibles</h3><p class="article-text">
        Frente a subastas energ&eacute;ticas que premian modelos de concentraci&oacute;n bajo criterios economicistas se debe orientar la transici&oacute;n energ&eacute;tica hacia modelos de peque&ntilde;a escala basados en la extracci&oacute;n de biomasa bajo criterios ecol&oacute;gicos y ecosist&eacute;micos. En el caso de las masas forestales, ya existen ejemplos en marcha como los de las comarcas catalanas de El Llucan&eacute;s o la Cerdanya, donde han apostado por el uso de biomasa local para calentar domicilios, negocios y equipamientos p&uacute;blicos de la comarca. Una apuesta que surge del rechazo del modelo f&oacute;sil que proyectaba centrales t&eacute;rmicas de biomasa, por, entre otros motivos, ofrecer peores condiciones de compra de la biomasa a los propietarios forestales; mostrando con ello las sinergias positivas entre sostenibilidad, cadenas cortas de producci&oacute;n-consumo y desarrollo rural.
    </p><p class="article-text">
        Integrar los diferentes usos de la biomasa (alimentario, energ&eacute;tico, material), siguiendo el principio de uso en cascada de residuos, es una pieza fundamental para reducir el impacto propio de los grandes sectores econ&oacute;micos. Por ejemplo, la utilizaci&oacute;n de subproductos como la poda para usos t&eacute;rmicos o el compostaje de los alperujos en la Cooperativa Olivarera de Los Pedroches (C&oacute;rdoba) consigue reducir no solo la cantidad de residuos que generan sino ahorros directos a los cooperativistas. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n existen modelos de gesti&oacute;n ganadera como el de la cooperativa de vacuno l&aacute;cteo Crica en Megeces (Valladolid) cuyo modelo de explotaci&oacute;n ecol&oacute;gica no solo evita el sobrepastoreo o mejora la calidad de los suelos aprovechados, sino que adem&aacute;s reactiva una econom&iacute;a local y evita la importaci&oacute;n de soja y piensos para la alimentaci&oacute;n animal. Son muchos m&aacute;s los ejemplos como estos que recogen el <a href="http://www.ecologistasenaccion.org/article9902.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuadernillo buenas pr&aacute;cticas para el clima</a> en el aprovechamiento de diferentes tipos de biomasa de Ecologistas en Acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aun integrando estos criterios de sostenibilidad no podemos obviar la necesidad de reducir el consumo energ&eacute;tico, la producci&oacute;n de energ&iacute;a de origen biol&oacute;gico no puede cubrir la demanda f&oacute;sil actual. En este sentido debemos de abordar qu&eacute; usos son viables y cu&aacute;les otros ahondan todav&iacute;a m&aacute;s en la huida hacia delante de un modelo caduco. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras sabemos que los agrocombustibles pueden ser fundamentales para adaptar sectores de dif&iacute;cil sustituci&oacute;n tecnol&oacute;gica, como el de la aviaci&oacute;n y el tr&aacute;fico mar&iacute;timo internacional, el destino mayoritario de los agrocombustibles es el del veh&iacute;culo privado. De esta manera se est&aacute; masificando un agrodi&eacute;sel con un potencial de calentamiento global 2,5 veces mayor que el gasoil f&oacute;sil. Un debate que se complica m&aacute;s al reflexionar sobre el papel clave de la materia org&aacute;nica en un futuro para la sustituci&oacute;n de derivados del petr&oacute;leo como pl&aacute;sticos o disolventes, material de construcci&oacute;n,&hellip;.
    </p><p class="article-text">
        La biomasa no es ni &aacute;ngel ni demonio, es un ejemplo m&aacute;s de c&oacute;mo debemos de cambiar la l&oacute;gica de la explotaci&oacute;n de los recursos a una visi&oacute;n m&aacute;s hol&iacute;stica que trate la materia org&aacute;nica de una forma integrada y circular, y no como una mero recurso agr&iacute;cola o material o energ&eacute;tico. Muchas de las respuestas est&aacute;n ya sobre la mesa, y parte de la biomasa entra en esa respuesta. No necesitamos inventar nada nuevo sino apostar por anteponer la preservaci&oacute;n de los ecosistemas y los equilibrios que permiten la vida a los caprichos del metabolismo de una humanidad petroadicta, &uacute;nica forma de garantizar la existencia de un futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Andaluz, Abel Estebán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/bioenergias_132_3828167.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Oct 2016 18:02:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Biomasa]]></media:keywords>
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