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    <title><![CDATA[elDiario.es - Santiago Pérez-Nievas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/santiago_perez-nievas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Santiago Pérez-Nievas]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Jóvenes, identificación nacional y apoyo a la independencia en Catalunya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/jovenes-identificacion-nacional-nacionalismo-independencia-cataluna_132_2248374.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando el apoyo a la independencia aumentó exponencialmente entre 2010 y 2012 lo hizo extendiéndose por todas las categorías de edad</p><p class="subtitle">Las imágenes de policías nacionales golpeando a ciudadanos y cerrando “colegios electorales” pudieron tener un mayor impacto entre los jóvenes que mantienen algún tipo de identificación con España que muestran una mayor propensión a cambiar sus preferencias a favor de la independencia</p><p class="subtitle">La “desconexión” de Cataluña del resto de España en el último lustro no puede entenderse sólo como una ruptura identitaria</p></div><p class="article-text">
        Entre los debates que ha suscitado el proceso secesionista catal&aacute;n en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, cabe mencionar el presunto apoyo que &eacute;ste consigue entre los <a href="https://politica.elpais.com/politica/2017/10/14/actualidad/1507990899_286970.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">j&oacute;venes</a>. Algunas de las contribuciones m&aacute;s recientes se han hecho sobre el supuesto uso de las aulas catalanas como espacio de <a href="https://elpais.com/ccaa/2018/02/16/catalunya/1518808667_624451.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adoctrinamiento</a>&nbsp;en favor del independentismo. El tema ha sido abordado ampliamente ya que se trata de una cuesti&oacute;n que puede condicionar el futuro de la relaci&oacute;n de Catalunya con el resto de Espa&ntilde;a. Aunque el <a href="https://www.elperiodico.com/es/politica/20180223/encuesta-ceo-independencia-febrero-2018-6645412" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sondeo m&aacute;s reciente del CEO</a>&nbsp;se&ntilde;ala un importante descenso del independentismo, en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os el apoyo y el rechazo a la independencia en Catalunya se ha dividido en dos mitades casi iguales. As&iacute;, si los m&aacute;s independentistas son efectivamente los j&oacute;venes, el reemplazo generacional podr&iacute;a inclinar la balanza a favor del secesionismo en pocas d&eacute;cadas. No se trata, por tanto, de una cuesti&oacute;n menor.
    </p><p class="article-text">
        Si el papel adoctrinador de la escuela catalana es un factor relevante, el apoyo a la independencia deber&iacute;a ser mayor entre los grupos de edad educados en una escuela catalana descentralizada que entre los grupos de edad que fueron educados en sistemas educativos anteriores, tal y como ha argumentado Llu&iacute;s Orriols en <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/escuela-catalana-fabrica-independentistas_6_698590156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contribuciones</a>&nbsp;anteriores a este blog. Lo interesante, seg&uacute;n los datos que mostramos en la Tabla 1, es que el argumento puede sostenerse moderadamente para el per&iacute;odo anterior al auge abrupto m&aacute;s reciente del independentismo. En 2005 el apoyo a la independencia era algo mayor entre los dos grupos m&aacute;s j&oacute;venes &ndash; educados en la escuela catalana descentralizada &ndash; que entre los educados en sistemas anteriores. Sin embargo, el argumento pierde fuerza una vez que la legitimidad del modelo auton&oacute;mico entra en crisis en Catalunya en 2010 y el conflicto se agudiza en 2012: en esos a&ntilde;os el apoyo al independentismo crece proporcionalmente m&aacute;s entre los grupos de m&aacute;s edad (con la salvedad de los mayores de 64 a&ntilde;os que permanecen m&aacute;s impermeables). As&iacute;, la relaci&oacute;n entre edad e independentismo se debilita. En definitiva, el estallido soberanista en Catalunya desde 2012 no se explica por el cambio entre los m&aacute;s j&oacute;venes supuestamente &ldquo;adoctrinados&rdquo; en el secesionismo (ver Tabla 1).
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        Ahora bien, para esta contribuci&oacute;n hemos querido ir un paso m&aacute;s all&aacute;. Por ello, analizamos si la edad puede ser un factor relevante cuando examinamos su efecto en los ciudadanos catalanes con distintos sentimientos de identificaci&oacute;n nacional. Dos han sido las sorpresas con las que nos hemos encontrado:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sorpresa 1: los catalanes con alg&uacute;n tipo de identificaci&oacute;n con Espa&ntilde;a se han inclinado por f&oacute;rmulas de organizaci&oacute;n territorial que se alejan del compromiso con Espa&ntilde;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto es importante ya que mientras que las preferencias (por la independencia) pueden cambiar r&aacute;pidamente, las identificaciones (con Espa&ntilde;a y/o Catalunya) lo hacen m&aacute;s lentamente. Un indicio: el 24 por ciento de los catalanes en octubre de 2017 se sent&iacute;a m&aacute;s catal&aacute;n que espa&ntilde;ol aunque este grupo mostraba una elevada propensi&oacute;n a apoyar la independencia. La Figura 1 describe la relaci&oacute;n entre sentimiento nacional del entrevistado y el apoyo a la independencia de Catalunya a lo largo del tiempo y para distintos grupos sociales. Su interpretaci&oacute;n es muy sencilla. Debemos fijarnos en la relaci&oacute;n de los puntos que corresponden a cada uno de los colectivos (edad, g&eacute;nero, etc.) con la l&iacute;nea vertical que se extiende desde el punto 0 del Eje X. Cuando el punto que representa a cada factor y la peque&ntilde;a l&iacute;nea horizontal que, en algunos casos, acompa&ntilde;a a dicho punto est&aacute;n a la derecha de la l&iacute;nea vertical que se&ntilde;ala el 0, el efecto de ese factor es positivo (por ejemplo, haber nacido en Catalunya para los datos de 2005 y 2010). Por el contrario, si se sit&uacute;a a la izquierda, su efecto es negativo (por ejemplo, la edad en 2005). En caso de que el punto o su l&iacute;nea horizontal corten o se solapen con la l&iacute;nea vertical el efecto de estos factores sobre la independencia de Catalunya es despreciable (por ejemplo, la edad en 2012, 2015 y 2017).
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        Los resultados parecen consistentes en todos los a&ntilde;os: tomando como referencia a quienes tienen m&aacute;s identificaci&oacute;n con Espa&ntilde;a (se sienten s&oacute;lo espa&ntilde;oles, m&aacute;s espa&ntilde;oles que catalanes o tan espa&ntilde;oles como catalanes), quienes tienen una identidad m&aacute;s catalana que espa&ntilde;ola y solo se identifican como catalanes son m&aacute;s propensos a apoyar la independencia. Sin embargo, y aqu&iacute; est&aacute; lo relevante, los que se sienten m&aacute;s catalanes pero tambi&eacute;n se identifican con Espa&ntilde;a se inclinan m&aacute;s por la independencia conforme pasa el tiempo (el punto correspondiente a los que se identifican como m&aacute;s catalanes que espa&ntilde;oles se desplaza a la derecha desde 2005 hasta 2017).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sorpresa 2: El mayor incremento en el independentismo se produjo entre los catalanes m&aacute;s j&oacute;venes que a&uacute;n ten&iacute;an alguna identificaci&oacute;n con Espa&ntilde;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mientras que en 2005, 2010, 2012 y 2015 el apoyo a la independencia fue aumentando por igual entre distintos grupos de edad, los datos de la encuesta del CEO de 2017 (realizada justo despu&eacute;s del 1 de Octubre), muestran que el independentismo hab&iacute;a crecido m&aacute;s entre los j&oacute;venes que se sent&iacute;an m&aacute;s catalanes que espa&ntilde;oles que entre los mayores con la misma identidad. &iquest;C&oacute;mo podemos interpretar este hallazgo? Sin duda el efecto parece deberse al contexto extraordinario en el que se llev&oacute; a cabo esta encuesta: las im&aacute;genes de polic&iacute;as nacionales golpeando a ciudadanos y cerrando &ldquo;colegios electorales&rdquo; pudieron tener un mayor impacto entre los j&oacute;venes que mantienen alg&uacute;n tipo de identificaci&oacute;n con Espa&ntilde;a. Estos fueron quienes m&aacute;s cambiaron sus preferencias. Y lo hicieron de una forma m&aacute;s dr&aacute;stica que los de mayor edad con su misma tendencia identitaria. El efecto puede ser tambi&eacute;n resultado de las movilizaciones que en Catalunya tuvieron lugar inmediatamente antes y despu&eacute;s del 1 de Octubre, en las que participaron activamente los estudiantes universitarios y de secundaria y en las que, conforme a algunos de los llamamientos a la movilizaci&oacute;n, lo que parec&iacute;a estar en juego era la democracia misma y no la independencia de Catalunya del resto de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados del sondeo m&aacute;s reciente del CEO que se publicaron el pasado viernes reflejan un descenso importante del independentismo y, es muy posible, que los efectos que observamos en este post no se mantengan en el nuevo contexto. En todo caso, lo que este post subraya es que 1) cuando el apoyo a la independencia aument&oacute; exponencialmente entre 2010 y 2012 lo hizo extendi&eacute;ndose por todas las categor&iacute;as de edad y 2) el an&aacute;lisis combinado por grupos de identificaci&oacute;n nacional y edad muestran que la &ldquo;desconexi&oacute;n&rdquo; de Catalunya del resto de Espa&ntilde;a en el &uacute;ltimo lustro no se explica s&oacute;lo como una ruptura identitaria. En ciertos contextos y para determinados grupos las preferencias territoriales no acompa&ntilde;an a sus sentimientos nacionales y apuntan m&aacute;s bien a un proceso de desafecci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Pérez-Nievas, José Rama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/jovenes-identificacion-nacional-nacionalismo-independencia-cataluna_132_2248374.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Feb 2018 20:17:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Jóvenes, identificación nacional y apoyo a la independencia en Catalunya]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los dilemas del PSOE y Podemos en la cuestión territorial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/dilemas-psoe-podemos-cuestion-territorial_132_3787472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El PSOE ha sido sustituido por Podemos y sus confluencias como principal partido de la izquierda en aquellas CCAA en las que la competición partidista se articula en torno a un eje nacionalista además del eje izquierda-derecha.</p><p class="subtitle">Sorpasso</p><p class="subtitle">en estas CCAA se explica mejor por la posición de uno y otro partido ante la cuestión territorial que por su posición en el eje ideológico.</p><p class="subtitle">De cara al futuro, es probable que Podemos afronte también dilemas en la cuestión territorial: la defensa de la plurinacionalidad que le da votos en algunos territorios puede, simultáneamente, tener una sanción electoral en otras CCAA</p></div><p class="article-text">
        Los resultados de las recientes elecciones del 25 de septiembre confirmaron los peores presagios para el PSOE, que qued&oacute; por detr&aacute;s de sus principales rivales en la izquierda tanto en Galicia (En Marea) como en el Pa&iacute;s Vasco (Elkarrekin-Podemos). Si examinamos con detenimiento y por territorios el resultado de las dos elecciones generales previas, ese desenlace era bastante previsible. En las elecciones del 20D Podemos consigui&oacute; &ndash;en solitario o a trav&eacute;s de sus confluencias- un apoyo entre tres y cinco puntos por encima de la media nacional en Baleares, Comunidad Valenciana, Galicia, Navarra y Pa&iacute;s Vasco. Y el 26J ese diferencial con respecto a la media nacional aument&oacute; hasta alcanzar los siete y ocho puntos respectivamente en las dos &uacute;ltimas CCAA. En todos estos casos los buenos resultados de Podemos coincidieron con importantes retrocesos electorales del PSOE. Lo m&aacute;s llamativo quiz&aacute;s es que hasta 2008 el PSOE siempre fue el principal partido de &aacute;mbito estatal en Catalu&ntilde;a y en el Pa&iacute;s Vasco -salvo alguna excepci&oacute;n en este &uacute;ltimo caso-; y que en las elecciones de marzo de ese a&ntilde;o los socialistas revalidaron su victoria frente al PP gracias al apoyo electoral obtenido precisamente en muchos de los territorios en los que Podemos o sus confluencias son ahora la primera o segunda fuerza pol&iacute;tica. En definitiva, el PSOE ha sido claramente sustituido por Podemos y sus confluencias en <em>algunas</em> CCAA, tal y como explicamos a continuaci&oacute;n, pero esta sustituci&oacute;n se explica mejor por la posici&oacute;n de uno y otro partido ante la cuesti&oacute;n territorial que por su cercan&iacute;a a los votantes en el eje ideol&oacute;gico. Se trata de una cuesti&oacute;n muy relevante pues, como han puesto de manifiesto los recientes art&iacute;culos de <a href="http://elpais.com/elpais/2016/10/03/opinion/1475502771_535415.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">V&iacute;ctor Lapuente </a>y <a href="http://elpais.com/elpais/2016/10/04/opinion/1475593930_167027.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sandra Le&oacute;n </a>sobre la crisis org&aacute;nica del PSOE, el partido se juega su supervivencia en ciertos territorios.
    </p><p class="article-text">
        Las citadas CCAA -a las que habr&iacute;a que sumar Canarias, donde Podemos y PSOE est&aacute;n m&aacute;s igualados- tienen en com&uacute;n la presencia de un clivaje centro-periferia, un conflicto territorial que provoca que el espacio de competici&oacute;n electoral entre partidos sea bidimensional, no limit&aacute;ndose solo a la ideolog&iacute;a, sino compitiendo tambi&eacute;n en torno a la dimensi&oacute;n nacionalista. Para simplificar, nos vamos a referir a estas CCAA bidimensionales por el nombre de &ldquo;<em>Singulares&rdquo;,</em> para diferenciarlas del resto a las que denominaremos CCAA &ldquo;<em>Ordinarias&rdquo;</em>. En Espa&ntilde;a existe ya una larga tradici&oacute;n de an&aacute;lisis politol&oacute;gicos sobre el comportamiento electoral en espacios bidimensionales que, en su mayor parte, se han centrado en Catalu&ntilde;a y el Pa&iacute;s Vasco, examinando el peso relativo de una y otra dimensi&oacute;n en la competici&oacute;n electoral. Algunos trabajos han se&ntilde;alado una mayor relevancia del eje nacionalista mientras otros otorgaban m&aacute;s peso al eje ideol&oacute;gico (<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Fern&aacute;ndez-Albertos 2001</a>)
    </p><p class="article-text">
        En principio es dif&iacute;cil hacer afirmaciones con rotundidad sobre el peso relativo de una y otra dimensi&oacute;n en las dos &uacute;ltimas elecciones generales. No obstante, sabemos por los datos de la postelectoral del CIS, que en la campa&ntilde;a del 20D la percepci&oacute;n de los ciudadanos sobre la relevancia de la cuesti&oacute;n territorial fue considerablemente mayor en las CCAA singulares (se&ntilde;alada como tema m&aacute;s importante de la campa&ntilde;a por un 19% de los encuestados, s&oacute;lo por detr&aacute;s de la corrupci&oacute;n) que en las ordinarias (donde s&oacute;lo la se&ntilde;alaron el 7% de los encuestados). Pero la clave para entender mejor el reemplazo del PSOE por Podemos y sus confluencias en las CCAA singulares se refleja m&aacute;s claramente en los dos gr&aacute;ficos siguientes. En el primero de ellos se recoge la posici&oacute;n que los votantes de las CCAA singulares otorgaron a los distintos partidos en el eje nacionalista conforme a los datos de las postelectorales de 2008, 2011 y 2015, as&iacute; como la media de la posici&oacute;n del conjunto del electorado en las CCAA singulares para las tres elecciones. El eje nacionalista se mide a trav&eacute;s de la pregunta del CIS sobre posicionamiento en una escala que oscila entre el m&iacute;nimo nacionalismo (1) y m&aacute;ximo nacionalismo territorial (10) que el CIS s&oacute;lo incluye en regiones con una estructura de competici&oacute;n en dos dimensiones. Puesto que en Valencia y Baleares no tenemos la pregunta para las tres elecciones, en los gr&aacute;ficos que aqu&iacute; presentamos s&oacute;lo est&aacute;n reflejadas las otras cinco CCAA singulares. Por lo dem&aacute;s, en el gr&aacute;fico s&oacute;lo hemos reflejado la posici&oacute;n de los partidos nacionalistas vascos y catalanes porque cont&aacute;bamos con muy pocos casos para los partidos nacionalistas en las otras tres CCAA.
    </p><p class="article-text">
        El primer gr&aacute;fico muestra varias cosas que merece la pena subrayar. En primer lugar, tras el 20D los votantes de las CCAA singulares situaron tanto al PP como al PSOE en posiciones m&aacute;s cercanas al extremo &ldquo;espa&ntilde;olista&rdquo; del eje nacionalista y m&aacute;s alejados de la posici&oacute;n media de los votantes de lo que lo hac&iacute;an en 2011 y, especialmente, de lo que lo hac&iacute;an en 2008. Pero el movimiento es considerablemente mayor para el PSOE, que se desplaza un punto y medio en la escala entre 2008 y 2015, mientras que el desplazamiento del PP se mantiene por debajo de un punto. El resultado es que tras las elecciones del 20D los encuestados de estas CCAA ubicaban al PSOE exactamente en el mismo punto de la escala en el que situaron al PP en 2008 y, en todo caso, en la percepci&oacute;n de los votantes de las CCAA singulares, el PP y PSOE est&aacute;n ahora bastante m&aacute;s pr&oacute;ximos entre s&iacute; en el eje nacionalista de lo que lo estaban hace ocho a&ntilde;os.
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        En el campo opuesto, los catalanes tambi&eacute;n sit&uacute;an a ERC y DiL/CiU en posiciones m&aacute;s extremas en 2015 de lo que lo hac&iacute;an en 2008. No ocurre lo mismo para el PNV y Bildu, si bien la percepci&oacute;n en el sentido de una evoluci&oacute;n moderada de estos dos partidos entre los vascos es muy leve. Esto lleva a pensar que la polarizaci&oacute;n nacionalista del escenario catal&aacute;n ha afectado en el resto de CCAA singulares a los partidos de &aacute;mbito estatal que se sit&uacute;an en posiciones m&aacute;s &ldquo;espa&ntilde;olistas&rdquo;, pero no ha tenido efecto en los partidos nacionalistas de otras CCAA como indica la posici&oacute;n de PNV y Bildu. El cuadro se completa con la posici&oacute;n en la que los electores de las CCAA singulares situaron a los nuevos partidos despu&eacute;s del 20D: mientras Ciudadanos aparece en el 2,2, s&oacute;lo dos d&eacute;cimas m&aacute;s moderado que el PP, Podemos y sus confluencias est&aacute;n en el 4,2, es decir pr&aacute;cticamente el mismo punto de la escala en el que los votantes de las CCAA singulares situaron al PSOE en 2008 y en un nivel que le sit&uacute;a en la dimensi&oacute;n nacionalista como el partido m&aacute;s cercano al conjunto de los votantes.
    </p><p class="article-text">
        El segundo de los gr&aacute;ficos representa esa misma ubicaci&oacute;n de votantes y partidos de las CCAA singulares pero en el eje ideol&oacute;gico donde 1 ser&iacute;a izquierda y 10 derecha y, como veremos seguidamente, ofrece un contraste interesante con el primero. En 2015 los encuestados de las CCAA singulares situaron al PSOE s&oacute;lo 5 d&eacute;cimas por encima de la media ideol&oacute;gica del conjunto de votantes; al mismo tiempo que la ubicaci&oacute;n de Podemos era m&aacute;s extrema, a casi dos puntos de esa media, menos lejana que la del PP o Ciudadanos, pero mucho m&aacute;s distante que la del PSOE. Del contraste entre dichos gr&aacute;ficos parece razonable asumir que el reemplazo de PSOE por Podemos como principal partido de &aacute;mbito estatal en estas CCAA singulares se explica mejor por la ubicaci&oacute;n que los votantes hacen de uno y otro partido en el eje nacionalista (incluyendo el desplazamiento del PSOE a posiciones m&aacute;s extremas desde 2008) que por su ubicaci&oacute;n en el eje ideol&oacute;gico.
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        En definitiva, los dos gr&aacute;ficos ponen de manifiesto que la estrategia y posici&oacute;n de Podemos en el eje nacionalista tiene muchas similitudes con la que sosten&iacute;a el PSOE en 2008, lo que se entiende mejor si tenemos en cuenta el proceso de polarizaci&oacute;n que ha tenido lugar desde entonces y que, como acabamos de comprobar, los datos tambi&eacute;n avalan. En las elecciones de 2008 el PSOE se hizo valedor de la <em>Espa&ntilde;a plural,</em> pues en la legislatura precedente hab&iacute;a impulsado el autogobierno promoviendo la reforma de varios estatutos de autonom&iacute;a (especialmente el catal&aacute;n, el m&aacute;s relevante por su proyecci&oacute;n medi&aacute;tica) y oponi&eacute;ndose a la estrategia del PP de confrontaci&oacute;n con los nacionalismos. Si bien en 2008 el PSOE estaba lejos de defender el derecho a decidir, es necesario tener en cuenta que la ruptura soberanista adoptada por los partidos nacionalistas catalanes ha modificado sensiblemente los t&eacute;rminos del debate en ese eje, especialmente desde 2012. Fomentando la visibilidad de las confluencias y defendiendo el derecho a decidir y la plurinacionalidad de Espa&ntilde;a como parte central de su discurso pol&iacute;tico a nivel nacional, Podemos se ha posicionado de forma clara en el eje nacionalista en un momento de alta polarizaci&oacute;n: se ha situado entre los partidos nacionalistas, con los que comparte la necesidad o el derecho de celebrar el refer&eacute;ndum, y los partidos de &aacute;mbito estatal, con los que comparte la defensa de la unidad territorial al posicionarse a favor del &ldquo;No&rdquo; en un hipot&eacute;tico refer&eacute;ndum.
    </p><p class="article-text">
        Una conclusi&oacute;n algo r&aacute;pida de lo que hemos visto hasta ahora recomendar&iacute;a al PSOE adoptar una estrategia m&aacute;s claramente plurinacional -como en 2008- en el eje nacionalista para competir con Podemos en estas CCAA singulares. Pero lo cierto es que algunas cosas han cambiado desde entonces y que Podemos puede tambi&eacute;n afrontar dilemas por su posicionamiento en el eje nacionalista de cara al futuro. Los dos siguientes gr&aacute;ficos, en los que se refleja la distribuci&oacute;n de preferencias sobre organizaci&oacute;n territorial en CCAA singulares y ordinarias en 2010 y en 2015, pueden ser ilustrativos.
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        Una de las consecuencias de la crisis y de la polarizaci&oacute;n en el eje territorial ha sido la quiebra de los consensos previos en torno al Estado Auton&oacute;mico, de tal modo que CCAA Singulares (donde ha crecido sensiblemente la preferencia por la posibilidad de independencia) y CCAA Ordinarias (donde crece la preferencia por la recentralizaci&oacute;n del Estado) han evolucionado en sentido contrario y pierden as&iacute; buena parte del terreno compartido que s&iacute; ten&iacute;an en 2008.
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        O dicho de otro modo, mantener una estrategia ganadora en el eje territorial en los dos tipos de CCAA es ahora m&aacute;s dif&iacute;cil de lo que era en 2008. La estrategia de defensa de la plurinacionalidad por parte de Podemos le ha permitido competir con mucho &eacute;xito en las CCAA donde la dimensi&oacute;n nacionalista es relevante; pero tal vez esta estrategia perjudic&oacute; a Unidos Podemos en las CCAA ordinarias el 26J: lo que se premia en las CCAA singulares puede tener simult&aacute;neamente una sanci&oacute;n en las CCAA ordinarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Pérez-Nievas, Alejandro García-Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/dilemas-psoe-podemos-cuestion-territorial_132_3787472.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Oct 2016 17:37:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los dilemas del PSOE y Podemos en la cuestión territorial]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Inmigrantes en la política local? Lo que nos dicen los datos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/inmigrantes-politica-local-dicen-datos_1_4572060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La inclusión política de los inmigrantes es aún muy desigual respecto a la población autóctona. A pesar de la extensión de sus derechos electorales, están infra-representados entre el número final de concejales electos, y en menor medida en las listas electorales.</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la inmigraci&oacute;n se ha convertido en un tema de creciente inter&eacute;s en nuestro pa&iacute;s. Pese a ello, poco se ha hablado hasta ahora sobre la integraci&oacute;n pol&iacute;tica de los inmigrantes y, a&uacute;n en menor medida, de su acceso a cargos p&uacute;blicos. <a href="http://libreria.cis.es/libros/la-representacion-politica-de-los-inmigrantes-en-elecciones-municipales/9788474766363/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nuestro estudio publicado recientemente por el CIS</a> intenta ahondar en esta cuesti&oacute;n, midiendo los niveles de representaci&oacute;n pol&iacute;tica de los inmigrantes en las elecciones locales de 2003, 2007 y 2011. La investigaci&oacute;n se centra en candidatos y concejales procedentes de cuatro colectivos (rumanos, b&uacute;lgaros, marroqu&iacute;es y latinoamericanos), a partir de una encuesta realizada a los partidos pol&iacute;ticos en todos los municipios de Espa&ntilde;a de m&aacute;s de 1.000 habitantes en los cuales estos grupos alcanzan un 15% o m&aacute;s de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; &eacute;xito han tenido los inmigrantes en la obtenci&oacute;n de cargos electos a nivel local en Espa&ntilde;a? La Tabla 1 indica que, del total de candidatos incluidos en la muestra, apenas un 1% son de origen inmigrante. La brecha de infra-representaci&oacute;n es a&uacute;n m&aacute;s notable para cargos electos, ya que los inmigrantes s&oacute;lo alcanzan el 0,5% del total de concejales electos en 2003, 2007 y 2011. Dado que estos datos se refieren s&oacute;lo a municipios en los que los residentes nacidos fuera de Espa&ntilde;a suman m&aacute;s del 15% del conjunto de la poblaci&oacute;n, la evidencia disponible indica una clara pauta de infra-representaci&oacute;n de los inmigrantes en el nivel local. Si atendemos al peso demogr&aacute;fico de los inmigrantes, en la mayor&iacute;a de estos municipios esperar&iacute;amos que tres o m&aacute;s concejales fuesen de origen inmigrante. Sin embargo, en la mayor&iacute;a de estos casos, no hay ning&uacute;n candidato que re&uacute;na esta caracter&iacute;stica. Por a&ntilde;adidura, s&oacute;lo un 11% de los candidatos inmigrantes resultaron finalmente electos, lo que indica que no s&oacute;lo existe un n&uacute;mero muy reducido de candidatos, sino que su nominaci&oacute;n en puestos de salida, con potencial de convertirse en electos, es mucho menos frecuente que entre candidatos aut&oacute;ctonos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tabla 1. Candidatos y concejales de origen inmigrante en las elecciones locales de 2003, 2007 y 2011 en municipios con m&aacute;s de 15% poblaci&oacute;n inmigrante</strong>
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        Pese a estas pautas generales, hay matices importantes entre elecciones, municipios y colectivos. En primer lugar, la tendencia de nominar candidatos inmigrantes se ha incrementado a lo largo del tiempo, siendo particularmente visible en 2011, cuando el n&uacute;mero de inmigrantes incluidos en listas casi triplic&oacute; con respecto a las elecciones anteriores. Esto podr&iacute;a estar relacionado tambi&eacute;n con el aumento del electorado extranjero en Espa&ntilde;a, tras las sucesivas ampliaciones del derecho de voto en el nivel local para rumanos y b&uacute;lgaros en 2007 y para ciertos colectivos de extranjeros extracomunitarios (particularmente latinoamericanos) en 2011. En segundo lugar, la concentraci&oacute;n residencial de los inmigrantes parece influir positivamente en su propensi&oacute;n de obtener representaci&oacute;n pol&iacute;tica. En municipios donde la poblaci&oacute;n inmigrante supera el 20%, el n&uacute;mero de candidatos inmigrantes es casi cuatro veces mayor que en municipios en los que los niveles de concentraci&oacute;n est&aacute;n entre el 15% y 20%.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, no todos los colectivos inmigrantes consiguen el mismo nivel de representaci&oacute;n pol&iacute;tica. Los latinoamericanos son los m&aacute;s nominados, constituyendo m&aacute;s de la mitad de los candidatos inmigrantes identificados en este estudio. A esto se le suma el hecho de que la mayor&iacute;a de concejales electos de origen inmigrante tambi&eacute;n proceden de este grupo. Este &eacute;xito relativo del grupo latinoamericano podr&iacute;a estar favorecido por su proximidad cultural y ling&uuml;&iacute;stica a la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, as&iacute; como por la ventaja adicional de responder a un flujo migratorio m&aacute;s antiguo, particularmente en comparaci&oacute;n con los ciudadanos del Este. Los rumanos tambi&eacute;n parecen recibir m&aacute;s nominaciones, aunque finalmente ning&uacute;n candidato de origen rumano result&oacute; electo en las tres elecciones analizadas. A&uacute;n as&iacute;, tanto latinoamericanos como rumanos resultan m&aacute;s proclives a obtener representaci&oacute;n pol&iacute;tica que otros grupos como los marroqu&iacute;es o b&uacute;lgaros.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, los partidos pol&iacute;ticos tambi&eacute;n juegan un papel relevante en el acceso de los inmigrantes a la escena electoral. Por un lado, la fragmentaci&oacute;n partidista destaca por su efecto positivo en la nominaci&oacute;n de inmigrantes: en municipios con dos o tres partidos en el consistorio, los porcentajes de inclusi&oacute;n de candidatos inmigrantes son considerablemente inferiores que en municipios que sobrepasan el umbral de los cuatro partidos. Por otro lado, no todos los partidos resultan igual de propensos a nominar inmigrantes en sus listas, aunque el nivel de apertura no parece responder a una divisi&oacute;n izquierda-derecha. Como muestra el Gr&aacute;fico 1, entre los partidos de &aacute;mbito nacional, el PP es m&aacute;s inclusivo (1,2% de candidatos inmigrantes) que el PSOE (0,8%) o IU/ICV (1%), aunque las diferencias no parecen significativas. Por otro lado, tanto el PSOE como IU muestran un sesgo de incorporaci&oacute;n hacia el colectivo latinoamericano, mientras que el PP y UPyD parecen m&aacute;s incluyentes con los rumanos. Los partidos de &aacute;mbito no-estatal, con la excepci&oacute;n de los catalanes, presentan porcentajes de inclusi&oacute;n de inmigrantes por encima de la media y por encima de PP, PSOE e IU, destacando el caso de Coalici&oacute;n Canaria con un 6,5% de candidatos de origen inmigrante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. Porcentaje de candidatos inmigrantes en las listas de los partidos en las elecciones de 2003, 2007 y 2011 en municipios con m&aacute;s de 15% poblaci&oacute;n inmigrante </strong>
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        Pero, &iquest;fueron los inmigrantes incluidos en posiciones de las listas electorales que realmente garantizaban su elecci&oacute;n? Aqu&iacute; los datos apuntan hacia diferencias interesantes. Los latinoamericanos, por ejemplo, resultan nominados en posiciones m&aacute;s altas de las listas, con mayores probabilidades de resultar electos. M&aacute;s de la mitad de los candidatos latinoamericanos fueron nominados en el primer o segundo cuartil de las listas, mientras que la mayor&iacute;a de candidatos rumanos lo fueron en el tercer o cuarto cuartil. Segundo, el posicionamiento de candidatos inmigrantes es, en general, m&aacute;s alto en las listas del PP que en las socialistas. Esta tendencia es m&aacute;s visible para el colectivo latinoamericano, pero no se cumple para rumanos que ocupan posiciones ligeramente m&aacute;s altas en las listas del PSOE que en las del PP. Las listas de UPyD s&oacute;lo incorporan candidatos rumanos, y siempre en el &uacute;ltimo cuartil; mientras que en las listas de IU, los latinoamericanos aparecen nominados en posiciones m&aacute;s altas que los rumanos.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en el Gr&aacute;fico 2 hemos calculado el nivel de seguridad en las nominaciones de candidatos inmigrantes teniendo en cuenta los resultados electorales de cada partido en las elecciones analizadas y las anteriores. Hemos definido como nominaci&oacute;n segura aquella en la que la posici&oacute;n del candidato inmigrante en la lista es menor o igual a la media entre el n&uacute;mero de esca&ntilde;os que el partido en cuesti&oacute;n obtuvo en las elecciones previas y en las actuales. El nivel de seguridad de las nominaciones est&aacute; medido en una escala de -1 a 1, en la que el valor -1 corresponde a los casos en los que, por la posici&oacute;n ocupada, los candidatos inmigrantes tendr&iacute;an pocas o nulas posibilidades de salir electos; mientras que el valor 1 reflejar&iacute;a las nominaciones en posiciones muy seguras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2. Nivel de seguridad en las nominaciones de candidatos inmigrantes en las elecciones locales de 2003, 2007 y 2011 en municipios de m&aacute;s de 15% poblaci&oacute;n inmigrante</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Los datos muestran que, del total de 79 candidatos inmigrantes identificados, solo 8 fueron nominados en posiciones seguras con potencial de convertirse en electos, de los cuales la mayor&iacute;a lo fue en las listas de Coalici&oacute;n Canaria en la isla de El Hierro. El resto de candidatos inmigrantes fueron incluidos en posiciones menos seguras, lo que contribuye a explicar el n&uacute;mero extremadamente reducido de concejales de origen inmigrante que finalmente resultaron electos.
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n principal que se extrae de los resultados de este estudio, a pesar de los matices encontrados entre grupos y partidos, es la pauta de infra-representaci&oacute;n de los inmigrantes en el &aacute;mbito local. Esto se observa no s&oacute;lo en la inclusi&oacute;n de candidatos de origen inmigrante sino muy especialmente en el n&uacute;mero final de concejales electos. La extensi&oacute;n de derechos electorales a los inmigrantes parece haber tenido alg&uacute;n leve efecto en sus niveles de inclusi&oacute;n pol&iacute;tica, aunque las desigualdades de representaci&oacute;n con respecto a la poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona permanecen incluso despu&eacute;s de la ampliaci&oacute;n del derecho de sufragio activo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniela Vintila, Marta Parades, Santiago Pérez-Nievas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/inmigrantes-politica-local-dicen-datos_1_4572060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Oct 2014 19:40:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Inmigrantes en la política local? Lo que nos dicen los datos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
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