<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Benet Salellas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/benet_salellas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Benet Salellas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/514735/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El derecho en tiempos de excepcionalidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/derecho-tiempos-excepcionalidad_132_2136093.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d220f8f-5ccd-4efa-a0c3-5b8fb09264d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El derecho en tiempos de excepcionalidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un Estado de derecho significa imponer límites "desde abajo" y desde fuera al poder del Estado</p><p class="subtitle">La ley no puede ser, en una concepción exigente del principio democrático, un mecanismo de cobertura de los abusos del poder, sino su freno o antídoto primordial</p></div><p class="article-text">
        Con motivo de la situaci&oacute;n de excepcionalidad jur&iacute;dica que se vive en Catalu&ntilde;a, se ha celebrado este fin de semana en Barcelona el Primer Congreso en defensa del Estado de derecho. El evento reuni&oacute; a magistrados, profesores de derecho penal o internacional, periodistas, miembros de entidades de derechos humanos y abogados. Uno de los objetivos del encuentro fue reivindicar el Estado de derecho como artefacto de denuncia y resistencia frente a la vulneraci&oacute;n sistem&aacute;tica de las reglas democr&aacute;ticas que se ha producido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Espa&ntilde;a. Es tanta la excepcionalidad jur&iacute;dica que vivimos que, m&aacute;s que exigir una comprensi&oacute;n &ldquo;alternativa&rdquo; o &ldquo;contrahegem&oacute;nica&rdquo; del derecho, la profundizaci&oacute;n democr&aacute;tica o los derechos sociales, lo que se reclamaba es simplemente que los poderes p&uacute;blicos sean coherentes con ellos mismos. Que no vulneren las reglas m&iacute;nimas de las que se han dotado al aprobar constituciones y ratificar tratados internacionales.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, las actuaciones emprendidas contra el soberanismo catal&aacute;n u otras formas de disidencia por parte del Gobierno del PP, con el apoyo de Cs y PSOE, y de las altas instancias judiciales ha planteado una crisis institucional que ha hecho tambalear los fundamentos del Estado de derecho. En ese contexto, el derecho y su interpretaci&oacute;n se ha convertido en un campo de batalla crucial a la hora de establecer el margen de actuaci&oacute;n de unos y otros. El mayor o menor grado de legitimidad de sus actos depende en buena medida de la aceptaci&oacute;n y reconocimiento de sus razones jur&iacute;dicas. Al mismo tiempo, la dimisi&oacute;n del debate pol&iacute;tico por parte del PP, PSOE y Ciudadanos y el refugio constante en un poder judicial controlado &ldquo;desde arriba&rdquo; respaldan la centralidad del derecho en el debate social.
    </p><p class="article-text">
        En esa disputa, la ventaja de partida de quien ejerce el poder no es tan abrumadora como en tiempos pasados. La legalidad de nuestra &eacute;poca no es como la franquista. Es exigente y conlleva l&iacute;mites y controles de todo tipo. Buena parte de ella consiste en tratados, constituciones y declaraciones de derechos impensables sin la derrota de los fascismos y otras dictaduras que asolaron el siglo pasado. Un legado civilizatorio que puede convertirse en papel mojado si la ciudadan&iacute;a no se lo reapropia para denunciar sus incumplimientos sistem&aacute;ticos por parte del poder. A pesar de su aparente ineficacia, estos textos permiten considerar las situaciones de injusticia no como algo natural, sino como aut&eacute;nticas violaciones jur&iacute;dicas.
    </p><p class="article-text">
        En tiempo de involuci&oacute;n democr&aacute;tica como la actual, por ello, esta legalidad se convierte en un espejo m&aacute;s inc&oacute;modo de lo habitual para el poder. De hecho, sirve para mostrar su tendencia creciente a desligarse de ataduras garantistas y situarse en la ilegalidad. En realidad, invocar el estado constitucional en la actualidad implica defender la supremac&iacute;a de los derechos pol&iacute;ticos y sociales de la ciudadan&iacute;a, la separaci&oacute;n de los tres poderes - cada uno con sus contrapesos -, el papel central de la sociedad civil, la proporcionalidad y el constante control o supervisi&oacute;n de las acciones del Estado. Esta visi&oacute;n de las cosas corresponde con una tradici&oacute;n jur&iacute;dica alemana del estado de derecho (rechtsstaat), posterior a la Segunda Guerra Mundial, totalmente antit&eacute;tica a la noci&oacute;n de dictadura de la ley en que hoy la derecha jur&iacute;dica espa&ntilde;ola quiere caricaturizarlo. En el fondo la idea es muy sencilla: un Estado de derecho significa imponer l&iacute;mites &ldquo;desde abajo&rdquo; y desde fuera al poder del Estado. La ley no puede ser, en una concepci&oacute;n exigente del principio democr&aacute;tico, un mecanismo de cobertura de los abusos del poder, sino su freno o ant&iacute;doto primordial.
    </p><p class="article-text">
        Visto desde esta perspectiva, resulta m&aacute;s capital que nunca el papel de los juristas garantistas para mostrar el derecho no s&oacute;lo como la expresi&oacute;n del poder sino tambi&eacute;n y, sobre todo, como herramienta para deslegitimar sus actuaciones m&aacute;s arbitrarias. Esta tarea tiene al menos dos funciones espec&iacute;ficas. Por un lado, dar respuesta al inaceptable recorte de derechos pol&iacute;ticos y la criminalizaci&oacute;n de toda disidencia al poder constituido. Por otro, mostrar que la protesta y la desobediencia, lejos de ser actos censurables, son instrumentos leg&iacute;timos e incluso necesarias para forzar al poder para que cumpla su propia legalidad. Buen ejemplo de la resistencia jur&iacute;dica ante la ofensiva contra el independentismo son las querellas interpuestas contra la actuaci&oacute;n de la Guardia Civil y la Polic&iacute;a Nacional durante el 1 de octubre por parte de entidades de derechos humanos y varios ayuntamientos, como el de Barcelona o Girona.
    </p><p class="article-text">
        En verdad, ese tipo de disputas por el sentido del derecho se libran principalmente en el Estado espa&ntilde;ol. Y aqu&iacute; el papel de las entidades de derechos humanos y de los juristas ser&aacute; relevante. Una iniciativa incesante fue la creaci&oacute;n de la plataforma &ldquo;No Callarem&rdquo; (No Callaremos) que ha organizado recientemente, junto al consistorio barcelon&eacute;s, la reciente &ldquo;Semana de la Libertad de Expresi&oacute;n&rdquo; en la antigua c&aacute;rcel Modelo. Lo que durante casi un siglo fue un centro de privaci&oacute;n de libertad, se convirti&oacute; en el epicentro de todo tipo de actividades pol&iacute;ticas y culturales de denuncia de la deriva represiva. La plataforma denunciaba desde la censura en exposiciones, pasando por el secuestro del libro Fari&ntilde;a, la reciente condena a la revista Mongolia a pagar 40.000 euros por un chiste hasta las recientes condenas a raperos como Valt&ograve;nyc o la de Pablo Has&eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        El desenlace de muchas de estas disputas, en realidad, se van a decidir en Europa. Como explic&oacute; en el encuentro el abogado Gonzalo Boy&eacute;, el mayor descr&eacute;dito jur&iacute;dico a la ofensiva judicial contra el independentismo proviene precisamente de los &ldquo;litigios estrat&eacute;gicos&rdquo; en los tribunales europeos. La primera se&ntilde;al de alarma vino con la retirada de la orden de extradici&oacute;n del Supremo contra los miembros del gobierno de la Generalitat exiliados en B&eacute;lgica ante su segura desestimaci&oacute;n. A continuaci&oacute;n, el segundo envite se produjo con las medidas de libertad acordadas por la justicia europea. Un contraste clamoroso con la dureza de las prisiones provisionales acordadas en Espa&ntilde;a. Luego, el Comit&eacute; de Derechos Humanos de la ONU inst&oacute;, a petici&oacute;n de Jordi S&aacute;nchez, al Estado espa&ntilde;ol a &ldquo;tomar todas las medidas necesarias para garantizar que pueda ejercer sus derechos pol&iacute;ticos&rdquo;. Un mensaje que inclu&iacute;a medidas cautelares, un mecanismo previsto por la ONU para evitar &ldquo;da&ntilde;os irreparables&rdquo; a las personas que denuncian abusos de sus derechos ante la instituci&oacute;n. Y, por &uacute;ltimo, el varapalo final lleg&oacute; de la justicia alemana. El tribunal de Schlewsig-Holstein descartaba la existencia de la violencia y el delito de rebeli&oacute;n en los hechos investigados, en contra del criterio del Gobierno y del juez Llarena.
    </p><p class="article-text">
        El frente internacional, en efecto, ha provocado un boquete gigante a la l&iacute;nea de flotaci&oacute;n de la causa penal seguida en el Supremo. Lo que en un lugar se percibe como hechos delictivos grav&iacute;simos contra el orden constitucional, con penas de hasta cuarenta a&ntilde;os de c&aacute;rcel, en el otro no pasan de ser simples hechos pol&iacute;ticos sin relevancia penal.  Otra actuaci&oacute;n judicial que sac&oacute; lo colores al Estado espa&ntilde;ol fue el reciente tir&oacute;n de orejas del Tribunal de Estrasburgo a ra&iacute;z de las condenas a unos j&oacute;venes por la quema de fotos del Rey. Otra vez suced&iacute;a que lo que para unos era un delito de odio para los otros era un simple acto pol&iacute;tico amparado por la libertad de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, el riesgo de corrosi&oacute;n del estado de derecho que todas estas actuaciones muestran no es del todo nuevo en Espa&ntilde;a. Forma parte de un populismo punitivo que se ha incrustado en todo el entramado estatal como una bomba de relojer&iacute;a. No obstante, lo cierto es que lo sucedido en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os con la cruenta persecuci&oacute;n al independentismo catal&aacute;n ha agudizado hasta extremos inauditos una involuci&oacute;n democr&aacute;tica que ahora afecta a otros &aacute;mbitos y colectivos. El desaf&iacute;o, por eso, exige m&aacute;s que nunca construir frentes anti-represivos amplios, transversales y plurales que le disputen al poder la legitimidad del discurso del derecho. Y que pongan en el centro de la pol&iacute;tica el papel de los derechos como l&iacute;mites a sus abusos. Hacerlo es una cuesti&oacute;n de simple supervivencia para frenar su deriva abiertamente desp&oacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaume Asens, Benet Salellas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/derecho-tiempos-excepcionalidad_132_2136093.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 May 2018 20:02:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6d220f8f-5ccd-4efa-a0c3-5b8fb09264d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="132861" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6d220f8f-5ccd-4efa-a0c3-5b8fb09264d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="132861" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El derecho en tiempos de excepcionalidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6d220f8f-5ccd-4efa-a0c3-5b8fb09264d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estado de derecho,Cataluña,Gobierno de España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por una estrategia antirrepresiva de país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/estrategia-antirepressiva-pais_132_2198986.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30302284-096f-4c20-a789-af4b7f82a8e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por una estrategia antirrepresiva de país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es necesario construir una estrategia antirepressiva que implique a todos los actores y que tenga claro que el conflicto político ha sido el punto de partida y debe ser el punto de llegada", proponen la exdiputada y concejala de la CUP en Barcelona, Eulàlia Reguant, y el exdiputado y abogado de Anna Gabriel, Benet Salellas</p></div><p class="article-text">
        Por si hab&iacute;a dudas a disipar, el pasado viernes, con el auto de procesamiento dictado la desde la m&aacute;xima instituci&oacute;n del poder judicial espa&ntilde;ol que es el Tribunal Supremo, el juez Llarena&nbsp;hizo entrar a toda la judicatura como instituci&oacute;n y jerarqu&iacute;a en cruzada abierta contra el independentismo. No&nbsp;deb&iacute;a de ser&nbsp;casual que todo pasara el primer d&iacute;a de la Semana Santa, en viernes de dolores. Desde un estado tan poco aconfesional, seguro que la causa general se concibe, otra vez, en aquella Inquisici&oacute;n tan hisp&aacute;nica como una v&iacute;a de expiaci&oacute;n colectiva del ataque a la sacrosanta unidad de la patria.
    </p><p class="article-text">
        Esta causa general, dirigida desde las altas instancias del Estado, con plena concertaci&oacute;n de todos sus poderes, ha transmutado en un juicio de pa&iacute;s que mantiene al vicepresident de la Generalitat, cinco consellers, la que fue presidenta del Parlament y los l&iacute;deres de dos de las principales entidades del pa&iacute;s en prisi&oacute;n y el resto del Govern en el exilio, con Carles Puidemont bajo custodia en Neum&uuml;nster.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello sin olvidar el resto de imputados por el Tribunal Supremo, las personas investigadas por el juzgado de instrucci&oacute;n 13 de Barcelona, los cientos de cargos electos investigados, y las decenas de personas citadas a declarar por las huelgas del 3 de octubre y el 8 de noviembre y dem&aacute;s hechos de octubre, en una clara demostraci&oacute;n de que la administraci&oacute;n de justicia se encuentra claramente posicionada en el conflicto. Y sin equidistancia posible, porque los independentistas no disponemos de instituciones ni poder similar.
    </p><p class="article-text">
        En el Estado espa&ntilde;ol del a&ntilde;o 2018 se est&aacute; consolidando una deriva autoritaria en muchos aspectos. En cuanto al independentismo, ha comenzado a aplic&aacute;rsele el &ldquo;derecho penal del enemigo&rdquo; como una especie de &ldquo;doctrina del shock&rdquo;. De hecho, el derecho penal del enemigo, prohibido en sistema democr&aacute;tico, se defin&iacute;a por el propio Tribunal Supremo espa&ntilde;ol en la sentencia contra las detenciones de Guant&aacute;namo en tres elementos: juzgar a la gente por c&oacute;mo es o c&oacute;mo piensa en vez de por lo que ha hecho, eliminar las garant&iacute;as procedimentales (que no te juzgue el tribunal que te correspond&iacute;a), y la desproporci&oacute;n de las penas, como en el caso de la imputaci&oacute;n por rebeli&oacute;n. Estos tres elementos son los que ahora mismo este tribunal aplica contra el independentismo en un Guant&aacute;namo europeo bastante particular.
    </p><p class="article-text">
        El aparato represivo del Estado, compuesto por actores policiales y judiciales y que busca aplicar la &ldquo;doctrina del shock&rdquo;, se encuentra plenamente posicionado en el combate pol&iacute;tico para impedir el ejercicio del derecho a la autodeterminaci&oacute;n. De hecho, el triunvirato PP-PSOE-C's se sum&oacute; a esta explosi&oacute;n represiva mediante la aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 155 de la Constituci&oacute;n. As&iacute; consumaba la unidad de acci&oacute;n entre todos los poderes del Estado, poderes institucionales, pol&iacute;ticos , medi&aacute;ticos y de calle, como las agresiones de la extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        Se utiliza la brutalidad policial del 1-O como argumento para aplicar el 155 y para encarcelar a quien defendi&oacute; ejercer el derecho a la autodeterminaci&oacute;n. Es decir, se utiliza de argumento la brutalidad policial ejercida por el r&eacute;gimen para el simple mantenimiento del r&eacute;gimen. El orden social post155, fruto de la represi&oacute;n ejercida por todos estos poderes, en ning&uacute;n caso es una soluci&oacute;n del conflicto. Es s&oacute;lo una manera de esconder el conflicto, de apartarlo a trav&eacute;s de la estrategia del miedo.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto post155 se ha debatido mucho sobre la necesidad de rebajar el conflicto para no condicionar la defensa de las personas encausadas y en prisi&oacute;n preventiva. Pero el procesamiento dictado por el juez Llarena demuestra que no es una 'cuesti&oacute;n de desescalar' porque, en uno de los momentos de menos movilizaci&oacute;n independentista y de menos confrontaci&oacute;n con el Estado, se ha dictado una de las resoluciones m&aacute;s duras y llenas de crueldad contra las filas independentistas, en una perversi&oacute;n absoluta del relato. Ante los &uacute;ltimos hechos, se evidencia que hay que cambiar la estrategia de la lucha antirrepresiva del conjunto del independentismo.
    </p><h3 class="article-text">Dar un paso adelante</h3><p class="article-text">
        Desde la experiencia de la lucha antirrepresiva de la izquierda independentista y anticapitalista, pero tambi&eacute;n partiendo de este an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n actual y de la ofensiva judicial y pol&iacute;tica del Estado, la CUP ha defendido desde el inicio de esta macrocausa de pa&iacute;s que hay que ir m&aacute;s all&aacute; y dar un paso adelante. Planteamientos como el 'no se atrever&aacute;n a...' deben desaparecer de nuestro vocabulario.
    </p><p class="article-text">
        Por si alguien lo hab&iacute;a dudado, se evidencia que jueces, fiscales y cuerpos policiales, en su mayor&iacute;a, est&aacute;n dispuestos a atreverse a hacer todo lo que consideren necesario para la preservaci&oacute;n del r&eacute;gimen. No hay l&iacute;mites porque ha desaparecido cualquier concepto propio del Estado democr&aacute;tico basado en contrapoderes, equilibrios y derechos de la ciudadan&iacute;a, que son precisamente eso, l&iacute;mites a la actuaci&oacute;n abusiva de los poderes del Estado.
    </p><p class="article-text">
        En esta idea de dar un paso m&aacute;s, de trabajar para detener y superar el embate represivo, es necesario construir una estrategia antirrepresiva que implique a todos los actores, y que parta de unos elementos comunes que tengan claro que el conflicto pol&iacute;tico ha sido el punto de partida y debe ser el punto de llegada de esta estrategia.
    </p><p class="article-text">
        Hay que trabajar un frente com&uacute;n antirrepresivo donde se apoye a las personas encausadas y su entorno, desde el punto de vista econ&oacute;mico, pero tambi&eacute;n emocional y pol&iacute;tico. Si partimos de que estamos ante una causa pol&iacute;tica las consecuencias deben ser asumidas colectivamente. La macrocausa del 'juicio de pa&iacute;s' est&aacute; vinculada a las tant&iacute;simas causas abiertas en todo el pa&iacute;s contra la ciudadan&iacute;a, que en estos momentos podemos decir que seguro superan la barrera de las mil personas, entre cargos electos, huelguistas, personas que mostraron su rechazo a la presencia de los cuerpos policiales, inform&aacute;ticos que colaboraron en la p&aacute;gina web del refer&eacute;ndum o profesores que hablaron de la brutalidad policial del 1-O en las aulas.
    </p><p class="article-text">
        De la represi&oacute;n m&aacute;s peque&ntilde;a y m&aacute;s arrinconada hasta la macrocausa, todas ellas tienen el mismo origen y deben ser analizadas y tratadas en el conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Y es por eso tambi&eacute;n que este frente debe buscar establecer una estrategia lo m&aacute;s conjunta posible entre todas las personas afectadas, de fortaleza jur&iacute;dica, pero sobre todo con alto contenido pol&iacute;tico. Una estrategia que sirva para destapar la naturaleza de estos procesos, tanto para el establecimiento de tribunales ad hoc, como por la recuperaci&oacute;n de figuras delictivas del pasado y la criminalizaci&oacute;n de la actividad parlamentaria, entre otros. Tenemos claro que la mejor y la m&aacute;s fina de las estrategias jur&iacute;dicas s&oacute;lo ser&aacute; &uacute;til si tiene la fuerza de ir acompa&ntilde;ada del conflicto pol&iacute;tico que ha originado este juicio de pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Queremos ser un espejo que desde fuera que muestre la verdadera naturaleza del Estado. Es por ello que hay que vincular la estrategia antirepressiva a la estrategia de internacionalizaci&oacute;n del caso catal&aacute;n, ya que se tiene que poner sobre la mesa el ejercicio del derecho a la autodeterminaci&oacute;n que nos es sistem&aacute;ticamente negado con la grave suspensi&oacute;n de los derechos civiles y pol&iacute;ticos de los tratados internacionales suscritos por el Estado espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Unos tratados que, adem&aacute;s, no disponen de ninguna garant&iacute;a institucional, porque quien deber&iacute;a encargarse de tutelarlos, los tribunales, se encuentra claramente posicionado en contra de la tutela de derechos. Este ejercicio de hacer de espejo tambi&eacute;n debe mirar hacia el Estado espa&ntilde;ol, ya que el retroceso de derechos no nos afecta s&oacute;lo a nosotros. Catalunya ahora mismo s&oacute;lo es el laboratorio.
    </p><p class="article-text">
        Desde la izquierda independentista y anticapitalista siempre hemos tenido claro que la represi&oacute;n tambi&eacute;n es y debe ser una herramienta pol&iacute;tica. No puede ser s&oacute;lo utilizada en t&eacute;rminos de defensa jur&iacute;dica, sino que tambi&eacute;n debe poder reconvertirse como herramienta de pedagog&iacute;a , y debe ser un argumento m&aacute;s en la defensa de nuestro proyecto pol&iacute;tico y de nuestra convicci&oacute;n independentista y republicana. En definitiva, en la lucha antirrepresiva es importante organizarse y organizarnos, trabajar un marco com&uacute;n de defensa de derechos y libertades que tenga claro el origen pol&iacute;tico de la regresi&oacute;n de derechos, y que sirva para movilizarnos de forma permanente frente la represi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Organizarnos y movilizarnos en barrios, pueblos y villas para denunciar la represi&oacute;n calle a calle y tejer y recoger las m&aacute;s amplias solidaridades. Hacer un frente com&uacute;n que parta del 1-O, el 3-O, y que construya pol&iacute;ticamente ante una represi&oacute;n que busca la desmemoria de la brutalidad policial, la desmemoria de la vulneraci&oacute;n de derechos, pero sobre todo una desmemoria de lo nos llev&oacute; a organizarnos el 1-O: la rep&uacute;blica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Benet Salellas, Eulàlia Reguant]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/estrategia-antirepressiva-pais_132_2198986.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Mar 2018 19:46:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/30302284-096f-4c20-a789-af4b7f82a8e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="715598" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/30302284-096f-4c20-a789-af4b7f82a8e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="715598" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Por una estrategia antirrepresiva de país]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/30302284-096f-4c20-a789-af4b7f82a8e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Justicia o barbarie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/justicia-barbarie-abogados_132_3213990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90a5e0d0-6dcf-4394-956b-f58e54e493e8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Breivik lleva a Estrasburgo la demanda contra Noruega por su régimen en prisión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quien comete un ataque terrorista espera que sea interpretado como un acto de guerra, no como un simple hecho criminal. Su victoria se produce cuando la democracia se degrada y se entra en una lógica primitiva de guerra</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Un acusado por hechos abominables tiene derecho a una defensa? Esa pregunta se la formul&oacute; el abogado noruego, Geir Lippestad, tras el asesinato de ochenta personas en julio del 2011 por parte de un joven de extrema derecha. La matanza, perpetrada en nombre de la lucha contra &ldquo;la multiculturalidad y la invasi&oacute;n musulmana&rdquo;, se produjo en el centro de Oslo y en el campo de las juventudes laboristas en la isla de Utoya. Anders Breivik, el autor confeso y convicto de estos terribles hechos, lo escogi&oacute; a &eacute;l para llevar su defensa.
    </p><p class="article-text">
        Geir Lippestad era un destacado miembro del mismo partido laborista afectado por tan crueles hechos. Ante la dura contradicci&oacute;n de la propuesta, el abogado consult&oacute; a su compa&ntilde;era Signo y ella le dijo: &ldquo;Soy enfermera. Si me hubieran llamado del hospital para ir a curarlo, lo habr&iacute;a hecho. Ese es mi trabajo. T&uacute; eres abogado, haz el tuyo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lippestad, que personificaba todo aquello que Breivik odiaba de Noruega, acept&oacute; el caso y lo vivi&oacute; como un acto de reafirmaci&oacute;n de los valores de democracia y dignidad de todas las personas, que incluye tambi&eacute;n el derecho a la defensa ante los tribunales.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los objetivos del terrorismo de extrema derecha, como de quienes perpetraron los crueles atentados de Barcelona y Cambrils, es destruir la democracia y un modelo de convivencia basado en la diversidad. El fascismo pol&iacute;tico o religioso busca que la respuesta de la sociedad sea sim&eacute;trica a la suya. Quien comete un ataque terrorista espera que sea interpretado como un acto de guerra, no como un simple hecho criminal. Su victoria se produce cuando la democracia se degrada y se entra en una l&oacute;gica primitiva de guerra. Se allana el camino, entonces, a la aplicaci&oacute;n de un &ldquo;derecho penal del enemigo&rdquo; y a todo tipo de abusos que retroalimentan el conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Son un buen ejemplo el recurso a la legislaci&oacute;n y los escenarios de excepci&oacute;n, incluida la tortura, del gobierno de los Estados Unidos despu&eacute;s de los atentados del 11-S. Los excesos de la Patriot Act, las vejaciones en Abu Ghraib o Guant&aacute;namo fueron el principal recurso propagand&iacute;stico de Al Qaeda para captar adeptos en sus filas. En los a&ntilde;os sesenta, el soci&oacute;logo Gregroy Bateson llam&oacute; este fen&oacute;meno &ldquo;cismog&eacute;nesis complementaria&rdquo;: los enemigos se retroalimentan como acci&oacute;n de respuesta a la acci&oacute;n del otro.
    </p><p class="article-text">
        En situaciones de excepcionalidad como &eacute;sta es cuando, sin duda, la fortaleza democr&aacute;tica de una sociedad se pone a prueba. Por ello, la mejor reacci&oacute;n ante la barbarie es la del Estado de derecho. Como dec&iacute;a Albert Camus, &ldquo;la democracia, si es consecuente, no puede beneficiarse de las ventajas del totalitarismo&rdquo;. Cuando lo hace, la barbarie se apodera de todo. No degrada s&oacute;lo quien la sufre sino tambi&eacute;n sus propios fundamentos. La democracia no puede defenderse desde fuera de la misma democracia sin destruirse.
    </p><p class="article-text">
        Lippestad consideraba, de hecho, que m&aacute;s que defender Breivik, defend&iacute;a la democracia y uno de sus pilares fundamentales: el derecho a un juicio justo. Un argumento no muy diferente al que utiliz&oacute; el abogado comunista Jacques Verg&egrave;s para defender al criminal de guerra nazi Klaus Barbie a finales de los 80. O el propio abogado y eurodiputado de C's, Javier Nart, para defender al llamado &ldquo;talib&aacute;n espa&ntilde;ol&rdquo; retenido en Guant&aacute;namo.
    </p><p class="article-text">
        Entre los derechos que tiene cualquier acusado, en efecto, existe el derecho a que se presuma su inocencia, a la tutela judicial efectiva y a ser defendido por un abogado o abogada. Garantizar que, con independencia del hecho delictivo, la ciudadan&iacute;a dispone de plenas garant&iacute;as por el solo hecho de ser persona es una manera de poner l&iacute;mites al monopolio de la violencia estatal en la represi&oacute;n de los cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        Es la plasmaci&oacute;n del hilo de humanidad que atraviesa nuestro sistema jur&iacute;dico desde la Ilustraci&oacute;n y que sustenta mandatos esenciales como la prohibici&oacute;n de la tortura o de la pena de muerte. Y una prueba evidente de la fortaleza de la democracia noruega es, precisamente, la reciente sentencia que reconoce que a Breivik se le vulneraron los derechos en la prisi&oacute;n donde cumple una condena de 21 a&ntilde;os. El Estado de derecho, a pesar de lo que piensen algunos, es m&aacute;s Estado de derecho cuando es capaz de reconocer sus excesos o errores.
    </p><p class="article-text">
        Visto desde esta perspectiva, las pol&eacute;micas palabras de los concejales Alberto Fern&aacute;ndez D&iacute;az (PP) y Carina Mej&iacute;as (C's) cuestionando el derecho de defensa de los acusados de delitos vinculados al terrorismo son un signo de degradaci&oacute;n democr&aacute;tica claramente reprobable. Como han se&ntilde;alado las asociaciones de juristas, de derechos humanos y los mismos colegios de abogados, sus palabras implican un ataque al sistema de garant&iacute;as de un Estado de derecho. Y al conjunto de la abogac&iacute;a que debe defenderlos ante los tribunales.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principios b&aacute;sicos de su funcionamiento, reconocido por la ONU, es su car&aacute;cter independiente. Los letrados deben poder ejercer sus funciones sin estar expuestos a persecuciones de ning&uacute;n tipo. Ni ser asociados o identificados con sus clientes.
    </p><p class="article-text">
        En verdad, la abogac&iacute;a representa una especie de contrapoder, un espacio de libertad dentro de la propia institucionalidad que resulta imprescindible para una sociedad diversa y aut&eacute;nticamente democr&aacute;tica. De hecho, su rol consiste a menudo a proteger los derechos de los m&aacute;s d&eacute;biles: las minor&iacute;as, los desarraigados, las personas con enfermedades mentales, los repudiados o perseguidos.
    </p><p class="article-text">
        Poner en el punto de mira a la abogac&iacute;a por hacer su trabajo es poner en el punto de mira la idea misma de Estado de derecho. Si, adem&aacute;s, se hace para sacar r&eacute;dito pol&iacute;tico en momentos sensibles o para cuestionar la defensa de personas declaradas inocentes, entonces, se cierran las puertas de la justicia. Y se abren las de la barbarie contra la que supuestamente se pretende luchar. Entre justicia o barbarie, no hay dilema posible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaume Asens, Benet Salellas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/justicia-barbarie-abogados_132_3213990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Aug 2017 16:57:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/90a5e0d0-6dcf-4394-956b-f58e54e493e8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="23977" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/90a5e0d0-6dcf-4394-956b-f58e54e493e8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="23977" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Justicia o barbarie]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/90a5e0d0-6dcf-4394-956b-f58e54e493e8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Extrema derecha,Fascismo,Abogados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Referèndum i autotutela de drets]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/referendum-autotutela-drets_132_3349249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c59e5cd2-9af2-4223-a356-96112fab34ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Referèndum i autotutela de drets"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La convocatòria és un pols, un pols al govern Rajoy, però també un pols al conjunt de les institucions de l’Estat que l’emparen (Tribunal Constitucional, fiscalia, la jerarquia judicial) i a la majoria àmplia a l’arc parlamentari que el secunda, el conegut búnquer del 78</p></div><p class="article-text">
        Amb l&rsquo;anunci de la data i la pregunta d&rsquo;un refer&egrave;ndum sobre la rep&uacute;blica aquesta tardor hem donat el tret de sortida a una nova fase en la reconstrucci&oacute; de la sobirania catalana, en la setmana que es reunia novament el Pacte Nacional pel Refer&egrave;ndum amb quasi un centenar d&rsquo;assistents, de la dreta a l&rsquo;esquerra sobiranista, dels partits pol&iacute;tics als sindicats i les entitats socials, per constatar un cop m&eacute;s la negativa de l&rsquo;Estat espanyol a resoldre per la via pactada l&rsquo;exercici del dret a l&rsquo;autodeterminaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        I l&rsquo;exercici i la conquesta de drets &eacute;s sempre conflicte. La convocat&ograve;ria d&rsquo;aquest divendres &eacute;s un pols, un pols al govern Rajoy, per&ograve; tamb&eacute; un pols al conjunt de les institucions de l&rsquo;Estat que l&rsquo;emparen (Tribunal Constitucional, fiscalia, la jerarquia judicial) i a la majoria &agrave;mplia a l&rsquo;arc parlamentari que el secunda, el conegut b&uacute;nquer del 78. Un r&egrave;gim del 78 parit de les entranyes de la dictadura que va esclafar l&rsquo;anterior experi&egrave;ncia republicana a casa nostra, un r&egrave;gim del 78 que sota l&rsquo;aparen&ccedil;a de la democr&agrave;cia parlament&agrave;ria ha establert sobretot una societat de privilegis, de greuges, de desigualtats i d&rsquo;autoritarisme descontrolat. I ho tenim clar, nosaltres hem arribat aqu&iacute; despr&eacute;s d&rsquo;un cicle de mobilitzaci&oacute; i lluites molt llarg, molt potent i molt ampli, en un crit fort i eixordador que demana canvi i crida dignitat, en un projecte que &eacute;s complex i que no &eacute;s senzill per&ograve; que &eacute;s possible avui i aqu&iacute; i que &eacute;s inigualable en termes d&rsquo;oportunitat en el conjunt devastat del sud d&rsquo;Europa del qual ens sentim part.
    </p><p class="article-text">
        No hi ha m&eacute;s aliances ni m&eacute;s reconeixements internacionals possibles sense la convocat&ograve;ria d&rsquo;un refer&egrave;ndum i la seva materialitzaci&oacute;. Precisament per augmentar la credibilitat de la proposta sobiranista &eacute;s imprescindible posar fi al processisme i donar d&rsquo;una vegada la paraula a la gent. I fer-ho de la millor manera possible. De la manera m&eacute;s discutida i consensuada possible. De la manera m&eacute;s efectiva possible. Per aix&ograve; &eacute;s necessari un debat profund sobre les garanties del refer&egrave;ndum 2017, per fer-lo efectiu i que s&rsquo;allunyi d&rsquo;un acte de mobilitzaci&oacute; com ja va ser el 9-N del 2014. No cal que continuem posant adjectius al refer&egrave;ndum. Potser el que cal &eacute;s deixar de mirar cap enfora i parlar dels altres (els estats, la Comissi&oacute; de Ven&egrave;cia, la Uni&oacute; Europea...) i mirar m&eacute;s cap al nosaltres en el sentit de definir quina &eacute;s la f&oacute;rmula d&rsquo;aquesta eina que es diu refer&egrave;ndum que en les condicions d&rsquo;avui i aqu&iacute; ens permet arribar m&eacute;s lluny en l&rsquo;exercici de la democr&agrave;cia directa.
    </p><p class="article-text">
        Per a la gent dem&ograve;crata un refer&egrave;ndum ha de ser sempre vinculant per&ograve; ha de tenir unes garanties que ens permetin defensar que el seu resultat &eacute;s una foto el m&eacute;s fidedigna possible del pensament del <em>demos,</em> el poble. En condicions de normalitat democr&agrave;tica el govern de la Generalitat convocaria un refer&egrave;ndum i el celebraria a la <em>quebequesa</em>. No &eacute;s la conjuntura que vivim, en som conscients. Les institucions estatals espanyoles, desbocades en la croada contra l&rsquo;exercici del dret a l&rsquo;autodeterminaci&oacute;, impediran una normalitat anhelada des d&rsquo;aqu&iacute; amb l&rsquo;&uacute;nic objectiu de disposar de pretesos arguments per discutir la legitimitat d&rsquo;un possible resultat que els sigui advers. Per aix&ograve; hem de construir un carril central de consens sobre les garanties perqu&egrave; hem d&rsquo;estirar la institucionalitat al m&agrave;xim per&ograve; en un context d&rsquo;autotutela de drets.
    </p><p class="article-text">
        Des de la CUP-CC proposem una triple garantia: 1) garantir el dret a vot, amb cens previ conegut i mecanismes per votar des de fora de Catalunya, 2) garantir la imparcialitat de la votaci&oacute; i el recompte amb meses que no poden ser exclusivament de voluntaris i 3) garantir una campanya sobre els arguments del s&iacute; i els arguments del no que ha d&rsquo;arribar arreu i amb un paper protagonista dels mitjans de comunicaci&oacute; p&uacute;blics.
    </p><p class="article-text">
        Ens recordaven Gerardo Pisarello i Marco Aparicio que <em>&ldquo;juntament amb les garanties socials de participaci&oacute; institucional se solen articular garanties socials aut&ograve;nomes, &eacute;s a dir, mecanismes d&rsquo;autotutela de drets que se solen activar quan es considera que les garanties institucionals es troben bloquejades o resulten insuficients. Serien garanties d&rsquo;autotutela en determinats sup&ograve;sits des del dret a vaga fins a la desobedi&egrave;ncia civil&rdquo;1</em>, parafrasejant el concepte de garantia social de la Constituci&oacute; de l&rsquo;Any 1 de la Revoluci&oacute; Francesa que el proper solstici d&rsquo;estiu far&agrave; 224 anys. (Una Constituci&oacute; que tamb&eacute; deia all&ograve; tan bonic que &ldquo;una generaci&oacute; no pot imposar les seves lleis a les generacions futures)&rdquo; en refer&egrave;ncia al dret inalienable a modificar i revisar estatus i constitucions.
    </p><p class="article-text">
        I d&rsquo;aix&ograve; es tractar&agrave; en els propers mesos, entre moltes altres coses, d&rsquo;autotutelar els nostres drets. El dret a l&rsquo;autodeterminaci&oacute; sempre t&eacute; un component d&rsquo;autogesti&oacute; i de construcci&oacute; des de baix. El cert &eacute;s, per&ograve;, que avui el nostre dret a vot sobre el naixement d&rsquo;una rep&uacute;blica a Catalunya no t&eacute; cap possibilitat d&rsquo;acudir a una garantia jurisdiccional, no hi ha cap tribunal a l&rsquo;Estat espanyol que vulgui emparar-lo; per aix&ograve; no ens queda cap altre remei que, com en tants altres moments de la nostra hist&ograve;ria, autotutelar-nos en els nostres drets. En la reuni&oacute; d&rsquo;aquesta setmana del Pacte Nacional del Refer&egrave;ndum un company del FAGC posava com exemple la seva lluita fa 40 anys contra la llei de perillositat social; una companya feminista seguia la llista d&rsquo;exemples i de fites... i la llista del coneixement col&middot;lectiu en la conquesta de drets es feia inacabable en el si de la reuni&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Nosaltres ja sabem que la celebraci&oacute; del refer&egrave;ndum aquest 2017 contindr&agrave; una certa dosi d&rsquo;aix&ograve;, de desobedi&egrave;ncia, d&rsquo;autotutela de drets, de rebel&middot;li&oacute;. Ser&agrave; imprescindible. I nosaltres farem que aquest repte esdevingui una doble oportunitat, com a expressi&oacute; d&rsquo;aquesta doble lluita que ens travessa. Per una banda hi ha la responsabilitat que aquest refer&egrave;ndum atacat des de dalt, des de la l&ograve;gica del poder vertical, per un estat tan autoritari com l&rsquo;Estat espanyol sigui tan seri&oacute;s com qualsevol altre i que ning&uacute; pugui discutir-ne cap formalitat i per tant posar en dubte cap resultat. Per altra banda i si el guanyem, obrirem un proc&eacute;s constituent en qu&egrave; un exercici de sobirania popular exercit des de baix com a aquest, ens donar&agrave; una for&ccedil;a com a poble incalculable que hauria de permetre construir, entre moltes altres coses, tamb&eacute; una nova institucionalitat que ens ajudi a canviar-ho tot.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Benet Salellas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/referendum-autotutela-drets_132_3349249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jun 2017 14:26:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c59e5cd2-9af2-4223-a356-96112fab34ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="48977" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c59e5cd2-9af2-4223-a356-96112fab34ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="48977" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Referèndum i autotutela de drets]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c59e5cd2-9af2-4223-a356-96112fab34ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Referéndum]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Referéndum y autotutela de derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/referendum-autotutela-derechos_132_3349255.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c59e5cd2-9af2-4223-a356-96112fab34ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Referéndum y autotutela de derechos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La convocatoria es un pulso, un pulso al Gobierno Rajoy, pero también un pulso al conjunto de las instituciones del Estado que le amparan (Tribunal Constitucional, fiscalía, la jerarquía judicial) y a la mayoría amplia en el arco parlamentario que le secunda, el conocido búnker del 78</p></div><p class="article-text">
        Con el anuncio de la fecha y la pregunta de un refer&eacute;ndum sobre la rep&uacute;blica este oto&ntilde;o hemos dado el pistoletazo de salida a una nueva fase en la reconstrucci&oacute;n de la soberan&iacute;a catalana, en la semana que se reun&iacute;a nuevamente el Pacte Nacional por el Refer&eacute;ndum con casi un centenar de asistentes, de la derecha a la izquierda soberanista, de los partidos pol&iacute;ticos a los sindicatos y las entidades sociales, para constatar una vez m&aacute;s la negativa del Estado espa&ntilde;ol a resolver por la v&iacute;a pactada el ejercicio del derecho a la autodeterminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y el ejercicio y la conquista de derechos es siempre conflicto. La convocatoria de este viernes es un pulso, un pulso al Gobierno Rajoy, pero tambi&eacute;n un pulso al conjunto de las instituciones del Estado que le amparan (Tribunal Constitucional, fiscal&iacute;a, la jerarqu&iacute;a judicial) y a la mayor&iacute;a amplia en el arco parlamentario que le secunda, el conocido b&uacute;nker del 78. Un r&eacute;gimen del 78 nacido de las entra&ntilde;as de la dictadura que aplast&oacute; la anterior experiencia republicana aqu&iacute;, un r&eacute;gimen del 78 que bajo la apariencia de democracia parlamentaria ha establecido sobretodo una sociedad de privilegios, de agravios, de desigualdades y de autoritarismo descontrolado.
    </p><p class="article-text">
        Y lo tenemos claro, nosotros hemos llegado a este punto despu&eacute;s de un ciclo de movilizaci&oacute;n y luchas muy largo, muy potente y muy amplio, en un grito fuerte y ensordecedor que pide cambio y grita dignidad, en un proyecto que es complejo y que no es sencillo pero que es posible hoy y aqu&iacute;. Y que es inigualable en t&eacute;rminos de oportunidad en el conjunto devastado del sur de Europa del cual nos sentimos parte.
    </p><p class="article-text">
        No hay m&aacute;s alianzas ni m&aacute;s reconocimientos internacionales posibles sin la convocatoria de un refer&eacute;ndum y su materializaci&oacute;n. Precisamente para aumentar la credibilidad de la propuesta soberanista es imprescindible poner fin al &ldquo;procesismo&rdquo; y dar de una vez la palabra a la gente. Y hacerlo de la mejor manera posible. De la manera m&aacute;s discutida y consensuada posible. De la manera m&aacute;s efectiva posible. Por eso es necesario un debate profundo sobre les garant&iacute;as del refer&eacute;ndum 2017, para hacerlo efectivo y que se aleje de un acto de movilizaci&oacute;n como ya fue el 9-N del 2014. No hace falta que continuemos poniendo adjetivos al refer&eacute;ndum. Quiz&aacute;s lo que hace falta es dejar de mirar hacia fuera y hablar de los otros (los estados, la Comisi&oacute;n de Venecia, la Uni&oacute;n Europea...) y mirar m&aacute;s hacia el nosotros en el sentido de definir cu&aacute;l es la f&oacute;rmula de esta herramienta llamada refer&eacute;ndum que en las condiciones de hoy y aqu&iacute; nos permite llegar m&aacute;s lejos en el ejercicio de la democracia directa.
    </p><p class="article-text">
        Para la gente dem&oacute;crata un refer&eacute;ndum debe ser siempre vinculante, pero debe tener unas garant&iacute;as que nos permitan defender que el resultado es una foto lo m&aacute;s fidedigna posible del pensamiento del <em>demos</em>, el pueblo. En condiciones de normalidad democr&aacute;tica el Gobierno de la Generalitat convocar&iacute;a un refer&eacute;ndum y lo celebrar&iacute;a a la <em>quebequesa.</em> No es la coyuntura que vivimos, somos conscientes de ello. Las instituciones estatales espa&ntilde;olas, desbocadas en la cruzada contra el ejercicio del derecho a la autodeterminaci&oacute;n, impedir&aacute;n una normalidad deseada desde aqu&iacute; con el &uacute;nico objetivo de disponer de pretendidos argumentos para discutir la legitimidad de un posible resultado que les sea adverso. Por esto tenemos que construir un carril central de consenso sobre les garant&iacute;as, porque tenemos que aprovechar la institucionalidad al m&aacute;ximo pero en un contexto de autotutela de derechos.
    </p><p class="article-text">
        Desde la CUP-CC proponemos una triple garant&iacute;a: 1) garantizar el derecho a voto, con censo previo conocido y mecanismos para votar desde fuera de Catalunya, 2) garantizar la imparcialidad de la votaci&oacute;n y el recuento con mesas que no pueden ser exclusivamente de voluntarios y 3) garantizar una campa&ntilde;a sobre los argumentos del s&iacute; y los argumentos del no que debe llegar a todas partes y con un papel protagonista de los medios de comunicaci&oacute;n p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Nos recordaban Gerardo Pisarello y Marco Aparicio que <em>&ldquo;junto a las garant&iacute;as sociales de participaci&oacute;n institucional se suelen articular garant&iacute;as sociales aut&oacute;nomas, esto es, mecanismos de autotutela de derechos que se suelen activar cuando se considera que las garant&iacute;as institucionales se encuentran bloqueadas o resultan insuficientes. Ser&iacute;an garant&iacute;as de autotutela en determinados supuestos desde el derecho a huelga hasta la desobediencia civil&rdquo;1</em>, parafraseando el concepto de garant&iacute;a social de la Constituci&oacute;n del A&ntilde;o 1 de la Revoluci&oacute;n Francesa que el pr&oacute;ximo solsticio de verano cumplir&aacute; 224 a&ntilde;os. (Una Constituci&oacute;n que tambi&eacute;n dec&iacute;a aquello tan bonito que &ldquo;una generaci&oacute;n no puede imponer sus leyes a las generaciones futuras&rdquo; en referencia al derecho inalienable de modificar y revisar estatus y constituciones.)
    </p><p class="article-text">
        Y de eso se tratar&aacute; en los pr&oacute;ximos meses, entre muchas otras cosas, de autotutelar nuestros derechos. El derecho a la autodeterminaci&oacute;n siempre tiene un componente de autogesti&oacute;n y de construcci&oacute;n desde abajo. Lo cierto es que hoy nuestro derecho a voto sobre el nacimiento de una rep&uacute;blica en Catalunya no tiene ninguna posibilidad de acudir a una garant&iacute;a jurisdiccional, no hay ning&uacute;n tribunal en el Estado espa&ntilde;ol que quiera ampararlo; por esto, no nos queda otro remedio que, como en tantos otros momentos de nuestra historia, autotutelarnos en derechos. En la reuni&oacute;n de esta semana del Pacte Nacional por el Refer&eacute;ndum un compa&ntilde;ero del FAGC pon&iacute;a de ejemplo su lucha hace 40 a&ntilde;os contra la ley de peligrosidad social; una compa&ntilde;era feminista segu&iacute;a con ejemplos e hitos... y la lista del conocimiento colectivo en la conquista de derechos se hac&iacute;a inacabable en el seno de la reuni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros ya sabemos que la celebraci&oacute;n del refer&eacute;ndum este 2017 contendr&aacute; una cierta dosis de esto, de desobediencia, de autotutela de derechos, de rebeli&oacute;n. Ser&aacute; imprescindible. Y nosotros haremos que este reto se convierta en una doble oportunidad, como expresi&oacute;n de esta doble lucha que nos atraviesa. Por un lado, est&aacute; la responsabilidad que este refer&eacute;ndum atacado desde arriba, desde la l&oacute;gica del poder vertical, por un estado tan autoritario como el Estado espa&ntilde;ol, sea tan serio como cualquier otro y que nadie pueda discutir sus resultados. Por otro lado, y si lo ganamos, abriremos un proceso constituyente, en el que un ejercicio de soberan&iacute;a popular ejercido desde abajo como este nos dar&aacute; una fuerza como pueblo incalculable que deber&iacute;a permitir construir, entre muchas otras cosas, tambi&eacute;n una nueva institucionalidad que nos ayude a cambiarlo todo.
    </p><p class="article-text">
        _______________
    </p><p class="article-text">
        <em>(1) Els drets humans al segle XXI: continu&iuml;tat i canvis. UOC. Barcelona 2007</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Benet Salellas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/referendum-autotutela-derechos_132_3349255.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jun 2017 14:26:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c59e5cd2-9af2-4223-a356-96112fab34ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="48977" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c59e5cd2-9af2-4223-a356-96112fab34ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="48977" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Referéndum y autotutela de derechos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c59e5cd2-9af2-4223-a356-96112fab34ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Benet Salellas,Referéndum,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qui té por (d’un impost) de les grans riqueses?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/qui-dun-impost-grans-riqueses_132_3750535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"La perspectiva ha de ser centrar la mirada en aquells elements objectius que exterioritzen la riquesa i que avui tributen molt per sota del que ho fan els salaris de treballadores i treballadors", assegura el diputat de la CUP–Crida Constituent, Benet Salellas</p></div><p class="article-text">
        D&egrave;iem des de la CUP-Crida Constituent en el passat debat de pol&iacute;tica general al Parlament que qui t&eacute; m&eacute;s ha de pagar m&eacute;s i que aquest principi b&agrave;sic de qualsevol societat que es vulgui considerar justa no &eacute;s plenament vigent avui a Catalunya. Ho sabem, sobretot perqu&egrave; ens falta m&eacute;s progressivitat en els impostos directes i perqu&egrave; hi ha massa frau i elusi&oacute; fiscal gr&agrave;cies a l&rsquo;enginyeria tribut&agrave;ria d&rsquo;aquells que poden posar mitjans i cervells a buscar f&oacute;rmules per pagar menys.
    </p><p class="article-text">
        Aquest mes la revista Forbes torna a publicar una llista de grans rics i Catalunya n&rsquo;hi ha col&middot;locat 27 &ndash;la comunitat aut&ograve;noma de l&rsquo;Estat que m&eacute;s nominats acumula en aquesta categoria&ndash; amb un patrimoni total de 34.100 milions d&rsquo;euros, una xifra pr&agrave;cticament equivalent al total del pressupost de la Generalitat de Catalunya per al 2017 que es calcula en uns 37.000 milions d&rsquo;euros. &Eacute;s a dir que 27 fam&iacute;lies tenen tant de poder econ&ograve;mic com tota la xarxa de salut, educativa, policial, judicial... catalana junta. I nosaltres pensem que aquesta gent ha de pagar m&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El cert &eacute;s que en el model tributari vigent i de la comparaci&oacute; de la naturalesa de l&rsquo;IRPF, l&rsquo;impost de societats i l&rsquo;impost de patrimoni, en resulta evident que el patrimoni en mans de societats mercantils es troba sense un gravamen en mat&egrave;ria tribut&agrave;ria al mateix nivell que el patrimoni de les persones f&iacute;siques. A banda, el patrimoni de les societats mercantils es troba afectat pels balan&ccedil;os comptables, f&oacute;rmula que genera un important vel en termes tributaris que amaga i disfressa bona part de la imatge patrimonial de la societat.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s per aquest motiu que les grans fortunes familiars i personals presents al nostre pa&iacute;s no tenen pr&agrave;cticament res a nom propi i han sabut teixir una extensa teranyina de societats en les quals han anat col&middot;locant el patrimoni en un context de tributaci&oacute; molt per sota del que afecta les rendes petites i mitjanes, centrades principalment en rendes provinents del treball i en un petit o nul patrimoni immobiliari.
    </p><p class="article-text">
        Una bona i eficient administraci&oacute; tribut&agrave;ria, amb prou recursos i voluntat pol&iacute;tica podria fer caure aquests castells de cartes, &eacute;s cert, i caldr&agrave; treballar perqu&egrave; aix&ograve; sigui un dels principals objectius de la construcci&oacute; republicana, per&ograve; mentrestant hem d&rsquo;augmentar els recursos p&uacute;blics per garantir m&eacute;s pol&iacute;tiques contra les desigualtats en aquest moment de forta crisi econ&ograve;mica.
    </p><p class="article-text">
        Per aix&ograve; proposem un impost sobre concentraci&oacute; de la riquesa i grans fortunes per a la redistribuci&oacute; de recursos, la cohesi&oacute; social i l&rsquo;economia productiva com a primer pas cap a un model tributari molt m&eacute;s progressiu, simplificat i transparent que volem desenvolupar.
    </p><p class="article-text">
        Podem imaginar-lo com l&rsquo;impost implantat per&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/economia/tributi-raonable-assumible-trastocar-decisions_0_488552142.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bildu a Guipuzkoa mentre va tenir-ne la Diputaci&oacute;</a> &ndash;el 2015 el pacte PNB-PSE va desdibuixar-lo totalment-, per&ograve; suposaria entrar a legislar en l&rsquo;espai competencial de l&rsquo;impost de patrimoni. &Eacute;s una possibilitat per&ograve; ja sabem que ens col&middot;locaria una suspensi&oacute; del Tribunal Constitucional, amb biaix de classe m&eacute;s que conegut, en un horitz&oacute; molt proper.
    </p><p class="article-text">
        Una altra via seria construir un impost nou que se centri precisament en els b&eacute;ns que s&rsquo;han col&middot;locat en mans societ&agrave;ries precisament per escapar de l&rsquo;impost de patrimoni i de l&rsquo;impost de la renda. Estar&iacute;em pensant en immobles, vehicles i l&iacute;quids bancaris que es troben sota titularitat d&rsquo;una empresa per&ograve; que no serveixen ni per aproximar-se a cap plantejament d&rsquo;economia productiva. Tamb&eacute; en els b&eacute;ns de luxe com els cotxes d&rsquo;alta cilindrada, les embarcacions d&rsquo;oci i els immobles de valor superior al mili&oacute; d&rsquo;euros, tots ells avui en mans de participacions socials.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s complex, en som conscients, per&ograve; la perspectiva ha de ser centrar la mirada en aquells elements objectius que exterioritzen la riquesa i que avui, si no han quedat amagats en l&rsquo;immobilitzat d&rsquo;un balan&ccedil; fiscal, tributen molt per sota del que ho fan els salaris de treballadores i treballadors.
    </p><p class="article-text">
        Caldr&agrave; pensar en bonificacions de l&rsquo;impost, fins i tot elevades, per tal de garantir que protegim tot el que &eacute;s patrimoni destinat a produir, generar treball i riquesa col&middot;lectiva. Podem plantejar-nos tamb&eacute; una exempci&oacute; per sota, (a Guipuzkoa era de 700.000 euros, a l&rsquo;estat franc&egrave;s &eacute;s d'un mili&oacute;) un cop efectuada la imatge real del patrimoni familiar m&eacute;s enll&agrave; que estigui en mans d&rsquo;una o de pluralitat de societats.
    </p><p class="article-text">
        Podem seguir pensant i perfilant tot el que faci falta per&ograve; cal treballar en un impost que serveix una triple finalitat: que lluiti contra la concentraci&oacute; de la riquesa en poques mans; que recapti m&eacute;s diners precisament en relaci&oacute; a conceptes que ara estan infragravats i que realitzi un inventari de riquesa que serveixi per aprofundir en la lluita contra el frau i l&rsquo;evasi&oacute; fiscal.
    </p><p class="article-text">
        Sabem que el primer que alguns posaran sobre la taula ser&agrave; la por. Ser&agrave; la por que tota la riquesa abandoni Catalunya de la nit al dia. I nosaltres els contestarem que l&rsquo;experi&egrave;ncia a Guip&uacute;scoa va demostrar que nom&eacute;s van marxar un 0,62 % de les riqueses obligades a declarar (i no se sap encara si va ser precisament per la introducci&oacute; de l&rsquo;impost). &Eacute;s la mateixa por de sempre, la por del canvi, la mateixa por que la CEOE, la banca i la jerarquia cat&ograve;lica esgrimien el 27-S per demanar vots contra la independ&egrave;ncia, la mateixa por que va intentar inculcar durant tants anys el r&egrave;gim feixista... el discurs de la por.
    </p><p class="article-text">
        El passat mes de setembre va morir Edward Albee, l&rsquo;autor de la m&iacute;tica obra <em>Qui t&eacute; por de Virginia Woolf?</em> un text en qu&egrave; mitjan&ccedil;ant les discussions al l&iacute;mit d&rsquo;una parella en un sopar es fan evidents les importants hipocresies de la nostra societat i, segons com ho llegim, l&rsquo;interessant debat sobre el poder. Hipocresia i poder, dues q&uuml;estions que potser no estan tan lluny del debat de la fiscalitat. El dilluns passat Marta Pascal volia matar el debat adduint que ens fan falta uns pressupostos &ldquo;sense ideologia&rdquo;. Realment el debat de la fiscalitat t&eacute; molt d&rsquo;hipocresia i de detentaci&oacute; del poder. Nosaltres hem vingut a intentar destapar-ho i si podem, subvertir-ho. Qui t&eacute; por d&rsquo;un impost de les grans riqueses?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Benet Salellas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/qui-dun-impost-grans-riqueses_132_3750535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Nov 2016 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Qui té por (d’un impost) de les grans riqueses?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién teme (un impuesto) a las grandes riquezas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/teme-impuesto-grandes-riquezas_132_3750515.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"La perspectiva debe ser centrar la mirada en aquellos elementos objetivos que exteriorizan la riqueza y que hoy tributan muy por debajo de lo que lo hacen los salarios de trabajadoras y trabajadores", asegura el diputado de la CUP–Crida Constituent, Benet Salellas</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;amos desde la CUP&ndash;Crida Constituent en el pasado debate de pol&iacute;tica general en el Parlament que quien tiene m&aacute;s tiene que pagar m&aacute;s y que este principio b&aacute;sico de cualquier sociedad que se quiera considerar justa no es plenamente vigente hoy en Catalunya. Lo sabemos, sobre todo porque nos falta m&aacute;s progresividad en los impuestos directos y porque hay demasiado fraude y elusi&oacute;n fiscal gracias a la ingenier&iacute;a tributaria de aquellos que pueden poner medios y cerebros a buscar f&oacute;rmulas para pagar menos.
    </p><p class="article-text">
        Este mes la revista Forbes vuelve a publicar una lista de grandes ricos y en Catalunya ha colocado a 27 &ndash;la comunidad aut&oacute;noma del Estado que m&aacute;s nominados acumula en esta categor&iacute;a&ndash; con un patrimonio total de 34.100 millones de euros, una cifra pr&aacute;cticamente equivalente al total del presupuesto de la Generalitat de Catalunya para el 2017 que se calcula en unos 37.000 millones de euros. Es decir, que 27 familias tienen tanto poder econ&oacute;mico como toda la red de salud, educativa, policial, judicial... catalana junta. Y nosotros pensamos que esta gente tiene que pagar m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que en el modelo tributario vigente y de la comparaci&oacute;n de la naturaleza del IRPF, el impuesto de sociedades y el impuesto de patrimonio, resulta evidente que el patrimonio en manos de sociedades mercantiles se encuentra sin un gravamen en materia tributaria al mismo nivel que el patrimonio de las personas f&iacute;sicas. Adem&aacute;s, el patrimonio de las sociedades mercantiles se encuentra afectado por los balances contables, f&oacute;rmula que genera un importante <em>velo</em> en t&eacute;rminos tributarios que esconde y disfraza buena parte de la imagen patrimonial de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Es por este motivo que las grandes fortunas familiares y personales presentes en nuestro pa&iacute;s no tienen pr&aacute;cticamente nada a nombre propio y han sabido tejer una extensa telara&ntilde;a de sociedades en las que han ido colocando el patrimonio en un contexto de tributaci&oacute;n muy por debajo lo que afecta a las rentas peque&ntilde;as y medianas, centradas principalmente en rentas provenientes del trabajo y en un peque&ntilde;o o nulo patrimonio inmobiliario.
    </p><p class="article-text">
        Una buena y eficiente administraci&oacute;n tributaria, con suficientes recursos y voluntad pol&iacute;tica podr&iacute;a hacer caer estos castillos de cartas, es cierto, y habr&aacute; que trabajar para que esto sea uno de los principales objetivos de la construcci&oacute;n republicana, pero mientras tanto tenemos que aumentar los recursos p&uacute;blicos para garantizar m&aacute;s pol&iacute;ticas contra las desigualdades en este momento de fuerte crisis econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Por ello proponemos un impuesto sobre concentraci&oacute;n de la riqueza y grandes fortunas para la redistribuci&oacute;n de recursos, la cohesi&oacute;n social y la econom&iacute;a productiva como primer paso hacia un modelo tributario mucho m&aacute;s progresivo, simplificado y transparente que queremos desarrollar.
    </p><p class="article-text">
        Podemos imaginarlo como&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/catalunya/economia/razonable-asumible-trastocar-decisiones-vitales_0_488551498.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el impuesto implantado por Bildu en Guipuzkoa</a> mientras estuvo en la Diputaci&oacute;n &ndash;y que en 2015 el pacto PNV-PSE desdibuj&oacute;&nbsp; totalmente&ndash;, pero supondr&iacute;a entrar a legislar en el espacio competencial del impuesto de patrimonio. Es una posibilidad pero ya sabemos que nos colocar&iacute;a una suspensi&oacute;n del Tribunal Constitucional, con sesgo de clase m&aacute;s que conocido, en un horizonte muy cercano.
    </p><p class="article-text">
        Otra v&iacute;a ser&iacute;a construir un impuesto nuevo que se centre precisamente en los bienes que se han colocado en manos societarias precisamente para escapar del impuesto de patrimonio y del impuesto de la renta. Estar&iacute;amos pensando en inmuebles, veh&iacute;culos y l&iacute;quidos bancarios que se encuentran bajo titularidad de una empresa pero que no sirven ni para aproximarse a ning&uacute;n planteamiento de econom&iacute;a productiva. Tambi&eacute;n en los bienes de lujo como los coches de alta cilindrada, las embarcaciones de ocio y los inmuebles de valor superior al mill&oacute;n de euros, todos ellos hoy en manos de participaciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        Es complejo, somos conscientes, pero la perspectiva debe ser centrar la mirada en aquellos elementos objetivos que exteriorizan la riqueza y que hoy, si no han quedado escondidos en el inmovilizado de un balance fiscal, tributan muy por debajo de lo que lo hacen los salarios de trabajadoras y trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que pensar en bonificaciones del impuesto, incluso elevadas, para garantizar que protegemos todo lo que es patrimonio destinado a producir, generar trabajo y riqueza colectiva. Podemos plantearnos tambi&eacute;n una exenci&oacute;n <em>por debajo</em>, (en Guipuzkoa era de 700.000 euros, en el estado franc&eacute;s es de un mill&oacute;n) una vez efectuada la imagen real del patrimonio familiar m&aacute;s all&aacute; de que est&eacute; en manos de una o de pluralidad de sociedades.
    </p><p class="article-text">
        Podemos seguir pensando y perfilando todo lo que haga falta pero hay que trabajar en un impuesto que sirve una triple finalidad: que luche contra la concentraci&oacute;n de la riqueza en pocas manos; que recaude m&aacute;s dinero precisamente en relaci&oacute;n a conceptos que ahora est&aacute;n infragravados y que realice un inventario de riqueza que sirva para profundizar en la lucha contra el fraude y la evasi&oacute;n fiscal.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que lo primero que algunos pondr&aacute;n sobre la mesa ser&aacute; el miedo. Ser&aacute; el miedo a que toda la riqueza abandone Catalunya de la noche a la ma&ntilde;ana. Y nosotros les contestaremos que la experiencia en Guipuzkoa demostr&oacute; que s&oacute;lo se fueron un 0,62% de las riquezas obligadas a declarar (y no se sabe a&uacute;n si fue precisamente por la introducci&oacute;n del impuesto). Es el mismo miedo de siempre, el miedo del cambio, el mismo miedo que la CEOE, la banca y la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica esgrim&iacute;an el 27-S para pedir votos contra la independencia, el mismo miedo que intent&oacute; inculcar durante tantos a&ntilde;os el r&eacute;gimen fascista ... el discurso del miedo.
    </p><p class="article-text">
        El pasado mes de septiembre muri&oacute; Edward Albee, el autor de la m&iacute;tica obra <em>&iquest;Qui&eacute;n teme a Virginia Woolf?</em> un texto en que mediante las discusiones en el l&iacute;mite de una pareja en una cena se hacen evidentes las importantes hipocres&iacute;as de nuestra sociedad y, seg&uacute;n como lo leemos, lo interesante debate sobre el poder. Hipocres&iacute;a y poder, dos cuestiones que quiz&aacute;s no est&aacute;n tan lejos del debate de la fiscalidad. El lunes Marta Pascal quer&iacute;a matar el debate aduciendo que nos hacen falta unos presupuestos &ldquo;sin ideolog&iacute;a&rdquo;. Realmente el debate de la fiscalidad tiene mucho de hipocres&iacute;a y de detentaci&oacute;n del poder. Nosotros hemos venido a intentar tirar de la manta y si podemos, subvertir ello. &iquest;Qui&eacute;n tiene miedo de un impuesto de las grandes riquezas?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Benet Salellas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/teme-impuesto-grandes-riquezas_132_3750515.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Nov 2016 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Quién teme (un impuesto) a las grandes riquezas?]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
