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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carmen Lizárraga]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carmen_lizarraga/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carmen Lizárraga]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sangre sucia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/sangre-sucia_132_6665715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41869b51-a6b2-42a0-a455-733e366edc4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sangre sucia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Soy de los 26 millones de españoles sangre sucia que los mortífagos (seguidores de Voldemort) decían que había que fusilar. Sangre sucia, contaminada de Ciencia, de vacunas, de vidas que me han atravesado. Soy sangre inscrita de libros, uno sobre otro.</p></div><p class="article-text">
        En la saga de Harry Potter se distingue entre magos sangre limpia con ascendencia totalmente m&aacute;gica, y magos sangre sucia con ascendencia <em>muggle</em> en sus &aacute;rboles geneal&oacute;gicos. Como sabr&aacute;n, los <em>muggles</em> son seres humanos sin habilidades m&aacute;gicas. Lejos de esta ficci&oacute;n, en la Espa&ntilde;a de la Edad Media, la pureza de sangre fue una pr&aacute;ctica habitual, a trav&eacute;s de los Estatutos de limpieza de sangre. La pureza de sangre requer&iacute;a la inexistencia de mezcla de sangre impura, jud&iacute;a, mora, gitana, y se convirti&oacute; en un requisito para ingresar en multitud de instituciones y corporaciones. Se trataba, de facto, en un mecanismo de control de ascenso social y profesional. Como ejemplo, a trav&eacute;s de los Estatutos de Limpieza de Sangre, se neg&oacute; la entrada y la concesi&oacute;n de t&iacute;tulos universitarios en algunas Universidades a quienes no acreditasen la pureza de su sangre. 
    </p><p class="article-text">
        Seis siglos m&aacute;s tarde, Abascal, partidario de los &ldquo;sangre limpia&rdquo;, impondr&iacute;a este certificado de limpieza de sangre, convirti&eacute;ndose en el Voldemort de la pol&iacute;tica, procediendo a excluir a todo aquel que no sea &ldquo;sangre limpia&rdquo;, en nuestro caso, espa&ntilde;ol muy espa&ntilde;ol. Pobre Hermione Granger. &Eacute;l disfruta dicotomizando y polarizando. Lleg&oacute; a Andaluc&iacute;a a caballo. Desconozco el nombre, pero podr&iacute;a llamarse Babieco, porque tal vez Babieca, como se llamaba el caballo del Cid, le parezca demasiado feminista. O bien le podr&iacute;a poner Barbanzo, en honor al de Atila, Barbanza, ya que creo que &eacute;l no es muy de dejar crecer ni la hierba, ni nada, por donde pisa. Sabe que gana sin ofrecer nada, solo destrucci&oacute;n a su paso, como el cerco que ha impuesto a Canal Sur en Andaluc&iacute;a. Seguro que quiere contar nuestras historias desde Madrid y luego va de viaje para volver diciendo &ldquo;aqu&iacute; s&iacute; que se vive bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque cada vez sea m&aacute;s irrespirable el clima pol&iacute;tico, &iquest;conocen alguna propuesta de Vox que no sea destructiva, corrosiva? A m&iacute; me provoca exceso de cortisol cuando intento ver el telediario y entra en mi sal&oacute;n a la hora de comer. Ese lenguaje cargado de insultos y de faltas de respeto me sobrepasa. Considero que es un mal ejemplo para la ni&ntilde;ez, la juventud y la vejez. En definitiva, para la especie humana. Quiere que acoja en mi casa a poblaci&oacute;n refugiada, pero ya est&aacute;n en mi casa, porque mi casa es el lugar donde pago mis impuestos. Y con esos impuestos, el mayor ejercicio de solidaridad patri&oacute;tica, contribuyo a la construcci&oacute;n de la gran casa donde vivo, lo que no hizo otro, de apellido Borb&oacute;n y &ldquo;refugiado&rdquo; hoy en Emiratos &Aacute;rabes Unidos. Con esos impuestos se pagan pensiones, residencias, salud, investigaci&oacute;n, educaci&oacute;n o servicios sociales. Y si Espa&ntilde;a est&aacute; cada vez peor no es solamente por una crisis social y sanitaria sin precedentes, sino porque ayer hubo quien abraz&oacute; la austeridad fiscal y los recortes sociales, tir&aacute;ndose en brazos de un neoliberalismo suicida. 
    </p><p class="article-text">
        Por las grietas que ese neoliberalismo dej&oacute; en mi casa ha entrado la extrema derecha, la de la sangre limpia. Hoy me declaro sangre sucia, madre, hija y mortal, como dir&iacute;a Jos&eacute; Luis Serrano. Soy de los 26 millones de espa&ntilde;oles sangre sucia que los mort&iacute;fagos (seguidores de Voldemort) dec&iacute;an que hab&iacute;a que fusilar. Sangre sucia, contaminada de Ciencia, de vacunas, de vidas que me han atravesado. Soy sangre inscrita de libros, uno sobre otro. De lecturas, como &ldquo;La vida contada por un sapiens a un Neanderthal&rdquo;, en la que el paleont&oacute;logo Juan Luis Arsuaga le dice a Juan Jos&eacute; Mill&aacute;s que somos hibridaci&oacute;n. Sangre h&iacute;brida de Neanderthal y Sapiens, pasada por &aacute;rabes, jud&iacute;as, romanas, &iacute;beras, incas, mayas o gitanas. Soy sangre sucia y tengo historia m&aacute;s all&aacute; de la pen&iacute;nsula, Baleares y Canarias. Tengo historia y geograf&iacute;a. Y cuando vuelvo de viaje, mi sangre es cada vez m&aacute;s sucia y m&aacute;s fraternal. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Lizárraga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/sangre-sucia_132_6665715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Jan 2021 19:57:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sangre sucia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con el sudor de los de abajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/sudor-abajo_132_6489908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea39cde9-5227-42ef-b5eb-5638e59bc90d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con el sudor de los de abajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro país, el cuarto más desigual de la Unión Europea, no debería asumir gratuitamente, ni naturalizar, desigualdades corporativas que alimentan la desigualdad extrema y favorecen actuaciones como las subcontratas empresariales que precarizan aún más. Es el momento de hablar de renta básica; de renta máxima y de proponer un impuesto a la desigualdad corporativa.</p></div><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1335156219636572161?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Este tuit de 240 caracteres referido a los diferenciales entre los sueldos de directivos y empleados en Mercadona e Inditex ha generado otra riada de tuits hasta llegar, incluso, a provocar la ofendida respuesta de Marcos de Quinto, exdirectivo de Coca-Cola; exdiputado de Ciudadanos, y rico. A excepci&oacute;n de los insultos, agradezco que se haya generado un enardecido debate. Twitter no da para mucho, pero puede encender mucho. De hecho, se puede convertir en un hervidero de odio y crispaci&oacute;n a base de malentendidos o sobreentendidos. Por cierto, la frase final del tuit &ldquo;con el sudor de los de abajo&rdquo; est&aacute; inspirada en la chirigota del Selu <a href="https://www.youtube.com/watch?v=r2PDWAPFT2w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;con el sudor del d&acute;enfrente (los ricos)&rdquo;</a> de 1993 (una ya tiene sus a&ntilde;os). Este art&iacute;culo tiene como objeto explicar, de forma breve, pero no tanto como en Twitter, los asuntos de debate nacional que subyacen al tuit en cuesti&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que la mayor&iacute;a estaremos de acuerdo con que la direcci&oacute;n de una empresa requiere mayor salario, pero &iquest;cu&aacute;nto m&aacute;s alto en relaci&oacute;n con el salario medio de la compa&ntilde;&iacute;a? Y, desde el punto de vista social, &iquest;cu&aacute;l es la diferencia asumible socialmente entre el salario m&aacute;s bajo y m&aacute;s alto de la empresa?. O &iquest;cu&aacute;l deber&iacute;a ser la renta m&aacute;xima de un pa&iacute;s? 
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que la reducci&oacute;n de las cada vez mayores diferencias salariales empresariales intracorporativas es una idea aceptada y extendida en la academia. <strong>Peter F. Drucker</strong>, padre del emprendimiento empresarial, afirmaba que cuando los salarios m&aacute;s altos son m&aacute;s de 20 veces mayores que los m&aacute;s bajos se mina la moral en la empresa y se genera resentimiento negativo. Asimismo, el Premio Nobel de Econom&iacute;a <strong>Jan Tinbergen</strong> sosten&iacute;a que a partir de una brecha salarial de cinco a uno, la empresa y la sociedad en su conjunto se resienten. No me extender&eacute; sobre la idea de renta m&aacute;xima, pero s&iacute; dir&eacute; que uno de sus defensores fue el nada sospechoso de socialcomunista <strong>Franklyn H. Roosevelt</strong> que propuso una tasa marginal impositiva del 100% para rentas mayores a 25.000 d&oacute;lares anuales (375.000 d&oacute;lares actuales). Como dice <a href="https://ips-dc.org/for-minimum-decency-a-maximum-wage/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Sam Pizziati</strong></a><strong> </strong>del Instituto de Estudios Pol&iacute;ticos de Estados Unidos, una m&iacute;nima decencia requiere una renta m&aacute;xima. 
    </p><p class="article-text">
        En Suiza, <strong>la mayor diferencia entre los sueldos m&aacute;s altos y los m&aacute;s bajos en las grandes compa&ntilde;&iacute;as suizas es abismal, pero &iquest;m&aacute;s alta que en Espa&ntilde;a? No</strong>. La diferencia m&aacute;s importante en 2019 era de 1 a 308 y se daba en la farmac&eacute;utica Roche. Una diferencia menor que la espa&ntilde;ola. Seg&uacute;n explican<strong> </strong><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0378426613001234?casa_token=iyOaBqoL-JEAAAAA:SO7JuXedsmNdsFH0Vjq7nI4vDUQsg2PinyyTyNDrgxjyEYJRllQKhB2STpbIS716P72gu3zaPaU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Faleye, Reis y Venkateswaran</strong></a><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0378426613001234?casa_token=iyOaBqoL-JEAAAAA:SO7JuXedsmNdsFH0Vjq7nI4vDUQsg2PinyyTyNDrgxjyEYJRllQKhB2STpbIS716P72gu3zaPaU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2013)</a> en la <em>Journal of Banking &amp; Finance</em>, las ratios entre ejecutivos y empleados dependen de la relaci&oacute;n de poder entre los ejecutivos y los empleados ordinarios. Los altos directivos fijan sus propias remuneraciones e indemnizaciones, sin que la calidad de su gesti&oacute;n tenga nada que ver con sus ingresos. De forma que, a mayor diferencial de poder, mayor diferencia salarial. Esto explicar&iacute;a que las empresas del IBEX35, seg&uacute;n un reciente <a href="https://oxfamintermon.s3.amazonaws.com/sites/default/files/documentos/files/recuperacion-economica-una-minoria.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de Intermon Oxfam</a>, acumulen una parte importante de la desigualdad intra-empresarial de nuestro pa&iacute;s en t&eacute;rminos de remuneraciones. Por ejemplo, el salario m&aacute;s alto de Inditex es 450 veces superior al salario medio de la empresa. Lo que significa en t&eacute;rminos vitales que una persona con salario medio tendr&iacute;a que trabajar 450 a&ntilde;os para ganar lo que ha ganado el que m&aacute;s gana en 1 a&ntilde;o. Y no hay diferencia de productividad marginal del trabajo, ni de talento tangencial, que pueda explicar estas disparidades. Desde criterios &eacute;ticos y para aportar valor a la sociedad, las empresas deber&iacute;an informar sobre la ratio entre el salario del empleado mejor pagado, la media salarial y el peor remunerado. Esto es lo que se conoce como <strong>transparencia salarial.</strong> Sin embargo, <a href="https://www.nber.org/papers/w24841" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Cullen y Perez-Truglia </strong></a><a href="https://www.nber.org/papers/w24841" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(2018)</a> demuestran que tal transparencia puede provocar una reducci&oacute;n de la desigualdad horizontal y de la brecha salarial de g&eacute;nero, pero no ocurre as&iacute; con la desigualdad vertical. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En noviembre de 2020, en San Francisco (Estados Unidos, pa&iacute;s originario de la Coca-Cola) se </strong><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>vot&oacute; un grupo de nuevos impuestos dirigidos a los tramos superiores de la renta.</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Me quiero referir a la &ldquo;tasa CEO&rdquo;, que se aprob&oacute; con un aplastante 65% de los votos. Si un CEO gana 100 veces m&aacute;s que el empleado promedio, la compa&ntilde;&iacute;a paga un 0,1% adicional sobre su impuesto de sociedades. Si gana 200, el recargo aumenta al 0.2%; 300 veces, 0,3% y as&iacute; sucesivamente. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>A mayor desigualdad, mayor tasa. </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">En el ejemplo que puse en mi tuit, las diferencias de ambas empresas superan con creces esas 100 veces m&aacute;s. En San Francisco, esto representar&aacute; una recaudaci&oacute;n de entre 60 y 140 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o, entre el 0.4% y el 1% del presupuesto anual. </span>Esto convierte a San Francisco en la mayor ciudad de Estados Unidos en sacar adelante una idea defendida en los c&iacute;rculos pol&iacute;ticos y acad&eacute;micos durante mucho tiempo, pero rara vez promulgada: un impuesto a la desigualdad corporativa.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>
    </p><p class="article-text">
        Nuestro pa&iacute;s, el cuarto m&aacute;s desigual de la Uni&oacute;n Europea, no deber&iacute;a asumir gratuitamente, ni naturalizar, desigualdades corporativas que alimentan la desigualdad extrema y favorecen actuaciones como las subcontratas empresariales que precarizan a&uacute;n m&aacute;s. <strong>Es el momento de hablar de renta b&aacute;sica; de renta m&aacute;xima y de proponer un impuesto a la desigualdad corporativa. </strong>Estoy segura de que las grandes compa&ntilde;&iacute;as desean contribuir a un fondo de reconstrucci&oacute;n nacional. Como economista, me niego a normalizar que la mayor&iacute;a siga sufriendo recortes sociales; a asumir que los peque&ntilde;os negocios sufran lo indecible y a que nuestro diferencial en ingresos p&uacute;blicos sobre el PIB respecto a la Uni&oacute;n Europea aumente. Adem&aacute;s, quien peor lo tendr&aacute; no ser&aacute; mi generaci&oacute;n, sino las generaciones futuras, porque la deuda p&uacute;blica y ecol&oacute;gica que estamos acumulando se pagar&aacute; con el sudor de los de abajo. Y los que hoy son m&aacute;s j&oacute;venes sufrir&aacute;n la peor parte.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Lizárraga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/sudor-abajo_132_6489908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Dec 2020 19:37:33 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las corbetas o cómo cambiar el alma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/corbetas-cambiar-alma_132_2753000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d78356ba-4484-4519-ac38-b79f39a86527_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las corbetas o cómo cambiar el alma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algo va mal cuando la garantía de los derechos de unos se sustenta sobre la vulneración de los derechos de otros</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a <strong>Margaret Thatcher</strong> que &ldquo;la econom&iacute;a es el medio, el fin es cambiar el coraz&oacute;n y el alma&rdquo;. Explicaba as&iacute; que las transformaciones neoliberales de los a&ntilde;os 80 no solo dieron lugar a intercambios de propiedad de p&uacute;blica a privada mediante privatizaciones, a cambios en los procesos de acumulaci&oacute;n de riqueza y de distribuci&oacute;n; sino que contribuyeron a transformar los deseos, aspiraciones y prioridades de la sociedad cambiando su &ldquo;alma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El neoliberalismo nos dej&oacute; un ser humano que ya no es humano, sino un ser econ&oacute;mico y sin cuerpo.</strong> Porque los cuerpos nos llevan a las necesidades, y las necesidades compartidas de los cuerpos humanos al reconocimiento de nuestra interdependencia. Y eso conducir&iacute;a a poner en el centro los cuidados la vida, pero no cualquier vida, sino aquella que ha crecido abrazada, bien alimentada, educada y saludable, la que ha sido cuidada en com&uacute;n, con pactos de convivencia construidos sobre nuestros impuestos. El neoliberalismo, en cambio, s&oacute;lo entiende el lenguaje de la competencia. La competencia descarnada por agarrar cualquier oportunidad al vuelo; la competencia descarnada contra el m&aacute;s d&eacute;bil, contra cualquiera que nos pueda restar recursos. <strong>El neoliberalismo, en fin, nos leg&oacute; un alma de depredador en una pir&aacute;mide de competencia darwinista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Recientemente se ha anunciado que una posible cancelaci&oacute;n de la venta de bombas a Arabia Saud&iacute; pondr&iacute;a en peligro los contratos firmados para la construcci&oacute;n de corbetas en los Astilleros de C&aacute;diz. Este chantaje es el resultado de una sociedad que compite por una producci&oacute;n que ser&aacute; &ldquo;pan-vida&rdquo; en una parte del planeta, C&aacute;diz, y cuyo consumo supondr&aacute; &ldquo;guerra-muerte&rdquo; en otra, Yemen.
    </p><p class="article-text">
        Esa sociedad &ldquo;de mercado&rdquo; sin cuerpos es la demostraci&oacute;n de que el neoliberalismo ha fracasado para sostener la vida, la supervivencia del planeta y la convivencia entre iguales, porque ataca el mismo coraz&oacute;n de la igualdad. En competencia, la desigualdad y la guerra siempre ganar&aacute;n. Porque la guerra es un negocio competitivo. Porque en una competici&oacute;n permanente por los recursos, la pobreza siempre ser&aacute; m&aacute;s pobre y la riqueza se concentrar&aacute; m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Como dolorosamente aprendimos, para cambiar el coraz&oacute;n y el alma, el medio no es la moralina sino la econom&iacute;a. <strong>Algo va mal cuando la garant&iacute;a de los derechos de unos se sustenta sobre la vulneraci&oacute;n de los derechos de otros</strong>. De modo que para evitar este chantaje darwinista, este dilema tramposo entre paz y pan, ser&iacute;a preciso compensar a quienes trabajan en la construcci&oacute;n de las corbetas, a aquellas familias gaditanas cuyo pan depende de la guerra que otros organizan y que pueden ser tambi&eacute;n v&iacute;ctimas, en otra parte del planeta, de las amistades entre dos reyes cuyas necesidades materiales est&aacute;n m&aacute;s que cubiertas.
    </p><p class="article-text">
        La alternativa al chantaje propuesto por la econom&iacute;a neoliberal a la industria de C&aacute;diz debe llegar por la v&iacute;a de inversiones sostenibles, como las 123 medidas para revitalizar la Bah&iacute;a que el alcalde de C&aacute;diz ha presentado a la ministra de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica, y por la v&iacute;a de una financiaci&oacute;n justa.
    </p><p class="article-text">
        Las inversiones que recibe Andaluc&iacute;a est&aacute;n por debajo de lo que figura en nuestro Estatuto de Autonom&iacute;a. Y hay que recordar que Andaluc&iacute;a sufre infrafinanciaci&oacute;n por dos v&iacute;as: la insuficiencia de recursos de car&aacute;cter global y la infrafinanciaci&oacute;n relativa anual por habitante ajustado en las dos &uacute;ltimas reformas. Concretamente, Andaluc&iacute;a recibe 82 euros menos por habitante que la media de las CCAA de r&eacute;gimen com&uacute;n. La permanencia del actual modelo genera una infrafinanciaci&oacute;n entre 800 y 1.000 millones de euros al a&ntilde;o. Ni el se&ntilde;or Montoro, ni la se&ntilde;ora Montero han resuelto ese problema que hace que colisionen derechos y que sufran nuestros cuerpos, nuestra vida, menos cuidada hoy que ayer. Queremos paz y pan; trabajo y futuro. El alma puede cambiar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Lizárraga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/corbetas-cambiar-alma_132_2753000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Sep 2018 21:14:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las corbetas o cómo cambiar el alma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arabia Saudí,Cádiz,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El efecto Despeñaperros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/efecto-despenaperros_132_2023303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5ff4a6a-88d9-452d-9f13-4763d70bc2f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El efecto Despeñaperros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cuando Andalucía es España, se queda sin una voz propia en Madrid, se queda en patio trasero, segundo plato, playa y reserva cultural y folklórica del país. Con González, con Aznar, con Zapatero y con Rajoy"</p></div><p class="article-text">
        El 12 de enero de 2018 se estren&oacute; una de las mayores superproducciones de la industria audiovisual espa&ntilde;ola: <em>La Peste,</em> un thriller ambientado en los bajos fondos de la Sevilla del Siglo de Oro. A los pocos d&iacute;as, las redes y los suplementos culturales de todos los peri&oacute;dicos ard&iacute;an en una intensa pol&eacute;mica: &iquest;por qu&eacute; no se entienden los di&aacute;logos? Su director, el sevillano Alberto Rodr&iacute;guez, hab&iacute;a cometido una herej&iacute;a m&aacute;s grave que las perseguidas en su narraci&oacute;n: hab&iacute;a dejado a sus personajes hablar en andaluz. Los mismos espectadores que crecieron viendo a la Juani, el Pozi o los cu&ntilde;aos, que se rieron con <em>Ocho apellidos vascos </em>y ven cada semana <em>All&iacute; abajo</em> se quedaron at&oacute;nitos al escuchar en andaluz una historia que poco ten&iacute;a que ver con el humor y el folklore. &iquest;Se puede contar en andaluz una disputa teol&oacute;gica, una novela hist&oacute;rica, una trama de detectives, una historia de poder y desigualdad?
    </p><p class="article-text">
        Despe&ntilde;aperros es un desfiladero atravesado por la A4, la principal autov&iacute;a que conecta Madrid y Andaluc&iacute;a, una puerta abierta en la frontera natural e hist&oacute;rica que supone Sierra Morena. Es un tobog&aacute;n por el que caen las modas, las banderas, los productos audiovisuales y los proyectos pol&iacute;ticos; pero es un ocho mil a escalar cuando se trata de hacer comprender en Madrid lo que sentimos, padecemos, proponemos y deseamos como andaluzas y andaluces.
    </p><p class="article-text">
        El autonomismo andaluz, que fue la lucha de nuestros mayores durante la Transici&oacute;n para conseguir las condiciones pol&iacute;ticas y constitucionales que permitiesen la superaci&oacute;n de la brecha social y econ&oacute;mica que nos separa del resto de Espa&ntilde;a, fracas&oacute;. Y fracas&oacute; a pesar de todas las mejoras de los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os, porque nacer en Andaluc&iacute;a sigue suponiendo vivir menos a&ntilde;os, ganar menos salario y pensi&oacute;n o sufrir un riesgo mayor de caer en la pobreza y la exclusi&oacute;n. Sabemos que estas diferencias son fruto de un lastre hist&oacute;rico, agravado por una suerte de colonialismo interno, que no se resuelve en 40 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n sabemos que el patr&oacute;n de desigualdad puede disminuir o reproducirse en funci&oacute;n de c&oacute;mo act&uacute;en las &eacute;lites pol&iacute;ticas del territorio. Gonz&aacute;lez, Guerra y los suyos, una vez en Madrid y superados los ocho mil de Despe&ntilde;aperros, mostraron Andaluc&iacute;a como tierra de conquista. Algo similar a lo que ha ocurrido con Montero, la consejera andaluza de la financiaci&oacute;n, se ha convertido en la ministra de los acuerdos bilaterales, lo peor para Andaluc&iacute;a. Es el devastador efecto Despe&ntilde;aperros.
    </p><p class="article-text">
        Susana D&iacute;az tambi&eacute;n lo sufri&oacute;. La vimos acechando a Pedro S&aacute;nchez desde los jardines de San Telmo, sin m&aacute;s iniciativa pol&iacute;tica para Andaluc&iacute;a que ser Secretaria General del PSOE en Espa&ntilde;a. Ella lo resume en una frase: &ldquo;Lo que es bueno para Espa&ntilde;a, es bueno para Andaluc&iacute;a y lo que es bueno para Andaluc&iacute;a es bueno para Espa&ntilde;a&rdquo;. Pero se olvida de un detalle: Espa&ntilde;a es Andaluc&iacute;a, pero Andaluc&iacute;a no es Espa&ntilde;a. Cuando Andaluc&iacute;a se transfigura en Espa&ntilde;a se queda en un barrio &ldquo;gracioso&rdquo; del Sur de Madrid. Una &ldquo;regi&oacute;n&rdquo; y no una nacionalidad hist&oacute;rica. Cuando Andaluc&iacute;a es Espa&ntilde;a, se queda sin una voz propia en Madrid, se queda en patio trasero, segundo plato, playa y reserva cultural y folkl&oacute;rica del pa&iacute;s. Con Gonz&aacute;lez, con Aznar, con Zapatero y con Rajoy.
    </p><p class="article-text">
        Conocemos de sobra el virus del centralismo; ahora de lo que se trata es de obtener la vacuna. Quienes construimos Podemos Andaluc&iacute;a desde sus inicios nos hemos dejado la piel por el cambio, por poner fin a la austeridad que se ha sufrido en Andaluc&iacute;a como en ninguna otra parte. Hemos hecho por echar a Rajoy mucho m&aacute;s de lo que pueda decir Susana D&iacute;az, por mucho que ahora quiera aparecer como la mejor amiga del presidente S&aacute;nchez. Y vamos a seguir haci&eacute;ndolo. Queremos renovar y ampliar los ayuntamientos del cambio, queremos llegar al gobierno auton&oacute;mico para empezar a reconstruir unas pol&iacute;ticas sociales castigadas durante a&ntilde;os, queremos llevar a Podemos a la Moncloa en 2020. Pero esta vez vacunados contra el centralismo, garantizando que Andaluc&iacute;a tenga una voz propia en Podemos y en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El debate suscitado a ra&iacute;z del proyecto Adelante Andaluc&iacute;a que encabezan Teresa Rodr&iacute;guez y Antonio Ma&iacute;llo se interpreta como un episodio m&aacute;s de <em>la interna</em> podemita. Tal vez deber&iacute;an haber brindado con una Cruzcampo y una Alhambra y haberse abrazado en la Plaza de Espa&ntilde;a. &iquest;Por qu&eacute; se entiende tan mal que queramos decidir sobre nuestro futuro pol&iacute;tico en Andaluc&iacute;a y no as&iacute; en Galicia, Pa&iacute;s Vasco o Catalu&ntilde;a? Nos sorprende la incomprensi&oacute;n ajena cuando tenemos que disputar el gobierno Andaluz a Susana D&iacute;az. Y no lo vamos a lograr con un cocido madrile&ntilde;o, sino con un gazpacho andaluz, un remoj&oacute;n &ldquo;grana&iacute;no&rdquo; y un salmorejo cordob&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es posible que no estemos de acuerdo en todo con Teresa Rodr&iacute;guez. Es posible que hayamos tenido divergencias en el pasado. Pero nadie puede negarle dos cosas: la primera, que cuando le tocan Andaluc&iacute;a tiene la valent&iacute;a y el coraje de hablar claro a quien sea preciso, ya sea a Susana D&iacute;az o a nuestra ejecutiva estatal. Y la segunda, que a la hora de construir la alternativa de gobierno para Andaluc&iacute;a no ha escatimado la ayuda de nadie que haya demostrado ganas de aportar. Aunque algunas, como yo, fu&eacute;ramos muy cr&iacute;ticas con ella en el pasado. Valent&iacute;a y respeto a las diferencias son para m&iacute; las virtudes m&aacute;s necesarias en el liderazgo.
    </p><p class="article-text">
        El actual proceso de primarias en Podemos Andaluc&iacute;a parece un conflicto interno m&aacute;s en las agitadas aguas moradas, otra lucha de poder entre familias, pero es mucho m&aacute;s que eso. Las primarias de Podemos Andaluc&iacute;a quieren romper con una historia de dependencia y colonialidad, para recuperar la voz perdida y la esperanza en un futuro mejor. Los mismos principios que inspiraron hace ahora 100 a&ntilde;os a la Asamblea de Ronda en la que el movimiento andalucista estableci&oacute; nuestra bandera y nuestro hermoso himno. En Madrid parece que no lo entienden. Ser&aacute; el efecto Despa&ntilde;aperros, ser&aacute; que no entienden el andaluz, pero estamos hablando alto y claro y esta vez no es para hacer ning&uacute;n chiste.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Lizárraga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/efecto-despenaperros_132_2023303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Jul 2018 19:47:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El efecto Despeñaperros]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Modelo de financiación: a solas con la derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/modelo-financiacion-solas-derecha_132_3317797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb255e50-1d64-4a96-a1f0-dab67fdd81dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Modelo de financiación: a solas con la derecha"></p><p class="article-text">
        Uno de los grandes debates que ha estado presente a lo largo de esta legislatura en Andaluc&iacute;a ha sido el sistema de financiaci&oacute;n auton&oacute;mica (SFA). El actual SFA, de 2009, dio un paso adelante respecto al modelo del 2003 hacia una mayor autonom&iacute;a, pero se ha demostrado incapaz de garantizar recursos suficientes para que las comunidades aut&oacute;nomas (CCAA) puedan proporcionar los servicios p&uacute;blicos fundamentales seg&uacute;n sus competencias asignadas. Adem&aacute;s, se producen profundas desigualdades de autonom&iacute;a financiera y corresponsabilidad fiscal y la capacidad real de las autonom&iacute;as para influir en el volumen de ingresos es muy desigual. Por su parte, los fondos de convergencia, de competitividad y cooperaci&oacute;n, no resuelven el problema de falta de equidad, ya que atienden a objetivos diferentes y hasta contradictorios. Andaluc&iacute;a es la tercera comunidad, por la cola, en la financiaci&oacute;n per c&aacute;pita para el mantenimiento de los servicios p&uacute;blicos fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, el debate sobre la modificaci&oacute;n del SFA se abri&oacute; en casi todas las comunidades desde marzo, previendo varias formas de colaboraci&oacute;n y de comunicaci&oacute;n para que todos los grupos parlamentarios pudieran participar y aportar. Hemos mostrado claramente la posici&oacute;n de Podemos Andaluc&iacute;a presentando todo un conjunto de iniciativas de control e impulso al gobierno en el parlamento auton&oacute;mico. Defendemos algo b&aacute;sico en este momento: m&aacute;s recursos, m&aacute;s inversiones y m&aacute;s autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es, por tanto, obvia la necesidad de un nuevo SFA como condici&oacute;n necesaria, pero no suficiente para obtener mayores recursos para las autonom&iacute;as. A la reforma del SFA habr&iacute;a que unir la derogaci&oacute;n de las normas Montoro de control y de limitaci&oacute;n del gasto que ponen en riesgo la posibilidad de garantizar los servicios p&uacute;blicos fundamentales. Adem&aacute;s, habr&iacute;a que sumar la reforma del sistema fiscal sin amnist&iacute;as, ni dumping fiscales que nos van descapitalizando y menguan las arcas p&uacute;blicas. La reversi&oacute;n de las pol&iacute;ticas de austeridad pasa por sustituir el actual techo de gasto por un suelo de ingresos para defender y garantizar la suficiencia de los servicios p&uacute;blicos fundamentales, es decir, de los derechos de la ciudadan&iacute;a y los fundamentos de nuestro Estado de Bienestar. Esto es posible y viable si Espa&ntilde;a soluciona su problema de recaudaci&oacute;n y pone en marcha una verdadera reforma fiscal progresiva que acerque nuestro pa&iacute;s a la media europea en t&eacute;rminos de ingresos.
    </p><p class="article-text">
        Estas medidas, directa o indirectamente relacionadas con la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica, no son las &uacute;nicas para aumentar los ingresos y garantizar mayores recursos. La otra pata fundamental es una verdadera lucha contra el fraude fiscal a todos los niveles, mediante una sustancial modificaci&oacute;n de la relaci&oacute;n entre las haciendas auton&oacute;micas y la hacienda central. El aumento de la autonom&iacute;a de las comunidades es un asunto urgente e importante en el avance hacia un modelo concertado y consorciado de las haciendas auton&oacute;micas y estatal para que haya acceso real a los recursos tributarios y a la informaci&oacute;n a nivel territorial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ante la ineludible necesidad de &ldquo;ampliar la tarta&rdquo; para aumentar el trozo que le toca a Andaluc&iacute;a, la se&ntilde;ora D&iacute;az lleva una senda contraria y a solas con la derecha.</strong> Ya ha reducido los ingresos propios en 120 millones de euros, con su socio Ciudadanos, fan del club de la desfiscalizaci&oacute;n y el dumping fiscal. Ahora vienen con m&aacute;s rebajas fiscales regresivas que se traducir&aacute;n en una mayor hipoteca naranja: una nueva modificaci&oacute;n del impuesto sobre sucesiones que, estimamos, supondr&aacute; una reducci&oacute;n de los ingresos tributarios de otros 140 millones. Los beneficios fiscales destinados a las grandes herencias los pagaremos entre todos. En lugar de incorporarnos al grupo de trabajo para hacer el impuesto sobre sucesiones un tributo justo, progresivo y sin error de salto; y para lograr evitar la competencia desleal entre comunidades mediante la determinaci&oacute;n un suelo m&iacute;nimo de tributaci&oacute;n, involucrando a las comunidades aut&oacute;nomas en la decisi&oacute;n, la se&ntilde;ora D&iacute;az decide tomar las decisiones a solas con la derecha,
    </p><p class="article-text">
        En el debate&nbsp;general sobre la comunidad, Susana D&iacute;az, aparentemente, tendi&oacute; la mano para que el Parlamento Andaluz consens&uacute;e una posici&oacute;n com&uacute;n sobre la reforma el actual sistema de financiaci&oacute;n auton&oacute;mica. Sabe que llega tarde en su ofrecimiento, dada la premura con que se necesita tener esa posici&oacute;n desde Andaluc&iacute;a porque el documento final de propuesta de nuevo SFA tiene que estar redactado para final de agosto, como muy tarde.&nbsp; No obstante, no s&oacute;lo estamos disponibles a integrar el grupo de trabajo, sino que buscaremos el debate y el dialogo con las otras fuerzas en todos los &aacute;mbitos posibles. Cabe se&ntilde;alar que al d&iacute;a de hoy desconocemos qu&eacute; posici&oacute;n est&aacute; manteniendo D. Francisco David Adame Mart&iacute;nez, experto en SFA de Andaluc&iacute;a, y cu&aacute;les son los elementos de modificaci&oacute;n que la Junta quiere defender para que la reforma del sistema de financiaci&oacute;n sea justa y ventajosa para Andaluc&iacute;a y para el conjunto de las comunidades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es fundamental que el nuevo modelo tenga que contribuir progresivamente a la convergencia entre territorios y la reducci&oacute;n progresiva de la brecha territorial.</strong> Andaluc&iacute;a presenta un PIB per c&aacute;pita que corresponde a un 75% de la media estatal. La &uacute;nica manera de converger es fortalecer, diversificar y potenciar nuestra econom&iacute;a y esto pasa por inversiones a corto y medio plazo que permitan modificar sustancialmente nuestro modelo productivo. Actualmente, este papel est&aacute; atribuido al fondo de convergencia territorial, dotado de &iacute;nfimos recursos. Andaluc&iacute;a ha sido discriminada en t&eacute;rminos de financiaci&oacute;n y de reparto de los recursos y no se le garantiza el nivel de inversiones que necesitar&iacute;a para reducir la brecha territorial y cumplir con el su Estatuto de Autonom&iacute;a. Parece que al PP le va bien cuando a Andaluc&iacute;a le va mal.
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que Rajoy ataca los intereses de Andaluc&iacute;a, y le ha quitado el 37% de inversiones en estos presupuestos. Si esto es m&aacute;s perjudicial que para nadie para Andaluc&iacute;a, nos preguntamos si alguna vez el PSOE apretar&aacute; el bot&oacute;n adecuado pensando en esta tierra y no en intereses con nombre propio y personal. Eso es responsabilidad pol&iacute;tica con Andaluc&iacute;a. Defenderemos la dotaci&oacute;n con m&aacute;s recursos al fondo de convergencia interterritorial y la implementaci&oacute;n de normas para vincular el nivel de inversi&oacute;n auton&oacute;mica, por parte del estado, con elementos objetivos como la compensaci&oacute;n de las situaciones de infrafinanciaci&oacute;n determinados por el antiguo modelo (menor PIB per c&aacute;pita respecto al dato estatal, mayores tasa de paro, pobreza y exclusi&oacute;n social o dispersi&oacute;n territorial).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Apoyaremos una reforma del SFA para que sea m&aacute;s garantista, m&aacute;s justo y m&aacute;s equilibrado con nuestra tierra.</strong> Un nuevo sistema que sea otro paso adelante m&aacute;s hacia un modelo de estado federal plurinacional. Esperemos que Susana D&iacute;az nos permita agregar estos ingredientes al nuevo modelo de SFA o nos encontraremos, de nuevo, con un desastre como la reforma de impuesto sobre sucesiones y donaciones que decidieron realizar a solas con la derecha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Lizárraga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/modelo-financiacion-solas-derecha_132_3317797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jun 2017 19:43:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Modelo de financiación: a solas con la derecha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Podemos,Carmen Lizárraga]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco identidades y un epílogo para una propuesta de cambio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/identidades-epilogo-propuesta-cambio_132_3749478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45296502-e1f0-469f-9242-8fd8f49821fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco identidades y un epílogo para una propuesta de cambio"></p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Sabemos que el mundo es una esfera cuyo centro est&aacute; en todas partes y su circunferencia en ninguna&rdquo; </em><em>(Jos&eacute; Luis Serrano)</em>
    </p><p class="article-text">
        Cuando el pasado  15 de septiembre la secretaria general de Podemos en Andaluc&iacute;a, Teresa Rodr&iacute;guez, convoc&oacute; sorpresivamente la II Asamblea en Andaluc&iacute;a he de confesar que el primer pensamiento que me invadi&oacute; fue pensar que este partido comet&iacute;a  los mismos errores que hab&iacute;an llevado a otros a ser sombra de lo que en su d&iacute;a fueron. Prim&aacute;bamos la mirada hacia el interior del partido en vez de estar muy atentos a lo que estaba sucediendo fuera de &eacute;l, asum&iacute;amos que los problemas de &ldquo;Madrid&rdquo; eran los problemas de la organizaci&oacute;n en Andaluc&iacute;a, y que la tentaci&oacute;n de aprestarse a la disputa del liderazgo tapar&iacute;a el sano debate sobre la identidad, o m&aacute;s bien identidades pol&iacute;ticas, de una organizaci&oacute;n que deb&iacute;a reinventarse.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otro modo, nos parec&iacute;amos en demas&iacute;a a aquel competidor al que quer&iacute;amos sobrepasar que estaba inmerso en un debate interno sobre su definici&oacute;n pol&iacute;tica y cuyo epicentro se desarrollaba en Madrid. Podemos, de la noche a la ma&ntilde;ana, sin necesidad aparente, se somet&iacute;a a una suerte de espejo inverso en el que los defectos de la vieja pol&iacute;tica aparec&iacute;an dibujados tras el argumento del debate necesario.
    </p><p class="article-text">
        Este pensamiento afortunadamente me dur&oacute; poco. Recordaba aquella frase de un amigo que repet&iacute;a como un 'mantra' en sus momentos mas dif&iacute;ciles de que &ldquo;toda crisis es una oportunidad&rdquo;. Y es cierto que esta II Asamblea se convirti&oacute; en la oportunidad de reclamar p&uacute;blicamente lo que a juicios de muchos deb&iacute;a ser la identidad pol&iacute;tico/organizativa de Podemos.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>primera identidad</strong> que defendemos desde Ahora Andaluc&iacute;a y que con alegr&iacute;a he observado que tambi&eacute;n invocan el resto de  candidaturas es la identidad federal de Podemos. Esta asamblea repentina podr&aacute; ser fuego de artificio respecto a este punto pero lo que est&aacute; claro es que la siguiente ya no lo ser&aacute;. Con tanto consenso pol&iacute;tico sobre esta idea, ya nadie se atrever&aacute; m&aacute;s a hurtar el debate andaluz. Sea quien sea la futura secretaria general de Podemos en Andaluc&iacute;a, tenemos la seguridad de que la siguiente asamblea ser&aacute; andaluza o no ser&aacute; de Podemos.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>segunda identidad</strong> que rescatamos tras estos meses de olvido es la superaci&oacute;n del binomio en el que el debate centralista y su repercusi&oacute;n andaluza nos estaba metiendo. La pluralidad es la capacidad de conjugar ideas, tradiciones, trayectorias y relatos emancipadores diversos. Nos hemos sorprendido seductores, agresivos, pero sobre todo transgresores. Ser transgresor es ser transversal, superar la esquina del espectro pol&iacute;tico en el que nuestros oponentes nos ha tratado de situar. Con alegr&iacute;a nos hemos dado cuenta de que no quer&iacute;amos ganar todo. No pod&iacute;amos criticar la politizaci&oacute;n del Consejo General del Poder Judicial y en cambio tratar de monopolizar la Comisi&oacute;n de Garant&iacute;as Democr&aacute;ticas que tiene por objeto velar por los derechos de cualquier inscrito frente al poder.
    </p><p class="article-text">
        Desde este razonamiento basado en la opci&oacute;n preferente por el cada uno de nosotros deviene la <strong>tercera identidad,</strong> la de la inteligencia colectiva  frente al 'hiperl&iacute;der'. &Eacute;sta nos reconcilia con la tradici&oacute;n radicalmente democr&aacute;tica de Podemos. En una organizaci&oacute;n que se reclama 'quincemayista' no cabe el hiperliderazgo. Es una contradicci&oacute;n de tal alcance que de ser una no se puede ser la otra. Una de las dos sobra, una de las dos es impostada. Ha sido una de las opciones que mas le ha costado entender al entorno medi&aacute;tico tradicional  -fuera de Podemos- pero m&aacute;s f&aacute;cil de explicar dentro de Podemos. Pero les reconozco que ha sido una de mis opciones preferidas por cuan liberadora es.
    </p><p class="article-text">
        Ese hiperliderazgo contiene un discurso, adem&aacute;s de mesi&aacute;nico, machista. Las portavoc&iacute;as corales, cooperativas, basadas en la corresponsabilidad son una reivindicaci&oacute;n  por  la feminizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica, por primar la formaci&oacute;n de relaciones de confianza y generosidad. Nuestra <strong>identidad feminista, la cuarta,</strong> se basa en una forma diferente de intervenir y hacer pol&iacute;tica. No puede funcionar Podemos como los partidos con m&aacute;s de 100 a&ntilde;os de antig&uuml;edad. Como no tiene sentido, tal como han se&ntilde;alado desde Andaluc&iacute;a en com&uacute;n, de hablar de un nuevo tiempo en Podemos Andaluc&iacute;a, de empoderamiento, de recuperar los c&iacute;rculos o de descentralizaci&oacute;n si de la Asamblea Ciudadana Andaluza salen los mismos &oacute;rganos, las mismas estructuras y el mismo funcionamiento de partido. Por eso me compromet&iacute; a ser la secretaria general de Podemos en tanto se implementaba el nuevo modelo. Tambi&eacute;n en eso somos transgresoras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quinta identidad.</strong> Profundamente municipalistas. En el pr&oacute;ximo escenario municipal Podemos Andaluc&iacute;a deber&aacute; pactar, trabajar y forjar alianzas con todas estas candidaturas municipalistas que han querido acercar el cambio a nuestros ayuntamientos, contribuyendo de forma decisiva a encauzar todo ese inmenso capital pol&iacute;tico acumulado tras a&ntilde;os de experiencia 'a pie de obra'. Alcanzar el gobierno de los principales ayuntamientos de Andaluc&iacute;a en las pr&oacute;ximas elecciones municipales ha de ser un objetivo prioritario para el nuevo Consejo Ciudadano Andaluz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ep&iacute;logo.</strong> Todas nuestras identidades deben reivindicar solo un objetivo. El deseo de establecer un Consenso Pol&iacute;tico Andaluz dirigido a un proyecto de mayor&iacute;as, gen&eacute;ticamente ganador, orientado en  arrancar apoyos, logros  y victorias para los andaluces, y transformar Andaluc&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Lizárraga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/identidades-epilogo-propuesta-cambio_132_3749478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Nov 2016 22:42:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Podemos,Carmen Lizárraga]]></media:keywords>
    </item>
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