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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sandra Barrilaro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/sandra_barrilaro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sandra Barrilaro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un barco de mujeres rumbo a Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/barco-mujeres-rumbo-gaza_132_3725375.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9fe125d-0adf-4f92-8c3f-d24edf8f046c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un barco de mujeres rumbo a Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 5 de octubre las pasajeras del velero Zaytouna fuimos abordadas y secuestradas por la Armada israelí en aguas internacionales a 35 millas de Gaza</p></div><p class="article-text">
        <em>A Walled Shaath, que al nacer el 12 de octubre de este a&ntilde;o se convirti&oacute; en el habitante dos millones de la franja de Gaza.</em>
    </p><p class="article-text">
        El 5 de octubre alrededor de las 17 horas las pasajeras del velero Zaytouna fuimos abordadas y secuestradas por la Armada israel&iacute; en un acto de pirater&iacute;a en aguas internacionales a 35 millas de la costa de Gaza. Nos obligaron a cambiar nuestro rumbo y dirigirnos al puerto israel&iacute; de Ashdod.
    </p><p class="article-text">
        Partieron en un viaje simb&oacute;lico dos veleros el 16 de septiembre de Barcelona, el Amal (Esperanza en &aacute;rabe) y Zaytouna (Oliva), recalando primero en el puerto corso de Ajaccio y d&iacute;as despu&eacute;s en el siciliano de Messina. Recogiendo apoyos y solidaridad de cientos de personas para llevar a Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Tras unos d&iacute;as de organizaci&oacute;n el 27 de septiembre zarp&oacute; solo el Zaytouna desde Messina. A bordo trece mujeres de catorce nacionalidades y los cinco continentes navegando durante nueve d&iacute;as por el Mediterr&aacute;neo, para llamar la atenci&oacute;n del mundo sobre la situaci&oacute;n de emergencia humanitaria en la que se encuentra Gaza tras diez a&ntilde;os de ilegal bloqueo por tierra, mar y aire; de personas y mercanc&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Para llevar a nuestras hermanas, las mujeres de Gaza, un mensaje pacifista de solidaridad, justicia y libertad. Para ellas y por extensi&oacute;n a toda la poblaci&oacute;n de Gaza bloqueada y toda Palestina ocupada.
    </p><p class="article-text">
        Una Premio Nobel de la Paz de Irlanda del Norte, una excoronel del Ej&eacute;rcito norteamericano, ambas pasados los setenta a&ntilde;os; parlamentarias de Argelia, Nueva Zelanda y Suecia, una atleta y profesora de Sud&aacute;frica y una m&eacute;dico malaya, que junto a dos excelentes periodistas de Aljazeera, tres tripulantes y yo misma, particip&aacute;bamos de esta nueva acci&oacute;n de la Coalici&oacute;n internacional de la Flotilla de la Libertad.
    </p><p class="article-text">
        La segunda noche de navegaci&oacute;n y a consecuencia de una tormenta, sufrimos la rotura de un cable de acero del m&aacute;stil. Naveg&aacute;bamos cerca de las costas griegas pero no pod&iacute;amos recalar en ninguno de sus puertos por temor a que las autoridades griegas no nos permitieran continuar navegaci&oacute;n; como ya ocurri&oacute; con la Flotilla en el a&ntilde;o 2011. As&iacute; que pedimos ayuda a nuestros amigos griegos de la Coalici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Temprano por la ma&ntilde;ana lleg&oacute; el esperado barco que desde la costa sur de Creta tra&iacute;a un equipo humano para realizar la reparaci&oacute;n necesaria&nbsp;y con ello continuar rumbo a Gaza en una navegaci&oacute;n segura. Mujeres y hombres griegos a bordo de un barco que luce una gran bandera palestina nos saludan de lejos. Recibimos con emoci&oacute;n su solidaridad y mensajes de &aacute;nimo. Un equipo de profesionales trabajaron durante un par de horas para dejar todo listo.
    </p><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s de ello&hellip; pasaron de un barco a otro bolsas y bolsas de comida, frutas, verduras, mermeladas casera, aceite de oliva griego, queso, yogures, pasteles&hellip; &iexcl;qu&eacute; s&eacute; yo&hellip;! Hasta una plantita de albahaca.
    </p><p class="article-text">
        Con todo ello un mensaje escrito:
    </p><p class="article-text">
        <em>Estamos con vosotras para romper el silencio, para abrir la prisi&oacute;n de Gaza.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esperamos que deis a la gente de Palestina m&aacute;s valor, pues deben continuar su resistencia.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Por la gente de Palestina.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Por las mujeres de Palestina y las mujeres del mundo entero de forma simb&oacute;lica.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hag&aacute;moslo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tened valor mujeres y suerte.</em>
    </p><p class="article-text">
        Continuamos singladura llevando un poquito de Grecia y de sus gentes con nosotras; su esp&iacute;ritu solidario fue viento que nos empuj&oacute; suavemente hacia las costas de Gaza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En nuestro quinto d&iacute;a de navegaci&oacute;n los &aacute;nimos contin&uacute;an altos pues el ambiente entre nosotras es excelente y sobre todo nos gu&iacute;a el pensar en la poblaci&oacute;n de Gaza, que nos esperan seguro con los brazos abiertos, con nuestro barco volviendo a poner de actualidad su situaci&oacute;n, el injusto e ilegal bloqueo de la franja. De noche navegamos bajo un cielo estrellado, una suave brisa dirig&iacute;a nuestro barco hacia las playas y la gente de Gaza. Volando sobre el mar este mensaje de justicia, solidaridad y paz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, miles de &ldquo;marineros en tierra&rdquo; trabajaban sin descanso, apoyando nuestra navegaci&oacute;n a bordo de este peque&ntilde;o velero. Enviando mensajes de aliento, pidiendo a gobiernos y representantes que obligasen a Israel a no cometer una nueva fechor&iacute;a, informando de nuestra posici&oacute;n, difundiendo fotograf&iacute;as y mensajes&hellip; Soplando las velas desde tierra.
    </p><p class="article-text">
        Aun siendo conscientes de que la Armada israel&iacute; no nos lo permitir&iacute;a, d&iacute;a a d&iacute;a manten&iacute;amos la esperanza de romper el ilegal bloqueo y poder llegar al puerto de Gaza. Pero tambi&eacute;n nos prepar&aacute;bamos para un asalto violento de nuestro barco, como ocurri&oacute; en anteriores ocasiones. El m&aacute;s violento lo sufri&oacute; el barco turco Mavi M&aacute;rmara en 2010; en aquella ocasi&oacute;n el Ej&eacute;rcito israel&iacute; asesin&oacute; a nueve personas, una d&eacute;cima muri&oacute; tiempo despu&eacute;s, e hiri&oacute; a m&aacute;s de cincuenta pasajeros de varias nacionalidades.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Para enfrentarnos a ello en Messina todas las mujeres realizamos un entrenamiento de resistencia pac&iacute;fica incluyendo un simulacro de asalto violento. Esto, adem&aacute;s de suponer una impactante toma de contacto con la misi&oacute;n en la que nos embarc&aacute;bamos, nos dio pautas de comportamiento. Ya a bordo del Zaytouna acordamos juntas la forma de actuaci&oacute;n llegado el momento.
    </p><p class="article-text">
        El noveno d&iacute;a de navegaci&oacute;n nos levantamos muy temprano, dispuestas a entrar en las &uacute;ltimas 100 millas, distancia a partir de la cual pod&iacute;amos ser interceptadas en cualquier momento. Con la fuerza que da la convicci&oacute;n de que est&aacute;s realizando una acci&oacute;n justa, solidaria y la tranquilidad que nos aport&aacute;bamos unas a otras.
    </p><p class="article-text">
        Rebasamos las cien millas, las noventa. Desde tierra las llamadas y mensajes eran constantes, desde Messina, Sud&aacute;frica, Malasia, Espa&ntilde;a, Estados Unidos, Suecia, Noruega, Nueva Zelanda, Reino Unido, Gaza&hellip;; amigos y medios pendientes de nuestra suerte. Ochenta, setenta, sesenta millas&hellip; Ning&uacute;n barco de la Flotilla hab&iacute;a conseguido llegar tan cerca. Una llamada desde Gaza nos emocion&oacute; hasta las l&aacute;grimas; en Gaza estaban preparando una gran fiesta para recibirnos; los barcos hab&iacute;an salido a la mar para esperarnos, los ni&ntilde;os jugaban en la playa, en el puerto mujeres pintaban con colores lienzos, en las cocinas preparaban deliciosa comida palestina; <a href="http://www.lamarea.com/2016/10/06/gaza-iba-una-fiesta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Gaza iba a ser una fiesta</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Cincuenta millas y sin se&ntilde;ales de la Armada israel&iacute;! La emoci&oacute;n crec&iacute;a en nosotras, &iexcl;estamos tan cerca!, quiz&aacute;s nos dejen pasar&hellip; Al fin y al cabo, &iquest;qu&eacute; amenaza pod&iacute;amos suponer trece mujeres a bordo de un peque&ntilde;o velero llegando al puerto de Gaza? Nuestra imaginaci&oacute;n volaba sobre las olas, deprisa, deprisa, que ya llegamos&hellip; Cuarenta millas nos separaban de nuestro destino, de nuestras hermanas palestinas, de una poblaci&oacute;n sumida en la desesperanza, y nosotras, en nombre de gentes de todo el mundo quer&iacute;amos llevar un mensaje de esperanza: &ldquo;No est&aacute;is solos, el mundo no se ha olvidado de Gaza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tres peque&ntilde;os puntos aparecen en el horizonte, al Norte, Sur y Oeste, que poco a poco van tomando forma de grandes barcos. Se cortan de repente las comunicaciones, no m&aacute;s llamadas, ni mensajes, la transmisi&oacute;n v&iacute;a satelital de Mina y Hoda, reporteras de Aljazeera en el barco, se cancela. Es el comienzo del asalto, estaba previsto, en tierra se da la voz de alarma: &iexcl;Hemos perdido contacto con el Zaytouna! Comienza la movilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pasadas las 16 horas suena la radio, una voz met&aacute;lica: &ldquo;Zaytouna, Zaytouna, aqu&iacute; la Armada israel&iacute;&hellip; Las aguas hacia las que se dirigen est&aacute;n cerradas al tr&aacute;fico por razones de seguridad de la franja de Gaza&rdquo;. Contin&uacute;a advirtiendo de las consecuencias en caso de seguir navegando en la misma direcci&oacute;n, ordenando detenernos. Agradecemos las advertencias e informamos que mantenemos rumbo. Realizamos los &uacute;ltimos preparativos en el barco, despejamos camarotes, recogemos las &uacute;ltimas pertenencias y nos preparamos sentadas en cubierta para el abordaje. Serenas divisamos a trav&eacute;s de unos prism&aacute;ticos tres embarcaciones <em>z&oacute;diac,</em> lentamente acerc&aacute;ndose con un gran n&uacute;mero de gente a bordo.
    </p><p class="article-text">
        Son m&aacute;s de las 17 horas, estamos a 35 millas de la costa de Gaza y en aguas internacionales, cuando somos abordadas por la Armada israel&iacute; en plena navegaci&oacute;n. Desde las embarcaciones saltan quince, veinte soldados israel&iacute;es; chicos y chicas muy j&oacute;venes, entre dieciocho y veintid&oacute;s a&ntilde;os la mayor&iacute;a. El asalto se produce, de forma sorpresiva para nosotras, sin la violencia f&iacute;sica de anteriores ocasiones. En ese momento somos secuestradas y obligadas a cambiar nuestro rumbo; nos ordenan dirigirnos al puerto israel&iacute; de Ashdod.
    </p><p class="article-text">
        El barco es registrado por completo, c&aacute;maras y m&oacute;viles confiscados, nos llaman por nuestro nombre&hellip; Cae la noche, nos acercamos a tierra. Distinguimos por sus luces dos plataformas en aguas de Gaza, les est&aacute;n robando el gas. Sentadas con los pies colgando por la borda, Hoda, Jeannette y yo miramos las luces de la costa. Las iluminadas chimeneas de una central t&eacute;rmica marcan la frontera entre territorio israel&iacute; al Norte y Gaza hacia el Sur. Hacia el Norte se api&ntilde;an las luces, un derroche de vida y energ&iacute;a, hacia el Sur t&eacute;nues y salpicadas lucecitas son la imagen de la desesperanza, del bloqueo. Imposible reprimir nuestras l&aacute;grimas, &iexcl;estamos tan cerca!
    </p><p class="article-text">
        Ocho horas despu&eacute;s del acto de pirater&iacute;a llegamos a puerto, un gran despliegue de personal y medios nos esperaba. El silencio me pareci&oacute; total. Nos introdujeron en una gran carpa; registros, nos hacen la ficha, interrogatorios; comienzan las presiones&hellip; No contestamos a las preguntas ni firmamos ning&uacute;n documento, como hab&iacute;amos acordado. Nos amenazan con la carcel si no firmamos la deportaci&oacute;n voluntaria, no lo hacemos. Salvo el maravilloso equipo de Aljazeera, las once mujeres restantes somos trasladadas a un centro penitenciario.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s registros, m&aacute;s fichas, m&aacute;s espera. La c&aacute;rcel es inmunda pero estamos agotadas e intentamos dormir. Personal de embajadas y consulados va llegando, tambi&eacute;n nuestras abogadas. Siguiendo su consejo firmamos todas la deportaci&oacute;n voluntaria, somos sometidas a juicio r&aacute;pido all&iacute; mismo, la principal acusaci&oacute;n: la de haber entrado ilegalmente en Israel. F&aacute;cil de rebatir, hab&iacute;amos sido secuestradas y obligadas a ir a Israel, nuestro destino era Gaza&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos minutos en la c&aacute;rcel vivimos una emotiva escena; juntas en una misma habitaci&oacute;n esperando ser trasladadas al centro de deportaci&oacute;n, a trav&eacute;s da la entornada puerta dos presos palestinos se enteran que somos &ldquo;las mujeres del barco&rdquo;, se llevan las manos al coraz&oacute;n en se&ntilde;al de agradecimiento, nos lanzan besos; les devolvemos los saludos henchidas de emoci&oacute;n. Durante la noche todas nosotras fuimos deportadas a nuestros pa&iacute;ses de origen.
    </p><p class="article-text">
        Atr&aacute;s qued&oacute; el Zaytouna confiscado en puerto israel&iacute;, tras 1.715 millas de navegaci&oacute;n de una orilla a otra del Mediterr&aacute;neo, un viaje real con una gran carga simb&oacute;lica. Un viaje por Gaza, por sus gentes, por el fin del bloqueo y la ocupaci&oacute;n de Palestina. Un viaje por un mundo mejor para sus habitantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Barrilaro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/barco-mujeres-rumbo-gaza_132_3725375.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Nov 2016 19:41:15 +0000]]></pubDate>
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