<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Beatriz Becerra]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/beatriz_becerra/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Beatriz Becerra]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/514798/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta abierta al Príncipe Heredero de Arabia Saudí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/carta-principe-heredero-arabia-saudi_132_3087061.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9b6137c-6280-4988-9385-2ba52c7ee829_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carta abierta al Príncipe Heredero de Arabia Saudí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algo profundo falla cuando esa monarquía absoluta, que legisla a golpe de reales decretos, justifica que Raif Badawi, Premio Sájarov 2015, sigue en la cárcel (por expresar su opinión en un blog) porque ustedes respetan la separación de poderes y la independencia judicial</p><p class="subtitle">Su “Vision2030” es muy espectacular, pero no podemos apoyarla si antes no reconoce la igualdad efectiva para las mujeres y las niñas, garantizando su pleno acceso a la educación y al empleo para posibilitar su autonomía personal y económica, sin restricciones</p></div><p class="article-text">
        He tenido el privilegio de ser parte de la primera misi&oacute;n oficial de la Subcomisi&oacute;n de Derechos Humanos del Parlamento Europeo a Arabia Saud&iacute;, en la que hemos mantenido un di&aacute;logo abierto y constructivo con las principales instancias del Gobierno y diversas instituciones. Lamentablemente, Alteza, usted no pudo o no quiso recibirnos. Lo cual he de decir que me extra&ntilde;&oacute; sobremanera, habida cuenta del ambicioso y complejo empe&ntilde;o de transformaci&oacute;n nacional que est&aacute; liderando, para cuya viabilidad no son pocos ni peque&ntilde;os los apoyos pol&iacute;ticos que necesita.
    </p><p class="article-text">
        Llegamos a Riad justo despu&eacute;s de que usted desvelara al mundo, con una puesta en escena milim&eacute;trica y deslumbrante, de factura 100% norteamericana, su proyecto emblem&aacute;tico, la ciudad del futuro NEOM. Y aprovechara, como quien no quiere la cosa, para lanzar en r&aacute;faga de titulares su plan para tomar las riendas de su futuro y ser el referente integral de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, Arabia Saud&iacute; se encuentra inmersa en un rapid&iacute;simo proceso de cambio de modelo econ&oacute;mico, social, energ&eacute;tico y tecnol&oacute;gico. La sociedad, muy conservadora, est&aacute; teniendo dificultades en asimilarlo. Pero usted, Alteza, ha visto claramente que un pa&iacute;s donde el 70% de sus 32 millones de habitantes tiene menos de 30 a&ntilde;os, con d&eacute;ficit de inversi&oacute;n y empleo del sector privado, desafiado por el progresivo declive del papel central del petr&oacute;leo, e identificado con el extremismo islamista y el trato a la mujer como ciudadanas de segunda... ha de acometer esa transformaci&oacute;n profunda sin demora.
    </p><p class="article-text">
        He podido constatar que todo el pa&iacute;s se encuentra movilizado en su programa &ldquo;Visi&oacute;n2030&rdquo;, con el fervor y la entrega un&aacute;nimes que posibilita una monarqu&iacute;a absoluta. Con argumentos elaborados con el mejor lenguaje moderno, global, inclusivo, progresista del liderazgo del siglo XXI que usted encarna. Pero entender&aacute; que algo profundo falla cuando esa misma monarqu&iacute;a absoluta, que legisla exclusivamente a golpe de reales decretos, justifica que Raif Badawi, Premio S&aacute;jarov 2015, sigue en la c&aacute;rcel (por expresar su opini&oacute;n en un blog) porque ustedes respetan la separaci&oacute;n de poderes y la independencia judicial.
    </p><p class="article-text">
        Creo sinceramente que el mundo entero (o casi) estar&iacute;a dispuesto a apoyar su plan y su relato. Pero no puede esperar que lo hagamos con sus reglas, unas reglas que no son aceptadas ni compartidas por la comunidad internacional. Su &ldquo;Vision2030&rdquo; es muy espectacular: pero no puede prevalecer sobre la Agenda2030 de Naciones Unidas, que es com&uacute;n y universal, como lo son las obligaciones que con ella nos hemos dado. Entre ellas, lograr la igualdad efectiva para la mitad de la poblaci&oacute;n mundial, las mujeres y las ni&ntilde;as, garantizando su pleno acceso a la educaci&oacute;n y a las oportunidades de empleo para posibilitar la autonom&iacute;a personal y econ&oacute;mica, sin restricciones. La tutela masculina es incompatible con ello, y ha de ser, por tanto, expresa y efectivamente abolida de todos los &aacute;mbitos de la vida de los saud&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        Sin garantizar la libertad de expresi&oacute;n y de conciencia, no hay ciudad futurista de 500 billones de d&oacute;lares que valga. Sin asegurar que los trabajadores migrantes disfrutan de los mismos derechos que los nacionales, no hay revoluci&oacute;n modernizadora posible. Sin utilizar abiertamente y sin complejos la mayor tribuna musulmana mundial, la Meca, para lanzar el mensaje debido, no hay reivindicaci&oacute;n del islam moderado que se sostenga. Donde la pr&aacute;ctica religiosa rige cada mil&iacute;metro de la vida, define las infraestructuras, los horarios, las comunicaciones, la industria, los servicios, la educaci&oacute;n, la sanidad, la justicia, no hay cabida para el respeto a las libertades y los derechos individuales. Desde luego que queremos contribuir a estabilizar la regi&oacute;n, potenciar los &aacute;mbitos de colaboraci&oacute;n contra el extremismo, impulsar la moderaci&oacute;n y la convivencia. Pero no espere que quienes necesita para sacar adelante su plan hagamos la vista gorda para las brechas de impunidad o injusticia. La Sharia, la ley isl&aacute;mica que solo adopta de las convenciones internacionales lo que se adec&uacute;a a sus premisas, no puede pretender ser el marco jur&iacute;dico de una transformaci&oacute;n regional que cuente con el soporte del mundo. Arreglen eso, Alteza. Elimine las inconsistencias ahora que puede y quiere, porque nos necesitan. Quid pro quo. Sin trampas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/carta-principe-heredero-arabia-saudi_132_3087061.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Nov 2017 20:14:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e9b6137c-6280-4988-9385-2ba52c7ee829_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="58267" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e9b6137c-6280-4988-9385-2ba52c7ee829_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="58267" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Carta abierta al Príncipe Heredero de Arabia Saudí]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e9b6137c-6280-4988-9385-2ba52c7ee829_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arabia Saudí,Derechos Humanos,Igualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Europeos en Reino Unido: nuestra prioridad en el brexit]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/europeos-reino-unido-prioridad-brexit_132_3353234.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/377730d7-6d33-489c-bf57-5f27e08a8fc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Europeos en Reino Unido: nuestra prioridad en el brexit"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Deberíamos colocar en el primer plano del drama del brexit a los ciudadanos que ven sus derechos amenazados, sobre todo, aquellos que hicieron sus vidas en un país de la Unión que ahora va a dejar de serlo</p></div><p class="article-text">
        En el drama del brexit se est&aacute; abusando de la met&aacute;fora del divorcio. Tiene como ventaja que introduce un elemento emocional (que existe de verdad) donde algunos querr&iacute;an ver s&oacute;lo un tr&aacute;mite legal y contable. Pero, como las met&aacute;foras tienen vida propia, algunos han dicho ya que en todo caso de separaci&oacute;n lo primero es asegurarse del bienestar de los hijos. Los hijos ser&iacute;an aqu&iacute; los ciudadanos europeos residentes en Reino Unido y los brit&aacute;nicos residentes en la Uni&oacute;n. Grave error. No son menores dependientes, sino adultos con derechos que merecen que se los escuche y se tengan muy en cuenta sus reclamaciones.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 23 de mayo, viaj&eacute; a Londres para conocer de primera mano sus preocupaciones e impulsar una soluci&oacute;n junto con l&iacute;deres del partido Liberal-Dem&oacute;crata, el &uacute;nico entre los brit&aacute;nicos con una posici&oacute;n netamente europe&iacute;sta. El brexit ha producido gran ansiedad en los espa&ntilde;oles y europeos residentes en Reino Unido. Tratan de combatirla de la mejor manera posible: actuando. Se han organizado y defienden sus intereses en las redes y en las instituciones, recabando apoyos y explicando su situaci&oacute;n a cualquiera que pueda ayudarles. Creo que es dif&iacute;cil para quien no est&aacute; en esta situaci&oacute;n entender lo que se siente cuando, de alguna manera, ves en riesgo derechos que dabas por descontados.
    </p><p class="article-text">
        Los eurodiputados que formamos parte de la <em>task force</em> sobre el brexit consideramos que la situaci&oacute;n de estos ciudadanos es nuestro desaf&iacute;o m&aacute;s acuciante. Nos hemos propuesto garantizarles un marco legal justo y conocido, algo que les aporte seguridad jur&iacute;dica y derechos de ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hace pocas semanas celebramos una audiencia <em>(hearing</em> en nuestra jerga) al respecto, a la que acudieron representantes de los europeos residentes en Reino Unido. Lamentablemente, las autoridades brit&aacute;nicas no estuvieron presentes. No s&oacute;lo demuestran insensibilidad hacia los europeos en Reino Unido, tambi&eacute;n hacia sus conciudadanos brit&aacute;nicos residentes en la UE que viven una situaci&oacute;n similar.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, puede que los eurodiputados que m&aacute;s hemos lamentado el brexit terminemos siendo sus mejores aliados: entendemos que los derechos que se reconozcan tendr&aacute; que basarse en la reciprocidad, y que, aunque dejen de ser ciudadanos europeos de pleno derecho, los brit&aacute;nicos que viven en Europa merecen protecci&oacute;n y un marco legal conocido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Uni&oacute;n est&aacute; fundada sobre los valores indivisibles y universales de la dignidad humana, la libertad, la igualdad y la solidaridad&rdquo;, dice la Carta de Derechos Fundamentales de la Uni&oacute;n Europea. Si de verdad creemos que Europa es m&aacute;s que un gran acuerdo comercial, estos derechos deber&iacute;an llevarnos a colocar en el primer plano del drama del brexit a los ciudadanos que los ven amenazados: aquellos que hicieron sus vidas en un pa&iacute;s de la Uni&oacute;n que ahora va a dejar de serlo.
    </p><p class="article-text">
        __
    </p><p class="article-text">
        <em>Beatriz Becerra es eurodiputada de ALDE y vicepresidenta de la subcomisi&oacute;n de Derechos Humanos.</em><strong>Beatriz Becerra</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/europeos-reino-unido-prioridad-brexit_132_3353234.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jun 2017 19:08:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/377730d7-6d33-489c-bf57-5f27e08a8fc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="113251" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/377730d7-6d33-489c-bf57-5f27e08a8fc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="113251" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Europeos en Reino Unido: nuestra prioridad en el brexit]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/377730d7-6d33-489c-bf57-5f27e08a8fc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Brexit,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestra única agenda común: desarrollo y derechos humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/agenda-comun-desarrollo-derechos-humanos_132_3626426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3acc2b1-2017-4b72-8e36-fb93fe9dff67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuestra única agenda común: desarrollo y derechos humanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No puedo defender las asociaciones público-privadas sin la garantía previa de que las empresas asuman obligaciones vinculantes, es decir: un compromiso legal firme de respeto a los derechos humanos y al medio ambiente</p></div><p class="article-text">
        2015 supuso un a&ntilde;o de cambios profundos en la pol&iacute;tica de desarrollo. La comunidad internacional sell&oacute; tres acuerdos que revolucionar&aacute;n el paradigma de nuestras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas: en Addis Abeba sobre la financiaci&oacute;n para el desarrollo, en Par&iacute;s sobre el cambio clim&aacute;tico y en Nueva York sobre la Agenda 2030. Este &uacute;ltimo comprende 17 objetivos que, de cumplirse, transformar&aacute;n profundamente nuestra sociedad. En mi opini&oacute;n, el cambio radical reside en la desaparici&oacute;n del concepto pa&iacute;s donante&ndash;pa&iacute;s receptor: esta Agenda se aplicar&aacute; por igual a los 193 pa&iacute;ses firmantes.
    </p><p class="article-text">
        Si profundizamos m&aacute;s, vemos que, por un lado, la pol&iacute;tica de desarrollo deja de ser secundaria y pasa a ser transversal. Todas nuestras acciones deben tener una &uacute;nica finalidad: el cumplimiento de las 169 metas que nos hemos marcado. En otras palabras, nuestras pol&iacute;ticas tienen que guardar una coherencia entre s&iacute;. A pesar de que en la Uni&oacute;n Europea la idea de la coherencia pol&iacute;tica ya est&aacute; recogida desde 1992 en el art&iacute;culo 208 del TFUE, la realidad es que a&uacute;n existen demasiadas deficiencias.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el tener la obligaci&oacute;n de incorporar estos objetivos a todas nuestras pol&iacute;ticas implica que todos somos responsables de su ejecuci&oacute;n. Es decir: todos (instituciones p&uacute;blicas, organizaciones de la sociedad civil, sindicatos, ciudadanos y empresas) somos al mismo tiempo sujeto y objeto de su cumplimiento, y debemos trabajar conjuntamente para combatir la pobreza, la desigualdad y el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Para lograr la implantaci&oacute;n de esta Agenda necesitamos, adem&aacute;s de una mayor coherencia pol&iacute;tica, abundantes recursos. Y en este campo son las empresas las que por el momento no han sido involucradas de la manera m&aacute;s eficaz posible. En el &aacute;mbito de la cooperaci&oacute;n al desarrollo la Comisi&oacute;n ha lanzado varias iniciativas dirigidas a llenar este espacio, pero querr&iacute;a destacar el nuevo Plan Europeo de Inversiones Exteriores. Su objetivo es atenuar los riesgos que las empresas tienen al invertir en pa&iacute;ses con menor seguridad jur&iacute;dica y econ&oacute;mica. Seg&uacute;n los datos que maneja la Comisi&oacute;n, se podr&iacute;an conseguir un m&iacute;nimo de 44.000 millones de euros con una inversi&oacute;n de 4.000. Cifras nada desde&ntilde;ables para hacer frente a los desaf&iacute;os m&aacute;s inmediatos.
    </p><p class="article-text">
        Estas asociaciones p&uacute;blico-privadas no son una novedad en el escenario europeo. Existen numerosos ejemplos de &eacute;xito que han seguido esta f&oacute;rmula, como la Facilidad de Inversi&oacute;n de Am&eacute;rica Latina. Un programa que oper&oacute; desde 2010 hasta 2015 en los sectores de agua y saneamiento, energ&iacute;a e infraestructuras, y que ha conseguido movilizar 300 millones de euros para cerca de 30 proyectos. La incitativa nos ha dejado un buen n&uacute;mero de buenas pr&aacute;cticas, como el programa desarrollado en Nicaragua, que pretende mejorar el acceso al agua y al saneamiento en 19 ciudades y hasta la fecha ha provisto de agua limpia a 600.000 personas y de servicios de saneamiento a 400.000...en un peque&ntilde;o pa&iacute;s de 6 millones de habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todo son buenas pr&aacute;cticas: el paraguas de las asociaciones p&uacute;blico-privadas ha propiciado tambi&eacute;n algunos abominables casos de corrupci&oacute;n e incluso cobertura de cr&iacute;menes, como el asesinato en Honduras de la l&iacute;der ind&iacute;gena Berta C&aacute;ceres, defensora incansable de los derechos del movimiento campesino hondure&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Los actuales instrumentos para proteger a la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable se han mostrado ineficaces, y el Derecho Internacional demasiado fr&aacute;gil para proteger adecuadamente los derechos humanos. La mera aplicaci&oacute;n voluntaria de pol&iacute;ticas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) por parte de las empresas no es suficiente. Por ello, no puedo defender las asociaciones p&uacute;blico-privadas sin la garant&iacute;a previa de que las empresas asuman obligaciones vinculantes, es decir: un compromiso legal firme de respeto a los derechos humanos y al medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o son m&aacute;s las voces que reclamamos esta exigencia. Con motivo de la reuni&oacute;n anual del Foro Econ&oacute;mico Mundial en Davos, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, ha pedido a los l&iacute;deres empresariales que tomen medidas para prevenir y mitigar estos abusos, y que &eacute;stas sean conforme a los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos. Principios, que llevo defendiendo desde que comenz&oacute; la legislatura.
    </p><p class="article-text">
        El Parlamento Europeo, como &oacute;rgano colegislador, desempe&ntilde;a un papel crucial en la definici&oacute;n del Plan de Inversiones citado. Como miembro de la Comisi&oacute;n de Desarrollo, estar&eacute; en el equipo negociador que dar&aacute; forma a la nueva ley que lo vertebre. Mi trabajo ser&aacute; tratar de incorporar una disposici&oacute;n que incorpore esas medidas vinculantes, garantes del respeto a los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Si 2015 fue el a&ntilde;o cero para un nuevo orden globalizado en el que los pa&iacute;ses asumieron el mandato de aunar fuerzas para superar los grandes retos que nos aguardan en los pr&oacute;ximos 15 a&ntilde;os, 2017 ser&aacute; el que marque el tiempo de dejar a un lado prejuicios y sectarismos y trabajar juntos por el desarrollo de nuestras naciones. El desarrollo global que s&oacute;lo es posible con la involucraci&oacute;n efectiva de todos los actores de la sociedad, con un compromiso inequ&iacute;voco con los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Beatriz Becerra Basterrechea es Vicepresidenta de la Subcomisi&oacute;n de Derechos Humanos del Parlamento Europeo y eurodiputada en el grupo ALDE</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/agenda-comun-desarrollo-derechos-humanos_132_3626426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Jan 2017 18:23:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b3acc2b1-2017-4b72-8e36-fb93fe9dff67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="82256" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b3acc2b1-2017-4b72-8e36-fb93fe9dff67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="82256" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Nuestra única agenda común: desarrollo y derechos humanos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b3acc2b1-2017-4b72-8e36-fb93fe9dff67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La oscuridad amenaza a Polonia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/oscuridad-amenaza-polonia_132_3668560.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8201d95a-b819-4a10-bf3d-e15880d17e7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La oscuridad amenaza a Polonia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Unión Europea debía ser una vacuna contra infecciones nacionalistas como la que está postrando en la actualidad a Polonia</p></div><p class="article-text">
        Cuando cay&oacute; el tel&oacute;n de acero su sombra permaneci&oacute;. Y se dir&iacute;a que todav&iacute;a lo hace, impidiendo a los pa&iacute;ses occidentales ver con claridad lo que ocurre en Europa central y oriental. En el caso de Espa&ntilde;a es posible, adem&aacute;s, que cuarenta a&ntilde;os de dictadura terminaran por afectar al hemisferio izquierdo de nuestro cerebro geopol&iacute;tico, agravando nuestra dificultad para ver lo que sucede m&aacute;s all&aacute; de Alemania, como en aquellos casos que describ&iacute;a el doctor Oliver Sacks. Hacemos de la incapacidad virtud y miramos hacia el Atl&aacute;ntico. Sabemos y nos preocupa la deriva autoritaria en Venezuela, por ejemplo. En cambio, apenas miramos lo que ocurre en nuestra casa europea, en la Hungr&iacute;a de Orb&aacute;n o en la Polonia de Ley y Justicia. Estos pa&iacute;ses aparecen poco en los medios espa&ntilde;oles y no suscitan acalorados debates en las tertulias.
    </p><p class="article-text">
        Y no nos lo podemos permitir. Con m&aacute;s de 38 millones de habitantes, Polonia tiene un peso importante en la Uni&oacute;n Europea. Por poblaci&oacute;n, ser&aacute; el quinto mayor pa&iacute;s cuando se consume el Brexit. Decenas de miles de polacos emigraron a Espa&ntilde;a en los a&ntilde;os 80 y 90 del pasado siglo, muchos de ellos para trabajar en la construcci&oacute;n &ndash;contribuyendo al crecimiento y al creciente sistema de bienestar de nuestro pa&iacute;s&ndash;, y regresaron a su pa&iacute;s cuando la econom&iacute;a mejor&oacute;. Esto es algo que conviene tener en cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Hoy Polonia sufre una regresi&oacute;n democr&aacute;tica. La naturaleza del problema la ilustra el caso de un libro de texto para alumnos de instituto en el que se mostraba a un hombre atendiendo a un beb&eacute; y se preguntaba si la imagen mostraba a una familia tradicional. La respuesta era no, ya que el cuidado de los ni&ntilde;os corresponde a la mujer.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno del partido conservador Ley y Justicia, guiado por la idea de tradici&oacute;n, ha iniciado una cruzada para imponer al conjunto de la sociedad los valores privados de una parte de ella. Para lo cual no duda en recortar libertades, socavar el Estado de derecho e incluso financiar milicias. Veamos algunos hitos.
    </p><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n polaca sobre el aborto resulta inaceptablemente restrictiva para los est&aacute;ndares espa&ntilde;oles o de Europa occidental. Sin embargo, al Gobierno polaco deb&iacute;a de parecerle de una laxitud inmoral, de modo que trat&oacute; de convertir el aborto en una pr&aacute;ctica ilegal y penada pr&aacute;cticamente en todos los casos, incluido el de la violaci&oacute;n de una menor. Una marea femenina vestida de negro contribuy&oacute; a frenar la reforma cuando parec&iacute;a cosa hecha.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, la ministra de Familia y Asuntos Sociales, Elizabeth Rafalska, ha declarado que Polonia podr&iacute;a abandonar el Convenio de Estambul, el texto del Consejo de Europa que obliga a los pa&iacute;ses firmantes a ciertos est&aacute;ndares en la lucha contra la violencia de g&eacute;nero. Ley y Justicia nunca estuvo c&oacute;modo con el Convenio al considerar que cuestionaba los valores de la familia tradicional. La comisi&oacute;n de Derechos de la Mujer del Parlamento Europeo, de la que formo parte, redact&oacute; en octubre una carta destinada al Gobierno polaco manifestando la preocupaci&oacute;n que nos producen hechos como este. Por desgracia, no pudo remitirse por la oposici&oacute;n de los grupos conservadores, incluido el Partido Popular Europeo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El abandono del Convenio de Estambul podr&iacute;a reactivar las protestas sociales que ya frenaron la reforma antiabortista, de modo que, por si acaso, Ley y Justicia se ha encargado de limitar el derecho de reuni&oacute;n y manifestaci&oacute;n hasta el punto de que el Tribunal Supremo ha hablado de &ldquo;estado de excepci&oacute;n encubierto&rdquo;. La ley podr&iacute;a terminar en el Tribunal Constitucional, pero eso no tendr&iacute;a que suponer un problema para el Ejecutivo presidido por Beata Szidlo: en el que tal vez sea el peor de sus abusos, hace tiempo que impiden que el Constitucional publique sus sentencias en el bolet&iacute;n oficial, de modo que no pueden convertirse en efectivas.
    </p><p class="article-text">
        Esto sucedi&oacute; despu&eacute;s de que el Gobierno impidiera la incorporaci&oacute;n al Constitucional de tres jueces nombrados por el anterior Parlamento para colocar a otros m&aacute;s afines. El alto tribunal declar&oacute; nula la maniobra, pero la sentencia no lleg&oacute; a publicarse. Este asalto al Estado de derecho ha motivado una investigaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea que podr&iacute;a terminar en sanciones.
    </p><p class="article-text">
        Por si la restricci&oacute;n de las libertades civiles no fuera suficiente para impedir a los polacos manifestar su descontento, el ministro de Defensa, Antoni Macierewicz, ultima la formaci&oacute;n de una milicia de voluntarios que muchos temen sirva como fuerza represiva, aunque su objetivo declarado sea proteger al pa&iacute;s de una hipot&eacute;tica invasi&oacute;n rusa. Por lo visto, Macierewicz cree que si los misiles de la OTAN no consiguen disuadir a Vladimir Putin, varios miles de polacos bien entrenados s&iacute; lo conseguir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Naturalmente, esta ola autoritaria (Adam Michnik ya ha hablado de &ldquo;dictadura de terciopelo&rdquo;) viene acompa&ntilde;ada de ret&oacute;rica nacionalista y populista. El partido presidido por Jaroslaw Kaczynski (para muchos el l&iacute;der en la sombra del pa&iacute;s) ha extendido teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n, manipulado la historia del pa&iacute;s, acosado a rivales pol&iacute;ticos como Donald Tusk y hace lo posible por dividir a la sociedad entre un pueblo virtuoso (tradicional, cat&oacute;lico y rural) y unas &eacute;lites urbanas corruptas e inmorales. Esto en el coraz&oacute;n de Europa a finales de 2016.
    </p><p class="article-text">
        Se supone que la Uni&oacute;n Europea deb&iacute;a ser una vacuna contra infecciones nacionalistas como la que est&aacute; postrando a Polonia. Los tratados son m&aacute;s que simples acuerdos comerciales, afectan a los derechos humanos, a las libertades b&aacute;sicas, al concepto de democracia. Libertad y Justicia, como otras fuerzas nacionalistas de Europa del Este, est&aacute; tanteando, probando la fortaleza de nuestras convicciones.
    </p><p class="article-text">
        Las instituciones europeas deben mostrarse estrictas en el cumplimiento de la legislaci&oacute;n, lo que implica el respeto escrupuloso al Estado de derecho. Por otra parte, me gustar&iacute;a que habl&aacute;ramos m&aacute;s de lo que ocurre en Polonia, que las noticias al respecto merecieran titulares de mayor tama&ntilde;o y m&aacute;s tiempo en los debates, de modo que obligaran tambi&eacute;n a los partidos pol&iacute;ticos espa&ntilde;oles a pronunciarse y al Gobierno de Espa&ntilde;a a presionar en defensa de la democracia y de las libertades de los polacos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/oscuridad-amenaza-polonia_132_3668560.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Dec 2016 19:52:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8201d95a-b819-4a10-bf3d-e15880d17e7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="532196" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8201d95a-b819-4a10-bf3d-e15880d17e7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="532196" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La oscuridad amenaza a Polonia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8201d95a-b819-4a10-bf3d-e15880d17e7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Polonia,Derechos Humanos,UE - Unión Europea,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pobreza que mata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/pobreza-mata_132_3725166.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76a0129e-7cdb-4500-acc4-2b35d3fab47b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pobreza que mata"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ha muerto un ser humano, ignorarlo es indecente. Pero no menos indecente es cosificar a Rosa, convertirla en una bandera política y utilizarla para ganar votos</p><p class="subtitle">Es posible que Gas Natural haya actuado mal, pero también es posible que las administraciones catalanas hayan sido negligentes, aunque de esto no se hable</p></div><p class="article-text">
        La muerte de Rosa, la mujer de Reus que ten&iacute;a que iluminarse con velas tras haber sufrido un corte de luz por impago, deber&iacute;a hacer que nos pregunt&aacute;ramos c&oacute;mo tiene que afrontar la pol&iacute;tica casos como &eacute;ste. Los ciudadanos esperan de los pol&iacute;ticos que se impliquen, que no escondan el sufrimiento detr&aacute;s de una estad&iacute;stica ni tras un tel&oacute;n de indiferencia. Ha muerto un ser humano, ignorarlo es indecente. Pero no menos indecente me parece cosificar a Rosa, convertirla en una bandera pol&iacute;tica y utilizarla para ganar votos o para aumentar el grado de crispaci&oacute;n. Apoyar una estrategia pol&iacute;tica en el sufrimiento concreto de personas reales reduce el dolor a simple combustible de una m&aacute;quina pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, respetar a Rosa significa averiguar qu&eacute; ha ocurrido y exigir las responsabilidades que correspondan. Averiguar, investigar, estudiar... puede sonar irritante para quienes ya creen saber lo que ha ocurrido, para aquellos que asignaron las culpas a los diez segundos de conocer lo ocurrido. Pero lo cierto es que es la &uacute;nica forma digna de tratar a Rosa. Por no hablar de que es la &uacute;nica forma de encontrar qu&eacute; ha fallado realmente, de forma que se puedan asignar responsabilidades y afrontar las reformas necesarias para que algo as&iacute; no vuelva a ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        El dedo acusador ha apuntado a Gas Natural, la empresa que suministraba electricidad al domicilio de Rosa hasta que le cort&oacute; el suministro por impago. La ley auton&oacute;mica de 24/2015 obligaba a la compa&ntilde;&iacute;a a comunicar el corte de suministro. Desde la empresa, sin embargo, aseguran que la ley est&aacute; pendiente de un reglamento que establezca los canales y mecanismos necesarios, y que el propio Parlamento de Catalu&ntilde;a inst&oacute; al gobierno auton&oacute;mico a desarrollarlo. Es posible que Gas Natural haya actuado mal, pero tambi&eacute;n es muy posible que las administraciones catalanas hayan sido negligentes, aunque de esto no se hable lo suficiente. &iquest;Ser&aacute; porque tanto en Reus como en Catalu&ntilde;a gobiernan la antigua Convergencia con la Esquerra de Rufi&aacute;n? &iquest;Se pondr&iacute;a el foco en otra parte si los responsables pol&iacute;ticos fueran del PP? No tengo respuesta para estas preguntas, pero s&iacute; fundadas sospechas.
    </p><p class="article-text">
        La pobreza energ&eacute;tica es una realidad y hay que combatirla. Las administraciones tienen todo el derecho a implicar a las empresas, siempre y cuando quede claro que la responsabilidad &uacute;ltima tiene que corresponder a las primeras. En todo caso, el marco legal debe ser claro y eficaz, garantizando la seguridad jur&iacute;dica y reduciendo al m&iacute;nimo los tr&aacute;mites burocr&aacute;ticos. &iquest;Lo es en la actualidad? Esto es lo que habr&iacute;a que averiguar.
    </p><p class="article-text">
        Otro asunto directamente relacionado con este caso es el precio de la electricidad. Desde el inicio de la crisis, el precio del kilowatio/hora en Espa&ntilde;a ha pasado de 13 c&eacute;ntimos a 23: un aumento de casi un 77%. El sector energ&eacute;tico de nuestro pa&iacute;s, ampliamente regulado, se ha mostrado ineficiente en incontables ocasiones. Arrastramos una historia de decisiones pol&iacute;ticas equivocadas que, como de costumbre, han terminado pagando los consumidores, es decir: todos los ciudadanos. La ineficiencia y los altos precios no s&oacute;lo contribuyen a la pobreza energ&eacute;tica, sino a la pobreza en general. No lo olvidemos: todo producto que compramos lleva energ&iacute;a. Cuando pagamos un tomate en el supermercado tambi&eacute;n estamos pagando la gasolina que fue necesaria para llevarlo hasta all&iacute; o parte de la luz del establecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Una mayor libertad en el mercado energ&eacute;tico podr&iacute;a reducir los precios de la energ&iacute;a, y por tanto, hacer menos frecuente la pobreza energ&eacute;tica. Adem&aacute;s, podr&iacute;a abrir nuevas oportunidades a emprendedores del sector con talento y buenas ideas que hoy no pueden llevar a la pr&aacute;ctica por las gigantescas barreras de entrada existentes. &iquest;No queremos una econom&iacute;a moderna que invierta en innovaci&oacute;n y cree empleo de calidad? Pues el sector energ&eacute;tico es uno de los m&aacute;s prometedores. El cambio de modelo productivo tambi&eacute;n aportar&iacute;a prosperidad y reducir&iacute;a la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        No pretendo diluir las responsabilidades en la muerte de Rosa, sino se&ntilde;alar que tomarnos en serio su tragedia significa plantearnos el problema sin prejuicios y por completo. La reforma del sector puede aliviar la pobreza, pero los protocolos de los servicios sociales son fundamentales. &iquest;Qui&eacute;n ha fallado y en qu&eacute;? Investigarlo y solucionarlo es lo mejor que podemos hacer. Mucho mejor que instrumentalizar la muerte de Rosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/pobreza-mata_132_3725166.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Nov 2016 19:47:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/76a0129e-7cdb-4500-acc4-2b35d3fab47b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="579080" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/76a0129e-7cdb-4500-acc4-2b35d3fab47b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="579080" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pobreza que mata]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/76a0129e-7cdb-4500-acc4-2b35d3fab47b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pobreza energética]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
