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    <title><![CDATA[elDiario.es - Nieves Sánchez Guitián]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/nieves_sanchez_guitian/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Nieves Sánchez Guitián]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La catástrofe de Fukushima 7 años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/catastrofe-fukushima-anos-despues_129_2231019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/536367ee-f0c3-4b10-b64c-132b93d9c912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La catástrofe de Fukushima 7 años después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Han pasado 7 años desde la catástrofe de Fukushima (11 de marzo de 2011), ese accidente que ocurrió lejos de nuestro territorio y que era impensable que pudiera ocurrir en un país como Japón. Ellos mismos lo pensaban, y sin embargo, ocurrió</p></div><p class="article-text">
        Han pasado 7 a&ntilde;os desde la cat&aacute;strofe de Fukushima (11 de marzo de 2011), ese accidente que ocurri&oacute; lejos de nuestro territorio y que era impensable que pudiera llegar a ocurrir en un pa&iacute;s como Jap&oacute;n. Ellos mismos pensaban que nunca podr&iacute;a pasarles, y sin embargo, ocurri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Durante estos a&ntilde;os se han realizado m&uacute;ltiples an&aacute;lisis sobre las causas que lo provocaron, y se han realizado estudios liderados por el Organismo Internacional para la Energ&iacute;a At&oacute;mica (OIEA), y por otros organismos multinacionales como la NEA (Agencia de la OCDE para la energ&iacute;a nuclear), que han revisado documentos y criterios para incluir nuevas consideraciones respecto a la seguridad nuclear. Existe abundante documentaci&oacute;n sobre las lecciones aprendidas del accidente y se han implantado algunos cambios significativos en las centrales nucleares de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, hay un aspecto del an&aacute;lisis de las consecuencias del accidente de Fukushima que, como profesionales de la seguridad nuclear y t&eacute;cnicos del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), nos preocupa especialmente. &iquest;Qu&eacute; han aprendido los organismos reguladores y, en particular, nuestro regulador nuclear del accidente de Fukushima?
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Jap&oacute;n podemos afirmar que&nbsp;<a href="https://www.nirs.org/wp-content/uploads/fukushima/naiic_report.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las lecciones aprendidas</a> han sido m&uacute;ltiples y contundentes.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ocurri&oacute; el accidente, Jap&oacute;n dispon&iacute;a de una Agencia de Seguridad Nuclear denominada &ldquo;NISA&rdquo;. Cuando se analiz&oacute; el papel que este organismo ven&iacute;a desempe&ntilde;ando en relaci&oacute;n con las instalaciones nucleares, y se identificaron m&uacute;ltiples aspectos de su funcionamiento que contribuyeron de manera significativa a la ocurrencia del desastre, la NISA fue sustituida por otra entidad de nueva creaci&oacute;n denominada &ldquo;NRA&rdquo; (Nuclear Regulation Authority - Autoridad Reguladora Nuclear). El cambio en las estructuras y en el funcionamiento fue radical, y entre sus principales acciones se encuentra la revisi&oacute;n de todas las bases de licencia de las instalaciones nucleares japonesas, de las cuales todav&iacute;a hoy 37 permanecen en parada desde 2011, siendo improbable que vuelvan a funcionar en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, y tan solo 5 reactores est&aacute;n ahora en funcionamiento.
    </p><p class="article-text">
        En los informes realizados por las diversas instituciones japonesas de mayor relevancia en el &aacute;mbito nuclear, al identificar las causas del desastre, se pueden entresacar advertencias y conclusiones como &eacute;stas (informaci&oacute;n tomada de documentos publicados):
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Captura reguladora - fallo en la independencia reguladora: El accidente de la central de Fukushima fue el resultado de la connivencia entre el poder gubernamental, los reguladores y la compa&ntilde;&iacute;a el&eacute;ctrica operadora TEPCO, y de la falta de acci&oacute;n de gobierno de dichas partes responsables. Ellos traicionaron el derecho de la naci&oacute;n a estar segura frente a accidentes nucleares. Por consiguiente, el accidente fue claramente producido por el hombre (&ldquo;man-made&rdquo;), y derivado de la falta de independencia reguladora. Esto es captura reguladora (&ldquo;Regulatory Capture&rdquo;).</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fallo en la cultura de seguridad: Todos los involucrados en la energ&iacute;a nuclear deben tener cultura de seguridad sin la cual no habr&aacute; mejora continua de la seguridad nuclear. Los operadores de las centrales deben analizar en profundidad si han aplicado siempre las medidas apropiadas para mejorar la seguridad, cuando el riesgo no estaba en el nivel aceptable y no se ten&iacute;a confianza en que la operaci&oacute;n de la planta fuera segura en toda situaci&oacute;n. Esto supone no dar prioridad a la seguridad frente a otras variables. Los reguladores, como responsables de la seguridad del p&uacute;blico, deben analizar en profundidad si han sido serios en incorporar los nuevos conocimientos de una manera pronta y responsable, no dejando ninguna duda en t&eacute;rminos de seguridad. Esto es falta de agilidad y determinaci&oacute;n en las decisiones.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fallo en la actitud cr&iacute;tica: Jap&oacute;n deber&aacute; establecer una cultura de seguridad, persiguiendo como esencial la defensa en profundidad para garantizar en todo escenario la seguridad nuclear; y mantendr&aacute; una actitud cr&iacute;tica para tratar de identificar las debilidades y avanzar en las mejoras necesarias.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Sesgo cognitivo: La tendencia a tener ilusiones positivas nos lleva a concluir que un problema no existe o que no es lo suficientemente severo como para merecer nuestra acci&oacute;n. De este modo se descarta el futuro, reduciendo nuestra valent&iacute;a a la acci&oacute;n presente para evitar alg&uacute;n desastre que creemos que est&aacute; muy distante. La negligencia existi&oacute; por una fijaci&oacute;n mental ligada a la falsa creencia de que todo era seguro.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ignorancia hacia la ciencia: La informaci&oacute;n cient&iacute;fica de ge&oacute;logos en 2001 ya indicaba, como puede verse <a href="https://pdfs.semanticscholar.org/efbf/3406779fb4dbeff33f6590e4be1bdca9b7f1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">en la conclusi&oacute;n de su estudio</a>, que la posibilidad de que ocurriera un gran tsunami que llegara hasta m&aacute;s all&aacute; de 3 km tierra adentro en la meseta de Sendai era alta, pues ya hab&iacute;an transcurrido m&aacute;s de 1.100 a&ntilde;os desde el tsunami Jogan (13 de julio del a&ntilde;o 869), pudiendo ocurrir en cualquier momento otro similar, dado que el periodo de retorno estimado era de entre 800 y 1.100 a&ntilde;os.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La incertidumbre como disculpa: Las decisiones en estos asuntos siempre se toman en ambiente de incertidumbre y &eacute;sta permite hacernos ilusiones pensando que &ldquo;nunca nos ocurrir&aacute; a nosotros&rdquo;, pero la realidad es a menudo sorda a nuestros deseos.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Autocomplacencia: La complacencia junto con la burocracia permitieron que prevaleciera el mito de la seguridad, dejando de hacer la necesaria mejora continua.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El mito de la seguridad absoluta: Permite creer en una ilusi&oacute;n de riesgo cero, siendo la forma m&aacute;s f&aacute;cil de persuadir a los interesados y vi&eacute;ndose los reguladores envueltos en esta creencia. Se ven atrapados por s&iacute; mismos bajo el mito de la seguridad y capturados para pensar de manera consistente con &eacute;l. Se produce una p&eacute;rdida de autocr&iacute;tica; p&eacute;rdida de actitud de aprendizaje; aislamiento en silos; falta de comparaci&oacute;n, evitando apoyarse en los dem&aacute;s, y atendiendo a la falsa idea de que &ldquo;todas las instalaciones son igualmente seguras&rdquo;.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Procrastinaci&oacute;n: El mito de la seguridad conlleva una actitud de dejarlo para despu&eacute;s, y una falta de agilidad; tomar el camino f&aacute;cil es la opci&oacute;n m&aacute;s sencilla. Desde 2006 tanto TEPCO, empresa propietaria de la central de Fukushima, como la Administraci&oacute;n p&uacute;blica, eran conscientes de que exist&iacute;a un riesgo de tsunami que superaba las hip&oacute;tesis de dise&ntilde;o. Sin embargo, no se atendi&oacute; a ninguna instrucci&oacute;n o petici&oacute;n espec&iacute;fica. No supervisaron apropiadamente el progreso del asunto. No se par&oacute; ninguna instalaci&oacute;n nuclear.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Burocracia: El mito de la seguridad lleva a la burocracia. Un ejemplo: En debates t&eacute;cnicos del OIEA en 2006 para revisar una Gu&iacute;a reguladora, se plante&oacute; el t&eacute;rmino de PAZ para establecer un &aacute;rea de precauci&oacute;n (Precautionary Action Zone). La administraci&oacute;n japonesa (NISA) se opuso alegando que &ldquo;era extremadamente improbable que pudiera ocurrir un accidente grave con emisi&oacute;n de gran cantidad de materiales radiactivos, por lo que no se necesitaba la evacuaci&oacute;n inmediata de residentes dentro de un radio de 5 kil&oacute;metros&rdquo;. Como argumentaci&oacute;n se dec&iacute;a que &ldquo;si se introduc&iacute;an las propuestas del OIEA los residentes locales se ver&iacute;an forzados a considerar un cambio de domicilio; esto producir&iacute;a una confusi&oacute;n social significativa y alimentar&iacute;a la percepci&oacute;n de que las medidas existentes eran insuficientes.&rdquo; Esto es: &ldquo;no despertar al ni&ntilde;o dormido&rdquo;. La inercia burocr&aacute;tica y el temor a provocar &ldquo;alarma social&rdquo; son incompatibles con la seguridad nuclear.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Sesgo de omisi&oacute;n y statu quo: Tendencia a mantener el statu quo, y a rechazar cualquier medida que pueda suponer un perjuicio aunque nos traiga un bien mayor. Como sociedad, somos mucho m&aacute;s propensos a cometer errores de omisi&oacute;n (no hacer nada) que errores de comisi&oacute;n (causar da&ntilde;o).</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fallos institucionales: Se produce un fallo en el incentivo para tomar acciones. Las personas de la organizaci&oacute;n deben evitar identificar nuevos problemas. Los l&iacute;deres y organizaciones reconocen potenciales amenazas pero no las consideran suficientes para justificar su atenci&oacute;n seriamente. Como consecuencia, se produce el fallo en la asignaci&oacute;n de los recursos necesarios.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Problemas estructurales: La promoci&oacute;n de la energ&iacute;a nuclear llega a ser lo m&aacute;s importante. Esta es la causa principal por la que fue obstaculizada la formulaci&oacute;n y desarrollo de una s&oacute;lida cultura de seguridad. Para los reguladores de Jap&oacute;n las consideraciones de &ldquo;promoci&oacute;n&rdquo; tomaron prioridad sobre la toma de medidas de nueva regulaci&oacute;n. Tem&iacute;an que las nuevas regulaciones pudieran poner en cuesti&oacute;n la validez de las medidas de seguridad que estaban siendo aplicadas, y que surgieran nuevos litigios con abogados que pudieran perder, o atraer la atenci&oacute;n indeseada de grupos antinucleares. Estaban ofuscados en su creencia de infalibilidad y fueron reacios a mejorar las regulaciones de seguridad.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Inconsciencia: El accidente de criticidad (iniciaci&oacute;n imprevista de la reacci&oacute;n en cadena en el reactor) de Tokaimura en 1999 tuvo como causa ra&iacute;z la falta de &ldquo;conciencia del riesgo&rdquo; de sufrir un accidente de ese tipo. Pero de poco vali&oacute; identificar esa falta a posteriori. Es importante tener en mente las lecciones derivadas de sucesos pasados. Para que prevalezca esta conciencia del riesgo en nuestra sociedad debemos cambiar nuestra creencia en el mito de la seguridad absoluta por el concepto de &ldquo;evaluaci&oacute;n de seguridad informada por el riesgo&rdquo;.</li>
                                    <li>Falta de memoria institucional: Lapsus en captar las lecciones aprendidas, y erosi&oacute;n a largo plazo de la estructura o memoria institucional debido a la p&eacute;rdida de los expertos conocedores e involucrados en los sucesos.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Partir de la premisa de que nunca podr&aacute; ocurrir un accidente nuclear en un territorio es ya un mal punto de partida. La necesaria actitud cr&iacute;tica debe plantear esa posibilidad como escenario sobre el cual trabajar para las mejoras que sean necesarias. Ignorar esa posibilidad llev&oacute; al desastre de Fukushima. El mito de la seguridad existi&oacute; entre los operadores nucleares y la administraci&oacute;n, convenci&eacute;ndose a s&iacute; mismos de que accidentes severos de gran alcance no podr&iacute;an ocurrir nunca en las centrales nucleares en Jap&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estos documentos desmontan mitos que se han establecido y que contribuyen a aplicar la opci&oacute;n m&aacute;s f&aacute;cil para que todo siga igual. Se necesita un cambio de planteamiento desde el regulador, que debe liderar un modelo de supervisi&oacute;n y control no condicionado a variables econ&oacute;micas o de otra &iacute;ndole.
    </p><p class="article-text">
        El presidente del actual regulador nuclear japon&eacute;s (NRA) Toyoshi Fuketa, experto de reconocido prestigio internacional y con una dilatada experiencia en seguridad nuclear, transmite en su web&nbsp;<a href="http://www.nsr.go.jp/english/e_nra/outline/02.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mensaje</a>&nbsp;con el siguiente texto:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;(&hellip;) Desde Fukushima hemos realizado incansables esfuerzos para garantizar la transparencia y aplicar medidas regulatorias que reflejen la informaci&oacute;n y las lecciones m&aacute;s recientes, tanto nacionales como internacionales.
    </p><p class="article-text">
        El accidente nuclear de Fukushima Daiichi todav&iacute;a est&aacute; fresco en nuestra memoria. La NRA ha mantenido un permanente sentido de la misi&oacute;n y la responsabilidad en los niveles m&aacute;s altos, pero tambi&eacute;n es cierto que, como seres humanos, tendemos a olvidar las cosas con el tiempo. Por lo tanto, es esencial grabar las lecciones aprendidas de Fukushima en la memoria institucional de la NRA, m&aacute;s all&aacute; de hacer reflexiones personales.
    </p><p class="article-text">
        Debemos evitar caer en una mentalidad de autosatisfacci&oacute;n, y reconocer que la b&uacute;squeda de los m&aacute;s altos est&aacute;ndares de seguridad es nuestra m&aacute;xima prioridad. Estoy decidido a hacer todo lo posible para infundir amplia confianza en nuestras normas de seguridad nuclear basadas en la independencia y la transparencia.&ldquo;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://translate.google.es/translate?hl=es&amp;sl=en&amp;u=http://naiic.net/en/&amp;prev=search" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este enlace</a>&nbsp;pueden verse videos explicativos sobre el accidente y cu&aacute;les son los problemas de la energ&iacute;a nuclear tras Fukushima. Tambi&eacute;n se puede ver a modo de cuento explicativo c&oacute;mo se llega a la captura del regulador.
    </p><p class="article-text">
        Y llegados a este punto no dejamos de preguntamos &iquest;qu&eacute; ha cambiado en el Organismo Regulador espa&ntilde;ol despu&eacute;s del accidente de Fukushima?
    </p><p class="article-text">
        En estos siete a&ntilde;os ha habido abundancia de informaci&oacute;n sobre el desarrollo del accidente. Tambi&eacute;n se han exigido a las centrales las modificaciones que se han propuesto a nivel internacional. Sin embargo, en todo este tiempo, ning&uacute;n directivo del CSN ha considerado oportuno promover seminarios en los que, a la luz de lo ocurrido en la NISA, se analizasen los procesos del CSN para identificar puntos de mejora. El CSN ha participado en diversas misiones del OIEA de asistencia a Jap&oacute;n para analizar el accidente y contribuir a la resoluci&oacute;n de sus consecuencias. Sin embargo, ni de esas misiones ni de ninguna otra iniciativa se han extra&iacute;do consecuencias que modifiquen el funcionamiento del CSN. Y tampoco se ha considerado siquiera la posibilidad de traer a alg&uacute;n experto regulador japon&eacute;s para que nos transmitiera su experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; se ha hecho en el CSN durante este tiempo ha sido:
    </p><p class="article-text">
        -Modificar procedimientos y normativa para quitar importancia a los sucesos que ocurren en las centrales nucleares. El ejemplo m&aacute;s claro ha sido la modificaci&oacute;n de los criterios de clasificaci&oacute;n en la Escala INES.
    </p><p class="article-text">
        -Ignorar conclusiones de informes de evaluaci&oacute;n y actas de inspecci&oacute;n cuando pudieran suponer un perjuicio para el titular de la instalaci&oacute;n. Como ejemplo, la permisividad con una central nuclear que estuvo funcionando varios meses con su sistema de agua de servicios esenciales en condiciones degradadas y con riesgo de fallo.
    </p><p class="article-text">
        -Impedir, o al menos, dificultar la comunicaci&oacute;n entre los t&eacute;cnicos del Organismo para intentar que no trasciendan los problemas de las centrales nucleares. Como ejemplo, el cambio en los procedimientos de la Inspecci&oacute;n Residente en el que se proh&iacute;be la comunicaci&oacute;n directa de los inspectores residentes con sus compa&ntilde;eros en la sede central del CSN.
    </p><p class="article-text">
        -Ignorar las denuncias de actuaciones o, m&aacute;s bien, de faltas de actuaci&oacute;n injustificables por parte de la jerarqu&iacute;a del CSN, que nuestra Asociaci&oacute;n ha transmitido en repetidas ocasiones al Pleno del CSN. La &uacute;nica respuesta que esas denuncias han producido ha sido la amenaza hacia esta Asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        -Dulcificar sistem&aacute;ticamente la informaci&oacute;n al p&uacute;blico sobre incidentes ocurridos en las centrales nucleares. Las notas de prensa y las informaciones publicadas en la web del CSN reproducen con demasiada frecuencia argumentaciones del titular de la instalaci&oacute;n sin entrar a analizar la verdadera importancia de los sucesos. Muy recientemente hemos tenido un ejemplo en el que una central notifica al CSN un incumplimiento de las Especificaciones T&eacute;cnicas de Funcionamiento sobre fugas en el sistema de refrigeraci&oacute;n mientras se asegura que el nivel de fuga estaba muy por debajo de los l&iacute;mites aceptados en dichas Especificaciones. &iquest;C&oacute;mo pueden ser ciertas ambas cosas a la vez? Pues bien, el CSN en su informaci&oacute;n al p&uacute;blico, se limita a transcribir esta argumentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A la vista de esta realidad podemos concluir que, no solo el CSN como instituci&oacute;n no ha aprendido nada del accidente de Fukushima, sino que su evoluci&oacute;n es exactamente la contraria a la que requerir&iacute;an las lecciones que otros han aprendido de este accidente.
    </p><p class="article-text">
        Los mensajes que escuchamos en el regulador nuclear espa&ntilde;ol nos generan mucha m&aacute;s alarma como expertos que la que podamos nosotros trasladar a los ciudadanos con nuestra actitud cr&iacute;tica, con la que estamos despoj&aacute;ndonos de un miedo que se ha promovido como actitud funcionarial correcta, sumisa a la jerarqu&iacute;a y sin cuestionar el statu quo. La principal preocupaci&oacute;n para algunos es &ldquo;no parar las centrales nucleares&rdquo;. Las compa&ntilde;&iacute;as el&eacute;ctricas en Jap&oacute;n consiguieron que fuera esa y no otra la mayor preocupaci&oacute;n del organismo regulador (NISA) antes del accidente de Fukushima, como ellos mismos nos han explicado.
    </p><p class="article-text">
        A la entrada del CSN, detr&aacute;s del mostrador de recepci&oacute;n, los visitantes y, sobre todo, los trabajadores del Organismo, podemos ver una pantalla informativa. En ella aparecen espor&aacute;dicamente algunas informaciones de utilidad como el programa de eventos que se celebrar&aacute;n durante el d&iacute;a, pero la mayor&iacute;a de las veces que uno mira a esa pantalla, la informaci&oacute;n que encuentra es el estado operativo de las centrales y la potencia a la que est&aacute;n funcionando. Todo un s&iacute;mbolo del mensaje que m&aacute;s o menos subliminalmente se nos transmite de la importancia de que las centrales nucleares est&eacute;n en funcionamiento y al m&aacute;ximo rendimiento econ&oacute;mico posible.
    </p><p class="article-text">
        Con ese objetivo principal se impide una verdadera cultura de seguridad sin la cual todo podr&aacute; pasar con mayor riesgo. Las compa&ntilde;&iacute;as el&eacute;ctricas japonesas no permitieron parar las centrales cuando se determin&oacute; que no cumpl&iacute;an con los criterios de seguridad, siendo ello aceptado por el organismo regulador. Ambos se dijeron a s&iacute; mismos: &ldquo;La energ&iacute;a nuclear es en principio segura&rdquo; y siguieron operando. &ldquo;A nosotros nunca puede pasarnos&rdquo; es otra frase que escuchamos por aqu&iacute; a menudo.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de Fukushima, algunos hemos empezado a tener conciencia de nuestro papel, fundamental para aportar garant&iacute;a en la seguridad nuclear. La ocurrencia de este accidente ha sido clave en el arranque de la&nbsp;<a href="http://www.astecsn.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n que creamos en 2015 t&eacute;cnicos del Consejo de Seguridad Nuclear</a> , y que no es reconocida ni considerada por el establishment de nuestro pa&iacute;s y, m&aacute;s sorprendentemente, por el propio CSN.
    </p><p class="article-text">
        Pero nacimos con la pretensi&oacute;n de crear un ambiente en el que pueda sobrevivir un gen que nos haga pensar en &ldquo;la seguridad primero&rdquo;, lo cual no resulta sencillo en este mundo con lobbies que atienden en muchas ocasiones a argumentos economicistas. Y en ello seguimos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nieves Sánchez Guitián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/catastrofe-fukushima-anos-despues_129_2231019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Mar 2018 20:06:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La catástrofe de Fukushima 7 años después]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fukushima,Energía nuclear,Seguridad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Técnicos del Consejo de Seguridad Nuclear, sin derecho a la discrepancia con sus superiores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tecnicos-consejo-seguridad-nuclear-discrepancia_129_3429732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bed0767-8d2e-4b5c-badc-eda8af2e22a0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Sede del Consejo de Seguridad Nuclear"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La redundancia y la diversidad son principios fundamentales de la seguridad nuclear, también en la toma de decisiones</p><p class="subtitle">La jerarquía se ha encargado en los últimos años de dificultar e incluso prohibir la comunicación entre los propios compañeros</p><p class="subtitle">Se trata de aplicar los mismos principios que ya se están promoviendo a nivel parlamentario en temas relacionados con la corrupción y blindar al funcionario que denuncie</p></div><p class="article-text">
        El pasado mes de marzo tuvieron&nbsp;lugar comparecencias de algunos directivos del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en el Congreso de los Diputados por diversos motivos. En ellas&nbsp;surgi&oacute;&nbsp;la cuesti&oacute;n de&nbsp;la gesti&oacute;n de las discrepancias, que la&nbsp;Asociaci&oacute;n Profesional de T&eacute;cnicos en Seguridad Nuclear y Protecci&oacute;n Radiol&oacute;gica (ASTECSN)&nbsp;considera fundamental para mejorar la calidad del trabajo que se realiza en esta instituci&oacute;n reguladora. Con este art&iacute;culo intentamos&nbsp;promover un debate p&uacute;blico que consideramos imprescindible para que la opini&oacute;n p&uacute;blica comprenda mejor la misi&oacute;n de los funcionarios que trabajamos para la seguridad nuclear y la protecci&oacute;n radiol&oacute;gica. Sobre esta importante cuesti&oacute;n, esta Asociaci&oacute;n ya envi&oacute; carta al Pleno del CSN hace m&aacute;s de un a&ntilde;o, no habiendo recibido contestaci&oacute;n alguna.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente en el Consejo la &uacute;nica menci&oacute;n a discrepancias est&aacute; en un procedimiento de gesti&oacute;n para la evaluaci&oacute;n de instalaciones en el que se contempla la posibilidad de que, si un Jefe de &Aacute;rea o un Subdirector discrepan de lo indicado en un informe elaborado por t&eacute;cnicos a su cargo, existe la opci&oacute;n de a&ntilde;adir lo que estimen, en forma de nota adjunta al informe en cuesti&oacute;n, prevaleciendo su criterio frente a las opiniones de los t&eacute;cnicos.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de que el problema sea entre distintas subdirecciones, la contradicci&oacute;n la resolver&aacute; el Director T&eacute;cnico. Es por tanto un procedimiento que contempla la discrepancia del superior (hasta nivel de Jefe de &Aacute;rea o Subdirector) con el t&eacute;cnico, pero no del t&eacute;cnico hacia la cadena jer&aacute;rquica. Nosotros no tenemos derecho a discrepar. Son los jefes quienes discrepan en estos casos y la discrepancia se resuelve por mandato jer&aacute;rquico. Las discrepancias que no apliquen a informes de evaluaci&oacute;n, como la que tuvo lugar en el procedimiento de la Escala INES (Escala Internacional de Clasificaci&oacute;n de Incidentes de la Organizaci&oacute;n Internacional para la Energ&iacute;a At&oacute;mica), quedan sin cubrir.
    </p><p class="article-text">
        Esta breve reglamentaci&oacute;n interna (4 p&aacute;rrafos) es claramente insuficiente, pero adem&aacute;s, adolece de varios problemas graves. Destacamos dos. El primero es que las decisiones sobre discrepancias t&eacute;cnicas son unipersonales y se resuelven por mandato jer&aacute;rquico, lo que es totalmente inadecuado si se considera que la redundancia y la diversidad son principios fundamentales de la seguridad nuclear, tambi&eacute;n en la toma de decisiones. Los problemas de seguridad no entienden de jerarqu&iacute;a. El segundo problema es que no involucra al Pleno en la toma de decisiones que pueden ser cuestionables, siendo sus cinco miembros quienes ostentan la m&aacute;xima responsabilidad decisoria en el CSN. El poder de decisi&oacute;n sobre discrepancias alcanza, como m&aacute;ximo, al Director T&eacute;cnico, permitiendo al Pleno eludir su responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, ni siquiera se respeta este procedimiento. En muchos casos, especialmente en temas relacionados con incidencias en las centrales nucleares, se toman decisiones improvisadas, a nivel de Direcci&oacute;n T&eacute;cnica o Subdirecci&oacute;n, sin justificaci&oacute;n documental alguna e ignorando los informes de evaluadores e inspectores que recomiendan tomar determinadas medidas. Este tipo de decisiones improvisadas suelen ser favorables al titular de la instalaci&oacute;n, apelando a que <em>&ldquo;ante las dudas, no debemos perjudicar los intereses del titular&rdquo;</em>. Esto ocurri&oacute;, por ejemplo, en el caso de los problemas de las bombas de servicios esenciales de una instalaci&oacute;n nuclear, que fueron objeto de comunicado emitido por esta Asociaci&oacute;n en febrero de 2016.
    </p><p class="article-text">
        A lo anterior cabr&iacute;a a&ntilde;adir otro nivel de discrepancia del que no queda constancia alguna. Ocurre cuando los informes son consensuados por la l&iacute;nea jer&aacute;rquica hasta Subdirector, pero luego el Director T&eacute;cnico los ignora hasta el punto de no hacer nada para contemplar las conclusiones. Estos informes o notas de evaluaci&oacute;n t&eacute;cnica son modificados para recoger conclusiones matizadas que se desv&iacute;an de lo anteriormente acordado.
    </p><p class="article-text">
        Tanto en los pocos casos en que la discrepancia del jefe se documenta, como en los m&aacute;s habituales en los que esto no ocurre, la opini&oacute;n del t&eacute;cnico experto evaluador queda al final ignorada en la decisi&oacute;n final, normalmente tomada por un Subdirector o por el Director T&eacute;cnico, y avalada sin el necesario debate t&eacute;cnico por el Pleno, cuyos miembros desconocen incluso la existencia de la discrepancia. En ning&uacute;n caso se contempla la creaci&oacute;n de un comit&eacute; o grupo decisorio que emita su informe como ocurre en otros pa&iacute;ses. Por lo tanto, a pesar de que en diversas comparecencias de los responsables del CSN la afirmaci&oacute;n de que se gestionan discrepancias se convierta en &ldquo;mentira repetida mil veces&rdquo;, no es cierto que haya un procedimiento de gesti&oacute;n de discrepancias para los procesos del CSN. Lo que hay es una opci&oacute;n para que los superiores jer&aacute;rquicos de los expertos puedan anular la opini&oacute;n de &eacute;stos, dejando por escrito (en el mejor de los casos) otra que d&eacute; soporte a la decisi&oacute;n final asumida por el Pleno.
    </p><p class="article-text">
        Adicionalmente a lo anterior, tal y como ha comentado el actual Secretario General en sede parlamentaria, todav&iacute;a no se dispone de ning&uacute;n procedimiento en el CSN para el tratamiento de una discrepancia de alguien que no haya participado en el proceso de evaluaci&oacute;n. Pero como se ve, esta carencia se hace extensiva tambi&eacute;n para los t&eacute;cnicos que han participado en una evaluaci&oacute;n o inspecci&oacute;n y est&aacute;n en desacuerdo con decisiones tomadas al respecto. Una vez emitido su informe, los t&eacute;cnicos evaluadores no tienen derecho a discrepar. Y las discrepancias no asociadas a informes de evaluaci&oacute;n, ni siquiera est&aacute;n mencionadas en la escueta reglamentaci&oacute;n existente. Est&aacute; claro que la actitud cr&iacute;tica no se considera un valor, sino que est&aacute; denostada por las estructuras politizadas, ya que genera inconvenientes.
    </p><p class="article-text">
        Por si todo lo anterior fuera poco, la falta de transparencia interna con expedientes secretos dificulta todav&iacute;a m&aacute;s poder transmitir cualquier opini&oacute;n experta cualificada. La jerarqu&iacute;a se ha encargado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de dificultar e incluso prohibir la comunicaci&oacute;n entre los propios compa&ntilde;eros. El &uacute;ltimo ejemplo est&aacute; en la reciente aprobaci&oacute;n de un procedimiento que proh&iacute;be expl&iacute;citamente a los inspectores residentes en instalaciones, la comunicaci&oacute;n directa con otros t&eacute;cnicos del CSN sin la supervisi&oacute;n de su l&iacute;nea jer&aacute;rquica, o la distribuci&oacute;n de sus partes semanales sin que hayan pasado previamente por la censura de sus jefes. Tambi&eacute;n se ha prohibido que un consejero hable con cualquier t&eacute;cnico salvo que est&eacute; delante el Director T&eacute;cnico. Estas pr&aacute;cticas buscan crear una cultura de desconfianza, donde no se cuestione ninguna decisi&oacute;n, aunque los expertos consideren que no est&aacute; debidamente fundamentada, y donde el miedo sustituya a la actitud cr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El propio Pleno acepta esta actitud jer&aacute;rquica y autoritaria para, entre otras cosas, no tener que someter a su propio criterio y debate las distintas posiciones t&eacute;cnicas. Podr&iacute;amos decir, para que se entienda, que estamos ante un <em>&ldquo;procedimiento de exenci&oacute;n de responsabilidades del Pleno&rdquo;, </em>en el que se sienten muy c&oacute;modos algunos miembros del mismo porque lo que se hace es evitar el debate a este nivel y convertir en puro tr&aacute;mite la aprobaci&oacute;n de decisiones que les llegan ya tomadas. En la mayor&iacute;a de los casos el Pleno, que solo escucha al Director T&eacute;cnico, ni siquiera es consciente de los debates que hayan podido existir, facilitando as&iacute; la aprobaci&oacute;n de las decisiones. Incluso p&uacute;blicamente algunos responsables consideran un valor que el Pleno est&eacute; unido y tome la decisi&oacute;n sin que haya discrepancia alguna entre ellos, aunque por debajo no haya acuerdo entre los t&eacute;cnicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El principio de jerarqu&iacute;a est&aacute; contemplado legalmente como sistema de funcionamiento a nivel de organizaci&oacute;n de las Administraciones P&uacute;blicas, como es el caso del CSN. No tenemos nada en contra de este principio b&aacute;sico. Lo que nos parece temerario es aplicarlo como si el CSN fuera una instituci&oacute;n militarizada, para acallar las voces cr&iacute;ticas y presentar una imagen externa monol&iacute;tica, ante temas tan delicados como la seguridad nuclear. El fallo de un sistema de seguridad no se impide aplicando el principio de autoridad sino aplicando el conocimiento y la normativa t&eacute;cnica existente.
    </p><p class="article-text">
        Como contraste con la situaci&oacute;n en el CSN, podemos fijarnos en el tratamiento que se da a las discrepancias en organismos reguladores nucleares de otros pa&iacute;ses. El ejemplo m&aacute;s interesante es el de nuestro organismo regulador de referencia que es la US Nuclear Regulatory Commission (NRC).
    </p><p class="article-text">
        En la NRC no solo se admite sino que se estimula desde hace a&ntilde;os la realizaci&oacute;n de comentarios cr&iacute;ticos y la formulaci&oacute;n de desacuerdos profesionales, valor&aacute;ndose positivamente la existencia de discrepancias, porque de ellas pueden identificarse errores o acciones inapropiadas. La NRC dispone de procedimientos para la gesti&oacute;n de discrepancias t&eacute;cnicas dentro del marco de toma de decisiones de la organizaci&oacute;n. En su Management Directive 10.159 <em>&ldquo;Differing Professional Opinion Program&rdquo;</em> se considera este programa como un canal de innovaci&oacute;n, de mejora y modernizaci&oacute;n, de transparencia y de gesti&oacute;n del conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        La NRC menciona, entre otros, los siguientes objetivos de esta directiva:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Promover un debate continuo y considerar diferentes visiones o enfoques alternativos respecto a las posiciones establecidas actualmente en los diversos temas.</li>
                                    <li>Aumentar las capacidades t&eacute;cnicas y disponer de una fuente de ideas valiosas.</li>
                                    <li>Disponer de un proceso que ayude en la mejor toma de decisiones para el cumplimiento de la misi&oacute;n y la mejor aplicaci&oacute;n del Plan Estrat&eacute;gico.</li>
                                    <li>Asegurar que los empleados y contratistas tengan la oportunidad de expresar una discrepancia de buena fe; que se responde a sus inquietudes desde la gesti&oacute;n del regulador; y que se les mantiene debidamente informados de los hitos del proceso.</li>
                                    <li>Proveer los medios para la adecuada revisi&oacute;n imparcial a trav&eacute;s de un panel de expertos independientes con adecuado conocimiento en gesti&oacute;n de discrepancias t&eacute;cnicas.</li>
                                    <li>Asegurar que el proceso de gesti&oacute;n de una opini&oacute;n discrepante se realiza de forma efectiva, eficiente y en tiempo, teniendo en cuenta la importancia de la acci&oacute;n en curso, la importancia para la seguridad del asunto, su complejidad, y las prioridades en las agendas de los participantes.</li>
                                    <li>Enfatizar que toda represalia (acoso, intimidaci&oacute;n, reprobaci&oacute;n o discriminaci&oacute;n) derivada de la gesti&oacute;n de una discrepancia, o cualquier actuaci&oacute;n contra un trabajador por tener una discrepancia, es algo inapropiado y no debe ser tolerado.</li>
                                    <li>Reconocer que un t&eacute;cnico que discrepa o participa en estos programas resulta una contribuci&oacute;n muy valiosa a la misi&oacute;n del regulador.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Por todo ello, entendemos que &eacute;ste es un reto importante que hay que abordar sin demora para mejorar la cultura de la seguridad, y promover una actitud y un comportamiento abiertos y libres de condicionamientos, que no entorpezcan en ning&uacute;n caso la transmisi&oacute;n de conocimientos e ideas de todos los miembros del Cuerpo T&eacute;cnico.&nbsp; Si los puntos de vista discrepantes no se tratan con la debida seriedad o si son sistem&aacute;ticamente desestimados, se puede llegar a un estado persistente de desmotivaci&oacute;n e incluso animosidad entre el personal, lo cual repercute negativamente en la calidad del trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La manera en que se haga la gesti&oacute;n de discrepancias se encuentra en gran medida ligada a la cultura de seguridad. Es necesario recordar que los cuatro puntos clave de la cultura de seguridad resaltados por los comit&eacute;s de expertos reguladores CNRA/CSNI/CRPPH de la NEA-OCDE son: (1) Gesti&oacute;n y liderazgo; (2) Formaci&oacute;n y competencia; (3) Actitud cr&iacute;tica; y (4) Buena comunicaci&oacute;n interna. Dif&iacute;cilmente puede un Organismo Regulador exigir cultura de la seguridad a las instalaciones nucleares si &eacute;l mismo no la ha desarrollado adecuadamente.
    </p><p class="article-text">
        Hemos sido testigos de que, ante actitudes cr&iacute;ticas de algunos t&eacute;cnicos discrepantes, se ha respondido con represalias. El t&eacute;cnico que desee formular discrepancia debe ser amparado por un proceso que impida en todo caso la amenaza, venganza o actuaci&oacute;n que le pudiera ocasionar perjuicio alguno. Se trata de aplicar en el campo de la seguridad nuclear los mismos principios que ya se est&aacute;n promoviendo a nivel parlamentario en temas relacionados con la corrupci&oacute;n: blindar al funcionario que denuncia una pr&aacute;ctica corrupta, cuestiona decisiones tomadas sin la debida justificaci&oacute;n o que sencillamente, hace bien su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Esta Asociaci&oacute;n ha pedido&nbsp;desde su creaci&oacute;n que se avance en la aplicaci&oacute;n de los principios b&aacute;sicos que promueven la cultura de la seguridad y que se d&eacute; alta prioridad a la elaboraci&oacute;n de procesos y procedimientos para la resoluci&oacute;n de discrepancias t&eacute;cnicas. Para ello ha ofrecido siempre su colaboraci&oacute;n en todo aquello que facilite su desarrollo y aplicaci&oacute;n. Mantenemos este ofrecimiento al Pleno del CSN&nbsp;y deseamos que su respuesta no siga siendo la de rechazo frontal que hemos recibido hasta ahora. Continuar con la actitud de rechazo a este debate por parte de nuestros dirigentes como ha venido siendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es una muestra de la necesidad de regeneraci&oacute;n de esta instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>* Este texto es resultado de un debate dentro de la ASTECSN con participaci&oacute;n de t&eacute;cnicos del CSN.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nieves Sánchez Guitián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tecnicos-consejo-seguridad-nuclear-discrepancia_129_3429732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 May 2017 16:57:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Técnicos del Consejo de Seguridad Nuclear, sin derecho a la discrepancia con sus superiores]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El regulador nuclear también existe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/regulador-nuclear-existe_129_3725867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/888e8cf5-4d98-4de3-824e-272581c136a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El regulador nuclear también existe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Consejo de Seguridad Nuclear está capturado: atiende a demandas ajenas, ya sean de los propietarios de las instalaciones nucleares o de intereses políticos, en lugar de anteponer siempre la seguridad y la protección de los ciudadanos</p></div><p class="article-text">
        Le&iacute;amos hace unos d&iacute;as c&oacute;mo se pod&iacute;a haber evitado desde el regulador financiero, el Banco de Espa&ntilde;a, una cat&aacute;strofe como la de Bankia: atendiendo a lo que indicaban los expertos y aplicando siempre el principio de precauci&oacute;n ante las dudas. Los reguladores resultan fundamentales para poder gestionar riesgos cuyas consecuencias podr&iacute;an llegar a ser de grandes proporciones. Pero para que el sistema funcione es imprescindible que sean independientes y, para eso, la transparencia es clave, pues sirve como forma de ejercer un control real sobre su calidad institucional.
    </p><p class="article-text">
        El regulador nuclear de nuestro pa&iacute;s es el Consejo de Seguridad Nuclear, garante de la seguridad nuclear y de la protecci&oacute;n radiol&oacute;gica. Se constituy&oacute; en 1980 tomando como referencia la Nuclear Regulatory Commission (NRC) de los Estados Unidos. El Pleno del CSN, &oacute;rgano que toma las decisiones, est&aacute; formado por cinco miembros, precisamente al objeto de garantizar su m&aacute;xima independencia en las votaciones, y que son elegidos por el Congreso de los Diputados, donde tiene que rendir cuentas. No obstante, por una &ldquo;anomal&iacute;a democr&aacute;tica&rdquo;, t&eacute;rmino que ahora se emplea para explicar diversas situaciones, el presidente del Consejo de Seguridad Nuclear ha estado cerca de dos a&ntilde;os sin comparecer para dar cuenta de la gesti&oacute;n al frente de esta instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El uso de la energ&iacute;a nuclear entra&ntilde;a riesgos. Los reactores nucleares de fisi&oacute;n, de muy diversas tecnolog&iacute;as, se basan en mantener una reacci&oacute;n nuclear en cadena que, en caso de no poder controlar, termina generando un da&ntilde;o ambiental de grandes proporciones, como se vio en el accidente de Chernobyl. Pero adem&aacute;s, incluso cuando se detiene la reacci&oacute;n en cadena, se sigue produciendo una cantidad importante de energ&iacute;a (calor residual) que, si no se puede evacuar adecuadamente, puede dar lugar a la liberaci&oacute;n de grandes cantidades de material radiactivo como ocurri&oacute; en los accidentes de Three Mile Island y Fukushima. En otros casos, como el de Vandell&oacute;s 1 en Espa&ntilde;a (1989) la situaci&oacute;n qued&oacute; cerca de una cat&aacute;strofe, pero la gran labor de los bomberos profesionales impidi&oacute; que el n&uacute;cleo del reactor llegara a verse afectado.
    </p><p class="article-text">
        Garantizar la seguridad nuclear requiere de la aplicaci&oacute;n de c&oacute;digos y normas, que van desde los c&aacute;lculos de la temperatura de las vainas de combustible en diversos escenarios, a la protecci&oacute;n contra los efectos de la radiactividad, pasando por la gesti&oacute;n adecuada de los recursos humanos. Adem&aacute;s de todo esto, no se debe olvidar que tambi&eacute;n es necesario proteger el medio ambiente en su sentido m&aacute;s amplio, materia que no est&aacute; desarrollada en nuestra regulaci&oacute;n nacional con toda la extensi&oacute;n que deber&iacute;a. El envejecimiento de las instalaciones nucleares presenta una situaci&oacute;n todav&iacute;a m&aacute;s compleja, pues hay que a&ntilde;adir nuevas variables a la regulaci&oacute;n nuclear.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, conviene desatacar que el hecho de que no exista en nuestro pa&iacute;s un plan energ&eacute;tico con el que despejar las incertidumbres respecto al futuro uso de la energ&iacute;a nuclear, aumenta la presi&oacute;n sobre el regulador, pues dicha indefinici&oacute;n pol&iacute;tica lleva a los titulares de las instalaciones a mostrarse renuentes con nuevos requisitos reguladores, a intentar apurar al m&aacute;ximo los plazos de tiempo exigibles y a cuestionar las inversiones a realizar para mejorar la seguridad. Todo ello exige al regulador mayor dedicaci&oacute;n para conseguir modificaciones en el dise&ntilde;o o en los procesos que supongan un avance en el nivel de seguridad, con lo que la situaci&oacute;n del d&iacute;a a d&iacute;a en el regulador se hace m&aacute;s dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        El Consejo de Seguridad Nuclear tiene un reto importante por delante, y un escenario complejo ante el que actuar con la m&aacute;xima independencia de otros intereses para exigir que la explotaci&oacute;n de las instalaciones se efect&uacute;e con las m&aacute;ximas garant&iacute;as posibles.
    </p><p class="article-text">
        Bajo la premisa de que existe un cuerpo t&eacute;cnico de profesionales altamente cualificados que realizan un trabajo de calidad, no siendo relevante garantizar un liderazgo de alta cualificaci&oacute;n e independencia, se ha ido produciendo en el seno del Consejo de Seguridad Nuclear una progresiva degradaci&oacute;n institucional. Sin embargo, tanto el Organismo Internacional para la Energ&iacute;a At&oacute;mica como los informes del regulador japon&eacute;s tras lo ocurrido en Fukushima, alertan de que ese liderazgo de calidad es una condici&oacute;n importante que hay que establecer ya que su ausencia puede resultar en detrimento de la eficacia del sistema que debe garantizar esa seguridad nuclear a ultranza.
    </p><p class="article-text">
        El debate interno, la cultura de seguridad y otras variables que conforman nuestro entorno profesional, como son el apoyo a la actividad inspectora y el necesario refuerzo de la autoridad del inspector, afectan al rigor institucional, siendo fundamental contar con una actitud de los l&iacute;deres que promueva la excelencia en el desarrollo de nuestra misi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el regulador nuclear espa&ntilde;ol la independencia y la transparencia se encuentran hoy en d&iacute;a conculcadas, y alejan al organismo del prestigio y del reconocimiento social necesarios en una sociedad democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Reducir el n&uacute;mero de sucesos que son conocidos por la opini&oacute;n p&uacute;blica, o alterar el ritmo de los procesos de licenciamiento, ya sea por una inadecuada planificaci&oacute;n de los titulares de las instalaciones, o por falta de estrategia del propio regulador, son pr&aacute;cticas que nos preocupan porque reflejan que el organismo regulador est&aacute; capturado, esto es, que atiende a demandas ajenas, ya sean de los propietarios de las instalaciones nucleares o de intereses pol&iacute;ticos, en lugar de anteponer siempre la seguridad y la protecci&oacute;n de los ciudadanos, que son, a fin de cuentas, quienes tendr&iacute;an que pagar las posibles consecuencias de una mala gesti&oacute;n, tanto por el da&ntilde;o ambiental como desde el punto de vista econ&oacute;mico. La responsabilidad civil de las el&eacute;ctricas est&aacute; actualmente establecida en tan solo 100 millones de euros. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La defensa de una desregulaci&oacute;n del sector es injustificable, pero se aplica de facto mirando para otro lado, debilitando as&iacute; una instituci&oacute;n que, en su c&uacute;pula, no aborda muchas cuestiones t&eacute;cnicas con la debida responsabilidad y, en ocasiones, limita y entorpece la capacidad de actuaci&oacute;n de los t&eacute;cnicos evaluadores e inspectores. Al final, ampar&aacute;ndose en el principio de jerarqu&iacute;a, el poder de decisi&oacute;n tiende a concentrarse en un n&uacute;mero muy limitado de directivos cuyo criterio no queda sometido a ning&uacute;n tipo de control. En temas de alta complejidad como es la seguridad nuclear, las decisiones individuales suponen una merma de la seguridad, independientemente de la cualificaci&oacute;n de quien las toma, y vulneran los principios de redundancia y diversidad en los que se fundamenta la regulaci&oacute;n nuclear.
    </p><p class="article-text">
        El elevado n&uacute;mero de puestos de libre designaci&oacute;n en este organismo (en torno a un tercio de la plantilla t&eacute;cnica) ha favorecido una cultura interna de miedo y sumisi&oacute;n a los que gobiernan la instituci&oacute;n, y una ausencia de debate abierto. La valoraci&oacute;n objetiva de las discrepancias, que actualmente brilla por su ausencia, deber&iacute;a ser parte fundamental y habitual de la gesti&oacute;n en una organizaci&oacute;n de estas caracter&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;s que evidente politizaci&oacute;n de este importante regulador hace pensar en posibles puertas giratorias a futuro, frecuentes en el sector energ&eacute;tico, y supone un lastre adicional para la mejora de la seguridad nuclear en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Como representante sindical preocupada por una realidad que tambi&eacute;n afecta a este regulador, quiero trasladar a la opini&oacute;n p&uacute;blica que es necesario un cambio en esta instituci&oacute;n si se quiere garantizar la seguridad en el uso de la energ&iacute;a nuclear. Podr&iacute;amos estar creando una falsa tranquilidad con un regulador que m&aacute;s que actuar como barrera de seguridad estar&iacute;a funcionando como un desregulador capturado. M&aacute;s que nunca y de cara a los retos del futuro m&aacute;s pr&oacute;ximo, es muy necesario abordar este cambio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nieves Sánchez Guitián]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Nov 2016 18:36:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El regulador nuclear también existe]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Energía nuclear,Consejo de Seguridad Nuclear]]></media:keywords>
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