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    <title><![CDATA[elDiario.es - Mar García Puig]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/mar_garcia_puig/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mar García Puig]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[En la encrucijada de las políticas contra el suicidio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/encrucijada-politicas-suicidio_129_9999386.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1d17757-e1ec-41c9-a806-efb387bec5f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En la encrucijada de las políticas contra el suicidio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nada más fácil y tentador que creer que todo se reduce a la enfermedad, que todo suicida es un enfermo mental y que la psiquiatría podrá con todo</p></div><p class="article-text">
        La sombra de la ausencia de mi t&iacute;o paterno siempre ha proyectado algo misterioso sobre toda mi familia. Cuando de peque&ntilde;a pregunt&eacute; las razones de su muerte, se me contest&oacute; con un tajante &ldquo;accidente de coche&rdquo;. En la adolescencia, revolviendo papeles como en una novela de secretos familiares, encontr&eacute; su esquela y aprend&iacute; que &ldquo;la vida fue inmisericorde con &eacute;l&rdquo; y que por ello decidi&oacute; acabar con la propia. Esa fue la f&oacute;rmula con la que sus allegados trataron de explicar lo que, por silenciado, parece inexplicable, el suicidio. Y fue con esas palabras que aprend&iacute; que ese accidente de coche inexistente era la tapadera de la culpa, la verg&uuml;enza, el estigma que se ce&ntilde;&iacute;a sobre mi familia cada vez que alguien pronunciaba el nombre de mi t&iacute;o Jes&uacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si miramos las cifras, rotundas, todas las familias han tenido su supuesto accidente de coche o cualquiera que sea la cortina elegida para tapar el horror de la verdad. Y ah&iacute; viene el vendal estad&iacute;stico: en nuestro pa&iacute;s, el suicidio es la primera causa de muerte no natural y la primera global en hombres de entre 15 y 44 a&ntilde;os; 4.000 personas se quitan la vida al a&ntilde;o; hay&nbsp;11 veces m&aacute;s suicidios que homicidios; por cada suicidio consumado hay 20 intentos; en las urgencias hospitalarias se atienden los mismos casos de infarto de miocardio que de intentos de suicidio, y, en estos mismos momentos, mientras lees esta retah&iacute;la espantosa de n&uacute;meros, 200 personas est&aacute;n intentando quitarse la vida. Y por si fuera poco, hemos empezado a subir una luctuosa cuesta que afecta especialmente a los adolescentes: en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os se han multiplicado por 26&nbsp;los intentos de suicidio y casi por 24 las ideaciones suicidas entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        Este laberinto de cifras, que se ha empezado a poner sobre la mesa en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, despersonaliza y uniformiza, quiz&aacute;s, pero a la vez puede contribuir a dar voz a ese grito que es el suicidio, a ir borrando el estigma que lo enmara&ntilde;a y que, con la intenci&oacute;n de hacerlo desaparecer, ha hecho que encuentre en el silencio su mejor h&aacute;bitat para crecer y reproducirse sin fin. Al suicida tradicionalmente se lo ha negado y castigado para toda la eternidad, porque en su acto no habla solo de su propio dolor, sino de la dureza de la vida en general, de algunas en particular, y de todas nuestras fallas como sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra sociedad cristiana conoce bien el mito seg&uacute;n el cual al suicida se le negaba santa sepultura. En Grecia se le cortaba la mano con la que supuestamente hab&iacute;a cometido el &laquo;delito&raquo;. En Roma sus funerales eran secretos, solitarios y nocturnos. Ya en &eacute;poca moderna, era tradici&oacute;n en algunos pa&iacute;ses sacar el cuerpo del suicida de la casa boca abajo para que su alma no pudiera ascender. En la Inglaterra del siglo XV y XVI, sus restos se enterraban en las encrucijadas para que el paso de los carruajes desorientara al finado y no pudiera regresar al pueblo y recordar a sus vecinos las lastimosas razones de su partida. En Espa&ntilde;a se los acusaba de felon&iacute;a, se los somet&iacute;a a un macabro juicio y se los condenaba a la muerte despu&eacute;s de la muerte. Y en el C&oacute;digo Penal de 1670 se estipulaba el olvido <em>ad perpetuam rei</em> <em>memoriam</em> del nombre de todo aquel que se entregara a l<em>a mors voluntaria</em>.
    </p><p class="article-text">
        Si queremos ayudar a todos aquellos que hoy se debaten en engrosar las cifras del horror, parece perentorio dejar atr&aacute;s estas tradiciones que, aunque de forma menos novelesca, siguen permeando nuestra mentalidad. Siempre desde el respeto a la intimidad, pero tambi&eacute;n desde el relato de la verdad. Porque solo as&iacute; podremos dar cuenta de que el suicidio es una respuesta al dolor y desgarro personal, pero como todo en la sociedad es un fen&oacute;meno colectivo. Por un lado, porque el suicida no es nunca la &uacute;nica v&iacute;ctima: se calcula que hay unas 6 o 7 personas del entorno m&aacute;s inmediato que quedan afectadas de manera grave, y, por otro, porque muy a menudo algunas de sus causas tienen un origen social que, si abordamos, nos ayudar&aacute;n a mejorar como sociedad y a promover que menos personas quieran abandonarla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada la poblaci&oacute;n de Sallent se conmocionaba al saber que dos adolescentes hab&iacute;an saltado desde el balc&oacute;n de su casa, consiguiendo en un caso el fin suicida que persegu&iacute;an. Los primeros indicios apuntan entre las posibles causas algunos de nuestros peores males colectivos: el racismo, la transfobia, el acoso. Dice el escritor Ram&oacute;n Andr&eacute;s en su colosal historia del suicidio titulada <em>Semper Dolens</em> que no puede haber teor&iacute;as nuevas sobre el suicidio: &ldquo;Nos damos muerte por lo mismo que hace miles de a&ntilde;os. Apenas alguna variaci&oacute;n estad&iacute;stica, alg&uacute;n repunte o descenso en la tabla de la desesperaci&oacute;n modifican una l&iacute;nea de trazo lejano e inalterable.&rdquo; Y pese a la certeza que hay en sus palabras, pese al acierto en negar esa idea na&iacute;f por la que todos los males del alma pueden explicarse por las injusticias sociales, hay elementos sociales que pesan y a veces determinan la decisi&oacute;n &uacute;ltima, como muestra el terrible caso que acabo de citar, y tambi&eacute;n es cierto que pol&iacute;ticas valientes y decididas en la prevenci&oacute;n del suicidio pueden aminorar unas cifras que solo el m&aacute;s ingenuo podr&iacute;a creer que un d&iacute;a borraremos del todo.
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo que ha entendido el Ayuntamiento de Barcelona, que acaba de presentar su&nbsp;Estrategia de Prevenci&oacute;n al Suicidio. Una estrategia que se ha realizado de la mano de expertos y profesionales, pero tambi&eacute;n de entidades vinculadas a la vida comunitaria. Porque la estrategia ha comprendido que la prevenci&oacute;n del suicidio debe rebasar el &aacute;mbito de la hoy tan socorrida medicina de la salud mental. Nada m&aacute;s f&aacute;cil y tentador que creer que todo se reduce a la enfermedad, que todo suicida es un enfermo mental y que la psiquiatr&iacute;a podr&aacute; con todo. Como afirm&oacute; el psiquiatra Karl Jaspers, cesar&iacute;a entonces la pregunta por los motivos, y el problema del suicidio quedar&iacute;a despachado poni&eacute;ndolo fuera del mundo cuerdo; pero &ldquo;el suicidio no es consecuencia de la enfermedad mental, como la fiebre lo es de la infecci&oacute;n&rdquo;. Se necesitan estrategias en todos los &aacute;mbitos territoriales, tambi&eacute;n el estatal, que compartan ese enfoque: el reconocimiento de la compleja trama que hay en el grito del suicida, la necesidad de escucharlo a pesar de todo el dolor que como sociedad nos provoque. Debemos sacar de las encrucijadas del silencio las almas de los que han decidido irse y llevarlas a casa. Solo junto a ellas y reconociendo la complejidad del suicidio podremos acompa&ntilde;ar a las que se ven tentadas a seguir ese mismo camino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mar García Puig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/encrucijada-politicas-suicidio_129_9999386.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Mar 2023 05:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En la encrucijada de las políticas contra el suicidio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Endometriosis: la enfermedad silenciosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/endometriosis-enfermedad-silenciosa_129_1001745.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efc9c2ad-115e-45ff-a6d7-19d332b9bd26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Endometriosis: la enfermedad silenciosa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablamos de una enfermedad silenciosa a la que casi no se destina investigación y que sufren más mujeres de las que puedan sufrir enfermedades más conocidas</p></div><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as en los que China se ha convertido en un referente por su contenci&oacute;n del coronavirus Covid-19, en los que la urgencia sanitaria nos lleva a hablar tanto de los cuidados, os invito a fijarnos en el caracter chino tradicional para el verbo escuchar. Este caracter est&aacute; a su vez compuesto de diferentes caracteres: en la parte izquierda, unas orejas; en la derecha, unos ojos, el verbo pensar y un coraz&oacute;n. Todos ellos construyen la acci&oacute;n de escuchar, compleja, necesariamente emp&aacute;tica, que debemos proyectar sobre los y las pacientes, y mucho m&aacute;s si, como en el caso de las pacientes mujeres, pesan sobre ellas siglos de sexismo.
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, no me sent&iacute; escuchada por el sistema m&eacute;dico. Durante m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, una vez al mes aproximadamente, sufr&iacute;a tres d&iacute;as de dolor insoportable. Una jaur&iacute;a de perros mordi&eacute;ndome los ovarios. Un alambre de espinas rodeando mis ri&ntilde;ones. Una bailaora zapateando sobre mi &uacute;tero. Estas son algunas im&aacute;genes que he escuchado a personas cercanas para describir su dolor durante la menstruaci&oacute;n. Durante a&ntilde;os consult&eacute; a ginec&oacute;logos acerca de este dolor inenarrable, y siempre obten&iacute;a la misma respuesta: &ldquo;el dolor durante la regla es normal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, mis relaciones sexuales con penetraci&oacute;n eran siempre dolorosas. Seg&uacute;n los m&eacute;dicos consultados no hab&iacute;a ninguna anormalidad en mi cuerpo que lo explicara, y por tanto deb&iacute;a trabajar en sus causas psicol&oacute;gicas. Me dediqu&eacute; durante a&ntilde;os a consultar a psic&oacute;logos e incluso sex&oacute;logos para averiguar el porqu&eacute; de ese dolor y gestionar ese sentimiento de culpa por no poder disfrutar plenamente de mi sexualidad en mis relaciones con hombres.
    </p><p class="article-text">
        Todo cambi&oacute; la noche en que acud&iacute; a urgencias con un dolor abdominal conjugado con una fiebre que no remit&iacute;a en varios d&iacute;as. En las pruebas que me realizaron encontraron quistes en mis ovarios de una dimensi&oacute;n considerable. Y por primera vez escuch&eacute; mi diagn&oacute;stico y la causa de tanto dolor: endometriosis.
    </p><p class="article-text">
        En el D&iacute;a Mundial de la Endometriosis me ha parecido importante contar mi experiencia para ayudar a la visibilidad de esta enfermedad, a&uacute;n desconocida e incluso a menudo negada. La endometriosis consiste en la implementaci&oacute;n de tejido endometrial fuera de la matriz. En mi caso, este tejido se concentraba en los ovarios y en las trompas de Falopio. En mi caso tambi&eacute;n el tratamiento fue la administraci&oacute;n de f&aacute;rmacos hormonales y dos cirug&iacute;as, en una de las cuales me extirparon las trompas de Falopio. Las consecuencias para m&iacute; fueron el dolor ya descrito, con los efectos psicol&oacute;gicos asociados, y problemas de fertilidad que solo pude solventar mediante la fecundaci&oacute;n in vitro.
    </p><p class="article-text">
        La endometriosis, seg&uacute;n los pocos datos estad&iacute;sticos de los que se dispone, afectar&iacute;a a, como m&iacute;nimo, una de cada diez mujeres en edad f&eacute;rtil y tarda en diagnosticarse una media de siete u ocho a&ntilde;os. Hablamos de una enfermedad silenciosa a la que pr&aacute;cticamente no se ha destinado investigaci&oacute;n y que sin embargo sufren m&aacute;s mujeres de las que puedan sufrir enfermedades tan conocidas como el asma, la diabetes, la tuberculosis o todas ellas juntas.
    </p><p class="article-text">
        Existe por supuesto un sesgo de g&eacute;nero en el tratamiento de esta enfermedad. El sistema m&eacute;dico es estrat&eacute;gico para la liberaci&oacute;n de la mujer. De &eacute;l dependen much&iacute;simos miedos y dolores que nos asolan, la mayor&iacute;a de ellos y hasta hace relativamente poco, en silencio. Cuando pedimos poder tener el control sobre nuestros cuerpos, se lo pedimos en gran parte al sistema m&eacute;dico. Y lamentablemente este sistema no parece que pueda desprenderse f&aacute;cilmente del prisma patriarcal sobre el que se ha construido hist&oacute;ricamente.
    </p><p class="article-text">
        Las enfermedades que afectan &uacute;nicamente a mujeres se investigan y tratan menos por darse en esa mitad de la poblaci&oacute;n discriminada por la ciencia, pero tambi&eacute;n porque a menudo pasan desapercibidas en el magma del sexismo social. Cuando un o una profesional m&eacute;dica no puede apuntar claramente la causa org&aacute;nica de la queja de una mujer, autom&aacute;ticamente sospecha de una causa psicosom&aacute;tica. Al fin y al cabo, culturalmente somos el sexo proclive a la locura y la pasi&oacute;n frente a la raz&oacute;n del hombre. Ese prejuicio se multiplica por mil cuando hablamos de des&oacute;rdenes que afectan a nuestra sexualidad o aparato reproductor.
    </p><p class="article-text">
        Y eso es lo que sucede con la endometriosis. Tenemos que exterminar la idea de que es normal que la regla sea dolorosa. Tenemos que borrar de nuestra mente que la penetraci&oacute;n con dolor no deseado es en la mujer algo natural. Tenemos que avanzar en pol&iacute;ticas espec&iacute;ficas para que el diagn&oacute;stico, abordaje y tratamiento de la endometriosis no sean tan deficientes y para evitar el dolor y los problemas de fertilidad que conlleva.
    </p><p class="article-text">
        Pero todo esto no ser&aacute; suficiente si no trabajamos en ese sesgo patriarcal que, no podemos negar, permea tambi&eacute;n en la consulta m&eacute;dica: mirar a la paciente sin prejuicios y tambi&eacute;n con empat&iacute;a. Escucharlo tal y como nos ense&ntilde;a el caracter chino. Las asociaciones de personas afectadas de endometriosis se&ntilde;alan la importancia de la empat&iacute;a en el &eacute;xito terap&eacute;utico de esta patolog&iacute;a ginecol&oacute;gica, ya que se trata de una enfermedad cuyo diagn&oacute;stico cl&iacute;nico se basa muchas veces &uacute;nicamente en la sintomatolog&iacute;a del dolor referido por la paciente.
    </p><p class="article-text">
        En su recomendable ensayo <em>Las cr&oacute;nicas del dolor</em>, Melanie Thernstrom afirma: &ldquo;Sufrir dolor es estar solo, es pensar que nadie m&aacute;s puede imaginar el mundo que habitas&rdquo;. Para que ninguna mujer se sienta nunca m&aacute;s sola, escuchemos con todos los sentidos, con cabeza, pero tambi&eacute;n con coraz&oacute;n, a la endometriosis.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mar García Puig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/endometriosis-enfermedad-silenciosa_129_1001745.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2020 21:33:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Endometriosis: la enfermedad silenciosa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Endometriosis,Sanidad pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La esperanza LGTBI frente a la ultraderecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/esperanza-lgtbi-frente-ultraderecha_129_1800863.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/990f92c9-684d-4e82-a364-e359200d385f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La esperanza LGTBI frente a la ultraderecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La entrada de Vox en el parlamento andaluz forma parte de una tendencia internacional en la que partidos desacomplejadamente racistas, machistas y LGTBIfóbicos han llegado a la política institucional</p></div><p class="article-text">
        Durante la huelga de los mineros brit&aacute;nicos, un grupo de gays y lesbianas llamado Lesbians and Gays Support the Miners recaud&oacute; dinero para apoyar a los huelguistas. En una &eacute;poca en la que la LGTBIfobia era la norma, estos activistas LGTBI viajaron en autob&uacute;s hasta un rec&oacute;ndito pueblo en el sur de Gales para entregar sus donaciones y vencer as&iacute; los prejuicios. Empezar&iacute;a entonces una historia de amistad y solidaridad que culminar&iacute;a con los mineros marchando al frente de la manifestaci&oacute;n del orgullo en Londres en 1985. Mike Jackson, miembro de Lesbians and Gays Support the Miners, recordar&iacute;a a&ntilde;os despu&eacute;s la marcha con estas palabras: &ldquo;Pod&iacute;as vislumbrar una revoluci&oacute;n maravillosa, el sue&ntilde;o de una sociedad unida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En momentos como el presente, donde el auge de la ultraderecha es un fen&oacute;meno internacional que amenaza muy especialmente los derechos de las personas LGTBI, conviene recordar episodios m&aacute;gicos como este, que muestran como la causa LGTBI trasciende a toda la sociedad, como ha estado siempre ligada a la b&uacute;squeda de la dignidad de los m&aacute;s desfavorecidos; como la lucha por la diversidad sexual y de g&eacute;nero es en realidad sin&oacute;nimo de lucha por una sociedad mejor.
    </p><p class="article-text">
        La entrada de Vox en el parlamento andaluz forma parte de una tendencia internacional en la que partidos desacomplejadamente racistas, machistas y LGTBIf&oacute;bicos han llegado a la pol&iacute;tica institucional. Sin magnificar un fen&oacute;meno que en Espa&ntilde;a a&uacute;n dista de la gravedad de otros pa&iacute;ses, debemos atrevernos a confrontarlo y construir un futuro que no deje espacio a las violencias que persiguen.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos hemos recibido con horror las noticias de la ofensiva ultraconservadora que atacaba de forma directa a las personas LGTBI alrededor del mundo. Campos de concentraci&oacute;n para homosexuales en Chechenia o las leyes de Putin contra la ideolog&iacute;a y la propaganda homosexual. El triunfo de Bolsonaro en Brasil, con el consecuente aumento de las agresiones a personas LGTBI en un pa&iacute;s que ya ostentaba el triste r&eacute;cord de asesinatos por LGTBIfobia. Las medidas contra la comunidad trans de Trump, como la prohibici&oacute;n de que entren a formar parte de las fuerzas armadas. Balas de goma, ca&ntilde;ones de agua y detenciones para dispersar a los manifestantes del Orgullo en Estambul. Los gobiernos de Polonia, Ruman&iacute;a, Hungr&iacute;a e Italia se han sumado sin recato a esta ofensiva.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, donde nos jactamos de ser uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados en pol&iacute;ticas y aceptaci&oacute;n LGTBI, esta ofensiva est&aacute; protagonizada por Vox. En su programa y campa&ntilde;a para las elecciones andaluzas afirman que quieren derogar la ley del matrimonio igualitario y las leyes de derechos LGTBI auton&oacute;micas, todo en aras de volver a la familia tradicional, la &uacute;nica verdadera. Las personas trans ser&iacute;an de nuevo las m&aacute;s perjudicadas por sus pol&iacute;ticas: adem&aacute;s de seguir consider&aacute;ndolas enfermas, se eliminar&iacute;an los tratamientos m&eacute;dicos para el cambio de sexo en la sanidad p&uacute;blica. Lejos de echarse las manos a la cabeza, PP y Ciudadanos han mostrado la voluntad de pactar con Vox y validar as&iacute; sus pol&iacute;ticas de odio, lo que tampoco ha sorprendido sobremanera y demuestra que el problema no reside solo en Vox, sino en las nuevas alianzas que puedan formarse en la derecha y las direcciones que &eacute;stas sean capaces de tomar. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a no es en absoluto ajena a la LGTBIfobia. Hace pocos d&iacute;as, la Federaci&oacute;n Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales presentaba su informe de 2017: un total de 629 delitos de odio a personas LGTBI en nuestro pa&iacute;s, que supondr&iacute;a &uacute;nicamente la punta del iceberg, pues seg&uacute;n los expertos el 80% de los casos no se denuncia. Pero tambi&eacute;n es un pa&iacute;s cuya sociedad ha demostrado que est&aacute; con la gente LGTBI. As&iacute; qued&oacute; claro cuando el autob&uacute;s tr&aacute;nsfobo de Hazte O&iacute;r fue recibido en nuestras ciudades con emocionantes muestras de solidaridad con las personas trans.
    </p><p class="article-text">
        Las personas LGTBI hemos luchado siempre por un mundo mejor, m&aacute;s diverso y justo. Debemos dejar claro que la sociedad espa&ntilde;ola est&aacute; unida y s&oacute;lo realizar&aacute; pasos adelante en favor de nuestros derechos. Porque esta ofensiva reaccionara aunque se disfrace de pueblo es enemiga del pueblo. Es hora de que nos reconozcamos entre nosotras, entre las v&iacute;ctimas de un pensamiento que solo beneficia a una privilegiada minor&iacute;a, y que la empat&iacute;a lidere las relaciones que establezcamos para construir un futuro mejor.
    </p><p class="article-text">
        Y debemos hacerlo desde todos los lugares. Desde las escuelas, en las grandes ciudades y en los pueblos m&aacute;s rec&oacute;nditos; desde los hogares, desde las calles, pero tambi&eacute;n desde las instituciones. Ahora mismo en el Congreso de los Diputados se est&aacute; debatiendo la ley de igualdad LGTBI, que supondr&iacute;a un avance extraordinario en derechos y libertades no solo a nivel estatal sino como referente internacional. Es obligaci&oacute;n de todos los partidos que participamos de las negociaciones aprobar esta ley cuanto antes. Desde aqu&iacute; hago un llamamiento a diputados y diputadas para que est&eacute;n a la altura de una sociedad espa&ntilde;ola que quiere dejar claro que la intolerancia es cosa del pasado.
    </p><p class="article-text">
        Porque decimos que no al odio. Porque no queremos volver al miedo, a los guetos, a los armarios. Al aislamiento, a la impasibilidad y la violencia. Recuperemos el esp&iacute;ritu de los mineros y los y las activistas LGTBI marchando juntos y cumpliendo el sue&ntilde;o de una sociedad unida. Construyamos desde la empat&iacute;a, el amor y la solidaridad, y ser&aacute; toda una sociedad, diversa y libre, la que florecer&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mar García Puig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/esperanza-lgtbi-frente-ultraderecha_129_1800863.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Dec 2018 19:04:09 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Podem: fuerza de futuro en Catalunya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/podem-fuerza-futuro-catalunya_129_2185630.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e646a78-9ae4-411b-ada2-fede1faf4d5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Podem: fuerza de futuro en Catalunya"></p><p class="article-text">
        Cuando iniciamos el proyecto de &lsquo;Amb tu, M&eacute;s Podem&rsquo;, la candidatura liderada por Xavier Dom&egrave;nech para el pr&oacute;ximo Consejo Ciudadana de Podem Catalunya, lo hicimos convencidas de que era necesario hacer una apuesta valiente para Podem.
    </p><p class="article-text">
        Una apuesta que, en un momento clave de la pol&iacute;tica catalana y espa&ntilde;ola, se convirtiera en un paso decisivo para construir el espacio de cambio ganador en Catalunya. Una apuesta que dejara atr&aacute;s la inestabilidad que hab&iacute;a vivido Podem desde su fundaci&oacute;n y apostara por fortalecerlo y construirlo desde su pluralidad.
    </p><p class="article-text">
        Desde el primer momento quisimos poner sobre la mesa dos grandes retos: el de la unidad, imprescindible para crecer como organizaci&oacute;n, y el de la fraternidad, necesaria para construirnos desde nuestra diversidad.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo recuperando la capacidad de escucharnos entre nosotros podremos recuperar ese impulso que nos permiti&oacute; hacer de Podemos la fuerza central del cambio. S&oacute;lo escuch&aacute;ndonos seremos capaces de hacer de Podem una fuerza capaz de recoser Catalunya y de construir un pa&iacute;s plural. En momentos de bloqueo, Podem debe ser un punto de referencia.
    </p><p class="article-text">
        Por eso creemos que es necesario que estas primarias a la pr&oacute;xima direcci&oacute;n de Podem Catalunya sean un punto de inflexi&oacute;n. Deben ser un inicio de etapa. Unas primarias a la altura de lo que merecen las clases populares catalanas, unas primarias a la altura del camino que nos marcan las movilizaciones sociales vividas en los &uacute;ltimos meses. Unas primarias para fortalecer Podem y no para erosionarlo.
    </p><p class="article-text">
        Apostamos hoy a&uacute;n m&aacute;s convencidos y convencidas que cuando comenzamos por la candidatura de Xavi Dom&egrave;nech. Doblemente convencidas de que es el mejor candidato para construir Podem desde su pluralidad y para liderar una apuesta pol&iacute;tica para Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        Lo hacemos conscientes de que es precisamente en los momentos m&aacute;s complicados cuando es necesario que Podem d&eacute; ejemplo y recupere la pol&iacute;tica en may&uacute;sculas. Ante los que quieren hacer de las primarias una maquinaria de barro y de ruido, hagamos de estas primarias el primer paso de una apuesta ganadora para Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        Queremos un Podem ganador, porque cuando gana Podem lo hacen los derechos sociales, porque cuando gana Podem lo hacen las mujeres y las pensionistas que han llenado nuestras calles de esperanza, porque cuando gana Podem gana la gente. Y no tenemos ninguna duda de que Xavier Dom&egrave;nech y su candidatura son el mejor camino para seguir luchando por todo aquello por lo que nacimos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>J&eacute;ssica Albiach</strong> y <strong>Yolanda L&oacute;pez</strong> (diputadas en el Parlament), <strong>Mar Garc&iacute;a Puig</strong> y <strong>Alicia Ramos</strong> (diputadas en el Congreso) y <strong>&Oacute;scar Guardingo</strong> (Senador)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jéssica Albiach, Yolanda López, Mar García Puig, Alicia Ramos, Óscar Guardingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/podem-fuerza-futuro-catalunya_129_2185630.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Apr 2018 12:14:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Podem: fuerza de futuro en Catalunya]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podem,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ley LGTBI: una oportunidad histórica para el cambio social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ley-lgtbi-oportunidad-historica-cambio_129_3189224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/440c0508-425b-4452-97be-16a0c0ba5c42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ley LGTBI: una oportunidad histórica para el cambio social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El martes empezará la andadura parlamentaria de un texto destinado a mejorar las vidas de las personas LGTBI, un paso más hacia la transformación de las lógicas de género impuestas por el heterocispatriarcado</p></div><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o celebramos el 40 aniversario de la primera manifestaci&oacute;n LGTBI del Estado espa&ntilde;ol, que tuvo lugar en un espacio que ha sido siempre escenario de diversidad: la Rambla de Barcelona. Dispersados por la polic&iacute;a con balas de goma, 4000 activistas por la libertad sexual y de g&eacute;nero reivindicaron entonces su existencia en el mismo lugar donde hace apenas unas semanas la barbarie quiso negar la vida. Su marcha fue un gesto de afirmaci&oacute;n cuyos lemas enlazan con la fraternidad ciudadana vivida despu&eacute;s de los atentados del 17 de agosto: &ldquo;Nosaltres no tenim por, nosaltres som!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, despu&eacute;s de cuarenta a&ntilde;os de intenso activismo contra las estructuras de poder que han perseguido, judicializado y medicalizado sus vidas, el debate entorno las pol&iacute;ticas LGTBI entra al centro mismo del Estado, el Congreso de los Diputados. Y lo hace con una ley que recoge gran parte de sus reivindicaciones hist&oacute;ricas. El pr&oacute;ximo martes, En Com&uacute; Podem defender&aacute; en el pleno el Proyecto de ley integral LGTBI (Ley contra la discriminaci&oacute;n por orientaci&oacute;n sexual, identidad o expresi&oacute;n de g&eacute;nero y caracter&iacute;sticas sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transg&eacute;nero e intersexuales), que ha sido elaborado por decenas de colectivos de todo el Estado, no s&oacute;lo aquellos integrados en la Federaci&oacute;n estatal de lesbianas, gays transexuales y bisexuales, sino tambi&eacute;n muchas otras entidades y activistas establecidos por el territorio espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante un momento hist&oacute;rico. El martes empezar&aacute; la andadura parlamentaria de un texto destinado a mejorar las vidas de las personas LGTBI, en tanto su aprobaci&oacute;n les dotar&iacute;a de derechos hist&oacute;ricamente negados y les dar&iacute;a un marco de protecci&oacute;n espec&iacute;fico contra la discriminaci&oacute;n. Pero el objetivo de la ley es m&aacute;s amplio; su articulado es tambi&eacute;n un paso m&aacute;s hacia la transformaci&oacute;n de las l&oacute;gicas de g&eacute;nero impuestas por lo que se ha venido a llamar heterocispatriarcado: ese conjunto de normas sociales y jur&iacute;dicas que obligan a que nuestra orientaci&oacute;n sexual, identidad de g&eacute;nero y expresi&oacute;n de g&eacute;nero est&eacute; en consonancia con la &ldquo;normalidad&rdquo;, una &ldquo;normalidad&rdquo; definida por un binarismo que expulsa a los m&aacute;rgenes a todo aquello que no se integre en los binomios &ldquo;hombre/mujer&rdquo; o &ldquo;masculino/femenino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que una ley no puede transformar inmediatamente un orden establecido hist&oacute;ricamente pero s&iacute; puede poner ciertas bases que permitan abordar la naturaleza estructural del problema. &Eacute;sta es una ley ambiciosa, que cubre todas las etapas de la vida y &aacute;mbitos sociales, y que intenta no caer en la trampa liberal de creer que los culpables de la LGTBIfobia son unos pocos individuos que act&uacute;an fuera del sistema. Es importante reconocer y abordar el crecimiento de las agresiones LGTBIf&oacute;bicas, que seg&uacute;n datos del Minsiterio del Interior aumentaron en un 36 % el pasado a&ntilde;o, pero m&aacute;s importante a&uacute;n es se&ntilde;alar la naturaleza sist&eacute;mica de la LGTBIfobia y c&oacute;mo &eacute;sta emana muchas veces de las propias estructuras de Estado. Por eso esta ley propone modificar directamente nuestro sistema sanitario, laboral, educativo y administrativo, a la vez que incidir en el &aacute;mbito cultural.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito sanitario, la ley apuesta por una visi&oacute;n despatologizadora de la transexualidad: no estamos ante una enfermedad o trastorno, sino ante una expresi&oacute;n de la diversidad de g&eacute;nero. Por ello, se propone un modelo de acompa&ntilde;amiento a la salud trans basado en la libre autodeterminaci&oacute;n del g&eacute;nero. En el &aacute;mbito educativo se establece un plan sobre educaci&oacute;n y diversidad de g&eacute;nero que estar&aacute; presente desde la ense&ntilde;anza primaria hasta la universitaria, y se modificar&aacute; el material did&aacute;ctico para eliminar el sesgo discriminatorio hacia la diversidad. La ley promueve la creaci&oacute;n del Centro de Memoria Hist&oacute;rica LGTBI, cuyo objetivo ser&aacute; revertir la invisibilizaci&oacute;n hist&oacute;rica de las personas LGTBI, algo que no es s&oacute;lo de justicia sino que repercutir&aacute; positivamente en la riqueza de nuestro acervo cultural.
    </p><p class="article-text">
        La ley pretende hacer justicia a las personas que han estado tradicionalmente en los m&aacute;rgenes de las pol&iacute;ticas LGTBI. Del jurista trans Dean Spade, que ha desarrollado una cr&iacute;tica a las pol&iacute;ticas contra la discriminaci&oacute;n por LGTBIfobia, rescatamos su advertencia del riesgo que supone retocar mediante este tipo de iniciativas jur&iacute;dicas s&oacute;lo la fachada de la violencia neoliberal, que es lo que en &uacute;ltimo t&eacute;rmino perjudica y margina a&uacute;n m&aacute;s a las poblaciones LGTBI m&aacute;s vulnerables. Es por eso que no hay una verdadera pol&iacute;tica de g&eacute;nero si no se acompa&ntilde;a de un cambio social a gran escala. En la medida de lo posible, esta ley contribuye a esta voluntad de cambio poniendo el foco por primera vez en los colectivos LGTBI con m&aacute;s riesgo de precarizaci&oacute;n o que son v&iacute;ctimas de discriminaciones m&uacute;ltiples: adem&aacute;s de ser una ley feminista, que incluye perspectiva de g&eacute;nero transversal a todo el articulado, contiene art&iacute;culos espec&iacute;ficos para personas LGTBI de edad avanzada, las personas migradas o solicitantes de asilo, las que est&aacute;n privadas de libertad o las menores y adolescentes. A las mujeres trans, que sufren grandes niveles de violencia, les reconoce una especial protecci&oacute;n y establece que se les aplique la ley de violencia de g&eacute;nero. En cuanto a violencias, es importante destacar tambi&eacute;n que esta ley regula por primera vez a nivel jur&iacute;dico la violencia intrag&eacute;nero, que es aquella que se da entre los miembros de una pareja sentimental del mismo g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        La defensa de esta ley se ubica en un proyecto pol&iacute;tico amplio con el que En Com&uacute; Podem busca recoger las demandas del activismo feminista y LGTBI y promover una transformaci&oacute;n social profunda en cuanto al g&eacute;nero. El siguiente paso ser&aacute; el registro, antes de fin de a&ntilde;o, de una ley integral trans, proyecto liderado por la Plataforma de Derechos Trans. El activismo trans lleva d&eacute;cadas luchando contra la invisibilizaci&oacute;n a la que sido sometido muchas veces dentro del mismo colectivo LGTBI. Ha llegado la hora de que, tambi&eacute;n en las instituciones, las personas trans se pongan a la cabeza del cambio social. No en vano, en nuestra sociedad, como dice la historiadora e investigadora trans Susan Stryker, &ldquo;cada vez que una persona trans respira, realiza una peque&ntilde;a revoluci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Domènech, Lucia Martín y Mar García Puig, Xavier Domènech, Mar García Puig, Lucía Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ley-lgtbi-oportunidad-historica-cambio_129_3189224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Sep 2017 18:08:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ley LGTBI: una oportunidad histórica para el cambio social]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[LGTBI,En Comú Podem]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La revolució feminista de les paraules]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/revolucio-feminista-paraules_132_3716988.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Passional, de gènere, masclista. El llenguatge es rebel·la, avança i lluita tot i que la resistència i subversió no siguin ben rebudes pels guardians de l'ordre", afirmen la diputada d'En Comú Podem, Mar García Puig, i la regidora de Feminismes de Barcelona, Laura Pérez</p></div><p class="article-text">
        Elles i ells, ve&iuml;nes i ve&iuml;ns. Exageraci&oacute; o infravaloraci&oacute;. Hist&egrave;riques o mascles. Han estat multitud les pol&egrave;miques que s'han generat al voltant del llenguatge no sexista des que el 1973 la ling&uuml;ista nord-americana Robin Lakoff va plantejar una primera reflexi&oacute; sobre la inequitativa relaci&oacute; d'homes i dones amb el llenguatge. L'&uacute;ltima que hem presenciat al ring medi&agrave;tic ha estat entre Arturo P&eacute;rez-Reverte i Francisco Rico, qui, amb l'excusa de debatre sobre el llenguatge van treure a passejar sengles egos, quedant pal&egrave;s que a cap dels dos acad&egrave;mics li mancava.
    </p><p class="article-text">
        Parlant d'egolatria, parlem de la Reial Acad&egrave;mia Espanyola i repassem la capacitat dels detractors del llenguatge no sexista d'ignorar reiteradament els m&eacute;s de quaranta anys de ling&uuml;&iacute;stica feminista i les seves aportacions, tant des de l'acad&egrave;mia com des de l'activisme. Una ingent i com a m&iacute;nim interessant bibliografia &eacute;s menyspreada per la Reial Acad&egrave;mia al complet en una ostentaci&oacute; d'autoritat necessitada de defensar el seu feu. Amb cert tuf masclista, per cert.
    </p><p class="article-text">
        En realitat l'Acad&egrave;mia incorre en una negaci&oacute; de la ling&uuml;&iacute;stica general de l'&uacute;ltim segle, i s'oblida en els seus debats de citar les teories ling&uuml;&iacute;stiques posteriors a l'estructuralisme que han mostrat com el llenguatge no nom&eacute;s reflecteix sin&oacute; que t&eacute; un paper protagonista en la creaci&oacute; i perpetuaci&oacute; del sistema social. En paraules del ling&uuml;ista brit&agrave;nic JL Austin, &ldquo;es fan coses amb les paraules&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De fet, tamb&eacute; a trav&eacute;s del llenguatge podem resistir-nos i subvertir l'ordre establert. Encara que P&eacute;rez-Reverte no ho cregui. Al contrari, afirmava fa poc en una entrevista que si la societat &eacute;s masclista la Reial Acad&egrave;mia ha de reflectir-ho. Resistim i subvertim doncs, tot i P&eacute;rez-Reverte. I recordem-li aquella frase de la Premi Nobel Toni Morrisson &ldquo;el llenguatge opressiu fa m&eacute;s que representar la viol&egrave;ncia, &eacute;s viol&egrave;ncia.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Perqu&egrave; els &eacute;ssers humans no estem a merc&egrave; de la llengua de forma passiva, el nostre llenguatge t&eacute; conseq&uuml;&egrave;ncies en tots els &agrave;mbits del patriarcat. Fa no tants anys els crims masclistes eren despatxats pels mitjans de comunicaci&oacute; com a crims passionals, un terme que remetia a l'esfera privada i que comportava una forta c&agrave;rrega sem&agrave;ntica d'inevitabilitat i alienaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Posteriorment passem a parlar de viol&egrave;ncia de g&egrave;nere, explicitant aix&iacute; que es tracta d'una viol&egrave;ncia marcada pel sistema de g&egrave;nere. Avui en dia les feministes lluitem perqu&egrave; se li digui viol&egrave;ncia masclista, de manera que s'expliciti en el propi llenguatge la causa i l'enemic a batre.
    </p><p class="article-text">
        Passional, de g&egrave;nere, masclista. El llenguatge es rebel&middot;la, avan&ccedil;a i lluita tot i que la resist&egrave;ncia i subversi&oacute; no siguin ben rebudes pels guardians de l'ordre. Ho mostren en infinites columnes i espais ridiculitzant i caricaturitzant les propostes del llenguatge inclusiu, les propostes per visibilitzar realitats que afecten les dones, com el feminicidi, com les fam&iacute;lies monomarentals, o hauria de dir monomaternals?
    </p><p class="article-text">
        Rebutgen tota apropiaci&oacute; social del llenguatge, arrogant-se el paper de l'expert: la ling&uuml;&iacute;stica &eacute;s una i coincideix amb el meu discurs, el que s'aparti d'ell &eacute;s cient&iacute;ficament absurd. La gram&agrave;tica prescriptiva que practiquen es disfressa de neutralitat, quan en realitat est&agrave; impregnada de la ideologia de la superioritat masculina i la difer&egrave;ncia sexual.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; succeeix, per exemple, en el tan debatut mascul&iacute; gen&egrave;ric. Diversos estudis de psicologia social han mesurat l'impacte de les formes masculines considerades gen&egrave;riques i mostren que homes i dones tendeixen a identificar aquestes formes com masculines, i que per tant les tan esbombades afirmacions del tipus &ldquo;les dones es reconeixen en el mascul&iacute; gen&egrave;ric&rdquo; no tenen cap validesa cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Robin Lakoff, Sara Mills, Julia Penelope, Dale Spender, Patrizia Violi i Mercedes Bengoechea i Eul&agrave;lia Lled&oacute; al nostre pa&iacute;s, s&oacute;n alguns dels noms de les ling&uuml;istes que han treballat la ling&uuml;&iacute;stica de corpus, l'an&agrave;lisi del discurs, la pragm&agrave;tica o la socioling&uuml;&iacute;stica, disciplines fonamentals a trav&eacute;s de les quals s'ha posat en dubte la pretesa neutralitat de la llengua.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; la veritat &eacute;s que malgrat les esmentades resist&egrave;ncies, l'&uacute;s d'un llenguatge no sexista s'est&agrave; estenent. En l'esfera pol&iacute;tica comen&ccedil;a a ser com&uacute; escoltar ciutadania en lloc de ciutad&agrave;, diputats i diputades, fins i tot a la bancada conservadora, que ho pronuncia com per in&egrave;rcia. El mateix P&eacute;rez-Reverte parlava fa poc del lector i la lectora.
    </p><p class="article-text">
        Potser el mascul&iacute; gen&egrave;ric estigui ferit de gravetat. Per aix&ograve;, conscientment, apel&middot;lem a la necessitat que els i les representants pol&iacute;tiques aprenguem d'aquests llenguatges constru&iuml;ts des de l'opressi&oacute; i apostem per un llenguatge que no doni l'esquena a ning&uacute;, veritablement inclusiu, que abraci a tots i totes per igual.
    </p><p class="article-text">
        No ens enganyem, no creiem que puguem aspirar a un llenguatge lliure de sexisme i completament neutre, el llenguatge mai ho &eacute;s. Per&ograve; s&iacute; que podem i hem d'aspirar a un llenguatge m&eacute;s conscient, que sigui tamb&eacute; agent del canvi del proc&eacute;s transformador que estem vivint. Perqu&egrave;, com va dir Julia Kristeva, &ldquo;com podem concebre una lluita revolucion&agrave;ria que no impliqui una revoluci&oacute; en el discurs?&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mar García Puig, Laura Pérez Castaño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/revolucio-feminista-paraules_132_3716988.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Nov 2016 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La revolució feminista de les paraules]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[25N]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La revolución feminista de las palabras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/revolucion-palabras_132_3719816.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Pasional, de género, machista. El lenguaje se rebela, avanza y lucha aunque la resistencia y subversión no sean bien recibidas por los guardianes del orden", afirman la diputada de En Comú Podem, Mar García Puig, y la concejala de Feminismos de Barcelona, Laura Pérez</p></div><p class="article-text">
        Ellas y ellos, vecinas y vecinos. Exageraci&oacute;n o infravaloraci&oacute;n. Hist&eacute;ricas o machos. Han sido multitud las pol&eacute;micas que se han generado en torno al lenguaje no sexista desde que en 1973 la ling&uuml;ista norteamericana Robin Lakoff plante&oacute; una primera reflexi&oacute;n sobre la inequitativa relaci&oacute;n de hombres y mujeres con el lenguaje. La &uacute;ltima que hemos presenciado en el ring medi&aacute;tico ha sido&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/cultura/duelo-Perez-Reverte-Francisco-Rico_0_570793155.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre Arturo P&eacute;rez-Reverte y Francisco Rico,</a> quienes, con la excusa de debatir sobre el lenguaje sacaron a pasear sendos egos, quedando patente que ninguno de los dos acad&eacute;micos carec&iacute;a de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Hablando de egolatr&iacute;a, hablemos de la Real Academia Espa&ntilde;ola y repasemos la capacidad de los detractores del lenguaje no sexista de ignorar reiteradamente los m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os de ling&uuml;&iacute;stica feminista y sus aportaciones, tanto desde la academia como desde el activismo. Una ingente y como m&iacute;nimo interesante bibliograf&iacute;a es ninguneada por la Real Academia al completo en un alarde de autoridad necesitada de defender su feudo. Con cierto tufo machista, por cierto.
    </p><p class="article-text">
        En realidad la Academia incurre en una negaci&oacute;n de la ling&uuml;&iacute;stica general del &uacute;ltimo siglo, y se olvida en sus debates de citar las teor&iacute;as ling&uuml;&iacute;sticas posteriores al estructuralismo que han mostrado c&oacute;mo el lenguaje no s&oacute;lo refleja sino que desempe&ntilde;a un papel protagonista en la creaci&oacute;n y perpetuaci&oacute;n del sistema social. En palabras del ling&uuml;ista brit&aacute;nico J. L. Austin, &ldquo;se hacen cosas con las palabras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, tambi&eacute;n a trav&eacute;s del lenguaje podemos resistirnos y subvertir el orden establecido. Aunque P&eacute;rez-Reverte no lo crea. Al contrario, afirmaba hace poco en una entrevista que si la sociedad es machista la Real Academia debe reflejarlo. Resistamos y subvirtamos pues, a pesar de P&eacute;rez-Reverte. Y record&eacute;mosle aquella frase de la Premio Nobel Toni Morrisson &ldquo;el lenguaje opresivo hace m&aacute;s que representar la violencia, es violencia.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Porque los seres humanos no estamos a merced de la lengua de forma pasiva, nuestro lenguaje tiene consecuencias en todos los &aacute;mbitos del patriarcado. Hace no tantos a&ntilde;os los cr&iacute;menes machistas eran despachados por los medios de comunicaci&oacute;n como cr&iacute;menes pasionales, un t&eacute;rmino que remit&iacute;a a la esfera privada y que conllevaba una fuerte carga sem&aacute;ntica de inevitabilidad y enajenaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente pasamos a hablar de violencia de g&eacute;nero, explicitando as&iacute; que se trata de una violencia marcada por el sistema de g&eacute;nero. Hoy en d&iacute;a las feministas luchamos para que se le llame violencia machista, de forma que se explicite en el propio lenguaje la causa y el enemigo a batir.
    </p><p class="article-text">
        Pasional, de g&eacute;nero, machista. El lenguaje se rebela, avanza y lucha aunque la resistencia y subversi&oacute;n no sean bien recibidas por los guardianes del orden. Lo muestran en infinitas columnas y espacios ridiculizando y caricaturizando las propuestas del lenguaje inclusivo, las propuestas para visibilizar realidades que afectan a las mujeres, como el feminicidio, como las familias monomarentales, &iquest;o deber&iacute;a decir monomaternales?
    </p><p class="article-text">
        Rechazan toda apropiaci&oacute;n social del lenguaje, arrog&aacute;ndose el papel del experto: la ling&uuml;&iacute;stica es una y coincide con mi discurso, lo que se aparte de &eacute;l es cient&iacute;ficamente disparatado. La gram&aacute;tica prescriptiva que practican se disfraza de neutralidad, cuando en realidad est&aacute; impregnada de la ideolog&iacute;a de la superioridad masculina y la diferencia sexual.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; sucede, por ejemplo, en el tan debatido masculino gen&eacute;rico. Diversos estudios de psicolog&iacute;a social han medido el impacto de las formas masculinas consideradas gen&eacute;ricas y muestran que hombres y mujeres tienden a identificar estas formas como masculinas, y que por tanto las tan cacareadas afirmaciones del tipo &ldquo;las mujeres se reconocen en el masculino gen&eacute;rico&rdquo; no tienen ninguna validez cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Robin Lakoff, Sara Mills, Julia Penelope, Dale Spender, Patrizia Violi y Mercedes Bengoechea y Eul&agrave;lia Lled&oacute; en nuestro pa&iacute;s, son algunos de los nombres de las ling&uuml;istas que han trabajado la ling&uuml;&iacute;stica de corpus, el an&aacute;lisis del discurso, la pragm&aacute;tica o la socioling&uuml;&iacute;stica, disciplinas fundamentales a trav&eacute;s de las cuales se ha puesto en duda la pretendida neutralidad de la lengua.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que pese a las mencionadas resistencias, el uso de un lenguaje no sexista se est&aacute; extendiendo. En la esfera pol&iacute;tica comienza a ser com&uacute;n escuchar ciudadan&iacute;a en lugar de ciudadano, diputados y diputadas, incluso en la bancada conservadora, que lo pronuncia como por inercia. El propio P&eacute;rez-Reverte hablaba hace poco del lector y la lectora.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez el masculino gen&eacute;rico est&eacute; herido de gravedad. Por eso, conscientemente, apelamos a la necesidad de que los y las representantes pol&iacute;ticas aprendamos de estos lenguajes construidos desde la opresi&oacute;n y apostemos por un lenguaje que no d&eacute; la espalda a nadie, verdaderamente inclusivo, que abrace a todos y todas por igual.
    </p><p class="article-text">
        No nos enga&ntilde;amos, no creemos que podamos aspirar a un lenguaje libre de sexismo y completamente neutro, el lenguaje nunca lo es. Pero s&iacute; podemos y debemos aspirar a un lenguaje m&aacute;s consciente, que sea tambi&eacute;n agente del cambio del proceso transformador que estamos viviendo. Porque, como dijo Julia Kristeva, &ldquo;&iquest;c&oacute;mo podemos concebir una lucha revolucionaria que no implique una revoluci&oacute;n en el discurso?&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mar García Puig, Laura Pérez Castaño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/revolucion-palabras_132_3719816.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Nov 2016 17:20:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La revolución feminista de las palabras]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[25N,Feminismo,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
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