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    <title><![CDATA[elDiario.es - Julián Porras]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/julian_porras/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Julián Porras]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El sindicato mantero y sus remedios contra el pensamiento único]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/sindicato-mantero-remedios-pensamiento-unico_132_3049435.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc16be40-9768-44a0-b3d0-66a5835c8a81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sindicato mantero y sus remedios contra el pensamiento único"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un marco donde los derechos son provistos cada vez más en el ámbito urbano es necesario tener en cuenta un abanico de múltiples posibilidades y, muchas de ellas, hasta ahora no se han querido ver</p></div><p class="article-text">
        En 1987, frente a la Asamblea General de las Naciones Unidas, el entonces Presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, dijo: &ldquo;De Soto y sus colegas han estudiado la &uacute;nica escalera para el ascenso social. El libre mercado es el otro sendero hacia el desarrollo y el &uacute;nico sendero verdadero&rdquo;. Reagan se refer&iacute;a al empresario e investigador peruano Hernando de Soto y sus colegas eran, supongo, los investigadores del Instituto Libertad y Democracia (ILD), uno de los <em>think-tank</em> m&aacute;s influyentes del mundo o, en otras palabras, una de las puntas de lanza neoliberales responsable del dise&ntilde;o e implementaci&oacute;n de reformas legales durante los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os y cuyo objetivo principal ha sido <em>empoderar a los pobres</em> de medio mundo.
    </p><p class="article-text">
        De Soto salt&oacute; a la fama en 1986 por su libro <em>El otro sendero</em>, en el que sosten&iacute;a que los trabajadores informales eran empresarios no reconocidos por el Estado. Para el autor, la desigualdad en el mundo del trabajo estaba ligada al torpe papel del Estado frente a las empresas, y no debido a los modos de producci&oacute;n, extracci&oacute;n y explotaci&oacute;n dominantes. Esta visi&oacute;n de la <em>pobreza</em> en el que cada pobre es una empresa, perd&oacute;n, una peque&ntilde;a empresa, se convirti&oacute; en un <em>leitmotiv</em> internacional y de Soto su vedette.
    </p><p class="article-text">
        Este mantra ha calado hasta los huesos las pol&iacute;ticas sociales y econ&oacute;micas a nivel global, no solo como medida para los pa&iacute;ses <em>menos desarrollados</em> o <em>en v&iacute;as al desarrollo</em>, sino tambi&eacute;n para los rincones, barrios, comunidades, pueblos y suburbios para los que el desarrollo pas&oacute; de largo o, tal vez, ni vino, ni se le esperaba. Lamentablemente, no solo se ha extendido geogr&aacute;ficamente, tambi&eacute;n lo ha hecho a trav&eacute;s del eje pol&iacute;tico izquierda-derecha. Y, por esto, no es extra&ntilde;o que cuando nos preguntamos por las medidas que se han tomado, por ejemplo, ac&aacute; en Barcelona, para trabajadores informales como los vendedores ambulantes o los chatarreros de la ciudad, la respuesta sea inmediata: cooperativa.
    </p><p class="article-text">
        No es necesario ir muy atr&aacute;s en el tiempo para recordar el caso de los chatarreros sub-saharianos que ocupaban Ca l&rsquo;Afrika en Poblenou <em>Valley</em>. De all&iacute; fueron desalojados cientos de ellos en 2013. Las soluciones del Ayuntamiento fueron vivienda temporal para algunos y la creaci&oacute;n de la cooperativa Alencop &ndash;actualmente con 30 socios-. Ca l&rsquo;&Aacute;frika pas&oacute; de ser un s&iacute;mbolo que evidenciaba las desigualdades, la soberbia institucional y el racismo que se reproducen en la ciudad, a ser un modelo de gesti&oacute;n para esos otros trabajos y otros trabajadores. Los chatarreros pasaron de actor pol&iacute;tico colectivo a solo ser reconocidos en forma individual; pasaron de tener un lugar <em>de</em> y <em>en</em> la ciudad donde llevar a cabo su actividad, a ser difuminados y, al final de cuentas, atomizados y ocultados.
    </p><p class="article-text">
        En Barcelona el proceso de higienizaci&oacute;n del uso de la calle, prohibici&oacute;n de actividades y procesos de regularizaci&oacute;n vino de la mano de las Olimpiadas del 92. Y tiene a Las Ramblas como espacio de pruebas. All&iacute; se han seleccionado actividades y probado mecanismos de regularizaci&oacute;n para cada una de ellas, y luego se ha extendido del centro al resto de la ciudad. M&uacute;sicos de calle, estatuas humanas y pintores se han visto sometidos a prohibiciones en el uso libre de la calle, limitaci&oacute;n de plazas, registro y selecci&oacute;n de artistas e inscripci&oacute;n en el censo de empresarios para algunos casos. Un modelo de gesti&oacute;n urbana que Barcelona ma&ntilde;ana mismo podr&iacute;a vender a Medell&iacute;n, Guadalajara o R&iacute;o. Un meta-modelo que abraza a unos cuantos empresa-artistas para los rincones del Born, una cooperativa para los que no adornen y un C&oacute;digo de Convivencia y Civismo para el orden urbano.
    </p><p class="article-text">
        El caso de los manteros de la ciudad no ha sido diferente. En la mano derecha doctrina policial y, en la otra, cooperativa para la sustituci&oacute;n de la actividad &ndash;adenda, enhorabuena a Diomcoop, la cooperativa impulsada por el Ayuntamiento que, aunque no puede ser <em>la soluci&oacute;n,</em> s&iacute; es una herramienta &uacute;til-. Pero en la ciudad hay m&aacute;s posibilidades que las ambidiestras y ya est&aacute;n en marcha.
    </p><p class="article-text">
        Hace un par de a&ntilde;os surgi&oacute; el <em>Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes</em>, un nombre a juego con las realidades evidentes, las instituciones del mundo del trabajo son muy estrechas y excluyentes. El Sindicato surge como instituci&oacute;n paralela, resaltando que la venta ambulante es un trabajo como cualquier otro. Sumado a acciones de resistencia civil, como el Mercadillo Rebelde, para desmitificar la venta ambulante como algo relacionado con lo ilegal o con la idea de <em>mafia</em>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, han tomado la calle como forma de protesta en contra el maltrato policial y el ocultamiento institucional. Han construido un relato y un discurso sobre lo que es la venta ambulante por medio de charlas, videos y presencia en las redes sociales. Han dado soporte a vendedores ambulantes judicializados. Han fomentado la creaci&oacute;n de sindicatos pares en otras ciudades espa&ntilde;olas. Han presentado, de la mano de otras organizaciones, una propuesta de ley para que se despenalice la venta ambulante. Crearon la marca social propia <em>Top Manta</em>, con la que buscan comercializar sus productos. Y ahora, <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Local-talleres-invierno-vendedores-ambulantes_0_686632242.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han establecido un espacio f&iacute;sico, en alianza con la Librer&iacute;a Veusambveu en la calle Picalquers 2</a>, en el coraz&oacute;n del Raval. Un espacio que es una tienda, un punto de encuentro, una embajada, pero, tal vez m&aacute;s importante, un elemento simb&oacute;lico poderoso sembrado en la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Pero, acaso todas estas acciones del sindicato &iquest;no crean un actor social?, &iquest;no sirven para apropiarse derechos?, &iquest;no sirven para reconocer el hacer de algunos grupos? Creo que s&iacute;, y adem&aacute;s son buenas para la mejor excusa pol&iacute;tica, la econom&iacute;a. El reconocimiento de las acciones de los otros permite la construcci&oacute;n de valor y, que este sea legitimado por todos nosotros, permite la construcci&oacute;n de capital o, en <em>palabras m&aacute;gicas</em>, riqueza.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a es un gran juego simb&oacute;lico, y en la versi&oacute;n que jugamos ahora, la capitalista, conocemos algunas de sus reglas. Una es que lo que digamos que es &uacute;til e intercambiable es lo que importa. Pues ese ha sido uno de los resultados de las acciones del sindicato, mostrar que su hacer es &uacute;til y, algunas veces, tambi&eacute;n intercambiable. Y lo m&aacute;s importante, para nosotros -la sociedad sentada-, crea y crear&aacute; lo que llamamos puestos de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Por simple econom&iacute;a institucional -sin hablar de los principios de autogesti&oacute;n- el Ayuntamiento deber&iacute;a prestar algunos de sus recursos para que una organizaci&oacute;n como el <em>Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes</em> tenga &eacute;xito en sus m&uacute;ltiples iniciativas y salga del pensamiento &uacute;nico heredado del neoliberalismo m&aacute;s rancio de la soluci&oacute;n empresarial y el control urbano. En un marco donde los derechos son provistos cada vez m&aacute;s en el &aacute;mbito urbano es necesario tener en cuenta un abanico de m&uacute;ltiples posibilidades y, muchas de ellas, hasta ahora no se han querido ver.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julián Porras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/sindicato-mantero-remedios-pensamiento-unico_132_3049435.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Nov 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sindicato mantero y sus remedios contra el pensamiento único]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mano que aprieta y ahoga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/mano-aprieta-ahoga_132_3708312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La ocupación en Barcelona ha sido uno de los mecanismos políticos y materiales de auto protección que ha utilizado una parte de la comunidad africana</p></div><p class="article-text">
        Desde hace m&aacute;s de dos meses, las instituciones de Barcelona tienen en la mira a los chatarreros de Gl&ograve;ries. La<em> Sunu Village</em>, la &uacute;ltima ocupaci&oacute;n de chatarreros africanos, est&aacute; siendo asediada. Primero, con un desalojo expr&eacute;s en agosto, sin ruido medi&aacute;tico, sin una sola voz en contra, con las formas que se guardan en la ciudad. Al parecer fue una operaci&oacute;n de limpieza m&aacute;s que el cumplimiento de un juicio por desahucio. Vinieron, destrozaron toda la ocupaci&oacute;n, tapiaron las paredes de la casa ocupada, desocuparon los materiales y se marcharon. Los chatarreros reocuparon inmediatamente; hab&iacute;an entendido el mensaje.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, la tenaza d&iacute;a a d&iacute;a de la Gu&agrave;rdia Urbana alrededor de la ocupaci&oacute;n. As&iacute; llevan m&aacute;s de dos meses. Como los controles son continuos, los chatarreros no pueden llevar a cabo su actividad, se sienten ahogados, sus ingresos han bajado a l&iacute;mites cercanos a la supervivencia. Y hay que recordar que estos l&iacute;mites son el&aacute;sticos, de no ser porque son un colectivo que tiene mecanismos de redistribuci&oacute;n y cooperaci&oacute;n hace tiempo hubiesen desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        La ocupaci&oacute;n en Barcelona ha sido uno de los mecanismos pol&iacute;ticos y materiales de auto protecci&oacute;n que ha utilizado una parte de la comunidad africana. Como un cuento de nunca acabar, como lo muestra Ixia Mendoza en su texto <em>Afriklando in the gueto</em>, las ocupaciones africanas en Barcelona han sido una de las pocas herramientas exitosas para luchar contra las pol&iacute;ticas racistas, la exclusi&oacute;n del mercado de trabajo y su invisibilizaci&oacute;n como actores sociales.
    </p><p class="article-text">
        Ya en el a&ntilde;o 2000, grupos de africanos, muchos refugiados no reconocidos, crean un campamento en la Plaza Catalu&ntilde;a, el cual es desalojado un a&ntilde;o despu&eacute;s. Este fue seguido por la ocupaci&oacute;n de la plaza Ram&oacute;n Berenguer el Gran y, tras su desalojo, por la ocupaci&oacute;n de la plaza Andr&eacute; Malraux. Situaci&oacute;n no muy diferente de las que suceden actualmente con los refugiados en Grecia, Turqu&iacute;a o Francia.
    </p><p class="article-text">
        A estas apropiaciones habr&iacute;a que a&ntilde;adir las realizadas en los cuarteles de Sant Andreu de 2001 al 2004, junto a espacios reivindicados para la comunidad africana como El Casal Popular del Guinard&oacute;, Guinarecords, Lukum-Taka en Fabra i Coats y Lukum-Taka en Consell de Cent. Y luego el desplazamiento hacia el Poblenou con la ocupaci&oacute;n Bagdad en la calle Badajoz, al tiempo de Oshan Guin-I en la calle Zamora.
    </p><p class="article-text">
        En Septiembre de 2011 se ocupa la que fue, tal vez, el estandarte de la ocupaci&oacute;n africana en la ciudad: La Nave, Afriklando, Mount Zion o Cal &Aacute;frika en la calle Puigcerd&agrave;. Su desalojo en el a&ntilde;o 2013 desarticul&oacute; gran parte de la resistencia llevada hasta el momento en la ciudad. Por medio de una negociaci&oacute;n con el Ayuntamiento de Barcelona se cre&oacute; la cooperativa Alencop que dio soluciones laborales para una veintena de chatarreros, sin embargo, ocult&oacute; las formas de vida, reproducci&oacute;n y trabajo de cientos de chatarreros de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del desalojo de Cal &Aacute;frika, una de las pocas ocupaciones en respuesta fue la Sunu Village ubicada al finalizar la calle Dos de Maig, justo antes de llegar a la plaza de las Gl&ograve;ries. El acoso sufrido por esta ocupaci&oacute;n est&aacute; pasando frente a los ojos de todos, en una de las zonas de mayor gentrificaci&oacute;n de la ciudad actualmente. Se est&aacute; llevando a cabo lo que en el argot del mundo laboral se conoce como acoso o <em>mobbing</em>, una estrategia que no parece propia de este Ayuntamiento, aunque obvia, si se sabe que el colectivo de chatarreros est&aacute; totalmente desprotegido debido al desmantelamiento de unas estructuras organizativas construido a lo largo de m&aacute;s de 15 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El oficio de chatarrero se basa en la selecci&oacute;n, transporte, mejora y venta de materias reciclables y objetos de re-uso. Es una actividad que le da valor a objetos que han sido desechados por parte de la ciudad y no reconocida por parte de las instituciones, sin embargo, crea y ha creado riqueza para la ciudad por lo menos desde el siglo XVIII, tal como lo documenta Ricard Fernandez Valent&iacute; en el Blog El tranv&iacute;a 48.
    </p><p class="article-text">
        Surge primero en la forma de trapero &ndash;recuperaci&oacute;n de trapos para la industria papelera en las Am&eacute;rica&ndash;-, seguido por su transformaci&oacute;n hacia chatarrero durante la Primera Guerra Mundial debido a la escasez de materias primas, al igual que en la Guerra Civil. Esta actividad fue posteriormente invisibilizada por la Barcelona ol&iacute;mpica.
    </p><p class="article-text">
        De no ser frenado el proceso de ocultamiento institucional de la ocupaci&oacute;n Sunu Village, la ciudad y los chatarreros perder&aacute;n una herramienta de lucha pol&iacute;tica. No s&oacute;lo por su importancia hist&oacute;rica, tambi&eacute;n porque es el &uacute;ltimo mecanismo de protecci&oacute;n que tienen algunos de los colectivos m&aacute;s vulnerabilizados que hay en la ciudad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julián Porras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/mano-aprieta-ahoga_132_3708312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Nov 2016 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La mano que aprieta y ahoga]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mà que estreny i ofega]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/ma-estreny-ofega_132_3708283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">L'ocupació a Barcelona ha estat un dels mecanismes polítics i materials d'autoprotecció que ha utilitzat una part de la comunitat africana</p></div><p class="article-text">
        Des de fa m&eacute;s de dos mesos, les institucions de Barcelona tenen en la mira als drapaires de Gl&ograve;ries. La<em> Sunu Village</em>, l'&uacute;ltima ocupaci&oacute; de drapaires africans, est&agrave; sent assetjada. Primer, amb un desallotjament expr&eacute;s a l'agost, sense soroll medi&agrave;tic, sense una sola veu en contra, amb les formes que es guarden a la ciutat. Pel que sembla va ser una operaci&oacute; de neteja m&eacute;s que el compliment d'un judici per desnonament. Van venir, van destrossar tota l'ocupaci&oacute;, van tapiar les parets de la casa ocupada, van desocupar els materials i van marxar. Els drapaires van reocupar immediatament; havien ent&egrave;s el missatge.
    </p><p class="article-text">
        Des de llavors, la tenalla dia a dia de la Gu&agrave;rdia Urbana al voltant de l'ocupaci&oacute;. Aix&iacute; porten m&eacute;s de dos mesos. Com els controls s&oacute;n continus, els drapaires no poden dur a terme la seva activitat, se senten ofegats, els seus ingressos han baixat a l&iacute;mits propers a la superviv&egrave;ncia. I cal recordar que aquests l&iacute;mits s&oacute;n el&agrave;stics, de no ser perqu&egrave; s&oacute;n un col&middot;lectiu que t&eacute; mecanismes de redistribuci&oacute; i cooperaci&oacute; fa temps haguessin desaparegut.
    </p><p class="article-text">
        L'ocupaci&oacute; a Barcelona ha estat un dels mecanismes pol&iacute;tics i materials d'autoprotecci&oacute; que ha utilitzat una part de la comunitat africana. Com un conte de mai acabar, com ho mostra Ixia Mendoza en el seu text Afriklando in the gueto, les ocupacions africanes a Barcelona han estat una de les poques eines reeixides per lluitar contra les pol&iacute;tiques racistes, l'exclusi&oacute; del mercat de treball i la seva invisibilitzaci&oacute; com actors socials. Ja l'any 2000, grups d'africans, molts refugiats no reconeguts, creen un campament a la Pla&ccedil;a Catalunya, el qual &eacute;s desallotjat un any despr&eacute;s. Aquest va ser seguit per l'ocupaci&oacute; de la Pla&ccedil;a Ramon Berenguer el Gran i, despr&eacute;s del seu desallotjament, per l'ocupaci&oacute; de la Pla&ccedil;a Andr&eacute; Malraux. Situaci&oacute; no molt diferent de les que succeeixen actualment amb els refugiats a Gr&egrave;cia, Turquia o Fran&ccedil;a.
    </p><p class="article-text">
        A aquestes apropiacions caldria afegir les realitzades a les casernes de Sant Andreu de 2001 al 2004, al costat d'espais reivindicats per la comunitat africana com El Casal Popular del Guinard&oacute;, Guinarecords, Lukum-Taka a Fabra i Coats i Lukum-Taka a Consell de Cent. I despr&eacute;s el despla&ccedil;ament cap al Poblenou amb l'ocupaci&oacute; Bagdad al Carrer Badajoz, al temps de Oshan Guin-I al Carrer Zamora. Al setembre de 2011 s'ocupa la que va ser, potser, l'estendard de l'ocupaci&oacute; africana a la ciutat: La Nau, Afriklando, Mount Zion o Cal &Aacute;frika al carrer Puigcerd&agrave;. El seu desallotjament en l'any 2013 va desarticular gran part de la resist&egrave;ncia portada fins al moment a la ciutat. Per mitj&agrave; d'una negociaci&oacute; amb l'Ajuntament de Barcelona es va crear la cooperativa Alencop que va donar solucions laborals per a una vintena de drapaires, per&ograve;, va ocultar les formes de vida, reproducci&oacute; i treball de centenars de drapaires de la ciutat.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s del desallotjament de Cal &Aacute;frika, una de les poques ocupacions en resposta va ser la <em>Sunu Village</em> situada en finalitzar el carrer Dos de Maig, just abans d'arribar a la Pla&ccedil;a de les Gl&ograve;ries. L'assetjament sofert per aquesta ocupaci&oacute; est&agrave; passant davant dels ulls de tots, en una de les zones de major gentrificaci&oacute; de la ciutat actualment. S'est&agrave; duent a terme el que en l'argot del m&oacute;n laboral es coneix com a assetjament o <em>mobbing</em>, una estrat&egrave;gia que no sembla pr&ograve;pia d'aquest Ajuntament, encara que &ograve;bvia, si se sap que el col&middot;lectiu de drapaires est&agrave; totalment desprotegit a causa del desmantellament d'unes estructures organitzatives constru&iuml;t al llarg de m&eacute;s de 15 anys.
    </p><p class="article-text">
        L'ofici de drapaire es basa en la selecci&oacute;, transport, millora i venda de mat&egrave;ries reciclables i objectes de re-&uacute;s. &Eacute;s una activitat que li d&oacute;na valor a objectes que han estat rebutjats per part de la ciutat i no reconeguda per part de les institucions, per&ograve;, crea i ha creat riquesa per a la ciutat almenys des del segle XVIII, tal com ho documenta Ricard Fernandez Valent&iacute; al Bloc el Tramvia 48. Sorgeix primer en la forma de drapaire &ndash;recuperaci&oacute; de draps per a la ind&uacute;stria paperera a les Am&egrave;riques&ndash;, seguit per la seva transformaci&oacute; cap a ferroveller durant la Primera Guerra Mundial a causa de l'escassetat de mat&egrave;ries primeres, al igual que a la Guerra Civil. Aquesta activitat va ser posteriorment invisibilitzada per la Barcelona ol&iacute;mpica.
    </p><p class="article-text">
        De no ser frenat el proc&eacute;s d'ocultaci&oacute; institucional de l'ocupaci&oacute; Sunu Village, la ciutat i els drapaires perdran una eina de lluita pol&iacute;tica. No nom&eacute;s per la seva import&agrave;ncia hist&ograve;rica, tamb&eacute; perqu&egrave; &eacute;s l'&uacute;ltim mecanisme de protecci&oacute; que tenen alguns dels col&middot;lectius m&eacute;s vulnerabilitzats que hi ha a la ciutat.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julián Porras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/ma-estreny-ofega_132_3708283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Nov 2016 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La mà que estreny i ofega]]></media:title>
    </item>
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