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    <title><![CDATA[elDiario.es - Nagua Alba]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/nagua_alba/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Nagua Alba]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Movilizar la esperanza 10 años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/movilizar-esperanza-10-anos-despues_132_7935821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7c2b011-c0f9-46df-b7b1-ba69736a127b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Movilizar la esperanza 10 años después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 15M supuso el despertar político y activista para muchas personas jóvenes de entonces, y también la renovación de ilusión y reactivación para muchas otras no tan jóvenes</p></div><p class="article-text">
        Siempre que se mira atr&aacute;s a un momento pol&iacute;tico significativo, especialmente cuando &eacute;ste se vivi&oacute; en primera persona, se corre el riesgo de idealizarlo y acabar cayendo en el &ldquo;cualquier tiempo pasado fue mejor&rdquo;. Hoy, d&eacute;cimo aniversario del 15M, vamos a intentar mirar a 2011 sin caer en esa tentaci&oacute;n, y sobre todo, para sacar de entonces alg&uacute;n aprendizaje &uacute;til para el momento pol&iacute;tico, tan distinto, en el que escribimos estas l&iacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        Que el 15M dio un vuelco a la pol&iacute;tica tal y como la entend&iacute;amos y que desde entonces nada ha vuelto a ser igual es algo que incluso quienes se negaban a verlo en aquel momento son incapaces de obviar ahora. Aquel mes de mayo miles de personas descubrieron que &ldquo;pol&iacute;tica&rdquo; no ten&iacute;a por qu&eacute; ser sin&oacute;nimo de bipartidismo ni resignaci&oacute;n. Que si quienes ocupaban esca&ntilde;os en los parlamentos no eran capaces de dar respuesta a las demandas de una generaci&oacute;n cuyas expectativas se hab&iacute;an visto completamente truncadas por la crisis, ser&iacute;a la propia ciudadan&iacute;a quien construyera el futuro prometido y robado.
    </p><p class="article-text">
        El 15M supuso el despertar pol&iacute;tico y activista para muchas personas j&oacute;venes de entonces, y tambi&eacute;n la renovaci&oacute;n de ilusi&oacute;n y reactivaci&oacute;n para muchas otras no tan j&oacute;venes. M&aacute;s all&aacute; de la experiencia cat&aacute;rtica que supon&iacute;a llenar las plazas a diario, de las manifestaciones masivas y del desahogo colectivo, de las plazas del 15M se nutrieron muchos de los movimientos sociales y plataformas activistas ya existentes, antidesahucios, contra la precariedad, ecologistas, movimientos vecinales y sindicales, y tambi&eacute;n nuevos proyectos surgidos de la propia reflexi&oacute;n de las asambleas quincemayistas. Algunos a&ntilde;os despu&eacute;s, vino el salto a la pol&iacute;tica institucional. Muchas personas aceptaron el desaf&iacute;o lanzado por Esperanza Aguirre y Maria Dolores de Cospedal con su c&eacute;lebre &ldquo;que monten un partido y se presenten a las elecciones&rdquo; y comenzaron, comenzamos, el camino para llevar a las instituciones el descontento social y la ilusi&oacute;n por el cambio.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n hoy, diez a&ntilde;os despu&eacute;s, es radicalmente diferente. Los rigores de la crisis de esta d&eacute;cada nos han obligado a encerrarnos en nuestras casas, a recluirnos, a dejar de reunirnos y participar en espacios de debate y construcci&oacute;n. Si bien las tecnolog&iacute;as y las redes sociales nos han permitido mantener un elevado nivel de contacto, si bien han surgido iniciativas colectivas para intentar afrontar los problemas derivados de esta pandemia, la realidad es que a la lista de s&iacute;ntomas y consecuencias del virus hay que a&ntilde;adir la desmovilizaci&oacute;n y la congelaci&oacute;n en gran medida del activismo organizado, un anti 15M en toda regla.
    </p><p class="article-text">
        Los espacios de construcci&oacute;n han quedado alejados y acotados a una peque&ntilde;a pantalla con muchas caras pixeladas, desconexiones y horribles ecos digitales, mientras la cr&iacute;tica destructiva ha encontrado su caldo de cultivo ideal en una sociedad ya inmersa en la apat&iacute;a y la frustraci&oacute;n, y ahora desconcertada, encerrada y sin saber c&oacute;mo canalizar el temor y la rabia.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la pandemia, aunque siempre atravesado por ella, quiz&aacute; lo que diferencia a la generaci&oacute;n del 15M con la juventud actual sea que los diez &uacute;ltimos a&ntilde;os de quienes participaban en las asambleas han sido un enorme spoiler para quienes ven&iacute;an detr&aacute;s, y los y las j&oacute;venes ahora ya saben c&oacute;mo acaba la pel&iacute;cula: con trabajos precarios, sin poder pagar el alquiler, tener hijos e hijas y ni so&ntilde;ar con jubilarse alg&uacute;n d&iacute;a. Quienes participamos en el 15M ten&iacute;amos expectativas de un futuro digno y luchamos por ellas, porque no pod&iacute;amos creer que no se fueran a cumplir, aunque luego se vieran truncadas y las fuerzas progresistas no hayan sabido terminar de dar una respuesta institucional a ese malestar. Pero en quienes vienen detr&aacute;s impera el desapego y la apat&iacute;a, no encuentran sentido a pelear por lo imposible porque bastante hay con sobrevivir al d&iacute;a d&iacute;a. Como dec&iacute;a el tuitero Don Mitxel I al hilo de las elecciones madrile&ntilde;as &ldquo;cada vez menos gente vota para asegurarse un futuro mejor, sino para defenderse del presente&rdquo;. El 15M construy&oacute; compromiso pol&iacute;tico desde la esperanza. Hoy, el elemento movilizador es precisamente la ausencia de ella. Mientras hace diez a&ntilde;os se exig&iacute;a una profundizaci&oacute;n democr&aacute;tica, hoy nos asomamos cada vez m&aacute;s al abismo del autoritarismo: el futuro se construye en colectivo, pero de la falta de horizontes se tiende a intentar salir a codazos y s&aacute;lvese quien pueda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;amos al principio que nos neg&aacute;bamos a caer en el &ldquo;cualquier tiempo pasado fue mejor&rdquo; y no lo vamos a hacer. Creemos firmemente que queda lugar para la esperanza, pero la ciudadan&iacute;a necesita est&iacute;mulos que la saquen de este cinismo casi obligado. Ahora m&aacute;s que nunca, se hace imprescindible que las fuerzas progresistas, sobre todo aquellas con poder institucional y muy especialmente quienes gobiernan el Estado, den respuestas firmes a quienes han perdido la fe en sus representantes o nunca la han tenido. Y eso solo puede hacerse con pol&iacute;ticas valientes en favor de la mayor&iacute;a. Pol&iacute;ticas de empleo, fiscales, verdes, feministas o de vivienda que ofrezcan horizontes y certezas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yahcov Ruiz, Nagua Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/movilizar-esperanza-10-anos-despues_132_7935821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 May 2021 20:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Movilizar la esperanza 10 años después]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno ausente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/gobierno-ausente_132_6168563.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07af005b-2e18-4489-a842-c510443d081e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno ausente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Urkullu tiene ahora la oportunidad de comenzar su nuevo mandato de la manera opuesta a como finalizó el anterior: con iniciativa</p></div><p class="article-text">
        El lunes 9 de marzo, cuando a&uacute;n quedaba por delante un trimestre lectivo entero, a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, adolescentes y j&oacute;venes de nuestro pa&iacute;s se les condenaba a finalizar el curso desde sus casas. Los centros educativos y las familias vieron entonces c&oacute;mo ca&iacute;a sobre ellos toda la responsabilidad de la educaci&oacute;n a distancia sin ning&uacute;n acompa&ntilde;amiento ni recursos por parte del Gobierno, que no supo establecer medidas para lo que nos ven&iacute;a. Ese mismo viernes, el lehendakari Urkullu, con un parlamento disuelto y una cita electoral a la vuelta de la esquina, declaraba la emergencia sanitaria en Euskadi con su ya manoseado mando &uacute;nico y sin anunciar ninguna medida adicional. Un d&iacute;a despu&eacute;s, el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez declaraba el Estado de Alarma y el confinamiento para todo el territorio del Estado. A partir de ese instante, el lehendakari, inmerso en una interminable campa&ntilde;a electoral, s&oacute;lo tuvo en su agenda la reclamaci&oacute;n de sus competencias y el autogobierno mientras la prensa actualizaba diariamente las cifras de personas contagiadas y fallecidas.
    </p><p class="article-text">
        Tras tener que posponerlas, Urkullu se vio obligado a levantar la emergencia sanitaria para poder celebrar el &uacute;nico gran festejo de este verano, la fiesta de la democracia, las elecciones del 12J. Aleg&oacute;, eso s&iacute;, que votar ser&iacute;a tanto o m&aacute;s seguro que ir a la playa, al monte o a pasar el fin de semana, por lo que el estado de emergencia ya no parec&iacute;a necesario. 
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, justo 5 meses y un d&iacute;a despu&eacute;s de la primera, Urkullu declara de nuevo la emergencia sanitaria en Euskadi entre cifras que cada d&iacute;a superan las de la jornada&nbsp;anterior y mensajes que colman de miedo y angustia a la ciudadan&iacute;a. Tras el anuncio de la aplicaci&oacute;n del mando &uacute;nico, dos consejeras convocaban una rueda de prensa para no decir nada. Una vez m&aacute;s, las medidas para abordar la situaci&oacute;n por parte del Ejecutivo brillaban por su ausencia.
    </p><p class="article-text">
        Un Gobierno vasco, ahora en funciones, que lleva siete meses sin someterse al control del Parlamento que no paraba de apelar a la solidaridad con nuestros mayores cuando el coronavirus estaba teniendo gran incidencia en este sector de la poblaci&oacute;n pero ni rastro de abordar la gesti&oacute;n de las residencias ni del modelo de cuidados. <span class="highlight" style="--color:white;">Un modelo, el de los cuidados, que recae mayoritariamente en las mujeres que no siempre cuentan con la salvaguarda del teletrabajo, aunque tampoco &eacute;ste sea una soluci&oacute;n de por s&iacute;. Como consecuencia, los efectos de la pandemia tambi&eacute;n han ahondado en la brecha entre mujeres y hombres en lo que a corresponsabilidad en los cuidados se refiere.</span>
    </p><p class="article-text">
        Junto a estas llamadas a la solidaridad, desde los poderes p&uacute;blicos se apel&oacute; a la responsabilidad individual, sobre todo cuando fueron noticia algunos botellones. M&aacute;s all&aacute; de ayudar a la estigmatizaci&oacute;n del colectivo joven -no eran ning&uacute;n fen&oacute;meno generalizado- el resto de la poblaci&oacute;n empezaba a disfrutar del terraceo mientras los m&aacute;s peque&ntilde;os correteaban por plazas utilizando el mobiliario urbano como distracci&oacute;n ante la falta de columpios que permanec&iacute;an cerrados. Era como si el maldito bicho hubiese escogido los parques infantiles como refugio ante las masas de gente que ansiosas sal&iacute;an de sus casas con el buen tiempo tras meses de confinamiento.
    </p><p class="article-text">
        En aquel momento hubo muchos que quisieron demonizar a la juventud por hacer botell&oacute;n, no entendiendo que siendo menores no pueden sentarse en una terraza, y sin un atisbo de autocr&iacute;tica al modelo de ocio de este pa&iacute;s, basado casi en exclusiva en el consumo de alcohol y sin prestar alternativa de ocio alguna.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que los y las j&oacute;venes han podido tardar algo m&aacute;s en tomar conciencia de una realidad que a veces incluso a quienes podemos estar m&aacute;s concienciados nos cuesta creer. Pero nadie se ha tomado la molestia de dirigirse al futuro de este pa&iacute;s. Los mensajes han sido generalistas, llenos de reproches y por medios de los 'mass media' y esto ha supuesto el primer gran fallo en comunicaci&oacute;n. Cualquiera que haya trabajado algo en comunicaci&oacute;n -y en el Gobierno de esto tiene que haber a mansalva- sabe que se requiere de un mensaje, un c&oacute;digo y un canal determinado para poder llegar a cada p&uacute;blico. Pues nada de esto ha habido. 
    </p><p class="article-text">
        Se habla mucho de los &eacute;xitos de pa&iacute;ses como Finlandia en la lucha contra la pandemia y, seg&uacute;n explicaba su primera ministra, una parte de dicho &eacute;xito hab&iacute;a consistido en la estrategia del Gobierno para llegar a los y las m&aacute;s j&oacute;venes contratando a los 'influencers' del momento para elaborar mensajes en positivo que calaran en los y las adolescentes mediante sus redes sociales favoritas.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; sin embargo, ni un mensaje espec&iacute;fico para los m&aacute;s j&oacute;venes y adolescentes. Tampoco parecen haber funcionado demasiado bien los avisos llamando a la responsabilidad cuando estas &uacute;ltimas semanas vemos c&oacute;mo la consejera de salud, Nekane Murga, recurre sin contemplaciones al discurso del miedo con expresiones como &ldquo;decenas de personas que se van a contagiar en los pr&oacute;ximos d&iacute;as van a necesitar ser ingresadas y algunas, sin duda, fallecer&aacute;n&rdquo; o denominando &ldquo;tsunami&rdquo;&nbsp;a esta segunda ola.
    </p><p class="article-text">
        En los pr&oacute;ximos d&iacute;as veremos qu&eacute; implicaciones tiene este nuevo estado de emergencia, aunque todo apunta a que el Gobierno seguir&aacute; sin implementar ninguna medida espec&iacute;fica mientras contin&uacute;a enumerando recomendaciones en relaci&oacute;n a los h&aacute;bitos de ocio de ni&ntilde;os y adultos, como dejar de jugar en el parque o dejar de frecuentar los bares de nuestras ciudades con el consabido efecto negativo que esto supondr&aacute; en un tejido econ&oacute;mico tan importante para nuestros municipios como es el de la hosteler&iacute;a.&nbsp;Todo indica que el Ejecutivo en funciones nos quiere llevar a un autoconfinamiento mientras a tres semanas del inicio del curso lectivo nadie sabe nada de c&oacute;mo se planificar&aacute; el regreso a las aulas ni del paradero de la responsable de Educaci&oacute;n, una consejera que dej&oacute; colgada a la comunidad educativa hace ya seis meses. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Urkullu tiene ahora la oportunidad de comenzar su nuevo mandato de la manera opuesta a como finaliz&oacute; el anterior: con iniciativa. A&uacute;n estamos a tiempo de que se contrate m&aacute;s profesorado para disminuir las ratios, de que se refuercen la atenci&oacute;n temprana y los equipos de rastreo, de ofrecer datos transparentes y con la informaci&oacute;n suficiente como para que una ciudadan&iacute;a conocedora de la situaci&oacute;n real de la pandemia se comprometa a combatirla, al igual que deber&iacute;an estar haciendo todos los poderes p&uacute;blicos. Toca abandonar los reproches y la infantilizaci&oacute;n y pasar a las medidas y el compromiso.&nbsp;</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nagua Alba, Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/gobierno-ausente_132_6168563.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2020 18:41:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno ausente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Euskadi,Osakidetza,Iñigo Urkullu]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La agenda vasca del sí se puede]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/agenda-vasca-puede_132_1890170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9dcff8b0-0779-4e01-a961-bd028c22b1cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La agenda vasca del sí se puede"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esperamos que la posición de los otros grupos políticos vascos en el Congreso permita que estas medidas se hagan realidad y que miles de personas se beneficien en Euskadi</p></div><p class="article-text">
        Del no hay dinero al si se puede. He aqu&iacute; una frase que resume bien lo que significa en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos el acuerdo presupuestario entre el Gobierno de S&aacute;nchez y Unidos Podemos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay dinero&rdquo; ha sido el argumento del gobierno del PP, durante y tras la crisis, para blindar el desmantelamiento de los servicios p&uacute;blicos y la precariedad laboral. Ni siquiera la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica de la que Mariano Rajoy sacaba pecho hizo que cambiara el discurso: No hay dinero no hay dinero para pensiones, no hay dinero para educaci&oacute;n, no hay dinero para sanidad ni para combatir la violencia machista, ni...
    </p><p class="article-text">
        La narrativa de la austeridad y de la contenci&oacute;n de gasto p&uacute;blico, ha sido tan reiteradamente defendida por las &eacute;lites econ&oacute;micas, que a veces parece un principio constitucional (bueno, lo es un poco gracias al art&iacute;culo 135). Sin embargo, la pol&iacute;tica no solo es gesti&oacute;n de lo ya dado, es tambi&eacute;n transformaci&oacute;n, y voluntad pol&iacute;tica para hacerla.
    </p><p class="article-text">
        Y esto es lo que ha demostrado el acuerdo presupuestario entre el Gobierno de S&aacute;nchez y Unidos Podemos. Un acuerdo verdaderamente progresista que rompe la inercia de los &uacute;ltimos 7 a&ntilde;os del Partido Popular, y se propone comenzar a recuperar lo que la crisis se llev&oacute; por delante. Pone en el centro lo social, incrementa bienestar, asegura derechos e incluye medidas para la adecuaci&oacute;n del pa&iacute;s al siglo XXI. Es decir, si se quiere, s&iacute; se puede.
    </p><p class="article-text">
        Este acuerdo muestra adem&aacute;s que es posible negociar de otra forma el apoyo a los presupuestos. Es decir, m&aacute;s all&aacute; del tradicional cambalache de partidas que hemos visto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el acuerdo se sustenta en un programa econ&oacute;mico y pol&iacute;tico de largo recorrido con un hilo conductor: el bienestar ciudadano. Frente a pactos que solo garantizan negocios para las grandes constructoras, la fuerza de 67 esca&ntilde;os han logrado materializar en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas las victorias del 8M, de la Marea Pensionista o del movimiento por el derecho a una vivienda digna. Cualquier presupuesto que se proponga a partir de ahora no puede estar por debajo de estas conquistas.
    </p><p class="article-text">
        Toca reconocerlo alto y claro: este acuerdo es bueno para Euskadi y la ciudadan&iacute;a vasca. La mayor subida de la historia del Salario M&iacute;nimo, facilitar&aacute; que miles de personas trabajadoras en Euskadi lleguen m&aacute;s f&aacute;cilmente a fin de mes; las personas desempleadas mayores de 52 a&ntilde;os estar&aacute;n mejor protegidas, las familias y la industria vasca se beneficiar&aacute;n de las medidas para rebajar la factura de la luz, las miles de familias en situaci&oacute;n de pobreza energ&eacute;tica estar&aacute;n mejor protegidas y los m&aacute;s de 172.000 aut&oacute;nomos que hay en Euskadi ver&aacute;n mejoradas sus condiciones. Es un acuerdo que, adem&aacute;s, da m&aacute;s competencias a los municipios para combatir efectivamente la burbuja del alquiler (recordemos que el alquiler  alquiler medio en Euskadi ronda los 1000&euro; mensuales).
    </p><p class="article-text">
        Nadie puede discutir que este es un buen acuerdo para Euskadi, sobre todo para su gente. Responde a la agenda vasca del bienestar y los derechos, esa que mejora la vida de las personas y reduce la desigualdad. No estamos ante un reparto de prebendas y favores, no habr&aacute; grandes infraestructuras ni millones en hormig&oacute;n, pero hay una voluntad f&eacute;rrea de poner la pol&iacute;tica al servicio de las personas.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n queda algo de camino para que este acuerdo se plasme en la Ley de Presupuestos del Estado. Otro grupos pol&iacute;ticos tendr&aacute;n que dar su apoyo y tendr&aacute;n que decidir qu&eacute; es lo que piden a cambio de un voto favorable. Esperamos que la posici&oacute;n de los otros grupos pol&iacute;ticos vascos en el Congreso, permita que estas medidas se hagan realidad y que miles de personas se beneficien en Euskadi, sin poner condiciones que nada tienen que ver con la realidad vasca.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese es otro debate, el de la aprobaci&oacute;n. A d&iacute;a de hoy, este acuerdo que demuestra que cuando se quiere, se puede. Y que hay una agenda vasca alternativa a la del hormig&oacute;n que es perfectamente defendible en Madrid: la que pone a las personas en el centro de las decisiones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Nagua Alba y Rosa Mart&iacute;nez</strong> son diputadas vascas de Unidos Podemos
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nagua Alba y Rosa Martínez, Nagua Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/agenda-vasca-puede_132_1890170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Oct 2018 15:33:14 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Falsos profesores asociados y fraude de ley]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/falsos-profesores-asociados-fraude-ley_129_2791767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9fe091c-12ca-4610-ae15-1e6e22e7322b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Falsos profesores asociados y fraude de ley"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 30% del profesorado universitario son asociados, una categoría laboral sujeta a condiciones abusivas y que causa un grave perjuicio a la Universidad Pública</p></div><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2011, inicio de la crisis econ&oacute;mica, empezamos a escuchar en los medios y por boca del Gobierno eso de que &ldquo;hemos vivido por encima de nuestras posibilidades&rdquo; y &ldquo;hay que apretarse el cintur&oacute;n&rdquo;. Comienzan con la Administraci&oacute;n p&uacute;blica, el 30 de diciembre se aprueba el Decreto Ley 20/2011 que le impone una tasa de reposici&oacute;n de efectivos del 10%, tambi&eacute;n para la Universidad. Al mismo tiempo, se aprueban los recortes presupuestarios en educaci&oacute;n, que para la universidad espa&ntilde;ola suponen una p&eacute;rdida de m&aacute;s de 1.500 millones de euros en el periodo 2010-2014.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias no tardan en llegar, las plantillas de la universidad espa&ntilde;ola pierden m&aacute;s de 7.500 empleos -3.486 PDI y 4.068 PAS- en el transcurso de estos a&ntilde;os, con la consiguiente merma de su capacidad productiva, porque mientras la plantilla mengua, las matriculaciones no descienden, se mantienen con una media, para el periodo 2008-2015, de 1.244.791 alumnos y alumnas.
    </p><p class="article-text">
        La repercusi&oacute;n en el profesorado de ese desequilibrio se evidencia en el aumento de carga docente, pero tambi&eacute;n en el de las tareas administrativas que, en realidad, no correspond&iacute;a realizar al profesorado. Los docentes pasan a cumplir con unas exigencias m&aacute;s propias de una persona con superpoderes que de profesorado universitario.
    </p><p class="article-text">
        Es realmente admirable c&oacute;mo la Universidad P&uacute;blica espa&ntilde;ola ha conseguido mantener sus niveles de calidad &ndash;o al menos limitar su descenso&ndash;, tanto cient&iacute;fica como docente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, gracias al esfuerzo sobrehumano de sus trabajadores y trabajadoras, que han asumido con responsabilidad el hacer dignamente su tarea compensando los recortes y trabas que se han producido desde la Administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los colectivos m&aacute;s golpeados por esta situaci&oacute;n, que ha sufrido la crisis con mayor fuerza y de quienes &uacute;ltimamente se habla mucho, son los y las llamados &ldquo;falsos asociados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, a ra&iacute;z de todas las limitaciones econ&oacute;micas ya citadas y la imposibilidad de sustituir durante a&ntilde;os al profesorado que se jubilaba, se opt&oacute; por incrementar el uso fraudulento de una figura, la de Profesor Asociado -prevista por el art&iacute;culo 53 de la Ley Org&aacute;nica de Universidades para que profesionales de reconocido prestigio pudieran dar clases en la Universidad y transmitir su experiencia a los estudiantes-.
    </p><p class="article-text">
        Era usada como un comod&iacute;n que permit&iacute;a contratar profesorado cualificado y con perfil acad&eacute;mico en condiciones precarias y muy &ldquo;baratas&rdquo; para la Universidad, condiciones que han sido denunciadas varias veces en los tribunales de justicia y que ya cuentan con sentencias en contra de las universidades y a favor de quienes denunciaron. Hasta el punto de que la Comisi&oacute;n de Peticiones del Parlamento Europeo ha animado a estos trabajadores y trabajadoras, a trav&eacute;s de su presidenta Cecilia Wikstr&ouml;m, a presentar denuncias ante los tribunales espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        Dicho claramente: a d&iacute;a de hoy, aproximadamente el 30% del profesorado universitario espa&ntilde;ol est&aacute; compuesto por una categor&iacute;a que fue creada como excepcional y que ahora se ha convertido en regla, sujeto a condiciones laborales abusivas -tanto por carga de trabajo como por retribuci&oacute;n- y que, al mismo tiempo, causa un grave perjuicio a la Universidad P&uacute;blica y menoscaba el derecho de sus estudiantes a recibir una educaci&oacute;n de calidad. Y esto es inadmisible.
    </p><p class="article-text">
        Dice el Gobierno que est&aacute; preocupado por la situaci&oacute;n, pero cuando se le pregunta qu&eacute; medidas va a desarrollar para abordarlo, no hay respuesta. Es urgente solventar de forma razonable y justa este problema y, para ello, solo hace falta un poquito de voluntad. Quiz&aacute; lo que le pasa al Gobierno es que no est&aacute; inspirado, as&iacute; que aprovechamos para dejarle algunas ideas, por si acaso.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno deber&iacute;a dirigirse a las CCAA y a las universidades p&uacute;blicas, para que se proceda a un an&aacute;lisis de las necesidades docentes en el medio y largo plazo, de forma ser&iacute;a f&aacute;cil establecer una planificaci&oacute;n de crecimiento coherente. Tras esto, habr&iacute;a de ponerse en marcha un Plan de Incorporaci&oacute;n de Profesorado que diera respuesta a las necesidades identificadas. Podr&iacute;an convocarse los concursos p&uacute;blicos que fueran necesarios, respetando las competencias de cada administraci&oacute;n y la autonom&iacute;a universitaria. Aunque claro, el Gobierno deber&iacute;a comprometerse para ello a la creaci&oacute;n de una partida econ&oacute;mica en los pr&oacute;ximos PGE.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, podr&iacute;a modificarse el art&iacute;culo 53 de la LOU para que este tipo de contratos nunca supere el 15% del PDI de la Universidad -excluidos los Profesores Asociados Sanitarios-, dificultando, de esta forma, su uso fraudulento. O crear un Estatuto B&aacute;sico del Profesor Asociado, que impida su abuso y delimite sus funciones.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras tanto, se debe asumir que las plazas de Asociado existentes deben ajustarse a lo indicado en las diversas sentencias dictadas a su favor -como la del Juzgado de lo Social 10 de Sevilla- y espec&iacute;ficamente a la consideraci&oacute;n de los falsos asociados como trabajadores y trabajadoras indefinidos de la Universidad.
    </p><p class="article-text">
        Debemos convertir la visibilidad que han adquirido los falsos asociados para abordar su situaci&oacute;n espec&iacute;fica y para comenzar a tomarnos en serio la precariedad estructural de la educaci&oacute;n superior espa&ntilde;ola. Una universidad precaria es una universidad que maltrata el talento y no genera condiciones adecuadas para el aprendizaje y la investigaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nagua Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/falsos-profesores-asociados-fraude-ley_129_2791767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Feb 2018 20:17:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Falsos profesores asociados y fraude de ley]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Universidades públicas,Profesores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacia 2019: una asamblea para una nueva fase]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/asamblea-nueva-fase_132_3214698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1868a09a-b25e-41a0-af0f-6187bc060df1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Querrán adivinar en mi decisión una enrevesada trama de poderes y presiones que provocan decisiones que de otra forma no consiguen explicarse. Quienes son adictos a los juegos de poder y quienes ambicionan ocupar sillones no lo entenderán.</p></div><p class="article-text">
        A principios de 2016 elaboramos &nbsp;y votamos en primarias unos documentos en los que nos marc&aacute;bamos un objetivo fundamental: impulsar y asentar de manera definitiva la posici&oacute;n y el papel de Podemos Euskadi. Ten&iacute;amos la maquinaria y a&nbsp; mucha gente detr&aacute;s, acab&aacute;bamos de ganar unas elecciones generales, pero necesit&aacute;bamos construir los ra&iacute;les para que la m&aacute;quina siguiera avanzando. Necesit&aacute;bamos ir asentando el suelo bajo los pies en una &eacute;poca muy agitada electoralmente. Ser competitivos en las urnas, pero sabiendo que el objetivo era m&aacute;s amplio, profundo y a m&aacute;s largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Un objetivo que no era precisamente menor, m&aacute;s si cabe para una formaci&oacute;n con apenas dos a&ntilde;os de vida y que en pocos meses ten&iacute;a que realizar tareas para las que otros hab&iacute;an tenido d&eacute;cadas: asentar la organizaci&oacute;n a nivel municipal, implantarnos en municipios donde ten&iacute;amos voto pero no est&aacute;bamos presentes org&aacute;nicamente (sobre todo municipios peque&ntilde;os), abrir sedes y locales, enlazar y cooperar a fondo con la sociedad civil organizada, solidificar los v&iacute;nculos con nuestros barrios, financiar mejor a los c&iacute;rculos y consejos municipales, establecer protocolos de comunicaci&oacute;n interna y de trabajo entre &aacute;reas y un largu&iacute;simo etc&eacute;tera. La mayor parte de esos objetivos se ha cumplido o est&aacute; en v&iacute;as de cumplirse. Hoy somos mucho m&aacute;s fuertes que hace dos a&ntilde;os y estamos mucho m&aacute;s instalados en una pol&iacute;tica vasca que ya no puede entenderse sin nosotras y nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la tarea iba mucho m&aacute;s all&aacute;: era a medio y largo plazo, pasaba por las elecciones vascas, s&iacute;, pero llegaba hasta el objetivo de las municipales y forales de 2019. Todav&iacute;a queda mucho por hacer, sobre todo a medida que se acerquen el verano y el oto&ntilde;o de 2018. Para ello necesitaremos actualizar nuestra hoja de ruta pol&iacute;tica y elaborar de manera colectiva el documento que nos gu&iacute;e. Pero tambi&eacute;n nos har&aacute; falta una direcci&oacute;n que haga suya esa hoja de ruta y la ponga en pr&aacute;ctica; esa direcci&oacute;n debe ser elegida ahora, porque de no serlo su elecci&oacute;n habr&iacute;a coincidido de lleno con el proceso previo a municipales y forales. Permitir eso ser&iacute;a contraproducente y quiz&aacute; no llegar&iacute;amos preparadas y preparados. Por el contrario, convocar ahora la Asamblea Ciudadana permite que Podemos Euskadi salga fortalecido y la nueva direcci&oacute;n tenga el tiempo suficiente para abordar la decisiva fase municipal y foral.
    </p><p class="article-text">
        Hace casi dos a&ntilde;os la direcci&oacute;n actual y yo misma asumimos la tarea de construir un Podemos Euskadi abierto y &uacute;til a la gente y estoy orgullosa de poder decir que hemos cumplido gracias al trabajo de much&iacute;sima gente. Por ese motivo, y porque nunca quise hacer de la pol&iacute;tica mi oficio, seguir&eacute; trabajando esta legislatura como diputada por Gipuzkoa, mano a mano con la direcci&oacute;n que salga elegida, pero no como Secretaria General. Estoy segura de que mis compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros seguir&aacute;n trabajando en esta l&iacute;nea y contar&aacute;n con mi apoyo y con todo lo que pueda aportar.
    </p><p class="article-text">
        Quienes est&aacute;n m&aacute;s acostumbrados o son adictos a los juegos de poder y al reparto de cromos y quienes ambicionan ocupar sillones durante d&eacute;cadas no lo entender&aacute;n; intentar&aacute;n imponer categorizaciones absurdas que jam&aacute;s respondieron a la realidad pol&iacute;tica de Euskadi; buscar&aacute;n el ruido para acallar el debate y querr&aacute;n adivinar una enrevesada trama de poderes y presiones que provocan decisiones que de otra forma no consiguen explicarse. Con ello, sin embargo, obviar&aacute;n la explicaci&oacute;n m&aacute;s sencilla. Para quienes queremos otra pol&iacute;tica lo importante es dar soluciones y estar a la altura de lo que la ciudadan&iacute;a demanda, y para eso solo hacen falta tres cosas: humildad, debate y proyecto. Y eso es lo que Podemos Euskadi les va a demostrar en los pr&oacute;ximos meses, primero en la ponencia de autogobierno y despu&eacute;s con su asamblea ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        La ciudadan&iacute;a vasca merece una alternativa a las pol&iacute;ticas de bienestar raqu&iacute;ticas, a los cierres de empresas, a un modelo de desarrollo que deja atr&aacute;s a comarcas y municipios enteros, que no garantiza bienestar y oportunidades ni a los j&oacute;venes ni a los mayores. Hoy estamos m&aacute;s y mejor pertrechados que hace dos a&ntilde;os. En los pr&oacute;ximos dos a&ntilde;os vamos a estarlo mucho m&aacute;s en todos los municipios y comarcas de Euskadi.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nagua Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/asamblea-nueva-fase_132_3214698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Aug 2017 17:45:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hacia 2019: una asamblea para una nueva fase]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Evitar el cierre por arriba. Apuntes sobre el cambio de ciclo político en Euskadi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/evitar-cierre-apuntes-politico-euskadi_132_3291425.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a18a6e3d-0370-4396-b2ec-e985da9af947_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más que una crisis social, por más que no dejemos de pensar en quienes peor lo pasan, lo que el PNV ha hecho es anticiparse a una</p><p class="subtitle">crisis orgánica</p><p class="subtitle">de autoridad</p><p class="subtitle">para la que, sin duda alguna, hay condiciones materiales en el oasis vasco.</p></div><p class="article-text">
        Alcanzamos en estas fechas el ecuador del primer a&ntilde;o sin elecciones desde 2014, y por ese motivo es fundamental pararse a pensar. Todas las fuerzas pol&iacute;ticas, las nuevas y las tradicionales, estamos asentadas social e institucionalmente en el tablero vasco. Por eso es un buen momento para evaluar qu&eacute; hemos hecho este tiempo y para vislumbrar por d&oacute;nde podr&iacute;an ir las cosas a medio plazo.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2011 hemos asistido a un importante ciclo de movilizaciones sociales, con altibajos y diferencias entre territorios, pero muy potente en general. A partir de 2014, esta fase fue protagonizada, no en exclusiva pero s&iacute; sustancialmente, por las fuerzas pol&iacute;ticas que componen Unidos Podemos-En Com&uacute; Podem-En Marea a nivel estatal y Elkarrekin Podemos en Euskadi. Llegamos muy lejos en muchos lugares, incluso all&aacute; donde los &ldquo;expertos&rdquo; dijeron que nunca llegar&iacute;amos. Los mismos que vaticinaban que nunca entrar&iacute;amos en las instituciones vascas porque Euskadi era otra cosa acabaron critic&aacute;ndonos por no haber alcanzado los resultados que preve&iacute;an sus propias encuestas auton&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Unos meses despu&eacute;s, con los presupuestos aprobados y los primeros pasos de la legislatura vasca a nuestras espaldas, parece claro que no estamos en una fase de movimientos r&aacute;pidos. Estamos en un momento diferente en el que los partidos pol&iacute;ticos tradicionales est&aacute;n reaccionando y agrup&aacute;ndose para lo que se viene encima. El ciclo est&aacute; pasando de un momento de apertura por abajo a otro de cierre desde arriba. En resumen, la alternativa pol&iacute;tica ha protagonizado una fase con vocaci&oacute;n de desafiar la agenda y la hegemon&iacute;a existentes, pero no ha sido capaz de desbordarlas.
    </p><p class="article-text">
        Recordemos que cuando empez&oacute; la legislatura en Euskadi no hab&iacute;a gobierno en Madrid. El PNV se hab&iacute;a desmarcado del PP para afrontar las auton&oacute;micas vascas sin peso a sus espaldas. El PSOE estaba m&aacute;s cerca de consumar su abstenci&oacute;n hist&oacute;rica en la investidura de Mariano Rajoy. En las elecciones vascas, PNV y PSE perd&iacute;an el esca&ntilde;o 38 en el &uacute;ltimo momento, lo cual, pese a no poner en cuesti&oacute;n los cimientos de su coalici&oacute;n, dificultaba de manera notable algunos pasos y abr&iacute;a la legislatura a acuerdos progresistas en algunas materias. No son pocos acontecimientos y no todos han tenido continuidad.
    </p><p class="article-text">
        Al comienzo de la legislatura se vio c&oacute;mo hab&iacute;a posibilidad de llegar a acuerdos razonables con otras fuerzas en materias importantes: autogobierno, paz y convivencia, igualdad entre mujeres y hombres, etc. Hab&iacute;a mucha distancia en cuestiones sociales y econ&oacute;micas, pero tambi&eacute;n margen para hacer algunas cosas. Sin embargo, desde que PNV y PP alcanzaron el doble acuerdo presupuestario en Vitoria-Gasteiz y Madrid &mdash;con la negociaci&oacute;n del cupo de fondo&mdash; la actitud del Gobierno Vasco ha cambiado: no abren la mano en temas clave y se imponen mayor&iacute;as parlamentarias en las que el PP marca la diferencia, cuantitativa y cualitativamente. En materia de RGI, no hay m&aacute;s que ver al PNV defendiendo argumentos del PP que criticaba hace apenas doce meses. PP, PNV y PSE han acabado defendiendo que en Euskadi se vive suficientemente bien con 650, 800 o 900 euros. No hay m&aacute;s que ver al PSE encerrado entre su acuerdo con el PNV, por un lado, y el de PP y PNV, por el otro. Obviamente, al Gobierno Vasco el PP le resulta un socio m&aacute;s c&oacute;modo a corto y medio plazo que EH Bildu, por m&aacute;s que no dejen de ofrecerse para todo o casi todo, y por supuesto m&aacute;s c&oacute;modo que Elkarrekin Podemos, que es el actor que est&aacute; poniendo m&aacute;s &eacute;nfasis en temas sociales, econ&oacute;micos, de igualdad, medioambientales, transparencia, etc.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, el escenario pol&iacute;tico puede considerarse bastante cerrado. Al contrario que Rajoy en Madrid, Urkullu no lidera un gobierno d&eacute;bil. Cuenta con el PP como pestillo si es necesario cerrar la puerta a cualquier cosa que podamos aportar otras fuerzas. No podemos cambiar esto &uacute;ltimo, pero en clave vasca hay algunas cosas que s&iacute; podemos hacer. Lo interesante de la fase pol&iacute;tica que se est&aacute; abriendo en Euskadi, y que identificamos como un intento de cierre por arriba, es que no se produce ante una situaci&oacute;n de emergencia o desesperaci&oacute;n, ni para los de arriba ni para la gente com&uacute;n. M&aacute;s que una crisis social, por m&aacute;s que no dejemos de pensar en quienes peor lo pasan, lo que el PNV ha hecho es anticiparse a una <em>crisis org&aacute;nica </em>o <em>de autoridad </em>para la que, sin duda alguna, hay condiciones materiales en el oasis vasco.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que el PNV ha visto el peligro. No por las dos elecciones generales perdidas, sino porque durante alg&uacute;n tiempo sus mensajes y relatos tradicionales parec&iacute;an no ajustarse a lo que la gente trabajadora de Euskadi, as&iacute; como la gente mayor, pensionistas, etc&eacute;tera, ve&iacute;an que estaba pasando tanto con ellas y ellos como con sus nietos. No olvidemos que, por m&aacute;s que el PNV sea el representante hist&oacute;rico de la burgues&iacute;a vasca, hace mucho que ciment&oacute; una fuerte hegemon&iacute;a cultural que va m&aacute;s all&aacute; de las clases sociales tal como se han entendido tradicionalmente. Electoralmente, esto se traduce en que la gente de a pie les vota con naturalidad. Mucha gente mayor, pero tambi&eacute;n personas j&oacute;venes, gente sin estudios y profesionales liberales. En general, la gente se ha acostumbrado a mirar las cosas con los ojos del PNV, luego no parece muy dif&iacute;cil que el principal beneficiado de dicha estructura hegem&oacute;nica sea&hellip; el PNV.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se ha hecho para atajar este problema de autoridad? Cerrar filas con los partidos de siempre, PSE en Vitoria y PP en Madrid, en nombre de la estabilidad y de lo mejor para Euskadi. Ajuria Enea y Moncloa est&aacute;n en la mejor sinton&iacute;a de los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os. En ambos casos, el PNV ha actuado con el &uacute;nico objetivo de afianzarse como fuerza dirigente, no solamente gobernante. Pactando con el PSE no consigue una mayor&iacute;a parlamentaria suficiente, pero hace imposible una alternativa progresista en todo caso muy complicada por barreras hist&oacute;ricas a&uacute;n imposibles de derribar. El PNV ha hecho todo para evitar que los dem&aacute;s hicieran. Su hacer consiste en no dejar hacer. Con el PP apoy&aacute;ndole en Vitoria consigue sacar adelante casi todo lo que quiera, incluso la ponencia de autogobierno si as&iacute; lo deseara, pero sobre todo consigue que nadie m&aacute;s pueda coger impulso.
    </p><p class="article-text">
        Por eso al PNV se le notaba aliviado en la moci&oacute;n de censura. Por eso dec&iacute;an con una sonrisa que &ldquo;no hay alternativa&rdquo;, porque con ello no hac&iacute;an sino expresar su deseo de que nunca haya alternativa. Lo que ocurre es que como corriente de fondo esto ya ocurre en un Parlamento vasco en el que la izquierda es mayor&iacute;a. Incapaz de articular una alternativa, pero mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Esta estrategia de autoconservaci&oacute;n ha tenido un precio: aprobarle los presupuestos al PP y garantizarle la legislatura con un pacto encubierto. A cambio, cabalgando a lomos del 90% de la prensa vasca, el PNV puede sacar pecho con el cupo y con sus grandes conquistas, casi todas plurianuales, por cierto, con lo cual ninguna est&aacute; garantizada. El PP tiene m&aacute;s bazas en este acuerdo que el PNV.
    </p><p class="article-text">
        Vienen tiempos dif&iacute;ciles. No es f&aacute;cil, pero tenemos que seguir impidiendo que el ciclo pol&iacute;tico se cierre por arriba. Hay que mantener la brecha abierta, aunque no podamos agrandarla ahora mismo. En ese sentido, desde la perspectiva de Elkarrekin Podemos, hay que convertir este escenario m&aacute;s cerrado en una oportunidad para el futuro. Somos el partido de la modernidad ecol&oacute;gica en Euskadi, el partido de la transici&oacute;n energ&eacute;tica y del futuro del empleo y la igualdad entre hombres y mujeres. Hacemos una apuesta fuerte por abrir el debate sobre autogobierno a la sociedad civil. No queremos un Estatuto a la medida del PNV, sino un nuevo pacto social, y para eso hacen falta m&aacute;s voces y m&aacute;s participaci&oacute;n ciudadana. Vamos a ser la oposici&oacute;n m&aacute;s concienzuda en lo social. Quiz&aacute; no podamos aprobar cosas que consideramos muy buenas para la ciudadan&iacute;a vasca, ni siquiera pact&aacute;ndolas, pero seguro que nadie va a poder aprobar reformas a la baja y pretender pasar desapercibido.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es que la oportunidad no se cierre por arriba y que en cuanto se reabran las urnas estemos en la mejor posici&oacute;n posible para seguir ensanchando por abajo. Queda mucho tiempo, pero mucho es muy poco en pol&iacute;tica. Hay que estar preparadas y preparados desde ya.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nagua Alba</strong> <em>es Secretaria General de Podemos Euskadi y diputada de Unidos</em> Podemos
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nagua Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/evitar-cierre-apuntes-politico-euskadi_132_3291425.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Jul 2017 16:20:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Evitar el cierre por arriba. Apuntes sobre el cambio de ciclo político en Euskadi]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Democratizar la patria aquí y ahora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/democratizar-patria-aberri-eguna-podemos-inclusiva_132_3449937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e75300b2-3faf-4f7e-94c8-1207a5650a40_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Podemos Euskadi defiende una patria &quot;abierta e inclusiva&quot;, y que la ciudadanía tenga &quot;la última palabra&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde un Podemos casi tan plural como la sociedad vasca, sentimos el deber de hacer un planteamiento democrático de los sentimientos de pertenencia en nuestra tierra, o lo que podría llegar a ser igual, de la patria vasca.</p><p class="subtitle">No hacerlo "es tanto como renunciar a tener un proyecto de país propio y a desmontar la interesada y eficaz identificación que existe entre país, instituciones y PNV".</p><p class="subtitle">Pensamos que disputar la patria al PNV es disputarle al nacionalismo jeltzale la hegemonía política y cultural del país. Es cuestionar su propia condición de “gobernante natural”, que está en el fondo de la renuncia del PSE a la Lehendakaritza en 1986.</p></div><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo tiene como objetivo debatir la cuesti&oacute;n de la pertenencia a la comunidad, en general, y plantear la necesaria democratizaci&oacute;n de la idea de patria en Euskadi, en particular. No como una propuesta cerrada, lo cual ser&iacute;a absurdo, sino, al contrario, con la intenci&oacute;n de abrir un debate que tiene resonancias de nuestro pasado, pero tambi&eacute;n un presente muy vivo en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Tal como se&ntilde;alaba <a href="http://www.eldiario.es/politica/Podemos-Euskadi-defiende-inclusiva-ciudadania_0_633786878.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bernardo Atxaga el pasado domingo en Bilbao,</a> este debate debe partir del aqu&iacute; y del ahora. Es decir, partiendo de lo que significa &ldquo;patria&rdquo; de manera situada, en nuestro territorio y en nuestro tiempo. Hacer este ejercicio exige, en primer lugar, huir de cualquier tipo de ingenuidad. En nuestra sociedad los s&iacute;mbolos que delimitan el pa&iacute;s y reparten las posiciones simb&oacute;licas dentro del mismo han sido los de una parte (el nacionalismo jeltzale). En nuestra tierra, tristemente, se ha matado y se ha muerto con la excusa de la patria. En base a algunas concepciones ultranacionalistas de corte esencialista se ha excluido del sentimiento de pertenencia a personas que ven&iacute;an de fuera y tambi&eacute;n a gente nacida aqu&iacute;. Por tanto, hablar de &ldquo;patria&rdquo; en Euskadi es hacerlo de algo plagado de aristas.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qu&eacute; sentido tiene preguntarse por ella y por su potencialidad pol&iacute;tica? En primer lugar, porque no disputarlo, asumiendo que pertenece exclusivamente al campo nacionalista, equivale a asumir la subalternidad respecto a esa posici&oacute;n ideol&oacute;gica y a pensar que s&oacute;lo algunos pueden identificarse con el territorio, que s&oacute;lo ellos pueden definir los s&iacute;mbolos o que s&oacute;lo ellos tienen un sentido de pertenencia genuino. Es tanto como renunciar a tener un proyecto de pa&iacute;s propio y a desmontar la interesada y eficaz identificaci&oacute;n que existe entre pa&iacute;s, instituciones y PNV.
    </p><p class="article-text">
        Viendo otros referentes cercanos, presentes y pasados, pensamos que s&iacute; es posible, y que incluso es necesario, disputar la hegemon&iacute;a nacionalista en el &aacute;mbito de la pertenencia y hacer una propuesta de patria, es decir, de pertenencia a la comunidad pol&iacute;tica y al territorio, en clave inclusiva, abierta y radicalmente democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Este debate ya se est&aacute; dando en otros &aacute;mbitos. Por ejemplo, la apropiaci&oacute;n nacionalista espa&ntilde;ola que la dictadura franquista hizo de &ldquo;Espa&ntilde;a&rdquo; y, por tanto, de la idea de patria, ha hecho que much&iacute;simas personas tengan reparos a la hora de relacionarse positivamente con esta palabra. Es destacable el esfuerzo que Podemos ha realizado para que importantes sectores progresistas y de la izquierda hayan vuelto a pensar en lo patri&oacute;tico desde otro lugar, es decir, a no concederle al PP y a las fuerzas conservadoras una herramienta tan poderosa como el sentimiento de pertenencia. Este esfuerzo se caracteriza por democratizar y hacer m&aacute;s inclusivo todo lo relativo a la propia concepci&oacute;n del Estado y de &ldquo;lo espa&ntilde;ol&rdquo;, vincul&aacute;ndolo a la plurinacionalidad, a la diversidad cultural, al derecho a decidir, a las ra&iacute;ces democr&aacute;ticas de la soberan&iacute;a popular y a la justicia social.
    </p><p class="article-text">
        Estas semanas asistimos en Francia a un proceso similar, aunque con caracter&iacute;sticas propias. Jean-Luc M&eacute;lenchon no duda en disputar los sentimientos de pertenencia y la bandera al Frente Nacional de Marine Le Pen y a Les R&eacute;publicains de Fran&ccedil;ois Fillon. Era rar&iacute;simo ver la tricolor en los m&iacute;tines de la izquierda francesa, y hoy est&aacute; por todas partes en los de 'La France Insoumise'. M&eacute;lenchon hace frente no s&oacute;lo a Le Pen, sino tambi&eacute;n a los partidos de gobiernos tradicionales, con un discurso patri&oacute;tico y republicano, que rescata para la comunidad pol&iacute;tica francesa t&eacute;rminos como rep&uacute;blica, soberan&iacute;a, igualdad o mestizaje. Lo hace como un medio para que el progresismo y la izquierda vuelvan a conectar con las clases populares en torno a los valores de libertad e igualdad, as&iacute; como con la gran olvidada de la triada de 1789: la fraternidad. Independientemente del resultado que obtenga en una campa&ntilde;a a la que la izquierda ha llegado tarde, se trata de un punto de inflexi&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto,  no somos la primera sociedad que se enfrenta a este reto, ni somos la &uacute;nica sociedad plural. Ni tan siquiera tenemos la exclusiva de haber sufrido d&eacute;cadas de violencia de motivaci&oacute;n pol&iacute;tica. No obstante, la sociedad vasca, por lo ya relatado, tiene dificultades para proceder a esa democratizaci&oacute;n del sentimiento de pertenencia, de la idea de &ldquo;patria&rdquo; y, por extensi&oacute;n, de &ldquo;lo vasco&rdquo;. A este respecto, el contexto de asentamiento de la paz y de la convivencia facilita que pueda avanzarse en este sentido, m&aacute;s si cabe porque hablar de convivencia en Euskadi significa asumir como algo propio de la sociedad su enorme pluralidad pol&iacute;tica, ideol&oacute;gica y de identificaciones nacionales. Y asumirlo adem&aacute;s como algo positivo que merece ser cuidado y respetado.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que ante esta pluralidad ha fracasado y fracasar&aacute; cualquier intento por encerrar lo vasco en una sola identificaci&oacute;n o definici&oacute;n estrecha. Como tambi&eacute;n es evidente que una sociedad plural, m&aacute;s cuando ha padecido un conflicto violento con rasgos identitarios, necesita compartir algo. Tenemos que hacer un camino vasco. Un camino que identifique y desarrolle ese algo compartido por todos y todas, sin excepci&oacute;n, generando un sentimiento de pertenencia democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos referentes en otros contextos, algunos cercanos, para abordar esta cuesti&oacute;n. Nosotras optamos expresamente por las que proceden del &aacute;mbito del cosmopolitismo y del republicanismo. A pesar de la burda manipulaci&oacute;n que intent&oacute; el autodenominado &ldquo;constitucionalismo&rdquo;, una de las propuestas m&aacute;s desarrolladas ha sido la del patriotismo constitucional de J&uuml;rgen Habermas. Pese a todo, pensamos que esta posici&oacute;n pol&iacute;tica, jur&iacute;dica y normativa puede ayudar a plantearse c&oacute;mo democratizar a fondo el concepto de patria en Euskadi en nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, antes de pensar claves que aterricen esta propuesta, es preciso descartar soluciones esencialistas de un signo u otro. En este caso, de aquellas opciones que le niegan validez a los elementos culturales cambiantes y en movimiento. Toda colectividad, pueblo, nacionalidad o naci&oacute;n posee atributos culturales propios y diferenciales que pueden y deben vehicular, precisamente por su familiaridad, el sentimiento de pertenencia correspondiente. Estos factores deben vincularse de igual a igual con las libertades y los derechos de ciudadan&iacute;a universal, tanto individuales como colectivos, de tal manera que podamos construir un &ldquo;cosmopolitismo situado&rdquo;, es decir, una formulaci&oacute;n espec&iacute;fica para nuestro contexto social, cultural e hist&oacute;rico. En nuestro caso, uno de los m&aacute;ximos exponentes es el euskera, pero tambi&eacute;n el reconocimiento de la innegable realidad de los lazos, de muy diverso tipo, que se dan en el marco territorial m&aacute;s amplio que habitualmente se denomina Euskal Herria.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente, la &uacute;nica fuerza pol&iacute;tica vasca en condiciones de asumir este reto es Podemos Euskadi. &ldquo;Probablemente&rdquo; porque somos casi tan plurales en nuestra composici&oacute;n interna como la propia sociedad vasca. Quiz&aacute; por ese motivo sentimos el deber de hacer un planteamiento democr&aacute;tico de los sentimientos de pertenencia en nuestra tierra, o lo que podr&iacute;a llegar a ser igual, de la patria vasca. Tambi&eacute;n nos tomamos como deber la tarea, no menos dif&iacute;cil, de conseguir que se entienda.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra alternativa no es imponer otra concepci&oacute;n de parte de la patria. Al contrario, consiste en plantear una patria abierta, inclusiva, respetuosa con todas las formas de ser vasco, alejada de elementos esencialistas y radicalmente democr&aacute;tica, con base s&oacute;lida en los derechos humanos, en la paz y en la convivencia. Una patria que no deje a nadie atr&aacute;s y que piense la democracia en las claves del siglo XXI, esto es, vinculando los derechos sociales, culturales y econ&oacute;micos, de tercera y cuarta generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pensamos que disputar la patria es disputarle al nacionalismo jeltzale la hegemon&iacute;a pol&iacute;tica y cultural del pa&iacute;s. Es cuestionar su propia condici&oacute;n de &ldquo;gobernante natural&rdquo;, que est&aacute; en el fondo de la renuncia del PSE a la Lehendakaritza en 1986. A diferencia de lo que otros hicieron antes, este camino no pasa por negarle legitimidad al proyecto pol&iacute;tico del nacionalismo democr&aacute;tico. M&aacute;s bien tiene que ver con negarse a pensar el pa&iacute;s y a nosotras y nosotros mismos desde cualquier tipo de subalternidad. Aqu&iacute; cabe reivindicar, sin ir m&aacute;s lejos, el ejemplo de Gabriel Aresti y de su capacidad para confrontar con las formas dominantes de entender la patria en su &eacute;poca, as&iacute; como de su notable capacidad para formular alternativas. De hacerlo en clave inclusiva y con una clara dimensi&oacute;n transformadora en lo social, entendiendo la libertad como algo que va m&aacute;s all&aacute; de la esfera individual y del fuero interno, esto es, como la libertad de no tener que pedir permiso a nadie para existir socialmente. Este ejemplo sirve para se&ntilde;alar que no somos los primeros en plantearnos este reto. Seguimos el sendero abierto por muchas personas antes de nosotras.
    </p><p class="article-text">
        En nuestros d&iacute;as, el mero hecho de afirmar que no existe una sola forma de entender Euskadi, o la patria vasca, es ya desafiar lo establecido. Lo transformador es proponer una patria en la que quepan todas las personas y una Euskadi en la que quepan todas las patrias. En 2017, pensamos que esta es una forma de confrontar constructivamente con el nacionalismo jeltzale y de socavar su liderazgo. Un liderazgo que en parte se fundamenta en la identificaci&oacute;n entre pa&iacute;s, instituciones y partido a la que alud&iacute;amos anteriormente. Tenemos que hacerlo ofreciendo a la ciudadan&iacute;a un proyecto de pa&iacute;s propio, justo, inclusivo y de futuro. Por citar a Bernardo Atxaga, lo haremos &ldquo;cuando, precisamente, miremos a la nueva realidad vasca con otra mirada, capaz de crear, de inventar, una utop&iacute;a; no una utop&iacute;a heroica &ndash;ya hemos tenido bastantes&ndash;, sino una utop&iacute;a que tenga por objeto, por sue&ntilde;o, la mejor convivencia de todos cuantos vivimos aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Nagua Alba, secretaria general de Podemos Euskadi y diputada de Unidos Podemos en el Congreso.</em><strong>Nagua Alba</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Sergio Campo, responsable de discurso de Podemos Euskadi.</em><strong>Sergio Campo</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Andeka Larrea, responsable del &aacute;rea de cultura de Podemos Euskadi.</em><strong>Andeka Larrea</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nagua Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/democratizar-patria-aberri-eguna-podemos-inclusiva_132_3449937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Apr 2017 16:46:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Democratizar la patria aquí y ahora]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aberri Eguna,Podemos,Bernardo Atxaga,Euskadi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La universidad bajo sospecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/universidad-sospecha_129_3708132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71e7d66c-d301-46e8-8399-213b3840b95c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La universidad bajo sospecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resulta curioso que estos días coincidan dos hechos: el PP pone a discusión en la Comunidad de Madrid un documento de bases para una ley de universidades basada en los conceptos de calidad, excelencia y gobernanza; y casualmente, al mismo tiempo, la prensa denuncia ciertas prácticas en la Rey Juan Carlos -"la universidad del PP"- que parecen mostrar una realidad lejos de estos ideales</p></div><p class="article-text">
        La secuencia de noticias sobre la Universidad Rey Juan Carlos, sobre las pr&aacute;cticas reiteradas de falta de transparencia en la contrataci&oacute;n de profesorado y, recientemente, sobre las <a href="http://www.eldiario.es/temas/plagio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acusaciones de plagio por parte de su rector Fernando Su&aacute;rez</a>, han provocado una reacci&oacute;n de alarma social sobre el estado de esta universidad de la que <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Podemos-Asamblea_de_Madrid-rector-URJC-comparecencia-plagios_0_583742387.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Podemos en la Comunidad de Madrid se ha hecho eco</a>. Este caso, sin embargo, no debemos interpretarlo, m&aacute;s all&aacute; de su relevancia, como un suceso de inter&eacute;s puramente madrile&ntilde;o, ya que muestra, en nuestra opini&oacute;n, el deterioro de la imagen del sistema p&uacute;blico de ense&ntilde;anza superior y, lo que es m&aacute;s grave, del deterioro real del sistema de investigaci&oacute;n y ense&ntilde;anza universitaria del conjunto del Estado, al tiempo que pone en entredicho los planes de reforma universitaria de los gobiernos del PP -tanto auton&oacute;mico como estatal-.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes no la conozcan, la Universidad Rey Juan Carlos fue fundada en 1996 por el gobierno de Ruiz Gallard&oacute;n y desde entonces ha sido identificada como &ldquo;la universidad del PP&rdquo;. No solo porque all&iacute; se reunieran profesores m&aacute;s o menos afines ideol&oacute;gicamente al partido conservador, lo que no es objeto de reproche por nuestra parte -pues al fin y al cabo las actitudes pol&iacute;ticas diversas son perfectamente leg&iacute;timas en la universidad como lo son en cualquier espacio-, sino porque, desde su creaci&oacute;n, fue una universidad privilegiada por las autoridades de la Comunidad de Madrid gobernada por el PP de Esperanza Aguirre. Es por eso por lo que resulta mucho m&aacute;s preocupante la acumulaci&oacute;n de informes sobre pr&aacute;cticas irregulares en esta universidad. Informes que han sido ignorados de forma reiterada y de los que s&oacute;lo muy ocasionalmente ha dado cuenta la prensa. La conclusi&oacute;n a la que llegamos inevitablemente es que si este es el concepto de universidad p&uacute;blica del Partido Popular, si esto es lo mejor que son capaces de hacer, entonces tenemos un problema.
    </p><p class="article-text">
        Porque no s&oacute;lo estamos hablando de los casos de -supuestas- irregularidades. La URJC no es una universidad que se distinga especialmente por su capacidad investigadora, como dan cuenta todos los datos comparativos con las dem&aacute;s universidades madrile&ntilde;as.&nbsp;Podr&iacute;amos incluso disculpar esto dada su juventud si tuvi&eacute;semos constancia de que, como instituci&oacute;n, se est&aacute; proponiendo una mejora continua de su calidad docente e investigadora para poder alcanzar el nivel medio de las universidades de su entorno. Pero no es este el caso. La &ldquo;universidad del PP&rdquo; une a su desprecio por las normas que regulan, por ejemplo, las condiciones de contrataci&oacute;n del profesorado con un notable abandono de la aspiraci&oacute;n a la &ldquo;excelencia&rdquo; que en teor&iacute;a defienden en ese partido. Cierto es que los criterios de calidad que este gobierno propone a trav&eacute;s de la ANECA se basan en la &ldquo;investigaci&oacute;n al peso&rdquo;, esto es, en el recuento matem&aacute;tico del n&uacute;mero de art&iacute;culos publicados -sin entrar a analizar su contenido&shy;-, una forma de entender la &ldquo;<strong>calidad</strong>&rdquo; y la &ldquo;<strong>excelencia</strong>&rdquo; que avala y &nbsp;refuerza pr&aacute;cticas como el plagio. Porque, si nadie se lee los art&iacute;culos, &iquest;por qu&eacute; no &iacute;bamos a copiarlos? Y frente a esta mentalidad contable, s&oacute;lo pr&aacute;cticas bien asentadas de autogobierno y autoexigencia pueden servir de barrera.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n nos escandaliza de forma especial el hecho de que la persona acusada de pr&aacute;cticas absolutamente contrarias a las normas de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, como son los plagios, sea la de su Rector, quien est&aacute; encargado de la vigilancia para que la universidad cumpla escrupulosamente con las funciones que le encarga el sistema p&uacute;blico de ense&ntilde;anza e investigaci&oacute;n. Pero nos preocupa mucho m&aacute;s la falta de una r&aacute;pida reacci&oacute;n para aclarar estas acusaciones y que, cuando la presi&oacute;n p&uacute;blica ha sido irresistible, el Rector se haya limitado a encargar a una comisi&oacute;n dirigida por el propio equipo rectoral la investigaci&oacute;n de tales hechos. Todo esto sin entrar a analizar el vergonzoso escrito institucional firmado por el Rector, en el que intenta retorcer el concepto de plagio utilizando argumentos falsos e interesados y se esconde tras una idea torticera de autonom&iacute;a universitaria, ni tampoco el comportamiento de aquellas instituciones (la CRUE, la CRUMA, el Ministerio de Educaci&oacute;n) que deber&iacute;an ser guardianes de la -ahora s&iacute;- excelencia en la universidad, y guardan silencio o peor, apoyan expl&iacute;citamente el proceder del Rector. Curiosa forma de poner en pr&aacute;ctica el criterio tan empleado por Mariano Rajoy de <strong>gobernanza</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Esta reacci&oacute;n tan falta de transparencia y democracia, de desconfianza de su propio claustro o de una comisi&oacute;n externa e imparcial encargada a la comunidad cient&iacute;fica, es la que nos indica que tal vez hay mucha verosimilitud en las acusaciones y, desde luego, refleja de un modo muy claro pr&aacute;cticas similares en las diversas instituciones que dirige y gobierna el Partido Popular.
    </p><p class="article-text">
        Quienes viven d&iacute;a a d&iacute;a la investigaci&oacute;n y la ense&ntilde;anza universitaria saben que el sistema completo de I+D+i se encuentra en una situaci&oacute;n de emergencia. A los recortes y faltas de inversi&oacute;n, a la expulsi&oacute;n del sistema de una generaci&oacute;n entera, al envejecimiento de las plantillas investigadoras y docentes, se suma una constante denigraci&oacute;n de la competencia del sistema p&uacute;blico de investigaci&oacute;n y ense&ntilde;anza, que noticias como &eacute;sta no sirven &nbsp;sino para incrementar.
    </p><p class="article-text">
        No es casual tampoco que quienes m&aacute;s se empe&ntilde;an en esta degradaci&oacute;n de la imagen de las universidades sean tambi&eacute;n responsables directos de su degradaci&oacute;n real por falta de inversiones, por su despreocupaci&oacute;n por la calidad docente e investigadora, y por la pasividad ante las faltas tan graves que ocurren en las instituciones que le son cercanas. Como en tantas otras realidades del estado, las pol&iacute;ticas del Partido Popular contradicen sus apelaciones a t&eacute;rminos grandilocuentes. Al Partido Popular no parece interesarle demasiado un sistema p&uacute;blico de ense&ntilde;anza e investigaci&oacute;n de calidad, parece m&aacute;s bien preocupado por colocar a sus afines tambi&eacute;n en lugares cuya autonom&iacute;a deber&iacute;a estar garantizada por instituciones y pr&aacute;cticas de absoluta transparencia.
    </p><p class="article-text">
        En Podemos estamos especialmente preocupados por esta degradaci&oacute;n de la educaci&oacute;n y del potencial investigador del pa&iacute;s. No es casual tampoco. Acompa&ntilde;a a un modelo econ&oacute;mico que, bajo el palio de un discurso neoliberal, se ha convertido en un sistema econ&oacute;mico de especulaci&oacute;n, explotaci&oacute;n financiera y casi absoluta desertizaci&oacute;n innovadora. Frente a esta situaci&oacute;n, defendemos un Pacto por la Ciencia que, en primer lugar, haga frente a la situaci&oacute;n de emergencia recuperando el talento perdido en estos a&ntilde;os y vuelva a niveles de inversi&oacute;n en investigaci&oacute;n y ense&ntilde;anza previos al comienzo de la crisis. Pretendemos garantizar, por otro lado, la autonom&iacute;a del sistema de investigaci&oacute;n basada en los m&aacute;s escrupulosos criterios de transparencia en la gesti&oacute;n y en las pr&aacute;cticas de la investigaci&oacute;n y la ense&ntilde;anza universitaria. Y, sobre todo, buscamos un sistema de investigaci&oacute;n y de universidades basado en la b&uacute;squeda de la cooperaci&oacute;n interna y la cooperaci&oacute;n con la sociedad para superar un modelo econ&oacute;mico basado en la especulaci&oacute;n y en el individualismo ciego. Sin investigaci&oacute;n, sin universidad, no hay futuro, exijamos pol&iacute;ticas a la altura del ma&ntilde;ana que nos merecemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nagua Alba, Nagua Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/universidad-sospecha_129_3708132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Nov 2016 20:07:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Universidad Rey Juan Carlos,Educación pública]]></media:keywords>
    </item>
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