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    <title><![CDATA[elDiario.es - Luis del Romero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/luis_del_romero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Luis del Romero]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los últimos de Filipinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/malalts-de-ciutat/ultimos-filipinas_132_3696577.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Aprovechar&eacute; el estreno de la &uacute;ltima pel&iacute;cula protagonizada por Luis Tosar para hablar de un tema que poco tiene que ver con el sitio de Baler en 1898: los procesos de gentrificaci&oacute;n y de destrucci&oacute;n creativa de la ciudad que afectan a&nbsp; numerosos centros urbanos de todo el mundo, tambi&eacute;n en Valencia. Frente a los que hablan de &ldquo;revitalizaci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;dinamizaci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;resurgimiento&rdquo; de barrios como Russafa, celebrando la llegada de las anheladas clases creativas que contribuyen a posicionar un barrio otrora degradado, olvidado y feo entre los espacios urbanos <em>cool </em>del pa&iacute;s, me sit&uacute;o entre los que defienden la teor&iacute;a de la conspiraci&oacute;n de la gentrificaci&oacute;n. La gentrificaci&oacute;n como consecuencia de la acci&oacute;n (e inacci&oacute;n) por parte de la administraci&oacute;n local y auton&oacute;mica en lo que se refiere a gesti&oacute;n de un espacio urbano en todas sus vertientes: vivienda, movilidad, servicios sociales, y especialmente espacio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        La idea me vino a la cabeza cuando en una reuni&oacute;n de la comunidad de vecinos, sita al lado de la calle Filipinas de Valencia, en pleno barrio de Russafa, me sorprendi&oacute; ver que ya solo quedamos dos vecinos en toda la finca de diez viviendas, por lo tanto ya ni comunidad, ni vecinos. El resto de viviendas han ido quedando vac&iacute;as por la marcha de unos y el fallecimiento de otros. Ello no significa que el edificio haya quedado abandonado ni mucho menos, porque en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se observa la llegada de habitantes a tiempo parcial: b&aacute;sicamente j&oacute;venes profesionales y turistas. &iquest;Qu&eacute; tendr&aacute; que ver la gentrificaci&oacute;n de un barrio con que un edificio pase a acoger a nuevos vecinos en r&eacute;gimen de alquiler? &iexcl;Qu&eacute; pesados con la gentrificaci&oacute;n con lo bonito que ha quedado Russafa y sus nuevas aceras!.
    </p><p class="article-text">
        Ser vecino y observador cotidiano de la realidad urbana que me rodea contribuye a alimentar mi mente calenturienta con matices y peque&ntilde;os cambios que uno va observando en su entorno. En un estudio publicado hace un par de a&ntilde;os documentamos de qu&eacute; manera estaba cambiando a velocidad de v&eacute;rtigo el barrio desde el punto de vista comercial, de la tienda china a la galer&iacute;a de arte, del bar marroqu&iacute; al gastrobar con tapas de autor, junto con la proliferaci&oacute;n de todo tipo de espacios y propuestas culturales que por un lado dinamizan el barrio, pero por otro generan ciertas molestias por masificaci&oacute;n y ruidos. Sin embargo las alarmas se encendieron cuando cierto d&iacute;a (y no era Fallas), empezaron a vagar por el barrio individuos de diversas edades, or&iacute;genes y atuendos ex&oacute;ticos con su <em>LonelyPlanet</em> bajo el brazo: por fin llegaba el turismo para descubrir el nuevo <em>Soho</em> valenciano, refugio de artistas, bohemios y eso que llaman emprendedores. Para a&ntilde;adir m&aacute;s le&ntilde;a al fuego dir&eacute; que el proceso de gentrificaci&oacute;n ha ido acompa&ntilde;ado por un imparable proceso de turistificaci&oacute;n del barrio y del espacio p&uacute;blico. Con el turismo no llegaron las terrazas de bares, pero s&iacute; contribuyeron a su multiplicaci&oacute;n. No obstante s&iacute; lleg&oacute; la mal llamada econom&iacute;a colaborativa, las redes sociales para compartir u ofrecer alojamiento o todo tipo de servicios, lideradas por la plataforma Air BnB, y que est&aacute;n suponiendo todo un mecanismo de expulsi&oacute;n de poblaci&oacute;n en espacios centrales y tur&iacute;sticos, hasta el punto de haber propuesto su prohibici&oacute;n o restricci&oacute;n en numerosas ciudades de California, que se movilizan contra la <em>airbnbficaci&oacute;n</em> del parque de viviendas. Compre usted un edificio viejo por 500.000 euros y rehabilitaci&oacute;n mediante, ponga en el mercado de Airbnb 10 viviendas a raz&oacute;n de 100 euros al d&iacute;a por vivienda. En un par de a&ntilde;os con una ocupaci&oacute;n media del 50% la inversi&oacute;n inicial la tiene recuperada, oiga.
    </p><p class="article-text">
        Simples indicios, dir&aacute;n, aunque solo en Russafa el n&uacute;mero de viviendas de alquiler en esta popular red ya ronda el centenar, alguna de ellas ya son vecinos m&iacute;os. Veamos otros: rutas de la tapa por el barrio patrocinadas por una importante empresa inmobiliaria, un inter&eacute;s inusitado de inmobiliarias de lujo por adquirir mi vivienda, sita junto al futuro flamante parque central, pero sobre todo el testimonio de gente mayor y familias que deciden marcharse, ya no solo por el aumento del precio medio del alquiler en el barrio, sino por el ruido, la invasi&oacute;n de terrazas, y en definitiva la conversi&oacute;n del barrio en un aut&eacute;ntico parque tem&aacute;tico que dificulta la movilidad, la vida de barrio y la convivencia. &iquest;Zona ZAS entonces?. Frente a esto de ser barrio <em>cool</em> hay soluciones menos dr&aacute;sticas: la vuelta a la pol&iacute;tica P&Uacute;BLICA: vivienda p&uacute;blica, espacio p&uacute;blico, colegio p&uacute;blico y peque&ntilde;o comercio p&uacute;blico, esto es, protegido como servicio a la comunidad (la fruter&iacute;a, pescader&iacute;a y el bar de barrio frente a la oleoteca y el restaurante de estrellas Michel&iacute;n). &iquest;No hay dinero? V&iacute;a ordenanzas municipales y fiscalidad se puede tambi&eacute;n ser muy creativo para favorecer un barrio realmente multicultural y de diferentes clases sociales. De momento seguiremos informando desde el frente, los &uacute;ltimos de Filipinas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis del Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/malalts-de-ciutat/ultimos-filipinas_132_3696577.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Dec 2016 15:25:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los últimos de Filipinas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Valencia,Gentrificación]]></media:keywords>
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