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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lucía Barbudo]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Lucía Barbudo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Lolita Versache: “Siempre tengo que salir bien, ya sea de señora o de putón, busco la perfección”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/lolita-versache-salir-sea-senora-puton-busco-perfeccion_1_10323831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74c1c2fc-da52-4a32-9b03-c6ddcb4f05c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1075857.jpg" width="1536" height="864" alt="Lolita Versache: “Siempre tengo que salir bien, ya sea de señora o de putón, busco la perfección”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de pasar dos años en El Molino de Benidorm, La Versache aterrizó en Murcia, donde lleva seis años trabajando en el mítico local de ambiente ‘Piscis’. Aquí está en casa</p></div><p class="article-text">
        Lolita Versache se fue de Sevilla a Madrid para encontrar tacones del n&uacute;mero 45 y una peluca buena en una &eacute;poca en la que no hab&iacute;a internet y hab&iacute;a que desplazarse para hacer estas compras. Estuvo 15 a&ntilde;os viviendo en Madrid de los cuales cinco transcurrieron en la sala &lsquo;A noite&rsquo;, que le dio la oportunidad de nacer como artista. Compartir espacio con transformistas de las antiguas, aut&eacute;nticas copleras, propici&oacute; que Lolita cogiera tablas en el escenario. Despu&eacute;s de pasar dos a&ntilde;os en El Molino de Benidorm, La Versache aterriz&oacute; en Murcia, donde lleva seis a&ntilde;os trabajando en el m&iacute;tico local de ambiente &lsquo;Piscis&rsquo;. Aqu&iacute; est&aacute; en casa. Fuentes muy cercanas a la artista informan de que se la ha visto vaciar una bolsa de patatas fritas con olivas en un plato y rociarlas con un buen chorro de lim&oacute;n y pimienta. Murcia se le ha metido dentro y no hay exorcismo que la saque. Larga vida a Lolita Versache en nuestra tierra. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fueron tus comienzos?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Empec&eacute; en Sevilla en el &uacute;nico bar de ambiente y transformismo que hab&iacute;a, que ya no existe, hace 21 a&ntilde;os. Por eso digo que la Lolita cumple 21 el 18 de noviembre de este a&ntilde;o, porque fue el primer d&iacute;a que me sub&iacute; a un escenario. La cosa empez&oacute; porque a un amigo de mi grupo le gustaba mucho este espect&aacute;culo y siempre iba a ver los shows y un d&iacute;a me dijo, &iquest;por qu&eacute; no haces t&uacute; esto? Un d&iacute;a abrieron una especie de convocatoria para que particip&aacute;ramos varias travestis, buscaban gente nueva. Para el ganador se abr&iacute;a la posibilidad de hacer m&aacute;s actuaciones all&iacute;, de empezar a trabajar. &Eacute;ramos once en total. Gan&eacute; yo por aclamaci&oacute;n popular. Hice tres temas, uno de Merche, otro de Lara Fabian y otro de Helena Paparizou. Estaba nerviosa y como era mi primera vez, llam&eacute; a mucha gente y vinieron muchos amigos, me sent&iacute; muy arropada por toda esa gente que me quer&iacute;a. Me ayudaron a vestirme, a maquillarme, a todo. Yo era frutero y ten&iacute;a trabajo, pero con las cosillas que me iban saliendo me fui metiendo en ese mundo y al final mira, llevo ya 20 a&ntilde;os en esto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo fue que viniste a Murcia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Madrid lleg&oacute; un punto que quise dejar la noche, iba todos los d&iacute;as de Lolita y no quer&iacute;a eso. Me apetec&iacute;a tener un cambio, tener m&aacute;s vida personal y dejar a Lolita un poco aparcada, as&iacute; que me fui a Benidorm y fue un descubrimiento. All&iacute; viv&iacute; tres a&ntilde;os, sumergida en la vida del pueblo y trabaj&eacute; en el Molino. Era la primera vez que yo ve&iacute;a un espect&aacute;culo as&iacute;: plumas, cabaret, toda la cultura parisina&hellip; Me dijeron que ah&iacute; ten&iacute;a que actuar Jonathan con la cara maquillada como mujer, pero no Lolita Versache. Quer&iacute;an que actuara de chico, as&iacute; que estuve aprendiendo coreograf&iacute;a, movimientos, me refin&eacute; much&iacute;simo como artista. Quer&iacute;an un artista vers&aacute;til, al principio sal&iacute;amos acompa&ntilde;ando a la vedette principal y luego hac&iacute;amos n&uacute;meros individuales de musical, el Fantasma de la &Oacute;pera y esas cosas. Aprend&iacute; much&iacute;simo. All&iacute; conoc&iacute; a gente de Murcia y despu&eacute;s me surgi&oacute; venir a Murcia y me vine. Para m&iacute; fue otro descubrimiento. Murcia se parece bastante a Sevilla; los andaluces y los murcianos tenemos personalidades muy parecidas. Lolita se siente querida en Murcia y Jonathan tambi&eacute;n. 
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                Lolita Versache posando en la Plaza Santo Domingo de Murcia                            </span>
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        <strong>D&eacute;jame preguntarte en este baile de identidades por el trasvase Jonathan-Lolita. &iquest;Qu&eacute; se transforma cuando te subes a los tacones, te maquillas y te colocas una peluca? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando empiezo a maquillarme ya empiezo a darme cuenta de que me cambian los gestos; la manera de coger los pinceles es m&aacute;s femenina, tambi&eacute;n me cambia la voz. Cuando ya me he hecho las cejas, me pongo las pesta&ntilde;as, me coloco la peluca, me pinto los labios, cruzo las piernas de una manera que Jonathan nunca lo har&iacute;a y ya s&eacute; que Lolita est&aacute; aqu&iacute;. Tambi&eacute;n hay cambios seg&uacute;n las actuaciones, la ropa, incluso las pelucas&hellip; Son como versiones de Lolita diferentes. Lolita tiene una personalidad muy fuerte, muy marcada. Es un mujer&oacute;n. Depende del look ser&eacute; m&aacute;s se&ntilde;ora, m&aacute;s loca, m&aacute;s sofisticada o m&aacute;s de barrio. Siempre tengo que salir bien, ya sea de se&ntilde;ora o de put&oacute;n, busco la perfecci&oacute;n. En mi proceso de transformaci&oacute;n, yo no hago parodia de la mujer, yo la alabo, la homenajeo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tuviste referentes en el proceso de creaci&oacute;n de Lolita Versache?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Al principio en realidad no. Despu&eacute;s s&iacute;, en Madrid empiezo a conocer artistas como Andoneghy o la Ricky, que fueron las que me ayudaron en mis comienzos. Pero enseguida destaqu&eacute; porque yo hac&iacute;a algo diferente. Yo interpretaba a Merche, Thalia y M&oacute;nica Naranjo. Las artistas con las que actuaba eran m&aacute;s folkl&oacute;ricas, m&aacute;s cl&aacute;sicas. Ellas cantaban a Paloma San Basilio e iban tapadas hasta el cuello. Yo sal&iacute;a en bragas y sujetador y me tiraba por el suelo cantando a Paulina Rubio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre Jonathan y Lolita, &iquest;se mueve la sexualidad en un eje diferente?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Pues mira, Jonathan es gay y Lolita no es sexual. Lolita es objeto de deseo (ojete de deseo, JA-JA) pero no sujeto de deseo. Lolita crea mucho morbo, mucha tensi&oacute;n sexual, hay mucho fetiche. Cuando anuncio mi espect&aacute;culo en Wallapop y por Instagram me llegan un mont&oacute;n de mensajes sexuales por parte de gays y mujeres lesbianas. Lolita despierta tambi&eacute;n mucho deseo sexual en las lesbianas y en las mujeres y hombres bi. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Consideras que hay alg&uacute;n tipo de riesgo en el alter ego? &iquest;C&oacute;mo crees que interact&uacute;a la creaci&oacute;n del personaje con la salud mental? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando est&aacute;s todos los d&iacute;as vestida de mujer, como en mi &eacute;poca de Madrid, es una lucha dura. Nunca hay que dejar que el personaje te coma. Gracias a Lolita conozco gente, Jonathan es m&aacute;s complicado para conocer gente, m&aacute;s reservado, t&iacute;mido, desconfiado. Lolita tiene m&aacute;s manga ancha con la gente y es m&aacute;s simp&aacute;tica. Creo que en el momento en el que no sabes distinguir, puede ser un problema de salud mental, porque es como si te estuviera poseyendo alguien que no existe, te desinhibes en una personalidad que te has inventado pero que no es real. Te puede aportar, te puede ayudar de determinada manera, por ejemplo, a m&iacute; Lolita me quita los problemas, me alegra, pero creo que ser&iacute;a un problema para la salud mental de Jonathan. Yo trato a Lolita en tercera persona, como otra persona diferente. Desde el primer d&iacute;a. Lolita sirve de terapia, pero no soy yo. No hay nada de m&iacute; en Lolita, ella es otra persona completamente diferente, con su vida, con su mundo. Jonathan se anula totalmente. Jonathan no est&aacute; ah&iacute;. Cuando se va la Lolita me da siempre un baj&oacute;n de energ&iacute;a brutal, me deja K.O un rato, y es el cambio de personalidad, no tanto el show o el bailar o el trabajo f&iacute;sico, es realmente el cambio de personalidad, es agotador. Es como el trabajo que hacen los actores y las actrices. Por eso, yo s&eacute; que mis espect&aacute;culos funcionan. Lolita es muy buena y se encarga de eso. Cuando en el escenario no hay mucha diferencia entre la persona y el personaje, hay carencias en el show. 
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                Lolita Versache                            </span>
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        <strong>H&aacute;blame de lo cotidiano en el mundo de la noche en un espacio seguro como es el Bar Piscis &iquest;Qu&eacute; es lo m&aacute;s f&aacute;cil y lo m&aacute;s dif&iacute;cil de ser Lolita? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s f&aacute;cil es que te quieran. Lolita ofrece risas, humor, locura, es muy f&aacute;cil quererla y eso es muy gratificante. Lo m&aacute;s dif&iacute;cil es hacer el show para personas que no sabes realmente qui&eacute;nes son, qui&eacute;nes van a venir, si&nbsp;est&aacute;n bebidos, si tienen alg&uacute;n problema, si son infelices sexualmente, etc. Aunque no lo parezca hay que tener mucha sensibilidad y un tacto incre&iacute;ble a la hora de hacer este show, saber calar a la gente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Te sirves del humor de una manera muy talentosa para, a mi modo de verlo, hacer pedagog&iacute;a. H&aacute;blame de eso. &iquest;Qu&eacute; an&aacute;lisis haces t&uacute; del uso del humor para combatir los discursos de odio o la discriminaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tener un micr&oacute;fono en la mano y un p&uacute;blico delante para m&iacute; es un poder. Y a m&iacute; me gusta aprovecharlo. Hay mucha psicolog&iacute;a dependiendo del p&uacute;blico que tienes delante. Como el local es de ambiente, hay que poner la alfombra roja a quien no est&aacute; en las siglas, por decirlo de alguna manera. Una persona hetero tiene que saber que se puede re&iacute;r (yo siempre digo r&iacute;ete porque no vas a ligar jajaja) y estar ah&iacute; a gusto, pas&aacute;ndoselo bien y encima con una travesti en el escenario. Es muy potente. Es hacer un poco lo contrario que hacen con nosotros en otros sitios, que nos hacen sentir inc&oacute;modos o que sobramos. Ese es el poder de las personas que tenemos el micr&oacute;fono y yo lo siento como una responsabilidad. Es mi deber hacer eso. Es hacer activismo desde el escenario. Y no s&oacute;lo la semana del Orgullo; es todos los d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este a&ntilde;o en Murcia hay una manifestaci&oacute;n* convocada por el Orgullo Cr&iacute;tico el mi&eacute;rcoles 28 con motivo del D&iacute;a del Orgullo, &iquest;Lolita va a asistir? &iquest;Y qu&eacute; hay de la tradicional cabalgata de todos los a&ntilde;os? &iquest;Qu&eacute; ha pasado?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        No se sabe realmente el motivo por el que No te Prives, colectivo que tradicionalmente organiza, no ha dicho nada en redes ni en ning&uacute;n sitio al respecto, no se ha pronunciado. Dos d&iacute;as antes de las elecciones me enter&eacute; de que no hab&iacute;a desfile y empec&eacute; a publicarlo en mis redes y a decirlo en mi show. La gente preguntaba por qu&eacute;, pero no tenemos razones. Creo que, m&iacute;nimo, se deber&iacute;a haber anunciado que no hab&iacute;a desfile y es una pena porque cada a&ntilde;o sal&iacute;a bien y esto me parece dar un paso atr&aacute;s. En Murcia hace falta una uni&oacute;n de colectivos. Es obvio que falta trabajo en equipo en esta ciudad. A la manifestaci&oacute;n del 28 por supuesto que ir&aacute; Lolita, que es para eso es activista. 
    </p><p class="article-text">
        *<em>La manifestaci&oacute;n convocada por el Orgullo Cr&iacute;tico de Murcia saldr&aacute; el mi&eacute;rcoles 28 a las 19.30 de la Plaza de la Universidad.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/lolita-versache-salir-sea-senora-puton-busco-perfeccion_1_10323831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jun 2023 04:01:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lolita Versache: “Siempre tengo que salir bien, ya sea de señora o de putón, busco la perfección”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Laura Martínez: “No soy una madre heteronormativa y mi maternidad tampoco lo es”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/laura-martinez-no-madre-heteronormativa-maternidad_1_10150729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5d0072a-a0f6-4ab9-a005-129484e8beb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1071594.jpg" width="1064" height="599" alt="Laura Martínez: “No soy una madre heteronormativa y mi maternidad tampoco lo es”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Laura no sólo es madre bollera, también es transfeminista y por ello su maternidad se ve atravesada por su militancia política y las consecuencias que se derivan de tener los ojos abiertos y las alarmas puestas a la hora de enfrentarse a determinadas violencias</p></div><p class="article-text">
        Laura Mart&iacute;nez tiene 33 a&ntilde;os y un hijo de 4 a&ntilde;os con su exmujer. Las dos viven en Murcia y tienen a su hijo escolarizado en el colegio p&uacute;blico del barrio de Santa Mar&iacute;a de Gracia. Laura no s&oacute;lo es madre bollera, tambi&eacute;n es transfeminista y por ello su maternidad se ve atravesada por su militancia pol&iacute;tica y las consecuencias que se derivan de tener los ojos abiertos y las alarmas puestas a la hora de enfrentarse a determinadas violencias. Celebramos el 26 de abril, D&iacute;a Internacional de la Visibilidad L&eacute;sbica, hablando con ella sobre c&oacute;mo interseccionan la maternidad y ser bollera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>De l&oacute;gicas sin duda alguna lesb&oacute;fobas e ignorantes de otros modelos de familias que se alejan de los marcos hegem&oacute;nicos heteropatriarcales, se refuerza por parte del refranero popular aquello de &lsquo;Madre no hay m&aacute;s que una&rsquo;. Como consecuencia de esas narrativas, dentro de unos d&iacute;as se celebra en todo el pa&iacute;s el D&iacute;a de la Madre, pero tu hijo tiene dos madres. &iquest;C&oacute;mo se vive esto en el colegio? </strong>
    </p><p class="article-text">
        De entrada fue un shock. La maestra de mi hijo tiene casi 60 a&ntilde;os y para ella esta era la primera vez que se encontraba con esta situaci&oacute;n. Esto me lleva a preguntarme d&oacute;nde van les hijes de las familias homoparentales porque esta mujer lleva fija en esa escuela toda la vida y me llama la atenci&oacute;n que nunca haya tenido un caso como este en Murcia capital y en la escuela p&uacute;blica. En cuanto al D&iacute;a de la Madre, hemos tenido que recordar que hay familias sin padres y con dos madres como es nuestro caso. Nosotras de entrada nos mostramos reticentes a la celebraci&oacute;n de la familia heteronormativa, precisamente porque hay familias que nos quedamos al margen. Lo que hemos hablado con la maestra es que, como P. tiene dos mam&aacute;s, en este d&iacute;a viene con dos dibujos, uno para cada una. Adem&aacute;s, en nuestro caso la cosa se complica m&aacute;s todav&iacute;a cuando las dos progenitoras tenemos nuevas parejas; as&iacute; que en realidad somos cuatro (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todos los caminos burocr&aacute;ticos que tenemos que recorrer a lo largo de nuestra vida est&aacute;n pensados y dise&ntilde;ados para que todo encaje en un modelo: el heterosexual. &iquest;C&oacute;mo es la entrada en la escolarizaci&oacute;n para unas madres bolleras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nos sentaron a todo el mundo en el patio y lo primero que escuchamos fue: &ldquo;Bienvenidos padres&rdquo; y nosotras autom&aacute;ticamente nos miramos. Esta manera de nombrar sigue siendo la habitual. La primera batalla es con las palabras. Todo lo que no tuvimos que hacer en la guarder&iacute;a privada, donde todo se adapt&oacute; sin ning&uacute;n tipo de problema (cuentos, plantillas y comunicados donde se hablaba de &lsquo;familias&rsquo; y no de &lsquo;padres&rsquo;), lo tuvimos que pelear en la p&uacute;blica. Las fichas para comedor, aula madruga, excursiones, actividades extraescolares, matr&iacute;cula, etc no contemplaban nuestra realidad familiar. A pesar de que lo hemos y lo seguimos se&ntilde;alando, estas plantillas no cambian. El esquema es invariablemente heterosexual. A nosotras nunca nos preguntaron d&oacute;nde estaba el padre porque desde el principio fuimos juntas las cuatro y supongo que quedaba bastante claro. Pero a P. sus compa&ntilde;eres s&iacute; le han preguntado que d&oacute;nde estaba su pap&aacute; y &eacute;l siempre dice: &lsquo;No tengo pap&aacute;, tengo dos mam&aacute;s&rsquo;. Ojal&aacute; estuvi&eacute;ramos en ese momento en el que ya no hiciera falta preguntar, que no provocara extra&ntilde;eza, pero todav&iacute;a queda mucho para mover ese marco tan convencional. P. es el &uacute;nico ni&ntilde;o de su clase que no va a religi&oacute;n, ah&iacute; dejo ese dato por si alguien m&aacute;s ve la conexi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para quien no lo sepa, el m&eacute;todo ROPA es uno de los m&eacute;todos usados por parejas bolleras para tener hijes. H&aacute;blame un poco de esto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        ROPA son las siglas de Recepci&oacute;n de Ovocitos de la Pareja. Muy resumidamente, se extrae el &oacute;vulo de una de las dos mujeres para fecundarlo con el semen de un donante an&oacute;nimo y una vez fecundado, se introduce en la otra mujer. Esto quiere decir que la criatura gen&eacute;ticamente est&aacute; vinculada a una de las madres, mientras que es la otra la que lo gesta. Tal y como yo lo veo, es una manera de implicar a la pareja en la maternidad, aunque no creo que esta implicaci&oacute;n tenga la misma proporci&oacute;n. No es lo mismo estar con tratamientos hormonales un mes que todo lo que conlleva un embarazo, el parto y la lactancia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para acceder a un m&eacute;todo de reproducci&oacute;n asistida, &iquest;es necesario realizar alg&uacute;n tr&aacute;mite heteroburocr&aacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que quiero decir es que para una pareja del mismo sexo tanto para adoptar como para inseminarse es condici&oacute;n necesaria y obligada estar casada. &iquest;Una pareja heterosexual tiene que casarse para que su criatura lleve los apellidos de los dos? Voy a citar un extracto del libro &lsquo;Maternidades cuir&rsquo; (Ed. Egales, 2020) que lo explica perfectamente: &ldquo;<em>Cuando una mujer hetero gesta y pare un beb&eacute; y se presenta en el registro civil con un hombre que dice ser el padre, no importa su estado civil ni mucho menos se les pregunta c&oacute;mo concibieron a la criatura. En el caso de las lesbianas, topamos con dos imposiciones discriminatorias: si no demostramos que estamos casadas (no vale con ser pareja de hecho) y que la criatura ha nacido por t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida, es probable que nos nieguen la afiliaci&oacute;n conjunta.&rdquo;</em> &iquest;Esto es violencia? Claramente s&iacute;. De todo esto se desprende que, aunque seamos disidentes del r&eacute;gimen heterosexual, se nos exige que pasemos por todos los aros convencionales (como es el matrimonio) para legitimar nuestra tenencia de criaturas. Parad&oacute;jicamente, esto las parejas hetero no tienen que hacerlo. Pueden tener hijes fuera del matrimonio. Nosotras no. Es m&aacute;s, los documentos que tenemos que rellenar como bolleras en el registro civil siguen siendo heteronormativos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al ser el m&eacute;todo ROPA un procedimiento de reproducci&oacute;n asistida que tambi&eacute;n implica una cuant&iacute;a de dinero, &iquest;c&oacute;mo te sientes respecto a los debates reabiertos recientemente sobre gestaci&oacute;n subrogada? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta 2019, la mujer estaba excluida de los circuitos de reproducci&oacute;n asistida del Servicio Murciano de Salud tanto si quer&iacute;a ser madre soltera como parejas lesbianas. Con lo cual es el propio Estado el que te empuja a tener que recurrir a la industria asistencialista de la reproducci&oacute;n y a pagar lo que estas empresas privadas estipulen. A partir de 2019, ya s&iacute;, pero el servicio p&uacute;blico deriva estas pr&aacute;cticas a las cl&iacute;nicas privadas como La Vega, as&iacute; que el dinero de la p&uacute;blica se va a la privada (l<a href="https://www.laverdad.es/murcia/unidad-reproduccion-asistida-20220310145622-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a Arrixaca deriv&oacute; a unas 500 mujeres a La Vega para realizar t&eacute;cnicas de fecundaci&oacute;n in vitro</a>). Desde aqu&iacute;, no entiendo las cr&iacute;ticas a la gestaci&oacute;n subrogada en cuanto a pagar por una subrogaci&oacute;n porque estas pr&aacute;cticas que te dec&iacute;a de reproducci&oacute;n asistida se llevan haciendo a&ntilde;os y no se ha abierto ning&uacute;n debate al respecto. Mi posicionamiento respecto a la gestaci&oacute;n subrogada no entrar&iacute;a dentro de un marco neoliberal, sino que ser&iacute;a proderechos con la mujer gestante y los derechos de la criatura en el centro, por supuesto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo hackean el heteropatriarcado las maternidades bollo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo como mujer lesbiana butch llena de tatuajes y con media cabeza rapada en el parque con mi hijo, creo que ya estoy hackeando bastante. Las preguntas que me hacen a veces en los espacios p&uacute;blicos de &ldquo;&iquest;Es tu hermano peque&ntilde;o?&rdquo;, &ldquo;&iquest;Eres la cuidadora?&rdquo;, &ldquo;&iquest;Es tu sobrino?&rdquo; creo que ponen de manifiesto que no soy una madre normativa y que mi maternidad tampoco lo es. A estas preguntas no contesto yo, contesta mi hjo y siempre dice &ldquo;No, es mi madre&rdquo;. P. es mi hacker favorito. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El activismo siempre ha sido un espacio conflictivo para las madres: los horarios de las asambleas que muchas veces son incompatibles con la crianza, la falta de tejido social para compartir a les hijes, la escasa red de apoyo dentro de las propias disidencias&hellip; &iquest;C&oacute;mo vives tu maternidad dentro de los espacios politizados en los que te mueves en Murcia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por muchas familias disidentes que haya, todas est&aacute;n dentro del marco heteronormativo. Me explico, &iquest;cu&aacute;ntas madres disidentes ves por la calle? &iquest;Cu&aacute;ntas maternidades? Fuera de la celebraci&oacute;n del Orgullo, &iquest;cu&aacute;ntas familias disidentes ocupan los espacios p&uacute;blicos o pol&iacute;ticos? No conozco familias no-heteronormativas que est&eacute;n en un d&iacute;a a d&iacute;a en los espacios politizados, en la calle, en la organizaci&oacute;n social. Lo vivo con frustraci&oacute;n y rabia, empezando porque creo que los espacios pol&iacute;ticos son antimaternales, anticriaturas. Desde que soy madre mi activismo se ha visto reducido. Desde que me separ&eacute;, la custodia compartida condiciona los d&iacute;as o las semanas que tengo para participar en asambleas. No obstante, tengo la suerte de contar con mi mujer y con mi gran amiga que, y no casualmente, est&aacute;n fuertemente politizadas. Siento que los cuidados se nombran mucho desde c&iacute;rculos activistas pero para las madres no est&aacute;n. Es una pena. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/laura-martinez-no-madre-heteronormativa-maternidad_1_10150729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Apr 2023 05:29:28 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujer contra mujer #25N]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mujer-mujer-25n_132_9742045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a394370b-94f1-4cca-a743-b71d8cc921ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujer contra mujer #25N"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Nunca he sabido muy bien qué hacer con esto de ser blanca y trozo vivo de memoria histórica de un país orgulloso de su pasado colonial, genocida y violador. Mi cultura es de las que se sitúan arriba para mirar hacia abajo a otras con condescendencia, victimismo o desdén”.</p></div><p class="article-text">
        Ya ha empezado a rular por redes la carteler&iacute;a para las convocatorias del 25N por todo el territorio expa&ntilde;ol. Me enferma personal y pol&iacute;ticamente ver carteles que expulsan de las luchas feministas a las personas trans y a las trabajadoras sexuales. Llevo ya muchos a&ntilde;os enfadada con este feminismo hegem&oacute;nico: asquerosamente biologicista, mayoritariamente hetero, aplastantemente blanco, clasemedieroacomodado, muy muy nazional. Me resulta muy parad&oacute;jico que hoy, fecha internacional que visibiliza y denuncia las violencias contra las mujeres, sean precisamente mujeres las que arremetan contra otras mujeres y, ni m&aacute;s ni menos, en nombre del feminismo. Hoy se me hincha y me late la vena del cuello m&aacute;s morada que de costumbre. La jerarquizaci&oacute;n identitaria que posiciona a algunas mujeres por encima de otras en un eje de dominaci&oacute;n/subordinaci&oacute;n representa un marco te&oacute;rico pol&iacute;tico, cuando menos, violento. Una estructura piramidal que coloca a determinadas mujeres en la c&uacute;spide de lo que ser&iacute;a un <em>verdadero feminismo</em> para a partir de ah&iacute; considerar todo lo dem&aacute;s como no v&aacute;lido es segregacionismo o, dicho de otra manera, una forma de ejercer autoridad y poder unas sobre otras. Y qu&eacute; casualidad que el perfil de la feminista hegem&oacute;nica est&eacute; tan bien definido, joder. Observen si no los grupos feministas que tienen m&aacute;s altavoz y lideran las fechas fetiche del 8M y del 25N. Bien pijas, bien heteras, bien blancas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nunca he sabido muy bien qu&eacute; hacer con esto de ser blanca y trozo vivo de memoria hist&oacute;rica de un pa&iacute;s orgulloso de su pasado colonial, genocida y violador. Mi cultura es de las que se sit&uacute;an arriba para mirar hacia abajo a otras con condescendencia, victimismo o desd&eacute;n. Soy due&ntilde;a y se&ntilde;ora de todos mis prejuicios, leg&iacute;tima heredera de un buen mont&oacute;n de l&oacute;gicas racistas, por la parte de Europa donde me ha tocado nacer, especializada en islamofobia y antigitanismo. Mi conclusi&oacute;n es esta: nadie piensa sola. Si no leemos, escuchamos o aprendemos de alguna manera de feministas no-blancas, no podremos salir nunca del bucle racista y colonial. Nos falta formaci&oacute;n, amiguis, y darle a la sinhueso bien acompa&ntilde;adas. Una opini&oacute;n sin (in)formaci&oacute;n tiene todas las papeletas de ser un prejuicio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sirin Adlbi Sibai</strong> titul&oacute; su libro 'La c&aacute;rcel del feminismo. Hacia un pensamiento isl&aacute;mico decolonial' y me parece bastante rotundo que alguien decida escribir la palabra &lsquo;c&aacute;rcel&rsquo; al lado de la palabra &lsquo;feminismo&rsquo;. Si pienso en los disparates epist&eacute;micos que se cometen en nombre del feminismo&nbsp;con el tutelaje, ninguneamiento, humillaci&oacute;n o desautorizaci&oacute;n de la capacidad de agencia de otros sujetos pol&iacute;ticos (como son las putas, las personas trans y no binarias y, m&aacute;s recientemente, las mujeres del mundo arabo-musulm&aacute;n) creo que el nivel de violencia alcanzado por ese feminismo (que me asquea profundamente) le hace justicia a la met&aacute;fora de la prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Efectivamente, esas formas de feminismo que son excluyentes, racistas, clasistas y asquerosa y supremacistamente blancas distan mucho de ser liberadoras para muchas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Agrupación feminista musulmana G Chime en la manifestación 25N de 2020"
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            <span class="title">
                Agrupación feminista musulmana G Chime en la manifestación 25N de 2020                            </span>
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        Lleg&oacute; septiembre y muri&oacute; Isabel II pl&aacute;cidamente, para sorpresa de nadie, sin ser juzgada y unos d&iacute;as m&aacute;s tarde, enmarcado en el contexto de lucha del pueblo iran&iacute;, se volvieron a reavivar los debates en torno al uso del hiyab. Escrib&iacute;a <strong>Natalia And&uacute;jar Chevrollier</strong> en su muro: <em>&ldquo;Los asesinatos de Mahsa Amini en Ir&aacute;n y Marwa El Sherbini en Alemania tienen que ver con el control de los cuerpos de las mujeres. A Mahsa la han asesinado despu&eacute;s de que la polic&iacute;a la detuviera por ir demasiado descubierta y a Marwa la asesinaron por llevar hiyab y ser musulmana. Sobre el doble rasero en funci&oacute;n del estatuto de la v&iacute;ctima, seg&uacute;n si se adapta o no a nuestras expectativas racistas. Siempre hay que recordar que lo feminista no te quita lo racista.&rdquo;</em> <strong>Wadia N Duhni</strong> nos se&ntilde;alaba las incoherencias: <em>&ldquo;&iquest;Celebr&aacute;is el derecho a elegir o que se quiten el velo? Y si es lo primero, &iquest;por qu&eacute; compart&iacute;s fotos de mujeres iran&iacute;es en minifalda en los 70 como un &rdquo;triunfo&ldquo;, cuando en esa &eacute;poca la polic&iacute;a iran&iacute; arrancaba el velo a las mujeres que lo llevaban por la calle?&rdquo;, </em>y agregaba, recientemente:<em> &ldquo;Alg&uacute;n d&iacute;a tendremos que hablar de las chicas hijab&iacute;es que terminan quit&aacute;ndose el velo por no poder soportar la VIOLENCIA estructural que atraviesa sus cuerpos en Occidente.&rdquo; </em><strong>Fatima Tahiri</strong> advierte sobre el reduccionismo y simplismo que hay detr&aacute;s de la cuesti&oacute;n velo s&iacute;/velo no y nos recuerda que <em>&ldquo;</em><span class="highlight" style="--color:white;"><em>hay muchas formas de feminismo, tantas como mujeres y esa pluralidad tiene que ser vista tambi&eacute;n entre las mujeres musulmanas.&rdquo;</em></span> <strong>Hind El Fadli</strong>, integrante de la asociaci&oacute;n feminista de mujeres musulmanas G-Chime en Elche, en <a href="https://www.levante-emv.com/fotos/comunitat-valenciana/2022/11/11/hind-fadli-feministas-musulmanas-velo-78392676.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este art&iacute;culo</strong></a> nos explicaba por qu&eacute; las feministas musulmanas no necesitaban que las salv&aacute;semos de llevar el velo. Sobre el complejo industrial del salvador blanco (y otra infinidad de cuestiones) public&oacute; recientemente la pakistan&iacute; <strong>Rafia Zakaria</strong> su libro 'Contra el feminismo blanco' con la editorial <em>Continta me tienes</em> un texto del que acompa&ntilde;arse para entender el epistemicidio cometido contra los centros de conocimiento fuera de los circuitos reconocidos de la blanquitud como canon feminista.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s recientemente, las personas blancas hemos vuelto a inundar nuestras redes sociales de indignaci&oacute;n por el mundial en Qatar. Muches se han puesto a asumir el hashtag #boicotaQatar sin haberle dado una vuelta a las l&oacute;gicas racistas que hay detr&aacute;s. Mi compa&ntilde;ero <strong>Imad Boussif</strong> publicaba hace unos d&iacute;as <a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/hipocresia-merecido-ganador-mundial-catar_132_9730828.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este mismo diario</strong></a><a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/hipocresia-merecido-ganador-mundial-catar_132_9730828.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a> de la hipocres&iacute;a que supone postear sobre derechos humanos s&oacute;lo cuando parece que la cosa va de ser <em>trending topic</em>. No hay que irse tan lejos para darse golpes en el pecho por los derechos humanos: en expa&ntilde;a hay vallas y hay CIEs y hay Ley de Extranjer&iacute;a y hay detenciones por perfil racial y hay redadas racistas y <a href="https://www.elsaltodiario.com/fronteras/deportacion-de-badaoui-y-azbir-enfrenta-a-interior-con-colectivos-sociales-e-instituciones?fbclid=IwAR3SThVhV_taJGiuMN59yqAknCvfmedixeRQVdI4o4yAdf9KgaYN_WZBe6A" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>hay deportaciones</strong></a> hay jornalerxs maltrabajando y malviviendo mientras se violan a diario derechos humanos. El Mar Mediterr&aacute;neo sigue acumulando cad&aacute;veres que desmienten que migrar sea un derecho. Escrib&iacute;a <strong>Farah Guti&eacute;rrez</strong>: <em>&ldquo;Os prometo que no puedo con la doble moral que habita en este mundo. Gente famosa que se niega a ir a Qatar por la vulneraci&oacute;n de derechos humanos pero oye, cuando se celebr&oacute; Eurovisi&oacute;n en Israel -estado genocida desde hace 70 a&ntilde;os- se volvieron sordas y mudas todas. No s&eacute;, la hipocres&iacute;a de occidente, supongo.&rdquo; &ldquo;No somos m&aacute;s que marionetas, instrumentos de la vanidad blanca&rdquo;, </em>dec&iacute;a la franco-argelina <strong>Houria Bouteldja</strong> en una obra letal para la fragilidad blanca que se te mete dentro y te estalla como si fuera metralla<em>. </em>Para saber y pensar m&aacute;s sobre el racismo institucional y la islamofobia de Estado que campa a sus anchas dentro de nuestro pa&iacute;s, debemos acercarnos a la obra de investigaci&oacute;n de <strong>Ainhoa Nadia Douhaibi</strong> y <strong>Salma Amazian</strong>, texto que lleg&oacute; a mis manos gracias a la recomendaci&oacute;n de mi amiga mexicana la incombustible <strong>Linda Porn</strong>, artista, activista, puta y migra a la que no podr&eacute; nunca agradecer lo suficiente la paciencia que tiene para deconstruirme las mierdas.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda son altamente generosas las personas que nos comparten sus saberes y conocimientos para ayudarnos a las dem&aacute;s a pensar, pero no se nos puede olvidar nunca que de la ignorancia de una, y de las violencias que de ella se derivan, s&oacute;lo una es responsable. Ojal&aacute; poder alg&uacute;n d&iacute;a celebrar el fin de la violencia de las mujeres contra las mujeres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mujer-mujer-25n_132_9742045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Nov 2022 05:01:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mujer contra mujer #25N]]></media:title>
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      <title><![CDATA['Cisexismo y Salud. Algunas ideas desde otro lado' de An Millet: reflexiones y propuestas sobre la experiencia trans desde el otro lado del consultorio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/cisexismo-salud-ideas-lado-an-millet-reflexiones-propuestas-experiencia-trans-lado-consultorio_1_9206919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a438471-483b-40bd-94be-ef14d0fe400a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Cisexismo y Salud. Algunas ideas desde otro lado&#039; de An Millet: reflexiones y propuestas sobre la experiencia trans desde el otro lado del consultorio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Otra de las cuestiones fundamentales que me parece que se plantean en este libro es el tema de la accesibilidad que las personas trans y personas no binarias tienen al Sistema de Salud.</p></div><p class="article-text">
        An Millet (Buenos Aires, 1990) tiene una identidad amplia. Miembro de la disidencia sexual desde que descifr&oacute; que nunca fue una chica, lesbiana desde los 16 a&ntilde;os y militante de asambleas que propulsan y accionan el cambio social (Asamblea L&eacute;sbica Permanente y Serigrafistas Queer, entre otros espacios), se podr&iacute;a decir, citando a Whitman, que Millet es vasto y contiene multitudes. Como muches de nosotres, habita lugares diferentes simult&aacute;neamente y vive las contradicciones que resultan de complejizar lo personal y lo pol&iacute;tico. &ldquo;Mi nombre es An, no fue el primer nombre que tuve y el costo que signific&oacute; cambiarlo ha pedido mucho de m&iacute;. Soy humano, blanco, flaco, capaz, neurot&iacute;pico o cuerdo, soy bajito, universitario, cader&oacute;n, me cri&eacute; en el conurbano norte de la Ciudad de Buenos Aires. En m&iacute; se intersectan una diversidad de privilegios y opresiones que tienen mucho que ver con que est&eacute; escribiendo este libro.&rdquo; Desde la intersecci&oacute;n de ser trabajador social y activista lesbiana transmasculina por los Derechos Humanos y, m&aacute;s concretamente, por los derechos de las personas lesbianas y trans, ha escrito su primer libro 'Cisexismo y salud. Algunas ideas desde otro lado', publicado por la editorial independiente argentina Puntos Suspensivos dentro de la colecci&oacute;n Justicia Epist&eacute;mica. &ldquo;Apostamos por un conocimiento desde nosotres y para todes&rdquo;, se&ntilde;ala la editorial, mostr&aacute;ndose muy consciente del borrado de las personas trans en los campos de producci&oacute;n y difusi&oacute;n del conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        An Millet viene a expa&ntilde;a* en un momento en el que el feminismo hegem&oacute;nico sigue insistiendo en su cruzada por el apartheid genital. Este verano est&aacute; de gira de presentaci&oacute;n de su texto, haciendo parada en Barcelona, Girona, Madrid y Menorca. La ruta lo llevar&aacute; a presentarlo tambi&eacute;n en portugu&eacute;s en un centro cultural de Oporto para finalmente acabar el tour en Brasil. &ldquo;Me he encontrado con relatos y trayectorias muy parecidos en territorios muy diferentes. Esto nos da la pauta de que el cisexismo, en tanto que sistema y estructura, opera de maneras muy similares incluso en contextos geopol&iacute;ticos muy distintos.&rdquo;, se&ntilde;ala An. &ldquo;Siento que hay una potencia inconmensurable en que textos producidos en el Sur Global puedan ser escuchados, atendidos, usados en otros territorios, sobre todo, en el Norte Global. Esto pone en jaque la historia eurocentrada, traza puentes intercomunitarios y crea una red que me parece preciosa, con una potencia enorme&rdquo;, reflexiona el autor sobre la acogida de su texto en las distintas presentaciones.
    </p><p class="article-text">
        El libro de An nos presenta un texto que est&aacute; a caballo entre el ensayo pol&iacute;tico, el diario personal, las memorias laborales y, como siempre pasa con la pol&iacute;tica, la terapia: &ldquo;A m&iacute; me pasa que darle sentido a mis angustias y encontrarles sus bases sociales me ayuda a sentirme un poco mejor&rdquo;. Millet aprovecha muy bien este eclecticismo para llevarnos de la mano a trav&eacute;s de la b&uacute;squeda de su propia identidad (que no es otra que la de encontrar sus propias palabras para nombrarse), compartirnos reflexiones sobre las (siempre) m&uacute;ltiples realidades trans, y cuestionar su propio papel como trabajador social dentro del engranaje del Cistema** en el &aacute;mbito de la salud p&uacute;blica. Como buen activista asambleario de fuertes creencias y pr&aacute;cticas en el valor de lo colectivo, podemos leer que An hace en varias ocasiones hincapi&eacute; en eso de &ldquo;pensar juntes&rdquo;. Efectivamente, pensar es un verbo colectivo. El resultado es un texto que nos hace, literalmente, muchas preguntas, nos interpela proponi&eacute;ndonos participaci&oacute;n y di&aacute;logo, una herramienta pedag&oacute;gica en el formato de un libro-conversatorio con el que poder desmantelar las estructuras cisheterosexistas haciendo las preguntas pertinentes; parafraseando al autor: preguntar para aprender a preguntar. 
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                &#039;Cisexismo y salud. Algunas ideas desde otro lado&#039;  de An Millet                            </span>
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        Otra de las cuestiones fundamentales que me parece que se plantean en este libro es el tema de la accesibilidad que las personas trans y personas no binarias tienen al Sistema de Salud. En el momento en el que una persona trans pone un pie dentro de una de sus instituciones, se activan una serie de violencias que las personas con privilegio cis nunca tenemos que soportar. Como describe Millet l&uacute;cidamente, el Sistema de Salud te mira sin ojos, y es desde ah&iacute; que juzga y discrimina sin entender ni ver lo que tiene delante. Si por algo se ha caracterizado hist&oacute;ricamente la ciencia m&eacute;dica es por ser el baremo legitimador de todo tipo de discriminaciones y desigualdades, intentando revestir de Verdad Absoluta, bajo el pretexto de ser indiscutible porque es ciencia, lo que no es m&aacute;s que pura subjetividad ideol&oacute;gica. &ldquo;Me interesa especialmente saber qu&eacute; se ve desde nuestro lado del consultorio&rdquo;, escribe An.
    </p><p class="article-text">
        Me parece interesant&iacute;simo, desde el punto de vista dial&eacute;ctico, desde la re-codificaci&oacute;n de la violencia y desde la agencia del sujeto trans, el juego de espejos que propone An Millet en el subt&iacute;tulo de esta primera obra: &ldquo;Algunas ideas desde otro lado&rdquo;. Ese otro lado es la otra parte de la mesa de la consulta; es hacia donde apunta el altavoz de la sala de espera que anuncia el nombre equivocado; es el uso del pronombre que ya te han dicho que no es, pero la administraci&oacute;n se sigue empe&ntilde;ando en usar; son los formularios desenfocados; son las casillas que faltan. &ldquo;Les vemos la mirada&rdquo;, anuncia An mientras sostiene el espejo, &ldquo;Les vemos las ideas y las pr&aacute;cticas, las preguntas desubicadas, los comentarios que no vienen al caso, &iquest;no se dieron cuenta de que de este lado del lente tambi&eacute;n se ve?&rdquo; La propuesta de An, desarrollada en la segunda parte de su ensayo y que lleva por t&iacute;tulo &ldquo;Descisexualizaci&oacute;n&rdquo;, es potente, revolucionaria e incre&iacute;blemente ambiciosa: desaprender las violencias, desgenitalizar las instituciones, desheterosexualizar el Cistema entendido como espacio p&uacute;blico, cuestionar (en todos los &aacute;mbitos y, m&aacute;s concretamente, en la salud) los c&oacute;digos relacionales donde opera el g&eacute;nero envuelto en la carcasa tramposa y equ&iacute;voca del aspecto f&iacute;sico. Se hace necesario, para ello, reconocer, en un ejercicio de memoria y justicia hist&oacute;rica, que les profesionales se han formado en toda su trayectoria educativa dentro de unas din&aacute;micas de poder que han sido naturalizadas y asimiladas como &ldquo;normales&rdquo; creando espacios de injusticia y desigualdad: &ldquo;Pienso que el conflicto no radica tanto en la ausencia de formaci&oacute;n profesional, sino m&aacute;s bien en el cisexismo imperante en todas las trayectorias educativas.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica fundamental de Millet al cisexismo se desarrolla en paralelo con la dinamitaci&oacute;n de &ldquo;la normalidad&rdquo;, entendida como un espacio de producci&oacute;n de l&oacute;gicas hegem&oacute;nicas que generan exclusi&oacute;n. Las estructuras cisexistas operan entonces en las personas trans de la misma manera que lo hace el racismo, el patriarcado o el capacitismo sobre otros grupos discriminados, violentados y oprimidos. La normalidad es el glosario sociocultural que explica y desarrolla las normas, lo que es y lo que no, lo que debes ser y lo que no, d&oacute;nde debes entrar y d&oacute;nde no. La normalidad es el espacio seguro donde se mueven, de manera autom&aacute;tica, privilegiada e irreflexiva, todas las personas que encajan. &ldquo;El motor de este libro reside en la convicci&oacute;n de que podemos aportar a la producci&oacute;n de procesos de salud-enfermedad-atenci&oacute;n-cuidados m&aacute;s justos, de mejor calidad y menos dolorosos&rdquo;, concluye. Brindemos por eso, An. Gracias por este ensayo imprescindible. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        *Digo &lsquo;expa&ntilde;a&rsquo; por sentir la patria como algo fl&aacute;cido y min&uacute;sculo y por haberme divorciado felizmente de este pa&iacute;s y de sus tantas decisiones necropol&iacute;ticas de fronteras.
    </p><p class="article-text">
        **Juego de palabras que hace uso del prefijo &ndash;cis para denunciar que el mundo (Sistema) en el que vivimos invisibiliza o excluye a las personas trans.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/cisexismo-salud-ideas-lado-an-millet-reflexiones-propuestas-experiencia-trans-lado-consultorio_1_9206919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Jul 2022 04:01:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Cisexismo y Salud. Algunas ideas desde otro lado' de An Millet: reflexiones y propuestas sobre la experiencia trans desde el otro lado del consultorio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entrevista a cuatro drag kings: "Las mujeres que performan o parodian masculinidades es el drag más invisibilizado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/entrevista-cuatro-drag-kings-mujeres-performan-parodian-masculinidades-drag-invisibilizado_1_9124364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb92b60c-c41a-4f9b-92ed-ab72f22697df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entrevista a cuatro drag kings: &quot;Las mujeres que performan o parodian masculinidades es el drag más invisibilizado&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La orientación sexual en el caso de las artistas drag queen es mayoritariamente gay. Sin embargo, las representaciones king en el colectivo drag murciano El Bancal de Candanga son enteramente performadas por bisexuales (mujeres y personas no binarias).</p></div><p class="article-text">
        Las genealog&iacute;as son urgentes si vienes de una historia que nadie cuenta, si tu &aacute;rbol geneal&oacute;gico crece y se expande sin genes. <a href="https://www.instagram.com/ulyssesmenade/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ulysses M&eacute;nade</a>&nbsp;surgi&oacute;, cual Anteneo, de la cabeza sin &uacute;tero de su madre <a href="https://www.instagram.com/discomalva/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Malva</a>. Los sistemas reproductivos cuir son extraordinarios: sin necesidad de &oacute;rganos sexuales liberan sus esporas que prosperar&aacute;n si el entorno es favorable, como le pasa a cualquier ser vivo. <a href="https://www.instagram.com/dickotomic/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dicko Tomic</a> y <a href="https://www.instagram.com/demo.demonio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DEMO</a> son dos esporas liberadas del cuerpo y tierna materia gris de <a href="https://www.instagram.com/robin_metamorphe/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robin Metamorfic@</a>. S&iacute;, son todes hijes prot&eacute;siques de la Haraway y andan cada vez m&aacute;s mezclades y revueltes en ese laboratorio del g&eacute;nero que es <a href="https://www.instagram.com/bancaldecandanga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Bancal de Candanga</a>. La orientaci&oacute;n sexual en el caso de las artistas drag queen es mayoritariamente gay. Sin embargo, las representaciones king en este colectivo drag murciano son enteramente performadas por bisexuales (mujeres y personas no binarias): &ldquo;Nuestra bisexualidad es algo que permea la performatividad de nuestros drags&rdquo;, concluyen.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Dos drag kings y dos drag cuir: buffet libre de masculinidades</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Ulysses </strong>se define como un drag king que performa una masculinidad &ldquo;fluctuante&rdquo;, tal y como anuncia su propio nombre: &ldquo;Mi drag se llama as&iacute; porque es un viajere del tiempo, del espacio y del g&eacute;nero: a veces es una masculinidad m&aacute;s hegem&oacute;nica, otras veces m&aacute;s cuir, con m&aacute;s pluma&hellip; Tanto es as&iacute; que puedo empezar una actuaci&oacute;n como king y terminarla como queen<em>&rdquo;</em>. <strong>DEMO </strong>lleva poco tiempo en el drag y quiz&aacute;s por eso afirma que su masculinidad est&aacute; en construcci&oacute;n: &ldquo;Me interesa la parte esc&eacute;nica del drag, eso de habitar lo masculino, vivir en mi cuerpo la masculinidad. A&uacute;n no me he decidido sobre qu&eacute; masculinidad performar, pero creo que soy bastante marica.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, aunque <strong>Robin </strong>confiesa conectar con eso de parodiar una masculinidad m&aacute;s machuna, no le gusta performar una masculinidad t&oacute;xica: &ldquo;Quer&iacute;a que mi drag tuviera pluma independientemente de lo que estuviera performando. Tengo que decir que como drag cuir, fluyo en el espectro de g&eacute;nero cuando performo&rdquo;. <strong>Dicko </strong>lleva drague&aacute;ndose un a&ntilde;o, fue a la pasarela que el colectivo travesti hizo en el Huerto de Santa Eulalia y qued&oacute; fascinado: &ldquo;Yo vengo de un entorno conservador, para m&iacute; el drag y el Bancal suponen un espacio de libertad que en otros espacios de mi vida no tengo. En mi primer drag, perform&eacute; una masculinidad muy rancia, muy machirula, y ese personaje ha ido evolucionando&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El arte como acto pol&iacute;tico, la pol&iacute;tica hecha arte</strong></h3><p class="article-text">
        Las alianzas masculinas han sido las que cultural e hist&oacute;ricamente han sostenido (y siguen sosteniendo) el patriarcado, aunque no s&oacute;lo: las mujeres tambi&eacute;n apuntalan estas estructuras a trav&eacute;s de la defensa y la pr&aacute;ctica de l&oacute;gicas machistas y mis&oacute;ginas. En este sentido, la&nbsp;transformaci&oacute;n art&iacute;stico-esc&eacute;nica de estos cuatro cuerpos-le&iacute;dos-como-mujeres en drag Kings, tienen el potencial pol&iacute;tico de boicotear el patriarcado desde el escenario: &ldquo;Representar la masculinidad desde un cuerpo que no es le&iacute;do como masculino le abre las costuras al g&eacute;nero y es algo muy pol&iacute;tico&rdquo;, sostiene <strong>Ulysses</strong>. &ldquo;Como lleva ya tiempo se&ntilde;alando el feminismo, la masculinidad es lo universal, lo gen&eacute;rico, lo que no est&aacute; marcado y la gente piensa que eso no se puede ni alterar, ni reinventar. En los drag King aparecen modelos de masculinidad alternativos que son muy valiosos, como pasa tambi&eacute;n con las bolleras butch&rdquo;, afirma <strong>DEMO</strong>, quien adem&aacute;s, establece una diferencia fundamental entre los artistas king y las queen: &ldquo;Enlazando con el capitalismo, la mayor&iacute;a de drag kings, a diferencia de las drag queens, somos personas politizadas, gente con cierta conciencia anticapitalista o antisistema&rdquo;.
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                Acción performática de los Drag Kings de El Bancal de Candanga pre 8M en el Huerto de Santa Eulalia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Siguiendo a Judith/Jack Halberstam y lo mucho que escribi&oacute; sobre masculinidad femenina, es m&aacute;s que l&iacute;cito pensar que las propuestas de nuevas masculinidades vienen por parte de las mujeres, y no s&oacute;lo las bolleras butch, sino tambi&eacute;n las mujeres hetero masculinas, las bisexuales, las personas andr&oacute;ginas, las personas no binarias y, por supuesto, toda la pe&ntilde;a cuir. La masculinidad hegem&oacute;nica, la m&aacute;s risible y parodiable, es la que pol&iacute;ticamente desde los feminismos se propone deconstruir. Es f&aacute;cil desmontar esa masculinidad cuando se hace con ella un chiste. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero <strong>Dicko</strong> tambi&eacute;n se muestra cr&iacute;tico cuando desde el drag se ofrece una visi&oacute;n encasillada: &ldquo;Me aburre un poco cuando intento buscar referentes y todo lo que encuentro es una butch haciendo de machirulo&rdquo;. Los kings murcianos son ambiciosos: intentan desarticular la asociaci&oacute;n de determinados cuerpos o incluso la misma idea de genitalidad con la masculinidad: &ldquo;Queremos t&iacute;os con tetas&rdquo;, sentencia <strong>Robin</strong>. Esto entronca con el discurso trans: &ldquo;No queremos chafarnos el pecho con un <em>binder</em> o tener que ponernos paquete para representar lo que es un <em>hombre</em>: hay t&iacute;os con vulva y t&iacute;os con tetas y nos gusta representar eso tambi&eacute;n. Representamos una masculinidad donde no queremos esconder nuestro cuerpo-le&iacute;do-como-mujer para representar la masculinidad&rdquo;. O dicho de otro modo, como reformula <strong>DEMO</strong>: &ldquo;La masculinidad no hegem&oacute;nica no es simplemente t&iacute;os que no sean unos capullos, es algo mucho m&aacute;s complejo, algo que va m&aacute;s all&aacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Masculinidad sobre el escenario y fuera de &eacute;l</strong></h3><p class="article-text">
        El drag posibilita, por esa incursi&oacute;n en lo masculino y reapropiaci&oacute;n de la masculinidad, el empoderamiento femenino a trav&eacute;s de la identidad King. Ahora bien, en este caso, desde lo cuir (Dicko) y lo no binario (Robin), habr&iacute;a que afinar m&aacute;s diciendo <em>empoderamiento desde identidades de g&eacute;nero que no sean masculinas</em>. &ldquo;Como drag queer estoy mucho m&aacute;s despierta a ver cosas que antes en mi caso estaban sin reflexionar, como la bifobia. El drag te hace ser capaz de leer mejor las violencias&rdquo;, dice <strong>Dicko</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Para <strong>Robin</strong>, como persona trans no binaria, los pensamientos que surgen son otros: &ldquo;Para m&iacute; la feminidad hegem&oacute;nica (como andar en tacones) es algo incre&iacute;blemente performativo, en este caso, muy <em>high femme</em>. Yo puedo acceder a esa forma extrema de la feminidad cuando estoy con mi personaje en su forma queen. Con el king me pasa a la inversa: saco mi s&uacute;per macho. Algo que me gusta mucho es que la Robin queen sea dominante y que Robin king sea sumiso, es como que dentro del estereotipo, me gusta cargarme lo que socialmente se asume a un g&eacute;nero u otro.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de <strong>Ulysses</strong>, la representaci&oacute;n de la masculinidad se ha extendido a &aacute;mbitos de su vida que trascienden el escenario: &ldquo;Haciendo drag, empiezas a ver el monstruo que es el g&eacute;nero. Yo utilizo la expresi&oacute;n de la masculinidad normativa tal y como es le&iacute;da socialmente para posicionarme en el espacio p&uacute;blico cuando estoy en un ambiente hostil. Puedo sacar mi drag sin necesidad de maquillarme y empoderarme de esa manera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para <strong>DEMO</strong>, la apuesta est&eacute;tica es el punto de partida que permite generar un discurso pol&iacute;tico en torno a la apariencia y la expresi&oacute;n de g&eacute;nero: &ldquo;La androginia es mucho m&aacute;s accesible si eres flaca. Aunque socialmente siempre he sido le&iacute;da como chica, el privilegio flaco me ha permitido mostrarme andr&oacute;gina simplemente rap&aacute;ndome la cabeza. Con el feminismo aprend&iacute; que mi val&iacute;a como persona no estaba circunscrita a la belleza. No hace falta adscribirse a un g&eacute;nero concreto para sentirse poderose, ni para empoderarse. La belleza se deconstruye m&aacute;s en el drag cuir que en cualquier otro drag. Igual que se dice que el feminismo ha tra&iacute;do las gafas moradas, nosotres queremos traer las gafas travestis para deconstruir el g&eacute;nero&rdquo;. Sobre el privilegio flaco y la expresi&oacute;n de g&eacute;nero tristemente asociada a la normatividad de un tipo de cuerpo, <strong>Robin</strong> afirma: &ldquo;Envidio el privilegio flaco porque posibilita la androginia mucho m&aacute;s, la confusi&oacute;n de g&eacute;nero. Es muy dif&iacute;cil que te lean como un cuerpo no-mujer cuando tienes una talla 120 de pecho&rdquo;. <strong>Dicko</strong> es de la opini&oacute;n de que, gracias al drag, se puede experimentar con la belleza y los estereotipos asociados a ella: &ldquo;Te transmite una belleza que no eres capaz de categorizar y eso descoloca y mola&rdquo;. Es lo que hace por ejemplo <a href="https://www.eldiario.es/murcia/entrevistas/yelo-trabajar-drag-ayuda-deconstruir-identidad-sexualidad-expresion-genero_128_9092870.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Yelo.</a> &ldquo;No es casualidad que seamos todes bisexuales, como dec&iacute;amos antes, y nos resulte tan <em>natural</em> fluir tanto en y con el g&eacute;nero&rdquo;, sentencian.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Patriarcado con maquillaje y peluca: transfobia, machismo y misoginia en Drag Race </strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;En m&aacute;s de veinte pu&ntilde;eteras temporadas de Drag Race no ha habido ni un solo concursante drag king&rdquo;, se quejan los kings. &ldquo;Ha habido varios chicos trans (que hac&iacute;an drag queen) y personas no binarias, pero un drag king nunca. La escena drag ha estado dominada por hombres gays y es cero casualidad que el drag m&aacute;s invisibilizado es el hecho por mujeres que performan o parodian masculinidades&rdquo;. Sobre la necesidad, que puede ser interpretada como bastante tr&aacute;nsfoba, de adaptarse a la normatividad de los cuerpos binarios (masculino/femenino), <strong>Ulysses</strong> comenta: &ldquo;Sali&oacute; una drag queen que era trans (y que al final se qued&oacute; de las &uacute;ltimas) que cuando se present&oacute; al casting no se hab&iacute;a operado el pecho y RuPaul hizo unas declaraciones en las cuales dijo que si llega a presentarse con tetas, no la hubiera cogido.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino <em>realness </em>(tener apariencia de realidad, de verdad), de hecho, puede ser interpretado desde una &oacute;ptica tr&aacute;nsfoba ya que legitima o valida a unos cuerpos sobre otros. &ldquo;En una de las temporadas, a un concursante le llamaron la atenci&oacute;n por no haberse ocultado bien el pene en una prueba de bikinis. RuPaul le ech&oacute; la bronca m&aacute;xima por no haberse hecho bien el <em>tucking</em> (el proceso de esconder pene&amp;escroto para su total desaparici&oacute;n visual). Es cosificante que haya un control tan estricto sobre la genitalidad de los cuerpos. El &eacute;nfasis enfermizo sobre la figura de reloj de arena y el tipo de est&eacute;tica (s&uacute;per maquillaje, pelazo, u&ntilde;as perfectas) que se tiene que asociar a la feminidad y, consecuentemente, lo que se premia y lo que no, es mis&oacute;gino y es cissexista, tr&aacute;nsfobo y gord&oacute;fobo. Y todo el drag no es as&iacute;. En este sentido, RuPaul ha hecho mucho da&ntilde;o&rdquo;, comentan los kings. 
    </p><p class="article-text">
        Las propuestas art&iacute;stico-esc&eacute;nicas de RuPaul son, en su mayor&iacute;a, feminidades <em>mainstream</em> dedicadas a amenizar a un p&uacute;blico capitalista y no politizado. En contraposici&oacute;n a esto, el Bancal de Candanga tiene drag queens que son ic&oacute;nicas en sus propuestas de jugar y mezclar el g&eacute;nero, que muestran otras feminidades disidentes y subversivas, precisamente porque el lugar desde donde performan es pol&iacute;tico, precario y superviviente. &ldquo;Estas son las drag queens a las que aplaudimos y las que nos representan&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/entrevista-cuatro-drag-kings-mujeres-performan-parodian-masculinidades-drag-invisibilizado_1_9124364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jun 2022 04:01:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entrevista a cuatro drag kings: "Las mujeres que performan o parodian masculinidades es el drag más invisibilizado"]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[La Yelo: “Trabajar en el drag te ayuda a deconstruir la identidad, la sexualidad y la expresión de género"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/entrevistas/yelo-trabajar-drag-ayuda-deconstruir-identidad-sexualidad-expresion-genero_128_9092870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dbf46a7-53ac-40b8-8518-5e8a00039122_16-9-discover-aspect-ratio_default_1050347.jpg" width="1217" height="684" alt="La Yelo. VENTANAGORA de la serie Perfiles 2020 2022"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La travesti, de la huerta profunda de Murcia, encarna la disidencia y la resistencia toda ella.</p><p class="subtitle">Destellos en la huerta</p></div><p class="article-text">
        La Yelo&nbsp;(1996) nace del co&ntilde;o de su madre un d&iacute;a del mes de diciembre en Abar&aacute;n (Murcia), un pueblo del Valle de Ricote que cuenta con unas, seg&uacute;n el &uacute;ltimo censo, 13 mil almas. Cuando coment&oacute; en su casa que quer&iacute;a ser drag, a su madre casi le da un parraque por los prejuicios con la noche y las drogas. Su padre, sin embargo, lo primero que hizo fue ir a comparle un vestido: &ldquo;El vestido era m&aacute;s feo que&nbsp;<em>t&oacute;</em>, pero el gesto me pareci&oacute; s&uacute;per bonico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la infancia y entrada a la adolescencia, la Yelo sufri&oacute; seis a&ntilde;os de&nbsp;<em>bullying</em>&nbsp;chungo desde el &uacute;ltimo a&ntilde;o de primaria hasta 4&ordm; de la ESO: &ldquo;Me han tirado mandarinas, me han metido colillas encendidas en la capucha de la sudadera, me han escupido, por supuesto insultado y alguna paliza as&iacute; tonta tambi&eacute;n me he llevado&rdquo;. Curiosamente, los mecanismos psicol&oacute;gicos de nuestra travesti murciana la llevan a desentra&ntilde;ar el porqu&eacute; de las agresiones por los caminos de la empat&iacute;a: &ldquo;A m&iacute; me tranquiliza ponerme a pensar qu&eacute; es lo que ha llevado a una persona a insultarme y a tratarme as&iacute;. La homofobia en ese momento pasa de ser algo contra m&iacute; a ser algo que yo entiendo desde la empat&iacute;a. Es la persona que insulta la que tiene un problema y no yo&rdquo;. Esto es lo que suele contestar por Tik Tok o Instagram a las&nbsp;<em>maris</em>&nbsp;que le escriben pidi&eacute;ndole consejo y que quieren dejar de sentirse mal por c&oacute;mo las tratan. Las redes sociales son espacios de odio y recriminaci&oacute;n pero tambi&eacute;n son espacios de comprensi&oacute;n y de construcci&oacute;n de redes de apoyo, afortunadamente. A los mensajes de odio la Yelo contesta pedag&oacute;gica: &ldquo;L&eacute;ete un libro&rdquo;. &ldquo;Todo esto que me lleva pasando durante a&ntilde;os lo he transformado en pensamiento cr&iacute;tico. Todo esto es quien soy&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo empiezas en esto del drag?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues empec&eacute; a partir de la fotograf&iacute;a. Estaba en la escuela de arte experimentando con el autorretrato y un poco con mi est&eacute;tica, la escenificaci&oacute;n y mi expresi&oacute;n de g&eacute;nero.&nbsp;Un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s de empezar con todo esto, se me cruz&oacute; en la vida Drag Race y me di cuenta de que esto del transformismo no eran maricones con pelucas drog&aacute;ndose&hellip; solamente (risas). En este programa vi por primera vez a una drag fuera de todos esos prejuicios que yo ten&iacute;a (mi imagen del transformismo estaba ligada a la noche) y pens&eacute; que yo tambi&eacute;n quer&iacute;a hacer eso. Podr&iacute;a decir que yo estaba en la imagen fija como obra art&iacute;stica final y me plante&eacute; pasar a arte en movimiento. Y as&iacute; surgi&oacute; la Yelo. En aquel momento, yo hab&iacute;a solicitado una beca en Factor&iacute;a Cultural en el centro P&aacute;rraga que era de emprendimiento y cambi&eacute; mi proyecto inicial por otro que consist&iacute;a en crear un personaje drag e intentar monetizarlo como marca. As&iacute; que se podr&iacute;a decir que la Yelo es una empresa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; manera cambia el drag la forma de autopercibirse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues supongo que a cada una le habr&aacute; pasado algo distinto, pero a m&iacute; me ha dado un susto&hellip; una vuelta que flipas. A m&iacute; la Yelo me ha comido. Yo empec&eacute; diferenciando lo que era la Yelo de Jes&uacute;s, y ahora soy Yelo y en el escenario la Yelo, pero al final es lo mismo todo el rato. Me ha ayudado a explorar mi identidad y c&oacute;mo me siento. Para m&iacute; el drag es una herramienta para indagar sobre la feminidad o la masculinidad. El personaje drag te da impunidad porque la gente te entiende como personaje y entonces no te juzga porque las acciones que est&aacute;s haciendo o la forma en la que te est&aacute;s comportando parten del personaje. No es lo mismo el juicio social que sufro yo en la calle cuando voy en drag (que en mi caso es cero) que cuando soy Jes&uacute;s y soy un maric&oacute;n femenino. No tiene nada que ver. El drag empodera mucho.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Yelo. ETNI  de la serie Perfiles 2020 2022                            </span>
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        <strong>Gracias a las luchas de las personas que son disidentes de g&eacute;nero (trans, gays, bi, lesbianas, etc) sabemos que la feminidad no es territorio de mujeres de la misma manera que la masculinidad no tiene por qu&eacute; ser performada exclusivamente por hombres, pero dime,</strong> <strong>&iquest;qu&eacute; diferencia hay entre la feminidad performada por un hombre gay y la de una drag queen? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La feminidad, la performe quien la performe, est&aacute; castigada. El drag es algo esc&eacute;nico, algo ef&iacute;mero. Cuando terminas el espect&aacute;culo te desmontas y puede ser que esa drag no sea femenina. Sin embargo, el mariquita con pluma es el mariquita con pluma todos los d&iacute;as.<strong> </strong>Por otra parte, cuando vas en drag, la gente entiende que est&aacute;s actuando y, como dec&iacute;a antes, eso te da cierta impunidad, de alguna manera te da legitimidad para &ldquo;comportarte como una mujer&rdquo;, algo que no pasa (por lo menos en mi caso) cuando vas por el espacio p&uacute;blico siendo marica. Ah&iacute; s&iacute; hay juicio, por, imag&iacute;nate, ir con los ojos pintados y colgarte dos pendientes. Muchas veces ese juicio, esa manera que tienen algunas personas de deslegitimar o castigar tu feminidad, se traduce en agresiones. Es homofobia. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puede suceder que cierta expresi&oacute;n de la feminidad (por ejemplo, labios rojos, medias de rejilla, falda corta: un cl&aacute;sico) se fetichice, ah&iacute; no se castiga u oprime en forma de agresi&oacute;n, porque lo que sucede es que hay un proceso de objetualizaci&oacute;n. Ten en cuenta que el drag es algo ampl&iacute;simo; hay drag queens que no utilizan la feminidad o no hacen una exaltaci&oacute;n de la feminidad, hay drags que la exageran para hacer una cr&iacute;tica a la feminidad hegem&oacute;nica o hay drags que s&oacute;lo act&uacute;an con lo que saben que funciona que va a hacer re&iacute;r a la gente pero no hay un objetivo pol&iacute;tico detr&aacute;s. Es que realmente hay tanta cosa&hellip;yo s&oacute;lo puedo hablar de mi experiencia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo interact&uacute;a el drag con la orientaci&oacute;n sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Inevitablemente, en el momento en el que trabajas la modificaci&oacute;n est&eacute;tica, para la feminidad o la masculinidad (performada o no), si t&uacute; eres una chica cis y performas la masculinidad y empiezas a trabajar, como fue mi caso, en un local nocturno, a lo mejor empiezas a atraerle a un perfil de persona que nunca le hab&iacute;as atra&iacute;do y este hecho te lleva a reflexionar sobre muchas cosas. De repente, la l&iacute;nea para jugar con el g&eacute;nero se vuelve muy fina. Yo interpreto eso como que la sexualidad es s&uacute;per fluida. &iquest;Y por qu&eacute; iba yo a rechazar a alguien por su genitalidad? El entorno del drag tambi&eacute;n te da la oportunidad de rodearte de gente m&aacute;s diversa, as&iacute; que el drag te abre una puerta a un poquito m&aacute;s de deconstrucci&oacute;n en torno a la identidad, a la sexualidad, a la expresi&oacute;n de g&eacute;nero, a todo. De repente te ves jugando con algo.&nbsp;Est&aacute;s jugando a la confusi&oacute;n. Yo un d&iacute;a puedo interpretar a una macha, otro d&iacute;a a una t&iacute;a s&uacute;per femenina o una extraterrestra y me doy cuenta de c&oacute;mo reacciona la gente a ra&iacute;z del cambio de aspecto. Tambi&eacute;n puedo dejarme la barba y ponerme una sudadera para ir a hacer alg&uacute;n tr&aacute;mite o si estoy en un espacio de burocracia y s&eacute; que as&iacute; me van a hacer m&aacute;s caso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y ya para finalizar, vamos a hablar del &uacute;ltimo evento drag de Murcia: Huertavisi&oacute;n, (exitazo total y rompedor en Murcia) nos ha dejado con sensaci&oacute;n de orfandad ahora que ya se acabaron los domingos en La C&iacute;trica. All&iacute; hemos estado yendo durante m&aacute;s de dos meses a veros actuar a algunas travestis integrantas de </strong><a href="https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/destellos-huerta_132_7977227.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El Bancal de Candanga (casa travesti murciana)</strong></a><strong> y a seguir los episodios de Drag Race Espa&ntilde;a. &iquest;C&oacute;mo ha sido esa experiencia? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Una fantas&iacute;a. Ha sido muy dif&iacute;cil porque era un proyecto autogestionado, pero hemos conseguido hacernos con un p&uacute;blico objetivo muy guachi. Nos sentimos muy apoyadas por el p&uacute;blico que ha ido viniendo y por el espacio en La C&iacute;trica, que nos ha ofrecido muy buenas condiciones, algo que en el mundo drag no siempre pasa. Aunque hubiera visionado del programa de Drag Race, la gente al final ya no ven&iacute;a por eso, ven&iacute;an porque quer&iacute;an ver a las travestis de Murcia. Personalmente, he aprendido un mont&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/entrevistas/yelo-trabajar-drag-ayuda-deconstruir-identidad-sexualidad-expresion-genero_128_9092870.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jun 2022 04:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Yelo: “Trabajar en el drag te ayuda a deconstruir la identidad, la sexualidad y la expresión de género"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Drag Queen,Murcia,Artistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día de la Visibilidad Trans: hablamos con Dai, María Jael y Vanessa de no binarismo, capacitismo y trabajo sexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/dia-visibilidad-trans-hablamos-dai-maria-jael-vanessa-no-binarismo-capacitismo-trabajo-sexual_132_8875416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d507749-642f-400c-9ff2-7c5a3cc90852_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día de la Visibilidad Trans: hablamos con Dai, María Jael y Vanessa de no binarismo, capacitismo y trabajo sexual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dai tiene 22 años, se define como persona no binaria y admite todos los pronombres; María Jael es una mujer trans, bisexual, anarquista y poliamorosa de 24 años y Vanessa tiene 55 años, es mujer transexual intervenida quirúrgicamente y ejerce el trabajo sexual</p></div><p class="article-text">
        DAI 
    </p><p class="article-text">
        Cuando Dai entra en un espacio colectivo, politizado o no, su primera pregunta al conocer a alguien por primera vez es siempre la misma: &iquest;pronombres? Preguntar por los pronombres es otra manera de se&ntilde;alar c&oacute;mo presuponemos autom&aacute;ticamente el g&eacute;nero de alguien. Dai tiene 22 a&ntilde;os, se define como persona no binaria, admite todos los pronombres y forma parte de la asamblea del Orgullo Cr&iacute;tico Murcia desde este verano. En este espacio encontr&oacute; un lugar en el que no ten&iacute;a que dar explicaciones ni decir qui&eacute;n era. No se ha sometido nunca a ning&uacute;n proceso de hormonaci&oacute;n, no est&aacute; operade y no lo ve necesario. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; reacciones encuentras normalmente cuando haces esa pregunta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A ver, no le pregunto por ejemplo a gente de mi familia porque es una pregunta fuera de contexto que no tiene sentido y ser&iacute;a como sacar un debate que no viene a cuento, pero s&iacute; que lo hago con gente que creo que puede sentirse identificada con otros pronombres diferentes a los que aparentan y es verdad que incluso dentro de espacios m&aacute;s o menos politizados la reacci&oacute;n es de sorpresa en plan, pues masculino, o femenino, como si fuera algo obvio, algo evidente que no hay que plantearse o discutir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El no binarismo es posiblemente la actitud pol&iacute;tica m&aacute;s disruptiva y coherente respecto a eso de dinamitar los g&eacute;neros, &iquest;te consideras el ejemplo vivo y activo del 'borrado de mujeres'? O dicho de otro modo todav&iacute;a m&aacute;s pol&eacute;mico si cabe: tu performatividad como persona no binaria, &iquest;es una amenaza dentro del propio movimiento trans? Me refiero para las mujeres y hombres trans.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para nada considero que el no binarismo sea el espacio disidente por excelencia. Mi identidad de g&eacute;nero y mi expresi&oacute;n de g&eacute;nero no invalidan en absoluto las realidades trans de personas que se identifican con un g&eacute;nero concreto (hombre/mujer) porque, de hecho, hay m&aacute;s realidades como por ejemplo el g&eacute;nero fluido (a veces masculino, a veces femenino).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay un lema TERFista, muy sesudo, que reza &ldquo;El caballo de Troya tiene polla&rdquo; (referido a las mujeres trans no operadas a las que consideran enemigas de Su Feminismo). Dime, Dai, y, aunque no rime, vamos a reflexionar pol&iacute;ticamente sobre esto: &iquest;eres t&uacute; el caballo de Troya con co&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        (Risas) Posiblemente. Desde esa mirada limitada s&iacute;, al no concordar el sistema sexo-gen&eacute;rico con la expresi&oacute;n de g&eacute;nero, de hecho, ni siquiera s&eacute; si me incluir&iacute;an en Su Puto Feminismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; significa para ti acabar con el g&eacute;nero?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Es superpol&eacute;mico esto. &iexcl;Yo no quiero acabar con el g&eacute;nero! 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No te consideras una terrorista del g&eacute;nero como persona no binaria?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Yo no quiero que el g&eacute;nero sea una c&aacute;rcel, pero me parece que son modos de existir que no hay que abolir como tal, para m&iacute; es un movimiento pol&iacute;tico, no creo tanto en lo individual como en lo colectivo. No creo que mi existencia sea un ejemplo a seguir, porque el no binarismo tambi&eacute;n puede caer en estereotipos y ser hegem&oacute;nico. Del mismo modo, tambi&eacute;n pienso que tanto los hombres como las mujeres, ya sean cis como trans, pueden ser personas disidentes en cuanto al g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se suele decir bastante que mientras haya una sola persona que se sienta mujer u hombre no desaparecer&aacute; el g&eacute;nero. &iquest;Es ut&oacute;pico o crees real la articulaci&oacute;n y existencia de una sociedad sin g&eacute;neros?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; es que esto de la desaparici&oacute;n del g&eacute;nero me parece m&aacute;s una distop&iacute;a porque aunque se consiguiera abolir el sistema sexo-g&eacute;nero, la expresi&oacute;n de g&eacute;nero seguir&iacute;a existiendo porque no todo el mundo se mover&iacute;a igual, se vestir&iacute;a igual, etc. De suceder esto, ser&iacute;a un mundo muy gris para m&iacute;. Donna Haraway dice que la tecnolog&iacute;a es usada por el capitalismo para tener el control sobre las personas, pero que a la vez puede ser una herramienta que podemos utilizar para rearticular el discurso pol&iacute;tico o el discurso vital. Yo creo que, b&aacute;sicamente, con el g&eacute;nero pasa un poco igual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se acabar&iacute;a con las violencias que sufres? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Quieres una respuesta factible de una persona no binaria? Es que no es factible, pero no por eso vamos a dejar de luchar por ello. No defiendo la utilizaci&oacute;n de un sistema de represi&oacute;n hacia las personas que combaten nuestras realidades, quiero decir que me posiciono al lado del movimiento anticarcelario, as&iacute; que no estoy a favor de la utilizaci&oacute;n de la polic&iacute;a o de las pol&iacute;ticas ultrapatriarcales de multas etc. Para m&iacute; todo esto no es parte de la soluci&oacute;n. Para m&iacute; el fin de las violencias est&aacute; en la respuesta colectiva.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                No binarismo                            </span>
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        MARIA JAEL
    </p><p class="article-text">
        Es una mujer trans, bisexual, anarquista y poliamorosa de 24 a&ntilde;os. Es integrante del Orgullo Cr&iacute;tico Murcia y de la CNT y se define como <em>femidisca</em> y g&eacute;nero no-conforme, una disidencia que se enfrenta con la forma de vivir los roles que se presuponen tradicional o hist&oacute;ricamente. En la actualidad, espera felizmente la llegada de la fecha de su vaginoplastia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las violencias son tan prol&iacute;ficas que hay que hablar de ellas ya en plural. El capacitismo es un t&eacute;rmino gigantesco donde caben abusos perpetrados a los cuerpos, pero tambi&eacute;n tiene un amplio recorrido en el &aacute;mbito de la salud mental. &iquest;C&oacute;mo definir&iacute;as el capacitismo que te afecta a ti?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        La identidad disca que me interpela es que soy una mujer con movilidad reducida, usuaria en silla de ruedas y me diagnosticaron par&aacute;lisis cerebral. Desde ah&iacute; yo dir&iacute;a que me afecta en el &aacute;mbito sanitario porque se me concibe desde una perspectiva b&iacute;peda. Tambi&eacute;n en las formas de relacionarme social y pol&iacute;ticamente desde donde la gente me juzga (me refiero a las actitudes paternalistas; por ejemplo, que manoseen mi silla de ruedas como si yo fuera un juguete hace que yo pierda autonom&iacute;a). En tercer lugar, en el &aacute;mbito educativo cuando las personas no entienden las necesidades imperativas de accesibilidad (a veces necesito adaptaciones a los contenidos o la educaci&oacute;n f&iacute;sica en primaria y secundaria ni de co&ntilde;a est&aacute;n adaptadas). Al final se nos obliga muchas veces a seguir un ritmo capitalista y se nos impone una forma de ver la vida que nos mata y que nos limita de acuerdo a lo que se llamar&iacute;a <a href="https://rebelionfeminista.org/2020/03/17/la-teoria-de-las-cucharas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la Teor&iacute;a de las Cucharas</strong></a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hemos coincidido en charlas, debates y otros encuentros y te oigo siempre nombrarte &ldquo;disca&rdquo; (ap&oacute;cope de &ldquo;discapacitada&rdquo;). Hace unos a&ntilde;os se se&ntilde;alaba el capacitismo precisamente de usar esta palabra y se ped&iacute;a en su lugar el uso de &ldquo;diversidad funcional&rdquo;. Expl&iacute;canos por qu&eacute; te nombras </strong><em><strong>disca</strong></em><strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Decido nombrarme <em>disca</em> como un acto de rebeld&iacute;a pol&iacute;tica para evitar cualquier t&eacute;rmino capacitista con el que nos menciona una persona no disca. Entiendo que al utilizar eufemismos para expresar la discapacidad (como en el caso de decir diversidad funcional) sin querer se est&aacute; culpabilizando a la persona de una desigualdad estructural que si todo estuviera pensado para que todo el mundo pudiera existir normalmente en la vida diaria participando del mismo modo, la discapacidad no existir&iacute;a. Dir&iacute;a que es <a href="https://www.ted.com/talks/stella_young_i_m_not_your_inspiration_thank_you_very_much/transcript?language=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>porno inspiracional</strong></em></a> . Estos discursos que aspiran a ser empoderantes pero que son en realidad muy condescendientes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces,</strong> <strong>en esta defensa del t&eacute;rmino disca, &iquest;dir&iacute;as que hay empoderamiento y reivindicaci&oacute;n del t&eacute;rmino 'tullida'?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, no lo digo como insulto, sino como un t&eacute;rmino empoderante. En el BOE incluso se nos sigue denominando &ldquo;disminuida&rdquo; &ldquo;inv&aacute;lida&rdquo; &ldquo;minusv&aacute;lida&rdquo;, t&eacute;rminos muy peyorativos. Hay que prestar atenci&oacute;n al lenguaje que es muy asqueroso y muy capacitista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me interesa la interseccionalidad de los discursos que conviven y atraviesan tu cuerpo. Las biomujeres, que es como me gusta llamar a m&iacute; a las terfistas que piensan que el feminismo est&aacute; en la entrepierna, han peleado mucho por tener acceso a una cuota de poder, por ejemplo, en los partidos pol&iacute;ticos con las listas cremallera. A veces se dice &ldquo;paridad&rdquo; cuando ser&iacute;a pol&iacute;ticamente m&aacute;s acertado y honesto decir &ldquo;parida&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; opini&oacute;n te merece a ti tener un cupo como mujer trans discapacitada? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Puede ser beneficioso en un sistema capitalista o en un sistema opresor en el que tenemos que vivir, hablo como disca y como trans, claro. Pero no deja de ser una herramienta por la que me siento utilizada, es <a href="https://www.revistaanfibia.com/que-es-tokenismo-cisexista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>tokenismo</strong></em></a><a href="https://www.revistaanfibia.com/que-es-tokenismo-cisexista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> puro y duro</strong></a><strong>.</strong> A lo cual tendr&iacute;a que a&ntilde;adir que me siento ninguneada porque ante esto no s&eacute; qu&eacute; parte de mi identidad me da m&aacute;s miedo. Como mujer discapacitada tengo que decir que el protocolo de integraci&oacute;n no es real. Se trata de cubrir un cupo para quedar bien, pero no son puestos de poder ni de responsabilidad real. Echenique fue utilizado, por ejemplo, como representante para blanquear actos pol&iacute;ticamente incorrectos de Podemos. Lo mismo te dir&iacute;a con Carla Antonelli. Como transfeminista anarquista no puedo estar de acuerdo con esa representatividad en el Poder.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se puede ser TERFista y trans?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        He conocido a mujeres trans votantes de Vox. S&iacute;, se puede ser trans y comulgar con la ideolog&iacute;a TERF por alienaci&oacute;n. Se llaman a s&iacute; mismas &ldquo;mujeres reasignadas&rdquo; y niegan las identidades no binarias. Hay un t&eacute;rmino espec&iacute;fico para personas trans que s&oacute;lo validan una &uacute;nica forma de ser trans o del tr&aacute;nsito que pasa por la validaci&oacute;n m&eacute;dica o psiqui&aacute;trica y esta pe&ntilde;a excluye a las personas no binarias. Dicen que la &uacute;nica forma de ser mujer/hombre trans es tener disforia. Esto es <em>transmedicalismo</em>, el t&eacute;rmino en ingl&eacute;s es <em>truscum (true transexual scum, basura transexual verdadera)</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se acabar&iacute;a con las violencias que sufres?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aboliendo el capitalismo como forma &uacute;nica de vida, sali&eacute;ndonos del individualismo y priorizando las redes y los afectos, desjerarquiz&aacute;ndolos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cartelería Orgullo Crítico Murcia. Ejemplo de que las luchas son TRANSversales"
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            <span class="title">
                Cartelería Orgullo Crítico Murcia. Ejemplo de que las luchas son TRANSversales                            </span>
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        VANESSA 
    </p><p class="article-text">
        Tiene 55 a&ntilde;os, es mujer transexual intervenida quir&uacute;rgicamente y ejerce el trabajo sexual. Es migrante ecuatoriana y lleva viviendo en Expa&ntilde;a 23 a&ntilde;os, aunque antes de eso trabaj&oacute; en Holanda, Francia, B&eacute;lgica, Dinamarca, Austria. Recibe clientes en Murcia en la calle y en su piso y actualmente participa en una investigaci&oacute;n que est&aacute; indagando sobre la calidad de vida de las personas trans en el Hospital Virgen de la Arrixaca. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Siendo mujer, trans, migrante y puta, me pregunto: &iquest;cu&aacute;ntas capas de opresi&oacute;n puede soportar una persona? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Cari&ntilde;o, muchas. El rechazo de la gente es una de las m&aacute;s grandes. La discriminaci&oacute;n, la marginalidad&hellip; cuando eres trans tienes que estar con una coraza dura y fuerte. Los transexuales somos la &uacute;ltima rueda del coche, nunca nos toman en cuenta, hay muy pocas personas trans que sobresalgan, &iquest;cu&aacute;ntas presentadoras trans ves en la tele, por ejemplo? El rechazo social es mucho m&aacute;s fuerte que hacia los gays. Para alquilar un piso es muy dif&iacute;cil, yo me he enfrentado a recogidas de firmas de los vecinos que presentaron al presidente de la comunidad para echarme de mi casa en Puente Tocinos porque dec&iacute;an que &ldquo;ten&iacute;an hijos y maridos y se sent&iacute;an amenazados&rdquo;. Incluso un vecino se dirigi&oacute; a m&iacute; como &ldquo;gentuza&rdquo; y me dijo que su piso se iba a devaluar con el esfuerzo que le hab&iacute;a costado pagarlo porque yo viv&iacute;a all&iacute;. Una compa&ntilde;era est&aacute; buscando piso y no se lo dan porque es trans. Imag&iacute;nate, as&iacute; es de injusta la vida y la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>H&aacute;blame de la prostituci&oacute;n trans.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Hay mucha demanda (yo creo que m&aacute;s de mujeres trans que de hombres trans) porque los clientes son hombres (muchos casados) que no han salido del armario como homosexuales. Muchos mayores que a lo mejor de m&aacute;s j&oacute;venes no salieron del armario, no tuvieron esa oportunidad, pero tienen esas inclinaciones y buscan mujeres trans no operadas. Les gusta mucho una mujer con polla. Nosotras decimos que ellas tienen esa &ldquo;herramienta de trabajo&rdquo; (risas). Los clientes que buscan mujeres trans no buscan hombres, buscan mujeres con polla, que es muy diferente. Les gusta que vayan con sus vestidos, su maquillaje, sus pelucas, toda la puesta en escena del cuerpo o la apariencia mujer pero que tengan polla. Eso es claramente homofobia interiorizada&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero dime, &iquest;c&oacute;mo sientes el peso del estigma donde interseccionan tu cuerpo trans y tu trabajo como trabajadora sexual?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo ahora me siento bien. Hago mi trabajo porque quiero. Me siento sensual, atractiva, realizada. Me hice la vaginoplastia hace tres a&ntilde;os aqu&iacute; en Espa&ntilde;a. Empec&eacute; a hormonarme en Ecuador donde es muy f&aacute;cil, s&oacute;lo tienes que ir a la farmacia y te venden las hormonas, una caja vale 45-50 euros y dura aproximadamente un mes. Estas son pastillas pero tambi&eacute;n hay parches y sprays. Luego cuando llegu&eacute; a Espa&ntilde;a me fui al endocrino y me puso tratamiento. Primero tuve que ir al psic&oacute;logo y psiquiatra durante muchos a&ntilde;os y aprobar un mont&oacute;n de tests porque no puedes entrar en tratamiento hormonal sin el tratamiento psiqui&aacute;trico. Cuando yo vine aqu&iacute; yo era una enferma, me trataban como enferma, era una patolog&iacute;a. Ahora esto ya ha cambiado. Yo todav&iacute;a sigo tomando hormonas porque como no tengo test&iacute;culos, no tengo testosterona pero tampoco tengo estr&oacute;genos, entonces tengo que tomar suplementos hormonales (estr&oacute;geno) para evitar problemas de salud como descalcificaci&oacute;n de huesos y todo eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue todo el proceso psico-sanitario?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n fue muy buena, no tengo queja. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y en tu familia? &iquest;C&oacute;mo fue la salida del armario? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de mis compa&ntilde;eras han sufrido mucho, yo nunca tuve rechazo. Soy la &uacute;ltima de seis hermanos, tres varones y tres mujeres, fui muy querida, no he tenido problema. Mis sobrinos me adoran. Esa carga de verte afectada porque te ha rechazado tu familia o eres mal vista yo he tenido la suerte de no haberla tenido. En mi familia saben que soy trabajadora sexual. Mi familia era un poco acomodada, mis hermanos ten&iacute;an su trabajo, mi padre era marino mercante y mi madre era maestra. Yo nunca he tenido que mandar dinero a mi familia. Te digo esto porque hay mucha gente que piensa que trabajamos obligadas y no. Trabajamos en esto por las mismas razones que cualquiera trabaja en otra cosa, porque hay que trabajar. Yo estuve trabajando durante cuatro a&ntilde;os dada de alta en distintas organizaciones y tambi&eacute;n he colaborado en distintas asociaciones. Cuando la crisis en el gobierno de Zapatero esas asociaciones cerraron y volv&iacute; a ejercer el trabajo sexual, de nuevo regres&eacute; a trabajar la calle que nunca fue ingrata conmigo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se puede poner fin a las violencias que sufres?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Para una persona como yo fin no habr&aacute; porque la gente sigue con sus cabezas bien cerradas. Es como la cabeza dura de la iglesia, no se puede cambiar. Esto no va a cambiar, cari&ntilde;o, no veo que me vayan a aceptar en mi totalidad. No me importa que yo taconee aqu&iacute; y all&aacute; y las vecinas me miren mal. Yo estoy tranquila con que me quiera mi familia y mis amistades me acepten tal y como soy. El resto del mundo si se viene abajo, me da igual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/dia-visibilidad-trans-hablamos-dai-maria-jael-vanessa-no-binarismo-capacitismo-trabajo-sexual_132_8875416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Mar 2022 04:00:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día de la Visibilidad Trans: hablamos con Dai, María Jael y Vanessa de no binarismo, capacitismo y trabajo sexual]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El caso de ‘Los Jóvenes de las Vías’ en Murcia: penas de cárcel y multas inasumibles en un circo político-empresarial que celebra un juicio sin pruebas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/caso-jovenes-vias-murcia-penas-carcel-multas-inasumibles-juicio-pruebas_132_8820274.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dcd7a214-0d39-4068-bc5f-66b069f477dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El caso de ‘Los Jóvenes de las Vías’ en Murcia: penas de cárcel y multas inasumibles en un circo político-empresarial que celebra un juicio sin pruebas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las fechas son personas, los juicios son personas, los acusados son personas. Imagino los orfidales, las tilas con las vecinas, los ataques de ansiedad, las lágrimas que no quieres que vean tus hijos"</p><p class="subtitle">El próximo 12 de marzo tendrá lugar un concierto en solidaridad con los jóvenes de las vías y el 17 se organizará la próxima movilización</p><p class="subtitle">Sigue y súmate a la lucha vecinal por redes @absolucionvias (Instagram y Twitter) y Absolución Jóvenes de las Vías (Facebook)</p></div><p class="article-text">
        Qu&eacute; dif&iacute;cil ponerse en la piel de estos j&oacute;venes inocentes que esperan con angustia desde hace cuatro a&ntilde;os y medio que llegue el 24 de marzo. Qu&eacute; dif&iacute;cil ponerse en la piel de esas madres y esos padres que sufren por el, quiz&aacute;s, no-futuro de sus hijos. El sistema carcelario amputa la vida, te la corta donde la dejaste, y no te ofrece ni ense&ntilde;a nada a cambio. Desde la noche del 3 de octubre de 2017 en la que hubo una movilizaci&oacute;n sin precedentes por el soterramiento del Ave hasta que llamaron a los j&oacute;venes en calidad de detenidos a la comisar&iacute;a del Carmen pasaron 10 d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        La noche del 3 octubre de 2017 marca un punto de inflexi&oacute;n en las reivindicaciones que durante d&eacute;cadas se han llevado a cabo por el soterramiento del AVE en su paso por Santiago el Mayor. Desde el 3 hasta el 17 de octubre que se personaron en comisar&iacute;a los j&oacute;venes, ya hab&iacute;an pasado dos semanas desde de los altercados. Desde ese 3 de octubre (2017) hasta el pr&oacute;ximo 24 de marzo (2022), fecha en la que empezar&aacute;n los juicios, habr&aacute;n pasado m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os y medio. 
    </p><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os y medio de maltrato institucional. &iquest;C&oacute;mo se vive eso? Para las personas que seguimos el caso, vamos a las concentraciones o a las manis o simplemente leemos la prensa son s&oacute;lo fechas, n&uacute;meros que se aproximan en el calendario inexorablemente. Pero las fechas son personas, los juicios son personas, los acusados son personas. Imagino los orfidales, las tilas con las vecinas, los ataques de ansiedad, las l&aacute;grimas que no quieres que vean tus hijos, la coraza, los terrores nocturnos, las bolsas debajo de los ojos, los est&oacute;magos cerrados. &ldquo;A veces pienso que no voy a poder con esto. No s&eacute; si se me va a ir la cabeza... Es tan grande la angustia que para m&iacute; la pandemia ha sido algo totalmente secundario. Desde que nos comunicaron esto, es mi primer pensamiento cuando me levanto por las ma&ntilde;anas. Es una pesadilla&rdquo;, me dice Resu, una de las madres de los j&oacute;venes de las v&iacute;as. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n dio esa orden y bas&aacute;ndose en qu&eacute;?&rdquo;, se pregunta Pl&aacute;cido, su marido. &ldquo;Esa noche no se detuvo a nadie y fuimos miles y miles de personas las que estuvimos all&iacute;. &iquest;Por qu&eacute; ellos?&rdquo;
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                Concierto solidario por la Absolución de los Jóvenes de las Vías                            </span>
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        La acusaci&oacute;n por v&iacute;a oficial lleg&oacute; a los familiares en junio de 2019; hab&iacute;an pasado casi dos a&ntilde;os desde que llamaron a los j&oacute;venes para ser detenidos sin pruebas. Es muy importante recordar esto: sin pruebas. Ese mismo d&iacute;a se constituye la Asociaci&oacute;n por la Absoluci&oacute;n de los J&oacute;venes de las V&iacute;as y es desde ese momento que el colectivo de familiares y vecines lleva convocando concentraciones en las v&iacute;as de Santiago el Mayor el primer jueves de cada mes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede ser? Eso no es posible. Nadie va a la c&aacute;rcel sin pruebas&rdquo;, me dijo una se&ntilde;ora believer del Sistema que amablemente se acerc&oacute; este pasado 13 de febrero a la concentraci&oacute;n estatal contra la Ley Mordaza (cuyo co-convocante aqu&iacute; en Murcia junto a Amnist&iacute;a Internacional era la Asociaci&oacute;n por los J&oacute;venes de las V&iacute;as por razones evidentes). S&iacute;, se&ntilde;ora. S&iacute; puede ser desde la aprobaci&oacute;n de la Ley Mordaza en este pa&iacute;s donde la polic&iacute;a es juez y parte y donde las personas nos quedamos con los derechos y libertades al aire. La criminalizaci&oacute;n de la movilizaci&oacute;n popular o de la protesta social en un Estado de Derecho es un contrasentido, m&aacute;s propio de nuestro pasado franquista y de reg&iacute;menes totalitarios. Como consecuencia de los desperfectos que se produjeron la noche de los hechos, Adif y Aldeasa piden que las familias paguen m&aacute;s de 130 mil euros bajo el concepto de responsabilidad solidaria por da&ntilde;os y perjuicios. Las familias de la Asociaci&oacute;n replican: &ldquo;Pedimos responsabilidades sobre los 2 millones 300 mil euros que se gastaron en montar y desmontar una obra que no se ha hecho y que la Delegaci&oacute;n de Gobierno gast&oacute; tambi&eacute;n, del dinero de todos los murcianos, en traer los antidisturbios de otros puntos de Espa&ntilde;a&rdquo; &iquest;Por qu&eacute; a las empresas p&uacute;blicas no se les piden responsabilidades ni tienen juicios pendientes?
    </p><p class="article-text">
        Sin duda alguna, la tardanza en el comienzo de los juicios tiene como finalidad debilitar el movimiento vecinal, que la llama se apague, que se olvide y la gente est&eacute; a otra cosa. &ldquo;Es muy dif&iacute;cil mantener esto en el tiempo&raquo;, me dice Pl&aacute;cido, &rdquo;pero te insufla energ&iacute;a el apoyo de la gente, necesitamos sentir el respaldo de la gente para seguir&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El soterramiento no habr&aacute; terminado realmente hasta que no absuelvan a estos j&oacute;venes inocentes y se soterre la injusticia&rdquo; escuchamos una y otra vez en todos los eventos a los que acompa&ntilde;amos a las familias y vecines de Santiago el Mayor: al final de cada manifestaci&oacute;n, de cada concentraci&oacute;n, en el evento del Moneo, en las charlas a las que ha ido Resu a participar para explicar el caso, en las charlas organizadas por el Movimiento Feminista de Murcia en el Huerto Lab del barrio de Santa Eulalia, en los mi&eacute;rcoles de Micro Abierto en la cafeter&iacute;a &Iacute;taca, en las Jornadas de la Coordinadora Anti Represi&oacute;n Regi&oacute;n de Murcia en las que Resu particip&oacute; para hablar del papel de las madres en los movimientos sociales y donde vimos el documental &lsquo;ESA NOCHE&rsquo;, en las Asociaciones de Vecinos y Casas de la Mujer as&iacute; como mesas informativas en los mercados semanales de m&aacute;s de una docena de barrios y pedan&iacute;as, hasta Madrid se llev&oacute; una manifestaci&oacute;n&hellip; &ldquo;&iquest;Te cansas de o&iacute;rlo? Nosotras de vivirlo&rdquo;, gritamos este pasado martes en la manifestaci&oacute;n del 8M. Y es que las violencias estructurales son agotadoras de llevar. 
    </p><p class="article-text">
        Las violencias derivadas de las estructuras de Poder son extremadamente dif&iacute;ciles de combatir porque se les presupone una garant&iacute;a de Estado de Derecho y desmontar esa creencia cuando pasan casos como el de Los J&oacute;venes de las V&iacute;as es tarea ardua. Los montajes policiales, los polic&iacute;as infiltrados, las puertas giratorias del Poder, el mercadeo de votos, los favores que se cierran en los apretones de manos entre gobernantes y empresarios, todo eso parece parte de un guion ficticio de un thriller polic&iacute;aco que vemos desde el sof&aacute; pero es una lucha vecinal que lleva m&aacute;s de treinta a&ntilde;os sucediendo debajo de las ventanas de nuestras casas. &ldquo;Yo estaba all&iacute;, en primera l&iacute;nea&rdquo;, dice una vecina que coge el micr&oacute;fono para hablar en el atrio del Moneo, &ldquo;hab&iacute;a j&oacute;venes con capuchas y pa&ntilde;uelos negros tap&aacute;ndose la cara. &iquest;C&oacute;mo se identifica a alguien con pa&ntilde;uelos y capuchas? La polic&iacute;a estaba all&iacute; y no intervino, &iquest;por qu&eacute;?&rdquo; Cabr&iacute;a preguntarse: &iquest;podr&iacute;a la polic&iacute;a, empujada y alentada por politicuchos, montar un escenario violento, quemar maquinaria y tirar vallas, para criminalizar a este movimiento vecinal? No es la primera vez que asistimos a este tipo de t&aacute;cticas y tejemanejes para ejercer violencia contra los y las protestantes y acabar estigmatizando la protesta social, desviando el foco sobre qui&eacute;nes son realmente los violentos y a los intereses de qui&eacute;n o qui&eacute;nes obedecen.
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                Próxima convocatoria para llenar las calles de justicia social                            </span>
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        Nadie est&aacute; investigando la actuaci&oacute;n policial. &ldquo;Nos quer&iacute;an destrozar el barrio porque cuatro se&ntilde;oritos quer&iacute;an coger el AVE ya&rdquo;, afirma Joaqu&iacute;n el Cura en el documental &lsquo;Los J&oacute;venes de las V&iacute;as, una herida abierta&rsquo; que se proyect&oacute; en el Moneo y que espera tener fecha para ser proyectado pr&oacute;ximamente en la Filmoteca. &ldquo;Francisco Bernab&eacute; no puede seguir ocupando poder en el espacio p&uacute;blico&rdquo;, dice otro vecino y arranca una tremenda ovaci&oacute;n en mitad de la sala, &ldquo;es un peligro p&uacute;blico&rdquo;. La historia de c&oacute;mo se pasa por encima de les vecines del barrio para hacer obras fara&oacute;nicas que s&oacute;lo van a llenar los bolsillos de unos pocos empresarios y pol&iacute;ticos se repite en distintas ciudades del territorio expa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno conocido como &ldquo;gentrificaci&oacute;n&rdquo; acaba pauperizando a la clase trabajadora desplaz&aacute;ndola a la periferia de sus ciudades, dejando las zonas limpias para disfrute de inversores que se encargar&aacute;n de demoler, reconstruir y especular con esos barrios cambiando el trazado urban&iacute;stico con total impunidad y haciendo finalmente de nuestros espacios p&uacute;blicos y ciudades unos sitios horribles e impersonales para vivir. Dejan morir los servicios (como ha sucedido en Murcia con el Talgo) para justificar su desaparici&oacute;n&nbsp;ofreciendo una alternativa que es econ&oacute;micamente inviable para cualquier vecine. Igual que los Se&ntilde;ores de la Guerra hacen su agosto lejos de sus territorios y fronteras, nuestros politicuchos levantan muros lejos de donde ellos tienen sus casas. &ldquo;Violencia no es poner pegatinas ni cortar el tr&aacute;fico&rdquo;, escuchamos en el documental. Violencia fue el proyecto de construcci&oacute;n del muro. Violencia fue llevar antidisturbios a las v&iacute;as fuertemente armados performando la franja de Gaza mientras las familias pasaban por las v&iacute;as aterrorizadas para llevar a sus hijes al colegio. 
    </p><p class="article-text">
        El Poder siempre necesita hacer estas puestas en escena, esta performatividad de la violencia, este despliegue siquiera visual de hasta d&oacute;nde son capaces de llegar para amedrentarnos. Violencia fueron les vecines agredides como consecuencia de las siempre desmesuradas intervenciones policiales en las v&iacute;as que resultaron en un total de cero agentes imputados de nada. Se ve que alguien piensa que hicieron bien su trabajo. Violencia es sacarse de la chistera a tres j&oacute;venes inocentes e imputarles delitos que no cometieron para mandar un mensaje al movimiento vecinal: no ten&eacute;is muro, pero no hab&eacute;is ganado. Un castigo ejemplarizante para que tomemos nota y sepamos que para ejercer nuestro derecho a manifestaci&oacute;n en el espacio p&uacute;blico hay que pagar un precio muy alto; hablamos de ocho a&ntilde;os de c&aacute;rcel y una multa de m&aacute;s de 130 mil euros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el actual alcalde de Murcia, don Jos&eacute; Antonio Serrano, que no viene a los eventos de los J&oacute;venes de las V&iacute;as? S&iacute; vino a pedir el voto, pero ya no se le ha vuelto a ver desde que empez&oacute; este proceso judicial&rdquo;, me comenta una vecina a la salida de la sala Concha Lavella donde la compa&ntilde;&iacute;a Edmundo Chacour represent&oacute; una obra en solidaridad con los j&oacute;venes de las v&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os y medio despu&eacute;s, la lucha del movimiento vecinal sigue porque, nunca lo repetiremos lo suficiente, la lucha por el soterramiento no habr&aacute; acabado hasta que no queden absueltos los j&oacute;venes de las v&iacute;as. No es s&oacute;lo una lucha por la absoluci&oacute;n, nos jugamos el Estado de Derecho y hasta la misma democracia: la defensa y protecci&oacute;n de nuestros derechos y libertades. La Ley Mordaza, dise&ntilde;ada para amedrentar al pueblo en sus reivindicaciones, no va a conseguir nuestra desmovilizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/caso-jovenes-vias-murcia-penas-carcel-multas-inasumibles-juicio-pruebas_132_8820274.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Mar 2022 05:01:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El caso de ‘Los Jóvenes de las Vías’ en Murcia: penas de cárcel y multas inasumibles en un circo político-empresarial que celebra un juicio sin pruebas]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[La violencia teórica deviene violencia en la práctica: el grupo RadFem de Murcia muestra sus dientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/violencia-teorica-deviene-violencia-practica-grupo-radfem-murcia-muestra-dientes_132_8086436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7efd7736-57bb-4831-82fa-7a1ecb748f51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La violencia teórica deviene violencia en la práctica: el grupo RadFem de Murcia muestra sus dientes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómo es posible que se autoricen concentraciones que tienen como finalidad mostrarse en contra de que las personas trans accedan a tener derechos? ¿Existe mayor situación de vulnerabilidad y discriminación que la de no tener derechos?</p></div><p class="article-text">
        El pasado s&aacute;bado 26 de junio el grupo trans-excluyente RadFem de Murcia ten&iacute;a convocada una concentraci&oacute;n en el jard&iacute;n del Malec&oacute;n para echarse el pulso con el feminismo interseccional en lo que son las fechas m&aacute;s inclusivas en el calendario feminista: la semana del activismo trans-bi-bollero-marica-cuir que culminaron en la capital murciana con una manifestaci&oacute;n del bloque del Orgullo Cr&iacute;tico el pr&oacute;ximo lunes 28J. C&oacute;mo es posible que una legislaci&oacute;n que tiene tipificado el delito de odio consienta y a trav&eacute;s de sus Delegados de Gobierno autorice este tipo de concentraciones es algo que escapa a mi entendimiento. &iquest;Se autorizar&iacute;a una concentraci&oacute;n contra las personas migrantes para pedir un plan de gobierno que tramitara su expulsi&oacute;n del pa&iacute;s? Posiblemente s&iacute;, corren tiempos de mucha libertad de expresi&oacute;n para el fascismo racista (incluso salen estos discursos de grupos parlamentarios) y, como estamos viendo, tambi&eacute;n para el trans-odiante. Imagino que cuando el gobierno central es el que enarbola pol&iacute;ticas de exclusi&oacute;n y discriminaci&oacute;n hacia las personas y el colectivo trans es muy f&aacute;cil si eres TERFista que te vengas arriba. Pero leamos a ver lo que recoge el C&oacute;digo Penal sobre el delito de odio en su art&iacute;culo 510, secci&oacute;n a): <em>&ldquo;Quienes p&uacute;blicamente fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminaci&oacute;n o violencia contra un grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada por raz&oacute;n de su pertenencia a aqu&eacute;l, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideolog&iacute;a, religi&oacute;n o creencias, situaci&oacute;n familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o naci&oacute;n, su origen nacional, su sexo, orientaci&oacute;n o identidad sexual, por razones de g&eacute;nero, enfermedad o discapacidad.&rdquo; </em>As&iacute; pues, con la ley en la mano, repito: &iquest;c&oacute;mo es posible que se autoricen concentraciones que tienen como finalidad mostrarse en contra de que las personas trans accedan a tener derechos? &iquest;Existe mayor situaci&oacute;n de vulnerabilidad y discriminaci&oacute;n que la de no tener derechos? &iquest;C&oacute;mo puede considerarse no-violento el oponerse a que unas personas tengan derechos?
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                    alt="Arañazos en el brazo de una persona que se mostró contraria a la convocatoria RadFem en contra de la &#039;ley trans&#039; del pasado 26 de junio en el Malecón"
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                Arañazos en el brazo de una persona que se mostró contraria a la convocatoria RadFem en contra de la &#039;ley trans&#039; del pasado 26 de junio en el Malecón                            </span>
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        La difusi&oacute;n por redes y en la prensa corre como la p&oacute;lvora si formas parte del feminismo del poder (como lo denominaba bell hooks): con el altavoz medi&aacute;tico-manipulador en tus manos puedes empezar a contar todas las mentiras que quieras tralar&aacute;, que poca r&eacute;plica te van a toser.
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                    alt="Pancarta rota de &#039;Feminismo no es transfobia&#039;"
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                Pancarta rota de &#039;Feminismo no es transfobia&#039;                            </span>
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        Vamos con las mentiras. 1. Ninguna de las cinco chicas que fuimos a hacer pedagog&iacute;a transincluyente fuimos <strong>ni organizadas ni convocadas</strong> por el Movimiento Feminista de Murcia: coincidimos all&iacute;. No hubo ninguna contra-concentraci&oacute;n ni ninguna convocatoria hecha por nadie ni a t&iacute;tulo personal ni colectivo en redes sociales. Como no hab&iacute;a nada organizado ni convocado, no se tramitaron los permisos pertinentes a Delegaci&oacute;n de Gobierno: menos de 20 personas no necesitan tramitar nada para estar libremente en la calle. Pueden ir a Delegaci&oacute;n de Gobierno a cerciorarse sobre esto &uacute;ltimo, si es que todav&iacute;a mantienen que hubo una contra-concentraci&oacute;n organizada. 2. Sobre el v&iacute;deo (cortado y con la pelea ya empezada donde no se ve realmente c&oacute;mo empez&oacute; todo) que circulan por redes, a&ntilde;adir este pantallazo que esta RadFem publicaba en su cuenta de twitter donde reconoce (<em>&ldquo;yo le he quitado una (pancarta) y su respuesta ha sido tirarme el pelo&rdquo;) </em>que fue <strong>el grupo tr&aacute;nsfobo el que empez&oacute; la trifulca</strong> y no al contrario. El orden es importante cuando una tiene la perversa intenci&oacute;n de crear una falsa imagen de victimizaci&oacute;n que sustente sus argumentos tergiversados sobre la violencia. El orden es importante para saber dilucidar qu&eacute; es violencia y qu&eacute; es defensa. 3. La concentraci&oacute;n de violento marco pol&iacute;tico-te&oacute;rico tr&aacute;nsfobo se sucedi&oacute; sin que ninguna de las feministas transincluyentes impidiera absolutamente nada. <strong>No se produjo ninguna obstrucci&oacute;n ni ning&uacute;n bloqueo</strong> que en alg&uacute;n momento supusiera el cese de la actividad del grupo TERF en la calle: la repetici&oacute;n y coros de sus consignas tr&aacute;nsfobas sonaban libremente en la calle, sus pancartas y carteles se fueron intactos, la lectura de su manifiesto se hizo &iacute;ntegra y sin interrupciones. No hay, pues, base en la observaci&oacute;n emp&iacute;rica de la realidad que sustente una denuncia por impedir el derecho de manifestaci&oacute;n. <strong>Nadie impidi&oacute; nada</strong>. S&iacute; hubo, el pasado 11 de junio, en Murcia, con motivo de las convocatorias que se hicieron a nivel estatal por el asesinato (violencia vicaria) de las dos ni&ntilde;as a manos de su padre en Tenerife, una intervenci&oacute;n por parte de una activista tr&aacute;nsfoba (tambi&eacute;n presente en el altercado de ayer) que interrumpi&oacute; a une compa&ntilde;ere marika no-binarie que estaba en ese momento hablando por el meg&aacute;fono. Con un argumento de Feminismo de Entrepierna de t&uacute;-no-tienes-que-hablar-aqu&iacute;-que-eres-hombre, la activista tr&aacute;nsfoba quitaba la palabra al compa&ntilde;ere, conocide artivista y militante del Bloque Cr&iacute;tico del Orgullo en Murcia y miembrx del Movimiento Feminista. Ni llamamos a la polic&iacute;a, ni sacamos su cara sin pixelar para difundir en los medios (como s&iacute; hicieron ellas con una compa&ntilde;era el s&aacute;bado en lo que entendemos podr&iacute;a servir de linchamiento popular), ni emprendimos acciones legales contra esta mujer que, delante de m&aacute;s de 100 personas, boicote&oacute; la intervenci&oacute;n y cercen&oacute; la libertad de expresi&oacute;n de esta persona. El grupo reprendi&oacute; su desacertado comportamiento y seguimos sin mayor problema nuestro evento. 4. En declaraciones a medios, las RadFem sostienen que las <em>rodeamos</em> para despu&eacute;s atacarlas y quitarles la pancarta: <strong>dif&iacute;cilmente cinco personas van a rodear a cuarenta</strong> e incluso han llegado a escribir que agredimos a una mujer embarazada. 5. Tambi&eacute;n he le&iacute;do en redes que la polic&iacute;a tuvo que <em>intervenir</em> cuando lo cierto es que <strong>cuando se person&oacute; el Cuerpo, las TERF se sentaron todas en el suelo a performar el pacifismo</strong> mientras las cinco est&aacute;bamos a distancia y sin contacto alguno con ninguna de ellas. Hasta tal punto no pasaba nada que la polic&iacute;a tuvo que preguntar que qu&eacute; pasaba, pues no se entend&iacute;a bien para qu&eacute; los hab&iacute;an llamado. Desde aqu&iacute; me gustar&iacute;a animar a este grupo de tan rica imaginaci&oacute;n a presentarse al premio Herralde de novela de la editorial Anagrama, ese don para generar narrativas de naturaleza fant&aacute;stica no deber&iacute;a desaprovecharse. Ahora sabemos por qu&eacute; llamaron a la polic&iacute;a y es que, tan exigua era la fuerza pol&iacute;tica de su concentraci&oacute;n, que la presencia policial sin duda alguna pensar&iacute;an que animar&iacute;a el cotarro medi&aacute;tico (como as&iacute; efectivamente ha resultado), performando en la pr&aacute;ctica lo que defiende la ideolog&iacute;a TERF: esa falsa victimizaci&oacute;n alarmista de que las van a borrar. Seguramente se asustaron cuando nos vieron aparecer con nuestra goma cuir.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, quisiera hacer una reflexi&oacute;n sobre la importancia del activismo (no s&oacute;lo en redes, sino principalmente en la calle o en cualquier otro espacio) para contradecir, confrontar y en &uacute;ltima instancia acallar y acabar con los discursos de odio, cuya promoci&oacute;n p&uacute;blica, recordemos, est&aacute; recogida y penalizada por el C&oacute;digo Penal: en la Regi&oacute;n de Murcia hemos asistido a tres manifestaciones en la &uacute;ltima semana que ten&iacute;an como finalidad la visibilizaci&oacute;n del odio racista y sus terribles consecuencias para la vida de las personas, personas migrantes y racializadas que tienen que vivir con miedo, explotadas en sus trabajos y minusvaloradas en su d&iacute;a a d&iacute;a como consecuencia del auge de los discursos de odio, exclusi&oacute;n, marginaci&oacute;n y criminalizaci&oacute;n de la ultraderecha. Pero no s&oacute;lo son discursos, tambi&eacute;n la existencia de determinadas leyes (como la Ley de Extranjer&iacute;a) o la inexistencia de tantas otras (como las que podr&iacute;an garantizar &ndash;de existir- unas condiciones de vida dignas a tantas y tantas personas) son las responsables de que siga perpetu&aacute;ndose la violencia hacia determinadas personas y colectivos. Negarle a una persona derechos es condenarla a la indefensi&oacute;n y a la vulnerabilidad. Es est&uacute;pido que una persona blanca se sienta amenazada porque las personas migrantes accedan a derechos, sin embargo, existe un miedo y una amenaza para ciertas mujeres en que las personas trans avancen en la consecuci&oacute;n de los suyos. El transfeminismo reconoce y abraza la interseccionalidad de las luchas y no vamos a mirar para otro lado mientras haya compa&ntilde;eros, compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eres que se sientan violentades simplemente por existir. Ni el lugar de origen, ni el color de la piel ni la identidad de g&eacute;nero (en el caso de los discursos tr&aacute;nsfobos) vamos a consentir que sigan siendo argumentos donde la violencia, que nunca es s&oacute;lo te&oacute;rica, campe a sus anchas. La defensa por los derechos de las personas trans y no mirar para otro lado mientras el odio ocupa impunemente el espacio p&uacute;blico fueron la &uacute;nica motivaci&oacute;n que nos llev&oacute; a acudir la ma&ntilde;ana del s&aacute;bado 26 a la concentraci&oacute;n tr&aacute;nsfoba convocada por el grupo RadFem. Es un error que el odio encuentre una excusa y una grieta para difundirse bajo el falso pretexto de la libertad de expresi&oacute;n y manifestaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/violencia-teorica-deviene-violencia-practica-grupo-radfem-murcia-muestra-dientes_132_8086436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Jun 2021 04:00:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La violencia teórica deviene violencia en la práctica: el grupo RadFem de Murcia muestra sus dientes]]></media:title>
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      <title><![CDATA[28 de junio: la fecha que nos recuerda que las luchas feministas son TRANSversales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/28-junio-fecha-recuerda-luchas-feministas-son-transversales_132_8080587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f08ed17a-fd4e-4806-9bc9-c34fb422524e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="28 de junio: la fecha que nos recuerda que las luchas feministas son TRANSversales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Que un colectivo marginal consiga derechos (como está pasando con el intento por que se apruebe una ley trans) jamás puede suponer un retroceso para nadie excepto para aquellas personas que ostensiblemente detenten fuertes niveles de privilegio. Sólo la hidra del patriarcado, en cualquiera de sus múltiples brazos y cabezas, puede sentirse amenazada por el transfeminismo"</p></div><p class="article-text">
        En los feminismos no todo vale. Y no se trata del discurso ese simpl&oacute;n y farfullero de <em>oh, me vas a quitar el carnet de feminista</em>, no. Se trata de entender y asimilar epistemol&oacute;gicamente el recorrido hist&oacute;rico-pol&iacute;tico de las luchas feministas y dejarnos este h&aacute;bito que tenemos de, bajo el falso pretexto del buenismo de la pluralidad, aceptar lo inaceptable. Con la intolerancia, tolerancia cero, deduce el fil&oacute;sofo con interesante apellido, Karl Popper. La activista feminista negra Bell Hooks escribi&oacute;: &laquo;<em>Tomemos el caso del aborto (&hellip;), no se puede estar en contra del derecho a decidir y ser feminista. No se puede ser antiabortista y defensora del feminismo. Asimismo, no puede existir un feminismo del poder si la imagen del poder que se evoca es el que se obtiene mediante la explotaci&oacute;n y opresi&oacute;n de otras personas.</em>&raquo; Y sigue, hablando del feminismo del poder: &laquo;<em>Su usurpaci&oacute;n hegem&oacute;nica de la ret&oacute;rica feminista sobre la igualdad ha ayudado a enmascarar su alianza con las clases dominantes dentro del patriarcado capitalista supremacista blanco</em>&raquo;, aqu&iacute; a&ntilde;adir&iacute;a yo &lsquo;cisheterosexual&rsquo; porque es exactamente lo que est&aacute; pasando con el TERFismo, nombre que propongo para dejar de llamar feminismo a lo que no es: el feminismo no puede ser excluyente, ni violento ni opresor respecto a otras identidades y cuerpos. Es una contradicci&oacute;n terminol&oacute;gica, un imposible. El <em>feminismo</em> trans-excluyente, TERFismo de ahora en adelante, es el cerdo que vuela, el perro verde, son los cinco pies del gato: no los busques que no est&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las l&oacute;gicas terfistas (ya saben, las mismas que las del autob&uacute;s naranja de la ultraderecha que pod&iacute;an haber conducido perfectamente Amelia Valc&aacute;rcel y Lidia Falc&oacute;n) se extienden en el contexto de las luchas interseccionales salpicando la cuesti&oacute;n colonial, migratoria y racializada. Se crea as&iacute; un TERFismo ario, opuesto en sus planteamientos pol&iacute;ticos a la interseccionalidad de las corrientes transfeministas, que deja fuera del an&aacute;lisis a la clase (ah&iacute; est&aacute; el SWERFismo, que tambi&eacute;n pretende expulsar a las trabajadoras sexuales de los movimientos feministas aludiendo tener la Verdad Absoluta sobre lo que es trabajo y lo que no, tergiversando lo que es explotaci&oacute;n laboral fuera de la vulva e ignorando e invisibilizando formas de precarizaci&oacute;n femenina por las que no se les levanta ni una cat&oacute;lica ceja) y a la raza, es decir, a otros grupos feministas no-blancos. Como razona la pensadora y activista feminista gitana Pastora Filigrana: &laquo;<em>Cuando se exige a las gitanas feministas que primero acaben con las pr&aacute;cticas de opresi&oacute;n de g&eacute;nero dentro de su comunidad y despu&eacute;s hablen de patriarcado mundial y antigitanismo, se les est&aacute; pidiendo un imposible, porque son dos caras de la misma moneda. (&hellip;) Mientras existan el racismo y el patriarcado a escala mundial, ninguna gitana ser&aacute; libre, por m&aacute;s igualitario que sea su contexto. Mientras que el 31% de la poblaci&oacute;n penitenciaria femenina sea gitana, no podr&aacute; hablarse de igualdad de g&eacute;nero, por m&aacute;s feministas que hayan conseguido ser las condiciones en casa de cada gitana.</em>&raquo;
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas maneras de segregar cuerpos y generar apartheids y el TERFismo lo hace con los genitales. &iquest;No es el cuerpo un territorio, como defend&iacute;a la feminista chicana y bollera Gloria Anzald&uacute;a? No he encontrado discursos TERF entre las filas de ning&uacute;n activismo feminista que tenga en su ideario y agenda activista la lucha contra las c&aacute;rceles, la pobreza, el racismo estructural, etc.
    </p><p class="article-text">
        Que un colectivo marginal consiga derechos (como est&aacute; pasando con el intento por que se apruebe una ley trans) jam&aacute;s puede suponer un retroceso para nadie excepto para aquellas personas que ostensiblemente detenten fuertes niveles de privilegio. S&oacute;lo la hidra del patriarcado, en cualquiera de sus m&uacute;ltiples brazos y cabezas, puede sentirse amenazada por el transfeminismo. Al igual que podemos leer en el an&aacute;lisis hist&oacute;rico del feminismo estadounidense que desarrolla Angela Davis que las sufragistas (ostensiblemente racistas) vieron en la consecuci&oacute;n del voto femenino una manera de preservar la supremac&iacute;a blanca, las TERFas ven en su oposici&oacute;n frontal a que las personas trans sean sujetos pol&iacute;ticos feministas de pleno derecho una manera de preservar la supremac&iacute;a de la vulva, y con ella todos los discursos victimizantes que son los que mantienen el negocio de sus subvenciones y el reparto de sus sillones de poder en las bioinstituciones. Es el discurso de la exclusi&oacute;n que viene patrocinado por el lobby de la vulva.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que la comunidad negra consiguiera derechos civiles no supuso una p&eacute;rdida de nada para la poblaci&oacute;n blanca, aunque sin duda, que una persona negra tenga derechos estorba, por ejemplo, al blanco capitalista neoesclavista que la quiera explotar. Que las disidencias de g&eacute;nero adquieran derechos y los grupos marginales no-heterocentrados tengan voz s&oacute;lo puede estorbar a quien gana un sueldo y poder usando su cisheterosexualidad. Para el resto de personas, las conquistas de cualquier grupo minoritario revierten para bien en la comunidad en su totalidad (lo dijo Audre Lorde), en el mundo como un lugar m&aacute;s amable y m&aacute;s habitable a niveles pol&iacute;tico-planetarios.
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente sabe que hoy, 28 de junio, se sigue recordando que es necesario seguir articulando lucha y reivindicaci&oacute;n para las maricas, las bolleras y las personas trans, intersexuales, asexuales y no binarias. N&oacute;tese que no digo <em>homosexuales</em>. Como dec&iacute;a antes, usar correctamente las palabras es importante. Los y las homosexuales dejaron los m&aacute;rgenes al conseguir asimilarse al heterocentro para pasar desapercibides, para no molestar, para no incomodar. Los y las homosexuales adoptaron como estrategia de supervivencia adaptarse al heterosexismo. Consecuentemente, hay homosexuales con poder, como Beatriz Gimeno. El Poder busca y selecciona minuciosamente en su casting al porcentaje de homosexuales a los que va a dar altavoz para cubrir su cuota LGTBI. Los y las homosexuales son el ejemplo perfecto de asimilaci&oacute;n e integraci&oacute;n que el discurso racista-colonial escupe a las personas que no se adaptan, que no se integran, o como dice brillantemente Cristina Morales, que no se desintegran. La desintegraci&oacute;n como requisito <em>sine qua non</em> para el goce y disfrute de derechos. Los derechos pueden tambi&eacute;n constituirse peaje para salir del margen y pillar butaca en el centro, as&iacute;, como argumenta la activista transfeminista boliviana Mar&iacute;a Galindo, se refuerza la figura del Estado como interlocutor central al tiempo que, parad&oacute;jicamente, se apuntalan las estructuras capitalistas y patriarcales: los derechos del matrimonio homosexual, por ejemplo, fortalecen a la familia como instituci&oacute;n. <em>&laquo;Deber&iacute;amos detenernos a preguntarnos&raquo;</em>, nos reta controvertidamente Mar&iacute;a, <em>&laquo;por lo que estos circuitos de derechos suponen pol&iacute;ticamente.&raquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente desconoce que hoy, 28 de junio, tambi&eacute;n se recuerda otra lucha, la de otra minor&iacute;a que se resiste a desintegrarse por mucho que el Estado expa&ntilde;ol se ha empe&ntilde;ado durante cinco siglos en su exterminio: el pueblo gitano. &laquo;<em>Quien quiera beneficiarse del principio de igualdad ante la ley, deber&aacute; ser lo m&aacute;s igual posible al ideal de ciudadano que el poder instaura. En todo caso, las diferencias respecto a este deben ser comedidas y poco profundas si se quiere gozar del reconocimiento de derechos en igualdad de condiciones.</em>&raquo;<em>, </em>escribe brillantemente Pastora Filigrana en su libro imprescindible. El 28 de junio de 1749 bajo el reinado del payo Fernando VI se dict&oacute; prisi&oacute;n general para todes les gitanes en lo que se conoci&oacute; como La Gran Redada. De redadas tambi&eacute;n sab&iacute;an mucho las maricas, trans, bolleras y trabajadoras sexuales racializadas que sufrieron el brutal ataque de la polic&iacute;a en lo que hoy conocemos como la Revuelta de Stonewall. Sirvan todas esas identidades y violencias sufridas para recordar hoy m&aacute;s que nunca, pero todos los d&iacute;as y no s&oacute;lo hoy, que la lucha feminista ser&aacute; inclusiva, transfeminista, anticapitalista, anticarcelaria y antipunitivista, antirracista y decolonial o no ser&aacute;. Concluye Pastora: &laquo;<em>Descentremos la mirada, corramos el riesgo de mirar a los m&aacute;rgenes. Gitanic&eacute;monos.</em>&raquo; <em>Queericemos</em> las luchas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/28-junio-fecha-recuerda-luchas-feministas-son-transversales_132_8080587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Jun 2021 04:00:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[28 de junio: la fecha que nos recuerda que las luchas feministas son TRANSversales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Transgénero,Derechos Humanos,Identidad de género,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['#Chandaleras' de Ana Pastor: una propuesta para subvertir el Orden Patriarcal a través de la práctica deportiva. Calienta que sales.]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/chandaleras-ana-pastor-propuesta-subvertir-orden-patriarcal-traves-practica-deportiva-calienta-sales_1_7898780.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a082d806-721c-4735-9209-c3a6be88ad3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;#Chandaleras&#039; de Ana Pastor: una propuesta para subvertir el Orden Patriarcal a través de la práctica deportiva. Calienta que sales."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El deporte desde sus inicios ha estado fuertemente machopolitizado (como demuestra su origen blanco machoburgués) y Ana vendría a reformularlo desde una epistemología feminista</p></div><p class="article-text">
        Donna Haraway nos ense&ntilde;&oacute; que era importante situar el conocimiento, ubicarlo, para que as&iacute; supi&eacute;ramos qui&eacute;n hablaba y desde qu&eacute; sistema de opresi&oacute;n/privilegio lo hac&iacute;a. As&iacute; que voy a empezar hablando de Ana Pastor, la autora de este libro. Ana Pastor (Alicante, 1988) es una curranta cisbollera butch blanca, no tiene diversidad funcional, le flipa hacer deporte, no se quita el ch&aacute;ndal ni cuando trabaja de librera y es, adem&aacute;s, entrenadora.
    </p><p class="article-text">
        La extensa bibliograf&iacute;a que ha manejado la autora para escribir este ensayo no deja lugar a dudas respecto a su posicionamiento pol&iacute;tico: aqu&iacute; encontrar&aacute;s la cerilla argumental para pegarle fuego a las l&oacute;gicas binaristas de las que maman las narrativas lesb&oacute;fobas y tr&aacute;nsfobas. Dado que el deporte, o m&aacute;s concretamente el cuerpo o aspecto f&iacute;sico que se construye con &eacute;l, se configura como un lugar para <em>ordenar</em> el g&eacute;nero, apuntalar estereotipos y repartir etiquetas hegem&oacute;nicas fuertemente asociadas a la masculinidad y a la feminidad, la apuesta de Ana Pastor es interesant&eacute;rrima: utilizar la pr&aacute;ctica deportiva para desestabilizar el reparto de los roles en el pastel del g&eacute;nero. Dicho de otro modo, el deporte desde sus inicios ha estado fuertemente machopolitizado (como demuestra su origen blanco machoburgu&eacute;s) y Ana vendr&iacute;a a reformularlo desde una epistemolog&iacute;a feminista.
    </p><p class="article-text">
        El punto propuesto y desarrollado brillantemente por la bollera alicantina en este imperdible ensayo es el de presentar el deporte como &laquo;un medio de subversi&oacute;n para desdibujar los estereotipos de g&eacute;nero&raquo; y poder as&iacute; &laquo;transgredir el papel asignado a las mujeres&raquo;, es decir, que el empoderamiento y el potencial emancipatorio del deporte es doble: por un lado deconstruye una feminidad que nos hace ser polic&iacute;as de nuestro propio cuerpo, siempre vigilantes de imperfecciones que nos expulsen fuera del canon y por ende del privilegio de ser cuerpas deseadas en un r&eacute;gimen de esclavitud corporal heterosexista, y por otro, nos pertrecha de herramientas en forma de m&uacute;sculos fuertes, &aacute;giles y potentes que multiplican nuestra autonom&iacute;a y capacidad de autodefensa: adi&oacute;s a <em>la vulnerabilidad como el devenir ineluctable de toda mujer</em>, como escrib&iacute;a Elsa Dorlin, adi&oacute;s al sexo d&eacute;bil. Que el deporte comporte la <em>queerizaci&oacute;n</em> de la capacidad de gustarnos y defendernos significa que seremos m&aacute;s dif&iacute;cilmente victimizables, abusables, agredibles, violables y matables.
    </p><p class="article-text">
        En el recorrido neuronal que nos propone Ana pasa tambi&eacute;n por la violencia hist&oacute;rica y simb&oacute;lica contra las mujeres que desobedecen con su cuerpo: &iquest;el Sexo D&eacute;bil puede dejar de ser pasivo y contemplativo, muscularse? O, dicho de otra manera, &iquest;y si el sexo d&eacute;bil es fuerte? El terror masculinista cristalizado en humillaci&oacute;n, el complejo de inferioridad que se suscita en algunos hombres (pobres, creen que s&oacute;lo ellos pueden detentar la fuerza de la masculinidad) representa todo un sistema de valores machistas y mis&oacute;ginos que cae violentamente encima de las mujeres cuando se apropian de la masculinidad. Como dec&iacute;a lx maravillosx J. Halberstam, la masculinidad no es territorio exclusivamente masculino ni desde luego bollero. El giro inesperado en el gui&oacute;n patriarcal es que son las mujeres (y no los hombres) las que traen los modelos de las nuevas masculinidades que promueven la ruptura de las relaciones de poder respecto a la masculinidad hegem&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que comer espaguetis no es de chicas y macarrones de chicos, Ana Pastor nos recuerda que el deporte, como la comida, no tiene g&eacute;nero, por m&aacute;s que la clasificaci&oacute;n de determinadas pr&aacute;cticas deportivas sirvan para masculinizar (rugby, boxeo) o feminizar (gimnasia r&iacute;tmica, nataci&oacute;n sincronizada) los roles dise&ntilde;ados para reforzar la segregaci&oacute;n de los cuerpos. Me gusta mucho c&oacute;mo Ana habla metaf&oacute;ricamente de &laquo;la importancia del movimiento para la subversi&oacute;n de la identidad&raquo;, c&oacute;mo desarrolla que el deporte sirve para legitimar qu&eacute; cuerpos pueden o no pueden <em>moverse,</em> resultando as&iacute; un dispositivo de control biopol&iacute;tico. La ensayista nos explica que el cuerpo hegem&oacute;nico crea una territorialidad identitaria en torno a s&iacute; mismo que no debe traspasar si no quiere convertirse en <em>extranjero</em> y verse perdido en un idioma que ni habla ni comprende; esta es la alusi&oacute;n que hace Ana al cuerpo como &laquo;frontera&raquo;. Traspasada esa l&iacute;nea, el Orden Patriarcal (siempre preocupado por la fuga o el libre tr&aacute;nsito de los cuerpos) a lo que tiende es a <em>reubicarlo. </em>El<em> </em>peaje que tiene que pagar el cuerpo disidente de g&eacute;nero por <em>moverse</em> de la casilla que le corresponde es, como no podr&iacute;a ser de otra manera, la estigmatizaci&oacute;n, el se&ntilde;alamiento y la exclusi&oacute;n: &laquo;Aquellas personas que transgredan los estereotipos y desestabilicen los planteamientos binarios del g&eacute;nero ser&aacute;n relegadas y cuestionadas en sus formas: se les cuestionar&aacute; su g&eacute;nero, su orientaci&oacute;n y su sexualidad independientemente de sus resultados deportivos. De esta manera, la fuerza f&iacute;sica y los m&eacute;ritos deportivos se convierten en un estigma para las mujeres.&raquo;
    </p><p class="article-text">
        Puesto que, como se&ntilde;ala Ana, &laquo;El dualismo hegem&oacute;nico (&hellip;) convierte a las pr&aacute;cticas deportivas en el laboratorio perfecto para el encasillamiento binario&raquo; cabr&iacute;a preguntarse &laquo;&iquest;D&oacute;nde quedan relegadas las personas no binarias si quieren competir de manera profesional?&raquo; Efectivamente, la profesionalizaci&oacute;n del deporte es la llave de entrada a la esfera p&uacute;blica: aqu&iacute; se conforman y legitiman las identidades. Si la categor&iacute;a mujer tuvo que pelear hist&oacute;ricamente por su inclusi&oacute;n en el Limitado Territorio Testosterona, imaginemos la batalla que todav&iacute;a est&aacute; por ganar para las personas trans, intersexuales y no binarias. &laquo;El deporte es considerado la instituci&oacute;n de la masculinidad, se espera que a trav&eacute;s de su pr&aacute;ctica se reproduzcan los valores naturalmente asignados al g&eacute;nero masculino, v&eacute;ase la competitividad, la superioridad y el &eacute;xito&raquo;; todo ello consecuentemente visible, aplaudible y admirable desde la esfera p&uacute;blica (que es la pol&iacute;tica por excelencia), otro lugar en el cual el cuerpo femenino tiene que pelear su legitimidad para mostrarse, pues el deporte es podio y opera en lo simb&oacute;lico como ant&oacute;nimo de la domesticidad y el encierro en lo privado. Apartar a las mujeres de las esferas de poder ha sido siempre la misi&oacute;n top del Patriarcado y en el deporte no iba a ser diferente. No olvidemos que entrar al deporte profesional y competitivo es entrar al reconocimiento social, al aplauso p&uacute;blico y subir al podio para <em>ganar</em> algo.
    </p><p class="article-text">
        Quiero terminar gritando, como si fuera la entrenadora de vuestra materia gris: &iexcl;Corred, mujeres y cuerpos atrapados en los discursos que validan la identidad desde la corporalidad hegem&oacute;nica! Corred literalmente con piernas &aacute;giles y fuertes a haceros con un ejemplar de este magn&iacute;fico ensayo a la librer&iacute;a Traperos en Murcia (c/Ronda de Garay, 39B) o haced el pedido a la editorial independiente Piedra Papel Libros (piedrapapellibros.com) y no dej&eacute;is de hacer m&uacute;sculo intelectual con esta joyita. &iexcl;Correos!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/chandaleras-ana-pastor-propuesta-subvertir-orden-patriarcal-traves-practica-deportiva-calienta-sales_1_7898780.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 May 2021 05:57:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['#Chandaleras' de Ana Pastor: una propuesta para subvertir el Orden Patriarcal a través de la práctica deportiva. Calienta que sales.]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pandemia cumple un año: la resaca del 8M y el movimiento feminista en expaña como ficción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/pandemia-cumple-ano-resaca-8m-movimiento-feminista-expana-ficcion_132_7300089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3bff44d-25bd-4fd3-bea8-1f7b14e29562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pandemia cumple un año: la resaca del 8M y el movimiento feminista en expaña como ficción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Dónde ha estado el movimiento feminista durante la pandemia? ¿Qué ha articulado? ¿Cómo ha respondido ante la ablación de derechos y libertades? ¿En qué lugares y de qué manera ha supuesto resistencia, apoyo mutuo, red de cuidados?</p></div><p class="article-text">
        Esta ma&ntilde;ana podr&iacute;a cantar en bucle, porque me representa, el estribillo que aquella diosa Minerva sacaba como exitazo all&aacute; por el pleistoceno de 1995: <em>&laquo;Estoy llorando por ti/estoy llorando por cosas de ayer/y cada d&iacute;a cada d&iacute;a que pasa me duele m&aacute;s&raquo;,</em> pero no pensando en ninguna narrativa rom&aacute;ntica, sino m&aacute;s bien con la sensaci&oacute;n de abandono u orfandad que experimento con respecto a eso que hemos convenido llamar <em>movimiento feminista</em> y que, ahora que me siento a escribir y a pensar en algo parecido a un balance pol&iacute;tico-activista de este a&ntilde;o coronav&iacute;rico, creo que no ha estado a la altura de los abusos y agresiones perpetrados durante y en nombre de esta pandemia. 
    </p><p class="article-text">
        Que el movimiento feminista opere en lo simb&oacute;lico (lo simb&oacute;lico del salir el 8M, por ejemplo), a m&iacute; es algo que pol&iacute;ticamente no me sirve de mucho. No creo en lo simb&oacute;lico de nada, creo en la concreci&oacute;n de las reivindicaciones que se materializan, accionan y tienen un horizonte pol&iacute;tico con ambici&oacute;n de cambio; el resto para m&iacute; es foto de un d&iacute;a: un <em>selfuck</em> de autoenga&ntilde;o y automasturbaci&oacute;n narcisista, un producto de merchandising que inunda las redes un d&iacute;a y ya. &iquest;D&oacute;nde ha estado el <em>movimiento feminista</em> durante la pandemia? &iquest;Qu&eacute; ha articulado? &iquest;C&oacute;mo ha respondido ante la ablaci&oacute;n de derechos y libertades? &iquest;En qu&eacute; lugares y de qu&eacute; manera ha supuesto resistencia, apoyo mutuo, red de cuidados? La respuesta a todas estas preguntas es par&aacute;lisis y silencio.
    </p><p class="article-text">
        Creo que hemos tenido un movimiento feminista psicol&oacute;gico, como esos embarazos ficticios que pasan algunas hembras desubicadas. Cre&iacute;amos estar pre&ntilde;adas de fuerza y rebeld&iacute;a y mucha sororidad hecha consigna del tipo <em>tranquila, hermana, que aqu&iacute; est&aacute; tu manada</em>, mucho <em>si tocan a una, nos tocan a todas</em>, pero nos hemos encerrado en nuestras casas de privilegio de clase (#qu&eacute;dateencasa como balsa salvavidas s&oacute;lo vale si tienes casa y circunstancias de habitabilidad c&oacute;modas y no violentas) a mirar para otro lado, a ser obedientes, individualistas, y a respetar una distancia de seguridad que nos va a pasar una factura social que ninguna de nosotras vamos a poder asumir pol&iacute;ticamente. La pandemia nos ha dejado el feminismo hecho un solar. Pero lo peor no ha sido que hayamos ca&iacute;do en la trampa de avalar l&oacute;gicas que defienden la autoridad (&iquest;hay algo m&aacute;s antifeminista que la autoridad?), la pedagog&iacute;a del castigo y la represi&oacute;n. No. Lo peor ha sido que nos hemos tragado toda la dramatizaci&oacute;n, la puesta en escena, en la que el Estado se erig&iacute;a como cuidador. Eso s&iacute; que me parece grave. Que nos hayamos cre&iacute;do que los gobiernos, absolutos inexpertos en esto de los cuidados, se hayan convertido en los m&aacute;ximos garantes y custodios de nuestra salud y bienestar y el de las nuestras. 
    </p><p class="article-text">
        Me declaro negacionista del Estado cuidador. Negacionista del uso de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como herramientas eficaces para atacar a un virus. Negacionista de la utilidad de todo ese lenguaje <em>machob&eacute;lico (</em>t&eacute;rmino de precisi&oacute;n milim&eacute;trica acu&ntilde;ado por la te&oacute;rica feminista Luisa Fuentes Guaza, grand&iacute;sima y prol&iacute;fica autora de <a href="https://futuridadesmaternales.net/2020/04/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">textos cr&iacute;ticos durante la pandemia</a> desatado de manera absolutamente innecesaria como campo sem&aacute;ntico desde el que abordar, siquiera intelectualmente, esta situaci&oacute;n pand&eacute;mica. Negacionista de las multas para sanar a la poblaci&oacute;n. Negacionista de las ruedas de prensa con militares para hablar de salud p&uacute;blica. Negacionista de los tanques en la M-30 de Madrid para proteger y cuidar a la poblaci&oacute;n. Negacionista de los cierres de colegios, de los parques infantiles precintados y de la infancia (mal)tratada como terroristas v&iacute;ricos. Negacionista de este proceso de fetichizaci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as para acabar con la educaci&oacute;n presencial. Poner la vida en el centro (frase de una belleza pol&iacute;tica tan apabullante que da igual que se repita hasta la saciedad, no dejar&aacute; de ser bella) est&aacute; en las ant&iacute;podas de todo eso. Cancelar la vida para preservar la vida es una estupidez que s&oacute;lo podr&iacute;a defenderse desde esos lugares donde la vida jam&aacute;s ha importado tres mierdas. 
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Sarah Babiker que <a href="https://futuridadesmaternales.net/2020/09/21/vamos-a-normalizar-en-silencio-despues-de-la-movilizacion-interna-que-tenemos-en-marcha-dentro-de-las-nuevas-luchas-reproductivas-que-la-nueva-era-vital-virica-es-sinonimo-de-perdida-de-derechos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asistimos a un momento de enajenaci&oacute;n democr&aacute;tica</a> y no puedo coincidir m&aacute;s. Enajenaci&oacute;n de varias cosas, todas ellas fruto de un <em>gaslighting</em> flipante que nos est&aacute;n haciendo desde las m&aacute;s altas esferas donde est&aacute;n las f&aacute;bricas de producci&oacute;n de la &Uacute;nica Verdad, de lo &Uacute;nico Que Se Puede Hacer y desde donde se articula la falacia de los cuidados. En sus apuntes para descolonizar el inconsciente, Suely Rolnik propone problematizar, poner en crisis y confrontar el discurso que tenemos interiorizado, resistir al r&eacute;gimen dominante en nosotros mismos y yo creo que lo que ha sucedido durante todo este a&ntilde;o ha sido justo lo contrario: hemos sucumbido al r&eacute;gimen dominante y lo hemos hecho a trav&eacute;s de las narrativas altamente contagiosas del miedo. <em>&laquo;Necesitamos pensar con sospecha&raquo;</em>, escrib&iacute;a Rita Segato, <em>&laquo;desconfiar de los discursos hegem&oacute;nicos&raquo;</em>. &iquest;Cu&aacute;ndo dejamos de leer a las feministas y empezamos a escuchar y a legitimar a Ken S&aacute;nchez y a sus secuaces en el Poder? &iquest;Alguien ha le&iacute;do alguna obra de Ken S&aacute;nchez que contenga pensamiento? &iquest;Por qu&eacute; dejamos que una persona que no nos ha dado muestras de saber pensar (ni cuidar) piense por nosotras?
    </p><p class="article-text">
        Y por si el panorama feminista en el marco pand&eacute;mico no fuera ya lo bastante desolador, luego tenemos la agenda feminista (al margen de la pandemia) haciendo el rid&iacute;culo con las biovulvas que hacen chistes con eso de querer ser jabones marca Heno de Pravia y poniendo palos en la rueda a los derechos de la comunidad trans con su Feminismo de Entrepierna, una Ministra de Igualdad (&iexcl;de igualdad!) put&oacute;foba empe&ntilde;ada en legislar para generar <a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/salud-publica-cierran-prostibulos-tinder_132_6185810.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s desigualdad, m&aacute;s precariedad y m&aacute;s violencia contra las trabajadoras sexuales</a> y, como noticia local en Murcia, un 8M con el frente abolo haciendo tap&oacute;n y secuestrando la mani en la que ha sido, probablemente,&nbsp;la protesta menos sorora y m&aacute;s humillante que haya vivido la que escribe este art&iacute;culo en su vida. Que el lunes pasado las abolas nos taparan la consigna 'Trabajo sexual es trabajo' con la de sanciones econ&oacute;micas y represi&oacute;n <a href="https://www.laopiniondemurcia.es/murcia/2021/02/22/prostitutas-murcia-unen-luchar-acoso-35269605.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que les est&aacute;n cayendo a las trabajadoras sexuales del Eroski en Murcia</a>, me parece una verg&uuml;enza y un ejercicio pol&iacute;tico lamentable. La no-solidaridad pol&iacute;tica s&oacute;lo se me ocurre explicarla desde posiciones de una no-consciencia de las opresiones m&aacute;s all&aacute; del yo. 
    </p><p class="article-text">
        La transversalidad llevada a la acci&oacute;n pol&iacute;tica es algo de lo que adolece el panorama pol&iacute;tico feminista murciano. Se me ocurre que quiz&aacute;s nuestras asambleas sean demasiado blancas y demasiado privilegiadas como para atraer la participaci&oacute;n de otros sujetos pol&iacute;ticos que traigan otras pr&aacute;cticas comunitarias antirracistas y decoloniales, no hetero-centradas y que est&eacute;n, con suerte, hechas a trabajar en otros ejes fuera de los binarismos de dominaci&oacute;n m&aacute;s normativos. Nos queda mucho por desaprender. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Adem&aacute;s de cargarse y prescribir c&oacute;mo debe ser nuestra vida social y personal, las medidas covid tambi&eacute;n han exterminado el activismo de calle, nuestra vida pol&iacute;tica.</span> Sin embargo, ser&iacute;a injusto terminar este art&iacute;culo sin incluir las protestas, desde mi punto de vista, m&aacute;s relevantes y m&aacute;s emocionantes que han sucedido en esta era coronav&iacute;rica, por supuesto, saliendo a la calle (&iquest;alguien da credibilidad a una protesta que se hace desde el balc&oacute;n o a una movilizaci&oacute;n <em>online</em>? &iquest;Hola?) y organizadas. El movimiento #Regularizaci&oacute;nYa tuvo un impacto estatal y denunci&oacute; y visibiliz&oacute; la situaci&oacute;n de vulnerabilidad, extremada durante el confinamiento y la pandemia, en la que se encuentran las personas migrantes en situaci&oacute;n administrativa irregular. <em>&laquo;No ha pasado un s&oacute;lo d&iacute;a en el que un espa&ntilde;ol o una espa&ntilde;ola no haya comido una fruta o una verdura que no haya sido recogida por nosotrxs&raquo; </em>es una frase que se dijo aquel d&iacute;a y de la que nadie en el gobierno acus&oacute; recibo. El Estado por lo visto se ocupa y cuida a estas personas a trav&eacute;s de la Ley de Extranjer&iacute;a y sus necropol&iacute;ticas de fronteras. El movimiento Black Lives Matter, impulsado por la Comunidad Negra, Africana y Afrodescendiente de Espa&ntilde;a (CNAAE), denunci&oacute; la brutalidad policial ante el asesinato de George Floyd y, por decirlo con la&nbsp;compa&ntilde;era boliviana Adriana Guzm&aacute;n del Feminismo Comunitario Antipatriarcal del Sur Global, qued&oacute; una vez m&aacute;s patente <em>&laquo;la justicia como m&aacute;quina de impunidad&raquo;. </em>Las comunidades no-blancas movilizaron las calles muertas de protesta para repetirnos con infinita paciencia pedag&oacute;gica que las violencias son sist&eacute;micas y estructurales<em> </em>y no teor&iacute;as de manzanas podridas que obedezcan a discursos-trampa de responsabilidad individual. Por &uacute;ltimo, las compa&ntilde;eras argentinas dieron su adi&oacute;s definitivo a las perchas al conseguir que la posibilidad de abortar por fin dejara de ser una posibilidad de muerte. 
    </p><p class="article-text">
        Hay gestos de cuidados que no ocupan ruedas de prensa, ni titulares, ni son normas represivas encubiertas que un se&ntilde;or con traje y corbata, ajeno a nuestra vida, decreta a trav&eacute;s de un plasma. Baste el ejemplo de la Red de Cuidados Antirracistas de Barcelona, una red de apoyo mutuo multada con 60.000 euros el pasado abril 2020 por repartir comida a migrantes. Eso es es reprimir a los que cuidan en pandemia. Debajo de mi casa, en un peque&ntilde;o comercio de fruta y verdura, alguien (o alguienes) habilitaron una caja para recoger tambi&eacute;n comida para otras personas. Las redes sociales tambi&eacute;n se activaron para crear grupos de sost&eacute;n y compartir necesidades. De todas las redes de cuidados que he visto y vivido en este &uacute;ltimo a&ntilde;o, ninguna ha salido del Estado. S&oacute;lo la gente salva a la gente. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/pandemia-cumple-ano-resaca-8m-movimiento-feminista-expana-ficcion_132_7300089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Mar 2021 05:00:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La pandemia cumple un año: la resaca del 8M y el movimiento feminista en expaña como ficción]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Prostitución es violación pagada' es una frase demasiado repugnante como para ser un eslogan feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/prostitucion-violacion-pagada-frase-repugnante-eslogan-feminista_132_6492782.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d11f1b72-3683-462b-9a6f-a80c46694264_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Prostitución es violación pagada&#039; es una frase demasiado repugnante como para ser un eslogan feminista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Me gustaría llamar la atención sobre el hecho extraordinario (y nada novedoso) de que en el nombre del feminismo se avasalle, humille, discapacite y violente a otra mujer. Me gustaría que nos parásemos un buen rato delante de la frase ‘Prostitución es violación pagada’ y analizáramos ese cadáver neuronal para darnos cuenta de que las implicaciones son tochas.</p></div><p class="article-text">
        Que la violaci&oacute;n ha sido interpretada en distintas legislaciones como un delito asociado a la propiedad es algo que no sab&iacute;a hasta la lectura de &laquo;<em>Violaci&oacute;n. Aspectos de un crimen, de Lucrecia al #metoo</em>&raquo; de la escritora y periodista Mithu M. Sanyal. En ingl&eacute;s &laquo;<em>rape</em>&raquo; procede del lat&iacute;n &laquo;<em>rapere</em>&raquo;, que significa &laquo;arrebatar&raquo;, &laquo;tomar&raquo;. &iquest;Qu&eacute; <em>se</em> <em>robaba</em> en una violaci&oacute;n? La honra, por supuesto, la honra de las mujeres intactas (tambi&eacute;n llamadas 'v&iacute;rgenes', el patriarcado y la religi&oacute;n ya sabemos que siempre han casado bien). De esa antigua creencia, entre otras, beben lxs que afirman hoy que no se puede violar a una prostituta: hay jueces y juezas que resuelven las denuncias por violaci&oacute;n de trabajadoras sexuales (<a href="https://www.cuartopoder.es/feminismo/2018/05/11/en-libertad-la-manada-de-murcia-al-negar-la-violacion-porque-es-una-prostituta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como sucedi&oacute; en Beniaj&aacute;n, Murcia, en 2018</a>) con la absoluci&oacute;n de los violadores; y es que seg&uacute;n la l&oacute;gica de la violaci&oacute;n como robo de la honra de una mujer, a las putas, mujeres deshonrosas por antonomasia, no se les puede robar nada de eso.
    </p><p class="article-text">
        La mujer como propiedad del hombre ha sido tambi&eacute;n, y sigue siendo, un salvoconducto que nos evita ser violadas. <em>La mujer no-acompa&ntilde;ada-de-macho</em>, utilizando la definici&oacute;n de la artista migra puta y activista feminista Linda Porn, que se atreve a transitar los espacios p&uacute;blicos, (tradicionalmente territorio masculino) es le&iacute;da como &laquo;mujer p&uacute;blica&raquo;, es decir, como mujer que no tiene due&ntilde;o: si no es de uno, es de todos. &laquo;Mujer p&uacute;blica&raquo;, como todes sabemos, es otro nombre que reciben las prostitutas.
    </p><p class="article-text">
        A los movimientos y reivindicaciones maricas y bolleras (y sospecho que tambi&eacute;n gracias a la lucha de los colectivos de trabajadoras sexuales y a cierto sector del feminismo que hist&oacute;ricamente ha apoyado a las putas) debemos que no fueran penados por ley los actos &laquo;indecentes&raquo; y que se dejara de considerar la violaci&oacute;n como un delito contra las buenas costumbres para pasar a ser, ya estaba bien, interpretado como un delito contra la libre determinaci&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        Mithu M. Sanyal tambi&eacute;n tiene otra obra maravillosa llamada &laquo;<em>Vulva</em>&raquo; en la que dedica apartados al origen etimol&oacute;gico de palabras en ingl&eacute;s y alem&aacute;n que vinculan asombrosamente la vulva con la boca. De conectar la vulva con la boca (lo vemos en el uso descriptivo de los <em>'labios'</em> mayores o menores o en otras palabras compuestas y fraseolog&iacute;a usadas hoy en d&iacute;a en alem&aacute;n: <em>'Halt die Fotz'</em> (C&aacute;llate, literalmente: <em>cierra el co&ntilde;o</em>) a conectar la vulva con la voz, entendiendo la voz en un marco de sujeto pol&iacute;tico, hay s&oacute;lo un paso. La conexi&oacute;n entre el sujeto pol&iacute;tico 'puta' y su sexualidad utilizada en el trabajo sexual (y discutida <em>ad eternum</em> y <em>ad aburrimientum</em> por el movimiento abolicionista de la prostituci&oacute;n) me ha llevado a otra revelaci&oacute;n: callar la vulva es, efectivamente, callar la boca.
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a llamar la atenci&oacute;n sobre el hecho extraordinario (y nada novedoso) de que en el nombre del feminismo se avasalle, humille, discapacite y violente a otra mujer. Me gustar&iacute;a que nos par&aacute;semos un buen rato delante de la frase &lsquo;<em>Prostituci&oacute;n es violaci&oacute;n pagada&rsquo;</em> y analiz&aacute;ramos ese cad&aacute;ver neuronal para darnos cuenta de que las implicaciones son tochas. 
    </p><p class="article-text">
        Uno: se obvia que la contrataci&oacute;n de un servicio sexual sucede entre dos personas adultas y es consensuada, mientras que violaci&oacute;n implica un no-consenso. Dos: se est&aacute; pasando por alto que el mito de la &laquo;libre elecci&oacute;n&raquo; se aplica perversamente s&oacute;lo al trabajo sexual y no a otros tipos de trabajos (tambi&eacute;n muchas veces precarios, feminizados, minusvalorados, realizados por poblaci&oacute;n migrante y/o racializada y con un amplio espectro de derechos laborales no reconocidos o sistem&aacute;ticamente vulnerados). Tres: se&ntilde;alar la violaci&oacute;n en la prostituci&oacute;n desv&iacute;a la atenci&oacute;n sobre otros&nbsp;escenarios de violaci&oacute;n no-pagada que se pueden dar dentro de la cisheteropareja, dentro del matrimonio o dentro de cualquier encuentro de una noche, <em>gratis</em>.
    </p><p class="article-text">
        Las implicaciones son: a la puta la puedes violar (que para eso pagas, para hacer lo que t&uacute; quieras) pero a tu novia/mujer/rollete no. La novia/mujer/rollete es el <em>nosotras</em> de las abolas, mientras que las trabajadoras sexuales es el <em>ellas</em>, desde estas posiciones de discriminaci&oacute;n, jerarqu&iacute;as morales y privilegio surge la otredad a trav&eacute;s de la cual se genera violencia. Cuatro: las l&oacute;gicas de &laquo;ejercen-violencia-sobre-ti-y-no-s&oacute;lo-te-dejas-sino-que-te-pagan&raquo; son de unas cotas de humillaci&oacute;n dif&iacute;ciles de superar, es el eres-tonta-y-no-lo-sabes elevado a la en&eacute;sima potencia, es el argumento estrella de la alienaci&oacute;n que las abolas dicen que tienen las trabajadoras sexuales. El movimiento abolicionista de la prostituci&oacute;n considera, pues, que las trabajadoras sexuales son v&iacute;ctimas, nunca sujetos pol&iacute;ticos, por eso mismo tambi&eacute;n para las abolas una <em>puta feminista</em> es un ox&iacute;moron. 
    </p><p class="article-text">
        La activista feminista y trabajadora sexual Ariadna Riley en uno de sus posts sobre Tinder (la app estrella de prostituci&oacute;n gratuita) escribi&oacute;: &laquo;<em>V&aacute;monos toas a cobrar por Tinder. Que no quede sexo gratis en ninguna app</em>&raquo;. Lo que propone Riley es una acci&oacute;n bien concreta para que empiece la ca&iacute;da del edificio que sustenta al patriarcado: una huelga de trabajo sexual gratuito (o de trabajo reproductivo gratuito, a&ntilde;adir&iacute;a yo) ser&iacute;a algo incre&iacute;blemente revolucionario que pondr&iacute;a en jaque a todas las falocracias capitalistas. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que como muy l&uacute;cidamente dice Virginie Despentes, la violaci&oacute;n es lo &uacute;nico de lo que las mujeres no nos hemos apropiado todav&iacute;a. Cu&aacute;nta raz&oacute;n. Y es que la cosa no es f&aacute;cil. Desde el rol de v&iacute;ctima se ponen en marcha toda una serie de mecanismos y estrategias jur&iacute;dico-emocionales y pol&iacute;ticas (por no hablar de las econ&oacute;micas en torno al chollo lucrativo que supone la industria del rescate: ONGs, puestos de prestigio y poder en asociaciones e incluso carteras ministeriales) que, aparentemente, est&aacute;n destinados a salvaguardar nuestros cuerpos de violencia sexual, mecanismos que engordan narrativas tan terror&iacute;ficas como el cl&aacute;sico <em>mejor muerta que violada</em>. Tal es la culpa y la verg&uuml;enza social. En nuestra configuraci&oacute;n como el sexo d&eacute;bil, somos los cuerpos violables, &laquo;<em>somos el sexo del miedo, de la humillaci&oacute;n</em>&raquo;, como dice Virginie.
    </p><p class="article-text">
        Desde esa condici&oacute;n perversa de v&iacute;ctima, revolverse y luchar resulta pr&aacute;cticamente imposible porque est&aacute;s demasiado ocupada en llorar y es mucha la gente a la que le das pena. Como dice la autora de ese proyectil que es la Teor&iacute;a King Kong: &laquo;<em>No estoy furiosa contra m&iacute; por no haberme atrevido a matar a uno de ellos. Estoy furiosa contra una sociedad que me ha educado sin ense&ntilde;arme nunca a golpear a un hombre si me abre las piernas a la fuerza, mientras que esa misma sociedad me ha inculcado la idea de que la violaci&oacute;n es un crimen horrible del que no deber&iacute;a reponerme (&hellip;) En la moral judeocristiana, m&aacute;s vale ser tomada por la fuerza que ser tomada por una zorra</em>&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las abolicionistas de la prostituci&oacute;n no tienen, parad&oacute;jicamente, ning&uacute;n problema con las zorras, ellas mismas reivindican su zorritud en cada mani con eso de <em>Mi cuerpo/ Mi vida/ Mi forma de follar/ No se arrodillan ante el sistema patriarcal</em>. Ellas se visten como quieren y ense&ntilde;an lo que quieren y son muy zorras en la cama con quien quieren, faltar&iacute;a m&aacute;s. Ellas con quien tienen un problema es con las putas remuneradas, con las que hacen todo eso, pero cobrando. Ay, Marx, &iexcl;cu&aacute;ntos dolores de cabeza nos sigues dando! Cuando dejemos de follar gratis, dejaremos tambi&eacute;n de cuidar gratis, de parir gratis y de maternar gratis. Trabajo sexual, trabajo reproductivo y trabajo materno seguir&aacute;n yendo de la mano en los procesos emancipatorios mientras nos encontremos en un marco vital y laboral capitalista. &iquest;Quer&eacute;is abolir la prostituci&oacute;n? Abolid el trabajo remunerado y todo el sistema que hace que nuestras vidas necesiten del capital para subsistir y la prostituci&oacute;n caer&aacute; detr&aacute;s. Todo lo dem&aacute;s es ejercicio de cinismo e hipocres&iacute;a. Todo lo dem&aacute;s es <em>el feminismo del poder</em> del que habla bell hooks. Nos duele la boca de decir que lo personal es pol&iacute;tico, ahora es el momento de empezar a repetir todas juntas, bien despacio para que se entienda y se interiorice, que lo pol&iacute;tico es personal. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/prostitucion-violacion-pagada-frase-repugnante-eslogan-feminista_132_6492782.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Dec 2020 05:00:19 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[25N en tiempos de coronavirus: la violencia del Estado y la falacia de los cuidados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/25n-tiempos-coronavirus-violencia-falacia-cuidados_132_6456908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49c75ce7-0941-45a9-9889-b1b3cd8599a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="25N en tiempos de coronavirus: la violencia del Estado y la falacia de los cuidados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La gente que aplaude las lógicas franquistas me da más miedo que la COVID-19. Su demanda de más mano dura, más represión y más restricciones me da más miedo que la COVID-19</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas, quiz&aacute;s un mes, sentados en el sof&aacute; de casa, mi hijo de 11 a&ntilde;os me preguntaba si lo que los pol&iacute;ticos est&aacute;n haciendo lo hab&iacute;a votado la gente. Me pareci&oacute; que esta peque&ntilde;a persona estaba planteando una improvisada sesi&oacute;n de control al Gobierno y, para el caso, al sistema de democracias representativas en su totalidad. Le dije que no. Vino entonces la pregunta m&aacute;s l&oacute;gica: si no han preguntado a la gente, &iquest;c&oacute;mo es que lo est&aacute;n haciendo?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Explicarle a una persona peque&ntilde;a lo que es una democracia te confronta con la verdad de lo que estamos viviendo. La infancia es esa etapa de la vida en la que no vale explicar las cosas con piruetas dial&eacute;cticas, todav&iacute;a no existe la neolengua para manipular ni camuflar la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Desde que arranc&oacute; la pandemia, y sin duda propiciado por el machaque desde los medios de comunicaci&oacute;n sesgados y titereados por las instituciones en el Poder, son muchas las personas que insisten en poner el foco de la discusi&oacute;n en la disyuntiva libertad/salud, derechos fundamentales/salud. 
    </p><p class="article-text">
        El debate no es, personas que ten&eacute;is el autoritarismo interiorizado, obedecer o muerte, ni mano dura o muerte, ni represi&oacute;n o muerte. 
    </p><p class="article-text">
        Los contagios, la enfermedad o la muerte no dependen ni disminuyen ni desaparecen (ah&iacute; est&aacute;n los datos) por la aplicaci&oacute;n de medidas restrictivas que afectan a nuestros derechos. Como sostienen Jos&eacute; R. Loayssa y Ariel Petruccelli en <a href="https://www.elsaltodiario.com/coronavirus/covid-19-autoritarismo-e-izquierda-confinada" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este magn&iacute;fico art&iacute;culo</strong></a> que todo el mundo deber&iacute;a leer: &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&laquo;Se ha pretendido restaurar la aceptaci&oacute;n de los representantes pol&iacute;ticos subrayando su papel como &laquo;salvadores de vidas&raquo;. Se ha promovido que la poblaci&oacute;n acosada por el miedo buscara resguardo bajo el paraguas de la autoridad.El autoritarismo se ha apoyado tambi&eacute;n en los argumentos de que no se puede confiar en la responsabilidad individual o colectiva: la ciudadan&iacute;a necesita ser guiada con el palo y la zanahoria, y acepta el castigo si se &ldquo;porta mal&rdquo;&raquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Se forma as&iacute; esta trenza, ya explicada por la pensadora y activista feminista boliviana Mar&iacute;a Galindo, donde se entremezclan los mechones de las narrativas del padre, el marido y el Estado, la Sant&iacute;sima Trinidad del poder machista y patriarcal. Bajo el pretexto de una falsa protecci&oacute;n y con el mantra de la falacia de los cuidados, generan relaciones de subordinaci&oacute;n a trav&eacute;s de canales autoritarios y represivos. Siempre por nuestro bien.&nbsp;Este proceso de paulatina y continuada idiotizaci&oacute;n e infantilizaci&oacute;n hace de la ni&ntilde;a-mujer-ciudadana un ente mentalmente discapacitado para generar pensamiento cr&iacute;tico. Dicen cuidarnos cuando, parad&oacute;jicamente, los cuidados no existen en la pr&aacute;ctica, tal y como desarrolla la te&oacute;rica feminista Luisa Fuentes Guaza cuando se pregunta <a href="https://www.elsaltodiario.com/laplaza/la-escuela-como-regimen-penitenciario" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por qu&eacute; tenemos a nuestrxs hijxs en un r&eacute;gimen escolar punitivo.</strong></a><a href="https://www.elsaltodiario.com/laplaza/la-escuela-como-regimen-penitenciario" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p><p class="article-text">
        Mucho antes de que precintaran los parques infantiles como si fuesen escenarios de un crimen, las terrazas y los bares segu&iacute;an abiertos para que los papis y las mamis nos sigui&eacute;ramos yendo de ca&ntilde;as. Poca coherencia, y desde luego poco rigor sanitario-cient&iacute;fico, es lo que llevamos viendo desde que tenemos conocimiento de este nuevo virus. Y esto no hace falta ser vir&oacute;loga para verlo. No s&oacute;lo han machacado la infancia, sino que tambi&eacute;n han abandonado vergonzosamente a nuestros mayores y criminalizado a la juventud, esto &uacute;ltimo algo bastante carca y conservador para estar sucediendo bajo el paraguas de un gobierno de coalici&oacute;n de izquierdas, y relativamente joven, por cierto. Nos damos cuenta de que, tal y como se&ntilde;alaba la especialista en derecho penal Paz Franc&eacute;s <a href="https://www.youtube.com/watch?v=NcM9ZsuBcOo&amp;fbclid=IwAR13B3uhBb3oiHr1XuXYTsNrLwjDNJ_RnT5BYXD-zEXyw3OwpVDOzyZzmAs&amp;ab_channel=PLATAFORMADEMUJERESCONTRALAVIOLENCIASEXISTA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta intervenci&oacute;n imperdible</strong></a> las medidas restrictivas est&aacute;n dictadas por y desde el privilegio. Han activado, explica la profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Navarra, un mecanismo sin fisuras de control social en dos planos diferentes pero altamente eficaces: un control social horizontal, entre iguales (como fue la famosa polic&iacute;a de balc&oacute;n o las agresiones que hemos visto en redes sociales a personas por no llevar la mascarilla), y un control social vertical descendido de los cielos del Poder y ejecutado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Por salud p&uacute;blica (entiendo yo, que no soy epidemi&oacute;loga), se refuerzan los centros de atenci&oacute;n primaria de los barrios contratando m&aacute;s personal sanitario, y <a href="https://www.lavanguardia.com/local/madrid/20200925/483649858032/cargas-policiales-protestas-confinamientos-selectivos-vallecas-madrid-coronavirus-video-seo-ext.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>no se mandan antidisturbios a apalear a les vecines </strong></a>como vimos en la carga policial de Vallecas alrededor del centro de salud &Aacute;ngela Uriarte. Antidisturbios, militares y tanques han pasado misteriosamente a formar parte de un discurso sobre salud p&uacute;blica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Performance en Murcia 25N contra las violencias machistas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Para m&iacute; tiene sentido, pues, publicar este art&iacute;culo tal d&iacute;a como hoy, 25N D&iacute;a Internacional contra las Violencias Machistas, y traer como relato paralelo el exceso de violencia estatal desatada en esta nueva era coronav&iacute;rica. &iexcl;Qu&eacute; acertadas estuvieron las compa&ntilde;eras chilenas cuando cantaron aquello de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=tB1cWh27rmI&amp;ab_channel=LaNaci%C3%B3nCostaRica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El Estado opresor es un macho violador</strong></a><strong> </strong>para denunciar todo lo estructural y sist&eacute;micamente podrido, para visibilizar todas esas violencias que no vemos y a las que nos cuesta llegar por la fe absurda y ciega que tenemos en las instituciones que conforman el Poder. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gente que aplaude las l&oacute;gicas franquistas me da m&aacute;s miedo que la COVID-19. Su demanda de m&aacute;s mano dura, m&aacute;s represi&oacute;n y m&aacute;s restricciones me da m&aacute;s miedo que la COVID-19. Vivir entre personas que piensan que somos ganado imb&eacute;cil que hay que pastorear me da much&iacute;simo m&aacute;s miedo que la COVID-19. Estas personas, que defienden y piden todav&iacute;a m&aacute;s, son mi terror y mi pesadilla cada d&iacute;a que me levanto. Su miedo es represivo y asfixiante y me horroriza c&oacute;mo romantizan el autoritarismo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que la OMS viene recomendando (sin duda influenciada por la ideolog&iacute;a capitalista) es una mayor individualizaci&oacute;n, una mayor atomizaci&oacute;n de las sociedades en esto del relacionarnos y el vivirnos. Vamos a recordar ya, para todxs aquellxs que ondean la bandera de la ciencia como algo neutral, que la medicina jam&aacute;s ha estado exenta de ideolog&iacute;a. Esto lo saben bien las comunidades maricas, trans y bolleras, hist&oacute;ricamente patologizadas. Tambi&eacute;n lo saben las comunidades no-blancas: de lxs negrxs se dec&iacute;a hasta hace bien poco (algunxs siguen en ese discurso) que ten&iacute;an el cerebro m&aacute;s peque&ntilde;o. Tambi&eacute;n se argument&oacute; cient&iacute;ficamente en su d&iacute;a que las biomujeres ten&iacute;amos una gl&aacute;ndula en la am&iacute;gdala que era la que nos empujaba a casarnos. As&iacute; pues, con las conclusiones, estudios, libros, art&iacute;culos, ponencias y conferencias de renombrados expertos (el masculino es concreto, no gen&eacute;rico) biohombresheteros y, por supuesto, blancos, se podr&iacute;an llenar infinidad de capazos con infinidad de gilipolleces. Algunos capazos siguen justificando todo tipo de violencias, abusos y posiciones de poder que mantienen en la subalternidad a los grupos interesados. Esta jerarquizaci&oacute;n, argumentada por la <em>neutral</em> ciencia y la medicina, valida sus discursos a trav&eacute;s de <em>sus</em> expertos y <em>sus</em> instituciones, retroalimentando la justificaci&oacute;n de la &uacute;nica violencia que es, para ellos evidentemente, leg&iacute;tima: la violencia del Estado. 
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; la gente se preocupara y se cuidara sus derechos fundamentales igual que su salud. 
    </p><p class="article-text">
        El estado de alarma, los toques de queda, las restricciones en movilidad, la prohibici&oacute;n de reuni&oacute;n y manifestaci&oacute;n,<a href="http://www.rightsinternationalspain.org/uploads/publicacion/d0b782ac0452e9052241b17a646df19ad4edf12c.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="http://www.rightsinternationalspain.org/uploads/publicacion/d0b782ac0452e9052241b17a646df19ad4edf12c.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>los primeros confinamientos selectivos que obedecen a razones racistas</strong></a> y clasistas, la presencia y represi&oacute;n de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como amenaza constante y garant&iacute;a de cumplimiento de las normas son todos elementos que pertenecen a un mismo campo sem&aacute;ntico: el de la dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, ojal&aacute; m&aacute;s salud democr&aacute;tica. Ojal&aacute; el Gobierno no se valiera de la estrategia del miedo y la represi&oacute;n. Y ojal&aacute; no funcionara.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/25n-tiempos-coronavirus-violencia-falacia-cuidados_132_6456908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Nov 2020 05:00:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[25N en tiempos de coronavirus: la violencia del Estado y la falacia de los cuidados]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lealtades y corporativismos de 'izquierda']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/lealtades-corporativismos-izquierda_132_6159270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a777391-c25a-433c-b3b4-823542164e73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lealtades y corporativismos de &#039;izquierda&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Que los gobiernos nos mienten en la gestión de nuestras crisis y en defensa de sus intereses y de la gentuza para la que trabajan, creo que es algo incontestable por estar sobradamente demostrado.</p></div><p class="article-text">
        Cada vez me parece m&aacute;s obsoleta y de poca precisi&oacute;n y seriedad pol&iacute;tica la distinci&oacute;n entre la derecha y la izquierda. Creo que las narrativas que polarizaban y distingu&iacute;an las l&iacute;neas pol&iacute;ticas de los dos principales partidos pol&iacute;ticos que hemos tenido hasta hace poco se entremezclan y confunden cada vez m&aacute;s (ahora cuajados en otras formaciones que suman en n&uacute;mero, pero no en contenido), hasta el punto de que ya resulta absurdo hablar de unos u otros partidos en esos t&eacute;rminos: los de derechas y los de izquierdas como si defendieran o representaran cosas opuestas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se piensa que la derecha mira m&aacute;s por lo privado que por lo p&uacute;blico, sin embargo la modificaci&oacute;n del art&iacute;culo 135 de la Constituci&oacute;n que priorizaba el bienestar de los bancos al bienestar de las personas se hizo bajo gobierno 'socialista', &iquest;no era la derecha la que defiend&iacute;a los intereses de las finanzas privadas, las &eacute;lites del Poder y la izquierda la que velaba por el inter&eacute;s del bolsillo del ciudadano de a pie?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con un gobierno de derechas se impuso el mayor atentado v&iacute;a democr&aacute;tica a los derechos y libertades ciudadanas, la Ley Mordaza, modificaci&oacute;n que fue muy criticada por la izquierda en la oposici&oacute;n (ah, qu&eacute; f&aacute;cil es estar en la oposici&oacute;n, vacaciones pagadas Punta Cana para la oligarqu&iacute;a!) y que fue equiparada con la antigua ley franquista de Vagos y Maleantes. Sin embargo, con una coalici&oacute;n de 'izquierdas' en el gobierno, esa misma ley que dec&iacute;an propia de estados totalitarios sigue vigente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la crisis-estafa de 2008, y con la &laquo;izquierda&raquo; en el gobierno, se produjeron recortes, fundamentalmente en sanidad y educaci&oacute;n y ayudas sociales, y se acus&oacute; al gobierno de ser s&uacute;bdito del FMI, de gobernar para las grandes multinacionales y no para las personas y de hacernos pagar una deuda que no era nuestra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que no se nos olvide jam&aacute;s que el 15M se levant&oacute; en la calle con un partido de 'izquierdas' en el Poder.&nbsp;Hoy, con la nueva crisis de la COVID-19, resulta que tenemos un gobierno de 'izquierdas' que sigue acumulando deuda y que ya anda anunciando nuevos recortes, adivinen d&oacute;nde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me dicen que me ponga la mascarilla por mi bien y el de lxs dem&aacute;s pero no hay medidas ni decisiones encaminadas a hacer nada que yo vea que es realmente por mi bien y el de lxs dem&aacute;s. Por mi bien y el de lxs dem&aacute;s se estar&iacute;an abriendo procesos de oposiciones para el cuerpo de maestros y profesores, no generando texto en el BOE para que lxs cr&iacute;xs se pongan la mascarilla en septiembre y lleven todes una bolsita de aseo con gel hidroalcoh&oacute;lico y otra mascarilla de repuesto. Esto, perdonadme que lo diga, es una chapuza de medida, una cutrez y una mierda gigante que significa no estar a la altura del estado de alarmante pandemia en el que estamos. Y que nuestrxs peques no vuelvan al cole y que eso suponga que las familias tenemos que hacer UNA VEZ M&Aacute;S de amortiguador, es algo por lo que muchas madres no estamos dispuestas a pasar. Por mi bien y el de lxs dem&aacute;s, esas nuevas plazas posibilitar&iacute;an una bajada de las ratios por curso y un desdoblamiento de los grupos en distintas franjas horarias: a menos alumnxs por aula, m&aacute;s distancia de seguridad y menos posibilidades de contagio. Por mi bien y el de lxs dem&aacute;s, tambi&eacute;n habr&iacute;a muchos m&aacute;s puestos habilit&aacute;ndose para m&eacute;dicxs y enfermerxs y una inversi&oacute;n mucho m&aacute;s bestia en sanidad e infraestructuras que no estoy viendo. Esas, creo, ser&iacute;an un par de cosas as&iacute; a vuelapluma por mi bien y por nuestro bienestar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tengo la impresi&oacute;n, por el nivel de hostilidad en torno al tema la COVID-19 que se viene levantando de un tiempo a esta parte por parte de la 'gente de izquierdas', de que existe un corporativismo de 'izquierdas' muy fuerte porque esta crisis nos ha pillado (qu&eacute; mala suerte) con un gobierno de 'izquierdas' en el poder, y claro, en esa dicotom&iacute;a simplista de estar de un lado o de otro, no vas a criticar a tu equipo, &iquest;no? Ese es el nivel. El pensamiento cr&iacute;tico por lo visto se muere porque hay un gobierno de izquierdas gestionando la pandemia y criticar la gesti&oacute;n de un gobierno de izquierdas te convierte en:
    </p><p class="article-text">
        a) facha&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        b) terraplanista&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        c) conspiranoico y/o
    </p><p class="article-text">
        d) negacionista
    </p><p class="article-text">
        Porque, claro, la inteligencia es de izquierdas y criticar la izquierda entonces computa para que te den cr&eacute;ditos de tonta del culo, &iquest;no? &iquest;Es esa la l&oacute;gica que se maneja?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Criticar la gesti&oacute;n del gobierno (me da exactamente igual que sea de derechas que de 'izquierdas' porque como ya he explicado con un par de ejemplos m&aacute;s arriba, las categor&iacute;as de derecha e izquierda son para m&iacute; compartimentos vac&iacute;os, narrativas con olor a alcanfor de las que s&oacute;lo han permanecido las palabras y no los hechos) no es negar la existencia de la COVID-19, ni negar los muertos, ni negar la enfermedad, ni negar el contagio, ni me convierte en reptiliana, ni me da puntos extra para presentarme a un casting de la m&iacute;tica serie de los 80 V remasterizada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Criticar la gesti&oacute;n del gobierno es mostrar desacuerdo con las decisiones tomadas, es estar en contra de las vergonzosas medidas que s&oacute;lo son parches, es ser cr&iacute;tica con la informaci&oacute;n que nos dan y que se te levanten las dos cejas por las incoherencias. Criticar la gesti&oacute;n del gobierno es abandonar el enfermizo, loco y neur&oacute;tico discurso del miedo para pedir m&aacute;s salud democr&aacute;tica. Criticar la gesti&oacute;n del gobierno es buscar puntos y afinidades desde donde articular una respuesta colectiva que a m&iacute;, personalmente, me deje dormir tranquila por las noches sabiendo que lo estoy intentando. Porque, y esto s&iacute; que me suicida las neuronas, escuchar que con un gobierno de derechas nos ir&iacute;a a&uacute;n peor no es un argumento para comulgar con lo que hay. Eso es derrota y es fracaso.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me mosquea bastante que si llegan a estar, ponte, PP y Ciudadanos gobernando con la COVID-19 y tomando, ponte, exactamente las mismas medidas que Ken S&aacute;nchez y su gobierno de coalici&oacute;n de 'izquierdas' en el power, ser&iacute;an precisamente los del POSE y Pablo et al los que estar&iacute;an diciendo exactamente lo que dicen los fachas de la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Me imagino perfectamente al Pablo Mes&iacute;as de su Iglesia con la Constituci&oacute;n en la mano diciendo que el confinamiento se pasa por el forro varios derechos constitucionales. Me imagino perfectamente a la izquierda dici&eacute;ndole a la derecha lo que la derecha est&aacute; dici&eacute;ndole a la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Me imagino a la 'izquierda' haciendo manis contra el gobierno (sin tanta bandera de Expa&ntilde;a, eso s&iacute;) y organizando la calle ante la perspectiva de un nuevo y antidemocr&aacute;tico confinamiento. Me imagino los gritos en el cielo, la de cejas que estar&iacute;an levantadas con cada declaraci&oacute;n de la OMS que contradice y no justifica cada decisi&oacute;n del gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Me imagino a la derecha en el gobierno con la COVID-19 aprovechando la coyuntura para dar m&aacute;s poder a la polic&iacute;a racista, aprovechando la coyuntura para desmantelar todav&iacute;a m&aacute;s los servicios p&uacute;blicos de sanidad, no moviendo un dedo por la escuela p&uacute;blica ni por la infancia, me imagino a la derecha viendo impasible c&oacute;mo se contagian los trabajadores migrantes en nuestros campos sin importarles tres mierdas sus vidas al tiempo que refuerzan las pol&iacute;ticas migratorias y alimentan un discurso de odio racista y xen&oacute;fobo, criminalizando la pobreza y desmarc&aacute;ndose de su responsabilidad de hacer cumplir los derechos humanos, me imagino a la derecha mirando impasible la hu&iacute;da del em&eacute;rito intocable, la primera gran estafa y la primera transacci&oacute;n (que no transici&oacute;n) de nuestra reci&eacute;n nacida democracia. Me imagino a la derecha en el gobierno haciendo todo eso s&oacute;lo que no es la derecha, es la 'izquierda'. Tambi&eacute;n me imagino a la derecha sacando a los militares a la calle y a dar ruedas de prensa, pero eso tampoco lo ha hecho la derecha, lo ha hecho la 'izquierda'.
    </p><p class="article-text">
        Nos dijeron en 2008 que no se pod&iacute;a hacer otra cosa, que estaban con las manos atadas por las deudas en Europa, y que hab&iacute;a que 'arrimar el hombro' (una de mis frases top favo) cuando empezaron los recortes para salvar a la banca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que los gobiernos nos mienten en la gesti&oacute;n de nuestras crisis y en defensa de sus intereses y de la gentuza para la que trabajan, creo que es algo incontestable por estar sobradamente demostrado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto cu&aacute;nto queda para que se empiece a repetir ese mantra otra vez, aunque ya lleva varios meses sonando este otro que parece perge&ntilde;ado por los hinchas del Liverpool: &ldquo;Esto lo paramos entre todos&rdquo;. De lo creadores del &ldquo;<em>You'll never walk alone</em>&rdquo;, nos llega la traducci&oacute;n m&aacute;s acertada: &ldquo;No vamos a dejar a nadie atr&aacute;s&rdquo;. Manda pelotas. Para lxs aficionadxs que no lo sepan, cuando gana tu equipo, queridx hincha comprador compulsivo del merchandising, t&uacute; no ganas absolutamente nada.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya lo dije cuando nos encerraron en nuestras casas: #yomequedoencasa, #peromequedopensando y ahora lo repito: yo me pongo la mascarilla, pero detr&aacute;s de ella seguir&eacute; hablando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La izquierda y la derecha no sirven ya como categor&iacute;as pol&iacute;ticas, no significan nada en la agenda. Ya no. Ahora la derecha y la izquierda s&oacute;lo sirven para sacarse el carnet de conducir y para bailar coreograf&iacute;as. Para hablar del resto de cuestiones que nos ata&ntilde;en, s&oacute;lo podremos hablar de privilegio, de &eacute;lite y de posiciones de poder.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/lealtades-corporativismos-izquierda_132_6159270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Aug 2020 04:00:59 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[«Algunos hemos mirado hacia el futuro y hemos visto que ese futuro no será blanco»*]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/mirado-futuro-visto-blanco_132_6027573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e69fc9f4-e51e-4cc8-8518-df3c9aee5f06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="«Algunos hemos mirado hacia el futuro y hemos visto que ese futuro no será blanco»*"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Supongo que creer que las violencias están lejos nos ayuda a fabricarnos la mentira que nos exime de toda responsabilidad de actuación-respuesta y nos permite distanciarnos de lo que, seguramente a diario, nos esté interpelando bien cerca, aquí, en nuestros invernaderos, nuestra huerta, nuestras ciudades, nuestros barrios y nuestros bloques</p></div><p class="article-text">
        George Floyd. Llevo desde el 25 de mayo con centrifugado de George Floyd en la cabeza. George Floyd con la paradoja de Karl Popper, con las palabras de Malcolm X: &laquo;<em>Amo a todos los que me aman. Pero puedo asegurarles que no amo a aquellos que no me aman</em>&raquo;, con las palabras de la Comandante Arian &laquo;<em>Si nos atacan, nos tendremos que defender</em>&raquo; en el documental de Alba Sotorra sobre la lucha de las mujeres kurdas en Siria contra el D&aacute;esh. George Floyd y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=6JRHu5eYQJQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la entrevista a Angela Davis</a> donde una negra tiene que volver a explicarle por en&eacute;sima vez a un blanco qu&eacute; es violencia. Admiro profundamente a las personas que, a pesar del dolor, son capaces de ser pedag&oacute;gicas. Por resumirlo mucho, simplemente me gustar&iacute;a decir que no creo que desde el color de piel blanco nos corresponda aventurarnos por conversaciones sobre el uso leg&iacute;timo de la violencia. Ser&iacute;a ya el triple salto mortal del cinismo. Pero seguimos en esas. Qu&eacute; aburrimiento. Explicando una y otra vez. &iexcl;Qu&eacute; malos estudiantes somos los de la Escuela Blanca que no entendemos nada! &iquest;De qu&eacute; sucios subterfugios nos habremos armado lxs blancxs para llegar a ser la raza dominante a pesar de ser tan tontxs?
    </p><p class="article-text">
        Llevo varios d&iacute;as asistiendo con verg&uuml;enza en redes sociales al blanqueamiento de la polic&iacute;a: polic&iacute;a en v&iacute;deos ayudando a negrxs, polic&iacute;a en fotos abrazando negrxs. El mensaje, devenido intento lamentable por manipular y despolitizar, es este: no todos son malos. Es la frase estrella que m&aacute;s repite quien no ha procesado, neuronalmente, absolutamente nada. Y de vuelta a no entender. Me doy cuenta de que no se entiende, por mucho que se explique y se repita, la l&oacute;gica de la violencia estructural y sist&eacute;mica: que no es tu hermana la poli ni tu amigo el que se est&aacute; preparando oposiciones para la polic&iacute;a nacional, que quiz&aacute;s sean dos bell&iacute;simas personas, de lo que se est&aacute; hablando, que no, que no es eso. Esta es otra gran victoria tra&iacute;da de las l&oacute;gicas capitalistas: la fuerte individualizaci&oacute;n que intenta desresponsabilizar la respuesta colectiva. Igual que los feminismos que denuncian las violencias machistas de profunda raigambre en las instituciones y la podredumbre del sistema de pasado hist&oacute;rico colono-patriarcal, el racismo es, repitan conmigo, e s t r u c t u r a l. Tambi&eacute;n he visto el v&iacute;deo de esa se&ntilde;ora negra que pretende deslegitimar desde su min&uacute;sculo yo -esencialista y privilegiado- la existencia de las violencias racistas; es lo que Malcolm X llamaba &laquo;un negro dom&eacute;stico&raquo; y lo que m&aacute;s tarde en la comunidad afroamericana se nombr&oacute; como &laquo;fen&oacute;meno Oreo&raquo; por sus similitudes con la galletita: blanca por dentro, negra por fuera. Como el negro de Vox, otra Oreo. Me pregunto qu&eacute; pensar&iacute;a esa mujer negra si leyera 'El color p&uacute;rpura'. &iquest;Pensar&iacute;a que las narrativas vitales de Miss Celie, Nellie, Shug o Sof&iacute;a a trav&eacute;s de las cuales nos llegan historias de coraje, fuerza y resistencia, pero tambi&eacute;n historias de violencia, deshumanizaci&oacute;n y miseria, son realidades ficcionadas? &iquest;Pensar&iacute;a que los relatos en primera persona de Audre Lorde, Assata Shakur o June Jordan han quedado desfasados?
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                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n he le&iacute;do cr&iacute;ticas por redes, especialmente de personas migrantes y racializadas en Espa&ntilde;a, sobre esta cosa perversa de indignarnos con violencias que parece que se sit&uacute;an m&aacute;s all&aacute; de nuestras fronteras, como si las noticias por las que movilizarnos estuvieran en las ofertas de alg&uacute;n centro comercial virtual a las afueras de nosotres: el Black Friday online de este mes ha sido George Floyd. Y llevan raz&oacute;n. Ir a la concentraci&oacute;n del domingo en la Plaza de la Merced fue fundamental para mostrar apoyo a las comunidades no-blancas a nivel global, para mostrar repulsa por la impunidad policial a nivel global, para establecer contactos y crear organizaci&oacute;n con esas comunidades, pero es insuficiente si luego no estamos apoyando las denuncias de nuestros propios casos que, por cierto, tambi&eacute;n est&aacute;n en las redes. Revisa tus contactos. Es el momento de preguntarte por qu&eacute; no te llega la informaci&oacute;n fuera de las ofertas virales.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.europapress.es/sociedad/noticia-senegales-denuncia-policia-nacional-propinarle-brutal-agresion-salir-trabajar-murcia-20130820142414.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&laquo;&iexcl;C&aacute;llate la boca, negro de mierda, gandul, t&uacute; qu&eacute; vas a tener un restaurante!&raquo;</a>  fue la respuesta que te perdiste que dio la Polic&iacute;a Nacional a Abdou Karim D., cuando le pegaron una paliza la noche del 26 de julio de 2013 al salir de su restaurante senegal&eacute;s. &iquest;Fuiste alguna vez all&iacute; a comer o a cenar? &iquest;Supiste por qu&eacute; cerr&oacute;?
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n te perdiste a Hicham Baz, de origen marroqu&iacute;, el 29 de noviembre de 2013 denunciando a trav&eacute;s de la Coordinadora Anti Represi&oacute;n Regi&oacute;n de Murcia c&oacute;mo, despu&eacute;s de varios<a href="http://antirepresionrm.blogspot.com/2013/12/entrevista-hicham-baz-agredido-por-la.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &laquo;moro de mierda&raquo;, lo mandaron al hospital en ambulancia. </a>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n te perdiste <a href="https://insurgente.org/que-le-paso-a-manuel-en-la-carcel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la llamada telef&oacute;nica del 22 de octubre de 2017 a la madre de Manuel Fern&aacute;ndez Jim&eacute;nez, gitano de Murcia</a> que estaba cumpliendo condena en la c&aacute;rcel de Alboc&agrave;sser, Castell&oacute;n, para decirle que su hijo hab&iacute;a muerto. S&oacute;lo la Jeta Institucional y el eco de la prensa blanca mediocre dicen &laquo;muerto&raquo;, y s&oacute;lo las que exigimos la reparaci&oacute;n que empieza con el uso preciso y honesto de las palabras para hacer la primera justicia de todas, la justicia de la may&uacute;scula Verdad, respondimos: &laquo;Muerto no, asesinado&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Supongo que creer que las violencias est&aacute;n lejos nos ayuda a fabricarnos la mentira que nos exime de toda responsabilidad de actuaci&oacute;n-respuesta y nos permite distanciarnos de lo que, seguramente a diario, nos est&eacute; interpelando bien cerca, aqu&iacute;, en nuestros invernaderos, nuestra huerta, nuestras ciudades, nuestros barrios y nuestros bloques. No est&aacute; en Estados Unidos, est&aacute; aqu&iacute; mismo la Ley de Extranjer&iacute;a y est&aacute;n aqu&iacute; los CIEs, en nuestras democracias europeas, en nuestra &laquo;civilizada Europa&raquo;. Son nuestras las devoluciones en caliente y es nuestra la Ley Mordaza y es nuestro el Mar Mediterr&aacute;neo y son nuestras muchas de las fronteras que siguen siendo lugares de muerte y son nuestras las redadas racistas por perfil &eacute;tnico en el Barrio del Carmen.
    </p><p class="article-text">
        Excluir es un verbo blanco, por eso  <a href="https://docs.google.com/document/d/1QW_iGRueubU31hcVF7u_3_6HMUoDDC5ttiJqB1s98PE/edit" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Comunidad Negra, Africana y Afrodescendiente de Espa&ntilde;a (CNAAE) habl&oacute; en su manifiesto</a> desde un Nosotros y Nosotras que dialoga en un presente continuo de opresiones y violencias compartidas con &laquo;<em>personas del pueblo gitano, de Abya Yala, &aacute;rabes, musulmanas y asi&aacute;ticas</em>&raquo;, porque ellxs s&iacute; que no saben dejar a nadie atr&aacute;s. Tenemos mucho que aprender.
    </p><p class="article-text">
        Dice Houria Bouteldja que el primer privilegio que tenemos los blancos es la vida. Y pienso en el fracaso insoportable y desesperanzador que es la jerarquizaci&oacute;n de los seres humanos, esa primera violencia que desencadena las necesarias luchas antirracistas. Por suerte, Houria y las comunidades no-blancas traen esperanza: <em>&laquo;&iquest;Qu&eacute; vamos a ofrecerles a los blancos a cambio de su ocaso y de las guerras que se les anuncian?</em> <em>S&oacute;lo hay una respuesta: la paz, y s&oacute;lo hay un medio: el amor revolucionario. (&hellip;) El Nosotros de nuestro reencuentro, el Nosotros de la superaci&oacute;n de la raza y de su abolici&oacute;n, el Nosotros de la nueva identidad pol&iacute;tica que deberemos inventar juntos, el Nosotros de la mayor&iacute;a descolonial. Ser&aacute; el Nosotros del amor revolucionario</em>.&raquo;
    </p><p class="article-text">
        *El t&iacute;tulo de este art&iacute;culo es una frase de la activista y pensadora negra June Jordan, incluida en su colecci&oacute;n de ensayos pol&iacute;ticos <em>&laquo;</em>Dificultades t&eacute;cnicas&raquo; (Textos recopilados entre 1986 y 1992, Ed. La Oficina/BAAM)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/mirado-futuro-visto-blanco_132_6027573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2020 08:10:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[«Algunos hemos mirado hacia el futuro y hemos visto que ese futuro no será blanco»*]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Betty Friedan y los grandes tochos del feminismo blanco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/betty-friedan-grandes-tochos-feminismo_132_5877226.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2aae3f9b-bf14-464a-8c9a-1d92ac730890_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Betty Friedan y los grandes tochos del feminismo blanco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El caso es que la autora, (¿felizmente?) casada con un señor y madre de tres hijes, contrató a una nanny para poderse ir a la Biblioteca Pública de Nueva York a escribir tranquila su libro. Quién era esa nanny, cómo se llamaba, dónde o cómo vivía, qué edad u origen tenía, no lo sabemos</p></div><p class="article-text">
        Estaba revisando unas notas de cuando le&iacute; &laquo;Malditas, una estirpe transfeminista&raquo; de Itziar Ziga cuando me volv&iacute; a encontrar con esto de &laquo;Yo no soy hija de Betty Friedan&raquo;, y me pic&oacute; la curiosidad: &iquest;qu&eacute; dec&iacute;a Betty en una de las que es considerada (miles de comillas) una de las obras fundamentales del feminismo que pudiera cabrear tanto a Itziar hasta el punto de repudiarla como madre simb&oacute;lica y despreciar su legado feminista? No tengo espacio en este art&iacute;culo para desarrollar lo tremendamente mal que ha envejecido <em>La m&iacute;stica de la feminidad</em> (1963), para poder se&ntilde;alar y analizar como me gustar&iacute;a la misoginia que sobrevuela estas p&aacute;ginas, la homofobia, la lesbofobia, la sexofobia, los sinsentidos, la eterna culpa que se&ntilde;ala a las madres, mientras la ausencia o violenta presencia de los padres en los hogares no ocupan l&iacute;neas ni responsabilidad alguna en el pensamiento de nuestra gran feminista Betty.
    </p><p class="article-text">
        Lo que de interesante tiene el tocho de la Betty es c&oacute;mo documenta pormenorizadamente aquello que se considera(ba) &laquo;esencialmente femenino&raquo;, que la tan ansiada y prometida felicidad femenina que se supon&iacute;a se alcanzaba con la casa perfecta, el maridito y les hijes, no eran sino cepos patriarcal y estrat&eacute;gicamente bien plantados. Ni el mismo Sigmund Fraude pudo dilucidar en treinta a&ntilde;os de devanarse los sesos (&laquo;Sigo sin comprender qu&eacute; quieren las mujeres&raquo;, &aacute;nimo con eso Sigmund), que <em>el malestar que no tiene nombre</em> esta(ba) en la estafa de asumir la m&iacute;stica del capitalismo (palabra que por cierto no aparece ni una sola vez en el an&aacute;lisis de Betty), el matrimonio de obligado r&eacute;gimen heterosexual y la maternidad concentracionaria. Cuando Betty concluye al final: &laquo;<em>No pod&iacute;a definir la liberaci&oacute;n para las mujeres en t&eacute;rminos que negaran (&hellip;) nuestra necesidad de amar a un hombre, e incluso a veces de depender de &eacute;l.</em> <em>(&hellip;) El poder pol&iacute;tico no significa que dejes de necesitar amar y ser amada por un hombre, o que te dejen de importar tus critaturas&raquo;</em>, tengo claro que no estamos ante un texto revolucionario sino algo meramente reformista.
    </p><p class="article-text">
        Intentando no caer en el revisionismo hist&oacute;rico, y sabiendo que yo leo esta obra hoy con los ojos mucho m&aacute;s llenos de conocimiento y sin la mugre psicoanal&iacute;tica que trajo Sigmund Fraude con sus teor&iacute;as farfulleras que ensuciaron el pensamiento feminista blanco, una no puede m&aacute;s que maravillarse ante las conclusiones a las que llega esta autora. El pr&oacute;logo de Amelia Valc&aacute;rcel, efectivamente, no hace presagiar nada bueno. Nos sirve, eso s&iacute;, como las ideas defendidas actualmente por la propia Amelia, para darnos cuenta de que hay cierto pensamiento feminista que ha quedado trasnochado; un feminismo cuyo marco te&oacute;rico tiene, afortunadamente y a la luz de nuevas pensadoras y sus puentes neuronales para conectar lo transversal de las opresiones, obsolescencia programada. El feminismo, ese que se nombra a s&iacute; mismo en singular, se empe&ntilde;a (craso error) en hacer del g&eacute;nero la &uacute;nica violencia, y es el responsable, desde mi punto de vista, de la err&oacute;nea y terrible conclusi&oacute;n pol&iacute;tica de que el feminismo es cosa de mujeres. &iexcl;Qu&eacute; tremenda confusi&oacute;n sigue trayendo este planteamiento!
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        Pero volvamos a Betty Friedan y a su feminismo en singular, ese feminismo que parece que ella piensa sola, como cabe interpretar de sus palabras dichas en la Introducci&oacute;n a la edici&oacute;n del d&eacute;cimo aniversario, Nueva York (1973): <em>Da miedo cuando abres un nuevo camino que nadie ha pisado antes que t&uacute;</em>. &iexcl;Cu&aacute;nta arrogancia blanca incluida en una sola frase! Efectivamente, Sojourner Truth ya pronunciaba su &eacute;pico <em>Acaso no soy yo una mujer</em> en 1851 (suerte que la consideras merecedora de una raqu&iacute;tica menci&oacute;n en tu obra, Betty), Berenice Abbott, fot&oacute;grafa lesbiana neoyorquina (nacida 23 a&ntilde;os antes que t&uacute;, Betty) ya hablaba de tu descubrimiento del hilo negro: <em>&laquo;</em><em>cuidar a la familia es olvidarse de una misma</em><em>&raquo;</em>, la Marcha sobre Washington (&iexcl;a la que incluso t&uacute; misma acudiste!) por los derechos civiles se produc&iacute;a el mismo a&ntilde;o que sal&iacute;a publicado tu libro, Betty, los movimientos de los disidentes sexuales, que explotaron finalmente en la revuelta de Stonewall en 1969, ya llevaban desde los a&ntilde;os 50 articul&aacute;ndose; as&iacute; que no, ni abriste un nuevo camino, ni pisabas ning&uacute;n suelo que no tuviera antes muchas huellas ya bien marcadas. Y es que a la blanquitud nos cuesta pensar en la raza porque somos un poco hijas de Sartre, en eso de que las razas son los otros. Por eso, Betty, te pareci&oacute; <em>&laquo;</em><em>irrelevante</em><em>&raquo;</em> plantear <em>&laquo;</em><em>el movimiento de mujeres en t&eacute;rminos de clase ni de raza.</em><em>&raquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, &iquest;desde d&oacute;nde, para qui&eacute;n y de qui&eacute;nes habla la M&iacute;stica en sus casi 500 p&aacute;ginas? El feminismo en singular es, y sigue siendo as&iacute; en nuestros d&iacute;as, un feminismo hegem&oacute;nico, privilegiado, cisheterosexual, que vive en los barrios residenciales blancos de la clase media acomodada de cualquier pa&iacute;s occidental. Dicho de otro modo, el feminismo de las Bettys. &nbsp;
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        El caso es que la autora, (&iquest;felizmente?) casada con un se&ntilde;or y madre de tres hijes, contrat&oacute; a una nanny para poderse ir a la Biblioteca P&uacute;blica de Nueva York a escribir tranquila su libro. Qui&eacute;n era esa nanny, c&oacute;mo se llamaba, d&oacute;nde o c&oacute;mo viv&iacute;a, qu&eacute; edad u origen ten&iacute;a, no lo sabemos. Y no lo sabemos porque no aparece en los agradecimientos (en los que la autora bien se ha esmerado con el chorro de nombres en no dejar a nadie fuera). &iquest;No sab&iacute;as que sin la nanny no habr&iacute;as escrito ni una sola l&iacute;nea, Betty? Los feminismos comunitarios, las feministas que ponemos el foco en visibilizar y fortalecer las redes de apoyo y cuidado mutuos, las que traducimos interseccionalidad por fuerza, las que no nos olvidamos de la todav&iacute;a perversa feminizaci&oacute;n de la pobreza ni de la denostada (co)maternidad estar&iacute;amos una semana d&aacute;ndote capones por este despiste, Betty. No es de recibo que escribas un tocho sobre las angustias y depresiones que supuso el trabajo minusvalorado e invisibilizado de las amas de casa, poniendo de manifiesto el ninguneamiento y el lavado de tarro que soportan los cuidados, y te dejes fuera del an&aacute;lisis a tu nanny.
    </p><p class="article-text">
        Estableciendo una analog&iacute;a con el manido, cansino y aburrido masculino gen&eacute;rico, el feminismo en singular, ese feminismo blanco, colonial, supremacista, racista y privilegiado que s&oacute;lo recoge el pensamiento occidental, act&uacute;a como el masculino gen&eacute;rico en el lenguaje: pretende universalizar a partir de algo bien concreto y delimitado y tiene la pretensi&oacute;n y la fantas&iacute;a de representar algo que en realidad s&oacute;lo ata&ntilde;e o interpela a una parte, que, adem&aacute;s, en t&eacute;rminos num&eacute;ricos y de peso o valor pol&iacute;tico, &uacute;nicamente alude a una minor&iacute;a. Una minor&iacute;a, eso s&iacute;, con mucho poder y altavoz. Como dice la pensadora activista feminista negra bell hooks encarnaste, Betty, un feminismo que permiti&oacute; al patriarcado supremacista blanco aumentar su poder. Qu&eacute; parad&oacute;jico que mientras las Amelias te leen feminista primordial que marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s, yo s&oacute;lo veo, como veo en el feminismo del poder actual que lideran las biovaginas de los partidos (da igual el color de la ficha en el tablero de parch&iacute;s), la pr&oacute;tesis sustitutiva que impide el cambio verdaderamente transformador; yo s&oacute;lo veo m&aacute;s equivocaci&oacute;n feminista y palos en la rueda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/betty-friedan-grandes-tochos-feminismo_132_5877226.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Betty Friedan y los grandes tochos del feminismo blanco]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 8M, el coronavirus y la Ideología de Género, de género subnormal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/coronavirus-ideologia-genero-genero-subnormal_132_1001524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c8f34be-3578-47fe-ab98-2c093957e38d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 8M, el coronavirus y la Ideología de Género, de género subnormal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ideología de género es en realidad un invento patriarcal, de género subnormal sin ningún</p><p class="subtitle">género</p><p class="subtitle">de dudas, y no la trajimos las feministas</p></div><p class="article-text">
        S&eacute; que tengo un facha delante (el masculino &ndash;singular o plural- que emplear&eacute; es gen&eacute;rico a todos y todas las fachas) cuando escucho 'ideolog&iacute;a de g&eacute;nero' referido a las corrientes de pensamiento que se a&uacute;nan y vertebran los feminismos. Feminismos de los que el facha nada sabe, pero todo opina.
    </p><p class="article-text">
        Da el macho titiritero conferencias sobre lo que la manada ha convenido llamar 'ideolog&iacute;a de g&eacute;nero' (en Murcia fue Joaqu&iacute;n Robles en la Facultad de Ciencias Pol&iacute;ticas, evento por supuesto no exento de violencia y custodiado por la polic&iacute;a) al tiempo que se frota la barriga &ndash;real o metaf&oacute;rica- como si fuera una l&aacute;mpara m&aacute;gica de la que espera le salga el genio. Pensar (&iexcl;qu&eacute; generoso se me antoja aqu&iacute; ese verbo!) que la ideolog&iacute;a de g&eacute;nero la trajimos las feministas o, para precisar m&aacute;s los feminismos <em>queer,</em> equivaldr&iacute;a a afirmar que antes no exist&iacute;a tal cosa.
    </p><p class="article-text">
        Y yo pregunto: &iquest;acaso no era ideolog&iacute;a de g&eacute;nero excluir a las mujeres de derechos civiles como el acceso al voto, a tener una cuenta corriente o a acceder a la universidad? &iquest;Acaso no es ideolog&iacute;a de g&eacute;nero pensar que el matrimonio o la familia son la receta sempiterna para la felicidad en las mujeres? &iquest;No es ideolog&iacute;a de g&eacute;nero lo que describen los postulados del amor rom&aacute;ntico? &iquest;No era ideolog&iacute;a de g&eacute;nero patologizar la homosexualidad o no lo sigue siendo patologizar la transexualidad? La ideolog&iacute;a de g&eacute;nero es en realidad un invento patriarcal, de g&eacute;nero subnormal sin ning&uacute;n <em>g&eacute;nero</em> de dudas, y no la trajimos las feministas; nosotras a lo que hemos venido, no se equivoquen, es a destruirla.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; est&aacute;n trayendo los feminismos es la 'creaci&oacute;n de lo nuevo' y lo nuevo siempre ha asustado a los viejos. Y no me refiero a nuestres querides mayores y al respeto a los saberes-sedimento que arrastra el r&iacute;o de los a&ntilde;os con la ancianidad; con lo viejo me refiero a todo lo que se niega a transformarse, lo que se resiste a morir. Como dec&iacute;a el poeta William Blake con su verso: del agua estancada, espera veneno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Es la masculinidad ag&oacute;nica, de reciente articulaci&oacute;n democr&aacute;tica en el nuevo partido de machos nost&aacute;lgicos del franquismo y empecinados en mantener el <em>statu quo</em> de las relaciones de poder, lo que debe terminar de morirse. Lo viejo no tiene imaginaci&oacute;n y por consiguiente no tiene capacidad ni poder de creaci&oacute;n, lo viejo es la tortura y la condena al eterno bucle de la repetici&oacute;n anunciada. Como anunciadas est&aacute;n en las crisis &ndash;m&aacute;s a&uacute;n cuando las crisis econ&oacute;micas se combinan con miedo- las reacciones racistas y xen&oacute;fobas, los discursos patrios y de tufos coloniales, el odio-miedo al otro materializado en los cierres de fronteras: es el blindaje reaccionario y conservador.
    </p><p class="article-text">
        El macho reacciona como un producto desfasado que eyacula miedo a que se acaben sus privilegios. Por eso el partido de los Ultrafantoches centr&oacute; su campa&ntilde;a electoral fundamentalmente en torno a dos ejes enemigos: las feministas y la poblaci&oacute;n migrante y racializada. Esos fueron sus m&iacute;tines y sus ruedas de prensa, y esos siguen siendo sus declaraciones, sus titulares y sus actos de tit&iacute;s conferenciantes: bukakes de miedo.
    </p><p class="article-text">
        Dice la psicoterapeuta brasile&ntilde;a Suely Rolnik que el ser incapaces de traspasar las opresiones que acontecen m&aacute;s all&aacute; del yo tiene consecuencias nefastas para la vida. Cuando defiendes que el patriarcado es un holograma, una suerte de ficci&oacute;n inventada, est&aacute;s situ&aacute;ndote en la no-solidaridad pol&iacute;tica, en la no-consciencia de la opresi&oacute;n ajena (m&aacute;s all&aacute; del yo, quiz&aacute;s porque el yo es el opresor): es la l&oacute;gica del blanco que niega el racismo, la l&oacute;gica de la abola que dice que no hace falta ser puta para pagar las facturas, la l&oacute;gica del macho que pide el D&iacute;a del Orgullo Hetero.
    </p><p class="article-text">
        Los de la ideolog&iacute;a de g&eacute;nero subnormal necesitan poner a las mujeres y otres subalternidades en su sitio, eliminarlas como sujeto pol&iacute;tico a trav&eacute;s de todo tipo de estrategias que van desde el insulto hasta la ridiculizaci&oacute;n. El objetivo es hacerlas desaparecer, como se hacen desaparecer los cuerpos en las fronteras y en el Mar Mediterr&aacute;neo; como se hacen desaparecer mujeres todos los d&iacute;as asesin&aacute;ndolas. La soluci&oacute;n final.
    </p><p class="article-text">
        Los feminismos agrietan y resquebrajan las estructuras de poder; sabedlo, hermanas, sin las luchas antirracistas del Movimiento Negro, no hubiese venido la segregaci&oacute;n y las l&oacute;gicas esclavistas y coloniales persistentes todav&iacute;a hoy en la Ley de Extranjer&iacute;a y la explotaci&oacute;n laboral (se aboli&oacute; la esclavitud, no el racismo); sin las cotas de libertad sexual alcanzadas, no hubiera existido jam&aacute;s el poderoso frente abolicionista de la prostituci&oacute;n ni los movimientos anti-porno en EEUU en la d&eacute;cada de los 70; sin un 15M, no existir&iacute;a una Ley Mordaza; sin unos feminismos fuertes, no existir&iacute;an partidos como el de Vox.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pienso con Rolnik: &ldquo;<em>La cancelaci&oacute;n del teatro machista y la imposibilidad del personaje masculino de seguir actuando en el papel de opresor puede llevarlo a una respuesta reactiva, violenta, movida por su exasperada voluntad de conservar la escena y su personaje a cualquier precio&rdquo;:</em> la crisis del macho es esta y no otra. Si no soy este &iquest;qui&eacute;n soy? El macho hu&eacute;rfano de identitarismo es un ser perdido.
    </p><p class="article-text">
        En esa doble vara de medir que tienen los discursos y las personas hip&oacute;critas, aquellos que se&ntilde;alan la irresponsabilidad del Movimiento Feminista al seguir adelante con la manifestaci&oacute;n del 8M son los mismos que el lunes siguieron con normalidad sus propias vidas a pesar del coronavirus: llevaron a sus hijes al colegio, se desplazaron hasta su lugar de trabajo, comieron o cenaron o tapearon en sus mismos bares y fueron con total tranquilidad a sus gimnasios.
    </p><p class="article-text">
        Los mismos que se burlan de las reivindicaciones del Movimiento Feminista son los mismos que salen a aplaudir a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los mismos que pasan fotos de la bandera por grupos de 'wasap' aprovechando la coyuntura v&iacute;rica para sacar pecho racista en esa otra enfermedad pol&iacute;tica y social: el fascismo, los mismos que entienden la mano dura como &uacute;nica alternativa y defienden el control del Estado sobre nuestras vidas.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, mientras estamos teniendo las conversaciones que ellos quieren que tengamos sobre la necesidad de multas y violencias, y mientras estamos ocupades en esta cosa est&uacute;pida, reduccionista y simplista de culparnos unes a otres, no estamos teniendo conversaciones sobre por qu&eacute; faltan camas en los hospitales, por qu&eacute; faltan respiradores en los hospitales, por qu&eacute; faltan m&eacute;dicxs y enfermerxs en los hospitales, por qu&eacute; siempre hay oposiciones para ingresar en la Polic&iacute;a Nacional mientras que se racanean plazas para cubrir todo lo que ahora nos falta en los servicios m&eacute;dico-sanitarios, por qu&eacute; las &uacute;nicas estrategias que se plantean son el control de la poblaci&oacute;n y la aplicaci&oacute;n de medidas sancionadoras, por qu&eacute; el miedo como estrategia de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Asistimos a una resignificaci&oacute;n de las palabras 'libertad' y 'responsabilidad' donde el  Estado desv&iacute;a nuestra atenci&oacute;n para que las personas nos se&ntilde;alemos con el dedo buscando culpables desde nuestros balcones; demasiadas veces la historia nos ense&ntilde;a que si queremos que las personas devengan polic&iacute;as, lo &uacute;nico que hay que hacer es darnos la cantidad adecuada de miedo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/coronavirus-ideologia-genero-genero-subnormal_132_1001524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2020 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 8M, el coronavirus y la Ideología de Género, de género subnormal]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Madre (no) hay más que una]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/madre_132_1183788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a499d4c4-c64b-4e6a-ae7e-3fa435e13557_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madre (no) hay más que una"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si algo sabe hacer bien el Patriarcado es convertir lo plural en singular mediante todo tipo de herramientas de control</p><p class="subtitle">En una cultura como la nuestra, configurada en torno al poder masculino, la visión de la madre queda reducida, lógicamente, a la reproducción y a lo doméstico.</p></div><p class="article-text">
        <em>&laquo;Pero aquellas mujeres trabajaban todas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>juntas en la m&aacute;s grande de las tareas: </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>estaban creando gente, y lo hac&iacute;an bien&raquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Matriarcadia, 1915</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Charlotte Perkins Gilman</em>
    </p><p class="article-text">
        Ahora que ya tenemos muy cerca las fechas donde se celebra el modelo de familia blancacishetero por antonomasia y con ello, como da&ntilde;o colateral, el ideal de mujer-madre en nuestra tradici&oacute;n judeocristiana (s&iacute;, han acertado, me refiero a la Navidad y al portal de Bel&eacute;n y a la Virgen y San Jos&eacute; y el ni&ntilde;o que est&aacute; en la cuna), me parece oportuno poner sobre la mesa, junto a la sangre de cristo, el tema de la maternidad.
    </p><p class="article-text">
        La historia de las mujeres en el Patriarcado, desde que se inaugura la temporada fisiol&oacute;gica de ser madres hasta que decidimos ser madres o no serlo nunca, es una historia llena de violencia. Violencia de p&iacute;ldoras anticonceptivas, violencia obst&eacute;trica y violencia con forma de c&aacute;rcel simb&oacute;lica en cuanto al mandato de g&eacute;nero. Tanto si decidimos cruzar el umbral de la maternidad como si no, una tiene la permanente sensaci&oacute;n de ser una propiedad social atrapada entre barrotes de opiniones y expectativas. El derecho a la autodeterminaci&oacute;n de tu cuerpo es un tema complejo si eres mujer, pero es el m&aacute;s dif&iacute;cil todav&iacute;a si eres madre. As&iacute; pues, la maternidad prolonga el eterno tutelaje al que somos sometidas las mujeres, esta vez no s&oacute;lo y directamente por el Poder Macho, sino por las mismas Seguratas del Orden Patriarcal.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;stas son las encargadas de homologar La Maternidad de Portal de Bel&eacute;n y se horrorizan cuando se habla, por ejemplo, de maternidades perturbadoras como las que protagonizan las madres en las novelas de &laquo;El quinto hijo&raquo; (1988) de Doris Lessing y &laquo;Tenemos que hablar de Kevin&raquo; (2003) de Lionel Shriver, o la madre-loca en el inquietante relato de Charlotte Perkins Gilman &laquo;El papel pintado amarillo&raquo; (1891), escrito, en palabras de la propia autora: &laquo;Despu&eacute;s de haberme trasladado al mundo de la alegr&iacute;a a trav&eacute;s de esta milagrosa hu&iacute;da&raquo;. Se refiere Charlotte aqu&iacute; al momento en el que la brillante escritora decide sacarle una peineta a su eminente psiquiatra para engrosar as&iacute; la fila de las que se salvaron por desobedecer (mucho habr&iacute;a que decir y escribir sobre la relaci&oacute;n de la ciencia y la medicina machas y las mujeres y les disidentes de g&eacute;nero).
    </p><p class="article-text">
        Y ya que estoy en el S.XIX, &laquo;The Odd Women&raquo; de George Gissing (1893) es una novela sin duda alguna feminista por su visi&oacute;n cr&iacute;tica respecto a la mirada masculina que todo nos gobierna.&nbsp; La novela, de t&iacute;tulo intraducible por su juego de palabras (<em>odd</em> &ndash;al igual que <em>queer</em>, &iexcl;qu&eacute; casualidad!- en ingl&eacute;s significa &lsquo;raro&rsquo;, &lsquo;extra&ntilde;o&rsquo; pero tambi&eacute;n &lsquo;impar&rsquo;), todav&iacute;a no ha sido traducida al espa&ntilde;ol (se&ntilde;orxs editorxs si me est&aacute;is leyendo, sabed que aqu&iacute; hay una traductora dispuesta) y se desarrolla en el contexto de la Inglaterra victoriana con la poblaci&oacute;n masculina reducida a la mitad por las guerras, donde consecuentemente no todas las mujeres tienen un hombre con el que casarse; quedan las &lsquo;impares&rsquo;, pero tambi&eacute;n las &lsquo;raras&rsquo;. El t&iacute;tulo fue en parte rescatado casi cien a&ntilde;os despu&eacute;s por la maravillosa Vivian Gornick en &laquo;La mujer singular y la ciudad&raquo;, otra voz que sin duda alguna har&iacute;a saltar las alarmas a la Gran Hermana que nos vigila para que las mujeres hablemos con frasecillas vac&iacute;as como si fu&eacute;ramos esl&oacute;ganes publicitarios de un producto que bien sabemos es harto falluto: la maternidad patriarcal.
    </p><p class="article-text">
        La maternidad patriarcal es una. Si algo sabe hacer bien el Patriarcado es convertir lo plural en singular mediante todo tipo de herramientas de control: discurso m&eacute;dico-cient&iacute;fico, discurso biologicista-determinista, el lenguaje y su trampa de considerar lo masculino como lo universal, etc. (Gracias Monique Wittig, yo sin ti ya no s&eacute; pensar). Del mismo modo que la imperativa &laquo;&iexcl;P&oacute;rtate como un hombre!&raquo; hace referencia a portarse como un tipo de hombre bien concreto y delimitado (no llores, s&eacute; fuerte, s&eacute; valiente), el &laquo;Madre no hay m&aacute;s que una&raquo; tambi&eacute;n se refiere a una madre muy concreta, tan tan concreta que s&oacute;lo hay una, y es como esa que hay que ser, porque es esa LA MADRE, la &uacute;nica y verdadera. &iquest;Cu&aacute;ntas que no cumplimos los preceptos patriarcales nos quedamos fuera? Para empezar, todas las que, como yo, alg&uacute;n d&iacute;a dijeron (o pensaron pero nunca se atrevieron a decir por presi&oacute;n social, por no acabar en el infierno donde vamos las <a href="https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-genero/Malasmadres_6_769633038.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">malasmadres</a>) que ser madre patriarcal es una mierda, todas las que nos negamos a entrar en esa especie de <em>apartheid</em> materno donde se renuncia a tener una vida propia: las que no nos gusta sacrificarnos, las que no somos abnegadas, ni felices esclavas de nuestra descendencia.
    </p><p class="article-text">
        Para seguir tambi&eacute;n quedan fuera todas las que configuran la familia mucho m&aacute;s all&aacute; del esquema estrecho de las relaciones mon&oacute;gamas hegem&oacute;nicas y viven la crianza en colectivo; un marco antipatriarcal, pues (adem&aacute;s de no obedecer r&iacute;gidos binarismos de g&eacute;nero) algunas de estas comunidades no conciben las relaciones sexuales como directamente vinculadas con la crianza y los cuidados &ndash;rompiendo as&iacute; con los reg&iacute;menes patrilineales y con el mito del amor rom&aacute;ntico en lo que a lo reproductivo se refiere-, y un marco anticapitalista en la concepci&oacute;n de las relaciones con la criatura que no es &lsquo;propiedad&rsquo; de nadie, sino responsabilidad y tarea de todes. Y para terminar, tambi&eacute;n se quedan fuera las que est&aacute;n controladas no s&oacute;lo por nuestro especial Gran Hermana (en los parques, a la salida del cole, en las reuniones con la se&ntilde;o, en las conversaciones sobre lactancia o colecho que siempre acaban con ese <em>tu hije</em> es <em>demasiado mayor para eso </em>y otras observaciones nazis, intrusivas e irrespetuosas del estilo) sino las que est&aacute;n bajo la perversa supervisi&oacute;n de los servicios sociales, de la Ley de Extranjer&iacute;a, de las instituciones machas y del Estado: las putas, las mujeres migrantes, las racializadas, las lesbianas, las trans, las drogadictas, las precarias, las presas, en definitiva, las <em>lumpenmam&aacute;s</em>.
    </p><p class="article-text">
        En una cultura como la nuestra, configurada en torno al poder masculino, la visi&oacute;n de la madre queda reducida, l&oacute;gicamente, a la reproducci&oacute;n y a lo dom&eacute;stico. Por eso la madre no participa en lugares pol&iacute;ticos; en un entorno patriarcal cuesta mucho trabajo que crezca la figura de la madre como sujeto pol&iacute;tico, mucho menos asociada a lo subversivo o a lo revolucionario. Como se&ntilde;ala Casilda Rodrig&aacute;&ntilde;ez, &laquo;Una sociedad con madres patriarcales (&hellip;) no cr&iacute;a a su prole para el bienestar y para su integraci&oacute;n en un tejido social de relaciones arm&oacute;nicas (&hellip;), sino para la guerra y la esclavitud&raquo;, dicho de otra manera, las madres patriarcales contribuyen a perpetuar sistemas de violencia que emanan desde el poder masculino que antes se&ntilde;alaba. Bajo esta perspectiva, &iquest;hay algo m&aacute;s peligroso para el Sistema que las madres antipatriarcales? Yo creo que no.
    </p><p class="article-text">
        El imaginario que atraviesa la noci&oacute;n de MADRE en singular no se limita s&oacute;lo a hacer una lista de caracter&iacute;sticas morales y conductuales, el imaginario de LA MADRE en singular es tambi&eacute;n blanco, cis, heterosexual, mon&oacute;gamo y de clase media. Estamos, pues, ante unas dimensiones no s&oacute;lo machistas y mis&oacute;ginas, sino tambi&eacute;n ante unas violencias que tienen su origen en el racismo, la homofobia, la transfobia y la clase. Es as&iacute; como se configura la otredad, es as&iacute; como LA MADRE levanta un muro donde a un lado quedan las <em>&lsquo;nosotras&rsquo;</em> y al otro las <em>&lsquo;ellas&rsquo;</em> o las &lsquo;otras&rsquo;. Las ellas y las otras quedan invisibilizadas y este ninguneamiento es el caldo de cultivo desde donde despu&eacute;s se criminalizan y se deslegitiman <em>las otras maternidades</em>, las otras formas de ejercer <em>el trabajo materno</em>, como muy inteligentemente me ense&ntilde;&oacute; Luisa Fuentes Guaza a llamarlo en <a href="https://futuridadesmaternales.net/2019/11/09/en-cuanto-a-lo-que-comentas-sobre-las-prestaciones-bueno-la-misma-logica-que-se-aplica-al-trabajo-sexual-podriamos-aplicarla-al-trabajo-domestico-o-al-trabajo-de-cuidados-el-mensaje-que-llega-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestro conversatorio en el Centro Hacedor de Futuridades Maternales</a>; trabajo s&iacute;: trabajo dom&eacute;stico, trabajo de cuidados, trabajo materno, trabajo sexual.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Madre no hay m&aacute;s que una&raquo; es una llamada al orden, un mandato a la homogenizaci&oacute;n, a la unificaci&oacute;n de la pluralidad en la singularidad. Del mismo modo que de manera mal&eacute;vola desde argumentos racistas y xen&oacute;fobos se espera que las personas migrantes &lsquo;se integren&rsquo; en nuestros barrios, es decir, dejen de ser &lsquo;ellos&rsquo; para convertirse en &lsquo;nosotros&rsquo;, dejen sus costumbres para asimilar y reproducir las nuestras, la madre en singular es una llamada a perder la identidad y la maternidad propias.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que lo siento pero no, madre hay m&aacute;s que una. Madres hay muchas.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe class="scribd_iframe_embed" title="Cartel jornadas antirrepresión 2019_madres apátridas" src="https://www.scribd.com/embeds/440142903/content?start_page=1&amp;view_mode=scroll&amp;show_recommendations=false&amp;access_key=key-rdaP4sLCla33VLeldunp" data-auto-height="true" data-aspect-ratio="0.7080062794348508" scrolling="no" width="100%" height="600" frameborder="0"> </iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/madre_132_1183788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Dec 2019 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madre (no) hay más que una]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[El problema no son las putas, el problema es la putofobia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/problema-putas-putofobia_132_1254378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48777d81-3447-4363-b464-fbd70b93b26a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El problema no son las putas, el problema es la putofobia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Heteropatriarcado no contaba con un nuevo sujeto en la arena política, del mismo modo que para el feminismo hegemónico ha sido inesperado el surgimiento de nuevos sujetos políticos</p><p class="subtitle">Con el empuje de estas ideas reaccionarias y conservadoras paralelamente está cobrando poder un discurso violento, inspirado en nostalgias censuradoras y puritanas disfrazadas de feminismo de izquierdas</p><p class="subtitle">Queremos hablar de la violencia que supone entender el feminismo como una forma de castigo, cuya única alternativa o propuesta ante las violaciones grupales y los incesantes feminicidios parece ser el endurecimiento del código penal</p><p class="subtitle">¿Contemplaríamos la posibilidad de un movimiento antirracista que persiguiera a las personas migrantes y racializadas? ¿Que no las dejara hablar ni ocupar espacios?</p></div><p class="article-text">
        Como sabemos gracias a la historia emancipadora de los feminismos, s&oacute;lo hay sujeto pol&iacute;tico cuando se <em>produce</em> discurso. Esto es la pol&iacute;tica: la creaci&oacute;n de una escena de enunciaci&oacute;n donde representar un discurso propio en el que se visibilizan y denuncian las opresiones y en el que se articulan propuestas no s&oacute;lo en un marco te&oacute;rico-ideol&oacute;gico, sino tambi&eacute;n en un plano social y, por supuesto, jur&iacute;dico. Para que ese sujeto pol&iacute;tico goce de plena y verdadera agencia, esta visibilizaci&oacute;n, denuncia y articulaci&oacute;n tiene necesariamente que hacerse desde las voces protagonistas de esa opresi&oacute;n y, afortunadamente tambi&eacute;n -que para eso la pol&iacute;tica es por definici&oacute;n solidaria y contagiosa- desde los diversos, m&uacute;ltiples y transversales frentes aliados. Nombrarse desde otro lugar o, dicho de otro modo, romper con el estigma y el estereotipo para re-significarse es, gracias a lo que seguimos aprendiendo de las luchas decoloniales de los colectivos y de las personas migrantes y racializadas, un ejercicio de resistencia. Pero el colonialismo no es s&oacute;lo una invasi&oacute;n y apropiaci&oacute;n de los territorios y los cuerpos, la resistencia <em>queer</em> y la Voz Puta nos siguen ense&ntilde;ando que tambi&eacute;n hay una colonizaci&oacute;n violenta y una ocupaci&oacute;n de los discursos, y no es f&aacute;cil, cuando el interlocutor es el Se&ntilde;or Patriarcado, deconstruir las posiciones de opresi&oacute;n para posibilitar la creaci&oacute;n de nuevos espacios desjerarquizados.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, resulta evidente que nos encontramos ante una crisis de colectividad en los movimientos feministas. El Heteropatriarcado no contaba con un nuevo sujeto en la arena pol&iacute;tica, del mismo modo que para el feminismo hegem&oacute;nico ha sido inesperado el surgimiento de nuevos sujetos pol&iacute;ticos. Si la violencia ejercida en las casas del r&eacute;gimen heterosexual dejaba de ser algo &iacute;ntimo y privado para convertirse en algo pol&iacute;tico (&iexcl;por fin!), las putas nos han ense&ntilde;ado que follar ya no es &iacute;ntimo ni privado ni se hace gratis (a pesar de los no pocos esfuerzos de tradici&oacute;n rom&aacute;ntica redoblados especialmente a partir del S.XIX); follar ahora gracias a ellas es pol&iacute;tico. Como es pol&iacute;tico el trabajo reproductivo y el trabajo maternal, como es pol&iacute;tico el trabajo dom&eacute;stico, como es pol&iacute;tico el trabajo de cuidados, como es pol&iacute;tica la miseria y la precariedad.
    </p><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n de partidos y discursos ultraderechistas en los medios de comunicaci&oacute;n, en la sociedad y en las urnas est&aacute; &iacute;ntimamente relacionada con la creciente ola de racismo, xenofobia, persecuci&oacute;n y criminalizaci&oacute;n que comporta todo un abanico de violencias reales y simb&oacute;licas para las personas trans, migrantes y racializadas. Observamos un fen&oacute;meno curioso, y es que con el empuje de estas ideas reaccionarias y conservadoras paralelamente est&aacute; cobrando poder un discurso violento, inspirado en nostalgias censuradoras y puritanas disfrazadas de feminismo de izquierdas.&nbsp;A nadie se le escapa que un gran porcentaje de mujeres que ejercen el trabajo sexual son migrantes y/o racializadas y/o trans, por lo que la coincidencia de la presencia de estas voces reaccionarias con la fuerza de los discursos abolicionistas no es balad&iacute;. Los ultrafantoches est&aacute;n sacando pecho, las abolicionistas tambi&eacute;n.<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Cancelar-prostitucion-universidad-atentado-expresion_0_941406583.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Lo vimos en las jornadas que se iban a celebrar en la Universidad de La Coru&ntilde;a</a> en septiembre de este a&ntilde;o, pero que fueron finalmente canceladas ante la presi&oacute;n de las abolicionistas (del mismo modo que Hazte Or&iacute;n consigui&oacute; que se retirara aquella campa&ntilde;a publicitaria que mostraba a una familia homoparental -en este caso de dos pap&aacute;s- forrando los libros del nene para el inicio del cole). La censura siempre es la respuesta cuando se trata de defender el pensamiento &uacute;nico, grande y libre. En esta misma l&iacute;nea censuradora, este lunes 11 de noviembre, ocurr&iacute;a&nbsp;<a href="https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20191111/protesta-universidad-prostitucion-trabajo-sexual-7731683" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro intento de boicot a la libertad de expresi&oacute;n</a> en la universidad Carlos III en Madrid. Afortunadamente, desde los colectivos violentados y las organizaciones y personas aliadas,&nbsp;<a href="https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20191111/protesta-universidad-prostitucion-trabajo-sexual-7731683" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha articulado una respuesta</a> para insistir en mantener el debate en las universidades, centros de expansi&oacute;n de pensamiento cr&iacute;tico y conocimiento formativo por excelencia. Libertad de expresi&oacute;n y libertad de pensamiento se retroalimentan, y dif&iacute;cilmente vamos a tener libertad de pensamiento si no habilitamos lugares donde compartirnos el pensar, reflexionar, escuchar y debatir.
    </p><p class="article-text">
        Este viernes, el debate sobre trabajo sexual llega a la Universidad de Murcia de la mano de la Coordinadora Anti Represi&oacute;n, de la que una se enorgullece de ser miembra, cuyas VII Jornadas* se han pensado para reflexionar sobre c&oacute;mo el castigo puede disfrazarse de feminismo y enarbolar discursos que defiendan pol&iacute;ticas punitivistas y violencia institucional. Atendiendo al engranaje perverso desde el que las instituciones tambi&eacute;n ejercen violencia sobre las trabajadoras sexuales, queremos hablar del peligroso papel del poder macho institucionalizado y sus agentes sociales y, por &uacute;ltimo, de la violencia &ndash;y el error- que supone entender el feminismo como una forma de castigo, cuya &uacute;nica alternativa o propuesta ante las violaciones grupales y los incesantes feminicidios parece ser el endurecimiento del c&oacute;digo penal y la normalizaci&oacute;n y naturalizaci&oacute;n de la existencia de las c&aacute;rceles.
    </p><p class="article-text">
        Llegadas a este punto de violencia (lo estamos viendo en las redes sociales, en las universidades, lo vemos cada 8M) que las abolicionistas (supuestamente en nombre del feminismo, y esto es lo m&aacute;s grave) est&aacute;n ejerciendo sobre la Voz Puta, me gustar&iacute;a aclarar que mujeres ejerciendo violencia sobre mujeres es el cap&iacute;tulo uno del Manual B&aacute;sico de la Misoginia Interiorizada. El abolicionismo refuerza doblemente el sistema de castigo a &ldquo;las mujeres descarriadas&rdquo;; por un lado, pidiendo un recrudecimiento del sistema penal legal (sanciones, multas, deportaciones, CIEs, c&aacute;rcel), y por otro del sistema de castigo social, reforzando el estigma, la criminalizaci&oacute;n, relegando la Voz Puta al ostracismo, neg&aacute;ndole su participaci&oacute;n como sujeto del feminismo. &iquest;Contemplar&iacute;amos la posibilidad de un movimiento antirracista que persiguiera a las personas migrantes y racializadas? &iquest;Que no las dejara hablar ni ocupar espacios? &iquest;C&oacute;mo es posible que sigamos llamando feminismo a la censura y persecuci&oacute;n a las trabajadoras del sexo? Poner palos en la rueda para dificultar que las trabajadoras sexuales tengan derechos laborales es hablar de moral puritana, es retrotraernos a imaginarios que hacen una conexi&oacute;n directa entre pecado y sexualidad femenina, es ser hip&oacute;critas en los planteamientos anticapitalistas y de &ldquo;libertad de elecci&oacute;n&rdquo; s&oacute;lo cuando hablamos de trabajo sexual pero no cuando hablamos de la feminizaci&oacute;n de la pobreza o de precariedad en cualquier otro trabajo. Si queremos hablar de abolici&oacute;n para poner en el centro las vidas de las personas que decimos que nos importan, vamos a empezar por aunar esfuerzos por abolir la Ley de Extranjer&iacute;a y la Ley Mordaza y a repensarnos las pol&iacute;ticas del castigo. Del mismo modo que est&aacute; sobradamente demostrado que las c&aacute;rceles no sirven para acabar con la delincuencia ni para reinsertar a nadie en la sociedad, la prostituci&oacute;n tampoco deja de existir porque los estados o los gobiernos sean abolicionistas o prohibicionistas (ah&iacute; est&aacute;n Suecia y EEUU para que lo veamos).
    </p><p class="article-text">
        Mientras todav&iacute;a puedo o&iacute;r los ecos falofamiliares al m&aacute;s puro estilo Opus Dei sobre lo que se supone que es el d&iacute;a m&aacute;s feliz de nuestras vidas (casarnos, ser madres), me gustar&iacute;a irme fuera de esos campos de concentraci&oacute;n para mujeres y decir bien claro que lo m&aacute;s feliz que pol&iacute;ticamente nos est&aacute; pasando es la Voz Puta. Del mismo modo que el problema nunca fueron los, las y les homosexuales sino la homofobia, vamos a decirlo claro y sencillito para que se entienda: que el problema no son las putas, que el problema es la putofobia que nos atraviesa a todas y que trae consigo m&uacute;ltiples violencias de muy larga tradici&oacute;n patriarcal.
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        *Las charlas/debate organizadas por la Coordinadora Anti Represi&oacute;n Regi&oacute;n de Murcia tendr&aacute;n lugar el pr&oacute;ximo viernes 15 de noviembre a las 18h en el Hemiciclo de la Facultad de Letras, patio de la Merced.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Barbudo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Nov 2019 08:01:08 +0000]]></pubDate>
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