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    <title><![CDATA[elDiario.es - Fabiola Meco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/fabiola_meco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fabiola Meco]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El derecho a decir adiós]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/derecho-decir-adios_132_1001312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Dec&iacute;a Arist&oacute;teles que &ldquo;el hombre es un ser social por naturaleza&rdquo;. Hombres y mujeres somos seres eminentemente sociales. No cabe duda. Nos ense&ntilde;an desde que venimos al mundo a relacionarnos con otras personas. Aprendemos a jugar, compartir, respetar, convivir y tambi&eacute;n a asumir, frente a otros, nuestras propias responsabilidades. La cultura mediterr&aacute;nea nos ha forjado a ser as&iacute;, a vivir de puertas hacia fuera con la misma intensidad que hacia dentro.
    </p><p class="article-text">
        Desde la m&aacute;s tierna infancia sentimos la necesidad de hacer part&iacute;cipes a nuestras familias y amistades de las cosas buenas que nos pasan, de cada aniversario, de cada logro o avance personal y emocional que en nuestras vidas experimentamos. Buscamos la complicidad, el abrazo, la sonrisa, el beso, el reconocimiento. Especialmente reconfortante se muestra ese c&iacute;rculo de afectos cuando nos enfrentamos a la dureza de los malos momentos en lo personal y en lo econ&oacute;mico. Buscamos alivio, cobijo, consuelo, protecci&oacute;n para enfrentar la soledad de nuestros sentimientos, de nuestros pensamientos; fortaleza para resistir sin poder m&aacute;s y hacerlo porque otras personas nos necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Esta pandemia provocada por el COVID19 nos ha colocado frente a un espejo que, lejos de deformar la imagen, nos muestra como somos realmente, para lo bueno y para lo malo. Nos ha despertado abruptamente de un sue&ntilde;o tan vital como real. Ha puesto nuestro micro mundo patas arriba. Nos ha hecho ser conscientes de la burbuja en que viv&iacute;amos, de nuestras prisas sin cuartel, de lo importante postergado siempre por lo urgente, de lo superfluo. Hoy somos sabedores del valor de las peque&ntilde;as cosas y sumamente defensores de logros que se alumbraron y mantenemos con esfuerzo ciudadano, como son nuestros servicios p&uacute;blicos. Resistir no es posible sin el coraje y el compromiso de las personas que los sostienen cada d&iacute;a. Resistir s&oacute;lo es posible si los dotamos de suficientes recursos materiales, personales; si reconocemos condiciones laborales dignas a su personal, mientras dure esta guerra v&iacute;rica y el d&iacute;a de despu&eacute;s y por siempre. Ahora vemos m&aacute;s que nunca que nos va la vida en ello. Una lecci&oacute;n que llega tambi&eacute;n, qui&eacute;n sabe, como una suerte de ruleta de justicia po&eacute;tica, a quienes los menospreciaron, les recortaron recursos y los privatizaron. La ense&ntilde;anza es tan dura que s&oacute;lo podemos reaccionar unitariamente el d&iacute;a de ma&ntilde;ana, cuando todo pase. Hacerlo implicar&aacute; haber aprendido algo de este duro envite como sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;bamos informados de la vulnerabilidad de nuestros mayores, pero no &eacute;ramos verdaderamente conscientes. Ni imagin&aacute;bamos lo r&aacute;pido que sus vidas pueden escaparse de nuestro mundo. Quiz&aacute;s por ello, pensando que a&uacute;n hay tiempo ma&ntilde;ana, no hab&iacute;amos prestado la debida atenci&oacute;n presupuestaria a los recursos destinados a este grupo numeroso de poblaci&oacute;n, que lo dio todo porque hoy tuvi&eacute;ramos a nuestra disposici&oacute;n unos servicios p&uacute;blicos capaces de salvar vidas. Estos d&iacute;as nos duelen como cercanas las numerosas muertes en residencias de mayores. Nos llega el miedo y la soledad que sienten y a la que se enfrentan d&iacute;a a d&iacute;a. Resulta parad&oacute;jico pensar que en este contexto su mejor protecci&oacute;n y seguridad sea el aislamiento del exterior. Un temor que ha escampado como otro virus colateral, que se deja sentir tambi&eacute;n de manera importante en nuestros padres y madres, en nuestros abuelos y abuelas que habitan bajo sus propios techos, a nuestro cuidado; hoy distinto y distante, tambi&eacute;n por su bien. 
    </p><p class="article-text">
        En pleno siglo XXI, toca reivindicar con desaz&oacute;n el derecho a la despedida. Italia se ha sumado a una campa&ntilde;a para que personas mayores aisladas y que no tienen capacidad para sobrevivir se despidan de familiares y seres queridos a trav&eacute;s de nuevas tecnolog&iacute;as bajo una campa&ntilde;a llamada &ldquo;derecho a decir adi&oacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo testigo de avances significativos hacia la muerte digna, de reconocimiento de derechos como el del acompa&ntilde;amiento al final de la vida, nos parte el coraz&oacute;n que nuestros mayores afronten la muerte en soledad en los hospitales, en las UCIS, en las residencias, o en sus propias casas. Soledad entendida como la ausencia o no presencia del propio c&iacute;rculo de afectos cuando la muerte es certera. El derecho se vuelve papel mojado ante el desalmado COVID19. Hemos de encontrar r&aacute;pido el modo, protocolario o no, para salirle al paso a este maldito virus, y vencer el miedo paralizante que impide a familiares y amistades hacerles llegar por cualquier v&iacute;a los besos y abrazos que guardaron y no dieron. Los &uacute;ltimos, los m&aacute;s c&aacute;lidos. Los afectos que es dif&iacute;cil encajar no haber podido dar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Fabiola Meco, profesora de Derecho Civil. UVEG. Exdiputada Corts Valencianes</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabiola Meco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/derecho-decir-adios_132_1001312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2020 21:19:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El derecho a decir adiós]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si te dicen que cayó]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/dicen-cayo_1_2091621.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Esta semana ha triunfado la moci&oacute;n de censura contra M. Rajoy y su Gobierno. No era la primera, era la segunda que se presentaba en esta legislatura. Antes de la moci&oacute;n presentada por el PSOE, Podemos present&oacute; otra, en junio de 2017, que no prosper&oacute;, pues no cont&oacute; con los apoyos suficientes. Entonces PSOE, PNV y PDeCAT se abstuvieron. A nuestra moci&oacute;n le faltaba un ingrediente, la gota que colmar&iacute;a el vaso, la primera sentencia condenatoria del caso G&uuml;rtel. Una sentencia nada balad&iacute;; de efectos letales para el Partido Popular, como organizaci&oacute;n. La sentencia les reconoce conniventes con la corrupci&oacute;n, lucr&aacute;ndose de ella. Probada la caja B, las donaciones empresariales finalistas sirvieron para pagar gastos electorales del PP vinculadas a adjudicaciones irregulares posteriores de fondos p&uacute;blicos. Textualmente dice la sentencia: &ldquo;un aut&eacute;ntico y eficaz sistema de corrupci&oacute;n institucional a trav&eacute;s de mecanismos de manipulaci&oacute;n de la contrataci&oacute;n p&uacute;blica central, auton&oacute;mica, y local&rdquo;. Nada que ver con la falaz y <em>feliz</em> interpretaci&oacute;n de la sentencia que estas semanas han hecho destacados dirigentes del PP, nada sospechosos de no saber leer sentencias, como el mismo M. Rajoy, registrador de la propiedad, o M&ordf;Dolores de Cospedal, abogada del Estado. Pero esta vez no, esta vez la mentira repetida mil veces no ha surtido el efecto proclamado por Goebbels, el rey de las mentiras.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de esta decisiva sentencia, de la verdad probada en sede judicial, todo se ha precipitado en el sentido menos deseado por el PP y por Ciudadanos; todos los actores tuvieron que mover sus posiciones. Hubo bambalinas, trabajo bien hecho, terceras mociones anunciadas capaces de provocar elecciones inmediatas, pero sobre todo hubo generosidad y sentido de la responsabilidad por todas las partes, excepto por parte de  Ciudadanos. Los de la bandera espa&ntilde;ola de la regeneraci&oacute;n pol&iacute;tica votaban NO a la moci&oacute;n. PNV inclin&oacute; definitivamente la balanza hacia la ca&iacute;da de M. Rajoy y su desgobierno inmerso en la corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, si te dicen que cay&oacute;, al puesto que tiene all&iacute;,  cr&eacute;etelo. Cay&oacute; M. Rajoy, cay&oacute; con todo el equipo, cay&oacute; un modo de gobernar del Partido Popular bajo el manto del fraude y la corrupci&oacute;n, cay&oacute; un Gobierno d&eacute;spota sin capacidad de di&aacute;logo ni de consenso social en sus decisiones. Lo hizo, no termin&oacute; la legislatura por primera vez en este pa&iacute;s qui&eacute;n lleg&oacute; dopado a tantas y tan importantes instituciones p&uacute;blicas. Por fin cay&oacute;, y lo hizo a manos de una democracia que ha gritado tanto y tan alto en las calles basta ya, as&iacute; no, nunca m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Este lunes, como una suerte de paradoja, M. Rajoy qui&eacute;n siempre ser&aacute; reconocido por su inmovilismo, ser&aacute; retirado tambi&eacute;n del Museo de Cera de Madrid. Dicen que se le podr&aacute; ver acompa&ntilde;ado, vaya Ud. a saber por qu&eacute; raz&oacute;n, de otras estatua como las de I&ntilde;aki Urdangar&iacute;n o Isabel Pantoja.
    </p><p class="article-text">
        Por eso este lunes no ser&aacute; un lunes cualquiera, aunque s&oacute;lo sea porque respiramos un aire de esperanza y visualizamos un horizonte distinto. Sabemos que con firme voluntad pol&iacute;tica ese aire fresco es posible alcanzar. No ser&aacute; f&aacute;cil, somos conscientes, pero nos vamos a dejar la piel. Confiamos en dar los pasos adecuados para que lleguen pronto todas y cada una de las medidas de progreso y avance pol&iacute;tico, social y econ&oacute;mico que esperan millones de pensionistas, mujeres y j&oacute;venes. Que esperamos todas. Deseamos que esa &ldquo;suerte por el bien de Espa&ntilde;a&rdquo; que M.Rajoy lanzaba como reto en su despedida en el Congreso, se traduzca en el bienestar por derecho de los hogares espa&ntilde;oles, de cada escuela y cada hospital p&uacute;blico, de cada peque&ntilde;a y mediana empresa, de cada ayuntamiento y de cada territorio. Si te dicen que cay&oacute;, lo hizo. Pudo con el Partido Popular la democracia misma. Muchas voluntades juntas, siempre pueden.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabiola Meco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/dicen-cayo_1_2091621.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Jun 2018 20:34:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Si te dicen que cayó]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todos los hombres del PP, o casi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/hombres-pp_132_2104020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Dice la RAE, la Real Academia Espa&ntilde;ola, que honorable es un tratamiento especial que se destina a algunas personas por el lugar que ocupan. As&iacute; lo hace la Ley de los <em>expresidents</em> de la Generalitat Valenciana de 2002, que les reconoce a quienes ostentaron el cargo de President la condici&oacute;n de Molt Honorable con car&aacute;cter vitalicio. Una condici&oacute;n pensada para las personas que han servido a la Comunitat Valenciana desde la m&aacute;s alta magistratura y que por ello han de tener presencia social por haber servido con dignidad y decoro en el ejercicio de su cargo.
    </p><p class="article-text">
        No merecen tal reconocimiento los hombres del Partido Popular. No est&aacute;n hechos para &eacute;l ni por asomo. Tres de los cuatro <em>expresidents</em> de la Generalitat del PP valenciano se han sentado en el banquillo por causas muy graves. En los juicios en los que han sido encausados hay enriquecimiento personal, corrupci&oacute;n, perjuicio para las arcas p&uacute;blicas valencianas -que seguimos pagando a&uacute;n- y un da&ntilde;o reputacional para nuestras instituciones sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        Tres de cuatro, son los nombres marcados a fuego por la corrupci&oacute;n. Jos&eacute; Luis Olivas ya est&aacute; condenado por sentencia firme. Francisco Camps est&aacute; imputado, rodeado y se&ntilde;alado en todas y cada una de las tramas corrupci&oacute;n valenciana, la &uacute;ltima la F&oacute;rmula 1. Y ahora Eduardo Zaplana, el gran Zaplana que siempre hab&iacute;a conseguido escaparse intacto. El tiempo transcurrido se ha negado a pasar p&aacute;gina. Ha sido detenido por blanqueo de capitales, supuestamente por comisiones cobradas durante el ejercicio de su cargo de President de la Generalitat por adjudicaciones de las ITV. Confiemos en que Isabel Bonig que todo lo relaciona con Catalu&ntilde;a, esta vez pueda hacerlo con raz&oacute;n, porque all&iacute; el clan de alevines del Molt Honorable Pujol tambi&eacute;n encontraron en las ITV el gran negocio familiar por el que fueron imputados. Mucho me temo que esta vez, Zaplana no pasar&aacute; la ITV.
    </p><p class="article-text">
        Pr&oacute;ximamente volveremos a debatir en les Corts Valencianes sobre la Ley de expresidents a instancia Podem. No es una ley contra nadie, es una ley de defensa de lo p&uacute;blico, en la que esperamos que se apruebe y tener un marco normativo claro con el que actuar ante Molts Honorables muy indeseables.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Camps en la declaraci&oacute;n judicial: &ldquo;No miremos con ojos de hoy, las decisiones pol&iacute;ticas de ayer&rdquo;. Quiz&aacute; tenga raz&oacute;n, visto lo visto, mir&eacute;moslas todas con el C&oacute;digo Penal en la mano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabiola Meco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/hombres-pp_132_2104020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 May 2018 17:00:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Todos los hombres del PP, o casi]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Fabiola Meco,Eduardo Zaplana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No nos creen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/fabiola-meco-opinion_132_2145609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        A las mujeres, a&uacute;n no nos creen. No reaccionan. Somos la mitad de la poblaci&oacute;n. Denunciamos -y los datos nos respaldan- que cobramos menos que ellos, los hombres, por hacer el mismo trabajo. Protestamos porque la precariedad traducida en parcialidad y temporalidad de los contratos se ceba infinitamente m&aacute;s con nosotras. Seguimos en lucha contra ello, las Kellys son un claro ejemplo de dignidad. Exigimos m&aacute;s pronto que tarde soluciones del gobierno, de las patronales y de las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Visualizamos &ndash;tambi&eacute;n con datos- que hasta el l&iacute;mite de nuestras propias capacidades f&iacute;sicas y ps&iacute;quicas asumimos casi por completo los cuidados, que en gran medida por ello no hacemos ni por incorporarnos al mercado laboral. Es necesario reorganizar urgentemente por el bien de la sociedad misma, el sistema de cuidados para la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica y el avance democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        No nos creen ni reaccionan cuando nos expresamos en t&eacute;rminos de vulnerabilidad, cuando insistimos en que por miedo, muchas noches, aceleramos el paso y con el paso el latido del coraz&oacute;n cuando vamos solas por las calles. Tampoco nos creen quienes m&aacute;s deber&iacute;an -porque para protegernos est&aacute;n- y nos duele en lo m&aacute;s profundo, cuando en un juicio declaramos que entramos en shock cuando 5 hombres nos meten en un patio en un rinc&oacute;n y nos desnudan mientras nos penetran 11 veces por todos los orificios. No nos creen cuando sin expresarlo decimos que cerramos los ojos para no pensar que es real y no la peor pesadilla de nuestra vida lo que estamos viviendo, sabiendo que si reaccionamos pueden matarnos, como tantas otras veces sabemos que ha pasado. No somos hero&iacute;nas, somos mujeres vulnerables ante cinco bestias capaces de satisfacer en &ldquo;manada&rdquo; sus necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas y de la manera m&aacute;s primitiva y exhibirlas a modo de trofeo en sus redes. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A nosotras a&uacute;n no nos creen, pero ya nos escuchan. Nuestra voz&nbsp; es cada vez m&aacute;s sonora y sorora, m&aacute;s visible, y m&aacute;s unitaria pues a nuestra lucha se suman miles de hombres que creen en un mundo igual y salen a pelear por lo que es nuestro, de nosotras, de sus amigas, sus parejas, sus hijas y sus madres. Ya no hay rinc&oacute;n ni espacio institucional donde esta voz no llegue y remueva conciencias y surjan las reacciones y las propuestas de soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hoy hay algunos jueces inc&oacute;modos por las protestas multitudinarias en la calle de todas las ciudades contra el fallo de la &ldquo;manada&rdquo;. Algunos jueces de este pa&iacute;s se defienden, mientras otros muchos reconocen que otra resoluci&oacute;n era y es posible, porque otra interpretaci&oacute;n con las mismas normas era necesaria. Reconocen que les hace falta mucha formaci&oacute;n en igualdad y violencia de g&eacute;nero, y lo sostienen sumamente conscientes de que la justicia no puede darle la espalda a la sociedad. Ello no significa que la ciudadan&iacute;a les dicte el sentido de las sentencias, sino que la justicia no genere con sus decisiones desconfianza y sentimiento de desprotecci&oacute;n a las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos asistiendo en pleno siglo XXI a m&uacute;ltiples ejemplos de un Estado patriarcal que impregna todos sus poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) e instituciones, y que sigue arraigado en la sociedad misma. Son necesarios m&uacute;ltiples cambios y las mujeres hoy estamos en inmejorables condiciones de impulsarlos. Hoy ya nos oyen, nos escuchan. Hoy siguen ladrando, porque nosotras cabalgamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fabiola Meco</strong> es portavoz adjunta y diputada en las Corts Valencianes de Podem
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabiola Meco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/fabiola-meco-opinion_132_2145609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Apr 2018 20:56:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No nos creen]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Fabiola Meco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Palabra de político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/palabra-politico_132_2171831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En estas semanas no dejo de preguntarme sobre la trascendencia de la palabra de un pol&iacute;tico. Me indignan especialmente casos como el de Cristina Cifuentes y el de cuantos han obtenido y obtienen tratos de favor por su condici&oacute;n de pol&iacute;ticos VIP,s. Me sobrepasan quienes en las Universidades p&uacute;blicas financiadas con recursos p&uacute;blicos crean chiringuitos donde se dispensan esos tratos de favor y subordinaci&oacute;n, tan alejados del significado de la Academia.
    </p><p class="article-text">
        Las instituciones universitarias son parte de la Administraci&oacute;n p&uacute;blica y como tales tienen las mismas ventajas e inconvenientes, e incluso los mismos peligros. No est&aacute;n menos expuestas al riesgo de que en ellas aniden zombies, existan irregularidades y haya margen para el fraude y la corrupci&oacute;n. No lo est&aacute;n m&aacute;s ni menos que las dem&aacute;s Administraciones. Todas est&aacute;n dirigidas e integradas por personas.
    </p><p class="article-text">
        Lo ocurrido y lo burdo de c&oacute;mo ha ocurrido todo en la Universidad Rey Juan Carlos me golpea m&aacute;s quiz&aacute; por mi vocaci&oacute;n universitaria y de servicio p&uacute;blico, antes y ahora; porque lucho por la regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica de las instituciones, que est&aacute;n para servir a la ciudadan&iacute;a y no a los pol&iacute;ticos que buscan consolidarse en ellas o beneficiarse desde ellas; porque s&eacute; de la importancia de dotarnos de mecanismos efectivos, preventivos y reactivos, contra el fraude y la corrupci&oacute;n en la Administraci&oacute;n p&uacute;blica valenciana. Me resiento m&aacute;s porque s&eacute; de la cantidad de profesionales y acad&eacute;micos rigurosos que son intachables y la prestigian cada d&iacute;a con su buen hacer, y a qui&eacute;n la sombra de sospecha haciendo a todos por igual les da&ntilde;a sobremanera. Me consta el esfuerzo del alumnado por costear y obtener sus t&iacute;tulos y la indignaci&oacute;n que tiene hoy. Por todo eso espero que lo que la opini&oacute;n p&uacute;blica conoce como &ldquo;el m&aacute;ster de Cifuentes&rdquo; no pase a la historia como algo anecd&oacute;tico y banal, espero que sea una lecci&oacute;n para la pol&iacute;tica y para la Academia, y que como tal lecci&oacute;n genere reflexi&oacute;n y aprendizaje.
    </p><p class="article-text">
        La Academia debe sentirse interpelada y revisar en manos de qui&eacute;n se deja la imagen de la instituci&oacute;n. Qui&eacute;n hace patria de ella, qui&eacute;n la lleva a gala, qui&eacute;n la encumbra, y qui&eacute;n la vende al mejor postor. Saber qui&eacute;n es qui&eacute;n en la instituci&oacute;n universitaria es saber mucho, pero no basta; se ha de actuar cuando se sabe ante los &oacute;rganos internos y/o externos, porque obviarlo o posponerlo puede ser peor, acaso irreparable. Ha de haber controles rigurosos, ex ante y ex post, de las relaciones que leg&iacute;timamente los gobiernos decidan entablar con las Universidades, sus Institutos p&uacute;blicos o con las empresas.
    </p><p class="article-text">
        La Pol&iacute;tica es el arte de la palabra. Si la palabra es el todo, el medio del que se sirve para expresarse la pol&iacute;tica, para llegar al destinatario y generar en &eacute;l confianza; los partidos pol&iacute;ticos en tanto que actores de la pol&iacute;tica deben apartar de si a quienes con la palabra enga&ntilde;an, mienten, y trasladan responsabilidades a otros, individuos o instituciones, para salvarse a s&iacute; mismos sin importar el coste que tiene hacerlo y el da&ntilde;o reputacional que generan. Ha de apartar de si tambi&eacute;n a quienes encubren a los mentirosos.
    </p><p class="article-text">
        La palabra de una pol&iacute;tica o de un acad&eacute;mico vale. Les doy la m&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Fabiola Meco. Diputada Corts valencianes. Podem</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabiola Meco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/palabra-politico_132_2171831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Apr 2018 09:37:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Palabra de político]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mujeres nunca fuimos el sexo débil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/fabiola-meco-opinion-podemos_132_3535912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La RAE define a&uacute;n el sexo d&eacute;bil como conjunto de las mujeres, frente al sexo fuerte que, para la ilustre Academia, es el conjunto de los hombres. Una definici&oacute;n completamente discriminatoria sobre la que poco o nada ha pesado el principio y derecho fundamental del art. 14 de la CE que consagra la igualdad y la no discriminaci&oacute;n por raz&oacute;n de sexo. A lo mejor tiene que ver con que de 43 miembros, s&oacute;lo 8 son mujeres. Ante las contundentes cr&iacute;ticas recibidas, la RAE sin despeinarse ha dicho que no suprimir&aacute; la expresi&oacute;n, que la revisar&aacute; a finales de a&ntilde;o indicando que la misma se predica de las mujeres con &ldquo;intenci&oacute;n despectiva o discriminatoria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y me pregunto por qu&eacute; nos cuesta todo tanto a las mujeres, por qu&eacute; para nosotras es todo a medias, a golpes, por qu&eacute; no eliminar de una vez por todas las discriminaciones, incluso las intencionales, por qu&eacute; andamos aun as&iacute;, peleando con u&ntilde;as y dientes, a cada paso, por lo que es de caj&oacute;n, de derecho y de justicia que se reconozca.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres no somos d&eacute;biles, somos vulnerables. La pobreza tiene rostro femenino. Seg&uacute;n la EPA las tasas de paro m&aacute;s altas son de mujeres. Nuestra jornada es parcial en mucha mayor proporci&oacute;n que las jornadas de los hombres. 776.000 hombres tienen jornada a tiempo parcial, frente a 2.056.900 mujeres (Cuarto trimestre EPA 2016).Y los motivos aducidos por las mujeres es su dedicaci&oacute;n a los cuidados de menores, de nuestros mayores o de dependientes a cargo.
    </p><p class="article-text">
        No somos iguales tampoco en el salario. El &uacute;ltimo informe de CCOO denominado &ldquo;Brecha Salarial: el peaje de la discriminaci&oacute;n&rdquo;, de febrero de 2017, se&ntilde;ala que las mujeres hemos de trabajar en Espa&ntilde;a 109 d&iacute;as m&aacute;s al a&ntilde;o para cobrar lo mismo que los hombres. La situaci&oacute;n e las mujeres valencianas es peor, hemos de trabajar 124 d&iacute;as m&aacute;s que ellos y percibimos de media 426 euros de salario mensual menos. La brecha salarial en la Comunitat se ha incrementado en dos puntos frente a la estatal que ha disminuido.
    </p><p class="article-text">
        Pese a tener en muchos casos m&aacute;s cualificaci&oacute;n, los puestos directivos son ocupados mayoritariamente por hombres. En un mundo de hombres que nos invisibilizan, s&oacute;lo una mujer es rectora en Espa&ntilde;a y s&oacute;lo el 21% consigue convertirse en catedr&aacute;ticas. Aunque no hay premios nobel a mujeres cient&iacute;ficas y sus nombres no est&aacute;n a&uacute;n en los libros, sus aportes a la ciencia son important&iacute;simos.
    </p><p class="article-text">
        Y lo m&aacute;s doloroso e inconcebible, es que nos asesinan por ser mujeres. No nos matan, los fuertes nos asesinan. Y hasta cu&aacute;ndo soportarlo. Cu&aacute;ntas muertes m&aacute;s. Nos queremos vivas. Gritamos cada vez ni una menos, pero siempre hay una m&aacute;s que lamentar. Queremos un pa&iacute;s seguro para nosotras, unas relaciones afectivas libres de violencias, una sociedad concienciada, vigilante y solidaria. Necesitamos un gobierno en Espa&ntilde;a para el que exista la violencia machista en sus pol&iacute;ticas y que les destine recursos econ&oacute;micos. Necesitamos un pacto de Estado ya.
    </p><p class="article-text">
        Tras todo lo expuesto sostengo como mujer p&uacute;blica, no como prostituta seg&uacute;n la RAE, sino como mujer con presencia e influjo en la vida social y pol&iacute;tica de la Comunitat Valenciana, que las mujeres nunca fuimos el sexo d&eacute;bil; lo fueron los Estados, lo fueron los gobiernos que no aplicaron o que no aplican medidas efectivas para protegernos y para combatir la desigualdad, que nos hace vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Pero, este siglo XXI es el nuestro, el de las mujeres de este mundo, de todas ellas, las que lo pelearon antes y las que aprendimos tanto de ellas y seguimos dando la batalla en cada espacio. Este siglo es de todas las mujeres valientes y fuertes, que unidas reclamamos a esos gobiernos, a todos, m&aacute;s y mejores niveles de justicia, m&aacute;s y m&aacute;s efectiva protecci&oacute;n, m&aacute;s libertad y medidas de igualdad real y efectiva en todos los &aacute;mbitos.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, este 8 de marzo, todas alzamos al un&iacute;sono la voz para decir #Nosotras paramos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fabiola Meco</strong> es diputada de Podem en las Corts Valencianes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabiola Meco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/fabiola-meco-opinion-podemos_132_3535912.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Mar 2017 08:25:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las mujeres nunca fuimos el sexo débil]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Fabiola Meco,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De dirigentes a gobernantes. La utilidad del mientras tanto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/fabiola-meco-david-torres-podemos-opinion_132_3586996.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Llegar a las instituciones es un paso importante para una fuerza pol&iacute;tica. Implica haber hecho un trabajo previo. Podemos lo hizo en un tiempo record. Acert&oacute; en el diagn&oacute;stico del momento hist&oacute;rico que viv&iacute;a Espa&ntilde;a, en el discurso de la transversalidad, en la visualizaci&oacute;n de un pa&iacute;s dividido entre los de arriba (una minor&iacute;a) y los de abajo (la mayor&iacute;a). Se presentaba ante la ciudadan&iacute;a como una fuerza pol&iacute;tica popular, patri&oacute;tica y democr&aacute;tica. Ante la inoperancia de los partidos del r&eacute;gimen del 1978, Podemos promet&iacute;a devolverle a esa mayor&iacute;a social las instituciones, ponerlas a su servicio, defender desde ellas los intereses de la ciudadan&iacute;a. En definitiva, les asegur&oacute; serles &uacute;til desde el primer d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, tres a&ntilde;os despu&eacute;s, somos parte de esas instituciones en m&uacute;ltiples &aacute;mbitos territoriales. Estamos en el Parlamento Europeo, en el Congreso y Senado, en los parlamentos auton&oacute;micos y en los municipios, donde concurrimos con candidaturas de unidad popular. Somos una fuerza pol&iacute;tica que cuenta con un nutrido grupo de representantes en las instituciones. Y todo en un tiempo r&eacute;cord. Incre&iacute;ble, espectacular resultado. Pero no ganamos. Y la pregunta es, cu&aacute;l es el margen de acci&oacute;n que nos queda desde la oposici&oacute;n. Hay qui&eacute;n piensa que debemos reguardecernos, atrincherarnos, que las instituciones nos quedan grandes. Otros defendemos que nos corresponde liderar la iniciativa, avanzar propuestas que ofrezcan soluci&oacute;n a los problemas de la gente, hacer que las otras fuerzas pol&iacute;ticas debatan sobre nuestras propuestas. Evitar que nos arrinconen, y menos a&uacute;n arrinconarnos.
    </p><p class="article-text">
        Desde junio de 2015 hacemos parte de las instituciones, somos diputados por Valencia en les Corts Valencianes. Y en todo este tiempo, sabemos bien qu&eacute; es ser &uacute;til, ser dirigente antes que gobernante, sabemos lo que es tener iniciativa mientras tanto. Hemos sido part&iacute;cipes de ese &iacute;mpetu en no pocos momentos, en los que hemos sido capaces de llevar al rinc&oacute;n de pensar a todas las fuerzas pol&iacute;ticas del arco parlamentario. Son muchos los casos en los que ese impulso se ha traducido en reformas de calado para la ciudadan&iacute;a valenciana. De ello dan cuenta varias e importantes iniciativas nuestras, hoy convertidas en leyes. Es el caso de la ley de cuentas abiertas, que permitir&aacute; que la ciudadan&iacute;a pueda acceder a las cuentas de la Administraci&oacute;n p&uacute;blica valenciana; el de la ley de Emergencia Ciudadana, que acorta los tr&aacute;mites en el pago de ayudas; o el de la ley de creaci&oacute;n de una Agencia de Prevenci&oacute;n y Lucha contra el Fraude y la Corrupci&oacute;n en un territorio saqueado por todos los frentes, que ni PSOE ni Comprom&iacute;s quer&iacute;an en un principio que fuera independiente y que tuviera capacidad de sanci&oacute;n, pero que ha acabado afortunadamente conservando esas dos caracter&iacute;sticas que la hacen tan potente. Tambi&eacute;n hemos visto aprobada hace unos d&iacute;as nuestra propuesta contra la pobreza energ&eacute;tica, que evitar&aacute; cortes de suministros sin el informe de los servicios sociales. En todas ellas, en todas, hemos trabajado con el impulso y el apoyo de la calle, de los movimientos sociales, de los colectivos. Una colaboraci&oacute;n responsable, productiva, entre la calle y la instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta capacidad de iniciativa nos acompa&ntilde;a a cada paso en la instituci&oacute;n, porque pez que no nada se lo lleva la corriente. Los debates presupuestarios son tambi&eacute;n momentos para defender con fuerza los derechos de la ciudadan&iacute;a. Hay margen de acci&oacute;n. Lo hemos comprobado impulsando la aprobaci&oacute;n de una reforma fiscal m&aacute;s progresiva para la ciudadan&iacute;a valenciana de la que propon&iacute;a el Consell de la Generalitat, que gravar&aacute; menos a los que menos tienen y har&aacute; pagar m&aacute;s a los que m&aacute;s ingresan. Lo hemos visto al instalar el concepto de pobreza farmacol&oacute;gica en la agenda pol&iacute;tica y, lo que es m&aacute;s importante, en la consignaci&oacute;n presupuestaria. Hoy, gracias a Podemos, hay fondos para cubrir esos gastos farmacol&oacute;gicos para menores en familias con escasos recursos econ&oacute;micos, o para que la justicia valenciana vuelva a ser bandera. Tambi&eacute;n aqu&iacute; el viento de la calle nos ha insuflado aire.
    </p><p class="article-text">
        Prometimos en nuestro juramento poner las instituciones, las valencianas y todas, al servicio de la ciudadan&iacute;a y de sus derechos. Ning&uacute;n esca&ntilde;o debiera destinarse a cavar trincheras. El tiempo es oro. Quienes peor lo pasan no pueden vernos arrinconados, ausentes; han de vernos audaces, capaces de darles certezas, mostrarnos como dirigentes. Es tiempo de desplegar las velas. S&oacute;lo as&iacute; seremos m&aacute;s. As&iacute;, seremos millones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fabiola Meco</strong> y <strong>David Torres</strong> son diputados de Podemos en las Corts Valencianes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabiola Meco, David Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/fabiola-meco-david-torres-podemos-opinion_132_3586996.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Feb 2017 12:46:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[De dirigentes a gobernantes. La utilidad del mientras tanto]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Fabiola Meco,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La culminación del abrazo en Podemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/podemos-opinion-fabiola-meco_132_3674862.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Dec&iacute;a Galeano &ldquo;Peque&ntilde;a muerte llaman en Francia a la culminaci&oacute;n del abrazo, que rompi&eacute;ndonos nos junta y perdi&eacute;ndonos nos encuentra y acab&aacute;ndonos nos empieza. Peque&ntilde;a muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser si mat&aacute;ndonos nos nace&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as hemos asistido a ep&iacute;stolas cargadas de testosterona de dos hombres, dos voces autorizadas, dos voces dirigentes. Dos l&iacute;deres de opini&oacute;n, a la interna y a la externa. En esas cartas hay palabras que apuntan de d&oacute;nde venimos, lo que somos y lo que aspiramos a ser. Hay lugar en ellas para el encuentro y tambi&eacute;n para el desencuentro. Hay palabras dispares que, como las piezas de un complejo puzzle, toca interpretarlas y entrelazarlas a quienes las leen. A esas personas se les pide acierto y tino en saber al final en qu&eacute; anda Podemos. Pero a veces, no son capaces de componer la sopa de letras, porque las piezas no encajan, o simplemente no quieren, porque est&aacute;n cansadas, est&aacute;n perdiendo el inter&eacute;s en tantos juegos florales.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, sigo asistiendo perpleja en Podemos a un lenguaje b&eacute;lico, que me repele, que por gr&aacute;fico que sea, es injusto y profundamente machista. Oigo voces que hablan de vencedores y vencidos, incluso antes del resultado. Oigo hablar de unidad tras el ganador retando al perdedor a abandonar sus ideas. Oigo que dicen que hay gente que sobra. Oigo que hay presiones que exigen silencio y carril de v&iacute;a &uacute;nica tras el d&iacute;a D. Y me preocupa mucho, porque el proyecto que me ilusion&oacute; y del que formo parte, aquel proyecto que nos trajo hasta aqu&iacute; supo y acert&oacute; al sumar voces muchas, diferentes, de distintas procedencias; tambi&eacute;n de mujeres.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as en Podemos debatimos a la interna, camino al Vista Alegre II, pero el reto est&aacute; en no perder el rumbo para ganar un pa&iacute;s. Debatimos desde la honestidad, desde la que defendemos, a trav&eacute;s de la candidatura Recuperar la ilusi&oacute;n, un Podemos coherente, que se aplique a la interna las recetas democr&aacute;ticas que prescribimos a la externa. Hablo del sistema electoral espa&ntilde;ol. Para nosotros la coherencia implica que Podemos disponga de un sistema de voto m&aacute;s proporcional que el actual, un sistema proporcional puro, en el que cada persona valga un voto. Necesitamos listas abiertas y desbloqueadas. Es de justicia garantizar en mejor grado los derechos de las minor&iacute;as, el respeto a otras voces.
    </p><p class="article-text">
        No se recupera un pa&iacute;s, como no se alimenta el amor, por fraterno que se reivindique, si no se escucha al otro, si no se aprende de &eacute;l; de qui&eacute;n pide mejorar el proyecto com&uacute;n para hacerlo crecer. No se recupera un pa&iacute;s diverso, silenciando la diversidad a la interna, uniformando las voces. No se recupera un pa&iacute;s con ese lenguaje. Se recupera un pa&iacute;s desde la ejemplaridad, desde la pr&aacute;ctica y profundizaci&oacute;n de la democracia, desde la defensa de la plurinacionalidad en los &oacute;rganos de direcci&oacute;n y desde la descentralizaci&oacute;n y desconcentraci&oacute;n del poder. Se recupera un pa&iacute;s desde el feminismo, con cuidados, tambi&eacute;n en casa. S&oacute;lo lo haremos posible si <em>rompi&eacute;ndonos nos juntamos y nos empezamos, </em>si salimos de una vez por todas de la trinchera, a ganar un pa&iacute;s con hechos. La ciudadan&iacute;a y nuestra gente en la base a&uacute;n nos espera. Y no por mucho tiempo. Es posible, pero es ahora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fabiola Meco Tebar </strong><em>es diputada de Podem en las Corts Valencianes y responsable de la secretaria de sociedad civil y movimientos sociales en el CCV.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabiola Meco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/podemos-opinion-fabiola-meco_132_3674862.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Dec 2016 20:00:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La culminación del abrazo en Podemos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Fabiola Meco]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
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