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    <title><![CDATA[elDiario.es - Eloïse Libourel]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eloise_libourel/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eloïse Libourel]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Corredores de transporte europeos: la inexplicable situación del litoral mediterráneo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/arguments-corredor-mediterraneo_132_3654329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5005a76-9ea7-4875-ad48-fa4b3901ff8e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Proyectos del corredor mediterráneo europeo. Fuente: Eloïse Libourel, 2016."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por qué no se apuesta por uno de los nueve principales ejes continentales, que puede vertebrar y conectar con Europa el 40% de la población y del PIB, el 70% del tráfico portuario y el 55% de la producción industrial de España</p></div><p class="article-text">
        Los corredores de transporte europeos son elementos de planificaci&oacute;n fundamentales para garantizar la cohesi&oacute;n territorial y la eficiencia econ&oacute;mica en la Uni&oacute;n Europea. Desde su creaci&oacute;n no han dejado de cambiar de forma sin alterar el objetivo de cohesi&oacute;n territorial a escala europea. Desde la &uacute;ltima remodelaci&oacute;n de los &ldquo;corredores multimodales&rdquo; de la Comisi&oacute;n europea en 2013, que parecen dar cuerpo a un territorio europeo acabado, surgi&oacute; una nueva escala, m&aacute;s amplia, que integra pol&iacute;tica y econ&oacute;micamente dichos corredores en una l&oacute;gica intercontinental, eurasi&aacute;tica. Esta l&oacute;gica cont&iacute;nua de la infraestructura en una red multiregional, multiescalar se asocia a profundos cambios que se otean en la ordenaci&oacute;n territorial europea. El reciente informe de la Comisi&oacute;n Europea sobre la aplicaci&oacute;n de las estrategias macrorregionales de la UE (16.12.2016, COM (2016) 805 final) permite intuir que esta nueva escala de trabajo europea (de la que ya existen cuatro ejemplos) ser&aacute; complemento territorial para la proyecci&oacute;n de redes integradas de transporte a escala continental e incluso m&aacute;s all&aacute;. En este marco contrasta el inexplicable retraso que afecta al litoral mediterr&aacute;neo espa&ntilde;ol.
    </p><h3 class="article-text">Corredores europeos, &iquest;objetos &ldquo;pol&iacute;ticos&rdquo;?</h3><p class="article-text">
        Un an&aacute;lisis hist&oacute;rico del concepto de corredores de transporte en Europa muestra una sucesi&oacute;n de etapas de planificaci&oacute;n que corresponden a distintas visiones del territorio europeo y de la construcci&oacute;n europea como proyecto pol&iacute;tico. En los a&ntilde;os 1970, los trabajos de la Conferencia europea de los Ministros de Transporte (CEMT) con la OCDE son una de las caras de la voluntad de concretar el objetivo de unificaci&oacute;n europea en torno a proyectos concretos como lo propon&iacute;a ya Robert Schuman en la Declaraci&oacute;n del 9 de Mayo 1950. Los proyectos de 1977 por lo esencial refuerzan la trama del coraz&oacute;n econ&oacute;mico de Europa. En cambio, en los a&ntilde;os 1990 se enfrentan dos visiones distintas: la de la CEMT ha evolucionado hacia un objetivo de ensanchamiento de Europa que se traduce en los proyectos de corredores &ldquo;pan-europeos&rdquo; dirigidos al este del continente, mientras la Comisi&oacute;n Europea pone en marcha los &ldquo;mega-corredores&rdquo; que refuerzan la dorsal europea como primeros avatares de las futuras Redes Trans-europeas de Transporte (RTE-T).
    </p><p class="article-text">
        Las RTE-T que se deciden en 1990 y se van desarrollando por fases sucesivas y con revisiones peri&oacute;dicas de sus objetivos (en 2005 y 2013) responden al mismo objetivo general que gu&iacute;a la pol&iacute;tica europea desde los a&ntilde;os 1950 e intentan lograr la integraci&oacute;n continental por las redes de transporte. En aquella &eacute;poca, Espa&ntilde;a acaba de unirse con la CEE y es una de las regiones &ldquo;perif&eacute;ricas&rdquo; que hay que conectar con el centro del continente, y por lo tanto est&aacute; al centro del objetivo de interconexi&oacute;n de los Estados miembros, y t&eacute;cnicamente de interoperabilidad de las redes de transporte. A lo largo de las siguientes fases, las prioridades se deslizan hacia el este y los nuevos Estados miembros de la Uni&oacute;n europea con los 30 proyectos prioritarios de 2005. Espa&ntilde;a sigue en varios proyectos trans-europeos, pero el centro de gravedad de la pol&iacute;tica ha sido desplazado. Por fin, los 9 &ldquo;corredores multimodales&rdquo; de 2013 parecen ser los de una Europa considerada como &ldquo;finalizada&rdquo;, en la que el &ldquo;Corredor Mediterr&aacute;neo&rdquo; le da su nombre a un eje desde el sur de Espa&ntilde;a hasta la frontera de Ucrania, con un doble recorrido en la Pen&iacute;nsula, lo cual le da importancia al Corredor Mediterr&aacute;neo y al mismo tiempo le quita (o pretende diluir) su contenido pol&iacute;tico.
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        Los corredores trans-europeos no parecen ser ejes a realizar sino herramientas para desarrollar una red de transportes interconectada, franqueando barreras fronterizas, econ&oacute;micas y f&iacute;sicas e incorporando las prioridades de integraci&oacute;n y equidad territorial propias de cada momento de la construcci&oacute;n europea. En este sentido se puede hablar de &ldquo;corredores pol&iacute;ticos&rdquo; como lo hacen los investigadores Jean Debrie y Claude Comtois (2010).
    </p><h3 class="article-text">Los corredores: &iquest;herramientas territoriales para Europa?</h3><p class="article-text">
        Las RTE-T son una herramienta de la Comisi&oacute;n europea para la cohesi&oacute;n territorial y para la planificaci&oacute;n y ordenaci&oacute;n del territorio a escala Europea. Sin embargo, tambi&eacute;n son un elemento esencial de la participaci&oacute;n europea en la planificaci&oacute;n a escala regional y local a trav&eacute;s de los proyectos puntuales que se implementan a estos niveles. &iquest;Con qu&eacute; efectos?
    </p><p class="article-text">
        La propia planificaci&oacute;n europea determina prioridades para la financiaci&oacute;n de proyectos por los fondos estructurales. Sin embargo, la ordenaci&oacute;n del territorio no es competencia de la Uni&oacute;n Europea, y por lo tanto los proyectos de la planificaci&oacute;n continental se repiten a otras escalas, por ejemplo en los documentos nacionales como es el PITVI en Espa&ntilde;a, que integran las prioridades europeas en la ordenaci&oacute;n del territorio seg&uacute;n los propios objetivos y l&oacute;gicas pol&iacute;ticas nacionales. De hecho, los corredores definidos a escala continental no tienen realidad territorial excepto en los tramos implementados en el marco de pol&iacute;ticas nacionales o binacionales en el caso de los franqueamientos de fronteras.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto la cuesti&oacute;n de la eficacia de los corredores en el territorio europeo se plantea a distintas escalas y en planos diferentes. A escala europea, la planificaci&oacute;n de los corredores es &uacute;til para pensar un posible territorio europeo y para reunir a actores muy distintos en torno a un proyecto com&uacute;n. De hecho surgen abundantes representaciones de un territorio europeo estructurado por la red de transportes, incluyendo la de un metro continental que sustituye en el mapa de Europa el plano de la red, s&iacute;mbolo de integraci&oacute;n. Al mismo tiempo, la Comisi&oacute;n Europea, las asociaciones y federaciones de empresas o actores locales y regionales producen mapas que muestran ideas de Europa y constituyen la base de una reflexi&oacute;n com&uacute;n. Por lo tanto, la planificaci&oacute;n europea tiene cierta eficacia simb&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, al nivel de las infraestructuras, la planificaci&oacute;n europea es fuente de innovaciones y soluciones t&eacute;cnicas para garantizar la interoperabilidad de las redes, con sistemas unificados de seguridad (ERTMS) y normativas internacionales. La planificaci&oacute;n encuentra su traducci&oacute;n concreta en realizaciones a escala m&aacute;s local, con la realizaci&oacute;n de tramos fronterizos como el t&uacute;nel que une la red espa&ntilde;ola de alta velocidad con la francesa. Sin embargo, los proyectos incluidos en los corredores trans-europeos siguen sin concretar en muchos sitios, particularmente cuando se trata de tramos nacionales.
    </p><p class="article-text">
        Los principales objetivos de las Redes Trans-europeas de Transporte, y m&aacute;s all&aacute; de la planificaci&oacute;n de los corredores desde los a&ntilde;os 1970, han sido cumplidos pol&iacute;ticamente, d&aacute;ndole al territorio europeo una realidad para los proyectos y la negociaci&oacute;n entre actores, aunque no territorialmente, pues los corredores siguen sin realidad infraestructural y en muchos casos no se puede transitar de un extremo a otro de manera continua.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; importancia tiene el Corredor Mediterr&aacute;neo en el contexto europeo?</h3><p class="article-text">
        El &ldquo;Corredor Mediterr&aacute;neo&rdquo; es el nombre de uno de los 9 corredores multimodales de la Comisi&oacute;n europea. Desde el punto de vista pol&iacute;tico, la inclusi&oacute;n de dicho corredor en la red central es un &eacute;xito, pues el trazado litoral por la costa mediterr&aacute;nea espa&ntilde;ola no se hab&iacute;a incluido con su plena longitud en los anteriores documentos. El trazado llamado &ldquo;Corredor Mediterr&aacute;neo&rdquo; a escala europea est&aacute; compuesto de diversos tramos relativos a distintos modos de transporte y en distintas fases de elaboraci&oacute;n. Su extensi&oacute;n desde Algeciras hasta la frontera de Ucrania pasando por la costa francesa y el R&oacute;dano, por el norte de Italia, por Eslovenia, Croacia y Hungr&iacute;a permite conectar la red espa&ntilde;ola con el resto de la red europea a trav&eacute;s de otros corredores multimodales. Sin embargo, en la parte espa&ntilde;ola, el &ldquo;Corredor Mediterr&aacute;neo&rdquo; tiene un doble recorrido, por la costa por una parte y por el centro de la Pen&iacute;nsula por otra, lo cual entra en contradicci&oacute;n con el sentido que se le da al Corredor Mediterr&aacute;neo en Espa&ntilde;a y en particular en las Comunidades Aut&oacute;nomas del litoral.
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        El Corredor Mediterr&aacute;neo se inscribe a escala europea en una visi&oacute;n de la organizaci&oacute;n del espacio comunitario por grandes estructuras territoriales como la dorsal y los arcos y contribuye a reinterpretarlas para ofrecer una nueva visi&oacute;n de la estructuraci&oacute;n de Europa. Hace eco a las nociones de dorsal europea o de arco mediterr&aacute;neo, y asimismo a las pol&iacute;ticas de cohesi&oacute;n territorial europeas por las redes de transporte. De hecho, el Corredor Mediterr&aacute;neo tiene cierta importancia en el marco europeo.
    </p><h3 class="article-text">El tramo litoral del Corredor Mediterr&aacute;neo como gran fracaso (geo)pol&iacute;tico espa&ntilde;ol</h3><p class="article-text">
        El modelo de planificaci&oacute;n de infraestructuras de transporte en Espa&ntilde;a no resiste un an&aacute;lisis riguroso, cualquiera que sea el plano a considerar: la rentabilidad econ&oacute;mica, la gesti&oacute;n sostenible de la movilidad o la coordinaci&oacute;n entre los diferentes niveles de gobierno. En relaci&oacute;n con esta &uacute;ltima cuesti&oacute;n, la experiencia reciente relacionada con el inexplicable retraso en la construcci&oacute;n del tramo litoral del Corredor Mediterr&aacute;neo permite extraer interesantes ense&ntilde;anzas.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar en cuanto a las competencias atribuidas a cada nivel de gobierno. Se asiste en Espa&ntilde;a a la paradoja de que un nivel de gobierno -el central- que de iure carece de competencias en materia de ordenaci&oacute;n del territorio, de facto establece los grandes ejes de ordenaci&oacute;n y vertebraci&oacute;n territorial a pesar, al margen o contra los intereses y las visiones territoriales de aquellos niveles de gobierno que ostentan las competencias constitucionales de la ordenaci&oacute;n territorial. En este sentido fue decisiva la&nbsp;<a href="https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-T-1997-8872" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentencia del Tribunal Constitucional 61/1997</a> que anul&oacute; buena parte del Texto Refundido de la Ley del Suelo de 1992, pero dej&oacute; a salvo sin embargo esta competencia estatal, como bien precisa su Fundamento Jur&iacute;dico 22, elocuente en el reconocimiento del papel del Estado central en la planificaci&oacute;n territorial, particularmente en lo relativo al tejido de infraestructuras:
    </p><p class="article-text">
        El Alto Tribunal reconoce el car&aacute;cter exclusivo de las competencias de las Comunidades Aut&oacute;nomas, pero reafirma &laquo;que el Estado tiene constitucionalmente atribuidas una pluralidad de comptencias dotadas de una clara dimensi&oacute;n espacial, en tanto que proyectadas de forma inmediata sobre el espacio f&iacute;sico y que, en consecuencia, su ejercicio incide en la ordenaci&oacute;n del territorio&hellip;&raquo;. Acto seguido, parece marcar el camino a la Administraci&oacute;n General del Estado en un futuro al se&ntilde;alarle el &laquo;atajo&raquo; por el que puede transitar: &laquo;No cabe, pues, negar la legitimidad de que el Estado planifique territorialmente el ejercicio de sus competencias sectoriales haciendo uso de los instrumentos que estime id&oacute;neos (como, ad exemplum, el denominado Plan Director de Infraestructuras); as&iacute; como que igualmente pueda, al amparo del t&iacute;tulo competencial del art. 149.1.13. C.E., establecer las adecuadas f&oacute;rmulas de coordinaci&oacute;n, con la ineludible consecuencia de que las decisiones de la Administraci&oacute;n estatal con incidencia territorial, adoptadas en el ejercicio de tales competencias, condicionen la estrategia territorial que las Comunidades Aut&oacute;nomas pretendan llevar a cabo&raquo;. Sin duda esta argumentaci&oacute;n estaba ofreciendo al Estado central la v&iacute;a para sobreponer &ndash;perm&iacute;tasenos decir que por la puerta falsa-, sus visiones a las de las Comunidades Aut&oacute;nomas.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, en relaci&oacute;n con el modelo territorial y las prioridades. Un somero an&aacute;lisis de la movilidad cotidiana de regiones urbanas y metropolitanas o de los flujos de pasajeros y mercanc&iacute;as en Espa&ntilde;a, habr&iacute;a dado como resultado una agenda, un trazado y una planificaci&oacute;n de inversiones muy diferente a la que se ha llevado a cabo durante muchos a&ntilde;os. Un estudio sosegado de los costes econ&oacute;micos y el retorno social de algunas inversiones, en especial la del AVE, hubiera sido muy aconsejable.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, no hay justificaci&oacute;n posible para algunas costosas inversiones realizadas al margen de toda l&oacute;gica econ&oacute;mica, social y ambiental. La relaci&oacute;n de inversiones del gobierno central en la construcci&oacute;n de determinados aeropuertos regionales o la adjudicaci&oacute;n de trazados del AVE que s&oacute;lo se explican por la existencia de determinadas mayor&iacute;as parlamentarias, son el resultado de un d&eacute;ficit de gobernanza multinivel en un Estado compuesto. Una situaci&oacute;n que adem&aacute;s se ve agravada por el impulso de algunas inversiones en aeropuertos y carreteras auspiciadas o ejecutadas por gobiernos de Comunidades Aut&oacute;nomas m&aacute;s all&aacute; de cualquier l&oacute;gica. El resultado es un panorama definido por la discrecionalidad e inconsistencia de unas decisiones que, mientras tanto, pospone durante d&eacute;cadas la inversi&oacute;n en el corredor mediterr&aacute;neo, precisamente aquella que debiera haberse acometido en primer lugar si se hubiera atendido a criterios objetivos. Frente al modelo multilateral de toma de decisiones, ha prevalecido la decisi&oacute;n unilateral o los acuerdos bilaterales que no siempre han guardado relaci&oacute;n con las aut&eacute;nticas necesidades y prioridades determinadas por la geograf&iacute;a y la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, es indudable que se precisa un nuevo modelo de infraestructuras en Espa&ntilde;a. Cuando se habla de cambio del modelo territorial y de sus infraestructuras se deber&iacute;a abordar con una nueva perspectiva que tuviera en cuenta aquellos factores que nos limitan y nos impiden situarnos en niveles equiparables a los de otros pa&iacute;ses de nuestro entorno. Tal vez el que con m&aacute;s claridad ha puesto sobre la mesa la dial&eacute;ctica entre cohesi&oacute;n territorial y eficiencia ha sido el informe de diciembre de 2015 de la Comisi&oacute;n Europea sobre seguimiento del programa de vigilancia. Emitido por la Comisi&oacute;n Europea (Direcci&oacute;n General para Asuntos Econ&oacute;micos y Financieros), no duda en observar la necesidad de asegurar mecanismos para una mejor planificaci&oacute;n estrat&eacute;gica de las infraestructuras de transporte en Espa&ntilde;a. En concreto, se se&ntilde;ala: &ldquo;<em>When selecting transport projects, Spain seems to have given higher priority to increasing geographical cohesion tan improving efficiency, and investment plans still include high-speed railway lines and motorways in areas with little traffic</em>&rdquo;. Esta frase muestra que el objetivo de la pol&iacute;tica de infraestructuras en Espa&ntilde;a ha incidido en la articulaci&oacute;n del mercado interior y en la idea de crecimiento v&iacute;a &ldquo;exceso de capacidad&rdquo;. El documento europeo contin&uacute;a se&ntilde;alando algunos rasgos de la pol&iacute;tica de obra p&uacute;blica relacionada con los transportes, como la priorizaci&oacute;n de la extensi&oacute;n de la infraestructura por encima de su mantenimiento u otra que nos parece fundamental: [Las pol&iacute;ticas en Espa&ntilde;a] &ldquo;<em>have favoured an extended network for passenger transport to the detriment of better connectivity of production poles with consumption/export sites and interconnectivity with bordering markets</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La reorientaci&oacute;n de la pol&iacute;tica de obra p&uacute;blica en este campo deber&iacute;a pasar pues por la priorizaci&oacute;n de infraestructuras en un marco, tambi&eacute;n, de eficiencia de la inversi&oacute;n. En este sentido, es fundamental la recomendaci&oacute;n de las autoridades de control de la UE referida a los puertos. En este caso, se se&ntilde;ala que el tr&aacute;fico en los puertos espa&ntilde;oles se ha doblado en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, pero pese a ello, aquellos contin&uacute;an con una conexi&oacute;n ferroviaria deficiente (&ldquo;<em>nevertheless, railway connections to ports have not been sufficiently developed</em>&rdquo;) (European Comission, 2015).&nbsp; El&nbsp;<a href="https://www.cnmc.es/Portals/0/Ficheros/Promocion/Informes_y_Estudios_Sectoriales/2013/CNC_TRANSPORTE%20FERROCARRIL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe sobre la competencia en el transporte de mercanc&iacute;as por ferrocarril en Espa&ntilde;a de 2013</a>&nbsp; de la Comisi&oacute;n Nacional del Mercado de la Competencia alude a muchos de nuestros problemas fundamentales al tiempo que destaca el inexplicable &laquo;&nbsp;cuello de botella&nbsp;&raquo; que supone el retraso en el trazado del tramo litoral del&nbsp; Corredor Mediterr&aacute;neo espa&ntilde;ol. Nuevos informes de 2016 (por ejemplo, el &laquo;<a href="https://www.cnmc.es/sites/default/files/1375175_4.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe de Supervisi&oacute;n del mercado de transporte ferroviario de mercanc&iacute;as</a>&raquo;) siguen certificando que todav&iacute;a hay mucho que recorrer en el camino hacia la constituci&oacute;n de un corredor mediterr&aacute;neo alineado con los est&aacute;ndares europeos de la red TEN-T que, recordemos, debe estar completado &ndash;como el resto de corredores de la red-, en 2030.
    </p><p class="article-text">
        La historia de ese trazado litoral del Corredor Mediterr&aacute;neo ilustra muy bien las divergencias existentes entre la l&oacute;gica econ&oacute;mica y la pol&iacute;tica a la hora de decidir muchas grandes infraestructuras construidas hasta ahora en Espa&ntilde;a. Puede escribirse al rev&eacute;s, desde el presente hacia el pasado. Y tambi&eacute;n de lo particular (una l&iacute;nea f&eacute;rrea de ancho europeo) a lo general (el espinazo de una macroregi&oacute;n econ&oacute;mica que vertebre territorios europeos). En el primer caso pues, deber&iacute;amos citar la fecha del 19 de octubre de 2011 para se&ntilde;alar el momento en el que Corredor Mediterr&aacute;neo (como infraestructura de transporte) figur&oacute;, por vez primera, en un documento de ordenaci&oacute;n de las redes transeuropeas de transporte de la Uni&oacute;n Europea (conocidas como TEN-T, por sus siglas en ingl&eacute;s: Trans-European Network-Transport). Hasta entonces, esta infraestructura hab&iacute;a sido solo una idea. A finales de 2011, el comisario de transportes europeo, el estonio Siim Kallas anunci&oacute; uno de los mayores cambios en la pol&iacute;tica de transportes de la Uni&oacute;n Europea al transformar el mosaico de las carreteras europeas, ferrocarriles, aeropuertos y canales en una unificada red con el fin de &ldquo;garantizar el libre flujo de bienes y personas y para apoyar el crecimiento, el empleo y la competitividad de la UE&rdquo;. Este plan defin&iacute;a nueve corredores b&aacute;sicos, uno de los cuales era el que se prolongaba de Algeciras hasta la frontera este de Europa pasando por la ribera mediterr&aacute;nea espa&ntilde;ola, lo que hoy definimos como tramo litoral del Corredor Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a lo particular y a lo general, la idea de una v&iacute;a f&eacute;rrea que comunicara regiones mediterr&aacute;neas &ndash;oponi&eacute;ndose al tradicional esquema radial de las comunicaciones espa&ntilde;olas-, tuvo un claro precedente en algunas formulaciones realizadas a principios del siglo XX por exponentes de la burgues&iacute;a valenciana y catalana ligada a los intereses exportadores. As&iacute;, Ignacio Villalonga, un destacado integrante de esta burgues&iacute;a, no dud&oacute; en escribir en un diario de Valencia en la lejana fecha de 1918: &ldquo;la comunicaci&oacute;n directa con Madrid y Portugal es aspiraci&oacute;n que nosotros mantenemos (...), pero es necesario un paso previo (&hellip;) debemos buscar la r&aacute;pida comunicaci&oacute;n con Andaluc&iacute;a. Entonces, el mercado andaluz y el valenciano se enlazar&aacute;n y estrat&eacute;gicamente correr&aacute; un ferrocarril cerca del litoral mediterr&aacute;neo y Valencia tendr&aacute; comercio de tr&aacute;nsito de Catalu&ntilde;a y Francia con la parte oriental de Andaluc&iacute;a y Murcia&rdquo;. De manera muy sencilla, se expon&iacute;a la necesidad de disponer de una v&iacute;a f&eacute;rrea de ancho internacional para poder conectar la econom&iacute;a mediterr&aacute;nea con la del resto de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Pero el camino entre las opiniones de 1918 y la declaraci&oacute;n de 2011 no ha sido f&aacute;cil. El Estado espa&ntilde;ol, tenazmente, siempre se ha opuesto a comunicaciones transversales en la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica y por ello, tanto bajo el Franquismo, pero tambi&eacute;n bajo la democracia nacida de la Transici&oacute;n de 1978, la idea de un ferrocarril que comunicara el sureste de Espa&ntilde;a &ndash;y todos sus puertos-, con el coraz&oacute;n y con el este de Europa avanz&oacute; poco. Entre medio, el tema del corredor mediterr&aacute;neo ha despertado un airado debate territorial y pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a entre regiones que ve&iacute;an en &eacute;l un motor de desarrollo y otras que lo entend&iacute;an como una amenaza al equilibrio y reparto tradicional &ndash;dentro de un esquema radial-, de fondos para obras p&uacute;blicas. Entre abril y octubre de 2011, se realizaron en Espa&ntilde;a una veintena de declaraciones de parlamentos regionales a otras de asociaciones de empresarios y c&aacute;maras de comercio, lobbies empresariales, foros de agentes econ&oacute;micos, sin olvidar las declaraciones del Ministerio de Fomento sobre estos temas o el manifiesto firmado por once de los doce alcaldes de las capitales provinciales de la costa este espa&ntilde;ola a favor del corredor mediterr&aacute;neo. Ejemplo de estas declaraciones y el rico debate de corte geogr&aacute;fico despertado son las mociones presentadas y aprobadas en dos parlamentos auton&oacute;micos, el andaluz y el catal&aacute;n, con poca diferencia de tiempo. En el primero, el 19 de mayo de 2011 se publico&#769; una proposici&oacute;n no de ley sobre la mejora log&iacute;stica y de transporte de mercanc&iacute;as. En su exposici&oacute;n de motivos, aparecen conceptos como &ldquo;globalizaci&oacute;n y deslocalizaci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;organizaci&oacute;n y gesti&oacute;n de manera eficiente de la log&iacute;stica y el transporte&rdquo;, &ldquo;nodo log&iacute;stico a nivel internacional&rdquo;, &ldquo;nuevo sistema de transportes&rdquo;, etc., para acabar instando al Consejo de Gobierno a &ldquo;defender, con car&aacute;cter prioritario, en el seno de la UE, del Corredor Central Ferroviario Algeciras-Bobadilla-Co&#769;rdoba-Linares-Madrid-Pari&#769;s&rdquo;. Por su parte el Parlament de Catalunya aprob&oacute;&#769; una declaraci&oacute;n institucional el d&iacute;a 22 de julio de ese mismo 2011 en la que se realizan consideraciones (y traducimos del catal&aacute;n) como que el tramo litoral del Corredor Mediterr&aacute;neo &ldquo;vertebra en toda su extensi&oacute;n una ampl&iacute;sima &aacute;rea socioecon&oacute;mica&rdquo;, con apreciaciones de cierta profundidad, como la articulaci&oacute;n de este corredor sobre los puertos de la fachada mediterr&aacute;nea, el conjunto de la econom&iacute;a del Estado espa&ntilde;ol y &ldquo;la comunicaci&oacute;n norte y centro de la Uni&oacute;n con el norte de &Aacute;frica&rdquo;, adem&aacute;s de considerarse elementos estrat&eacute;gicos como &ldquo;la conexi&oacute;n y la cohesi&oacute;n territorial&rdquo;. Es interesante este despliegue de t&eacute;rminos geogr&aacute;ficos, ligados a la planificaci&oacute;n y ordenaci&oacute;n territorial (vertebraci&oacute;n, conexi&oacute;n, cohesi&oacute;n, nodo) junto a procesos socioecon&oacute;micos como globalizaci&oacute;n y sistemas de an&aacute;lisis productivo y regional como la log&iacute;stica o los sistemas de transportes.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, a medida que ha ido pasando el tiempo -y con el z&eacute;nit en la declaraci&oacute;n europea de 2011-, la idea de que un tren, una v&iacute;a mejor dicho, de ancho europeo, deb&iacute;a no solo tener una funcionalidad exportadora sino estructurar una gran regi&oacute;n econ&oacute;mica ha ido ganando peso. S&oacute;lo en Espa&ntilde;a, hoy en d&iacute;a, una infraestructura como &eacute;sta en su trazado litoral y tal y como se entiende en Europa (multimodal, de plataformas diferenciadas para mercanc&iacute;as y pasajeros, conectadas con los puertos y las v&iacute;as terrestres de gran capacidad) podr&iacute;a vertebrar regiones que representan casi el 20 % de la superficie de Espa&ntilde;a, pero un 40 % aproximadamente de su poblaci&oacute;n y de su PIB. Y lo que es m&aacute;s relevante todav&iacute;a, el 70 % de su tr&aacute;fico portuario y el 55 % de su producci&oacute;n industrial.&nbsp; Al tiempo, conectar&iacute;a con el sur de Francia y, en el nodo de Lyon, continuar hacia la llanura padana y la frontera oriental de la Uni&oacute;n y encaminarse hacia los territorios septentrionales.
    </p><p class="article-text">
        De alguna manera, esta v&iacute;a f&eacute;rrea de gran capacidad que es el tramo litoral del Corredor Mediterr&aacute;neo se asemeja, en ambici&oacute;n, al papel que, desde los a&ntilde;os setenta del siglo XX hasta la actualidad, ha jugado la Autopista del Mediterr&aacute;neo (AP-7, E-15). El 3 de agosto de 1962, Eugene R. Black, presidente del World Bank (1949-1963), remit&iacute;a al ministro de Asuntos Exteriores de Espa&ntilde;a un informe sobre la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s elaborado por el International Bank for Reconstruction and Development. Este documento hac&iacute;a referencia a amplias reformas que el gobierno de la &eacute;poca deb&iacute;a llevar a cabo. Una de ellas era la que afectaba a sus infraestructuras. En el cap&iacute;tulo correspondiente a las mismas, podemos leer: &ldquo;La &uacute;nica pieza importante de nueva construcci&oacute;n que probablemente ser&aacute; necesaria en un futuro pr&oacute;ximo es la autopista de la costa de Levante, carretera moderna de acceso limitado, de trazado nuevo a lo largo de la costa del Mediterr&aacute;neo desde la frontera francesa hasta Murcia, con una longitud de kil&oacute;metros 730&rdquo;. La argumentaci&oacute;n a favor de esta nueva carretera era geoestrat&eacute;gica: &ldquo;A primera vista hay razones poderosas a favor de la construcci&oacute;n de esta carretera. Atravesar&iacute;a zonas de m&aacute;xima densidad de tr&aacute;fico en Espa&ntilde;a y donde el tr&aacute;nsito aumenta con mayor rapidez. Pasa a trav&eacute;s de importantes zonas industriales y agr&iacute;colas y sirve a algunas de las zonas de turismo m&aacute;s importantes del pa&iacute;s&rdquo;. Y faltaba decir que conectaba, l&oacute;gicamente, con el coraz&oacute;n de Europa v&iacute;a Francia.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, cincuenta a&ntilde;os m&aacute;s tarde, la actualidad del mensaje es evidente: la importancia de aquella autopista (y su &eacute;xito) radica no s&oacute;lo en una lectura atenta del contexto econ&oacute;mico y social de la propia obra, sino tambi&eacute;n de un an&aacute;lisis de las tendencias de fondo que se estaban produciendo en Europa en aquellos momentos: unificaci&oacute;n econ&oacute;mica, desarrollo productivo, auge del turismo, internacionalizaci&oacute;n econ&oacute;mica, interconexi&oacute;n viaria, importancia del transporte privado&hellip; Hoy, cuando se debate la importancia del corredor ferroviario mediterr&aacute;neo nos enfrentamos a un debate similar: no s&oacute;lo debemos reconocer los efectos positivos que supondr&iacute;a para la estructura econ&oacute;mica actual esta obra, sino sus consecuencias, hasta cierto imprevisibles, sobre la econom&iacute;a y la sociedad del ma&ntilde;ana y su papel en nuevas tendencias econ&oacute;micas, territoriales y sociales a escala, al menos, continental.
    </p><h3 class="article-text">El tramo litoral del Corredor Mediterr&aacute;neo espa&ntilde;ol, &iquest;qu&eacute; perspectivas de realizaci&oacute;n?</h3><p class="article-text">
        A escala nacional, el trazado litoral del Corredor Mediterr&aacute;neo participa de una organizaci&oacute;n del territorio que va en contra de los esquemas de desarrollo territorial centrados en Madrid y por lo tanto traduce los equilibrios pol&iacute;ticos y sus recomposiciones entre los distintos actores. A esta escala tambi&eacute;n existe una voluntad de unificaci&oacute;n en la cual el Corredor Mediterr&aacute;neo tiene un papel ambiguo, pues puede aparecer como el elemento que le falta a la red nacional de transportes, esencialmente radial, que con &eacute;l podr&iacute;a dotarse de un eje transversal y al mismo tiempo conectar con Europa. Por fin, a escala local, el Corredor Mediterr&aacute;neo consigue sus puntos de anclaje dibujando un eje en puntitos. Los equipamientos urbanos realizados en las ciudades (las estaciones de AVE por ejemplo, con mega-proyectos como Barcelona-Sagrera o Valencia Parque Central), en los puertos o cerca de los pol&iacute;gonos industriales son testigos localizados de una implementaci&oacute;n parcial y progresiva del Corredor Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        El trazado del Corredor Mediterr&aacute;neo europeo est&aacute; compuesto por tramos que corresponden a distintos proyectos y entre los cuales hay una diferencia n&iacute;tida entre los que est&aacute;n en obras o con realizaci&oacute;n prevista y los que est&aacute;n en &ldquo;fase de estudios&rdquo;, es decir sin fecha programada, como es el caso del recorrido por la costa, a pesar de ser &eacute;ste el hist&oacute;rico Corredor. En este contexto sigue preciso subrayar la importancia que se realice el tramo litoral del Corredor Mediterr&aacute;neo por diversas razones, entre las cuales el peso demogr&aacute;fico y econ&oacute;mico de las regiones que atraviesa y en las que los actores p&uacute;blicos y privados se han movilizado de manera determinada a favor de un eje ferroviario litoral que conecte los puertos mediterr&aacute;neos y las principales zonas productivas y log&iacute;sticas con la red europea y el mercado europeo. Otro argumento importante a favor de la realizaci&oacute;n de la infraestructura, y que no debe aparecer como un argumento minusv&aacute;lido, es el de las inversiones que ya se han hecho para el Corredor, implementando tramos de l&iacute;nea de alta velocidad (entre Tarragona y Barcelona, entre Valencia y Castell&oacute;n&hellip;) y empezando a implementar un tercer carril en las v&iacute;as de ancho ib&eacute;rico como soluci&oacute;n provisional. De hecho, dichas inversiones a&uacute;n no han llegado a completar el eje y siguen existiendo importantes cuellos de botella en v&iacute;a &uacute;nica, siendo el principal el tramo de Tarragona a Vandell&oacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las acciones a realizar para lograr un Corredor Mediterr&aacute;neo funcional, aunque quiz&aacute;s no con todas las modalidades previstas inicialmente, residen en la soluci&oacute;n de algunos cuellos de botella y en la finalizaci&oacute;n de las obras ya empezadas, tras lo cual se plantea el problema de la creaci&oacute;n de un eje litoral en la parte sur de la costa. Sin embargo, los puntos que quedan por resolver en Espa&ntilde;a est&aacute;n enmarcados en proyectos europeos cuya magnitud creciente es un factor de desconexi&oacute;n entre las necesidades del territorio a escala local y regional y los objetivos europeos a escala continental e incluso intercontinental. En este sentido, ser&iacute;a recomendable mejorar los canales de comunicaci&oacute;n de la gobernanza territorial en su doble vertiente: entes locales, regiones &ndash;especialmente en Espa&ntilde;a, donde &eacute;stas juegan un papel esencial, tanto por su propia estructura como por las competencias atribuidas de manera constitucional-, y, en su caso, la Administraci&oacute;n General del Estado deber&iacute;an trasladar a los organismos europeos la realidad sobre el terreno de la infraestructura existente -en relaci&oacute;n con los est&aacute;ndares europeos de la red TEN-T-, poco conocida en Bruselas, que todav&iacute;a observa a una escala demasiado abstracta estas realidades. De la misma manera, la UE y sus instituciones y organismos creados al efecto (por ejemplo, los diversos Foros Europeos sobre Corredores TEN-T) deber&iacute;an ser m&aacute;s proactivos a la hora de juzgar las inversiones reales de cada estado en los corredores europeos, su efectividad, rentabilidad y homologaci&oacute;n con los est&aacute;ndares fijados por la red TEN-T.
    </p><h3 class="article-text">Los corredores: &iquest;m&aacute;s all&aacute; de Europa?</h3><p class="article-text">
        Al inicio, la planificaci&oacute;n de los corredores de transporte oscila entre suma de proyectos nacionales de los Estados europeos e ideal de integraci&oacute;n pan-europea con la idea de construir una Europa de m&aacute;xima extensi&oacute;n. Sin embargo, al pasar de la idea europea a una pol&iacute;tica concreta de ordenaci&oacute;n del territorio, los corredores prioritarios de las RTE-T deben tomar en cuenta las restricciones concretas. Se basan en los proyectos nacionales, elegidos para una cofinanciaci&oacute;n europea seg&uacute;n su inter&eacute;s para cumplir los objetivos de la planificaci&oacute;n. A medida que los proyectos se van realizando y que las RTE-T se van revisando, se integran proyectos de dimensiones cada vez m&aacute;s amplias, como si Europa fuera ya la referencia territorial relevante para realizar los proyectos. Asimismo se trata de extraerlos de sus respectivos contextos pol&iacute;ticos e institucionales nacionales.
    </p><p class="article-text">
        El ensanchamiento progresivo del territorio de referencia se hace a trav&eacute;s de los mapas de la Comisi&oacute;n, que determinan corredores cada vez m&aacute;s largos, pero sobre todo a trav&eacute;s de los discursos y mapas de los grupos de presi&oacute;n y asociaciones como Ferrmed. De hecho, las federaciones de empresas o colectividades territoriales, impulsadas por intereses econ&oacute;micos, intentan darle a sus reivindicaciones territorialmente ancladas en espacios regionales o nacionales una dimensi&oacute;n adicional.
    </p><p class="article-text">
        El 10 de noviembre 2016, en la ocasi&oacute;n de su conferencia anual en Bruselas, Ferrmed orient&oacute; las ponencias en torno a una nueva dimensi&oacute;n. En la conferencia de 2015, la cuesti&oacute;n de los enlaces de Europa con Asia hab&iacute;a sido planteada en torno a experiencias concretas como el Yixinou, tren de mercanc&iacute;as que lleg&oacute; de China a Madrid. En 2016, el tema de la conferencia pas&oacute; de los corredores &ldquo;trans-europeos&rdquo; a los corredores &ldquo;trans-eurasi&aacute;ticos&rdquo;, y China fue representada en las mesas redondas, cambios que demuestran un ensanchamiento de las perspectivas de conexiones por parte de los actores implicados en Ferrmed.
    </p><p class="article-text">
        Las razones de dicho ensanchamiento de las perspectivas son econ&oacute;micas (por parte de las empresas y puertos), pero tambi&eacute;n pol&iacute;ticas, pues se trata de salir cada vez m&aacute;s del contexto local o nacional para integrar dimensiones continentales y ahora intercontinentales. De hecho, este cambio puede ser interpretado como una consecuencia de la implementaci&oacute;n de una red satisfactoria en Europa, o como un agotamiento del argumento de la cohesi&oacute;n europea para justificar las reivindicaciones de los actores econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Elo&iuml;se Libourel</strong> es profesora e investigadora en el Laboratoire Ville Mobilit&eacute; Transport, Universit&eacute; Paris-Est Marne-la-Vall&eacute;e
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joan Romero.</strong> Instituto Interuniversitario de Desarrollo Local y Departamento de Geograf&iacute;a. Universitat de Val&egrave;ncia
    </p><p class="article-text">
        <strong>Josep Vicent Boira.</strong> Instituto Interuniversitario de Desarrollo Local y Departamento de Geograf&iacute;a. Universitat de Val&egrave;ncia
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eloïse Libourel, Joan Romero, Josep Vicent Boira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/arguments-corredor-mediterraneo_132_3654329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Jan 2017 21:01:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Corredores de transporte europeos: la inexplicable situación del litoral mediterráneo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corredor Mediterráneo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corredors de transport europeus: la inexplicable situació del litoral mediterrani]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/arguments-xarxes-europees-transport-corredor-mediterrani_132_3654195.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5005a76-9ea7-4875-ad48-fa4b3901ff8e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Projectes del corredor mediterrani europeu. Font: Eloïse Libourel, 2016."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Per què no s'aposta per un dels nou principals eixos continentals, que pot vertebrar i connectar amb Europa el 40% de la població i del PIB, el 70% del tràfic portuari i el 55% de la producció industrial d'Espanya</p></div><p class="article-text">
        Els corredors de transport europeus s&oacute;n elements de planificaci&oacute; fonamentals per a garantir la cohesi&oacute; territorial i l&rsquo;efici&egrave;ncia econ&ograve;mica en la Uni&oacute; Europea. Des que es van crear no han deixat de canviar de forma sense alterar l&rsquo;objectiu de cohesi&oacute; territorial a escala europea. Des de l&rsquo;&uacute;ltima remodelaci&oacute; dels &ldquo;corredors multimodals&rdquo; de la Comissi&oacute; Europea el 2013, que semblen donar cos a un territori europeu acabat, va sorgir una escala nova, m&eacute;s &agrave;mplia, que integra pol&iacute;ticament i econ&ograve;micament aquests corredors en una l&ograve;gica intercontinental, eurasi&agrave;tica. Aquesta l&ograve;gica cont&iacute;nua de la infraestructura en una xarxa multiregional, multiescalar, s&rsquo;associa a canvis profunds que s&rsquo;atalaien en l&rsquo;ordenaci&oacute; territorial europea. L&rsquo;informe, recent, de la Comissi&oacute; Europea sobre l&rsquo;aplicaci&oacute; de les estrat&egrave;gies macroregionals de la UE (16.12.2016, COM (2016) 805 final) permet intuir que aquesta nova escala de treball europea (de qu&egrave; ja n&rsquo;hi ha quatre exemples) ser&agrave; complement territorial per a projectar xarxes integrades de transport a escala continental i, fins i tot, m&eacute;s enll&agrave;. En aquest marc contrasta el retard tan inexplicable que afecta el litoral mediterrani espanyol.
    </p><h3 class="article-text">Corredors europeus, objectes &ldquo;pol&iacute;tics&rdquo;?</h3><p class="article-text">
        Una an&agrave;lisi hist&ograve;rica del concepte de corredors de transport a Europa mostra una successi&oacute; d&rsquo;etapes de planificaci&oacute; que corresponen a diferents visions del territori europeu i de la construcci&oacute; europea com a projecte pol&iacute;tic. En els anys setanta, els treballs de la Confer&egrave;ncia Europea dels Ministres de Transport (CEMT) amb l&rsquo;OCDE s&oacute;n una de les cares de la voluntat de concretar l&rsquo;objectiu d&rsquo;unificaci&oacute; europea entorn de projectes concrets, com ja proposava Robert Schuman en la Declaraci&oacute; del 9 de maig de 1950. Els projectes del 1977 reforcen, essencialment, la trama del cor econ&ograve;mic d&rsquo;Europa. En els anys noranta, en canvi, s&rsquo;hi enfronten dues visions diferents: la de la CEMT evoluciona envers un objectiu d&rsquo;eixamplament d&rsquo;Europa que comporta els projectes de corredors &ldquo;paneuropeus&rdquo; dirigits a l&rsquo;est del continent i la de la Comissi&oacute; Europea posa en marxa els &ldquo;megacorredors&rdquo; que reforcen la dorsal europea com a primers avatars de les futures Xarxes Transeuropees de Transport (XTE-T).
    </p><p class="article-text">
        Les XTE-T que es decideixen el 1990 i es van desenvolupant per fases successives i amb revisions peri&ograve;diques dels objectius (el 2005 i el 2013) responen al mateix objectiu general que guia la pol&iacute;tica europea des dels anys cinquanta i intenten aconseguir la integraci&oacute; continental per les xarxes de transport. En aquella &egrave;poca, Espanya acaba d&rsquo;unir-se a la CEE i &eacute;s una de les regions &ldquo;perif&egrave;riques&rdquo; que cal connectar amb el centre del continent; per tant, se situa al centre de l&rsquo;objectiu d&rsquo;interconnexi&oacute; dels estats membres i, t&egrave;cnicament, al mig de la interoperabilitat de les xarxes de transport. Al llarg de les fases seg&uuml;ents, les prioritats s&rsquo;esmunyen cap a l&rsquo;est i els nous estats membres de la Uni&oacute; Europea amb els 30 projectes prioritaris del 2005. Espanya continua en diversos projectes transeuropeus, per&ograve; el centre de gravetat de la pol&iacute;tica es despla&ccedil;a. Per fi, els nou &ldquo;corredors multimodals&rdquo; del 2013 semblen ser els d&rsquo;una Europa considerada com a &ldquo;finalitzada&rdquo;, en qu&egrave; el &ldquo;Corredor Mediterrani&rdquo; d&oacute;na el nom a un eix des del sud d&rsquo;Espanya fins a la frontera d&rsquo;Ucra&iuml;na, amb un doble recorregut a la Pen&iacute;nsula, fet que d&oacute;na import&agrave;ncia al Corredor Mediterrani i, al mateix temps, li trau (o pret&eacute;n diluir) el contingut pol&iacute;tic.
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        Els corredors transeuropeus no semblen ser eixos que cal fer, sin&oacute; eines per a desenvolupar una xarxa de transports interconnectada, que franquege barreres frontereres, econ&ograve;miques i f&iacute;siques i incorpore les prioritats d&rsquo;integraci&oacute; i equitat territorial pr&ograve;pies de cada moment de la construcci&oacute; europea. En aquest sentit es pot parlar de &ldquo;corredors pol&iacute;tics&rdquo; com ho fan els investigadors Jean Debrie i Claude Comtois (2010).
    </p><h3 class="article-text">Els corredors: eines territorials per a Europa?</h3><p class="article-text">
        Les XTE-T s&oacute;n una eina de la Comissi&oacute; Europea per a la cohesi&oacute; territorial i per a la planificaci&oacute; i l&rsquo;ordenaci&oacute; del territori a escala europea. No obstant aix&ograve;, tamb&eacute; s&oacute;n un element essencial de la participaci&oacute; europea en la planificaci&oacute; a escala regional i local per mitj&agrave; dels projectes puntuals que s&rsquo;implementen en aquests nivells. Amb quins efectes?
    </p><p class="article-text">
        La mateixa planificaci&oacute; europea determina prioritats per a finan&ccedil;ar projectes pels fons estructurals. L&rsquo;ordenaci&oacute; del territori, per&ograve;, no &eacute;s compet&egrave;ncia de la Uni&oacute; Europea i, per tant, els projectes de la planificaci&oacute; continental es repeteixen a altres escales, per exemple en els documents nacionals com el PITVI a Espanya, que integren les prioritats europees en l&rsquo;ordenaci&oacute; del territori d&rsquo;acord amb els objectius propis i les pol&iacute;tiques nacionals. De fet, els corredors definits a escala continental no tenen realitat territorial, excepte en els trams implementats en el marc de les pol&iacute;tiques nacionals o binacionals en el cas dels franquejos de fronteres.
    </p><p class="article-text">
        Per tant, la q&uuml;esti&oacute; de l&rsquo;efic&agrave;cia dels corredors al territori europeu es planteja a diferents escales i en plans diferents. A escala europea, la planificaci&oacute; dels corredors &eacute;s &uacute;til per a pensar un possible territori europeu i per a reunir actors molt distints al voltant d&rsquo;un projecte com&uacute;. De fet, sorgeixen representacions abundants d&rsquo;un territori europeu estructurat per la xarxa de transports, incloent-hi la d&rsquo;un metro continental que substitueix en el mapa d&rsquo;Europa el pla de la xarxa mira si he interpretat b&eacute; l&rsquo;OD, perqu&egrave; tal com est&agrave; en castell&agrave; no s&rsquo;ent&eacute;n. , s&iacute;mbol d&rsquo;integraci&oacute;. Al mateix temps, la Comissi&oacute; Europea, les associacions i les federacions d&rsquo;empreses o els actors locals i regionals produeixen mapes que mostren idees d&rsquo;Europa i constitueixen la base d&rsquo;una reflexi&oacute; comuna. Per tant, la planificaci&oacute; europea t&eacute; certa efic&agrave;cia simb&ograve;lica.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s, en l&rsquo;&agrave;mbit de les infraestructures, la planificaci&oacute; europea &eacute;s una font d&rsquo;innovacions i de solucions t&egrave;cniques per a garantir la interoperabilitat de les xarxes, amb sistemes unificats de seguretat (ERTMS) i normatives internacionals. La planificaci&oacute; comporta realitzacions concretes a escala m&eacute;s local, amb la realitzaci&oacute; de trams fronterers com el t&uacute;nel que uneix la xarxa espanyola d&rsquo;alta velocitat amb la francesa. No obstant aix&ograve;, els projectes inclosos en els corredors transeuropeus continuen sense concretar-se en molts llocs, particularment quan es tracta de trams nacionals.
    </p><p class="article-text">
        Els objectius principals de les Xarxes Transeuropees de Transport, i m&eacute;s enll&agrave; de la planificaci&oacute; dels corredors des dels anys setanta, s&rsquo;han assolit pol&iacute;ticament i han oferit al territori europeu una realitat per als projectes i la negociaci&oacute; entre actors, encara que no territorialment, perqu&egrave; els corredors continuen sense una realitat infraestructural i en molts casos no es pot transitar de cap a cap de manera cont&iacute;nua.
    </p><h3 class="article-text">Quina import&agrave;ncia t&eacute; el Corredor Mediterrani en el context europeu?</h3><p class="article-text">
        El &ldquo;Corredor Mediterrani&rdquo; &eacute;s el nom d&rsquo;un dels nou corredors multimodals de la Comissi&oacute; Europea. Des del punt de vista pol&iacute;tic, la inclusi&oacute; d&rsquo;aquest corredor en la xarxa central &eacute;s un &egrave;xit, perqu&egrave; el tra&ccedil;at litoral per la costa mediterr&agrave;nia espanyola no s&rsquo;havia incl&ograve;s mai plenament en els documents anteriors. El tra&ccedil;at anomenat &ldquo;Corredor Mediterrani&rdquo; a escala europea est&agrave; compost de diversos trams relatius a diferents formes de transport i en distintes fases d&rsquo;elaboraci&oacute;. L&rsquo;extensi&oacute; del corredor, des d&rsquo;Algesires fins a la frontera d&rsquo;Ucra&iuml;na passant per la costa francesa i el Roine, pel nord d&rsquo;It&agrave;lia, per Eslov&egrave;nia, Cro&agrave;cia i Hongria, permet connectar la xarxa espanyola amb la resta de la xarxa europea a trav&eacute;s d&rsquo;altres corredors multimodals. En la part espanyola, per&ograve;, el &ldquo;Corredor Mediterrani&rdquo; t&eacute; un doble recorregut: per la costa, d&rsquo;una banda, i pel centre de la Pen&iacute;nsula, de l&rsquo;altra, fet que entra en contradicci&oacute; amb el sentit que es d&oacute;na al Corredor Mediterrani a Espanya i, en particular, a les comunitats aut&ograve;nomes del litoral.
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                </figure><p class="article-text">
        El Corredor Mediterrani s&rsquo;inscriu a escala europea en una visi&oacute; de l&rsquo;organitzaci&oacute; de l&rsquo;espai comunitari per grans estructures territorials, com la dorsal i els arcs, i contribueix a reinterpretar-les per a oferir una visi&oacute; nova de l&rsquo;estructuraci&oacute; d&rsquo;Europa. Fa ress&ograve; de les nocions de dorsal europea o d&rsquo;arc mediterrani i, aix&iacute; mateix, de les pol&iacute;tiques de cohesi&oacute; territorial europees per les xarxes de transport. De fet, el Corredor Mediterrani t&eacute; certa import&agrave;ncia en el marc europeu.
    </p><h3 class="article-text">El tram litoral del Corredor Mediterrani com a gran frac&agrave;s (geo)pol&iacute;tic espanyol</h3><p class="article-text">
        El model de planificaci&oacute; d&rsquo;infraestructures de transport a Espanya no resisteix una an&agrave;lisi rigorosa, siga quin siga el pla que calga considerar: la rendibilitat econ&ograve;mica, la gesti&oacute; sostenible de la mobilitat o la coordinaci&oacute; entre els diferents nivells de govern. En relaci&oacute; amb aquesta &uacute;ltima q&uuml;esti&oacute;, l&rsquo;experi&egrave;ncia recent relacionada amb l&rsquo;inexplicable retard pel que fa a la construcci&oacute; del tram litoral del Corredor Mediterrani permet extraure&rsquo;n ensenyaments ben interessants.
    </p><p class="article-text">
        En primer lloc, quant a les compet&egrave;ncies atribu&iuml;des a cada nivell de govern, a Espanya hi ha aquesta paradoxa: que un nivell de govern &ndash;el Central&ndash;, que de iure no t&eacute; compet&egrave;ncies en mat&egrave;ria d&rsquo;ordenaci&oacute; del territori, de facto estableix els grans eixos d&rsquo;ordenaci&oacute; i vertebraci&oacute; territorial malgrat, al marge o en contra dels interessos i de les visions territorials dels nivells de govern que detenen les compet&egrave;ncies constitucionals de l&rsquo;ordenaci&oacute; territorial. En aquest sentit, va ser decisiva la sent&egrave;ncia del Tribunal Constitucional 61/1997, que va anul&middot;lar una bona part del text ref&oacute;s de la Llei del s&ograve;l del 1992, per&ograve; va deixar fora de perill, no obstant aix&ograve;, aquesta compet&egrave;ncia estatal, com b&eacute; diu el Fonament jur&iacute;dic 22, eloq&uuml;ent pel que fa al reconeixement del paper de l&rsquo;Estat central en la planificaci&oacute; territorial, particularment quant al teixit d&rsquo;infraestructures.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;Alt Tribunal reconeix el car&agrave;cter exclusiu de les compet&egrave;ncies de les comunitats aut&ograve;nomes, per&ograve; reafirma &laquo;que l&rsquo;Estat t&eacute; constitucionalment atribu&iuml;des una pluralitat de compet&egrave;ncies dotades d&rsquo;una dimensi&oacute; espacial ben clara, en tant que projectades de manera immediata sobre l&rsquo;espai f&iacute;sic i que, en conseq&uuml;&egrave;ncia, el seu exercici incideix en l&rsquo;ordenaci&oacute; del territori&hellip;&raquo;. Tot seguit, sembla marcar el cam&iacute; a l&rsquo;Administraci&oacute; General de l&rsquo;Estat en un futur perqu&egrave; hi assenyala la &laquo;drecera&raquo; per la qual pot transitar: &laquo;No es pot, doncs, negar la legitimitat que l&rsquo;Estat planifique territorialment l&rsquo;exercici de les seues compet&egrave;ncies sectorials fent servir els instruments que estime idonis (com, ad exemplum, el denominat pla director d&rsquo;infraestructures); i tamb&eacute; que igualment puga, a l&rsquo;empara del t&iacute;tol competencial de l&rsquo;art. 149.1.13. CE, establir les f&oacute;rmules adequades de coordinaci&oacute;, amb la conseq&uuml;&egrave;ncia ineludible que les decisions de l&rsquo;Administraci&oacute; estatal amb incid&egrave;ncia territorial, adoptades en l&rsquo;exercici d&rsquo;aquestes compet&egrave;ncies, condicionen l&rsquo;estrat&egrave;gia territorial que les comunitats aut&ograve;nomes vulguen dur a terme&raquo;. Sens dubte, aquesta argumentaci&oacute; oferia a l&rsquo;Estat central la via per a sobreposar &ndash;permeteu-nos dir que per la porta falsa&ndash; les seues visions a les de les comunitats aut&ograve;nomes.
    </p><p class="article-text">
        En segon lloc, en relaci&oacute; amb el model territorial i les prioritats, una an&agrave;lisi succinta de la mobilitat quotidiana de les regions urbanes i metropolitanes o dels fluxos de passatgers i mercaderies a Espanya hauria donat com a resultat una agenda, un tra&ccedil;at i una planificaci&oacute; d&rsquo;inversions molt diferents dels que s&rsquo;han dut a terme durant molts anys. Un estudi assossegat dels costos econ&ograve;mics i del retorn social d&rsquo;algunes inversions, especialment la de l&rsquo;AVE, hauria estat molt aconsellable.
    </p><p class="article-text">
        Finalment, no hi ha justificaci&oacute; possible per a algunes inversions molt costoses dutes a terme al marge de tota l&ograve;gica econ&ograve;mica, social i ambiental. La relaci&oacute; d&rsquo;inversions del Govern central en la construcci&oacute; de determinats aeroports regionals o l&rsquo;adjudicaci&oacute; de tra&ccedil;ats de l&rsquo;AVE que nom&eacute;s s&rsquo;expliquen per l&rsquo;exist&egrave;ncia de determinades majories parlament&agrave;ries, s&oacute;n el resultat d&rsquo;un d&egrave;ficit de governan&ccedil;a de multinivell en un Estat compost. Una situaci&oacute; que, a m&eacute;s, es veu agreujada per l&rsquo;impuls d&rsquo;algunes inversions en aeroports i carreteres patrocinades o executades per governs de comunitats aut&ograve;nomes m&eacute;s enll&agrave; de qualsevol l&ograve;gica. El resultat &eacute;s un panorama definit per la discrecionalitat i la inconsist&egrave;ncia d&rsquo;unes decisions que, mentrestant, han fet posposar durant d&egrave;cades la inversi&oacute; en el Corredor Mediterrani, precisament la que s&rsquo;hauria d&rsquo;haver empr&eacute;s en primer lloc si s&rsquo;hagueren at&eacute;s criteris objectius. Contra el model multilateral de presa de decisions, hi ha prevalgut la decisi&oacute; unilateral o els acords bilaterals que no sempre han tingut relaci&oacute; amb les aut&egrave;ntiques necessitats i prioritats determinades per la geografia i l&rsquo;economia.
    </p><p class="article-text">
        En aquest sentit, &eacute;s indubtable que cal un model nou d&rsquo;infraestructures a Espanya. Quan es parla de canvi del model territorial i de les infraestructures, s&rsquo;hauria d&rsquo;abordar amb una perspectiva nova que tinguera en compte els factors que ens limiten i ens impedeixen situar-nos en nivells equiparables als d&rsquo;altres pa&iuml;sos del nostre entorn. Potser qui ha posat damunt de la taula de manera m&eacute;s clara la dial&egrave;ctica entre cohesi&oacute; territorial i efici&egrave;ncia ha estat l&rsquo;informe del desembre del 2015 de la Comissi&oacute; Europea sobre seguiment del programa de vigil&agrave;ncia. Em&eacute;s per la Comissi&oacute; Europea (Direcci&oacute; General per a Afers Econ&ograve;mics i Financers), no dubta a observar la necessitat d&rsquo;assegurar mecanismes per a fer una millor planificaci&oacute; estrat&egrave;gica de les infraestructures de transport a Espanya. En concret, s&rsquo;hi assenyala: &ldquo;<em>When selecting transport projects, Spain seems to have given higher priority to increasing geographical cohesion tan improving efficiency, and investment plans still include high-speed railway lines and motorways in areas with little traffic</em>&rdquo;. Aquesta frase mostra que l&rsquo;objectiu de la pol&iacute;tica d&rsquo;infraestructures a Espanya ha incidit en l&rsquo;articulaci&oacute; del mercat interior i en la idea de creixement per la via d&rsquo;&ldquo;exc&eacute;s de capacitat&rdquo;. El document europeu continua indicant alguns trets de la pol&iacute;tica d&rsquo;obra p&uacute;blica relacionada amb els transports, com la prioritzaci&oacute; de l&rsquo;extensi&oacute; de la infraestructura per damunt del seu manteniment o una altra que ens sembla fonamental: [Les pol&iacute;tiques a Espanya] &ldquo;<em>have favoured an extended network for passenger transport to the detriment of better connectivity of production poles with consumption/export sites and interconnectivity with bordering markets</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La reorientaci&oacute; de la pol&iacute;tica d&rsquo;obra p&uacute;blica en aquest camp hauria de passar, doncs, per la prioritzaci&oacute; d&rsquo;infraestructures en un marc, tamb&eacute;, d&rsquo;efici&egrave;ncia de la inversi&oacute;. En aquest sentit, &eacute;s fonamental la recomanaci&oacute; de les autoritats de control de la UE referida als ports. En aquest cas, s&rsquo;hi assenyala que el tr&agrave;nsit als ports espanyols s&rsquo;ha doblat en els &uacute;ltims vint anys; malgrat aquest fet, per&ograve;, continuen amb una connexi&oacute; ferrovi&agrave;ria deficient (&ldquo;nevertheless, railway connections to ports have not been sufficiently developed&rdquo;) (European Comission, 2015). L&rsquo;<a href="https://www.cnmc.es/Portals/0/Ficheros/Promocion/Informes_y_Estudios_Sectoriales/2013/CNC_TRANSPORTE%20FERROCARRIL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe sobre la compet&egrave;ncia en el transport de mercaderies per ferrocarril a Espanya del 2013 </a>de la Comissi&oacute; Nacional del Mercat de la Compet&egrave;ncia al&middot;ludeix a molts dels nostres problemes fonamentals, alhora que destaca l&rsquo;inexplicable &laquo;coll d&rsquo;ampolla&raquo; que suposa el retard en el tra&ccedil;at del tram litoral del Corredor Mediterrani espanyol. M&eacute;s informes del 2016 (per exemple, l&rsquo;<a href="https://www.cnmc.es/sites/default/files/1375175_4.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe de supervisi&oacute; del mercat de transport ferroviari de mercaderies</a>) continuen certificant que encara s&rsquo;ha de rec&oacute;rrer molt de cam&iacute; envers la constituci&oacute; d&rsquo;un corredor mediterrani alineat amb els est&agrave;ndards europeus de la xarxa TEN-T que, recordem-ho, ha d&rsquo;estar completat &ndash;com la resta de corredors de la xarxa &ndash; el 2030.
    </p><p class="article-text">
        La hist&ograve;ria d&rsquo;aquest tra&ccedil;at litoral del Corredor Mediterrani il&middot;lustra molt b&eacute; les diverg&egrave;ncies que hi ha entre la l&ograve;gica econ&ograve;mica i la pol&iacute;tica a l&rsquo;hora de decidir moltes grans infraestructures constru&iuml;des fins ara a Espanya. Es pot escriure al rev&eacute;s, des del present cap al passat. I tamb&eacute; de la part particular (una l&iacute;nia f&egrave;rria d&rsquo;ampl&agrave;ria europea) a la general (l&rsquo;espinada d&rsquo;una macroregi&oacute; econ&ograve;mica que vertebre territoris europeus). En el primer cas, doncs, haur&iacute;em d&rsquo;esmentar la data del 19 d&rsquo;octubre de 2011 per a assenyalar el moment en qu&egrave; el Corredor Mediterrani (com a infraestructura de transport) va figurar, per primera vegada, en un document d&rsquo;ordenaci&oacute; de les xarxes transeuropees de transport de la Uni&oacute; Europea (conegudes com a TEN-T, per les sigles en angl&eacute;s: Trans-European Network-Transport). Fins llavors, aquesta infraestructura havia estat nom&eacute;s una idea. A la fi del 2011, el comissari de transports europeu, l&rsquo;estoni&agrave; Siim Kallas, va anunciar un dels canvis m&eacute;s destacats en la pol&iacute;tica de transports de la Uni&oacute; Europea en transformar el mosaic de les carreteres europees, els ferrocarrils, els aeroports i els canals en una xarxa unificada a fi de &ldquo;garantir el flux lliure de b&eacute;ns i persones i per a donar suport al creixement, a l&rsquo;ocupaci&oacute; i a la competitivitat de la UE&rdquo;. Aquest pla definia nou corredors b&agrave;sics, un dels quals era el que es prolongava d&rsquo;Algesires a la frontera est d&rsquo;Europa passant per la ribera mediterr&agrave;nia espanyola, que actualment definim com a tram litoral del Corredor Mediterrani.
    </p><p class="article-text">
        Quant a la part particular i la general, la idea d&rsquo;una via f&egrave;rria que comunicara regions mediterr&agrave;nies &ndash;que s&rsquo;oposava a l&rsquo;esquema radial tradicional de les comunicacions espanyoles&ndash; va tenir un precedent ben clar en algunes formulacions dutes a terme al comen&ccedil;ament del segle xx per exponents de la burgesia valenciana i catalana lligada als interessos exportadors. Aix&iacute; doncs, Ignacio Villalonga, un integrant ben destacat d&rsquo;aquesta burgesia, no va dubtar a escriure en un diari de Val&egrave;ncia l&rsquo;any 1918: &ldquo;la comunicaci&oacute; directa amb Madrid i Portugal &eacute;s l&rsquo;aspiraci&oacute; que nosaltres mantenim (...), per&ograve; cal fer un pas previ (&hellip;) hem de buscar la comunicaci&oacute; r&agrave;pida amb Andalusia. Llavors, el mercat andal&uacute;s i el valenci&agrave; s&rsquo;enlla&ccedil;aran i estrat&egrave;gicament correr&agrave; un ferrocarril prop del litoral mediterrani, i Val&egrave;ncia tindr&agrave; comer&ccedil; de tr&agrave;nsit de Catalunya i de Fran&ccedil;a amb la part oriental d&rsquo;Andalusia i M&uacute;rcia&rdquo;. De manera molt senzilla, s&rsquo;hi exposava la necessitat de disposar d&rsquo;una via f&egrave;rria d&rsquo;ampl&agrave;ria internacional per a poder connectar l&rsquo;economia mediterr&agrave;nia amb la de la resta d&rsquo;Europa.
    </p><p class="article-text">
        El cam&iacute; entre les opinions del 1918 i la declaraci&oacute; del 2011, per&ograve;, no ha estat f&agrave;cil. L&rsquo;Estat espanyol, tena&ccedil;ment, sempre s&rsquo;ha oposat a comunicacions transversals a la pen&iacute;nsula Ib&egrave;rica i, per aix&ograve;, tant sota el franquisme com sota la democr&agrave;cia nascuda de la transici&oacute; del 1978, la idea d&rsquo;un ferrocarril que comunicara el sud-est d&rsquo;Espanya &ndash;i tots els ports&ndash; amb el cor i amb l&rsquo;est d&rsquo;Europa va avan&ccedil;ar poc. Enmig, el tema del Corredor Mediterrani ha despertat un debat territorial i pol&iacute;tic ben irat a Espanya entre les regions que hi veien un motor de desenvolupament i d&rsquo;altres que l&rsquo;entenien com una amena&ccedil;a a l&rsquo;equilibri i al repartiment tradicional &ndash;dins d&rsquo;un esquema radial&ndash; de fons per a obres p&uacute;bliques. Entre l&rsquo;abril i l&rsquo;octubre del 2011 es van fer a Espanya una vintena de declaracions de parlaments regionals i d&rsquo;altres d&rsquo;associacions d&rsquo;empresaris i cambres de comer&ccedil; i lobbys empresarials o f&ograve;rums d&rsquo;agents econ&ograve;mics, sense oblidar les declaracions del Ministeri de Foment sobre aquests temes o el manifest signat per onze dels dotze alcaldes de les capitals provincials de la costa est espanyola a favor del Corredor Mediterrani. Un exemple d&rsquo;aquestes declaracions i del ric debat d&rsquo;estil geogr&agrave;fic despertat s&oacute;n les mocions presentades i aprovades en dos parlaments auton&ograve;mics, l&rsquo;andal&uacute;s i el catal&agrave;, amb poca difer&egrave;ncia de temps. En el primer, el 19 de maig de 2011 es va publicar una proposici&oacute; no de llei sobre la millora log&iacute;stica i de transport de mercaderies. En l&rsquo;exposici&oacute; de motius figuren conceptes com &ldquo;globalitzaci&oacute; i deslocalitzaci&oacute;&rdquo;, &ldquo;organitzaci&oacute; i gesti&oacute; de manera eficient de la log&iacute;stica i el transport&rdquo;, &ldquo;node log&iacute;stic a escala internacional&rdquo;, &ldquo;nou sistema de transports&rdquo;, etc., i acaba instant el Consell de Govern a &ldquo;defensar-lo Afegit. Mira si ho he interpretat b&eacute; , amb car&agrave;cter prioritari, al si de la UE, del Corredor Central Ferroviari Algesires-Bobadilla-C&ograve;rdova-Linares-Madrid-Par&iacute;s&rdquo;. D&rsquo;altra banda el Parlament de Catalunya va aprovar una declaraci&oacute; institucional el dia 22 de juliol del mateix 2011 en qu&egrave; es feien consideracions com la referent al tram litoral del Corredor Mediterrani, que &ldquo;vertebra en tota la seua extensi&oacute; una &agrave;rea socioecon&ograve;mica ampl&iacute;ssima&rdquo;, amb apreciacions de certa profunditat, com l&rsquo;articulaci&oacute; d&rsquo;aquest corredor sobre els ports de la fa&ccedil;ana mediterr&agrave;nia, el conjunt de l&rsquo;economia de l&rsquo;Estat espanyol i &ldquo;la comunicaci&oacute; nord i centre de la Uni&oacute; amb el nord d&rsquo;&Agrave;frica&rdquo;, a m&eacute;s de considerar-se elements estrat&egrave;gics com &ldquo;la connexi&oacute; i la cohesi&oacute; territorial&rdquo;. &Eacute;s interessant aquest desplegament de termes geogr&agrave;fics, lligats a la planificaci&oacute; i l&rsquo;ordenaci&oacute; territorial (vertebraci&oacute;, connexi&oacute;, cohesi&oacute;, node) al costat de processos socioecon&ograve;mics, com ara globalitzaci&oacute;, i de sistemes d&rsquo;an&agrave;lisi productiva i regional, com la log&iacute;stica o els sistemes de transports.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; doncs, a mesura que ha anat passant el temps &ndash;i amb el zenit en la declaraci&oacute; europea del 2011&ndash;, la idea que un tren, una via millor dit, d&rsquo;ampl&agrave;ria europea havia de tenir no solament una funcionalitat exportadora, sin&oacute; tamb&eacute; estructurar una gran regi&oacute; econ&ograve;mica, ha anat guanyant pes. Nom&eacute;s a Espanya, hui en dia, una infraestructura com aquesta en el tra&ccedil;at litoral i tal com s&rsquo;ent&eacute;n a Europa (multimodal, de plataformes diferenciades per a mercaderies i passatgers, connectades amb els ports i les vies terrestres de gran capacitat) podria vertebrar regions que representen gaireb&eacute; el 20 % de la superf&iacute;cie d&rsquo;Espanya, per&ograve; un 40 % aproximadament de la poblaci&oacute; i del PIB. I el que &eacute;s m&eacute;s rellevant encara, el 70 % del tr&agrave;nsit portuari i el 55 % de la producci&oacute; industrial. Al mateix temps, connectaria amb el sud de Fran&ccedil;a i, en el node de Li&oacute;, continuaria cap a la plana padana i la frontera oriental de la Uni&oacute; i s&rsquo;encaminaria cap als territoris septentrionals.
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;alguna manera, aquesta via f&egrave;rria de gran capacitat que &eacute;s el tram litoral del Corredor Mediterrani s&rsquo;assembla, en ambici&oacute;, al paper que, des dels anys setanta del segle xx fins ara, ha jugat l&rsquo;Autopista de la Mediterr&agrave;nia (AP-7, E-15). El 3 d&rsquo;agost de 1962, Eugene R. Black, president del World Bank (1949-1963), remetia al ministre d&rsquo;Afers Exteriors d&rsquo;Espanya un informe sobre la situaci&oacute; econ&ograve;mica del pa&iacute;s elaborat per l&rsquo;International Bank for Reconstruction and Development. Aquest document feia refer&egrave;ncia a &agrave;mplies reformes que el Govern de l&rsquo;&egrave;poca havia de dur a terme. Una n&rsquo;era la que afectava les infraestructures. En el cap&iacute;tol corresponent podem llegir: &ldquo;L&rsquo;&uacute;nica pe&ccedil;a important de nova construcci&oacute; que probablement caldr&agrave; en un futur pr&ograve;xim &eacute;s l&rsquo;autopista de la costa de Llevant, carretera moderna d&rsquo;acc&eacute;s limitat, de tra&ccedil;at nou al llarg de la costa de la Mediterr&agrave;nia des de la frontera francesa fins a M&uacute;rcia, amb una longitud de 730 quil&ograve;metres&rdquo;. L&rsquo;argumentaci&oacute; a favor d&rsquo;aquesta nova carretera era geoestrat&egrave;gica: &ldquo;A primera vista hi ha raons poderoses a favor de la construcci&oacute; d&rsquo;aquesta carretera. Travessaria zones de m&agrave;xima densitat de tr&agrave;fic Ac&iacute; &eacute;s refereix a comer&ccedil;, no?  a Espanya i on el tr&agrave;nsit augmenta m&eacute;s r&agrave;pidament. Passa a trav&eacute;s de zones industrials i agr&iacute;coles ben importants i serveix a algunes de les zones de turisme m&eacute;s importants del pa&iacute;s&rdquo;. I faltava dir que connectava, l&ograve;gicament, amb el cor d&rsquo;Europa per Fran&ccedil;a.
    </p><p class="article-text">
        Hui, al cap de cinquanta anys, l&rsquo;actualitat del missatge &eacute;s evident: la import&agrave;ncia d&rsquo;aquella autopista (i el seu &egrave;xit) rau no sols en una lectura atenta del context econ&ograve;mic i social de la mateixa obra, sin&oacute; tamb&eacute; en la d&rsquo;una an&agrave;lisi de les tend&egrave;ncies de fons que s&rsquo;anaven produint a Europa aleshores: unificaci&oacute; econ&ograve;mica, desenvolupament productiu, auge del turisme, internacionalitzaci&oacute; econ&ograve;mica, interconnexi&oacute; vi&agrave;ria, import&agrave;ncia del transport privat&hellip; Actualment, en qu&egrave; es debat la import&agrave;ncia del corredor ferroviari mediterrani, ens enfrontem a un debat semblant: no solament hem de recon&eacute;ixer els efectes positius que suposaria per a l&rsquo;estructura econ&ograve;mica actual aquesta obra, sin&oacute; tamb&eacute; les conseq&uuml;&egrave;ncies que comportaria, fins a cert punt imprevisibles, sobre l&rsquo;economia i la societat del dem&agrave; i el seu paper en noves tend&egrave;ncies econ&ograve;miques, territorials i socials a escala, almenys, continental.
    </p><h3 class="article-text">El tram litoral del Corredor Mediterrani espanyol: quines en s&oacute;n les perspectives de realitzaci&oacute;?</h3><p class="article-text">
        A escala nacional, el tra&ccedil;at litoral del Corredor Mediterrani participa en una organitzaci&oacute; del territori que va en contra dels esquemes de desenvolupament territorial centrats a Madrid i, per tant, tradueix els equilibris pol&iacute;tics i les seues recomposicions entre els diferents actors. A aquesta escala tamb&eacute; hi ha una voluntat d&rsquo;unificaci&oacute; en qu&egrave; el Corredor Mediterrani t&eacute; un paper ambigu, perqu&egrave; pot esdevenir l&rsquo;element que falta a la xarxa nacional de transports, essencialment radial, que podria dotar-se d&rsquo;un eix transversal i, al mateix temps, connectar-se amb Europa. Finalment, a escala local, el Corredor Mediterrani obt&eacute; els punts d&rsquo;ancoratge dibuixant-hi un eix en puntets. Els equipaments urbans fets a les ciutats (les estacions d&rsquo;AVE per exemple, amb megaprojectes com Barcelona-Sagrera o Val&egrave;ncia Parc Central), als ports o prop dels pol&iacute;gons industrials s&oacute;n testimonis localitzats d&rsquo;una implementaci&oacute; parcial i progressiva del Corredor Mediterrani.
    </p><p class="article-text">
        El tra&ccedil;at del Corredor Mediterrani europeu est&agrave; compost per trams que corresponen a diferents projectes i en qu&egrave; hi ha una difer&egrave;ncia n&iacute;tida entre els que estan en obres o amb una realitzaci&oacute; prevista i els que estan en &ldquo;fase d&rsquo;estudi&rdquo;, &eacute;s a dir, sense data programada, com &eacute;s el cas del recorregut per la costa, malgrat que aquest &eacute;s el Corredor hist&ograve;ric. En aquest context cal subratllar la import&agrave;ncia de fer el tram litoral del Corredor Mediterrani per diverses raons, entre les quals hi ha el pes demogr&agrave;fic i econ&ograve;mic de les regions que travessa i en qu&egrave; els actors p&uacute;blics i privats s&rsquo;han mobilitzat de manera determinada a favor d&rsquo;un eix ferroviari litoral que connecte els ports mediterranis i les principals zones productives i log&iacute;stiques amb la xarxa europea i el mercat europeu. Un altre argument important a favor de la realitzaci&oacute; de la infraestructura, i que no es pot menysprear, &eacute;s el de les inversions que ja s&rsquo;han fet per al Corredor, que han implementat trams de l&iacute;nia d&rsquo;alta velocitat (entre Tarragona i Barcelona, entre Val&egrave;ncia i Castell&oacute;&hellip;) i han comen&ccedil;at a implementar un tercer carril en les vies d&rsquo;ampl&agrave;ria ib&egrave;rica com a soluci&oacute; provisional. De fet, aquestes inversions encara no han arribat a completar l&rsquo;eix i continuen havent-hi importants colls d&rsquo;ampolla en via &uacute;nica, com el tram de Tarragona a Vandell&ograve;s, que &eacute;s el m&eacute;s destacat.
    </p><p class="article-text">
        Les accions que cal dur a terme per a assolir un Corredor Mediterrani funcional, encara que potser no amb totes les modalitats previstes inicialment, rauen en la soluci&oacute; d&rsquo;alguns colls d&rsquo;ampolla i en la finalitzaci&oacute; de les obres ja comen&ccedil;ades; i despr&eacute;s, es planteja el problema de la creaci&oacute; d&rsquo;un eix litoral a la part sud de la costa. Els punts pendents de resoldre a Espanya, per&ograve;, estan emmarcats en projectes europeus la magnitud creixent dels quals &eacute;s un factor de desconnexi&oacute; entre les necessitats del territori a escala local i regional i els objectius europeus a escala continental i, fins i tot, intercontinental. En aquest sentit, seria recomanable millorar els canals de comunicaci&oacute; de la governan&ccedil;a territorial en el seu doble vessant: els ens locals, les regions &ndash;especialment a Espanya, on exerceixen un paper essencial, tant per la seua pr&ograve;pia estructura com per les compet&egrave;ncies atribu&iuml;des de manera constitucional&ndash;, i, si &eacute;s el cas, l&rsquo;Administraci&oacute; General de l&rsquo;Estat haurien de traslladar als organismes europeus la realitat sobre el terreny de la infraestructura existent &ndash;en relaci&oacute; amb els est&agrave;ndards europeus de la xarxa TEN-T&ndash;, poc coneguda a Brussel&middot;les, que encara observa aquestes realitats a una escala massa abstracta. De la mateixa manera, la UE i les seues institucions i organismes creats amb aquest efecte (per exemple, els diversos f&ograve;rums europeus sobre corredors TEN-T) haurien de ser m&eacute;s proactius a l&rsquo;hora de jutjar les inversions reals de cada estat en els corredors europeus, la seua efectivitat, rendibilitat i homologaci&oacute; amb els est&agrave;ndards fixats per la xarxa TEN-T.
    </p><h3 class="article-text">Els corredors: m&eacute;s enll&agrave; d&rsquo;Europa?</h3><p class="article-text">
        A l&rsquo;inici, la planificaci&oacute; dels corredors de transport oscil&middot;la entre la suma de projectes nacionals dels estats europeus i l&rsquo;ideal d&rsquo;integraci&oacute; paneuropea amb la idea de construir una Europa de m&agrave;xima extensi&oacute;. En passar de la idea europea a una pol&iacute;tica concreta d&rsquo;ordenaci&oacute; del territori, per&ograve;, els corredors prioritaris de les XTE-T han de tenir en compte les restriccions concretes. Es basen en els projectes nacionals, escollits per a un cofinan&ccedil;ament europeu segons l&rsquo;inter&eacute;s propi per a assolir els objectius de la planificaci&oacute;. A mesura que els projectes es van fent i que les XTE-T es van revisant, s&rsquo;integren projectes de dimensions cada vegada m&eacute;s &agrave;mplies, com si Europa f&oacute;ra la refer&egrave;ncia territorial rellevant per a dur a terme els projectes. Aix&iacute; mateix, es tracta d&rsquo;extraure&rsquo;ls dels contextos pol&iacute;tics i institucionals nacionals respectius.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;eixamplament progressiu del territori de refer&egrave;ncia es fa a trav&eacute;s dels mapes de la Comissi&oacute;, que determinen corredors cada vegada m&eacute;s llargs, per&ograve; sobretot per mitj&agrave; dels discursos i els mapes dels grups de pressi&oacute; i d&rsquo;associacions com FERRMED. De fet, les federacions d&rsquo;empreses o col&middot;lectivitats territorials, impulsades per interessos econ&ograve;mics, intenten donar una dimensi&oacute; addicional a les seues reivindicacions territorialment ancorades en espais regionals o nacionals.
    </p><p class="article-text">
        El 10 de novembre de 2016, en la seua confer&egrave;ncia anual a Brussel&middot;les, FERRMED va orientar les pon&egrave;ncies envers una nova dimensi&oacute;. En la confer&egrave;ncia del 2015, la q&uuml;esti&oacute; dels enlla&ccedil;os d&rsquo;Europa amb &Agrave;sia havia estat plantejada entorn d&rsquo;experi&egrave;ncies concretes com el Yixinou, tren de mercaderies que va arribar de la Xina a Madrid. El 2016, el tema de la confer&egrave;ncia va passar dels corredors &ldquo;transeuropeus&rdquo; als corredors &ldquo;transeurasi&agrave;tics&rdquo;, i la Xina va ser representada en les taules redones, canvis que demostren un eixamplament de les perspectives de connexions dels actors implicats en FERRMED.
    </p><p class="article-text">
        Les raons d&rsquo;aquest eixamplament de les perspectives s&oacute;n econ&ograve;miques (per part de les empreses i els ports), per&ograve; tamb&eacute; pol&iacute;tiques, perqu&egrave; es tracta d&rsquo;eixir cada vegada m&eacute;s del context local o nacional per a integrar dimensions continentals i ara intercontinentals. De fet, aquest canvi pot ser interpretat com una conseq&uuml;&egrave;ncia de la implementaci&oacute; d&rsquo;una xarxa satisfact&ograve;ria a Europa o com un esgotament de l&rsquo;argument de la cohesi&oacute; europea per a justificar les reivindicacions dels actors econ&ograve;mics.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Elo&iuml;se Libourel</strong> &eacute;s professora i investigadora al Laboratoire Ville Mobilit&eacute; Transport, Universit&eacute; Paris-Est Marne-la-Vall&eacute;e.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joan Romero.</strong> Institut Interuniversitari de Desenvolupament Local i Departament de Geografia. Universitat de Val&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        J<strong>osep Vicent Boira.</strong> Institut Interuniversitari de Desenvolupament Local i Departament de Geografia. Universitat de Val&egrave;ncia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eloïse Libourel, Joan Romero, Josep Vicent Boira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/arguments/arguments-xarxes-europees-transport-corredor-mediterrani_132_3654195.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Jan 2017 20:54:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Corredors de transport europeus: la inexplicable situació del litoral mediterrani]]></media:title>
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