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    <title><![CDATA[elDiario.es - Diego Sánchez Aguilar]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/diego_sanchez_aguilar/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Diego Sánchez Aguilar]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Todas las otras cosas oscuras: una lectura de 'Talón' de Nicolás Melini]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/cosas-oscuras-lectura-talon-nicolas-melini_132_8082024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a8804e4-8492-4f3b-9aeb-3f776205bcaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todas las otras cosas oscuras: una lectura de &#039;Talón&#039; de Nicolás Melini"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La propuesta literaria de Talón, el último libro de cuentos del escritor, guionista, cineasta y editor Nicolás Melini, lo componen 17 relatos. El foco siempre está puesto en un ángulo extraño que nos sitúa fuera de aquello que, como lectores, podemos dar por sentado: puede (o no) intuirse en ellos “lo nombrable”</p></div><p class="article-text">
        En &ldquo;El Roque y los muchachos&rdquo;, el cuento que cierra el libro, encontramos a unos ni&ntilde;os que, mientras se est&aacute; realizando la gran obra de un observatorio astron&oacute;mico, se entretienen &ldquo;a ras de suelo&rdquo; con el nuevo asfaltado, con las apisonadoras, con lagartijas, en un mundo de detalles que, para los adultos no existe o es invisible, es decir, est&aacute; fuera del foco o fuera del relato &ldquo;construcci&oacute;n de gran obra de ingenier&iacute;a&rdquo;. Termina con estas palabras: 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era divertido el universo nuestro y sus constelaciones. Los detalles del mundo vistos desde la poca estatura de nuestros cuerpos esmirriados: sab&iacute;amos que lo que estaban fabricando aqu&iacute; arriba era importante, pero nunca jugamos a observar las estrellas. Ni siquiera jugamos <em>a los astronautas</em> o algo parecido. Y, sin embargo, el modo en que explor&aacute;bamos todo a nuestro alrededor, hasta hacerlo nuestro, era como se explora m&aacute;s all&aacute; en estos telescopios. Tambi&eacute;n el escritor trata de ver all&iacute; donde el mundo se hace m&aacute;s difuso, un poco m&aacute;s all&aacute; de donde com&uacute;nmente alcanzamos. As&iacute; que supongo que a eso nos dedicamos toda la vida; de ni&ntilde;os, los astr&oacute;nomos y los escritores&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esas palabras que cierran el libro puede tomarse como una declaraci&oacute;n de intenciones de la propuesta literaria de <em>Tal&oacute;n</em>, el &uacute;ltimo libro de cuentos del escritor, guionista, cineasta y editor Nicol&aacute;s Melini; porque en los 17 relatos que componen el libro, el foco siempre est&aacute; puesto en un &aacute;ngulo extra&ntilde;o que nos sit&uacute;a fuera de aquello que, como lectores, podemos dar por sentado: puede (o no) intuirse en ellos &ldquo;lo nombrable&rdquo;, es decir, lo ya nombrado, aquello que, en una sola frase resume una historia conocida, pero no es eso lo que interesa a Nicol&aacute;s Melini. Como en &ldquo;Salir&rdquo;, puede haber un cad&aacute;ver en el armario, pero no ser&aacute; <em>eso</em> (por qu&eacute;, c&oacute;mo, qui&eacute;n) lo que cuente el relato. Sus cuentos no narran <em>la construcci&oacute;n del observatorio</em>, sino todas las otras cosas oscuras y aparentemente insignificantes que suceden mientras ese &ldquo;acontecimiento&rdquo; sucede. Es la esencia de la literatura, lo que la hace inagotable, lo que propicia que sigamos, una y otra vez, contando historias: iluminar las zonas del lenguaje (del ser humano, por tanto) que quedan oscurecidas, que no tienen nombre, en las que no nos hab&iacute;amos fijado hasta que llega alguien con su linterna, y las nombra, las se&ntilde;ala, las ilumina. Hacer la realidad m&aacute;s compleja, en definitiva, dejar de reducirla a sus titulares. 
    </p><p class="article-text">
        Si la cita anterior son las &uacute;ltimas palabras que el lector se encuentra en <em>Tal&oacute;n</em>, tambi&eacute;n son importantes las primeras: &ldquo;Describir&eacute; el lugar. Carece de importancia&rdquo;. Es una cita de Samuel Beckett, alguien cuya &ldquo;linterna&rdquo; lleg&oacute; a sitios <em>muy</em> oscuros y cuyos destellos influyen decididamente en estos cuentos. La influencia beckettiana es especialmente visible en relatos como &ldquo;Pared&rdquo;, que consiste en el mon&oacute;logo interior de un personaje encerrado en un lugar extra&ntilde;o y claustrof&oacute;bico donde la conciencia y el cuerpo, el espacio y el tiempo son el &uacute;nico &ldquo;conflicto&rdquo; narrativo que articula el relato. Esta influencia &ldquo;directa&rdquo; beckettiana se aprecia en otros relatos como &ldquo;Salir&rdquo;, pero se extiende a todo el libro, de una forma m&aacute;s general, en ciertas recurrencias tem&aacute;ticas como la obsesi&oacute;n por el cuerpo, la enfermedad, las v&iacute;sceras y, sobre todo, por la tendencia a convertir el tiempo del relato en un tiempo presente y asfixiante dominado por una conciencia que se mira a s&iacute; misma, desde una parad&oacute;jica <em>distancia claustrof&oacute;bica</em>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Talón&#039; de  Nicolás Melini                            </span>
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        &ldquo;Describir&eacute; el lugar. Carece de importancia&rdquo;. La descripci&oacute;n es muy abundante en estos relatos. El espacio es un elemento narrativo central, cuyo detallismo y densidad absorbe y engulle a veces a los personajes, como sucede en el primer relato (&ldquo;Suspenso&rdquo;), en el que Kafka y Beckett se dan la mano para contar la historia de un personaje atrapado en el rutinario camino que hace todos los d&iacute;as para ir a trabajar. Lo espacial es especialmente importante en &ldquo;Rata&rdquo;, que consiste, esencialmente, en una larga descripci&oacute;n de un &ldquo;descampado&rdquo; a las espaldas de centros comerciales y entre autov&iacute;as. En &eacute;l, aparece un personaje del que el narrador no sabe nada salvo lo estrictamente visual: su presencia ah&iacute;, en ese presente. Este relato cumple a la perfecci&oacute;n, como si fuera un mandato, la cita de Beckett: describe el lugar, y carece de importancia. Ese personaje no hace nada. Est&aacute; ah&iacute;. Nada <em>sucede</em>. Y, adem&aacute;s, el lugar, tambi&eacute;n, <em>carece de importancia</em>: es lo que queda fuera del nombre de las cosas, se define por lo que <em>no es</em>. No es el centro comercial, no es la autov&iacute;a, no es la ciudad, no es la naturaleza; no es nada, pero est&aacute; ah&iacute;, y est&aacute; cargado de esa densidad de las cosas que no se pueden &ldquo;despachar&rdquo; (es decir, entender en su utilidad, su funci&oacute;n, su relaci&oacute;n explicada y transparente con el hombre) con una palabra. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Carece de importancia&rdquo;. Este no-lugar del descampado me parece adquirir una dimensi&oacute;n simb&oacute;lica que se extiende sobre todo el libro. Del mismo modo que ha privilegiado ese lugar <em>sin funci&oacute;n</em>, en el que <em>nada sucede</em>, en el resto de relatos, a la hora de elegir qu&eacute; y c&oacute;mo contar, Nicol&aacute;s Melini parece elegir los <em>descampados de la conciencia</em>, es decir, lo que <em>carece de importancia</em>, esos tiempos muertos, ese presente largo, infinito en el que simplemente, pensamos, miramos, somos cuerpo y conciencia en un espacio y un tiempo. Esto es especialmente visible en relatos como &ldquo;-Qu&eacute; hay-Nada&rdquo;, en el que se cuenta la llegada de un personaje a una reuni&oacute;n familiar; todo es detallado, moroso, de acciones que <em>carecen de importancia</em>, cargadas del silencio de lo que se hace y no se cuenta, de ese tiempo denso de las cosas que no se cuentan, que no <em>cuentan</em>, y que forman el 99 por ciento de nuestra vida, lo que no encaja en ning&uacute;n relato, el aburrimiento, la mente en blanco. Asoma tambi&eacute;n aqu&iacute; un aire muy <em>franc&eacute;s</em>, muy <em>noveau roman</em> (de la Nathalie Sarraute de <em>Tropismos</em>, por ejemplo). No sabemos por qu&eacute; ha ido ese personaje a esa reuni&oacute;n y, como lectores <em>viciados</em>, tendemos a pensar que esa reuni&oacute;n es algo narrativamente importante, un funeral, que algo va a pasar (pero el t&iacute;tulo ya lo dec&iacute;a claro) y tendemos a ver en la forma en que los hermanos se evitan y tropiezan multitud de elementos <em>novelescos;</em> pero Melini nos deja en esa densidad blanca de la insignificancia que, iluminada por su c&aacute;mara y su iluminaci&oacute;n precisa y objetiva, fr&iacute;a y sin filtros, aparece tremendamente significativa, poderosa, verdadera. 
    </p><p class="article-text">
        Con esa t&eacute;cnica, con ese <em>estilo</em>, con ese mandato de describir lo que <em>carece de importancia</em>, Nicol&aacute;s Melini arma un estupendo libro de relatos en el que se muestran esos descampados de la vida de las personas a los que no se presta atenci&oacute;n, los que est&aacute;n entre las autov&iacute;as y los centros comerciales, y encontramos all&iacute; a un ser humano hundido, que suplica un descanso, que es capaz de envidiar al mendigo, que desea <em>tocar fondo</em>; un ser humano atrapado en sus rutinas y una identidad que le pertenece y no le pertenece, en un cuerpo que es y no es &eacute;l mismo, y que est&aacute;, sobre todo, tremendamente solo y que es, adem&aacute;s, dolorosamente fr&aacute;gil e insignificante. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Sánchez Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/cosas-oscuras-lectura-talon-nicolas-melini_132_8082024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Jun 2021 11:04:47 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Wert, el adoctrinador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/wert-adoctrinador_132_1073802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82b11839-c7d0-4ce5-aa2f-9aeb437e910d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Wert, el adoctrinador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La derecha siempre gana, siempre lleva el debate a esa posición en que ellos son unas víctimas asediadas. Y lo primero para conseguir eso es mentir descaradamente</p><p class="subtitle">Saben que es ilegal, pero no importa, ya han ganado. El PSOE y Podemos se han encontrado, de repente, defendiéndose de algo que no ha sucedido: ellos no han propuesto ningún cambio en esos objetivos educativos que están en la LOMCE</p></div><p class="article-text">
        La derecha siempre gana, siempre consigue (con el abrumador apoyo de su prensa) llevar el debate a un terreno delirante, completamente alejado de la realidad, en el cual el honrado ciudadano 'como Dios manda' se ve atacado, sometido, casi humillado, por una insaciable fuerza represora izquierdista y radical. Y claro, lo que piden a ese ciudadano es una actitud b&eacute;lica, heroica, pues est&aacute; en peligro la supervivencia del Mundo Tal y Como lo Conocemos.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo ejemplo lo estamos viviendo, ahora mismo, en directo, con el 'pin parental' (o la 'objeci&oacute;n de conciencia educativa') que Vox, PP y Ciudadanos han pactado implantar en Murcia (y pronto en Madrid y Andaluc&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        Imaginen a alguien que viene de fuera, que no conoce Espa&ntilde;a, ni su sistema educativo, y que entrara ahora mismo en Twitter o leyera la prensa espa&ntilde;ola. Y no me refiero solamente a tuits de esa gente an&oacute;nima llena de odio y de insultos, a ese ej&eacute;rcito insomne e incesante. Imaginen que ese amigo extranjero leyera un tuit de, por ejemplo, Pablo Casado, el l&iacute;der del principal partido de la oposici&oacute;n; este tuit, por ejemplo:
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1218225083480711168?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pensar&iacute;a cualquier persona que leyera esto?
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente: que el Gobierno (radical y sectario) se acaba de inventar una nueva ley peligros&iacute;sima para la educaci&oacute;n de nuestros ni&ntilde;os, que est&aacute;n amenazados, peor: est&aacute;n al borde de ser enajenados, convertidos en Dios sabe qu&eacute;. Te necesitan, necesitan tu odio heroico contra esa nueva ley inimaginable y nunca vista que....
    </p><p class="article-text">
        Vale, ya se est&aacute; viendo el truco, &iquest;no? Claro. No existe esa nueva ley. Es decir, s&iacute; existe, pero al rev&eacute;s. La ha propuesto Vox, y la ha pactado con PP y Ciudadanos. Ellos la llaman 'pin parental', aunque b&aacute;sicamente es una objeci&oacute;n de conciencia educativa: es decir, no quieren que sus hijos reciban educaci&oacute;n sexual, ni charlas sobre feminismo, violencia de g&eacute;nero, diversidad sexual, o inmigraci&oacute;n. Es decir, quieren conservar a sus hijos tan machistas, racistas y hom&oacute;fobos como lo son ellos, sus padres.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, si la ley radical, si la novedad en un <em>status quo</em> educativo asentado desde hace a&ntilde;os la han propuesto ellos, &iquest;por qu&eacute; Casado ha escrito eso? &iquest;Por qu&eacute; el mensaje en las redes de toda la derecha es 'hay que parar esta nueva locura de la izquierda contra nuestros hijo'?
    </p><p class="article-text">
        La derecha siempre gana, siempre lleva el debate a esa posici&oacute;n en que ellos son unas v&iacute;ctimas asediadas. Y lo primero para conseguir eso es mentir descaradamente. Casado sabe. Arrimadas y Abascal saben que ese &ldquo;adoctrinamiento&rdquo; del que hablan est&aacute; en la LOMCE. Casado sabe, esto es lo m&aacute;s grave (porque Abascal siempre puede pensar que el PP es la &ldquo;derechita cobarde&rdquo;), que el 'pin parental' va en realidad en contra de art&iacute;culos del Real Decreto que su gobierno (el de Rajoy, el de Wert) impuso y que est&aacute; a&uacute;n vigente.
    </p><p class="article-text">
        Fue el gobierno del PP el que escribi&oacute; estos objetivos de la ESO y Bachillerato (RD 1105/2014): &ldquo;Asumir responsablemente sus deberes, conocer y ejercer sus derechos en el respeto a los dem&aacute;s, practicar la tolerancia, la cooperaci&oacute;n y la solidaridad entre personas y grupos, ejercitarse en el di&aacute;logo afianzando los derechos humanos y la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres, como valores comunes de una sociedad plural&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Radicales palabras, sin duda, adoctrinadoras, propias de una izquierda salvaje y desmelenada. Pero no, las firm&oacute; Wert. O este otro objetivo: &ldquo;Valorar y respetar la diferencia de sexos y la igualdad de derechos y oportunidades entre ellos. Rechazar la discriminaci&oacute;n de las personas por raz&oacute;n de sexo o por cualquier otra condici&oacute;n o circunstancia personal o social. Rechazar los estereotipos que supongan discriminaci&oacute;n entre hombres y mujeres, as&iacute; como cualquier manifestaci&oacute;n de violencia contra la mujer&rdquo;. Este objetivo que todo centro educativo debe perseguir a trav&eacute;s de distintas v&iacute;as no lo escribi&oacute; una asamblea feminista radical: est&aacute; firmado por Wert, y por Rajoy.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de objeci&oacute;n de conciencia contra estos objetivos (del PP, insisto) no puede legalmente salir adelante. Una norma de la Comunidad de Murcia no puede contradecir una norma superior de obligado cumplimiento como es un Real Decreto. Adem&aacute;s, ya el Tribunal Supremo fall&oacute; en su momento en contra de la 'objeci&oacute;n de conciencia' que el PP impuls&oacute; en su momento (s&iacute;, no hac&iacute;a falta Vox para hablar de racismo y homofobia en Espa&ntilde;a) contra la asignatura de Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Saben que es ilegal, pero no importa, ya han ganado. El PSOE y Podemos se han encontrado, de repente, defendi&eacute;ndose de algo que no ha sucedido: ellos no han propuesto ning&uacute;n cambio en esos objetivos educativos que est&aacute;n en la LOMCE. Ha sido la coalici&oacute;n Vox, Ciudadanos y PP quien ha propuesto acabar con esos objetivos en las CCAA donde gobiernan.
    </p><p class="article-text">
        Y han conseguido que su radical giro hacia la institucionalizaci&oacute;n del machismo, del racismo y de la homofobia parezca una heroica defensa del ciudadano de a pie, &ldquo;normal y corriente&rdquo;, frente a un ataque de la izquierda m&aacute;s radical. Y, de paso, se insulta a los profesores, que nunca viene mal, que es ya una tradici&oacute;n del PP, &iquest;verdad, Esperanza Aguirre?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Sánchez Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/wert-adoctrinador_132_1073802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jan 2020 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Wert, el adoctrinador]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y todo empezó a hacerse añicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/empezo-hacerse-anicos_132_1207353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8710ae9e-a210-4195-ae52-5972c1f1115d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Y todo empezó a hacerse añicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una lectura de 'Un árbol en otros', de Alberto Chessa (La estética del fracaso. 2019)</p></div><p class="article-text">
        Alberto Chessa vuelve a demostrar en este libro que es una de las voces m&aacute;s importantes de la poes&iacute;a contempor&aacute;nea espa&ntilde;ola. Desde su primer poemario (La osamenta) que fue acc&eacute;sit del premio Adon&aacute;is en 2011, hasta su pen&uacute;ltimo (La impedimenta), que fue finalista del Premio Nacional de la Cr&iacute;tica, Chessa se ha definido como un poeta de gran ambici&oacute;n, que no entiende el poema como orfebrer&iacute;a, sino como forma de pensamiento en la que el s&iacute;mbolo y la emoci&oacute;n se convierten en v&iacute;as de conocimiento y de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo visceral, lo sensorial, lo simb&oacute;lico y lo conceptual se enredan en la expresi&oacute;n po&eacute;tica del autor, como declaraba abiertamente en un poema de La impedimenta: &ldquo;la mirada olfatea / y el gusto toca // pienso con la osamenta / y me vertebro con los pensamientos&rdquo;. Esa l&iacute;nea de trabajo se vuelve a mostrar en este libro que es, no obstante, m&aacute;s variado en sus formas y motivos po&eacute;ticos que los anteriores libros, caracterizados por una unidad simb&oacute;lica central en torno a la que se desarrollaba el pensamiento. Esa diferencia respecto a sus libros anteriores se materializa en varios aspectos: por un lado, en una mayor presencia de los elementos biogr&aacute;ficos asociados al &ldquo;yo&rdquo; l&iacute;rico; por otro lado, en una variedad formal y expresiva mayor que en sus libros previos.
    </p><p class="article-text">
        La abundancia de material biogr&aacute;fico, que incluye nombres y apellidos, as&iacute; como an&eacute;cdotas concretas tiene, no obstante, pese a su apariencia heterog&eacute;nea y dispersa, unos focos o polos de atenci&oacute;n tem&aacute;tica que terminan ofreciendo un sentido, un discurso, algo parecido a un autorretrato o a una declaraci&oacute;n de identidad. Trasluce la idea de madurez, de pacto con la vida, de asombro, pero tambi&eacute;n de asunci&oacute;n de lo inevitable como una especie de felicidad hecha de renuncias. As&iacute;, por ejemplo, la soledad esencial del sujeto frente a la realidad inasible de las cosas y del tiempo, origen de todo pensamiento tr&aacute;gico, se asume como un l&iacute;mite dentro del cual se intenta aprender a vivir, renunciando al mito de la unidad o del absoluto: &ldquo;Todas las cosas andan esperando que empa&ntilde;emos su espejo tan solo de mirarlas. / Con apenas un par de versos se puede contribuir al desorden del mundo y su escalera. / Solo pretendo darles la vida a dos palabras / unas pocas palabras a la tarde. / Ya no disparo contra los relojes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tiempo y la identidad son sin duda los elementos centrales que dan unidad a esa voz en primera persona que parece trazar una l&iacute;nea desde la que mira el pasado, el presente y el futuro para hacerse las preguntas necesarias. Y, tal vez por ello, son el espejo y sus hijas los motivos que m&aacute;s se repiten, y en ambos la reflexi&oacute;n sobre estos aspectos se confunde y entrelaza.
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        Sus hijas son la materializaci&oacute;n del futuro como potencia, y son tambi&eacute;n (por su corta edad) la inc&oacute;gnita de la identidad. Aparecen las ni&ntilde;as como seres de pura potencialidad, p&aacute;gina en blanco que espera una identidad, que revela tambi&eacute;n la ficci&oacute;n de la identidad y su precariedad, en comparaci&oacute;n con la visceralidad de lo que est&aacute;, y palpita, el milagro simple y rotundo de la vida que entra en el tiempo y puede ser todo y no es nada al mismo tiempo:&nbsp; &ldquo;Todo es milagro, y lo que no / no es. // Que no solo la muerte: tambi&eacute;n la vida llega / sin avisar a cada instante. // Pero no teng&aacute;is prisa en encontrar / a todas las mujeres que ya sois / y que os entra&ntilde;an / y extra&ntilde;an&rdquo;. Asimismo, las hijas son un espejo opaco en el que el yo po&eacute;tico se mira, un hito carnal-temporal que marca la mirada hacia el pasado y hacia el futuro de esa voz po&eacute;tica: &ldquo;Tomo en brazos a Alicia y a Luc&iacute;a / (acaban de cumplir un a&ntilde;o) / y las confronto ante el espejo. / As&iacute; va dibuj&aacute;ndose a la vida / vuestro rostro -fabulo a media voz-. /Como si devanase sin esfuerzo / un estambre cercano de futuros. / Como crece una piedra. (...) &iquest;Qui&eacute;nes sois? &iquest;Qu&eacute; diablos o diablesas sois vosotras / a este lado y al otro? -mascullo mientras me voy auscultando la dentadura / y un hielo me recorre el alma hasta los pies&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, el espejo es el lugar donde el yo po&eacute;tico se mira y cuestiona su identidad, pero es tambi&eacute;n el testigo del paso del tiempo ( &ldquo;Cada verano me rasuro la barba / por ver si reconozco lo que hab&iacute;a detr&aacute;s. // ...Y para calcular qu&eacute; tiempo queda / para que al fin mi padre / se adue&ntilde;e de mi cara por completo&rdquo;.)&nbsp; y del transcurrir de las identidades caducas, a veces ya par&oacute;dicas, que fueron o parecieron ser inamovibles y eternas: &ldquo;Pero un d&iacute;a -era martes- me cans&eacute;. (...) Me contrari&eacute; delante del espejo. / Y todo empez&oacute; a hacerse a&ntilde;icos. // Todo una ruina de cristal. // Cada ma&ntilde;ana alguien ven&iacute;a a suplantarme. / Mi cuerpo era distinto cada ma&ntilde;ana. / A ratos ten&iacute;a que aprender de nuevo a andar. / Y a hablar. Siempre con miedo a encharcar el lenguaje. // De poco me sirvi&oacute; pronunciar al rev&eacute;s todos mis nombres. / De poco componer un puzle con las teselas de mis sombras. // Ya vuelvo a ser esto y lo otro, es decir: qui&eacute;n sabe. / Ya vuelvo a ser lo que la muerte decide que yo sea&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cantidad de poemas de los que suelen llamarse &ldquo;de circunstancias&rdquo;, que hacen referencia a an&eacute;cdotas y personajes pertenecientes al pasado de ese yo po&eacute;tico comparten tambi&eacute;n casi siempre esa mirada hacia atr&aacute;s en las que la reflexi&oacute;n sobre el tiempo y sobre la identidad se superponen: qui&eacute;n era el yo po&eacute;tico entonces, en el momento de la an&eacute;cdota, y qui&eacute;n es ahora; y qu&eacute; identidad sosten&iacute;an los dem&aacute;s personajes de la an&eacute;cdota, y c&oacute;mo el tiempo ha pasado por esas identidades. Una peculiar variaci&oacute;n de este motivo que se repite varias veces en el libro es el que hacer referencia a la vida literaria, a la imagen del Escritor con may&uacute;sculas, a la que tambi&eacute;n se renuncia, delante del espejo del tiempo y las verdades: &ldquo;No, ya es dif&iacute;cil que seamos / esos poetas que so&ntilde;amos ser. / El que no tiene hijos tiene a&ntilde;os, / algunos los tenemos a los dos.// No seremos ni un nombre, / no cantar&aacute;n ni un verso nuestro. / Nuestros libros son pasto del olvido. / Nadie sabr&aacute; qu&eacute; fuimos y mucho menos qui&eacute;nes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, como avanzamos al principio, lo que caracteriza al libro y m&aacute;s lo aleja de su anterior poes&iacute;a es la enorme variedad formal y expresiva. Por un lado, encontraremos una gran libertad gen&eacute;rica y formal: cuartetos cl&aacute;sicos, vers&iacute;culos, prosa po&eacute;tica, verso libre endecas&iacute;labo, incluso relato breve en algunas ocasiones. Pese a esa variedad, s&iacute; hay un recurso formal que se mantiene inalterado en todo el libro: el &uacute;ltimo verso de cada poema prescinde de la puntuaci&oacute;n, dejando abierto siempre el final, haciendo que el lector reconozca el final del poema, precisamente, por esa apertura, por esa ausencia que abre el silencio donde debe habitar el poema entre la p&aacute;gina y el lector.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n en la expresi&oacute;n encontraremos gran variedad, desde la visceralidad tel&uacute;rica y exaltada nerudiana-hernandiana (&ldquo;Creo en tu cuerpo, / en la arcilla y el barro de tu vientre, / en la cavidad donde se refracta / el exterior que nos circunda, / mientras relleno el tiempo de la espera / con migajas de pan en cada verso&rdquo;.), hasta el coloquialismo de los poemas de circunstancias (&ldquo;&iquest;por qu&eacute; (que alguien nos lo aclare, haga el favor), / por qu&eacute; cojones / sentimos ese alivio&rdquo;.), la sentencia casi afor&iacute;stica (&ldquo;No hallar la poes&iacute;a tras los versos / sino los versos tras la poes&iacute;a&rdquo;.) pasando tambi&eacute;n por la imagen libre y surrealista: &ldquo;Un violonchelo esconde -al menos- dos cad&aacute;veres. / Ya no viajo a los muertos pero vienen a m&iacute;. / El umbral se agiganta, deviene rumoroso. / Los ecos se entrearrugan como sonrisas viejas. // Con sus narices como toboganes, con sus ojos / como columpios, &iquest;qui&eacute;nes ser&aacute;n esos renglones / que sigo transcribiendo d&iacute;a a d&iacute;a? // &iquest;Qui&eacute;nes ser&aacute;n mis hijas, /hoy hace cuatro a&ntilde;os que me lo llevo preguntando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cualquiera de estas variaciones se mueve con gran soltura y naturalidad, sin que se perciba la previsible extra&ntilde;eza que mis palabras pueden presagiar: hay una unidad profunda de tono y de actitud ante el texto, de reflexi&oacute;n sincera y asombrada, de expresi&oacute;n visceral y sin embargo cercana que hacen que la lectura fluya sin tropiezos pasando de un poema al siguiente pese a los cambios expresivos. Un libro muy recomendable que tiene, adem&aacute;s, el honor de inaugurar una nueva aventura editorial: La est&eacute;tica del fracaso, nacida con la voluntad de dar cabida a textos arriesgados como este. Le deseamos mucha suerte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Sánchez Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/empezo-hacerse-anicos_132_1207353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Dec 2019 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[¿Puede la poesía construir un espacio político de la lengua?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/puede-poesia-construir-espacio-politico_132_1431960.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/989f957a-60c4-40e3-8b4d-b21d6e9ceb94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Puede la poesía construir un espacio político de la lengua?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tragedia de los refugiados nos afecta y, si nos afecta, no podemos dejar simplemente que nuestro lenguaje la asuma y la neutralice en la identidad</p><p class="subtitle">El uso continuo de la segunda persona, ese desdoblamiento o diálogo, también era considerado por Foucault como una consecuencia del lenguaje del afuera</p></div><p class="article-text">
        Hay una ley no escrita de la literatura occidental que dice que, cuando un escritor quiere mostrar su compromiso pol&iacute;tico o denunciar alguna injusticia, su literatura, su lenguaje, debe tender a la claridad, convertirse en algo transparente, en un mero veh&iacute;culo para que las ideas, el pensamiento y, con &eacute;l, la denuncia o la tesis, lleguen &ldquo;sin interferencias&rdquo; al lector. El problema de este planteamiento es que el lenguaje y la estructura &ldquo;sencillos&rdquo; suponen, en gran medida, una aceptaci&oacute;n de lenguajes y estructuras conceptuales previas: no se pone en cuesti&oacute;n la realidad, ni la identidad, ni el discurso dominante: se usa ese lenguaje sin darse cuenta de que, en realidad, es ese lenguaje quien nos est&aacute; usando, quien est&aacute; limitando lo que es posible, imposible, visible o invisible. La poes&iacute;a de denuncia puede negar o denunciar pero, al mismo tiempo que lo niega, le da fuerza y lo apuntala en su ser.
    </p><p class="article-text">
        Este libro, &ldquo;Los afectos&rdquo;, podr&iacute;a considerarse &ldquo;poes&iacute;a social&rdquo; porque hay en &eacute;l una indagaci&oacute;n sobre una situaci&oacute;n de sufrimiento que vemos a diario: la crisis de los refugiados, especialmente desde 2015 hasta nuestros d&iacute;as. Pero la tentaci&oacute;n en la que no ha ca&iacute;do Ernesto Garc&iacute;a L&oacute;pez es la de hacer unos poemas sencillos que muestren las im&aacute;genes de degradaci&oacute;n de estas personas, al mismo tiempo que revelan la indignaci&oacute;n del autor contra los responsables para buscar la c&oacute;mplice indignaci&oacute;n del lector. Hay muchos poemas as&iacute; por las redes sociales. Son malos poemas, la gran mayor&iacute;a. De buenas intenciones, est&aacute; la mala poes&iacute;a llena. Eso lo sabemos. Porque si el poeta usa el discurso del pol&iacute;tico, est&aacute; renunciando a su tarea de abrir nuevos espacios de pensamiento y de expresi&oacute;n. Si el poeta emplea la lengua del pol&iacute;tico, nosotros seremos &ldquo;nosotros&rdquo; (centro) y ellos ser&aacute;n &ldquo;ellos&rdquo; (invasi&oacute;n, periferia), y la frontera ser&aacute; la frontera, y solo se pedir&aacute; humanidad, justicia, compasi&oacute;n, solidaridad: cosas que entregamos al otro. Pero todo ser&aacute; lo que es, lo que nos han dicho que es.
    </p><p class="article-text">
        La tragedia de los refugiados nos afecta y, si nos afecta, no podemos dejar simplemente que nuestro lenguaje la asuma y la neutralice en la identidad. Lo que nos afecta nos debe hacer salir de nosotros y de nuestro lenguaje. Ernesto Garc&iacute;a tiene la valent&iacute;a po&eacute;tica de intentar afrontar una &eacute;tica que no soslaya la cuesti&oacute;n del lenguaje, el poema y la lectura. Con l&uacute;cidas palabras que muestran el calado de su proyecto po&eacute;tico, lo explica en la contraportada del libro:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Puede la poes&iacute;a construir un espacio pol&iacute;tico de la lengua que indague este acontecimiento hist&oacute;rico? El libro se comporta como una suerte de poes&iacute;a documental que, huyendo del realismo y la significaci&oacute;n inmediata, busca desestabilizar el orden del lenguaje, de la &eacute;tica y del propio ejercicio de lectura. Mediante una resistencia a la claridad y aprovechando diferentes materiales expresivos, <em>Los afectos </em>tantea alg&uacute;n tipo de fisura en el sistema social, explorando nuevas formas de lo colectivo. No se trata de reflejar mim&eacute;ticamente la voz de los ahogados y perdedores de la historia. Consiste en cuestionar los fundamentos de lo dicho a trav&eacute;s de un trabajo con el idioma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese <em>cuestionamiento de lo dicho</em> es esencial en este libro que se articula en dos partes: la primera tiene el t&iacute;tulo de &ldquo;C&oacute;ncavas naves (por mar)&rdquo; y la segunda, el de &ldquo;Hacia la gran c&uacute;pula (por tierra)&rdquo;. Ambas partes forman un tejido de voces, noticias, hechos, cifras e im&aacute;genes que se resisten a formalizarse en una voz &uacute;nica y dominante, en un discurso claro: &ldquo;<em>Por qu&eacute; tiene la claridad tanto prestigio en un mundo sumergido detr&aacute;s de la sombra</em>?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Los poemas de la primera parte mantienen siempre una misma estructura: se abren con un texto &ldquo;objetivo&rdquo;, en tercera persona, en el que se describe un hecho hist&oacute;rico, con fechas, con top&oacute;nimos, una noticia relacionada con la crisis de los refugiados. Ejemplo, del primer poema: &ldquo;<em>13 de agosto de 2015. Puerto de Symi. Frente a las costas de Anatolia, la antigua Jonia, la tierra donde naci&oacute; la filosof&iacute;a. Es la Torre del reloj. Junto al edificio de la Prefectura. Un grupo de refugiados permanece all&iacute; mismo, a la vista de todos los turistas que pasean entre restaurantes, barcos de recreo y una sensaci&oacute;n de paz y molicie. Las vacaciones. El dolor justo al lado de la quietud&rdquo;. </em>
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n viene el poema, todos los de esta primera parte encabezados por citas de Eliot, que tambi&eacute;n juegan un papel importante en la experiencia de la lectura, no son un mero adorno cultural: la lectura de la noticia, de los versos de Eliot y de los versos del poema juegan a entrelazarse, a resonar en ecos lejanos y nunca obvios pero siempre capaces de abrir significados. Y, tras la cita, como tercer elemento textual, el poema. En esta primera parte todos los poemas est&aacute;n escritos en segunda persona: es una voz po&eacute;tica que le habla a un t&uacute;. Este t&uacute; va cambiando, tampoco se deja atrapar. En los primeros poemas, de contenido m&aacute;s metapo&eacute;tico, podemos pensar que el t&uacute; es el poeta, que se pregunta por la voz, por la forma de cantar o de encontrar un lenguaje que pueda dar respuesta o tomar una posici&oacute;n ante el hecho hist&oacute;rico que encabeza cada secuencia. Pero luego ese t&uacute; va variando, siendo inmigrante, polic&iacute;a, lector. Cada nuevo poema es un partir de cero, es un intento distinto, una b&uacute;squeda. Como dice una de las citas de Eliot utilizadas &ldquo;Y es cada intento un comienzo totalmente nuevo / y un fracaso de orden completamente distinto / porque solo se aprende a dominar las palabras / para decir lo que uno ya no quiere decir / o para decirlo como a uno no le gusta / ya decirlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El primer poema es especialmente interesante en la medida en que supone un despojamiento de la voz del poeta y una declaraci&oacute;n que va a marcar todo el resto del libro: no se puede asumir una voz ni un lenguaje. Es un poema de posicionamiento, es decir, de abandono, de desalojo de la propia voz y del propio discurso para enfrentarse (para intentarlo) al hecho hist&oacute;rico de los refugiados. Es casi inevitable pensar o recordar a Foucault leyendo este libro, especialmente los primeros poemas en los que domina la cuesti&oacute;n del lenguaje, la preocupaci&oacute;n  por la otredad (&ldquo;<em>Escucha/ escucha bien el mirar /abraza ese fluir fantasma/ que hay dentro del otro ser/ por si la noche no fuera / aliada/ sino ojo/ que afila su fisgar</em>&rdquo;) y  por el intento de crear un lenguaje del afuera. Aqu&iacute;, el poema se convierte en territorio vedado, en frontera: &ldquo;<em>acaso/ un / estar/ ah&iacute; / temblando / mientras rozas / la unidad que ya no eres/ el tapiado lugar libre&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        En <em>El pensamiento del afuera</em>, hablaba Foucault de un tipo de escritura que define, en mi opini&oacute;n, de forma casi perfecta la intenci&oacute;n e incluso la estructura de esta obra de Ernesto Garc&iacute;a. Un libro que comienza en una metapoes&iacute;a que se cuestiona a s&iacute; misma y deconstruye su identidad y lenguaje, poni&eacute;ndolos bajo sospecha (&ldquo;<em>todo se recubre de &aacute;spera / construcci&oacute;n   Un percatarse / que envenena</em>&rdquo;), que es consciente de la dificultad de encontrar esa voz o ese lenguaje del afuera, casi una imposibilidad, una frontera tan impermeable como las de Europa para los refugiados (&ldquo;<em>Escucha / c&oacute;mo se arma la frontera /c&oacute;mo se cierra el fondo de escritura /c&oacute;mo embiste / el animal de ceniza/ que aguarda dentro de ti</em>&rdquo;), pero que consigue que ese lenguaje, tras ser puesto en cuesti&oacute;n, no se quede en el mutismo repetitivo y ensimismado, sino que sale, fantasmal, descentrado, para dar cuenta de la experiencia compleja de la crisis de los refugiados. Me permitir&eacute; citar completa la descripci&oacute;n que hac&iacute;a Foucault, porque es una descripci&oacute;n muy adecuada de todo esto: &ldquo;Un discurso que se presenta sin conclusi&oacute;n y sin imagen, sin verdad ni teatro, sin argumento, sin m&aacute;scara, sin afirmaci&oacute;n, independiente de todo centro, exento de patria (...) Como palabra del afuera, acogiendo en sus palabras el afuera al que se dirige, este discurso se abrir&aacute; como comentario: repetici&oacute;n de aquello que murmura incesantemente. Pero como palabra que sigue permaneciendo en el afuera de aquello que dice, este discurso ser&aacute; una etapa necesaria hacia aquello cuya luz, infinitamente tenue, no ha recibido nunca lenguaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, como describ&iacute;a Foucault, los poemas se plantean como comentarios a las noticias y citas que los anteceden y, efectivamente, comienzan como un murmullo sobre su incapacidad, pero luego navegan en sus c&oacute;ncavas naves hacia el intento de acoger esa experiencia del afuera, de m&aacute;s all&aacute; de la frontera, de esa experiencia que no ha recibido nunca lenguaje: &ldquo;<em>te propulsas hacia la lengua del afuera</em>&rdquo;, dice en un verso del tercer poema, como si quisiera el propio autor reconocer su deuda con Foucault.
    </p><p class="article-text">
        El uso continuo de la segunda persona, ese desdoblamiento o di&aacute;logo, tambi&eacute;n era considerado por Foucault como una consecuencia del lenguaje del afuera: &ldquo;surge una forma, una especie de anonimato informe y obstinado que desposee al sujeto de su identidad simple, lo vac&iacute;a y lo divide en dos figuras gemelas aunque no superponibles, lo desposee de su derecho inmediato a decir Yo y alza contra su discurso una palabra que es indisociablemente eco y denegaci&oacute;n. Prestar o&iacute;dos a la voz de las sirenas, no es &uacute;nicamente saltarse la ley para afrontar la muerte, es sentir de repente crecer en uno mismo un desierto, al otro extremo del cual espejea un lenguaje sin sujeto aplicable, una ley sin dios, un pronombre personal sin persona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; estos poemas, que est&aacute;n dominados por un imperativo que esa segunda persona nos dirige a los lectores, o al propio poema: &ldquo;<em>Escucha/ escucha bien el mirar /abraza ese fluir fantasma/ que hay dentro del otro ser&rdquo;</em>. Esa escucha puede llevar, como dice Foucault, a ese desierto, pero esa experiencia del desierto, com&uacute;n en la experiencia de los refugiados, es asumida aqu&iacute; como el desierto que abre esa voz despojada de la identidad y el discurso asumido, esa voz que se abre al afuera: &ldquo;<em>un tentar / escrito/ con palabras   sustrato / que demora signos / sin desearlo -/ sucede la costumbre / sucede / tu deambular por el desierto&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Ese deambular por el desierto contin&uacute;a en la segunda parte, en la que encontramos un cambio de registro. Ahora la estructura textual cambia: desaparecen las noticias con fechas y top&oacute;nimos referentes a la crisis de los refugiados, desaparecen las citas de Eliot. Ahora los poemas est&aacute;n encabezados por una cita. Esa cita remite a una nota a pie de p&aacute;gina que desarrolla un relato de la historia (tambi&eacute;n con fechas, nombres propios y top&oacute;nimos), y ese conjunto cita/historia act&uacute;an como hebras que se entretejen en el telar textual para ampliar, a trav&eacute;s de la iron&iacute;a, la comparaci&oacute;n, la semejanza, el significado de las escenas de la crisis de los refugiados expuestas en los poemas. Estos, adem&aacute;s, sustituyen ahora la disposici&oacute;n textual versal extensa que se utilizaba en la primera parte, y se muestran como un texto compacto en el que las pausas versales se marcan con barras.
    </p><p class="article-text">
        Por poner algunos ejemplos de esta segunda parte para que se entienda mejor la descripci&oacute;n anterior: en el segundo texto, la imagen de los refugiados siendo rechazados, movi&eacute;ndose entre fronteras, se hace coincidir ir&oacute;nica y tr&aacute;gicamente con el relato que incorpora la cita inicial: el destino de un barco de contenedores que, por la solidaridad obrera internacional, fue rechazado en todos los puertos del mundo por haber sido cargado por esquiroles que boicotearon una huelga de los estibadores ingleses.
    </p><p class="article-text">
        Una t&eacute;cnica similar a la del segundo texto es la que usa el encabezado por esta cita: &ldquo;<em>They shall no pass&rdquo;</em>, que incorpora y superpone al poema rememora unas barricadas hechas por julios, inmigrantes, comunistas y otros grupos contra una manifestaci&oacute;n fascista en Londres en 1936. Ese relato hist&oacute;rico ya contiene en s&iacute; mismo la iron&iacute;a de que el organizador de esa manifestaci&oacute;n fascista, si bien fue encarcelado, termin&oacute; siendo vencedor, tanto &eacute;l mismo como a trav&eacute;s de su hijo, un multimillonario fascista por encima de la ley. La iron&iacute;a se completa cuando, al leer el poema, vemos c&oacute;mo el grito &ldquo;no pasar&aacute;n&rdquo; ha mutado su significado, para convertirse ahora en grito del fascismo contra la inmigraci&oacute;n, en esencia de la idea de frontera. Me gustar&iacute;a terminar esta rese&ntilde;a con el poema del que hablamos, de una belleza tremenda, que recorre en su juego textual e hist&oacute;rico casi cien a&ntilde;os de historia de Europa, esa historia en la que <em>They shall no pass, </em>ese significante, sirve ahora de transporte para un significado pol&iacute;ticamente inverso, cerrado, de frontera impermeable:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;la aridez de las ramblas / la precisi&oacute;n con la que esta l&iacute;nea separa toda quietud / el tiempo lleva una experiencia celeste, un sudar a medida que los trenes van abandonando la frontera / en frente, cuando los vigilantes y liceos lo permiten, cabecea el despilfarro de la vida / ese modo en que los hombres se obstinan por adoptar el tiro de gracia / en su origen, sempiternos cumplidores de la escritura funcionarial, dejaron negro sobre blanco la antec&aacute;mara del ser / piadosa felicidad de los pasaportes / asignaron repartos de la tierra como quien garabatea con mano de agnosia / t&uacute; all&iacute; / yo aqu&iacute; / el lagrimeo de la desaparici&oacute;n / un tiempo nuevo de frondas y afasia se / en medio del desastre y los &aacute;rboles del desaliento, las nevadas que ascienden por encima de los piornos / llevan dos d&iacute;as esperando traslado / llevan dos d&iacute;as hilvanando su terminar / el tiempo pasa / ellos no&rdquo;.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Sánchez Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/puede-poesia-construir-espacio-politico_132_1431960.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jul 2019 09:27:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Puede la poesía construir un espacio político de la lengua?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Historia de España contada a las niñas']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/historia-espana-contada-ninas_132_1464446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6f883c1-ac08-4ff3-add3-a93e6c32cca1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Historia de España contada a las niñas&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reseña de</p><p class="subtitle">Historia de España contada a las niñas</p><p class="subtitle">. María Bastarós. Editorial Fulgencio Pimentel. 225 páginas. Premio Puchi Award 2018. Premio Cálamo Otra Mirada 2018. Premio de la Crítica Literaria Valenciana</p><p class="subtitle">Es una novela divertida y compleja. La narración es fragmentada: capítulos breves en los que la narradora (luego explico ese femenino) nos va mostrando escenas de varios personajes, no solo de esas tres generaciones, mezclando tiempos y espacios, con un estilo fresco y lúcido, con una voz narrativa muy fuerte, muy segura, en la que a veces me parecía escuchar ecos de David Foster Wallace; es decir, una voz cargada de ironía, de inteligencia</p></div><p class="article-text">
        Imag&iacute;nate que eres una activista (rellena hueco para la/s causas/s concretas: feminismo, ecolog&iacute;a, veganismo, educaci&oacute;n, sanidad, justicia social&hellip;) y una escritora. Imag&iacute;nate que te pones a escribir tu primera novela. Se te plantear&aacute;n tres opciones. La opci&oacute;n uno es hacer una novela donde dejes bien clara la necesidad y justicia de tu lucha[1]; para ello, tal vez, tendr&aacute;s que explicar ciertas cosas con mucha claridad, tendr&aacute;s que dividir personajes en buenos y malos, y el lector habr&aacute; de terminar la lectura con un mensaje bien claro (rellena hueco para El Mensaje que tu novela debe transmitir). La opci&oacute;n dos es casi opuesta: ya dedicas mucho tiempo a la lucha en otros aspectos de tu vida: ahora que te sientas a escribir tu primera novela, lo mejor es ambientarla en un tiempo y espacio sin determinar, y crear unos personajes puros que te sirvan para mostrar tu maestr&iacute;a en el estilo y la composici&oacute;n, as&iacute; como tu comprensi&oacute;n de lo m&aacute;s profundo del alma humana eterna y universal. Como sois lectores inteligentes, ya hab&eacute;is visto la trampa en las dos opciones anteriores. S&iacute;, vale, es la opci&oacute;n tres es la que ha elegido Mar&iacute;a Bastar&oacute;s para regalarnos esta primera novela: contar una gran historia, crear unos personajes inolvidables, manejar un estilo envidiable, y hacer todo esto teniendo siempre muy claro que una novela habla de la realidad, y que quien escribe habita una sociedad que es ideol&oacute;gica y pol&iacute;tica por definici&oacute;n, y que todos esos conflictos tienen que aparecer, de una manera o de otra, en el mundo de ficci&oacute;n que est&aacute;s creando. Creo que esta es la novela ideal para mi primera colaboraci&oacute;n en un espacio de debate llamado &ldquo;Leer el presente&rdquo;, porque la opci&oacute;n tres, lo que hace esta novela es, precisamente, &ldquo;Escribir el presente&rdquo;. &Eacute;nfasis en &ldquo;escribir&rdquo;, por favor.
    </p><p class="article-text">
        -Me he perdido. Entonces, &iquest;es un panfleto feminista?, &iquest;hay una moraleja, una lecci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        -No: es una novela, es una gran novela, llena de iron&iacute;a y de personajes contradictorios.
    </p><p class="article-text">
        -Pero TODOS los hombres que salen son &ldquo;malos&rdquo;: violadores, machos, paletos, puteros, cazadores, violentos, acosadores, celosos, &iexcl;la Manada!&hellip;#notallmen
    </p><p class="article-text">
        - S&iacute;, no es una buena lectura para machotes puteros amantes de la caza, eso es verdad. O tal vez s&iacute;. Podr&iacute;amos decir que es una novela feminista. Pero no lo vamos a decir. Porque &ldquo;feminista&rdquo; se comer&iacute;a a &ldquo;novela&rdquo;[2]. Adem&aacute;s, hay personajes como el pintor, que es cazador, putero, y muchas cosas y, sobre todo, un gran personaje, amante, adem&aacute;s, de La Gran Feminista de la novela.
    </p><p class="article-text">
        - Y casi todas las mujeres son v&iacute;ctimas de esos hombres. &iexcl;Panfleto!
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Me vas a dejar hablar de la novela? Porque eso de &ldquo;v&iacute;ctimas&rdquo;, da para un rato&hellip;
    </p><p class="article-text">
        A lo que iba. S&iacute;, es una novela protagonizada por mujeres. Tres generaciones de mujeres, para ser m&aacute;s exactos, con un epicentro espacial de resonancias m&iacute;tico-b&iacute;blicas[3] que es el&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        pueblo de Berat&oacute;n (ep&iacute;teto &eacute;pico: &ldquo;Berat&oacute;n libre de hombres&rdquo;). Las &ldquo;tres generaciones de mujeres (Luc&iacute;a Casterad, Valeria y Miranda, Cloe y X) son, efectivamente, v&iacute;ctimas, en mayor o menor medida, es decir, con mayor o menor violencia, de una Espa&ntilde;a machista. Pero el tratamiento de estos personajes no es el de unas pobres v&iacute;ctimas pasivas hacia las que el lector deba sentir compasi&oacute;n: son unos personajes ricos, que tambi&eacute;n ejercen la violencia, y no siempre como acto de justicia.
    </p><p class="article-text">
        -Pues a m&iacute; me sigue sonando a panfleto feminista.
    </p><p class="article-text">
        -Que no, cop&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es una novela divertida y compleja. La narraci&oacute;n es fragmentada: cap&iacute;tulos breves en los que la narradora (luego explico ese femenino) nos va mostrando escenas de varios personajes, no solo de esas tres generaciones, mezclando tiempos y espacios, con un estilo fresco y l&uacute;cido, con una voz narrativa muy fuerte, muy segura, en la que a veces me parec&iacute;a escuchar ecos de David Foster Wallace; es decir, una voz cargada de iron&iacute;a, de inteligencia. Un ejemplo, de uno de los personajes secundarios, el de la genial &ldquo;Conferenciante&rdquo;, Laura A&ntilde;&oacute;n, la autora del ensayo <em>Contra el sexo. Descapitalizaci&oacute;n de los afectos para la construcci&oacute;n de un entorno autosuficiente y autogestionado en el marco del libremercado</em>:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;( la Conferenciante) Sabe que sus largu&iacute;simas piernas, su pintalabios oscuro y su ce&ntilde;ida pero sobria indumentaria de aire militar huelen a dominatrix, a bondage y a local de intercambio de parejas, un factor que entra en conflicto directo con su discurso y que hace mucho por su carrera. De la misma forma, es consciente de que todos los tipos del C&iacute;rculo de Igualdad de SePuede, el partido l&iacute;der de la oposici&oacute;n anticapitalista, le quieren meter la polla por el culo y foll&aacute;rsela hasta grabarle en la frente una constelaci&oacute;n de heridas provocadas por las puntitas del gotel&eacute; de la pared, aunque ninguno pueda expresar abiertamente este deseo dado su evidente trasfondo patriarcal&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Y as&iacute; todo el rato. Quiero decir, as&iacute; de brillante, de divertida, de precisa y alocada es esta novela que no juega a la perfecci&oacute;n, sino a la expansi&oacute;n, a la intercalaci&oacute;n, a la digresi&oacute;n, al placer de crear escenas memorables, con una topolog&iacute;a fascinante, entre el western hispano, la N-340, los espacios de las afueras y la periferia: la cementera abandonada, el puticlub para pol&iacute;ticos corruptos, el toro de Osborne decapitado, el bar de carretera decr&eacute;pito, el edificio residencial tipo colmena VPO, el bosque sucio que rodea la ciudad&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Hay una maravillosa combinaci&oacute;n de:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;a) elementos cotidianos analizados y pintados con una mezcla de iron&iacute;a y an&aacute;lisis social (las diferencias de clase social, el mundo de las galer&iacute;as de arte, por poner dos ejemplos, habr&iacute;a mil m&aacute;s, porque hay tambi&eacute;n una atenci&oacute;n al detalle, una precisi&oacute;n narrativa que con una o dos observaciones es capaz de retratar todo un complejo conjunto de elementos econ&oacute;micos, sociales y psicol&oacute;gicos).
    </p><p class="article-text">
        b) &ldquo;sucesos&rdquo; de la historia reciente: La Manada (retratada casi exclusivamente a trav&eacute;s de sus conversaciones de whatsApp), largos secuestros de ni&ntilde;as convertidas en esclavas sexuales (el monstruo de&hellip;-hay varios &ldquo;monstruos&rdquo; en las noticias de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el&iacute;jase el que m&aacute;s recuerde).
    </p><p class="article-text">
        c) elementos fant&aacute;sticos inveros&iacute;miles y divertid&iacute;simos: ovnis, aquelarres feministas aderezados con peyote, contados a trav&eacute;s de unos di&aacute;logos tronchantes; no puedo resistirme a reproducir aqu&iacute; alguno de ellos:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;-Por favor, hermana H., vamos a localizar a Cloe.
    </p><p class="article-text">
        -Hostia con el &ldquo;hermana&rdquo;, qu&eacute; co&ntilde;azo est&aacute;s dando.
    </p><p class="article-text">
        -T&iacute;a. Esa palabra es supermis&oacute;gina.
    </p><p class="article-text">
        -Tiene el m&oacute;vil apagado.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Llamar&iacute;ais a una ambulancia?
    </p><p class="article-text">
        -Parece un vulgar coloc&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;&ldquo;Vulgar&rdquo;, dices?
    </p><p class="article-text">
        -En la rave de la cementera ten&iacute;a la misma cara.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Cu&aacute;l rave?
    </p><p class="article-text">
        -La de la cementera abandonada y las rulas esas fucsias.
    </p><p class="article-text">
        -Yo no estaba.
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute; que estabas. Otra cosa es que no te acuerdes.
    </p><p class="article-text">
        -La que Cloe casi te tira a una puta cisterna.
    </p><p class="article-text">
        -Ah, co&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        -Joder, c&oacute;mo se nos ocurre a ponernos a jugar con peyote.
    </p><p class="article-text">
        -Parecemos retrasadas.
    </p><p class="article-text">
        -(...)
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Ten&eacute;is el m&oacute;vil de X, hermanas?
    </p><p class="article-text">
        -Mira, Sara, como vuelvas a decir la palabra &ldquo;hermana&rdquo;, te reviento viva&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bueno, dejo la enumeraci&oacute;n de cosas que vais a encontrar en esta novela, porque son muchas m&aacute;s. Tambi&eacute;n hay mucha presencia del arte, claro, porque el trabajo de Mar&iacute;a Bastar&oacute;s tambi&eacute;n deja aqu&iacute; su huella, no solo en la cantidad de referencias a artistas m&aacute;s o menos contempor&aacute;neos, sino tambi&eacute;n en las fotograf&iacute;as que abren y cierran el libro exquisitamente editado por Fulgencio Pimentel. Tambi&eacute;n hay un gusto por el western (o el spaguetti western) muy tarantiniano, posmoderno. Y, sobre todo, hay un dominio narrativo global: tanto en las escenas narradas en tercera persona, como en las escenas exclusivamente dialogadas (como ha mostrado el fragmento de arriba), como en el uso de materiales diversos (noticias de peri&oacute;dico, chats de WhatsApp, p&aacute;ginas web&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        -Has dicho antes que ibas a explicar lo de decir &ldquo;narradora&rdquo; en femenino.
    </p><p class="article-text">
        - Es cierto. Si, la voz narrativa no se limita a presentarnos el mundo que ha creado. No es una voz neutra que hace aparecer un mundo ante los ojos del lector y le propone que entre en &eacute;l y se deje llevar por la ficci&oacute;n. La voz narrativa mantiene siempre una distancia que se hace expl&iacute;cita en tres o cuatro intervenciones en las que detiene la narraci&oacute;n para dirigirse directamente al lector y explicarle ciertas cosas que pueden parecer obvias, pero que a veces hay que hacer expl&iacute;citas:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Hey. Hola. Siento interrumpir de nuevo el curso de la ficci&oacute;n tute&aacute;ndoos, pero necesito otro favorcito de vuestra parte (...) Hay un cerebro detr&aacute;s de todo esto, &iquest;entend&eacute;is? (...)NADA DE ESTO ES ARBITRARIO&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Bastar&oacute;s no quiere al lector &ldquo;dentro&rdquo; de la historia, no quiere una experiencia inmersiva, compasiva: quiere una experiencia de lucidez, de juego y de reflexi&oacute;n. De complicidad tambi&eacute;n. En esa complicidad seremos interpelados, porque va a poner en marcha los resortes de nuestra ideolog&iacute;a: como todo di&aacute;logo en el que se te apela de forma directa, exige una respuesta y una posici&oacute;n que no es la c&oacute;moda postura pasiva de la ficci&oacute;n: no permite Mar&iacute;a Bastar&oacute;s que nos reclinemos tranquilamente y desaparezcamos en las p&aacute;ginas de la narraci&oacute;n. Nos quiere despiertos, inteligentes, atentos a la novela como objeto creado por una persona, contado por una narradora, en femenino, con una intenci&oacute;n que implica un aqu&iacute; y un ahora, tanto en el lado de la narradora como en el de los lectores. Nos quiere, en definitiva, &ldquo;leyendo el presente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Sánchez Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/historia-espana-contada-ninas_132_1464446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Jun 2019 17:40:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Historia de España contada a las niñas']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lectura,Cultura,Literatura,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Privatizar la educación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/privatizar-educacion_132_3515687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Si nadie lo remedia, antes de que termine el mes de marzo, el PP habr&aacute; conseguido avanzar otro paso de gigante en su proyecto privatizador. Se trata ahora de seguir privatizando la ense&ntilde;anza. Se ha avanzado ya mucho camino en la sigilosa y continua privatizaci&oacute;n de los dos servicios b&aacute;sicos: Sanidad y Educaci&oacute;n. Pero el proceso no tiene fin.
    </p><p class="article-text">
        El presidente, Pedro Antonio S&aacute;nchez (imputado/investigado) y su Consejera de Educaci&oacute;n, Mar&iacute;a Isabel S&aacute;nchez-Mora (reprobada por la Asamblea Regional), es decir, dos personas que deber&iacute;an haber dimitido, que no tienen la confianza ni el apoyo de nadie, han decidido ahora que no solo van a subvencionar con dinero p&uacute;blico a las empresas privadas que ofrecen Ense&ntilde;anza Obligatoria, sino que tambi&eacute;n van a hacerlo con las que ofrecen Ense&ntilde;anza Secundaria no obligatoria, es decir, el Bachillerato y la Formaci&oacute;n Profesional.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, conscientes de su precaria situaci&oacute;n pol&iacute;tica, lo van a hacer mediante un procedimiento de urgencia. No se va a votar en la Asamblea Regional, no se va a debatir ni a votar en el Pleno del Consejo Escolar Regional, simplemente, invent&aacute;ndose una situaci&oacute;n de &ldquo;urgencia&rdquo;, van a aprobar una ley que supondr&aacute; un enorme desv&iacute;o de fondos del presupuesto de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n que, en lugar de destinarse a ofrecer m&aacute;s y mejores plazas en la Escuela P&uacute;blica, se van a destinar a las empresas privadas de educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y no solo eso: el contrato por el cual estas empresas privadas recibir&aacute;n una subvenci&oacute;n p&uacute;blica integral se va a ampliar con esta nueva y &ldquo;urgente&rdquo; ley, de cuatro a seis a&ntilde;os, bloqueando as&iacute; cualquier posibilidad de que, si entrara un nuevo Gobierno que decidiera apostar por los servicios p&uacute;blicos en lugar de las subcontratas privadas, pudiera revertir este desv&iacute;o presupuestario hasta pasados esos seis a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La urgencia, la falta de consenso, de debate, de votaci&oacute;n, de publicidad, con la que se est&aacute; tramando este saqueo del dinero de todos para el beneficio de unos pocos, demuestra que es una ley que deliberadamente atenta contra el bien com&uacute;n. Muestra tambi&eacute;n la intenci&oacute;n de este tambaleante Gobierno de aprobarla de forma r&aacute;pida y silenciosa, sin hacer ruido, sin que demasiada gente se entere de la trascendencia de esta nefasta ley.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, como sucede siempre que hay que justificar lo injustificable, asistimos a la perversi&oacute;n del lenguaje, a la mentira, al enga&ntilde;o. No los escucharemos decir la &uacute;nica verdad que los mueve. No los escucharemos decir: s&iacute;, queremos privatizar la educaci&oacute;n, queremos subcontratarla, que se encarguen otros; no queremos una escuela p&uacute;blica independiente, con profesores y maestros que hayan pasado por una oposici&oacute;n; queremos empresas privadas, queremos empresas cat&oacute;licas y del Opus encarg&aacute;ndose de la educaci&oacute;n, contratando a los profesores que ellos consideren adecuados, sin oposici&oacute;n alguna, f&aacute;ciles de controlar, de asustar, de ajustar, tambi&eacute;n, claro. Queremos que, desde peque&ntilde;os, los ni&ntilde;os sepan lo que son las clases sociales, d&oacute;nde est&aacute; su sitio, &ldquo;como Dios manda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No, no nos dicen eso. Adivinen qu&eacute; palabra viene a sus bocas siempre que quieren justificar esta privatizaci&oacute;n. S&iacute;. Esa. Libertad. Por supuesto. Libertad. La sagrada libertad de los padres a elegir d&oacute;nde quieren matricular a sus hijos. &iquest;Tiene esta ley algo que ver con la &ldquo;libertad&rdquo;? &iquest;Ha visto alguien a la polic&iacute;a o al ej&eacute;rcito en la puerta de los colegios privados impidiendo a los padres matricular a sus hijos en una ense&ntilde;anza NO OBLIGATORIA como es el Bachillerato o la Formaci&oacute;n Profesional? Los padres que quieran que sus hijos estudien Bachillerato en un centro religioso pueden hacerlo, libremente. Tienen toda la libertad del mundo para pagar el centro educativo que m&aacute;s les convenga. Pero es una aberraci&oacute;n que TODOS, todos los murcianos, tengamos que pagar el capricho de esos padres que han decidido que sus reto&ntilde;os estudien el Bachillerato en un centro cat&oacute;lico, o budista, o de ense&ntilde;anzas alternativas.
    </p><p class="article-text">
        Insisto: el Bachillerato y la Formaci&oacute;n Profesional no son obligatorios. Uno se matricula porque quiere. Hay plazas p&uacute;blicas de sobra. Nunca se ha subvencionado el Bachillerato  de los centros privados, y nunca han faltado plazas p&uacute;blicas. &iquest;Por qu&eacute; ahora es &ldquo;urgente&rdquo; hacerlo? &iquest;Hay una avalancha demogr&aacute;fica desconocida para todos, una avalancha de j&oacute;venes deseosos de ampliar sus estudios que acaba de descubrirse, justo ahora? &iquest;De verdad? &iquest;Quer&eacute;is que nos creamos eso?
    </p><p class="article-text">
        Pero, vale, supongamos que Pedro Antonio S&aacute;nchez maneja unos datos ocultos que indican que s&iacute;, que el pr&oacute;ximo curso habr&aacute; much&iacute;simos m&aacute;s alumnos queriendo estudiar Bachillerato y FP de los que ha habido en los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os en la Regi&oacute;n. &iquest;Y bien? Si hace falta contratar a m&aacute;s profesores, se contratan. No olvidemos que en los centros &ldquo;concertados&rdquo;, el sueldo de los profesores es el mismo que el de los p&uacute;blicos, y que reciben su n&oacute;mina directamente de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; pagar a una empresa privada, cuyo objetivo es ganar dinero, para ofrecer ese servicio? Todos los centros de nuestra Regi&oacute;n pueden atender a los alumnos que quieran estudiar Bachillerato. Si a alguien no le gusta el Bachillerato de la Ense&ntilde;anza P&uacute;blica, que se pague un Bachillerato privado; de su bolsillo, claro.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n queda otra pregunta importante, con lo de la &ldquo;libertad&rdquo;. A ver, presidente, consejera, d&iacute;gannos, por favor, por qu&eacute;, cuando las subvenciones a las empresas privadas de educaci&oacute;n SIEMPRE han tenido una duraci&oacute;n de cuatro a&ntilde;os, ahora es &ldquo;urgente&rdquo; ampliarlas a seis. &iquest;Seremos as&iacute; todos m&aacute;s libres? &iquest;Es esa losa que dejan para futuros gobiernos, y para todos los murcianos, un monumento a la Libertad?
    </p><p class="article-text">
        No nos enga&ntilde;emos. De lo que se trata aqu&iacute; es, simple y llanamente, de una privatizaci&oacute;n. Es el objetivo del PP, tanto en Murcia como en Espa&ntilde;a. Cierto que, en Murcia, somos la avanzadilla, los pioneros, los m&aacute;s fieles sirvientes de esta ansiedad privatizadora. Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses de Europa que m&aacute;s subcontrata las plazas educativas. La media europea es de un 81% de plazas p&uacute;blicas. La media espa&ntilde;ola, solamente del 68%.Y, dentro de unos a&ntilde;os, llegaremos, con Murcia a la cabeza, por supuesto, al 50%.
    </p><p class="article-text">
        Ese parece ser el objetivo. En Murcia, adem&aacute;s, mientras los centros p&uacute;blicos han estado sufriendo unos brutales recortes, es donde m&aacute;s ha aumentado el gasto presupuestario en subvenciones a centros privados: ha subido un 24% en Infantil y Primaria, y un 26% en Secundaria, seg&uacute;n un informe de CCOO.
    </p><p class="article-text">
        Si alguien no se f&iacute;a de CCOO, podemos dar unas cuantas cifras del Portal de Transparencia, para que se hagan una idea. Solo una peque&ntilde;a muestra del dinero que en el a&ntilde;o 2016 se ingres&oacute; a empresas privadas de educaci&oacute;n: Monteagudo/Nelva (s&iacute;, el del Opus que segrega a los estudiantes seg&uacute;n su sexo): 4.064.444,22 euros; La Merced-Fuensanta: 5.063.449,38 euros; Cristo Crucificado: 3.707.902,13 euros. Por citar solamente tres, de la ciudad de Murcia. Ahora piensen en toda la Regi&oacute;n. Piensen en los 360 centros privados que est&aacute;n recibiendo estas subvenciones de dinero p&uacute;blico. Piensen, adem&aacute;s, que estas cifras son de Ense&ntilde;anzas Obligatorias. Aqu&iacute; todav&iacute;a no hay subvenci&oacute;n para los Bachilleratos o los Ciclos de Formaci&oacute;n Profesional. Imaginen ahora las cifras que habr&aacute; en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, cuando tambi&eacute;n estas ense&ntilde;anzas no obligatorias est&eacute;n subvencionadas. Piensen cu&aacute;nto dinero va a quedar, del presupuesto de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n, para la Escuela P&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, estamos hablando de una privatizaci&oacute;n en toda regla. Y viene amparada desde el Gobierno de Espa&ntilde;a. Est&aacute; planeada a gran escala. Ya est&aacute; dando sus frutos, y dentro de unos a&ntilde;os el panorama de la educaci&oacute;n ser&aacute; irreconocible. Hay un detalle de la LOMCE en el que no se insiste demasiado, y es de los m&aacute;s graves. En todas las leyes previas, siempre hab&iacute;a un p&aacute;rrafo, pura rutina, al que nadie daba importancia, que dec&iacute;a que las Administraciones se encargar&iacute;an de que hubiera siempre un n&uacute;mero suficiente de <strong>plazas p&uacute;blicas</strong> para escolarizar a los alumnos. En la LOMCE se ha suprimido lo de &ldquo;p&uacute;blicas&rdquo;. Ahora la Administraci&oacute;n se compromete solamente a que haya &ldquo;plazas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; significa esta &ldquo;peque&ntilde;a omisi&oacute;n&rdquo;? Pues algo que ya est&aacute; pasando, por cierto. Y que, &iexcl;oh, sorpresa!, resulta que no respeta precisamente la sagrada &ldquo;libertad de elecci&oacute;n&rdquo; de los padres a la hora de matricular a sus hijos. Significa que es muy probable que, tal vez, usted quiera matricular a sus hijos en un centro p&uacute;blico donde tenga la seguridad de que los profesores est&aacute;n ah&iacute; porque han aprobado una oposici&oacute;n, y no porque sean el sobrino o la cu&ntilde;ada de alguien. Significa que puede que no obtenga plaza en ning&uacute;n centro p&uacute;blico, y se vea obligado a llevar a sus hijos a un centro concertado. Eso est&aacute; pasando ya.
    </p><p class="article-text">
        Una amiga pidi&oacute;, el a&ntilde;o pasado, los ocho colegios m&aacute;s cercanos a su casa. Puso en primer lugar los seis p&uacute;blicos de la zona y, en &uacute;ltimo lugar, dos concertados cercanos. No obtuvo plaza en ninguno de los p&uacute;blicos. Su hijo ahora estudia en un concertado. El uniforme, obligatorio, de compra exclusiva, cuesta 200 euros. Ese centro ha recibido casi un mill&oacute;n de euros de subvenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el futuro al que nos enfrentamos. Esa es la sagrada libertad. No podemos quedarnos quietos mientras desmantelan uno de los mejores inventos de nuestra sociedad: una Escuela P&uacute;blica de calidad, con profesionales cualificados, sin &aacute;nimo de lucro, que ofrece a todos, sean quienes sean, igualdad de oportunidades. A eso es a lo que yo llamo libertad.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo no es un art&iacute;culo. Es un llamamiento. Es una llamada de socorro. En las &uacute;ltimas movilizaciones hubo mucha gente, fueron un &eacute;xito, pero hab&iacute;a sobre todo profesores y alumnos. Esto va m&aacute;s all&aacute;. No es un problema interno, laboral, docente: es una cuesti&oacute;n social elemental. Habr&aacute; m&aacute;s manifestaciones, encierros, concentraciones. Este art&iacute;culo es una llamada a toda la sociedad, a todos los padres y madres que quieren algo m&aacute;s que una educaci&oacute;n segregada y clasista para sus hijos. Es una petici&oacute;n de ayuda, a todos los murcianos, para que luchen y alcen su voz y que protesten para que no se siga entregando el dinero de todos a unos pocos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Sánchez Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/privatizar-educacion_132_3515687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Mar 2017 10:06:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Privatizar la educación]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre la nueva orden para concertar los bachilleratos y ciclos formativos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/orden-concertar-bachilleratos-ciclos-formativos_132_3581252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n de la Regi&oacute;n de Murcia ha dado un paso de gigante en su denodada lucha por acabar con la Ense&ntilde;anza P&uacute;blica en nuestra Regi&oacute;n. Este &uacute;ltimo ca&ntilde;onazo sobre el ya maltrecho buque de la P&uacute;blica consiste en ofrecer a los centros privados la posibilidad de que, adem&aacute;s de recibir la subvenci&oacute;n integral para la ense&ntilde;anza obligatoria (Primaria y Secundaria), tendr&aacute;n ahora la posibilidad de recibir la misma subvenci&oacute;n para las ense&ntilde;anzas no obligatorias, es decir, Bachillerato y Formaci&oacute;n Profesional.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; supondr&aacute; la aprobaci&oacute;n de esta Orden cuando sea aprobada y publicada en el BORM? &iquest;Qu&eacute; supondr&aacute; para la Regi&oacute;n de Murcia que los centros privados puedan concertar sus Bachilleratos y Ciclos Formativos, hasta ahora privados? S&iacute;, es evidente: una inyecci&oacute;n de millones de euros para el enriquecimiento de esas empresas privadas de la educaci&oacute;n, a costa del empobrecimiento, la reducci&oacute;n y la precarizaci&oacute;n de los centros p&uacute;blicos. Esp&iacute;ritu emprendedor, lo llaman. Robarnos a todos para beneficio de unos pocos, de unos privilegiados que no lo necesitan. Libertad educativa, esp&iacute;ritu emprendedor. Todo a costa de nuestro dinero, de lo que es de todos, para todos. Emprender con el dinero de otros, con el dinero de todos. Qu&eacute; bien, qu&eacute; bonito.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos seis o siete a&ntilde;os de recortes brutales en las escuelas p&uacute;blicas. Los docentes han visto aumentada salvajemente su jornada laboral, su sueldo recortado, congelado. Se han aprobado leyes inveros&iacute;miles para que los profesores enfermos no sean sustituidos, dejando a los ni&ntilde;os sin clase durante dos semanas. El n&uacute;mero de alumnos por aula ha ido aumentando a&ntilde;o tras a&ntilde;o, olvidando cualquier idea de calidad educativa bajo el imperativo econ&oacute;mico de la precariedad y la necesidad urgente.
    </p><p class="article-text">
        Los centros p&uacute;blicos necesitan reformas, mejoras, renovar materiales de todo tipo.  Cuando los profesores, cuando los alumnos o los padres alzamos la voz para pedir que se acabe con esta situaci&oacute;n lamentable, siempre recibimos la misma respuesta: no hay dinero. Y tal vez alguien podr&iacute;a cre&eacute;rselo, que no hay dinero. Ah, la crisis, qu&eacute; gran invento. Qu&eacute; f&aacute;cil es decir &ldquo;la crisis&rdquo;, alzar los hombros. No hay dinero, no es culpa de nadie, ya sabes, &ldquo;la crisis&rdquo;. Ese es el gesto pol&iacute;tico de estos a&ntilde;os, alzar los hombros y decir &ldquo;la crisis&rdquo;, no hay nada que hacer, qu&eacute; mala suerte. Vete a tu colegio y ap&aacute;&ntilde;ate, si al final todo se arregla.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, nos vamos a nuestros colegios e institutos y entonces nos enteramos de que, en lo m&aacute;s profundo de la crisis, cuando los recortes eran diarios y brutales, en 2013, se gast&oacute; m&aacute;s de la mitad del presupuesto educativo de la Regi&oacute;n solamente en concertar dos centros educativos que antes eran privados. Es decir, que solamente dos colegios, DOS, recibieron 3.653.077,8 &euro;  y TODOS, es decir TODOS los dem&aacute;s colegios, recibieron en total 2.617.663 euros en concepto de gastos de funcionamiento.
    </p><p class="article-text">
        Estos dos centros privados, del Opus, segregaban a sus alumnos por sexos. Nelva y Monteagudo. All&iacute; llevaban a sus hijos e hijas aquellos que quer&iacute;an (y estaban en su derecho, porque pagaban por ello) que sus reto&ntilde;os crecieran en un ambiente sexual, social y religiosamente coherente con lo que La Obra prescribe. Y entonces, nosotros, que hemos vuelto a nuestro centro p&uacute;blico con las manos vac&iacute;as, con los techos llenos de goteras que no se podr&aacute;n arreglar, nos preguntamos, inocentemente: pero, si no hab&iacute;a dinero, si estamos as&iacute;, &iquest;realmente era prioritario, urgente, necesario, que todos, TODOS los ciudadanos de Murcia, gastemos m&aacute;s de la mitad del presupuesto educativo para que unos padres que no quieren que sus hijos se junten m&aacute;s que con otros hijos del mismo sexo y la misma religi&oacute;n paguen un poco menos de mensualidad?
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; hemos seguido. Y cada a&ntilde;o que ha pasado, se ha concertado alg&uacute;n otro elitista centro privado que, m&aacute;gicamente, se convierte en concertado, y recibe una millonada que no hac&iacute;a ninguna falta, porque eran centros privados a los que iba gente que estaba encantada de pagar un dinero que ten&iacute;an para que sus hijos estuvieran separados, &ldquo;en su ambiente&rdquo;. Y no le preguntaron a nadie. Les lleg&oacute; a los &ldquo;emprendedores&rdquo; una lluvia de millones de dinero p&uacute;blico mientras los centros p&uacute;blicos, aquellos que la Consejer&iacute;a deber&iacute;a defender, cuidar, mejorar, se iban hundiendo en deficiencias y en precariedad. Porque tenemos el enemigo en casa. Y la &uacute;nica manera de arreglar esto es echar al enemigo, acabar con &eacute;l, quitarle los mandos.
    </p><p class="article-text">
        Y la nueva Orden que pretende concertar el Bachillerato y los Ciclos Formativos es otro paso m&aacute;s hacia la destrucci&oacute;n de lo p&uacute;blico. Otra transfusi&oacute;n de millones. Pero es una transfusi&oacute;n mortal. Es como coger a un enfermo de anemia y sacarle la sangre para d&aacute;rsela a un joven sano y atl&eacute;tico (y rubio, blanco y cat&oacute;lico, claro) para que este pueda mejorar un poco el rubor de sus mejillas.
    </p><p class="article-text">
        Para intentar justificar esta aberraci&oacute;n, el PP recurre a una palabra m&aacute;gica: LIBERTAD. Dicen que la libertad es sagrada. Que los padres tienen derecho a elegir centro. Claro, que lo elijan, y que lo paguen, como lo pagaban antes de la crisis. Si un cat&oacute;lico quiere una educaci&oacute;n segregada y confesional para su hijo, me parece bien, pero que la pague. No tenemos que pag&aacute;rsela entre todos. Esto no tiene nada que ver con la libertad. Todo el mundo es libre de elegir un colegio privado. Esto no es libertad. Es un atraco. Es robarnos a todos para d&aacute;rselo a quienes menos lo necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Si este argumento no funciona, entonces usan la eterna falacia: es m&aacute;s barato concertar lo privado que mantener lo p&uacute;blico. Mentira. Un estudio de 2014 demostr&oacute; que el gasto por alumno es de 4.184 &euro; en la concertada y  de 4.185 &euro; en la p&uacute;blica. No olvidemos que los centros privados son empresas. Y que, como tales, su prioridad es el beneficio econ&oacute;mico. No olvidemos, tampoco, que esas empresas recurren a una ilegalidad contra la que nadie act&uacute;a: cobrar mensualidades a los padres, camufladas bajo distintos y &ldquo;voluntarios&rdquo; conceptos.
    </p><p class="article-text">
        Nadie deber&iacute;a pagar un solo euro dentro de una ense&ntilde;anza concertada: la pagamos todos. Y todos sufrimos esa sangr&iacute;a inmensa, para que, adem&aacute;s, los padres de la concertada est&eacute;n pagando ese impuesto revolucionario todos los meses. Si alguien quisiera actuar contra esta pr&aacute;ctica mafiosa, ser&iacute;a muy sencillo acabar con ella. Pero impera la ley del silencio y del dejar hacer. Entre amigotes, claro. Palmaditas en la espalda. Risas al salir de misa. Una cervecita, que es domingo.
    </p><p class="article-text">
        El concierto de los Bachilleratos supondr&aacute; la reducci&oacute;n dr&aacute;stica de la oferta de Ense&ntilde;anza P&uacute;blica. Espa&ntilde;a uno de los pa&iacute;ses europeos que m&aacute;s gasta en conciertos educativos. Y la Regi&oacute;n de Murcia es de las que m&aacute;s gasta en concertar centros privados dentro de Espa&ntilde;a. Durante los a&ntilde;os de la crisis, mientras la inversi&oacute;n (me niego a decir &ldquo;gasto&rdquo;, como se empe&ntilde;an en decir todos aquellos pol&iacute;ticos y periodistas empe&ntilde;ados en acabar con lo p&uacute;blico) en educaci&oacute;n p&uacute;blica ha ca&iacute;do dr&aacute;sticamente, el dinero entregado a los centros privados ha aumentado vertiginosamente. Desde 2008 hasta 2014, se han incrementado en Espa&ntilde;a los presupuestos destinados a conciertos y subvenciones (un 6,5 %,  en Infantil y Primaria, un 8 % en Secundaria). En Murcia, la cifra asciende a m&aacute;s del 24%. Si alguien quiere saber cu&aacute;nto dinero reciben los centros concertados, es muy recomendable mirar aqu&iacute;: <a href="http://transparencia.carm.es/subvenciones-ensenanza-concertada" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://transparencia.carm.es/subvenciones-ensenanza-concertada </a>(Advertencia: consultar estos datos puede provocar ataques de ira)
    </p><p class="article-text">
        Debemos acabar con esta tendencia que pretende convertir los centros p&uacute;blicos en guetos asistenciales y los centros privados en una ense&ntilde;anza con un sistema de copago educativo ilegal y subvencionado. La lucha la estamos encabezando los docentes, pero esto va mucho m&aacute;s all&aacute; de reivindicaciones laborales, de nuestros puestos de trabajo (ganados en dura, justa y limpia oposici&oacute;n, a diferencia de los centros privados). Es tarea de todos defender un modelo social que garantice la igualdad de oportunidades y la calidad educativa al alcance de todos.
    </p><p class="article-text">
        Parece una obviedad tener que pedir a los ciudadanos que defiendan lo que es suyo, lo que es de todos, pero es necesario. Padres, madres, alumnado, docentes, todos debemos plantarnos frente a este nuevo ataque y defender lo que es nuestro. La primera oportunidad la tendremos el mi&eacute;rcoles 15 de febrero, a las 19:00 horas, en el Palacio de San Esteban, donde se ha convocado una concentraci&oacute;n para decirle al Gobierno Regional que no queremos que se extiendan los conciertos educativos m&aacute;s a&uacute;n. Y el 9 de marzo haremos huelga contra la medida. All&iacute; nos vemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Sánchez Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/orden-concertar-bachilleratos-ciclos-formativos_132_3581252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Feb 2017 09:26:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sobre la nueva orden para concertar los bachilleratos y ciclos formativos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La “cuestión docente” y el Pacto Educativo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cuestion-docente-pacto-educativo_132_3652212.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Primeras voces sobre el Pacto Educativo, y la primera en la frente. Dicen los amigos de Ciudadanos que &ldquo;la cuesti&oacute;n docente, la convivencia escolar y las evaluaciones al sistema educativo, son los temas prioritarios que Ciudadanos pondr&aacute; sobre la mesa.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En serio? &iquest;Esas son las prioridades? &iquest;Nada de reducir el n&uacute;mero de alumnos por aula? &iquest;Nada de mejorar la distribuci&oacute;n de alumnos, de evitar la formaci&oacute;n de guetos?, &iquest;Nada de recuperar todo lo perdido en atenci&oacute;n a la diversidad?, &iquest;Nada de implantar y extender una Formaci&oacute;n Profesional <em>de verdad</em> y no ese enga&ntilde;o que nos trajo la LOMCE para mantener, con el menor gasto posible, a los alumnos que no quieren estudiar dentro de un aula a la que simplemente se le cambi&oacute; el cartel y se la llam&oacute; &ldquo;taller&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        Pues no, &ldquo;la cuesti&oacute;n docente&rdquo;, esa es la prioridad. Lo que viene a significar, por si alguien no lo ha traducido todav&iacute;a: &ldquo;la culpa la tienen los profesores, los profesores son muy malos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Anda, Diego, c&oacute;mo te pasas!, eso no es lo que dice Ciudadanos, c&oacute;mo se te ocurre.
    </p><p class="article-text">
        Vale, sigo leyendo, porque &ldquo;La cuesti&oacute;n docente&rdquo; puede significar muchas cosas, ten&eacute;is raz&oacute;n, pero lo que pasa es que yo llevo 17 a&ntilde;os en &ldquo;la cuesti&oacute;n docente&rdquo;, y s&eacute; por d&oacute;nde van los tiros. Sigo leyendo &ldquo;La cuesti&oacute;n docente es el sistema de acceso a las plazas, la formaci&oacute;n continua de maestros y profesores (&hellip;) e intentar cambiar el panorama que hay con el capital humano en esta profesi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Leed bien &ldquo;intentar cambiar el <em>panorama</em>&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; <em>panorama</em> hay en el profesorado, hoy? Dec&iacute;dmelo, por favor, <em>dem&oacute;cratas liberales</em> de Ciudadanos. Decidme qu&eacute; significa ese sustantivo, ese <em>panorama</em>. &ldquo;Vaya panorama tenemos&rdquo;, eso dice la gente, ante una cat&aacute;strofe, no s&eacute;, por ejemplo, cuando se enteran de que Ciudadanos pacta con el PP mantener cerrado el Rosell y colapsar la Sanidad P&uacute;blica en Cartagena. Es un ejemplo, de <em>panorama</em>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; iba Ciudadanos a insultar tan gratuitamente a los profesores?
    </p><p class="article-text">
        Primero, porque Ciudadanos son <em>pol&iacute;ticos profesionales</em>, es decir, que buscan, a toda costa, la aclamaci&oacute;n popular, la adhesi&oacute;n ciudadana m&aacute;s f&aacute;cil y c&oacute;moda. Y s&iacute;, lamentablemente, en Espa&ntilde;a, los profesores somos el colectivo m&aacute;s odiado por la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. Cualquier pol&iacute;tico sabe que la forma m&aacute;s f&aacute;cil y r&aacute;pida de ganar votos y simpat&iacute;as, es insultar a los profesores. Preguntadle a Esperanza Aguirre, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        El odio que los espa&ntilde;oles sienten por los profesores tiene su origen, claro, en un desprecio absoluto por la educaci&oacute;n de sus hijos. Esto mucha gente no lo sabe, lo cual es muy significativo: hay una ley que obliga a que las bajas de los profesores queden quince d&iacute;as sin cubrir. Cada vez que hay una baja, los alumnos de ese profesor est&aacute;n dos semanas sin clase, por ejemplo, de matem&aacute;ticas. &iquest;Alguien ha o&iacute;do a alg&uacute;n padre quejarse de esa ley? El gran problema, todos lo sabemos, nos lo repiten los medios cada d&iacute;a, nos lo dice hasta Ikea, el gran problema no es estar quince d&iacute;as sin aprender matem&aacute;ticas, sino los Deberes. Que los mandan los malvados, perversos profesores. Y solo para fastidiar a sus hijos. Qu&eacute; cabrones, los profesores.
    </p><p class="article-text">
        En mi centro, el Departamento de Lengua y Literatura ha pasado de tener diez profesores en 2008 a tener solamente cinco hoy. En solo ocho a&ntilde;os somos la mitad de profesores para atender a pr&aacute;cticamente los mismos alumnos. Pero eso no es un problema educativo, claro que no, eso da igual, porque los ni&ntilde;os est&aacute;n <em>guardados</em> y no molestan. Que aprendan, o no, es lo de menos. No ha venido ning&uacute;n padre a mis tutor&iacute;as a quejarse de eso, de que cada vez est&aacute;n m&aacute;s masificadas las aulas y peor atendidos los alumnos. S&iacute; han venido a quejarse de profesores. Que son muy malos. Y le tienen man&iacute;a a su angelical reto&ntilde;o. Eso s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El <em>panorama</em> que hay hoy con el <em>capital humano</em>&rdquo;. Uff, el lenguaje. No les bastaba con <em>panorama</em>, no, ten&iacute;an que meter tambi&eacute;n lo de <em>capital humano</em>. &iquest;Qu&eacute; es eso? &iquest;Capital humano? &iquest;Nos van a devaluar? &iquest;Invertir&aacute;n en Bolsa, con nosotros, con ese <em>capital</em>? &iquest;Se va a basar, el Pacto Educativo, como la LOMCE, solamente en el <em>capital</em>, en la mercantilizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Pero sigo, porque, seg&uacute;n Ciudadanos, hay un problema con &ldquo;el sistema de acceso a las plazas&rdquo;. Que me lo expliquen. El sistema de acceso. Yo he pasado por ese sistema de acceso. He tenido que comentar un texto medieval, establecer la fecha por el estado de evoluci&oacute;n del castellano que se mostraba en el texto, establecer el autor y analizar el estilo del mismo. He tenido que comentar un texto contempor&aacute;neo atendiendo a su pragm&aacute;tica y ret&oacute;rica. He tenido que estudiar todo el temario de cinco a&ntilde;os de carrera, y m&aacute;s, y sacar dos bolas y desarrollar el tema en cuesti&oacute;n. He tenido que exponer un supuesto pr&aacute;ctico did&aacute;ctico. He tenido que sacar otra bola y exponer un tema de legislaci&oacute;n educativa. He tenido que competir contra miles de opositores por una decena de plazas. He estado en los dos lados, como opositor y como tribunal. La preparaci&oacute;n para aprobar es dur&iacute;sima.
    </p><p class="article-text">
        La objetividad es impecable. La ausencia total, la imposibilidad absoluta de <em>enchufes</em> o manipulaciones es ejemplar. &iquest;Qu&eacute; les molesta, a Ciudadanos, de ese sistema de acceso? &iquest;Su alta exigencia? &iquest;Que no se pueda <em>echar una mano</em> al primo, al cu&ntilde;ado? &iquest;Les molesta, tal vez, que el profesor que consigue una plaza no le debe ning&uacute;n favor a nadie, que sabe que se lo ha ganado, y que no tiene que hacer la pelota, ser sumiso, mantener la boca cerrada? Puede que vayan por ah&iacute; los tiros. Ya la LOMCE buscaba eso, dejando a los directores de los centros la posibilidad de contratar y de desplazar a profesores, instalando, y eso est&aacute; ah&iacute;, ya, lo vivimos a diario, una dictadura del miedo y el silencio. A lo mejor, lo que quiere Ciudadanos son profesores atemorizados, contratados a dedo, buenos perros de sus amos. Porque, en cuanto a exigencia y objetividad, que nadie se enga&ntilde;e, no hay sistema m&aacute;s duro y m&aacute;s justo que una oposici&oacute;n con un tribunal de profesores elegidos por sorteo.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco ha dicho nada, nunca, Ciudadanos, por cierto, de que en la educaci&oacute;n concertada y privada no haya ning&uacute;n filtro para ser docente. Un t&iacute;tulo, y una entrevista. Eso s&iacute; es objetividad. En la concertada, que tanto defiende Ciudadanos, nadie conoce casos de enchufes, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, dice Ciudadanos que hay tambi&eacute;n un problema en &ldquo;la formaci&oacute;n de los profesores&rdquo;. Es decir, que no estamos formados, que somos tontos, incapaces. Pues yo miro a mi alrededor y veo grandes profesionales. Veo a licenciados que han tenido las mejores notas de sus promociones, que han tenido una gran preparaci&oacute;n (de lo contrario, no tienes nada que hacer en una oposici&oacute;n). Veo a doctores, yo mismo soy doctor. Me gustar&iacute;a que se hiciera una estad&iacute;stica del n&uacute;mero de doctores por profesi&oacute;n, cu&aacute;ntos doctores hay en la pol&iacute;tica, en la banca, en otros campos.
    </p><p class="article-text">
        A no ser, claro, que lo que quiera Ciudadanos sea formarnos en &ldquo;Educaci&oacute;n Emocional&rdquo; o en &ldquo;<em>Capital educativo cool </em>al estilo Ikea&rdquo;. Ah&iacute; no estamos formados. Claro que no. Porque somos profesores, no animadores de parque de bolas. Por si no se hab&iacute;an enterado.
    </p><p class="article-text">
        Pues eso. Que, como siempre, en el Pacto Educativo estar&aacute;n ellos, los de la foto. Y no estaremos nosotros, los profesores que, pese a nuestros doctorados o licenciaturas, pese a nuestras d&eacute;cadas de experiencia, no sabemos nada de educaci&oacute;n. Y debe de ser verdad, que no sabemos nada. Porque yo, con todo lo que he estudiado, podr&iacute;a hacer la Gran Reforma Educativa tal que as&iacute;. Punto uno: se limita a quince el n&uacute;mero m&aacute;ximo de alumnos por aula. Punto dos: una Formaci&oacute;n Profesional de verdad. Punto tres: ya est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Creo que cualquiera que haya dado clase m&aacute;s de un mes, sabe que esa es la &uacute;nica clave. Tiempo y espacio para atender a los alumnos como ellos se merecen. Menos alumnos por profesor. Y nada m&aacute;s, todo lo dem&aacute;s son formas de camuflar un ahorro, formas de decir &ldquo;no nos queremos gastar un euro en educaci&oacute;n, porque, en el fondo, a nadie le importa&rdquo;. Y por eso las teor&iacute;as psicopedag&oacute;gicas extra&ntilde;as, y las campa&ntilde;as contra los deberes, y los insultos a los profesores: es f&aacute;cil, es barato, se mantiene a la gente entretenida, parece que trabajamos, los pol&iacute;ticos, que nos estamos currando el Gran Pacto.
    </p><p class="article-text">
        Los profesores seguiremos solos. Os animo a uniros, a luchar. Es la &uacute;nica manera de combatir el desprecio: lucha, dignidad, orgullo.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Diego S&aacute;nchez Aguilar es Profesor de Ense&ntilde;anza Secundaria, escritor y miembro de la Asamblea de Docentes de Cartagena y Comarca</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Sánchez Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cuestion-docente-pacto-educativo_132_3652212.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Jan 2017 11:42:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La “cuestión docente” y el Pacto Educativo]]></media:title>
    </item>
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