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    <title><![CDATA[elDiario.es - Roberto Espinosa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/roberto_espinosa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Roberto Espinosa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
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    <item>
      <title><![CDATA[Plataformas en la niebla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/plataformas-niebla_132_1787496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a48d9e49-72bc-48af-81fc-5c570da36de9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La app de pago Alipay, la marca mejor valorada por los consumidores chinos"></p><p class="article-text">
        La startup con la valoraci&oacute;n m&aacute;s alta del mundo es china. Su &uacute;ltima ronda de financiaci&oacute;n valora a ByteDance en 75.000 millones de d&oacute;lares, situ&aacute;ndola justo por delante de los 72.000 millones alcanzados por Uber tras una ronda de inversi&oacute;n liderada por el gigantesco Vision Fund de Softbank.
    </p><p class="article-text">
        Aunque es muy probable que Uber recupere su primera posici&oacute;n en cuesti&oacute;n de pocos meses gracias a la valoraci&oacute;n que cerrar&aacute; para su salida a bolsa y de la que se habla que estar&aacute; en torno a los 150.000 millones de d&oacute;lares, es f&aacute;cil aventurar que vamos a ver cada vez m&aacute;s empresas chinas en el ranking global de unicornios.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hoy no quer&iacute;a poner el foco en el peso, cada vez m&aacute;s importante, de las startups chinas en el mundo, sino que en este momento las cuatro startups m&aacute;s valiosas del mundo tienen un modelo de negocio de plataforma. 
    </p><p class="article-text">
        Hablemos primero un poco de ByteDance. La startup fundada hace 6 a&ntilde;os ha centrado su negocio en las plataformas de contenidos basadas en sistemas de inteligencia artificial. Toutiao fue su primer producto, un agregador de noticias en el que un sistema de aprendizaje autom&aacute;tico va seleccionando contenidos y noticias para sus usuarios. La app es un bombazo en China donde tiene m&aacute;s de 120 millones de usuarios, pero son mejores a&uacute;n sus cifras de uso. Toutiao es una de las apps en la que los chinos pasan m&aacute;s tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, ByteDance compr&oacute; musical.ly para luego crear Ticktok. Si usted no es un adolescente, es probable que no sepa lo que es. Pero Ticktok es la app que arrasa entre los quincea&ntilde;eros de todo el mundo. Con m&aacute;s de 500 millones de usuarios, esta app que permite a sus usuarios compartir v&iacute;deos cortos en los que aparecen cantando canciones de sus artistas favoritos. Acaba de coronarse como <a href="https://techcrunch.com/2018/11/02/tiktok-surpassed-facebook-instagram-snapchat-youtube-in-downloads-last-month/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la app m&aacute;s descargada a nivel mundial</a>.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Ticktok como Toutiao se encuadran dentro de los modelos de negocio de plataforma. Como dec&iacute;amos antes, si miramos la &uacute;ltima <a href="https://www.cbinsights.com/research-unicorn-companies" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lista de valoraci&oacute;n de startups a nivel mundial</a>, ahora mismo, las 4 m&aacute;s valiosas son plataformas. Y eso si no incluimos en la lista Ant Financial, la antigua Alipay, que tambi&eacute;n entrar&iacute;a en esa categor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Este ranking viene a confirmar que el modelo de negocio de plataforma es el m&aacute;s exitoso del siglo XXI, un claro cambio respecto a los modelos de negocio lineales que dominaron el siglo pasado.
    </p><p class="article-text">
        Para quien quiera entrar en m&aacute;s detalle, <a href="https://resbla.com/2017/05/23/los-modelos-negocio-plataforma-i/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este post</a> que escrib&iacute; hace tiempo puede ser un buen comienzo. Resumiendo: los modelos de negocio de plataforma son aquellos en los que las compa&ntilde;&iacute;as generan valor gestionando los efectos de red que se generan tanto en el lado de la oferta como de la demanda y se configuran como una especie de nube alrededor de ella, mientras que en los modelos de negocio lineales las empresas se aseguran de generar valor gestionando los diferentes eslabones de la cadena de valor. En el modelo lineal el valor es generado en su mayor parte por la empresa. En el de plataforma el valor lo crean en gran parte una nube de oferentes que la plataforma se encarga de gestionar.
    </p><p class="article-text">
        Este modelo de negocios es el que ya est&aacute; amenazando a otros sectores, y probablemente sea el que cause la siguiente gran disrupci&oacute;n. Habl&aacute;bamos antes de Ant Financial. En los &uacute;ltimos meses han tenido cierta notoriedad diferentes art&iacute;culos de viajeros que llegaban a China y se sorprend&iacute;an de que ya nadie utiliza efectivo, de hecho, se puede vivir sin &eacute;l. Pero la responsabilidad no es de las tarjetas de cr&eacute;dito, en realidad, tampoco hacen falta, en las ciudades chinas ya pr&aacute;cticamente s&oacute;lo se utiliza el m&oacute;vil para pagar. En algunos lugares es el &uacute;nico medio de pago aceptado. En este contexto, las dos apps que han puesto patas arriba los medios de pago en China son Alipay (Ant Financial) y WeChat Pay. Ni Apple Pay, ni Google Pay, ni por supuesto, ning&uacute;n banco.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil prever qui&eacute;n conseguir&aacute; hacer lo mismo a este lado del mundo. Telegram desde luego <a href="https://resbla.com/2018/02/20/la-disrupcion-siempre-viene-donde-menos-te-la-esperas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo quiere intentar</a> con un modelo similar al de WeChat, aunque los bancos aqu&iacute; ya est&aacute;n advertidos.
    </p><p class="article-text">
        Siempre recuerdo que <a href="http://www.expansion.com/empresas/banca/2017/01/06/586f84c022601d574b8b4583.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Facebook consigui&oacute; una licencia para operar con dinero electr&oacute;nico en Europa</a> no hace mucho, aunque quiz&aacute; esto tambi&eacute;n sea previsible. Lo que quiz&aacute; no lo era tanto es que ahora mismo en EEUU la aplicaci&oacute;n de Starbucks es la que <a href="https://www.businessinsider.es/starbucks-mobile-payment-service-app-apple-pay-google-samsung-2018-5?r=US&amp;IR=T" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s usuarios de pago m&oacute;vil</a> tiene en EEUU. Cierto es que no es una plataforma, &iquest;pero se imaginan lo que podr&iacute;a pasar si lo fuera?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/plataformas-niebla_132_1787496.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Dec 2018 22:55:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Plataformas en la niebla]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tragedia de los comunes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/tragedia-comunes_132_3086692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a344ef61-bb80-46c9-8dba-42dfa7bd83c1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&quot;Turismofobia&quot;: debate en la calle, alarma en las administraciones"></p><p class="article-text">
        Las se&ntilde;ales que desde las diferentes Administraciones P&uacute;blicas se vienen lanzando sobre el modelo tur&iacute;stico de Espa&ntilde;a ha estado ocupando durante estos &uacute;ltimos meses la pr&aacute;ctica totalidad de la agenda p&uacute;blica. No hay que estar especialmente interesado en el tema para haber seguido la pol&eacute;mica que surge en los alrededores del tema.
    </p><p class="article-text">
        Se ha dado un debate, a veces ruidoso, sobre el modelo tur&iacute;stico en muchas zonas de Espa&ntilde;a. Probablemente con Barcelona y Baleares a la cabeza, adem&aacute;s de debate, tambi&eacute;n se ha generado nueva legislaci&oacute;n centrada fundamentalmente en los pisos tur&iacute;sticos y en su impacto, ya no s&oacute;lo en torno al modelo tur&iacute;stico, sino con respecto al estilo de vida de los residentes de la zona en que est&aacute;n radicados los inmuebles.
    </p><p class="article-text">
        En econom&iacute;a llamamos externalidad negativa al perjuicio que alguien sufre por las actividades de terceros. Los residentes permanentes de un barrio sufren costes extraordinarios o molestias por el alquiler vacacional de algunos propietarios.
    </p><p class="article-text">
        Abriendo m&aacute;s el enfoque: el turismo fuerza las infraestructuras, medio ambiente y recursos del territorio en que se produce. En un mundo ideal las infraestructuras y servicios p&uacute;blicos tomar&iacute;an la dimensi&oacute;n &oacute;ptima para el turismo y esas inversiones se sufragar&iacute;an con los recursos que generan los turistas en la ciudad de destino. Sin embargo, en un mundo de aerol&iacute;neas de bajo coste y con plataformas como Airbnb, el volumen de turistas sobre algunas zonas se ha disparado en muy poco tiempo y, adem&aacute;s, sin reportar muchos m&aacute;s ingresos adicionales, por lo que las costuras del modelo actual comienzan a desgarrarse tr&aacute;gicamente.
    </p><p class="article-text">
        Esto adem&aacute;s acent&uacute;a comportamientos que se sit&uacute;an pr&oacute;ximos a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tragedia_de_los_comunes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tragedia de los comunes</a>. Ante un recurso com&uacute;n (medio ambiente, servicios p&uacute;blicos, etc) que resulta limitado existe un elevado incentivo para que algunos agentes econ&oacute;micos decidan explotarlo por encima de sus posibilidades, ante la perspectiva de que se pueda llegar a saturar, anteponiendo los intereses propios a los del bien com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a nos dice que el &oacute;ptimo en estas situaciones es internalizar los costes asociados al comportamiento descrito, es decir, asociar el pago de la molestia a quien produce este tipo de externalidad negativa. As&iacute;, encontramos tres formas de lograrlo: regulaci&oacute;n (limitando la actividad), impuestos (encareciendo la actividad) y derechos de propiedad (creando un mercado de &ldquo;externalidades negativas&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Otro tipo de enfoque parte de movimientos que hablan de un cambio de modelo que podr&iacute;a ayudar a terminar con estas externalidades. Uno de estos movimientos es la Econom&iacute;a del Bien Com&uacute;n, que intenta eliminar las externalidades a trav&eacute;s de la cooperaci&oacute;n entre los diferentes agentes y en la internalizaci&oacute;n de esas externalidades a trav&eacute;s de herramientas como los balances medioambientales o &eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de lo interesante de todas estas propuestas, pero tambi&eacute;n resulta evidente que su validez es imposible de probar sin un cambio sist&eacute;mico que, hoy por hoy, parece verdaderamente dif&iacute;cil llevar a cabo de forma efectiva.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, podr&iacute;amos Todo esto entronca en lo que Michael Porter ha llamado Valor Compartido (<a href="https://hbr.org/2011/01/the-big-idea-creating-shared-value" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Creating Shared Value</a>) y que de un tiempo a esta parte est&aacute; mostrando una mayor capacidad de tracci&oacute;n en el mundo de los negocios.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a las tres herramientas que tradicionalmente se han considerado dentro del modelo econ&oacute;mico actual, si analizamos las acciones que las administraciones p&uacute;blicas han adoptado &uacute;ltimamente, &eacute;stas han pivotado siempre en el entorno de las dos primeras, es decir, han tendido a regular la actividad y a gravarla con impuestos.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Barcelona como Baleares han aprobado recientemente normas muy restrictivas para regular el alquiler vacacional. En cuanto a impuestos, existen tasas tur&iacute;sticas desde hace tiempo. Adem&aacute;s, los alquileres vacacionales supon&iacute;an una actividad que hasta recientemente operaba principalmente dentro de la econom&iacute;a informal, sin fiscalizaci&oacute;n adecuada. En los &uacute;ltimos meses, adem&aacute;s, se ha aumentado la presi&oacute;n sobre los defraudadores, algo que en definitiva supone un incremento del precio efectivo para los arrendatarios.
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas tecnolog&iacute;as, junto a los cambios sociales y la alteraci&oacute;n de preferencias en los consumidores, va a hacer muy dif&iacute;cil encontrar un equilibrio regulatorio y fiscal sobre esta nueva realidad. No creo que ni los m&aacute;s optimistas entiendan estas medidas como resolutivas. Al menos, no de forma efectiva y ajustada en velocidad de adaptaci&oacute;n y dimensiones de su efecto sobre la demanda y otros destinos tur&iacute;sticos sustitutivos.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, la teor&iacute;a econ&oacute;mica facilita una tercera v&iacute;a: la del uso y regulaci&oacute;n de los derechos de propiedad. Esta v&iacute;a nace del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Teorema_de_Coase" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teorema de Coase</a> y se ha aplicado con diferentes grados de &eacute;xito en la regulaci&oacute;n de externalidades relacionadas con el medio ambiente y en general, el bien com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente una de sus aplicaciones m&aacute;s ambiciosas, aun con resultados muy modestos, pasa por su uso en los diferentes mercados de derechos de emisi&oacute;n de CO que se establecieron en diferentes partes del mundo para intentar limitar las emisiones de di&oacute;xido de carbono. Estos mercados son un interesante ejemplo de lo que el propio <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ronald_Coase" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ronald Coase</a> anticip&oacute;: si se lleva a cabo una asignaci&oacute;n inicial equivocada, estos sistemas no funcionan de una manera eficiente.
    </p><p class="article-text">
        Asignar los derechos de propiedad correctamente y lograr que exista un mercado con costes bajos de transacci&oacute;n resulta tremendamente complicado. Especialmente, si atendemos al esp&iacute;ritu de Coase: las instituciones dise&ntilde;an el marco jur&iacute;dico y el mercado act&uacute;aen una libertad ciertamente condicionada por el imperio de la ley.
    </p><p class="article-text">
        Con las dos primeras v&iacute;as que hemos mencionado (regulaci&oacute;n e impuestos), es habitual que se generen ciertas inercias capturadoras de rentas (p&uacute;blicas), v&iacute;a subsidios asociados a la solicitud de ayudas para la compensaci&oacute;n de externalidades negativas por parte de los perjudicados. En caso de darse, es lo que llamamos un incentivo perverso.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay algunos buenos ejemplos de &eacute;xito en este sentido. Uno de los m&aacute;s extendidos supone la gesti&oacute;n de los recursos pesqueros a trav&eacute;s de las cuotas pesqueras transferibles (ITQ).
    </p><p class="article-text">
        La diferencia respecto a las cuotas tradicionales estriba en que los pescadores son propietarios de los recursos pesqueros sobre los que desarrollan su trabajo. De esta manera, los pescadores son los primeros interesados en asegurarse de que los recursos no se esquilman, puesto que si ocurriera, ser&iacute;an ellos los primeros perjudicados al notar c&oacute;mo el valor de sus t&iacute;tulos de propiedad (y fuente de generaci&oacute;n de ingresos futuros) se hund&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los propios explotadores son los primeros interesados en mantener la viabilidad de los bancos de pesca a largo plazo, evitando la irrupci&oacute;n de incentivos perversos que normalmente se generan con otro tipo de sistemas.
    </p><p class="article-text">
        Los ITQ llevan utiliz&aacute;ndose varias d&eacute;cadas por bastantes pa&iacute;ses y, en general, los resultados son marcadamente positivos.
    </p><p class="article-text">
        La aplicaci&oacute;n de los derechos de propiedad de Coase al turismo ser&iacute;a sin lugar a dudas muy complicado. De hecho, en este momento es una v&iacute;a meramente especulativa.
    </p><p class="article-text">
        En un art&iacute;culo posterior abordaremos el desarrollo de un marco de acci&oacute;n &uacute;nico en este sentido, junto algunas medidas concretas que puedan comenzar a arrojar luz sobre una cuesti&oacute;n que suma a su gran inter&eacute;s una tremenda complejidad.
    </p><p class="article-text">
        Resulta evidente que las soluciones ortodoxas parecen no funcionar en un mundo en r&aacute;pida transformaci&oacute;n y quiz&aacute; tanto las administraciones p&uacute;blicas como los agentes econ&oacute;micos y los ciudadanos en su conjunto debieran comenzar a explorar soluciones m&aacute;s heterodoxas para abordar un problema de importantes implicaciones para nuestra sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/tragedia-comunes_132_3086692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Nov 2017 23:03:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tragedia de los comunes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Turismofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La rueda de los incentivos perversos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/rueda-incentivos-perversos_132_3291408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Todav&iacute;a recuerdo mi primer viaje en SouthWest Airlines, en Estados Unidos, hace ya m&aacute;s de 20 a&ntilde;os. La SouthWest es una aerol&iacute;nea que se puede considerar la inventora del concepto low cost en las compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas modernas. Recuerdo con cierto nerviosismo y curiosidad cuando nos dieron un cart&oacute;n a modo de tarjeta de embarque sin asiento asignado, cart&oacute;n que luego recog&iacute;an al pasar al avi&oacute;n. En aquella &eacute;poca, eso era algo inaudito en Europa, pero ya conocemos la historia, y somos conscientes tambi&eacute;n de que muchas de las cosas que hizo la SouthWest m&aacute;s tarde se han vuelto est&aacute;ndares de la industria.
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a, viajando en una de las compa&ntilde;&iacute;as low cost europeas, tuve tiempo para observar c&oacute;mo los usuarios se han ido adaptando y han aprendido a jugar con las normas de las compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas. Una conversaci&oacute;n con una amiga que trabaja en una de ellas, y escuchar a algunos compa&ntilde;eros de viaje dar consejos a otros sobre c&oacute;mo beneficiarse de las ineficiencias que subyacen a estas normas, me hizo reflexionar sobre los incentivos perversos que generan,&nbsp;y especialmente, me han llevado a reflexionar sobre hasta qu&eacute; punto las propias compa&ntilde;&iacute;as pueden ser conscientes de ello.
    </p><p class="article-text">
        Pero hagamos un poco de historia primero para analizar c&oacute;mo han evolucionado estas reglas. Cuando hice mi primer vuelo en SouthWest, las dos innovaciones radicales m&aacute;s visibles sobre las que se sustentaba el modelo de negocio eran la eliminaci&oacute;n de la tarjeta de embarque (algo que en ese momento en el que no ten&iacute;amos smartphones era muy radical) y la eliminaci&oacute;n del asiento asignado. Por un lado, hab&iacute;a ahorros de costes importantes en cuanto a la emisi&oacute;n y gesti&oacute;n de tarjetas de embarque, y por otro, los procesos de embarque se volv&iacute;an m&aacute;s r&aacute;pidos y permit&iacute;an que los aviones estuvieran m&aacute;s tiempo volando, mejorando la eficiencia de recursos.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, las aerol&iacute;neas empezaron a buscar&nbsp;nuevas&nbsp;fuentes de ingresos. S&oacute;lo con un poco de observaci&oacute;n, cualquiera pod&iacute;a constatar que una serie de asientos eran los primeros en llenarse. Salidas de emergencia y primeras filas ten&iacute;an mayor demanda que el resto de plazas. As&iacute;, cualquier estudiante de primero de econom&iacute;a podr&iacute;a haberles recomendado lo que finalmente hicieron las aerol&iacute;neas: no permitir sentarse libremente en esos asientos y cobrar por su uso.
    </p><p class="article-text">
        Pero organizar el embarque con unos pocos asientos asignados se complicaba al dejar sin asignar el resto de plazas. Adem&aacute;s, asignar asientos abr&iacute;a la posibilidad de cobrar por prioridad de embarque, algo que es valioso debido a las limitaciones sobre el equipaje que el propio modelo impuso desde su comienzo. As&iacute;, al poco tiempo, las compa&ntilde;&iacute;as low cost empezaron a ofrecer asientos asignados y a sofisticar sus productos de embarque prioritario mientras, en paralelo, ofrec&iacute;an diferentes opciones de equipaje.
    </p><p class="article-text">
        Con asientos asignados quedaba todav&iacute;a una nueva forma de maximizar los ingresos extraordinarios. Al definir un sistema de asignaci&oacute;n de asientos que empezara por los asientos centrales y que al no asegurar que familiares y amigos no viajaran juntos lograban lanzar la sutil amenaza de emparejar a los pasajeros en base a los peores asientos disponibles. De este modo, introduc&iacute;an incentivos para que los pasajeros pagaran para evitar el inconveniente.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, Etihad Airlines ha lanzado una nueva innovaci&oacute;n en este sentido. Ahora ofrece la posibilidad de que los pasajeros pujen por los asientos pr&oacute;ximos a su alrededor para poder viajar sin compa&ntilde;eros de viaje. A&uacute;n no han publicado gran cantidad de detalles referidos a precios, as&iacute; que en este momento resulta dif&iacute;cil valorar las implicaciones y recorrido de la nueva estrategia de fijaci&oacute;n de precios, pero resulta f&aacute;cil imaginar formas de arbitrar con el nuevo sistema.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto es muy de &ldquo;econom&iacute;a cl&aacute;sica&rdquo;. Oferta, demanda y precio por utilidad percibida. Sin embargo, como la econom&iacute;a conductual nos sugiere, los seres humanos somos m&aacute;s complicados de lo que consideraba la econom&iacute;a cl&aacute;sica. Cada individuo reacciona de forma muy diferente al precio y las decisiones no siempre siguen la racionalidad de los modelos tradicionales. De hecho, muchas veces, las normas y los precios producen efectos indeseados que se damos en llamar incentivos perversos o efecto cobra.
    </p><p class="article-text">
        El efecto cobra lo ilustr&oacute; a la perfecci&oacute;n Mark Twain cuando afirm&oacute; que la mejor manera de aumentar los lobos en Estados Unidos, los conejos en Australia y las serpientes en la India ser&iacute;a pagar por sus cabelleras, as&iacute; todos los patriotas los criar&iacute;an. Twain se refer&iacute;a a los casos en los que las autoridades hab&iacute;an puesto precio a las cabezas de animales salvajes ante una plaga, de serpientes en la India colonial por ejemplo, y algunos vieron una oportunidad en criar aquellos animales que las autoridades quer&iacute;an exterminar. &iquest;Os acord&aacute;is cuando en Espa&ntilde;a se comentaba que hab&iacute;a personas que gracias a las subvenciones enchufaba generadores el&eacute;ctricos de gasolina a instalaciones de paneles solares por la noche? Pues lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a mi viaje y a los incentivos perversos que generar las aerol&iacute;neas con sus sistemas de embarque. La compa&ntilde;&iacute;a con la que volaba esta vez no permite, como otras, seleccionar tu asiento con la tarifa b&aacute;sica. Si lo permitiera, habr&iacute;a hecho lo que suelo hacer, buscar una fila con un asiento reservado en ventana y asiento libre en el centro. Si el vuelo no va lleno, esto te da bastantes probabilidades de volar con un asiento vac&iacute;o a tu lado, y esto es un problema para la aerol&iacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Alguien podr&iacute;a pensar que pasajeros como yo logran volar m&aacute;s c&oacute;modos sin pagar un extra y, quiz&aacute;, perjudicando a otros que vuelan en grupos, por ejemplo, de tres personas, pues estar&iacute;an obligados a dividirse durante el vuelo. En todo caso, se trata de una oportunidad perdida de maximizar beneficios por parte de la compa&ntilde;&iacute;a, como comienza a implementar Etihad Airlines.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente esto es lo que analiz&oacute; Ryanair cuando cambi&oacute; su facturaci&oacute;n para ofrecer &ldquo;aleatoriamente&rdquo; sus asientos a los que no elijan alguna opci&oacute;n de pago extra en facturaci&oacute;n y embarque. La aleatoriedad hace que a los primeros en facturar les &ldquo;toque&rdquo; un asiento central. As&iacute;, como a nadie que yo conozca le gusta viajar en medio cuando viaja solo en un avi&oacute;n, aumentan las probabilidades de que ese pasajero pague un plus por la elecci&oacute;n del asiento, con lo que la compa&ntilde;&iacute;a maximiza su ingreso unitario.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, como todos sabr&eacute;is, en Ryanair, y en la mayor&iacute;a de las aerol&iacute;neas, los primeros en embarcar pueden subir el equipaje de mano, mientras que los &uacute;ltimos tienen que facturarlo. Este incentivo adicional provoca una disminuci&oacute;n del precio relativo que analiza el pasajero, al menos durante unos pocos segundos, justo antes de adquirir el plus que le da derecho a elegir su asiento.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s pasajeros que embarcan con la puerta a punto de cerrar. La gente ha aprendido que, si no se encuentra entre los primeros en el embarque, y tiene altas probabilidades de que su maleta sea facturada, embarcar a ultim&iacute;sima hora hace que, para no retrasar el vuelo, se le permita subir al avi&oacute;n con el equipaje de mano.
    </p><p class="article-text">
        Ante la amenaza de un asiento en el centro, si vuelas solo, facturar a &uacute;ltima hora aumenta tus posibilidades de volar en ventanilla. En el &uacute;ltimo momento, el sistema ya ha asignado los peores asientos a los que facturan pronto y no pagan el extra correspondiente. En el tramo final el sistema comienza a asignar los mejores asientos remanentes.
    </p><p class="article-text">
        Otra forma de aprovecharse del sistema pasa por asumir que las salidas de emergencia no pueden ir nunca vac&iacute;as. De esta forma, si no se venden esos asientos, ser&aacute; la propia tripulaci&oacute;n ser&aacute; la que los complete empleando para ello pasajeros provenientes de otras filas. En mi vuelo de regreso encontr&eacute; una pareja que lo ten&iacute;a muy claro. Desde el principio hicieron todo lo posible por terminar volando en salida de emergencia, algo que consiguieron, y sin pagar, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;<a href="http://www.eumed.net/tesis-doctorales/2006/pcv/1f.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rueda del Retail</a> es una poco conocida teor&iacute;a que contribuye a explicar francamente bien la evoluci&oacute;n del mundo de las aerol&iacute;neas. Curiosamente, esta teor&iacute;a data de la primeria mitad del siglo XX y ha recibido &uacute;ltimamente cierta atenci&oacute;n desde que&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Clayton_M._Christensen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clayton Christensen</a> la ha citado a prop&oacute;sito de su teor&iacute;a de la <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Disruptive_innovation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">innovaci&oacute;n disruptiva</a>. Los nuevos competidores que entran en nuevo mercado lo hacen siempre por &ldquo;bajo&rdquo;, es decir, compitiendo con precios menores a los jugadores establecidos, y esto lo consiguen a trav&eacute;s de desarrollar actuaciones m&aacute;s eficientes que los competidores existentes. Christensen afirma con su teor&iacute;a que la mayor parte de esas eficiencias son posibles en base a la explotaci&oacute;n de nuevos recursos, fundamentalmente de base tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        La Rueda de Retail nos muestra que los nuevos agentes que operan en un mercado empiezan a trepar, ascendiendo poco a poco la Rueda, en tanto que captan nuevas fuentes de ingresos y formas de obtener unos mayores m&aacute;rgenes. As&iacute;, con el tiempo, dejan de competir por precio y empiezan a su vez a dejar huecos por bajo. Un gap que permite la irrupci&oacute;n de nuevos competidores en el sector. No s&oacute;lo se trata de observar que algunas empresas suben, persiguiendo la obtenci&oacute;n de mayores m&aacute;rgenes en zonas menos competitivas desde un punto de vista de precio, se trata tambi&eacute;n de detectar el conjunto de ineficiencias que se generan a lo largo de este recorrido din&aacute;mico. Algunas de esas ineficiencias &ndash;oportunidades estrat&eacute;gicas- se producen precisamente porque los planes originales no obtienen retornos adecuados o porque los comportamientos de la demanda no son los esperados y, fundamentalmente, porque la mayor parte de las veces el proceso de dise&ntilde;o estrat&eacute;gico y de an&aacute;lisis del comportamiento del consumidor no se muestra capaz de prever los incentivos perversos que el propio modelo genera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/rueda-incentivos-perversos_132_3291408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 18:13:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La rueda de los incentivos perversos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Internet y los intermediarios desagregados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/internet-intermediarios-desagregados_132_3396591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Uno de mis mitos favoritos del mundo moderno fue el de que internet acabar&iacute;a con los intermediarios. Es un mito muy persistente y que a priori a&uacute;n hoy mucha gente da por cierto. De hecho, me sigue pareciendo incre&iacute;ble el poco espacio que el Alex Osterwalder dedica a los canales en su conocido Business Model Canvas.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que efectivamente internet acab&oacute; con muchos intermediarios. Si observamos los sectores que han sido disrumpidos por la transformaci&oacute;n digital encontraremos muchos cad&aacute;veres de intermediarios. En el mundo del retail la lista es enorme, aunque los gur&uacute;s que predijeron la extinci&oacute;n de los retailers seguramente no se terminen de creer la larga lista de supervivientes y nuevos actores que emergen.
    </p><p class="article-text">
        La visi&oacute;n de estos gur&uacute;s fue clara: internet permite la comunicaci&oacute;n directa entre fabricantes y consumidores, eliminando ineficiencias que la teor&iacute;a se&ntilde;ala como el motivo de la existencia de los intermediarios y mejorando su eficiencia competitiva. Las figuras intermedias pueden ser eludidas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, eso no ha ocurrido. Se podr&iacute;a decir que los intermediarios son ahora los que han mejorado su posici&oacute;n competitiva. Amazon, Google, Apple o facebook son, de una u otra manera, grandes intermediarios.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, revisando el <a href="http://fortune.com/2016/12/30/amazon-kindle-digital-self-publishing/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Efecto Kindle</a> analizaba la cantidad de negocios que hab&iacute;an nacido alrededor de lo que parec&iacute;a el fin de las editoriales, en torno a la autoedici&oacute;n de libros. Cada vez es m&aacute;s raro encontrar un libro 100% autoeditado. Multitud de empresas se dedican al apoyo de los autores que desean &ldquo;autoeditar&rdquo; su libro, desde agencias que apoyan la promoci&oacute;n, la correcci&oacute;n o el dise&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, las funciones que antes estaban bajo un &uacute;nico techo en la sede de las editoriales, ahora se encuentran desagregadas a trav&eacute;s de empresas especializadas en una funci&oacute;n muy concreta. No resulta descartable que en alg&uacute;n momento todos estos nuevos actores sectoriales se integren de forma m&aacute;s o menos formal, pero desde luego la novedad pasa por comprobar c&oacute;mo su existencia independiente no s&oacute;lo es posible sino cada vez m&aacute;s frecuente.
    </p><p class="article-text">
        Algo muy parecido ha ocurrido en el resto de la industria de contenidos, tanto en m&uacute;sica como en cine. Estos son los cimientos de la &ldquo;gig economy&rdquo; o econom&iacute;a bajo demanda que est&aacute; transformando industrias tan dispares como la del taxi, el alojamiento o el outsourcing de procesos llevados a cabo por eso que por aqu&iacute; damos en llamar &ldquo;aut&oacute;nomos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay un denominador com&uacute;n en todas estas tendencias: los verdaderas ganadoras del mundo internet son las plataformas. Hablamos de marketplaces como Amazon, eBay, Uber, AirBnb, iTunes, Facebook o Netflix.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de modelos de negocio que se definen en la configuraci&oacute;n de la oferta principalmente en base a los outputs ofrecidos por terceros que utilizan la infraestructura de la plataforma para lanzar al mercado la base existente e incluso proveer sus propios productos y servicios.
    </p><p class="article-text">
        El valor diferencial de las plataformas se sustenta en la generaci&oacute;n de c&iacute;rculos virtuosos entre clientes y proveedores. A mayor n&uacute;mero de usuarios, mayor n&uacute;mero de ofertas, lo cual aumenta el umbral y, en definitiva, la rentabilidad de la plataforma y de, como consecuencia indirecta, de todos los proveedores que operan en ella.
    </p><p class="article-text">
        Las plataformas son la base de lo que en internet se ha llamado el efecto &ldquo;el ganador se lo lleva todo&rdquo;. Estos negocios generan unas econom&iacute;as de escala que generan campeones casi &uacute;nicos en cada mercado.
    </p><p class="article-text">
        Una met&aacute;fora que suele ejemplificar muy estos modelos de negocios viene representada por los cruceros y los portaaviones. Los cruceros son modelos de negocio que no pueden ser considerados de plataforma. En ellos un proveedor ofrece una soluci&oacute;n completa de forma integral. Ejemplos de negocios de no-plataforma podr&iacute;an ser Ikea, las cadenas hoteleras, muchas utilities. Sin embargo, un negocio de plataforma se asimilar&iacute;a a un portaaviones, suponiendo un lugar en el que terceros aterrizan y despegan para desplegar sus negocios qued&aacute;ndose el portaaviones con una comisi&oacute;n derivada del servicio de acceso al mercado.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; del &eacute;xito de los negocios de plataforma en internet? 
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a nos dice que los intermediarios nacen para que fluyan los mercados, para hacerlos m&aacute;s eficientes. Las funciones t&iacute;picas de los intermediarios est&aacute;n alrededor del flujo de informaci&oacute;n, del traspaso de la propiedad, aspectos financieros, log&iacute;sticos o de funciones de agregaci&oacute;n y desagregaci&oacute;n de productos y servicios. Internet, y sobre todo, el mobile, ha solucionado algunas de las ineficiencias en esos aspectos.
    </p><p class="article-text">
        Antes de internet, muchos intermediarios estaban centrados en funciones que ha venido a cubrir la red, y si no han desaparecido lo han pasado francamente mal. Obligados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os a pivotar sus modelos de negocio en la b&uacute;squeda de una supervicencia que no siempre han alcanzado. lo han pasado muy mal, si no directamente han desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        Piensen en intermediarios cuya ventaja competitiva nac&iacute;a de poseer un amplio inventario en un tiempo en el que la log&iacute;stica era compleja y adem&aacute;s muy opaca, al tiempo que resultaba t&eacute;cnicamente imposible conocer los inventarios en tiempo real de otros competidores.
    </p><p class="article-text">
        Internet nos ha tra&iacute;do la noci&oacute;n de stocks en tiempo real, la log&iacute;stica avanzada, y una ingente informaci&oacute;n sobre productos y servicios, incluyendo adem&aacute;s opiniones de otros consumidores.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, aunque por un lado ha facilitado el flujo de informaci&oacute;n, ahora existe gran cantidad y fluye con rapidez y m&aacute;xima libertad, hay tal cantidad de datos que existen fuertes ventajas para aquellos agentes que logren proporcionar orden e inteligibilidad transformando datos en informaci&oacute;n &uacute;til y, con los nuevos algoritmos, informaci&oacute;n en conocimiento adaptado a los gustos, preferencias y necesidades espec&iacute;ficas de cada usuario.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la moderna log&iacute;stica avanzada y la cantidad de informaci&oacute;n que nos suministra permite la r&aacute;pida agregaci&oacute;n de productos y servicios en el momento de la compra, algo que se sit&uacute;a en la base de muchas ventajas competitivas para la mayor&iacute;a de plataformas.
    </p><p class="article-text">
        En retail, un negocio como Amazon implicar&iacute;a una gesti&oacute;n de backoffice tremenda. Imaginen gestionar pedidos como agente de tantos proveedores a tantos clientes, de valores medios relativamente bajos, y por supuesto, los costes log&iacute;sticos asociados. Tan demencial que resultar&iacute;a ineficiente desde un punto de vista operativo y econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        El caso de AirBnB sigue este planteamiento. La gesti&oacute;n de tantos inmuebles para per&iacute;odos tan peque&ntilde;os, con m&aacute;rgenes unitarios tan reducidos, y con tantos arrendadores y arrendatarios resultaba simplemente imposible antes de la irrupci&oacute;n de las posibilidades de internet.
    </p><p class="article-text">
        La banca debe asumir en las plataformas su mayor amenaza, pero tambi&eacute;n de forma inversa, su mayor oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Las plataformas albergan hiperespecialistas en diversas etapas de la cadena de valor: gesti&oacute;n de recibos, medios de pago, financiaci&oacute;n de veh&iacute;culos, de otros cr&eacute;ditos al consumo o de hipotecas. El planteamiento ya no es operar con una sola entidad.
    </p><p class="article-text">
        Y esto comienza a ocurrir con el fintech. Los ganadores de esta revoluci&oacute;n no ser&aacute;n los hiperespecialistas, sino que muy probablemente ser&aacute;n las plataformas transversales que surjan en medio del cambio sectorial con el objetivo de poner en orden todos estos nuevos actores.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, las plataformas de otros sectores son las que se est&aacute;n postulando para serlo tambi&eacute;n en banca: Facebook, Google, Apple o Amazon han comenzado la carrera. Y cuando comiencen a llegar a la meta podremos gritar al resto: &iexcl;Game Over!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/internet-intermediarios-desagregados_132_3396591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 May 2017 22:13:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Internet y los intermediarios desagregados]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La era del tecnopesimismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/tecnopesimismo_132_3551803.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Todav&iacute;a no vemos <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Neoludismo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">neoluditas</a> arrasando robots y ordenadores pero siento que se ha instalado en la sociedad el tecnopesimismo que se refleja en cierto miedo al futuro en base al relato que nos llega respecto a algunos problemas de la actualidad frente a la tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Esto ha generado dos ideas que me llaman mucho la atenci&oacute;n, ambas instauradas en el pensamiento colectivo como dos verdades absolutas, que pr&aacute;cticamente no se discuten; no creo que sean ciertas o, al menos, no absolutamente ciertas. 
    </p><p class="article-text">
        La primera idea es que los j&oacute;venes de hoy en d&iacute;a vivir&aacute;n peor que sus padres. Esta idea tan pesimista que se gener&oacute; en los peores a&ntilde;os de la crisis financiera de 2008 a&uacute;n persiste en la actualidad con nosotros. Y esta idea se repite en estudios como este reciente de <a href="http://www.mckinsey.com/global-themes/employment-and-growth/poorer-than-their-parents-a-new-perspective-on-income-inequality" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">McKinsey</a> o en constantes <a href="http://verne.elpais.com/verne/2017/01/25/articulo/1485342977_789279.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culos de opini&oacute;n</a> que claman por la ruptura del &ldquo;pacto generacional&rdquo;, ideas que la clase pol&iacute;tica se ha lanzado a repetir. 
    </p><p class="article-text">
        Esta idea, adem&aacute;s, se mezcla con las discusiones sobre la creciente desigualdad y sus consecuencias econ&oacute;micas y sociales, sobre todo al respecto de la movilidad social.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no es lo mismo la baja movilidad social que la incapacidad de vivir mejor que tus padres. Quiz&aacute; primero deber&iacute;amos definir qu&eacute; significa vivir mejor que la generaci&oacute;n anterior ya que puede ser algo bastante subjetivo. En todo caso, lo m&aacute;s cercano que tenemos para objetivar esta discusi&oacute;n es saber si los j&oacute;venes son capaces de ganar m&aacute;s dinero que sus padres. 
    </p><p class="article-text">
        Un reciente estudio realizado en EEUU intenta responder a esta pregunta y queda recogido en <a href="https://www.washingtonpost.com/news/wonk/wp/2016/12/08/american-dream-collapsing-for-young-americans-study-says-finding-plunging-odds-that-children-earn-more-than-their-parents/?utm_term=.6c98393243fd" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Fin del Sue&ntilde;o Americano</a>, publicado en el Washington Post.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez resulta m&aacute;s dif&iacute;cil que un joven llegue a obtener m&aacute;s ingresos que su padre. Si de los nacidos en 1940 un 92% lo consegu&iacute;an, s&oacute;lo la mitad de los nacidos en los a&ntilde;os 80 lo han logrado. No cabe duda: la situaci&oacute;n ha empeorado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando se entra un poco m&aacute;s en detalle, todo se vuelve un poco m&aacute;s complicado. Si bien es cierto que en la actualidad menos del 20% de los m&aacute;s ricos ganan m&aacute;s que sus padres, el 75% de los hijos de los m&aacute;s pobres s&iacute; consiguen superar el nivel de renta de sus padres. Es decir, resulta mucho m&aacute;s probable que un hijo de familia humilde supere el nivel de renta de sus padres que en el caso equivalente para un hijo de las clases m&aacute;s altas. Cuanto m&aacute;s acomodada sea la familia menos posibilidades existen de que los hijos obtengan rentas m&aacute;s elevadas que sus padres. 
    </p><p class="article-text">
        Parece l&oacute;gico. Si tus padres han seguido una exitosa carrera profesional, te ser&aacute; dif&iacute;cil superarla aun cuando hayas tenido la suerte de disponer de todos los recursos. Si me permiten el paralelismo, el hijo de Messi, estad&iacute;sticamente, tendr&aacute; muy dif&iacute;cil superar a su padre por mucho que sea hijo de Messi; quiz&aacute;, precisamente por eso.
    </p><p class="article-text">
        Si adem&aacute;s ponemos perspectiva hist&oacute;rica, en EEUU, los nacidos en los a&ntilde;os 40 nacieron en plena Segunda Guerra Mundial; en Espa&ntilde;a, con la Guerra Civil reci&eacute;n acabada. Mis padres, por ejemplo, nacieron en la postguerra, tuvieron acceso muy limitado a la educaci&oacute;n y contaron con unas oportunidades muy limitadas. Habr&iacute;a sido un delito que mi generaci&oacute;n no ganara m&aacute;s dinero que sus padres. 
    </p><p class="article-text">
        Y por supuesto no podemos olvidar que todo este debate nace en medio de una grand&iacute;sima crisis financiera que obviamente ha tenido su impacto y cuyas consecuencias se notar&aacute;n durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que la crisis tuvo y est&aacute; teniendo un claro efecto sobre las oportunidades que tienen los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta idea de que los j&oacute;venes no vivir&aacute;n mejor que sus padres se suele argumentar -m&aacute;s que sobre lo descrito hasta ahora- a prop&oacute;sito de la digitalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, la automatizaci&oacute;n que nos viene, y en general con respecto a eso que se conoce como &ldquo;uberizaci&oacute;n de la econom&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, se articula el debate sobre la tecnolog&iacute;a aunque no parece que el efecto de la automatizaci&oacute;n sea una verdad absoluta y, adem&aacute;s, la realidad sobre el futuro de los j&oacute;venes se explica m&aacute;s adecuadamente por motivos no tecnol&oacute;gicos. 
    </p><p class="article-text">
        Hay una segunda idea que sostiene la primera y que ya se ha instalado como una verdad absoluta. Algunos art&iacute;culos la titulan como &ldquo;<a href="http://www.elmundo.es/papel/futuro/2017/01/03/5863bf3046163f58378b4573.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Gran Estafa de la Revoluci&oacute;n Tecnol&oacute;gica</a>&rdquo; .
    </p><p class="article-text">
        Esta idea se resume en que la tecnolog&iacute;a digital no ha hecho crecer la econom&iacute;a como lo hicieron otros grandes avances como la electricidad. Bajo este discurso, ese poco impacto se refleja en el bajo incremento de la productividad en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. A esto se ha llamado el <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/The_Great_Stagnation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Estancamiento</a>, t&iacute;tulo de un libro de uno de los economistas que m&aacute;s ha hablado al respecto, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tyler_Cowen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tyler Cowen</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la OCDE public&oacute; hace unos meses <a href="http://www.oecd.org/std/productivity-stats/oecd-compendium-of-productivity-indicators-22252126.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> que analizaba la desaceleraci&oacute;n de la productividad en los pa&iacute;ses maduros, y reconoc&iacute;a que el fen&oacute;meno ven&iacute;a desde mucho antes de la crisis financiera e incluso de la revoluci&oacute;n digital. De hecho, el fen&oacute;meno puede observarse desde el principio de su serie hist&oacute;rica, desde 1970.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o Espa&ntilde;a recuperar&aacute; su nivel de PIB pre-crisis (EEUU lo hizo en 2014) y lo haremos con muchos millones de horas trabajadas menos, es decir, con una mayor productividad. Si calculamos el tipo de crecimiento medio de la productividad para los &uacute;ltimos 45 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, estar&iacute;amos hablando de un 2,2% anual, mientras que para EEUU ser&iacute;a de un 1,6%. Y ya saben que la fuerza m&aacute;s poderosa del universo es el inter&eacute;s compuesto. En esos 45 a&ntilde;os, Espa&ntilde;a pas&oacute; de menos de 18 d&oacute;lares por hora trabajada, a m&aacute;s de 47 d&oacute;lares, con nivel de precios constante.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, puede que estas tasas de crecimiento de la productividad parezcan peque&ntilde;as. Sin embargo, creo que hay dos argumentos a tener en cuenta.  
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, y dando la raz&oacute;n a Cowen, es cierto que la ola de digitalizaci&oacute;n no ha llegado a todos los sectores econ&oacute;micos aunque nos parezca lo contrario. Este interesante <a href="http://www.mckinsey.com/business-functions/digital-mckinsey/our-insights/the-case-for-digital-reinvention" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de McKinsey</a> nos habla exactamente de esto.
    </p><p class="article-text">
        El Internet de las Cosas (IoT) va a transformar verdaderamente muchos sectores en los que hasta ahora la digitalizaci&oacute;n hab&iacute;a sido muy superficial. Sectores como la agricultura, grandes partes de la industria o incluso el comercio tradicional no han sido profundamente transformadas por la digitalizaci&oacute;n. Hasta ahora. Esto ya ha empezado a cambiar y, por tanto, los incrementos en la productividad de esos sectores los vamos a ver en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Empresas como Inditex est&aacute;n liderando una verdadera transformaci&oacute;n digital y est&aacute;n consiguiendo claras ventajas competitivas en base a esa transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero por otro lado, y esta duda es de alguna forma negar la mayor, debemos preguntarnos si estamos midiendo bien la productividad.
    </p><p class="article-text">
        La productividad del trabajo puede calcularse con una simple f&oacute;rmula: PIB entre horas trabajadas. Sin embargo, el PIB es un indicador considerado por muchos como <a href="http://www.economist.com/news/briefing/21697845-gross-domestic-product-gdp-increasingly-poor-measure-prosperity-it-not-even" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anticuado, irrelevante y tremendamente inexacto.</a>
    </p><p class="article-text">
        El PIB es un indicador nacido en una &eacute;poca de industria y agricultura, y vivimos en una era de servicios. Servicios en muchos casos digitales e incluso gratuitos. Precisamente all&iacute; donde lo digital ha tenido un profund&iacute;simo impacto. As&iacute; que no parece justo medir el impacto de la transformaci&oacute;n digital en la econom&iacute;a bas&aacute;ndonos en su impacto sobre el PIB. 
    </p><p class="article-text">
        No es mi intenci&oacute;n dibujar un futuro de tecnofelicidad sin matices ni tonos oscuros. Muy al contrario, nos enfrentamos a un futuro en el que la tecnolog&iacute;a nos presentar&aacute; grandes retos como sociedad y nos enfrentar&aacute; a nuevas realidades que a veces ser&aacute;n dif&iacute;ciles de digerir. Sin embargo, la tecnolog&iacute;a sera parte de la soluci&oacute;n, no del problema.
    </p><p class="article-text">
        Pese al pesimismo generalizado, procedente de la reciente crisis financiera, no har&iacute;amos bien en dejar que &eacute;ste se adue&ntilde;ara del discurso sobre la tecnolog&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/tecnopesimismo_132_3551803.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Mar 2017 09:52:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La era del tecnopesimismo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ya soy parte de la economía colaborativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/parte-economia-colaborativa_132_3644187.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        S&eacute; que llego tarde, muchas veces me han mirado raro porque yo, tan moderno y a la &uacute;ltima, no fuera usuario de AirBnB, Uber, y dem&aacute;s servicios de esa mal llamada &ldquo;econom&iacute;a colaborativa&rdquo;. Pero ha llegado el momento, hace muy pocos d&iacute;as alquil&eacute; mi coche a otra persona a trav&eacute;s de una aplicaci&oacute;n de alquiler de coches entre particulares. Nuestro segundo coche familiar tiene en este momento, de forma temporal, muy poco uso. Una chica, casi vecina nuestra, necesitaba un coche de sustituci&oacute;n mientras el suyo estaba en el taller. Todo tan sencillo que parece un <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Sharing_economy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uso de libro</a> dentro de la econom&iacute;a colaborativa.
    </p><p class="article-text">
        Una vez cerrado el alquiler me lleg&oacute; un aviso de la empresa explic&aacute;ndome que en mi coche se pod&iacute;a instalar un dispositivo que permit&iacute;a alquilarlo sin necesidad de estar yo presente. El usuario con su app, una vez aceptado el alquiler, puede abrir el coche y empezar a utilizarlo. De la misma forma, al acabar, cerrarlo y dar por terminado el contrato. Nuevos vientos, un vendaval.
    </p><p class="article-text">
        En seguida empec&eacute; a hacer cuentas, y me vi f&aacute;cilmente con una peque&ntilde;a flota de coches de alquiler equipados con estos dispositivos y aparcados estrat&eacute;gicamente por la ciudad, haciendo la competencia a empresas como <a href="https://www.car2go.com/ES/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Car2Go</a>, o por qu&eacute; no, incluso las grandes empresas de alquiler. Los n&uacute;meros me sal&iacute;an f&aacute;cil en la cabeza, y me imagino que no ser&eacute; el &uacute;nico pensando as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, conozco bien a unas personas que lo llevan haciendo desde hace tiempo, pero a mucha m&aacute;s escala, con pisos en AirBnB. Desde hace a&ntilde;os, han ido reinvirtiendo los beneficios que sacaban de alquilar pisos en Amsterdam en comprar a&uacute;n m&aacute;s pisos con el objetivo &uacute;nico de alquilarlos para estancias cortas de turistas. Les vi hace poco, y me contaron que ante los cambios normativos en Amsterdam, iban a dejar de hacerlo y empezar a hacerlo en Madrid. Con tres pisos para empezar.
    </p><p class="article-text">
        Esto de la econom&iacute;a colaborativa genera acalorados debates. Hace poco me enzarc&eacute; yo en uno (muy civilizado eso s&iacute;) en twitter sobre este tema. Normalmente los defensores del libre mercado y las libertades individuales se ponen en seguida del lado de las empresas y peque&ntilde;os empresarios (porque no son propietarios sin m&aacute;s que alquilan su casa cuando no est&aacute;n) que alquilan sus inmuebles a trav&eacute;s de estas plataformas y en contra de las normativas que las diferentes Administraciones P&uacute;blicas est&aacute;n generando para regular este negocio.
    </p><p class="article-text">
        Y claro, todo esto ha ocurrido en las semanas en que se ha sabido de la multa del Ayuntamiento de Barcelona a AirBnb, los anuncios del ayuntamiento de Madrid en el mismo sentido, la nueva regulaci&oacute;n que est&aacute; planteando el Ayuntamiento de Palma (ex &ldquo;de Mallorca&rdquo;) o incluso los problemas que est&aacute; encontrando esta compa&ntilde;&iacute;a con otros ayuntamientos en los nada sospechosos de intervencionismo EEUU.
    </p><p class="article-text">
        En un lugar poco sospechoso como el Reino Unido, los conductores de Uberson considerados como empleados, aduciendo una relaci&oacute;n laboral de dependencia. De hecho, ante el bochorno de llamar a todo esto &ldquo;econom&iacute;a colaborativa&rdquo; ya se est&aacute; llamando &ldquo;gigeconomy&rdquo;, algo que podr&iacute;amos traducir como &ldquo;econom&iacute;a bajo demanda&rdquo;. Seg&uacute;n parece, <a href="https://www.cnet.com/es/noticias/uber-auto-autonomo-san-francisco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el esp&iacute;ritu inicial est&aacute; mutando</a>. Llamadlo <a href="http://www.hosteltur.com/119056_airbnb-se-convertira-agencia-viajes.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrategia empresarial</a>.
    </p><p class="article-text">
        Reconozco no tener la respuesta al problema que genera todo esto, pero creo que la soluci&oacute;n estar&aacute; en el centro. Por un lado, creo que es interesante que personas a t&iacute;tulo individual intenten compartir activos que no est&aacute;n usando y por ello compartan gastos, y hasta generen cierto beneficio. Y entiendo que haya emprendedores que quieran hacer negocio aprovechando esta oportunidad en el cambio de intereses y costumbresde los consumidores, haciendo posible el acceso a recursos o viajar de forma alternativa o m&aacute;s barata, pero las reglas no pueden ser iguales para unos que para otros, simplemente porque no es lo mismo. Y definir esa divisi&oacute;nrepresenta un gran reto si contamos con una l&iacute;nea tandelgada.
    </p><p class="article-text">
        Y es que las leyes y normas, simplemente por existir, generan incentivos. Muchas veces, perversos. Una vez Mark Twain dijo que la mejor manera de aumentar los lobos en Am&eacute;rica, los conejos en Australia y las serpientes en la India pasaba por pagar una recompensa por sus pieles. Entonces todos los patriotas se dedicar&iacute;an a criarlos.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los que originalmente eran fervientes defensores de la econom&iacute;a colaborativa ahora se quejan de tener un piso de turistas ruidosos encima de su casa. Y las regulaciones est&aacute;n haciendo que gran parte del negocio que pod&iacute;a articularse de forma legal y transparente, pase directamente a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_informal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">econom&iacute;a informal</a>, por controles administrativos o por mera elusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Bienvenidos al futuro, nadie dijo que iba a ser f&aacute;cil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/parte-economia-colaborativa_132_3644187.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Jan 2017 07:01:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ya soy parte de la economía colaborativa]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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