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    <title><![CDATA[elDiario.es - Víctor Bermúdez Torres]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/victor_bermudez_torres/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Víctor Bermúdez Torres]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¡La ética, esa maldita María!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/etica-maldita-maria_129_8470271.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8540d52-2682-4221-a45b-083f36e5b755_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡La ética, esa maldita María!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta ética no es, por demás, ninguna lista de mandatos o valores que haya que adoptar por narices, o desde argumentos ya inventariados, sino una disciplina que lo analiza todo: desde lo que es una "norma" o un "valor" hasta las peculiaridades del lenguaje</p></div><p class="article-text">
        Las &ldquo;Mar&iacute;as&rdquo;, ya sabr&aacute;n o recordar&aacute;n ustedes, son aquellas asignaturas de naturaleza &ldquo;decorativa&rdquo; que d&aacute;bamos en el colegio y que le importaban un bledo a todo el mundo. Sol&iacute;an ocupar un espacio m&iacute;nimo o simb&oacute;lico en el horario (una o, con suerte, dos horas por semana) y las impart&iacute;an profesores que, en muchos casos, no ten&iacute;an ni idea, con lo que, en buena l&oacute;gica, se dedicaban a matar al tiempo proyectando pel&iacute;culas o charlando de lo primero que se les pasaba por la cabeza. Eso s&iacute;, en la &eacute;poca de los sacrosantos ex&aacute;menes, nos dejaban la hora para estudiar. Y esa era, casi siempre, la &uacute;nica utilidad que ten&iacute;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mar&iacute;as&rdquo; las hubo y las hay de diversos tipos. Hagan memoria: la pl&aacute;stica, la educaci&oacute;n f&iacute;sica, el arte, la religi&oacute;n y, desde luego, la &eacute;tica. Algo, esto &uacute;ltimo, que siempre me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n. La educaci&oacute;n pl&aacute;stica es fundamental, sin duda, y la educaci&oacute;n f&iacute;sica, y la m&uacute;sica. Y la religi&oacute;n, para qu&eacute; nos vamos a enga&ntilde;ar, tambi&eacute;n significa mucho para mucha gente. Pero, &iquest;y la &eacute;tica? &ndash; pensaba yo &ndash; &iquest;No es acaso lo m&aacute;s importante de todo? &iquest;No es fundamental saber algo (o intentarlo) acerca de un asunto tan peliagudo como el de &ldquo;lo bueno y lo malo&rdquo;?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque a ver: la vida, la salud, el dinero, el amor, la religi&oacute;n, la m&uacute;sica, o lo que sea, nos parecen importantes porque las consideramos cosas &ldquo;buenas&rdquo; (y definan bueno en el sentido que crean m&aacute;s bueno: placentero, conveniente, debido, justo, digno&hellip;). &iquest;Pero por qu&eacute; han de ser &ldquo;buenas&rdquo;? De hecho, hay gente que no las considera as&iacute; (los suicidas, los que se enganchan a drogas peligrosas, los que desprecian la riqueza, los que practican la castidad, los talibanes que odian la m&uacute;sica&hellip;). F&iacute;jense que incluso para averiguar si algo es realmente m&aacute;s importante (es decir: &ldquo;m&aacute;s bueno&rdquo;) que la &eacute;tica har&iacute;a falta la reflexi&oacute;n &eacute;tica&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, siendo la &eacute;tica lo m&aacute;s importante de todo (o, al menos, la materia que sirve para pensar en <em>qu&eacute; es lo m&aacute;s importante de todo</em>), &iquest;c&oacute;mo es que se la trata en el sistema educativo como una maldita <em>Mar&iacute;a</em>? Adem&aacute;s, el resto de las tradicionales <em>Mar&iacute;as </em>(la educaci&oacute;n f&iacute;sica, la m&uacute;sica, la religi&oacute;n&hellip;) tienen, como mal menor, otros espacios disponibles para quien est&eacute; interesado: los gimnasios y polideportivos, las escuelas de m&uacute;sica, las parroquias&hellip; &iquest;Pero y la &eacute;tica? &iquest;D&oacute;nde se imparte &eacute;tica m&aacute;s all&aacute; de la escuela?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay quien responde a esto &uacute;ltimo que &ldquo;en casa&rdquo;; es decir, que es en el entorno privado donde hay que transmitir la moral y los valores. Pero ni a m&iacute; ni a los adolescentes a los que doy clases nos convence para nada esta respuesta. Primero, porque no solemos estar de acuerdo con gran parte de los valores que se nos transmiten, casi siempre sin raz&oacute;n suficiente, desde el entorno familiar, social o medi&aacute;tico. Y segundo, y m&aacute;s importante, porque nos parece que sobre esto de la &eacute;tica tiene que haber <em>algo m&aacute;s</em> que el saber infuso y parcial (cuando lo hay) de la familia, las tertulias de la tele o los colegas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Y vaya si lo hay! Cuando uno abre cualquier manual de filosof&iacute;a y se va al cap&iacute;tulo dedicado a la &eacute;tica, comprueba que sobre esto tan presuntamente infuso o subjetivo de &ldquo;lo bueno y lo malo&rdquo; existen decenas de escuelas, tendencias y teor&iacute;as, tanto antiguas como de rabiosa actualidad, y cientos de libros, tesis y expertos investigando, debatiendo, produciendo ideas y participando de comit&eacute;s cient&iacute;ficos, m&eacute;dicos, empresariales o pol&iacute;ticos. Esta &eacute;tica no es, por dem&aacute;s, ninguna lista de mandatos o valores que haya que adoptar por narices, o desde argumentos ya inventariados, sino una disciplina que lo analiza todo: desde lo que es una &ldquo;norma&rdquo; o un &ldquo;valor&rdquo; hasta las peculiaridades del lenguaje en el que expresamos y justificamos nuestros particulares juicios morales. Un saber, adem&aacute;s, en que se diseccionan y afrontan problemas cotidianos que a mucha gente ni siquiera le parecen problemas, sino &ldquo;cosas que pasan&rdquo; (la desigualdad econ&oacute;mica, el sometimiento de las mujeres, las consecuencias del desarrollo tecnol&oacute;gico, la manipulaci&oacute;n de los medios, la injusticia de las leyes, y mil m&aacute;s).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque, y esta es otra, mucha gente, gobernantes incluidos, piensa que la &eacute;tica y la simple educaci&oacute;n en valores son lo mismo, confusi&oacute;n que se debe, sin duda, a que a menudo se usa el mismo t&eacute;rmino para designar al que es &ldquo;bueno&rdquo; y al que estudia &ldquo;lo que es bueno&rdquo;, al que hace &ldquo;lo que hay que hacer&rdquo;, y al que se pregunta de forma sistem&aacute;tica &ldquo;por qu&eacute; hay que hacerlo&rdquo;. Pero es claro que ambas cosas son muy distintas. La educaci&oacute;n en valores est&aacute; dirigida a la transmisi&oacute;n de aquellos m&iacute;nimos principios morales o normativos que deben regular la convivencia y el comportamiento de las personas, mientras que la &eacute;tica se ocupa de la reflexi&oacute;n racional acerca de los valores y de lo valioso en s&iacute;, dotando al alumno de las herramientas y h&aacute;bitos (teor&iacute;as y enfoques &eacute;ticos, conceptos de filosof&iacute;a moral, pensamiento cr&iacute;tico y sistem&aacute;tico, l&oacute;gica y &eacute;tica de la argumentaci&oacute;n, procedimientos dial&oacute;gicos, an&aacute;lisis de dilemas morales, etc.) necesarios para afrontar por s&iacute; mismo los retos y desaf&iacute;os de su entorno, adem&aacute;s de establecer de forma aut&oacute;noma y responsable su propia escala de valores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, todo esto tan sumamente importante que transmite la &eacute;tica (y no, o solo circunstancialmente, la educaci&oacute;n en valores) no lo puede ense&ntilde;ar &ldquo;transversalmente&rdquo; ninguna otra materia. En todas las materias se puede desentra&ntilde;ar un problema moral, ejercitar el di&aacute;logo argumentativo o practicar el pensamiento cr&iacute;tico, pero solo en &eacute;tica se trata de todo esto de manera sustantiva, exhaustiva y problematizada, atendiendo a sus fundamentos, condiciones, normas, tipos, propiedades y l&iacute;mites. Pensar lo contrario ser&iacute;a tan absurdo como pensar que, dado que en todas las asignaturas se habla o se manejan n&uacute;meros, podemos convertir a la lengua o la matem&aacute;tica en &ldquo;Mar&iacute;as&rdquo; con una hora semanal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque, hablando claro: que despu&eacute;s de tanto <em>bla-bla-bla</em> de los pol&iacute;ticos sobre lo important&iacute;simo que es la educaci&oacute;n para resolverlo todo (desde el cambio clim&aacute;tico a los discursos de odio, pasando por el machismo y la violencia contra las mujeres, el consumismo, las adicciones, la desinformaci&oacute;n, la corrupci&oacute;n, el suicidio juvenil, el g&eacute;nero, y mil asuntos m&aacute;s) ahora resulte que la &uacute;nica materia que se ocupa directamente de todo esto en la educaci&oacute;n obligatoria sea una asignatura consagrada a la educaci&oacute;n en valores (no estrictamente a la &eacute;tica) y con una sola hora a la semana (35 horas en toda la ESO, mientras que Religi&oacute;n, por ejemplo, dispone de 140) es, si lo hubiera, de juzgado de guardia pol&iacute;tico &ndash; un juzgado, por cierto, que tendr&iacute;a que estar compuesto de ciudadanos &eacute;ticamente bien formados &ndash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, sin una profunda educaci&oacute;n &eacute;tica y bien dotada de horas y espacios en las escuelas e institutos, vamos a generar ciudadanos no solo incapaces de afrontar de forma madura dilemas y decisiones de relevancia personal y social, o de entender a fondo lo que implican sus propios juicios y posiciones morales o pol&iacute;ticas, sino algo peor a&uacute;n: ciudadanos inermes ante todo tipo de demagogos, sectarios, salvapatrias, tunantes y vendeh&uacute;mos; esto es, vamos a contribuir, m&aacute;s a&uacute;n, a crear el peor de los mundos posibles. Pi&eacute;nselo. Y pongan, por favor, toda su competencia &eacute;tica en hacerlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/etica-maldita-maria_129_8470271.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Nov 2021 05:01:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡La ética, esa maldita María!]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Memoria histórica para el problema catalán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/memoria-historica-problema-catalan_129_2027392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42caba4a-c46a-44b6-9a46-bef19d514e0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Memoria histórica para el problema catalán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Hagamos, pues, memoria. Con un par de siglos basta. Y, después, contabilicemos la deuda histórica, es decir, lo que debe Cataluña al resto del país”</p></div><p class="article-text">
        Nadie ha dudado nunca de que el apoyo de los partidos nacionalistas catalanes a la defenestraci&oacute;n de Rajoy ten&iacute;a un precio. Las cuestiones interesantes (aunque tampoco mucho, por lo previsible que son las respuestas) eran, tan solo, las de qu&eacute;, cu&aacute;nto y c&oacute;mo se va a pagar, y la de la forma en que el nuevo gobierno socialista va a &ldquo;vender&rdquo; p&uacute;blicamente las concesiones que va a tener que hacer.
    </p><p class="article-text">
        La puja ha empezado a escenificarse ya. Seg&uacute;n el informe interno que el gobierno ha difundido estos d&iacute;as a la prensa, &ldquo;se constata un d&eacute;ficit de ejecuci&oacute;n de inversiones y adjudicaciones en Catalu&ntilde;a&rdquo;, de en torno al 20% y al 40% respectivamente, cosa que, naturalmente, se plantea remediar de inmediato. Esto es el aperitivo. En cuanto se reinstaure una comisi&oacute;n bilateral para reiniciar la negociaci&oacute;n pol&iacute;tica (la misma que lleva dando r&eacute;ditos a los nacionalistas desde hace cuarenta a&ntilde;os), se anuncia que se pondr&aacute;n sobre la mesa nuevas inversiones. Todo sea por visibilizar lo bien que se porta el Estado con su hija m&aacute;s mimada y rebelde.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, si seguimos leyendo el informe que ha publicitado la prensa, resulta que el d&eacute;ficit de ejecuci&oacute;n de inversiones es, en Catalu&ntilde;a, <em>menor a la media nacional</em>, sin que por ello, y que se sepa, vaya a tratarse el tema en ninguna comisi&oacute;n bilateral entre el Estado y cada una de las comunidades aut&oacute;nomas que tienen el mismo o mayor d&eacute;ficit. Hay que a&ntilde;adir, por cierto, que pese a ese d&eacute;ficit (menor al de la media), Catalu&ntilde;a obtuvo la cuarta posici&oacute;n en volumen de inversiones licitadas (y la 3&ordf; en adjudicaciones) en 2017, y que es la comunidad aut&oacute;noma que m&aacute;s inversi&oacute;n estatal recibe en los presupuestos recien aprobados. Solo para inversiones en infraestructuras recibir&aacute; un total de 1244,91, lo que supone un 16,7 m&aacute;s que en 2017. Por encima de Andaluc&iacute;a (926,3) o Madrid (677,5), por no hablar de las regiones m&aacute;s pobres, como Extremadura (321,01).
    </p><p class="article-text">
        En suma, la estrategia pol&iacute;tica del gobierno central para ganarse el favor de los nacionalistas catalanes consiste en dar todav&iacute;a m&aacute;s a los que m&aacute;s acaparan a ver si as&iacute; dejan, por una temporada, de exigirlo todo y permiten un per&iacute;odo de cierta normalidad pol&iacute;tica. Algo que tambi&eacute;n necesita el nacionalismo para educar m&aacute;s patriotas e intentar romper el techo del 50% de apoyo a la causa. Un techo electoral que lastra, de momento, pero solo de momento, las posibilidades de obtener a&uacute;n m&aacute;s beneficios del Estado, con el horizonte de la Rep&uacute;blica Catalana como ideal regulativo-metaf&iacute;sico de toda extorsi&oacute;n. Vamos: lo de siempre.
    </p><p class="article-text">
        Dado lo dado. Y por lo aburrido y previsible que es, yo ofrecer&iacute;a una soluci&oacute;n imaginativa. Una soluci&oacute;n que creo que va a convencer tambi&eacute;n a la oligoizquierda que apoya a los pobres catalanes independentistas colonizados por el p&eacute;rfido imperialismo espa&ntilde;ol. Dado que tanto se nos llena la boca a muchos con la cuesti&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica y con resarcir a los damnificados de la dictadura, hagamos esa memoria y recordemos la alianza entre el franquismo y la burgues&iacute;a catalana, o la pol&iacute;tica econ&oacute;mica del r&eacute;gimen desde los a&ntilde;os 60 en adelante, por la que se afianza a Catalu&ntilde;a como el motor industrial del pa&iacute;s a costa de mantener deliberadamente como despensa, coto de caza, o yacimiento de mano de obra barata a regiones como la extreme&ntilde;a (un asunto que est&aacute; bastante m&aacute;s documentado que las ficciones sobre historia medieval y moderna que esgrimen algunos independentistas catalanes).
    </p><p class="article-text">
        Hagamos, pues, memoria. Con un par de siglos basta. Y, despu&eacute;s, contabilicemos la deuda hist&oacute;rica, es decir, lo que debe Catalu&ntilde;a al resto del pa&iacute;s por los privilegios recibidos de la dictadura franquista y, posteriormente, de los sucesivos gobiernos de la democracia durante los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os. Vayamos con esa cifra a la &ldquo;comisi&oacute;n bilateral&rdquo; que jam&aacute;s se ha cerrado entre la oligarqu&iacute;a catalana y Madrid y hagamos la propuesta. Ustedes (la <em>Generalitat</em>) pagan la deuda hist&oacute;rica y nosotros (el Estado) a cambio, modificamos la Constituci&oacute;n por procedimiento de urgencia para que puedan celebrar su refer&eacute;ndum de autodeterminaci&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo lo ven? &iquest;Una indignidad pol&iacute;tica? &iexcl;Seguro! &iquest;Una <em>boutade</em>? Sin duda. El independentismo sabe que puede amenazar con conseguir lo mismo (que lo quiera conseguir de verdad es otra cosa) mucho m&aacute;s barato. Basta con mantener la influencia en Madrid y diez o quince a&ntilde;os m&aacute;s de folclore casposo (lo de jurar los cargos junto a un San Jordi y los c&aacute;nticos patri&oacute;ticos de rigor fue nacionalcatolicismo del mejor). &iquest;Pero qu&eacute; quieren? Es verano. Hace calor. Y es tan previsible todo lo que va a pasar que la imaginaci&oacute;n, inevitablemente, se desboca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/memoria-historica-problema-catalan_129_2027392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Jul 2018 21:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Memoria histórica para el problema catalán]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La CONCAPA y la educación concertada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/concapa-educacion-concertada_129_2938478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11780dda-04b5-406f-9d65-9505f9908766_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La CONCAPA y la educación concertada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La pluralidad no la garantiza una doble red de centros educativos, una de las cuales es, en su mayoría, “mono-ideológica”, sino más bien una escuela pública libre, bien financiada, con un alto grado de autonomía local y, sobre todo, abierta a todas las opciones (incluídas las religiosas, por supuesto) y en la que tanto alumnos como padres (y no solo estos últimos) puedan ejercer plenamente"</p></div><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as, y en el fragor del debate en torno a los presupuestos, vuelve la CONCAPA (Confederaci&oacute;n Cat&oacute;lica de Padres de Alumnos) a defender su modelo de escuela concertada. Una vez se ha salido con la suya en el asunto de la religi&oacute;n (obligando a aumentar las horas de una optativa&nbsp; que se oferta, obligatoriamente, de 0 a 18 a&ntilde;os, y que tiene m&aacute;s horas que ninguna), y una vez ha sembrado la alarma en torno a la ense&ntilde;anza de religi&oacute;n isl&aacute;mica (clamando para que no se oferte en los colegios cat&oacute;licos), se empe&ntilde;a ahora en atacar la propuesta, defendida por Podemos Extremadura, de disminuir paulatinamente los conciertos (el dinero p&uacute;blico con que se financian las escuelas privadas) en la misma y l&oacute;gica medida en que desciende la poblaci&oacute;n escolar y dichos conciertos no son ya necesarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El presidente de CONCAPA EXTREMADURA firmaba a este respecto, hace unos d&iacute;as, una vehemente nota de prensa en la que invitaba a los grupos pol&iacute;ticos a oponerse al recorte presupuestario de los conciertos con argumentos de tipo laboral y otros en los que se invocaban, con mucha indignaci&oacute;n, pero pocos razonamientos, ciertos valores y principios constitucionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta al asunto laboral, el presidente de CONCAPA tiene, desde luego, motivos para preocuparse. Si se van reduciendo las subvenciones a colegios privados, dichas empresas o sociedades pueden verse impelidas a hacer reformas o, en el peor de los casos, a perder aulas y puestos de trabajo. Este asunto tiene, no obstante, soluci&oacute;n (asociaciones de profesores de la concertada, como ADECEX, llevan defendiendo desde hace a&ntilde;os planes de homologaci&oacute;n para reintegrar a trabajadores y centros en la red p&uacute;blica) y, en cualquier caso, no puede estar lastrando medidas que, a medio plazo, son, simplemente, inevitables, como la de reducir conciertos en la misma medida en que ya no son necesarios, porque cada vez hay menos ni&ntilde;os y m&aacute;s aulas p&uacute;blicas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto &uacute;ltimo no convence, sin embargo, a la CONCAPA, que aduce dos argumentos, seg&uacute;n ellos, incontestables. El primero es el car&aacute;cter &ndash; dicen &ndash; no &ldquo;subsidiario&rdquo;, sino &ldquo;complementario&rdquo;, de la educaci&oacute;n concertada, esto es, la idea de que los conciertos no son una simple <em>medida pol&iacute;tica coyuntural</em> dise&ntilde;ada para garantizar el derecho a la educaci&oacute;n a una poblaci&oacute;n escolar mucho mayor que la de ahora y en un momento en que la educaci&oacute;n p&uacute;blica, por motivos hist&oacute;ricos, a&uacute;n no pod&iacute;a cubrir esa demanda, sino que &ndash; seg&uacute;n ellos &ndash; es mucho m&aacute;s que eso: es una <em>caracter&iacute;stica estructural</em> de nuestro sistema educativo, en el que, seg&uacute;n afirman, han de existir dos redes educativas p&uacute;blicas: la propiamente p&uacute;blica y la privada pagada con dinero p&uacute;blico (es decir, la concertada).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, todo esto es falso o, cuando menos, discutible. Los conciertos educativos fueron, en efecto y en su origen, medidas puramente coyunturales, y el reconocimiento a su car&aacute;cter estructural o permanente (algo que pr&aacute;cticamente no ocurre en ning&uacute;n otro pa&iacute;s de nuestro entorno) no tiene respaldo expl&iacute;cito en ninguna ley o principio constitucional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El argumento de CONCAPA es, sin embargo, que s&iacute;, que tal respaldo constitucional existe, aun cuando no sea expl&iacute;cito, ya que, seg&uacute;n interpretan ellos, el presunto car&aacute;cter complementario de la educaci&oacute;n concertada (&ldquo;un pa&iacute;s, dos sistemas&rdquo;) es la <em>&uacute;nica garant&iacute;a posible</em> del pluralismo educativo y de la libertad de los padres a escoger la formaci&oacute;n moral y religiosa de sus hijos, cosas que si exige la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola en su famoso art&iacute;culo 27. Ahora bien: &iquest;Es leg&iacute;tima o razonable la interpretaci&oacute;n que propone acerca de todo esto la CONCAPA? Veamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, qui&eacute;n crea que la existencia de una red privada-concertada es garant&iacute;a de pluralidad educativa no conoce la educaci&oacute;n concertada de este pa&iacute;s, o entiende &ldquo;pluralidad&rdquo; de un modo, creo yo, muy extra&ntilde;o. La inmensa mayor&iacute;a de los colegios concertados son cat&oacute;licos, y en la mayor parte de esa mayor&iacute;a se presume de rigor doctrinal y pedag&oacute;gico, es decir, de una singularidad ideol&oacute;gica y educativa que excluye, por principio, todo ese pluralismo que se defiende luego en las notas y las ruedas de prensa. Buena parte de los colegios concertados &ndash; hablemos claro &ndash; son nichos ideol&oacute;gicos, cuando no, adem&aacute;s, elitistas, que evitan en todo lo que pueden las materias comprometidas (como las alternativas a la religi&oacute;n) o a los alumnos inmigrantes o de entornos sociales conflictivos, y que (como se ha visto &uacute;ltimamente) se niegan a que se oferte formaci&oacute;n religiosa no cat&oacute;lica en sus aulas. &iquest;Donde est&aacute;, pues, el pluralismo (ideol&oacute;gico, social, religioso...) que supuestamente proporcionan tales centros al sistema educativo del pa&iacute;s?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, la respuesta (no siempre confesa) es que de lo que se trata <em>no es de pluralismo en la educaci&oacute;n de los ni&ntilde;os</em>, sino m&aacute;s bien <em>en la elecci&oacute;n de los padres</em>, de manera que estos puedan escoger libremente en qu&eacute; credos e ideolog&iacute;as (en muchos casos poco o nada plurales) educan a sus hijos (respuesta esta que nunca he logrado entender, sobre todo cuando escucho a esos mismos padres de la CONCAPA objetar contra la materia de <em>Educaci&oacute;n para la ciudadania</em> en nombre de la debida y supuesta neutralidad moral de la escuela &ndash; se ve que esta neutralidad solo se la exigen a los que, seg&uacute;n ellos, representan doctrinas alternativas a la suya &ndash;).
    </p><p class="article-text">
        Pues, a ver: si la CONCAPA defiende, como hace en sus manifiestos, los principios de &ldquo;diversidad, pluralidad, tolerancia y equidad&rdquo; en la ense&ntilde;anza, todo el mundo deber&iacute;a entender que defiende todo eso &ldquo;para&rdquo; los alumnos y los centros, especialmente los privados concertados, que se ocupan de su educaci&oacute;n. Y nadie podr&iacute;a entender, a cambio, que en esos centros privados concertados se exhibiera sin pudor (y sin alternativa) una determinada ortodoxia religiosa o ideol&oacute;gica, que en ellos no se admitieran alumnos musulmanes (con el argumento de que ofertar formaci&oacute;n isl&aacute;mica rompe la uniformidad ideol&oacute;gica del colegio) o que en algunos de esos centros, incluso, se segregara a los alumnos por su sexo. <em>&iquest;Qu&eacute; diversidad, pluralidad, tolerancia y equidad representa todo esto?</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A nuestro juicio, la pluralidad educativa, y la educaci&oacute;n alternativa de iniciativa social, deben estar garantizadas (aunque no controladas de modo omn&iacute;modo) por el estado. La pluralidad no la garantiza una doble red de centros educativos, una de las cuales es, en su mayor&iacute;a, &ldquo;mono-ideol&oacute;gica&rdquo;, sino m&aacute;s bien una escuela p&uacute;blica libre, bien financiada, con un alto grado de autonom&iacute;a local y, sobre todo, abierta a todas las opciones (inclu&iacute;das las religiosas, por supuesto) y en la que tanto alumnos como padres (y no solo estos &uacute;ltimos) puedan ejercer plenamente, y en la medida de su capacidad y desarrollo, la libertad de opci&oacute;n formativa a la vez que aprenden a convivir, dialogar y respetarse como ciudadanos en un mismo marco de socializaci&oacute;n. Sin una escuela como esta, cohesionada y plural, no puede haber una sociedad semejante, por lo que es claro que estos &ndash; cohesi&oacute;n y pluralidad &ndash; , y a la actualidad me remito, han de ser los primeros objetivos de una buena pol&iacute;tica educativa . Pese a quien pese; sea a una asociaci&oacute;n particular de padres, a un grupo religioso, a un lobby empresarial... O a todos a la vez.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/concapa-educacion-concertada_129_2938478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jan 2018 22:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La CONCAPA y la educación concertada]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de la Filosofía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/dia-mundial-filosofia_129_3064507.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f1e1b33-b0f2-4ec7-a658-401d5a286b35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de la Filosofía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Creo nos viene a todos al pelo recordar todo esto hoy, en el Día mundial de la filosofía, y después de meses exhibiendo un nivel insoportable de idiotez y de odio, de egos y venas hinchadas, de imágenes y exabruptos sin razón, de sentencias carentes de argumento y de argumentos tendenciosos, del amigo o enemigo, y de la caricatura, en fin, de todo lo que debe ser un diálogo"</p></div><p class="article-text">
        Todos los a&ntilde;os por estas fechas (este jueves es el D&iacute;a Mundial de la Filosof&iacute;a, establecido por la UNESCO) me pregunto por qu&eacute; me empe&ntilde;o en ense&ntilde;ar filosof&iacute;a &ndash; soy profe del asunto &ndash;. Y tambi&eacute;n me pregunto por qu&eacute; habr&iacute;an de quererlo los dem&aacute;s &ndash; cada uno de mis alumnos o cualquier otro ser humano &ndash; . Si la filosof&iacute;a fuera solo una cuesti&oacute;n m&iacute;a o de unos pocos, como la astronom&iacute;a o el rugby, no estar&iacute;a tan claro eso de que se deba ense&ntilde;ar a todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no, no es una cuesti&oacute;n particular ni balad&iacute;. Todo lo que hacemos y padecemos es efecto de las ideas que nos bullen por dentro. Seamos o no conscientes de ellas, sean <em>las nuestras</em> o las que, sin querer, tomamos de otros, sean verdaderas o falsas, buenas o malas, justas o no, tenemos la cabeza llena de esas ideas, y todo lo que hacemos, percibimos, sentimos, deseamos y pensamos (sobre el mundo, sobre nosotros, sobre los dem&aacute;s...), absolutamente todo, depende de <em>ellas.</em> Hasta respirar lo hacemos (mec&aacute;nicamente) porque <em>pensamos </em>que <em>mola </em>vivir; en otro caso nos pondr&iacute;amos la soga al cuello y dejar&iacute;amos de hacerlo... 
    </p><p class="article-text">
        La filosof&iacute;a no es m&aacute;s que el deseo de hacerte consciente y due&ntilde;o de tus propias ideas y, as&iacute;, de tu propia vida. Aquel que es consciente de las ideas que le mandan y desmandan (y de su versi&oacute;n <em>expr&eacute;s</em>: las emociones), puede someterlas a cr&iacute;tica y mejorarlas, y, por eso, remover y mejorar su propia vida. Cabe decir algo parecido con respecto a los otros: aquel que conoce y controla las ideas que mueven a la gente, podr&aacute; erigirse con facilidad en su gu&iacute;a y conductor.  Aunque lo m&aacute;s honesto &ndash; repiten los fil&oacute;sofos &ndash;  no es manipular as&iacute; a los dem&aacute;s, sino aprovechar ese conocimiento para liberarlos y hacerlos due&ntilde;os c&oacute;mplices de la b&uacute;squeda com&uacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y esto de hacerse uno (o hacer a los dem&aacute;s) consciente de las ideas c&oacute;mo se hace? Se hace con reflexi&oacute;n. La reflexi&oacute;n es algo as&iacute; como obtener un &ldquo;reflejo&rdquo; de las ideas que tenemos; como ponerlas &ldquo;frente a un espejo&rdquo;. Es pensar en lo que pensamos. Y se hace de dos maneras. La reflexi&oacute;n &ldquo;hacia dentro&rdquo;, el mon&oacute;logo interior por el que me tuerzo y vuelvo hacia mi mismo. Y la reflexi&oacute;n &ldquo;hacia afuera&rdquo;, el di&aacute;logo por el que, en un esfuerzo, tambi&eacute;n, de torsi&oacute;n o flexi&oacute;n, logro entender las ideas de otros. 
    </p><p class="article-text">
        La reflexi&oacute;n es el ant&iacute;doto contra la idiotez. El idiota &ndash; en su sentido originario &ndash; es aquel que se obsesiona con su mundo privado y se olvida del &aacute;mbito p&uacute;blico. Dicho de otro modo, el idiota es quien cree que sus ideas son &ldquo;las ideas&rdquo;. Es decir: el que se cree sabio. Craso error. Pues ni nuestras ideas son <em>nuestras </em>(casi siempre las hemos aprendido de otros), ni son m&aacute;s que verdades a medias (y eso en el mejor de los casos). Para que sean grandes, completas y justas tenemos que entenderlas y buscarlas como piezas de ese enorme puzzle del que todos participamos y que, visto desde arriba, <em>sub specie aeternitatis</em>, debe ser algo parecido a la verdad... 
    </p><p class="article-text">
        Dejar de ser idiotas tiene mucho que ver, por tanto, con buscarnos en el espejo y el eco de los dem&aacute;s. Los dem&aacute;s, los otros, son <em>las ideas que no tenemos</em>. Por eso son tan importantes el di&aacute;logo y la comunicaci&oacute;n, es decir, el deseo de comprenderlos y de compartir con ellos nuestros pensamientos. Comprender a los dem&aacute;s (escucharlos, leerlos...), y comunicarnos con ellos (hablarles, escribir...), es como abrazarlos en esa parte suya que no se ve ni se toca, pero que es la m&aacute;s &iacute;ntima y determinante: sus ideas. 
    </p><p class="article-text">
        Creo nos viene a todos al pelo recordar todo esto hoy, en el D&iacute;a mundial de la filosof&iacute;a, y despu&eacute;s de meses exhibiendo un nivel insoportable de idiotez y de odio, de egos y venas hinchadas, de im&aacute;genes y exabruptos sin raz&oacute;n, de sentencias carentes de argumento y de argumentos tendenciosos, del amigo o enemigo, y de la caricatura, en fin, de todo lo que debe ser un di&aacute;logo. 
    </p><p class="article-text">
        Por si nos animamos a recuperar esos art&iacute;culos de primera necesidad que son la reflexi&oacute;n y el di&aacute;logo (no hay verdadera independencia &ndash; <em>personal</em>, que es la que importa &ndash; ni convivencia sin ellos): feliz <em>D&iacute;a Mundial de la Filosof&iacute;a</em> a todos los que la llev&aacute;is dentro. Es decir: a todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/dia-mundial-filosofia_129_3064507.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Nov 2017 22:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Mundial de la Filosofía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis en Cataluña: otra oportunidad perdida para Podemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/crisis-cataluna-oportunidad-perdida-podemos_129_3115079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dafc7827-6acd-4b1c-9f14-f2ef7dd983bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La crisis en Cataluña: otra oportunidad perdida para Podemos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Podemos podría, por ejemplo, haber buscado la alianza con Sánchez para apoyar la defensa de la legalidad del gobierno a cambio de unas elecciones anticipadas, tanto en Cataluña como en España, y en la que hubiera jugado la única baza que tiene para tocar poder: un frente de izquierdas con el PSOE (para, entre otras cosas, reformar la Constitución)”.</p></div><p class="article-text">
        Leo al fil&oacute;sofo Carlos Fern&aacute;ndez Liria defender la cl&aacute;sica tesis socr&aacute;tica de la prioridad de la ley sobre la democracia. En una democracia &ndash; dice Liria &ndash; nadie tiene derecho a estar por encima de la ley, ni siquiera el pueblo o una mayor&iacute;a de ciudadanos. A lo que tiene derecho el pueblo es a cambiar las leyes con arreglo a la ley, con lo que &ndash; dice Liria &ndash; el pueblo asume el compromiso de ser coherente con lo que &eacute;l mismo ha legislado. En suma: que en democracia el soberano no es el pueblo sin m&aacute;s, sino &ldquo;un pueblo que ha aceptado razonar y ser coherente con lo que razona&rdquo;. Esta &uacute;ltima premisa es la que vincula &ldquo;democracia&rdquo; con conceptos como &ldquo;civilizaci&oacute;n&rdquo; o &ldquo;ciudadan&iacute;a&rdquo;, y la que la separa del populismo m&aacute;s fascistoide. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Hasta aqu&iacute; todo bien. Pero &ndash; y ahora viene lo interesante &ndash;<a href="https://www.cuartopoder.es/ideas/2017/10/19/cataluna-el-conflicto-entre-democracia-y-legalidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Liria duda que esta tesis se pueda aplicar al caso catal&aacute;n</a>, y la raz&oacute;n que aduce es que, por alg&uacute;n motivo, gran parte de los catalanes y sus representantes no han visto claros los cauces que se les ofrecen para intentar cambiar las leyes, por lo que no han tenido m&aacute;s remedio que romper con esos cauces y generar una <em>proto-legalidad</em> alternativa. Una vez hay dos legalidades (y no una legalidad enfrentada a la simple voluntad democr&aacute;tica) se impone, seg&uacute;n Liria, arbitrar v&iacute;as de di&aacute;logo, y no la mera imposici&oacute;n de una de esas dos legalidades.
    </p><p class="article-text">
        En otro art&iacute;culo reciente,&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Alea-jacta-est-sabemos-significa_6_699640045.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el habitualmente juicioso Javier P&eacute;rez Royo</a>&nbsp;insiste, desde otro lado, en esta idea del di&aacute;logo. Seg&uacute;n P&eacute;rez Royo, el nacionalismo diferencial de Catalu&ntilde;a y el Pa&iacute;s Vasco es una se&ntilde;a de identidad y una pieza estructural de la democracia espa&ntilde;ola; sin el tratamiento especial que se ha dado a estas dos comunidades &ndash; dice &ndash; no habr&iacute;a sido posible la estabilidad pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a ni el necesario equilibrio (necesario, al menos, en este pa&iacute;s) entre democracia y <em>descentralidad</em> pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Estas opiniones de Fern&aacute;ndez Liria y P&eacute;rez Royo podr&iacute;an tomarse como una versi&oacute;n argumentada de los dos lemas que enarbolan los l&iacute;deres de Podemos en su ambigua toma de partido ante la crisis catalana: el &ldquo;derecho a decidir&rdquo; (la democracia por encima de la ley), y el &ldquo;di&aacute;logo ante todo&rdquo; (ese di&aacute;logo entre el Estado y Catalu&ntilde;a &ndash; o el Pa&iacute;s Vasco &ndash; que el PP habr&iacute;a demolido, carg&aacute;ndose as&iacute;, seg&uacute;n P&eacute;rez Royo, poco menos que la estructura del r&eacute;gimen). Estas dos ideas-fuerza son sin embargo, y a mi juicio, err&oacute;neas, y la argumentaci&oacute;n que le prestan Liria y P&eacute;rez-Royo no las hace m&aacute;s aceptables.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Empecemos por la primera: el presunto &ldquo;derecho a decidir&rdquo;. Est&aacute; claro, antes que nada, que nadie sensato (ni en Podemos ni en ning&uacute;n otro partido) defiende un derecho no restricto a decidir (si lo hiciera tendr&iacute;a tambi&eacute;n que aceptar, como dec&iacute;a alguien en broma, el derecho de la mayor&iacute;a de los multimillonarios a comprar una finca e independizarse, en ella, del resto del pa&iacute;s). Este no es, obviamente, el caso. El caso, seg&uacute;n Liria, es que los nacionalistas catalanes no han encontrado un cauce legal adecuado para cambiar las leyes a su favor, y de ah&iacute; su rebelde deseo de anteponer la voluntad democr&aacute;tica (el &ldquo;derecho a decidir&rdquo;) a las leyes democr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Ahora bien: &iquest;por qu&eacute; no han encontrado los nacionalistas &ndash; <em>habi&eacute;ndolo como lo hay</em> &ndash; ese cauce legal para sus leg&iacute;timas aspiraciones? Liria solo dice que habr&iacute;a que reflexionar sobre esto (sin hacerlo, al menos en lo que yo le he le&iacute;do). En mi modesta opini&oacute;n, no es que el nacionalismo no haya encontrado ese cauce, sino que los cauces legales tienen &ndash; &iexcl;claro!&ndash; un determinado techo (o, mejor, lecho), y si el nacionalismo quer&iacute;a jugar en serio (o jugar como que juega en serio, etc.) al independentismo ese lecho ten&iacute;a que ser necesariamente desbordado.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El lecho o techo constitucional consiste en que la decisi&oacute;n sobre la independencia de una parte del Estado solo la puede adoptar el pueblo soberano y sus representantes en el Parlamento, y que las reformas en ese <em>techo</em> solo son, igualmente, competencia del Parlamento y sus representados. Como en las condiciones presentes el nacionalismo catal&aacute;n cree que no puede esperar que el pueblo espa&ntilde;ol (incluyendo en &eacute;l a los ciudadanos de Catalu&ntilde;a) le conceda, sin m&aacute;s, la independencia, decide ahorrarse el costoso esfuerzo de convencerlo, y pasa de la pol&iacute;tica habitual del chantaje victimista y los hechos consumados (hacer lo que les da la gana en educaci&oacute;n, en el uso de los s&iacute;mbolos patrios y en mil otras cosas de menor cuant&iacute;a pol&iacute;tica mientras el gobierno central hace la vista gorda) a algo nuevo y cualitativamente distinto: romper con el propio Estado de Derecho y la totalidad de sus leyes, desde las auton&oacute;micas a la misma Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;No s&eacute; si el maestro Fern&aacute;ndez Liria podr&iacute;a justificar el golpe de mano &ldquo;democr&aacute;tico&rdquo; de Puigdemont y sus socios como parte del inevitable <em>poso</em> de irracionalidad pol&iacute;tica con el que &ndash; seg&uacute;n parece &ndash;se ha de conformar la visi&oacute;n socr&aacute;tica de las cosas (para no acabar convertida en un monstruo de la raz&oacute;n). Si este fuera el caso habr&iacute;a que empezar por comprender por qu&eacute; el nacionalismo due&ntilde;o del poder en Catalu&ntilde;a decidi&oacute;, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os, jugar la carta independentista. Saber, por ejemplo, qu&eacute; pas&oacute; realmente en la negociaci&oacute;n del estatuto catal&aacute;n del 2006. Parece que en alg&uacute;n momento dicha negociaci&oacute;n (regateo, vamos) se torci&oacute;. &iquest;Fue por un &ldquo;qu&iacute;tame all&aacute; este tramo del IRPF&rdquo;? &iquest;O por un &ldquo;d&eacute;jame que yo controle a los jueces (que ya sabes, de t&uacute; a t&uacute;, la de corrupci&oacute;n que tenemos tambi&eacute;n aqu&iacute;)&rdquo;? No lo sabemos, aunque si nos podemos imaginar &ndash; visto lo visto &nbsp;&ndash; por qu&eacute; el gobierno catal&aacute;n estaba tan interesado en aumentar al l&iacute;mite la autonom&iacute;a judicial.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Sea como fuere, desde entonces, y ya por pura supervivencia pol&iacute;tica (CiU), o por aquello de hacer la revoluci&oacute;n (CUP), todos le han dado cuota de pantalla al viejo y minoritario independentismo anti-franquista de ERC. Y aqu&iacute; y as&iacute; estamos. &iquest;Qu&eacute; supondr&iacute;a contemporizar con todo esto? &iquest;Qu&eacute; premio habr&iacute;a que prometer a los revoltosos de la clase (de la clase alta) para que dejaran de alborotar? &iquest;Un refer&eacute;ndum vinculante a medio plazo y con todas las de la ley para dar sensaci&oacute;n de triunfo a los que han apostado su futuro pol&iacute;tico a la independencia? &iquest;O &ndash; mejor &ndash; &nbsp;una vuelta soterrada a la negociaci&oacute;n rota en 2006 con promesa impl&iacute;cita de inmunidad judicial a perpetuidad y concesi&oacute;n de m&aacute;s recursos econ&oacute;micos? No lo s&eacute;: los caminos del utilitarismo y el realismo pol&iacute;tico son inescrutables. Yo solo s&eacute; donde lleva el otro camino, el &ldquo;socr&aacute;tico&rdquo;, que dice que a los que intentan imponer su voluntad de poder (el &ldquo;derecho a decidir&rdquo;) sobre el poder de las leyes democr&aacute;ticas (el estado de derecho) no se les da ning&uacute;n premio: <em>se les resiste</em>, todo lo pac&iacute;ficamente que se pueda. En el eterno dilema entre utilidad y dignidad, hay cosas que ni se debe ni conviene, en el fondo, sacrificar. No es solo empe&ntilde;o <em>cerril</em> en tener raz&oacute;n, maestro Liria, es, tambi&eacute;n, empe&ntilde;arse en verla, en todo lo posible, realizada.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En cuanto al asunto del di&aacute;logo con los nacionalismos, creo que la r&eacute;plica al argumento de P&eacute;rez-Royo es bien sencillo y en l&iacute;nea con lo que se acaba de decir. &iquest;En la suma constante de concesiones a las comunidades hist&oacute;ricas para que no saboteen la estabilidad pol&iacute;tica del pa&iacute;s <em>hay alg&uacute;n l&iacute;mite</em>? Porque claro, suena muy bien invocar al di&aacute;logo, pero si nos dejamos de demagogia y cursiler&iacute;as, tenemos que saber de qu&eacute; hablamos cuando hablamos de dialogar. Primero, no se trata de un di&aacute;logo filos&oacute;fico o algo as&iacute; (ojal&aacute;), sino de una negociaci&oacute;n entre sofistas y gente del poder y del negocio. Segundo, no puede ser un di&aacute;logo de t&uacute; a t&uacute;, de Estado a Estado bajo una legislaci&oacute;n o mediaci&oacute;n internacional, porque, en ese caso, ya no har&iacute;a falta dialogar: se estar&iacute;a suponiendo lo que se trata de debatir (la entidad estatal de lo que no era un estado) y la negociaci&oacute;n se limitar&iacute;a a los detalles para hacer efectiva esa nueva situaci&oacute;n. Tercero: el di&aacute;logo es imposible sin un marco legal y procedimental aceptado por los que dialogan, y dado que este no puede ser internacional (porque, como digo, entonces estar&iacute;amos dando la raz&oacute;n a uno de los contendientes) ha de ser el de la ley nacional en vigor. Cuarto y volvemos al principio: &iquest;qu&eacute; l&iacute;neas rojas vamos a establecer en ese proceso de di&aacute;logo?
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Ante esta situaci&oacute;n de colapso, hay soluciones varias, y ninguna pasa por conceder, sin m&aacute;s, la independencia al <em>Govern </em>catal&aacute;n (si el <em>Govern</em> quiere realmente la independencia tendr&aacute; que liderar una insurrecci&oacute;n violenta, cosa que, obviamente, no va a hacer &ndash; bastante ha tenido con la insurrecci&oacute;n de los bancos &ndash;). Si en Podemos hubiera m&aacute;s visi&oacute;n y ambici&oacute;n pol&iacute;tica, hace tiempo que se hubiera desmarcado de sus socios catalanes, y hubiera explorado una soluci&oacute;n distinta al rigorismo kantiano que simula Rajoy y a la propia cantinela f&uacute;til del &ldquo;di&aacute;logo&rdquo; (que nadie entiende y, en su simpleza, para nada vale).
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Podemos podr&iacute;a, por ejemplo, haber buscado la alianza con S&aacute;nchez para apoyar la defensa de la legalidad del gobierno a cambio de unas elecciones anticipadas, tanto en Catalu&ntilde;a como en Espa&ntilde;a, y en la que hubiera jugado la &uacute;nica baza que tiene para tocar poder: un frente de izquierdas con el PSOE (para, entre otras cosas, reformar la Constituci&oacute;n). Pero no. En lugar de aspirar a ser lo que fue &ndash; un partido capaz de resucitar a la sociedad civil y de convocar mayor&iacute;as en pos de mayor democracia y progreso social &ndash; &nbsp;Podemos ha aprovechado la crisis en Catalu&ntilde;a para escorarse un poco m&aacute;s hacia la marginalidad que conden&oacute; a la extinta IU a ser un objeto pol&iacute;tico decorativo. Las &uacute;ltimas declaraciones (algunas delirantes) de muchos de sus l&iacute;deres, su incomprensible apoyo impl&iacute;cito al &ldquo;<em>proc&eacute;s</em>&rdquo;, o la rid&iacute;cula ret&oacute;rica sobre la vuelta del franquismo o la falta de legitimidad democr&aacute;tica del gobierno de Rajoy (&iexcl;Como si este no tuviera el apoyo, por poco que nos guste, de una mayor&iacute;a de votantes!) parecen provenir de un partido convencido de su falta de futuro electoral y de que, por tanto, no necesita para nada del apoyo de los ciudadanos. Si desde dentro no ponen remedio, Unidos Podemos habr&aacute; dado, con esta actitud, un paso m&aacute;s para convertirse en el s&iacute;mbolo de <em>otra</em> oportunidad perdida para la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/crisis-cataluna-oportunidad-perdida-podemos_129_3115079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Oct 2017 21:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La crisis en Cataluña: otra oportunidad perdida para Podemos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Podemos y los pactos de gobierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/politica/podemos-pactos-gobierno_129_3246103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/635ddfd5-1f86-43a3-b50f-3275f65bda6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Podemos y los pactos de gobierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“¿Tiene Podemos que demostrar – por ejemplo, con pactos de gobierno –  que es una fuerza política ‘fiable’ capaz de hacer políticas para la mayoría? Si no quiere caer en la irrelevancia y la melancolía moralmente autosatisfecha en la que pervive habitualmente la izquierda (para tranquilidad de muchos), la respuesta es</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as las bases de Podemos en Castilla-La Mancha aceptaron la propuesta de un pacto de gobierno (en minor&iacute;a) con el PSOE, si bien con la oposici&oacute;n de algunos sectores y la reticencia de otros. A la vez, y aqu&iacute; en Extremadura, se han iniciado los encuentros entre el gobierno del PSOE y Podemos para negociar los presupuestos auton&oacute;micos del pr&oacute;ximo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto ha despertado la controversia entre las diversas corrientes ideol&oacute;gicas (unas favorables y otras opuestas al acercamiento con el PSOE) que confluyen en Podemos. &iquest;Debe Podemos pactar pol&iacute;ticas sustantivas con el PSOE? &iquest;Debe &ndash; sobre todo &ndash; subscribir pactos de gobierno &ndash; en todos los &aacute;mbitos de la administraci&oacute;n &ndash; con los socialistas? &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por lo m&aacute;s obvio: en cualquier sociedad moderna y plural la acci&oacute;n pol&iacute;tica consiste, fundamentalmente, en la capacidad para llegar a acuerdos. Es inevitable. No todos los ciudadanos tienen exactamente los mismos principios, ideas e intereses. &iquest;Debe entonces Podemos pactar con otros partidos? Si quiere hacer pol&iacute;tica, que es para lo que ha nacido, la respuesta es <em>s&iacute;</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una manera (contundente) de pactar con otras fuerzas es gobernar con ellas. Los gobiernos de coalici&oacute;n son cosa habitual en otros pa&iacute;ses europeos y, pese a la inestabilidad que se les supone, son una muestra de madurez democr&aacute;tica.&nbsp; &iquest;Debe entonces Podemos gobernar con otros partidos? Si quiere hacer pol&iacute;tica (m&aacute;s all&aacute; de vigilar la que hacen otros) y demostrar que es capaz de afrontar la tarea de administrar directamente los asuntos p&uacute;blicos la respuesta es <em>s&iacute;</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En condiciones normales, la tendencia natural de un partido cuando apoya a otros, pacta con ellos o participa de un gobierno, es hacerlo con los partidos m&aacute;s cercanos (por lejanos que sean) a sus principios ideol&oacute;gicos. &iquest;Debe entonces Podemos pactar con el PSOE? &iquest;Con qui&eacute;n si no? Los apoyos, pactos o coaliciones &ldquo;anti-naturales&rdquo;, y salvo circunstancias de excepci&oacute;n, son ininteligibles para la ciudadan&iacute;a y justamente castigados en las urnas. Que se lo digan a IU en Extremadura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista pragm&aacute;tico o estrat&eacute;gico, pactar o participar de un gobierno estando en minor&iacute;a es arriesgado (supone renuncias, tragarse alg&uacute;n que otro sapo, y exponerse a morir &ndash; de &eacute;xito o fracaso &ndash; aplastado por el socio mayoritario), pero tambi&eacute;n es un reto prometedor. Una eficaz colaboraci&oacute;n desde la que lograr mayores cuotas de poder y hacer visibles cambios sustantivos hacia pol&iacute;ticas de izquierda es premiado en las urnas (parte significativa del electorado de Unidos Podemos, y antes de IU, vota pensando, casi exclusivamente, en esa posibilidad).
    </p><p class="article-text">
        Una ruptura <em>desde dentro</em>, despu&eacute;s de &ldquo;haberlo intentado todo&rdquo;, tambi&eacute;n puede dar r&eacute;ditos. En cualquier caso, y salvo que se pretenda la vieja y muy falible estrategia rupturista del &ldquo;cuanto peor, mejor&rdquo; (dejando gobernar durante m&aacute;s tiempo a la derecha mientras se aguarda una hipot&eacute;tica debacle del PSOE), no se ve, a medio plazo, ninguna opci&oacute;n mejor o que no conduzca al estancamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la cuesti&oacute;n de los <em>principios</em>, la dial&eacute;ctica reforma/ruptura, com&uacute;n y eterna a la izquierda, es inevitable, y deseable, como todo lo que quiere ser verdadero di&aacute;logo. Pero solo si es &ldquo;constructiva&rdquo;. Cuando raramente lo es promete la unidad (tensa y f&eacute;rtil) de la izquierda. Cuando no lo es, arruina esa posibilidad (a veces, con funestas consecuencias hist&oacute;ricas). &iquest;Debe entonces Podemos empe&ntilde;arse en aquella dial&eacute;ctica constructiva de forma lo m&aacute;s honesta y consecuente posible (participando <em>de</em> o proponiendo gobiernos conjuntos)? A mi juicio la respuesta ha de ser <em>s&iacute;</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Acabo. Una fuerza pol&iacute;tica con vocaci&oacute;n de serlo no puede dar la imagen de una tribu marginal desintegrada de la sociedad que pretende transformar. Mal que nos pese a muchos, la inmensa mayor&iacute;a de la sociedad espa&ntilde;ola no est&aacute; por derrocar el &ldquo;r&eacute;gimen del 78&rdquo; (mucho menos al &ldquo;sistema&rdquo; sea lo que sea lo que signifique eso). M&aacute;s all&aacute; de la ret&oacute;rica para consumo interno, no est&aacute; nada claro que haya &ldquo;ampl&iacute;simas capas sociales impugnando el r&eacute;gimen&rdquo; ni que el 15M haya sido el &ldquo;evento originario de un nuevo ciclo pol&iacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso est&aacute; todav&iacute;a por ver, y asumirlo por principio o es mera propaganda o un caso de ceguera sectaria. A medio plazo, y salvo cataclismos (y a&uacute;n as&iacute;), Podemos no va a llegar por s&iacute; solo a posiciones de poder muy distintas de las que goza ahora. Y detr&aacute;s de esto hay causas sociol&oacute;gicas e ideol&oacute;gicas (y no solo poderes f&aacute;cticos y medi&aacute;ticos) muy profundas y complejas de modificar &ndash; lo cual no quiere decir que no puedan ni deban ser modificadas &ndash; .
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tiene Podemos, mientras tanto, que demostrar &ndash; por ejemplo, con pactos de gobierno &ndash;&nbsp; que es una fuerza pol&iacute;tica &ldquo;fiable&rdquo; capaz de hacer pol&iacute;ticas para la mayor&iacute;a? Si no quiere caer en la irrelevancia y la melancol&iacute;a moralmente autosatisfecha en la que pervive habitualmente la izquierda (para tranquilidad de muchos), la respuesta es <em>s&iacute;</em>. Es para conciliar a las mayor&iacute;as con los postulados de la izquierda para lo que naci&oacute; Podemos, que representa tambi&eacute;n en s&iacute; mismo &ndash; y es una de sus se&ntilde;as de identidad&nbsp; &ndash; un compromiso (arduo, pero tambi&eacute;n din&aacute;mico y creador) entre principios, ideas e intereses no siempre id&eacute;nticos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/politica/podemos-pactos-gobierno_129_3246103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Aug 2017 21:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Podemos y los pactos de gobierno]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Podemos y la caza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/podemos-caza_129_3266198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5df7eace-68ce-468a-90b5-f9544cf5d4e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Podemos y la caza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Una vez se fijen posiciones políticas coherentes (es extraño, por ejemplo, que se suela poner en cuestión la legitimidad de la tauromaquia pero no la de la caza ) se podrá discutir acerca de la mejor manera de difundirlas y de lograr los cambios que aquellas posiciones demanden. Es aquí donde, como decía, se ha de obrar con pedagogía y prudencia"</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, la Federaci&oacute;n Extreme&ntilde;a de Caza (FEDEXPA) solicitaba de la Junta de Extremadura la declaraci&oacute;n de Bien de Inter&eacute;s Cultural para ciertas modalidades de caza como las monter&iacute;as y las rehalas. Esta iniciativa, y otras similares, para &ldquo;blindar&rdquo; y promocionar la actividad cineg&eacute;tica &ndash; que anda de capa ca&iacute;da y provoca un creciente rechazo moral &ndash; , no siempre son bien recibidas por la sociedad ni por los partidos pol&iacute;ticos, especialmente por los partidos de izquierda, casi siempre comprometidos con posiciones ecologistas sustantivas (y no meramente ambientalistas). Una excepci&oacute;n notable a esto parece ser Extremadura, en donde, y seg&uacute;n he sabido, desde ciertos sectores de <em>Podemos</em> se lanzan argumentos en favor de la protecci&oacute;n y promoci&oacute;n (si bien bajo una regulaci&oacute;n m&aacute;s estricta y eficaz) de la caza. Veamos sint&eacute;ticamente los argumentos que esgrimen los defensores del valor de la actividad cineg&eacute;tica, y c&oacute;mo podemos contribuir en algo al debate. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los argumentos principales a favor de la caza afirma que, dado que esta forma parte de la tradici&oacute;n cultural y la identidad colectiva popular, en especial en zonas rurales, debe mantenerse y promocionarse. &iquest;Es esto razonable? En primer lugar conviene relativizar el valor de la premisa, pues no en todos los pueblos se caza, y en muchos de los que se caza se hace cada vez menos, especialmente por parte de los varones j&oacute;venes (digo varones porque la caza es una actividad casi exclusivamente masculina &ndash; de hecho, siempre ha sido un rito de identificaci&oacute;n con la masculinidad m&aacute;s recia y rancia, por no decir profundamente <em>machista</em> &ndash; ). 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco, y como he le&iacute;do por ah&iacute;, la caza es ya (si es que lo fue alguna vez) el &ldquo;principal elemento de socializaci&oacute;n&rdquo; o la &ldquo;principal actividad l&uacute;dica&rdquo; de los pueblos extreme&ntilde;os, ni, mucho menos, &ldquo;la principal forma de disfrute de la naturaleza&rdquo; que cabe concebir en ellos. Esta claro que hoy en d&iacute;a, y por suerte, en los pueblos de nuestra comunidad hay cientos de maneras de relacionarse con los dem&aacute;s, de entretenerse, o de disfrutar de la naturaleza sin tener que tirotear o acosar animales. Muy al contrario, gran parte de las actividades cineg&eacute;ticas (empezando por las que FEDEXPA quiere convertir en Bien de Inter&eacute;s Cultural) se dan como un &ldquo;deporte&rdquo; de lujo para gente que viene de fuera, y no como una actividad social o popular.  
    </p><p class="article-text">
        Pero es que incluso aunque fuera cierto que no hay otra forma mejor de entretenerse o de experimentar el sentimiento de identidad colectiva de un pueblo m&aacute;s que cazando, &iquest;significar&iacute;a eso que haya que promocionar necesariamente la caza? En absoluto. De que X (la caza) tenga valor identitario y tradicional no se deduce que X sea aceptable y deba ser promocionado. De hecho, tambi&eacute;n podr&iacute;amos suponer que los<em> toros</em>, la <em>sumisi&oacute;n de la mujer</em> o la <em>econom&iacute;a sumergida</em> (por poner algunos ejemplos) tienen <em>valor identitario y tradicional </em>(especialmente en las zonas rurales), pero no por eso admitir&iacute;amos que debamos proteger y promocionar tales &ldquo;costumbres&rdquo;. Que algo se haga desde siempre no significa que deba seguir haci&eacute;ndose. A lo sumo, significa que, a la hora de tratar pol&iacute;ticamente la cuesti&oacute;n (de la caza, de las fiestas de toros, etc.), hemos de actuar con prudencia y pedagog&iacute;a, y no impulsivamente ni de manera desp&oacute;tica. Pero nada m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Otro argumento t&iacute;pico es el econ&oacute;mico. La caza proporciona &ndash; se dice &ndash; riqueza y trabajo en aquellas zonas en las que se practica (un argumento, por cierto, que &ndash; tal como el anterior &ndash; tambi&eacute;n se emplea para defender las fiestas de toros y otras tradiciones moralmente controvertidas). Pero este argumento no solo es muy discutible (la caza no es la &uacute;nica actividad de ocio medio ambiental que reporta trabajo o beneficios &ndash; gran parte de ellos en dinero negro, por cierto &ndash; ), sino que es irrelevante cuando lo que se pretende es legitimar<em> patrimonialmente</em> algo. El valor cultural de una actividad o pr&aacute;ctica no se debe medir por los beneficios econ&oacute;micos que pueda reportar, sino porque genere o refleje, en alg&uacute;n sentido, un bien espiritual o un modelo (moral, est&eacute;tico...) para la mayor&iacute;a. &iquest;Responde la caza a estos requisitos? 
    </p><p class="article-text">
        Un tercer argumento es el del presunto valor ecol&oacute;gico de la caza. Gracias a la caza &ndash; nos dicen &ndash; se mantiene y cuidan zonas forestales y se controla la superpoblaci&oacute;n de especies que pueden resultar da&ntilde;inas para los ecosistemas. Este es otro argumento f&aacute;cilmente contestable. En primer lugar, la caza no es la &uacute;nica (ni la principal) actividad de ocio que contribuye al cuidado de montes y zonas forestales (algo que, por dem&aacute;s, deber&iacute;a exigirse <em>per se</em> a la administraci&oacute;n y a los propietarios). En segundo lugar, la caza no es tampoco el &uacute;nico (ni el m&aacute;s recomendable) m&eacute;todo para regular la superpoblaci&oacute;n de especies, am&eacute;n de que los cazadores suelen fracasar en este cometido y de que, a veces, generan m&aacute;s problemas de los que pretenden solucionar (la introducci&oacute;n y suelta de especies criadas para el disfrute de cazadores, la endogamia que producen los cercados o la eliminaci&oacute;n de depredadores pueden provocar muchos m&aacute;s y m&aacute;s complejos problemas ecol&oacute;gicos que los que pueda resolver un cazador matando animales).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, todo esto es, de nuevo, irrelevante. Los que vivimos en zonas rurales sabemos de sobra que el cazador no sale al monte para mejor conservar el medio ambiente (a veces es todo lo contrario: lo ensucia, por ejemplo, a conciencia), ni para controlar la superpoblaci&oacute;n de especies, sino, sencillamente, para... cazar. Suponer que la generalidad de los cazadores son ecologistas comprometidos con el respeto de la naturaleza (m&aacute;s que lo pueda ser, por dem&aacute;s, cualquier hijo de vecino al que le guste pasear por el monte) es mucho, much&iacute;simo suponer. Para casi todos los que yo observo, al menos, el valor de la naturaleza parece reducirse al de proporcionarles los medios para su entretenimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, con todo, el asunto primordial, a mi entender, es el moral. &iquest;Es moralmente reprobable la actividad cineg&eacute;tica? Este asunto no es eludible. Apoyar o no apoyar la caza, regularla de una manera o de otra, no son temas fundamentalmente <em>t&eacute;cnicos</em>, sino <em>&eacute;ticos</em>. Confundir la actividad pol&iacute;tica con la ciencia o hacerla depender de expertos es adoptar, de hecho, la peor (la m&aacute;s inconsistente e inconsciente) perspectiva &eacute;tica posible. Tampoco vale intentar diluir el problema con ambig&uuml;edades terminol&oacute;gicas. Es cierto que, en la actualidad, hay muchas modalidades de actividad cineg&eacute;tica, pero tambi&eacute;n lo es que todas tienen algo esencial en com&uacute;n: el acoso o muerte de animales salvajes por deporte o diversi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pues por mucho que se quiera ocultar, el objeto y el sentido de la caza consiste, esencialmente, en entregarse al &ldquo;placer&rdquo; (parece que para algunos lo es) de acosar y matar animales salvajes. Se puede investir al cazador de deportista, de ecologista, de motivo tur&iacute;stico o de recurso econ&oacute;mico. Se puede admirar, sin duda, el rico patrimonio cultural (ling&uuml;&iacute;stico, etnol&oacute;gico, art&iacute;stico, etc.) asociado a la caza. Pero el cazador es, ante todo, un se&ntilde;or (muy pocas veces, insisto, una se&ntilde;ora) al que le gusta disparar a animales, sean perdices o elefantes, sin otra necesidad que la de entretenerse con ello (y, en ocasiones, afirmarse &ndash; sospecho &ndash; en roles de masculinidad radicalmente opuestos a los valores que desde la izquierda deseamos promover). Y todo esto, insisto, es un asunto y un problema moral que, como m&iacute;nimo, hay que discutir.
    </p><p class="article-text">
        A mi &ndash; lo reconozco &ndash; me parece moralmente repugnante la caza. Mi posici&oacute;n obedece argumentos firmes que requerir&iacute;an otro art&iacute;culo y es, adem&aacute;s, y como todo juicio de valor, contextualizable y graduable (no es lo mismo matar a un ser vivo con el grado de actividad nerviosa y conciencia de un mam&iacute;fero &ndash; y por pura diversi&oacute;n &ndash; que recolectar caracoles o esp&aacute;rragos &ndash; para comer &ndash; , como he tenido que leer, sin dar cr&eacute;dito a lo que le&iacute;a, en alg&uacute;n documento reciente). Pero, pese a lo firme que creo que es mi convicci&oacute;n (o precisamente por eso), estoy tambi&eacute;n deseando escuchar los argumentos de aquellos que defienden lo contrario, la legitimidad moral de la caza. El debate est&aacute; abierto, y es deseable &ndash; en el m&aacute;s puro esp&iacute;ritu <em>podemita</em> &ndash; que se celebre p&uacute;blicamente y a la vista de todos.
    </p><p class="article-text">
        Una vez se fijen posiciones pol&iacute;ticas coherentes (es extra&ntilde;o, por ejemplo, que se suela poner en cuesti&oacute;n la legitimidad de la tauromaquia pero no la de la caza ) se podr&aacute; discutir acerca de la mejor manera de difundirlas y de lograr los cambios que aquellas posiciones demanden. Es aqu&iacute; donde, como dec&iacute;a, se ha de obrar con pedagog&iacute;a y prudencia. No se puede acabar con las cosas a golpe de decreto. Pero s&iacute;, desde luego, se puede empezar por no promover aquello que no consideramos &eacute;tico, y exigir que, en tanto no desaparezca, se vea sometido a una regulaci&oacute;n mil veces m&aacute;s estricta y eficaz que la que se viene dando hasta ahora, terreno en el cual, y de momento, hay mucho que hacer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/podemos-caza_129_3266198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Jul 2017 21:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Podemos y la caza]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así que pasen cinco años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/politica/pasen-anos_129_3301096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a296aa77-fa59-4374-b4dc-bbf89a8df03c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así que pasen cinco años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Así estamos. Desde el momento en que – pese a las proclamas de algunos y las acciones desesperadas y aisladas de otros – no se paralizó la implantación de la LOMCE cuando hubo la mínima oportunidad de hacerlo, el PP dio por ganada la batalla de la educación.</p><p class="subtitle">Resiste y vencerás"</p></div><p class="article-text">
        Lo ve&iacute;amos venir. <strong>La LOMCE,</strong> la mal parida, peor concebida y desastrosa ley educativa del PP, la m&aacute;s pol&eacute;mica y repudiada de todas las que ha tenido este pa&iacute;s, permanecer&aacute; vigente, <em>sine d&iacute;e</em>, mientras no culmine (si llega a hacerlo) el traqueteante proceso parlamentario que podr&iacute;a dar lugar a una ley nueva. Dos a&ntilde;os m&aacute;s como m&iacute;nimo, afirman algunos. Lo que unido a los tres que lleva implant&aacute;ndose, suman cinco. &iexcl;Cinco a&ntilde;os de LOMCE! &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, dado que la subcomisi&oacute;n del Congreso que prepara el informe para la (presunta) nueva ley solo puede, por norma, tratar de este asunto, todos aquellos referidos a la aplicaci&oacute;n de la LOMCE quedan exclusivamente en manos de los decretos del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, <em>as&iacute; que pasen esos cinco a&ntilde;os</em>, tendremos con toda probabilidad m&aacute;s de lo mismo: discriminaci&oacute;n de alumnos (entre obreros y universitarios) a los quince a&ntilde;os, rev&aacute;lidas tras cada etapa, v&iacute;a libre para consolidar y aumentar ese tremendo malentendido que es la educaci&oacute;n concertada, blindaje de los privilegios de la Iglesia cat&oacute;lica para estar presente en todos los cursos y etapas educativas, marginaci&oacute;n de las materias que no se dejan reducir al &ldquo;ora et labora&rdquo; liberal (filosof&iacute;a, artes...), programaciones infumables y, en general, la apoteosis de la pedagog&iacute;a m&aacute;s caspocastiza, la del escucha-memoriza-repite, la de la letra con sangre entra, la del examen semanal y los deberes interminables en casa...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sigamos. Una vez la subcomisi&oacute;n &ndash; tras los seis meses m&aacute;s de plazo que se ha concedido a s&iacute; misma &ndash; oiga a todos los expertos y emita su informe (un informe que no es vinculante y al que se puede hacer el caso que se quiera, incluyendo <em>ninguno</em>), el gobierno podr&aacute; &ndash; si lo desea &ndash; iniciar los largos y prudentes tr&aacute;mites para proponer una nueva ley educativa (o una reforma de la presente) teniendo muy en cuenta que, en caso de no darse consenso, la LOMCE seguir&iacute;a su inalterable curso, lo cual, obviamente, fortalecer&iacute;a al gobierno en la negociaci&oacute;n de ese previsto consenso. Fruto de ese acuerdo, pues, solo podr&iacute;a salir (si sale) una ley tan similar a la LOMCE que, para ahorrar en tinta y tr&aacute;mites, no valdr&iacute;a la pena ni cambiarle el nombre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es muy posible, adem&aacute;s, que, de aqu&iacute; a que pasen esos cinco a&ntilde;os, se imponga, de nuevo, el calendario electoral, y la nueva ley educativa (ya de por s&iacute; in&uacute;til por ser un clon de la anterior) quede en suspenso o &ndash; m&aacute;s seguramente &ndash; sirva de arma arrojadiza entre unos partidos y otros &ndash; y por eso mismo, quede igualmente en suspenso &ndash; . No hace falta decir que, caso de que vuelva a ganar el PP (o su marca alternativa), la LOMCE (o su clon) seguir&iacute;a otros cinco a&ntilde;os m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero cabe tambi&eacute;n sospechar que, caso de cambiarse las tornas pol&iacute;ticas, el nuevo gobierno se resistiera a asumir el desgaste que supone promover un cambio educativo a fondo una vez consolidado del todo el anterior (<em>&iexcl;Otra ley educativa, y van...!</em>, titular&iacute;a la prensa m&aacute;s reaccionaria). Esto conducir&iacute;a a no hacer m&aacute;s que cambios aparentes y a que la LOMCE siguiera, pr&aacute;cticamente igual... otros cinco a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero seamos optimistas. Pensemos en el triunfo de una coalici&oacute;n de izquierdas fuertemente comprometida con el cambio educativo. Supongamos, tambi&eacute;n, que esta coalici&oacute;n no cae en el mismo error que sus antagonistas y decide consensuar la ley con generosidad y honestidad intelectual y pol&iacute;tica, evitando imposiciones y radicalismos, de forma que la ley pueda aspirar a durar m&aacute;s de cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, con la elaboraci&oacute;n &ndash; consultando a todos desde cero &ndash; , la negociaci&oacute;n &ndash; dura y larga &ndash; y los tr&aacute;mites parlamentarios, demoras interesadas y otros imprevistos pol&iacute;ticos y no pol&iacute;ticos, la nueva ley no estar&iacute;a preparada antes de un par de a&ntilde;os. M&aacute;s otros dos o tres de implantaci&oacute;n gradual &ndash; y tras otras elecciones que podr&iacute;an paralizarlo todo &ndash; hacen, en total... <em>&iexcl;Otra vez cinco a&ntilde;os</em>!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; estamos. Desde el momento en que &ndash; pese a las proclamas de algunos y las acciones desesperadas y aisladas de otros &ndash; no se paraliz&oacute; la implantaci&oacute;n de la LOMCE cuando hubo la m&iacute;nima oportunidad de hacerlo, el PP dio por ganada la batalla de la educaci&oacute;n. <em>Resiste y vencer&aacute;s</em>. Esa es la t&aacute;ctica, infalible de momento, de Rajoy y los suyos. El exministro Wert no podr&iacute;a estar m&aacute;s satisfecho contemplando lo que ocurre desde su retiro dorado en Par&iacute;s. Ojala me equivocase y me tuviera que comer este escrito, pero mucho me temo que, si no despabilamos, <em>as&iacute; que pasen cinco a&ntilde;os</em> la LOMCE (o alg&uacute;n suced&aacute;neo casi puro) seguir&aacute; en vigor. Y los que creemos que en este <em>yermo </em>pa&iacute;s &ndash; y antes que cualquier otro asunto &ndash;&nbsp; es precisa otra forma de concebir y hacer las cosas en educaci&oacute;n, nos quedaremos como... <em>Do&ntilde;a Rosita la soltera</em>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/politica/pasen-anos_129_3301096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Jul 2017 21:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así que pasen cinco años]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El don]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/don_129_3341001.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">“Si el señor Amancio Ortega y su Fundación, están tan preocupados por la sanidad pública, podrían, mucho mejor que donaciones puntuales, hacer por aumentar (o no esquivar, al menos, ni un ápice) su contribución fiscal, y contribuir así a que, con criterios públicos y transparentes, se financien mejor los hospitales y se aseguren las políticas sanitarias”</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a el fil&oacute;sofo Jacques Derrida que un regalo solo es tal si no conocemos qui&eacute;n nos lo hace. Si lo conocemos, ya no es un regalo (o un &ldquo;don&rdquo; como dice &eacute;l), sino una deuda contra&iacute;da, una forma sutil de incluirnos en el sistema de <em>toma y daca</em> del mercado. M&aacute;s a&uacute;n si ese regalo son trescientos veinte millones de euros. Esta es la cantidad que ha donado la Fundaci&oacute;n del empresario multimillonario Amancio Ortega para adquirir m&aacute;quinas de diagn&oacute;stico y tratamiento del c&aacute;ncer en hospitales p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es leg&iacute;timo que el sistema de salud p&uacute;blica (es decir, el Estado) acepte donaciones de este tipo para financiar necesidades sanitarias? &iquest;Qu&eacute; deudas contrae la sociedad al aceptar estas donaciones?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para centrarnos en lo que creo m&aacute;s importante, dejemos r&aacute;pidamente de lado el tema de la presunta doble moral del donante. &ldquo;Dona aqu&iacute;, pero explota all&aacute;&rdquo; &ndash; dicen del fundador de Zara &ndash; . Aunque esto, que yo sepa, no est&aacute; fehacientemente probado. Apartemos, tambi&eacute;n, el asunto de la ingenier&iacute;a fiscal por la que Inditex, seg&uacute;n un informe reci&eacute;n presentado por Los Verdes en el Parlamento Europeo, esquiv&oacute; seiscientos millones en impuestos de 2011 a 2014 (una pr&aacute;ctica com&uacute;n, por desgracia, en la mayor&iacute;a de las grandes empresas).
    </p><p class="article-text">
        Dejemos igualmente atr&aacute;s lo del car&aacute;cter finalista y quiz&aacute;s no muy transparente de la donaci&oacute;n. Por lo que parece, la Fundaci&oacute;n de Ortega ha decidido, tras reunirse con distintas administraciones, qu&eacute; cantidad recibe cada comunidad y en qu&eacute; ha de gastarse el dinero (en comprar ciertas m&aacute;quinas de &uacute;ltima generaci&oacute;n), sin mucha claridad en los procedimientos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A mi juicio, cualquiera de estas cosas &ndash; que la empresa matriz de esa fundaci&oacute;n permita condiciones laborales ignominiosas, que aplique t&eacute;cnicas de elusi&oacute;n fiscal y/o que haya impuesto a la Administraci&oacute;n en qu&eacute; debe gastarse el dinero &ndash; , caso de que se demostrasen verdaderas, deber&iacute;an bastar para rechazar el &ldquo;regalo&rdquo;. El Estado no deber&iacute;a aceptar dinero de dudosa procedencia moral (aunque sea legal),&nbsp; ni directrices de nadie que carezca de autoridad profesional o pol&iacute;tica para planificar sus servicios sanitarios. Pero, a&uacute;n as&iacute;, creo que todo esto es lo de menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque el argumento principal para cuestionar este tipo de pr&aacute;cticas de mecenazgo de los servicios p&uacute;blicos es, a mi juicio, otro muy otro. Hace siglos, el que una persona cualquiera accediera a la educaci&oacute;n superior, disfrutara de una atenci&oacute;n sanitaria de calidad o, por ejemplo, pudiera dedicarse al arte, depend&iacute;a de la decisi&oacute;n arbitraria de un rey, de una instituci&oacute;n religiosa o de un rico mecenas. No creo que nadie pueda considerar esto hoy sino como algo humillante e injusto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que haya suficientes medios p&uacute;blicos para ser atendido adecuadamente en un hospital, seas quien seas, as&iacute; como que puedas educarte y desarrollar tu vocaci&oacute;n en el &aacute;mbito que elijas, deber&iacute;a ser &ndash; pensamos hoy &ndash; una cuesti&oacute;n de justicia (con respecto a la cual <em>todos</em> tenemos <em>obligaciones</em>), y no algo que dependa de la buena voluntad de nadie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No digo, por supuesto, que la Fundaci&oacute;n de Amancio Ortega no pueda obrar con la mejor de las intenciones. Pero fomentar las donaciones y patrocinios privados de servicios p&uacute;blicos como la sanidad o la educaci&oacute;n (dos de los nichos de negocio m&aacute;s rentables y a&uacute;n &ldquo;infraexplotados&rdquo; en este pa&iacute;s) puede leerse como un paso m&aacute;s hacia los modelos semi-privados o privados que imperan en EE.UU y otros pa&iacute;ses (en los que, si careces de medios suficientes, la asistencia depende, en efecto, de la buena voluntad de alguna fundaci&oacute;n o mecenas). Eso sin contar con que das un excelente pretexto a la Administraci&oacute;n para mantener o emprender nuevos recortes presupuestarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s grave a&uacute;n, las pr&aacute;cticas de mecenazgo empresarial van difundiendo la concepci&oacute;n liberal de que los derechos fundamentales (sanidad, educaci&oacute;n, vivienda...) no estrictamente referidos a las libertades individuales han de ser garantizados (cuando lo son) a trav&eacute;s de instituciones o personas particulares de forma puramente voluntarista, sin involucrar, m&aacute;s que m&iacute;nimamente, al Estado.
    </p><p class="article-text">
        Esta concepci&oacute;n est&aacute; relacionada, por cierto, y a la vez, con aquella otra por la que los problemas humanitarios (relativos a esos mismos derechos fundamentales) se entienden, cada vez m&aacute;s, como un asunto de las ONG o de las instituciones caritativas, en lugar de una obligaci&oacute;n contra&iacute;da por los gobiernos a trav&eacute;s de organismos y agencias p&uacute;blicas internacionales. Es la cl&aacute;sica imagen liberal seg&uacute;n la cual el beneficio de los m&aacute;s ricos acaba fluyendo, sin intervenci&oacute;n estatal alguna (y por la buena voluntad de algunos), hacia la copa de los m&aacute;s pobres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo esto no quiere decir que debamos (ni que podemos) prescindir de golpe de los apoyos y el esfuerzo de donaciones, fundaciones y de las ONG. Estas iniciativas privadas ejercen hoy tareas de asistencia y salvaguarda de derechos de las que, cada vez m&aacute;s, se despreocupan los poderes p&uacute;blicos (y los ciudadanos que prefieren opciones liberales), y su esfuerzo y sacrificio son, desde luego, encomiables.
    </p><p class="article-text">
        Pero esto no es motivo para no advertir de que garantizar el derecho a servicios fundamentales como la sanidad o la educaci&oacute;n (cuando no, simplemente, el derecho a la vida de los que se encuentran en situaci&oacute;n desesperada) no puede depender, ni a corto ni a largo plazo, del esfuerzo o la caridad de esos grupos y entidades privadas, sino de pol&iacute;ticas radicalmente transformadoras y recursos globales que solo podr&iacute;an aplicarse en un contexto de Estados fuertes y coordinados presionados por una ciudadan&iacute;a cr&iacute;tica y concienciada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que recordar, por cierto, y una vez m&aacute;s, que ni en nuestro pa&iacute;s ni en el mundo faltan recursos para garantizar esos derechos fundamentales (bastar&iacute;a muy poco tiempo para acabar con el hambre y la mayor&iacute;a de las enfermedades del planeta).
    </p><p class="article-text">
        Lo que falta es la voluntad pol&iacute;tica para redistribuir esos recursos. Y a esa deliberada inactividad pol&iacute;tica le viene muy bien (hay que decirlo) la acci&oacute;n puntual de las ONG y de las fundaciones privadas y caritativas, pues estas, sin transformar globalmente nada, mantienen la situaci&oacute;n sobre m&iacute;nimos. Por supuesto, esto no dice nada (faltar&iacute;a m&aacute;s) contra la gente que trabaja en esas ONG e instituciones afines. Ellos obran movidos, heroicamente, por la incapacidad moral y emocional de ver sufrir a las personas abandonadas por Estados d&eacute;biles, corruptos o descarnada y deliberadamente &ldquo;recortados&rdquo;. Hacen lo que se debe hacer. Aunque su acci&oacute;n implica, tambi&eacute;n, un tremendo dilema moral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el se&ntilde;or Ortega, en fin, y su Fundaci&oacute;n, est&aacute;n tan preocupados por la sanidad p&uacute;blica, podr&iacute;an, mucho mejor que donaciones puntuales, hacer por aumentar (o no esquivar, al menos, ni un &aacute;pice) su contribuci&oacute;n fiscal, y contribuir as&iacute; a que, con criterios p&uacute;blicos y transparentes, se financien mejor los hospitales y se aseguren las pol&iacute;ticas sanitarias. Adem&aacute;s, con una mayor aportaci&oacute;n fiscal sostenida, ayudar&iacute;an a mantener al Estado. Y son Estados representativos fuertes y &aacute;mbitos eficaces de decisi&oacute;n p&uacute;blica, tanto nacionales como internacionales, presionados por una sociedad civil cr&iacute;tica y movilizada, los que pueden hacer que, alg&uacute;n d&iacute;a, nadie tenga que depender de c&oacute;mo de solidario y donoso se sienta un millonario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/don_129_3341001.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jun 2017 21:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El don]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sánchez, Podemos, y los imaginarios políticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/politica/sanchez-podemos-imaginarios-politicos_129_3357423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">“Si Podemos aún aspira a lograr una cuota significativa de poder ha de volver a situarse en el centro de la izquierda del escenario, justo pegada a Sánchez, pero</p><p class="subtitle">sin pegarse</p><p class="subtitle">, y decidida a vender – mejor – el</p><p class="subtitle">mismo relato básico de regeneración de la socialdemocracia</p><p class="subtitle">con que sedujo a los ciudadanos hace poco más de tres años”</p></div><p class="article-text">
        Imaginaba hace unas semanas<a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Pedro_Sanchez_PSOE_conspiracion_6_646445378.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Isaac Rosa en este mismo diario </a>una divertida teor&iacute;a conspiratoria. Rosa imaginaba a los &ldquo;poderes f&aacute;cticos&rdquo; empe&ntilde;ados en resucitar al PSOE ayudados por un <em>coach </em>que propon&iacute;a seducir a los votantes con un relato f&aacute;cil pero infalible: el del rey (S&aacute;nchez) injustamente destronado por los poderosos (el aparato del partido) que vuelve a recuperar su trono con el apoyo del pueblo (de las bases). Lo de Isaac Rosa era una broma sat&iacute;rica (con la que criticar la falta de visi&oacute;n pol&iacute;tica del PSOE), pero detr&aacute;s de la s&aacute;tira hay algo cierto sobre los imaginarios pol&iacute;ticos y su capacidad para lograr y mantener el poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Relatos o imaginarios pol&iacute;ticos hay muchos, aunque no infinitos. En nuestro entorno hay dos muy comunes (am&eacute;n de otros m&aacute;s marginales): el progresista y el conservador, cada uno asociado a ciertas ideas tab&uacute;s (igualdad, justicia, solidaridad, integraci&oacute;n, protecci&oacute;n, libertad, autoridad, familia, tradici&oacute;n, m&eacute;rito...) y a una infinidad de elementos culturales. Seg&uacute;n algunos polit&oacute;logos, los progresistas se identifican con con el rock, el c&iacute;rculo, la poes&iacute;a o el &oacute;vulo, y los conservadores con la m&uacute;sica cl&aacute;sica, la l&iacute;nea recta, las matem&aacute;ticas o el espermatozoide...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal vez todo esto parezca una frivolidad. Pero es lo que hay. Nuestro (perezoso) cerebro es m&aacute;s dado a confiar en los relatos con los que nos identificamos que a analizar objetivamente los datos y reflexionar de modo cr&iacute;tico sobre las ideas. De hecho, la mayor parte de la gente escoge sus opciones pol&iacute;ticas en funci&oacute;n de versiones todav&iacute;a m&aacute;s simples de imaginarios como los que hemos citado arriba. Votan o dejan de votar a unos u otros porque &ldquo;son gente de orden&rdquo; o &ldquo;porque tienen una familia ejemplar&rdquo; o &ldquo;porque quieren que Espa&ntilde;a sea como Venezuela&rdquo; o &ldquo;porque son unos pijos&rdquo; o &ldquo;porque son demasiado j&oacute;venes&rdquo; y mil trazos sueltos &ndash; y gruesos -- m&aacute;s de uno u otro cuadro ideol&oacute;gico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esta hiper-simplificaci&oacute;n de los imaginarios contribuyen los medios de comunicaci&oacute;n que, en su af&aacute;n por crear espect&aacute;culo, acortan, afilan y vulgarizan los mensajes. Y tambi&eacute;n la <em>sobreinformaci&oacute;n</em> que procuran esos mismos medios. Contra lo que podr&iacute;a parecer, tanta informaci&oacute;n (la mayor parte de ella superficial y reiterativa) no produce necesariamente ciudadanos mejor informados, sino gente que, ante el ruido y la impresi&oacute;n de complejidad, se refugia en su burbuja ideol&oacute;gica y medi&aacute;tica particular. Como saben psic&oacute;logos y soci&oacute;logos, las personas solemos ignorar las pruebas que contradicen nuestras creencias y tendemos a ajustar los hechos a las mismas. En las redes sociales en las que vivimos hoy, y en las que la informaci&oacute;n est&aacute; indisolublemente ligada a nuestras preferencias personales (amigos, gustos, h&aacute;bitos de consumo), podemos tener una muestra clara de esta simplificaci&oacute;n de las narrativas pol&iacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Viene todo esto a cuento de la &ndash; evidente &ndash; mala nueva que representa la victoria de Pedro S&aacute;nchez para Podemos. La victoria de Susana Diaz y las &eacute;lites del PSOE, con la imagen asociada de su compadreo con el PP y los poderes financieros y medi&aacute;ticos, le ven&iacute;a que ni pintado a Podemos para acaparar el voto socialdem&oacute;crata desilusionado sin perder el porcentaje electoral de la izquierda y de sus bases m&aacute;s activas. Pero el imaginario de un Sanchez triunfante viene a replicar, con aparente &eacute;xito, el relato podemita de la lucha entre la casta y el pueblo (entre el aparato del partido y la bases lideradas por un joven &ndash; Pedro S&aacute;nchez &ndash; preparado, honesto y que se enfrenta a los poderosos) y a robarle, as&iacute;, terreno electoral a Podemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pueden hacer Podemos y el conglomerado de fuerzas que se le adjunta? De entrada, poner los pies en el suelo (electoral) y volver a una versi&oacute;n mejorada de la narrativa pol&iacute;tica del principio. Creo que se equivocan quienes piensan que a trav&eacute;s del activismo, la presencia en la calle o las ideolog&iacute;as m&aacute;s o menos alternativas de la izquierda se va a romper el techo electoral o siquiera impedir que descienda. Podemos est&aacute; donde esta gracias al voto del electorado progresista (y no a sus bases activas, que son apenas m&aacute;s que una voluntariosa pero &iacute;nfima minor&iacute;a). Ese electorado entiende que tiene mejores cosas que hacer que participar directamente en pol&iacute;tica o salir a las calles (quieren, muy leg&iacute;timamente, que los pol&iacute;ticos hagan el trabajo por ellos, que para eso son, tambi&eacute;n, sus representantes) y, de otro lado, les basta con lo que significa la palabra &ldquo;cambio&rdquo; en el imaginario b&aacute;sico socialdem&oacute;crata: <em>reforzar el estado de bienestar</em>, <em>mejorar las condiciones laborales</em> y <em>depurar de corrupci&oacute;n las instituciones</em> (el <em>anticapitalismo</em>, el <em>ecofeminismo </em>o el <em>anarquismo autogestionario</em> comprenden relatos a&uacute;n muy marginales).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es obvio tambi&eacute;n que el ideal socialdem&oacute;crata (el del viejo estado de bienestar de la guerra fr&iacute;a, tal como se reflejaba de forma ejemplar en los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos), incapaz de exhibir ning&uacute;n logro sustancial desde hace treinta a&ntilde;os, solo reverdece de forma pasajera cuando se representa en un escenario renovado, como el que, por ejemplo, encarna Podemos (o, con otros matices, personajes igualmente heterodoxos como Obama o Sanders en EE.UU). Ese escenario renovado es (o era) el de un grupo de gente joven, bien preparada, sin v&iacute;nculos con el poder, y dispuesta (no se sabe c&oacute;mo, pero eso carece de relevancia en este tipo de im&aacute;genes) a iniciar una quijotesca y entusiasta guerra por hacer realidad una versi&oacute;n no mutilada (y con detalles<em> new age</em>) del programa socialdem&oacute;crata. Simple, pero efectivo, como todo <em>buen cuento</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto todav&iacute;a puede funcionar. De hecho, es el &uacute;nico cuento que a la izquierda del PP/C,s puede funcionar. Pero con la victoria del nuevo y heroico S&aacute;nchez liderando a las bases m&aacute;s cr&iacute;ticas del PSOE, y el giro hacia la izquierda militante de Podemos, parece m&aacute;s probable que un PSOE renovado le coma el terreno a Podemos y que se reedite una suerte de pacto PSOE-IU (con UP en lugar de IU). Eso, desde luego, en el mejor de los casos. En el peor, la izquierda sigue dividida y decidida a seguir consumi&eacute;ndose en la oposici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si Podemos, en fin, a&uacute;n aspira a lograr una cuota significativa de poder ha de volver a situarse en el centro de la izquierda del escenario, justo pegada a S&aacute;nchez, pero <em>sin pegarse</em>, y decidida a vender &ndash; mejor &ndash; el <em>mismo relato b&aacute;sico de regeneraci&oacute;n de la socialdemocracia </em>con que sedujo a los ciudadanos hace poco m&aacute;s de tres a&ntilde;os. Todo giro serio a la izquierda vendr&aacute; necesariamente despu&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/politica/sanchez-podemos-imaginarios-politicos_129_3357423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Jun 2017 21:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sánchez, Podemos, y los imaginarios políticos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Religión desde los tres años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/educacion/religion-anos_129_3374612.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5dc53550-5d5e-47f0-8bd2-702fce0e8a54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Religión desde los tres años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La Religión es, entonces, la única materia del currículo educativo que ha de ofertarse obligadamente desde los tres hasta los diecisiete años. ¡Inaudito! "</p></div><p class="article-text">
        Escrib&iacute;a hace poco sobre el lugar casi infinitamente privilegiado que tiene la religi&oacute;n cat&oacute;lica en el sistema educativo de nuestro pa&iacute;s. Afirmaba &ndash; ingenuo yo &ndash; que la materia de Religi&oacute;n era, junto a tres o cuatro m&aacute;s, de las pocas que se ofertaban obligatoriamente en todos los cursos de primaria y secundaria (m&aacute;s el primer curso del Bachillerato, donde tambi&eacute;n es de oferta obligatoria). Pero el otro d&iacute;a me recordaron que la materia de Religi&oacute;n tambi&eacute;n ha de ofertarse obligatoriamente en los tres cursos de Educaci&oacute;n Infantil (de 3 a 6 a&ntilde;os). La Religi&oacute;n es, entonces, la &uacute;nica materia del curr&iacute;culo educativo que ha de ofertarse obligadamente desde los tres hasta los diecisiete a&ntilde;os. &iexcl;Inaudito!
    </p><p class="article-text">
        Esto quiere decir que los alumnos espa&ntilde;oles tienen la opci&oacute;n de formarse en Religi&oacute;n cat&oacute;lica durante catorce a&ntilde;os, si as&iacute; lo quieren. Para que comparen y se hagan una idea, piensen que muchas materias, obligatorias u optativas (M&uacute;sica, Cultura Cl&aacute;sica, Tecnolog&iacute;a, Pl&aacute;stica, Econom&iacute;a, F&iacute;sica y Qu&iacute;mica &ndash;por ejemplo&ndash;), son cursadas por los chicos <em>solo durante dos o tres a&ntilde;os </em>en la ESO. O que otras optativas, como Filosof&iacute;a, o Cultura Cient&iacute;fica, se ofertan (si se hace, pues no es obligatorio) en <em>un solo curso</em> de la ESO. O que Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a, o &Eacute;tica, han sido incluso borradas del mapa por la LOMCE (solo la primera de ellas ha logrado ser implantada posteriormente, en un solo curso, y con una sola hora semanal, por iniciativa de la Consejer&iacute;a y el Gobierno de Extremadura).
    </p><p class="article-text">
        Claro que alguien podr&iacute;a decir que, al fin, la materia de Religi&oacute;n, aunque se oferte durante catorce a&ntilde;os, es solo una materia optativa. <em>&iquest;Pero hasta que punto lo es?</em> No lo es, desde luego, como la mayor&iacute;a de las optativas, que se ofrecen solo en unos cuantos cursos (a veces en uno solo), y no en todos. Muchas de estas optativas, adem&aacute;s, se ofertan solo si hay alumnos suficientes y el centro as&iacute; lo dispone. La Religi&oacute;n, en cambio, es de oferta obligada, y se imparte sea cual sea el n&uacute;mero de alumnos que la demanden. De otro lado, la Religi&oacute;n se oferta siempre como parte de un par, junto a una sola alternativa (la mayor&iacute;a de las otras optativas se escogen de grupos m&aacute;s amplios), por lo que si el alumno, o sus padres, no est&aacute;n interesados en esa otra &uacute;nica optativa (que a veces consiste en &ldquo;no hacer nada&rdquo; &ndash; &iexcl;pero permaneciendo en la escuela! &ndash;), no tienen m&aacute;s remedio que escoger Religi&oacute;n. <em>No hay otra</em>.
    </p><p class="article-text">
        Se da adem&aacute;s la circunstancia &ndash; y esto s&iacute; que es grave &ndash; que en muchos centros privados y concertados de car&aacute;cter religioso (son la mayor&iacute;a) la optativa de Religi&oacute;n se convierte, en la pr&aacute;ctica, en obligatoria, en tanto el centro desanima de muchas y sutiles maneras a los alumnos y padres que quieren escoger la alternativa (en cierto modo es l&oacute;gico, dado que son colegios religiosos, aunque est&eacute;n financiados por el Estado como si fuesen p&uacute;blicos). El caso es especialmente sangrante en Educaci&oacute;n Infantil, en donde la alternativa a Religi&oacute;n es inexistente, ya que, seg&uacute;n la ley vigente, el ni&ntilde;o que no escoge Religi&oacute;n <em>no puede aprender ning&uacute;n contenido curricular de ning&uacute;n &aacute;rea </em>durante la hora en que sus compa&ntilde;eros hacen la catequesis. En la pr&aacute;ctica esto significa que el ni&ntilde;o se queda sentado en una mesa, junto a su tutor, sin poder hacer nada. No es de extra&ntilde;ar que muchos padres, ante esta perspectiva, apunten a sus hijos en Religi&oacute;n (pues de eso se trata, claro). Y que algunos centros, incluso p&uacute;blicos, as&iacute; lo recomienden a los padres (en uno de ellos &ndash; en M&eacute;rida &ndash;  con la ins&oacute;lita argumentaci&oacute;n, seg&uacute;n he sabido, de que &ldquo;en Religi&oacute;n, al menos, se ense&ntilde;an valores&rdquo; &ndash; los valores que determina la Conferencia Episcopal, claro, aunque creo que esto no se lo dec&iacute;an a los padres &ndash; ).
    </p><p class="article-text">
        Sabido todo esto, resulta de una desverg&uuml;enza absolutamente incre&iacute;ble que la Iglesia, junto a algunas asociaciones de padres y profesores, pretendan que la materia de Religi&oacute;n Cat&oacute;lica tenga a&uacute;n m&aacute;s horas y est&eacute; todav&iacute;a en m&aacute;s cursos (vamos, en el &uacute;nico que les queda: en 2&ordm; de bachillerato). Por esta raz&oacute;n andan pleiteando contra la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n que, en su &uacute;ltimo decreto, les rebaj&oacute; (en secundaria) alguna de de las horas (&iexcl;dos!) de la generosa raci&oacute;n que hab&iacute;an recibido del gobierno de Monago.
    </p><p class="article-text">
        Pero eso no es todo. Resulta que el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura les ha dado la raz&oacute;n, y pretende que la Consejer&iacute;a modifique el curr&iacute;culo de Educaci&oacute;n Secundaria y Bachillerato para dar cabida, sea como sea, a las demandas de la Iglesia. Una sentencia, la del TSJEx, que, am&eacute;n de imprecisa (en ella se manejan datos falsos: la p&eacute;rdida de horas de Religi&oacute;n en secundaria no es del 50%, como se dice, sino del 28%), expone argumentos que rozan el surrealismo. El m&aacute;s incre&iacute;ble de ellos es el que pretende interpretar los Acuerdos con la Santa Sede (de 1979) de manera literal, exigiendo que la Religi&oacute;n (adem&aacute;s de estar presente en todos los cursos y etapas del sistema educativo) sea equiparable en horas semanales al resto de materias fundamentales (o, al menos, al resto de materias espec&iacute;ficas). <em>&iexcl;Algo que obligar&iacute;a a derogar la propia LOMCE!</em>
    </p><p class="article-text">
        Nadie puede tacharme de anticlericalismo, ni de oponerme por principio a la materia de Religi&oacute;n. He defendido en varias ocasiones que &ndash; por poco que me guste a mi y por pura l&oacute;gica democr&aacute;tica &ndash;  la Religi&oacute;n debe ofertarse en la escuela p&uacute;blica, al menos mientras una porci&oacute;n significativa de ciudadanos as&iacute; lo demande, y siempre que los alumnos reciban, a la vez, la suficiente formaci&oacute;n cr&iacute;tica y racional como para que puedan entender y valorar, de forma reflexiva y aut&oacute;noma, los contenidos (m&aacute;s o menos dogm&aacute;ticos) que reciben de aquella (y de cualquier otra asignatura). Pero he aqu&iacute; que la Iglesia, insaciable en lo que a seducir almas se refiere, pretende mantener con u&ntilde;as y dientes su posici&oacute;n de absoluto privilegio en la formaci&oacute;n de los ni&ntilde;os. Que la Conferencia Episcopal quiera seguir ofertando sus valores y su doctrina durante quince a&ntilde;os (de los tres a los dieciocho) y sin que, por supuesto, exista nada similar en cuanto a formaci&oacute;n cr&iacute;tica y racional (&eacute;tica, filosof&iacute;a, cultura cient&iacute;fica), es un abuso inadmisible y sin paliativos. Un g&eacute;nero, muy grave, de abuso infantil, que hasta deber&iacute;a estar tipificado por las leyes.
    </p><p class="article-text">
        Una de las condiciones ideales que creo necesaria para &ldquo;tolerar&rdquo; la materia de Religi&oacute;n confesional en la escuela p&uacute;blica (y as&iacute; lo he escrito en otras ocasiones) es que aquella se ofrezca &uacute;nicamente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de secundaria (no en primaria ni, mucho menos, en infantil). El fuerte contenido ideol&oacute;gico y moral de la materia de Religi&oacute;n, y la forma (necesariamente) dogm&aacute;tica que tiene de exponerlo, hacen de esta materia algo no apto para mentes infantiles. La formaci&oacute;n en una confesi&oacute;n religiosa concreta deber&iacute;a ser siempre una decisi&oacute;n lo m&aacute;s consciente posible. Y tanto los padres como el Estado tendr&iacute;an que evitar que los ni&ntilde;os sean adoctrinados de una manera tan insistente (por la religi&oacute;n cat&oacute;lica o por cualquier otra doctrina) desde... &iexcl;los tres a&ntilde;os! Tal vez una familia crea que sus creencias religiosas son excelentes para sus hijos. Pero, desde una perspectiva m&aacute;s objetiva, es m&aacute;s excelente a&uacute;n procurar que sean ellos (los propios ni&ntilde;os) los que las valoren libremente as&iacute;, a su debido tiempo. Y es esto &uacute;ltimo lo que debe garantizar el Estado, y con la misma energ&iacute;a con la que protege a los ni&ntilde;os de otros posibles abusos contra su libertad y autonom&iacute;a, vengan de donde vengan, incluso si vienen de su propia familia.
    </p><p class="article-text">
        Si el abuso del cuerpo de un ni&ntilde;o por un adulto es algo absolutamente repugnante, no lo deber&iacute;a ser menos el abuso de su mente &ndash; o de su alma, como prefieran &ndash;. Y a mi juicio, insuflar (insistente y sistem&aacute;ticamente) dogmas incontestables en las cabezas de ni&ntilde;os de tres a&ntilde;os, o llenarlas de im&aacute;genes, terrores religiosos o sentimientos de culpa, es un abuso tan indecente, execrable y de nefastas consecuencias (o m&aacute;s) como pueda serlo un abuso f&iacute;sico. Ning&uacute;n ni&ntilde;o puede defender su mente de dogmas, valores o emociones que se les inculquen (con las aureolas de lo sagrado y de lo acad&eacute;mico a la vez) durante catorce a&ntilde;os seguidos. Eso se llama <em>pederastia espiritual</em>. Y eso, exactamente eso, es lo que quiere seguir haciendo la Iglesia. &iquest;Tan poca confianza tienen en el valor de su doctrina como para querer <em>embut&iacute;rsela</em>, desde tan peque&ntilde;os, y durante catorce a&ntilde;os seguidos, a todos los ni&ntilde;os posibles?
    </p><p class="article-text">
        Lo gracioso es que los mismos que defienden que se imparta catolicismo a los alumnos desde los tres a&ntilde;os, acusen luego de <em>adoctrinamiento</em> a la extinta asignatura de Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a, materia en la que, durante una o dos horas semanales (y a chicos de 13 y 14 a&ntilde;os), se expon&iacute;an, a trav&eacute;s del debate y de forma argumentada, los m&iacute;nimos valores morales que recoge la Constituci&oacute;n y que todo ciudadano (sea de la confesi&oacute;n que sea) debe conocer y respetar.
    </p><p class="article-text">
        Es gracioso esto, dec&iacute;a. Pero la verdad es que es trist&iacute;simo. Es la alargada sombra de esa <em>Espa&ntilde;a negra</em> que sigue asombrando y ensombreciendo a este pa&iacute;s despu&eacute;s de tantos y tantos siglos. Y que quiere seguir proyect&aacute;ndose &ndash; con un arrojo y una osad&iacute;a envidiables &ndash; a trav&eacute;s de la educaci&oacute;n (infantil, primaria, secundaria, y secundaria post-obligatoria) de los futuros espa&ntilde;oles... Como bien saben la Iglesia y el diablo, a las almas hay que comprarlas con mucho m&aacute;s tino y paciencia que a los cuerpos. Conviene, pues, empezar pronto. A los tres a&ntilde;os, por ejemplo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/educacion/religion-anos_129_3374612.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 May 2017 21:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Religión desde los tres años]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Educar en lo común]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/educacion/educar-comun_129_3398371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2e99f0a-7eb4-4dbd-b9ad-2907000afc48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Educar en lo común"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hay que</p><p class="subtitle">aunar política y educación</p><p class="subtitle">. Ya sabemos que, a oídos contemporáneos, esto suena muy mal. Pero una política que se conforme con la retórica de los valores comunes y no actúe de forma contundente para formar y conformar con ellos a los ciudadanos no es más que</p><p class="subtitle">sociología aplicada</p><p class="subtitle">para legalizar los intereses de la oligarquía".</p></div><p class="article-text">
        Uno de los argumentos de los que defienden la escuela concertada es el de proteger a las familias del presunto adoctrinamiento moral de la escuela p&uacute;blica (es decir: del Estado). No porque piensen que adoctrinar sea en s&iacute; mismo algo perjudicial, sino porque creen que este tipo de formaci&oacute;n moral solo compete a las familias y a las instituciones educativas particulares (colegios privados, iglesias, etc.) que las propias familias escogen. &iquest;Es razonable sostener esto?
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, es cierto que la escuela p&uacute;blica (el Estado) adoctrina. Es m&aacute;s: &iexcl;es que es lo que la escuela p&uacute;blica (y el Estado), hasta cierto punto, deben de hacer! La escuela siempre ha sido (y ha de seguir siendo) la m&aacute;s importante instituci&oacute;n transmisora de los valores e ideales que (m&aacute;s all&aacute; de las leyes y las transacciones econ&oacute;micas) conforman y cohesionan a una sociedad. Sin esta educaci&oacute;n en valores comunes no hay apenas m&aacute;s &ldquo;comunidad&rdquo; que la de una simple agregaci&oacute;n de individuos.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que las sociedades liberales modernas, en su (leg&iacute;timo) af&aacute;n por secularizarse, han reducido a m&iacute;nimos hist&oacute;ricos el compromiso moral que supone toda <em>comunidad</em>, y han pretendido sostener la conformidad y el v&iacute;nculo social en el mero inter&eacute;s econ&oacute;mico, la coacci&oacute;n legal, y la garant&iacute;a de las libertades individuales. Pero todo esto no es suficiente.
    </p><p class="article-text">
        La presunta libertad individual de la que presumen las sociedades liberales es una clara muestra de esta insuficiencia. Porque ni siquiera en su sentido m&aacute;s pobre (aqu&eacute;l por el que ingenuamente creemos que <em>ser libres</em> es que nos dejen hacer o pensar lo que queremos &ndash; como si el querer mismo no fuera lo m&aacute;s f&aacute;cil de manipular &ndash; ) la <em>libertad </em>ha pasado de ser una abstracci&oacute;n ret&oacute;rica. Tan ret&oacute;rica como los otros grandes principios (Igualdad, Fraternidad...) &ndash; distintos al de Propiedad &ndash; con que la burgues&iacute;a moderna ha idealizado su propio entramado de poder.  
    </p><p class="article-text">
        Tampoco el desarrollo econ&oacute;mico garantiza una sociedad cohesionada y eficaz (ni siquiera para crear un marco adecuado al desarrollo individual). No solo porque ese desarrollo econ&oacute;mico apenas pueda ocultar ya sus l&iacute;mites infranqueables, sino porque no solo (ni principalmente) <em>de pan</em> viven ni el ser humano ni ninguna comunidad en la que este pueda desarrollarse como tal.
    </p><p class="article-text">
        Una prueba evidente de la insuficiente legitimidad de nuestras sociedades ultra liberales (fundadas en el mero bienestar econ&oacute;mico y en una libertad m&aacute;s ret&oacute;rica que real) es su extrema debilidad. Si en las sociedades en las que vivimos no notamos una descomposici&oacute;n m&aacute;s veloz (por efecto de la crisis, la corrupci&oacute;n sistem&aacute;tica, o la irrelevancia de las instituciones democr&aacute;ticas) es porque ya est&aacute;n, en gran medida, disgregadas. Y si la inyecci&oacute;n de valores y sentido que proporcionan los nacionalismos, populismos o fundamentalismos religiosos no provoca m&aacute;s efectos es &ndash; quiz&aacute;s &ndash; porque a&uacute;n no se ha completado su alianza con las &eacute;lites econ&oacute;micas y sociales.
    </p><p class="article-text">
        Para revertir esta situaci&oacute;n &ndash; hay que decirlo mil veces m&aacute;s &ndash; hay que <em>aunar pol&iacute;tica y educaci&oacute;n</em>. Ya sabemos que, a o&iacute;dos contempor&aacute;neos, esto suena muy mal. Pero una pol&iacute;tica que se conforme con la ret&oacute;rica de los valores comunes y no act&uacute;e de forma contundente para formar y conformar con ellos a los ciudadanos no es m&aacute;s que <em>sociolog&iacute;a aplicada</em> para legalizar los intereses de la oligarqu&iacute;a. Y &ndash; de otro lado &ndash; una educaci&oacute;n que se limite a ense&ntilde;anzas cient&iacute;fico t&eacute;cnicas e instrumentales y que abomine de la formaci&oacute;n en valores comunes (dando, a la vez, todas las facilidades a los adoctrinamientos particulares), no ser&aacute; m&aacute;s que un foco de desigualdades y sectarismos que acabe por corroer todo asomo de comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Nadie debe asustarse ni asustar con el fantasma del totalitarismo estatal (donde y cuando, adem&aacute;s, no hay m&aacute;s totalitarismo &ndash; global &ndash; que el del mercado). Los valores comunes que debemos reivindicar no son otros que <em>los que dan sentido a la misma actividad pol&iacute;tica y educativa con la que hemos fundado nuestro modo de civilizaci&oacute;n</em>.
    </p><p class="article-text">
        Un amigo m&iacute;o dice que la educaci&oacute;n p&uacute;blica se origin&oacute; en las disputas que se organizaban alrededor de S&oacute;crates en la antigua Atenas. All&iacute; (y a diferencia de la educaci&oacute;n privada que ofertaban los sofistas) se admit&iacute;a gratuitamente a todo aquel que quisiera discutir sobre los valores morales que sustentaban a la comunidad. Eso es, en origen, lo <em>pol&iacute;tico</em>. Algo que se constituye &ndash; en la misma g&eacute;nesis del t&eacute;rmino &ndash; como un problema, m&aacute;s que como un hecho. Al menos en Occidente, donde nace ligada a la filosof&iacute;a como un debate permanente en torno al bien com&uacute;n. La pol&iacute;tica, la filosof&iacute;a y la democracia nacen  &ndash; y solo en Occidente &ndash;  a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Educar en lo com&uacute;n es pues, en su sentido m&aacute;s radical, formar en esa pr&aacute;ctica civilizatoria en la que se funda nuestra cultura: el <em>di&aacute;logo argumentativo en busca de la verdad com&uacute;n</em>. En ausencia de esa verdad tenemos aproximaciones<em> relativizables</em> a la misma y, sobre todo, algo infinitamente m&aacute;s indudable: lo <em>com&uacute;n de la raz&oacute;n</em>: esa herramienta o procedimiento que garantiza la objetividad y el progreso del debate.
    </p><p class="article-text">
        Pero ocurre que la propia raz&oacute;n como procedimiento supone (adem&aacute;s de condiciones materiales obvias) determinadas pr&aacute;cticas y valores que, como la pluralidad ideol&oacute;gica, la desacralizaci&oacute;n <em>a priori</em> de toda opci&oacute;n moral, el uso reflexivo y cr&iacute;tico de la propia raz&oacute;n, o la no discriminaci&oacute;n de nadie por motivos ajenos a la raz&oacute;n misma (religiosos, econ&oacute;micos, de g&eacute;nero...),  solo pueden ser garantizados por una <em>educaci&oacute;n p&uacute;blica y com&uacute;n </em>gestionada por todos y en la que, obviamente, se eduque, antes que en ninguna otra cosa, en el <em>debate racional</em>.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, solo una escuela p&uacute;blica omnipresente y de (insuperable) calidad pedag&oacute;gica, y en la que la educaci&oacute;n cr&iacute;tica en los valores comunes (&Eacute;tica, Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a) no sea algo marginal, sino el elemento central de lo que debe ser la formaci&oacute;n de ciudadanos y personas verdaderamente libres (libres en cuanto <em>razonan</em> &ndash; y no solo asumen y ven satisfechas &ndash; <em>sus preferencias </em>frente a las &ndash; y los &ndash;  dem&aacute;s), puede garantizar una sociedad consistente y libre de la amenaza inminente de la disoluci&oacute;n, la irrelevancia frente al imperio del capital, y la invasi&oacute;n de la nueva generaci&oacute;n de totalitarismos pol&iacute;ticos y religiosos que est&aacute; en ciernes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/educacion/educar-comun_129_3398371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 May 2017 21:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Educar en lo común]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Educación concertada en Pionyang]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/educacion-concertada-pionyang_129_3445888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/014de51e-5945-428a-bdea-54f5f548174c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Educación concertada en Pionyang"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Se precisa de mucha relajación moral para instrumentalizar a 25.000 niños de primaria y secundaria en defensa de tus intereses o/y tu ideología, y sacarlos al patio a exhibirlos junto a las pancartas que previamente les has hecho escribir”</p></div><p class="article-text">
        Me hab&iacute;a pasado inadvertido, pero me lo record&oacute;, el otro d&iacute;a, un perspicaz compa&ntilde;ero: la jornada reivindicativa de la escuela concertada del pasado mi&eacute;rcoles fue lo m&aacute;s parecido que se pueda ver por aqu&iacute; a las t&iacute;picas demostraciones de adhesi&oacute;n incondicional a una idea o un l&iacute;der.
    </p><p class="article-text">
        Se interrumpieron las clases, se hizo formar a los alumnos en el patio &ndash; la mayor&iacute;a de uniforme y con globos blancos &ndash;&nbsp; y, tras la lectura del consabido manifiesto, se orden&oacute; a los ni&ntilde;os soltar los globos mientras restallaban los flashes de la prensa y los aplausos. Una coreograf&iacute;a perfecta. Y una muestra, no menos acabada, de falta de escr&uacute;pulos e impotencia por parte de los promotores de la protesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Digo falta de escr&uacute;pulos porque se precisa de mucha relajaci&oacute;n moral para instrumentalizar a 25.000 ni&ntilde;os de primaria y secundaria en defensa de tus intereses o/y tu ideolog&iacute;a, y sacarlos al patio a exhibirlos junto a las pancartas que previamente les has hecho escribir.
    </p><p class="article-text">
        Y esto va tanto por los directivos y equipos docentes como por los padres que lo permiten. Y, por supuesto, por todo aquel que manipula a los ni&ntilde;os y adolescentes,<em> sea por la causa que sea</em>, para intentar legitimar con la m&aacute;s abyecta demagogia sus particulares reivindicaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se dice que los ni&ntilde;os dicen siempre la verdad. Pero la verdad que revelaban sin decirla estos ni&ntilde;os sacados de sus aulas para hacer de mobiliario esc&eacute;nico en la trama de sus mentores no era la que estos desgranaban en su discurso, sino otra bastante m&aacute;s simple y luminosa: la verdadera impotencia de aquellos que ven, con l&oacute;gica preocupaci&oacute;n, c&oacute;mo se van acumulando razones y datos para justificar una progresiva, pero necesaria e inevitable, desaparici&oacute;n de los conciertos educativos.
    </p><p class="article-text">
        No lo duden: sacar lo ni&ntilde;os a la calle es una prueba inequ&iacute;voca de que alguien se ha quedado sin argumentos, y de que solo le queda apelar a los sentimientos que puedan inspirar miles de chicos uniformados soltando globos al un&iacute;sono.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque las razones y los datos est&aacute;n ah&iacute;. No hay forma ni coreograf&iacute;a de ni&ntilde;os capaz de ocultarlos. En primer lugar, el n&uacute;mero de nacimientos &ndash; ya de por s&iacute; muy bajo &ndash; en Extremadura descender&aacute; en los pr&oacute;ximos 15 a&ntilde;os, seg&uacute;n todas las previsiones, en torno a un 20%. Una tendencia muy dif&iacute;cil de revertir.
    </p><p class="article-text">
        Dado que el descenso de ratios profesor/alumno tiene, obviamente, unos l&iacute;mites (no solo econ&oacute;micos, tambi&eacute;n pedag&oacute;gicos), en un momento u otro habr&aacute; que tomar decisiones en orden al <em>principio de eficiencia y racionalizaci&oacute;n del gasto p&uacute;blico</em> que establecen tanto la ley como el sentido com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, los conciertos educativos <em>no son una suerte de derecho constitucional</em> ni nada remotamente parecido, sino una simple medida pol&iacute;tica establecida, hace poco m&aacute;s de 30 a&ntilde;os, para resolver un problema log&iacute;stico (la falta de plazas, en ese momento, en la escuela p&uacute;blica) que ya est&aacute; pr&aacute;cticamente resuelto. Luego, como es l&oacute;gico, son estos conciertos los que hay que suprimir progresivamente, una vez que ya no se necesita el &ldquo;auxilio&rdquo; de la educaci&oacute;n privada para satisfacer la demanda de escolarizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, en tercer lugar, y contra toda l&oacute;gica, la educaci&oacute;n concertada (la subvenci&oacute;n estatal de colegios privados) &ndash; algo casi inexistente en Europa &ndash; se ha extendido durante todos estos a&ntilde;os (crisis incluida) pasando, en algunas comunidades, a copar en torno al 50% de la oferta educativa (y a concertar, incluso, niveles no obligatorios, como el bachillerato).
    </p><p class="article-text">
        Esto es algo absolutamente incomprensible e inaceptable, incluso desde una l&oacute;gica puramente empresarial. La educaci&oacute;n privada puede competir todo lo que quiera (&iexcl;faltar&iacute;a m&aacute;s!) con la p&uacute;blica. &iexcl;Pero no subvencionada con el dinero de todos!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuarto lugar, la educaci&oacute;n concertada, en la mayor&iacute;a de los casos (y con muy honrosas excepciones), no ejerce por s&iacute; misma (colectas aparte) m&aacute;s labor social y de integraci&oacute;n de colectivos desfavorecidos (como dice la ley que deber&iacute;a hacer) que la de favorecer que tales colectivos se integren &ndash;<em> mejor </em>&ndash; en la escuela p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Es eso lo que algunos directivos de colegios concertados recomiendan a los solicitantes de plaza, o lo que indirectamente promueven pidiendo pagos &ldquo;voluntarios&rdquo; para actividades extraescolares o mediante otras estrategias m&aacute;s o menos subrepticias.&nbsp; No se olvide que el objetivo (y el reclamo comercial) de la mayor&iacute;a de los colegios privados es el de <em>educar &eacute;lites </em>(y por lo mismo, y ya de paso, cimentar y aumentar la desigualdad social). &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En quinto lugar, es rotundamente falso que el art&iacute;culo 27 de la Constituci&oacute;n establezca que <em>el Estado deba sufragar econ&oacute;micamente la educaci&oacute;n privada en nombre del derecho a la libertad de elecci&oacute;n de los padres</em>. Lo que el famoso art&iacute;culo afirma es que &ldquo;los poderes p&uacute;blicos garantizar&aacute;n el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formaci&oacute;n religiosa y moral que est&eacute; de acuerdo con sus propias convicciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y a fe que lo hacen, tal como debe hacerlo el Estado. De un lado, <em>manteniendo la pluralidad ideol&oacute;gica que se le debe exigir a la escuela p&uacute;blica </em>(en la que, entre otras cosas, se oferta religi&oacute;n y moral cat&oacute;lica desde primaria hasta el bachillerato). Y, de otro lado, <em>permitiendo &ndash; dentro del respeto a los principios constitucionales &ndash; la libertad de creaci&oacute;n de centros docentes </em>(que no tienen porque ser empresas que cobren tasas prohibitivas para, de paso, seleccionar as&iacute; a su alumnado &ndash; que es obviamente, y como todo el mundo sabe, lo que se hace en la mayor&iacute;a de los colegios privados &ndash; ). &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque &ndash; y esto no se nos puede olvidar &ndash; s&iacute; en alg&uacute;n lugar hay falta de libertad ideol&oacute;gica es, precisamente, en las escuelas concertadas religiosas (que son la inmensa mayor&iacute;a), en las que el ideario confesional del centro es inculcado de mil maneras, se quiera o no, a los alumnos, y en las que la elecci&oacute;n del profesorado no obedece a criterios objetivos o cient&iacute;ficos (como ocurre en la escuela p&uacute;blica), sino a las preferencias ideol&oacute;gicas y subjetivas de los propietarios del colegio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En unas desvergonzadas y recientes declaraciones a Canal Extremadura Televisi&oacute;n, una representante de <em>CONCAPA</em> (Confederaci&oacute;n Cat&oacute;lica de Padres de Alumnos), Macarena Mu&ntilde;oz, afirmaba con desparpajo que una de las razones para no eliminar conciertos era <em>la educaci&oacute;n de la capacidad cr&iacute;tica y la no manipulaci&oacute;n de los alumnos que &ndash; seg&uacute;n ella &ndash;&nbsp; aseguraban las escuelas privadas concertadas..</em>.
    </p><p class="article-text">
        Para muestra &ndash; habr&iacute;a que replicarle &ndash;&nbsp; los 25.000 ni&ntilde;os de primaria y secundaria del pasado mi&eacute;rcoles formados en los patios (&iexcl;por supuesto que por propia iniciativa!) para aplaudir un discurso como el suyo (&iexcl;seguro que en un alarde de entusiasmo espont&aacute;neo y pensamiento cr&iacute;tico!). Visto lo visto, supongo que la se&ntilde;ora Mu&ntilde;oz se refer&iacute;a a la educaci&oacute;n de la capacidad cr&iacute;tica, s&iacute;; <em>pero a la de Corea del Norte.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/educacion-concertada-pionyang_129_3445888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Apr 2017 21:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Educación concertada en Pionyang]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Drogas y educación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/drogas-educacion_129_3462007.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c10d3c6b-3b23-44c1-a5a5-433834c86590_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Drogas y educación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“El problema del consumo de drogas es un asunto fundamentalmente</p><p class="subtitle">moral</p><p class="subtitle">científico</p><p class="subtitle">técnico</p><p class="subtitle">: muy poco pintan aquí asistentes sociales, psicólogos o médicos. Pese al prestigio social que tienen los técnicos (y lo tentador que resulta para un político invocarlos para resolver los problemas sin entrar en polémicas), ningún asistente social, psicólogo, sanitario o policía tiene una respuesta lo suficientemente compleja a la pregunta:</p><p class="subtitle">¿por qué no debo tomar drogas?”.</p></div><p class="article-text">
        Esta semana han coincidido dos propuestas pol&iacute;ticas aparentemente antag&oacute;nicas pero, en cierto modo, complementarias. De un lado, la <em>Federaci&oacute;n de grupos cann&aacute;bicos de Extremadura</em> ha pedido a los partidos pol&iacute;ticos abrir el debate sobre la legalizaci&oacute;n de la marihuana. De otro lado, el gobierno extreme&ntilde;o ha presentado un proyecto de ley para la prevenci&oacute;n del consumo de alcohol en menores. Parecen cosas distintas, pero no lo son tanto.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por lo segundo. Es cierto que el consumo compulsivo de alcohol por parte de adolescentes se ha convertido en un h&aacute;bito que empieza a ser percibido con asombrosa naturalidad. Algo similar podr&iacute;a decirse (aunque en mucha menor medida) con respecto al consumo de drogas como el <em>cannabis</em>. Esto es, desde luego, muy preocupante. El asunto est&aacute; en c&oacute;mo frenar esta tendencia. La simple represi&oacute;n es in&uacute;til. Reforzar la vigilancia para que se cumpla la ley a rajatabla y no se vendan alcohol y otras drogas a menores tampoco es la soluci&oacute;n definitiva: la vigilancia nunca es total, acaba por relajarse y  &ndash; m&aacute;s tarde o temprano &ndash; se vuelve a las andadas.
    </p><p class="article-text">
        Todo el mundo sabe que la &uacute;nica manera eficaz de controlar el consumo de drogas es hacer que disminuya la demanda. La clave est&aacute;, pues, en la prevenci&oacute;n, y especialmente en la educaci&oacute;n. Pero hay que afinar mucho m&aacute;s en esto. No valen las campa&ntilde;as publicitarias llenas de t&oacute;picos simplones. Ni impartir un simple taller de unas horas en las escuelas y hacer pasar por &eacute;l, en rigurosa fila, a todos los alumnos. Para m&aacute;s <em>inri</em>, en algunos centros educativos que conozco este taller lo imparte <em>la propia polic&iacute;a</em>: llega un agente (uniformado y armado) al aula y asusta durante una hora a los adolescentes mostr&aacute;ndoles lo terriblemente malas que son las drogas y lo que les espera (tambi&eacute;n de parte de la polic&iacute;a) si las consumen.
    </p><p class="article-text">
        Pero <em>demonizar </em>las drogas no sirve de nada. Los chicos saben, por experiencia (propia o ajena), o por simple l&oacute;gica, que si la droga mueve tantas cosas (dinero, voluntades, artistas de moda), preocupa y escandaliza tanto y est&aacute; tan prohibida, no puede ser que sea tan mala (si fuera tan mala nadie la querr&iacute;a y no habr&iacute;a que prohibirla con tanto ah&iacute;nco). <em>La primera regla de oro para educar a un adolescente es no tratarle como a un idiota</em>. Las drogas, cabe llamar &ldquo;recreativas&rdquo;, tienen &ndash; como todas &ndash; contraindicaciones y peligrosos efectos secundarios (incluyendo los legales), pero tambi&eacute;n tienen efectos deseables para la gente que las consume. Con mil y un matices (hay gente que sabe de esto much&iacute;simo), parece claro que todas ellas procuran estados psicol&oacute;gicos que podr&iacute;an ser calificados, en s&iacute; mismos, de positivos (relajaci&oacute;n, euforia, alegr&iacute;a, desinhibici&oacute;n y, a veces, una especie de abandono o de &ldquo;liberadora&rdquo; p&eacute;rdida de conciencia). As&iacute; pues, si queremos que los j&oacute;venes no incurran en &ldquo;malos&rdquo; h&aacute;bitos tenemos que empezar por explicarles por qu&eacute; son tan<em> malas </em>cosas que les parecen tan <em>buenas </em>a tanta gente<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Como ven, el problema del consumo de drogas es un asunto fundamentalmente <em>moral</em>, no <em>cient&iacute;fico</em> o <em>t&eacute;cnico</em>: muy poco pintan aqu&iacute; asistentes sociales, psic&oacute;logos o m&eacute;dicos. Pese al prestigio social que tienen los t&eacute;cnicos (y lo tentador que resulta para un pol&iacute;tico invocarlos para resolver los problemas sin entrar en pol&eacute;micas), ning&uacute;n asistente social, psic&oacute;logo, sanitario o polic&iacute;a tiene una respuesta lo suficientemente compleja a la pregunta: <em>&iquest;por qu&eacute; no debo tomar drogas? </em>Pues, pese a cierta impenitente tendencia a <em>infantilizar</em> a los individuos y a negarles, <em>paternalmente</em>, el libre albedr&iacute;o, la mayor&iacute;a de los consumidores habituales de droga no son enfermos (que haya que poner en manos de psic&oacute;logos o m&eacute;dicos) ni p&eacute;rfidos delincuentes (que haya que encerrar en una celda); la mayor&iacute;a de los adictos a las drogas &ndash; legales o no &ndash;  son personas que han decidido (todo lo libre, tortuosa y problem&aacute;ticamente que puede decidir una persona) vivir de cierta manera, a&uacute;n pagando un determinado precio (salud, riesgos legales, etc.) por ello.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo hay que hacer entonces con los m&aacute;s j&oacute;venes para<em> prevenirlos </em>con respecto al consumo de drogas? Dado que tomar o no tomar drogas es, fundamentalmente, una decisi&oacute;n personal (y no una patolog&iacute;a ni una compulsi&oacute;n irrefrenable al mal), y dado que las personas toman sus decisiones en funci&oacute;n de valores, fines y modelos morales que captan del ambiente y les resultan seductores o convincentes, lo que hay que hacer es educarlas (seducirlas y convencerlas) en torno a valores distintos a los asociables al consumo vicioso de drogas. Nada m&aacute;s f&aacute;cil. Ni m&aacute;s dif&iacute;cil...
    </p><p class="article-text">
        En una sociedad en la que el bienestar ps&iacute;quico y la diversi&oacute;n (entendida como un estado de dispersi&oacute;n y evasi&oacute;n permanente) se conciben como bienes supremos, l<em>a adicci&oacute;n a las drogas parece una conducta absolutamente coherente</em>, incluso al coste de acortar la vida. Pero, a&uacute;n no siendo una tarea nada f&aacute;cil enfrentar esta tendencia, debemos intentarlo. Hay modelos alternativos al de esa suerte de <em>hedonismo fast-food</em> que se vende, por defecto, a los j&oacute;venes (y no tan j&oacute;venes). Tal vez podamos convencerles de que vale m&aacute;s la pena cultivar la conciencia que la inconsciencia, el entusiasmo activo que las pasiones adictivas que vende la publicidad, o la concentraci&oacute;n creadora m&aacute;s que la dispersi&oacute;n evasiva como modelo de diversi&oacute;n... Solo gente acostumbrada, as&iacute;, a usar la cabeza para vivir mejor, rechazar&aacute; tajantemente ajarla o adormecerla con las drogas.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, todo esto hay que discutirlo. Y en eso consiste la educaci&oacute;n moral: en dialogar y dejarnos guiar por los argumentos, sin prejuicios ni imposiciones, creando el espacio para que cada uno decida libre y racionalmente lo que finalmente quiere ser (y padecer). No es f&aacute;cil, insisto, pero tampoco hay atajos. Sabemos que el gobierno extreme&ntilde;o ha hecho lo imposible por restaurar en lo posible la educaci&oacute;n &ndash; reflexiva, cr&iacute;tica, no dogm&aacute;tica &ndash; en valores (la &eacute;tica, la filosof&iacute;a) en el curr&iacute;culo educativo &ndash; despojado de toda sombra de educaci&oacute;n moral por la LOMCE &ndash;. Hay, pues, que animarlo a que mantenga e incremente ese empe&ntilde;o. En lugar de talleres impartidos por polic&iacute;as o psic&oacute;logos, hacen falta horas y aulas en las que debatir seriamente, una y otra vez, sobre las drogas y el modelo de vida desde el que se fomenta su consumo.
    </p><p class="article-text">
        Esta ingente, pero necesaria, tarea educativa ser&iacute;a, adem&aacute;s, la condici&oacute;n, a mi juicio fundamental, para hablar en serio de ese proyecto &ndash; tan loable y sensato en otros aspectos como el del acabar con las mafias de traficantes o el respeto a las libertades &ndash; que es el de la legalizaci&oacute;n de ciertas drogas. Otro pol&eacute;mico debate que habr&aacute; que afrontar un d&iacute;a u otro. Y del que tampoco nos podr&aacute; librar, por cierto, ning&uacute;n t&eacute;cnico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/drogas-educacion_129_3462007.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Apr 2017 21:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Drogas y educación]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Defender la risa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/defender-risa_129_3487568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a78dd673-9fb7-4343-b098-7a3ad5410a61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Defender la risa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“El humor y la risa (así como la filosofía, el arte o la simple expresión de ideas) no son censurables. Todo lo contrario. Son una de las garantías fundamentales – insisto – de una sociedad libre”</p></div><p class="article-text">
        S&eacute; que he escrito este art&iacute;culo ya muchas veces. Y m&aacute;s que me faltaron. Lo escrib&iacute; (o lo quise hacer) cuando aquello del concejal Zapata, cuando lo otro de los Tirititeros, cuando el asuntillo de Javier Krahe, cuando las m&uacute;ltiples querellas contra El Jueves, cuando lo de m&aacute;s all&aacute; con el cantante de <em>Def con Dos</em>, cuando la se&ntilde;ora detenida por llevar en el bolso las terribles siglas ACAB (&ldquo;All Cats Are Beautiful)... Pues bien, ahora le ha tocado a una joven tuitera, Cassandra Vera, a la que le han pillado un alijo de chistes en su twitter sobre el magnicidio de Carrero Blanco &ndash; la mano derecha del &uacute;ltimo dictador de Europa occidental &ndash; ocurrido hace 44 a&ntilde;os. Como ven, el list&oacute;n de los chistes no permitidos por la ley ha vuelto a bajar sustancialmente. Y yo, a tener cada vez m&aacute;s miedo. Miedo por vivir en un pa&iacute;s donde el Estado te puede procesar y encarcelar por contar un chiste. O ya puestos por firmar &ndash; &iquest;por qu&eacute; no? &ndash; un art&iacute;culo como este.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Francisco Martel, Carmen Gonz&aacute;lez y Teresa Palacios son los jueces de la Audiencia Nacional que (aplicando el c&oacute;digo penal y jurisprudencia reciente del Tribunal Supremo) han cooperado necesariamente en este nuevo ataque &ndash; histri&oacute;nico, rid&iacute;culo, pat&eacute;tico &ndash; a la libertad de expresi&oacute;n, con una sentencia que parece m&aacute;s propia del tribunal de orden p&uacute;blico de un r&eacute;gimen fascista que de un juzgado de un pa&iacute;s democr&aacute;tico. Es esta sentencia y las leyes que la amparan (y no los chistes de nadie) lo que supone un verdadero acto de &ldquo;desprecio, deshonra, descr&eacute;dito, burla y afrenta de la justicia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Salvo en pa&iacute;ses totalitarios, el delito de opini&oacute;n deber&iacute;a estar reservado (si es que debe estarlo en alg&uacute;n caso) para situaciones tan excepcionales que casi ni existan. Y no hablemos del absolutamente incre&iacute;ble delito de <em>contar chistes </em>(que apenas pueden ser catalogados como opini&oacute;n o apolog&iacute;a de nada). En un pa&iacute;s libre, como espero que sea alg&uacute;n d&iacute;a este en que vivo,<em> expresarse no puede estar prohibido</em>. Es absolutamente elemental.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablar, enaltecer o hacer apolog&iacute;a de una doctrina, idea o creencia, por incorrecta o her&eacute;tica que nos parezcan, no puede ser un delito. Y esto hay que decirlo bien claro, tanto a izquierda como a derecha. Tambi&eacute;n si alguien pretende defender el machismo, el terrorismo, la xenofobia, la homofobia o lo que le d&eacute; la gana defender, <em>solo merece una r&eacute;plica contundente</em>, no un acto inquisitorial de amordazamiento.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Decir (cantar, escribir, pintar, filmar, hacer teatro, o contar chistes) no es, no puede ser una conducta punible. Se diga lo que se diga. Vencer al &ldquo;discurso del odio&rdquo; (una nueva de las categor&iacute;as impostadas con las que se pretende acallar al pensamiento libre) no consiste en prohibirlo &ndash; ning&uacute;n discurso puede ser vencido as&iacute; &ndash; sino, en cualquier caso, en aplastarlo con otro mejor (Y se supone que es f&aacute;cil, &iquest;no? &iquest;O tan inseguros estamos de nuestras convicciones como para no dejar al <em>otro</em> ni abrir la boca?).
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos deber&iacute;amos ser seres adultos que no necesiten leyes ni censores que protejan nuestros (por lo visto inocentes) o&iacute;dos de mensajes inconvenientes. Lo que el Estado ha de asegurar es el suficiente grado de igualdad (y no dominaci&oacute;n) y la suficiente educaci&oacute;n cr&iacute;tica como para que podamos y sepamos asimilar y replicar a cualquier idea o proclama sin necesidad de que la &ldquo;sabia autoridad&rdquo; nos guarde de la manipulaci&oacute;n o la incitaci&oacute;n al odio o al delito con que pueden <em>tentarnos</em> los &ldquo;malvados&rdquo; que las defienden.
    </p><p class="article-text">
        No somos corderillos necesitados de un buen pastor que nos tenga que salvar de fieros sofistas. Una libertad de expresi&oacute;n no tutelada por el Estado es la condici&oacute;n y la prueba de una sociedad libre y madura. Y los l&iacute;mites a esa libertad han de ser siempre m&iacute;nimos y excepcionales. Incluso ante la presunta difamaci&oacute;n o humillaci&oacute;n de alguien, incluso en esos casos, los defensores a ultranza de este g&eacute;nero de libertad tenemos opciones. La difamaci&oacute;n se desmonta con pruebas y mejores argumentos. Y la humillaci&oacute;n se repara, mejor que peor, si se demuestra injustificada e inmerecida.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque &ndash; hay que decirlo todo &ndash; &nbsp;la humillaci&oacute;n, a veces, y en cierta acepci&oacute;n del t&eacute;rmino, puede estar justificada. Solo depende de qui&eacute;n y por qu&eacute; se humille, y del modo en que se haga. Empecemos por lo segundo: &iquest;son las <em>bromas</em> una <em>especie</em> del <em>g&eacute;nero </em>de la humillaci&oacute;n, como dice la sentencia de los sabios jueces de la Audiencia (lo de <em>sabios</em> es broma, claro, y de las pesadas)? Veamos. &ldquo;Humillar&rdquo; es hacer que el otro se sienta ofendido, pero tambi&eacute;n significa que alguien acate algo que, en principio, no estaba dispuesto a acatar. La primera acepci&oacute;n refiere la reacci&oacute;n emocional de alguien, algo que es extraordinariamente subjetivo (y sobre lo que dif&iacute;cilmente cabe legislaci&oacute;n &ndash; todo el mundo puede sentirse ofendido por cientos de cosas distintas &ndash; ) y que, adem&aacute;s, puede ser en gran medida controlado por el sujeto. La segunda acepci&oacute;n no supone nada peyorativo, sino algo tan sensato como el acto de comerse uno su propio orgullo y reconocer que estaba equivocado. As&iacute; pues, si una broma pudiera ser un acto censurable de humillaci&oacute;n, solo podr&iacute;a serlo como ofensa que depende de la particular reacci&oacute;n emotiva de alguien. Pero estas ofensas (salvo cuando se dan en un contexto de dominaci&oacute;n previo e intolerable) se resuelven, bien con una re-interpretaci&oacute;n por parte del ofendido (<em>no ofende quien quiere, sino quien puede</em>), o bien con el rechazo social al ofensor. <em>&iexcl;No con un proceso penal!</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Penalizar legalmente el humor (con todos sus subg&eacute;neros: burlas, chistes, parodias, chirigotas, macanas, chuflas, camelos, chanzas, guasas, mofas, befas, pitorreo, bufonadas y mil m&aacute;s) para ponerle l&iacute;mites es una barbaridad que solo cabe concebir en estados dictatoriales. El humor es absolutamente libre, no atiende a criterios de correcci&oacute;n pol&iacute;tica, y es por eso por lo que puede librarnos de (y por lo que molesta tanto a) todo tipo de poder abusivo. Hacer burla es una forma m&aacute;s de expresi&oacute;n cr&iacute;tica, de cuestionamiento de reglas, tab&uacute;es, abusos y arbitrariedades. Quien defiende de modo coherente la libertad de expresi&oacute;n defiende que cada uno se mofe de lo que quiera, del mismo modo que defiende que un fil&oacute;sofo o un artista (por ejemplo) discutan, pongan en cuesti&oacute;n, o produzcan las obras de arte que libremente deseen. Lo contrario es una forma de <em>totalitarismo.</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se puede admitir, desde luego, que haya chistes (u obras de arte, o ensayos filos&oacute;ficos, o ideas de todo tipo) de buen o mal &ldquo;gusto&rdquo;, que hieran la sensibilidad de personas o colectivos, que nos parezcan profundamente err&oacute;neos o manipuladores. Pero en esos casos lo &uacute;nico leg&iacute;timo que cabe hacer &ndash; en una sociedad libre y plural &ndash; es dar la espalda al &ldquo;chistoso&rdquo;, dejar de leer el libro que nos incomoda, escribir un art&iacute;culo en contra, despotricar del artista, celebrar debates, bloquear a quien sea en las redes, todo lo que quieran de este tenor, pero no, nunca, procesar y meter en la c&aacute;rcel a los &ldquo;deslenguados&rdquo;. El humor y la risa (as&iacute; como la filosof&iacute;a, el arte o la simple expresi&oacute;n de ideas) no son censurables. Todo lo contrario. Son una de las garant&iacute;as fundamentales &ndash; insisto &ndash; de una sociedad libre.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El humor es, tambi&eacute;n, un revulsivo necesario, un s&iacute;ntoma de nuestras debilidades y errores, una vacuna contra el fanatismo y la estupidez, y un enemigo de todo lo que se oculta a la luz como presuntamente <em>sagrado</em>. La burla es una manera infalible de recordar lo falible que son nuestras infalibilidades (lo c&oacute;micas que son nuestras grandilocuentes tragedias). Todos y todo somos merecedores de risa. Todos somos en alg&uacute;n momento (en muchos) pat&eacute;ticos y risibles. Y es la risa (esa especie de llanto <em>al ralent&iacute;</em>) lo que mejor nos pone en nuestro sitio. As&iacute;, si el humor negro nos hace re&iacute;r (y nos hace re&iacute;r a todos, con m&aacute;s o menos disimulo) es que el discurso moral sobre c&oacute;mo hay que tomarse las cosas del dolor y la muerte tal vez sea tambi&eacute;n risible; es decir: humano y perfectible. Qu&eacute; le vamos a hacer. El humor es, tambi&eacute;n, el b&aacute;lsamo de <em>fierabr&aacute;s</em> m&aacute;s dulce y efectivo contra el dolor del mundo. Y ese b&aacute;lsamo, a veces, tiene que ser negro, negr&iacute;simo. Porque la vida tambi&eacute;n lo es (&iexcl;y ella empez&oacute; primero!).
    </p><p class="article-text">
        <em>Tu risa me hace libre...</em> dec&iacute;a en las escalofriantes Nanas de la Cebolla uno de los poetas m&aacute;s grandes que ha parido este pa&iacute;s, Miguel Hern&aacute;ndez, de cuya muerte en la c&aacute;rcel, con 31 a&ntilde;os, se cumplen estos d&iacute;as el 75&ordm; aniversario. Un asesinato por cierto, el suyo (lo dejaron vilmente morir de enfermedad y miseria), que nunca lleg&oacute; ni llegar&aacute; a ninguna Audiencia Nacional, como ning&uacute;n otro de la larga ristra de cr&iacute;menes y criminales que a&uacute;n campan a sus anchas mientras sus (ya pocas) v&iacute;ctimas supervivientes son ninguneadas por querer algo tan simple y justo como sacar a sus muertos de las cunetas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque &ndash; recuerden &ndash; a los<em> golpistas </em>que, despu&eacute;s de provocar una guerra civil, gobernaron este pa&iacute;s con el terror, humillando, torturando y asesinando a cientos de miles de personas, se les aplic&oacute;, tras su <em>proeza</em>, una generosa amnist&iacute;a. Mientras que a esta chica que comparte en twitter los chistes mil veces contados (en este pa&iacute;s de chistosos) sobre el sabotaje que &ndash; &iexcl;hace &nbsp;44 a&ntilde;os! &ndash; &nbsp;cost&oacute; la vida al tirano que amenazaba con prolongar la dictadura de su mentor, le cae encima esta especie de escarmiento justiciero que de vez en cuando parece que haya que aplicar sobre el m&aacute;s d&eacute;bil (para que el resto aprenda). <em>&iexcl;Ella, esta estudiante chistosa, es la verdadera terrorista! &ndash; </em>nos dicen &ndash; &nbsp;Y en cierto modo no crean que no tienen raz&oacute;n. Si hay algo terror&iacute;fico para el poder desp&oacute;tico es el humor.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero saben &ndash; se&ntilde;ores jueces de la Audiencia Nacional y se&ntilde;ores del gobierno &ndash; cu&aacute;l es el &uacute;nico <em>chiste censurable </em>aqu&iacute;? El &uacute;nico chiste es su sentencia y su c&oacute;digo penal. Y es el &uacute;nico censurable porque ya no es un chiste (solo lo parece), sino que, por desgracia, es un hecho, un hecho deleznable que nos humilla y averg&uuml;enza a millones de ciudadanos. Ustedes nos dan miedo, es cierto, han logrado atemorizarnos. <em>Pero m&aacute;s a&uacute;n nos dan una terrible verg&uuml;enza</em>. Y no les quepa duda de que, pese a todo, por miedo y por verg&uuml;enza de ustedes, vamos a seguir defendiendo (y defendi&eacute;ndonos con) la cr&iacute;tica y la risa. <em>Pluma por pluma</em>. Como dec&iacute;a Miguel. Ese poeta libre y deslenguado que se re&iacute;a de todas las sombras de la Espa&ntilde;a m&aacute;s negra. Justo la que ustedes representan.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/defender-risa_129_3487568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Apr 2017 21:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Defender la risa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La renta básica y la izquierda minúscula]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/economia/renta-basica-izquierda-minuscula_129_3503836.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce0b0b59-a5c4-4eca-a229-42c530b0e625_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La renta básica y la izquierda minúscula"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Como dice Bregman, la izquierda actual solo parece saber</p><p class="subtitle">a qué se opone, pero apenas qué es lo que propone</p><p class="subtitle">para salvaguardar o implementar lo que (no se sabe muy bien que) quiere".</p></div><p class="article-text">
        Se acaba de publicar en espa&ntilde;ol el libro de Rutger Bregman, <em>Utop&iacute;a para realistas </em>(Ed. Salamandra), una defensa (una m&aacute;s) de la renta b&aacute;sica universal desde posicionamientos liberales. El argumento es simple. Si la sociedad ha de hacer algo por paliar la pobreza (y ha de hacerlo, seg&uacute;n el autor, porque las consecuencias de la pobreza son muy caras) lo mejor es, como repite el viejo adagio liberal, que e<em>l dinero est&eacute; en el bolsillo de los pobres y no en el del Estado </em>y sus costosos servicios sociales. Nada de paternalismo estatal &ndash; dice Bregman &ndash; . Si alguien sabe lo que es la pobreza y c&oacute;mo paliarla este es el pobre. Le damos el dinero que le toca (la renta b&aacute;sica) y &eacute;l sabr&aacute; mejor que nadie qu&eacute; hacer con el.
    </p><p class="article-text">
        No logro estar de acuerdo, por principio, con esta concepci&oacute;n liberal de lo que es la libertad individual (tampoco con la de <em>igualdad </em>&ndash; la renta b&aacute;sica que defienden Brugman y otros se ofrece igualmente a ricos y a pobres &ndash;). El cl&aacute;sico concepto liberal de <em>libertad negativa</em> entiende la libertad como un &ldquo;dato&rdquo; primitivo, un estado natural que hay que proteger (sobre todo de la injerencia estatal). Pero esto es un error. La libertad individual no es un <em>hecho</em> del que partir, sino m&aacute;s bien un <em>derecho</em> (y una &ldquo;competencia&rdquo;) que conquistar (y que aprender). Ning&uacute;n individuo es, por principio, un ser libre cuya libertad haya que proteger del <em>paternalismo</em> del Estado. Ser libre no consiste en satisfacer nuestros deseos sin encontrar obst&aacute;culos, sino &ndash; sobre todo &ndash; en asegurarnos de que esos mismos deseos han sido concebidos <em>libremente</em>. Y a eso, a ser el due&ntilde;o de las ideas y los sue&ntilde;os que gobiernan nuestros deseos, se aprende en la escuela y en la vida ciudadana, esto es, en el seno del Estado. Por eso, no basta con proporcionar una renta b&aacute;sica a todos para librarnos de la desigualdad y sus consecuencias. Hace falta Estado. Hace falta pol&iacute;tica. &iquest;Pero qu&eacute; pol&iacute;tica?
    </p><p class="article-text">
        Pese a no estar de acuerdo, en general, con la posici&oacute;n de Bregman, hay aspectos de su an&aacute;lisis con los que coincido. Por ejemplo en la cr&iacute;tica que hace a la izquierda. Tienen raz&oacute;n Bregman y tantos otros en que la izquierda europea (y su an&aacute;loga norteamericana) malvive confinada en una actitud casi puramente defensiva y de &ndash; dir&iacute;a yo &ndash; <em>defensa de lo min&uacute;sculo. </em>Y mientras esto ocurre, el populismo el populismo de derechas (y el &ldquo;<em>heteroliberalismo&rdquo;</em> de talentos j&oacute;venes como Bregman) les gana la posici&oacute;n con propuestas cercanas, en apariencia, a las de la izquierda tradicional (la renta b&aacute;sica, la reducci&oacute;n de la jornada laboral, el reparto del trabajo...).
    </p><p class="article-text">
        Como dice Bregman, la izquierda actual solo parece saber <em>a qu&eacute; se opone, pero apenas qu&eacute; es lo que propone </em>para salvaguardar o implementar lo que (no se sabe muy bien que) quiere. De hecho, si se hiciera un esbozo de los rasgos con los que se identifica a la izquierda actual no obtendr&iacute;amos un perfil muy distinto al de una suerte de ONG de ayuda a los necesitados. Una ONG revestida de una bruma ideol&oacute;gica alrededor de &ldquo;ismos&rdquo; necesarios pero insuficientes (feminismo, ecolog&iacute;smo...) y apenas formada de gestos rituales (el anticlericalismo, la justa memoria de los vencidos, la resistencia <em>n&auml;if </em>al &ldquo;sistema&rdquo;...) en torno a los que baila la mismo tribu borrascosa y peleona (entre s&iacute;, claro) de hace sesenta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta izquierda <em>adoratriz del dios de las peque&ntilde;as cosas</em> &ndash; y que, escurrida la casi extinta socialdemocracia, es la &uacute;nica que nos queda &ndash; se equivoca. Es falso que la pol&iacute;tica &ndash; la gran pol&iacute;tica que cambia las cosas &ndash; se pueda hacer desde la movilizaci&oacute;n popular en las calles, o con gestos o peque&ntilde;as conquistas cotidianas. De hecho jam&aacute;s ha pasado nada as&iacute;. La pol&iacute;tica (no digamos la revoluci&oacute;n) se ha hecho siempre con ideas. Con grandes ideas. Son ellas las que movilizan a la gente y las que cambian realmente el curso de la historia. Y son justamente esas ideas de las que carece la izquierda actual.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo que para la verdadera libertad hacen falta individuos due&ntilde;os de sus ideas (y no meros rentistas), para el verdadero cambio hacen falta ideas que se adue&ntilde;en de la voluntad y el coraz&oacute;n de la gente tanto o m&aacute;s de lo que lo hacen las consignas populistas y los <em>best seller </em>neoliberales de autores como Bregman. M&aacute;s all&aacute; de espejismos <em>economicistas </em>(como la renta b&aacute;sica universal), y de la pobre pol&iacute;tica de gestos y <em>caridad </em>de la izquierda, son los grandes ideales y la educaci&oacute;n lo &uacute;nico que puede apuntar de veras al logro de mayores cotas de igualdad. En esto es en lo que ha consistido, siempre, cualquier <em>utop&iacute;a realista</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/economia/renta-basica-izquierda-minuscula_129_3503836.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Mar 2017 22:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La renta básica y la izquierda minúscula]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menos policía y más filosofía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/policia-filosofia_129_3531397.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1140787c-77d5-4f4b-a13f-a9b1f832a087_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menos policía y más filosofía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Lo que hace falta para que reine la justicia no son policías ni cárceles, sino profesores (que no parezcan policías) y centros educativos (que no parezcan cárceles)"</p><p class="subtitle">"El ser humano es un ser racional, por lo que solo cabe modificar su conducta con razones (y no con premios y castigos, como si fuera un animal al que adiestrar)"</p></div><p class="article-text">
        Los fil&oacute;sofos m&aacute;s optimistas piensan que todo el mundo act&uacute;a, siempre, bajo la creencia de que lo que hace es lo mejor que (a cada momento) puede hacer. Nadie hace el mal a sabiendas.
    </p><p class="article-text">
        Incluso el que roba o mata cree que &ndash; dadas las circunstancias &ndash;&nbsp; elige la mejor opci&oacute;n. Nadie es, pues, culpable de nada. Todos suponen comportarse lo mejor posible. Hasta el tirano m&aacute;s terrible cree estar haciendo el bien a s&iacute; mismo, a su Pueblo, a la Humanidad entera. El que perjudica a los dem&aacute;s con sus decisiones es el que est&aacute; convencido de que el logro de sus fines particulares &ndash; cueste lo que cueste &ndash; es lo mejor que le puede pasar al mundo. Su razonamiento est&aacute; probablemente equivocado; pero <em>&eacute;l no lo sabe</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, si los &ldquo;malos&rdquo; no son sino ignorantes, lo que hay que hacer con ellos es persuadirles de que est&aacute;n equivocados, es decir, educarles, y no castigarles o vengarse de ellos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, lo que hace falta para que reine la justicia no son polic&iacute;as ni c&aacute;rceles, sino profesores (que no parezcan polic&iacute;as) y centros educativos (que no parezcan c&aacute;rceles). El ser humano es un ser racional, por lo que solo cabe modificar su conducta con razones (y no con premios y castigos, como si fuera un animal al que adiestrar).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando cuento todo esto en clase, mis alumnos se escandalizan y r&iacute;en. Por no hablar de mis amigos m&aacute;s adultos (ya saben, esa gente que cree que sabe y que, adem&aacute;s, por ser &ldquo;adultos&rdquo; &ndash; no digamos adultos y profesores &ndash; no admiten lecciones). Pero la verdad es que no hay un solo ejemplo que refute esta tesis (si encuentran alguno hagan el favor de remitirlo en los comentarios): todo mal es ignorancia; nadie es culpable de nada, ni siquiera de su ignorancia, pues el ignorante es el que cree que sabe (verbigracia: de nuevo los adultos, los profesores, etc).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos extraer varias consecuencias a&uacute;n m&aacute;s estrafalarias (pero certeras) de esta insensata (pero irrefutable) tesis. La primera es que para armar una sociedad justa de individuos buenos y felices, no hay nada m&aacute;s necesario que la educaci&oacute;n. Y, en concreto, la educaci&oacute;n &eacute;tica y filos&oacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Si la maldad y la injusticia no son m&aacute;s que ignorancia, la bondad y la justicia son equiparables a la sabidur&iacute;a. Solo el sabio puede ser bueno y feliz. Y solo el sabio debe gobernar. Estas locas (pero clarividentes) tesis no se ajustan a la moderna creencia de que sobre moral o pol&iacute;tica no hay sabios ni razones que valgan y que, por eso, para dilucidar los asuntos pr&aacute;cticos lo que vale es la fuerza. La de los latidos del coraz&oacute;n (para los asuntos m&aacute;s personales) o la de los votos en la urna (para las cosas de la <em>polis</em>) &ndash; ya saben, el <em>argumento</em> de &ldquo;<em>somos m&aacute;s que t&uacute;&rdquo; &ndash;.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El otro extravagante (pero inevitable) corolario de la incre&iacute;ble (pero innegable) tesis de que siempre hacemos lo que creemos mejor, es que la disciplina, la fuerza de voluntad o el sacrificio &ndash; ya saben, las sagradas palabras del <em>casticismo</em> pedag&oacute;gico &ndash; no son necesarios.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s: que son una perversi&oacute;n moral (como todo lo que es inhumano, como hacer algo mec&aacute;nicamente, por pura y fiera fuerza, como si fu&eacute;ramos m&aacute;quinas o fieras). Si de verdad creemos que algo es bueno, querremos hacerlo, y lo haremos sin esfuerzo (o sin darnos cuenta de que nos esforzamos, que es lo mismo). Si hace falta disciplina, o &ldquo;fuerza de voluntad&rdquo;, esto es se&ntilde;al inequ&iacute;voca de que no tenemos claro que lo que hacemos sea realmente bueno para nosotros &ndash; aunque tal vez s&iacute; lo sea (o eso creer&aacute;n ellos) para quienes nos lo imponen &ndash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por todo esto que a veces les pregunto a mis alumnos si, como pensaban S&oacute;crates y otros alucinados (pero alucinantes) fil&oacute;sofos, el progreso de una sociedad ha de medirse en funci&oacute;n del n&uacute;mero de profesores y escuelas que tenga. Es decir: si es realmente deseable aquello que algunos de sus compa&ntilde;eros corean en las manifestaciones: que haya <em>menos polic&iacute;a, y m&aacute;s filosof&iacute;a</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa no (ni poder, ni futuro, ni muchos adultos que est&eacute;n a su altura), pero raz&oacute;n la tienen, los alumnos que corean ese lema, m&aacute;s que un santo (o que un sant&oacute;n filos&oacute;fico). Es innegable: a m&aacute;s tizas, menos porras; a m&aacute;s educaci&oacute;n, menos leyes; a m&aacute;s pedagog&iacute;a, menos disciplina ciega; a m&aacute;s sabidur&iacute;a, mas bondad y justicia. Y a m&aacute;s profesores (y filosof&iacute;a), menos polic&iacute;a. Siempre, claro est&aacute;, que los profesores (especialmente los de filosof&iacute;a) no utilicen la tiza como porra, ni confundan la educaci&oacute;n con el reglamento de centro, ni adopten la disciplina como pedagog&iacute;a, ni crean que la bondad y la justicia no entran en los planes de estudio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alguno me tildar&aacute; de rom&aacute;ntico por decir todos estos disparates . Pero yo creo, como el pobre S&oacute;crates, que es cosa de pura l&oacute;gica. Y que los locos rom&aacute;nticos, esos que apuestan por la sinraz&oacute;n humana y la (consecuente) necesidad de la fuerza y la polic&iacute;a, son ellos. Pi&eacute;nselo antes de aporrearme por este art&iacute;culo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/policia-filosofia_129_3531397.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Mar 2017 19:10:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Menos policía y más filosofía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cuestión del cuestionario sobre los deberes escolares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/educacion/cuestion-cuestionario-deberes-escolares_129_3545432.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f27b304-a7f5-4fe2-86d0-fca6f08641e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La cuestión del cuestionario sobre los deberes escolares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El resto de los argumentos sindicales en relación al cuestionario son, a mi juicio, improcedentes. Que se aluda, una y otra vez, al presunto exceso de “actividades extraescolares” de los niños es, además de una injustificada intromisión en la vida privada de la gente, una concesión a esa “pedagogía parroquial” que considera los deberes de matemáticas o historia más importantes que practicar deportes o dedicar las tardes a la danza o la música".</p></div><p class="article-text">
        Vuelve, por en&eacute;sima vez, la pol&eacute;mica en torno a los deberes escolares. Y, por extra&ntilde;o que parezca, lo que se discute no es si los deberes son &uacute;tiles o no para el aprendizaje (<em>&iexcl;que es lo que habr&iacute;a que discutir!</em>), sino si esto de los deberes es o no es una cuesti&oacute;n discutible. As&iacute; de absurda es la cosa.
    </p><p class="article-text">
        Para algunos sindicatos docentes (PIDE, ANPE, CSI-F) la discusi&oacute;n en torno al valor did&aacute;ctico de los deberes y su eventual regulaci&oacute;n no es una cuesti&oacute;n que se deba someter al escrutinio p&uacute;blico, ni tan siquiera al de la comunidad educativa, pues &ndash; seg&uacute;n ellos &ndash;  esto supondr&iacute;a una intromisi&oacute;n intolerable en el trabajo de los profesores. Por eso se niegan obstinadamente a que este asunto salga a la luz y (a manera de <em>cortina de humo</em>) generan pol&eacute;micas absolutamente artificiosas.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima de estas pol&eacute;micas es la fabricada y protagonizada estos d&iacute;as por el sindicato del profesorado PIDE (y secundada por los otros dos sindicatos corporativos) en torno a un cuestionario elaborado por el Consejo Escolar y la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n para recabar datos acerca de la percepci&oacute;n que de los deberes tienen alumnos, familias y docentes. La oposici&oacute;n de estos sindicatos a un simple cuestionario se justifica por cuestiones t&eacute;cnicas pero, sobre todo, por lo ya dicho: hacer encuestas sobre los deberes supone &ndash; seg&uacute;n estos sindicatos &ndash; <em>una injerencia inadmisible en el trabajo del profesor y una puesta en cuesti&oacute;n de su labor y profesionalidad.</em> &iexcl;F&iacute;jense! Y eso que hablamos de <em>una encuesta</em>. &iexcl;Qu&eacute; pasar&aacute; el d&iacute;a que el gobierno se decida a legislar sobre este asunto!
    </p><p class="article-text">
        Seamos claros. Que estos sindicatos defiendan el (presunto) inter&eacute;s corporativo de sus afiliados es perfectamente comprensible; que sus quejas tengan sentido en el contexto, m&aacute;s amplio, de los intereses de toda la comunidad educativa (docentes incluidos) es otra historia. Yo creo que no lo tienen en absoluto. Que la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n haga encuestas para recoger la opini&oacute;n de padres, alumnos y profesores acerca de una cuesti&oacute;n que afecta a todos (como es el caso de los deberes) es una pr&aacute;ctica democr&aacute;tica leg&iacute;tima y deseable (&iquest;no nos hemos quejado, tantas veces, de lo contrario?). Y que se planteen cuestiones que supongan opinar (por muy indirectamente que sea, pues la encuesta no plantea preguntas al respecto) sobre la labor del profesor es un saludable s&iacute;ntoma de que algo puede estar cambiando &ndash; &iexcl;a mejor! &ndash; en el mundo educativo. &iquest;Por qu&eacute; habr&iacute;an de estar exentos los profesores (y les habla uno de ellos) del escrutinio de los alumnos y las familias a las que prestan sus servicios?
    </p><p class="article-text">
        El resto de los argumentos que esgrimen PIDE y el resto de sindicatos corporativos son, a mi juicio, muy poco defendibles. Tal vez la encuesta se podr&iacute;a haber dise&ntilde;ado mejor por parte del equipo t&eacute;cnico de la Consejer&iacute;a. Pero la elaboraci&oacute;n b&aacute;sica del cuestionario por parte de una comisi&oacute;n de miembros del Consejo Escolar en el que particip&oacute; PIDE &ndash; y el que esto escribe &ndash;  fue irreprochablemente democr&aacute;tica. De otro lado, es pura demagogia afirmar que el debate abierto en torno a la pertinencia de los deberes escolares sea &ldquo;fruto de la obstinaci&oacute;n de una asociaci&oacute;n de padres&rdquo;. La iniciativa parti&oacute; de la Asamblea de Extremadura, a instancia de un grupo pol&iacute;tico, y como expresi&oacute;n perfectamente leg&iacute;tima de una controversia mucho m&aacute;s general y que afecta igualmente a otras administraciones educativas.
    </p><p class="article-text">
        Una controversia, por cierto, que no es entre padres y profesores (celosos, ambos, de su &aacute;mbito de competencias), como de manera simplista pretenden hacernos creer, sino m&aacute;s bien entre modelos pedag&oacute;gicos diferentes (con padres y docentes indistintamente a favor de uno u de otro). Es esta controversia en torno al valor did&aacute;ctico de los deberes (y a la conciliaci&oacute;n de las tareas escolares con la vida familiar y el ocio) la que realmente deber&iacute;a ocuparnos, escuchando a los expertos (es decir, a los pedagogos), pero tambi&eacute;n al resto de la comunidad educativa (docentes, padres, madres, alumnos), para, despu&eacute;s, legislar en consecuencia, igual que se hace con el resto de actividades escolares y como, de hecho, ya se hizo, o se intent&oacute;, en anteriores legislaturas. &iquest;A qu&eacute; tanto miedo a racionalizar y someter a control p&uacute;blico y administrativo algo que, como los deberes, afecta a la vida de tanta gente durante tantos a&ntilde;os?
    </p><p class="article-text">
        El resto de los argumentos sindicales en relaci&oacute;n al cuestionario son, a mi juicio, improcedentes. Que se aluda, una y otra vez, al presunto exceso de &ldquo;actividades extraescolares&rdquo; de los ni&ntilde;os es, adem&aacute;s de una injustificada intromisi&oacute;n en la vida privada de la gente, una concesi&oacute;n a esa &ldquo;pedagog&iacute;a parroquial&rdquo; que considera los deberes de matem&aacute;ticas o historia m&aacute;s importantes que practicar deportes o dedicar las tardes a la danza o la m&uacute;sica (por no hablar de las alusiones a la pereza o a los &ldquo;vicios&rdquo; tecnol&oacute;gicos en que incurrir&iacute;an los ni&ntilde;os faltos de esa suerte de &ldquo;disciplina forjadora del car&aacute;cter&rdquo; que por lo visto es &ndash; para algunos &ndash; hacer tareas escolares en casa).
    </p><p class="article-text">
        Solo en una cosa coincido con la postura de estos sindicatos: el exceso de deberes est&aacute; relacionado con problemas estructurales del sistema educativo. Aunque no solo se trata del excesivo n&uacute;mero de alumnos por aula, como reiteran ellos. Tambi&eacute;n se trata de la insistencia en un modelo pedag&oacute;gico que carga al alumno de contenidos absurdos, tareas repetitivas y series inacabables de ex&aacute;menes. Justo contra cosas como estas (asumidas como naturales por la LOMCE) muchos docentes vamos a secundar la huelga general educativa del pr&oacute;ximo d&iacute;a 9, apoyados por la mayor&iacute;a de los sindicatos (entre los que esperamos encontrar no solo a PIDE, sino tambi&eacute;n a ANPE o al CSI-F, si es que saben rectificar a tiempo). Y lo haremos durante la jornada docente. <em>Nada de dejarlo como tarea para casa.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/educacion/cuestion-cuestionario-deberes-escolares_129_3545432.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Mar 2017 22:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cuestión del cuestionario sobre los deberes escolares]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prohibido prohibir canciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/prohibido-prohibir-canciones_129_3560108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f115709-d59f-4fde-bcd9-b77c30863981_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prohibido prohibir canciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Y es una barbaridad no porque esas canciones (tuits, libros, películas, o lo que sea) no sean machistas (racistas, fascistas, antimonárquicas, o lo que sean), que lo son, y mucho. El problema es que, con ese pretexto, se plantee la censura por motivos morales, políticos o ideológicos".</p></div><p class="article-text">
        Un profesor de filosof&iacute;a promueve una recogida de firmas para impedir la difusi&oacute;n de canciones machistas (se citan las de Maluma, Guns N'Roses, Robin Thicke y otros). No es la primera vez que se intenta algo semejante. Hace unos meses una petici&oacute;n para retirar una canci&oacute;n del cantante Maluma alcanz&oacute; las 100.000 r&uacute;bricas. Antes de esto se han sucedido campa&ntilde;as, denuncias y condenas a tuiteros por sus tuits (al concejal Zapata), a escritores por sus libros (a la novela juvenil de Maria Frisa), a directores por sus pel&iacute;culas (Fernando Trueba), o incluso a artistas por sus espect&aacute;culos callejeros (los titiriteros del carnaval de Madrid)... Sea como estrategia en la lucha por el poder o con la mejor de las intenciones, desde la derecha reaccionaria o desde la izquierda m&aacute;s ciega e incompetente, el hecho es que <em>vuelve la censura</em>, lo que es a todas luces una barbaridad sin paliativos.
    </p><p class="article-text">
        Y es una barbaridad no porque esas canciones (tuits, libros, pel&iacute;culas, o lo que sea) no sean machistas (racistas, fascistas, antimon&aacute;rquicas, o lo que sean), que lo son, y mucho. El problema es que, con ese pretexto, se plantee la censura por motivos morales, pol&iacute;ticos o ideol&oacute;gicos. La lucha contra el machismo no justifica atentar contra la libertad de expresi&oacute;n. La opini&oacute;n o la creaci&oacute;n art&iacute;stica (y su difusi&oacute;n privada), mientras se mantengan en el &aacute;mbito de la ideaci&oacute;n y la ficci&oacute;n, no deben estar constre&ntilde;idas por criterios morales, y solo muy limitadamente por criterios legales. Es una cuesti&oacute;n de principios. Y tambi&eacute;n, si me apuran, una cuesti&oacute;n pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        Es una cuesti&oacute;n de principios porque cantar una canci&oacute;n (por poco que nos guste) no vulnera ninguno fundamental, pero prohibir que se difunda s&iacute; que vulnera el de la <em>libertad de expresi&oacute;n</em>. Se trata, tambi&eacute;n, de mantener claras ciertas <em>distinciones ontol&oacute;gicas</em>: <em>cantar, decir, ver, o&iacute;r, jugar.</em>. no son lo mismo que <em>hacer</em>. No se comete ning&uacute;n delito cantando. Hasta ah&iacute; pod&iacute;amos llegar. Ni tiene uno que identificarse necesariamente con el contenido de lo que canta, oye o lee. Que cantes u oigas una letra de Sabina, Maluma o Manolo Escobar no te hace obligatoriamente machista, como que te guste ver El Padrino o participar en v&iacute;deo juegos violentos no te hace obligatoriamente mafioso o psic&oacute;pata. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los que consideramos inadmisible el delito de opini&oacute;n o la censura tenemos, adem&aacute;s, la convicci&oacute;n de que todo se puede y debe argumentar. No se trata as&iacute; de censurar al machista, sino de dejar que exponga sus opiniones. &iquest;No es acaso esencial en democracia que todo el mundo puede expresar sus creencias y someterlas al juicio de los dem&aacute;s? &iquest;Tan inseguros estamos de nuestras convicciones como para obligar a callarse al que las contradice? &iquest;No ser&aacute; mejor ponerlas constantemente a prueba para comprobar su firmeza? Incluso las expresiones u opiniones que incitan al delito es dudoso que deban prohibirse. Incitar no es hacer. Y los ciudadanos ya somos <em>mayorcitos</em> (o tendr&iacute;amos que serlo) para saber si hacemos caso o no de esas <em>incitaciones</em> sin que ning&uacute;n &ldquo;observatorio&rdquo; estatal tenga que <em>protegernos</em> de ellas. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De otro lado esta el asunto pr&aacute;ctico. &iquest;Es &uacute;til para acabar con el machismo prohibir canciones? Rotundamente no. Lo que hay que hacer con las canciones machistas no es prohibirlas sino exhibirlas como lo que son: un signo m&aacute;s de la cultura profundamente sexista en la que vivimos y que tenemos la obligaci&oacute;n moral de transformar. Negar u ocultar esto es suicida. Las canciones machistas tienen que mostrarse y analizarse cr&iacute;ticamente en los colegios. Tenemos que o&iacute;rlas con nuestros hijos y hablar sobre ellas. Lo &uacute;nico que no cabe hacer es ocultarlas.
    </p><p class="article-text">
        Porque adem&aacute;s no se trata solo de unas pocas canciones de <em>reggaeton</em>. De hecho, si tom&aacute;ramos en serio la descabellada propuesta (incre&iacute;blemente lanzada por un profesor de <em>filosof&iacute;a</em>) de censurar canciones, no veo porque no habr&iacute;amos de extender esta censura a la totalidad de nuestro patrimonio cultural. &iquest;O no habr&iacute;a que firmar tambi&eacute;n para que se retirasen de las escuelas las obras &ndash; descarnadamente machistas &ndash; &nbsp;de Homero, Eur&iacute;pides, Cervantes, Shakaspeare, Wilde, Cela y tantos otros? O el refranero con sus cientos de sentencias sexistas. O los cuentos infantiles. O todos los cuadros que, en las pinacotecas, representan a la mujer como&nbsp;un objeto sexual. O las obras de tantos fil&oacute;sofos (Arist&oacute;teles, Kant, Nietzsche...) que han concebido a la mujer como un ser o un ciudadano de segunda clase.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, este no es el camino. No podemos negar o destruir todo lo que en nuestra cultura est&aacute; &ldquo;contaminado&rdquo; por los <em>valores del patriarcado</em>. Mucho menos con esa forma precisamente <em>patriarcal </em>de resolver problemas que consiste en reprimir y prohibir. Se trata m&aacute;s bien de analizar y pensar alternativas, de hacer dial&eacute;ctica, de superar lo dado integr&aacute;ndolo &ndash; en la medida en que lo pueda ser &ndash; en algo mejor y m&aacute;s justo. En otro caso iremos camino de sustituir un totalitarismo viejo y cuestionado por otro nuevo, joven y vigoroso. L&iacute;brenos la diosa de todos los iluminados salvadores y los santos indignados. O haga que, al menos, nos dejen cantar lo que queramos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/prohibido-prohibir-canciones_129_3560108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Feb 2017 22:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prohibido prohibir canciones]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Cazadores con piel de cordero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/cazadores-piel-cordero_129_3574799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"La pregunta restalla enseguida como un tiro de escopeta (como esos que riegan de plomo el monte, cuando no las cabezas de los paseantes): ¿qué diablos hace una federación de cazadores hablando del respeto a la naturaleza? "</p></div><p class="article-text">
        Cuando, hace unos d&iacute;as, se hizo p&uacute;blica la propuesta de la Federaci&oacute;n Extreme&ntilde;a de Caza (FEDEXCAZA) de ir a las escuelas a transmitir &ldquo;los valores de la caza&rdquo; a ni&ntilde;os de primaria, a muchos se nos pusieron los pelos de punta. Durante estos d&iacute;as, a trav&eacute;s de art&iacute;culos en la prensa y en la <a href="http://www.eldiario.es/eldiarioex/educacion/Caceria-tiernas-mentes_0_611039788.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estela de algunos compa&ntilde;eros docentes, como Carlos Clemente</a>, he manifestado mi opini&oacute;n sobre un asunto que tiene <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/educacion-publica-Extremadura-programa-promocionar_0_612089541.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya repercusi&oacute;n nacional</a> . Del otro lado, FEDEXCAZA <a href="http://www.fedexcaza.com/noticiario/1964-aclaraciones-ante-las-informaciones-y-opiniones-sesgadas-sobre-el-proyecto-proades-de-la-federacion-extremena-de-caza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha hecho p&uacute;blico un comunicado </a>intentando justificar su posici&oacute;n. Veamos qu&eacute; nos dicen.
    </p><p class="article-text">
         Dice el comunicado de FEDEXCAZA que los &ldquo;valores de la caza&rdquo; que pretenden inculcar en los ni&ntilde;os son los del <em>respeto al medio ambiente</em>. Y la pregunta restalla en seguida como un tiro de escopeta (como esos que riegan de plomo el monte, cuando no las cabezas de los paseantes): <em>&iquest;qu&eacute; diablos hace una federaci&oacute;n de cazadores hablando del respeto a la naturaleza?</em>
    </p><p class="article-text">
        A ver si somos un poco m&aacute;s claros y dejamos de esconder lo que no se puede esconder. El objeto, sentido y finalidad de la caza &ldquo;deportiva&rdquo; es cazar, es decir, <em>disfrutar acosando y disparando a animales salvajes</em>. Que al cazador le importe el medio ambiente es una cuesti&oacute;n derivada y puramente utilitaria. Al cazador como tal le importa tanto el medio ambiente como al bebedor de vino las vi&ntilde;as o al gastr&oacute;nomo las huevas del esturi&oacute;n. Mientras las necesite para satisfacer su afici&oacute;n, procurar&aacute; que las haya. Pero a nadie se le ocurrir&iacute;a llamar a una Asociaci&oacute;n de gastronom&iacute;a para dar charlas sobre vi&ntilde;edos o sobre la reproducci&oacute;n de los peces. Me parece que esto est&aacute; muy claro. El cazador no tiene por que entender m&aacute;s de &ldquo;naturaleza&rdquo; que cualquier hijo de vecino que se pasee por los montes de su pueblo y, en teor&iacute;a, mucho menos que un experto en medio ambiente, que los hay a porrillo y que son los que deber&iacute;an ir a las escuelas a hablar de lo que saben.
    </p><p class="article-text">
        El resto del argumentario de FEDEXCAZA es francamente delirante. Insiste el comunicado que <em>en ning&uacute;n momento se habla con los ni&ntilde;os de armas ni de caza</em>. &iquest;Y c&oacute;mo piensan explicar a los ni&ntilde;os quienes son esas personas que, en nombre de FEDEX<em>CAZA,</em> van a ense&ntilde;arles a cuidar a la naturaleza (&iexcl;y a los animales que hay en ella!)? Los ni&ntilde;os son muy preguntones. Si vas en nombre de una federaci&oacute;n de caza es posible que a alguno se le ocurre preguntarte qu&eacute; es eso de la caza, y seguro que alg&uacute;n otro no va a parar hasta que le digas si cuidar de la naturaleza y tener por afici&oacute;n disparar a los animales no son cosas un poco... &iquest;C&oacute;mo dir&iacute;a un ni&ntilde;o?... Como mezclar agua con aceite. La l&oacute;gica infantil es inflexible y no admite las t&iacute;picas componendas de los adultos.
    </p><p class="article-text">
        Desgrana despu&eacute;s el documento de FEDEXCAZA todo el cat&aacute;logo de actividades educativas que piensan desarrollar con los chicos. En primer lugar van a hablarles de los hombres primitivos (&iquest;Pero qu&eacute; van a hacer con el ni&ntilde;o que nombre la palabra &ldquo;caza&rdquo;, y la asocie con ser como un &ldquo;hombre primitivo&rdquo;?). En segundo lugar, van a darles a conocer ciertas especies (Casualmente, muchas de las que cazan los cazadores, pero, de nuevo, sin nombrar la palabra &ldquo;caza&rdquo;, como en esos juegos en los que quien pronuncia una palabra pierde). En tercer lugar piensan explicarles la <em>cadena tr&oacute;fica </em>(Supongo que para que vean que algunos animales se matan unos a otros para comer &ndash; excepto el hombre, que mata animales para divertirse &ndash;). En cuarto lugar, les hablar&aacute;n de los peligros de la contaminaci&oacute;n... Vamos, que los miembros de FEDEXCAZA &ndash; que, como todo el mundo sabe, son todos expertos arque&oacute;logos, zo&oacute;logos, bi&oacute;logos y ec&oacute;logos &ndash; van a hablar de cualquier cosa menos de aquella (parece que vergonzante) actividad a la que representan. &iquest;No es esto un poco raro? &iquest;Se imaginan que una Federaci&oacute;n de ajedrez diera charlas de todo (de la madera con la que se hacen los tableros, de la diferencia entre lo blanco y lo negro, de la historia de los juegos humanos...), menos de... ajedrez? Pues lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, es dif&iacute;cil no suponer que la verdadera intenci&oacute;n de esta Federaci&oacute;n de cazadores es, sencillamente (y con el pretexto de ese pretencioso programa did&aacute;ctico), la de promover el &ldquo;deporte&rdquo; de la caza entre los ni&ntilde;os. &iquest;Qu&eacute; sentido tendr&iacute;a, si no, su pretensi&oacute;n de ir a los colegios? Y un <em>lapsus</em> que les delata es que, al final del comunicado, tratan, sin venir muy a cuento, del aumento o descenso de los federados de caza. &iquest;No ser&aacute; eso lo que, de verdad, les preocupa?
    </p><p class="article-text">
        Bueno, eso, y que la caza tiene cada vez peor prensa. Y con raz&oacute;n. El que a un se&ntilde;or le guste entretenerse acorralando y matando animales por puro placer no parece algo moralmente muy recomendable (y cada vez hay m&aacute;s gente que lo ve as&iacute;). Por eso el cazador tiene que disfrazarse de deportista, de ecologista o recurrir a los manidos (y muy discutibles, cuando no demostradamente falsos argumentos) de que la caza es necesaria para paliar la superpoblaci&oacute;n de especies o para evitar el abandono de las zonas rurales. Pero es que, incluso aunque as&iacute; fuera, todo esto es irrelevante. El cazador no sale al campo para contribuir al equilibrio ecol&oacute;gico, ni para fomentar el turismo rural. En mi pueblo (y en todos) los cazadores salen al campo a cazar, es decir, a acosar y matar animales. Porque<em> les mola</em>.Y punto. Es que la cosa no tiene m&aacute;s vuelta de hoja. No me extra&ntilde;a que los miembros de FEDEXCAZA responsables de ese comunicado se averg&uuml;encen ante los ni&ntilde;os de lo que hacen, y quieran ser cazadores que dan charlas sobre cualquier cosa menos sobre aquello que no ignoran: la caza. O eso, o no tienen verg&uuml;enza alguna de lo que hacen, y no son m&aacute;s que lobos que se visten de corderos para que les abran la puerta de las escuelas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Bermúdez Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/cazadores-piel-cordero_129_3574799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Feb 2017 22:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cazadores con piel de cordero]]></media:title>
    </item>
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