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    <title><![CDATA[elDiario.es - Eduardo García Escudero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eduardo_garcia_escudero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eduardo García Escudero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Historias de Bosnia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/historias-bosnia_132_2810038.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7134666-ea5c-4bbb-a78a-20e8206b6651_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ron Haviv"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 'Historias de Bosnia', el periodista e historietista Joe Sacco narra cómo vivió el final de la brutal guerra.</p></div><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de cada guerra hay millones de historias. Est&aacute;n protagonizadas por personas cuyas circunstancias cambian radicalmente de un d&iacute;a para otro, transformando y lastrando sus vidas quiz&aacute;s para siempre. Para los que viven el conflicto desde la seguridad de la distancia, esas historias pasan desapercibidas o, en el mejor de los casos, suenan ajenas y lejanas.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Historias de Bosnia</em> (Planeta C&oacute;mic, 2015), el periodista e historietista Joe Sacco narra c&oacute;mo vivi&oacute; el final de la brutal Guerra de Bosnia. En su camino, Sacco se cruza con personajes tan diversos como el conocido criminal de guerra Radovan Karadzic, el polifac&eacute;tico artista Soba o el carism&aacute;tico buscavidas Neven, protagonistas de historias que, pese a su dureza e inter&eacute;s, nunca llegan a los grandes medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Guerra de Bosnia (1992-1995) fue causada por una compleja combinaci&oacute;n de factores pol&iacute;ticos y religiosos, desembocando en la&nbsp; m&aacute;s sangrienta de las guerras de desintegraci&oacute;n de la antigua Yugoslavia: murieron alrededor de 100.000 personas y se cometieron los peores cr&iacute;menes en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Sarajevo, capital de la actual Bosnia y Herzegovina, padeci&oacute; tres a&ntilde;os y medio de asedio serbobosnio, en los que la poblaci&oacute;n civil sufri&oacute; todo tipo de atentados. Pero el peor y m&aacute;s simb&oacute;lico crimen de la guerra fue el perpetrado en julio de 1995 en Srebenica, donde las tropas serbobosnias asesinaron a unos 8.000 hombres y ni&ntilde;os musulmanes. El Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) calific&oacute; este tr&aacute;gico episodio de genocidio, a lo que se sumaron las violaciones en masa durante el conflicto (entre 20.000 y 50.000 mujeres seg&uacute;n la ONU) y la existencia de campos de concentraci&oacute;n en los que desaparecieron miles de personas que en muchos casos siguen hoy sin identificar.
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                </figure><p class="article-text">
        <em>Historias de Bosnia </em>se compone de tres relatos publicados anteriormente por separado (<em>El mediador </em>se public&oacute; originalmente en un volumen hom&oacute;nimo en 2003, mientras que <em>Soba </em>y <em>Navidades con Karadzic</em> se publicaron primero en 2005, en un volumen titulado <em>El final de la guerra</em>).
    </p><p class="article-text">
        <em>El mediador </em>constituye el relato principal de la obra. Presenta la historia de Neven, ex soldado del Ej&eacute;rcito Popular Yugoslavo e implicado en todo tipo de delitos, un carism&aacute;tico buscavidas que se aprovecha de los periodistas extranjeros gui&aacute;ndoles por los lugares m&aacute;s devastados por la guerra a cambio de dinero, comida, tabaco o alcohol. Siguiendo los pasos y las recomendaciones de Neven, Joe Sacco recorre Sarajevo y reconstruye algunos de los sucesos y figuras clave para entender el desarrollo del conflicto y sus consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        El segundo relato est&aacute; protagonizado por Soba, un artista de 27 a&ntilde;os para quien la guerra marca un antes y un despu&eacute;s: &ldquo;Me han jodido la vida&rdquo;. Es pintor, escultor, estrella del rock y&hellip; soldado. Su antag&oacute;nico perfil ('El artista guerrero') le convierte en el m&aacute;s solicitado cuando la prensa internacional viene en busca de historias sobre la juventud de Sarajevo. Muestra su lucha por recuperarse del trauma b&eacute;lico para retomar su trabajo creativo, en un momento en el que adem&aacute;s el inter&eacute;s del mundo occidental por el arte en la capital bosnia, inexistente antes de la guerra, se revaloriza sobremanera.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, Sacco emprender&aacute; viaje junto con otros periodistas <em>freelance </em>para conseguir una entrevista con el presidente de la Rep&uacute;blica Serbia de Bosnia, Radovan Karadzic. Acusado de cr&iacute;menes contra la humanidad por el TPIY, fue el responsable pol&iacute;tico del genocidio de Srebenica y del sitio de Sarajevo, del que declar&oacute; a a principios de 1994: &ldquo;En Sarajevo no se contar&aacute;n los muertos. Se contar&aacute;n los vivos&rdquo;.
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        Sacco se traslad&oacute; a Sarajevo por primera vez en 1995 para comenzar <em>Gorazde: Zona segura</em>, novela gr&aacute;fica que narra el tr&aacute;gico asedio de una de las denominadas &ldquo;zonas seguras&rdquo; de la antigua Yugoslavia a manos de las fuerzas serbobosnias. En 2001 obtuvo una beca de la John Simon Guggenheim Memorial Foundation que le permiti&oacute; regresar a Sarajevo para seguir document&aacute;ndose y terminar publicando <em>El mediador</em>, relato principal de <em>Historias de Bosnia</em>.
    </p><p class="article-text">
        Joe Sacco (Malta, 1960) creci&oacute; en Australia y estudi&oacute; Periodismo en Estados Unidos. Es autor de libros premiados y reconocidos mundialmente, entre los que destaca <em>Palestina</em>, por el que gan&oacute; el American Book Award en 1996.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del periodismo de vi&ntilde;etas, Sacco a&uacute;na sus dos grandes pasiones: el periodismo y el dibujo. En el contexto de una crisis brutal en los medios de comunicaci&oacute;n y la profesi&oacute;n period&iacute;stica, hall&oacute; un nuevo formato para contar historias, caracterizado por el uso de un lenguaje sencillo y directo y una narraci&oacute;n en la que el dibujo debe apartar toda subjetividad y ser lo m&aacute;s riguroso y fiel a los hechos posible.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aventurero pero disciplinado, est&aacute; considerado como el precursor de una nueva manera de enfocar el reporterismo, esa que no cede a la indiferencia del sufrimiento ni cae en la comodidad de evitar complicaciones, que se moja y se arriesga para dar testimonio de la realidad en tiempos dif&iacute;ciles.
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      <dc:creator><![CDATA[Eduardo García Escudero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/historias-bosnia_132_2810038.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Feb 2018 19:47:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Historias de Bosnia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Ilustración,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Glidden contra la oscuridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/glidden-oscuridad_132_3087692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4f893ff-5d6b-44b3-95bb-657257c1d07e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La dibujante Sarah Glidden. | Alex Stonehill"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dibujante Sarah Glidden acompañó en 2011 a dos amigos periodistas en un viaje por Turquía, Siria e Iraq. Seis años después vería la luz 'Oscuridades programadas', testimonio de la realidad de los refugiados y reflexión sobre el papel del periodismo en los conflictos de Oriente Próximo.</p></div><p class="article-text">
        La dibujante estadounidense Sarah Glidden (Boston, 1980) acompa&ntilde;&oacute; en 2011 a dos amigos periodistas durante un viaje de dos meses por Turqu&iacute;a, Siria e Iraq. El objetivo era descubrir las consecuencias de la guerra de Iraq en Oriente Pr&oacute;ximo en general y en los refugiados en particular. Seis a&ntilde;os despu&eacute;s ver&iacute;a la luz la novela gr&aacute;fica <em>Oscuridades programadas </em>(Salamandra Graphic, 2017), <a href="http://www.rtve.es/rtve/20170531/sarah-glidden-si-no-buscamos-soluciones-para-refugiados-crisis-va-seguir-empeorando/1556900.shtm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un apasionante testimonio sobre la realidad de los refugiados de la zona y una aguda reflexi&oacute;n sobre el periodismo</a>.
    </p><p class="article-text">
        La narraci&oacute;n comienza en diciembre de 2010, cuando Sarah Glidden decide emprender viaje a Oriente Pr&oacute;ximo junto con sus amigos Alex Stonehill y Sarah Stuteville, fundadores del <em>Seattle Globalist</em>, un medio de comunicaci&oacute;n constituido como organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro, un peri&oacute;dico independiente que busca informar sobre problemas que los medios mayoritarios ignoran. Completa el grupo Dan, amigo de la infancia y excombatiente en Iraq cuya experiencia y visi&oacute;n aporta un punto de vista tan diferente como desconcertante en algunos momentos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esa &eacute;poca, tres millones de refugiados iraqu&iacute;es habitan en Siria y Jordania. Son poblaciones surgidas de un conflicto que inici&oacute; Estados Unidos pero, tras la elecci&oacute;n de Barack Obama como presidente, los estadounidenses han dejado de lado el conflicto para centrarse en sus propios problemas. Los periodistas buscan conocer el alcance real de la guerra de Iraq y su impacto a trav&eacute;s de testimonios m&aacute;s personales, saber qui&eacute;nes son los refugiados y c&oacute;mo la guerra cambi&oacute; sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        Periodistas y medios de comunicaci&oacute;n juegan un papel fundamental en la concienciaci&oacute;n sobre este conflicto y sus consecuencias pero, &iquest;qu&eacute; es periodismo? &ldquo;Todo lo que sea informativo, verificable, responsable e independiente&rdquo;. Los amigos cruzan Turqu&iacute;a en tres d&iacute;as a bordo del Trans Asia Express hasta llegar a la ciudad de Van, donde apartan sus prejuicios y comienzan a descubrir que los refugiados no son pobres y harapientos, sino personas con formaci&oacute;n e incluso de clases pudientes; personas tan normales y corrientes como las occidentales; personas en el lugar equivocado en el momento equivocado.
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        El testimonio de Sam Malkandi es uno de los m&aacute;s significativos de la obra. En principio, Malkandi representa la historia del sue&ntilde;o americano del refugiado, un kurdo iraqu&iacute; que pas&oacute; de estar exiliado en Ir&aacute;n a sufrir una tr&aacute;gica p&eacute;rdida y vivir una d&eacute;cada en campos de concentraci&oacute;n en Pakist&aacute;n a rehacer su vida en EEUU como padre mod&eacute;lico. Sin embargo, tras los atentados del 11-S, su nombre comienza a vincularse Al Qaeda. Aunque este v&iacute;nculo no es demostrado, es perseguido por el gobierno hasta ser finalmente expulsado del pa&iacute;s por motivos de inmigraci&oacute;n, alegando que false&oacute; informaci&oacute;n al solicitar asilo como refugiado.
    </p><p class="article-text">
        Sarah y sus amigos periodistas creen que la expulsi&oacute;n de Malkandi no es otra consecuencia que de las acusaciones, no probadas, de terrorismo. Lo cierto es que hay muchas historias personales y problem&aacute;ticas sociales que muestran una faceta de Iraq y los iraqu&iacute;es apenas recogida por los medios de comunicaci&oacute;n occidentales, m&aacute;s preocupados por los coches bomba o las batallas entre insurgentes y tropas americanas.
    </p><p class="article-text">
        Oriente Pr&oacute;ximo es terreno hostil para los periodistas y Siria no es una excepci&oacute;n. El gobierno controla todos los medios de comunicaci&oacute;n y detiene a los periodistas &ldquo;que sacan los pies del tiesto&rdquo;. La prensa internacional, por su parte, no lo tiene m&aacute;s f&aacute;cil, ya que apenas se conceden visados a periodistas extranjeros, el acceso es muy restringido. Un contacto en la embajada siria de Washington permitir&aacute; a Sarah y sus amigos hacerse con uno de esos visados.
    </p><p class="article-text">
        En Damasco, se entrevistan con m&aacute;s refugiados y conocen iniciativas como el <a href="http://www.iraqistudentproject.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iraqi Student Project</a>, liderado por Gabe Huck y Theresa Kubasak. Son dos activistas que preparan a estudiantes iraqu&iacute;es para las pruebas de acceso a la universidad de Estados Unidos, as&iacute; como para perfeccionar el ingl&eacute;s y rellenar los formularios de inscripci&oacute;n: &ldquo;No queremos que haya una fuga de cerebros de estudiantes iraqu&iacute;es, sino que alg&uacute;n d&iacute;a quieran volver para ayudar a reconstruir su pa&iacute;s&rdquo;. Se trata de un programa que puede tener un gran impacto, aunque sea para un n&uacute;mero reducido de personas.
    </p><p class="article-text">
        El fin del viaje simboliza para Sarah una extra&ntilde;a y dif&iacute;cil dicotom&iacute;a: en un momento, de recorrer Turqu&iacute;a, Siria o Iraq, rodeada de cientos de personas que han perdido a sus familiares y amigos, que han tenido que dejar sus casas y que ignoran si podr&aacute;n regresar alg&uacute;n d&iacute;a, pasa a coger un avi&oacute;n y retornar a una vida pl&aacute;cida y c&oacute;moda en Estados Unidos, el pa&iacute;s que provoc&oacute; la guerra que oblig&oacute; a esas personas a abandonar sus vidas.
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                </figure><p class="article-text">
        Sarah Glidden salt&oacute; a la fama con su primera obra, el c&oacute;mic <em>Una jud&iacute;a americana perdida en Israel </em>(Norma, 2011), diario de viaje pol&iacute;tico y religioso a Israel, en el que expone su visi&oacute;n sobre el conflicto israelo-palestino. Fue justo antes de este primer &eacute;xito editorial, reconocido con el Premio Ignatz al Mejor Nuevo Talento, cuando realiz&oacute; su viaje a Oriente Pr&oacute;ximo para documentarse de cara a su siguiente trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Como recuerda la propia Glidden en el pr&oacute;logo, <em>Oscuridades programadas </em>responde a un trabajo extremadamente minucioso y complejo, seis a&ntilde;os dedicados a editar y contextualizar cientos de conversaciones registradas en una peque&ntilde;a grabadora. Transformar esas conversaciones en historias para un libro conlleva una p&eacute;rdida de imparcialidad: &ldquo;<em>Es imposible alcanzar la objetividad real en el periodismo narrativo&rdquo;</em>, advierte la autora que, no obstante, declara su predilecci&oacute;n por este g&eacute;nero debido a su capacidad para conectar con los personajes.
    </p><p class="article-text">
        Las acuarelas de Sarah Glidden reflejan una realidad inc&oacute;moda, con la que busca concienciar al lector -especialmente en Estados Unidos- sobre el sinsentido de un conflicto que ocasion&oacute; un da&ntilde;o a&uacute;n lejos de repararse y en el que EEUU, m&aacute;s a&uacute;n con Donald Trump, est&aacute; a&uacute;n lejos de asumir una responsabilidad acorde con el da&ntilde;o causado. Dar a conocer la insostenible situaci&oacute;n de los refugiados y proponer nuevas soluciones es una de sus preocupaciones esenciales.
    </p><p class="article-text">
        Contra la oscuridad que promueven algunos poderes medi&aacute;ticos y frente al sensacionalismo del <em>clickbait</em>, Glidden reivindica un mayor espacio para las historias de calidad, apoyadas por los lectores. <em>Oscuridades programadas</em> evidencia que un periodismo independiente y comprometido es ahora m&aacute;s necesario que nunca, confirmando adem&aacute;s que periodismo y c&oacute;mic pueden complementarse a la perfecci&oacute;n para documentar la realidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo García Escudero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/glidden-oscuridad_132_3087692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Nov 2017 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Glidden contra la oscuridad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Revista Amberes,Siria,Turquía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Saint-Exupéry en las nubes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/saint-exupery-nubes_132_3213163.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/622c7ed0-ae67-4c57-b89f-a852d9ee3077_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El escritor Antoine de Saint-Exupéry.| LIDO/SIPA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor del libro en francés más leído, vendido y traducido de todos los tiempos ordenó su vida en torno a sus dos grandes pasiones: el vuelo y la escritura.</p></div><p class="article-text">
        <em>&laquo;La guerra no es una aventura. La guerra es una enfermedad, como el tifus&raquo;. Piloto de guerra.</em>
    </p><p class="article-text">
        Antoine de Saint-Exup&eacute;ry (1900-1944) consigui&oacute; ordenar su vida en torno a sus dos grandes pasiones: el vuelo y la escritura. Nacido en Lyon y hu&eacute;rfano de padre a los cuatro a&ntilde;os, pronto descubre su vocaci&oacute;n por la aviaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El aer&oacute;dromo de Amb&eacute;rieu, el m&aacute;s antiguo de Francia, es uno de los lugares favoritos de su ni&ntilde;ez. Comienza a recibir clases de aviaci&oacute;n en su juventud y, ya con su t&iacute;tulo bajo el brazo, es enviado a perfeccionarse a Marruecos, un pa&iacute;s que estar&aacute; presente en cada una de sus obras literarias. En esta etapa queda maravillado por los paisajes del continente africano y marcado por la soledad del desierto y sus gentes.
    </p><p class="article-text">
        En 1926 empieza a trabajar para la compa&ntilde;&iacute;a a&eacute;rea francesa Lat&eacute;co&egrave;re, actual A&eacute;ropostale, transportando correo de Toulouse a Alicante y m&aacute;s tarde en la l&iacute;nea Casablanca-Dakar. Este mismo a&ntilde;o publica en la revista literaria <em>Navire d&rsquo;Argent</em> su primer relato, <em>El aviador</em>, comenzando de esta forma a unir su dos grandes pasiones. Describe sus primeras sensaciones como piloto y atisba ya el esp&iacute;ritu humanista que caracterizar&aacute; toda su obra.
    </p><p class="article-text">
        <em>Correo del Sur </em>(1928) y <em>Vuelo nocturno</em> (1931), Premio Femina, contin&uacute;an esta tendencia. Son sus primeras novelas publicadas por Gallimard, que se convertir&aacute; en el sello editorial de Antoine de Saint-Exup&eacute;ry en su pa&iacute;s natal. Saint-Ex, como era conocido popularmente, inicia aqu&iacute; una etapa dedicada m&aacute;s intensamente al periodismo y la escritura en general (con reportajes sobre la Indochina Francesa, la dictadura de Stalin o la Guerra Civil espa&ntilde;ola como corresponsal, de los que se desprende una profunda sensibilidad humanista m&aacute;s all&aacute; de las cuestiones pol&iacute;ticas) sin dejar de lado el vuelo. Sufre algunos accidentes, achacados en parte a su car&aacute;cter distra&iacute;do y so&ntilde;ador, intentando batir un r&eacute;cord de tiempo en el trayecto Par&iacute;s-Saig&oacute;n y m&aacute;s tarde en Guatemala, donde resulta gravemente herido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Una de las facetas menos conocidas de Antoine de Saint-Exup&eacute;ry es la de inventor. Como piloto, busca soluciones a los problemas que se va encontrando. Atra&iacute;do por las ciencias f&iacute;sicas y las matem&aacute;ticas, colabor&oacute; con el f&iacute;sico Fernand Holweck en su laboratorio de Montrouge, centrados ambos en una nueva aplicaci&oacute;n de las ondas electromagn&eacute;ticas para calcular las distancias. Entre 1934 y 1940 lleg&oacute; a registrar hasta doce patentes en el Instituto de la Propiedad Industrial de Par&iacute;s, entre ellas un dispositivo de arranque para aviones que empleaba agua. No obstante, y a pesar de su af&aacute;n por mejorar las condiciones de vuelo, sus patentes nunca fueron explotadas en Francia.
    </p><p class="article-text">
        En 1939 publica <em>Tierra de hombres</em>, reflexi&oacute;n sobre la vida, la muerte y la solidaridad entre seres humanos, y justo despu&eacute;s es movilizado por el ej&eacute;rcito del aire para participar en la Segunda Guerra Mundial,  asistiendo desde el cielo a la contundente derrota francesa frente al bombardeo alem&aacute;n. Su labor en la misi&oacute;n sobre Arr&aacute;s (mayo de 1940), le valdr&aacute; la Cruz de Guerra. En cualquier caso, su reconocimiento en esta &eacute;poca es ya mucho mayor como escritor que como piloto, ya que su obra es conocida dentro y fuera de Francia y algunas de sus novelas son adaptadas al teatro o al cine.
    </p><p class="article-text">
        Tras la invasi&oacute;n alemana de Francia, Saint-Exup&eacute;ry se exilia en Estados Unidos con el objetivo de convencer a los americanos de entrar en la guerra, clave para conseguir el triunfo aliado. Instalado en una comunidad francesa dividida por las disputas pol&iacute;ticas entre partidarios del mariscal P&eacute;tain y el general De Gaulle, pronto abandona el ambiente irrespirable de Nueva York para operarse en California de las secuelas de su accidente en Guatemala. Es durante el periodo de recuperaci&oacute;n cuando escribe <em>Piloto de guerra </em>(1942), basado en su experiencia en el frente franco-germano. Este libro, prohibido en Francia por la censura nazi pero distribuido de forma clandestina, tendr&aacute; una gran influencia en la concienciaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n estadounidense para involucrarse en la guerra.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su inter&eacute;s como testimonio de la Resistencia francesa y las misiones de reconocimiento fotogr&aacute;fico llevadas a cabo en la escuadrilla 2/33, el valor de la obra reside en la denuncia constante que el autor hace de la violencia, la barbarie y el sinsentido que la guerra significa:<em> &laquo;</em><em>La guerra no es la aceptaci&oacute;n del riesgo. No es la aceptaci&oacute;n del combate. En ciertos momentos, es, para el combatiente, la pura y simple aceptaci&oacute;n de la muerte.</em><em>&raquo; </em>Manifiesta, una vez m&aacute;s, su sensibilidad humanista y su compromiso por la paz, reivindicando asimismo la libertad y la dignidad del individuo en una &eacute;poca en la que el auge del totalitarismo nazi la pon&iacute;a seriamente en peligro. En esta misma l&iacute;nea, <em>Carta a un reh&eacute;n </em>(1943), dirigida a su amigo jud&iacute;o Le&oacute;n Werth, se convertir&aacute; en un s&iacute;mbolo de los millones de franceses cautivos bajo la ocupaci&oacute;n alemana.
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                </figure><p class="article-text">
        El exilio de Antoine de Saint-Exup&eacute;ry en Estados Unidos finaliza editorialmente con la publicaci&oacute;n de <em>El principito </em>(1943), el libro en franc&eacute;s m&aacute;s le&iacute;do, vendido y traducido de todos los tiempos. Catalogado como literatura infantil, el libro es quiz&aacute;s cualquier cosa antes que una obra para ni&ntilde;os pero, por encima de todo, representa la filosof&iacute;a de vida de Saint-Exup&eacute;ry. El escritor no pudo sin embargo disfrutar de su mayor &eacute;xito literario, pues un accidente a&eacute;reo en extra&ntilde;as circunstancias acab&oacute; con su vida el 31 de julio de 1944. Se cree que fue abatido por un caza alem&aacute;n cerca de Marsella, durante una misi&oacute;n para preparar el desembarco de las tropas aliadas, aunque su cuerpo nunca fue identificado.
    </p><p class="article-text">
        En 1948 se publica su primera obra p&oacute;stuma, <em>Ciudadela, </em>que trabaj&oacute; en secreto durante m&aacute;s de ocho a&ntilde;os. Escrita en tono l&iacute;rico y casi b&iacute;blico, en el contexto de una II Guerra Mundial agonizante, constituye el ep&iacute;logo de una trayectoria marcada por su enorme sentido &eacute;tico y la responsabilidad del ser humano con su propia vida y la de los dem&aacute;s: <em>&laquo;</em><em>Nada se espera del hombre que trabaja para su propia vida y no para la eternidad</em><em>&raquo;. </em> El rastro de Saint-Exup&eacute;ry se perdi&oacute; entre las nubes pero su legado humanista permanece hoy m&aacute;s vigente y necesario que nunca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo García Escudero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/saint-exupery-nubes_132_3213163.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Sep 2017 11:15:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Saint-Exupéry en las nubes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Revista Amberes,El Principito,Francia,Nazismo,Aviación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El regreso de la utopía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/regreso-utopia_132_3315609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91ea4864-39c8-43de-b3aa-b92cba5273a1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Rutger Bregman durante su intervención en la conferencia TED | Bret Hartman / TED"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su ensayo 'Utopía para realistas', el historiador Rutger Bregman plantea acabar con la pobreza y repensar el modelo de sociedad actual a través de tres propuestas revolucionarias: la renta básica universal, una semana laboral de 15 horas y un mundo de fronteras abiertas.</p><p class="subtitle">Su traducción ahora a veinte idiomas y los experimentos iniciados en Finlandia y Canadá no han hecho sino expandir y avivar el debate.</p></div><p class="article-text">
        Cuando el joven historiador holand&eacute;s Rutger Bregman (Westerschouwen, 1988) comenz&oacute; a escribir sobre la renta b&aacute;sica a finales de 2013, no imaginaba el impacto que sus ideas estaban a punto de generar. En su ensayo 'Utop&iacute;a para realistas', publicado originalmente en De Correspondent (medio holand&eacute;s r&eacute;cord mundial de crowdfunding en periodismo), planteaba acabar con la pobreza y repensar el modelo de sociedad actual a trav&eacute;s de tres propuestas revolucionarias: la renta b&aacute;sica universal, la semana laboral de 15 horas y un mundo de fronteras abiertas. Tras la edici&oacute;n del libro en Holanda, su traducci&oacute;n a veinte idiomas ahora (en castellano a cargo de la editorial Salamandra) y los experimentos iniciados en Finlandia y Canad&aacute; no han hecho sino expandir y avivar a&uacute;n m&aacute;s el debate.
    </p><h3 class="article-text">El regreso de la utop&iacute;a</h3><p class="article-text">
        Rutger Bregman introduce su manifiesto planteando una serie de preguntas clave: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; trabajamos m&aacute;s desde la d&eacute;cada de 1980, a pesar de ser m&aacute;s ricos que nunca? &iquest;Por qu&eacute; hay millones de personas viviendo en la pobreza cuando somos m&aacute;s que suficientemente ricos para erradicarla para siempre? &iquest;Y por qu&eacute; m&aacute;s del 60% de nuestros ingresos dependen del pa&iacute;s donde por casualidad hemos nacido?&rdquo;. <a href="/content/edit/(http:/economia.elpais.com/economia/2017/03/10/actualidad/1489164418_138782.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En un momento en el que muchos j&oacute;venes de pa&iacute;ses ricos [los llamados millenials] viven ya peor que sus padres, </a>ahogados en un mar de narcisismo e incertidumbre, propone mirar a largo plazo y recuperar la visi&oacute;n de la utop&iacute;a para imaginar un mundo mejor que el que tenemos.
    </p><p class="article-text">
        Parafraseando una m&iacute;tica cita de la pel&iacute;cula El club de la lucha, Bregman observa que &ldquo;la industria alimentaria nos proporciona comida basura barata con exceso de sal, az&uacute;car y grasas, poni&eacute;ndonos en la v&iacute;a r&aacute;pida hacia el m&eacute;dico y el dietista. El desarrollo de las tecnolog&iacute;as causa estragos en el empleo y nos env&iacute;a de vuelta al consultor. Y la industria publicitaria nos anima a gastar dinero que no tenemos en trastos que no necesitamos para impresionar a gente a la que no soportamos&rdquo;.  El capitalismo que favoreci&oacute; el desarrollo econ&oacute;mico y el progreso desde la Edad Moderna no es suficiente para superar los retos del siglo XXI. Hacen falta nuevas formas de impulsar nuestra calidad de vida y la soluci&oacute;n pasa por la pol&iacute;tica para encontrar una nueva utop&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Renta b&aacute;sica universal</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.ted.com/talks/rutger_bregman_poverty_isn_t_a_lack_of_character_it_s_a_lack_of_cash?language=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El pasado 25 de abril, Rutger Bregman acud&iacute;a como invitado a la prestigiosa TED Conference de Vancouver (Canad&aacute;)</a> para exponer su concepto de renta b&aacute;sica universal, un plan para erradicar la pobreza ya sugerido por algunos de los pensadores m&aacute;s importantes de la historia, tan dispares como el fil&oacute;sofo Tom&aacute;s Moro (autor del libro Utop&iacute;a, publicado hace m&aacute;s de quinientos a&ntilde;os), el activista por los derechos civiles Martin Luther King o el economista Milton Friedman. En palabras de Bregman, se trata de una idea &ldquo;incre&iacute;blemente simple&rdquo;: una ayuda econ&oacute;mica para nuestras necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas: comida, vivienda y educaci&oacute;n. Universal y sin condiciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Apoyado en una enorme cantidad de datos y referencias, el autor holand&eacute;s asegura que &ldquo;numerosos estudios de todo el mundo aportan pruebas concluyentes: el dinero gratis funciona&rdquo;.  Los programas de transferencias de dinero en pa&iacute;ses como Brasil, India, M&eacute;xico o Sud&aacute;frica, as&iacute; como el experimento llevado a cabo en 1974 en la localidad canadiense de Dauphin, demuestran que la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n quiere trabajar, lo necesite o no. Estos programas produjeron beneficios de larga duraci&oacute;n, registr&aacute;ndose una mejora en el rendimiento acad&eacute;mico, una reducci&oacute;n de los gastos sanitarios y una mayor independencia para las mujeres, siendo adem&aacute;s menos costosos que las alternativas desarrolladas hasta el momento.
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s ejemplos que, seg&uacute;n Bregman, refuerzan esta visi&oacute;n: en 2005 Utah (Estados Unidos), lanz&oacute; una campa&ntilde;a para sacar a los sin techo de las calles, proporcion&aacute;ndoles apartamentos gratuitos y orientaci&oacute;n laboral, hasta ser en solo unos pocos a&ntilde;os el primer estado del pa&iacute;s en eliminar por completo el problema. El &eacute;xito de la iniciativa lleg&oacute; hasta Holanda, cuyo plan de acci&oacute;n  revel&oacute; que cada euro invertido en combatir la indigencia generaba un rendimiento doble o triple, como consecuencia del ahorro en servicios sociales, polic&iacute;a y costes judiciales.
    </p><p class="article-text">
        En Europa, el n&uacute;mero de viviendas vac&iacute;as duplica al de personas sin hogar. En Estados Unidos, la proporci&oacute;n es de cinco casas vac&iacute;as por cada persona sin techo. La renta b&aacute;sica universal ser&iacute;a la mejor herramienta para acabar con la pobreza, ayudando a las personas a recuperar la visi&oacute;n a largo plazo y tomar decisiones m&aacute;s acertadas. No s&oacute;lo desde el punto de vista moral, sino tambi&eacute;n desde el punto de vista econ&oacute;mico: &ldquo;Una vida sin pobreza no es un privilegio por el que trabajar, es un derecho que todos merecemos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una semana laboral de 15 horas</h3><p class="article-text">
        En el verano de 1930, el economista brit&aacute;nico John Maynard Keynes impart&iacute;a una conferencia en Madrid, concluyendo que el mayor desaf&iacute;o para la humanidad en el siglo XXI ser&iacute;a qu&eacute; hacer con el tiempo libre. Para el a&ntilde;o 2030, pronosticaba, la semana laboral ser&iacute;a de 15 horas y el nivel de vida en Occidente se habr&iacute;a multiplicado por cuatro. M&aacute;s acertado en sus predicciones se encontrar&iacute;a el escritor Isaac Asimov que, preguntado sobre c&oacute;mo ser&iacute;a el mundo en 2014, consideraba que la humanidad se convertir&iacute;a en una &ldquo;raza de cuidadores de m&aacute;quinas&rdquo;, con graves consecuencias mentales, emocionales y sociol&oacute;gicas. La psiquiatr&iacute;a ser&iacute;a la mayor especialidad m&eacute;dica debido a la gran cantidad de personas en desempleo y la palabra trabajo ser&iacute;a &ldquo;la m&aacute;s ensalzada del vocabulario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La reducci&oacute;n de la jornada laboral fue una constante hasta la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 1980. Desde entonces, &ldquo;no nos morimos de aburrimiento, sino que nos matamos a trabajar. Lo que combate el ej&eacute;rcito de psic&oacute;logos y psiquiatras no es el avance del tedio sino una epidemia de estr&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Empresarios de &eacute;xito como Henry Ford o W.K. Kellog descubrieron que jornadas laborales largas y productividad no van de la mano. En una econom&iacute;a moderna del conocimiento, incluso 40 horas son demasiadas y si se trata de un empleo dependiente de la creatividad del trabajador, no se puede ser productivo, de media, m&aacute;s de 6 horas al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La introducci&oacute;n de una renta b&aacute;sica universal supondr&iacute;a una profunda revisi&oacute;n del concepto de trabajo. <a href="/content/edit/(http:/ctxt.es/es/20170201/Politica/10638/Miya-Tokumitsu-debate-trabajo-felicidad-entrevista.htm#.WKLRJimgqBk.twitter)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En un momento en el que la l&iacute;nea que separa el trabajo de nuestro tiempo libre es cada vez m&aacute;s difusa</a>, Rutger Bregman propone reducir la semana laboral a 15 horas como soluci&oacute;n para algunos de los principales problemas a los que se enfrenta el mundo actual. En primer lugar, reducir el estr&eacute;s: &ldquo;Trabajar menos proporciona espacio mental para otras cosas que tambi&eacute;n son importantes para nosotros&rdquo; (familia, estudios, deporte, ocio, etc.) y favorece el voluntariado y  la participaci&oacute;n en causas sociales. Asimismo, ayudar&iacute;a a combatir el cambio clim&aacute;tico, al reducir a la mitad las emisiones de CO2 y dejar una menor huella ecol&oacute;gica. Se reducir&iacute;an los accidentes (causados en muchas ocasiones por la sobrecarga de trabajo) y el desempleo, favoreciendo tambi&eacute;n una mayor igualdad de g&eacute;nero y proporcionando, en definitiva, una distribuci&oacute;n m&aacute;s equitativa de la riqueza.
    </p><h3 class="article-text">Un mundo sin fronteras</h3><p class="article-text">
        Por encima de la renta b&aacute;sica o de una semana laboral de quince horas, la desigualdad econ&oacute;mica<a href="http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/01/160118_1_por_ciento_mas_rico_pobreza_desigualdad_economia_mr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (el 1% m&aacute;s rico del mundo ya tiene tanto como el otro 99%)</a>  plantea un reto mayor para la nueva utop&iacute;a que propone Bregman: permitir que todas las personas del planeta puedan disfrutar de la tierra de la abundancia.
    </p><p class="article-text">
        El mundo occidental gasta 134.800 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o en ayuda internacional al desarrollo, pero su repercusi&oacute;n es dif&iacute;cil de medir. Entre estudios y teor&iacute;as de todo tipo, lo cierto es que &ldquo;tomar medidas contra los para&iacute;sos fiscales, por ejemplo, reportar&iacute;a mayores beneficios que todos los programas de ayuda bienintencionados&rdquo;. Pero hay una decisi&oacute;n pol&iacute;tica que, para el autor, supondr&iacute;a el fin de la pobreza en todas partes: abrir las fronteras. &ldquo;No s&oacute;lo para los pl&aacute;tanos, los derivados financieros y los iPhone, sino para todo y para todos: para los trabajadores del conocimiento, para los refugiados y para la gente com&uacute;n que busca nuevas oportunidades&rdquo;.
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        &ldquo;Las fronteras son la principal causa de discriminaci&oacute;n en toda la historia de la humanidad&rdquo;. Bregman defiende la apertura de las fronteras como el arma m&aacute;s poderosa en la lucha global contra la pobreza y desmonta uno por uno los &ldquo;argumentos falaces&rdquo; que se utilizan contra esta idea, tales como el terrorismo, la delincuencia, la socavaci&oacute;n de la cohesi&oacute;n social, el desempleo o la precarizaci&oacute;n del trabajo. No obstante, reconoce que abrir las fronteras no es algo que se pueda ni se deba hacer a corto plazo.
    </p><p class="article-text">
        Veinticinco a&ntilde;os despu&eacute;s de la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n, el mundo tiene m&aacute;s barreras que nunca y la tendencia sigue al alza en Occidente, mientras millones de personas se agolpan fuera de esta comunidad cerrada, intentando alcanzar la tierra de la abundancia. &ldquo;Tal vez dentro de un siglo, al mirar atr&aacute;s, veremos estas fronteras como vemos hoy la esclavitud o el apartheid. Eso s&iacute;, una cosa es cierta: si queremos hacer del mundo un lugar mejor, no hay forma de eludir la migraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un cambio de ideas</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando la realidad choca contra nuestras convicciones m&aacute;s profundas, preferimos recalibrar la realidad que corregir nuestra visi&oacute;n del mundo&rdquo;. La gente se aferra a las viejas ideas con las que se siente c&oacute;moda, de la misma forma que los pol&iacute;ticos con min&uacute;scula buscan mantener el status quo. La dificultad en el camino a esta nueva utop&iacute;a reside por tanto m&aacute;s en el cambio de mentalidad que conlleva, en dejar que las ideas viejas den paso a las nuevas, que en su aplicaci&oacute;n propiamente dicha.
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas ideas, por muy surrealistas o subversivas que parezcan, han cambiado el  mundo y pueden volver a hacerlo: El final de la esclavitud, la emancipaci&oacute;n de las mujeres, el auge del estado del bienestar o el matrimonio homosexual fueron vistas como ideas ut&oacute;picas o imposibles de llevar a cabo en un principio, pero hoy en d&iacute;a forman parte del sentido com&uacute;n: &ldquo;La historia nos ense&ntilde;a que las cosas podr&iacute;an ser diferentes&rdquo;. El debate est&aacute; servido.
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      <dc:creator><![CDATA[Eduardo García Escudero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/regreso-utopia_132_3315609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jun 2017 19:14:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El regreso de la utopía]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Pessoa, eterno viajero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/pessoa-eterno-viajero_132_3414728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25b60084-4282-4eb8-b9ca-eb39db902345_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Lisboa. | CORBIS"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El viaje marca la vida y obra del escritor portugués Fernando Pessoa. Inmigrante en África desde los siete años, su temprana vida en el exilio le obliga a reconstruir continuamente su propio mundo.</p></div><p class="article-text">
        <em>&laquo;La vida es lo que hacemos de ella. Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos&raquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Libro del desasosiego, Fernando Pessoa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El viaje marca la vida y obra del escritor portugu&eacute;s Fernando Pessoa (1888-1935). Hu&eacute;rfano de padre con tan s&oacute;lo cinco a&ntilde;os e inmigrante en &Aacute;frica desde los siete, su temprana vida en el exilio le obliga a reconstruir continuamente su propio mundo.
    </p><p class="article-text">
        Pessoa no es, sin embargo, un viajero en el sentido estricto de la palabra. Ni su vida ni las historias que narran sus heter&oacute;nimos transcurren por lo general entre puertos, estaciones o carreteras, ya que estas representan un viaje m&aacute;s f&iacute;sico que ps&iacute;quico o espiritual.
    </p><p class="article-text">
        El viaje f&iacute;sico se resume para Pessoa en dos estancias: la primera comienza en 1895, cuando su madre se casa por poderes y en segundas nupcias con el c&oacute;nsul de Portugal en Durban. La familia se traslada entonces a la ciudad sudafricana, donde Pessoa pasar&aacute; la mayor parte de su juventud, recibiendo una educaci&oacute;n brit&aacute;nica, entrando en contacto con algunos de los principales iconos de la literatura inglesa a trav&eacute;s de la lectura y destacando por su rendimiento acad&eacute;mico. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda estancia se inicia en 1905, cuando regresa solo y de forma definitiva a su Lisboa natal. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s empieza a trabajar como traductor de correspondencia comercial, profesi&oacute;n que ejercer&aacute; durante toda su vida. Al mismo tiempo, colabora con varias revistas y desarrolla una extraordinaria producci&oacute;n po&eacute;tica y literaria que no ver&aacute; la luz hasta mucho despu&eacute;s de su muerte.
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        El viaje que m&aacute;s cultivar&aacute; Fernando Pessoa a lo largo de su vida y obra es el ps&iacute;quico o espiritual. Las alusiones a este tipo de viaje son una constante en el <em>Libro del desasosiego</em>, una infinita sucesi&oacute;n de apuntes espirituales que est&aacute; considerada como su obra maestra en prosa.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del heter&oacute;nimo de Bernardo Soares, en un libro sin estructura determinada ni unidad tem&aacute;tica, Pessoa desarrolla una profunda reflexi&oacute;n en torno a su propia identidad. En sus fragmentos, viaja constantemente entre el presente y el pasado, evocando momentos de su infancia o de su juventud, traslad&aacute;ndose a escenarios y situaciones que lo alejan por un momento de su realidad cotidiana y lo devuelven a la felicidad que disfrut&oacute; en aquellos tiempos despreocupados.
    </p><p class="article-text">
        El temprano exilio en Sud&aacute;frica acent&uacute;a la conciencia solitaria y esc&eacute;ptica del escritor y lo convierte en un ap&aacute;trida, &laquo;extranjero aqu&iacute; y en todas partes&raquo;. La falsa patria se vuelve m&aacute;s real que la verdadera, &nbsp;experimentando una sensaci&oacute;n de desencuentro cuando regresa a Lisboa definitivamente, reflejada en su poema <em>Lisboa revisitada</em>:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Oh cielo azul -el mismo de mi infancia-</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Eterna verdad vac&iacute;a y perfecta!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Oh suave Tajo ancestral y mudo,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Peque&ntilde;a verdad donde el cielo se refleja!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Oh angustia revisitada, Lisboa de otrora de hoy!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Nada me das, nada me quitas, nada eres que yo me sienta.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;D&eacute;jenme en paz! No tardo, que yo nunca me tardo&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y en tanto tarda el Abismo y el Silencio &iexcl;Quiero estar solo!</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Transe&uacute;nte de su propia alma, Pessoa busca de alguna forma dar sentido a su vida y aliviar la angustia de tener que sostener su propia existencia, refugi&aacute;ndose para ello en un inagotable proceso de escritura que desprecia las aspiraciones terrenales y reivindica la abstracci&oacute;n y el sue&ntilde;o como el aut&eacute;ntico espacio de desarrollo para el hombre: <em>&laquo;Nunca he hecho m&aacute;s que so&ntilde;ar. &Eacute;se ha sido y sigue siendo, incluso, el sentido de mi vida. Nunca he tenido otra preocupaci&oacute;n que no fuese mi vida interior&raquo;</em>. [Libro del desasosiego, fragmento 178]
    </p><p class="article-text">
        Fragmento a fragmento, entre la nostalgia por la infancia, la preocupaci&oacute;n por el presente y la divagaci&oacute;n sobre la muerte, Pessoa traza el mapa de un mundo interior que nunca deja de expandirse, la enigm&aacute;tica e interminable gu&iacute;a de un eterno viajero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Eduardo García Escudero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/pessoa-eterno-viajero_132_3414728.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 May 2017 18:38:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pessoa, eterno viajero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Portugal,Poesía,Viajes,Revista Amberes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quique González: "La música es mucho más que una terapia para mí"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/quique-gonzalez-musica-terapia_132_3449626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1eec99e-2998-42df-9aa9-5ea95b935d19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Quique González. | JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Veinte años de carrera profesional avalan a Quique González, uno de los compositores más respetados y queridos del panorama nacional</p><p class="subtitle">Repasamos con él su trayectoria, sus influencias, el tratamiento que recibe la música y la profesión de músico en España, así como el futuro de la industria</p><p class="subtitle">"Es imposible que yo vea mi disco como un par de zapatos, para mí no es un producto", asegura el cantante y letrista afincado en Cantabria</p></div><p class="article-text">
        Termin&oacute; el primer a&ntilde;o de presentaci&oacute;n de su d&eacute;cimo disco, <em>Me mata si me necesitas</em>, feliz y satisfecho junto a Los Detectives, la banda con la que lleva tocando los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os. Quique Gonz&aacute;lez (Madrid, 1973) pide un <em>gintonic</em>, se explaya hablando de series y de cine, una de sus grandes pasiones, y no esquiva ninguna pregunta. Con veinte a&ntilde;os de carrera profesional a sus espaldas, charlamos sobre su trayectoria, sus influencias, el tratamiento que recibe la m&uacute;sica y la profesi&oacute;n de m&uacute;sico en Espa&ntilde;a, as&iacute; como la especial relaci&oacute;n que mantiene con Cantabria desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        La entrevista se realiza&nbsp;en el m&iacute;tico Rvbic&oacute;n de Santander, un bar que le es muy familiar. No en vano, junto al piano que preside el local ha compuesto varios de sus temas y ha pasado noches inolvidables el que es uno de los compositores y m&uacute;sicos de rock m&aacute;s respetados y queridos del panorama nacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tus primeros trabajos fueron en un McDonald's de Londres y como animador tur&iacute;stico en un hotel de Mallorca, &iquest;qu&eacute; aprendiste de esas experiencias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas cosas. Siempre digo que tendr&iacute;a que ser obligatorio trabajar durante un tiempo en la hosteler&iacute;a. Creo que se aprende mucha psicolog&iacute;a, te pones en los zapatos del otro y entiendes muchos comportamientos distintos.
    </p><p class="article-text">
        Tengo muy presente todo lo que aprend&iacute; cuando trabajaba en cosas distintas a la m&uacute;sica. La animaci&oacute;n en los hoteles es el punto m&aacute;s bajo, m&aacute;s <em>underground</em> del mundo del espect&aacute;culo, pero a la vez tambi&eacute;n te da mucho desparpajo. Lo que sucede es que yo ten&iacute;a m&aacute;s desparpajo subi&eacute;ndome al escenario cuando era animador que haciendo mis propias canciones, porque no me estaba exponiendo yo, no estaba exponiendo mis emociones y mis sentimientos, sino que era m&aacute;s entretenimiento y espect&aacute;culo. Es como si vieras una persona distinta cuando estoy yo cantando mis canciones y cuando estaba ah&iacute; disfrazado de John Travolta [risas].
    </p><p class="article-text">
        <strong> Decides intentar dedicarte a la m&uacute;sica, tu pasi&oacute;n. Vuelves a Madrid y entras en contacto con el guitarrista Carlos Raya, que acabar&iacute;a convirti&eacute;ndose en tu productor. Comienzas a tocar en peque&ntilde;as salas locales y compones la canci&oacute;n Aunque t&uacute; no lo sepas para Enrique Urquijo, uno de tus &iacute;dolos. &iquest;C&oacute;mo recuerdas esos comienzos?</strong><em>Aunque t&uacute; no lo sepas</em>
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo empezar a hacer las primeras canciones que me gustaban, pensando que podr&iacute;a tener en Espa&ntilde;a un trabajo similar al que ten&iacute;a en Londres y poder tocar mi propia m&uacute;sica. Empec&eacute; a buscar en El Rinc&oacute;n del Arte Nuevo, el primer sitio donde me cogieron una maqueta y me llamaron para tocar. Lo siguen haciendo, cosa que les honra. Hemos tocado todos ah&iacute;, hemos empezado todos ah&iacute;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Entre Londres y Mallorca, antes de conocer a Carlos [Raya], empec&eacute; a grabar algunas canciones con Nacho B&eacute;jar y Basilio Mart&iacute;, que luego lleg&oacute; a estar en mi banda. Ellos tocaron much&iacute;simos a&ntilde;os con Antonio Vega y consegu&iacute; grabar cuatro o cinco canciones, entre ellas <em>Aunque t&uacute; no lo sepas</em>, en un estudio en Madrid, lo primero que grababa de forma profesional. Ah&iacute; justo empec&eacute; a dar clase con Carlos y poco a poco empezamos a hacer canciones juntos. Recuerdo aquella &eacute;poca como estar empezando algo y sin embargo necesitar tener una carrera detr&aacute;s. A ti te gustar&iacute;a creer en ese momento que tienes un bagaje que en realidad no tienes, porque no tienes experiencia tocando con una banda ni en un estudio. Lo recuerdo as&iacute;, como que casi ten&iacute;as m&aacute;s ganas de que te hubiera pasado algo que de lo que estaba por pasar. Pero sobre todo la mayor suerte que he tenido en esto ha sido encontrarme a Carlos, porque si hubiera sido una persona que no me hubiera entendido o me hubiese llevado por otro sitio las cosas habr&iacute;an sido de otra manera, as&iacute; que lo m&aacute;s relevante para m&iacute; en toda esa etapa es haberme encontrado a Carlos, a mi maestro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las fuentes que nutren el universo est&eacute;tico de tu obra? Puedes comentarnos algunas referencias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es algo que haga de una forma muy consciente, cojo esto de all&iacute; o esto de ac&aacute;. Me gusta pensar que construyo un puzle con muchas piezas, que vienen de muchos sitios, desde la m&uacute;sica y los grupos que me gustan hasta el cine, que es una cosa que me encanta. La poes&iacute;a, por supuesto. Me nutro tambi&eacute;n del entorno en el que vivo, de mi pueblo, de mis experiencias con mis amigos, siempre trato de abrir mucho las orejas, porque por donde quieras puedes encontrar frases de canciones.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a referencias, en la m&uacute;sica tengo much&iacute;simas. Para m&iacute;, haber empezado a tocar en El Rinc&oacute;n del Arte Nuevo con alguien como Carlos Chaouen, que era el mejor de los que est&aacute;bamos all&iacute;, fue muy importante. Tambi&eacute;n Jos&eacute; Ignacio Lapido, con quien tuve la suerte de cantar el a&ntilde;o pasado, es un ejemplo de honestidad, de lo que es escribir bien. Junto a Diego Vasallo y Santiago Auser&oacute;n forma lo que para m&iacute; es, dentro del mundo del rock en Espa&ntilde;a, la aristocracia intelectual, los que m&aacute;s han hecho por llevarlo a otro nivel en algunos aspectos. Ellos, no s&eacute;, siempre se han preocupado de hablar de otras cosas m&aacute;s all&aacute; de &laquo;hey nena, vamos a zumbar&raquo;; han buscado hacer pensar a la gente, hacer que ocurriesen cosas.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, a m&iacute; me gusta mucho la novela negra, aunque ya s&eacute; que no tiene muy buena prensa, sobre todo entre los poetas. Una vez, en el aeropuerto, le dije a Luis Garc&iacute;a Montero que me gusta mucho la novela negra y me mir&oacute;, no s&eacute;, como si &eacute;l me hubiera dicho que escuchaba reguet&oacute;n [risas]. En este g&eacute;nero, mi favorito es Elmore Leonard, que tambi&eacute;n era guionista de cine; construye unos di&aacute;logos bestiales. La verdad, no s&eacute; si ha llegado a influir o no en mis composiciones. Tambi&eacute;n me encanta Montero Glez; podr&iacute;a decir que es mi escritor espa&ntilde;ol favorito. Es un estilo espectacular, tanto si son cuentos sobre f&uacute;tbol, como si vamos al libro que escribi&oacute; sobre la &uacute;ltima cena de Camar&oacute;n. El tipo monta una escena en un bar de Tarifa o Barbate y t&uacute; lo hueles, lo escuchas, ves los boquerones encima de la barra; todo ello de una manera brillante y muy original. En poes&iacute;a, me gusta Mart&iacute;n Bezanilla, que es de aqu&iacute; de Cantabria; &Oacute;scar Aguado, un poeta joven pero muy potente, que adem&aacute;s conoc&iacute; en Santander, me env&iacute;a sus libros y me gusta much&iacute;simo c&oacute;mo escribe.
    </p><p class="article-text">
        <strong> &iquest;Y sobre cine que nos puedes contar? &iquest;Tambi&eacute;n eres seguidor de series?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El cine es algo que me maravilla. Todos los d&iacute;as veo una o dos pel&iacute;culas en casa, donde tengo instalado un peque&ntilde;o proyector. Estoy en Netflix, en Filmin y HBO, que todav&iacute;a no tiene la <em>smart TV</em>, me est&aacute; jodiendo, porque quiero volver a ver <em>Los Soprano</em> con el proyector. Del cine disfruto tanto como de la m&uacute;sica y si hay un talento que me hubiese gustado tener, es el que me diera para poder dirigir una pel&iacute;cula o escribir un guion. Pero para eso hace falta mucha disciplina y hay que saber mucho; tengo amigos directores de cine, y es que son brutales, porque controlan de muchas cosas. Como en la novela, tambi&eacute;n aqu&iacute; me tira mucho el cine negro, y no s&oacute;lo el yanqui, tambi&eacute;n el franc&eacute;s. Me apasiona J-P. Melville. Me gusta mucho la forma que tienen los franceses de hacer cine, conecto mucho con ellos, con su existencialismo. Pero tambi&eacute;n me gustan los documentales. Acabo de ver uno muy chulo sobre el boxeador catal&aacute;n Josep Giron&egrave;s. En cuanto a series, debo decir que sigo algunas, pero en mi opini&oacute;n hasta hoy no se ha hecho ninguna que supere a <em>Los Soprano</em> y a <em>The Wire</em>. Es que, &iquest;no ten&eacute;is la impresi&oacute;n de que cuando una serie empieza a molar empiezan a estirarla, siempre con un giro inesperado de guion que lo pone todo patas arriba? S&iacute;, pero yo creo que eso no pasa en <em>Los Soprano</em> ni en <em>The Wire</em>, en las que manda la historia y no tanto exprimir m&aacute;s a la audiencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong> Dec&iacute;a Iv&aacute;n Ferreiro en una entrevista que ya estaba un poco cansado de hablar de s&iacute; mismo, por eso ahora jugaba a crear ficciones, historias que no hubiese vivido necesariamente. Tus composiciones son intimistas, muy personales. Pero &iquest;tambi&eacute;n hay ficci&oacute;n o partes siempre de experiencias propias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que yo creo que la diferencia es el punto de vista, es decir, incluso cuando est&aacute;s contando una historia de ficci&oacute;n tambi&eacute;n est&aacute;s hablando de ti, est&aacute;s mostr&aacute;ndote de alguna manera. Cierto es que es m&aacute;s sencillo hacer canciones como confesionales, intimistas, que vienen de tu experiencia, y parece que ah&iacute; est&aacute;s hablando m&aacute;s de ti, que es m&aacute;s crudo. Pero, cuando cuentas una historia desde fuera, tambi&eacute;n est&aacute;s yendo a cosas que te interesan o preocupan, de la que al final tambi&eacute;n tomas parte. Por ejemplo, ahora estoy escribiendo una canci&oacute;n sobre educaci&oacute;n y delincuencia juvenil y pienso mucho en esto que hablamos. Quiero que sea una historia narrativa, pero contada en primera persona; sea como sea, tienes que implicarte, decidir sobre el personaje que creas (matarlo, enamorarte de &eacute;l&hellip;). Y eso tambi&eacute;n eres t&uacute;.
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        <strong> Relacionas tus discos con etapas de tu vida, &iquest;la m&uacute;sica puede ser una de forma terapia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero en el problema est&aacute; la soluci&oacute;n tambi&eacute;n, &iquest;no? La m&uacute;sica te reconforta y hace que te olvides de otras cosas e incluso te cambia las sensaciones, como oyente y tambi&eacute;n como m&uacute;sico. Lo que pasa es que en la b&uacute;squeda y en rascar en tus cosas, en tus emociones, mezclado con la obsesi&oacute;n que tenemos los m&uacute;sicos en general, hace que cuando est&aacute;s escribiendo una canci&oacute;n te despiertes a las cinco de la ma&ntilde;ana con un verso en la cabeza, o que est&eacute;s con gente, con amigos o con tu chica, y haya parte de tu cabeza que est&aacute; en otro lado. Te tiene que gustar mucho esto porque tiene algo de obsesivo y rascar en tus cosas algunas veces te alivia pero otras te puede doler. Pero aceptas el juego y eso tambi&eacute;n se mezcla con que escribir una canci&oacute;n y terminarla como a ti te gusta es muy divertido. En resumen, la m&uacute;sica es mucho m&aacute;s que una terapia para m&iacute;. Me ha salvado la vida y me ha dado una forma de gan&aacute;rmela.
    </p><p class="article-text">
        <strong> Entre 1998 y 2002 publicas tus tres primeros discos (Personal, Salitre 48 y P&aacute;jaros mojados) con dos casas discogr&aacute;ficas, sin embargo, se trata de una &eacute;poca de inestabilidad laboral. En 2003 anuncias en un comunicado, 'Peleando a la contra', tu desvinculaci&oacute;n de las compa&ntilde;&iacute;as multinacionales para dirigir personalmente tu carrera, a trav&eacute;s del sello independiente Varsovia!!! Records. &iquest;Qu&eacute; signific&oacute; esta ruptura para tu carrera profesional?</strong><em>Personal</em><em>Salitre 48 </em><em>P&aacute;jaros mojados</em>
    </p><p class="article-text">
        Creo que fue una de las mejores decisiones que he tomado, porque me puso las pilas en muchos sentidos. Cuando firm&eacute; el contrato con la primera compa&ntilde;&iacute;a yo pensaba que hab&iacute;a llegado a algo ah&iacute;, y ese es el error y la trampa. Lo ve&iacute;a m&aacute;s como el final de algo que como el comienzo de algo. Y <em>afortunadamente</em> me echaron a los tres meses de la compa&ntilde;&iacute;a. Era muy joven, pero recuerdo que ten&iacute;a unas expectativas muy altas y la cosa no funciona as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La ruptura fue un cambio en todos los sentidos y tuve la actitud de estar empezando algo, que era lo que estaba haciendo realmente, porque realmente estaba empezando a ser profesional ah&iacute;. Me sent&oacute; muy bien y tuve que aprender mucho de muchas cosas al tener que hacerlo yo. Eso luego me ha servido para ser exigente y responsable con lo que hago.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Crees que, a diferencia de otros pa&iacute;ses, es m&aacute;s dif&iacute;cil ser reconocido y respetado como m&uacute;sico profesional en Espa&ntilde;a? &iquest;Por qu&eacute; crees que ocurre esto? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo es algo de la industria del disco o de los managers. Tambi&eacute;n es de los m&uacute;sicos y de los artistas. Y de los medios, de c&oacute;mo han vendido la m&uacute;sica. Es imposible que yo vea mi disco como un par de zapatos, para m&iacute; no es un producto. Pero para la industria de la m&uacute;sica ha sido s&oacute;lo un producto, y cuando han ganado mucho dinero vendiendo discos no han invertido en ella, en un estudio o una sala de conciertos decente. Tampoco les he visto apostar por una banda que no haya vendido desde el principio.
    </p><p class="article-text">
        Todo el mundo sabe que en las radios comerciales se pagaba por sonar, se pillaban derechos de las canciones y era un robo, joder. Me parece muy bien que haya m&uacute;sica comercial, pero tenemos que cuidar nuestra m&uacute;sica en castellano porque es una industria que funciona y que hay que ayudar como a otros sectores, y porque la m&uacute;sica forma parte del tejido cultural de un pa&iacute;s, igual que el cine, la pintura o la literatura. En cualquier otro pa&iacute;s no lo tienes que explicar, pero en Espa&ntilde;a s&iacute;, esa es la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablamos, si te parece, sobre la identificaci&oacute;n de la m&uacute;sica con la far&aacute;ndula, el reconocimiento de solo aquello que es respaldado por grandes empresas musicales, la falta de una cultura de la m&uacute;sica en vivo a peque&ntilde;a escala y, a este nivel, la priorizaci&oacute;n de los grupos de versiones frente a m&uacute;sicos con repertorio propio, as&iacute; como la respuesta del p&uacute;blico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no me voy a meter en c&oacute;mo se gana alguien las lentejas, pero es jodido pensar que hay gente que tiene grupos de versiones que se gana mejor la vida, no ya que los aut&eacute;nticos, pero s&iacute; que gente que est&aacute; apostando por hacer m&uacute;sica original. Una banda de versiones es como ir recogiendo las migajas de otro t&iacute;o y ganarte la vida aprovech&aacute;ndose de su trabajo. Ves los carteles y ponen en grande, no s&eacute;, &laquo;Platero y t&uacute;&raquo; y luego, en peque&ntilde;ito, lees &laquo;tributo&raquo;. A m&iacute; me parece una puta estafa, es tener mucho morro. Dentro de todo lo que puedes hacer en la m&uacute;sica, yo preferir&iacute;a cualquier otra cosa, ya no te digo tocar, antes que hacer una banda de tributo o de versiones. Somos m&uacute;sicos, hay que tener un proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, hay una percepci&oacute;n en general de que ser m&uacute;sico es coger y descolgar la guitarra, subirte a una banqueta y tocar. Pero mucha gente no se da cuenta de que para que eso ocurra antes tienen que pasar muchas cosas. Me da terror cuando oigo que a alguien le parece cara una entrada de 15, 20 o 25 euros por un concierto en el que hay siete personas en el escenario, ocho detr&aacute;s, promotores, gente de la sala, tienes que mover dos furgonetas, habitaciones de hotel, alquiler de equipo&hellip; si sumas, igual son treinta personas las implicadas, y me dices que es cara esa entrada. Creo que a veces no se es consciente de todo lo que hay detr&aacute;s. Y tener que explicarlo me parece de verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        Esto est&aacute; relacionado, a su vez, con la falta de consideraci&oacute;n que hay en torno a la profesi&oacute;n de m&uacute;sico. Pero eso empieza desde muy pronto, cuando se imagina siempre la m&uacute;sica como un hobby. Por ejemplo, yo tengo amigos que empezaron a tocar y que al principio a sus novias les hac&iacute;a gracia, pero cuando llegaba la hora de la formalizar hab&iacute;a que comenzar a pensar en dedicarse a algo serio. &iexcl;Los m&uacute;sicos tenemos muy buena entrada! [risas]. Pero en serio, en el fondo est&aacute; esa idea de que, si el chiquillo est&aacute; ah&iacute; con la guitarrita, el piano o la camarita de fotos, &laquo;ya se le pasar&aacute;&raquo;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Oye, &iquest;podr&iacute;a tomarme otro gintonic?
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; signific&oacute; Nashville en tu trayectoria y c&oacute;mo ha marcado esa experiencia a tu m&uacute;sica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nashville es un shock, sobre todo la primera vez que vas. Es una ciudad tomada por la m&uacute;sica, con una poblaci&oacute;n de m&uacute;sicos tan grande que no parece real. La calle principal est&aacute; llena de sitios, puerta con puerta, donde hay gente tocando desde las doce de la ma&ntilde;ana hasta que cierran. Es gente que toca incre&iacute;blemente bien; piensa que para que te cojan en un sitio de esos tienes que ser muy bueno. Tienes la sensaci&oacute;n que cada tipo que est&aacute;s escuchando en un bar es el mejor que has escuchado. Y ese es el lado m&aacute;s cl&aacute;sico; luego est&aacute; la cara m&aacute;s alternativa, con bandas que no tienen esa impronta tan <em>country</em>. Por otro lado, como tienen una industria tan grande, la m&uacute;sica est&aacute; tan apegada a lo que son y les importa tanto, que, claro, les ves trabajando tan r&aacute;pido, tan profesional y con calidad que alucinas. Est&aacute;n grabando discos constantemente. No creo que en Espa&ntilde;a se graben cinco discos con buen presupuesto al a&ntilde;o. Ojo, no es que seamos mejores o peores m&uacute;sicos, es que somos menos. Pero tambi&eacute;n hay un elemento cultural que se plasma en la forma de currar, en la idea de no perder ni un segundo de tiempo. Adem&aacute;s, cuando uno va all&iacute;, con cierto provincialismo, con tus inseguridades, te lo ponen muy f&aacute;cil. Te agradecen de verdad que hayas confiado en ellos para trabajar en tu disco y se implican a fondo, no hay ese desapego que uno podr&iacute;a esperar. En realidad, les da igual qui&eacute;n seas o de d&oacute;nde vengas, lo que importa es que est&aacute;s haciendo m&uacute;sica. A nivel m&aacute;s personal, la experiencia de Nashville me dio seguridad; a nivel profesional, fue como un m&aacute;ster, porque aprend&iacute; much&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        <strong> A nivel nacional eres un artista muy reconocido, que poco a poco se ha ganado un lugar muy respetado en el panorama musical. Pero &iquest;qu&eacute; hay del extranjero? &iquest;Se escucha a Quique Gonz&aacute;lez fuera de Espa&ntilde;a? &iquest;Has podido presentar tu obra en otros pa&iacute;ses?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He estado varias veces en Argentina; el a&ntilde;o pasado estuve en M&eacute;xico y este a&ntilde;o volveremos; tambi&eacute;n a iremos a Colombia por primera vez. En cuanto a sensaciones, creo que hay un respeto por la m&uacute;sica y los m&uacute;sicos envidiable. Es una manera muy pasional de vivir la m&uacute;sica, casi futbolera. Me gusta mucho c&oacute;mo huele, los colores&hellip; Flip&eacute; mucho en M&eacute;xico y tengo ganas de volver. En Estados Unidos hicimos un par de conciertos, en Nueva York y en algunos otros sitios, y fue bastante bien. Pero, por otro lado, cuando estoy fuera m&aacute;s de un mes echo mucho de menos mi casa, estar en el valle con mis perras. No obstante, es algo que me gusta hacer, que es muy recomendable. Y lo har&iacute;a m&aacute;s, pero tampoco es tan f&aacute;cil, porque es bastante caro, tu disco no est&aacute; all&iacute; y sabes que recuperar algo de lo invertido es complicado. Puede que me est&eacute; haciendo viejo, pero es cierto que no tienes veinte a&ntilde;os como para cogerte la mochila y la guitarra e ir y hacerte M&eacute;xico entero, por ejemplo. Y ahora es mejor que hace diez a&ntilde;os, gracias a <em>Spotify</em>, <em>Youtube</em>, etc., lo cual hace que te lleves sorpresas en sitios donde no esperas que pase gran cosa y, de repente, hay trescientas personas esper&aacute;ndote, y que se saben las canciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong> &iquest;Quique Gonz&aacute;lez es m&aacute;s de estadios o de salas peque&ntilde;as? &iquest;D&oacute;nde te sientes m&aacute;s c&oacute;modo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        T&uacute; tienes que tocar y ponerte en la situaci&oacute;n en la que est&aacute;s. No puedes actuar en una sala peque&ntilde;a como si estuvieras en un estadio, lo digo porque lo he visto y es horrible. Yo me considero m&uacute;sico de club. Empec&eacute; tocando en El Rinc&oacute;n del Arte Nuevo, que es un sitio como el Rvbic&oacute;n, y es m&aacute;s probable que acabe en un sitio as&iacute; tocando los jueves a que acabe llenando estadios. Mi ambici&oacute;n no pasa porque llegue un d&iacute;a en que s&oacute;lo toque en estadios. Las veces que he tocado para mucha gente lo he disfrutado, pero honestamente pienso que mi m&uacute;sica, mis canciones, mi banda y el concepto que tenemos es m&aacute;s para un sitio de 500-1.000 personas, al menos ah&iacute; es donde a m&iacute; me gustar&iacute;a verme y donde me gusta ver conciertos, donde disfruto de verdad.
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        <strong> Eres madrile&ntilde;o, pero llevas m&aacute;s de una d&eacute;cada viviendo en Villacarriedo, donde has terminado por instalarte de forma estable. &iquest;C&oacute;mo llegaste a Cantabria? &iquest;Qu&eacute; te ha llevado a quedarte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace doce a&ntilde;os, entre un concierto y otro, me qued&eacute; con la novia que ten&iacute;a en aquel momento cerca de la casa donde ahora vivo, y en un restaurante hab&iacute;a una foto de la casa, que estaba en venta. Le gast&eacute; una broma a esta chica, Rebeca, y acab&eacute; llamando. Me dijeron c&oacute;mo ir y al entrar en la casa sent&iacute; que ese sitio era mi sitio. Nos separamos un a&ntilde;o despu&eacute;s, pero yo sigo all&iacute; y lo cierto es que nunca me he planteado irme. Ya no es s&oacute;lo por la casa y el lugar, si no hubiera conocido a la gente que conozco all&iacute;, si no me cuidaran como me cuidan los pasiegos, Fonso de <em>Las Piscinas</em> y toda su gente&hellip; eso es como si me hubiera tocado la loter&iacute;a en la vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong> Juanjo Cubero firma el relato La ruta c&aacute;ntabra de Quique Gonz&aacute;lez, en el que unos personajes de Bola&ntilde;o te siguen la pista por la Comunidad. &iquest;Cu&aacute;les son esos lugares imprescindibles de Cantabria para ti?</strong><em>La ruta c&aacute;ntabra de Quique Gonz&aacute;lez</em>
    </p><p class="article-text">
        [Risas] S&iacute;, s&iacute;, me los encontr&eacute; cuando lo estaban escribiendo. De hecho, los vi sigui&eacute;ndome y me pararon en una gasolinera. Me preguntaron si me importaba y dem&aacute;s; &laquo;claro que no, mientras no aparezc&aacute;is por mi casa&raquo;, les dije. &iquest;Y mis lugares? Pues uno es este donde estamos, el <em>Rvbic&oacute;n</em>. Aqu&iacute; he pasado buenos momentos, he compuesto canciones en ese piano. Tambi&eacute;n<em> Las Piscinas </em>de Villacarriedo, el restaurante de Fonso, un gran amigo. Me gusta mucho la zona de Liencres, ir a la playa de Covachos y los sitios que hay por all&iacute;, como <em>La Viga</em> o <em>El Cazurro</em>. Es gente que lo hace muy bien y hay muy buen ambiente. Li&eacute;rganes es otro de mis sitios predilectos, adem&aacute;s tienen <em>Los Picos</em>, el mejor garito de rock de Espa&ntilde;a: vas un martes y puedes encontrarte con el concierto de una banda tremenda.
    </p><p class="article-text">
        <strong> &iquest;</strong><strong>Qu&eacute; relaci&oacute;n guardas con la escena musical c&aacute;ntabra? Mehnai, en una entrevista que le hicimos, nos cont&oacute; que colaboraste en su primer disco. &iquest;C&oacute;mo encuentras su situaci&oacute;n actual?</strong><a href="http://amberesrevista.com/mehnai-tampoco-me-voy-a-poner-a-escribir-ahora-una-oda-al-cancer-o-a-la-muerte-de-mi-padre-seria-muy-forzado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mehnai, en una entrevista que le hicimos</a>
    </p><p class="article-text">
        Tengo muy buena relaci&oacute;n. Fernando Macaya, por ejemplo, es un buen amigo y, antes en la calle Alta y ahora en el estudio que tiene en el Escenario Santander, hemos trabajado juntos en bastantes ocasiones. Aqu&iacute; hay gente muy buena; la misma Carmen (<em>Mehnai</em>); por seguir con las chicas, me encanta Yenia, de <em>Cheb&uacute;</em>, que parece que tiene un &aacute;ngel dentro; los <em>Puzzles</em> lo hacen genial. Luego est&aacute;n los chavales de <em>Crayolaser</em>, que no s&eacute; en qu&eacute; estar&aacute;n, pero son alucinantes, no s&oacute;lo eso, es que ya lo eran con diecisiete a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong> Has participado y apoyas el Festival de Villacarriedo, un evento solidario que busca concienciar sobre los riesgos vinculados a la prospecci&oacute;n de gas no convencional mediante la t&eacute;cnica de fractura hidr&aacute;ulica. &iquest;Qu&eacute; opinas del fracking?</strong><em>fracking</em>
    </p><p class="article-text">
        Todos los estudios demuestran que el <em>fracking</em> es una locura. Tenemos que tener cada vez m&aacute;s conciencia sobre ello y parar, en la manera en que podamos, a las grandes corporaciones, a las que les da igual el medio ambiente y la propia salud de las personas. El Festival es idea de Fonso, todos los a&ntilde;os sale la reivindicaci&oacute;n en el cartel y seguiremos haci&eacute;ndolo mientras no se suspenda.
    </p><p class="article-text">
        <strong> &iquest;C&oacute;mo viste la pol&eacute;mica que se desat&oacute; en torno a la concesi&oacute;n del Premio Nobel de Literatura a un m&uacute;sico como Bob Dylan? &iquest;Qu&eacute; te pareci&oacute; que no se presentara a recoger el premio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me parece que todo encaja con Dylan, que le den el premio y que no vaya a recogerlo. Se habl&oacute; mucho de ello porque es una figura muy controvertida y porque entiendo que en cierto punto es chocante que a un escritor de canciones le den un premio literario, porque a ning&uacute;n novelista le dan un Grammy. Al final s&oacute;lo es un premio, yo creo que tampoco le tenemos que dar tanta importancia. Me hubiera gustado que hubiera ido a recibir el Premio Nobel y que no hubiera ido a tocar para el Papa.
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        <strong> Recientemente se cumpli&oacute; el primer a&ntilde;o de Me mata si me necesitas, tu &uacute;ltimo trabajo junto con Los Detectives. &iquest;Qu&eacute; balance haces del primer a&ntilde;o del disco?</strong><em>Me mata si me necesitas</em>
    </p><p class="article-text">
        Ha sido un viaje incre&iacute;ble: el esp&iacute;ritu de la banda, el compa&ntilde;erismo, la camarader&iacute;a y c&oacute;mo hemos estado todos a lo largo de todo el proceso. Contar con una banda con la que despu&eacute;s vas a salir de gira hace que las canciones vayan creciendo. Es extra&ntilde;o, porque cuando grabas el disco realmente has tocado muy pocas veces las canciones con la banda y sin embargo eso es lo que se va a quedar para toda la vida. Luego sale el disco, empiezas a tocar y entre los ensayos y cada concierto las canciones se van ajustando e incluso llegan a estar mejor que lo que estaba grabado. Pero tampoco tendr&iacute;a sentido hacerlo a la inversa, sonar&iacute;a todo m&aacute;s mec&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Me gusta ver que la banda sigue viva, es lo que m&aacute;s me importa. Que ellos est&aacute;n a gusto conmigo y yo estoy a gusto con ellos, me cuidan bien y creo que les cuido bien. Lo que m&aacute;s me preocupa es cuidarlo y que tenga continuidad para que podamos seguir haciendo cosas juntos.
    </p><p class="article-text">
        <strong> &iquest;Has hecho o prev&eacute;s hacer alguna incursi&oacute;n en alguna otra disciplina, por ejemplo, la poes&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; las canciones y los poemas son cosas distintas. Cuando alguien relaciona tus canciones con la poes&iacute;a, lo que est&aacute; diciendo es que le gustan tus letras, pero yo creo que lo que hace, no s&eacute;, Luis Garc&iacute;a Montero o Mart&iacute;n Bezanilla es otra cosa, eso es ser un poeta. Escribir un libro de poes&iacute;a no te convierte en un poeta, como pasa ahora con la proliferaci&oacute;n de cantantes a los que las editoriales le proponen editar un libro de poes&iacute;a; lo curioso es que a veces les funciona mejor el libro que los discos. Repito lo de antes: no me meto en c&oacute;mo se gana cada uno las lentejas, pero no es lo mismo Garc&iacute;a Montero que la poes&iacute;a de autoayuda. Y, ojo, que lo digo sobre todo por m&iacute; y por lo que me preguntas: para escribir poes&iacute;a tendr&iacute;a que aprender otro oficio, tener otra disciplina, tener un bagaje literario que no tengo, etc. Yo escribo canciones lo mejor que puedo, y me tomo como un halago que alguien las relaciona con la poes&iacute;a, pero eso no quiere decir que lo sea.
    </p><p class="article-text">
        <strong> &iquest;Le queda mucho que so&ntilde;ar a Quique Gonz&aacute;lez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Va por d&iacute;as. &Uacute;ltimamente pienso mucho en lo que nos diferencia a las personas, en d&oacute;nde est&aacute; tu ambici&oacute;n, qu&eacute; quieres, qu&eacute; necesitas. Creo que cada vez necesito menos. Eso es bueno, por una parte, pero por otra es como que dejas de proyectar cosas grandes. En cualquier caso, estoy satisfecho con lo que tengo y si tuviera menos creo que tambi&eacute;n lo estar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En veinte a&ntilde;os de carrera profesional que estoy a punto de cumplir ahora, lo he hecho lo mejor que he podido y me he dejado la vida en esto, tratando de hacerlo siempre de una forma honesta. Con lo que tengo a d&iacute;a de hoy y donde vivo, los amigos que tengo, las cosas que me pasan, la banda, el p&uacute;blico que viene a vernos&hellip; me siento muy bien. Prefiero disfrutar de eso a so&ntilde;ar otras cosas. Me gustar&iacute;a, claro, que me pasaran otras cosas tambi&eacute;n, pero la vida se encarga de eso, para bien y para mal.
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      <dc:creator><![CDATA[Eduardo García Escudero, Keruin P. Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/quique-gonzalez-musica-terapia_132_3449626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Apr 2017 18:47:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quique González: "La música es mucho más que una terapia para mí"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Quique González,Música,Revista Amberes,Entrevistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[González y sus historias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/gonzalez-historias_132_3547382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbed9d61-0ed3-4f26-90a5-88f68215a1d6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El periodista Enric González. | Ana Portnoy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las crónicas de Enric González sobre su experiencia como corresponsal en Londres, Nueva York y Roma muestran una mirada íntima y diferente para conocer tres de las principales ciudades del mundo.</p></div><p class="article-text">
        El periodista Enric Gonz&aacute;lez (Barcelona, 1959) ejerci&oacute; como corresponsal del diario <em>El Pa&iacute;s </em>en Londres, Par&iacute;s, Nueva York, Washington, Roma y Jerusal&eacute;n. Autor de algunas de las cr&oacute;nicas m&aacute;s brillantes del periodismo contempor&aacute;neo espa&ntilde;ol, de sus aventuras profesionales y personales en estas estancias surgieron tres libros -<em>Historias de Londres</em>, <em>Historias de Nueva York</em> e <em>Historias de Roma-</em>, publicados por separado y reunidos posteriormente en un mismo tomo, <em>Todas las historias y un ep&iacute;logo </em>(RBA, 2011), que nos acercan una mirada &iacute;ntima y diferente para conocer tres de las ciudades m&aacute;s importantes del mundo.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Londres</h3><p class="article-text">
        <strong>Londres</strong>Gonz&aacute;lez ocup&oacute; la corresponsal&iacute;a de Londres a principios de la d&eacute;cada de 1990, y organiza sus memorias seg&uacute;n las zonas geogr&aacute;ficas de la ciudad: el Oeste, el Centro y el Este, que contienen &ldquo;todos los Londres, todos los mundos posibles&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fiel al estilo ir&oacute;nico y conciso de sus columnas, nos acerca a la idiosincrasia de la capital brit&aacute;nica, utilizando m&uacute;ltiples referencias hist&oacute;ricas, pol&iacute;ticas, sociales, culturales&hellip; mezcladas con su propia experiencia. Sin reservas. Desde an&eacute;cdotas divertidas como sus problemas con la pronunciaci&oacute;n en ingl&eacute;s hasta momentos de angustia como los problemas de coraz&oacute;n de su mujer, Lola, ingresada durante varias semanas en los hospitales de Westminster primero y Saint George m&aacute;s tarde, &ldquo;la larga ca&iacute;da a los abismos del sistema hospitalario brit&aacute;nico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, recorre la ciudad barrio a barrio y se adentra en las librer&iacute;as del Soho, cuya variedad da para todos los gustos: desde las tradicionales, las especializadas (deporte en <em>SportsPages, </em>crimen en <em>Murder One</em>, la librer&iacute;a feminista, la de literatura rusa, la de cuestiones &aacute;rabes&hellip;) hasta <em>Foyles</em>, a donde uno no va a comprarse un libro, &ldquo;va de safari&rdquo;.
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        Las curiosas normas y tradiciones de los clubes sociales sirven de pre&aacute;mbulo para introducirnos en la instituci&oacute;n m&aacute;s emblem&aacute;tica de Reino Unido, la Corona: &ldquo;La exhibici&oacute;n del lujo m&aacute;s obsceno y el protocolo m&aacute;s fantasioso constituyen un signo de identidad de los <em>royal</em>s&rdquo;. Sin embargo, el atractivo tur&iacute;stico de la monarqu&iacute;a y el apoyo de las clases populares (conscientes de las limitaciones intelectuales de sus soberanos) la convierten en un pilar fundamental para todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tras descubrir los mejores bares y pubs de la ciudad o el pat&eacute; de Battersea, Gonz&aacute;lez plantea una incisiva pregunta: &iquest;Qu&eacute; tienen en com&uacute;n los sistemas pol&iacute;ticos de Reino Unido y Arabia Saud&iacute;? La <em>dictadura parlamentaria</em>: &ldquo;El poder casi absoluto del Gobierno se complementa con la falta de una Constituci&oacute;n escrita, la inexistencia de alg&uacute;n tribunal u organismo dedicado a controlar los excesos gubernamentales y la mezcla de los tres poderes cl&aacute;sicos &ndash;ejecutivo, legislativo y judicial&ndash; en el Parlamento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su exhaustivo an&aacute;lisis sobre la prensa inglesa nos revela las claves del &eacute;xito de los tabloides, &ldquo;calculados al mil&iacute;metro para que pueda comprenderlos un p&uacute;blico casi iletrado que, sin embargo, lee peri&oacute;dicos&rdquo;. Finalmente, pasea por los tiempos de Sherlock Holmes y Jack el Destripador, iconos de la literatura que esconden la insostenible realidad social del East End londinense, y repasa la historia de los equipos locales (Arsenal, Chelsea, Crystal Palace, Tottenham, Fulham, Queens Park Rangers, West Ham y Wimbledon) y sus v&iacute;nculos sociales y pol&iacute;ticos, bajo una premisa indiscutible: &ldquo;El f&uacute;tbol es un asunto de la m&aacute;xima gravedad en Londres&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">Nueva York</h3><p class="article-text">
        <strong>Nueva York</strong>Enric Gonz&aacute;lez aterriza el 16 de junio de 2000 en el aeropuerto John Fitzgerald Kennedy: &ldquo;En Nueva York siempre es hoy y todos los momentos valen&rdquo;. Aqu&iacute; manda el presente, no se trata de una ciudad concebida para llevar una vida tranquila ni para retirarse, y el periodista ser&aacute; consciente de ello desde el principio, cuando la b&uacute;squeda de piso se convierte en una aut&eacute;ntica odisea.
    </p><p class="article-text">
        El de Nueva York es un relato m&aacute;s desordenado, que comienza en una &eacute;poca marcada por la violencia tras el estallido de la crisis econ&oacute;mica: Gonz&aacute;lez narra la llegada a la alcald&iacute;a en 1993 de Rudolph Giulani, el candidato que promet&iacute;a ley, orden y mano dura, no exenta de racismo ni abusos policiales. El 11 de septiembre de 2001, con su mandato ya a punto de finalizar, Giulani lidera la reacci&oacute;n de la ciudad tras sufrir el atentado terrorista m&aacute;s terrible de su historia. Las muestras de solidaridad y la movilizaci&oacute;n ciudadana convirtieron la respuesta neoyorquina en todo un ejemplo ante un mundo conmocionado y realzaron la figura del alcalde hasta ser nombrado como 'Persona del a&ntilde;o' por la revista <em>Time</em>.&nbsp;
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        La actividad de la mafia italoamericana y sus cinco familias neoyorquinas, los Genovese, Gambino, Lucchese, Colombo y Bonanno (incluyendo la historia personal de John 'Junior' Gotti, que encajar&iacute;a a la perfecci&oacute;n en la serie <em>Los Soprano) </em>se explica de forma clara y concisa: &ldquo;Todos acabar&aacute;n ah&iacute; [en el cementerio]. El juego consiste en llegar el &uacute;ltimo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el poder en la Nueva York de principios del siglo XXI se resume en seis apellidos, las seis <em>divinidades</em>, origen del moderno imperio americano. Los Morgan (banca), Carnegie (acero), Vanderbilt (ferrocarril), Astor (especulaci&oacute;n inmobiliaria), Rockefeller (petr&oacute;leo) y Frick (carb&oacute;n) controlan la econom&iacute;a de la Gran Manzana. Sus antepasados disfrutaron de la explosi&oacute;n econ&oacute;mica tras la posguerra civil y la industrializaci&oacute;n, crearon monopolios y cometieron toda clase de abusos para conseguir su fortuna.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, hay vida m&aacute;s all&aacute; de la econom&iacute;a y los grupos de poder tras ella. La oferta gastron&oacute;mica, por ejemplo, es de primer nivel: &ldquo;Nueva York es la capital mundial de los cocineros&rdquo;. Destacan los restaurantes especializados en altas carnes, como las m&iacute;ticas <em>steakhouses </em>de Peter Luger, Sparks, O'Gallagher's y Old Homestead.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad es beisbolera (Yankees y Mets) y el baloncesto (Knicks) y el f&uacute;tbol americano (Giants y Jets) constituyen su complemento. El b&eacute;isbol es un deporte en el que juegan nueve contra nueve&nbsp;y siempre ganan los Yankees: &ldquo;En ning&uacute;n otro deporte existe un equipo cuya hegemon&iacute;a resulte tan duradera, implacable y mon&oacute;tona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tres a&ntilde;os de corresponsal&iacute;a, Gonz&aacute;lez homenajea a Julio Anguita Parrado y Ricardo Ortega (periodistas y amigos fallecidos ejerciendo como corresponsales de guerra) y se despide emotivamente: &ldquo;Nueva York sigue siendo una tormenta de almas, un caudaloso r&iacute;o humano. Para entender ciertas cosas no hacen falta idiomas, ni experiencia, ni memoria. Basta con abrir la ventana y escuchar el rugido de la Bestia&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Roma</h3><p class="article-text">
        <strong>Roma</strong>&ldquo;Si quieren entender algo de la Roma de hoy y la tarea, les prevengo, es ardua, recuerden que esta ciudad la hicieron los papas&rdquo;. Hay tantas Romas como queramos, al menos en t&eacute;rminos urban&iacute;sticos: la antigua (centro hist&oacute;rico), la de finales del siglo XIX, la de Mussolini, la desarrollista (Exposici&oacute;n Universal de 1942) y la <em>borgata </em>de Passolini.
    </p><p class="article-text">
        El mejor caf&eacute; del mundo se toma en el Caff&eacute; San Eustachio, situado en la plaza de la que adopta su nombre, una buena forma de coger &nbsp;fuerzas ya sea para recorrer las preciosas callejuelas del centro o para enfrentarse a la lenta, complicada y desesperante burocracia italiana.
    </p><p class="article-text">
        El escritor Leonardo Sciascia dec&iacute;a que &ldquo;Italia es un pa&iacute;s sin verdad&rdquo;. Quiz&aacute;s esto explique el &eacute;xito de Silvio Berlusconi, primer ministro durante el periodo de corresponsal&iacute;a de Enric Gonz&aacute;lez. En palabras del periodista, &ldquo;Berlusconi ha sabido presentarse como el hombre nuevo, el hombre enviado por el destino para regenerar Italia devolvi&eacute;ndola a su esencia eterna, es decir, al pasado&rdquo;. Pero Berlusconi no es s&oacute;lo &ldquo;un tibur&oacute;n de las finanzas, un magnate que corrompe jueces y paga lo que haga falta para estar por encima de la ley. Tambi&eacute;n es un empresario eficiente. Sus empresas, por la v&iacute;a legal o la ilegal, ganan dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de la <em>mamma </em>en la sociedad italiana, el crimen del Marqu&eacute;s de Casati Stampa, el director de cine Alberto Sordi, una iglesia en la que nadie quiere casarse, la excelente gastronom&iacute;a y el pontificado de Juan Pablo II protagonizan algunos de los cap&iacute;tulos del libro, hasta llegar al <em>calcio</em>, una de las grandes pasiones del autor. La rivalidad entre el Lazio y la Roma no es solo deportiva: &ldquo;El f&uacute;tbol nunca ha vivido ajeno a la pol&iacute;tica en Italia. Los furores ideol&oacute;gicos se han expresado durante d&eacute;cadas en la grada&rdquo;. De hecho, el AS Roma nace tras una fusi&oacute;n de varios clubes impuesta por Mussolini. Auspiciado por el dictador con el objetivo de tener un equipo fuerte en la capital, los resultados deportivos estuvieron sin embargo muy lejos de lo esperado, pues la Roma no gan&oacute; la liga hasta quince a&ntilde;os despu&eacute;s de su fundaci&oacute;n, coincidiendo con el inicio de la decadencia del r&eacute;gimen fascista.
    </p><p class="article-text">
        Desde las almenas del Castillo de San'Angello, observando el r&iacute;o T&iacute;ber, los tejados, las c&uacute;pulas y la Piazza Venezia, Enric Gonz&aacute;lez termina su estancia en la ciudad eterna con nostalgia, intuyendo que sus tiempos como corresponsal pueden llegar a su fin. Al fin y al cabo, &ldquo;un corresponsal es un tipo que se despierta por las ma&ntilde;anas con una n&aacute;usea en el est&oacute;mago y la convicci&oacute;n de que su despido es inminente&rdquo; pero convencido como est&aacute; de que &ldquo;el oficio tiene algunos d&iacute;as tan buenos que compensan por todo lo dem&aacute;s&rdquo;.
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      <dc:creator><![CDATA[Eduardo García Escudero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/gonzalez-historias_132_3547382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Mar 2017 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[González y sus historias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Revista Amberes,Londres,Nueva York,Roma,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando los hechos cambian]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/tony-judt-cuando-los-hechos-cambian_132_3626715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70058cc2-2519-477d-a5d9-b443100e29ce_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El historiador británico Tony Judt. | James Leynse / Corbis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra póstuma del historiador británico Tony Judt es una colección de artículos pero también de obsesiones que marcaron la trayectoria de uno de los últimos grandes intelectuales independientes de nuestro tiempo.</p></div><p class="article-text">
        Cuando en 2008 fue diagnosticado con esclerosis lateral amiotr&oacute;fica (ELA), tambi&eacute;n conocida como la enfermedad de Lou Gehrig, el prestigioso historiador brit&aacute;nico Tony Judt (1948-2010) se refugi&oacute; en su propia memoria: sus recuerdos, experiencias, ideas, fantas&iacute;as&hellip;
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otras enfermedades de car&aacute;cter degenerativo, la ELA afecta fundamentalmente al sistema motor mientras que otras funciones superiores como la sensibilidad o la inteligencia se mantienen incluso en las fases m&aacute;s avanzadas del trastorno, a&ntilde;adiendo a&uacute;n m&aacute;s dramatismo a una situaci&oacute;n tan inc&oacute;moda desde el punto de vista f&iacute;sico como insoportable en lo psicol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        En estas condiciones, Judt recordaba hechos, personas o historias que deb&iacute;an ser lo suficientemente interesantes como para desviar la atenci&oacute;n de su sufrimiento durante el d&iacute;a y lo suficientemente aburridas para ayudarle a conciliar el sue&ntilde;o por la noche: &ldquo;La mejor forma de sobrevivir a la noche ser&iacute;a tratarla como al d&iacute;a&rdquo;. Sin embargo, &ldquo;una p&eacute;rdida es una p&eacute;rdida y no se gana nada con un nombre m&aacute;s bonito. Mis noches son interesantes; pero podr&iacute;a vivir muy bien sin ellas&rdquo;, aseguraba en <a href="http://www.nybooks.com/articles/2010/01/14/night/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera de una serie de reflexiones publicadas por The New York Review of Books</a>&nbsp;en 2010, meses antes de su muerte.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>Cuando los hechos cambian </em>(Taurus, 2015) re&uacute;ne 28 art&iacute;culos de Tony Judt seleccionados por Jennifer Homans, historiadora y viuda de Judt, y publicados entre 1995 y 2011 fundamentalmente por The New York Review of Books, medio del que fue colaborador habitual. Se trata de una recopilaci&oacute;n de art&iacute;culos pero tambi&eacute;n de obsesiones, ya que est&aacute;n presentes todos los temas que marcan la trayectoria del que est&aacute; <a href="http://www.elcultural.com/revista/letras/Cuando-los-hechos-cambian/36500" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">considerado como el &uacute;ltimo gran intelectual independiente de nuestro tiempo</a>.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, como Homans advierte en la introducci&oacute;n, estamos ante un libro de ideas, ordenadas de forma tem&aacute;tica y cronol&oacute;gica: &ldquo;(Tony) cre&iacute;a que la aut&eacute;ntica tarea no era la de decir lo que algo no era sino lo que era, exponer un relato convincente y escrito con claridad a partir de la evidencia disponible, y hacerlo con un ojo puesto en lo que es bueno y justo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, los art&iacute;culos se organizan en cinco apartados principales, que abordan el desencanto de Occidente tras el final de la Guerra Fr&iacute;a, el impacto del 11-S en el orden mundial, la inagotable crisis en Oriente Pr&oacute;ximo o la decadencia de la rep&uacute;blica estadounidense, entre otros asuntos clave en la historia reciente.
    </p><p class="article-text">
        Israel ocupa un lugar central en sus escritos. Judt naci&oacute; en el seno de una familia de jud&iacute;os laicos y socialistas, y form&oacute; parte del movimiento sionista durante su juventud, llegando a servir como voluntario en la Guerra de los Seis D&iacute;as (1967). No obstante, sus opiniones pol&iacute;ticas fueron evolucionando hacia posturas socialdem&oacute;cratas, siendo profundamente cr&iacute;tico con la pol&iacute;tica llevada a cabo por el Estado jud&iacute;o y reconociendo asimismo la existencia del lobby israel&iacute; o el uso victimista del Holocausto. Su propuesta de creaci&oacute;n de un Estado binacional para &aacute;rabes y jud&iacute;os, as&iacute; como la responsabilidad de Estados Unidos en la soluci&oacute;n al conflicto con Palestina, planteada en <em>La Alternativa</em> (2003) le granje&oacute; duras cr&iacute;ticas pero puso de manifiesto su voluntad de aportar una salida pragm&aacute;tica, con la coexistencia pac&iacute;fica y el entendimiento como premisas fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        El rechazo al imperialismo y la militarizaci&oacute;n de Estados Unidos iniciada por la administraci&oacute;n Bush tras el 11-S es otro de los temas predominantes en sus art&iacute;culos: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; gasta EEUU m&aacute;s en <em>&laquo;</em>defensa<em>&raquo;</em> que los dem&aacute;s pa&iacute;ses del mundo juntos?&rdquo;. Bajo &ldquo;el consenso del orden y la seguridad&rdquo;, el Ejecutivo concentra el poder, tambi&eacute;n el judicial. Todo ello contando con la complicidad de unos medios de comunicaci&oacute;n serviles, c&oacute;mplices en la difusi&oacute;n de noticias falsas sobre las armas de destrucci&oacute;n masiva en Iraq e incapaces de denunciar los abusos cometidos en las c&aacute;rceles de Guant&aacute;namo, Kandahar y Abu Graib.
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        Y del siglo XX, <em>&iquest;Qu&eacute; hemos aprendido, si es que hemos aprendido algo?</em><em>&nbsp;&nbsp;</em>&ldquo;El siglo XX est&aacute; en camino de convertirse en un palacio de la memoria moral: una C&aacute;mara de los Horrores hist&oacute;ricos de utilidad pedag&oacute;gica cuyas estaciones se llaman &laquo;Munich&raquo; o &laquo;Pearl Harbor&raquo;, &laquo;Auschwitz&raquo; o &laquo;Gulag&raquo;, &laquo;Armenia&raquo; o &laquo;Bosnia &raquo; o &laquo;Ruanda&raquo; con el &laquo;11 de septiembre&raquo; como una especie de coda excesiva, una sangrienta postdata para aquellos que preferir&iacute;an olvidar las lecciones del siglo o que nunca las aprendieron como es debido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su preocupaci&oacute;n por el mantenimiento del Estado del bienestar sigue siendo, dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de publicar un art&iacute;culo sobre el tema, de plena actualidad: &ldquo;Est&aacute; claro para la mayor&iacute;a de los pol&iacute;ticos europeos que los costes de mantener el Estado del bienestar en su forma de la postguerra no pueden soportarse indefinidamente. La dificultad yace en saber a qui&eacute;n disgustar primero, si al menguante n&uacute;mero de contribuyentes o al creciente n&uacute;mero de involuntarios beneficiarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, reivindica el tren como el medio de transporte m&aacute;s ecol&oacute;gico y justo socialmente y defiende la socialdemocracia como la mejor de las opciones disponibles hoy, no exenta de cr&iacute;tica: &ldquo;Los socialdem&oacute;cratas no van a llegar muy lejos proponiendo encomiables objetivos sociales que, seg&uacute;n reconocen ellos mismos, son m&aacute;s caros que las alternativas. Tenemos que reconsiderar la forma en que evaluamos todos los costes: tanto sociales como econ&oacute;micos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tony Judt se consideraba a s&iacute; mismo como profesor, escritor e historiador, por ese orden. Su capacidad para sintetizar la historia de Occidente tras el final de la Guerra Fr&iacute;a, la lucidez de sus an&aacute;lisis pol&iacute;ticos, su compromiso con los hechos, su certera y mordaz observaci&oacute;n de la realidad y, lo que hace su trabajo m&aacute;s meritorio a&uacute;n, el uso de un lenguaje accesible y directo, lo convierten en una figura imprescindible para conocer y comprender nuestra historia reciente. <em>Cuando los hechos cambian</em> constituye una clara muestra de que su legado sigue m&aacute;s vivo y actual que nunca.&nbsp;
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      <dc:creator><![CDATA[Eduardo García Escudero]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Jan 2017 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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