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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lourdes Benería]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lourdes_beneria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lourdes Benería]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué es la economía feminista?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/economia-feminista_132_2172909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37f5af3e-7050-43e2-bdf5-8d984146c727_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué es la economía feminista?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En lugar de maximizar los beneficios del capital, el crecimiento económico o el consumismo, se trata de construir el bien común</p><p class="subtitle">La economía feminista ha hecho visible la subvaloración del trabajo de las mujeres en las estadísticas laborales, tanto del tiempo trabajado como de su valor monetario</p><p class="subtitle">En España se asocia con posiciones de izquierdas y anticapitalistas, pero a nivel internacional el abanico es más amplio, aunque siempre dentro de un ámbito progresista</p></div><p class="article-text">
        Desde hace tiempo parece que existe un inter&eacute;s creciente en la econom&iacute;a feminista, o por lo menos el tema sale a la luz m&aacute;s frecuentemente que en el pasado en muchos c&iacute;rculos culturales y pol&iacute;ticos.  Sin embargo, muy a menudo queda poco claro de qu&eacute; se trata, o se discute de forma parcial o poco rigurosa. &iquest;Se trata de una alternativa al sistema econ&oacute;mico predominante? &iquest;De una proposici&oacute;n radical en cuanto a la igualdad de g&eacute;nero que adem&aacute;s propone la superaci&oacute;n del capitalismo? &iquest;O se refiere sobre todo a la eliminaci&oacute;n del patriarcado? &iquest;Representa un feminismo liberal o un feminismo de izquierdas? &iquest;Hasta qu&eacute; punto incorpora nuestras preocupaciones por las desigualdades sociales o por el medio ambiente?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es pues la econom&iacute;a feminista? Primero, es importante mencionar que esta expresi&oacute;n empez&oacute; a utilizarse a principios de la d&eacute;cada de 1990, aunque el an&aacute;lisis econ&oacute;mico de diversas desigualdades de g&eacute;nero surgi&oacute; mucho antes y hab&iacute;a tomado formas distintas, por ejemplo, en cuanto a las brechas salariales entre hombres y mujeres, un tema que ya se debati&oacute; en 1918 y de nuevo en 1936 en Inglaterra, y el debate sobre el trabajo dom&eacute;stico en Europa durante la d&eacute;cada de 1970. Por otra parte, para el marxismo ortodoxo la <em>cuesti&oacute;n de la mujer</em> se convirti&oacute; en un tema cl&aacute;sico desde un principio, y la econom&iacute;a neocl&aacute;sica se ocup&oacute; de cuestiones relacionadas con la participaci&oacute;n de las mujeres en el mercado de trabajo, el capital humano y la divisi&oacute;n del trabajo dom&eacute;stico desde la d&eacute;cada de 1950.  
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, muchos de estos debates y aproximaciones a la cuesti&oacute;n de la mujer no eran muy feministas, en el sentido de centrarse en las desigualdades profundas contra las que el feminismo ha estado luchando. Por ejemplo, los modelos y estudios de la teor&iacute;a neocl&aacute;sica y del marxismo cl&aacute;sico no cuestionaban (y a menudo  siguen sin cuestionar) las normas patriarcales y relaciones de g&eacute;nero que ponen a las mujeres en condiciones de subordinaci&oacute;n y de opresi&oacute;n: formas patriarcales de dominaci&oacute;n/subordinaci&oacute;n como sistemas de propiedad y de herencia, tradiciones machistas de todo tipo, violencias contra las mujeres, techos de cristal, la misma divisi&oacute;n del trabajo y la concentraci&oacute;n de las mujeres en la econom&iacute;a del cuidado, las desigualdades en educaci&oacute;n y en pr&aacute;cticas profesionales, la segregaci&oacute;n por g&eacute;nero en el mercado laboral, etc&eacute;tera. 
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a feminista acentu&oacute; sus cr&iacute;ticas a medida que profundiz&oacute; te&oacute;rica y emp&iacute;ricamente en los or&iacute;genes y los efectos de las distintas desigualdades de g&eacute;nero y su conexi&oacute;n con la econom&iacute;a. Los a&ntilde;os ochenta supusieron la introducci&oacute;n del g&eacute;nero como un concepto transversal en todas las disciplinas, incluyendo la econom&iacute;a. &ldquo;El g&eacute;nero est&aacute; en todas partes&rdquo; escribi&oacute; la historiadora norteamericana Joan Scott, del mismo modo que la categor&iacute;a clase est&aacute; en todas partes.  La expresi&oacute;n <em>econom&iacute;a feminista</em> surgi&oacute; de estos cambios y de la transversalidad de estos conceptos, para sugerir que toda la econom&iacute;a pod&iacute;a analizarse desde un punto de vista feminista. Fue a principios de los a&ntilde;os noventa cuando se afianz&oacute; la expresi&oacute;n, especialmente con la creaci&oacute;n de la <a href="http://www.iaffe.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">International Association for Feminist Economics </a>(IAFFE) en EEUU. Desde entonces, la econom&iacute;a feminista se ha extendido en todas direcciones, incluida Espa&ntilde;a, donde su influencia se ha hecho notar en distintas direcciones y donde existe una asociaci&oacute;n de econom&iacute;a feminista que organiza una reuni&oacute;n cada dos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente, la econom&iacute;a feminista ha ido expandi&eacute;ndose por lo menos en torno a cinco &aacute;reas:
    </p><p class="article-text">
        - Ha contribuido a la visibilizaci&oacute;n y denuncia de las desigualdades de g&eacute;nero en sus m&uacute;ltiples aspectos socioecon&oacute;micos;
    </p><p class="article-text">
        - Ha generado una fuerte cr&iacute;tica de la econom&iacute;a ortodoxa tan conectada con el capitalismo neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        - Ha contribuido a la construcci&oacute;n de una visi&oacute;n alternativa de la econom&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        - Ha trabajado muchas cuestiones de g&eacute;nero conectadas con el desarrollo y la globalizaci&oacute;n
    </p><p class="article-text">
        - Est&aacute; participando en la urgente tarea de analizar y construir alternativas al sistema econ&oacute;mico dominante desde el ecologismo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos fundamentales de la visibilizaci&oacute;n y denuncia de las desigualdades de g&eacute;nero se ha centrado en los muchos aspectos de la econom&iacute;a del cuidado, empezando por la divisi&oacute;n del trabajo que tradicionalmente ha concentrado a las mujeres en el trabajo dom&eacute;stico, los cuidados y el trabajo no remunerado. Especialmente desde la d&eacute;cada de los ochenta, la econom&iacute;a feminista ha hecho visible la subvaloraci&oacute;n del trabajo de las mujeres en las estad&iacute;sticas laborales, tanto refiri&eacute;ndose al tiempo trabajado como a su valor monetario a nivel nacional (PIB) e internacional. Se ha conseguido mejorar la recolecci&oacute;n de datos mundiales y hacer que una gran mayor&iacute;a de gobiernos y otras instituciones como las Naciones Unidas incluyan estos objetivos en sus programas. 
    </p><p class="article-text">
        Numerosos estudios han ido mejorando el an&aacute;lisis del uso del tiempo para evaluar el reparto del trabajo y tambi&eacute;n del ocio entre mujeres y hombres. En Espa&ntilde;a la econom&iacute;a feminista se tiende a ver muy centrada en la econom&iacute;a del cuidado y la <em>sostenibilidad de la vida</em> o la reproducci&oacute;n social, lo cual abre su conexi&oacute;n con m&uacute;ltiples desigualdades de g&eacute;nero como las que prevalecen en el mercado de trabajo: problemas de conciliaci&oacute;n entre la econom&iacute;a dom&eacute;stica/cuidados y el trabajo remunerado, segregaci&oacute;n ocupacional por g&eacute;nero, pol&iacute;ticas de promoci&oacute;n y otras pr&aacute;cticas laborales, etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        El segundo aspecto importante de la econom&iacute;a feminista ha sido su cuestionamiento y cr&iacute;tica de la econom&iacute;a ortodoxa, por ejemplo, en el caso del concepto del <em>hombre econ&oacute;mico</em> y la <em>racionalidad econ&oacute;mica</em>, dos conceptos b&aacute;sicos sobre los que se ha construido la teor&iacute;a econ&oacute;mica tan ligada (ya desde Adam Smith) al funcionamiento del capitalismo. El supuesto del hombre econ&oacute;mico asume que la conducta humana busca la maximizaci&oacute;n de la ganancia individual y la acumulaci&oacute;n, ya sea la maximizaci&oacute;n de beneficios, rentas u otros tipos de remuneraci&oacute;n, sin tener en cuenta otros objetivos como el deseo de prestar un servicio a la sociedad, la solidaridad, la armon&iacute;a social, etc&eacute;tera. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, la teor&iacute;a ortodoxa concede una importancia primordial al crecimiento econ&oacute;mico y al aumento del consumo y la inversi&oacute;n sin considerar sus efectos, por ejemplo, sobre el medio ambiente y la sostenibilidad del planeta y de las generaciones futuras. Esto lleva al correspondiente consumismo y economismo, o la preponderancia de lo econ&oacute;mico en la vida social y pol&iacute;tica como hemos visto desarrollado tan claramente durante el per&iacute;odo neoliberal. Desde la econom&iacute;a feminista, otro aspecto b&aacute;sico es la necesidad de transcender el androcentrismo del hombre econ&oacute;mico y su visi&oacute;n economicista de lo social y pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Globalizaci&oacute;n y empleo</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es pues de extra&ntilde;ar que un tercer aspecto de la econom&iacute;a feminista sea la construcci&oacute;n de una visi&oacute;n alternativa de la econom&iacute;a, empezando por la pregunta sobre qu&eacute; es la econom&iacute;a y cu&aacute;l es su objetivo. Revisando los distintos escritos y debates que han aparecido, surge una primera aproximaci&oacute;n a la respuesta en el sentido de que no se trata de la maximizaci&oacute;n de los beneficios del capital o de la ganancia individual o del crecimiento econ&oacute;mico o del consumismo, sino de la construcci&oacute;n del bienestar social para todas las personas, o sea, del bien com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas autoras, por ejemplo, han elaborado el concepto de <em>provisioning</em>, que implica el objetivo de satisfacer las necesidades b&aacute;sicas como el fin fundamental de la econom&iacute;a. Se puede citar tambi&eacute;n una visi&oacute;n procedente de Am&eacute;rica Latina en la que la econom&iacute;a feminista adopta el concepto de origen ind&iacute;gena del <em>buen vivir</em> como un objetivo que implica el bienestar social de sus comunidades sin las desigualdades inherentes al capitalismo. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello hace surgir la pregunta t&iacute;pica en cuanto al modelo pol&iacute;tico-econ&oacute;mico compatible con estos objetivos y en este sentido no puede decirse que la econom&iacute;a feminista haya desarrollado un modelo &uacute;nico. Quiz&aacute;s podemos afirmar que en Espa&ntilde;a se asocia con posiciones de izquierdas y anticapitalistas, pero a nivel internacional el abanico es m&aacute;s amplio, aunque siempre dentro de una extensi&oacute;n que podr&iacute;amos clasificar como generalmente progresista.
    </p><p class="article-text">
        La globalizaci&oacute;n y la feminizaci&oacute;n del empleo y de la fuerza laboral a nivel mundial han abierto un campo importante para nuevos estudios y participaci&oacute;n pol&iacute;tica. Por &uacute;ltimo, hemos de subrayar que la econom&iacute;a feminista est&aacute; entrando progresivamente en el urgente trabajo relacionado con el ecologismo. El abuso y deterioro del medio ambiente, el cambio clim&aacute;tico y los problemas creados por el consumismo y el despilfarro nos sugieren que la experiencia de las mujeres en el cuidado de las personas las hace especialmente sensibles a la importancia de prestar atenci&oacute;n al cuidado de nuestro planeta cuyo deterioro es imparable bajo la econom&iacute;a actual. 
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 57 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Benería]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/economia-feminista_132_2172909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Apr 2018 19:30:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué es la economía feminista?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía feminista,Igualdad de género,Marxismo,Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y si además de feminizar, despatriarcalizamos la política?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/ademas-feminizar-despatriarcalizamos-politica_132_3616940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Tenemos que ir un paso más allá del incremento de la participación femenina o los liderazgos femeninos, y despatriarcalizar la política</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica est&aacute; dominada por la cultura de la masculinidad, en palabras de Joni Lovenduski. Tanto la vida cotidiana como los procesos de la administraci&oacute;n p&uacute;blica, y los espacios de representaci&oacute;n y participaci&oacute;n no son neutros respecto al g&eacute;nero, reproducen estereotipos y dan cabida a m&uacute;ltiples formas de dominaci&oacute;n/subordinaci&oacute;n y violencias.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; nos referimos espec&iacute;ficamente a la nueva pol&iacute;tica que, a pesar de su car&aacute;cter ciudadanista y por su inter&eacute;s por las cuestiones de g&eacute;nero, no est&aacute; haciendo esfuerzos para &ldquo;despatriarcalizar&rdquo;, eliminar o cambiar los discursos, normas y din&aacute;micas que alimentan las desigualdades de g&eacute;nero. Con este art&iacute;culo queremos contribuir a los debates actuales en torno a la feminizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica y profundizar en aspectos se&ntilde;alados por mujeres como Carmen Castro, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica formal, la de las instituciones y los partidos pol&iacute;ticos, presenta una subestimaci&oacute;n de lo que pueden aportar las mujeres y una sobrerepresentaci&oacute;n masculina. Los discursos de esta pol&iacute;tica demasiado a menudo no tienen presente temas que sit&uacute;an en el centro a las personas y la vida cotidiana, que siempre han estado en las ra&iacute;ces de las vindicaciones feministas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la forma de hacer pol&iacute;tica como las asambleas reproduce privilegios masculinos y maneras de hacer patriarcales, como la toma de palabras, obst&aacute;culos para la plena participaci&oacute;n de las mujeres y para su empoderamiento individual y colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Queremos que m&aacute;s mujeres participen en la pol&iacute;tica pero tambi&eacute;n pensamos en garantizar nuevas formas de hacer que permitan la participaci&oacute;n directa, incluyan demandas hasta ahora no legitimadas como pol&iacute;ticas, incorporen din&aacute;micas que rechacen las dominaciones machistas, trabajen por espacios sin discriminaciones hacia todas las personas y no ignoren c&oacute;mo las desigualdades de g&eacute;nero se reproducen a muchos niveles.
    </p><p class="article-text">
        Entendemos que tanto la feminizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica como su despatriarcalizaci&oacute;n son claves para alcanzar estos retos. Ambas deben conjugarse para no caer en visiones esencialistas, binarias y estereotipadas del g&eacute;nero, por el hecho de ser mujer u hombre. El g&eacute;nero es un concepto en construcci&oacute;n, cambiante y flexible, y los valores que se van construyendo no deben ser adjudicados de forma determinista al sexo de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra visi&oacute;n del g&eacute;nero debe ser &uacute;til para incorporar a todos y todas en la participaci&oacute;n pol&iacute;tica, la toma de decisiones y la construcci&oacute;n de la sociedad que queremos. Adem&aacute;s debe ligarse siempre a las experiencias m&uacute;ltiples de mujeres y hombres, integrando las desigualdades con sus ra&iacute;ces de clase, etnia, identidad y orientaci&oacute;n sexual, ciclos de vida o diversidades funcionales. Tambi&eacute;n poniendo de manifiesto la vertiente estructural de &eacute;stas intersecciones.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, la pol&iacute;tica feminista pasa tambi&eacute;n por remover los sistemas de opresi&oacute;n donde se encuentra inserida la pol&iacute;tica de hoy en d&iacute;a: el heteropatriarcado, el racismo, insostenibilidad ambiental, y la tremenda desigualdad y pobreza econ&oacute;mica fruto del neoliberalismo.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la feminizaci&oacute;n, debemos tener cuidado para no caer en determinismos biol&oacute;gicos y pensar que la sociedad constituye un fiel reflejo de la biolog&iacute;a, otorgando a las mujeres conductas universales a todas las personas para legitimar discriminaciones y exclusiones. Por ejemplo, cuando se habla de la &eacute;tica del cuidado.
    </p><p class="article-text">
        Feminizar significa incrementar el n&uacute;mero de mujeres en la participaci&oacute;n pol&iacute;tica formal, y de los hombres que no han tenido cabida en el modelo de masculinidad prevalente. Significa incorporar aquellas en las que el binarismo de g&eacute;nero impide su existencia plena, como las personas trans. Y es que la acci&oacute;n positiva, la paridad o cuotas son imprescindibles, pero no suficientes.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, tenemos que ir un paso m&aacute;s all&aacute; del incremento de la participaci&oacute;n femenina o los liderazgos femeninos, y despatriarcalizar la pol&iacute;tica. Que las mujeres no hayan sido visibilizadas en la pol&iacute;tica formal tiene muchas explicaciones y consecuencias. Pero sobre todo no quiere decir que no hayan hecho pol&iacute;tica. La acci&oacute;n pol&iacute;tica de las mujeres viene de largo y sit&uacute;a en el centro problemas de la vida de todas las personas que requieren de una actuaci&oacute;n conjunta de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tambi&eacute;n han tratado tem&aacute;ticas que siempre se han entendido dentro de la pol&iacute;tica convencional: globalizaci&oacute;n, econom&iacute;a, pobreza, vivienda, educaci&oacute;n o cultura. Las luchas feministas han logrado introducir en la agenda pol&iacute;tica cuestiones sociales como el cuidado, el trabajo dom&eacute;stico, la reorganizaci&oacute;n del tiempo, o las pol&iacute;ticas que tratan las intimidades y los cuerpos. Esto se ha llevado a cabo con alianzas con otros movimientos como el ecologista, las luchas en torno a la reproducci&oacute;n social o el pacifismo.
    </p><p class="article-text">
        Las movilizaciones feministas han producido formas de acci&oacute;n comunitaria que dan sentido a la soberan&iacute;a de las personas: los comedores colectivos, las redes de solidaridad y apoyo mutuo y el aprovisionamiento de productos de primera necesidad. Las estructuras pol&iacute;ticas &ndash;de las instituciones y de los partidos, tambi&eacute;n de Podemos &ndash;deben ser despatriarcalizadas para garantizar un funcionamiento equitativo para todas y todos.
    </p><p class="article-text">
        Esto significa trabajar por espacios libres de todas las formas de manifestaciones machistas, una reorganizaci&oacute;n del tiempo que haga posible la corresponsabilidad de la organizaci&oacute;n y la conciliaci&oacute;n de todas y todos, el reparto igualitario de tareas &ndash;y no s&oacute;lo de la toma de decisiones&ndash;, el uso de un lenguaje inclusivo y de los mecanismos adecuados para obtener espacios de acci&oacute;n pol&iacute;tica solidarios que garanticen el apoyo, el aprendizaje y el cuidado de todas las personas.
    </p><p class="article-text">
        Creemos que hay que feminizar, y sobre todo, despatriarcalizar. Esto significa que las construcciones de g&eacute;nero deben cambiar las normas y las formas patriarcales que estructuran nuestro discurso de una manera tan profunda que a menudo no las notamos. Esto significa eliminar las opresiones de g&eacute;nero, tanto las tradicionales como las que aparecen de nuevo o reaparecen, las de car&aacute;cter inmaterial y material, los privilegios masculinos, la explotaci&oacute;n laboral relativa al g&eacute;nero y la sexual, la educaci&oacute;n machista, as&iacute; como la falta de voz de mujeres y ni&ntilde;as en los &aacute;mbitos econ&oacute;mico, cultural, social y pol&iacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Benería, Sonia Ruiz, Noelia Bail]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/ademas-feminizar-despatriarcalizamos-politica_132_3616940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jan 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Y si además de feminizar, despatriarcalizamos la política?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[I si a més de feminitzar, despatriarcalitzem la política?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/mes-feminitzar-despatriarcalitzem-politica_132_3616927.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Hem d’anar un pas més enllà de l’increment de la participació femenina o els lideratges femenins, i despatriarcalitzar la política</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica est&agrave; dominada per la cultura de la masculinitat, en paraules de Joni Lovenduski. Tant la vida quotidiana com els processos de l&rsquo;administraci&oacute; p&uacute;blica, i els espais de representaci&oacute; i participaci&oacute; no s&oacute;n neutres respecte al g&egrave;nere, reprodueixen estereotips i donen cabuda a m&uacute;ltiples formes de dominaci&oacute;/subordinaci&oacute; i viol&egrave;ncies.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; ens referim espec&iacute;ficament a la nova pol&iacute;tica que, malgrat el seu caire ciutadanista i pel seu inter&egrave;s per les q&uuml;estions de g&egrave;nere, no est&agrave; fent esfor&ccedil;os per &ldquo;despatriarcalitzar&rdquo; eliminar o capgirar els discursos, normes i din&agrave;miques que alimenten les desigualtats de g&egrave;nere. Amb aquest article volem contribuir als debats actuals entorn a la feminitzaci&oacute; de la pol&iacute;tica i aprofundir en aspectes assenyalats per dones com Carmen Castro, entre d&rsquo;altres.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica formal, la de les institucions i els partits pol&iacute;tics, presenta una subestimaci&oacute; del qu&egrave; poden aportar les dones i una sobrerepresentaci&oacute; masculina. Els discursos d&rsquo;aquesta pol&iacute;tica massa sovint no tenen present temes que situen en el centre a les persones i a la vida quotidiana, que sempre han estat en les arrels de les vindicacions feministes.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s, la forma de fer pol&iacute;tica com les assemblees reprodueix privilegis masculins i maneres de fer patriarcals, com la presa de paraules, obstacles per a la plena participaci&oacute; de les dones i pel seu empoderament individual i col&middot;lectiu.
    </p><p class="article-text">
        Volem que m&eacute;s dones participin en la pol&iacute;tica per&ograve; tamb&eacute; pensem en garantir noves formes de fer que permetin la participaci&oacute; directa, incloguin demandes fins ara no legitimades com a pol&iacute;tiques, incorporin din&agrave;miques que rebutgin les dominacions masclistes, treballin per espais sense discriminacions envers totes les persones, i no ignorin com les desigualtats de g&egrave;nere es reprodueixen a molts nivells.
    </p><p class="article-text">
        Entenem que tant la feminitzaci&oacute; de la pol&iacute;tica com la seva despatriarcalitzaci&oacute; s&oacute;n claus per assolir aquests reptes. Ambdues s&rsquo;han de conjugar per a no caure en visions essencialistes, bin&agrave;ries i estereotipades del g&egrave;nere, pel fet de ser dona o home. El g&egrave;nere &eacute;s un concepte en construcci&oacute;, canviant i flexible, i els valors que es van construint no han de ser adjudicats de forma determinista al sexe de les persones.
    </p><p class="article-text">
        La nostra visi&oacute; del g&egrave;nere ha de ser &uacute;til per incorporar a tothom en la participaci&oacute; pol&iacute;tica, la presa de decisions i la construcci&oacute; de la societat que volem. A m&eacute;s ha de lligar-se sempre a les experi&egrave;ncies m&uacute;ltiples de dones i homes, integrant les desigualtats amb les seves arrels de classe, &egrave;tnia, identitat i orientaci&oacute; sexual, cicles de vida o diversitats funcionals. Tamb&eacute; posant de manifest la vessant estructural d&rsquo;aquestes interseccions.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s a dir, la pol&iacute;tica feminista passa tamb&eacute; per remoure els sistemes d&rsquo;opressi&oacute; on es troba inserida la pol&iacute;tica d&rsquo;avui en dia: l&rsquo;heteropatriarcat, el racisme, insostenibilitat ambiental, i la tremenda desigualtat i pobresa econ&ograve;mica fru&iuml;t del neoliberalisme.
    </p><p class="article-text">
        Pel que fa la feminitzaci&oacute;, hem d&rsquo;anar en compte per no caure en determinismes biol&ograve;gics i pensar que la societat constitueix un reflex fidel de la biologia, atorgant a les dones conductes universals a totes les persones per a legitimar discriminacions i exclusions. Per exemple, quan es parla de l&rsquo;&egrave;tica de la cura.
    </p><p class="article-text">
        Feminitzar vol dir incrementar el nombre de dones en la participaci&oacute; pol&iacute;tica formal, i dels homes que no han tingut cabuda en el model de masculinitat prevalent. Vol dir incorporar aquelles a les que el binarisme de g&egrave;nere impedeix la seva exist&egrave;ncia plena, com les persones trans. I &eacute;s que l&rsquo;acci&oacute; positiva, la paritat o les quotes s&oacute;n imprescindibles, per&ograve; no suficients.
    </p><p class="article-text">
        Per tant, hem d&rsquo;anar un pas m&eacute;s enll&agrave; de l&rsquo;increment de la participaci&oacute; femenina o els lideratges femenins, i despatriarcalitzar la pol&iacute;tica. Que les dones no hagin estat visibilitzades en la pol&iacute;tica formal t&eacute; moltes explicacions i conseq&uuml;&egrave;ncies. Per&ograve; sobre tot no vol dir que no hagin fet pol&iacute;tica. L&rsquo;acci&oacute; pol&iacute;tica de les dones ve de llarg i situa en el centre problemes de la vida de totes les persones que requereixen d&rsquo;una actuaci&oacute; conjunta de la societat.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s, tamb&eacute; han tractat tem&agrave;tiques que sempre s&rsquo;han ent&egrave;s dins de la pol&iacute;tica convencional: globalitzaci&oacute;, economia, pobresa, habitatge, educaci&oacute; o cultura. Les lluites feministes han aconseguit introduir en la agenda pol&iacute;tica q&uuml;estions socials com la cura, el treball dom&egrave;stic, la reorganitzaci&oacute; del temps, o les pol&iacute;tiques que tracten les intimitats i els cossos. Aix&ograve; s&rsquo;ha dut a terme amb aliances amb altres moviments com l&rsquo;ecologista, les lluites a l&rsquo;entorn de la reproducci&oacute; social o el pacifisme.
    </p><p class="article-text">
        Les mobilitzacions feministes han produ&iuml;t formes d&rsquo;acci&oacute; comunit&agrave;ria que donen sentit a la sobirania de les persones: els menjadors col&middot;lectius, les xarxes de solidaritat i suport mutu i l&rsquo;aprovisionament de productes de primera necessitat. Les estructures pol&iacute;tiques &ndash;de les institucions i dels partits, tamb&eacute; de Podem&ndash; han de ser despatriarcalitzades per garantir un funcionament equitatiu per a tothom.
    </p><p class="article-text">
        Aix&ograve; significa treballar per espais lliures de totes les formes de manifestacions masclistes, una reorganitzaci&oacute; del temps que faci possible la coresponsabilitat de l&rsquo;organitzaci&oacute; i la conciliaci&oacute; de totes i tots, el repartiment igualitari de tasques &ndash;i no nom&eacute;s de la presa de decisions-, l&rsquo;&uacute;s d&rsquo;un llenguatge inclusiu i dels mecanismes adients per a obtenir espais d&rsquo;acci&oacute; pol&iacute;tica solidaris que garanteixin el suport, l&rsquo;aprenentatge i la cura de totes les persones.
    </p><p class="article-text">
        Creiem que s&rsquo;ha de feminitzar, i sobre tot, despatriarcalitzar. Aix&ograve; significa que les construccions de g&egrave;nere han de canviar les normes i les formes patriarcals que estructuren el nostre discurs d&rsquo;una manera tan profunda que sovint no les notem. Aix&ograve; vol dir eliminar les opressions de g&egrave;nere, tant les tradicionals com les que apareixen de nou o reapareixen, les de car&agrave;cter immaterial i material, els privilegis masculins, l&acute;explotaci&oacute; laboral relativa al g&egrave;nere i la sexual, l&rsquo;educaci&oacute; masclista, aix&iacute; com la manca de veu de dones i nenes en els &agrave;mbits econ&ograve;mic, cultural, social i pol&iacute;tic.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Benería, Sonia Ruiz, Noelia Bail]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/mes-feminitzar-despatriarcalitzem-politica_132_3616927.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jan 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[I si a més de feminitzar, despatriarcalitzem la política?]]></media:title>
    </item>
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