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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ferran Pedret Santos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ferran_pedret_santos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ferran Pedret Santos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Lo justo y necesario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/justo-necesario_1_12963538.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79d18761-bb8f-452d-8904-3f196cd3229b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo justo y necesario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La regularización de personas inmigrantes los sitúa y nos sitúa en el marco de los derechos y de las obligaciones. Es bueno para quienes accederán a ella y para el conjunto de la sociedad, y solo es malo para los que quizá pretendieran seguir explotándolos como fuerza de trabajo sojuzgada y barata</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a debe ser un pa&iacute;s de acogida y es voluntad del Gobierno que lo sea&rdquo;. Esta era la posici&oacute;n expresada por Mariano Rajoy, en nombre del Gobierno de Espa&ntilde;a, en agosto del 2000.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, su sucesor en el PP, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, clama contra el proceso de regularizaci&oacute;n de personas inmigrantes en situaci&oacute;n irregular decretado por el Gobierno progresista. Y ello pese a que el PP apoy&oacute; la toma en consideraci&oacute;n de la iniciativa legislativa popular que se encuentra en el origen del decreto. Y ello pese a que gobiernos del PP hab&iacute;an impulsado varios procesos de regularizaci&oacute;n en un pasado no tan lejano. Pero ya ven los milagros que obra el p&uacute;trido aliento de Vox en el cogote de la derecha desnortada.
    </p><p class="article-text">
        Ni un segundo tardaron los ingenieros del odio en activarse. Inundan de mentiras y teor&iacute;as conspirativas las redes y los servicios de mensajer&iacute;a. Vuelan altas las hip&eacute;rboles y bajos los ep&iacute;tetos. Los <em>singles</em> favoritos de la extrema derecha suenan en bucle en podcasts y tertulias, a vueltas con la supuesta sustituci&oacute;n poblacional, con la invasi&oacute;n de una horda criminal, con el supuesto <em>efecto llamada</em> o con uno u otro bulo electoral. Todo falso de toda falsedad.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que esta regularizaci&oacute;n extraordinaria se ofrece a quienes acrediten haber residido un m&iacute;nimo de cinco meses en Espa&ntilde;a antes del 31 de diciembre de 2025, as&iacute; como a quienes hubieran solicitado protecci&oacute;n internacional antes de la misma fecha. Los menores de edad ver&aacute;n su situaci&oacute;n administrativa regularizada junto a sus padres. En todos los casos debe acreditarse la ausencia de antecedentes penales.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que hay personas que se encuentran en Espa&ntilde;a en situaci&oacute;n administrativa irregular. Algunas &mdash;las menos&mdash; porque entraron de forma irregular en el pa&iacute;s. Otras &mdash;las m&aacute;s&mdash; porque, habiendo entrado de forma regular, se quedaron m&aacute;s all&aacute; del plazo establecido. Ya est&aacute;n aqu&iacute;. Trabajan en muchos sectores de la econom&iacute;a. En las aulas de los colegios sus hijas e hijos juegan y aprenden con los nuestros. Son nuestros vecinos y vecinas. Su situaci&oacute;n es precaria y vulnerable en todos los sentidos y son objeto de explotaci&oacute;n y abusos precisamente por hallarse fuera de los m&aacute;rgenes administrativos.
    </p><p class="article-text">
        Hay argumentos utilitaristas de sobras para defender la necesidad de proceder a esta regularizaci&oacute;n. Los hemos le&iacute;do estos d&iacute;as y ciertamente se puede aducir que era menester este ejercicio de realismo social y econ&oacute;mico. Perm&iacute;tanme, sin embargo, que en este art&iacute;culo me los ahorre.
    </p><p class="article-text">
        Lo justo y necesario es sacarles de esa postraci&oacute;n. Lo justo y necesario es combatir el proceso de deshumanizaci&oacute;n al que les somete, con c&aacute;lculo espurio, esa ingenier&iacute;a del odio &mdash;de Trump y Musk a sus franquicias locales, Abascal y Orriols&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        La regularizaci&oacute;n los sit&uacute;a y nos sit&uacute;a en el marco de los derechos y de las obligaciones. Es bueno para quienes acceder&aacute;n a ella y para el conjunto de la sociedad, y solo es malo para los que quiz&aacute; pretendieran seguir explot&aacute;ndolos como fuerza de trabajo sojuzgada y barata.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ferran Pedret Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/justo-necesario_1_12963538.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 05:01:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo justo y necesario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Migrantes,Permiso de residencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Europa que viene]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/europa-viene_129_12283719.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b269c974-31a1-4ccd-9f9d-dd1a1057e723_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Europa que viene"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El debate sobre una defensa común europea que sea disuasoria y funcional —al margen del concurso de los EEUU— es necesario y urgente, pero no agota ni puede sustituir al debate sobre la Europa que viene</p></div><p class="article-text">
        Nueve de mayo. Un a&ntilde;o m&aacute;s, se conmemora el D&iacute;a de Europa. Pero no se trata de un a&ntilde;o m&aacute;s para Europa. Al contrario, la Uni&oacute;n Europea se encuentra en la encrucijada. O bien avanza decididamente en su integraci&oacute;n pol&iacute;tica y sienta firmemente las bases de su autonom&iacute;a estrat&eacute;gica, o bien los bloqueos e indecisiones que a menudo la han lastrado pueden suponer ahora el triunfo de aquellos intereses que, desde dentro y desde fuera de la Uni&oacute;n, pretenden demolerla. 
    </p><p class="article-text">
        Durante el a&ntilde;o 2024 se publicaron tres informes de gran impacto sobre algunos de los principales puntos d&eacute;biles de Europa en el contexto econ&oacute;mico y geopol&iacute;tico actual. Primeramente, el informe de Enrico Letta sobre el mercado &uacute;nico. En segundo lugar, el informe de Mario Draghi sobre la competitividad europea. Finalmente, el informe de Sauli Niinist&ouml; sobre la seguridad europea.
    </p><p class="article-text">
        Hay lecciones a aprender del Brexit. De lo que se dio en llamar crisis de los refugiados. De la pandemia. Del auge de la extrema derecha global y europea. De la guerra en Ucrania. Del genocidio en Palestina. Del cambio de paradigma geopol&iacute;tico acelerado por el segundo mandato de Trump en EEUU.  
    </p><p class="article-text">
        En el pasado reciente de la Uni&oacute;n, se han adoptado medidas in&eacute;ditas hasta entonces, como la emisi&oacute;n de deuda mancomunada para financiar programas como los Fondos Next Generation EU. En marzo de este a&ntilde;o, se presentaba el plan de rearme europeo, tambi&eacute;n de car&aacute;cter in&eacute;dito hasta la fecha. 
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre una defensa com&uacute;n europea que sea disuasoria y funcional &mdash;al margen del concurso de los EEUU&mdash; es necesario y urgente, pero no agota ni puede sustituir al debate sobre la Europa que viene.
    </p><p class="article-text">
        El embri&oacute;n de lo que es hoy la Uni&oacute;n Europea se gest&oacute; para afianzar la paz entre Estados que se hab&iacute;an estado desangrando por siglos, peri&oacute;dicamente, en guerras cada vez m&aacute;s mort&iacute;feras y horribles. Tambi&eacute;n con la ambici&oacute;n de garantizarla en las relaciones internacionales, m&aacute;s all&aacute; de los Estados miembros. 
    </p><p class="article-text">
        La historia de las luchas sociales en Europa dio pie, en el contexto del fin de la Segunda Guerra Mundial, a un proyecto europeo que aspiraba a combinar un sistema de libertades civiles y pol&iacute;ticas con una econom&iacute;a social de mercado. A pesar de todas sus limitaciones, disfunciones, insuficiencias y no pocas contradicciones, el modelo social europeo no encuentra parang&oacute;n. La actual ola reaccionaria aspira no s&oacute;lo a la destrucci&oacute;n del car&aacute;cter social de los Estados europeos &mdash;como su anterior iteraci&oacute;n neoliberal&mdash; sino que impugna su propio car&aacute;cter democr&aacute;tico y  de paso pretende eliminar o desnaturalizar completamente el proyecto de construcci&oacute;n europea.
    </p><p class="article-text">
        Escrib&iacute;a Keynes, en 1942, cuando Europa estaba inmersa a&uacute;n en plena devastaci&oacute;n de la Segunda Guerra Mundial, &ldquo;no temamos los planes grandes y audaces. Que nuestros planes sean grandes, significativos, pero no precipitados&rdquo;.  Se trata del mismo art&iacute;culo en el que nos dej&oacute; un c&eacute;lebre aforismo: &ldquo;Cualquier cosa que podamos hacer de verdad nos la podemos permitir&rdquo;. A nuestro modo de ver, el aforismo nos da la medida de la ambici&oacute;n que debe presidir la nueva fase de la construcci&oacute;n europea.
    </p><p class="article-text">
        Hay que construir las mayor&iacute;as sociales y pol&iacute;ticas para hacer posible lo necesario, pese a la dificultad que supone la actual correlaci&oacute;n de fuerzas entre las grandes corrientes ideol&oacute;gicas en la propia Uni&oacute;n Europea. 
    </p><p class="article-text">
        La mejor defensa del car&aacute;cter democr&aacute;tico de nuestras sociedades consiste en profundizar en el car&aacute;cter social de la Uni&oacute;n Europea y de cada uno de los Estados que la integran. Por todo ello, debemos luchar por una aut&eacute;ntica autonom&iacute;a estrat&eacute;gica, incluyendo un proceso de reindustrializaci&oacute;n y una clara apuesta por la autosuficiencia energ&eacute;tica mediante las energ&iacute;as renovables. Una pol&iacute;tica de seguridad desde la perspectiva de la seguridad humana, con pol&iacute;ticas para ahondar en la convergencia social europea y, como reclaman muchos alcaldes y alcaldesas europeos, con el de Barcelona a la cabeza, con pol&iacute;ticas de vivienda ambiciosas financiadas por la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Las izquierdas y el conjunto de las fuerzas progresistas europeas debemos estar presentes en la transformaci&oacute;n en marcha del proyecto europeo, vi&eacute;ndola como una oportunidad para enmendar errores y contradicciones y para desarrollar el proceso de integraci&oacute;n europeo hasta sus &uacute;ltimas consecuencias, construyendo una Europa federal, democr&aacute;tica y social, a la que Catalunya y el conjunto de Espa&ntilde;a tienen mucho que aportar.
    </p><p class="article-text">
        Europa, dej&oacute; escrito Jean Monnet en sus memorias, se forjar&aacute; en las crisis y ser&aacute; la suma de las soluciones aportadas para superarlas. 
    </p><p class="article-text">
        Hay, pues, trabajo de forja por hacer. Soufflons nous m&ecirc;mes notre forge. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ferran Pedret Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/europa-viene_129_12283719.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 May 2025 04:01:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Europa que viene]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Damnatio memoriae]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/damnatio-memoriae_129_3099660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El consenso democrático está roto. Tenemos, pues, sentadas las bases de un conflicto político y social de muy difícil resolución</p><p class="subtitle">Habrá que generar tiempos y espacios para el diálogo. Habrá que recuperar las instituciones de autogobierno de Catalunya. Y habrá que reivindicar la necesidad de explorar proyectos políticos colectivos menos divisivos</p></div><p class="article-text">
        El consenso democr&aacute;tico es algo relativamente fr&aacute;gil, que exige que una amplia mayor&iacute;a de la ciudadan&iacute;a conceda que sus instituciones son, a la vez, leg&iacute;timas y representativas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El alejamiento de buena parte de la sociedad espa&ntilde;ola respecto a las instituciones establecidas mediante la Constituci&oacute;n de 1978 es palpable. Distintos factores han influido en ello, desde la crisis econ&oacute;mica y las pol&iacute;ticas practicadas con este pretexto, hasta la gravedad y extensi&oacute;n de la corrupci&oacute;n, pero en resumen podemos afirmar que convergen una crisis de representaci&oacute;n, una crisis de la constituci&oacute;n territorial, y una crisis del programa social de nuestra democracia. La &uacute;ltima no es menor, pues, como dec&iacute;a L&eacute;on Gambetta, lo que caracteriza a una verdadera democracia no es el hecho de reconocer a iguales, sino el hecho de crearlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la que centra toda la atenci&oacute;n estos meses, y desde luego hay razones para ello, es la crisis de la constituci&oacute;n territorial, que ha llegado a su paroxismo en Catalunya. Insignes juristas como P&eacute;rez Royo han llegado a afirmar que &ldquo;<em>En Espa&ntilde;a nos hemos quedado sin Constituci&oacute;n territorial</em>&rdquo;, refiri&eacute;ndose expresamente en sus reflexiones a la tristemente c&eacute;lebre sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut, en el a&ntilde;o 2010, y es cierto que desde entonces Catalunya se convirti&oacute; en la &uacute;nica comunidad aut&oacute;noma regida por un estatuto de autonom&iacute;a que ni su c&aacute;mara legislativa ni su ciudadan&iacute;a hab&iacute;a refrendado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a que tal sentencia no fue &oacute;bice para una estrecha colaboraci&oacute;n entre CiU y el PP, tanto en el Congreso como en el Parlament, hasta bien entrado el 2012, lo cierto es que de forma gradual fueron increment&aacute;ndose los partidarios de la secesi&oacute;n de Catalunya. Siempre seg&uacute;n el Centro de Estudios de Opini&oacute;n de la Generalitat de Catalunya, los partidarios de que Catalunya fuera un Estado independiente llegaron a un m&aacute;ximo del 48,5% en noviembre de 2013, para ir retrocediendo hasta un 34,7% en junio de 2017. Como este dato es demosc&oacute;pico, podemos a&ntilde;adir que los votos obtenidos por candidaturas independentistas en las elecciones auton&oacute;micas de 2015 sumaron poco menos de dos millones de votos (un 36,8% del censo), o que, dando por buenos, en favor del argumento, los datos ofrecidos respecto a la jornada del 1 de octubre, los partidarios del S&Iacute; sumaron poco m&aacute;s de dos millones de papeletas (un 38% del censo).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin duda son cifras m&aacute;s que respetables, pero no es menos cierto que a cualquier observador neutral deber&iacute;an parecerle escasamente justificativas de una declaraci&oacute;n unilateral de independencia. Sin embargo, la mayor&iacute;a parlamentaria existente en el Parlament de Catalunya decidi&oacute; el pasado 6 de septiembre, en una aciaga jornada, tratar de derogar la Constituci&oacute;n y el Estatut y, en dos tiempos (10 y 27 de octubre), primero como amago y luego definitivamente, proceder a tal declaraci&oacute;n. En paralelo, el Senado ha decidido autorizar un paquete de medidas en desarrollo de lo previsto en el art&iacute;culo 155 de la Constituci&oacute;n, un mecanismo de coerci&oacute;n federal presente en otras constituciones europeas, pero cuya activaci&oacute;n supone un antes y un despu&eacute;s para el modelo auton&oacute;mico en Espa&ntilde;a. Los meritorios esfuerzos para evitar llegar a este punto han, pues, fracasado.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os del llamado &ldquo;<em>proc&eacute;s</em>&rdquo;, Catalu&ntilde;a ha sido muy dado a las met&aacute;foras. Marineras primero, ferroviarias despu&eacute;s. Pero otra merece atenci&oacute;n. Algunos independentistas han presentado la Constituci&oacute;n y las leyes como un muro que hab&iacute;a que saltar. Los que lo hoy lo han hecho, y quienes con su sentir les acompa&ntilde;en, probablemente conceder&aacute;n que las instituciones que pueda poner en pie el Estado independiente que acaban de declarar son leg&iacute;timas y representativas. Otros muchos catalanes no lo creer&aacute;n as&iacute;, y seguir&aacute;n considerando que lo son las emanadas de la Constituci&oacute;n y el Estatut. Un muro nos separar&aacute;. El consenso democr&aacute;tico est&aacute; roto. Tenemos, pues, sentadas las bases de un conflicto pol&iacute;tico y social de muy dif&iacute;cil resoluci&oacute;n, del que se ha estado advirtiendo insistentemente y contra el que muchos (pero no los suficientes), hemos estado trabajando intensamente para evitar.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, nos encontramos ante un escenario catastr&oacute;fico, excepto para aquellos partidarios del &ldquo;<em>cuanto peor, mejor</em>&rdquo;. <em>Damnatio memoriae</em>, pues, para &eacute;stos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que reconstruir puentes y consensos. Habr&aacute; que generar tiempos y espacios para el di&aacute;logo. Habr&aacute; que recuperar las instituciones de autogobierno de Catalunya. Y habr&aacute; que reivindicar la necesidad de explorar proyectos pol&iacute;ticos colectivos menos divisivos, capaces de reunir amplias mayor&iacute;as a su alrededor. Una federaci&oacute;n democr&aacute;tica y social nos parece, a algunos, uno de los que valdr&iacute;a la pena explorar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ferran Pedret Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/damnatio-memoriae_129_3099660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Oct 2017 20:57:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Damnatio memoriae]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[España,Cataluña,Independencia,PSC - Partido de los Socialistas de Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tot això hem vist]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/tot-aixo-hem-vist_132_3500471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49b2fcfd-ee85-412b-868f-7c212928d8ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tot això hem vist"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Veiem injustícies que ens interpel·len i ens pregunten qui som. I per saber-ho caldrà aclarir també moltes de les connivències, de les conxorxes, dels interessos, de com funciona la realpolitik o la raó d’Estat que fa que, encara avui, no siguem capaços de reconèixer el que estem contribuint a fer que passi al Iemen, a l'Afganistan, a Síria, a l'Iraq i també a la nostra Europa</p></div><p class="article-text">
        Hem vist com n&rsquo;&eacute;s d&rsquo;ef&iacute;mera la <em>llibertat duradora</em> i hem vist pa&iuml;sos sencers endinsar-se m&eacute;s i m&eacute;s en la dist&ograve;pia orwelliana de la guerra permanent, que ha pres entre nosaltres cos com a <em>war on terror</em>.
    </p><p class="article-text">
        Hem vist el rigorisme fan&agrave;tic, aberrant i ben armat, per&ograve; espantat per l&rsquo;educaci&oacute; de les nenes, sembrar l&rsquo;horror a l&rsquo;escola, des de l&rsquo;Afganistan fins a la Nig&egrave;ria de Boko Haram.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hem vist Kobani coventritzada. Hem suportat la cad&egrave;ncia insuportable del cotxe bomba o l&rsquo;atemptat su&iuml;cida a Bagdad, a Kabul i a Islamabad.
    </p><p class="article-text">
        Hem vist Cizre, a Turquia, un <em>pa&iacute;s segur</em>, redu&iuml;da a runes. Hem vist <em>plom fos</em> ploure sobre Gaza. Hem vist una aut&egrave;ntica tempesta de mort i destrucci&oacute; abatre&rsquo;s sobre L&iacute;bia, de Tr&iacute;poli a Bengasi i de Bengasi a Tr&iacute;poli. Hem vist el setge genocida sobre els yazidites de Sinjar.
    </p><p class="article-text">
        Hem vist milers de mirades al&middot;lucinades, de cossos desballestats, emergir d&rsquo;entre pols al camp de Yarmouk aprofitant una breu pausa en l&rsquo;hecatombe per provar d&rsquo;escapar del foc.
    </p><p class="article-text">
        Hem vist milers i milers de persones desesperades despla&ccedil;ades, cercant refugi en altres terres.
    </p><p class="article-text">
        Les hem vist amuntegar-se als passos fronterers, les hem vist tancades en camps improvisats al L&iacute;ban, a Jord&agrave;nia, a Turquia, o a Gr&egrave;cia, en condicions m&eacute;s que prec&agrave;ries.
    </p><p class="article-text">
        Les hem vist gla&ccedil;ar-se en el fred hivern balc&agrave;nic, hem vist com s&rsquo;arremolinaven i feien cua al ras, en perdudes estacions de tren, per provar d&rsquo;obtenir un &agrave;pat calent.
    </p><p class="article-text">
        Les hem vist formant columnes escortades per cavalleria i per gossos policia, en imatges que ens retrotreuen als anys trenta i quaranta del segle passat.
    </p><p class="article-text">
        Les hem vist explotades i assetjades per les m&agrave;fies. Hem sabut de la desaparici&oacute; de milers de menors en les rutes insegures que transiten per Europa. Hem sabut, tamb&eacute;, dels milers d&rsquo;abusos, vexacions, agressions i violacions que pateixen en aquestes i altres rutes que segueixen per arribar-hi.
    </p><p class="article-text">
        Les hem vist, a m&eacute;s, assenyalades i acusades, doblement i triplement victimitzades, perqu&egrave; hem vist el fantasma de la xenof&ograve;bia i del racisme rec&oacute;rrer de nou Europa, i el discurs de l&rsquo;odi atiar onades d&rsquo;atacs incendiaris a cases de refugi a Alemanya.
    </p><p class="article-text">
        Les hem vist perseguides per mil&iacute;cies d&rsquo;extrema dreta a les fronteres de Bulg&agrave;ria o d&rsquo;Hongria. Hem vist parlaments votant a favor de la detenci&oacute; de tota persona refugiada major de catorze anys per al seu internament en camps a la frontera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hem vist al&ccedil;ar davant seu filferro espin&oacute;s i ignominioses tanques. Hem vist la seva carn oberta fins a l&rsquo;os per les esmolades fulles que coronaven les nostres tanques. Hem vist com se&rsquo;ls rebia amb mort&iacute;fers trets de cautx&uacute; al Tarajal.
    </p><p class="article-text">
        Hem vist prec&agrave;ries embarcacions curulles naufragar un vegada i una altra en la travessa de la Mediterr&agrave;nia, i aquesta mar nostra convertir-se en la m&eacute;s gran fossa comuna de la hist&ograve;ria. Les hem vist ofegar-se, les hem vist tornades sense vida a les nostres platges.
    </p><p class="article-text">
        Hem vist la massacre de la platja de Sabratha, a L&iacute;bia, que ens parla de com les hem deshumanitzat, de com se les ha cosificat.
    </p><p class="article-text">
        I la pregunta &eacute;s: fins quan? Fins quan haurem de veure i saber de tot aix&ograve; abans de reaccionar?
    </p><p class="article-text">
        Afortunadament, hem vist tamb&eacute; l&rsquo;esfor&ccedil; impagable de qui ho deixa tot per rescatar tantes vides com pugui, per provar de pal&middot;liar el patiment insondable d&rsquo;aquests milers i milers de persones dels nostres cong&egrave;neres.
    </p><p class="article-text">
        Hem vist tamb&eacute; la dignitat insubornable de les mares gregues que interposaven els seus cossos en el pas dels neonazis que pretenien impedir l&rsquo;escolaritzaci&oacute; dels infants dels refugiats, i hem vist als carrers rius de gent &ndash;no prou encara&ndash; reclamant que s&rsquo;aculli les persones que cerquen refugi i que ens interpel&middot;len.
    </p><p class="article-text">
        Ens interpel&middot;len i ens pregunten qui som. I per saber-ho caldr&agrave; aclarir tamb&eacute; moltes de les conniv&egrave;ncies, de les conxorxes, dels interessos, de com funciona la realpolitik o la ra&oacute; d&rsquo;Estat que fa que, encara avui, no siguem capa&ccedil;os de recon&egrave;ixer el que estem contribuint a fer que passi al Iemen, sense anar m&eacute;s lluny.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si tenim la resposta sobre qui som, per&ograve; haur&iacute;em de poder tenir la resposta sobre qui volem ser.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ferran Pedret Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/tot-aixo-hem-vist_132_3500471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Mar 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tot això hem vist]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Kurdistán,Afganistán,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todo esto lo hemos visto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/visto_132_3500462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49b2fcfd-ee85-412b-868f-7c212928d8ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todo esto lo hemos visto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vemos injusticias que nos interpelan y nos preguntan quién somos. Y para saberlo habrá que aclarar también muchas de las connivencias, de las componendas, de los intereses, de cómo funciona la</p><p class="subtitle">realpolitik</p><p class="subtitle">o la razón de Estado que hace que, aún hoy, no seamos capaces de reconocer lo que estamos contribuyendo a que ocurra, en Yemen, en Afganistán, en Siria, en Irak y también en nuestra Europa</p></div><p class="article-text">
        Hemos visto cu&aacute;n ef&iacute;mera es la libertad duradera y hemos visto pa&iacute;ses enteros adentrarse m&aacute;s y m&aacute;s en la distop&iacute;a orwelliana de la guerra permanente, que ha tomado entre nosotros cuerpo como <em>war on terror</em>.
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto el rigorismo fan&aacute;tico, aberrante y bien armado, pero asustado por la educaci&oacute;n de las ni&ntilde;as, sembrar el horror en la escuela, desde Afganist&aacute;n hasta la Nigeria de Boko Haram. Hemos visto kobani coventritzada.
    </p><p class="article-text">
        Hemos soportado la cadencia insoportable del coche bomba o el atentado suicida en Bagdad, en Kabul y en Islamabad. Hemos visto Cizre, en Turqu&iacute;a, un pa&iacute;s <em>seguro</em>, reducida a escombros. Hemos visto plomo fundido llover sobre Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto una aut&eacute;ntica tormenta de muerte y destrucci&oacute;n abatirse sobre Libia, de Tr&iacute;poli a Bengasi y de Bengasi a Tr&iacute;poli.
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto el cerco genocida sobre los yaziditas de Sinjar. Hemos visto miles de miradas alucinadas, de cuerpos desguazados, emerger de entre el polvo en el campo de Yarmouk, aprovechando una breve pausa en la hecatombe para intentar escapar del fuego.
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto miles y miles de personas desesperadas, desplazadas, buscando refugio en otras tierras.
    </p><p class="article-text">
        Las hemos visto amontonarse en los pasos fronterizos, las hemos visto encerradas en campos improvisados en el L&iacute;bano, en Jordania, en Turqu&iacute;a, o en Grecia, en condiciones m&aacute;s que precarias.
    </p><p class="article-text">
        Las hemos visto helarse en el fr&iacute;o invierno balc&aacute;nico, hemos visto c&oacute;mo se arremolinaban y hac&iacute;an cola al raso, en perdidas estaciones de tren, para tratar de obtener una comida caliente.
    </p><p class="article-text">
        Las hemos visto formando columnas escoltadas por caballer&iacute;a y por perros polic&iacute;a, en im&aacute;genes que nos retrotraen a los a&ntilde;os treinta y cuarenta del siglo pasado. Las hemos visto explotadas y acosadas por las mafias.
    </p><p class="article-text">
        Hemos sabido de la desaparici&oacute;n de miles de menores en las rutas inseguras que transitan por Europa. Hemos sabido, tambi&eacute;n, de los miles de abusos, vejaciones, agresiones y violaciones que sufren en estas y otras rutas que siguen para llega a Europa.
    </p><p class="article-text">
        Las hemos visto, adem&aacute;s, se&ntilde;aladas y acusadas, doblemente y triplemente victimizadas, porque hemos visto el fantasma de la xenofobia y del racismo recorrer de nuevo Europa, y el discurso del odio atizar oleadas de ataques incendiarios en casas de refugio a Alemania.
    </p><p class="article-text">
        Las hemos visto perseguidas por milicias de extrema derecha en las fronteras de Bulgaria o de Hungr&iacute;a. Hemos visto parlamentos votando a favor de la detenci&oacute;n de toda persona refugiada mayor de catorce a&ntilde;os para su internamiento en campos en la frontera.
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto alzar ante s&iacute; alambre de espino e ignominiosas vallas. Hemos visto su carne abierta hasta el hueso por las afiladas cuchillas que coronaban nuestras vallas. Hemos visto como se les recib&iacute;a con mort&iacute;feros disparos de caucho en el Tarajal.
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto precarias embarcaciones repletas naufragar una y otra vez en la traves&iacute;a del Mediterr&aacute;neo, y este mar nuestro convertirse en la mayor fosa com&uacute;n de la historia. Las hemos visto ahogarse, las hemos visto devueltas sin vida a nuestras playas.
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto la masacre de la playa de Sabratha, en Libia, que nos habla de c&oacute;mo las hemos deshumanizado, de c&oacute;mo se las ha cosificado. Y la pregunta es: &iquest;hasta cu&aacute;ndo? &iquest;Hasta cu&aacute;ndo tendremos que ver y saber de todo esto antes de reaccionar?
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, hemos visto tambi&eacute;n el esfuerzo impagable de quien lo deja todo para rescatar tantas vidas como puedan, para tratar de paliar el sufrimiento insondable de estos miles y miles de personas de nuestros cong&eacute;neres.
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto tambi&eacute;n la dignidad insobornable de las madres griegas que interpon&iacute;an sus cuerpos en el paso de los neonazis que pretend&iacute;an impedir la escolarizaci&oacute;n de los ni&ntilde;os de los refugiados, y hemos visto en las calles r&iacute;os de gente &ndash;no suficientes todav&iacute;a&ndash; reclamando que se acoja a las personas que buscan refugio y que nos interpelan.
    </p><p class="article-text">
        Nos interpelan y nos preguntan qui&eacute;n somos. Y para saberlo habr&aacute; que aclarar tambi&eacute;n muchas de las connivencias, de las componendas, de los intereses, de c&oacute;mo funciona la realpolitik o la raz&oacute;n de Estado que hace que, a&uacute;n hoy, no seamos capaces de reconocer lo que estamos contribuyendo a que pase en Yemen, sin ir m&aacute;s lejos.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si tenemos la respuesta sobre qui&eacute;n somos, pero deber&iacute;amos poder tener la respuesta sobre qui&eacute;n queremos ser.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ferran Pedret Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/visto_132_3500462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Mar 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todo esto lo hemos visto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Kurdistán,Afganistán,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La memòria dels vençuts]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/memoria-dels-vencuts_132_3615114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cal rescatar de l’oblit les milers de persones que van passar pel tràngol deshumanitzador de la Guerra Civil", assegura el diputat del PSC al Parlament, Ferran Pedret</p></div><p class="article-text">
        Pic i pala, de sol a sol. Fam i condicions insalubres. Nits al ras, humiliacions, pallisses, morts. Una rere l&rsquo;altra. Un rere l&rsquo;altre. <em>Vae victis</em>. Aquesta va ser la sort dels ven&ccedil;uts en la Guerra Civil del 1936-1939.
    </p><p class="article-text">
        Un cop desfermada la Guerra Civil provocada pel cop d&rsquo;Estat militar feixista de juliol de 1936, les autoritats franquistes van apressar-se a desenvolupar una pol&iacute;tica repressiva, que amb el pas del temps va anar prenent forma i cos a trav&eacute;s de diverses disposicions.
    </p><p class="article-text">
        Una de les vessants d&rsquo;aquesta pol&iacute;tica repressiva va ser la detenci&oacute; i confinament de persones que, des de la perspectiva del r&egrave;gim dictatorial que s&rsquo;anava imposant als territoris ocupats per les tropes franquistes, podien ser hostils a aquest nou r&egrave;gim, i tamb&eacute; l&rsquo;enquadrament de milers de persones en batallons de treball for&ccedil;at.
    </p><p class="article-text">
        Les condicions de vida als diferents centres de detenci&oacute; i de concentraci&oacute;, i als batallons de treballadors for&ccedil;ats, eren variables en funci&oacute; del lloc, per&ograve; en termes generals eren absolutament deplorables, i els c&agrave;stigs f&iacute;sics i humiliacions de tota mena eren freq&uuml;ents. Moltes persones van perdre la vida en aquests camps i centres de detenci&oacute;, o provant d&rsquo;escapar-se&rsquo;n. Moltes altres van perdre-la a causa dels treballs for&ccedil;ats que se&rsquo;ls exigien.
    </p><p class="article-text">
        Alguns dels camps i centres de detenci&oacute; van sobreviure anys despr&eacute;s del final de la Guerra Civil, i aix&iacute; va oc&oacute;rrer tamb&eacute; amb els batallons de treballadors for&ccedil;ats, que existiren sota diverses f&oacute;rmules (Batallons de Treballadors de Presoners de Guerra, Batallons Disciplinaris de Soldats Treballadors i Batallons Disciplinaris de Soldats Treballadors Penats).
    </p><p class="article-text">
        Com a la resta d&rsquo;Espanya, a Catalunya, a mida que les tropes franquistes es van anar endinsant en el seu territori, van arribar tamb&eacute; els camps de detenci&oacute; i concentraci&oacute;, i els batallons de treballs for&ccedil;ats. Fins al moment ha estat dif&iacute;cil establir un llistat complet dels camps de detenci&oacute; i concentraci&oacute; existents al territori de Catalunya, per&ograve; en podem esmentar els seg&uuml;ents: Lleida (Seu Vella, Seminari Vell i Seminari Nou), Reus, Tarragona (Convent de les Carmelites i Convent de les Oblates), Cervera, Manresa, Mollerussa, Barcelona (dos a Horta, el Palau de les Missions de Montju&iuml;c, i el d&rsquo;El C&agrave;nem), Figueres, Puigcerd&agrave;, Seu d&rsquo;Urgell, Granollers, Boss&ograve;st, Igualada, Matar&oacute;, i Vilamitjana (al Pallars Juss&agrave;).
    </p><p class="article-text">
        Aquests camps i centres de detenci&oacute;, juntament amb d&rsquo;altres que puguin no haver estat inclosos en aquest llistat, conformaven un aut&egrave;ntic sistema concentracionari a Catalunya, perfectament integrat en el sistema concentracionari del franquisme arreu d&rsquo;Espanya. Alguns camps complien funcions especials, com ara la classificaci&oacute; per a la redistribuci&oacute; dels interns a d&rsquo;altres camps, l&rsquo;assignaci&oacute; d&rsquo;interns a diversos batallons de treballs for&ccedil;ats, o b&eacute; l&rsquo;internament de persones amb altres nacionalitats. Alguns van tenir una durada ef&iacute;mera, mentre d&rsquo;altres van existir fins a la fi de la Segona Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        El treball for&ccedil;at va ser emprat b&agrave;sicament per a tasques relacionades amb les necessitats de l&rsquo;ex&egrave;rcit franquista, incloent-hi les tasques de fortificaci&oacute; encetades a la fi de la Guerra Civil, i per altra banda per a tasques de reconstrucci&oacute; dels estralls de la guerra, aix&iacute; com en la construcci&oacute; de noves infraestructures. Tanmateix, tamb&eacute; es van cedir treballadors dels batallons de treball for&ccedil;at a empreses civils que desenvolupaven treballs considerats estrat&egrave;gics pel nou r&egrave;gim, i a tasques de tota mena en inter&egrave;s de particulars afins a la Dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Cal v&egrave;ncer la desinformaci&oacute; i la desmem&ograve;ria, cal elaborar el cens complet dels camps de concentraci&oacute;, dels centres de detenci&oacute;, i de les ubicacions dels diferents tipus de batallons de treballadors for&ccedil;ats, entre l&rsquo;inici de la Guerra Civil i el final de la dictadura franquista. Cal elaborar el cens complet de les infraestructures i obres elaborades total o parcialment gr&agrave;cies al treball for&ccedil;at de persones enquadrades dins els batallons de treballadors for&ccedil;ats.
    </p><p class="article-text">
        Cal encetar la senyalitzaci&oacute;, adequaci&oacute;, dignificaci&oacute; i conservaci&oacute; d&rsquo;aquests espais, i consignar-hi els noms dels interns, dels treballadors for&ccedil;ats i dels que van perdre la vida a un camp o fent una obra, per permetre que generacions futures puguin con&egrave;ixer aquells fets, aquells llocs, i l&rsquo;extraordin&agrave;ria voluntat de viure i inalienable dignitat d&rsquo;aquelles persones que en van ser v&iacute;ctimes.
    </p><p class="article-text">
        Cal, en definitiva, rescatar de l&rsquo;oblit les milers de persones que van passar per aquest tr&agrave;ngol deshumanitzador, anomenar els morts i executats, els desapareguts, en desgreuge dels que han sobreviscut fins ara i dels que no, i dels seus familiars i amics.
    </p><p class="article-text">
        Parlamentaris socialistes hem impulsat iniciatives, al Parlament i a les Corts Generals, per a fer-ho. Estem segurs que molts d&rsquo;altres, d&rsquo;altres colors i signes, hi donen ple suport. Ning&uacute; no podr&agrave; rescabalar realment a les v&iacute;ctimes, per&ograve; honorar-ne la mem&ograve;ria, dignificar-la, &eacute;s un acte de just&iacute;cia. &Eacute;s la m&iacute;nima de les reparacions possibles, i &eacute;s el millor que podem fer per evitar que mai, enlloc, torni a passar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ferran Pedret Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/memoria-dels-vencuts_132_3615114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Jan 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La memòria dels vençuts]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La memoria de los vencidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/memoria-vencidos_132_3612992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hay que rescatar del olvido a las miles de personas que pasaron por el trance deshumanizador de la Guerra Civil", asegura el diputado del PSC en el Parlament, Ferran Pedret</p></div><p class="article-text">
        Pico y pala, de sol a sol. Hambre y condiciones insalubres. Noches al raso, humillaciones, palizas, muertes. Una tras otra. Uno tras otro. <em>Vae victis</em>. Esta fue la suerte de los vencidos en la Guerra Civil de 1936-1939.
    </p><p class="article-text">
        Una vez desatada la guerra civil provocada por el golpe de Estado militar fascista de julio de 1936, las autoridades franquistas se apresuraron a desarrollar una pol&iacute;tica represiva, que con el paso del tiempo fue tomando forma y cuerpo a trav&eacute;s de diversas disposiciones.
    </p><p class="article-text">
        Una de las vertientes de esta pol&iacute;tica represiva fue la detenci&oacute;n y confinamiento de personas que, desde la perspectiva del r&eacute;gimen dictatorial que se iba imponiendo en los territorios ocupados por las tropas franquistas, pod&iacute;an ser hostiles a este nuevo r&eacute;gimen, as&iacute; como el encuadre de miles de personas en batallones de trabajo forzado.
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones de vida en los diferentes centros de detenci&oacute;n y de concentraci&oacute;n, y los batallones de trabajadores forzados, eran variables en funci&oacute;n del lugar, pero en t&eacute;rminos generales eran absolutamente deplorables, y los castigos f&iacute;sicos y humillaciones de todo tipo eran frecuentes. Muchas personas perdieron la vida en estos campos y centros de detenci&oacute;n, o tratando de escapar de ellos. Muchas la perdieron debido a los trabajos forzados que se les exig&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los campos y centros de detenci&oacute;n sobrevivieron a&ntilde;os despu&eacute;s del final de la Guerra Civil, y as&iacute; ocurri&oacute; tambi&eacute;n con los batallones de trabajadores forzados, que existieran bajo diversas f&oacute;rmulas (Batallones de Trabajadores de Prisioneros de Guerra, Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores y Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores Penados).
    </p><p class="article-text">
        Como en el resto de Espa&ntilde;a, en Catalunya, a medida que las tropas franquistas se fueron adentrando en su territorio, llegaron tambi&eacute;n los campos de detenci&oacute;n y concentraci&oacute;n, y los batallones de trabajos forzados. Hasta el momento ha sido dif&iacute;cil establecer un listado completo de los campos de detenci&oacute;n y concentraci&oacute;n existentes en el territorio de Catalunya, pero podemos mencionar los siguientes: Lleida (Seu Vella, Seminario Viejo y Seminario Nuevo), Reus, Tarragona (Convento de las Carmelitas y convento de las Oblatas), Cervera, Manresa, Mollerussa, Barcelona (dos en Horta, el Palacio de las Misiones de Montju&iuml;c, y el de El C&agrave;nem), Figueras, Puigcerd&agrave;, la Seu d'Urgell, Granollers, Boss&ograve;st, Igualada, Matar&oacute; y Vilamitjana (Pallars Juss&agrave;).
    </p><p class="article-text">
        Estos campos y centros de detenci&oacute;n, junto con otros que pueden no haber sido incluidos en este listado, conformaban un aut&eacute;ntico sistema concentracionario en Catalunya, perfectamente integrado en el sistema concentracionario del franquismo en toda Espa&ntilde;a. Algunos campos cumpl&iacute;an funciones especiales, tales como la clasificaci&oacute;n para la redistribuci&oacute;n de los internos hacia otros campos, la asignaci&oacute;n de internos a varios batallones de trabajos forzados, o bien el internamiento de personas con otras nacionalidades. Algunos tuvieron una duraci&oacute;n ef&iacute;mera, mientras otros existieron hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo forzado fue empleado b&aacute;sicamente para tareas relacionadas con las necesidades del ej&eacute;rcito franquista, incluyendo las tareas de fortificaci&oacute;n iniciadas a finales de la Guerra Civil, y por otra parte para tareas de reconstrucci&oacute;n de los estragos de la guerra, as&iacute; como para la construcci&oacute;n de nuevas infraestructuras. Sin embargo, tambi&eacute;n se cedieron trabajadores de los batallones de trabajo forzado a empresas civiles que desarrollaban trabajos considerados estrat&eacute;gicos para el nuevo r&eacute;gimen, y en tareas de todo tipo en inter&eacute;s de particulares afines a la Dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Hay que vencer la desinformaci&oacute;n y la desmemoria, elaborar el censo completo de los campos de concentraci&oacute;n, de los centros de detenci&oacute;n, y de las ubicaciones de los diferentes tipos de batallones de trabajadores forzados, entre el inicio de la Guerra Civil y el final de la dictadura franquista. Hay que elaborar el censo completo de las infraestructuras y obras elaboradas total o parcialmente gracias al trabajo forzado de personas encuadradas dentro de los batallones de trabajadores forzados.
    </p><p class="article-text">
        Hay que iniciar la se&ntilde;alizaci&oacute;n, adecuaci&oacute;n, dignificaci&oacute;n y conservaci&oacute;n de estos espacios, y consignar los nombres de los internos, los trabajadores forzados y los que perdieron la vida en un campo o haciendo una obra, para permitir que generaciones futuras puedan conocer aquellos hechos, aquellos lugares, y la extraordinaria voluntad de vivir e inalienable dignidad de aquellas personas que fueron v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Hay que, en definitiva, rescatar del olvido a las miles de personas que pasaron por este trance deshumanizador, nombrar los muertos y ejecutados, los desaparecidos, en desagravio de los que han sobrevivido hasta ahora y los que no, y de sus familiares y amigos .
    </p><p class="article-text">
        Parlamentarios socialistas hemos impulsado iniciativas, en el Parlament y en las Cortes Generales, para hacerlo. Estamos seguros que muchos otros, de otros colores y signos, dan pleno apoyo. Nadie podr&aacute; resarcir realmente a las v&iacute;ctimas, pero honrar su memoria, dignificarla, es un acto de justicia. Es la m&iacute;nima de las reparaciones posibles, y es lo mejor que podemos hacer para evitar que nunca, en ninguna parte, vuelva a pasar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ferran Pedret Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/memoria-vencidos_132_3612992.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Jan 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La memoria de los vencidos]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
