<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Cristina Rodríguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/cristina_rodriguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cristina Rodríguez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/515086/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Felipe VI: al Sáhara lo que es del Sáhara]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/felipe-vi-sahara-sahara_1_6436304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Casi 30 a&ntilde;os luchando para poder votar, arrancadas de sus tierras, en campos de refugio. Toda una generaci&oacute;n, en t&eacute;rminos demogr&aacute;ficos, es ap&aacute;trida en el S&aacute;hara Occidental.&nbsp;Lo es porque en la mod&eacute;lica transici&oacute;n espa&ntilde;ola, el a&uacute;n aspirante al trono Juan Carlos de Borb&oacute;n abandon&oacute; a la colonia saharaui, obviando toda responsabilidad sobre un territorio que deb&iacute;a descolonizar. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; es como Hassan II tuvo un puente de plata para invadir y anexionarse ilegalmente un territorio sobre el que en los a&ntilde;os 80 levant&oacute; un muro de 2.720 kil&oacute;metros, con la inestimable colaboraci&oacute;n de Israel y Estados Unidos. No en vano, el S&aacute;hara Occidental, esos m&aacute;s de 200.000 kil&oacute;metros cuadrados de gran importancia geoestrat&eacute;gica, ricos en fosfatos, hierro, petr&oacute;leo y gas, supon&iacute;an un suculento bocado que Washington no iba a dejar pasar.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Juan Carlos I y Hassan II, retirado uno a sus labores en Arabia Saud&iacute; y fallecido otro en 1999, pertenecen al siglo pasado. Pero sus hijos, Felipe VI y Mohamed VI, reinan hoy con la terrible herencia de sus respectivos padres sobre sus espaldas. 
    </p><p class="article-text">
        Si a Felipe de Borb&oacute;n le preocupa algo la reputaci&oacute;n de una monarqu&iacute;a cada vez m&aacute;s puesta en entredicho por las presuntas tropel&iacute;as que cometi&oacute; su progenitor durante su reinado sabi&eacute;ndose inviolable, e incluso despu&eacute;s de &eacute;l presumi&eacute;ndose impune, deber&iacute;a empezar a tomar decisiones diametralmente opuestas a las que protagoniz&oacute; su padre. Hacer p&uacute;blica la asignaci&oacute;n de recursos de la Casa Real, desterrar las futuribles pr&aacute;cticas corruptas y, s&iacute;, tambi&eacute;n permitir refer&eacute;ndums. En su papel de jefe de Estado, Felipe VI tiene la oportunidad de hacer que Espa&ntilde;a asuma sus responsabilidades como potencia administradora del S&aacute;hara Occidental. Como m&aacute;s alto representante del estado espa&ntilde;ol en las relaciones internacionales, Felipe VI debe hacer los esfuerzos necesarios para que se ponga en marcha de forma definitiva lo previsto en los acuerdos de paz vigentes entre el Reino de Marruecos y la Rep&uacute;blica Saharaui que marcaban la realizaci&oacute;n inmediata de un refer&eacute;ndum de autodeterminaci&oacute;n tutelado por las Naciones Unidas. Ser&iacute;a una buena manera de empezar a desmarcarse de las actuaciones de su predecesor en el cargo, aquel pr&iacute;ncipe heredero que en los estertores de Franco dio el&nbsp;primer paso para abandonar al pueblo saharaui.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/felipe-vi-sahara-sahara_1_6436304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Nov 2020 16:34:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Felipe VI: al Sáhara lo que es del Sáhara]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobrevivir “sin papeles” tras la pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sobrevivir-papeles-pandemia_132_5956399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        F&eacute;lix naci&oacute; y creci&oacute; en Sierra Leone, donde se form&oacute; y trabaj&oacute; para atender a pacientes con el virus del &Eacute;bola. Ahora es voluntario en Torrent. Lleg&oacute; al puerto de Val&egrave;ncia rescatado por el Aquarius y a&uacute;n espera el permiso legal para vivir en Espa&ntilde;a. Rosi, de Ecuador, cuidaba de Paco, un hombre de m&aacute;s de ochenta a&ntilde;os en silla de ruedas de quien sus hijos no se pod&iacute;an ocupar. Sandra es colombiana y limpiaba por d&iacute;as en las casas de Carmen, Anna y Lola. Elena se ocupaba de recoger a Marina del cole, darle de merendar y hacer la cena mientras la madre de Marina hac&iacute;a el turno de tarde en su empresa. Su marido Radu, tambi&eacute;n rumano, recoge chatarra. Mamadou se levantaba de madrugada, dejaba el piso que compart&iacute;a con siete senegaleses m&aacute;s y pon&iacute;a rumbo a la rotonda de la salida de Orihuela, donde paraban las furgonas que iban hacia los campos; un d&iacute;a cog&iacute;a limones, o mandarinas, o lo que tocara, seg&uacute;n la temporada. El dinero que Rosi, Sandra, Mamadou y Elena obten&iacute;an variaba seg&uacute;n el mes y no se pod&iacute;a considerar un salario. Pero algo es algo; al fin y al cabo, tampoco ten&iacute;an contrato&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Cuidaban. Limpiaban. Sobreviv&iacute;an. Hasta que lleg&oacute; la COVID-19 y la cuarentena. Los afortunados que ten&iacute;amos un empleo y no fuimos despedidos o incluidos en un ERTE, nos adaptamos al teletrabajo y a conciliar m&aacute;s que nunca, multiplicando las horas y las tareas. Pero, &iquest;qu&eacute; pasa con las Rosis, las Sandras, las Elenas y tantas otras personas que viv&iacute;an de la econom&iacute;a informal ante la imposibilidad de trabajar (y vivir) legalmente? Sin permiso de trabajo o residencia, sin tarjeta SIP y sin empadronamiento, simplemente no existen y se han quedado sin sustento. Deben recurrir a las ayudas de emergencia y a la solidaridad de las redes de apoyo. Ninguna persona en un pa&iacute;s democr&aacute;tico como el nuestro deber&iacute;a tener que llegar a eso.
    </p><p class="article-text">
        Ante una emergencia sanitaria y de salud p&uacute;blica, es urgente que todas las personas tengan sus derechos cubiertos. Al menos, los m&aacute;s b&aacute;sicos: poder alquilar una casa; comprar comida para tu familia; inscribirte para la b&uacute;squeda de empleo; escolarizar a tus hijas; acudir a la consulta de un centro de salud con normalidad a que te atiendan de una enfermedad com&uacute;n; salir a la calle a pasear sin tener miedo a que te encierren en un CIE por tu color de piel. Y todo eso, no se puede hacer siendo &ldquo;ilegal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, para no dejar a nadie atr&aacute;s, es urgente proceder a la regularizaci&oacute;n de todas las personas migrantes que se encontraban en el territorio espa&ntilde;ol cuando se decret&oacute; el estado de alarma. Porque si en estos d&iacute;as la movilidad est&aacute; reducida al m&aacute;ximo, si las fronteras est&aacute;n cerradas, nadie puede ser deportado y, por tanto, todo el mundo tiene que ser regulado.
    </p><p class="article-text">
        Por eso en Comprom&iacute;s instamos al Gobierno central a hacer una regularizaci&oacute;n sin condiciones y sin dilaciones.
    </p><p class="article-text">
        Urge revocar todas las &oacute;rdenes de expulsi&oacute;n en vigor, por razones humanitarias y por responsabilidad con la preservaci&oacute;n de la salud p&uacute;blica hacia pa&iacute;ses terceros, que tienen sistemas sanitarios m&aacute;s precarios que el nuestro, con lo que la entrada del virus en su territorio les colocar&iacute;a ante una cat&aacute;strofe de dimensiones colosales. Se deben renovar de todos los permisos de residencia y de trabajo pendientes de tramitaci&oacute;n y paralizados para hacer efectiva la atenci&oacute;n sanitaria universal a todas las personas en riesgo de exclusi&oacute;n, sin importar su lugar de nacimiento, que viven en Espa&ntilde;a. Tambi&eacute;n instamos al Gobierno a agilizar las solicitudes de asilo, porque para las personas que son perseguidas en su pa&iacute;s, este tr&aacute;mite es literalmente una cuesti&oacute;n de vida o muerte.
    </p><p class="article-text">
        No ser&iacute;a la primera vez que el Gobierno de Espa&ntilde;a har&iacute;a una regularizaci&oacute;n como &eacute;sta; en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas tanto Ejecutivos del PP como del PSOE las llevaron a cabo, y en aquellos momentos no hab&iacute;a una pandemia global. En Comprom&iacute;s pensamos que nadie debe quedar atr&aacute;s y que ninguna persona es ilegal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sobrevivir-papeles-pandemia_132_5956399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2020 13:47:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sobrevivir “sin papeles” tras la pandemia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juntas saldremos de ésta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/juntas-saldremos_132_1214979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        No, la pandemia de Coronavirus que nos afecta no es una guerra. De hecho, es todo lo contrario a ello. Por eso ahora y tambi&eacute;n en adelante necesitamos m&aacute;s que nunca las estrategias de la no-violencia para superar esta crisis de salud, cuyas consecuencias sociales, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas son (como casi siempre) aventuradas de anticipar. No obstante, s&iacute; me atrevo a apelar a la empat&iacute;a, el di&aacute;logo, la solidaridad y la responsabilidad individual y colectiva como algunas de las herramientas que nos ayudar&aacute;n a salir juntas de &eacute;sta. Es l&oacute;gico sentirse paralizada estos d&iacute;as, pero no podemos quedarnos paradas.
    </p><p class="article-text">
        Debemos desterrar el lenguaje b&eacute;lico y su puesta en escena, que s&oacute;lo generan m&aacute;s miedo e intranquilidad, agravando muchas de las sensaciones negativas que tenemos durante el confinamiento en nuestras casas y seguir adelante. Eso, quienes tenemos la suerte de tener casa. O quienes tenemos la suerte de estar en buenas condiciones de salud y podemos seguir cuidando de nuestras familias y vecinas, mayores y peque&ntilde;as, personas enfermas, con diversidad funcional y el resto de la gente m&aacute;s vulnerable a la que sin duda esta crisis afectar&aacute; m&aacute;s severamente.
    </p><p class="article-text">
        Pienso tambi&eacute;n en las personas que no tienen un hogar, en las migrantes que han quedado un poco m&aacute;s desamparadas estos d&iacute;as, en los residentes del sur global. Porque es nuestra obligaci&oacute;n, como privilegiadas de este planeta, no olvidarnos de todas ellas.
    </p><p class="article-text">
        Y en el plano local, me acuerdo especialmente de las personas trabajadoras del sector primario: pescadores que tiran el g&eacute;nero porque no se vende y se ha echado a perder, agricultoras y ganaderas a las que se les a&ntilde;ade un palo en la rueda m&aacute;s a la crisis permanente con la que trabajan a diario para alimentarnos.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; mi convicci&oacute;n de que la &uacute;nica manera de salir de &eacute;sta, es todas juntas: qued&aacute;ndonos en casa siguiendo los consejos de higiene y prevenci&oacute;n, compartiendo &aacute;nimos y achuchones virtuales, haciendo los recados a las vecinas, tejiendo redes solidarias de cuidados, consumiendo en las tiendas de proximidad del barrio que siguen abiertas y siempre est&aacute;n cerca y dispuestas a llevarnos las compras a domicilio. Y cuando todo esto pase, seguir haci&eacute;ndolo. Comprar con mesura y lo necesario, mejor cuanto m&aacute;s local sea. Viajar para conocer, no para acumular experiencias.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en el plano profesional, en Comprom&iacute;s seguimos trabajando para ofrecer una pol&iacute;tica pr&oacute;xima a la ciudadan&iacute;a. Estos d&iacute;as, los y las diputadas recogemos las necesidades y demandas de los pueblos y ciudades de nuestras 34 comarcas a trav&eacute;s de medios telem&aacute;ticos. Tambi&eacute;n haremos una ronda de reuniones por videoconferencia con las entidades y asociaciones de sectores m&aacute;s afectados y se pondr&aacute;n a disposici&oacute;n de la ciudadan&iacute;a los contactos de los diputados para resolver dudas o realizar sugerencias. En un momento en el cual es m&aacute;s importante que nunca rescatar a todas las personas afectadas y trabajar para fortalecer nuestros servicios p&uacute;blicos, no dud&eacute;is de que seguiremos haci&eacute;ndolo.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, seguiremos cuid&aacute;ndonos y cuidando el planeta; no se me ocurre mejor f&oacute;rmula para salir de &eacute;sta que salir juntas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/juntas-saldremos_132_1214979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2020 09:26:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Juntas saldremos de ésta]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Defender el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cristina-rodriguez-opinion-defender-futuro_132_1201968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os, el informe elaborado por Naciones Unidas en 1987 titulado Nuestro Futuro Com&uacute;n se lamentaba ya de que est&aacute;bamos tomando prestado capital del medio ambiente de las futuras generaciones, unas personitas &ndash;apuntaba el informe con tino- &ldquo;que no votan, no tienen poder pol&iacute;tico ni financiero y no pueden oponerse a nuestras decisiones&rdquo;. Que consumimos recursos naturales no renovables a un ritmo insostenible es algo que la ONU ya sab&iacute;a hace tres d&eacute;cadas. Tambi&eacute;n la comunidad cient&iacute;fica junto a las organizaciones ecologistas llevan alertando durante much&iacute;simo tiempo de que calentamos la tierra de m&aacute;s. Aquellas advertencias se han reiterado en cumbres y reuniones al m&aacute;s alto nivel pol&iacute;tico, y hoy nos lo recuerda tambi&eacute;n para el sonrojo de muchos adultoc&eacute;ntricos Greta Thunberg, la adolescente sueca que ya para casi nadie necesita presentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero c&oacute;mo aterrizar propuestas desde la ecolog&iacute;a pol&iacute;tica para combatir los pron&oacute;sticos m&aacute;s catastr&oacute;ficos?
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, hay que seguir dise&ntilde;ando y llevando a cabo pol&iacute;ticas valientes como ya est&aacute; haciendo el gobierno del Bot&aacute;nico y muchos ayuntamientos del pa&iacute;s, pero tambi&eacute;n es necesario que un &oacute;rgano superior vele por que la protecci&oacute;n del medioambiente sea un derecho y una prioridad sea cual sea el color del gobierno de turno. Mi propuesta es que se cree para el estado espa&ntilde;ol una Defensor&iacute;a de las Generaciones futuras, independiente del Ejecutivo y de las Cortes Generales, y que garantice el cumplimiento del art&iacute;culo 45.2. de la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola, que explicita que &ldquo;los poderes p&uacute;blicos velar&aacute;n por la utilizaci&oacute;n racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoy&aacute;ndose en la indispensable solidaridad colectiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pa&iacute;ses como Suecia, Finlandia, B&eacute;lgica, Alemania o Reino Unido ya se ha puesto en pr&aacute;ctica el mecanismo de la defensor&iacute;a, siguiendo la invitaci&oacute;n que la UNESCO hizo en 1997 a las instituciones p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Es hora de desarrollar aqu&iacute; un instrumento de protecci&oacute;n ambiental similar. Es hora de demostrar que la celebraci&oacute;n de la cumbre COP25 en Espa&ntilde;a no es una an&eacute;cdota ni se va a quedar en un mero escaparate m&aacute;s. Por el futuro de una juventud que nos est&aacute; pidiendo en la calle aquello que desde hace tiempo ya reclaman los movimientos ecologistas y la comunidad cient&iacute;fica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cristina-rodriguez-opinion-defender-futuro_132_1201968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Dec 2019 12:02:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Defender el futuro]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Defensa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Queremos que los cierren y que se pueda migrar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/queremos-cierren-pueda-migrar_132_1431823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La muerte este lunes de un joven interno en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Zapadores de Val&egrave;ncia nos obliga de nuevo a exigir su cierre, como llevamos pidiendo de forma reiterada, en un debate c&iacute;clico y que hace tiempo deber&iacute;a estar cerrado. En 2015 las Cortes valencianas ya aprobaron, a propuesta de mi compa&ntilde;era de Comprom&iacute;s Isaura Navarro, una proposici&oacute;n no de ley exigiendo al gobierno central el cierre de los CIE. No queremos que &ldquo;mejoren&rdquo; las condiciones en que se encierra a personas migrantes por el mero hecho de serlo, queremos simplemente que los CIE dejen de existir. Todos los del Estado espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como exige la campa&ntilde;a por el cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros y el fin de las Deportaciones (CIEs NO), yo tambi&eacute;n exijo una investigaci&oacute;n inmediata, rigurosa y objetiva sobre las circunstancias de la muerte del interno, motivo por el cual pedir&eacute; la comparecencia en Les Corts del delegado de Gobierno en la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Fulgencio. Joan Baldov&iacute; en el Congreso tambi&eacute;n presentar&aacute; una solicitud de comparecencia del ministro de Interior Grande-Marlaska. Tambi&eacute;n necesitamos conocer la identificaci&oacute;n de la persona fallecida y ofrecer medidas de reparaci&oacute;n a su familia, no sin dejar claro que migrar no es un delito, sea cual sea tu nacionalidad.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2007, seg&uacute;n el recuento de CIEs NO, al menos nueve personas han fallecido en condiciones de encierro y traslado forzoso. De manera que no podemos s&oacute;lo lamentar sus muertes y seguir como si nada, porque estas vidas estaban bajo custodia, encarceladas por una falta administrativa que no es delito, en una situaci&oacute;n provocada por nuestro &ldquo;estado de derecho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las personas migran porque huyen del hambre, de la guerra, de la emergencia clim&aacute;tica, de la pobreza, del miedo a ser asesinadas por amar a quien amaban, por sus ideas, para buscar una vida mejor o por una combinaci&oacute;n de todo lo anterior. Y, fundamentalmente, porque migrar es (o deber&iacute;a ser) un derecho. Son personas que la capitana Carola Rackete, a la que la mayor&iacute;a convenimos en calificar de hero&iacute;na, no hubiera dudado en salvar de encontr&aacute;rselas en alta mar. Son personas como las que el verano pasado llegaron en el Aquarius y en Val&egrave;ncia no dudamos en acoger. Y estoy segura de que la sociedad valenciana no ha cambiado en un a&ntilde;o y sigue estando dispuesta a reclamar v&iacute;as seguras y legales para migrar para que todas las personas puedan desarrollar su proyecto de vida en paz y con plena dignidad.
    </p><p class="article-text">
        El que no sabemos si ha cambiado es Pedro S&aacute;nchez. El candidato a presidir el gobierno de Espa&ntilde;a tiene ahora de nuevo la oportunidad de escuchar a esta sociedad acogedora y solidaria, y no debe perder un minuto m&aacute;s en formar un gobierno en el que demuestre, con hechos, que se trata de un Ejecutivo verdaderamente progresista, feminista y antirracista que se desmarca de las pol&iacute;ticas de migraci&oacute;n de los gobiernos espa&ntilde;oles anteriores, tanto del PP como del PSOE. Tambi&eacute;n el socialista Josep Borrell, ministro de Asuntos Exteriores en funciones pero en la carrera por ser alto representante para la Pol&iacute;tica Exterior de la Comisi&oacute;n Europea, debe demostrar que tiene la convicci&oacute;n de que se puede construir una nueva Uni&oacute;n Europea desde un enfoque de Derechos Humanos que nos haga sentir, precisamente, ni m&aacute;s ni menos que personas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cristina Rodr&iacute;guez</strong> es diputada y portavoz de Comprom&iacute;s de la Comisi&oacute;n de Derechos Humanos en las Corts Valencianes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/queremos-cierren-pueda-migrar_132_1431823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jul 2019 20:28:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Queremos que los cierren y que se pueda migrar]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Empeñados en que nada cambie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/empenados-cambie_132_2948139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Desde que hace unos d&iacute;as registr&eacute; en Les Corts una Proposici&oacute;n no de Ley para que el Consell fomente entre la ciudadan&iacute;a el conocimiento de la iniciativa internacional &lsquo;Lunes sin carne&rsquo; y que facilite la adhesi&oacute;n de los comedores escolares del Pa&iacute;s Valenciano a esta iniciativa, las cr&iacute;ticas han arreciado en dos direcciones que, no por cl&aacute;sicas y ya manidas, he de admitir que no han dejado de sorprenderme.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, est&aacute;n los que dicen: &ldquo;ya est&aacute; Comprom&iacute;s, a lo importante&rdquo;, despreciando la medida y ridiculiz&aacute;ndola. Por otro lado, quienes creen que Comprom&iacute;s &ndash;esa &ldquo;izquierda radical&rdquo;, ya saben- intenta &ldquo;adoctrinar&rdquo; y &ldquo;controlar&rdquo; la vida de las personas. 
    </p><p class="article-text">
        Empezar&eacute; por desmentir esta &uacute;ltima falacia reaccionaria. Nuestra propuesta no limita la libertad personal, sino que la ampl&iacute;a, ya que para mucha gente esta campa&ntilde;a y la opci&oacute;n de sustituir por un d&iacute;a la carne por legumbres u otras prote&iacute;nas son en absoluto o en parte desconocidas. &iquest;Desde cu&aacute;ndo ofrecer m&aacute;s informaci&oacute;n supone restringir cualquier libertad? &iquest;Desde cu&aacute;ndo dar m&aacute;s opciones, ampliar la mirada, es adoctrinar?
    </p><p class="article-text">
        No estamos pidiendo que la gente deje de comer carne, sino que ponemos sobre la mesa que existe la posibilidad de reducir su consumo. Y lo hacemos, adem&aacute;s, en un &aacute;mbito como la escuela, donde afortunadamente las peque&ntilde;as cabecitas de nuestras criaturas no tienen tantos prejuicios acumulados como tenemos las personas adultas.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la magnitud de nuestras propuestas, me pregunto por qu&eacute; determinada gente ridiculiza estas medidas y por qu&eacute; lo hace con tal virulencia. &iquest;No ser&aacute; que esta misma gente que se opone a estos peque&ntilde;os cambios de h&aacute;bitos lo que quiere en realidad es que nada cambie?
    </p><p class="article-text">
        Son las mismas personas que se oponen a que las mujeres vayamos ganando espacios p&uacute;blicos; a que se visibilice al colectivo homosexual; a que se pongan m&aacute;s facilidades a circular en bicicleta por nuestras ciudades. Si tan peque&ntilde;os y rid&iacute;culos son esos cambios, &iquest;por qu&eacute; se oponen?
    </p><p class="article-text">
        No podemos decir que estamos contra el cambio clim&aacute;tico y no hacer nada para mitigar la situaci&oacute;n. La problem&aacute;tica del calentamiento global no se combate firmando protocolos de compromisos de emisiones y guard&aacute;ndolos en un caj&oacute;n, como ha hecho el se&ntilde;or M. Rajoy. Perm&iacute;tanme la obviedad: pero las cosas cambian haciendo cambios, por peque&ntilde;os que estos sean. Y a&uacute;n dir&iacute;a m&aacute;s: las cosas cambian con pol&iacute;ticas valientes, aunque al principio puedan generar controversia. Las cosas cambian gracias, por ejemplo, al Plan de Producci&oacute;n Ecol&oacute;gica de la consellera Elena Cebri&aacute;n, a la determinaci&oacute;n en Educaci&oacute;n del conseller Vicent Marz&agrave; y su equipo, que trabajan por una escuela p&uacute;blica abierta e inclusiva, o al giro en pol&iacute;tica de movilidad que Joan Rib&oacute; est&aacute; acometiendo &ndash;por fin- en la ciudad de Val&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        Escribi&oacute; Eduardo Galeano: &ldquo;Mucha gente peque&ntilde;a en lugares peque&ntilde;os, haciendo cosas peque&ntilde;as pueden cambiar el mundo&rdquo;. 2018 es un a&ntilde;o magn&iacute;fico para continuar cambiando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Cristina Rodr&iacute;guez, diputada de Comprom&iacute;s en Les Corts</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/empenados-cambie_132_2948139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jan 2018 13:22:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Empeñados en que nada cambie]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gracias por alimentarnos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cristina-rodriguez-opinion_132_3397719.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En estos d&iacute;as escuchamos alertas sobre lo insano que es consumir aceite de palma o az&uacute;car blanco y refinado. De los efectos perniciosos para nuestra salud de estos productos ya se ha hablado ampliamente y ya nadie (ni siquiera Coca-Cola) se atreve a ponerlo en duda. Sin embargo y lamentablemente, vendr&aacute;n m&aacute;s alertas sobre alimentos perjudiciales, con productos cada vez m&aacute;s sofisticados, t&eacute;nganlo por seguro.
    </p><p class="article-text">
        El problema no es tanto un ingrediente en particular, sino un modelo de producci&oacute;n intensiva generalizado y una dieta en la que se abusa de alimentos procesados con exceso de las llamadas grasas trans.
    </p><p class="article-text">
        Un modelo que, adem&aacute;s, impone el  monocultivo y acrecienta dos problemas sociales a los que debemos hacer frente a diario: el cambio clim&aacute;tico y la precariedad laboral. Esta manera de intensificar la producci&oacute;n de alimentos contribuye a destruir el entorno natural y otorga a las personas que trabajan en el campo salarios que las sit&uacute;an en un escenario de supervivencia (en el mejor de los casos, para quienes trabajan en los llamados pa&iacute;ses desarrollados) o las condenan a situaciones de miseria (donde se hallan los campesinos y campesinas de los pa&iacute;ses empobrecidos).
    </p><p class="article-text">
        Frente a esto, &iquest;qu&eacute; podemos hacer desde las instituciones p&uacute;blicas? La Administraci&oacute;n valenciana tiene hoy el empe&ntilde;o de fomentar el consumo y la producci&oacute;n local, con canales cortos de comercializaci&oacute;n, para ampliar las posibilidades de comprar directamente a los productores o en los mercados de proximidad que de un tiempo a esta parte rebrotan en cada pueblo y barrio de nuestras ciudades.
    </p><p class="article-text">
        En todos esos espacios es posible encontrar hoy un tesoro que est&aacute; constantemente en la boca de los m&aacute;s reputados chefs: nuestra dieta mediterr&aacute;nea, que &ndash;conviene recordar- cuenta tambi&eacute;n con el reconocimiento de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por parte de la Unesco.
    </p><p class="article-text">
        De Vinar&ograve;s a Guardamar, nuestras huertas est&aacute;n repletas durante toda la temporada. &iquest;Qui&eacute;n puede resistirse a unas alcachofas de Benicarl&oacute; hechas a la brasa? &iquest;O una ensalada con lechuga de Alboraia y tomates del Perell&oacute; y un chorrito de aceite de La Jana; un arroz de Pego (o de Sueca) con verduras de la huerta oriolana? Y de postre, un festival de frutas, seg&uacute;n el mes: n&iacute;speros de Callosa, cerezas de Laguar (o de La Salzadella), granadas del Camp d&rsquo;Elx, uva del Vinalop&oacute;, kaki de Carlet, naranjas de Cullera, mandarinas de Vila-Real, limones de Albatera... y as&iacute; podr&iacute;amos continuar con casi cualquiera de nuestros pueblos y su correspondiente cultivo.
    </p><p class="article-text">
        Pero no debemos olvidar que la suerte de que esta variedad de productos frescos est&eacute;n f&aacute;cilmente a nuestro alcance tiene nombres y apellidos, rostro tostado al sol del campo, manos agrietadas y horas y horas de trabajo, la mayor&iacute;a de las veces injustamente recompensado.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, no s&oacute;lo hoy d&iacute;a de San Isidro y patr&oacute;n de los agricultores, sino todo el a&ntilde;o, sirvan estas l&iacute;neas para dar las gracias por alimentarnos cada d&iacute;a a todos los productores que hacen posible nuestra aclamada dieta mediterr&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        <em>Cristina Rodr&iacute;guez es diputada y portavoz de Agricultura por Comprom&iacute;s  en las Corts Valencianes</em><strong>Cristina Rodr&iacute;guez</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cristina-rodriguez-opinion_132_3397719.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 May 2017 19:59:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Gracias por alimentarnos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una salida ecologista para nuestras costas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion-cristina-rodriguez-compromis_132_3607943.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En estos d&iacute;as nos llevamos las manos a la cabeza con los efectos del temporal. Casas construidas a escasos metros de la costa, en la peligrosa franja litoral, &ldquo;amenazadas&rdquo; por el mar. As&iacute; lo hemos le&iacute;do desde Almenara a Santa Pola, pasando por la urbanizaci&oacute;n de la Casbah, en la pedan&iacute;a valenciana de El Saler, construida durante el atentado urbanicida de los a&ntilde;os 70, en lo que ahora es el Parque Natural, y que seg&uacute;n los criterios actuales est&aacute; fuera de ordenaci&oacute;n urban&iacute;stica, o por las viviendas que se asomaban a la playa de Les Deveses de D&eacute;nia, hoy apuntaladas.
    </p><p class="article-text">
        De igual modo sufren hoy tambi&eacute;n las consecuencias de una depredadora acci&oacute;n urban&iacute;stica de nuestro territorio los bloques de pisos y chalets levantados en ramblas y barrancos o en deslindes ad hoc en parajes como el Montg&oacute;. Lo que el hombre alz&oacute; donde no deb&iacute;a, gracias a la permisividad de la legislaci&oacute;n neoliberal que hoy se demuestra nefasta como alert&aacute;bamos, la naturaleza se lo est&aacute; llevando por delante.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iexcl;ah! Hab&iacute;a que ampliar los puertos, de mercanc&iacute;as y de embarcaciones de recreo, hab&iacute;a que construir espigones y restaurantes y chiringuitos y chalets de lujo en primera l&iacute;nea de mar.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Observatorio Nacional del Mar y del Litoral franc&eacute;s, el mar se ha tragado 300 edificios en diez a&ntilde;os en Francia. Por eso su parlamento discute estos d&iacute;as un proyecto de ley de &ldquo;adaptaci&oacute;n de territorios litorales al cambio clim&aacute;tico&rdquo;, mientras aqu&iacute; hablamos de parches y ayudas que no atacan el fondo de la cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De esto habl&aacute;bamos y hablamos las ecologistas cuando alertamos del cambio clim&aacute;tico. A esto nos refer&iacute;amos y nos referimos las ecologistas cuando avisamos de que hay que construir teniendo en cuenta los informes de impacto ambiental. Un estudio de la capacidad de acogida del territorio permitir&iacute;a evitar los riesgos innecesarios a la hora de construir. Se conf&iacute;a en que habr&aacute; &ldquo;soluciones t&eacute;cnicas&rdquo; para compensar posibles impactos o riesgos, que m&aacute;s adelante se revelan como inservibles y suponen un enorme coste p&uacute;blico para defender errores privados. Porque la costa es din&aacute;mica, evoluciona con las estaciones y a largo plazo, y los intentos de fijarla para proteger una actuaci&oacute;n inmobiliaria no suelen funcionar. Son la improvisaci&oacute;n y la ceguera anticient&iacute;fica las que nos han tra&iacute;do hasta aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Al urbanizar la primera l&iacute;nea, se elimin&oacute; el sistema que permit&iacute;a a la costa arenosa protegerse y regenerarse despu&eacute;s de los fuertes temporales: el cord&oacute;n dunar. Los paseos mar&iacute;timos, los muros y la edificaci&oacute;n a pie de playa acaban sucumbiendo a la fuerza del oleaje, adem&aacute;s de provocar el arrastre y desaparici&oacute;n de la arena de la playa. La ampliaci&oacute;n de los puertos ha alterado las corrientes que distribuyen la arena, produciendo un efecto de arrastre acelerado.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De verdad que en este contexto todav&iacute;a cabe hacer chascarrillos sobre las advertencias que las ecologistas llevamos haciendo de las pol&iacute;ticas del culto al ladrillo desde los a&ntilde;os 80?
    </p><p class="article-text">
        La actualidad vuelve a poner de manifiesto que quienes han gobernado desde las ocurrencias y gestionado bajo la quimera de los imposibles, poni&eacute;ndole puertas al mar, no somos precisamente nosotras. Los riesgos para nuestras costas y sus habitantes s&oacute;lo podr&aacute;n minimizarse si los abordamos desde una salida ecologista. Pong&aacute;monos a ello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cristina Rodr&iacute;guez</strong> es diputada de Comprom&iacute;s en las Corts Valencianes y miembro de Verds-Equo
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion-cristina-rodriguez-compromis_132_3607943.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Jan 2017 09:19:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una salida ecologista para nuestras costas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Compromís]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
