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    <title><![CDATA[elDiario.es - Mónica García]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/monica_garcia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mónica García]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Pagarles las gafas a los ricos (y que los ricos paguen las demás)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gafaspagarle-gafas-ricos-ricos-paguen_129_12349816.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c5bfee2-adef-42d3-9d78-4b99728b2ec3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096451.jpg" width="3704" height="2084" alt="Pagarles las gafas a los ricos (y que los ricos paguen las demás)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Universalizar las gafas a menores marca un rumbo: el de una sanidad pública que no se reduce ni privatiza, sino que se expande, que se ensancha. Una sanidad pública que no es el último recurso del que no tiene otra cosa, sino la primera opción del que podría tener lo que quisiera</p><p class="subtitle">El Gobierno financiará las gafas y las lentillas a los menores de 16 años a partir de septiembre</p></div><p class="article-text">
        Esta semana, desde el Gobierno de Espa&ntilde;a hemos anunciado una de las medidas sociales m&aacute;s importantes de la legislatura: la financiaci&oacute;n p&uacute;blica de gafas y lentillas para todos los menores de 16 a&ntilde;os, sin necesidad de acreditar renta. Es decir, con car&aacute;cter universal.
    </p><p class="article-text">
        Y como era de esperar, ha vuelto el viejo mantra de si tambi&eacute;n se las vamos a pagar a los ricos. La respuesta es evidente: claro que s&iacute;. Igual que una operaci&oacute;n quir&uacute;rgica, una consulta de Atenci&oacute;n Primaria o un cribado neonatal. La grandeza de nuestro Sistema Nacional de Salud es precisamente su car&aacute;cter p&uacute;blico, gratuito y universal.
    </p><p class="article-text">
        No siempre fue as&iacute;. El sistema que exist&iacute;a antes en Espa&ntilde;a era un modelo basado en la beneficencia p&uacute;blica o en los seguros privados, no en la universalidad. Era justamente lo que hoy algunos parecen desear: una sanidad para pobres, asistencial, donde acudir al m&eacute;dico p&uacute;blico significaba reconocer que no pod&iacute;as permitirte otra cosa. Frente a eso, y de la mano de Ernest Lluch, se construy&oacute; nuestro actual Sistema Nacional de Salud, que protege la salud como un derecho universal, sin importar la renta ni la posici&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Fruto de ese sistema, pagado con impuestos progresivos, fue la respuesta ejemplar durante la pandemia, con una vacunaci&oacute;n justa que no discrimin&oacute; a nadie por su cuenta bancaria, su apellido o su c&oacute;digo postal. Porque nuestra sanidad p&uacute;blica es, sobre todo, la expresi&oacute;n m&aacute;s profunda de equidad y cohesi&oacute;n social que tenemos como pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se trata &uacute;nicamente de justicia, sino de eficacia. Universalizar una prestaci&oacute;n es la mejor manera de garantizar que llegue a quien m&aacute;s la necesita. Las pol&iacute;ticas universales implican menos burocracia, menos estigma, m&aacute;s cobertura y mayor apoyo social. As&iacute; lo demuestran a&ntilde;os de estudios en salud p&uacute;blica. Lo saben muy bien quienes est&aacute;n al otro lado de la ventanilla. Una profesora lo resum&iacute;a as&iacute; en redes sociales: &ldquo;La de papeleo que nos va a quitar para solicitarlo para los ni&ntilde;os con bajos recursos; el infierno hecho papeleo era eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo dec&iacute;a hace unos meses Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales: &ldquo;No se trata de dar ayudas para pobres, sino de generar derechos&rdquo;. Tenemos claro que el objetivo no es crear un sistema asistencialista para quienes puedan demostrar que son suficientemente pobres, sino garantizar derechos de ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Universalizar las gafas a menores marca un rumbo: el de una sanidad p&uacute;blica que no se reduce ni privatiza, sino que se expande, que se ensancha. Una sanidad p&uacute;blica que no es el &uacute;ltimo recurso del que no tiene otra cosa, sino la primera opci&oacute;n del que podr&iacute;a tener lo que quisiera. El de unos servicios p&uacute;blicos que no se reservan para casos extremos, sino que forman parte de la vida cotidiana de todos y todas.
    </p><p class="article-text">
        Las gafas de los nietos de los ricos son el peaje simb&oacute;lico que pagamos para que ning&uacute;n menor se quede sin ver la pizarra. A cambio, el resto de privilegiados deben pagar con impuestos justos las escuelas p&uacute;blicas, los centros de salud o las pensiones.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la base de nuestro modelo ideol&oacute;gico. Frente al discurso neoliberal del &ldquo;vales lo que tienes&rdquo; defendemos la universalidad democr&aacute;tica de los derechos. Porque lo que est&aacute; en juego no es solo la visi&oacute;n de nuestros hijos e hijas, sino la visi&oacute;n del pa&iacute;s que queremos ser.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gafaspagarle-gafas-ricos-ricos-paguen_129_12349816.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Jun 2025 19:52:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pagarles las gafas a los ricos (y que los ricos paguen las demás)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Tratado de Pandemias: un hito para la salud global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tratado-pandemias-hito-salud-global_129_12227219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc1a09a5-4a8b-4b2a-a39c-f4daae9ffea5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Tratado de Pandemias: un hito para la salud global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de lo peor de la pandemia, los Estados Miembros de la OMS decidieron acometer la tarea de redactar un nuevo instrumento internacional que sirviera de marco común para la preparación y respuesta ante futuras emergencias sanitarias</p></div><p class="article-text">
        &nbsp;&iquest;Se puede llegar a un acuerdo a nivel global sobre un aspecto cr&iacute;tico para la humanidad en un contexto de inestabilidad geopol&iacute;tica? S&iacute;, es posible. Y la salud global es el escenario que lo ha logrado.
    </p><p class="article-text">
        La labor de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud durante la pandemia fue clave. Aunque algunos aspirantes a <em>capit&aacute;n a posteriori</em> o representantes del pensamiento m&aacute;s <em>trumpista</em> y anticient&iacute;fico intenten ridiculizar su trabajo, lo cierto es que la OMS desempe&ntilde;&oacute; un papel fundamental como referente de gobernanza y directrices a nivel global. Lo hizo en un contexto de incertidumbre generalizada, en el que las herramientas disponibles para gestionar una emergencia de salud p&uacute;blica de tal magnitud eran endebles y escasas.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de lo peor de la pandemia, los Estados Miembros de la OMS decidieron acometer la tarea de redactar un nuevo instrumento internacional que sirviera de marco com&uacute;n para la preparaci&oacute;n y respuesta ante futuras emergencias sanitarias. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/190-paises-aprueban-tratado-enfrentar-mejor-proxima-pandemia_1_12225225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ese esfuerzo, conocido como el Tratado de Pandemias, ha sido fruto de varios a&ntilde;os de trabajo</a> y muchos momentos en los que parec&iacute;a que no se iba a poder llevar a cabo.
    </p><p class="article-text">
        La fecha inicialmente prevista para su finalizaci&oacute;n fue mayo de 2024. Sin embargo, la falta de consenso, aunque con se&ntilde;ales de que pod&iacute;a alcanzarse, llev&oacute; a plantear una pr&oacute;rroga de un a&ntilde;o. Finalmente, este mi&eacute;rcoles se ha logrado un acuerdo que previsiblemente se materializar&aacute; en la pr&oacute;xima Asamblea Mundial de la Salud en el mes de mayo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; logros alcanza este Tratado de Pandemias? Lo primero, poner de acuerdo en materia de salud global a los estados miembros de la OMS, lo cual es todo un hito. Adem&aacute;s, sienta las reglas del juego en aspectos tan relevantes como la reducci&oacute;n de contactos entre humanos y animales que puedan desencadenar eventos zoon&oacute;ticos, el refuerzo de la prevenci&oacute;n en origen de posibles infecciones con potencial pand&eacute;mico, el desarrollo de mecanismos para la transferencia de tecnolog&iacute;as y las bases de un sistema equitativo de acceso a pat&oacute;genos y la distribuci&oacute;n de los beneficios derivados.
    </p><p class="article-text">
        Es un acuerdo que no llega todo lo lejos que podr&iacute;a haber llegado, que se queda muy corto en algunos aspectos y que siempre dejar&aacute; descontento a quienes creen que se pod&iacute;a haber hecho m&aacute;s. Sin embargo, es el primer tratado de pandemias existente y supone un avance decisivo sobre lo que hacer la pr&oacute;xima vez que algo as&iacute; suceda.
    </p><p class="article-text">
        Aunque se haya llegado a un acuerdo, durante este tiempo ha habido muchos momentos en los que &eacute;ste parec&iacute;a imposible, y esto ha de hacer que desde los pa&iacute;ses del Norte Global se plantee un proceso de reflexi&oacute;n. Las principales barreras para lograr un acuerdo beneficioso para el mundo en su conjunto han estado relacionadas con posturas poco flexibles y excesivamente autoproteccionistas de los pa&iacute;ses del Norte; frente a eso, es un orgullo poder decir que Espa&ntilde;a ha tratado de avanzar hacia posturas m&aacute;s flexibles y que no velaran por el inter&eacute;s particular, sino que antepusieran el inter&eacute;s compartido para poder llegar a un acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Este acuerdo se produce, adem&aacute;s, en la mayor crisis del multilateralismo desde la Segunda Guerra Mundial. En el momento en el que parecen tambalearse los espacios de toma de decisiones en com&uacute;n, la OMS sale reforzada logrando un acuerdo que nunca antes se hab&iacute;a visto, haciendo verdad aquello de que las crisis del multilateralismo se han de afrontar con m&aacute;s multilateralismo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del foco global, Espa&ntilde;a ha de sentirse orgullosa por lo logrado. Nuestro papel al empujar unas posturas que fueran de consenso pero no estuvieran vac&iacute;as ha sido clave, reforzando el liderazgo de Espa&ntilde;a en el &aacute;mbito de la salud global y nuestra figura como interlocutores ambiciosos pero confiables de cara a distintos y variopintos actores del panorama de la salud global.
    </p><p class="article-text">
        Ahora tenemos por delante lo m&aacute;s dif&iacute;cil de los acuerdos: ponerlos en marcha, acompa&ntilde;ar su cumplimiento e identificar sus fallos y aciertos para cuando sea necesario ampliarlos o modificarlos. Lo haremos junto al resto de Estados Miembros y, por primera vez en 20 a&ntilde;os, desde dentro del Comit&eacute; Ejecutivo de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tratado-pandemias-hito-salud-global_129_12227219.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Apr 2025 19:41:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Tratado de Pandemias: un hito para la salud global]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muface, la última licitación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/muface-ultima-licitacion_129_12014060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f49bfba5-c7b6-4a54-a867-4d5e8d11a842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muface, la última licitación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras las aseguradoras privadas abandonan cuando el negocio deja de ser rentable, la sanidad pública nunca se mueve por criterios de rentabilidad. La razón de ser de la sanidad pública no es el negocio, sino la salud. Y esa es la garantía de que siempre estará donde se la necesite para quienes la necesiten</p></div><p class="article-text">
        La sanidad p&uacute;blica es el pilar fundamental de nuestro sistema de bienestar. Ha sido y es el principal motor de cohesi&oacute;n social en nuestro pa&iacute;s, generando un profundo sentido de pertenencia y equidad. Es un motivo de orgullo colectivo que concita uno de los consensos m&aacute;s s&oacute;lidos y transversales en nuestra sociedad. Ese orgullo no puede excepcionar a los empleados p&uacute;blicos que, d&iacute;a a d&iacute;a, sostienen nuestros servicios p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        El sistema de MUFACE naci&oacute; en los a&ntilde;os 70, en un contexto muy diferente al actual. Se otorg&oacute; un servicio sanitario concertado a todos los trabajadores p&uacute;blicos en un momento de cambio pol&iacute;tico y con el objetivo de conseguir su adhesi&oacute;n a los planes de las &eacute;lites pol&iacute;ticas, antes de que se construyera un sistema nacional de salud que garantizarse una sanidad universal como derecho para toda la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, la realidad ha cambiado mucho. En la actualidad, el grupo de edad m&aacute;s numeroso entre los mutualistas se sit&uacute;a entre los 65 y 74 a&ntilde;os. Y, lo m&aacute;s significativo, los nuevos mutualistas ya no eligen la sanidad privada: el 70% opta por el SNS, y en colectivos como el de los profesores universitarios, la cifra asciende al 80%.
    </p><p class="article-text">
        El mutualismo solo funciona cuando la poblaci&oacute;n asegurada tiene riesgos variados, preferiblemente bajos y mientras sea un subsistema dentro de un sistema p&uacute;blico que se haga cargo del grueso de los altos riesgos. Pero en el escenario actual, los nuevos mutualistas de bajo riesgo eligen directamente la sanidad p&uacute;blica, dejando en el sistema mutualista una poblaci&oacute;n envejecida y con mayores necesidades de atenci&oacute;n. O lo que las aseguradoras han pasado a llamar &ldquo;mayor siniestralidad&rdquo;. Hoy, la &uacute;nica manera de hacer viable el sistema de mutualismo ser&iacute;a con aumentos constantes y masivos de financiaci&oacute;n. Incluso la &uacute;ltima propuesta de subida del 41,2% de la c&aacute;pita acabar&iacute;a siendo insuficiente a largo plazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se suele decir que MUFACE es &ldquo;m&aacute;s barato&rdquo;, pero esto requiere matices. La prevalencia de enfermedades cr&oacute;nicas como la diabetes, la hipertensi&oacute;n arterial o las cardiopat&iacute;as es mucho menor entre los mutualistas que eligen la sanidad privada, en comparaci&oacute;n con la poblaci&oacute;n del SNS. Sin embargo, las patolog&iacute;as m&aacute;s complejas, como el c&aacute;ncer, las enfermedades raras o los trasplantes, son atendidas mayoritariamente en el &aacute;mbito p&uacute;blico. Sin hablar de que es la sanidad p&uacute;blica la que sostiene la formaci&oacute;n, la investigaci&oacute;n y la tan mencionada durante la pandemia salud p&uacute;blica, pilares b&aacute;sicos del ecosistema sanitario. Adem&aacute;s, la sanidad p&uacute;blica tiene una econom&iacute;a de escala que permite absorber a la poblaci&oacute;n mutualista con un impacto relativamente contenido: un informe del Ministerio de Sanidad estima que supondr&iacute;a s&oacute;lo un 2,1% de la poblaci&oacute;n total.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay evidencias de selecci&oacute;n de riesgos en el mutualismo administrativo. Estudios de expertos en econom&iacute;a de la salud han demostrado que, ante diagn&oacute;sticos de alto coste, como los oncol&oacute;gicos, los mutualistas tienden a trasladarse al Sistema Nacional de Salud. Incluso dentro del propio mutualismo, los que eligen la sanidad p&uacute;blica tienen menos prevalencia de enfermedades cr&oacute;nicas, pero una mayor incidencia de patolog&iacute;as de alta complejidad. Esto indica que las aseguradoras privadas no tienen la capacidad para atender enfermedades graves de forma sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Las aseguradoras han tomado una decisi&oacute;n clara: han priorizado la salud de sus cuentas de resultados antes que la de sus asegurados, dando la espalda a un modelo que ya no les resulta rentable. Es el mercado, amigo, y ha dejado bien claro que, cuando el margen de beneficio se estrecha, la atenci&oacute;n sanitaria deja de importar.
    </p><p class="article-text">
        Los sistemas sanitarios son testigos de la historia de los pa&iacute;ses. En Espa&ntilde;a, esa historia ha sido la de unos servicios p&uacute;blicos que han crecido con rapidez y cierta fragmentaci&oacute;n, pero que han convergido progresivamente en un modelo de mayor calidad, cohesi&oacute;n y solidez. El argumento de que &ldquo;el sistema lleva muchos a&ntilde;os&rdquo; no es suficiente para justificar su pervivencia. Si naci&oacute; para responder a una realidad que ya no existe, es momento de pasar pantalla.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, esta nueva licitaci&oacute;n, de acabar produci&eacute;ndose, debe ser la &uacute;ltima. Desde el mismo d&iacute;a en que se firme el contrato, debemos empezar a trabajar en la transici&oacute;n hacia un modelo de sanidad p&uacute;blica que atienda a todos sus ciudadanos por igual, sin excepciones, con m&aacute;s fortaleza y equidad.
    </p><p class="article-text">
        Estos &uacute;ltimos meses han servido para demostrar un elemento fundamental: mientras las aseguradoras privadas abandonan cuando el negocio deja de ser rentable, la sanidad p&uacute;blica nunca se mueve por criterios de rentabilidad. La raz&oacute;n de ser de la sanidad p&uacute;blica no es el negocio, sino la salud. Y esa es la garant&iacute;a de que siempre estar&aacute; donde se la necesite para quienes la necesiten.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/muface-ultima-licitacion_129_12014060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Feb 2025 21:12:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muface, la última licitación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Muface,Sanidad,Funcionarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sanidad pública. No se vende, se defiende]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sanidad-publica-no-vende-defiende_129_11366826.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8d56d8e-f61e-4e41-8c27-6f7b6aee6dca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sanidad pública. No se vende, se defiende"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un lema sencillo con altas dosis de sentido común que debe materializarse, tomar cuerpo y hacerse ley. Una ley que proteja nuestro sistema sanitario de los cuatreros de lo común que privatizan nuestro derecho a la protección de la salud</p></div><p class="article-text">
        Tras este lema surgido de la Marea Blanca hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, se esconde uno de los valores que nos define como sociedad y nos enorgullece como pa&iacute;s. Un lema sencillo, acu&ntilde;ado en una asamblea cualquiera de un hospital cualquiera de Madrid por una de las tantas plataformas y asociaciones que organizaron a la sociedad civil y a los profesionales sanitarios al calor de la defensa de nuestro mayor tesoro: la salud y la sanidad p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a hace poco <a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-la-sanidad-publica-el-zorro-y-las-gallinas_132_11276109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juanlu S&aacute;nchez en su podcast </a><a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-la-sanidad-publica-el-zorro-y-las-gallinas_132_11276109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Un tema al d&iacute;a</em></a><a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-la-sanidad-publica-el-zorro-y-las-gallinas_132_11276109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> que son muchas las veces que decimos que la sanidad p&uacute;blica es la joya de la corona y que las joyas, o se cuidan o se venden. Bien, ha llegado el momento no solo de cuidarla m&aacute;s que nunca, sino tambi&eacute;n de evitar que otros la vendan.
    </p><p class="article-text">
        Han sido muchos a&ntilde;os viendo c&oacute;mo, tras argumentos falaces cuando no flagrantes mentiras, algunos falsos patriotas han estado malvendiendo nuestra sanidad, nuestra joya, al peor postor. Al postor que se lleva mordidas, al que se lo lleva crudo, al que se lo lleva a para&iacute;sos fiscales para regocijo de fondos buitre, al que revende nuestra salud en el mercado de segunda mano, al que desprecia lo com&uacute;n a cambio de beneficios obscenos, al que antepone el lucro privado al art&iacute;culo 43 de la Constituci&oacute;n, el que subraya el derecho a la protecci&oacute;n de la salud. Al que, desde posiciones institucionales de representaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a, prefiere rendir cuentas ante cualquier consejo de administraci&oacute;n antes que en su propio consejo de gobierno que representa a esa ciudadan&iacute;a. Porque han sido muchos a&ntilde;os viendo el deterioro de nuestra sanidad p&uacute;blica de la mano de quienes ten&iacute;an la encomienda de protegerla y ahora es el momento de protegernos de ellos.
    </p><p class="article-text">
        La sanidad p&uacute;blica no se vende, se defiende. Un lema sencillo con altas dosis de sentido com&uacute;n que debe materializarse, tomar cuerpo y hacerse ley. Una ley que proteja nuestro sistema sanitario de aquellos que privatizan nuestro derecho a la protecci&oacute;n de la salud, pero sobre todo que proteja nuestra salud garantizando que los esfuerzos de todo un pa&iacute;s no se nos escapan por el sumidero del lucro incesante. Y para eso debemos legislar no solo para invalidar la ley 15/97 sino para ir m&aacute;s all&aacute; y garantizar la integridad de nuestro sistema nacional de salud, tantas veces amenazado por la corrupci&oacute;n institucional y tantas veces privatizado y vendido al peor postor de manera impune. 
    </p><p class="article-text">
        Para eso <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ministerio-sanidad-pone-marcha-plan-limitar-privatizaciones_1_11362456.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Gobierno de Espa&ntilde;a ha echado a andar la Ley de Gesti&oacute;n P&uacute;blica e Integridad del Sistema Nacional de Salud</a>. Una ley que tiene como objetivo fundamental limitar la gesti&oacute;n de los servicios sanitarios p&uacute;blicos por parte de entes empresariales privados y mejorar los procedimientos de transparencia, auditor&iacute;a y rendici&oacute;n de cuentas de los modelos de gesti&oacute;n privada existentes. Adem&aacute;s de anteponer la gesti&oacute;n p&uacute;blica futura va a facilitar la reversi&oacute;n de la gesti&oacute;n privada en los servicios sanitarios p&uacute;blicos actuales para quienes lo deseen. 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, debemos recuperar la esencia de nuestro sistema: la universalidad. La pandemia nos record&oacute; que nadie est&aacute; a salvo si no estamos todos a salvo. Esta lecci&oacute;n nos lleva de vuelta al fat&iacute;dico a&ntilde;o 2012, cuando el Partido Popular cercen&oacute; este derecho universal, poniendo en jaque la &eacute;tica de todo el Sistema Nacional de Salud. El Gobierno de Espa&ntilde;a cerrar&aacute; esta herida con una <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-aprueba-doce-anos-despues-proyecto-ley-devuelve-acceso-universal-sanidad_1_11364829.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva Ley de Universalidad</a>, destinada a acabar con la exclusi&oacute;n y garantizar la cobertura sanitaria universal.
    </p><p class="article-text">
        En un momento en que los discursos xen&oacute;fobos en Europa promueven servicios p&uacute;blicos excluyentes, es un orgullo y una declaraci&oacute;n de intenciones que Espa&ntilde;a ampl&iacute;e su cobertura universal. La nueva ley recupera el derecho a la asistencia sanitaria para los espa&ntilde;oles en el extranjero, los extranjeros por reagrupaci&oacute;n familiar y todos los residentes en Espa&ntilde;a, independientemente de su condici&oacute;n administrativa. Adem&aacute;s, elimina la posibilidad de nuevos copagos y habilita la declaraci&oacute;n responsable para acceder a la atenci&oacute;n sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto que hace 12 a&ntilde;os se defendi&oacute; en las calles, ha de trasladarse a las leyes conjugando el aprendizaje de casi tres d&eacute;cadas de experimentos de privatizaci&oacute;n de la asistencia sanitaria en nuestro pa&iacute;s, la mejor evidencia disponible publicada en la literatura sobre los efectos perversos de esta lucrante privatizaci&oacute;n en la salud de la poblaci&oacute;n, y el conocimiento y los reclamos de los profesionales y la ciudadan&iacute;a que llevan muchos a&ntilde;os dando lo mejor de s&iacute; para cuidar nuestro sistema sanitario. 
    </p><p class="article-text">
        La sanidad no se vende, se defiende. Un lema sencillo que nos define como sociedad y que nos apela como Gobierno. Lo haremos ley y ser&aacute; otro motivo de orgullo m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sanidad-publica-no-vende-defiende_129_11366826.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 May 2024 20:01:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sanidad pública. No se vende, se defiende]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Tax the Rich’ o cómo hacer del sentido común un nuevo consenso fiscal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tax-the-rich-sentido-comun-nuevo-consenso-fiscal_129_9643688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fac58264-d4a2-4dd2-b3fb-2ac218256c41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Tax the Rich’ o cómo hacer del sentido común un nuevo consenso fiscal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El egoísmo que sostiene el negacionismo fiscal es inadmisible en cualquier momento pero especialmente en tiempos de crisis y zozobra como los que vivimos. No hay cabida para el sálvese quien tenga. “Que aporte más el que más tiene” es puro sentido común y Madrid no puede ser la deshonrosa excepción que confirme la regla</p></div><p class="article-text">
        Vivimos tiempos extraordinarios. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos asistido a la mayor crisis sanitaria del &uacute;ltimo siglo, una crisis energ&eacute;tica fruto de la invasi&oacute;n rusa de Ucrania y la escalada de precios que supone una p&eacute;rdida de poder adquisitivo a marchas forzadas de las familias espa&ntilde;olas. En este contexto, de volatilidad e incertidumbre, hay quienes pretenden convencernos de que los grandes damnificados son quienes amasan patrimonios millonarios, algunos de los cuales hicieron fortuna gracias al aprovechamiento de las &uacute;ltimas crisis
    </p><p class="article-text">
        Hace cincuenta a&ntilde;os Ronald Reagan y Margaret Thatcher&nbsp; alumbraron la doctrina de bajar los impuestos a los ricos bajo el nombre de &ldquo;teor&iacute;a del goteo&rdquo;. Seg&uacute;n estos postulados, que a los ricos les vaya muy bien permitir&iacute;a que caigan migajas hacia abajo que beneficiar&iacute;an al conjunto de la poblaci&oacute;n. Una teor&iacute;a que asum&iacute;a que el com&uacute;n de los mortales deb&iacute;a vivir de las migajas de los ricos muy bien no pintaba.
    </p><p class="article-text">
        Tras d&eacute;cadas de aumento de las desigualdades econ&oacute;micas y en las que los s&uacute;per ricos consiguieron que sus intereses fueran defendidos desde las instituciones como si fueran los de las mayor&iacute;as, sin ning&uacute;n respaldo emp&iacute;rico sobre su eficacia econ&oacute;mica, la ficci&oacute;n est&aacute; llegando a su fin. El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, afirm&oacute; recientemente que &ldquo;es hora de poner un clavo en el ata&uacute;d de la econom&iacute;a del goteo, no funciona&rdquo;. Esta sencilla frase pone fin a un sinsentido de pol&iacute;tica fiscal y resume un cambio de tendencia al que se han unido la mayor&iacute;a de gobiernos europeos, el FMI, el BCE o la Uni&oacute;n Europea. Hoy es ya sentido com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, frente al nuevo consenso econ&oacute;mico que coincide en exigir un mayor esfuerzo a quienes m&aacute;s tienen, hay quienes se revuelven e intentan seguir defendiendo los intereses de unos pocos frente a los de la mayor&iacute;a. Ayuso hace gala de su obstinaci&oacute;n y se erige como el guardi&aacute;n, junto a la ca&iacute;da en desgracia Liz Truss, de las esencias del negacionismo fiscal. Su dogmatismo y su fanatismo le han dejado sola, aislada y le impiden ver que asistimos a una nueva etapa donde el consenso est&aacute; m&aacute;s alineado con las familias que con las grandes fortunas.
    </p><p class="article-text">
        Si estamos de acuerdo en que las vacunas funcionan y la emergencia clim&aacute;tica existe, es hora de tratar la fiscalidad con la misma rotundidad. Ni gorritos de aluminio en la cabeza, ni chips con 5G, ni mantenimiento de los regalos fiscales a los m&aacute;s ricos. El negacionismo fiscal que practica el Gobierno de la Comunidad de Madrid es un peligro para la cohesi&oacute;n social, los servicios p&uacute;blicos y el estado de bienestar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El negacionismo fiscal es incompatible con una sociedad justa, con fuertes lazos comunitarios y que atiende las necesidades del conjunto de la poblaci&oacute;n repartiendo de manera justa y equitativa los esfuerzos. Nada m&aacute;s ni nada menos que lo que dice la Constituci&oacute;n. Si los impuestos son el pegamento de una comunidad, un s&iacute;ntoma civilizatorio, el combustible que pone en marcha la igualdad de oportunidades, el negacionismo fiscal supone un ataque directo a una sociedad que se preocupa por cada uno de sus miembros. O si, como escribi&oacute; la propia Ayuso en el pr&oacute;logo de un libro, &ldquo;los impuestos son los que materializan la responsabilidad inherente a la libertad&rdquo; el negacionismo fiscal es el caballo de Troya de la condici&oacute;n de libertad y de la condici&oacute;n de ciudadan&iacute;a&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los impuestos salvan vidas, trasplantan corazones, hacen funcionar el metro, abren universidades, ense&ntilde;an matem&aacute;ticas, apagan incendios, encienden las calles, detienen corruptos, dan de comer a los mayores, becan a los deportistas, te hacen el DNI, te vacunan, te cuidan y te ayudan a reconocerte en todo aquello que te identifica con una ciudadan&iacute;a con derechos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ego&iacute;smo que sostiene el negacionismo fiscal es inadmisible en cualquier momento pero especialmente en tiempos de crisis y zozobra como los que vivimos. No hay cabida para el <em>s&aacute;lvese quien tenga</em>. &ldquo;Que aporte m&aacute;s el que m&aacute;s tiene&rdquo; es puro sentido com&uacute;n y Madrid no puede ser la deshonrosa excepci&oacute;n que confirme la regla. Los madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as no necesitamos est&eacute;riles recursos al Tribunal Constitucional ni aplicar recetas que se han demostrado obsoletas. Queremos una fiscalidad justa que haga m&aacute;s f&aacute;cil la vida a la mayor&iacute;a al tiempo que crea una red para amortiguar los golpes a quienes tropiezan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tax-the-rich-sentido-comun-nuevo-consenso-fiscal_129_9643688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Oct 2022 21:15:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Tax the Rich’ o cómo hacer del sentido común un nuevo consenso fiscal]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[2 de mayo, orgullo de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/2-mayo-orgullo-madrid_129_8959103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f04a90b-b914-44e7-adf5-8d2f7136f243_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="2 de mayo, orgullo de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Borremos de nuestras mentes la pegajosa losa que han puesto sobre Madrid, porque Madrid engatusa y enamora pese al PP</p></div><p class="article-text">
        En Madrid nos levantamos cada d&iacute;a con un esc&aacute;ndalo nuevo sobre la mesa. Con una noticia que hace que se nos caiga el alma a los pies. Una cascada constante de atropellos a lo p&uacute;blico, obst&aacute;culos en nuestra vida cotidiana y fracturas del contrato social. 
    </p><p class="article-text">
        El repertorio es infinito. Puede tratarse de un recorte del 10% de trenes de metro en plena crisis energ&eacute;tica, del trasvase obsceno de fondos p&uacute;blicos a centros privados en forma de becas para familias que cobran m&aacute;s de 100.000&euro; al a&ntilde;o o de decenas de millones destinados a combatir la exclusi&oacute;n social o la violencia machista que se quedan sin gastar en un caj&oacute;n, sin olvidarnos de la corte de sinverg&uuml;enzas que siempre sobrevuelan nuestras instituciones a la espera de una situaci&oacute;n de emergencia o de shock que les permita llevarse una buena mordida. Todo esto aderezado con el ingrediente caduco de la irresponsabilidad fiscal que provoca un agujero en las cuentas madrile&ntilde;as socavando a&uacute;n m&aacute;s nuestras oportunidades de futuro y fiando todo a la suerte de unos privilegiados que vienen dopados de favores pol&iacute;ticos. Este abanico de calamidades diario comparte algo a&uacute;n m&aacute;s preocupante: produce una identificaci&oacute;n mental inmediata entre el PP y Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        La derecha madrile&ntilde;a ha ejecutado magistralmente una estrategia en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Ha logrado que se asocien a Madrid todas sus pr&aacute;cticas corruptas, sus valores inc&iacute;vicos y sus comportamientos reprochables. El todo por la parte. La extensi&oacute;n de sus tent&aacute;culos por todo Madrid dificulta, en ocasiones, discernir y diferenciar entre ellos y Madrid, llegando a producir rubor, por qu&eacute; no decirlo, cuando &ldquo;Madrid&rdquo; llena d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n los telediarios por sus comisionistas o por sus gobernantes duchos en el arte de la crispaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una estrategia efectiva, eficaz y que explica parte de su &eacute;xito. Un m&eacute;todo que solo funciona si no se encuentra a nadie en frente que cuestione esa vinculaci&oacute;n casi autom&aacute;tica. Hace falta dejar de agachar la cabeza y alzar la voz para reivindicar Madrid. Ya es hora de cortocircuitar esta indebida e ileg&iacute;tima apropiaci&oacute;n. Porque Madrid no son sus tropel&iacute;as, su bravuconer&iacute;a y su cutrez. Madrid es vibrante, es espectacular, es maravillosa y hay que decirlo m&aacute;s a menudo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, 2 de Mayo, d&iacute;a de la Comunidad de Madrid, es buen d&iacute;a para recordarnos que tenemos esa tarea pendiente. No regalarles ni un &aacute;pice de Madrid; ni una gota de su agua, ni una carcajada de su noche, ni un minuto de su compromiso, ni un &aacute;pice de su empat&iacute;a ni un frescor del aire de su sierra, ni una migaja de su esencia m&aacute;s noble y generosa. Hay que decirlo con may&uacute;sculas, nos sentimos orgullosos y orgullosas de decir, &ldquo;de aqu&iacute; de Madrid&rdquo;, de que puedan decirlo quienes llevan toda su vida aqu&iacute; o quienes acaban de llegar. 
    </p><p class="article-text">
        Borremos de nuestras mentes la pegajosa losa que han puesto sobre Madrid, porque Madrid engatusa y enamora pese al PP. Madrid late precioso en cada uno de sus rincones y ese latido sobrevive con la pasi&oacute;n de quien tiene un coraz&oacute;n que late precioso y lo demuestra cada vez que alguien pide ayuda. No hay que esperar para que Madrid nos erice la piel, porque ya lo hace. Y lo hace sin ruido, sin aspavientos, sin confrontar ni pedir nada a cambio. Por eso, para ganar terreno, para seguir construyendo la alternativa, toca alejar la desafecci&oacute;n, el desencanto y el desapego. Quienes queremos, disfrutamos y redescubrimos Madrid cada d&iacute;a no debemos caer presos de ese terrible juego de espejos que distorsiona la imagen de Madrid.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/2-mayo-orgullo-madrid_129_8959103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 May 2022 19:41:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[2 de mayo, orgullo de Madrid]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trampas, mentiras y corrupción en la puerta del Sol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trampas-mentiras-corrupcion-puerta-sol_129_8783472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d65b03cc-ce0f-4840-b3dd-a2de2e98b1a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trampas, mentiras y corrupción en la puerta del Sol"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras las buenas gentes de Madrid llenaban las despensas solidarias, se ofrecían para hacer la compra a sus vecinos más vulnerables o donaban mascarillas caseras, Ayuso aprovechaba para seguir favoreciendo a los suyos a costa de la sanidad de todos</p><p class="subtitle">El argumentario a periodistas en el que la Comunidad de Madrid admite por primera vez que el hermano de Ayuso cobró 283.000 euros</p></div><p class="article-text">
        Por unos momentos hasta el propio Partido Popular se hizo eco de un secreto a voces en Madrid: el Gobierno de la Comunidad ha utilizado la pandemia como coartada perfecta para llenar de dinero p&uacute;blico los bolsillos del entorno de su presidenta, Isabel D&iacute;az Ayuso. Ahora, hasta la Fiscal&iacute;a Anticorrupci&oacute;n ha abierto una investigaci&oacute;n sobre el caso despu&eacute;s de la documentaci&oacute;n presentada por M&aacute;s Madrid y el resto de grupos de la oposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Utilizar las instituciones como mecanismo para hacer negocios y saquear el dinero p&uacute;blico es, y ha sido, tristemente, una constante en los sucesivos gobiernos del Partido Popular en la Comunidad. Sin embargo, hoy nos encontramos ante un caso que choca con la &uacute;ltima y m&aacute;s preciada fibra moral de nuestras sociedades. Y es que estos contratos fueron otorgados al entorno de Ayuso precisamente en los d&iacute;as de la pandemia en los que se registraba un mayor n&uacute;mero de muertos, cuando est&aacute;bamos en nuestras casas sufriendo, maniatados por la congoja y la incertidumbre. Unos d&iacute;as de shock en el que los familiares no pudieron ni abrazarse para enterrar sus muertos. Mientras, en los hospitales viv&iacute;amos una situaci&oacute;n insostenible y muchas personas sufr&iacute;an soledad, miedo y desesperanza.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como ha aprendido de Esperanza Aguirre y Javier Fern&aacute;ndez Lasquetty, Ayuso ha encontrado en la contrataci&oacute;n por v&iacute;a de emergencia un m&eacute;todo infalible para utilizar fondos p&uacute;blicos para enriquecer a personas cercanas. Un dinero que deb&iacute;a haber sido utilizado para hacer frente a los estragos de la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un mecanismo sencillo: para responder a la coyuntura pand&eacute;mica se han tenido que rebajar los controles, las inspecciones y la supervisi&oacute;n de la contrataci&oacute;n p&uacute;blica. Esa relajaci&oacute;n ha sido utilizada de manera sistem&aacute;tica por el Gobierno de la Comunidad de Madrid para adjudicar contratos millonarios, muchas veces sin ser capaces de justificarlo de manera seria y rigurosa. Es precisamente esa f&oacute;rmula la que les permite, a d&iacute;a de hoy, seguir otorgando contratos millonarios alrededor del Hospital Zendal. Sin embargo, en el caso de Tom&aacute;s D&iacute;az Ayuso han tenido que afinar un poco m&aacute;s el procedimiento.
    </p><p class="article-text">
        Pese a esta laxitud en los controles de la contrataci&oacute;n, siguen existiendo unas m&iacute;nimas normas que deben cumplirse incluso en un escenario de total excepcionalidad como es la pandemia, como es la prohibici&oacute;n de contratar con familiares de los miembros del Gobierno. Es aqu&iacute; donde aparece Daniel Alc&aacute;zar, amigo de la infancia de los Ayuso y administrador de Priviet Sportive SL, la empresa agraciada con un millonario contrato por mascarillas pese a no tener experiencia en ese sector. Es as&iacute;, utilizando a su amigo como testaferro, como Tom&aacute;s D&iacute;az Ayuso esquiva los tibios controles existentes y puede as&iacute; recibir su preciada mordida de miles de euros. Pero es que adem&aacute;s hemos conocido que las mascarillas se compraron por encima del precio de mercado, eran de una calidad inferior a la esperada y llegaron tarde.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute;n los tribunales los que aclaren qu&eacute; grado de ilegalidad se ha cometido con este y con tantos otros contratos sospechosos. Y no cabe duda de que lo acabar&aacute;n haciendo. Pero las responsabilidades pol&iacute;ticas van m&aacute;s all&aacute;. En paralelo a la legalidad est&aacute; la &eacute;tica y la ejemplaridad. Y estos hechos son inadmisibles para un Gobierno cuya responsabilidad, en los momentos de zozobra y p&aacute;nico, es cuidar a la poblaci&oacute;n y ofrecer confianza.
    </p><p class="article-text">
        Mientras las buenas gentes de Madrid llenaban las despensas solidarias, se ofrec&iacute;an para hacer la compra a sus vecinos m&aacute;s vulnerables o donaban mascarillas caseras, Ayuso aprovechaba para seguir favoreciendo a los suyos a costa de la sanidad de todos. Es probable que las guerras internas del PP y la vor&aacute;gine informativa engullan este caso, pero no podemos olvidar que todo esto ocurri&oacute; el 1 de abril de 2020, el mismo d&iacute;a que nuestro pa&iacute;s registraba la mayor cifra de fallecidos por la Covid. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trampas-mentiras-corrupcion-puerta-sol_129_8783472.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Feb 2022 21:48:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trampas, mentiras y corrupción en la puerta del Sol]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sí, yo también soy vulnerable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/si-vulnerable_129_8187251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fdbf6b1-61f0-4ebc-b27c-5756a4b8d586_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sí, yo también soy vulnerable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el ''¡vete al médico!'' escupido a Errejón al llevar este tema al Congreso de los diputados desde la bancada popular, hasta el ''de qué se quejará Biles si está forrada'', lo que hay es una línea de puntos que te lleva directo a la casilla de la ignorancia</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Machado que todo lo que se ignora, se desprecia. La mental es la dimensi&oacute;n de nuestra salud m&aacute;s ignorada, y por lo tanto la m&aacute;s&nbsp;invisibilizada y despreciada. Tanto como para que la renuncia en unos Juegos Ol&iacute;mpicos de la campeona Simone Biles por problemas de salud mental haya revolucionado a propios y extra&ntilde;os; los unos por identificaci&oacute;n y los otros por pura ignorancia.
    </p><p class="article-text">
        <em>''Tengo que cuidarme. He priorizado mi salud mental por encima de cualquier campeonato</em>''. &iquest;Alguien se imagina una sociedad que priorice el cuidado y la salud mental de sus ciudadanos por encima de otros intereses? Si esa sociedad existe, me temo que a&uacute;n no est&aacute; en nuestro horizonte. Si la renuncia de Biles hubiese sido por cualquier otro problema de salud, una fractura, un esguince, una rotura muscular, nadie estar&iacute;a llamando d&eacute;bil a quien en sobradas ocasiones ha demostrado ser la m&aacute;s fuerte, tambi&eacute;n en esta ocasi&oacute;n. Nadie dudar&iacute;a de que su fortaleza va m&aacute;s all&aacute; de su voluntad. A ning&uacute;n paciente se le pide que ande con una fractura y sin embargo a las personas con una enfermedad mental se les pide que dejen de tenerla, que dejen de ser vulnerables, que dejen de victimizarse, que se escondan. Y como siempre, en tercera persona suena menos aterrador hasta que te llega el turno y te das cuenta de que todos somos esa persona a la que por desconocimiento le dec&iacute;amos <em>''an&iacute;mate mujer, si no tienes motivos para estar mal</em>''.
    </p><p class="article-text">
        Pero la salud mental ha empezado a conquistar el centro del debate y a salir del &aacute;mbito de lo &iacute;ntimo, de lo oculto, de lo estigmatizante. Los m&aacute;s j&oacute;venes han empezado a socializar y contar en alto sus miedos, sus angustias y sus debilidades. Hoy es Biles superada por la ansiedad, pero antes han sido Springsteen, mi querida y admirada Blanca Fern&aacute;ndez Ochoa, la chavala que antes de suicidarse dej&oacute; un hilo p&oacute;stumo en Twitter diciendo que el sistema no le hab&iacute;a ayudado y que no pod&iacute;a m&aacute;s; es mi amiga Ana Ribera, que escribi&oacute; el libro <em>''Los d&iacute;as iguales</em>'' sobre los terribles meses que pas&oacute; conviviendo con una depresi&oacute;n mayor, es Javier Giner, autor de <em>''Yo adicto</em>'' cuya vida fue atravesada por la adicci&oacute;n al alcohol y la coca&iacute;na; soy yo misma cuando a los 15 a&ntilde;os me asom&eacute; al abismo de los trastornos de la alimentaci&oacute;n sin llegar a caerme, es mi amiga de la facultad que un d&iacute;a nos cont&oacute; que en el instituto estuvo deprimida y que no se lo cont&oacute; a nadie; son las miles de mujeres que cargan sobre sus espaldas el peso de la responsabilidad y a las que, como sociedad, les hemos dado un orfidal y una palmada en esa misma sobrecargada espalda o son los cientos de j&oacute;venes que no ven en el futuro un lugar habitable y a los que hemos estafado en un contrato social perverso que les ofrece incertidumbre y estr&eacute;s; somos todos y todas en un momento de nuestras vidas. Es el <em>Me Too</em> que ha ido surgiendo tras la visibilizaci&oacute;n de un problema com&uacute;n y comunitario que requiere soluciones comunes y comunitarias. Porque la vulnerabilidad se ha socializado y ha traspasado la paredes de la individualidad y la privacidad. Y porque hay factores sobre los que podemos incidir como sociedad: factores previos que est&aacute;n ampliamente demostrados como los determinantes sociales de la salud (DSS), tambi&eacute;n ampliamente desconocidos y despreciados aunque ya en 1974 el ministro de salud canadiense Lalonde los identificara como los factores que m&aacute;s pueden incidir en la salud de una poblaci&oacute;n. La desigualdad, la precariedad o la exclusi&oacute;n social que repercuten directamente en las enfermedades y en el aumento de los trastornos de salud mental. De hecho, de la crisis del 2008, la dimensi&oacute;n de la salud que m&aacute;s se vio afectada fue justo la mental. Y como sociedad tambi&eacute;n debemos hacernos cargo entre todos de esa vulnerabilidad de la que nadie nos libramos y que requiere de servicios p&uacute;blicos robustos que refuercen la red que nos sujetar&aacute; cuando la vida no sigue el mismo guion que nos hab&iacute;amos escrito. Necesitamos campa&ntilde;as que faciliten el entendimiento y la comprensi&oacute;n, lugares de escucha y espacios donde se pueda hablar en alto de los trastornos de salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Y la pol&iacute;tica tiene mucho que hacer a este respecto m&aacute;s all&aacute; de vendernos y condenarnos a una sociedad donde las penas se ahogan con ca&ntilde;as y la vulnerabilidad se castiga con desprecio. &iquest;O no es castigo y desprecio acaso que tu hijo o hija adolescente tenga que esperar meses para ver a un psiquiatra o un psic&oacute;logo en el sistema p&uacute;blico de salud? &iquest;O que las urgencias por enfermedades de salud mental se hayan disparado y las plantillas se hayan mermado? &iquest;O que para pedir ayuda para recomponer los jirones de tu vida tengas inevitablemente que pasar por caja? Como dir&iacute;a Segismundo en La vida es sue&ntilde;o<em>, ''qu&eacute; delito comet&iacute; contra vosotros naciendo aunque si nac&iacute; ya entiendo qu&eacute; delito he cometido</em>''; el delito de ser vulnerable, de ser diferente, de tener un mal momento, de no poder permit&iacute;rmelo. Hace poco escuch&eacute; a Enrique Aparicio (<a href="https://twitter.com/esnorquel?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Eauthor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@esnorquel</a> para los tuiteros) decir que una sola charla de educaci&oacute;n afectivo sexual en el colegio que le hubiese contado que ser homosexual no era una rareza ni una enfermedad, le hubiera ahorrado dos a&ntilde;os de terapia. F&iacute;jense si desde la pol&iacute;tica se pueden ahorrar malestares y sufrimientos ajenos y propios. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el ''&iexcl;<em>vete al m&eacute;dico</em>!'' escupido a Errej&oacute;n al llevar este tema al Congreso de los diputados desde la bancada popular, hasta el <em>''de qu&eacute; se quejar&aacute; Biles si est&aacute; forrada</em>'', lo que hay es una l&iacute;nea de puntos que te lleva directo a la casilla de la ignorancia, a la falta de voluntad de conocer la realidad de las enfermedades mentales y, como dir&iacute;a Machado, al desprecio.
    </p><p class="article-text">
        Queda mucho camino por recorrer, mucha empat&iacute;a que despertar y mucha ignorancia que sacudir para poder enfrentar esta epidemia silente que cada vez afecta a m&aacute;s ''yos'': S&iacute;, yo tambi&eacute;n tuve un trastorno de salud mental. S&iacute;, yo tambi&eacute;n soy vulnerable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/si-vulnerable_129_8187251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Jul 2021 19:27:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sí, yo también soy vulnerable]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La alternativa a Ayuso ya está en marcha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/alternativa-ayuso-marcha_129_7935496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c26159d-14bc-4693-b6ae-cdee19e24a8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La alternativa a Ayuso ya está en marcha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Decimos que somos la alternativa a Ayuso y al PP porque somos capaces de imaginar un futuro que vaya más allá de las cañas después del trabajo y de la resaca de 26 años de desgobierno. El futuro que queremos se construye desde el presente, con los pies anclados en el suelo</p></div><p class="article-text">
        En las elecciones del pasado 4 de mayo M&aacute;s Madrid obtuvo unos resultados notables, pero a todas luces insuficientes. El bloque progresista no consigui&oacute; una mayor&iacute;a alternativa a la de las derechas para construir un gobierno de cambio y decente en la Puerta del Sol. Por lo tanto, no podemos darnos por satisfechos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, s&iacute; conseguimos sembrar en Madrid la semilla de la que nacer&aacute; la alternativa a Ayuso y al Partido Popular. Nos hemos erigido como la principal fuerza de oposici&oacute;n regional y consolidado un espacio pol&iacute;tico feminista, verde y apegado a la realidad de los madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as y que cada vez cuenta con m&aacute;s respaldo, apoyo y confianza. Tras dos a&ntilde;os encabezando la oposici&oacute;n en la Asamblea de Madrid y el Ayuntamiento, estamos en disposici&oacute;n de asumir el reto que sali&oacute; de las urnas: construir y liderar la alternativa para 2023.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 600.000 madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as han avalado con su voto un trabajo riguroso y constante. Hemos tratado de demostrar que hay otra forma de hacer pol&iacute;tica, basada en la escucha y la empat&iacute;a, en ofrecer soluciones y trabajar para mejorar la vida de nuestros vecinos y vecinas. Se trata de una f&oacute;rmula capaz de reconciliar a la gente con la pol&iacute;tica, de aterrizar los esl&oacute;ganes y las grandilocuentes discusiones y proponer medidas que resuelvan las dificultades y las angustias cotidianas.
    </p><p class="article-text">
        Pese a estar en las ant&iacute;podas, la campa&ntilde;a de M&aacute;s Madrid y de Ayuso han coincidido en un elemento: intentar conectar con la fatiga pand&eacute;mica de los madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as. La diferencia es c&oacute;mo la hemos enfrentado cada una. Ayuso ha ofrecido una soluci&oacute;n basada en el corto plazo, en tomarse una ca&ntilde;a despu&eacute;s de los caf&eacute;s y antes de los orfidales. Obviamente, esta receta tiene las patas muy cortas y una de ellas sigue en la UCI. Nosotros, por contra, hemos tratado de ofrecer un futuro a largo plazo y que no deje a nadie atr&aacute;s. Decimos que somos la alternativa a Ayuso y al PP porque somos capaces de imaginar un futuro que vaya m&aacute;s all&aacute; de las ca&ntilde;as despu&eacute;s del trabajo y de la resaca de 26 a&ntilde;os de desgobierno.
    </p><p class="article-text">
        El futuro que queremos se construye desde el presente, con los pies anclados en el suelo, recorriendo Madrid de punta a punta, poniendo en valor su diversidad, su enorme potencial, poni&eacute;ndolo en hora con Europa y siendo capaces de imaginar c&oacute;mo queremos que sea nuestra regi&oacute;n dentro de una d&eacute;cada. Este Madrid que incorpora el cuidado de la salud mental como una faceta vital de nuestras vidas, afronta el derecho al tiempo como una de las inevitables conquistas de los trabajadores y trabajadoras y que asume la emergencia clim&aacute;tica como el reto m&aacute;s importante de nuestra &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        El breve paso de Ayuso por el Gobierno de la Comunidad de Madrid va a dejar un reguero de mala gesti&oacute;n, chapuzas y confrontaci&oacute;n. La crispaci&oacute;n que estamos viviendo provoca tensiones, malestares y desencuentros entre Madrid y otras regiones. Pero nuestro Madrid no puede vivir a la contra del resto de Espa&ntilde;a. Queremos un Madrid basado en la convivencia, el di&aacute;logo y la empat&iacute;a. Es acogida a quienes llegan, aprendizaje de los de al lado y orgullo de quienes est&aacute;n aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ser la alternativa en 2023 pasa por demostrar que el Madrid de la empat&iacute;a, la cooperaci&oacute;n y los cuidados es mucho mejor de puertas para dentro pero tambi&eacute;n para el conjunto de Espa&ntilde;a. Me gusta decir que &ldquo;autonom&iacute;a&rdquo; se conjuga en femenino. Me siento orgullosa de pertenecer a una ola de liderazgos auton&oacute;micos femeninos en el campo progresista. Una suerte de feminismo del bienestar, que es consciente, sobre todo despu&eacute;s de la pandemia, que es en las comunidades aut&oacute;nomas donde se juega el cuidado de las personas, la defensa de los servicios p&uacute;blicos, la igualdad de oportunidades, el progreso y el desarrollo de nuestras sociedades.
    </p><p class="article-text">
        La alternativa para 2023 ser&aacute; fruto del compromiso con Madrid, la justicia social y amplias alianzas: entre quienes temen no llegar a final del mes y quienes temen el final del planeta, entre quienes hacen latir el coraz&oacute;n cultural de Madrid y quienes saben que el futuro pasa por la innovaci&oacute;n y entre quienes quieren cuidar y quienes necesitan ser cuidados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/alternativa-ayuso-marcha_129_7935496.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 May 2021 19:56:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La alternativa a Ayuso ya está en marcha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Más Madrid,Madrid,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por Madrid, por lo que de verdad importa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-importa_129_7890401.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a64ad9f0-8c3b-403d-9a10-829916d46c79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por Madrid, por lo que de verdad importa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Madrid es espectacular y podría serlo mucho más si soltamos lastre, si quitamos el tapón que suponen 26 años de gobierno del Partido Popular y que nos impide aprovechar todo el talento y el potencial que tenemos</p></div><p class="article-text">
        Tras un a&ntilde;o dur&iacute;simo, tras una pandemia que ha arrasado Madrid y que ha hecho saltar las costuras de nuestros debilitados y descapitalizados servicios p&uacute;blicos, un nuevo capricho de Ayuso volvi&oacute; a golpearnos. Una convocatoria de elecciones fruto de la irresponsabilidad, de la pulsi&oacute;n de entregarse a los brazos del odio y la intolerancia y de la absoluta falta de empat&iacute;a. El en&eacute;simo desprecio al sufrimiento, a los problemas y a las necesidades de los madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as. Una nueva evidencia de que est&aacute; m&aacute;s preocupada por su carrera pol&iacute;tica que por cualquier otra cosa, demostrando que no merece revalidar el puesto que ostenta.
    </p><p class="article-text">
        Ante nuestra advertencia de que no era momento de convocar elecciones, en plena pandemia, sin presupuestos y sin ayudas directas, hubo quienes nos acusaron de temer las urnas. Nada m&aacute;s lejos. Pero somos responsables y priorizamos el cuidado, el bienestar y la atenci&oacute;n de los madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as por encima de cualquier c&aacute;lculo electoral. Y sin embargo, no nos pill&oacute; a pie cambiado, con el trabajo por hacer o pendientes de otros asuntos. Nos pusimos manos a la obra, sin perder ni un momento, encarando la campa&ntilde;a electoral como llevamos trabajando estos dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Nos propusimos trasladar nuestro forma de hacer oposici&oacute;n a Ayuso en la Asamblea a nuestra campa&ntilde;a electoral. Contundencia, rigor y cercan&iacute;a. Hablar de los problemas de la gente al tiempo que denunciamos el desgobierno de Ayuso. Seguir pate&aacute;ndonos los barrios, ciudades y pueblos de Madrid. Seguir escuchando, recogiendo propuestas y haci&eacute;ndonos cargo de lo que ocurre en cada rinc&oacute;n de nuestra regi&oacute;n. Convertir los insultos, que no han sido pocos, en propuestas. A cada problema, una soluci&oacute;n; a cada temor, una esperanza; a cada voz del pasado, una propuesta de futuro. No ha sido sencillo pero podemos decir, orgullosos y orgullosas, que no nos hemos desviado de nuestro objetivo, que no hemos modi&#64257;cado ni un &aacute;pice nuestra hoja de ruta y que hemos hablado todos los d&iacute;as de lo que de verdad importa.
    </p><p class="article-text">
        Nos comprometimos a hacer una campa&ntilde;a limpia, fraterna y centrada en quienes ten&iacute;amos en frente y no en quienes ten&iacute;amos al lado. Y lo hemos conseguido. Creo que el electorado progresista agradece, porque llevaba tiempo demand&aacute;ndolo, que no perdi&eacute;ramos el tiempo hablando de nosotros. Que no nos dedic&aacute;ramos a viejas rencillas, a dejarnos recados o lanzarnos pullitas. As&iacute; lo hemos hecho desde M&aacute;s Madrid y, sinceramente, no se me ocurre otra manera de demostrar el compromiso con la transformaci&oacute;n de Madrid. Tan importante es llegar a la meta como el camino que transitamos y me da la sensaci&oacute;n de que esta senda pone los cimientos de una nueva forma de relacionarnos.
    </p><p class="article-text">
        Nos inspiramos en las fuerzas verdes europeas y los movimientos feministas para hacer frente a la ultraderecha. Ante la disyuntiva de si rebatirlos o ignorarles, hicimos las dos cosas: les dijimos que eran una aberraci&oacute;n y cancelamos cualquier debate hasta que se cumplieran las condiciones m&iacute;nimas democr&aacute;ticas. El partido de la violencia, el odio y la xenofobia, ahogado en las encuestas, ha intentado reventar esta campa&ntilde;a. Ha intentado que hablemos sobre ellos, sobre sus ataques, sus miserias y sus bulos pero hemos seguido hablando de sanidad, de educaci&oacute;n, de vivienda, de residencias, de las expectativas de la juventud, de la salud mental, de las posibilidades de formar una familia, del transporte, de la jornada laboral de 32H, del clima, de las escuelas infantiles y del bienestar animal. Porque no hay nada que tema m&aacute;s la ultraderecha que no ser el centro de las conversaciones. Hablar de lo importante les deja fuera de juego, les neutraliza y les impide intoxicar la discusi&oacute;n pol&iacute;tica porque no tienen ni una sola propuesta para mejorar la vida de los madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido mi primera campa&ntilde;a como candidata a la Presidencia a la Comunidad de Madrid. Ha sido intens&iacute;sima. Ha sido emocionante y, a ratos, dura. Ha sido alegre, divertida y tierna. Sigo fascinada con las miles de personas de M&aacute;s Madrid que se han echado sobre sus hombros una campa&ntilde;a artesanal, con menos recursos que el resto pero llena de ilusi&oacute;n, cari&ntilde;o y buenas ideas. Me ha resultado extra&ntilde;o ver mi cara en carteles, banderolas y pan&#64258;etos. Imposible no sonrojarme cuando me han pedido fotos por la calle y tremendamente orgullosa cuando, en cualquier zona de Madrid, se me acercaban para darme &aacute;nimos, para agradecerme el trabajo realizado e incluso para decirme que no me iban a votar pero que lo est&aacute;bamos haciendo bien. Para quien no tiene en sus planes presentarse a unas elecciones no deja de hac&eacute;rsele raro que lleguen cartas con su nombre y su cara a miles de hogares madrile&ntilde;os. Son gajes del o&#64257;cio pero sigo sin acostumbrarme.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente esta campa&ntilde;a no va de m&iacute;, ni de Ayuso, va de Madrid, de los madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as. De sus intereses, sus desvelos y sus anhelos. Yo quiero ser presidenta de la Comunidad de Madrid para que tengamos un gobierno que de&#64257;enda Madrid y se desvele y anhele por lo mismo que sus vecinos y vecinas. Por eso, los distritos y los municipios abandonados, los distritos y los municipios maltratados, el sur y el este de Madrid tienen que ir a votar. Votos que vayan directos a lo que de verdad importa: al centro de salud, a ayudar al peque&ntilde;o comercio, a reforzar la educaci&oacute;n p&uacute;blica, a que haya plazas en las residencias y en las escuelitas infantiles, a que haya m&aacute;s metro y m&aacute;s autobuses; votos directos al empleo verde, a la inversi&oacute;n en I+D+i. Votos que supongan un muro ante la ultraderecha, la corrupci&oacute;n y el mal gobierno, votos que frenen el odio, la intolerancia y la violencia. Votos cargados de futuro, ilusi&oacute;n y empat&iacute;a. Votos que nos recuerden que somos m&aacute;s y que vamos a gobernar el 4 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        Porque Madrid es incre&iacute;ble, Madrid es espectacular y podr&iacute;a serlo mucho m&aacute;s si soltamos lastre, si quitamos el tap&oacute;n que suponen 26 a&ntilde;os de gobierno del Partido Popular y que nos impide aprovechar todo el talento y el potencial que tenemos. Ante quienes quieren atraparnos en el pasado, la pol&iacute;tica sucia y un Madrid en blanco y negro, tenemos la posibilidad de mirar a los ojos al futuro, hacer valer la pol&iacute;tica buena e imaginar el horizonte verde que merecemos. El pr&oacute;ximo 4 de mayo podemos conseguir que la empat&iacute;a se instale en la Puerta del Sol y empiece una nueva &eacute;poca para Madrid. Est&aacute; en nuestras manos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-importa_129_7890401.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 May 2021 20:24:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por Madrid, por lo que de verdad importa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mónica García,Más Madrid,Elecciones Madrid 2021]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid tiene un problema: Ayuso y su públicofagia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-problema-ayuso-publicofagia_129_7178769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab891af8-8f14-4dd7-bee0-4bac04ef56a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madrid tiene un problema: Ayuso y su públicofagia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Viendo el inusitado interés del Partido Popular en gobernar lo público y sacar tajada, el diagnóstico sería el de públicofagia: que se alimentan de lo público, lo devoran y no dejan nada para el resto</p></div><p class="article-text">
        Si vini&eacute;semos de la Edad Media y tuvi&eacute;semos que construir una sociedad de cero, crear&iacute;amos, sin lugar a dudas, una sociedad con servicios p&uacute;blicos. Si, como dijo John Rawls, no supi&eacute;semos de antemano el lugar que vamos a ocupar en esa sociedad, garantizar&iacute;amos unos servicios p&uacute;blicos robustos y los blindar&iacute;amos del pillaje, las privatizaciones y los recortes. Si, adem&aacute;s, quisi&eacute;ramos financiarlos para aprovechar todo su potencial, inventar&iacute;amos el mayor crowdfunding social, solidario y comunitario de la historia: los impuestos.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos de youtubers, deportistas de &eacute;lite y empresarios huyendo a Andorra para no arrimar el hombro, dejando claro que algunos solo quieren aprovechar los derechos conquistados de esta sociedad al tiempo que dejan caer el peso de las obligaciones y la responsabilidad en el resto, conviene hacer algunas consideraciones. Los servicios p&uacute;blicos son un mecanismo imprescindible para acercarnos a la igualdad de oportunidades y para que los derechos de cualquier madrile&ntilde;o y madrile&ntilde;a se puedan materializar sin depender de cu&aacute;nto dinero tienen en sus cuentas corrientes ni el barrio donde hayan nacido. Son la condici&oacute;n de posibilidad para que seamos capaces de aprovechar todo el potencial, el ingenio, las ideas y las capacidades de quienes formamos parte de la sociedad sin que la desigualdad o la ausencia de justicia social determinen tu futuro. Son el mecanismo que pone en funcionamiento el ascensor social.
    </p><p class="article-text">
        En pleno siglo XXI, en el sur de Europa, es imposible conjugar la palabra libertad si no viene acompa&ntilde;ada de servicios p&uacute;blicos y es dif&iacute;cil concebir vidas cuyo objetivo vaya m&aacute;s all&aacute; de ara&ntilde;ar el calendario para llegar a fin de mes sin ellos. Sin la sanidad, la educaci&oacute;n, la recogida de basuras, el alumbrado, el agua que sale de nuestros grifos, el metro, los autobuses, los bomberos, los centros culturales, las casas de la juventud, las residencias de mayores&hellip; nuestra vida en com&uacute;n ser&iacute;a peor, nuestra calidad de vida m&aacute;s baja y en definitiva, ser&iacute;amos menos libres. Un concepto de libertad muy alejado de la identificaci&oacute;n de la libertad como el abandono institucional de las derechas en su&nbsp;&ldquo;s&aacute;lvese quien pueda&rdquo; o su &ldquo;arr&eacute;glatelas como puedas&rdquo; en plena pandemia o en pleno temporal.
    </p><p class="article-text">
        Los servicios p&uacute;blicos son los que marcan la diferencia. En las buenas y en las malas, especialmente en las malas. Cuando una pandemia arrasa el planeta, no es lo mismo tener que afrontarla con la sanidad de Espa&ntilde;a que con la sanidad de Estados Unidos. Cualquiera que conozca ambos sistemas tiene claro qu&eacute; prefiere. 
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando una nevada azota una regi&oacute;n, no es lo mismo hacerle frente con unos servicios de protecci&oacute;n civil eficientes y eficaces a que cada uno tenga que buscarse una pala. Cuando uno tiene que saltar al vac&iacute;o, no es lo mismo hacerlo con red de seguridad que sin ella. Y los servicios p&uacute;blicos son esa red, ese bote salvavidas que en los naufragios marcan la diferencia entre qui&eacute;n sobrevive y qui&eacute;n no, entre qui&eacute;n se queda a la deriva al albur de las olas y quien llega a buen puerto. El problema es que en Madrid llevamos demasiados a&ntilde;os con los capitanes del barco pinchando los flotadores, saboteando los botes, recortando los remos y reservando los botes que funcionan para primera clase a costa del resto del pasaje.
    </p><p class="article-text">
        Unos capitanes cuyo plan de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os ha consistido en deteriorar el nav&iacute;o de todos y todas, haci&eacute;ndonos m&aacute;s fr&aacute;giles al temporal, debilitando nuestras defensas y desmontando, pieza a pieza, ese mecanismo que nos habr&iacute;a hecho aguantar mejor los embates del mar: los servicios p&uacute;blicos. Ese armaz&oacute;n que habr&iacute;a minimizado el impacto, que nos habr&iacute;a aliviado nuestro sufrimiento. En la sanidad p&uacute;blica madrile&ntilde;a hemos tenido que hacer frente al coronavirus con un agujero en el casco, un agujero hecho desde dentro: s&oacute;lo 2,4 m&eacute;dicas por cada 1.000 habitantes frente a los 3,8 de la media espa&ntilde;ola o solo con 3,7 enfermeras por cada 1.000 habitantes frente a los 5,1 de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Hay quien cree que esos capitanes, los gobernantes del Partido Popular, Ayuso, Almeida y sus antecesores sufren de p&uacute;blicofobia pero creo que se equivocan. Viendo el inusitado inter&eacute;s que tienen en gobernar lo p&uacute;blico y sacar tajada, el diagn&oacute;stico m&aacute;s certero ser&iacute;a el de p&uacute;blicofagia, que se alimentan de lo p&uacute;blico, lo devoran y no dejan nada para el resto. A ver si no, c&oacute;mo se explica que en plena pandemia quieran privatizar m&aacute;s la sanidad y sin embargo quieran remunicipalizar los toros.
    </p><p class="article-text">
        Y ante esa voracidad por lo p&uacute;blico, ante ese desatado empe&ntilde;o en parasitarlo para desviar su inversi&oacute;n a lo privado a trav&eacute;s de privatizaciones, publicidad institucional y contratos a dedo, solo hay un tratamiento: la defensa f&eacute;rrea de los servicios p&uacute;blicos. Una defensa que surja de la alianza entre quienes amamos lo p&uacute;blico y queremos mejorarlo, de la movilizaci&oacute;n popular y del convencimiento de que solo juntos y juntas podremos salir reforzados de esta terrible crisis y de todas las que vengan. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-problema-ayuso-publicofagia_129_7178769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Jan 2021 20:48:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madrid tiene un problema: Ayuso y su públicofagia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La voz oculta de los sanitarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/voz-oculta-sanitarios_129_6436506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5095c58d-8eaa-4c7a-99f5-45ca4cae7e6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La voz oculta de los sanitarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El acoso y señalamiento a aquellos y aquellas que intentan mejorar el servicio público es una práctica que el PP ha llevado hasta sus últimas consecuencias para mantener los negocios de sus amiguetes</p></div><p class="article-text">
        Manuel (nombre ficticio) sale en un programa de m&aacute;xima audiencia dedicado a la sanidad madrile&ntilde;a con la voz distorsionada y sin ense&ntilde;ar la cara. Denuncia que uno de los hospitales de gesti&oacute;n semiprivatizada de la Comunidad de Madrid, gestionado actualmente por un fondo buitre, ha mantenido un espacio &oacute;ptimo para albergar 16 camas de UCI cerrado durante toda la pandemia de la COVID-19.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a (nombre ficticio) denuncia en la radio con la voz distorsionada que ella trabaja en ese hospital y habla del &ldquo;caos, la rabia y la tristeza&rdquo; al conocer que en su hospital ha habido 16 camas de UCI sin estrenar desde hace meses donde podr&iacute;an haber dado &ldquo;un trato m&aacute;s digno&rdquo; a sus pacientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Juan (nombre ficticio) cierra su cuenta de Twitter donde denuncia los abusos e irregularidades que se cometen en su hospital, uno de los m&aacute;s importantes de Madrid. La cierra porque le han dicho que desde la Consejer&iacute;a est&aacute;n intentando averiguar qui&eacute;n est&aacute; detr&aacute;s de esa cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Elena (nombre ficticio) me cita en su despacho tras contactarme a trav&eacute;s de Twitter para ense&ntilde;arme el limbo en el que se encuentran cientos de pacientes que deber&iacute;an de estar en lista de espera por indicaci&oacute;n de su cirujano y a los que no se les ha dado de alta en el Registro Unificado de Listas de Espera Quir&uacute;rgica de Madrid (RULEQ) y, por lo tanto, no aparecen en las estad&iacute;sticas. &ldquo;Una pr&aacute;ctica que se intensifica en diciembre para que a finales de a&ntilde;o los datos cuadren&rdquo;, confirma. Cuando le digo que c&oacute;mo lo podemos denunciar me dice que ella solo me lo ense&ntilde;a pero que no puede denunciarlo porque tiene miedo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carmen (nombre ficticio) me contacta al verme llevar una denuncia a la Fiscal&iacute;a sobre los hospitales de gesti&oacute;n privada y me dice que tiene documentos que confirman mi denuncia pero que nunca se ha atrevido a denunciarlo porque tiene miedo a las represalias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La enfermera Goetti Pacheco (esta s&iacute;, a cara descubierta) denuncia en Twitter que en su centro de salud no hay m&aacute;s vacunas. Es cesada inmediatamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No me extender&eacute; en la infinidad de casos similares que durante estos meses &ndash;y a&ntilde;os&ndash; hemos podido ver y escuchar a trav&eacute;s de medios y, en mi caso, en reuniones y encuentros privados. Este es un peque&ntilde;o esbozo de una de las caras ocultas de la sanidad madrile&ntilde;a: la normalizaci&oacute;n de una aberraci&oacute;n. Una aberraci&oacute;n asumida como parte de nuestra rutina, en la que los sanitarios que denuncian las irregularidades, los abusos o la merma en la calidad de la asistencia a sus pacientes tienen que salir con la voz distorsionada por miedo a las consecuencias. La misma voz distorsionada de los que denunciar&iacute;an a una mafia o a una organizaci&oacute;n clientelar corrupta donde el silencio vale m&aacute;s que tu carrera. La misma voz distorsionada que escuchamos sin preguntarnos c&oacute;mo es posible que lo que est&eacute; distorsionado sea la voz de quien denuncia y no la legitimidad y la responsabilidad de los denunciados. Distorsionar las voces para que nadie se&ntilde;ale a quien denuncia la verdadera distorsi&oacute;n del sistema. Como si de un testigo protegido se tratara pero sin nadie que les proteja.
    </p><p class="article-text">
        Veinticinco a&ntilde;os de gobierno del Partido Popular en Madrid nos han dejado unas tupidas redes clientelares que carcomen lo m&aacute;s profundo de una instituci&oacute;n que deber&iacute;a basar en la transparencia y en la lex artis m&eacute;dica y pol&iacute;tica su funcionamiento, porque estamos hablando de la que seguramente sea la mayor empresa de cuidados y protecci&oacute;n de la salud. Resulta parad&oacute;jico que mientras se protege la salud, no solo no se protege a los denunciantes y a los que reivindican la mejora del sistema sino que se les castiga. Una ley del silencio que tenemos interiorizada y que condiciona en demasiadas ocasiones nuestra conducta a&uacute;n cuando sabemos que nos estamos jugando la pr&aacute;ctica de nuestra profesi&oacute;n y la salud de nuestros pacientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es que no me quiero significar por miedo a las consecuencias&rdquo;, &ldquo;yo preferir&iacute;a no firmar y que mi nombre no salga&rdquo;, &ldquo;soy eventual y me la juego&rdquo;, son frases comunes que hacen tributo al &ldquo;no te metas en pol&iacute;tica&rdquo; que con tanto acierto han sabido inocular quienes querr&iacute;an que la pol&iacute;tica siguiera siendo su coto privado. El acoso y se&ntilde;alamiento a aquellos y aquellas que intentan mejorar el servicio p&uacute;blico es una pr&aacute;ctica que el PP ha llevado hasta sus &uacute;ltimas consecuencias para mantener, cueste lo que cueste, los negocios de sus amiguetes y evitar perder los beneficios privados que les reporta mantener el Gobierno de la Comunidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy es la Sanidad P&uacute;blica la que est&aacute; en el punto de mira de los ataques del PP, sin embargo, no podemos obviar que esta ley del silencio y este h&aacute;bito de saquear lo p&uacute;blico es inevitable que intenten extenderlo a todos y cada uno de los derechos que los madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as nos hemos ganado. La respuesta a la pandemia que propone el Gobierno de Ayuso pone en riesgo los servicios p&uacute;blicos, las pol&iacute;ticas de bienestar y amenaza con imponer una mordaza invisible, pero no por ello menos efectiva, a quienes lo denuncien.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No te metas en pol&iacute;tica porque te lo van a hacer pasar mal&rdquo;. &iquest;Qui&eacute;nes? Quienes hacen de las instituciones sus cortijos y de la ejecuci&oacute;n de sus pol&iacute;ticas la transcripci&oacute;n de un feudalismo anacr&oacute;nico que lastra el funcionamiento, en este caso, de nuestro sistema sanitario. Mejor callado que cesado y mejor equidistante que denunciante. Tener que elegir entre ser cr&iacute;tico con las condiciones de trabajo o la calidad de la asistencia a tus pacientes y poder mantener tu propio trabajo en condiciones dignas. Un dilema que no merecemos los profesionales, los pacientes ni el conjunto de una sociedad que valora y le preocupa lo que ocurre con la sanidad. Porque defender la sanidad p&uacute;blica tambi&eacute;n pasa porque se pueda decir en voz alta y a cara descubierta lo que funciona mal, sus causas y c&oacute;mo solucionarlo. Solo as&iacute; tendremos un sistema que aproveche todo su potencial y sea capaz de hacer frente a los retos que tiene por delante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/voz-oculta-sanitarios_129_6436506.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Nov 2020 21:34:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La voz oculta de los sanitarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Más Madrid,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ignacio Aguado o el arte de pedir perdón a medias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ignacio-aguado-arte-pedir-perdon-medias_129_6311102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab54688a-c50e-4e02-acbb-30c9bdb0a7bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ignacio Aguado o el arte de pedir perdón a medias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las filas de Ciudadanos, y sobre todo entre sus votantes, cada vez hay más gente que se encuentra incómoda, sin saber muy bien qué pintan sosteniendo a una presidenta como Ayuso</p></div><p class="article-text">
        El pasado 28 de septiembre, el vicepresidente del Gobierno de la Comunidad de Madrid, el se&ntilde;or Ignacio Aguado, escrib&iacute;a en Twitter: &ldquo;La imagen que estamos dando ambas administraciones no es la que esperan los madrile&ntilde;os y pido disculpas por ello&rdquo;. El pasado 9 de octubre, volv&iacute;a a hacerlo: &ldquo;Lamentablemente los pol&iacute;ticos hemos vuelto a fracasar. Las consecuencias las pagan los ciudadanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No vamos a entrar a valorar la dudosa sinceridad de sus palabras cuando en ellas mete en el mismo saco a &ldquo;los pol&iacute;ticos&rdquo;, como si la culpa fuera de la pol&iacute;tica en abstracto y &eacute;l como vicepresidente no fuera responsable directo del desprop&oacute;sito de las &uacute;ltimas semanas. Pero dando por v&aacute;lidas sus disculpas, parece evidente que, cuando uno reconoce un error, &eacute;ste debe ir acompa&ntilde;ado de un compromiso de reparaci&oacute;n. De lo contrario, las disculpas quedan como un gesto de cara a la galer&iacute;a, que quiz&aacute;s alivia al emisor, pero que no ofrece al receptor ninguna garant&iacute;a de que no se vuelva a repetir en el futuro. Pedir perd&oacute;n a secas es un paso que se queda corto sin las razones que expliquen el error y la voluntad de corregirlo.
    </p><p class="article-text">
        Y los errores no han sido pocos ni menores. La Comunidad de Madrid lleva desde hace semanas siendo el epicentro de la pandemia despu&eacute;s de cuatro meses sin hacer nada. Con el sistema sanitario completamente fuera de control, el Gobierno de Ayuso se neg&oacute; a que los barrios y municipios que consideraban &ldquo;de los suyos&rdquo; se sometieran a los mismos criterios que los barrios y pueblos del Sur y el Este de Madrid. Mientras medio mundo tomaba medidas mucho antes y mucho m&aacute;s estrictas, en Madrid se elabor&oacute; mal la orden premeditadamente para que los tribunales la tumbara y el Gobierno central se viera obligado a intervenir. Y, con el mismo modus operandi que han usado siempre, han manipulado los datos para meter a los contagiados debajo de la alfombra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por si no fuera suficiente, esta semana vamos de camino a otra negociaci&oacute;n in extremis. La competici&oacute;n por ver quien hace la rueda de prensa m&aacute;s larga o carga con mayor eficacia la responsabilidad de la toma de decisiones en el de al lado, ha dejado de ser una pr&aacute;ctica excepcional para convertirse en una aut&eacute;ntica filosof&iacute;a de gesti&oacute;n patentada por Ayuso y consentida por Aguado. Lo &uacute;nico seguro es que ninguna de las partes de este gobierno ha alterado su orden de prioridades para situar de una vez por todas la salud en primer lugar. El silencio de Ayuso sobre los rastreadores que faltan o los recursos que necesita la Atenci&oacute;n Primaria encuentra un aliado perfecto en el silencio de Aguado.
    </p><p class="article-text">
        Con este panorama, y si realmente el se&ntilde;or Aguado est&aacute; arrepentido con esta situaci&oacute;n esperp&eacute;ntica, si cree que se podr&iacute;a haber actuado antes, si cree que ha sido un error poner palos en las ruedas a las medidas que se&ntilde;ala la ciencia, si cree que los madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as han pagado injustamente la irresponsabilidad y el exceso de c&aacute;lculo pol&iacute;tico de unos y otros, le animamos a que sea valiente y pase de las palabras a los hechos. Poner un tuit, mandar mensajes en clave en una entrevista y quedarse de brazos cruzados no evita que el desastre en Madrid se perpet&uacute;e.
    </p><p class="article-text">
        Estamos convencidos de que en las filas de Ciudadanos, y sobre todo entre sus votantes, cada vez hay m&aacute;s gente que se encuentra inc&oacute;moda, sin saber muy bien qu&eacute; pintan sosteniendo a una presidenta como Ayuso. Es evidente que algunos est&aacute;n cansados del maltrato, el ninguneo y el menosprecio, o que incluso les preocupa que el balance de su aportaci&oacute;n al gobierno se reduzca a la verg&uuml;enza e impotencia. Es comprensible que en Ciudadanos haya quienes no quieran resignarse a pedir perd&oacute;n de boquilla cada vez que Ayuso se sale con la suya porque esa es precisamente la expresi&oacute;n de la vieja pol&iacute;tica que tanto critica siempre el se&ntilde;or Aguado: sostener un gobierno a sabiendas de que est&aacute; tomando decisiones equivocadas.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros no vamos a tirar la toalla porque, en una situaci&oacute;n tan grave como la que estamos viviendo, Madrid no se lo puede permitir. Por eso vamos a ofrecer di&aacute;logo para buscar una salida alternativa al caos negacionista de Ayuso, record&aacute;ndole a Aguado que es &eacute;l quien tiene la llave para librar a los madrile&ntilde;os del peligro p&uacute;blico en el que se ha convertido el ejecutivo de Ayuso. No somos ingenuos, sabemos que nos separa un abismo, pero tambi&eacute;n sabemos que no debe haber ninguna diferencia que sea m&aacute;s importante que las vidas que se pueden salvar. Es tan sencillo como responder al dilema que &eacute;l mismo plante&oacute;: ser virus o vacuna. Cuando elija vacuna, se habr&aacute; disculpado como es debido con los madrile&ntilde;os. Hasta entonces solo no pasar&aacute; de ser un gesto para la galer&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García, Pablo Perpinyà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ignacio-aguado-arte-pedir-perdon-medias_129_6311102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Oct 2020 19:53:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ignacio Aguado o el arte de pedir perdón a medias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ignacio Aguado,Madrid,Isabel Díaz Ayuso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Virus o vacuna. El peor gobierno en el peor momento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/virus-vacuna-peor-gobierno-peor-momento_129_6233323.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/168af8a0-78f1-43d6-b796-6ada0627308d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Virus o vacuna. El peor gobierno en el peor momento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ayuso debería dejar de ensañarse con Madrid, con nuestros sanitarios, profesores, familias, con nuestros mayores, nuestros hijos e hijas, con el metro, con el sur, con los inquilinos y con los más vulnerables; Ayuso debería tener un gesto con Madrid y marcharse</p></div><p class="article-text">
        El pasado viernes el Gobierno de Madrid dio una rueda de prensa en la que, entre otros muchos dislates, el vicepresidente, Ignacio Aguado, dijo que &ldquo;los madrile&ntilde;os ten&iacute;amos que elegir entre ser virus o vacuna&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras meses sin rastreadores ni medidas eficaces de contenci&oacute;n de los rebrotes, tras a&ntilde;os denunciando el d&eacute;ficit de profesionales de Atenci&oacute;n Primaria o el raqu&iacute;tico gasto en sanidad por habitante y tras semanas reclamando responsabilidad y recursos al Gobierno de la se&ntilde;ora Ayuso, nos encontramos que el problema es un problema de libertad y responsabilidad individual porque los y las madrile&ntilde;as hemos elegido ser virus frente a vacuna. La responsabilidad por la falta de rastreadores, sanitarios, protocolos, investigadores, laboratorios p&uacute;blicos, refuerzos en Atenci&oacute;n Primaria y Salud P&uacute;blica, ya tal, que dir&iacute;a aquel.
    </p><p class="article-text">
        El epidemi&oacute;logo de la Universidad de Harvard, Miguel Hern&aacute;n, ha intentado explicar c&oacute;mo es posible que Madrid se haya convertido en la capital global de la Covid-19. Para ello, ha comparado la evoluci&oacute;n de Nueva York, ciudad muy golpeada antes del verano, con la situaci&oacute;n de Madrid, tristemente renombrada como epicentro de la pandemia en Europa. 
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n que Hern&aacute;n ha encontrado es tan simple como obvia: las respuestas que se han dado en un caso y en otro han sido &ldquo;significativamente diferentes en t&eacute;rminos de rastreo de contactos, n&uacute;mero de pruebas y velocidad de reapertura&rdquo;. Las principales medidas que explican la disparidad entre un caso y otro son dos: los rastreadores y la celeridad en la apertura del interior de los bares y restaurantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n de Ayuso (y de Aguado) ha caminado en direcci&oacute;n opuesta a la de Nueva York, ya que han hecho todo lo posible por apurar una total apertura sin ni siquiera estar preparados para la fase 1 y, posteriormente, han sido incapaces de contratar ni a los rastreadores necesarios ni a los refuerzos en Atenci&oacute;n Primaria y Salud P&uacute;blica que la situaci&oacute;n demandaba. Su gesti&oacute;n sanitaria se ha convertido tambi&eacute;n en un peligro econ&oacute;mico, puesto que, hundiendo a la sanidad est&aacute;n hundiendo a la econom&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Me queda la duda de si la frase en la que&nbsp;Ayuso anuncia&nbsp;&ldquo;si se hunde Madrid, se hunde Espa&ntilde;a&rdquo; es una amenaza, una profec&iacute;a o ambas. No, no hab&iacute;a que elegir entre econom&iacute;a o salud, hab&iacute;a que priorizar. Pero priorizar la salud parece que no est&aacute; dentro de los manuales del buen neoliberal, y mucho menos si de lo que estamos hablando es de la salud de los barrios populares castigados reiteradamente por las pol&iacute;ticas de desigualdad, la falta de recursos sanitarios y, ahora, las medidas restrictivas segregatorias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuanto m&aacute;s evidente resulta que la gesti&oacute;n de Ayuso es un desastre, m&aacute;s se aferra a un negacionismo de la situaci&oacute;n y m&aacute;s se encierra en un victimismo narcisista como v&iacute;a de escape ante su incapacidad de hacerse con el volante de la situaci&oacute;n. Tanto es as&iacute; que, con tal de eludir su responsabilidad, incluso llega a culpar de los contagios a la gente que vive en los barrios del sur de Madrid por su &ldquo;forma de vida&rdquo; o porque &ldquo;han incumplido las normas&rdquo;, castigando y cargando sobre ellos la responsabilidad de sus fallidas recetas pol&iacute;ticas y de su incomprensible inacci&oacute;n de gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; l&aacute;stima que nadie en todos los a&ntilde;os de gobierno del Partido Popular le haya dedicado ni un minuto de su vida pol&iacute;tica a conocer los Determinantes Sociales de la Salud (DSS) que hablan de las condiciones de vida -no de las formas de vida- y de la desigualdad como los principales factores que enferman a una sociedad. Se habr&iacute;an podido ahorrar el injusto y bochornoso anuncio de los confinamientos selectivos y segregatorios y habr&iacute;an podido elegir -ellos s&iacute;- entre virus o rastreadores y virus o sanitarios.
    </p><p class="article-text">
        Ayuso no representa una anomal&iacute;a ni tampoco una extravagancia en el Partido Popular, m&aacute;s bien es su fiel heredera y la expresi&oacute;n desnuda del esp&iacute;ritu que abandera el Partido Popular de Madrid. Ayuso mantiene el proyecto pol&iacute;tico centrado en ampliar la desigualdad, denigrar a los servicios p&uacute;blicos y blindar los negocios de las empresas amigas. Es el mismo proyecto de regi&oacute;n que ha vaciado a la educaci&oacute;n y la sanidad p&uacute;blica de recursos con la finalidad de promover la desafecci&oacute;n de la poblaci&oacute;n con los servicios p&uacute;blicos. 
    </p><p class="article-text">
        El mismo proyecto que se enorgullece del informe demoledor que present&oacute; el relator de la ONU, Philip Alston, denunciando el denigrante estado de las pol&iacute;ticas sociales y de vivienda de Madrid. La libertad de Ayuso solo le pertenece a quienes se la puedan pagar y quien no cuente con los medios y las condiciones que hacen posible su ejercicio, se ver&aacute; privado de esa libertad. Una distop&iacute;a liberal hecha realidad con el anuncio de los confinamientos selectivos. As&iacute;, la libertad se desvincula de la seguridad y se convierte cada vez m&aacute;s en un privilegio de unos pocos en lugar de ser un derecho garantizado para todas las personas.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el fanatismo ideol&oacute;gico de D&iacute;az Ayuso insiste en aplicar una pol&iacute;tica fiscal injusta y desleal que segrega todav&iacute;a m&aacute;s al pueblo de Madrid y que perjudica al resto de Espa&ntilde;a. Anunciar rebajas fiscales regresivas, de las que se benefician sobre todo un 0,2% de los madrile&ntilde;os m&aacute;s ricos en plena pandemia, es la mejor manera de confesarnos que su &uacute;nico plan para Madrid es seguir asfixiando a los barrios populares, los servicios p&uacute;blicos y la sanidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mucho nos tememos que los m&aacute;s de 1.700 millones transferidos desde el Estado al Gobierno de la Comunidad de Madrid no han sido utilizados para contratar rastreadores, ni para aumentar las camas hospitalarias, ni para contratar personal sanitario y educativo, no. Tampoco para contener la pandemia donde m&aacute;s la estaban sufriendo. Los van a utilizar para mantener su oferta fiscal a los que m&aacute;s tienen aunque se colapsen los hospitales y los centros de salud.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de Madrid es insostenible, ya nadie duda de eso, ni siquiera en su propio Gobierno. Ayuso deber&iacute;a dejar de ensa&ntilde;arse con Madrid, con nuestros sanitarios, profesores, familias, con nuestros mayores, nuestros hijos e hijas, con el metro, con el sur, con los inquilinos y con los m&aacute;s vulnerables; Ayuso deber&iacute;a tener un gesto con Madrid y marcharse. Pero eso no va a suceder, no va a dimitir -salvo que le hagan dimitir-, de ah&iacute; que nos encontremos en una situaci&oacute;n donde sacar a D&iacute;az Ayuso de la Puerta del Sol es un imperativo moral. En Madrid hace falta un Gobierno que haga frente a la situaci&oacute;n y hoy no lo hay, porque lo que tenemos es un vac&iacute;o de poder que nos pone a toda la poblaci&oacute;n en peligro.
    </p><p class="article-text">
        Ante este desprop&oacute;sito no podemos quedarnos de brazos cruzados y tenemos que agotar todas las v&iacute;as, todos los mecanismos y todas las f&oacute;rmulas a nuestro alcance para defendernos de este atropello y delirio que nos gobierna; si Ayuso niega la realidad, nosotros nos negamos a dejar Madrid a su suerte. Por eso, consideramos que es tan urgente como inevitable que la oposici&oacute;n tenga una hoja de ruta conjunta para que Ayuso pase a ser un cap&iacute;tulo lo m&aacute;s corto posible en la historia de Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        La Mesa de Emergencia que proponemos desde M&aacute;s Madrid, y que ya ha echado a andar, no es m&aacute;s que eso: una llamada a dejar de lado las diferencias y a priorizar la salud y el bienestar de los y las madrile&ntilde;as. Es el inicio de un camino para que Madrid tenga un Gobierno a la altura de las circunstancias y deje de tener el peor Gobierno en el peor momento.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de elegir entre virus o vacuna sino entre Ayuso o Madrid.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/virus-vacuna-peor-gobierno-peor-momento_129_6233323.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Sep 2020 19:44:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Virus o vacuna. El peor gobierno en el peor momento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Virus,Madrid,Ignacio Aguado,Isabel Díaz Ayuso,Vacunas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Frente a la pandemia, más municipalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/frente-pandemia-municipalismo_129_6201669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2bcf499c-7290-48b6-8f6b-5ef724a8dacf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Frente a la pandemia, más municipalismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los municipios madrileños se enfrentan a la pandemia sin el respaldo político ni los medios económicos necesarios para abordar sus importantísimas funciones y competencias para luchar contra ella</p></div><p class="article-text">
        La Comunidad de Madrid es de nuevo el centro de la pandemia de COVID-19 en Europa. La segunda oleada de la pandemia ya est&aacute; aqu&iacute;, impulsada por la incompetencia y los planteamientos ideol&oacute;gicos privatizadores del Gobierno de Ayuso que sustenta Ciudadanos. La atenci&oacute;n primaria sanitaria est&aacute; desbordada; no hay pr&aacute;cticamente servicio de salud p&uacute;blica (rastreadores y seguimiento); la ocupaci&oacute;n en hospitales y UCIs empieza a aumentar alarmantemente. Y todo ello antes de la reincorporaci&oacute;n masiva de septiembre y, sobre todo, de una imprescindible &lsquo;vuelta al cole&rsquo;, que, como es ya habitual en Madrid, se aborda sin un plan serio, con improvisaci&oacute;n, desorden generalizado, privatizaci&oacute;n de servicios (como las pruebas m&eacute;dicas al profesorado) y contradicciones internas en el Gobierno Ayuso.
    </p><p class="article-text">
        En esta situaci&oacute;n, los municipios madrile&ntilde;os est&aacute;n sufriendo el nuevo avance del virus de manera muy especial: la semana pasada, 15 de los 30 municipios espa&ntilde;oles de m&aacute;s de 50.000 habitantes con m&aacute;s casos diagnosticados por cada 100.000 habitantes en los &uacute;ltimos 14 d&iacute;as <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/doble-casos-media-espana-ocupacion-hospitalaria-escala-9-15-madrid-vuelve-centro-epidemia_1_6194249.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eran madrile&ntilde;os</a>, con Alcobendas, Parla y Fuenlabrada a la cabeza, y hasta Collado-Villalba en el puesto 29. En estas circunstancias el virus se ceba sobre todo en las localidades y distritos m&aacute;s empobrecidos por m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de pol&iacute;ticas urban&iacute;sticas, educativas, econ&oacute;micas, sociales y culturales tendentes a fomentar la desigualdad y la segregaci&oacute;n econ&oacute;mica y social, demostrando que el virus &ldquo;s&iacute; entiende&rdquo; de clases y situaciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        Los municipios madrile&ntilde;os se enfrentan a la pandemia sin el respaldo pol&iacute;tico ni los medios econ&oacute;micos necesarios para abordar sus important&iacute;simas funciones y competencias para luchar contra ella. Lo primero que hay que denunciar es el clamoroso olvido al que, una vez m&aacute;s, y m&aacute;s all&aacute; de los casos excepcionales de alguna gran capital, han sido sometidos los municipios por parte de las administraciones superiores, los responsables pol&iacute;ticos y muchos medios de comunicaci&oacute;n. En el habitual tira y afloja entre Comunidades y Gobierno central que caracteriza la pol&iacute;tica de nuestro pa&iacute;s, parece como si los municipios y lo municipal no existieran y no tuvieran competencias, incumbencias y responsabilidades en la pandemia, y no fuesen un actor pol&iacute;tico y social de vital importancia en esta crisis. Por poner un ejemplo, dicho desprecio sistem&aacute;tico a los ayuntamientos produce desprop&oacute;sitos como la gesti&oacute;n del Ingreso M&iacute;nimo Vital, que est&aacute; fracasando, entre otras cosas, por no contar para su implementaci&oacute;n con los servicios sociales municipales.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, el papel de los ayuntamientos sigue siendo fundamental. Por mencionar solo unas pocas competencias, son los municipios los que se ocupan de las escuelas infantiles, de la limpieza y mantenimiento de los colegios de primaria, de las actividades extraescolares, de los comedores escolares, de los refuerzos escolares, de la gesti&oacute;n de espacios de apoyo a los centros educativos, de la limpieza e higiene p&uacute;blica en las calles, jardines y otros espacios p&uacute;blicos al aire libre o cerrados, del control por medio de la Polic&iacute;a Local del cumplimiento de las normas sanitarias en espacios p&uacute;blicos y privados (las c&eacute;lebres terrazas, por ejemplo, o reuniones familiares), <a href="https://www.eldiario.es/politica/ayuntamientos-obligados-controlar-ocio-nocturno-reuniones-familiares-trabajo-multiplicado-no-euro-extra_1_6194342.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el control de horarios en establecimientos de ocio y de otro tipo</a>, y un largo etc&eacute;tera. Y todo ello deben hacerlo mientras sufren una alarmante falta de autonom&iacute;a, de capacidad y de suficiencia financiera.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, los ayuntamientos tienen que abordar la pandemia cuando sigue vigente la infame &lsquo;Ley Montoro&rsquo;, que pr&aacute;cticamente &ldquo;interviene&rdquo; y limita sus cuentas, y cuando el Gobierno central, <a href="https://www.eldiario.es/politica/conflicto-gobierno-alcaldes-enquista-hacienda-no-hara-decreto-permitir-gasto-pese-rechazo-ayuntamientos-colores_1_6185148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras su criticado acuerdo con la FEMP</a>, sigue impidi&eacute;ndoles usar sus remanentes, a los que los tienen, y dotar de m&aacute;s medios econ&oacute;micos a los que se encuentran en dificultad,en contraste con las cuantiosas sumas que ha transferido a las CCAAs. De hecho, desde el inicio de la pandemia, s&oacute;lo se ha hablado de los ayuntamientos en una ocasi&oacute;n: para sustraer sus ahorros, pues la &uacute;nica administraci&oacute;n que ha hecho los deberes en cuanto a su deuda: 11.000 millones de super&aacute;vit desde 2015, con el Madrid de Carmena liderando. A ello se suma, en Madrid, la suspensi&oacute;n del PIR (plan de obras p&uacute;blicas financiado por la Comunidad por medio de convenios con los ayuntamientos), lo que ha impedido, por ejemplo, la rehabilitaci&oacute;n y acondicionamiento de centros escolares, que en las localidades del sur tienen en su mayor&iacute;a ya 30 o 40 a&ntilde;os, y, por ahora, la falta de financiaci&oacute;n de ning&uacute;n tipo para los refuerzos y mejoras urgentes que deben emprender los ayuntamientos para abordar la pandemia en lo referente a la vuelta al cole y en materia de seguridad p&uacute;blica e higiene. Recordamos que la Comunidad de Madrid ha recibido 1.600 millones de euros del Gobierno central, pero que nada de esa cantidad ha llegado a&uacute;n a los municipios.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una situaci&oacute;n que se debe corregir radical y urgentemente. Los municipios deben ser dotados econ&oacute;micamente y valorados por los actores pol&iacute;ticos en la medida de sus muchas competencias. Y deben poder responder con eficacia, rapidez y cercan&iacute;a institucional y humana a las exigencias que les hace, con toda la raz&oacute;n, la ciudadan&iacute;a. M&aacute;s Madrid, en su firme convicci&oacute;n municipalista, est&aacute; y seguir&aacute; ejerciendo la mayor presi&oacute;n pol&iacute;tica y social para ello, pues nos parece un aspecto clave para la vertebraci&oacute;n social y territorial de nuestro pa&iacute;s. Por ello, hemos presentado mociones en todos los municipios en los que tenemos representaci&oacute;n, exigiendo que se apoye a los ayuntamientos en su lucha de primera l&iacute;nea contra la pandemia, mociones que esperamos se conviertan en Declaraciones Institucionales con apoyo del resto de los grupos pol&iacute;ticos. La ausencia del municipalismo en la gesti&oacute;n de la pandemia dificulta el control y la eficacia para combatirla, la soluci&oacute;n pasa por m&aacute;s municipalismo y no menos, m&aacute;s proximidad y financiaci&oacute;n directa, justo lo contrario de lo visto hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        <em>M&oacute;nica Garc&iacute;a (Diputada en la Asamblea de Madrid y portavoz de M&aacute;s Madrid), Rita Maestre (concejala y portavoz de M&aacute;s Madrid-Madrid), Mar&iacute;a Pastor (Diputada en la Asamblea de Madrid, EQUO), Gabriel Ortega (concejal de MM en M&oacute;stoles), Cati Rodr&iacute;guez (concejala de MM en San Fernando de Henares), Gumersindo Ruiz (concejal de MM en Villaviciosa de Od&oacute;n), Gonzalo D&iacute;az (concejal de MM en Collado-Villalba), Fernando Romero (concejal de MM en Coslada), Unai Sanz (concejal de MM en Pozuelo de Alarc&oacute;n), Jes&uacute;s P&eacute;rez (Concejal de M&aacute;s Madrid Compromiso con Getafe), Eva Mart&iacute;nez (Concejala de M&aacute;s Madrid Legan&eacute;s), &nbsp;Jose Luis Alfaro (concejal IU-Equo-M&aacute;s Madrid de Rivas Vaciamadrid) y &Aacute;lvaro Hernandez (Concejal MM Galapagar).</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rita Maestre, Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/frente-pandemia-municipalismo_129_6201669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2020 19:37:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Frente a la pandemia, más municipalismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid o Ayuso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-ayuso_129_6167968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4a25685-55bf-4044-86bb-4be8b36a3992_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madrid o Ayuso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno de las derechas en Madrid no va a hacer nada contrario a su ideología liberal aunque nos cueste la vida. Antes morir o dejarnos morir que demostrar la capacidad y el poder del Estado, de las instituciones y del gobierno de lo común</p></div><p class="article-text">
        La Comunidad de Madrid ha sido uno de los epicentros de la pandemia de la COVID-19 y sin embargo a d&iacute;a de hoy seguimos pregunt&aacute;ndonos qu&eacute; medidas ha tomado el Gobierno de Ayuso para afrontar el mayor reto sanitario y social de la historia reciente.
    </p><p class="article-text">
        En un momento en el que se hace vital la necesidad de instituciones solventes, la necesidad de pol&iacute;ticas al servicio de la comunidad y la confianza en la gobernanza del bien com&uacute;n -que hoy se presenta en su derivada m&aacute;s sensible y humana, la salud colectiva, el miedo a enfermar o morir y el miedo a perderlo todo-, nos encontramos con un vac&iacute;o de Gobierno que nos asfixia en la incertidumbre y nos conf&iacute;a a nuestra propia suerte. Una suerte individual que si bien siempre estuvo vinculada a la suerte colectiva, ahora depende de ella para sobrevivir. Y una suerte colectiva que depende de la pol&iacute;tica y de un Gobierno regional que se haga cargo de sus competencias y responsabilidades para ponerlas al servicio de su ciudadan&iacute;a en lugar de, una vez m&aacute;s, usarlas para sus intereses partidistas e ideol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Por qu&eacute; el Gobierno liberal del PP y Ciudadanos no contrata los rastreadores necesarios, por qu&eacute; no refuerza la Atenci&oacute;n Primaria, por qu&eacute; no garantiza los recursos para la Salud P&uacute;blica. Por qu&eacute; el Gobierno de Ayuso no tiene planes para una vuelta segura a los colegios, institutos y universidades. Por qu&eacute; la Consejer&iacute;a de Sanidad no ejerce sus funciones y la de Pol&iacute;ticas Sociales no se hace cargo ni de las familias vulnerables ni de las personas mayores en las residencias.
    </p><p class="article-text">
        Por qu&eacute; Madrid no deja de ser el Madrid de los pelotazos urban&iacute;sticos, de los contratos abusivos e irregulares, de las privatizaciones obscenas, de la opacidad y del s&aacute;lvese quien pueda, ni siquiera en una pandemia donde nos lo jugamos todo a la carta del gobierno de lo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por qu&eacute; cuando m&aacute;s lo necesitamos, el Gobierno &ldquo;m&aacute;s liberal&rdquo; de Madrid ni comparece ni interviene. &iquest;Por qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de estos meses, he intentado dar respuesta a esta pregunta entre la incomprensi&oacute;n y la rabia, entre la frustraci&oacute;n por la inacci&oacute;n y la falta de &eacute;tica de quienes nos gobiernan y el contraste con la admiraci&oacute;n y humildad de quienes nos han cuidado en un mar de respiradores, neumon&iacute;as, dolor y vocaci&oacute;n de servicio p&uacute;blico. Y las respuestas que me afloraban han ido mutando desde la indolencia, la incompetencia y la incapacidad de un Gobierno inane, hasta concluir la peor de las respuestas, la m&aacute;s negligente:
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de las derechas en Madrid no va a hacer nada contrario a su ideolog&iacute;a liberal aunque nos cueste la vida. Cualquier forma de gobierno, cualquier muestra de competencia o eficacia de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas representa al Estado, y el Estado para un liberal de pura cepa, no debe intervenir ni siquiera en una pandemia. Solo el mercado marca los designios de los individuos aunque el empirismo, la realidad y las cifras de contagiados y fallecidos digan lo contrario. Individualismo metodol&oacute;gico, pseudociencia pol&iacute;tica y decisiones tomadas por el subjetivismo liberal antes que por el inter&eacute;s colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Antes morir o dejarnos morir que demostrar la capacidad y el poder del Estado, de las instituciones y del gobierno de lo com&uacute;n como &uacute;nico garante para salvaguardar no solo la vida sino tambi&eacute;n la econom&iacute;a. Antes morir o dejarnos morir bajo su inacci&oacute;n que dejar morir su ideolog&iacute;a a manos de la acci&oacute;n de su propio gobierno siguiendo la evidencia de expertos y cient&iacute;ficos de todo el mundo..
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Poner rastreadores que demuestren que la intervenci&oacute;n del Estado y del Gobierno pueden prevenir y controlar una epidemia? &iquest;Potenciar la Atenci&oacute;n Primaria para que se traduzca en un fortalecimiento de la Sanidad P&uacute;blica frente al mercado lucrativo de la enfermedad? &iquest;Reforzar la Educaci&oacute;n P&uacute;blica contratando m&aacute;s profesores y disminuyendo las ratios para enfrentar la segregaci&oacute;n escolar que discrimina entre quienes &ldquo;se lo merecen&rdquo; y quienes no? &iquest;Dejar en manos de la administraci&oacute;n el especulativo mercado del cuidado de las personas mayores que riega los fondos buitre?
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Ayuso y Aguado ten&iacute;a que elegir entre hacer su trabajo y cuidar de la salud de los madrile&ntilde;os o corromper las instituciones y hacer de testaferros de las empresas privadas. Han elegido lo segundo porque est&aacute;n ah&iacute; para maniatar las instituciones mientras enriquecen los beneficios privados. Y eso choca frontalmente con proteger la salud p&uacute;blica y la decencia institucional. No son ni incompetentes ni indolentes ni tampoco han perdido el juicio: solo son fan&aacute;ticos del liberalismo salvaje, antisistema de cualquier sistema que d&eacute; cobijo y protecci&oacute;n social. La f&aacute;bula de la rana y el escorpi&oacute;n en su versi&oacute;n m&aacute;s tr&aacute;gica; porque est&aacute; en su naturaleza demostrar que ninguna instituci&oacute;n debe intervenir ni siquiera para salvarnos, aunque nos cueste la vida.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia del virus como resorte que socializa la vulnerabilidad ante la muerte y la experiencia de la acci&oacute;n del Estado, de las instituciones p&uacute;blicas y de la Sanidad P&uacute;blica como &uacute;nico garante de la vida, resultan una combinaci&oacute;n inasumible y letal para el fanatismo liberal. Si &ldquo;la sociedad no existe&rdquo;, como dijo Thatcher, los gobiernos responsables y representativos de esa sociedad, a la que cuidan y dan respuesta, tampoco. Toda responsabilidad externalizada al individuo y toda acci&oacute;n de gobierno pasada por el tamiz del negocio lucrativo. La mano invisible que no gobierna para el com&uacute;n pero que mece la cuna del dinero de todos para lucro de unos pocos interviniendo imp&uacute;dicamente en un mercado supuestamente intocable. La mano invisible que desde el mismo gobierno que maniatan, se muestra fl&aacute;cida e indolente con sus principales competencias, la sanidad, la educaci&oacute;n, las pol&iacute;ticas sociales o la justicia social, pero que es firme y precisa como la mano de un cirujano para adjudicar contratos obscenos y abusivos a terceros que externalicen esas mismas competencias para cuyo gobierno fueron elegidos. Una vez externalizada la decencia, el resto es solo intervencionismo sectario y desleal que pagamos entre todos mientras ingresamos en la UCI, perdemos el trabajo o caemos en la exclusi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Las derechas de la Comunidad de Madrid gobiernan nuestra suerte, nuestra salud y nuestro futuro con la misma convicci&oacute;n con que un ateo oficiar&iacute;a una misa. El legado de nuestros abuelos y abuelas, padres y madres en forma de derechos colectivos servidos en la bandeja de un gobierno desleal para banquete de su ideolog&iacute;a caduca y retr&oacute;grada. Qu&eacute; mejor manera de autocumplir su profec&iacute;a que gobernar para demostrar el desgobierno e imponer lo contrario que la pandemia ha venido a evidenciar: que nadie est&aacute; a salvo si no estamos todos a salvo y que el miedo y la vulnerabilidad individual solo se atajan con medidas colectivas y gobiernos responsables.
    </p><p class="article-text">
        Ni una sola receta liberal nos salvar&aacute; de esta crisis, ni una sola receta liberal nos salvar&aacute; de ninguna crisis a no ser que de lo que se trate, es de salvar al propio liberalismo. Aunque nos cueste la vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-ayuso_129_6167968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2020 20:12:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madrid o Ayuso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Isabel Díaz Ayuso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mano invisible de la privatización sanitaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mano-invisible-privatizacion-sanitaria_129_1318005.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/062d5090-6a59-4243-8ebe-7eedb372f4cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mano invisible de la privatización sanitaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Decía un editorial del British Medical Journal que "como la sangre, la Sanidad es demasiado valiosa, íntima y corruptible como para confiársela al mercado". A lo que habría que añadir "y a algunos gobiernos"</p><p class="subtitle">Ahora sabemos que el buque insignia de la privatización sanitaria, la Fundación Jiménez Díaz-UTE, solo puede competir con la sanidad pública si le añades un sobrecoste de un 40%</p></div><p class="article-text">
        Hablaba Adam Smith, considerado el padre de la ideolog&iacute;a capitalista, de la existencia de una &ldquo;mano invisible&rdquo; que regulaba el mercado a trav&eacute;s de la ley de la oferta y la demanda. Aun as&iacute;, reconoc&iacute;a que hab&iacute;a instancias donde ese concepto no era apropiado porque el consumo de recursos limitados podr&iacute;a perjudicar al conjunto y acabar en lo que el bi&oacute;logo Garret Hardin llam&oacute; &ldquo;la tragedia de los comunes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto ideol&oacute;gico algunos han querido aprovechar ese marco te&oacute;rico liberal para introducir sus propias &ldquo;manos invisibles&rdquo; y convertirlas en tent&aacute;culos pol&iacute;ticos al servicio del negocio y del lucro. Un lucro, que en un sistema sanitario de recursos limitados y recortados, representa a la perfecci&oacute;n esa tragedia com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En una comunidad aut&oacute;noma como la de Madrid, donde esos tent&aacute;culos han terminado contaminando de corrupci&oacute;n todos los valores comunes que nos identifican como la sociedad que somos, era dif&iacute;cil pensar que un valor tan necesario y tan codiciado como la salud quedara fuera de esas din&aacute;micas oscuras que inevitablemente conducen a &ldquo;la tragedia de los comunes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Privatizar la sanidad, haciendo que empresas privadas con &aacute;nimo de lucro -sin otro &aacute;nimo que no sea el de lucrarse- participen del pastel del abultado presupuesto destinado a la sanidad, ha sido y es una apuesta ideol&oacute;gica clara del Partido Popular y disimulada del partido de Ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Pero la apuesta liberal ten&iacute;a y tiene un gran competidor: la sanidad p&uacute;blica. Una sanidad p&uacute;blica con historia, con prestigio, con talento y con un potencial social incalculable, sustentada en valores netamente superiores como la equidad, la igualdad y la solidaridad. Una sanidad p&uacute;blica que, bien gestionada y en manos de gestores y pol&iacute;ticos con vocaci&oacute;n de servicio p&uacute;blico y cuidado del bien com&uacute;n, no daba cabida ni a la especulaci&oacute;n ni al lucro. Una sanidad p&uacute;blica cuyo potencial solo pod&iacute;a mermarse desde dentro, horadando los cimientos sociales que la sustentan e impregnando cada decisi&oacute;n pol&iacute;tica de &ldquo;manos invisibles&rdquo; que lastren su eficacia y ahoguen su presupuesto; si no puedes competir con tu adversario ni puedes eliminarlo, basta con sembrarlo de incompetencia y deslealtad.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; y solo as&iacute;, se abrir&aacute; paso el camino de la privatizaci&oacute;n sanitaria: con la incompetencia y deslealtad del propio gobierno a quien se le ha encomendado proteger ese bien com&uacute;n tan preciado y que, sin embargo, lo ha utilizado como moneda de cambio para jug&aacute;rselo en el casino de la especulaci&oacute;n. Incompetencia y deslealtad que dicta un gobierno pero que impregna capas gerenciales, directivas y de altos cargos que crean n&uacute;cleos de poder en torno al miedo, la indolencia y el desprestigio del servicio que ellos mismos proveen.
    </p><p class="article-text">
        Una incompetencia con lo com&uacute;n que contrasta con la precisi&oacute;n, casi de cirujano, con la que los sucesivos gobiernos del PP han ido construyendo un ecosistema privatizado paralelo a nuestra sanidad p&uacute;blica; contratos abusivos, incrementos presupuestarios obscenos, leyes a medida, dejaci&oacute;n de responsabilidades, captaci&oacute;n de reguladores, incumplimiento de leyes&hellip; Una maquinaria perfectamente engrasada desde los diferentes gobiernos de la Comunidad y Consejer&iacute;as de Sanidad y en perfecto funcionamiento al servicio de la privatizaci&oacute;n sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ahora sabemos que esa maquinaria solo funciona si se alimenta de millones de euros en forma de sobrecostes. Ahora sabemos que el buque insignia de la privatizaci&oacute;n sanitaria, la Fundaci&oacute;n Jim&eacute;nez D&iacute;az-UTE, solo puede competir con la sanidad p&uacute;blica si le a&ntilde;ades un sobrecoste de un 40% por encima lo que cuesta esa misma asistencia en cualquier hospital p&uacute;blico de referencia y prestigio de nuestra regi&oacute;n. Ya lo dijo el anteproyecto de la C&aacute;mara de Cuentas, que desvel&oacute; un informe interno del 2012 de la propia Consejer&iacute;a de Sanidad en el que comparaba los precios de la Fundaci&oacute;n Jim&eacute;nez D&iacute;az-UTE con los del resto de hospitales de su mismo nivel y conclu&iacute;a que la f&oacute;rmula utilizada en exclusividad con este ente privado, en ese momento en manos de un fondo de inversi&oacute;n, nos costaba a los madrile&ntilde;os entre 60 y 80 millones m&aacute;s al a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 400 millones de sobrecostes invertidos en hacer m&aacute;s rentable aquel fondo de inversi&oacute;n que logr&oacute; vender su preciado tesoro a un gigante de la sanidad privada alemana: el grupo Fresenius, un grupo empresarial cuyos consejeros delegados no dudaron en calificar la reciente compra como &ldquo;un fil&oacute;n sobre todo por la parte p&uacute;blica&rdquo; y de expresar sus deseos de que &ldquo;en la Comunidad de Madrid siguiese gobernando la derecha&rdquo; para mantener intactos sus intereses y sus manos invisibles.
    </p><p class="article-text">
        Un fil&oacute;n, nada menos que un fil&oacute;n. Nuestra sanidad p&uacute;blica, pagada con los impuestos de todos y concebida para el cuidado de la salud del com&uacute;n, puesta en bandeja como sacrificio social al mercado. Y un mercado, el de la salud, que para poder competir con la sanidad p&uacute;blica necesita del desv&iacute;o continuo de dinero p&uacute;blico desde el caballo de Troya del Gobierno. Dec&iacute;a un editorial de una de las revistas cient&iacute;ficas de mayor prestigio, el British Medical Journal , que &ldquo;como la sangre, la sanidad es demasiado valiosa, &iacute;ntima y corruptible como para confi&aacute;rsela al mercado&rdquo;. A lo que habr&iacute;a que a&ntilde;adir &ldquo;y a algunos gobiernos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora sabemos que el empe&ntilde;o ideol&oacute;gico que intenta demostrar la falacia de la privatizaci&oacute;n sanitaria se paga caro, porque se paga con el dinero com&uacute;n y con la salud. Ahora sabemos que para que la privatizaci&oacute;n sanitaria pueda competir con nuestra sanidad p&uacute;blica necesita que esas manos invisibles lleven a cabo minuciosamente la tragedia de los comunes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mano-invisible-privatizacion-sanitaria_129_1318005.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Oct 2019 20:40:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mano invisible de la privatización sanitaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sanidad privada,Más Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que nos jugamos en salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/jugamos-salud_129_1510262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/975b7f61-6c31-41fb-ad54-08bd5f8451d9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Protesta de profesionales sanitarios en un centro de salud de Galicia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Que nadie dude de que cada privatización, cada euro público desviado o malversado o cada movimiento de deterioro de nuestros hospitales, actúan como un aleteo de mariposa que se traduce en su correspondiente huracán social</p><p class="subtitle">El problema es que el huracán social, como el efecto mariposa, no llega al otro lado del mundo sino al otro lado del tiempo: a la siguiente generación</p></div><p class="article-text">
        El pasado 26 de mayo se abrieron las urnas en la Comunidad de Madrid y, con ellas, se abri&oacute; una posibilidad de dejar la gesti&oacute;n de uno de nuestros pilares sociales fundamentales: nuestra sanidad p&uacute;blica, en manos de gente decente.
    </p><p class="article-text">
        Parece mentira que un gesto tan simple como colocar una papeleta en una urna tenga tantas consecuencias en el devenir de nuestra salud. Desde que en 1974, un ministro canadiense, Marc Lalonde, encargara un estudio epidemiol&oacute;gico sobre la influencia de las condiciones socioecon&oacute;micas en la salud de la poblaci&oacute;n, nadie duda de la influencia de los determinantes sociales en salud. Pero si damos un paso causal m&aacute;s, si enfocamos m&aacute;s el microscopio, los determinantes sociales derivan de los determinantes pol&iacute;ticos, puesto que son las decisiones pol&iacute;ticas las que moldean que el espectro social sea o no saludable y sea o no un determinante en la salud: salarios dignos, educaci&oacute;n de calidad, viviendas accesibles, protecci&oacute;n social, igualdad de oportunidades, acceso equitativo a la protecci&oacute;n de la salud, etc, no son sino la consecuencia de los determinantes pol&iacute;ticos en salud. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de determinantes pol&iacute;ticos en salud pareciera como si el movimiento que produce la papeleta al caer en la urna produjera lo que en la teor&iacute;a f&iacute;sica se conoce como el efecto mariposa, un simple aleteo electoral convertido en una tempestad en el futuro de nuestro sistema sanitario y de nuestra salud.
    </p><p class="article-text">
        Que nadie dude de que los cambios ya introducidos en el ADN de nuestro sistema &nbsp;sanitario, en forma de privatizaciones y cambio de un modelo social a un modelo mercantilista de nuestra salud, van a tener una traducci&oacute;n en forma de enfermedades sociales como la inequidad y la desigualdad social. Desigualdad que a su vez act&uacute;a como factor de riesgo independiente para generar mayores problemas de salud y mayores problemas sociales.
    </p><p class="article-text">
        Que nadie dude de que cada privatizaci&oacute;n, cada euro p&uacute;blico desviado o malversado &nbsp;o cada movimiento de deterioro de nuestros hospitales, centros de salud o profesionales, act&uacute;an como un aleteo de mariposa que se traduce en su correspondiente hurac&aacute;n &nbsp;social. El problema es que el hurac&aacute;n social, como el efecto mariposa, no llega al otro lado del mundo sino al otro lado del tiempo: a la siguiente generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es imprescindible traducir el aleteo electoral en un gobierno que sea capaz de frenar el deterioro sistem&aacute;tico y programado de nuestros servicios p&uacute;blicos y la tempestad social que ocasionar&aacute; al otro lado del tiempo. Por eso es imprescindible no traducir el aleteo electoral en t&eacute;rminos de simpleza ideol&oacute;gica sino en t&eacute;rminos de salud: institucional, democr&aacute;tica y poblacional.
    </p><p class="article-text">
        Supongo que si en algo hemos fallado quienes pretendemos defender la salud desde la pol&iacute;tica y no s&oacute;lo desde nuestras consultas o nuestra profesi&oacute;n, es en conseguir trazar una l&iacute;nea continua sobre la l&iacute;nea invisible que une las urnas con &nbsp;la sala de espera de las urgencias de un hospital colapsado o con las manchas no lavadas en las s&aacute;banas de los pacientes, fruto del mercadeo del bien com&uacute;n al que nos han llevado nuestros supuestos representantes.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente tampoco hemos sido capaces de unir por puntos los casos de corrupci&oacute;n, de despilfarro, de mal gobierno y de indolencia pol&iacute;tica y completar el dibujo resultante de una sociedad deteriorada que dejamos a futuro. Trazar esa l&iacute;nea no es f&aacute;cil cuando, como el efecto mariposa, las consecuencias de tales acciones desencadenan huracanes sociales lejos en el tiempo y el espacio del propio aleteo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy la aritm&eacute;tica electoral da de s&iacute;, da mucho de s&iacute; si tenemos en cuenta que el partido de la G&uuml;rtel y la P&uacute;nica no solo necesita el apoyo de quienes les han sustentado y apoyado en su descomposici&oacute;n moral del &uacute;ltimo lustro, sino que necesita del apoyo de quienes vienen a resucitar las descomposiciones morales del &uacute;ltimo siglo.
    </p><p class="article-text">
        Veremos si la capacidad pol&iacute;tica da m&aacute;s de s&iacute; de lo que ha dado hasta ahora y es capaz, aunque sea como excentricidad, de poner la salud colectiva por delante de la salud partidista o puramente ideol&oacute;gica basada m&aacute;s en &ldquo;que no gobiernen los otros&rdquo; que en que gobierne alguien decente.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a estamos a tiempo de cambiar las consecuencias a futuro del aleteo electoral. Todav&iacute;a estamos a tiempo de probar qu&eacute; ocurrir&iacute;a si el aleteo lo iniciara una mariposa decente con vocaci&oacute;n de servicio p&uacute;blico. Todav&iacute;a estamos a tiempo de dejar de poner en juego la salud colectiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/jugamos-salud_129_1510262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Jun 2019 20:31:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que nos jugamos en salud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sanidad privada,Madrid,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Huelga de médicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/huelga-medicos_129_2211305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2164f7b-4b3d-41e1-87ef-30d2f09b03f9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este miércoles nos toca a los médicos materializar la indignación y el descontento y defender una jornada de trabajo justa y negociada</p><p class="subtitle">También luchar por un convenio para los médicos en formación MIR, el fin de la sobrecarga asistencial y una carrera profesional que ponga en valor un sistema de ascenso profesional basado en la competencia en vez de en la obediencia</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a el que es considerado como el padre de la medicina social, el m&eacute;dico alem&aacute;n Rudolf Virchow, que &ldquo;la medicina es una ciencia social y la pol&iacute;tica no es otra cosa que medicina a gran escala&rdquo;.           
    </p><p class="article-text">
        Tras la huelga de las mujeres y las manifestaciones de nuestros mayores, el colectivo m&eacute;dico se suma a hacer huelga en defensa de sus leg&iacute;timos derechos. Unos derechos que tienen el mismo rostro de mujer, de pensionista o de licenciado superior en medicina y cirug&iacute;a. Todos ellos reclaman que tras haber llevado la sociedad a cuestas durante la traves&iacute;a del desierto impuesta por la crisis, a su vez impuesta por un interesado desorden econ&oacute;mico, se les devuelva el orden social que tanto les cost&oacute; conquistar. Todos ellos reclaman un reparto m&aacute;s justo de las cartas, donde se repartan tambi&eacute;n los ases que los privilegiados se han guardado en la manga y que nos ha dejado un futuro de incertidumbre para todos: las futuras m&eacute;dicas, los futuros cient&iacute;ficos, los futuros pensionistas&hellip;el futuro sistema de pensiones o el futuro sistema sanitario, ambos perseguidos por el dogma de la falsa sostenibilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles nos toca a los m&eacute;dicos materializar la indignaci&oacute;n y el descontento y defender una jornada de trabajo justa y negociada, un convenio para los m&eacute;dicos en formaci&oacute;n MIR, el fin de la sobrecarga asistencial y una carrera profesional que ponga en valor un sistema de ascenso profesional basado en la competencia en vez de en la obediencia. Reivindicaciones justas que tienen su traducci&oacute;n en la medicina social en forma de precariedad laboral, de futuro incierto y de desigualdad de oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles nos toca a los m&eacute;dicos porque es ilusorio pensar que la ruptura del contrato social no se iba a extender como una mancha de aceite hasta las capas m&aacute;s altas de los pilares de nuestro estado de bienestar y porque una profesi&oacute;n con innegable vocaci&oacute;n de servicio p&uacute;blico no puede mantenerse al margen del contexto en el que se desarrolla la sociedad a la que dice cuidar. Y en este contexto es imprescindible entender que la defensa de una parte pasa irremediablemente por la defensa del todo y pasa por entender que la fuerza de la gravedad social hace que m&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano caigan incluso las manzanas m&aacute;s altas o las m&aacute;s valoradas socialmente. Por eso es importante que seamos capaces, desde nuestro privilegiado valor social, que volvamos a ponernos en la vanguardia de la defensa de todo nuestro sistema sanitario y por qu&eacute; no, de nuestro modelo social. Es importante que nos constituyamos en los defensores del todo para poder defender nuestra parte. Y es imprescindible que la suma del conjunto de las demandas e intereses particulares que Este mi&eacute;rcoles reivindicamos los m&eacute;dicos, se solapen en un plano superior y seamos capaces de hacernos cargo del colectivo com&uacute;n porque solo as&iacute; desafiaremos la fuerza de la gravedad social que siempre nos acabar&aacute; arrastrando a los l&iacute;mites de la realidad precaria, desigual e incierta en la que se encuentran los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles nos toca a los m&eacute;dicos darnos cuenta de que las reivindicaciones que nos afectan en el devenir del desarrollo de nuestra profesi&oacute;n y de nuestra sagrada relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente pasa porque esas reivindicaciones traspasen los muros de nuestras consultas y nos hagamos cargo tambi&eacute;n de las condiciones sociales de nuestros pacientes.  
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Virchow hace un siglo que le tem&iacute;a m&aacute;s a la pobreza que al bacilo de Koch. Seguramente porque la primera es una enfermedad social cuyo tratamiento, colectivo y complejo, requiere levantar la vista del microscopio y ser capaz de mirar el trasfondo de nuestra sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/huelga-medicos_129_2211305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Mar 2018 19:51:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Huelga de médicos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Huelgas,Médicos,Precariedad,Salarios,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más feminismo, más futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/feminismo-futuro_129_2231082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7205c7d5-cc12-49ce-9d46-574db5374347_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más feminismo, más futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nada tiene más sentido que el hecho de que las mujeres, todas las mujeres, vengan de donde vengan, se sumen a defender sus derechos</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Bertolt Brecht que de la ignorancia pol&iacute;tica, del analfabeto pol&iacute;tico, nace el menor abandonado, el asaltante y el peor de los bandidos, que es el pol&iacute;tico corrupto y el lacayo de las empresas multinacionales. Un d&iacute;a despu&eacute;s de vivir una de las fechas m&aacute;s significativas del panorama social y pol&iacute;tico contempor&aacute;neo, este 8 de marzo de 2018, podemos afirmar sin dudas que de la ignorancia pol&iacute;tica nace la desigualdad, la brecha salarial, los techos de cristal, el acoso sexual y por supuesto, la falta de medios para combatir todos ellos.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo no es solamente una cuesti&oacute;n de justicia hacia las mujeres, sino una manera de pensar c&oacute;mo queremos vivir todos, c&oacute;mo construir una sociedad m&aacute;s sostenible y con m&aacute;s futuro por delante. Tratar la discriminaci&oacute;n salarial, la brecha de las pensiones o la desatenci&oacute;n de nuestros mayores y dependientes como un acontecimiento natural en el que &ldquo;no hay que meterse&rdquo; es, simplemente, dejar de invertir en el ma&ntilde;ana e hipotecar el futuro de nuestra sociedad. Dec&iacute;an algunas portavoces de Ciudadanos que este 8 de marzo &ldquo;escond&iacute;a cuestiones ideol&oacute;gicas&rdquo; y que ellas, que son feministas pero no comunistas, no iban a ir a la huelga por eso. Nosotras, ante todo, damos la bienvenida al feminismo a todas las mujeres que hace a&ntilde;os lo denostaban o pon&iacute;an en duda la gravedad penal de la violencia machista. Nada tiene m&aacute;s sentido que el hecho de que las mujeres, todas las mujeres, vengan de donde vengan, se sumen a defender sus derechos, porque el feminismo es inclusivo, c&oacute;mplice y transversal. Pero les recordamos a esas mujeres pol&iacute;ticas que siguen yendo varios pasos por detr&aacute;s, que lo que este 8 de marzo pedimos millones de mujeres, parando durante el d&iacute;a y desbordando las calles de las ciudades horas despu&eacute;s, no es ideolog&iacute;a, es sentido com&uacute;n, es democracia, pero sobre todo, es futuro.
    </p><p class="article-text">
        Para sumarse al feminismo y al futuro hay que defender que la atenci&oacute;n y cuidado de nuestras personas enfermas, nuestros mayores y nuestros dependientes no acabe descansando, en &uacute;ltima instancia, en nosotras las mujeres. Es decir, los servicios p&uacute;blicos necesitan menos recortes y m&aacute;s inversi&oacute;n presupuestaria. De no ser as&iacute;, mientras se siga dejando a las personas a su suerte, seremos nosotras quienes, renunciando a nuestras carreras, cuidemos de otros en la invisibilidad del hogar y perdiendo por el camino nuestra independencia econ&oacute;mica y nuestros derechos.
    </p><p class="article-text">
        Sumarse al feminismo pasa tambi&eacute;n por que las escuelas infantiles sean accesibles para todas las familias. Porque mientras su precio sea tan elevado que a las mujeres nos salen las cuentas recortando nuestra jornada laboral o dejando de trabajar, estaremos obligando a muchas a elegir entre carrera profesional o maternidad. El feminismo, que quiere que cuidar y trabajar sea compatible para todos y todas, es una apuesta de futuro absolutamente necesaria en una sociedad con un envejecimiento de la poblaci&oacute;n cada vez mayor.
    </p><p class="article-text">
        Sumarse al feminismo es defender que haya permisos iguales e intransferibles, porque si hombres y mujeres no cuidamos en igualdad no accederemos al empleo en igualdad. Tienen que ser intransferibles, como son intransferibles las vacaciones, porque sabemos lo que ocurre si no lo son: las mujeres, que ya tienen menores perspectivas de promoci&oacute;n profesional por ser madres, son quienes los acumulan y de ese modo, se refuerzan sus desventajas, su discriminaci&oacute;n y su desigualdad salarial. Mientras a las mujeres se nos siga preguntando en una entrevista de trabajo si pensamos tener hijos, seguiremos cavando la brecha salarial. &iquest;Tiene futuro un pa&iacute;s en el que la maternidad est&aacute; penalizada y ser madre soltera conlleva un alto riesgo de pobreza?
    </p><p class="article-text">
        Este 8 de marzo una marea feminista ha pedido parar. Que pare el abuso sexual de quienes nos han acosado durante a&ntilde;os amparados en la impunidad, que paren las violencias machistas que sufrimos todos los d&iacute;as dentro y fuera del hogar y que paren las ruedas de la l&oacute;gica cortoplacista, de las pol&iacute;ticas que venden nuestros servicios p&uacute;blicos a precio de saldo y esquilman nuestros recursos del ma&ntilde;ana. Necesitamos m&aacute;s pol&iacute;tica y menos ignorancia pol&iacute;tica. Y ya hemos visto a d&oacute;nde nos conducen las pol&iacute;ticas de destrucci&oacute;n de nuestros servicios p&uacute;blicos, de privatizaci&oacute;n de la sanidad, de desmantelamiento programado de la educaci&oacute;n y de precarizaci&oacute;n laboral. Las recetas del Partido Popular, pensadas para el corto plazo y los beneficios de algunos, no ofrecen ning&uacute;n futuro para nuestro pa&iacute;s, y los miles de pensionistas en las calles demuestran hasta qu&eacute; punto esas pol&iacute;ticas son migajas para hoy y hambre para ma&ntilde;ana. Lo que quiere el feminismo es parar, pensar qu&eacute; pa&iacute;s queremos y construir futuro. La pregunta es si las mujeres de Ciudadanos, ahora que quieren sumarse al feminismo, querr&aacute;n sumarse, junto a nosotras, al futuro.
    </p><p class="article-text">
        El jueves&nbsp;llenamos las calles de reivindicaciones y denuncias de todo aquello que queremos parar, pero tambi&eacute;n inundamos las ciudades de celebraci&oacute;n y alegr&iacute;a. Porque Espa&ntilde;a fue una referencia mundial y lider&oacute; la defensa de la igualdad. Y porque a partir de&nbsp;ahora&nbsp;ya nadie puede dudar de que nuestro pa&iacute;s no cabe en los cors&eacute;s viejos y estrechos de esa idea de Espa&ntilde;a de quienes nos han gobernado durante a&ntilde;os. Hay un pueblo que quiere igualdad y el futuro de nuestro pa&iacute;s, el de todas y todos, pasa por el feminismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García, Clara Serra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/feminismo-futuro_129_2231082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Mar 2018 20:06:11 +0000]]></pubDate>
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