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    <title><![CDATA[elDiario.es - María Blasco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria_blasco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María Blasco]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La ciencia contra las mentiras de la post-verdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ciencia-mentiras-post-verdad_129_3597807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a232766-c163-4295-b0a0-760eb70f15a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciencia contra las mentiras de la post-verdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el Día Mundial contra el Cáncer, este 4 de febrero, hay que recordar que la ciencia nos enseña a defendernos de las mentiras, de los datos falsos, de las manipulaciones y, en definitiva, de las tinieblas</p></div><p class="article-text">
        En un reciente art&iacute;culo en The Guardian, Jenny Rohn escrib&iacute;a: &ldquo;Las mentiras o no-verdades est&aacute;n creciendo&rdquo;&hellip; y nadie se molesta en ver si son o no verdad. Hay, por lo tanto, una gran preocupaci&oacute;n ante la posibilidad de que estemos entrando en una nueva era donde la realidad emp&iacute;rica ya no es reconocida por todos como la mejor manera de tomar decisiones.
    </p><p class="article-text">
        El desprecio por la evidencia cient&iacute;fica parece estar cobrando adeptos. Una serie de art&iacute;culos en la revista Nature, una de las m&aacute;s prestigiosas del mundo de la investigaci&oacute;n, denunciaba recientemente el peligro de la post-verdad &ndash;el neologismo acu&ntilde;ado para definir las afirmaciones falsas de Donald Trump&ndash; para el avance de la ciencia y de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        La ciencia nos ense&ntilde;a a defendernos de las mentiras, de los datos falsos, de las manipulaciones y, en definitiva, de las tinieblas. La luz del conocimiento, y lo que es a&uacute;n m&aacute;s importante, el reconocer que no sabemos todo y que tenemos que seguir haci&eacute;ndonos preguntas y seguir buscando respuestas, es lo que ha hecho que avance la humanidad por el camino m&aacute;s justo e igualitario.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la actitud cient&iacute;fica y la ciencia son un bien com&uacute;n, que trasciende a los complicados detalles de las investigaciones que ocurren en los laboratorios y que nos ense&ntilde;a un camino intelectual, el de la racionalidad, y un camino &eacute;tico y moral, el del respeto por otras ideas y la flexibilidad de dar un paso atr&aacute;s cuando no estamos en lo cierto. Sin embargo, esto que parece tan de sentido com&uacute;n, que parec&iacute;a tan s&oacute;lido en nuestra cultura, se tambalea a favor de mentiras, de manipulaciones de la realidad. 
    </p><p class="article-text">
        Cualquiera puede mentir, y si lo hace con suficiente convencimiento, da igual si es cierto o no, lo importante es que guste a cuanta m&aacute;s gente mejor. Esto abre la puerta a los abusos, y empodera a algunos ciudadanos y dirigentes irresponsables. Donald Trump dice, y no es el &uacute;nico, que el cambio clim&aacute;tico no existe, y hay muchos que eligen creerle, aunque tal afirmaci&oacute;n no tenga ninguna base emp&iacute;rica. Otros venden falsos remedios para tratar enfermedades y algunos (por desesperaci&oacute;n) recurren a ellos poniendo en peligro sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica forma de combatir esta post-verdad es por medio de la ciencia. Entre los valores m&aacute;s importantes de la ciencia y de la investigaci&oacute;n est&aacute; cuestionar constantemente prejuicios y fantas&iacute;as, que, a su vez suelen estar motivados por intereses particulares y casi nunca nobles. La ciencia nace pues en oposici&oacute;n a los mitos.
    </p><p class="article-text">
        No estar&iacute;amos recordando hoy los grandes avances que se realizan cada d&iacute;a en la lucha contra el c&aacute;ncer si los Griegos no hubiesen cuestionado a sus dioses y no hubiesen realizado las primeras autopsias para averiguar las causas de muerte de las personas. Gracias a estas autopsias, descubrimos que no eran las caprichosas criaturas mitol&oacute;gicas llamadas Parcas las que cortaban el hilo de la vida de los humanos y determinaban la muerte de cada individuo sin previo aviso, sino que exist&iacute;an las enfermedades, como el c&aacute;ncer, que nos mataban. Y ese conocimiento, a su vez, llev&oacute; a que quisi&eacute;ramos averiguar por qu&eacute; se produc&iacute;an las enfermedades y a intentar evitarlas o curarlas. Y en ello estamos.
    </p><p class="article-text">
        La propia investigaci&oacute;n, pensar&aacute;n algunos, no est&aacute; completamente exenta de modas y de prejuicios, que a su vez pueden determinar la financiaci&oacute;n y la direcci&oacute;n en la que avanza la ciencia, al menos temporalmente. Nos lo recordaba la soci&oacute;loga &Aacute;ngeles Dur&aacute;n en su reciente conferencia del ciclo de seminarios de la Oficina de Mujeres y Ciencia del CNIO (WISE): la ciencia que hacemos depende de los financiadores. En el libro &lsquo;Excelentes&rsquo; que hemos editado recientemente en el CNIO, Irving Weissman, experto en las c&eacute;lulas madre del c&aacute;ncer, afirma que &ldquo;el principal obst&aacute;culo para el progreso son los adalides del saber establecido&rdquo;. En el mismo libro, Paul Nurse, investigador y Premio Nobel, nos dice que &ldquo;hay gente a la que no le gusta lo osado y lo innovador&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, conviene recordar que hace apenas unos a&ntilde;os, pocos cre&iacute;an que el sistema inmunol&oacute;gico ser&iacute;a importante para acabar con el c&aacute;ncer. Lo que estaba de moda eran los oncogenes (que vendr&iacute;an a ser como los aceleradores de las c&eacute;lulas del c&aacute;ncer) y despu&eacute;s de los oncogenes, los genes supresores tumorales (que ser&iacute;an los frenos de las c&eacute;lulas) y, despu&eacute;s de estos, las terapias inteligentes contra los oncogenes, que hoy d&iacute;a estamos aplicando con mucho &eacute;xito en algunos tumores y adem&aacute;s, de una manera personalizada. As&iacute;, aunque no hab&iacute;a ninguna base cient&iacute;fica para pensar que el sistema inmunol&oacute;gico no era importante en el c&aacute;ncer, no era uno de los temas estrella.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, eso no fren&oacute; a algunos pocos cient&iacute;ficos que cre&iacute;an en esto y que siguieron avanzando y, hoy en d&iacute;a, la inmunoterapia es la gran estrella de la investigaci&oacute;n oncol&oacute;gica. Y tenemos nuestro propio ejemplo espa&ntilde;ol con el trabajo pionero de Francis M&oacute;jica y Francisco Rodr&iacute;guez-Valera descubriendo unas repeticiones del ADN de unas bacterias de las salinas de Santa Pola en Alicante. Aunque en su momento interesaron a muy pocos, han contribuido a una de la revoluciones de la biotecnolog&iacute;a mundial, el &ldquo;corta-pega de los genes&rdquo; o sistema CRISPR-Cas. Y seguro que habr&aacute; m&aacute;s sorpresas en el futuro, &eacute;se es el poder de la ciencia: a pesar de los 'detours' dictados por las modas y la financiaci&oacute;n, al final siempre se avanza, pues lo que gu&iacute;a el camino es la evidencia cient&iacute;fica y la racionalidad, y ante la evidencia no se pueden interponer mentiras ni enga&ntilde;os; ante la evidencia, cualquier persona con un m&iacute;nima educaci&oacute;n cient&iacute;fica se rinde. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy m&aacute;s que nunca, se pone de manifiesto la importancia de la cultura y la educaci&oacute;n cient&iacute;ficas, y su maravillosa manera de mirar los problemas de forma as&eacute;ptica, como un gran bien com&uacute;n de los pa&iacute;ses y de los ciudadanos, al que nunca deber&iacute;amos de renunciar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Blasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ciencia-mentiras-post-verdad_129_3597807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Feb 2017 20:12:42 +0000]]></pubDate>
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