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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rafael M. Mañueco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rafael_m_manueco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rafael M. Mañueco]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Gorbachov, Primavera de la libertad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gorbachov-primavera-libertad_129_3595768.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed1d5147-ac99-47cb-a23e-2d9a55f89364_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Portada de &#039;Gorbachov, Primavera de la libertad. Ocaso y caída del imperio rojo&#039;, de Jesús López Medel y Rafael M. Mañueco."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">eldiario.es publica en exclusiva la introducción de 'Gorbachov, Primavera de la libertad. Ocaso y caída del imperio rojo', de Jesús López Medel y Rafael M. Mañueco</p><p class="subtitle">La presentación del libro en Madrid tendrá lugar este 7 de febrero en el Centro Superior para la Defensa Nacional, a las 18 horas</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El siglo XX fue intenso en todo el planeta. Numerosos acontecimientos relevantes tuvieron una gran influencia y trascendencia global. Pero junto a las dos grandes guerras, hay uno que tuvo, tanto en su origen como en desenlace, un grand&iacute;simo valor.
    </p><p class="article-text">
        Me refiero a la creaci&oacute;n en un breve tiempo casi a comienzos de centuria de un gran imperio y de la desintegraci&oacute;n de modo vertiginoso a final de siglo.
    </p><p class="article-text">
        Ya Rusia como gran pa&iacute;s a nivel de territorial pol&iacute;tico, cultural y geoestrat&eacute;gico ten&iacute;a desde siempre una gran relevancia e influencia en territorios pr&oacute;ximos. El af&aacute;n expansivo ya existi&oacute; en ese r&eacute;gimen anacr&oacute;nico de base feudal cual fue el zarismo.
    </p><p class="article-text">
        Desde la potencia de Pedro I el Grande y la admiraci&oacute;n de dirigentes muy posteriores por manifestaciones culturales de otros pa&iacute;ses, la posici&oacute;n de la grandeza de la Rusia estaba, adem&aacute;s de su sentido internacionalista, unido a un af&aacute;n expansionista respecto de otros pueblos, como si Rusia se les quedase peque&ntilde;o&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos, eslavos, cauc&aacute;sicos, n&oacute;madas de Asia Central, o bien vinculados hist&oacute;ricamente al Ducado de Polonia o el imperio otomano. En definitiva, con muy diversos elementos identitarios que hab&iacute;an conformado su caracterizaci&oacute;n. Esa diversidad y pluralismo estaban dirigidos desde la centralidad de la capital rusa.
    </p><p class="article-text">
        La Revoluci&oacute;n bolchevique de 1917 fue un aldabonazo del triunfo de unas concepciones que dise&ntilde;adas por Marx y Engels para una sociedad industrial, triunfar&iacute;an en un pa&iacute;s donde el gran peso de lo agrario no era sino manifestaci&oacute;n del largo estancamiento de la historia en un Rusia como centro irradiador no ya de unas concepciones ideol&oacute;gicas sino como eje de un proceso expansivo.
    </p><p class="article-text">
        Si, como dec&iacute;amos, el sistema zarista era de pretensi&oacute;n de ampliaci&oacute;n territorial, la llegada del comunismo lo potenci&oacute; a&uacute;n m&aacute;s. La visi&oacute;n internacionalista del socialismo de entonces, con la idea de unidad de &ldquo;parias de la tierra&rdquo; lleva a que poco tiempo despu&eacute;s de la llegada de los bolcheviques tomase fuerza ese esp&iacute;ritu de contagiar, desde el af&aacute;n de dominio y control, otras naciones y pueblos para integrarlos en la promesa del &ldquo;para&iacute;so universal comunista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pocos a&ntilde;os despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n de 1917, la incorporaci&oacute;n y anexi&oacute;n de otros pa&iacute;ses lleva a conformar muy pronto la Uni&oacute;n de Rep&uacute;blicas Socialistas Sovi&eacute;ticas que durar&iacute;a setenta y cinco a&ntilde;os. Pero el af&aacute;n internacionalista de imperio no se quedar&iacute;a all&iacute; sino que ser&iacute;a una permanente aspiraci&oacute;n. Incluso, su af&aacute;n de extender su influencia se trasladaba a otras zonas lejanas desde el Caribe, alg&uacute;n pa&iacute;s de &Aacute;frica o Asia.
    </p><p class="article-text">
        De hecho algunas (tres, concretamente) de esas Rep&uacute;blicas se incorporar&iacute;an veinticinco a&ntilde;os despu&eacute;s por la v&iacute;a del &ldquo;reparto&rdquo; tras la II Guerra Mundial donde la URSS, con su gran contribuci&oacute;n militar de contenci&oacute;n del nazismo y enorme sacrificio humana en la derrota de ese r&eacute;gimen, obtuvo el mayor r&eacute;dito. As&iacute; se integrar&iacute;an forzosamente tres pa&iacute;ses que hab&iacute;an ya sufrido mucho bajo las botas alemanas (y antes tambi&eacute;n bajo el mando sovi&eacute;tico) como Estonia, Letonia y Lituania.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ello, la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica lograr&iacute;a que otros pa&iacute;ses del este de Europa, aun manteniendo formalmente su soberan&iacute;a, quedasen bajo la &oacute;rbita de Mosc&uacute;. Esto no solo ser&iacute;a as&iacute; desde Yalta sino que con el tiempo se reforzar&iacute;a con la doctrina Br&eacute;zhnev de &ldquo;solidaridad&rdquo; en la intervenci&oacute;n para defender el comunismo en estos Estados y ello, desde la primac&iacute;a del mando de Mosc&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        El sistema ideol&oacute;gico se mantuvo pr&aacute;cticamente inalterable desde el ide&oacute;logo de Lenin al criminal de Stalin y los posteriores sucesores al frente del PCUS. Todo se conservar&iacute;a de modo m&aacute;s que ralentizado, haciendo que la perpetuaci&oacute;n o anquilosamiento del sistema fuese el mejor elemento para que este se devorase a s&iacute; mismo y falleciese por falta de ox&iacute;geno.
    </p><p class="article-text">
        La respiraci&oacute;n asistida al sistema fallaba y quienes ten&iacute;an que dirigir aquella nave muy vieja ten&iacute;an ya muchos a&ntilde;os y pocas ideas nuevas. Todo ellos, nacidos antes de la Revoluci&oacute;n sovi&eacute;tica y, por tanto, incapaces de buscar nuevos rumbos.
    </p><p class="article-text">
        En 1985, con un sistema decr&eacute;pito, llega a la Secretaria General del Partido Comunista Mija&iacute;l Gorbachov, sucediendo a su antecesor en el cargo, Konstant&iacute;n Chernenko, nacido en 1911, veinte a&ntilde;os antes del nuevo dirigente y antes de ese acontecimiento de la revoluci&oacute;n de invierno.
    </p><p class="article-text">
        Su formaci&oacute;n y toda su actividad pol&iacute;tica hab&iacute;an sido, como no pod&iacute;a ser de otro modo, en el seno del PCUS, pero el dato de su nacimiento posterior a esa revoluci&oacute;n denotaba una juventud inusitada dados sus antecesores. Sus 54 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos contrastaban con la gerontocracia que hab&iacute;a dirigido el pa&iacute;s de pa&iacute;ses. Pero no s&oacute;lo era cuesti&oacute;n de edad f&iacute;sica sino tambi&eacute;n lo que pod&iacute;a suponer, en principio, de una energ&iacute;a y unos planteamientos vitales que contrastaban con la obsolescencia de todo el sistema y la mentalidad de sus antecesores.
    </p><p class="article-text">
        Eran ingentes los problemas a los que deb&iacute;a hacer frente Gorbachov ya desde su llegada. Desde la dificil&iacute;sima situaci&oacute;n econ&oacute;mica, la antig&uuml;edad de un modelo pol&iacute;tico apenas reformado en muchas d&eacute;cadas, un ej&eacute;rcito involucrado en una guerra absurda invadiendo Afganist&aacute;n, etc.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, no era cometido para un hombre sino para que un equipo que con un l&iacute;der al frente acometiese las abundantes tareas. Y esta, la soledad de Mija&iacute;l Gorbachov para acometer el proceso amplio de reformas, era apenas paliada por la unos pocos dirigentes que sintonizaban con &eacute;l en cuanto a la evoluci&oacute;n del r&eacute;gimen. En cambio, ten&iacute;a en frente, la gran mayor&iacute;a de los jerarcas y bur&oacute;cratas que desde siempre y desde diversas instancias controlaban el aparato. As&iacute; se visualiz&oacute; claramente con los promotores del golpe de Estado que sufrir&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, como se refleja en el libro, el nuevo Secretario General del PCUS, m&aacute;s que llevar a cabo un proceso de verdadera democratizaci&oacute;n del pa&iacute;s, al menos como lo entendemos en Occidente, pretend&iacute;a una modernizaci&oacute;n de unas estructuras que se estaban desmoronando.
    </p><p class="article-text">
        Con ello, el objeto de sus arriesgados planteamientos era la supervivencia del sistema pero reformado. En el cap&iacute;tulo Buscando un cambio para perpetuar el r&eacute;gimen se describe con detalle el panorama anquilosado que se encontr&oacute; Gorbachov y lo que este intent&oacute; llevar a cabo
    </p><p class="article-text">
        Cuesti&oacute;n diferente era que sus reformas fuesen tan profundas que afectasen de tal manera a una estructura muy anquilosada a nivel pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y territorial.
    </p><p class="article-text">
        El otro elemento antes apuntado era la compa&ntilde;&iacute;a para llevar a cabo tal proceso de reformas. La envergadura de sus planteamientos reformistas requer&iacute;a algo m&aacute;s que la obediencia caracter&iacute;stica en el Partido Comunista donde la verticalidad del poder era (ahora igualmente y tan bien recreada por Putin) un principio asumido por la concepci&oacute;n totalizadora de un partido as&iacute; configurado. De ah&iacute; El lento y dificultoso avance de la Perestroika que se narra en el libro.
    </p><p class="article-text">
        La crisis de pa&iacute;s era tan intensa a todos los niveles indicados que en un primer momento, sus planteamientos innovadores, con un vocabulario lleno de frescura desconocido hasta entonces, no es recibido de modo hostil pero el enjuiciamiento se le iba a realizar por los hechos, m&aacute;s que por el vocabulario tan sugerente al exterior como desconcertante entonces.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; suceder&iacute;a tambi&eacute;n con su pol&iacute;tica de gestos o actitudes. La liberaci&oacute;n de penados y reprimidos por razones pol&iacute;ticas, cuyo caso emblem&aacute;tico era el deportado o confinado sabio de la f&iacute;sica nuclear S&aacute;jarov al a&ntilde;o siguiente de asumir el poder era revelador del cambio importante que quer&iacute;a impulsar Gorbachov.
    </p><p class="article-text">
        O lo que es la apertura al mundo exterior del dirigente reci&eacute;n llegado cuyos predecesores hab&iacute;a hecho de la autarqu&iacute;a a nivel internacional uno de sus principios. En cambio, Mija&iacute;l Gorbachov se relacion&oacute; no solo frente a su &ldquo;te&oacute;rico enemigo&rdquo; en la Guerra Fr&iacute;a sino tambi&eacute;n con numerosos dirigentes occidentales. En ello, Gorbachov no s&oacute;lo proyectaba una imagen personal sino tambi&eacute;n de pedig&uuml;e&ntilde;o (e el buen sentido de la palabra) pidiendo ayuda ante la grav&iacute;sima crisis econ&oacute;mica de su pa&iacute;s e invocando (desgraciadamente con escaso &eacute;xito) la necesidad de ese apoyo financiero desde la justificaci&oacute;n l&oacute;gica que sin ello, sus reformas pol&iacute;ticas pod&iacute;an hacerse in&uacute;tiles.
    </p><p class="article-text">
        Pronto, empez&oacute; a ser objeto de deseo en el exterior el tener un encuentro pol&iacute;tico-personal con este dirigente que adem&aacute;s, era frecuentemente acompa&ntilde;ado (algo tambi&eacute;n inaudito) con su esposa Ra&iacute;sa cuya influencia y apoyo a su esposo, con espaldas cargadas, encontraba un parang&oacute;n medi&aacute;tico (aunque ya usual en EEUU) de un Ronald Reagan tambi&eacute;n frecuentemente asistido de su esposa Nancy.
    </p><p class="article-text">
        Este elemento de cierta feminizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica a nivel de simple acompa&ntilde;amiento era algo inaudito por parte de la URSS, donde en los encuentros, fotos y cenas de ambos matrimonios, con fotos sonrientes introduc&iacute;a una gran novedad.
    </p><p class="article-text">
        Eso acrecentaba su fama internacional mientras que parad&oacute;jicamente a nivel interno, los efectos no eran los mismos. Los problemas del gran imperio continuaban e inevitablemente (como siempre sucede cuando se quieren implementar nuevos y muy diferentes medicinas o tratamiento), el choque era grande.
    </p><p class="article-text">
        Se juntaban en ello, tanto el car&aacute;cter sist&eacute;mico y enlazado de los viejos y graves defectos del sistema comunista, cuya hondura se estaba acentuando, como tambi&eacute;n las medidas puestas en marcha por el nuevo dirigente. Unas y otras razones iban generando unos efectos de grave incertidumbre y negativas consecuencias en orden al ahondamiento de problemas. <em>La debacle se desata</em> lo narra.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos puntos cr&iacute;ticos antes apuntados era el plano territorial cuyo eslab&oacute;n de unidad, sin ser tan d&eacute;bil como el que logr&oacute; mantener en Mariscal Tito en una Yugoslavia que pronto tambi&eacute;n se fragmentar&iacute;a, en este caso de forma muy incruenta y b&eacute;lica, no serv&iacute;a para mantener unidos territorios y pueblo m&aacute;s diversos aun.
    </p><p class="article-text">
        Ya tuvo su punto de inflexi&oacute;n dos a&ntilde;os antes de la ca&iacute;da de la URSS donde la ruptura reciproca entre Mosc&uacute; y los pa&iacute;ses comunistas pr&oacute;ximos supervisados desde el Kremlin hasta entonces y que desembocar&iacute;a en el desmoronamiento, desde elementos nacionalistas, culturales o incluso religiosos de ese patio trasero desde unos <em>Sat&eacute;lites que se alejan de un sol en declive.</em>
    </p><p class="article-text">
        Por razones muy diversas muy variados territorios fueron reivindicando una forma diferente de reorganizar la Uni&oacute;n sovi&eacute;tica, con m&aacute;s reconocimiento de la identidad da esos territorios, bien eslavos, bien cauc&aacute;sicos o incluso de Asia Central, porque los b&aacute;lticos estaba claro que lo que quer&iacute;an era irse y recuperar su soberan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Gorbachov intent&oacute; abordar esto con un la elaboraci&oacute;n de varios nuevos proyectos de la Uni&oacute;n. Eran un paso claro hacia una mayor autonom&iacute;a de los territorios pero, una vez m&aacute;s, los sectores m&aacute;s conservadores vieron en la actuaci&oacute;n de Gorbachov una traici&oacute;n a los planteamientos tan nost&aacute;lgicos como conservadores.
    </p><p class="article-text">
        No ser&iacute;a casualidad que fuese la v&iacute;spera de la nueva firma del Tratado cuando los golpistas fuesen <em>Intentando volver a la caverna</em> y retuvieron al legitimo presidente de la URSS en su lugar de verano, anunci&aacute;ndose un golpe de estado que es tambi&eacute;n narrado en el libro con detalle y con un ritmo tan ver&iacute;dico como propio de un thriller cinematogr&aacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente eso se produjo cuando Gorbachov, fue cediendo en su programa reformista. La rapidez de todo le superaba. Y tras un cierto frenazo a continuar con pol&iacute;ticas liberalizadoras y reformistas, lleg&oacute; en 1990 a un acuerdo con los m&aacute;s conservadores y cr&iacute;ticos. Esa claudicaci&oacute;n (acaso no ten&iacute;a muchas alternativas salvo haber pisado el acelerador) y esa incorporaci&oacute;n de esos sectores en puestos claves le llevar&iacute;a a introducir los lobos dentro y que algo m&aacute;s de un a&ntilde;o m&aacute;s tarde impulsar&iacute;an el golpe de Estado.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que el golpe fracas&oacute;, el victorioso no fue Mija&iacute;l Gorbachov, autoridad leg&iacute;tima liberada de los golpistas, sino quien hizo que abortase el golpe, el presidente de la Rep&uacute;blica Rusa que con su llamamiento a la poblaci&oacute;n civil y su liderazgo frenase a los m&aacute;s reaccionarios de los sovi&eacute;ticos. El se convirti&oacute; en el personaje de esas fechas hasta el punto de que ser&iacute;a &eacute;l quien intentase marcar una hoja de ruta. En ella, Gorbachov, el gran reformista, se hab&iacute;a quedado atr&aacute;s, recogi&eacute;ndose en el libro las desavenencias entre los dos l&iacute;deres y la victoria.
    </p><p class="article-text">
        Enfrentado a Yeltsin y fracasado en vetar la prohibici&oacute;n del Partido Comunista, Gorbachov se centr&oacute; en intentar mantener a toda costa y de cualquier forma organizativa la Uni&oacute;n. Para ello, acudi&oacute; al consejo de numerosos l&iacute;deres mundiales que, adem&aacute;s de sus primeras reacciones (alguna muy curiosa y de apoyo a los golpistas) atendieron a Gorbachov aunque alejados de lo que estaba pasando cuyo deslizamiento hacia la ruptura, ni siquiera lo quer&iacute;a prever el propio Gorbachov. Los <em>Faros y Voces Lejanas</em> <em>ante el naufragio</em> relata con precisi&oacute;n y novedad esas conversaciones grabadas del dirigente sovi&eacute;tico con diversos l&iacute;deres, entre ellos el rey Juan Carlos y Felipe Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;bamos en el oto&ntilde;o de 1991 pero el invierno estaba muy cerca tanto que el 25 de diciembre de ese a&ntilde;o se extendi&oacute; el acta de defunci&oacute;n de ese Estado oficialmente ateo donde nadie hizo r&eacute;quiem alguno. A partir de ah&iacute;, La URSS se rompe y llegar&iacute;a la desintegraci&oacute;n de lo que hab&iacute;a sido un gran Estado, un gran imperio. Dado que el protagonista de esa etapa y de este libro es Mija&iacute;l Gorbachov, es s&oacute;lo de una manera breve c&oacute;mo se trata a quien fue e cierto modo sucesor (el PCUS y la propia URSS hab&iacute;a desaparecido) hasta que el libro en su versi&oacute;n originario y primera edici&oacute;n conclu&iacute;a con el anuncio de marcha de Yeltsin y la designaci&oacute;n con una frase: &ldquo;Entregaba el Poder a Vladimir Putin&hellip;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Esos puntos suspensivos y el hecho de que desde entonces, m&aacute;s de diecisiete a&ntilde;os desde entonces, haya totalizado aquel la pol&iacute;tica rusa&hellip;y algo m&aacute;s, requer&iacute;a que adem&aacute;s de esta introducci&oacute;n y una revisi&oacute;n y actualizaci&oacute;n de los textos, se le a&ntilde;adiese un ep&iacute;logo referido a Vladimir Putin, que entendemos es imprescindible para entender tambi&eacute;n el revisionismo posterior de la breve etapa de eclosi&oacute;n de la libertad que supuso (a&uacute;n con todas las contradicciones) la etapa de gobierno de Mija&iacute;l Gorbachov.
    </p><p class="article-text">
        Cierto es que el ocaso y ca&iacute;da del imperio rojo aconteci&oacute; estando al frente Gorbachov y que alguna de sus medidas reformistas en un pa&iacute;s no preparado para ser implementadas pudo contribuir&aacute; tal resultado. Pero no fue &eacute;l ni mucho menos el principal responsable sino la pesad&iacute;sima herencia que recibi&oacute; de un r&eacute;gimen insoluble y sin salida, unido a la fuerza de los contrarreformistas, dispuestos a hacer desaparecer como guardadores de esencias muy caducadas, lo que produjo el resultado final.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, su patriotismo, su visi&oacute;n de futuro y su voluntad reformista le llevan ya a representar un par&eacute;ntesis o una primavera en esa ausencia de libertad hist&oacute;rica en esa gran naci&oacute;n que es Rusia y que apuntaba la frase que sirve de p&oacute;rtico a esta introducci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús López-Medel, Rafael M. Mañueco]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Feb 2017 18:37:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gorbachov, Primavera de la libertad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Adelanto editorial]]></media:keywords>
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