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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jimmy Wales]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Jimmy Wales]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La transparencia en la red puede derrotar a las noticias falsas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/transparencia-puede-derrotar-noticias-falsas_129_3589034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55808880-cd0c-414d-973c-4ec8eb47fb24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La transparencia en la red puede derrotar a las noticias falsas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿El auge de la información falsa es una señal de que Internet ha entrado en una era oscura? No si los usuarios recuperan el espíritu abierto de los pioneros de la web, dice uno de los creadores de Wikipedia</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado presenciamos el auge de la desinformaci&oacute;n en la Red. En muchos pa&iacute;ses del mundo, las p&aacute;ginas web de &ldquo;noticias falsas&rdquo; tuvieron un impacto sobre el debate pol&iacute;tico y tambi&eacute;n el estado de &aacute;nimo. Los &ldquo;filtros burbuja&rdquo; y las b&uacute;squedas personalizadas limitaron nuestros conocimientos. El Diccionario Oxford decidi&oacute; que &ldquo;posverdad&rdquo; era la palabra internacional del a&ntilde;o. Con la llegada del 2017 llegaron nuevos t&eacute;rminos y expresiones, como por ejemplo, &ldquo;hechos alternativos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Resulta tentador hacerse la siguiente pregunta: &iquest;Es este el principio del fin de la informaci&oacute;n fiable? &iquest;Fue err&oacute;neo pensar que Internet pod&iacute;a tener informaci&oacute;n accesible para todos? &iquest;Es esta la era oscura de Internet?
    </p><p class="article-text">
        La difusi&oacute;n de informaci&oacute;n falsa en Internet representa una amenaza real. Si nuestra base de hechos reales disminuye, no podemos mantener conversaciones trascendentales ni resolver los problemas mundiales. 
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que Internet siempre ha sido un lugar ca&oacute;tico y complicado. Los usuarios de la Red siempre se han dividido en dos categor&iacute;as; los que quieren saber la verdad y compartirla, y los que la utilizan para hacer jugarretas, llevar a cabo actos vand&aacute;licos o cosas peores. Ahora puedes leer noticias falsas en las redes sociales de tu primo y en los noventa viste c&oacute;mo tus parientes de m&aacute;s edad entraban en Internet por primera vez y solo lo utilizaban para enviar a toda la familia correos electr&oacute;nicos fraudulentos con &ldquo;&rdquo;Fwd: Fwd: Fwd: Fwd:&ldquo; en la l&iacute;nea del asunto. Antes las noticias falsas viajaban por correo electr&oacute;nico porque esta era la principal forma de comunicaci&oacute;n de los usuarios de la Red.
    </p><p class="article-text">
        Internet siempre ha sido un lugar id&oacute;neo para la experimentaci&oacute;n y la ingenuidad. Su poder reside en los usuarios. Por cada acci&oacute;n da&ntilde;ina, hay infinitas contribuciones positivas de personas que quieren conectar con otras personas, o que quieren expresar sus opiniones o sentimientos, o que quieren ampliar la base de conocimiento compartido. 
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; funciona Wikipedia?</h3><p class="article-text">
        Soy optimista. Tuve que serlo para empezar Wikipedia, un proyecto que diecis&eacute;is a&ntilde;os atr&aacute;s parec&iacute;a imposible. &iquest;C&oacute;mo pod&iacute;amos lograr que millones de personas trabajaran conjuntamente, sin que importaran las fronteras o las distintas perspectivas, de forma totalmente desinteresada y sin remuneraci&oacute;n, para construir una enciclopedia fiable y precisa? Lo cierto es que lo logramos. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque las noticias falsas no son ninguna novedad, s&iacute; han evolucionado los m&eacute;todos para propagarlas. El contenido de las redes sociales, los v&iacute;deos convenientemente editados para generar confusi&oacute;n y los mensajes instant&aacute;neos han reemplazado el correo electr&oacute;nico y se han convertido en los principales veh&iacute;culos de la informaci&oacute;n falsa. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad la Red es m&aacute;s extensa y est&aacute; m&aacute;s interconectada y se mueve a una velocidad infinitamente superior que a principios de siglo. El a&ntilde;o pasado, cuando India puso en circulaci&oacute;n un nuevo billete de 2.000 rupias, se difundi&oacute; una noticia falsa que aseguraba que el billete conten&iacute;a un dispositivo de vigilancia. Aunque m&aacute;s tarde esta &ldquo;noticia&rdquo; fue desenmascarada, antes ya se han expandido como la p&oacute;lvora por Whatsapp, que tiene 50 millones de usuarios mensuales en ese pa&iacute;s. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Las organizaciones vinculadas a los medios de comunicaci&oacute;n (peri&oacute;dicos, canales de televisi&oacute;n, editoriales) desempe&ntilde;ar&aacute;n un papel clave en la recuperaci&oacute;n de una base s&oacute;lida de informaci&oacute;n real. Las instituciones period&iacute;sticas respetables tienen recursos extraordinarios para informar, investigar y promocionarse, y deben redoblar sus esfuerzos para seguir siendo los principales representantes de la verdad. Habida cuenta de la polarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica de los medios de comunicaci&oacute;n y los filtros burbuja de las redes sociales, se trata de un reto muy ambicioso. 
    </p><p class="article-text">
        Las p&aacute;ginas web con noticias falsas surgen de la noche a la ma&ntilde;ana. Muchas tienen una apariencia similar a la de diarios digitales que publican informaci&oacute;n cierta. Sin embargo, sus titulares suelen ser sensacionalistas, con el objetivo de que los lectores entren en la noticia y la compartan. Incluso cuando no conoce el nombre de la fuente, su imagen puede ser lo suficientemente elaborada como para que un lector ocasional no se percate del enga&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos ca&oacute;ticos, necesitamos nuevas herramientas que nos permitan distinguir la verdad de la mentira en las plataformas digitales. Muchas plataformas han creado algoritmos que pueden identificar fuentes de noticias falsas, pero esta forma de abordar el problema no tiene en cuenta el elemento humano.
    </p><p class="article-text">
        Todos podemos estar de acuerdo con la afirmaci&oacute;n de que las plataformas sociales deben actuar cuando millones de personas comparten una noticia falsa, pero ninguno de nosotros se siente muy c&oacute;modo con la idea de que sean los grandes titanes de las redes sociales los que decidan qu&eacute; es v&aacute;lido y qu&eacute; no lo es. No es posible separar la verdad de la mentira de forma completamente autom&aacute;tica y es cuestionable que convenga ceder el control a gigantes medi&aacute;ticos para los que la informaci&oacute;n es una forma de hacer dinero. 
    </p><h3 class="article-text">Se necesitan &aacute;rbitros de diferente ideolog&iacute;a</h3><p class="article-text">
        Se necesitan soluciones humanas que dependan no solo de la verificaci&oacute;n de los hechos por parte de un tercero sino tambi&eacute;n del poder de la colaboraci&oacute;n. Necesitamos a personas de distinta ideolog&iacute;a pol&iacute;tica que nos ayuden a identificar p&aacute;ginas web y noticias falsas. Los nuevos sistemas que se desarrollen deben transferir m&aacute;s poder a los individuos y a las comunidades; trabajen de forma altruista, se les pague o de ambas maneras. 
    </p><p class="article-text">
        Para conseguirlo, necesitamos que la informaci&oacute;n se comparta y sea abierta. Recordemos el movimiento del software de c&oacute;digo abierto. A principios de los ochenta, distintas comunidades de desarrolladores de software compart&iacute;an sus c&oacute;digos a trav&eacute;s de licencias de c&oacute;digo libre. Esto permit&iacute;a que otros desarrolladores pudieran acceder, utilizar y mejorar el c&oacute;digo, e innovar a gran escala. Estas fuentes libres nos demostraron que, como indic&oacute; el desarrollador Eric Raymond, &ldquo;con la cantidad de ojos suficiente, podemos encontrar todos los errores&rdquo;. En la actualidad, la mayor&iacute;a de las plataformas m&aacute;s populares tienen acceso abierto. 
    </p><p class="article-text">
        Wikipedia puede compartir varias lecciones aprendidas con los que creen estos nuevos sistemas. Los editores intentan esquivar el ruido de Internet para distinguir las fuentes cre&iacute;bles de las que no lo son. Producen una cantidad ingente de contenido preciso y lo hacen a trav&eacute;s de un modelo de libre acceso. Todo aquel que quiera, desde cualquier parte del mundo, puede a&ntilde;adir contenido nuevo a los art&iacute;culos y todo aquel que quiera puede cuestionar el contenido e iniciar un debate. Esto comporta un mayor n&uacute;mero de ojos que revisan m&aacute;s informaci&oacute;n y una mayor rendici&oacute;n de cuentas. Con independencia de sus ideas pol&iacute;ticas, los editores tienen que seguir unas reglas cuando crean, redefinen y verifican el contenido: verificabilidad, neutralidad y seguir el m&eacute;todo establecido. Las p&aacute;ginas reservadas para el debate muestran opiniones divergentes. 
    </p><p class="article-text">
        Si participan en este proceso, las personas tendr&aacute;n opiniones m&aacute;s ponderadas y, con el paso del tiempo, la informaci&oacute;n ser&aacute; m&aacute;s fiable. Un estudio que ha publicado recientemente la Escuela de Negocios de Harvard concluy&oacute; que si se hicieran m&aacute;s revisiones y m&aacute;s personas participaran como voluntarios en el proceso, la informaci&oacute;n incongruente o sesgada ir&iacute;a desapareciendo y, con el paso del tiempo, los editores cada vez ser&iacute;an m&aacute;s imparciales. 
    </p><h3 class="article-text">Se necesita m&aacute;s transparencia</h3><p class="article-text">
        La mejor kriptonita para luchar contra la informaci&oacute;n falsa es, sin duda, la transparencia. Las plataformas tecnol&oacute;gicas pueden optar por volcar m&aacute;s informaci&oacute;n sobre el contenido que los usuarios leen. Necesitamos que esta informaci&oacute;n sea visible ya que arroja luz sobre el proceso y sobre el origen de la informaci&oacute;n, y crea una estructura id&oacute;nea para la rendici&oacute;n de cuentas. Necesitamos espacios en l&iacute;nea que promuevan el di&aacute;logo abierto en torno a una gran variedad de temas y muestren muchos puntos de vista. Estos espacios deben estar abiertos a todos; el comportamiento t&oacute;xico, entre el que se incluye el acoso, es lamentablemente una realidad de Internet. Necesitamos acordar unas normas, un compromiso de verificaci&oacute;n de la informaci&oacute;n, un di&aacute;logo civilizado y que la participaci&oacute;n sea activa. Y necesitamos que se sigan estos principios en toda la actividad que se lleve a cabo en la red.
    </p><p class="article-text">
        El auge de Internet ha podido propiciar la dif&iacute;cil tesitura actual pero los usuarios de la Red nos pueden ayudar a buscar soluciones. La pr&oacute;xima vez que discutas con alguien por Internet en torno a alguna cuesti&oacute;n pol&eacute;mica, utiliza buenas fuentes de informaci&oacute;n para proporcionarle datos contrastados y fomenta un dialogo abierto. Y lo m&aacute;s importante: se amable. Podr&iacute;a convertirse en una de las piezas del engranaje que transforme el caos de informaci&oacute;n actual en conocimientos. Y, al mismo tiempo, estar&aacute;s ayudando a erradicar las noticias falsas. 
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jimmy Wales]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Feb 2017 19:42:15 +0000]]></pubDate>
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