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    <title><![CDATA[elDiario.es - Isa Serra]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/isa_serra/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Isa Serra]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cuando el patriarcado es un hecho, la revolución sexual es una obligación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/patriarcado-hecho-revolucion-sexual-derecho_129_1069050.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa3f95ed-0b54-4372-81bd-0849d911d0c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando el patriarcado es un hecho, la revolución sexual es una obligación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con su sola presencia, Beatriz Gimeno rompe ese pacto no escrito en el que las mujeres modernas pueden hablar de sexo sin generar escándalo si son jóvenes, bellas, y pueden ser convertidas en objeto de deseo. Pero ella es lesbiana y mayor, además de no adecuarse a una imagen estereotipadamente femenina</p><p class="subtitle">Necesitamos muchas más voces como la de Gimeno algunas de ellas en puestos de gobierno y en las instituciones públicas. Porque el cuarto pecado de Beatriz es haber asumido estar en un puesto de poder y abrir caminos al feminismo.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Siempre hemos existido, pero nunca hemos hablado&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;No me interesa pon&eacute;rsela dura a hombres que no me hacen so&ntilde;ar&rdquo;&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Virgine Despent&eacute;s</strong>
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as hemos visto en muchos medios de la derecha ataques brutales a Beatriz Gimeno a costa de algunos de sus escritos sobre sexo, siendo este uno de sus temas de estudio e investigaci&oacute;n y sobre lo que ha publicado mucho. Y no me resisto a hacer algunas consideraciones. Resulta que no puede ser el sexo lo que escandaliza a estas alturas. Los medios de comunicaci&oacute;n generalistas, muchos de esos que ahora se escandalizan, est&aacute;n llenos de reportajes sobre sexo que se pretenden atrevidos: &ldquo;C&oacute;mo gustarle m&aacute;s en la cama&rdquo;, &ldquo;Qu&eacute; les gusta a las mujeres&rdquo;, &ldquo;El cl&iacute;toris, ese desconocido&rdquo; (ser&aacute; para ellos), &ldquo;Las mujeres tambi&eacute;n se masturban&rdquo; etc. Vivimos en un pa&iacute;s en el que los ni&ntilde;os y adolescentes est&aacute;n viendo porno duro desde los 13 a&ntilde;os (seg&uacute;n los estudios) y no reciben absolutamente otra educaci&oacute;n sexual que esa. Vivimos en un pa&iacute;s en el que, como en otros muchos, se vendieron cientos de miles de ejemplares de <em>50 Sombras de Grey</em> (escrito por una mujer) y en el que miles de chicas adolescentes hicieron cola para ver la pel&iacute;cula y en el que tanto uno como otra coparon durante semanas debates medi&aacute;ticos en los que algunos &ldquo;expertos&rdquo; afirmaban que era un libro revolucionario para la sexualidad femenina. Vivimos en una sociedad <em>pornificada</em> y repleta de discursos e im&aacute;genes sexuales asumidos con toda normalidad. Discursos que a pesar de parecer transgresores (el sexo siempre necesita su punto de transgresi&oacute;n) no molestan. Ser&aacute; que no son tan transgresores. As&iacute; pues creo que el problema de lo que ha escrito Gimeno no es el sexo, sino desde d&oacute;nde se enuncia y lo que enuncia
    </p><p class="article-text">
        El primer pecado de Gimeno es hablar de sexo desde una posici&oacute;n que no admite equ&iacute;vocos: la de sujeto sexual. Es sujeto sexual, habla de goce, placer y deseo (no consentimiento), exactamente como hacen los hombres desde siempre. Y adem&aacute;s, pone a los hombres en una posici&oacute;n en la que ellos siempre ponen a las mujeres, en posici&oacute;n de ser estudiados, juzgados, curioseados, por as&iacute; decirlo, definidos por quien desea. Y escribe sobre ello, lo hace p&uacute;blico, como hacen ellos, como hacen sus novelas, sus pel&iacute;culas, sus opiniones. Y eso es rompedor. La gran batalla del feminismo no s&oacute;lo ha sido que las mujeres nos incorporemos en pleno derecho al espacio p&uacute;blico, que tengamos voz ah&iacute;, sino que la democracia entrase en el &aacute;mbito privado al que las mujeres fuimos relegadas y donde m&aacute;s se nos ha sometido: eso supone conseguir la igualdad en casa y en los cuidados, pero tambi&eacute;n en las relaciones afectivo-sexuales. Romper la dicotom&iacute;a misma y ser libres e iguales en ambos &aacute;mbitos.
    </p><p class="article-text">
        Queda mucho para ganar esa batalla al patriarcado; para que seamos sujetos activos, sujetos de derecho, sujetos de deseo, y no objetos sexuales dispuestos a responder al deseo masculino o, con suerte, a sumarnos al mismo. Quienes somos j&oacute;venes hemos decidido sobre nuestros cuerpos de forma totalmente distinta a la generaci&oacute;n de nuestras madres. Pero a&uacute;n queda mucho camino para que quienes queremos vivir una vida con sexo podamos hacerlo disfrutando de nuestros cuerpos/deseos como debi&eacute;semos en un mundo libre de machismo. Y como nos explica Cristina Fallar&aacute;s cuando recorre en su &uacute;ltimo libro las razones del &eacute;xito de Cu&eacute;ntalo: la escasez de los relatos no obedece a una reticencia por parte de las mujeres a contar y narrar, sino al hecho de que la sociedad y sus instituciones p&uacute;blicas nos han negado un espacio donde hacerlo. Y vemos lo que ocurre cuando surge un discurso como el de Gimeno, que se la acalla mediante el esc&aacute;ndalo, el falso esc&aacute;ndalo que se reservaba para las mujeres que toman la palabra en p&uacute;blico para enunciar un discurso que no les pertenece.
    </p><p class="article-text">
        El segundo pecado de Gimeno es ser radicalmente feminista y no adecuarse al rol que el patriarcado guarda para las mujeres a las que permite hablar o escribir sobre sexo. Si romper con el monopolio masculino sobre la palabra cuando se trata de sexo -y por tanto de la hegemon&iacute;a de su visi&oacute;n androc&eacute;ntrica- es ya rompedor, lo que hace Gimeno y lo que ha hecho estallar el esc&aacute;ndalo de estas derechas reaccionarias es desde d&oacute;nde enuncia sus narraciones u opiniones: por una parte desde una perspectiva claramente feminista que quiebra el pacto seg&uacute;n el cual las mujeres modernas pueden hablar de sexo siempre que lo hagan desde un lugar heteronormativo y patriarcal. La sexualidad que enuncia no es androc&eacute;ntrica ni patriarcal, es extra&ntilde;a al patriarcado. Tercer pecado: ella misma, con su sola presencia rompe ese pacto no escrito en el que las mujeres modernas pueden hablar de sexo sin generar esc&aacute;ndalo si son j&oacute;venes, bellas, y pueden ser convertidas en objeto de deseo. Pero ella es lesbiana y mayor, adem&aacute;s de no adecuarse a una imagen estereotipadamente femenina.
    </p><p class="article-text">
        Hay una revoluci&oacute;n sexual pendiente. En los a&ntilde;os 60 se dieron muchos pasos, pero tambi&eacute;n sucedi&oacute; lo que autoras como Kate Millet alertaron: tanto el avance del neoliberalismo como el hecho de que esa revoluci&oacute;n se quedase &ldquo;a medias&rdquo; pod&iacute;a suponer una mayor cosificaci&oacute;n del cuerpo de las mujeres y por tanto un retroceso en el avance por las libertades sexuales. Y es cierto: a esa revoluci&oacute;n le respondi&oacute; una contrarrevoluci&oacute;n que hoy nos pesa. Desde el estallido de esto que hemos llamado Cuarta Ola del feminismo en el mundo entero, hemos hablado colateralmente de esas relaciones privadas que hay que democratizar y tambi&eacute;n de las libertades sexuales. Lo hemos hecho cuando millones de mujeres en todo el mundo, hemos roto el silencio frente a las agresiones sexuales sufridas a lo largo de nuestra vida con el #MeToo y el #Cu&eacute;ntalo. El tab&uacute; que permanece muy vivo cuando ejercen violencia sexual sobre nosotras tiene la misma ra&iacute;z que lo que impide que podamos hablar de sexo libremente. Y lo hemos hecho tambi&eacute;n cuando a ra&iacute;z de la violaci&oacute;n en grupo de la Manada y la sentencia que le sigui&oacute; gritamos juntas en las calles #SoloS&iacute;EsS&iacute;. Es decir, somos sujetos activos de deseo y de voluntad cuando practicamos relaciones sexuales.
    </p><p class="article-text">
        Estoy segura de que esta conversaci&oacute;n abierta en los &uacute;ltimos meses o a&ntilde;os en el espacio p&uacute;blico ha dado lugar a millones de conversaciones entre mujeres j&oacute;venes, en sus grupos de amigas, y amigos, con sus madres, con sus parejas. Conversaciones que han revolucionado conciencias y que implican un cambio cultural que no somos capaces de calibrar a&uacute;n hoy. Pero tenemos una revoluci&oacute;n sexual pendiente y la prueba es esta respuesta desproporcionada que nos parece tambi&eacute;n rid&iacute;cula por lo que vislumbra: simplemente el hecho de que una mujer feminista y no adecuada al rol heteronormativo hable de sexo en el espacio p&uacute;blico pone en crisis la masculinidad heteropatriarcal.
    </p><p class="article-text">
        El ataque a Beatriz Gimeno es proporcional al miedo que tienen algunos a perder sus privilegios y el control como sujetos deseantes y activos sobre los cuerpos pasivos y sometidos de las mujeres. Y a que hablemos de lo que a nosotras nos interesa para avanzar en nuestros derechos y nuestra libertad sexual reduciendo la capacidad de la extrema derecha para imponernos debates que quieren hacernos retroceder. Han montado una guerra al feminismo y nosotras no vamos a renunciar a darla, porque como dijo Audre Lord, &ldquo;&iquest;qui&eacute;n dijo que era f&aacute;cil?&rdquo;. Necesitamos muchas m&aacute;s voces como la de Gimeno algunas de ellas en puestos de gobierno y en las instituciones p&uacute;blicas. Porque el cuarto pecado de Beatriz es haber asumido estar en un puesto de poder y abrir caminos al feminismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isa Serra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/patriarcado-hecho-revolucion-sexual-derecho_129_1069050.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jan 2020 20:16:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando el patriarcado es un hecho, la revolución sexual es una obligación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abrir nuevos caminos sin tomar atajos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/abrir-nuevos-caminos-tomar-atajos_129_1516992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a1907fa-5007-4ac3-bc2f-f2c6b12b0ee2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abrir nuevos caminos sin tomar atajos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El espacio del cambio se ha sumido en una pulsión autodestructiva difícil de entender. Rupturas y escisiones, con diversos motivos que no hay tiempo de analizar</p><p class="subtitle">La solución no es fiarlo todo a propuestas electorales personalistas en torno a un liderazgo fuerte, como la propuesta de Macron</p><p class="subtitle">La reflexión colectiva no puede darse en el marco de un reality show televisado (que parece que tiene nombre, Vista Alegre III) donde nos desangremos</p></div><p class="article-text">
        Ha pasado una semana desde las elecciones europeas, municipales y auton&oacute;micas del 26 de mayo. No es tiempo suficiente para realizar un an&aacute;lisis lo necesariamente pausado del (mal) resultado que obtuvo Unidas Podemos y, en general, el espacio del cambio en esas elecciones. Pero, desde luego permite ver con un poco m&aacute;s de perspectiva la situaci&oacute;n que buena parte de los presuntos &ldquo;balances&rdquo; que han aparecido en los medios desde la misma noche electoral. Y digo presuntos, puesto que, en muchas ocasiones  no han sido otra cosa que confirmaciones de tesis antiguas (&ldquo;ya os lo dec&iacute;a yo&rdquo;) o asignaci&oacute;n de culpabilidades, focalizadas en la direcci&oacute;n de Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Con esto no quiero decir que no deba haber cr&iacute;tica a las personas que dirigen un proyecto o a las que hemos asumido la responsabilidad de encabezar una candidatura. Debe haberla y debe asumirse. Y autocr&iacute;tica. Pero, desde luego, los an&aacute;lisis unilaterales e interesados no sirven para construir ni avanzar.
    </p><p class="article-text">
        Los factores que han influido en el resultado son m&uacute;ltiples, porque la realidad es compleja por definici&oacute;n. A los errores propios es necesario a&ntilde;adirles un an&aacute;lisis del contexto al que nos enfrentamos. Ya no estamos en la fase de movilizaci&oacute;n social que arranc&oacute; en el 15M y continu&oacute; con las mareas o las huelgas generales, que generaron un &ldquo;nuevo sentido&rdquo; a la pol&iacute;tica y una nueva visi&oacute;n de la sociedad. Esa expresi&oacute;n de lo que se mov&iacute;a en las calles es lo que Podemos supo captar, encabezar en su nacimiento. Tras la moci&oacute;n de censura y el desalojo del PP del poder, que las fuerzas del cambio facilitaron sin pedir nada a cambio, se gener&oacute; una sensaci&oacute;n de cierre de etapa que coloc&oacute; en una situaci&oacute;n de dificultad a cualquier proyecto de transformaci&oacute;n profunda. Los meses de gobierno en solitario y los avances que se han producido (poco importa que fueran arrancados a S&aacute;nchez por Unidas Podemos, como la subida del salario m&iacute;nimo) han sido capitalizados por el PSOE para aparecer como la &uacute;nica alternativa frente a los gobiernos de ultraderecha que se vislumbraban desde el resultado de las elecciones andaluzas.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello en un marco europeo regresivo. Despu&eacute;s de la crisis, ha habido una vuelta de tuerca al neoliberalismo y a la concentraci&oacute;n de poder por parte de multinacionales, bancos y fondos buitre. La incertidumbre ha crecido, la sensaci&oacute;n de inestabilidad, de descontrol. Pero la crisis pol&iacute;tica sigue muy presente tambi&eacute;n y afecta a quienes nacimos al calor de esta crisis cuando comenzaba. Creo que hemos pasado de un &ldquo;que se vayan todos&rdquo; en 2014 a un &ldquo;dejadnos en paz&rdquo; por el hartazgo de la gente con la pol&iacute;tica. Y en este contexto, el PSOE no es voto de ilusi&oacute;n, no es un voto ofensivo, es un voto defensivo.
    </p><p class="article-text">
        Por si todo esto fuera poco el espacio del cambio se ha sumido en una pulsi&oacute;n autodestructiva dif&iacute;cil de entender. Varias rupturas y escisiones, con diversos motivos que no hay tiempo de analizar, han generado un escenario de fragmentaci&oacute;n y desconcierto en el electorado que ha encontrado en el PSOE una marca segura, algo conocido a lo que agarrarse en tiempos de incertidumbre, de desconfianza. Si se ha conseguido resistir es gracias a los miles de militantes an&oacute;nimos que ni desesperaron ni abandonaron el barco cuando parec&iacute;a que este se iba a la deriva. Su trabajo constante, su ilusi&oacute;n, su capacidad de sobreponerse a las peleas internas que se ven amplificadas por la prensa son el mayor valor que tiene el espacio del cambio y, en particular, Podemos. Y es algo que no puede pedirse prestado en un banco ni se consigue con mimos de los grupos medi&aacute;ticos. Son la garant&iacute;a de que este proyecto tiene (mucho) futuro.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos reflexionar sobre el futuro de Podemos y, por extensi&oacute;n, del espacio del cambio. Pero esa reflexi&oacute;n debe ser, necesariamente, colectiva y huir de mediaciones y psicodramas auspiciados por los medios de comunicaci&oacute;n. Porque es obvio (y no se trata de man&iacute;a persecutoria ni excusa) que el cambio pol&iacute;tico no tiene aliados en las l&iacute;neas editoriales de los grandes grupos medi&aacute;ticos de nuestro pa&iacute;s (que son, igualmente, poder econ&oacute;mico). Buena muestra de ello es la amplificaci&oacute;n de cualquier traspi&eacute;s o problema interno como gran noticia y anuncio de disoluci&oacute;n o hundimiento final. No, la reflexi&oacute;n colectiva no puede darse en el marco de un <em>reality show</em> televisado (que parece que tiene nombre, Vista Alegre III) donde nos desangremos para regocijo de nuestros adversarios.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos debate, debate, debate. Debate con nuestra gente. Encontrar colectivamente la forma de, como dec&iacute;a Gramsci, hacer una organizaci&oacute;n que se parezca al mundo y a la sociedad que queremos construir. Es obvio que la forma partido entr&oacute; hace a&ntilde;os en crisis, pero la soluci&oacute;n a esto no es fiarlo todo a propuestas electorales personalistas en torno a un liderazgo fuerte, como la propuesta de Macron, sino a encontrar las f&oacute;rmulas que nos permitan tener herramientas organizativas donde la pluralidad sea un valor, donde las diferencias no se enquisten en la existencia de facciones que pierden de vista el objetivo com&uacute;n. Herramientas que sepan ser &uacute;tiles a la movilizaci&oacute;n social en las instituciones y que la potencien. Herramientas que sigan sabiendo trabajar con la sociedad civil, como hemos intentado hasta ahora. Y herramientas que definan un proyecto pol&iacute;tico, una estrategia colectiva, para los tiempos que vienen.
    </p><p class="article-text">
        Medir los tiempos es esencial en pol&iacute;tica. Y para este debate no hay atajos ni puede cerrarse en falso. Mucho menos tiene sentido pretender cerrarlo mientras la situaci&oacute;n pol&iacute;tica est&aacute; abierta con el gobierno del estado y los de la inmensa mayor&iacute;a de Comunidades Aut&oacute;nomas y ayuntamientos dependiendo de negociaciones, pactos y posicionamientos que vician el debate y que pueden verse condicionados por &eacute;l. Ser&iacute;a, en todos los sentidos, una irresponsabilidad, independientemente de lo que se piense de lo adecuado o no de una entrada en un gobierno de coalici&oacute;n del PSOE. Es posible que algunas gentes del espacio del cambio tengan dudas sobre esto, pero quien seguro que no tiene dudas es el gran poder econ&oacute;mico, que, ya lo estamos viendo, est&aacute; poniendo todo de su parte para evitarlo.
    </p><p class="article-text">
        Ese debate requiere tiempos, calma, sosiego, templanza. Y sobre todo, cuidado. Cuidado a la militancia, la que est&aacute; siempre ah&iacute; pero es invisibilizada y demasiadas veces menospreciada. En esta campa&ntilde;a, con unos resultados insuficientes para las vidas de los madrile&ntilde;os, me he reencontrado con la militancia. Y es esperanzador sentir que es s&oacute;lo de ah&iacute;, de la suma de quien se compromete, a su tiempo, a su modo, con lo que quiere y puede en tiempos de precariedad vital, y suma un granito de arena, desde donde se construir&aacute; el cambio que necesita nuestro pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isa Serra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/abrir-nuevos-caminos-tomar-atajos_129_1516992.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Jun 2019 19:56:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abrir nuevos caminos sin tomar atajos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isa Serra,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El feminismo es ahora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/feminismo-ahora_129_2723791.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37951aa1-6886-40d7-9b26-66c763e72f84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El feminismo es ahora"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No van a callarnos quienes nos dicen que esto del feminismo va para largo, porque sabemos que tiene que ser ahora, ahora mismo, ahora que el feminismo explota en todos los países del mundo y se ha convertido en un poder global</p><p class="subtitle">Lo que decimos importa, lo que decimos es lo fundamental de la política: que todas las vidas valen lo mismo, que queremos vidas dignas y suficientes</p><p class="subtitle">A las mujeres, y más a las mujeres jóvenes nos cuesta que nos escuchen, que nos tomen en serio, que nuestras palabras pesen lo mismo que las palabras pronunciadas por señores que llevan toda la vida en esto</p></div><p class="article-text">
        Hemos venido para quedarnos. Las mujeres j&oacute;venes, los j&oacute;venes, en todo el mundo, hemos alzado la voz y no vamos a callarnos. No nos van a callar quienes nos dicen que el cambio clim&aacute;tico puede esperar, que el planeta puede esperar, porque sabemos que no hay otro planeta. No van a callarnos quienes nos dicen que esto del feminismo va para largo, porque sabemos que tiene que ser ahora, ahora mismo, ahora que el feminismo explota en todos los pa&iacute;ses del mundo y se ha convertido en un poder global. No vamos a callarnos las mujeres j&oacute;venes nunca m&aacute;s, porque hemos sido capaces de poner en com&uacute;n experiencias que compartimos todas. Y de ese poner en com&uacute;n hemos encontrado la fuerza para salir a la calle y decir que nunca m&aacute;s. Ahora somos conscientes de la fuerza que tenemos cuando estamos juntas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hemos dado un paso al frente cuando se nos ha necesitado en pol&iacute;tica, como en este caso, en Unidas Podemos. Hemos llenado la lista de la Comunidad de Madrid de feministas y hemos hecho feminismo en el partido y fuera del mismo. No vamos a permitir que nos digan nunca m&aacute;s &ldquo;esta chiquita&rdquo;, como me dijo Toni Cant&oacute; el otro d&iacute;a. No vamos a permitir que nos roben la vida, porque tambi&eacute;n sabemos que el feminismo, en realidad, va de eso; de poner la vida en el centro de la pol&iacute;tica. Eso deber&iacute;a ser la pol&iacute;tica, eso tiene que volver a ser. Lo que decimos importa, lo que decimos es lo fundamental de la pol&iacute;tica: que todas las vidas valen lo mismo, que queremos vidas dignas y suficientes; que queremos recoger y reconocer los frutos de la lucha de nuestras madres y nuestras abuelas y eso no quiere decir s&oacute;lo derechos de las mujeres, sino tambi&eacute;n aquello por lo que lucharon los trabajadores y trabajadoras antes que nosotras. No volveremos a callar ante el expolio que, durante d&eacute;cadas, la derecha ha llevado a cabo en esta Comunidad, contra la sanidad y la educaci&oacute;n p&uacute;blicas, contra lo que es de todos y todas.
    </p><p class="article-text">
        Y en todo el mundo el feminismo est&aacute; reivindicando lo com&uacute;n, lo que es de todas y todos para poder seguir viviendo. Queremos m&aacute;s derechos y menos mercado. El mercado no libera, nuestras vidas no son mercanc&iacute;as, como grit&aacute;bamos en las plazas, y el feminismo recogi&oacute; ese grito y lo hizo global. Es el momento de reivindicar la posibilidad de construir vidas en las que quepa un proyecto personal no supeditado ni al mercado ni a los intereses de otros. Un proyecto personal vinculado al mismo tiempo al proyecto com&uacute;n, porque eso tambi&eacute;n es el feminismo, saber, reconocer y proclamar, que estamos interconectados, que somos vulnerables, que todos y todas dependemos unas de otras. La pol&iacute;tica va de recuperar lo robado y protegerlo, y pensar, imaginar vidas protegidas frente a la enfermedad con una sanidad y educaci&oacute;n p&uacute;blicas entendidas como un derecho irrenunciable y de pensar que la sociedad no nos dejar&aacute; abandonadas frente a la dependencia y la vejez, frente a la extrema vulnerabilidad, en definitiva, a la que todos llegaremos o llegamos en alg&uacute;n momento. Sabemos que el mercado no es un buen organizador social y que hay derechos que no pueden convertirse en ning&uacute;n caso en mercanc&iacute;as, como estos d&iacute;as vemos que muchos defienden. Defendemos la vida de la voracidad del mercado, que s&oacute;lo beneficia a unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la vulnerabilidad proponemos una sociedad que cuida y protege, ese es el feminismo que defendemos. No el que se preocupa del n&uacute;mero de mujeres que hay en los Consejos de Administraci&oacute;n, sino el que se preocupa de las pensiones que cobran las viudas o de c&oacute;mo de buena es la atenci&oacute;n que reciben las ancianas en las residencias. No el que parece preocuparse m&aacute;s de romper el techo de cristal que de qui&eacute;n limpia luego los pedazos de ese cristal roto por algunas. Ha sido una campa&ntilde;a dura, porque a las mujeres, y m&aacute;s a las mujeres j&oacute;venes nos cuesta que nos escuchen, que nos tomen en serio, que nuestras palabras pesen lo mismo que las palabras pronunciadas por se&ntilde;ores que llevan toda la vida en esto y que repiten palabras aprendidas desde hace d&eacute;cadas para ser repetidas en las instituciones. Pero esta ha sido la campa&ntilde;a de las mujeres y del feminismo, le pese a quien le pese. Y el domingo, vota por todas las j&oacute;venes que miran al frente y no ven futuro, por las que quieren ser madres y no pueden, por quienes saben que el futuro hay que construirlo desde ya o no habr&aacute; futuro, por quienes lucharon y nos dejaron su legado. Vota por nuestras vidas y las vidas de todos y todas, porque tenemos un proyecto para construir una sociedad mejor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos el feminismo porque la historia no ha terminado&rdquo;, dec&iacute;a ayer la reciente premio Princesa de Asturias de las Letras. La historia la estamos escribiendo y reescribiendo a cada momento todas nosotras y nosotros. Y el domingo lo seguiremos haciendo con los votos a Unidas Podemos, por nosotras, por todas y todos, porque queremos que todas las vidas sean buenas, dignas de ser vividas, libres e iguales. Hemos venido para quedarnos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isa Serra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/feminismo-ahora_129_2723791.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 May 2019 20:43:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El feminismo es ahora]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Municipales 2019,Feminismo,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Subir o bajar los impuestos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/subir-bajar-impuestos_129_1591016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea1b82e4-067d-4cd8-96e6-c6f132a43359_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Subir o bajar los impuestos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestra propuesta y nuestro compromiso es que las rentas y los patrimonios altos contribuyan en mayor medida al presupuesto de la Comunidad de Madrid</p></div><p class="article-text">
        Este dilema estar&aacute;, ya lo est&aacute;, en el centro del debate pol&iacute;tico y de la confrontaci&oacute;n electoral. Parece una pregunta clara a la que los partidos pol&iacute;ticos en liza tendr&iacute;an obligaci&oacute;n de contestar.
    </p><p class="article-text">
        El recetario de la derecha es &ldquo;bajemos los impuestos&rdquo; y los argumentos puestos sobre la mesa son de sobra conocidos: la carga fiscal que soportan las familias y las empresas es muy elevada y ello desincentiva tanto el consumo como la inversi&oacute;n; el Estado es intr&iacute;nsecamente ineficiente, en oposici&oacute;n al sector privado, y por lo tanto conviene reducir su peso en la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a recordamos al gobierno de Rajoy cuando se trag&oacute; estos principios y procedi&oacute; a una sustancial subida de los impuestos que graban las rentas medias y bajas&hellip; eso s&iacute; descargando toda la responsabilidad en la herencia recibida del anterior gobierno socialista. Con todo, hay que reconocer que las derechas y tambi&eacute;n los partidos socialistas (aqu&iacute; y en Europa) han reducido los impuestos&hellip; a los ricos. Las estad&iacute;sticas son, en este sentido, concluyentes: Seg&uacute;n Intermon Oxfam, en 2016, el 84% de la recaudaci&oacute;n fiscal del Estado espa&ntilde;ol proced&iacute;a de las familias, mientras que las empresas aportaron s&oacute;lo el 13%, sin embargo, en 2007, el esfuerzo fiscal de los hogares representaba el 75% del total recaudado, y el de las empresas, el 22%. En la Comunidad de Madrid (CM), la situaci&oacute;n es especialmente grave pues su pol&iacute;tica de bonificaciones y exenciones fiscales la ha convertido casi en un para&iacute;so fiscal interior: es la &uacute;nica Comunidad del pa&iacute;s que no cobra impuesto de patrimonio y adem&aacute;s es la que mayor bonificaci&oacute;n aplica sobre el impuesto de sucesiones (99%). Que nuestra Comunidad sea una de las m&aacute;s desiguales de toda Espa&ntilde;a no es casualidad, la excepcionalidad fiscal aplicada sobre los Impuestos de Sucesiones y Patrimonio sumada a la aplicaci&oacute;n del Impuesto sobre la Renta de las Personas F&iacute;sicas menos progresivo de toda Espa&ntilde;a, demuestran cual ha sido la pol&iacute;tica fiscal de los gobiernos del Partido Popular durante sus 24 a&ntilde;os de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Esta tendencia, que algunos apuntan como un logro a mantener y acentuar, ha estado en el origen de la crisis econ&oacute;mica y refleja las perversiones del denominado proyecto europeo y del capitalismo -recordemos, por poner un ejemplo, que Jean-Claude Juncker, Presidente de la Comisi&oacute;n Europea, constituy&oacute; a Luxemburgo como para&iacute;so fiscal, contribuyendo significativamente a la evasi&oacute;n fiscal en Europa-.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los Estados han sido ocupados por las &eacute;lites econ&oacute;micas y fruto de esta ocupaci&oacute;n han experimentado una continua merma en su capacidad recaudatoria que, como no pod&iacute;a ser de otra manera, ha tenido como contrapartida el incremento de la presi&oacute;n fiscal de los trabajadores. Antes y ahora, el mensaje de bajar los impuestos supone, aunque se oculte, continuar concediendo privilegios a los de arriba, y dinamitar el sector social y productivo p&uacute;blico, poni&eacute;ndolo a merced de los intereses de las corporaciones privadas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La alternativa es entonces aumentar los impuestos? &iquest;Esta debe ser la bandera de la izquierda transformadora? Se trata de preguntas tramposas que no cabe contestar en estos t&eacute;rminos, simplones y equ&iacute;vocos. La pregunta es m&aacute;s bien &iquest;cu&aacute;les y de qu&eacute; magnitud son las necesidades a cubrir cuya atenci&oacute;n, ineludiblemente, debe contar con la activa participaci&oacute;n de las administraciones p&uacute;blicas? Y sobre todo &iquest;qu&eacute; sectores sociales deben asumir la carga impositiva de manera que se asegure la justicia econ&oacute;mica y social?
    </p><p class="article-text">
        Empezando por aqu&iacute;, hay que decir que vivimos, y muchos sufren, una situaci&oacute;n de emergencia social y econ&oacute;mica -detr&aacute;s de la cual, no lo olvidemos, hay personas- que necesita respuestas a corto plazo. Seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, a pesar de que la CM es la que registra el mayor PIB por habitante de Espa&ntilde;a, un 46% de los hogares tiene dificultades para llegar a fin de mes y el 17% de la poblaci&oacute;n est&aacute; en riesgo de pobreza. Adem&aacute;s, esta se ceba especialmente con los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as; seg&uacute;n Unicef, 3 de cada 10 viven en riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n social. Poner en marcha un plan de emergencia que logre dar respuesta a la situaci&oacute;n en la que se encuentra gran parte de la poblaci&oacute;n madrile&ntilde;a necesita la movilizaci&oacute;n de recursos p&uacute;blicos. No cabe apelar a un crecimiento econ&oacute;mico que no acaba de consolidarse, que distribuye sus supuestos beneficios de manera desigual y que, por lo dem&aacute;s, est&aacute; definitivamente instalado en una l&oacute;gica depredadora y confiscatoria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, en efecto, nuestra propuesta y nuestro compromiso es que las rentas y los patrimonios altos contribuyan en mayor medida al presupuesto de la CM. En primer lugar, se debe recuperar la normalidad en su pol&iacute;tica fiscal aplicando de nuevo el Impuesto del Patrimonio, reduciendo la escandalosa bonificaci&oacute;n del 100% de la cuota a ingresar para los patrimonios m&aacute;s elevados. Con respecto al Impuesto de Sucesiones, proponemos una reducci&oacute;n progresiva de las bonificaciones actuales, lo que permitir&iacute;a el aumento de la recaudaci&oacute;n sobre las grandes fortunas. Adem&aacute;s, se debe impulsar la progresividad en el Impuesto sobre la Renta de las Personas F&iacute;sicas, reduciendo los tipos en el primer tramo y aument&aacute;ndolo en los tramos m&aacute;s altos. Hay dinero, por supuesto, para financiar ese plan de emergencia, cuya ejecuci&oacute;n estimamos que se situar&iacute;a en torno a 3000 millones de euros anuales, que se podr&iacute;an obtener aplicando estas reformas de normalizaci&oacute;n fiscal. Lo que hasta ahora no ha existido es voluntad pol&iacute;tica para poner en marcha una pol&iacute;tica al servicio de la ciudadan&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isa Serra, Fernando Luengo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/subir-bajar-impuestos_129_1591016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Apr 2019 23:00:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Subir o bajar los impuestos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si ellos caben, cabemos todas. La alianza con la infancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/caben-cabemos-todas-alianza-infancia_129_1640864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3f89471-c04f-46e4-adcd-cfd32f201047_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si ellos caben, cabemos todas. La alianza con la infancia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trato que reciben los niños y niñas que migran solos es el espejo en el que se mira España cuando hablamos de derechos de la infancia</p><p class="subtitle">Un sistema de protección que abandona institucionalmente a la infancia que se encuentra en la situación más límite es un sistema fallido</p><p class="subtitle">La propia Ley de Extranjería es racista e injusta con todas las personas migrantes, pero lo es más aún si hablamos de niños y niñas</p></div><p class="article-text">
        En menos de una semana se han sucedido tres ataques a centros de menores de j&oacute;venes que han migrado solos a Espa&ntilde;a. Uno en Casteldefells, otro en Canet de Mar y el &uacute;ltimo en la Zona Franca de Barcelona. La violencia hacia estos chicos no es nueva. Dos murieron en Melilla cuando estaban bajo la tutela de centros de menores el a&ntilde;o pasado. Soufiane hab&iacute;a perdido un pie haciendo &ldquo;risky&rdquo;, intentando cruzar a la Pen&iacute;nsula. Mamadou sufri&oacute; varias paradas cardiorespiratorias aparentemente despu&eacute;s de que le redujera la seguridad privada del centro. Ninguna instituci&oacute;n p&uacute;blica inform&oacute; a su familia y la cruel respuesta del consejero del PP cuando se le reproch&oacute; esto fue &ldquo;que los padres hubieran venido antes y no a por su cad&aacute;ver&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto est&aacute; pasando mientras nuestro pa&iacute;s sigue rozando un 30% de pobreza infantil, mantenemos una ley educativa que expulsa a los alumnos y alumnas fuera del sistema educativo, ya sea a centros de educaci&oacute;n especial o a FPs b&aacute;sicas, y no conseguimos que ning&uacute;n Gobierno se comprometa de verdad con el Buen Trato hacia la infancia y articule una ley estatal que proteja a los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as de todas las formas de violencia. Ah&iacute; est&aacute; el quid de la cuesti&oacute;n. El trato que reciben los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que migran solos, con pruebas que incluyen desnudos integrales para decidir cu&aacute;l es su edad nada m&aacute;s llegar, incluso aunque tengan documentaci&oacute;n, es el espejo en el que se mira Espa&ntilde;a cuando hablamos de derechos de la infancia. Un sistema de protecci&oacute;n que abandona institucionalmente a la infancia que se encuentra en la situaci&oacute;n m&aacute;s l&iacute;mite, la de afrontar un proyecto migratorio en solitario, es un sistema fallido.  
    </p><p class="article-text">
        Nuestro pa&iacute;s incumple de manera sistem&aacute;tica no solo la propia legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola, sino tambi&eacute;n los tratados internacionales que ha firmado, como la Convenci&oacute;n Internacional de los Derechos de la Infancia. Este tratado recoge que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as migrantes sean siempre tratados antes como ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que como migrantes porque es lo que son. Justo lo contario de lo que est&aacute; haciendo el Partido Popular cuando pretende repatriarlos como si fueran adultos en situaci&oacute;n irregular. No digamos ya la confusi&oacute;n que parece tener Pablo Casado entre protecci&oacute;n de derechos y conculcaci&oacute;n de los mismos, como hemos visto con su estramb&oacute;tica propuesta sobre las mujeres migrantes que den a luz en Espa&ntilde;a. El racismo junto con el sexismo y la situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica cosifica a las personas migrantes, se extiende como una mancha de odio por los discursos pol&iacute;ticos de la derecha y no se detiene en los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.  
    </p><p class="article-text">
        Sus propuestas pol&iacute;ticas con respecto a la infancia migrante est&aacute;n imbuidas de xenofobia, de racismo, sexismo y clasismo. Las declaraciones de Pablo Casado en este sentido ejemplifican perfectamente hasta d&oacute;nde puede llegar un pol&iacute;tico irresponsable, que quiere pescar votos en cualquier caladero, sin importarle qu&eacute; consecuencias futuras tengan sus declaraciones de hoy, ni qu&eacute; derechos se conculquen, aunque sean ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de quienes estamos hablando. Migrar es ante todo un derecho humano, como recoge la propia Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos, y, en ese sentido, pensamos que la propia Ley de Extranjer&iacute;a es racista e injusta con todas las personas migrantes, pero lo es m&aacute;s a&uacute;n si hablamos de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Las firmantes de esta reflexi&oacute;n hemos podido comprobar c&oacute;mo se somete a los ni&ntilde;os migrantes a condiciones inhumanas en pleno Madrid. En el centro de Hortaleza, por ejemplo, hemos visto c&oacute;mo los ni&ntilde;os duermen hacinados en el suelo, sin atenci&oacute;n educativa, jur&iacute;dica o material m&iacute;nima. Somos un pa&iacute;s que no respeta los derechos de la infancia.
    </p><p class="article-text">
        Y cuando hablamos de ni&ntilde;os y de ni&ntilde;as no hablamos solo de los m&aacute;s vulnerables, de los que migran solos, de los que viven en la pobreza. Nos referimos a toda la infancia, a los que son abusados sexualmente y se enfrentan a un proceso judicial, a los que son v&iacute;ctimas de procesos de divorcio o son v&iacute;ctimas de malos tratos dentro de la familia.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cuando conocemos el horror que viven muchos de estos ni&ntilde;os, solo por migrar, solo por ser ni&ntilde;os, solo por ser pobres, entonces es irremediable preguntarse: &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n las ni&ntilde;as? Y de las ni&ntilde;as sabemos &uacute;nicamente que, o bien son captadas por las redes de trata de seres humanos, con toda la integralidad que implica esta vulneraci&oacute;n de derechos, o bien son violadas y/o acosadas sexualmente, o bien son v&iacute;ctimas de diferentes vulneraciones de sus derechos sexuales y reproductivos. Por migrar, por ser pobres, por ser ni&ntilde;as. Sus relatos no suelen ser cre&iacute;dos en los tribunales o ante los profesionales que deber&iacute;an protegerlas, por ser ni&ntilde;as. Pareciera que no es importante hacerse esta pregunta, porque son ni&ntilde;as. Pareciera que su inclinaci&oacute;n natural debe ser satisfacer las necesidades de esos mismos hombres blancos de alta clase social que legislan los silencios que van a soportar sobre sus propios cuerpos. Porque son ni&ntilde;as. En el mejor de los casos, todo el sistema recaer&aacute; sobre sus cuerpos y su sexo para ser socializadas como seres complacientes con los intereses masculinos. Sin deseos propios. Porque solo son ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Ponerles en el centro significa protegerles de la violencia institucional, de la necesidad material, de los malos tratos. Significa que necesitamos una cultura pol&iacute;tica feminista que entiende la importancia de preservar una vida digna para la infancia de forma integral. Proponemos que se les garantice una atenci&oacute;n jur&iacute;dica adecuada, que se les escuche y, sobre todo, que se reconozca su derecho a participar en las decisiones que les afectan. Estamos hablando de cambiar nuestras prioridades con respecto a la infancia; de reconocer, en definitiva, que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as son sujeto de derechos y no objetos a proteger desde una postura paternalista y adultoc&eacute;ntrica. Necesitamos, pues, avanzar hacia un mundo en el que la infancia deje de ser considerada simple objeto de protecci&oacute;n y pase a ser sujeto de derechos, pues esta err&oacute;nea consideraci&oacute;n es la que provoca la vulneraci&oacute;n de todos sus derechos. Parece obvio, casi sencillo, pero las instituciones ni siquiera se lo plantean. Si conseguimos construir una sociedad en la que la infancia est&eacute; en el centro, entonces habremos conseguido una sociedad mucho mejor y m&aacute;s justa para todas y todos s&iacute;, tambi&eacute;n para los que somos adultas y adultos y para nuestros mayores. Significar&aacute; que habremos entendido que una sociedad hostil hacia la infancia est&aacute; m&aacute;s cerca de serlo para las mujeres y nuestros mayores. Sabremos que una sociedad en la que cabemos todos y todas es una sociedad que protege, adem&aacute;s, su propio futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isa Serra, Ione Belarra, Patricia Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/caben-cabemos-todas-alianza-infancia_129_1640864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Mar 2019 19:46:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si ellos caben, cabemos todas. La alianza con la infancia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Isa Serra,Ione Belarra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Educar en feminismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/educar-feminismo_129_1661923.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/829502ff-699e-447f-82a6-dea7f068207b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Educar en feminismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la Comunidad de Madrid se han aprobado dos leyes que hacen obligatoria la educación transversalizada en valores de diversidad y feministas: la llamada Ley de Identidad y Expresión de Género y la Ley de Igualdad LGTBI</p><p class="subtitle">No sólo nada de lo aprobado se ha puesto nunca en práctica sino que se ha caminado en la dirección contraria promocionando a quienes defienden la desigualdad</p></div><p class="article-text">
        No nos ha costado nada decidir que nuestra primera medida en caso de gobernar la Comunidad de Madrid ser&iacute;a introducir de una vez y de manera real el feminismo en la escuela. La candidatura que voy a encabezar, si as&iacute; lo deciden las personas inscritas en Podemos, va a ser una candidatura feminista. No de manera impostada, sino que es algo congruente con toda mi trayectoria personal y pol&iacute;tica y con lo que siempre he defendido: la educaci&oacute;n en feminismo me parece imprescindible para construir la sociedad que queremos.
    </p><p class="article-text">
        Reivindico el feminismo en la convicci&oacute;n de que es, hoy por hoy, el movimiento social y pol&iacute;tico con mayor capacidad para proponer una transformaci&oacute;n radical de la sociedad; una transformaci&oacute;n que nos ayude a construir vidas vivibles y valiosas para todas y todos. En definitiva, pienso que el feminismo es fundamental en la construcci&oacute;n de una&nbsp; sociedad del buen vivir, de la justicia social, de la igualdad. Y por esta capacidad que tiene el feminismo para plantear nuevos mundos es por lo que la derecha lo ha se&ntilde;alado como enemigo principal y por lo que en Podemos queremos hacer del feminismo uno de los ejes de nuestro discurso y de nuestra pr&aacute;ctica pol&iacute;tica.&nbsp; Y en un momento en el que partidos con propuestas claramente contrarias a los derechos y los intereses de las mujeres quieren subirse al carro del oportunismo y a&ntilde;adir confusi&oacute;n al t&eacute;rmino, nos parece importante que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as sepan exactamente lo que supone el feminismo; que sepan que sin feminismo no hay democracia; que sepan que en todas las constituciones democr&aacute;ticas del mundo se menciona la igualdad entre mujeres y hombres como uno de sus principios b&aacute;sicos y que todas ellas se obligan a remover los obst&aacute;culos que la impiden o dificultan. Y que sepan tambi&eacute;n que la igualdad entre mujeres y hombres no se consigue s&oacute;lo obligando por ley que haya mujeres sentadas en los Consejos de Administraci&oacute;n, y ni siquiera consiguiendo que se igualen los salarios (con lo importante que es esto). Es necesario que los j&oacute;venes sepan que el feminismo explica la sociedad en su conjunto y que lo sepan igual que saben qu&eacute; son los derechos humanos y por qu&eacute; hay que defenderlos. Y tienen que conocerlo para que no sea tan f&aacute;cil confundirles. Para que no sea f&aacute;cil&nbsp; cubrir de mentiras y falsas interpretaciones una teor&iacute;a cr&iacute;tica, una &eacute;tica, un movimiento social, una pr&aacute;ctica pol&iacute;tica y personal tan fundamental para la democracia y para los derechos humanos como es el feminismo. Que conozcan su historia, que sepan por qu&eacute; no hay mujeres en los libros de texto, qu&eacute; conozcan la lucha de las mujeres por sus derechos b&aacute;sicos, por el voto, por la educaci&oacute;n, por sus libertades, contra la violencia que hemos padecido a lo largo de la historia y aun ahora, por convertirse en sujetos, por ser iguales, por construir un mundo a la medida de todos los seres humanos; que sepan lo que significa el trabajo que se hace gratuitamente para que la vida contin&uacute;e y la sociedad funcione, y que sepan lo que hace falta para que no seamos las mujeres las que tengamos que cargar sobre nuestras espaldas y nuestras vidas el peso de ese trabajo gratuito e invisible. Todo eso es el feminismo y mucho m&aacute;s. Y los j&oacute;venes tienen que saberlo.
    </p><p class="article-text">
        Tienen que saberlo como saben lo que es la democracia y en qu&eacute; mejora el mundo. Y tienen que saberlo porque reconocer lo que ha sido y lo que es la lucha de las mujeres contra las violencias, definir y categorizar adecuadamente estas violencias, ayuda a luchar contra ellas y ayuda a construir un mundo m&aacute;s igualitario. Y porque en la lucha que mantenemos contra las violencias machistas no podemos dejarnos arrastrar por la conciencia de que es el punitivismo el que va a acabar con esta violencia. Por supuesto que la sociedad debe castigar la violencia pero si no atacamos el problema desde su ra&iacute;z jam&aacute;s conseguiremos que aquella disminuya. A la vista est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y no soy ninguna ingenua. No creo que el peso de la construcci&oacute;n de un mundo mejor tenga que recaer sobre la educaci&oacute;n en exclusiva. No creo que la educaci&oacute;n por s&iacute; sola vaya a transformar la sociedad para mejor, pero s&iacute; creo que sin la educaci&oacute;n que necesitamos no podremos construir una sociedad que defienda valores democr&aacute;ticos, de justicia, y de derechos humanos. Durante a&ntilde;os se han aprobado leyes auton&oacute;micas y leyes estatales que se supone que incorporan estos valores de manera transversal a la educaci&oacute;n. En la Comunidad de Madrid se han aprobado dos leyes que hacen obligatoria la educaci&oacute;n transversalizada en valores de diversidad y feministas: la llamada Ley de Identidad y Expresi&oacute;n de G&eacute;nero y la Ley de Igualdad LGTBI. No s&oacute;lo nada de lo aprobado se ha puesto nunca en pr&aacute;ctica sino que se ha caminado en la direcci&oacute;n contraria promocionando a quienes defienden la desigualdad, como al alcalde de Alcorc&oacute;n, a los colegios que segregan por sexo, o a los concertados que reparten folletos de Hazte O&iacute;r. Lo que en la actualidad existe es una educaci&oacute;n antifeminista y antiigualitaria. Esa s&iacute; que se les ense&ntilde;a a muchos de nuestros ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. El PSOE jam&aacute;s confi&oacute; en Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a, cuyo contenido acerca de feminismo pod&iacute;a ser libremente restringido por aquellos colegios cuyo ideario es, de hecho, contrario a la igualdad (cosa esta que no se permitir&iacute;a en la mayor parte de los pa&iacute;ses europeos) La realidad es que cuando se habla de transversalizar un contenido, la historia nos demuestra que esa es la mejor manera de diluir la propuesta para que quede en nada.
    </p><p class="article-text">
        Por eso proponemos una materia que habla espec&iacute;ficamente de feminismo. Tambi&eacute;n nos parece necesario reintroducir la asignatura de filosof&iacute;a en el bachillerato. Nos quieren adormecidos y f&aacute;cilmente manipulables y nosotras queremos una sociedad que se enorgullezca de saber qu&eacute; es el feminismo y por qu&eacute; tiene capacidad para contribuir a construir un mundo mejor, m&aacute;s habitable, m&aacute;s justo, m&aacute;s libre, m&aacute;s igualitario. Voy a trabajar en ello con todas mis fuerzas porque es en lo que siempre he cre&iacute;do.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isa Serra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/educar-feminismo_129_1661923.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Mar 2019 21:48:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Educar en feminismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un Podemos en el que quepan muchos Podemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/podemos_129_1732022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5154eae-0c73-4dd4-bee0-824e83317548_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando no hay pluralidad y decisiones realmente colectivas hay un límite objetivo que estrecha Podemos</p><p class="subtitle">El Podemos fresco e ilusionante que irrumpió en las europeas está escondido en el trastero y lo que se ve es un partido común y corriente</p><p class="subtitle">El problema no es que Podemos tenga demasiadas "almas", refiriéndonos a las tres conocidas (Pablistas, Errejonistas y Anticapitalistas) sino que le faltan almas</p></div><p class="article-text">
        El anuncio de que &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n, candidato de Podemos a la presidencia de la Comunidad de Madrid, concurrir&aacute; a las elecciones integrado en la plataforma M&aacute;s Madrid, impulsada por Manuela Carmena, ha provocado una ola de estupefacci&oacute;n, desconcierto y des&aacute;nimo en miles de personas que han confiado en Podemos desde que, hace cinco a&ntilde;os, se presentara en el Teatro del Barrio de Lavapi&eacute;s. Se trataba entonces de una nueva herramienta, que no iba a ser un partido al uso, donde la burocracia, los pasilleos, las peleas de poder, iban a ser sustituidos por una participaci&oacute;n directa, amplia y transparente de toda la gente, viniera de donde viniera, que quisiera arrimar el hombro para propiciar el cambio pol&iacute;tico, intentando tomar impulso de toda la potencia de un movimiento como el 15M en el que miles de personas gritaron que los partidos no les representaban.
    </p><p class="article-text">
        Desde el momento en que Errej&oacute;n comunica su decisi&oacute;n, quienes la apoyan insisten en que es una jugada necesaria para recuperar la ilusi&oacute;n y que, a pesar de las formas, es la &uacute;nica posibilidad de ganar a la derecha. Los defensores de este movimiento visibilizan ahora los males de Podemos, su degeneraci&oacute;n democr&aacute;tica, su falta de espacios de discusi&oacute;n, su falta de pluralidad y su cada vez mayor dificultad para ilusionar a nadie y, desde ah&iacute;, defienden que la candidatura de Errej&oacute;n es la &uacute;nica que puede, si acaso, encarnar el esp&iacute;ritu con el que Podemos rompi&oacute; el tablero. Y es absolutamente cierto que cuando no hay pluralidad y decisiones realmente colectivas (y no de parte, monol&iacute;tica, aunque sea la mayoritaria) hay un l&iacute;mite objetivo que estrecha Podemos. Pero lo que no se menciona es que este Podemos que tenemos debe mucho de su cultura pol&iacute;tica al primer dise&ntilde;o como &ldquo;m&aacute;quina de guerra electoral&rdquo; y que casi desde entonces los arrastramos.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento de Errej&oacute;n no nos recuerda a ese Podemos que quisimos y que necesitamos, el de la cooperaci&oacute;n frente a la competencia, el de &ldquo;hagamos pol&iacute;tica para que no la hagan otros por nosotras&rdquo;, el de lo colectivo frente a lo personal, sino m&aacute;s bien a otro movimiento tacticista unilateral inasumible para ninguna organizaci&oacute;n pol&iacute;tica; una huida hacia delante ante el temor de que los resultados electorales no sean buenos. En realidad no es m&aacute;s que la &uacute;ltima vuelta de tuerca de la en&eacute;sima bronca interna por el poder que venimos sufriendo desde el principio, pero aprovechado esta vez electoralmente para hacer una campa&ntilde;a &ldquo;anti partidos&rdquo; en un momento de crisis de la pol&iacute;tica y crisis de los partidos, como vemos en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        En este giro no se propone nada de lo que quer&iacute;a ser Podemos en su inicio: estar pegados a la calle y hacer un proceso democr&aacute;tico aglutinador. Errej&oacute;n nos propone que le sigamos porque &eacute;l sabe a d&oacute;nde llevarnos. Otra vez.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, no nos enga&ntilde;emos, el problema va m&aacute;s all&aacute; de la maniobra de Errej&oacute;n y tiene que ver con la potencia de Podemos como herramienta de transformaci&oacute;n social con alguna capacidad para encarnar las esperanzas de miles de personas. Podemos ilusion&oacute; no con su programa pol&iacute;tico, (evanescente y cambiante) sino con su propuesta de ser un partido diferente en el que las listas electorales no se compon&iacute;an en despachos, sino se hac&iacute;an en primarias abiertas y plurales. Sin embargo, lo que hemos vivido (no nos enga&ntilde;emos m&aacute;s) es una sucesi&oacute;n de listas planchas y listas &uacute;nicas, de pactos secretos acordados a &uacute;ltima hora, de conspiraciones, de maniobras como poco dudosas. Hemos vivido un partido en el que, efectivamente, apenas se discute de pol&iacute;tica porque poca gente se atreve a hablar y en el que la arbitrariedad en las decisiones internas se ha convertido en la norma con la desaparici&oacute;n de una comisi&oacute;n de garant&iacute;as que sea digna de ese nombre, con el lento morir de los c&iacute;rculos vaciados de contenido (era una idea innovadora y, con sus dificultades, pod&iacute;a haber sido una de las fuerzas de Podemos), y con las eternas purgas internas. Cada vez que una noticia sobre esto trasciende, envejecemos d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        El Podemos fresco e ilusionante que irrumpi&oacute; en las europeas est&aacute; escondido en el trastero y lo que se ve es un partido com&uacute;n y corriente.
    </p><p class="article-text">
        Las instituciones nos han sentado muy mal, hemos envejecido rapid&iacute;simo. Las instituciones est&aacute;n hechas para alejar a representantes y representados, para crear una burbuja irreal que termina por absorber cualquier veleidad ideol&oacute;gica de cambio. No pusimos suficientes controles y nos hemos alejado de nosotros mismos. Se han conseguido cosas, es verdad, pero nadie puede esperar que sean suficientes, por s&iacute; solas, para mantener la tensi&oacute;n y la ilusi&oacute;n. Ser buenos en las instituciones, como se dijo en alg&uacute;n momento, no es suficiente, es lo m&iacute;nimo y lo esperable. Ofrecer excelencia y honradez no es suficiente en un momento como el actual si en el camino nos dejamos democracia, participaci&oacute;n, pluralismo, convivencia. Y todo esto proviene de Vista Alegre 1 donde se eligi&oacute; un modelo de partido que se ha mostrado incapaz de retener a la gente, que se ha mostrado incapaz de hacer que la gente sienta que este es su espacio de participaci&oacute;n pol&iacute;tica, que son necesarios/as, que tenemos que construir entre todas y todas, entre compa&ntilde;eros que piensan a veces diferente. Se construy&oacute; una m&aacute;quina de guerra electoral que no gan&oacute; las elecciones pero que no se desactiv&oacute; y que termin&oacute; us&aacute;ndose para matarnos entre nosotros mismos. De poco vale un discurso del &ldquo;S&iacute; se puede&rdquo; mientras la pr&aacute;ctica muestra que no. Y sin embargo no tenemos derecho (y tampoco tenemos verdaderamente razones) a pensar que no se puede.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, a estas alturas ya no se trata de buscar culpables. La verdad es que a esto hemos jugado todos y todas, con m&aacute;s o menos entusiasmo, porque los espacios cr&iacute;ticos fueron languideciendo y se vieron compelidos a integrarse a la fuerza en la maquinaria o a marcharse. A estas alturas, el culpable est&aacute; a la vista: somos todos y todas las que hemos ejercido alguna responsabilidad &nbsp;en la construcci&oacute;n de Podemos, en mayor o menor medida. No hemos sabido, no hemos podido o no hemos querido articular mecanismos que nos impermeabilizaran de los enormes riesgos que implica la acci&oacute;n pol&iacute;tica en las instituciones. La gente est&aacute; hasta el gorro del melodrama, de nuestras camarillas autoreferenciales y de nuestras peleas. De unos, otras y de los de m&aacute;s all&aacute;. As&iacute; que si o&iacute;mos un &ldquo;que se vayan todxs&rdquo; no nos apresuremos a descartarlo. Igual lo que tenemos que hacer es irnos todas y dejar paso a quien tenga m&aacute;s suerte o acierto. A estas alturas m&aacute;s vale hacer autocr&iacute;tica y abandonar la dial&eacute;ctica cainita. Esa espiral descendente nunca acaba y al final nos olvidamos de que a quienes debemos lealtad es a las miles de personas que confiaron en nosotros, que se levantaron a repartir octavillas, que pegaron carteles, que construyeron sus c&iacute;rculos en sus barrios o pueblos, que se quitaron un poco de su salario para colaborar en alguna campa&ntilde;a e independizarnos de los bancos, que creyeron que pod&iacute;an ser el sujeto activo de sus propias vidas.
    </p><p class="article-text">
        Si Podemos tuvo potencia (y vaya si la tuvo) fue porque en su conformaci&oacute;n pudo volcar los esfuerzos, el trabajo y las ilusiones de miles de personas. Y si salimos del atolladero ser&aacute;, exclusivamente gracias a esas miles de personas. El problema no es la pluralidad de criterios ni de posiciones; la unidad no puede confundirse con la homogeneidad. El problema no es que Podemos tenga demasiadas &ldquo;almas&rdquo;, refiri&eacute;ndonos a las tres conocidas (Pablistas, Errejonistas y Anticapitalistas) sino que le faltan almas. Miles. &iquest;No resulta parad&oacute;jico que en una fuerza como Podemos no se generen nuevos liderazgos, nuevos relevos que expresen los deseos de cambio? &iquest;No resulta agotador que cada intervenci&oacute;n de &ldquo;nuestros dirigentes&rdquo; dedique m&aacute;s esfuerzos en hablar a las corrientes de Podemos que al conjunto del pa&iacute;s? &nbsp;Que nadie se enga&ntilde;e: con un partido movilizado y vigilante, no ocurrir&iacute;a. El tiempo apremia y proponemos lo que siempre hemos propuesto: buscar la soluci&oacute;n a esta situaci&oacute;n en un debate abierto, sincero y participado. Proponemos que Podemos articule, teniendo siempre presentes a todos sus aliados una candidatura en la Comunidad de Madrid que no nazca de una propuesta desde arriba sino de un proceso colectivo. Todo: la lista, sus posiciones, el programa. Y sin trampas plebiscitarias, ratificaciones en bloque y tampoco atajos: arriesgarnos a perder el control para ganar el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Dicho sea de paso, quien piense que cualquiera de los proyectos que se articulan en Podemos ganar&aacute; espacio y tendr&aacute; &eacute;xito desgajado de los dem&aacute;s se equivoca, porque lo que garantiza el &eacute;xito electoral es la diversidad, no la divisi&oacute;n. Salvo que se defina &eacute;xito como supervivencia (que tampoco est&aacute; garantizada). Eso vale tanto por los intentos de seguir caminos separados como para la voluntad de acallar al divergente mediante las maniobras ya reiteradamente utilizadas. Podemos naci&oacute; apelando a todxs aquellxs que, desde distintos espacios, asum&iacute;an que el sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico del 78 era un obst&aacute;culo para los intereses y derechos de la mayor&iacute;a social, de los trabajadorxs, de las mujeres. Y dentro de ese horizonte, que es muy amplio, cabe todo el mundo que asuma la necesidad de articularse colectiva y pluralmente.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa de M&aacute;s Madrid no va por ese camino. Va precisamente por el contrario: asumir que una de las partes del movimiento transformador tiene, por s&iacute; misma, la capacidad de representar al todo y que las diferencias pol&iacute;ticas y los debates son &ldquo;ruido&rdquo; que entorpece la gesti&oacute;n y la victoria. Si diverges s&oacute;lo puedes sumarte si te tragas la divergencia. Supone, adem&aacute;s, dejar aparcado un modelo, este s&iacute; garantiz&aacute;damente exitoso, el de Ahora Madrid, que ten&iacute;a a Manuela (s&iacute;, evidentemente) pero que ten&iacute;a muchas m&aacute;s cosas: muy diversas gentes que apelaban (e ilusionaban) a distintos sectores sociales, donde hab&iacute;a mecanismos colectivos previstos (nunca utilizados) para que las diferencias se resolvieran democr&aacute;ticamente y no con demostraciones medi&aacute;ticas de fuerza. En lugar de ensanchar, como se pretende, estrecha y deja fuera un gran n&uacute;mero de voluntades, imprescindibles para construir el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo no est&aacute; de m&aacute;s recordar que no vinimos s&oacute;lo a ganar elecciones, lo que demasiado a menudo parece ser nuestro &uacute;nico objetivo. Se pueden ganar elecciones y, aun as&iacute;, no ganar nada. Las elecciones son una herramienta imprescindible, pero s&oacute;lo una herramienta. Vinimos a construir una sociedad mejor sobre bases radicalmente democr&aacute;ticas para, desde ah&iacute;, impulsar el cambio. Y ese proceso que, ya deber&iacute;amos tenerlo claro, es mucho m&aacute;s largo que un ciclo electoral, requiere de toda nuestra inteligencia, entusiasmo y fuerza. Y cuando decimos &ldquo;nuestra&rdquo; no nos referimos a los cargos institucionales y org&aacute;nicos de Podemos, a sus l&iacute;deres medi&aacute;ticos. Estos son lo de menos. Absolutamente contingentes. Lo &uacute;nico necesario es nuestra gente. Y esa es la que tiene salvar el obst&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos, quiz&aacute;s, volver a empezar para ser los mismos que cuando empezamos. Ahora m&aacute;s que nunca, sumemos, debatamos, confluyamos, construyamos en com&uacute;n. Con valent&iacute;a y coraz&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isa Serra, Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/podemos_129_1732022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Jan 2019 21:10:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un Podemos en el que quepan muchos Podemos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La monarquía: una institución machista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/monarquia-institucion-machista_129_2014823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a654ebf4-75e1-4e11-bf52-f951d2f0c94e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La monarquía: una institución machista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta institución intocable e impune no responde ante la ciudadanía (ni ante nadie) contrasta no sólo con el espíritu 15M sino con el movimiento que está siendo el centro del cambio político y social en nuestro país: el que lucha por los derechos de todas las mujeres, el feminista</p></div><p class="article-text">
        Para quienes somos de las generaciones que no votamos la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola las informaciones que est&aacute;n saliendo estos d&iacute;as sobre la corrupci&oacute;n del rey em&eacute;rito a trav&eacute;s de Corinna son como un choque con la realidad. Es cierto que hemos vivido nuestra infancia y algunos toda su juventud entre altas dosis de desafecci&oacute;n pol&iacute;tica, y sobre todo de normalizaci&oacute;n y aceptaci&oacute;n del statu quo, dentro de la cual estaba la monarqu&iacute;a como pieza fundamental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero a pesar de su aparente normalizaci&oacute;n y de una imagen que la hac&iacute;a parecer tambi&eacute;n como&nbsp; consustancial al ordenamiento pol&iacute;tico, lleg&oacute; la ola del 15 M, se abri&oacute; un nuevo ciclo y la monarqu&iacute;a se nos desvel&oacute;, de repente, como el pasado. Cuando vimos c&oacute;mo Juan Carlos I abdicaba para dejar paso a su hijo el Rey Felipe VI en un intento de la instituci&oacute;n por surfear y adaptarse a los cambios venideros, nos sentimos orgullosos y orgullosas porque nos pensamos que esa victoria era nuestra, de la gente. La monarqu&iacute;a ya no ocupaba el antiguo espacio y en el nuevo imaginario pol&iacute;tico ya no cab&iacute;a; de hecho, la idea misma de democracia se opon&iacute;a, como no pod&iacute;a ser de otra manera, a algo tan radicalmente antidemocr&aacute;tico como tener un Jefe de Estado que no ha sido votado por la ciudadan&iacute;a sino impuesto por herencia. Por herencia franquista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si ahora sufrimos un choque con la realidad es quiz&aacute;s porque ese <em>flash back</em> imaginado no es m&aacute;s que una ilusi&oacute;n: la monarqu&iacute;a sigue no s&oacute;lo representando, sino siendo consustancial al r&eacute;gimen pol&iacute;tico del 78 que pervive. Y lo hemos comprobado no por la aparente capacidad de resistencia de la Familia Real ante los esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n que estamos conociendo (m&aacute;s bien aparenta debilidad y nula capacidad para reinventarse) sino, m&aacute;s bien, porque estamos asistiendo, con verg&uuml;enza y at&oacute;nitas, al silencio de los grandes medios de comunicaci&oacute;n de este pa&iacute;s respecto a estos esc&aacute;ndalos; y tambi&eacute;n, todo hay que decirlo, al silencio y permisividad del mism&iacute;simo gobierno que se niega a publicar la lista de defraudadores fiscales (donde puede estar el Rey em&eacute;rito) y se niega a exigir responsabilidades. Un gobierno que hace tan s&oacute;lo unas semanas irrump&iacute;a con la promesa de renovaci&oacute;n y hasta revoluci&oacute;n (en las formas) frente a todo lo que ha significado el gobierno del Partido Popular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, esta monarqu&iacute;a, intocable e impune que no responde ante la ciudadan&iacute;a (ni ante nadie) &nbsp;contrasta no s&oacute;lo con el esp&iacute;ritu 15M sino con el movimiento que est&aacute; siendo el centro del cambio pol&iacute;tico y social en nuestro pa&iacute;s: el que lucha por los derechos de todas las mujeres, el feminista. La monarqu&iacute;a es y no puede dejar de ser una instituci&oacute;n autoritaria y antidemocr&aacute;tica, pero tambi&eacute;n es fuertemente patriarcal. Y el feminismo que se abre paso, el que est&aacute; cuestionando la econom&iacute;a androc&eacute;ntrica y neoliberal que invisibiliza los cuidados y que combate la divisi&oacute;n sexual del trabajo, &nbsp;o el que est&aacute; cuestionando la justicia patriarcal, es tambi&eacute;n y s&oacute;lo puede ser antimon&aacute;rquico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar hablamos de una instituci&oacute;n que tiene su origen y est&aacute; sostenida en la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, la de &ldquo;los siete padres&rdquo; y ninguna mujer, la misma que pas&oacute; por encima de las demandas del movimiento feminista durante la Transici&oacute;n. En el art&iacute;culo 57.1. de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola establece que las mujeres somos inferiores respecto a los hombres. Dice as&iacute;: &ldquo;La Corona de Espa&ntilde;a es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borb&oacute;n, leg&iacute;timo heredero de la dinast&iacute;a hist&oacute;rica. La sucesi&oacute;n en el trono seguir&aacute; el orden regular de primogenitura y representaci&oacute;n, siendo preferida siempre la l&iacute;nea anterior a las posteriores; en la misma l&iacute;nea, el grado m&aacute;s pr&oacute;ximo al m&aacute;s remoto; en el mismo grado, el var&oacute;n a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de m&aacute;s edad a la de menos.&rdquo; . Es decir, que somos, en comparaci&oacute;n con los hombres, menos v&aacute;lidas o incapaces y, por ello, las mujeres no tienen derecho a ejercer la Jefatura del Estado, salvo cuando no haya m&aacute;s remedio. El mismo texto que unos art&iacute;culos m&aacute;s arriba declaraba sin efectos que &ldquo;los espa&ntilde;oles somos iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminaci&oacute;n alguna por raz&oacute;n de sexo&rdquo; nos proh&iacute;be el acceso al m&aacute;ximo puesto de responsabilidad y manda un mensaje a la sociedad: El poder no es para las mujeres. La m&aacute;xima representaci&oacute;n del estado es mejor que la ejerza un hombre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar la Familia Real proyecta a la sociedad una imagen de lo que es &ldquo;la&rdquo; familia y en ese contexto,&nbsp; la reina Leticia proyecta la idea de lo que debe ser una mujer. Estas pasadas navidades, con motivo del cincuenta cumplea&ntilde;os de Felipe VI,&nbsp; la Casa Real, ofreci&oacute; a la prensa unas im&aacute;genes de la Familia Real en las que supuestamente se pretend&iacute;a mostrar la vida cotidiana de la familia del monarca. El objetivo era humanizar a sus protagonistas, acercarlos a la gente corriente para as&iacute; solventar, o tratar de hacerlo, la crisis de legitimidad a la que hace frente la Corona desde hace a&ntilde;os. Las im&aacute;genes nos transmitieron, por el contrario, a una familia anticuada que no se corresponde con las pretensiones modernizadoras que quieren aparentar. Lo que hemos podido ver, tanto entonces, como en los &uacute;ltimos meses, es una familia r&iacute;gidamente patriarcal &nbsp;en la que reina Leticia se levanta a servir la mesa mientras su marido espera sentado; una reina que no conduce cuando van juntos en el coche y, despu&eacute;s de eso, una madre obsesivamente protectora y cuidadora de sus hijas (ese parece ser su rol principal),y una esposa que se pelea con la suegra, mientras los hombres miran desde lejos como si no fuera con ellos o, en el caso del rey em&eacute;rito, se dedican a sus amantes y sus negocios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una familia, en definitiva, que se parece poco o nada en nivel de renta y privilegios/derechos a lo que son la mayor&iacute;a de familias trabajadoras de este pa&iacute;s pero que sigue estableciendo para el conjunto el modelo de familia tradicional y heteronormativa en la cual los roles est&aacute;n bien diferenciados, y con ellos la divisi&oacute;n sexual del trabajo; donde la mujer siempre est&aacute; en una posici&oacute;n subalterna en todos los &aacute;mbitos: los negocios y la pol&iacute;tica son de los hombres, pero tambi&eacute;n las amantes y las relaciones sexuales extra familiares s&oacute;lo permitidas para ellos, mientras que para ellas queda el rencor o la indignaci&oacute;n. Nada m&aacute;s y nada menos que la representaci&oacute;n del patriarcado m&aacute;s rancio que tanto la monarqu&iacute;a como la Iglesia Cat&oacute;lica siempre han tenido como prioridad defender; una representaci&oacute;n que supone desigualdad y violencia y que las mujeres espa&ntilde;olas hemos contestado en la calle y en las instituciones de muy diversas maneras y durante a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay quien puede pensar que para hacernos eco como sociedad del cambio feminista que se exige desde las calles bastar&iacute;a con hacer una reforma constitucional que acabase con la discriminaci&oacute;n de las mujeres en el acceso a la Jefatura del Estado, que la herencia no tuviese preferencia por el var&oacute;n.&nbsp; Pero lo cierto es que eso ser&iacute;a reproducir un paradigma antidiscriminatorio en el que las mujeres nos incorporamos al sistema existente, con sus relaciones de poder existentes y sus estructuras sociales existentes, para adecuarnos a &eacute;l. Pero eso no puede ser, porque esas mismas relaciones son las que sirven para reproducir la discriminaci&oacute;n y la subalternidad de la mayor&iacute;a de las mujeres. Un paradigma que las mujeres estamos diciendo que ya no nos vale, que queremos una sociedad democr&aacute;tica, justa e igualitaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El feminismo avanza gracias a cuestionar las relaciones de poder jer&aacute;rquicas, autoritarias y patriarcales. Un feminismo que se abre paso dejando atr&aacute;s las instituciones cada d&iacute;a m&aacute;s obsoletas e incapaces de acompa&ntilde;ar los pasos que damos todas juntas hacia la transformaci&oacute;n de la sociedad, como mujeres que queremos una sociedad donde podamos ser libres, reconocidas como interlocutores v&aacute;lidos en la vida social y con derechos que nos permitan afirmar que todas las vidas valen lo mismo. Esa sociedad feminista que viene s&oacute;lo puede ser republicana, porque es incompatible con la perviviencia un s&oacute;lo d&iacute;a m&aacute;s de la monarqu&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isa Serra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/monarquia-institucion-machista_129_2014823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Jul 2018 18:22:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La monarquía: una institución machista]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[8M: Ni pedimos ni esperamos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pedimos-esperamos_129_2235163.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/071d2ce2-62fe-41f6-91f2-5364c551a34c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas mujeres no podrán ejercer su derecho constitucional a huelga y no podrán parar ese día</p><p class="subtitle">Y no lo harán porque la precariedad en el empleo es tan grave que no se pueden permitir jugar con su puesto de trabajo</p><p class="subtitle">Por ellas, el movimiento feminista propone colgar un delantal en la ventana o en la puerta como símbolo solidaridad y sororidad</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Lo comprendo. Hay que defender sus derechos. Lo har&iacute;a tambi&eacute;n, lo hace tambi&eacute;n, la Sant&iacute;sima Virgen Mar&iacute;a&rdquo;. Son las palabras del arzobispo de Madrid de hace tan s&oacute;lo una semana. Ahora que la Iglesia Cat&oacute;lica apoya la huelga convocada por el movimiento feminista para el pr&oacute;ximo 8 de marzo, ahora que el PSOE ha anunciado p&uacute;blicamente que parar&aacute;n ese d&iacute;a, y ahora que hasta Cifuentes o Arrimadas se han llamado a s&iacute; mismas feministas, podemos asegurar que la huelga ya es un &eacute;xito. Al menos desde el punto de vista simb&oacute;lico, estamos ganando la batalla cultural y estamos haciendo que las demandas que hasta hace poco parec&iacute;an condenadas a la estigmatizaci&oacute;n y la marginalidad est&eacute;n pasando a ser de sentido com&uacute;n. En la actualidad el feminismo es seguramente el &uacute;nico movimiento social con fuerza e influencia suficientes para tener un impacto en el debate p&uacute;blico y transformarlo: los &ldquo;yo tambi&eacute;n&rdquo;, &ldquo;yo te creo, hermana&rdquo; o &ldquo;yo soy manada&rdquo;se han erigido en tiempos recientes en mensajes contundentes contra el machismo social e institucional que denuncian el status quo y, a su vez, generan procesos de solidaridad y empat&iacute;a con efectos multiplicadores.
    </p><p class="article-text">
        Estos avances culturales y simb&oacute;licos son importantes y tienen la capacidad de calar en cambios reales de transformaci&oacute;n de la sociedad. Sin embargo, nuestra lucha no es -&uacute;nicamente- por lo simb&oacute;lico. Necesitamos ir m&aacute;s all&aacute;. No deja de ser parad&oacute;jico que algunos de estos relatos, provengan de ciertas organizaciones e instituciones, que llevan tiempo neg&aacute;ndose a llevar a cabo pol&iacute;ticas feministas. 
    </p><p class="article-text">
        A todas ellas, que se han visto arrastrados los &uacute;ltimos meses, o semanas, o d&iacute;as, por la ola feminista e intentan surfearla y utilizarla para sus propios fines, les decimos: voten a favor de pol&iacute;ticas que nos permitan avanzar hacia un modelo de cuidados radicalmente distinto, porque el que tenemos que est&aacute; obsoleto, es ineficiente, insostenible y sobre todo injusto; pongan presupuesto para acabar con las violencias machistas, para que as&iacute; las mujeres tengamos alternativa habitacional y podamos ser independientes cuando nuestras parejas se convierten en maltratadores; echen para atr&aacute;s la reforma laboral del 2012 que precariza el empleo y genera cientos de miles de contratos a tiempo parcial, de horas, con salarios de miseria y que nos tocan sobre todo a las mujeres; dejen de degradar la educaci&oacute;n p&uacute;blica para apostar por la concertada, en la que segregan a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y reproducen el modelo heteropatriarcal de sociedad. En definitiva, dejen de llamarse feministas y p&oacute;nganse de una vez a hacer pol&iacute;ticas feministas.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos tambi&eacute;n un mensaje para las jerarqu&iacute;as de la Iglesia Cat&oacute;lica. Les decimos que dejen de inmiscuirse en lo que hacemos con nuestros cuerpos y nuestras vidas; que dejen de ser dique de contenci&oacute;n al ejercicio de derechos como el aborto o de querer, de desear a quien nos venga en gana. Atr&eacute;vanse, rompan su silencio c&oacute;mplice y abran de una vez una investigaci&oacute;n entre sus propias filas para acabar con la lacra del abuso sexual infantil dentro de su instituci&oacute;n. Pongan en cuesti&oacute;n su propia estructura de poder totalmente patriarcal.
    </p><p class="article-text">
        A todos ellos les decimos que no basta con los discursos, con los memes, con lo simb&oacute;lico. En la pr&aacute;ctica, la huelga feminista del 8 de marzo va a mostrar al mundo lo que las mujeres ya hace tiempo que sabemos: a pesar de tener derechos sobre el papel no podemos acceder a muchos de ellos. A efectos pr&aacute;cticos, de hecho, muchas mujeres no podr&aacute;n ejercer su derecho constitucional a huelga y no podr&aacute;n parar ese d&iacute;a. Y no lo har&aacute;n porque la precariedad en el empleo es tan grave que no se pueden permitir jugar con su puesto de trabajo. Por ellas, el movimiento feminista propone colgar un delantal en la ventana o en la puerta como s&iacute;mbolo solidaridad y sororidad.
    </p><p class="article-text">
        Muchas otras no podr&aacute;n parar porque cuando s&oacute;lo una parte de las trabajadoras de un mismo centro de trabajo no vayan a trabajar ese d&iacute;a, la situaci&oacute;n de desprotecci&oacute;n y riesgo ante represalias ser&aacute; mayor cuando haya otros trabajadores, hombres, que no hayan hecho huelga y puedan desempe&ntilde;ar esos mismos puestos de trabajo. O porque precisamente estamos en los sectores laborales que nos hacen m&aacute;s vulnerables. Como a las trabajadoras del hogar por ejemplo, donde el 90% son mujeres y donde muchas de ellas no est&aacute;n dadas de alta en la seguridad social porque quienes nos gobiernan no han dudado en suspender los derechos laborales de este colectivo. Muchas, finalmente, no podr&aacute;n hacer huelga de cuidados porque precisamente no hay escuelas infantiles o servicios p&uacute;blicos de atenci&oacute;n a la dependencia que puedan sostener ese d&iacute;a algo tan fundamental como la vida misma. Pero precisamente por eso muchas s&iacute; har&aacute;n huelga, para denunciar esto &uacute;ltimo.
    </p><p class="article-text">
        Porque quiz&aacute;s suena desalentador, pero es precisamente por todo esto por lo que la huelga es tan importante y muestra, no s&oacute;lo en lo simb&oacute;lico sino en la realidad m&aacute;s tangible, las pol&iacute;ticas que necesitamos y exigimos que se desarrollen por parte del Estado, pero que los poderes econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos se niegan a poner en marcha. Por eso el 8 de marzo tambi&eacute;n tiene el gran potencial de visibilizar no s&oacute;lo ante las mujeres sino sobre todo al conjunto de la sociedad, todo lo que hace falta cambiar para poder vivir en un mundo igualitario, justo y sostenible. M&aacute;s all&aacute; de las instituciones o de los poderes p&uacute;blicos que se niegan a poner pol&iacute;ticas feministas en marcha, m&aacute;s all&aacute; de los gobiernos o de los partidos de quienes se dicen feministas pero luego no hacen nada por los derechos de las mujeres, deberemos poner en pr&aacute;ctica desde el movimiento en la calle lo que necesitamos para transformar nuestra realidad, la realidad de todas y todos. Las escuelas infantiles desde nuestros barrios, las casas seguras para mujeres v&iacute;ctimas de violencia, o las redes de solidaridad y sororidad en el empleo remunerado para que podamos defender y ejercer nuestros derechos en iguales condiciones que los hombres, sin duda un avance important&iacute;simo y, a&uacute;n as&iacute;, insuficiente. Precisamente porque nuestro poder no puede ser delegado ni condicionado, debemos tomarlo por nosotras mismas. Tomar y hacer en lugar de pedir y esperar. Esa es la fuerza y la potencia que est&aacute; demostrando el movimiento feminista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isa Serra, Sandra Ezquerra, Teresa Rodríguez, Paula Quinteiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pedimos-esperamos_129_2235163.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Mar 2018 20:06:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[8M: Ni pedimos ni esperamos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Huelga feminista,Feminismo,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De qué hablamos cuando hablamos de unidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hablamos-unidad_129_3028358.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b10165fb-3a4d-4723-9ec8-b64e97f6b05b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apuesto por un Podemos cuya cultura política prime siempre el debate honesto y de ideas por encima del reparto de sillones</p></div><p class="article-text">
        Hace apenas unos d&iacute;as que comenz&oacute; la campa&ntilde;a para renovar el Consejo Ciudadano de Podemos Madrid y, desde el primer minuto, una de las candidaturas en liza no ha cesado de repetir &ldquo;unidad, unidad, unidad&rdquo; como consigna auto-afirmativa, pero tambi&eacute;n con evidente tono acusatorio contra quienes supuestamente nos hemos desmarcado del que presentan como &uacute;nico consenso de Vistalegre 2.
    </p><p class="article-text">
        Sinceramente, me llama la atenci&oacute;n tanto esa memoria selectiva como la interpretaci&oacute;n sesgada de esa consigna. En primer lugar, porque tambi&eacute;n recuerdo a Pablo Iglesias cerrando aquella Asamblea Ciudadana haciendo suyas las palabras de Teresa Rodr&iacute;guez de &ldquo;unidad y humildad, compa&ntilde;eras&rdquo;. Humildad para no creerse due&ntilde;o de la verdad absoluta ni de la &uacute;nica f&oacute;rmula ganadora. Humildad para comprender que uno no siempre tiene la raz&oacute;n, que la diversidad nos hace fuertes y que la pluralidad no es solo un principio pol&iacute;tico, sino tambi&eacute;n una garant&iacute;a de que nuestra organizaci&oacute;n se parezca a la sociedad plural que queremos representar y transformar. Humildad para que no se nos olvide que, ante todo y por encima de cualquier proceso interno, somos compa&ntilde;eras y que, como suele decir Tere, &ldquo;en esta marea de cambio no sobra ning&uacute;n barco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, como dec&iacute;a, tambi&eacute;n me preocupa que por &ldquo;unidad&rdquo; entendamos uniformidad, pensamiento &uacute;nico, dejar de lado las diferencias, la opiniones alternativas y el necesario debate de ideas en aras de un consenso monol&iacute;tico y silenciador que se presenta como necesario en un momento como el actual. Jam&aacute;s compartir&eacute; esa acepci&oacute;n del t&eacute;rmino &ldquo;unidad&rdquo; con forma de s&aacute;bana tras la que saldar sin debate ni explicaci&oacute;n alguna las diferencias que no siempre con las mejores formas se pusieron encima de la mesa hace solo unos meses. La unidad en la que yo creo no rima con acuerdos en despachos a puerta cerrada ni con reparto de puestos en una lista. Tiene que ver m&aacute;s con ese otro consenso al que me refer&iacute;a antes: s&oacute;lo con debate pol&iacute;tico sano se construye una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica a la altura de los retos que tenemos.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de quienes hoy integramos Podemos en Movimiento formamos parte hace un a&ntilde;o de la lista de Juntas Podemos en el marco de la Asamblea Ciudadana auton&oacute;mica. Esta vez nos presentamos como Podemos en Movimiento porque, como entonces, as&iacute; lo han decidido quienes, en una asamblea abierta, no solo lo discutieron, argumentaron y votaron, sino que adem&aacute;s tuvieron la oportunidad de presentar su candidatura a una lista que luego ordenaron y aprobaron. Y todo ello sin movernos ni un &aacute;pice de las ideas, propuestas y principios que ten&iacute;amos hace un a&ntilde;o y con las que decidimos integrarnos entonces en aquella otra lista conjunta.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; apostamos por un Podemos no subalterno al PSOE, que construyese y cuidase el &aacute;mbito auton&oacute;mico y apostase por la descentralizaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n. Hoy, dadas las opciones presentes sobre la mesa, esas mismas personas han (hemos) considerado que hay debates sobre el proyecto para Madrid que conviene debatirlas con quienes construyen d&iacute;a a d&iacute;a Podemos y con los inscritos e inscritas, y no &uacute;nicamente entre unos cuantos cargos. Lo hemos hecho debati&eacute;ndolo fraternal y humildemente, asumiendo como consigna inquebrantable la imprescindible unidad que, antes y despu&eacute;s de estas primarias, deber&aacute; seguir guiando el d&iacute;a a d&iacute;a de todas quienes formamos parte de Podemos dentro y fuera de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Debatir de pol&iacute;tica nunca puede ser algo negativo. Nunca. El debate pol&iacute;tico abierto a la sociedad fue una de las principales caracter&iacute;sticas de la apuesta con la que Podemos sorprendi&oacute; y pate&oacute; el tablero hace ya casi cuatro a&ntilde;os. Entonces, pero tambi&eacute;n todav&iacute;a ahora, result&oacute; un planteamiento inaudito y de enorme contraste con unos partidos tradicionales acostumbrados a debatir de puertas adentro y presentar luego una cara artificial como escaparate p&uacute;blico. &iquest;Acaso hay algo que ilustre mejor la &ldquo;vieja pol&iacute;tica&rdquo; que esa odiosa l&iacute;nea que delimita un &ldquo;dentro&rdquo; y un &ldquo;fuera&rdquo;, separando las peleas por cuotas de poder que ten&iacute;an lugar en despachos del mundo de las apariencias y las falsas complicidades que luego ve&iacute;amos en las pantallas?
    </p><p class="article-text">
        Frente a ese modelo cl&aacute;sico, cuyo m&aacute;ximo exponente ha sido el Partido Popular madrile&ntilde;o, en Podemos apostamos por situarnos en las ant&iacute;podas. El nuestro es un partido abierto a la participaci&oacute;n y atravesado por el debate permanente. Un debate orgullosamente abierto, honesto, humilde y sin miedo. Debates donde mostrar diferentes puntos de vista, donde reflejar la pluralidad interna y desde los que conformar &oacute;rganos pluralistas. Debates en clave estrat&eacute;gica que enriquecen org&aacute;nica y program&aacute;ticamente al conjunto de la organizaci&oacute;n. Ese debe seguir siendo nuestro modelo, nuestra se&ntilde;a de identidad y la garant&iacute;a de que contaremos con el mejor programa y la mejor estrategia para transformar Madrid en una ciudad del cambio y a sus gentes en una ciudadan&iacute;a del cambio que lo haga posible.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, no podemos permitirnos que tras el mantra de la &ldquo;unidad&rdquo; se justifique tintar los orgullosos cristales transparentes con los que Podemos se present&oacute; en sociedad y se convirti&oacute; en una herramienta con la que construir poder popular. Una asamblea ciudadana como la madrile&ntilde;a es un momento privilegiado para lucir procesos abiertos y participativos, guiados por el debate de ideas y propuestas, desde el respeto entre compa&ntilde;eros. Acusar de deslealtad a quienes queremos huir de viejos modelos verticales y cerrados no solo es deshonesto, sino tambi&eacute;n incongruente con el ADN de Podemos e incoherente con aquel mandato de Vistalegre de enterrar la &ldquo;m&aacute;quina de guerra electoral&rdquo; para construir un Podemos con ra&iacute;ces en los territorios y en las luchas, que pivote en torno a sus c&iacute;rculos y personas inscritas, y que se parezca a ese otro mundo que llevamos dentro de nuestros corazones y que queremos para nuestra ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Yo apuesto por una organizaci&oacute;n cuya cultura pol&iacute;tica prime siempre el debate honesto y de ideas por encima del reparto de sillones. Un Podemos que entienda la unidad desde la diversidad interna, como fruto de procesos de debate que contribuyan a enriquecernos estrat&eacute;gicamente y a generar confianzas mutuas.
    </p><p class="article-text">
        Exactamente lo mismo que llevamos defendiendo desde aquella presentaci&oacute;n en el Teatro del Barrio en una fr&iacute;a ma&ntilde;ana de enero hace cuatro a&ntilde;os. Sin duda ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil apostar por el modelo de unidad de los partidos tradicionales. Pero eso no va con nosotras. Ni por principios, ni por miedo a las dificultades ni por efectividad: ya conocemos las patas cortas y las consecuencias de ese otro modelo. Si salimos a ganar, que no se nos olvide entonces que ganar es no parecerse a los partidos del R&eacute;gimen ni en los andares. En nada. Ni siquiera en lo que que respecta a la unidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isa Serra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hablamos-unidad_129_3028358.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Nov 2017 19:31:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De qué hablamos cuando hablamos de unidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Partidos Políticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juana y el derecho de las mujeres a la desobediencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/juana-derecho-mujeres-desobediencia_129_3239229.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e4f856b-2e3b-4b86-b061-4b6d89ed00c9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Este art&iacute;culo es una respuesta al texto escrito por Elisa Beni, titulado <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Juana-casa_6_674092603.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">'Juana no est&aacute; en mi casa'</a>, publicado en este medio</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En Estados Unidos y en otros pa&iacute;ses capitalistas, las leyes contra la violaci&oacute;n fueron originariamente formuladas para proteger a los hombres de las clases altas frente a las agresiones que pod&iacute;an sufrir sus hijos e hijas. Habitualmente, los tribunales han prestado poca atenci&oacute;n a lo que pudiera ocurrirles a las mujeres de clase trabajadora, y por consiguiente, el n&uacute;mero de hombres blancos procesados por violencia sexual infligida a estas mujeres es extraordinariamente reducido&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;ngela Davis. 'Mujeres, clase y raza', 1981.  
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n a la que se enfrentan Juana  y sus hijos no es un caso aislado. Hay muchas mujeres que se encuentran en una situaci&oacute;n similar: en algunos casos sus ex parejas y padres de sus hijos son maltratadores, en otras son abusadores sexuales. Sabemos que la Justicia no responde protegi&eacute;ndolas sino, en demasiadas ocasiones, priorizando los derechos de estos. Y no se trata &uacute;nicamente de cuestionar la ley actual, que desde luego necesita ser cambiada. Es un avance que desde 2015 la ley contemple a los hijos de mujeres maltratadas como v&iacute;ctimas directas, pero no es suficiente: cinco ni&ntilde;os han muerto en lo que va de a&ntilde;o en manos de sus padres maltratadores. En algunos casos, como el de un ni&ntilde;o en A Coru&ntilde;a de s&oacute;lo once meses, la madre hab&iacute;a interpuesto dos denuncias. En otros casos, como en el caso de &Aacute;ngela Gonz&aacute;lez eran m&aacute;s de 30 las denuncias. No surtieron ning&uacute;n efecto y el padre mat&oacute; a la ni&ntilde;a durante una de sus visitas.
    </p><p class="article-text">
        En la creaci&oacute;n de las leyes y en la aplicaci&oacute;n que se hace de ellas operan mecanismos ideol&oacute;gicos y sociales que favorecen siempre a los poderosos. En este caso, mecanismos patriarcales que consideran que un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a es un objeto de protecci&oacute;n, antes que un sujeto de derechos. Y con el argumento de protegerles sucede m&aacute;s bien lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que ni los jueces ni el personal que trabaja en los juzgados tengan formaci&oacute;n suficiente en derechos de la infancia y machismo, es algo que les impide comprender por qu&eacute; las mujeres act&uacute;an de una manera y no de otra, o a qu&eacute; tiene que enfrentarse una mujer cuando decide poner una denuncia por maltrato, o c&oacute;mo opera el machismo en casa circunstancia. Esa falta de formaci&oacute;n (y falta de perspectiva feminista) hace dif&iacute;cil comprender que un maltratador no es un buen padre, nunca y que los ni&ntilde;os est&aacute;n en peligro con un maltratador, siempre. Y les impide comprender que cuando una ni&ntilde;a dice que su padre abusa de ella, esa declaraci&oacute;n hay que tom&aacute;rsela muy en serio y actuar siempre en funci&oacute;n del &ldquo;inter&eacute;s superior del menor&rdquo;. Esa falta de formaci&oacute;n y recursos por ejemplo provoca que, a d&iacute;a de hoy, los equipos psicosociales encargados de emitir los informes que son determinantes en la decisi&oacute;n final de jueces, apliquen el S&iacute;ndrome de Alienaci&oacute;n Parental, aunque ahora le hayan cambiado el nombre.
    </p><p class="article-text">
        Hay tribunales y hay t&eacute;cnicos que consideran que un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a que dice que su padre le viola est&aacute; siempre mintiendo y que exigen que esa ni&ntilde;a siga viendo al padre. Muchas madres siguen pensando que si denuncian que su ex pareja abusa sexualmente de sus hijos, lo que va a ocurrir es que le quiten los hijos a ella y se los den a &eacute;l. Y lo terrible es que tiene raz&oacute;n, eso pasa. Porque la ley no es neutral, ni es justa con las mujeres, ni con los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as.  
    </p><p class="article-text">
        No es s&oacute;lo que la ley sea injusta al no prohibir taxativamente que un hombre condenado por violencia machista siga teniendo acceso a sus hijos e hijas, sino que es muy preocupante tambi&eacute;n la manera en que aquella se aplica por parte tanto de jueces como de todo el entramado judicial. Es muy preocupante que Elisa Beni piense que en el caso de &ldquo;Juana es evidente que existe un conflicto, puesto que sus razones y las de Francesco sobre sus hijos comunes divergen&rdquo;. No existe un conflicto entre partes iguales, ante el que hay que tomar equidistancia. Lo que existe es una relaci&oacute;n de desigualdad social sostenida por una ideolog&iacute;a (en forma de ley y en forma de costumbre) que sigue defendiendo que los maltratadores de mujeres pueden ser buenos padres. Y es preocupante que una feminista no tenga en cuenta que cuando existe una condena por maltrato no deber&iacute;a hacer falta probar nada m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La convivencia con un maltratador es ya un riesgo cierto, para los ni&ntilde;os y para la sociedad en su conjunto (m&aacute;s de un 50% de los ni&ntilde;os van a reproducir ese comportamiento, adem&aacute;s de otros riesgos). &ldquo;S&oacute;lo un juez puede acercarse a la verdad&rdquo;, sigue diciendo Beni, y de nuevo, lo que falla es que ella da por buena la ideolog&iacute;a que subyace a todo esto. El ex marido de Juana ya est&aacute; condenado por maltrato, no deber&iacute;a haber m&aacute;s verdad que esa. Decir, como dice Beni, que Juana acept&oacute; a los jueces italianos cuando se cas&oacute; con un italiano, es perverso. Es como decir que todas las maltratadas aceptaron su suerte al casarse con un maltratador, &iexcl;pues que no se hubieran casado con ellos! O que apele a la neutralidad de los jueces en los casos de violencia machista. Ni las leyes son neutrales, ni lo son los jueces, ni existe un conflicto. Lo que existe es una legislaci&oacute;n patriarcal y una tremenda injusticia.
    </p><p class="article-text">
        Y la sociedad ha conseguido avances de justicia porque algunas personas han desobedecido las leyes. Siempre ha sido as&iacute;. Dice Elisa Beni que los actos individuales, cuando devienen en masivos, pueden tener consecuencias. Efectivamente, y en la mayor parte de los casos las consecuencias son socialmente positivas. Desobedeci&oacute; la ley Rosa Parks, desobedecieron las leyes contra el aborto todas las mujeres que abortaron, y las que se autoinculparon de haberse practicado uno; desobedecieron las leyes las mujeres que se matricularon en la universidad cuando lo ten&iacute;an prohibido; desobedecen las leyes los activistas de la PAH que consiguieron poner los desahucios en la agenda pol&iacute;tica. Todas estas desobediencias y todas esas leyes se daban en democracias.
    </p><p class="article-text">
        Claro que sabemos que Juana lo tiene muy dif&iacute;cil. Pero lo que hay que denunciar es el machismo de las leyes y del sistema judicial en su conjunto y no las decisiones de Juana. Hay que aprovechar el caso para abrir un debate fundamental y exigir cambios. Pero esos cambios no van a venir voluntariamente de la mano de los jueces ni del gobierno del Partido Popular, sino de un movimiento feminista que distinga entre legitimidad y legalidad, que sea cr&iacute;tico con la Justicia y que apoye la desobediencia y se solidarice con quienes la practican. Negar esto es no comprender la historia.
    </p><p class="article-text">
        Juana es una mujer que conociendo las consecuencias de su hu&iacute;da ha decidido proteger a sus hijos antes que d&aacute;rselos a su padre maltratador. Juana sabe lo que hace, sabe a lo que se enfrenta y sabe tambi&eacute;n que la Justicia no le ofrece ninguna salida mejor que esta para evitar que sus hijos acaben con un hombre condenado por violencia machista. Si Angela Gonzalez en lugar de poner 30 denuncias hubiera escapado del pa&iacute;s, su hija estar&iacute;a hoy viva. Juana no es la &uacute;nica. Hay otras madres que est&aacute;n tambi&eacute;n en paradero desconocido.  No luchan por su vida &uacute;nicamente, sino por la de sus hijos y, lo sepan o no, por la de tantas otras mujeres y otros tantos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Lo menos que podemos hacer es apoyarlas y por eso esta vez todas hemos dicho #JuanaEst&aacute;EnMiCasa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno, Isa Serra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/juana-derecho-mujeres-desobediencia_129_3239229.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Aug 2017 19:28:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juana y el derecho de las mujeres a la desobediencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juana Rivas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una moción de censura contra el modelo depredador del PP madrileño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/censura-modelo-depredador-pp-madrileno_129_3386586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b2c41bd-de40-4801-8ad3-f1048c69412b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Madrid ha sido uno de los laboratorios para construir un modelo neoliberal y estamos dispuestos a desmantelar esas redes de poderes oligárquicas para construir un Madrid diferente</p></div><p class="article-text">
        No podemos decir que nos sorprenda que est&eacute;n apareciendo tantos casos de corrupci&oacute;n en estos momentos. En la Comunidad de Madrid, hace tiempo que sabemos que la corrupci&oacute;n es una forma de gobierno instalada por el Partido Popular, y en tiempos de crisis pol&iacute;tica, sus propias facciones internas &nbsp;se devoran entre ellas. Pero creemos que estamos viviendo un periodo de grav&iacute;sima excepcionalidad democr&aacute;tica. M&aacute;xime cuando alcanza a la propia justicia sobre la que el PP tambi&eacute;n est&aacute; intentando intervenir a trav&eacute;s de la fiscal&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Si el expolio como forma de gobierno se normaliza, si penetra todos los &oacute;rdenes de la gesti&oacute;n p&uacute;blica y lo hace a la luz del d&iacute;a, si cuando encendemos la TV solo vemos &ldquo;otro caso de corrupci&oacute;n m&aacute;s&rdquo; se puede producir en la sociedad un desapego a lo que deber&iacute;a ser com&uacute;n, un repliegue hacia el inter&eacute;s individual, aisl&aacute;ndonos m&aacute;s y recluy&eacute;ndonos en nuestra particular desesperanza. Por eso no debemos permitir que esta situaci&oacute;n excepcional se convierta en lo normal. Por eso el movimiento arriesgado, quiz&aacute;s, de una moci&oacute;n de censura.
    </p><p class="article-text">
        Pero nosotr@s no tenemos miedo. No tenemos miedo a perder la moci&oacute;n, no tenemos miedo a que nos digan que ahora no toca. Para nosotr@s el fracaso ser&iacute;a no intentarlo. El fracaso ser&iacute;a que asumi&eacute;semos que no hay alternativa, que no se puede hacer nada y que minimiz&aacute;semos el da&ntilde;o que provoca la corrupci&oacute;n o el modelo neoliberal del PP. Durante mucho tiempo, los ciudadanos han percibido que la indignaci&oacute;n ya fuese provocada por los casos de corrupci&oacute;n, por los recortes, los rescates de bancos mientras se deja gente sin luz y sin casa o sin derechos laborales, no consegu&iacute;a llamar a &nbsp;las puertas de las instituciones. Podemos naci&oacute; con el mandato de inundarlas con las aspiraciones de millones de personas que sienten que su voz no cuenta, tambi&eacute;n de las que incluso, han dejado de votar por esa misma raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Porque para nosotras la pol&iacute;tica no se limita a la Asamblea de Madrid. No tenemos miedo a perder mociones, a lo que tenemos miedo es a quedarnos arrinconados en las instituciones y asumir que la &uacute;nica pol&iacute;tica posible es la de las pantallas y los brillantes asientos del hemiciclo. Por eso tratamos de hacer una moci&oacute;n diferente, abierta a la ciudadan&iacute;a y vinculada con la sociedad organizada. Una moci&oacute;n a la que dan soporte muchos colectivos sociales y tambi&eacute;n los sindicatos, aunque no cuente con el benepl&aacute;cito de un acomplejado PSOE o de un buen alumno agradecido como Ciudadanos. La moci&oacute;n de censura no es solo una cuesti&oacute;n de &eacute;tica sino una oportunidad para construir colectivamente la alternativa.
    </p><h3 class="article-text">Corrupci&oacute;n como forma de gobierno</h3><p class="article-text">
        La corrupci&oacute;n es inseparable del PP madrile&ntilde;o y de su forma de gobierno de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os. Es el aceite que engrasa un modelo de gesti&oacute;n de lo p&uacute;blico que entrelaza sus intereses con los de sus empresarios afines. En particular, los due&ntilde;os de las grandes constructoras que parasitan la obra p&uacute;blica y los que acaban asumiendo la gesti&oacute;n de todo tipo de servicios p&uacute;blicos &ldquo;externalizados&rdquo; o privatizados. Servicios que, como ya sabemos, les son concedidos, muchas veces previo pago de comisiones.
    </p><p class="article-text">
        Son empresarios y son medios de comunicaci&oacute;n y en ocasiones hasta fundaciones y ONG, todo lo que les permita mantener el poder concebido como una malla de relaciones. Una malla, claro, que se puede tensar y romper como ahora, cuando hay menos a repartir y se empiezan a pelear por las migajas. Verdaderas vendettas napolitanas es lo que estamos presenciando ahora en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la moci&oacute;n es una oportunidad para visibilizar que hay otros proyectos pol&iacute;ticos para Madrid m&aacute;s all&aacute; de la corrupci&oacute;n, la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica, los recortes, las privatizaciones y las exenciones fiscales y burbujas inmobiliarias que favorecen a los muy ricos y condenan a la pobreza al resto. El gobierno de Cifuentes ha perdonado a los m&aacute;s ricos m&aacute;s de 2.000 millones de euros en impuestos s&oacute;lo en 2016. A esto hay que sumar las exenciones de impuestos a las &eacute;lites econ&oacute;micas que tambi&eacute;n se aplican en Madrid y tambi&eacute;n el dinero que nos han robado.
    </p><p class="article-text">
        Se calcula que solo en las tramas de corrupci&oacute;n Lezo, G&uuml;rtel, P&uacute;nica y Mercamadrid hemos perdido unos 656 millones de euros con los que impedir que siga aumentando la desigualdad. Con los 312 millones de euros de dinero p&uacute;blico que los imputados de la Operaci&oacute;n P&uacute;nica se repartieron, se podr&iacute;an haber construido 72 centros de salud en la Comunidad de Madrid. Y con los &nbsp;23,3 millones de euros del desv&iacute;o a para&iacute;sos fiscales del Canal de Isabel II &ndash;solo en la compra fraudulenta de Emissao&ndash; se podr&iacute;an haber facilitado 4.854 rentas m&iacute;nimas anuales en la Comunidad. Y esto es s&oacute;lo la punta del iceberg.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, oponerse a la corrupci&oacute;n para nosotr@s, va ligado a construir un proyecto alternativo donde es posible democratizar la econom&iacute;a y devolver derechos. Madrid ha sido uno de los laboratorios fundamentales para construir un modelo neoliberal y estamos dispuestos a desmantelar esas redes de poderes olig&aacute;rquicas para construir un Madrid diferente. Un Madrid que se construya de la mano de los y las &nbsp;que, d&iacute;a a d&iacute;a, construyen ya un Madrid diferente oponi&eacute;ndose al expolio, como la PAH, las Mareas, del movimiento feminista, de quienes pelean por sus derechos laborales expoliados como los trabajadores de Coca Cola en Lucha, como las ecologistas y como la gente que construye Centros Sociales como <a href="http://www.eldiario.es/madrid/ingobernable-Madrid_0_642186891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Ingobernable</a>. Un Madrid que recupere los servicios p&uacute;blicos &ndash;y el sentido de lo p&uacute;blico; con una educaci&oacute;n y una sanidad equitativos e igualitarios. Una regi&oacute;n de los cuidados donde los ancianos/as no sobren y podamos ofrecerles una atenci&oacute;n digna; donde vigilemos las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras que dependen de la administraci&oacute;n. Un Madrid de la democracia econ&oacute;mica, con una fiscalizad justa que permita una redistribuci&oacute;n real de la riqueza.
    </p><h3 class="article-text">All&aacute; donde pasaban sobres estaba Cifuentes</h3><p class="article-text">
        No existen dos partidos populares: uno de Aguirre, corrupto, y otro impoluto de Cifuentes. Cristina Cifuentes ha ocupado demasiados cargos de importancia para poder distanciarse como pretende de la corrupci&oacute;n. Estuvo en el Consejo de Administraci&oacute;n del Canal de Isabel II cuando se produjo el saqueo y en el patronato de Fundescam donde se recib&iacute;an los sobres para financiar las campa&ntilde;as electorales &ndash;de cuyos comit&eacute;s de campa&ntilde;a ella formaba parte&ndash;. Tambi&eacute;n estuvo en la mesa de la Asamblea que adjudic&oacute; contratos al mismo Arturo Fern&aacute;ndez. A medida que se conocen m&aacute;s casos y se suceden las imputaciones, el cerco se estrecha.
    </p><p class="article-text">
        La corrupci&oacute;n tambi&eacute;n ha afectado a su gobierno. El PP de Cifuentes ya ha perdido 19 diputados en lo que va de legislatura &ndash;por motivos diversos, desde &ldquo;personales&rdquo;, hasta por delitos como conducir borracho. Y un 25% de los diputados de Cifuentes ha tenido que dimitir por corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A Cifuentes cada vez le resulta m&aacute;s dif&iacute;cil desmarcarse de la podredumbre que rodea a su partido. La imputaci&oacute;n de Cifuentes solo depende en realidad de la persona que sustituya al Juez Velasco al frente de este juzgado ya que heredar&aacute; la causa. Es posible que la veamos en breve.
    </p><p class="article-text">
        De alguna manera, Cifuentes tendr&aacute; que hacerse responsable de este modelo fallido de gesti&oacute;n de lo p&uacute;blico, de este lodazal en el que se ha convertido el PP. Pero si no lo hace, nosotr@s, el d&iacute;a siguiente de la moci&oacute;n y pase lo que pase, vamos a seguir construyendo una alternativa con la complicidad y el apoyo de la ciudadan&iacute;a y vamos a seguir confrontando con una forma de gobernar que es absolutamente nociva para la vida de los madrile&ntilde;os y las madrile&ntilde;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isa Serra, Raúl Camargo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/censura-modelo-depredador-pp-madrileno_129_3386586.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 May 2017 18:22:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una moción de censura contra el modelo depredador del PP madrileño]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recuperar lo público sin perder en lo social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/recuperar-publico-perder-social_129_3576220.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ayuntamientos del cambio no pueden adoptar las mismas lógicas de mercantilización del trabajo que las anteriores corporaciones del PPSOE. Tenemos que desterrar la manera en que aquellos equipos veían a los trabajadores: un bien, una mercancía, desechable, intercambiable uno por otra, sin importar lo que hay detrás de ellos</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue, cueste lo que cueste&rdquo;, gritaban desde el escenario de este segundo Vistalegre muchos de los que por all&iacute; pasaron, en un congreso que ha contado con un amplio protagonismo del mundo del trabajo. La apelaci&oacute;n a las luchas laborales resonaba con fuerza dentro del palacio gracias a la voz de las trabajadoras de telemarketing, Coca Cola, Vodafone o Telemadrid, entre otras. Testigos y v&iacute;ctimas, todas ellas, de las reformas laborales del PPSOE y de la deslocalizaci&oacute;n, la subcontrataci&oacute;n y las privatizaciones salvajes con las que el neoliberalismo ha ido convirtiendo los derechos laborales en papel mojado.
    </p><p class="article-text">
        Sus reivindicaciones traspasaron los muros. En la calle, fuera del recinto, las trabajadoras del Centro Deportivo Municipal Moscard&oacute;&nbsp;apelaban a diputados, consejeros y concejales de Podemos para que transmitieran una demanda muy b&aacute;sica: si las privatizaciones fueron subastas al mejor postor que conllevaron sobrecostes para las cuentas p&uacute;blicas, precariedad para las trabajadoras y peor calidad de servicios para la ciudadan&iacute;a, la remunicipalizaci&oacute;n de estos &uacute;ltimos no puede cargar sobre las espaldas de las trabajadoras.
    </p><h3 class="article-text">Remunicipalizar para crear m&aacute;s y mejor empleo, no para destruirlo</h3><p class="article-text">
        El paradigma neoliberal consigui&oacute; imponer el relato de la necesidad de recortes en el gasto p&uacute;blico con la excusa de la deuda que soportan los ayuntamientos. Una deuda a la que los gobiernos municipales somet&iacute;an a la gente, precisamente externalizando servicios contra informes del <a href="https://www.diagonalperiodico.net/global/31244-remunicipalizar-servicios-publicos-protegiendo-trabajadores.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tribunal de Cuentas</a>&nbsp;que demostraban que la gesti&oacute;n indirecta no solo no era m&aacute;s eficaz o barata, sino que implicaba una sangr&iacute;a para las arcas p&uacute;blicas. Lo hemos visto en peque&ntilde;os municipios como Ciempozuelos, donde el contrato para la recogida de residuos y limpieza viaria, firmado por el socialista Joaqu&iacute;n Tejeiro y fijado sin que la administraci&oacute;n estableciera el precio del servicio, lleg&oacute; a suponer un <a href="https://www.diagonalperiodico.net/global/29929-ciempozuelos-historia-sobrecoste-superior-al-580.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobrecoste mayor del 580%</a>. Tambi&eacute;n fuera de la Comunidad de Madrid, en C&aacute;diz, donde ya falta poco para que se <a href="http://www.diariodecadiz.es/cadiz/Gonzalez-destaca-primer-municipalizacion-servicios_0_1102690440.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">municipalicen los servicios de playa</a>&nbsp;una vez aprobada la memoria que certifica que la gesti&oacute;n directa supondr&aacute; ahorro y mejora de la calidad de los tres servicios y, no menos importante, de las condiciones de sus trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        Porque la situaci&oacute;n de las trabajadoras que prestan servicios p&uacute;blicos tambi&eacute;n se ha visto afectada por este relato neoliberal. Y no solo la de las trabajadoras de los servicios externalizados. El adelgazamiento del sector p&uacute;blico a lo largo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha supuesto que actualmente este grupo de trabajadores s&oacute;lo sume un 9% de la poblaci&oacute;n empleada, frente a porcentajes de pa&iacute;ses europeos como Suecia que alcanzan el 25%.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de deterioro del Estado de bienestar, el cual alcanzamos tras a&ntilde;os de lucha sindical, los programas de las candidaturas del cambio aparecieron en el horizonte recogiendo como objetivos la recuperaci&oacute;n progresiva de la gesti&oacute;n p&uacute;blica, la auditor&iacute;a de los contratos y el establecimiento de sistemas de control y sanciones en caso de incumplimiento de contratos. Pero sin duda alguna, exist&iacute;a una gran premisa que deb&iacute;a ser transversal a todos estos puntos: la municipalizaci&oacute;n se llevar&iacute;a a cabo equiparando progresivamente las condiciones de trabajo de las personas de los servicios recuperados a las mismas condiciones que el personal municipal.
    </p><p class="article-text">
        Es este &uacute;ltimo objetivo del programa en torno al que se genera el debate abierto por los 37 trabajadores del Centro Deportivo Municipal&nbsp;Moscard&oacute;. Satisfechos con la remunicipalizaci&oacute;n de la piscina que hasta ahora el Centro Deportivo gestionaba, el pasado lunes se encerraron en la instalaci&oacute;n para defender sus puestos de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 44 del Estatuto de los Trabajadores reconoce que la recuperaci&oacute;n de un servicio externalizado, siempre que estos sigan desempe&ntilde;ando en la Administraci&oacute;n p&uacute;blica la misma funci&oacute;n que anteriormente prestaban para la empresa privada, tiene que ir obligatoriamente unido a la subrogaci&oacute;n de los trabajadores. De otro modo, si los contratos laborales se extinguieran, los trabajadores perjudicados tendr&iacute;an plena facultad para reclamar ante los tribunales de justicia su derecho a ser subrogados por la Administraci&oacute;n y obtener la consecuente indemnizaci&oacute;n por no haber conservado su empleo.
    </p><p class="article-text">
        Y es que no hay por qu&eacute; entender que el acceso al empleo p&uacute;blico, regido por los principios de igualdad, m&eacute;rito y capacidad, sea incompatible con la subrogaci&oacute;n del personal que ven&iacute;a prestando un servicio municipal. Ayer conoc&iacute;amos y celebr&aacute;bamos la reciente municipalizaci&oacute;n del 010 por parte del Ayuntamiento de Zaragoza y la subrogaci&oacute;n de sus 14 empleados. El tes&oacute;n del equipo de gobierno va a permitir que en apenas 15 d&iacute;as, las trabajadoras, que llevaban 20 a&ntilde;os prestando el servicio en condiciones precarias, se incorporen a la plantilla del Consistorio, sin empresa municipal mediante y asumiendo directamente la gesti&oacute;n. Por supuesto, esto supone la ampliaci&oacute;n de la plantilla municipal y una futura convocatoria de concurso p&uacute;blico de estas plazas, pero ello no tendr&iacute;a que lesionar &mdash;como se suele decir metaf&oacute;ricamente en el sindicalismo &mdash; los derechos de los 14 trabajadores subrogados ni los del resto de empleados municipales.
    </p><p class="article-text">
        Permitirles acceder al proceso de valoraci&oacute;n de su capacitaci&oacute;n por parte de la Administraci&oacute;n p&uacute;blica, teniendo en cuenta sus m&eacute;ritos y experiencia, pero haci&eacute;ndoles pasar por los mismos canales de acceso que al resto, supone congeniar los intereses de unos y otros, los mismos al fin y al cabo, en tanto que clase trabajadora. De otro modo, estar&iacute;amos cayendo en esa inercia que pretende enfrentar sectores de trabajadores y que solo beneficia a los de arriba; esa inercia que hace que estos d&iacute;as asistamos a la demonizaci&oacute;n de los estibadores por querer defender los derechos que tanto les ha costado conseguir.
    </p><h3 class="article-text">Voluntad pol&iacute;tica frente a trabajadores desechables</h3><p class="article-text">
        La voluntad pol&iacute;tica de mantener los puestos de trabajo es, en &uacute;ltima instancia, la que determina luego la concreci&oacute;n jur&iacute;dica que las administraciones tienen que tomar para defender a los trabajadores. Incluso en el supuesto de que el Ayuntamiento de Madrid disponga de medios propios con los que cubrir esos puestos de trabajo, la subrogaci&oacute;n no ser&iacute;a ilegal sino coherente. No subrogar a unos trabajadores para sustituirlos luego por otros ir&iacute;a contra el sentido com&uacute;n. Vamos, desvestir un santo para vestir otro. La legalidad o ilegalidad simplemente vendr&aacute; dada por la forma que adopte el proceso de integraci&oacute;n en cada caso concreto, pero no por el hecho de admitir la incorporaci&oacute;n de esta plantilla de 37 trabajadores a trav&eacute;s de los cauces que sean necesarios: contrato indefinido no fijo hasta convocatoria p&uacute;blica, interinidad hasta convocatoria de concurso, etc.
    </p><p class="article-text">
        Los ayuntamientos del cambio no pueden adoptar las mismas l&oacute;gicas de mercantilizaci&oacute;n del trabajo que las anteriores corporaciones del PPSOE. Tenemos que desterrar la manera en que aquellos equipos ve&iacute;an a los trabajadores: un bien, una mercanc&iacute;a, desechable, intercambiable uno por otra, sin importar lo que hay detr&aacute;s de ellos: familias e hijos que mantener, hipotecas que pagar...Si otros peque&ntilde;os ayuntamientos est&aacute;n dando la batalla contra enormes deudas que les atan de pies y manos, el Ayuntamiento de Madrid, que cuenta con un super&aacute;vit que le ha permitido aprobar una inversi&oacute;n en servicios p&uacute;blicos del 22% en los presupuestos de 2017, tiene la obligaci&oacute;n moral de pelear tambi&eacute;n en esta arena. Porque recuperar servicios para los vecinos y vecinas pasa por garantizar el empleo de quienes ya lo ten&iacute;an y crear nuevos puestos estables y dignos para los que hasta ahora desempe&ntilde;aban labores precarias. Devolver la soberan&iacute;a de los bienes comunes al pueblo pasa por ponerse del lado de las trabajadoras si lo que queremos es revertir por completo el proceso de acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n que venimos padeciendo durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rommy Arce, Isa Serra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/recuperar-publico-perder-social_129_3576220.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Feb 2017 21:00:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Recuperar lo público sin perder en lo social]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Remunicipalización,Ahora Madrid]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
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