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    <title><![CDATA[elDiario.es - Raúl Camargo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/raul_camargo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Raúl Camargo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sobre el precio de la luz y la vivienda: dar la palabra a la gente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/precio-luz-vivienda-dar-palabra-gente_129_8419117.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f345b513-abc3-4745-8301-f642c2722812_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre el precio de la luz y la vivienda: dar la palabra a la gente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de lo que se nos quiere hacer creer, el neoliberalismo no ha supuesto más libre mercado y menos Estado, sino que este ha cubierto con dinero y recursos públicos las espaldas de las grandes multinacionales, como ha demostrado la crisis abierta por el COVID-19 y demuestra ahora la crisis energética que vivimos</p><p class="subtitle">La explosiva subida de la luz y el gas amenaza la transición energética: "Con estos precios, no se electrifica nada"</p></div><p class="article-text">
        En esta situaci&oacute;n puede que el efecto buscado por las tibias medidas del Gobierno (aunque ahora parece que podr&iacute;an quedar en menos a&uacute;n por la presi&oacute;n del PNV) en la reducci&oacute;n de la factura de la luz, que ya presiona tambi&eacute;n a la patronal de la industria, supongan un peque&ntilde;o alivio. Sin embargo, la idea de fondo que mueve la pol&iacute;tica gubernamental es bien diferente: impulsar una nueva clase empresarial moderna conforme a los retos del capitalismo del siglo XXI. El objetivo de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica del gobierno es por tanto enfrentarse a una supuesta clase empresarial anticuada y parasitaria, frente a unos empresarios conscientes de la nueva era que se abre ante las oportunidades de un neoliberalismo en crisis. Quedan lejos ya para el ejecutivo aquellas aclamaciones rimbombantes de la investidura sobre el poder de las trabajadoras y trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Y es que en esta crisis que atravesamos debemos reconocer que existe un cierto grado de contingencia, debido a los altos precios de extracci&oacute;n de los combustibles f&oacute;siles, minerales y los movimientos geopol&iacute;ticos, pero de fondo el papel del Gobierno responde a lo que algunos de sus ministros y ministras han denominado como &ldquo;colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada&rdquo;, es decir, el Estado-empresa constituye hoy la mejor garant&iacute;a para los intereses privados de las grandes multinacionales. Esto es, socializar riesgos y p&eacute;rdidas privadas y extender una red salvavidas a costa de la riqueza generada por las clases trabajadoras de toda Europa. No se trata de una estafa urdida en oscuros despachos, a pesar de im&aacute;genes tan deplorables como la del militante del PSOE, Antonio Miguel Carmona , siendo nombrado vicepresidente de Iberdrola, sino de un sistema que supedita sus intereses a los del conjunto de la sociedad a trav&eacute;s del papel del Estado, apoy&aacute;ndose en &eacute;l para afrontar los retos que la profunda crisis del capitalismo le expone. Sin ir m&aacute;s lejos, nos encontramos con Iberdrola, empresa que se jacta de ser la compa&ntilde;&iacute;a que m&aacute;s dinero p&uacute;blico ha solicitado al Estado de los Fondos Europeos &ldquo;Next Generation&rdquo;, unos 30.000 millones de euros de dinero p&uacute;blico para sus propios proyectos.
    </p><p class="article-text">
        Son estas mismas empresas energ&eacute;ticas, bancos y fondos buitre propietarios de una parte importante de las viviendas, quienes vienen amenazando al conjunto de la sociedad si no se cumple con sus deseos. As&iacute; lo hacen diariamente manteniendo miles de viviendas vac&iacute;as en todo el Estado, mientras millones se enfrentan a alquileres abusivos que suponen m&aacute;s de la mitad de los salarios. Al mismo tiempo, vac&iacute;an los embalses de Extremadura, Galicia y Zamora, destruyendo parajes por completo para extraer m&aacute;s energ&iacute;a que vendernos a un precio m&aacute;s caro.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este panorama, desde Anticapitalistas nos preguntamos, &iquest;Por qu&eacute; no decidir entre todas y todos como gestionar esta grave situaci&oacute;n? &iquest;Podemos elegir democr&aacute;ticamente la manera de gestionar recursos imprescindibles como la vivienda y la energ&iacute;a? El gobierno es d&eacute;bil y su exigua voluntad de alterar el mercado se derrumba a la primera llamada de las compa&ntilde;&iacute;as el&eacute;ctricas o de partidos de la derecha, por eso armarse desde lo social no es s&oacute;lo la v&iacute;a m&aacute;s deseable, sino la &uacute;nica opci&oacute;n que tenemos para garantizar una democracia real. Pues la democracia es, en definitiva, decidir sobre aquello que afecta decisivamente a nuestras vidas y permite poner sobre la mesa las necesidades e intereses de la mayor&iacute;a sobre los intereses particulares de una minor&iacute;a. Desde el 14 de septiembre, d&iacute;a en el que el gobierno anunci&oacute; las medidas sobre el precio de la luz, este no ha dejado de crecer semanalmente y amenaza a millones de personas con la llegada del invierno.
    </p><p class="article-text">
        De la misma manera que, por lo anunciado en boca del Gobierno, la futura ley de vivienda ser&aacute; muy dif&iacute;cil que regule los precios del alquiler, no acabar&aacute; con los desahucios y mucho menos pondr&aacute; en marcha un parque p&uacute;blico de vivienda que asegure el acceso generalizado a este bien b&aacute;sico. Este af&aacute;n permanente del Gobierno por vender ilusiones que cuando llegan a la realidad no se traducen en mejoras concretas para la vida de la gente solo ampl&iacute;a el campo de la frustraci&oacute;n y la desafecci&oacute;n, traduci&eacute;ndose en m&aacute;s debilidad social para el conjunto de la izquierda que la extrema derecha no duda en aprovechar a cada momento.
    </p><p class="article-text">
        Experiencias concretas como el refer&eacute;ndum celebrado en Berl&iacute;n el pasado 27 de septiembre demuestran como medidas reales, serias y efectivas, expropiar m&aacute;s de 270.000 viviendas en manos de especuladores, pueden contar con un apoyo masivo si conectan con las necesidades cotidianas de las clases populares. Por tanto, es el momento de ponerse a ello. Tenemos las ideas y tenemos las propuestas para afrontar esta situaci&oacute;n, pero necesitamos la fuerza social para hacerlas posibles. Es posible el control p&uacute;blico de la producci&oacute;n energ&eacute;tica que nos permitir&iacute;a avanzar en la necesaria transici&oacute;n energ&eacute;tica, abandonando la insostenible explotaci&oacute;n de los recursos f&oacute;siles y sustituirlos por fuentes de energ&iacute;a renovables. Es posible acceder a este bien esencial para todas y todos a trav&eacute;s de una empresa p&uacute;blica de energ&iacute;a. Podemos contar con un parque de vivienda p&uacute;blico que facilite que las y los j&oacute;venes puedan independizarse, que asegure que nadie tenga que elegir entre comer y pagar el alquiler, que acabe al fin con el drama de los desahucios.
    </p><p class="article-text">
        Por eso desde Anticapitalistas hemos iniciado una campa&ntilde;a con el objetivo de que el Gobierno ponga en marcha un refer&eacute;ndum que permita al conjunto de la sociedad decidir sobre la gesti&oacute;n de la vivienda y la producci&oacute;n energ&eacute;tica. El Gobierno cuenta con la capacidad legal de convocar un refer&eacute;ndum seg&uacute;n la propia Constituci&oacute;n de 1978 y la Ley Org&aacute;nica de Refer&eacute;ndum 2/1980. Es la misma Constituci&oacute;n la que establece en su art&iacute;culo 92 que corresponde al Presidente del Gobierno, autorizado por el Congreso, la convocatoria efectiva de un refer&eacute;ndum con car&aacute;cter consultivo sobre decisiones de especial trascendencia.
    </p><p class="article-text">
        No existe mejor forma de hacer avanzar la democracia que en la pr&aacute;ctica cotidiana, discutir sobre la econom&iacute;a y los recursos como derechos sociales para la mayor&iacute;a o como privilegios para unos pocos. Por todo ello, decidamos todo: <a href="https://decidamostodo.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://decidamostodo.org/</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Cabrerizo Sanz, Raúl Camargo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/precio-luz-vivienda-dar-palabra-gente_129_8419117.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Oct 2021 04:00:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre el precio de la luz y la vivienda: dar la palabra a la gente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un otoño decisivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/otono-decisivo_129_6192943.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0855f751-aab9-4011-952c-0455f344d8e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un otoño decisivo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resulta preocupante la lógica del mal menor que se ha impuesto mayoritariamente en la izquierda. Fiarlo todo a un gobierno sin voluntad, atrapado por su miedo y fidelidad a los grandes poderes financieros, solo nos conduce al colapso y hay que romper esa inercia con urgencia</p></div><p class="article-text">
        Entramos en un oto&ntilde;o decisivo. La crisis sanitaria est&aacute; lejos de haber remitido y se anuncia una segunda oleada que puede volver a poner en tensi&oacute;n a la sociedad, sobre todo, a la gente trabajadora de los barrios obreros. A esta situaci&oacute;n se suma la incertidumbre por una situaci&oacute;n econ&oacute;mica que se prev&eacute; catastr&oacute;fica: una crisis sin precedentes que cae sobre una poblaci&oacute;n ya empobrecida por d&eacute;cadas de pol&iacute;ticas neoliberales que solo han recortado derechos sociales.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que la crisis sanitaria ha sido inesperada. En ese sentido, es comprensible que el Gobierno haya actuado con retraso y a la defensiva, aunque tras meses de pandemia, la impresi&oacute;n que da es que no se han sacado lecciones en absoluto y que el caos administrativo es total. Todas las comunidades aut&oacute;nomas, sean del color que sean, as&iacute; como el gobierno central, se muestran paralizadas y sin capacidad para dar soluciones a problemas urgentes, como por ejemplo, la vuelta a las aulas. La conclusi&oacute;n es clara: los partidos sist&eacute;micos, sean del color que sean, son incapaces de abordar los retos urgentes, y el Estado en sus m&uacute;ltiples ramificaciones (excepto en la represiva, donde sigue manteniendo intactas sus atribuciones), aparece ante la sociedad como una maquinaria impotente ante los problemas que van apareciendo.
    </p><p class="article-text">
        Pero la crisis econ&oacute;mica y los fallos estructurales en el sistema que se han revelado estos meses vienen de muy atr&aacute;s. Por desgracia, no podemos decir que el gobierno PSOE-UP, auto-proclamado como el gobierno m&aacute;s progresista de los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os de democracia, haya abordado esos problemas. Frente a una derecha radicalizada, pero dividida, en minor&iacute;a parlamentaria y sin un rumbo claro, el Gobierno ha apostado por no abordar las cuestiones econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas y sociales, colocando en su lugar parches extremadamente d&eacute;biles y chapuceros, que no tardar&aacute;n en despegarse.
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo del famoso &ldquo;escudo social&rdquo; es paradigm&aacute;tico. En un pa&iacute;s democr&aacute;tico, deben existir derechos que no est&eacute;n sujetos a los intereses de los mercados. En un contexto en el que el paro ha comenzado a aumentar de forma desorbitada y millones de personas no pueden garantizarse sus ingresos a trav&eacute;s del trabajo (por culpa del sistema y no de las personas), es fundamental que el Estado se ocupe de evitar que se agudice la miseria y la desesperaci&oacute;n. El Ingreso M&iacute;nimo Vital est&aacute; siendo un absoluto fracaso: no solo por lo escueto de su cuant&iacute;a y lo restringido de su alcance, tambi&eacute;n por una gesti&oacute;n desastrosa producto de la condicionalidad y el conservadurismo del Gobierno, que ha hecho que solo llegue al 1% de 600 mil solicitantes.
    </p><p class="article-text">
        Este fracaso tiene que ver con el aspecto de fondo del problema. El Gobierno no puede abordar la crisis social porque se niega a asumir decisiones que conlleven confrontar con las grandes multinacionales y los millonarios y as&iacute;, poder redistribuir la riqueza. Empresas como Amazon o Mercadona han aumentado sus ingresos de forma brutal en esta crisis, arruinando a decenas de miles de peque&ntilde;os empresarios y sin mejorar las condiciones de sus trabajadores y trabajadoras. Es cobarde e incomprensible que un gobierno que se dice de izquierdas no haya implementado un impuesto extraordinario a los ricos y las grandes empresas con beneficios para generar un fondo de cohesi&oacute;n social, que ayude a toda la gente que lo necesita. No estamos planteando una medida revolucionaria (que tambi&eacute;n hacen falta, sin duda): son simplemente medidas que tratan de evitar que la sociedad se despe&ntilde;e hacia el abismo. Si no se llevan a cabo, &iquest;es por inutilidad o por falta de voluntad pol&iacute;tica? Ambas respuestas son preocupantes.
    </p><p class="article-text">
        Hay otros temas que urge abordar. La vivienda es uno de ellos: estamos en un pa&iacute;s en donde millones de viviendas est&aacute;n vac&iacute;as y son propiedad de grandes fondos de inversi&oacute;n que solo las utilizan para especular y aumentar los precios de los alquileres. La inacci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos es inaceptable: no solo deber&iacute;a implementarse una prohibici&oacute;n indefinida de los desahucios, sino que debe abordarse de forma urgente la creaci&oacute;n de un parque publico de vivienda que utilice como bien social todas esas propiedades de los bancos, los cuales, por cierto, no han devuelto los 65 mil millones de euros con los cuales se les rescat&oacute; en la pasada crisis.
    </p><p class="article-text">
        En el terreno de la sanidad, de la estructura publica de cuidados y de la educaci&oacute;n, no parece que los poderes p&uacute;blicos vayan a afrontar sus obligaciones con la poblaci&oacute;n. No hay ni planes de inversi&oacute;n p&uacute;blica ni reforzamiento de personal y de sus condiciones laborales para afrontar los problemas de fondo que diariamente sufren el profesorado y los usuarios y usuarias. En un contexto de profunda crisis social, esto significa que las familias trabajadoras tendr&aacute;n que afrontan ellas solas las consecuencias de la precariedad de lo p&uacute;blico, siendo las mujeres las que m&aacute;s van a pagar esta par&aacute;lisis gubernamental. El anuncio del PSOE de buscar pactos con Ciudadanos, en vez de buscar una alianza social fuerte, contando con la opini&oacute;n activa de los trabajadores de lo p&uacute;blico, para sostener un proyecto que fortalezca los derechos sociales, no augura voluntad pol&iacute;tica para resolver este tema. Es incomprensible, por ejemplo, que en este contexto, PSOE, UP y ERC hayan mantenido la financiaci&oacute;n a la educaci&oacute;n concertada, en vez de volcar todos los recursos a la educaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Otro gran problema tiene que ver con la industria. Es obvio que hay una crisis que viene de lejos, producto del agotamiento de la rentabilidad de ciertos sectores otrora motores de la econom&iacute;a, como la automoci&oacute;n. Los ERTES pueden ser un mecanismo temporal para evitar despidos (aunque sin una reforma fiscal que aumente los ingresos del Estado, a largo plazo arruinar&aacute;n la caja de la seguridad social), pero no solucionan el goteo de cierres de empresas o deslocalizaciones. Nissan ha sido el primer aviso de lo que viene. Cada empresa cerrada debe convertirse en p&uacute;blica y ponerse al servicio de un plan de producci&oacute;n de bienes sociales, que garantice el empleo y la transici&oacute;n ecol&oacute;gica. La palabrer&iacute;a no va a solucionar un problema que arrastra a muchas zonas al desierto econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la destrucci&oacute;n sin alternativa de comunidades articuladas en torno a la industria aboca a la atomizaci&oacute;n social, debilita a la clase trabajadora como fuerza pol&iacute;tica y, por tanto, a la democracia. Ya ocurri&oacute; en Francia, EEUU o Reino Unido, en donde la pulverizaci&oacute;n de estas comunidades ha sido el preludio de la aparici&oacute;n de los monstruos pol&iacute;ticos. Todo ello tiene relaci&oacute;n con el leg&iacute;timo miedo a la derecha que hoy domina a la izquierda. No se puede ser antifascista sin combatir con pol&iacute;ticas p&uacute;blicas las condiciones que facilitan su ascenso. En una sociedad densa, en donde la seguridad vital est&eacute; garantizada por la comunidad, el fascismo es un fen&oacute;meno marginal.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, el viejo lema de &ldquo;somos el 99%&rdquo; parece asumir hoy todo su sentido, a condici&oacute;n de interpretarlo como una met&aacute;fora de c&oacute;mo sectores cada vez m&aacute;s amplios de la poblaci&oacute;n son condenados a la precariedad. Las mujeres trabajadoras (en un sentido tambi&eacute;n reproductivo del t&eacute;rmino), los trabajadores y trabajadoras de la industria, el precariado urbano, el personal p&uacute;blico cada vez m&aacute;s ahogado por las pol&iacute;ticas de desinversi&oacute;n, las personas migrantes y la gran mayor&iacute;a de la juventud (&iexcl;estamos hablando de condenar a una generaci&oacute;n entera!) forman una gran mayor&iacute;a amenazada por un sistema en decadencia y por una clase pol&iacute;tica a su servicio, o en el mejor de los casos, incapaz de ponerle frente y limites.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, resulta preocupante la l&oacute;gica del mal menor que se ha impuesto mayoritariamente en la izquierda. Fiarlo todo a un gobierno sin voluntad, atrapado por su miedo y fidelidad a los grandes poderes financieros, solo nos conduce al colapso. Hay que romper esa inercia con urgencia: s&oacute;lo pasando a la ofensiva y exigiendo a trav&eacute;s de la movilizaci&oacute;n que este gobierno timorato, incapaz de cumplir por s&iacute; mismo promesas como la derogaci&oacute;n de la reforma laboral, aplique pol&iacute;ticas sociales fuertes y generar condiciones que eviten escenarios peores. Estamos en un momento decisivo. Se vienen meses dif&iacute;ciles. No debemos afrontarlos desde la pasividad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Camargo, Lorena Cabrerizo Sanz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/otono-decisivo_129_6192943.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2020 20:31:18 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre la investidura y los retos de la izquierda ecosocialista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/investidura-retos-izquierda-ecosocialista_129_1481639.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/635ddfd5-1f86-43a3-b50f-3275f65bda6b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Iglesias y Sánchez en la reunión que tuvieron en marzo de 2016. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos convencidos de que es un error que la izquierda trate de cogobernar bajo las órdenes de un PSOE que se niega a pactar un programa transformador</p><p class="subtitle">El PSOE de Pedro Sanchez tiene una concepción patrimonialista del poder muy poco democrática y prefiere gobernar con la derecha a mirar hacia la izquierda</p></div><p class="article-text">
        En el marco de los distintos procesos de investidura, el retorno a la pol&iacute;tica de bloques y del eje izquierda-derecha est&aacute; siendo el elemento central de los rescoldos del ciclo electoral de los &uacute;ltimos meses. Unos bloques que, inevitables en su conformaci&oacute;n en la pol&iacute;tica electoral y en la &aacute;spera aritm&eacute;tica parlamentaria, constituyen una aut&eacute;ntica bicoca para los partidos (de la izquierda y de la derecha) defensores del r&eacute;gimen del 78, bien en su forma m&aacute;s reaccionaria bien en su forma restauracionista y regeneradora. Y es que la forma en la que se desarrolla la din&aacute;mica pol&iacute;tica en el Estado espa&ntilde;ol es totalmente ajena ya al ciclo impugnador y de horizonte constituyente que se abri&oacute; con el 15M. Retorn&oacute; a los bloques cl&aacute;sicos del turnismo, a la primac&iacute;a de los aparatos de partidos con l&oacute;gicas e intereses propios, a la b&uacute;squeda de los consensos necesarios en el limitado y amputado horizonte que ofrece la actual Constituci&oacute;n. Del bipartidismo imperfecto al pluripartidismo para que nada cambie sustancialmente en el estrecho marco de la ortodoxia neoliberal dictada por la UE. La novedad, en todo caso, son las grietas,&nbsp; dentro de esos bloques para dirimir la hegemon&iacute;a dentro de los mismos. Pol&iacute;tica inter-bloques y pol&iacute;tica-intra.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de esto, a lo que asistimos estas semanas es al entierro definitivo de una perspectiva estrat&eacute;gico-constituyente por parte del &ldquo;bloque del cambio&rdquo;. De existir esa opci&oacute;n, el debate sobre la propia investidura se habr&iacute;a planteado en otros t&eacute;rminos, y no como una lucha de poder en el seno de la izquierda del Estado. Se pondr&iacute;a encima de la mesa, por ejemplo, la necesidad de vincular el programa a las respuestas tambi&eacute;n fuera del &aacute;mbito estrictamente parlamentario, retomar las movilizaciones como m&eacute;todo para garantizar que las reivindicaciones populares se traduzcan en mejoras sociales, mientras se traza y organiza un rumbo diferente al neoliberal-progresista de un PSOE que no va a cuestionar en ning&uacute;n momento los consensos sist&eacute;micos fundamentales. Pero esa opci&oacute;n no est&aacute; encima de la mesa. Parece que Unidas Podemos est&aacute; dispuesto a renunciar (&iexcl;todav&iacute;a m&aacute;s!) a esa posibilidad estrat&eacute;gico-program&aacute;tica con tal de entrar a formar parte del n&uacute;cleo ejecutivo del Estado y convertir as&iacute; en realidad el objetivo &uacute;ltimo de su n&uacute;cleo dirigente: formar parte del mismo Estado. O, sencillamente, tambi&eacute;n se tratar&iacute;a de reafirmar pedag&oacute;gicamente la voluntad de constituirse en partido aut&oacute;nomo, manteniendo el compromiso con el programa y no subalternizado al PSOE. Es decir, sostener una l&oacute;gica tanto de impugnaci&oacute;n general como de garant&iacute;a de dique frente a las derechas y frente a las pol&iacute;ticas neoliberales y recentralizadoras, vengan de donde vengan.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta opci&oacute;n no ha sido ni contemplada por una direcci&oacute;n que ya solo contempla las conquistas y las reformas sociales desde el Gobierno, obviando o minusvalorando las concesiones de programa y de proyecto que supone el compromiso de gobierno con una fuerza como el PSOE. En este sentido, incluso parece extra&ntilde;o que no se haya podido incorporar al debate real (ni siquiera en la propuesta de refer&eacute;ndum interno planteado por la direcci&oacute;n de Podemos) una opci&oacute;n como la de un &ldquo;gobierno a la portuguesa&rdquo; en la que al tiempo que se acuerda un programa m&iacute;nimo de gobierno las opciones pol&iacute;ticas a la izquierda del PS mantienen su independencia y autonom&iacute;a parlamentaria. En la pr&aacute;ctica, la pol&iacute;tica de &ldquo;o gobierno de coalici&oacute;n o muerte&rdquo; no solo ha reducido las posibilidades existentes sino que ha obviado el balance de las experiencias que esta f&oacute;rmula ha deparado en diferentes contextos, incluyendo el resultado de Podemos en Castilla La Mancha, por poner solo un &uacute;ltimo ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Pero asistimos tambi&eacute;n estas semanas a una batalla real en ese duelo por el relato y m&aacute;s all&aacute; entre PSOE y Podemos. Una batalla t&aacute;ctica que se ha vuelto compleja. Con la mirada puesta s&oacute;lo en formar parte del gobierno, la disputa se ha configurado como una &ldquo;negociaci&oacute;n&rdquo; de desgaste entre un PSOE que trata de mantener su monopolio como la izquierda del Estado y un Podemos que no renuncia a entrar en este juego. He aqu&iacute; una paradoja: el PSOE utiliza los mismos argumentos que us&oacute; la direcci&oacute;n de Podemos para cargarse la pluralidad en el bloque del cambio: necesidad de cohesi&oacute;n, monolitismo, negativa a repartir el poder. En su momento ya consideramos grav&iacute;sima esta actitud de la direcci&oacute;n de Podemos y, por lo tanto, deber&iacute;amos considerar con la misma gravedad la forma en la que est&aacute; actuando el PSOE en este caso. Una actuaci&oacute;n que muestra tanto su obsesi&oacute;n monopolizadora del poder como un desfase entre su situaci&oacute;n parlamentaria real y sus deseos. De hecho, aunque consideremos que la posici&oacute;n de Podemos es reflejo de su bancarrota estrat&eacute;gica, no debemos dejar de denunciar el giro macronista-bonapartista que se esconde tras la actitud arrogante de Pedro S&aacute;nchez y el PSOE. Un giro previsible hacia el centro, tratando de gobernar con manos libres a izquierda y derecha y aderezado con ocurrencias tan peligrosas como tratar de reformar la constituci&oacute;n (el famoso articulo 99). Una medida esta que, por ejemplo, anular&iacute;a la capacidad de las fuerzas independentistas de hacer valer su fuerza en las negociaciones de investidura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto (y de forma un poco provocadora): Aunque no estemos de acuerdo con la orientaci&oacute;n de Podemos en esta investidura, debemos ser capaces de defender el derecho a Podemos a formar parte de un gobierno. Su exclusi&oacute;n solo responde a una voluntad de sometimiento por parte del PSOE y a su deseo de gobernar desde un centro que las derechas han dejado vac&iacute;o. Las apelaciones a los perfiles t&eacute;cnicos e independientes no son sino un salvoconducto con cierto tufo tecnocr&aacute;tico y macronista, tan del gusto &uacute;ltimamente del superviviente S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Creemos que es necesario seguir defendiendo posiciones y estrategias pol&iacute;ticas alternativas. Abrir otros caminos, explorar otras f&oacute;rmulas de construcci&oacute;n organizativa y de estrategia pol&iacute;tica. Lamentablemente, estas posiciones han sido minorizadas y excluidas facilitando la hegemon&iacute;a de las propuestas gobernistas y restauradoras. Estas &uacute;ltimas opciones han servido tambi&eacute;n, en la pr&aacute;ctica, para reducir de forma notable las expectativas y los anhelos transformadores de amplios sectores sociales del pueblo de izquierdas. En el mientras tanto de la plasmaci&oacute;n real a escala estatal de estas ideas gobernistas, &iquest;qu&eacute; perspectivas puede ofrecer una izquierda que no se conforma con la subalternidad de proyecto y program&aacute;tica respecto al PSOE? En nuestra opini&oacute;n, habr&iacute;a que preparar una estrategia de recomposici&oacute;n de un polo transformador bas&aacute;ndose en la realidad: La mayor&iacute;a de la gente de izquierdas, quiere un gobierno progresista frente a la derecha liderado por el PSOE pero participado por otras fuerzas. Es parte constitutiva de este final de ciclo y ep&iacute;logo de un proceso transformista (que todav&iacute;a est&aacute; por ver si es org&aacute;nico o coyuntural), tanto de los partidos como de la base social que sostuvo el ciclo-pos-15M. En realidad, este movimiento de desplazamiento de las posibilidades de cambio entra&ntilde;a una posici&oacute;n parad&oacute;jica y, a la postre, suicida: A medida que se aleja el horizonte de transformaci&oacute;n radical de la sociedad, tambi&eacute;n se aleja la posibilidad de mejoras concretas. Pero as&iacute; est&aacute; la situaci&oacute;n y es mejor no contarse cuentos. Toca&nbsp; prepararse para la acci&oacute;n pol&iacute;tica, la rearticulaci&oacute;n con y desde los movimientos y no lamentarse por lo que pudo haber sido y no fue. En ese sentido, si el gobierno progresista se hace realidad, habr&aacute; que reconstruir el proyecto transformador en tensi&oacute;n con &eacute;l, a partir de las luchas y de las demandas que este gobierno no va a ser capaz de hacer efectivas: la crisis territorial, las reforma laborales, la ley mordaza, el cambio clim&aacute;tico, la inversi&oacute;n publica (que requiere de acabar con las leyes que imponen el techo de gasto), la necesidad de una reforma fiscal, vivienda, etc. Temas que han sido y siguen siendo clave, pero que ni el PSOE (por su naturaleza) ni Unidas Podemos (por su oportunismo de entrar en el gobierno a cualquier precio y el nivel de compromiso con el que anuncia que se mantendr&aacute;) est&aacute;n dispuestos a abordar en serio, tal y como est&aacute; demostrando una negociaci&oacute;n de investidura donde el programa es el elemento ausente de la misma.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja de la coyuntura es que Unidas Podemos est&aacute; dando una batalla dur&iacute;sima en lo t&aacute;ctico contra el PSOE para conformar un gobierno de coalici&oacute;n, y que si la gana, va a ser a costa de renuncias estrat&eacute;gicas y program&aacute;ticas. Lo fundamental no deber&iacute;a pasar desapercibido: El PSOE va a ser siempre un freno a las transformaciones profundas que nuestra sociedad necesita. Pase lo que pase, tendremos que prepararnos para construir una fuerza social y pol&iacute;tica capaz de llevar a cabo esas transformaciones. Estrat&eacute;gicamente, estamos convencidos de que es un error que la izquierda trate de cogobernar bajo las &oacute;rdenes de un PSOE que se niega a pactar un programa transformador. Pero est&aacute; quedando clara otra cuesti&oacute;n: que el PSOE de Pedro Sanchez tiene una concepci&oacute;n patrimonialista del poder muy poco democr&aacute;tica y que prefiere gobernar con la derecha que mirar hacia la izquierda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Quinteiro, Raúl Camargo, Sònia Farré Fidalgo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/investidura-retos-izquierda-ecosocialista_129_1481639.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jul 2019 19:10:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre la investidura y los retos de la izquierda ecosocialista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Pablo Iglesias,Investidura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué hacemos en Madrid: una propuesta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hacemos-madrid-propuesta_129_1741246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a9fcea7-7a87-482d-866c-6bedb7942a19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué hacemos en Madrid: una propuesta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En nuestra opinión, es legítimo que cada cual haga sus propias apuestas. En este sentido, entendemos que Errejón ha decidido formar un proyecto coherente con sus hipótesis y sus líneas políticas</p><p class="subtitle">Es la constatación del colapso definitivo de un modelo de partido que se ha demostrado fallido por su forma de construcción política incapaz de integrar y cooperar, mucho menos de establecer reglas de juego comunes</p></div><p class="article-text">
        Tiempos de monstruos en forma de ola reaccionaria y autoritarismo, de gobiernos d&eacute;biles sin voluntad para enfrentar al neoliberalismo ni a los poderes financieros. Tiempos de desconciertos, miedos y dudas. Tiempos de crisis de proyecto de las izquierdas. Tiempos de colapso de todo un ciclo que despert&oacute; tantas esperanzas como desilusiones ha provocado. Y es que las tendencias de fondo nos van marcando un camino tortuoso frente al que no podemos desfallecer.
    </p><p class="article-text">
        Revertir esta tendencia no va a ser producto de un mero movimiento audaz, sino de establecer y poner en pr&aacute;ctica una pol&iacute;tica estrat&eacute;gica que aprenda de los errores y asuma las tareas ingentes y urgentes que tenemos por delante. Desorden econ&oacute;mico, pol&iacute;tico, crisis ecol&oacute;gica y crisis de los cuidados en medio de una ola antifeminista y xen&oacute;foba que requieren de respuestas program&aacute;ticas y de proyectos radicales y en ruptura con un sistema que nos lleva al colapso y al auge de los nuevos fascismos. Pol&iacute;tica con may&uacute;sculas que, sin embargo, necesita solventar las cuestiones de la pol&iacute;tica concreta.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la sacudida que ha provocado el movimiento de &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n y Manuela Carmena para constituir un ticket en las pr&oacute;ximas elecciones municipales y locales de Madrid bien merece una reflexi&oacute;n. Reflexi&oacute;n que, para ser &uacute;til, solo puede transitar por los horizontes y perspectivas necesarias que toca abrir en lo inmediato. Los lamentos impotentes, el cinismo desmovilizador, la pontificaci&oacute;n sin propuesta no van a ayudarnos a salir de esta situaci&oacute;n sino profundizar la crisis.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra opini&oacute;n, es leg&iacute;timo que cada cual haga sus propias apuestas. En este sentido, entendemos que Errej&oacute;n ha decidido formar un proyecto coherente con sus hip&oacute;tesis y sus l&iacute;neas pol&iacute;ticas. Nuestra orientaci&oacute;n mantiene discrepancias pol&iacute;ticas de fondo con Errej&oacute;n: no creemos en la construcci&oacute;n de un proyecto pol&iacute;tico &ldquo;centrado&rdquo; gobernista y gestionario, si no que pensamos que hay que construir un espacio impugnador, de confrontaci&oacute;n con las &eacute;lites. La diferencia fundamental es, por tanto, pol&iacute;tica y program&aacute;tica. A este respecto, la experiencia del Ayuntamiento es fundamental y clarificadora: se ha elegido gobernar como el PSOE y bajo su tutela, dejando intacto el gobierno del poder financiero sobre la ciudad. Creemos que ah&iacute; se ha producido una bifurcaci&oacute;n de proyectos que, adem&aacute;s se ha impuesto por parte del carmenismo-errejonismo volando por los aires cualquier mecanismo de debate democr&aacute;tico, torpedeando los espacios org&aacute;nicos e impidiendo todo desarrollo territorial con la consecuente p&eacute;rdida de base social.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la &uacute;ltima secuela de la &ldquo;larga crisis&rdquo; de Podemos no se remite al &uacute;ltimo episodio. Es la constataci&oacute;n del colapso definitivo de un modelo de partido que se ha demostrado fallido por su forma de construcci&oacute;n pol&iacute;tica incapaz de integrar y cooperar, mucho menos de establecer reglas de juego comunes. La &ldquo;privatizaci&oacute;n de Podemos&rdquo; ha terminado siendo el s&iacute;ntoma organizativo de la ausencia de un proyecto que, a nivel pol&iacute;tico, se ha basado en el bandazo permanente, provocando la desorientaci&oacute;n constante de su espacio pol&iacute;tico. La direcci&oacute;n de Pablo Iglesias no ha sabido gestionar la pluralidad del proyecto: coloc&oacute; a dedo a Errej&oacute;n obviando el necesario debate pol&iacute;tico, no han sido capaces de integrar a diferentes sensibilidades ni de construir un proyecto pol&iacute;tico s&oacute;lido, impugnador y con voluntad constituyente. Una pluralidad que, por otra parte, en el conflicto &ldquo;pablismo-errejonismo&rdquo; no es tal. Son apenas diferencias de matiz en el marco de una misma estrategia pol&iacute;tica. De hecho, lo parad&oacute;jico ha sido que tras aquella batalla fraticida en Vistalegre II, Pablo Iglesias ha terminado por adoptar la l&iacute;nea pol&iacute;tica que defend&iacute;a Errej&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra opini&oacute;n, en un contexto en el que el auge de la extrema derecha provoca miedo, es el momento de construir proyectos que vayan a la ra&iacute;z de los problemas y ofrezcan alternativas. Lo que est&aacute; en juego es c&oacute;mo vamos a salir de la crisis: si pagan los de arriba o si pagan los de abajo. La izquierda cometer&iacute;a un error imperdonable si trata de buscar un camino intermedio. Un camino hoy bloqueado por la crisis estructural del capitalismo y la radicalizaci&oacute;n autoritaria de las &eacute;lites. Este es el punto de partida fundamental para pensar un proyecto pol&iacute;tico hoy: la capacidad para proponer un modelo econ&oacute;mico distinto al dominante, como est&aacute; haciendo Corbyn en Reino Unido. Eso es lo que queremos trasladar a la Comunidad, al Ayuntamiento y a todos los municipios de Madrid. Queremos volver a hablar de banca p&uacute;blica, de parques de vivienda p&uacute;blica con alquileres accesibles, remunicipalizaciones, de expropiar a los especuladores, garantizar los derechos laborales de los trabajadores y las trabajadoras, defender los derechos sociales y econ&oacute;micos de las migrantes: queremos un proyecto de lucha y de transformaci&oacute;n, sin complejos, y no ret&oacute;ricas vacuas que nos hagan parecernos al PSOE o al viejo PCE de Santiago Carrillo.
    </p><p class="article-text">
        Como venimos defendiendo desde siempre, la &uacute;nica forma de garantizar la unidad es reconocer la pluralidad, debatiendo y construyendo colectivamente programas y proyectos. De lo que se trata ahora es de politizar las diferencias, que el &ldquo;pueblo de izquierdas&rdquo; pueda participar y elegir su proyecto: no se trata de lanzar proyectos por diferencias burocr&aacute;ticas, se trata de organizar proyectos pol&iacute;ticos. El nuestro est&aacute; claro: democracia, pluralidad, movimiento y programa transformador.
    </p><p class="article-text">
        Desde Anticapitalistas seguimos proponiendo construir un proyecto radicalmente transformador, ecologista, feminista y democr&aacute;tico, vinculado a los movimientos, con un fuerte protagonismo de la clase trabajadora. Es una apuesta de largo recorrido, no meramente electoral, pero tambi&eacute;n con la vista puesta en los pr&oacute;ximos comicios. Por eso hemos hecho una propuesta a IU, a Podemos (si es capaz de aceptar un marco democr&aacute;tico) y a otros sectores pol&iacute;ticos y sociales de Madrid. No vale repetir el modelo cerrado de &ldquo;Unidos Podemos&rdquo;. Hay que ir hacia algo nuevo, con racionalidad y evitando peleas rid&iacute;culas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se celebraron las elecciones primarias de Podemos hace unos meses ya advertimos de que lo que tocaba era abrir un proceso de agregaci&oacute;n popular y habilitar primarias abiertas y conjuntas de todos aquellos sectores que se reconocieran en un programa transformador. Esa tarea qued&oacute; pendiente y, de hecho, el cierre en falso de esas primarias explican gran parte de la situaci&oacute;n actual.
    </p><p class="article-text">
        No podemos seguir en el auto-enga&ntilde;o. Ha fracasado un modelo. Un modelo que no respondi&oacute; a las expectativas creadas, donde solo han sido protagonistas unas &eacute;lites con vocaci&oacute;n de clase pol&iacute;tica, relegando esa idea fuerza del protagonismo popular. Pero no olvidemos que quien hace la historia son las trabajadoras, las mujeres, las migrantes, sus luchas. Un nuevo proyecto en Madrid debe tener en cuenta esto y poner en primer plano el protagonismo de los sectores sociales que mueven la sociedad. Por eso, ni el modelo personalista de M&aacute;s Madrid ni un acuerdo de izquierdas estilo Unidos Podemos es suficiente. Necesitamos cambiar la din&aacute;mica, retomar las tareas y los debates pendientes. Retomar el impulso estrat&eacute;gico constituyente. Buscar nuevos acordes. A&uacute;n estamos a tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rommy Arce, Raúl Camargo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hacemos-madrid-propuesta_129_1741246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jan 2019 21:15:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué hacemos en Madrid: una propuesta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Íñigo Errejón,Madrid,Manuela Carmena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una moción de censura contra el modelo depredador del PP madrileño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/censura-modelo-depredador-pp-madrileno_129_3386586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b2c41bd-de40-4801-8ad3-f1048c69412b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Madrid ha sido uno de los laboratorios para construir un modelo neoliberal y estamos dispuestos a desmantelar esas redes de poderes oligárquicas para construir un Madrid diferente</p></div><p class="article-text">
        No podemos decir que nos sorprenda que est&eacute;n apareciendo tantos casos de corrupci&oacute;n en estos momentos. En la Comunidad de Madrid, hace tiempo que sabemos que la corrupci&oacute;n es una forma de gobierno instalada por el Partido Popular, y en tiempos de crisis pol&iacute;tica, sus propias facciones internas &nbsp;se devoran entre ellas. Pero creemos que estamos viviendo un periodo de grav&iacute;sima excepcionalidad democr&aacute;tica. M&aacute;xime cuando alcanza a la propia justicia sobre la que el PP tambi&eacute;n est&aacute; intentando intervenir a trav&eacute;s de la fiscal&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Si el expolio como forma de gobierno se normaliza, si penetra todos los &oacute;rdenes de la gesti&oacute;n p&uacute;blica y lo hace a la luz del d&iacute;a, si cuando encendemos la TV solo vemos &ldquo;otro caso de corrupci&oacute;n m&aacute;s&rdquo; se puede producir en la sociedad un desapego a lo que deber&iacute;a ser com&uacute;n, un repliegue hacia el inter&eacute;s individual, aisl&aacute;ndonos m&aacute;s y recluy&eacute;ndonos en nuestra particular desesperanza. Por eso no debemos permitir que esta situaci&oacute;n excepcional se convierta en lo normal. Por eso el movimiento arriesgado, quiz&aacute;s, de una moci&oacute;n de censura.
    </p><p class="article-text">
        Pero nosotr@s no tenemos miedo. No tenemos miedo a perder la moci&oacute;n, no tenemos miedo a que nos digan que ahora no toca. Para nosotr@s el fracaso ser&iacute;a no intentarlo. El fracaso ser&iacute;a que asumi&eacute;semos que no hay alternativa, que no se puede hacer nada y que minimiz&aacute;semos el da&ntilde;o que provoca la corrupci&oacute;n o el modelo neoliberal del PP. Durante mucho tiempo, los ciudadanos han percibido que la indignaci&oacute;n ya fuese provocada por los casos de corrupci&oacute;n, por los recortes, los rescates de bancos mientras se deja gente sin luz y sin casa o sin derechos laborales, no consegu&iacute;a llamar a &nbsp;las puertas de las instituciones. Podemos naci&oacute; con el mandato de inundarlas con las aspiraciones de millones de personas que sienten que su voz no cuenta, tambi&eacute;n de las que incluso, han dejado de votar por esa misma raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Porque para nosotras la pol&iacute;tica no se limita a la Asamblea de Madrid. No tenemos miedo a perder mociones, a lo que tenemos miedo es a quedarnos arrinconados en las instituciones y asumir que la &uacute;nica pol&iacute;tica posible es la de las pantallas y los brillantes asientos del hemiciclo. Por eso tratamos de hacer una moci&oacute;n diferente, abierta a la ciudadan&iacute;a y vinculada con la sociedad organizada. Una moci&oacute;n a la que dan soporte muchos colectivos sociales y tambi&eacute;n los sindicatos, aunque no cuente con el benepl&aacute;cito de un acomplejado PSOE o de un buen alumno agradecido como Ciudadanos. La moci&oacute;n de censura no es solo una cuesti&oacute;n de &eacute;tica sino una oportunidad para construir colectivamente la alternativa.
    </p><h3 class="article-text">Corrupci&oacute;n como forma de gobierno</h3><p class="article-text">
        La corrupci&oacute;n es inseparable del PP madrile&ntilde;o y de su forma de gobierno de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os. Es el aceite que engrasa un modelo de gesti&oacute;n de lo p&uacute;blico que entrelaza sus intereses con los de sus empresarios afines. En particular, los due&ntilde;os de las grandes constructoras que parasitan la obra p&uacute;blica y los que acaban asumiendo la gesti&oacute;n de todo tipo de servicios p&uacute;blicos &ldquo;externalizados&rdquo; o privatizados. Servicios que, como ya sabemos, les son concedidos, muchas veces previo pago de comisiones.
    </p><p class="article-text">
        Son empresarios y son medios de comunicaci&oacute;n y en ocasiones hasta fundaciones y ONG, todo lo que les permita mantener el poder concebido como una malla de relaciones. Una malla, claro, que se puede tensar y romper como ahora, cuando hay menos a repartir y se empiezan a pelear por las migajas. Verdaderas vendettas napolitanas es lo que estamos presenciando ahora en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la moci&oacute;n es una oportunidad para visibilizar que hay otros proyectos pol&iacute;ticos para Madrid m&aacute;s all&aacute; de la corrupci&oacute;n, la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica, los recortes, las privatizaciones y las exenciones fiscales y burbujas inmobiliarias que favorecen a los muy ricos y condenan a la pobreza al resto. El gobierno de Cifuentes ha perdonado a los m&aacute;s ricos m&aacute;s de 2.000 millones de euros en impuestos s&oacute;lo en 2016. A esto hay que sumar las exenciones de impuestos a las &eacute;lites econ&oacute;micas que tambi&eacute;n se aplican en Madrid y tambi&eacute;n el dinero que nos han robado.
    </p><p class="article-text">
        Se calcula que solo en las tramas de corrupci&oacute;n Lezo, G&uuml;rtel, P&uacute;nica y Mercamadrid hemos perdido unos 656 millones de euros con los que impedir que siga aumentando la desigualdad. Con los 312 millones de euros de dinero p&uacute;blico que los imputados de la Operaci&oacute;n P&uacute;nica se repartieron, se podr&iacute;an haber construido 72 centros de salud en la Comunidad de Madrid. Y con los &nbsp;23,3 millones de euros del desv&iacute;o a para&iacute;sos fiscales del Canal de Isabel II &ndash;solo en la compra fraudulenta de Emissao&ndash; se podr&iacute;an haber facilitado 4.854 rentas m&iacute;nimas anuales en la Comunidad. Y esto es s&oacute;lo la punta del iceberg.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, oponerse a la corrupci&oacute;n para nosotr@s, va ligado a construir un proyecto alternativo donde es posible democratizar la econom&iacute;a y devolver derechos. Madrid ha sido uno de los laboratorios fundamentales para construir un modelo neoliberal y estamos dispuestos a desmantelar esas redes de poderes olig&aacute;rquicas para construir un Madrid diferente. Un Madrid que se construya de la mano de los y las &nbsp;que, d&iacute;a a d&iacute;a, construyen ya un Madrid diferente oponi&eacute;ndose al expolio, como la PAH, las Mareas, del movimiento feminista, de quienes pelean por sus derechos laborales expoliados como los trabajadores de Coca Cola en Lucha, como las ecologistas y como la gente que construye Centros Sociales como <a href="http://www.eldiario.es/madrid/ingobernable-Madrid_0_642186891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Ingobernable</a>. Un Madrid que recupere los servicios p&uacute;blicos &ndash;y el sentido de lo p&uacute;blico; con una educaci&oacute;n y una sanidad equitativos e igualitarios. Una regi&oacute;n de los cuidados donde los ancianos/as no sobren y podamos ofrecerles una atenci&oacute;n digna; donde vigilemos las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras que dependen de la administraci&oacute;n. Un Madrid de la democracia econ&oacute;mica, con una fiscalizad justa que permita una redistribuci&oacute;n real de la riqueza.
    </p><h3 class="article-text">All&aacute; donde pasaban sobres estaba Cifuentes</h3><p class="article-text">
        No existen dos partidos populares: uno de Aguirre, corrupto, y otro impoluto de Cifuentes. Cristina Cifuentes ha ocupado demasiados cargos de importancia para poder distanciarse como pretende de la corrupci&oacute;n. Estuvo en el Consejo de Administraci&oacute;n del Canal de Isabel II cuando se produjo el saqueo y en el patronato de Fundescam donde se recib&iacute;an los sobres para financiar las campa&ntilde;as electorales &ndash;de cuyos comit&eacute;s de campa&ntilde;a ella formaba parte&ndash;. Tambi&eacute;n estuvo en la mesa de la Asamblea que adjudic&oacute; contratos al mismo Arturo Fern&aacute;ndez. A medida que se conocen m&aacute;s casos y se suceden las imputaciones, el cerco se estrecha.
    </p><p class="article-text">
        La corrupci&oacute;n tambi&eacute;n ha afectado a su gobierno. El PP de Cifuentes ya ha perdido 19 diputados en lo que va de legislatura &ndash;por motivos diversos, desde &ldquo;personales&rdquo;, hasta por delitos como conducir borracho. Y un 25% de los diputados de Cifuentes ha tenido que dimitir por corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A Cifuentes cada vez le resulta m&aacute;s dif&iacute;cil desmarcarse de la podredumbre que rodea a su partido. La imputaci&oacute;n de Cifuentes solo depende en realidad de la persona que sustituya al Juez Velasco al frente de este juzgado ya que heredar&aacute; la causa. Es posible que la veamos en breve.
    </p><p class="article-text">
        De alguna manera, Cifuentes tendr&aacute; que hacerse responsable de este modelo fallido de gesti&oacute;n de lo p&uacute;blico, de este lodazal en el que se ha convertido el PP. Pero si no lo hace, nosotr@s, el d&iacute;a siguiente de la moci&oacute;n y pase lo que pase, vamos a seguir construyendo una alternativa con la complicidad y el apoyo de la ciudadan&iacute;a y vamos a seguir confrontando con una forma de gobernar que es absolutamente nociva para la vida de los madrile&ntilde;os y las madrile&ntilde;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isa Serra, Raúl Camargo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/censura-modelo-depredador-pp-madrileno_129_3386586.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 May 2017 18:22:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una moción de censura contra el modelo depredador del PP madrileño]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra la tiranía de la regla del gasto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tirania-regla-gasto_129_3468597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14f0f308-f1ab-4803-86d0-f7ff98453922_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Desde que en 2011 la troika sometiera la poblaci&oacute;n griega a la disciplina de la austeridad del primer rescate, las econom&iacute;as europeas han ido elevando las pol&iacute;ticas de austeridad a rango de ley. Recordemos que estas pol&iacute;ticas &nbsp;son un viejo proyecto de las &eacute;lites globales que viajaron desde &Aacute;frica y Am&eacute;rica Latina en los a&ntilde;os ochenta y noventa hasta el coraz&oacute;n de la Europa capitalista: primero a trav&eacute;s del Tratado de Maastricht de 1992 y luego, de forma mucho m&aacute;s palpable para las mayor&iacute;as sociales europeas, tras la crisis financiera de 2007. A lo largo de la largu&iacute;sima crisis europea, los poderes financieros globales utilizaron la extorsi&oacute;n a trav&eacute;s de alt&iacute;simos tipos de inter&eacute;s para poner de rodillas a estados, gobiernos y administraciones p&uacute;blicas; dejando una estela de pagos pendientes a futuro que apuntaban a la sumisi&oacute;n permanente del poder pol&iacute;tico al poder financiero. Los rescates no fueron sino la fase m&aacute;s ag&oacute;nica de esta l&oacute;gica de sumisi&oacute;n de las econom&iacute;as y las sociedades europeas al poder de las finanzas mediante la prioridad absoluta del pago de la deuda.
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas de austeridad no son sino la aserci&oacute;n en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos y legales del poder de las finanzas sobre el de las poblaciones sobre las que, en principio, descansa el poder democr&aacute;tico. Son un golpe de estado permanente del capital sobre la democracia. La deuda, propiedad de los grandes grupos financieros, es el instrumento utilizado para este dominio. El blindaje legal del pago prioritario de la deuda obliga a los estados y a las administraciones p&uacute;blicas en general a poner en segundo plano el gasto productivo o social que beneficia a las mayor&iacute;as sociales. El blindaje del pago de la deuda obliga a las administraciones p&uacute;blicas a, primero, recortar en cualquier tipo de gasto que no sea el servicio de la deuda y sus desorbitados intereses y, luego, a privatizar o externalizar los mismos servicios p&uacute;blicos que el pago de la deuda ha convertido en inviables.
    </p><p class="article-text">
        En el caso espa&ntilde;ol, a pesar de que el Partido Popular no se cansa de cacarear que en Espa&ntilde;a no ha habido &nbsp;rescate, nuestro blindaje del pago de la deuda fue la modificaci&oacute;n del art&iacute;culo 135 de la Constituci&oacute;n en agosto de 2011, votado por un parlamento mayoritariamente compuesto por PP y PSOE y que a duras penas se pod&iacute;a calificar de m&iacute;nimamente representativo del &ldquo;pa&iacute;s real&rdquo; en ese momento posterior al 15M. Este art&iacute;culo, un aut&eacute;ntico atentado contra la democracia, qued&oacute; redactado al dictado de Alemania, de tal manera que no s&oacute;lo elevaba el pago de la deuda a rango constitucional, sino que establec&iacute;a una suerte de intervenci&oacute;n permanente de comunidades aut&oacute;nomas y ayuntamientos por parte del Ministerio de Hacienda, para que este precepto de pago de la deuda, con sus recortes y privatizaciones asociados, fuera inamovible. Todo esto en un pa&iacute;s que acababa de decir: &ldquo;No somos mercanc&iacute;a en manos de pol&iacute;ticos y banqueros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La regla de gasto tal y como la interpret&oacute; el ministro Montoro es posiblemente una de las regulaciones econ&oacute;micas m&aacute;s brutales y contraproducentes de cuantas se inscriben en el de por s&iacute; irracional e injusto universo econ&oacute;mico de la austeridad. Se trata de una norma antic&iacute;clica. Es decir, que funciona en sentido contrario a la tendencia econ&oacute;mica general, pero que s&oacute;lo produce efectos depresores del crecimiento a escala local cuando este es positivo. Cuanto m&aacute;s crecen los ingresos de una administraci&oacute;n local y cuanto m&aacute;s alto es el super&aacute;vit en las cuentas, m&aacute;s dinero de reserva para pago de la deuda retiene el Ministerio de Hacienda. Todo ello se calcula en relaci&oacute;n a un modelo econ&oacute;mico, ideol&oacute;gico como son todos los modelos econom&eacute;tricos, que calcula algo llamado el &ldquo;PIB potencial&rdquo;. Modelo este impuesto unilateralmente por la Comisi&oacute;n Europea. Aunque, y esto es importante, a diferencia de la lectura que Montoro hace de la regla de gasto, en el resto de pa&iacute;ses europeos no hay un procedimiento sancionador para los ayuntamientos y regiones que incumplan la regla de gasto, esta no deja de ser un indicador y una recomendaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este giro ultradisciplinario de Montoro no era balad&iacute;: lo exigia Alemania para que el entonces tambaleante gobierno del PP se pudiera beneficiar de las pol&iacute;ticas expansivas del Banco Central Europeo, que en &uacute;ltima instancia son las responsables de las victorias electorales del Partido Popular en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. En la pr&aacute;ctica, esto significa que ning&uacute;n ayuntamiento o comunidad aut&oacute;noma, en una situaci&oacute;n de estancamiento econ&oacute;mico y de efectos todav&iacute;a muy dolorosos de la crisis para una mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, puede realizar pol&iacute;ticas econ&oacute;micas expansivas. El bienestar de las mayor&iacute;as sociales, una vez m&aacute;s, sacrificado en el altar de las finanzas y de los intereses partidistas del Partido Popular.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, la gesti&oacute;n de Carlos S&aacute;nchez Mato al frente del &Aacute;rea de Econom&iacute;a y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid ha sido dif&iacute;cilmente mejorable. Se encontr&oacute; con una herencia de despilfarro y deuda dif&iacute;cilmente equiparable a la de ninguna otra ciudad europea, cuyo &uacute;ltimo cap&iacute;tulo ha sido la aparici&oacute;n de contratos SWAP en las colocaciones de deuda del ayuntamiento de Gallard&oacute;n, algo parecido a las cl&aacute;usulas suelo de las hipotecas, productos financieros en los que la banca siempre gana. Pues bien, en una de las ciudades m&aacute;s endeudadas de Europa, S&aacute;nchez Mato siempre ha sido fiel al esp&iacute;ritu del programa de Ahora Madrid, pidiendo y promoviendo auditor&iacute;as de la deuda municipal y rechazando las cadenas inasumibles de la regla de gasto de Montoro, en un ayuntamiento que es casi una ciudad-estado y que simplemente no puede poner las demandas democr&aacute;ticas de su ciudadan&iacute;a y sus clases populares bajo el yugo de los caprichos pol&iacute;ticos de Montoro.
    </p><p class="article-text">
        Pero la posici&oacute;n del &aacute;rea de Econom&iacute;a y Hacienda no s&oacute;lo ha sido fuerte en lo pol&iacute;tico, sino que en los aspectos t&eacute;cnicos de la ejecuci&oacute;n del presupuesto municipal, ha sido irreprochable. En dos ejercicios, el &aacute;rea de Econom&iacute;a y Hacienda ha cuadrado unas cuentas con super&aacute;vit de 1.020 millones de Euros en 2016, m&aacute;s inversi&oacute;n social y productiva, y s&iacute;, tambi&eacute;n, amortizaci&oacute;n de deuda, algo m&aacute;s de 1.700 millones desde que Ahora Madrid lleg&oacute; al Ayuntamiento. Algo con lo que la gran mayor&iacute;a de las ciudades gobernadas por el Partido Socialista y el Partido Popular que apoyaron la ley de gasto apenas pueden so&ntilde;ar. Pero Madrid no es una ciudad gobernada por el Partido Popular, ni por el Partido Socialista. El programa de Ahora Madrid que gan&oacute; las elecciones y que tan bien ha sabido interpretar el &Aacute;rea de Econom&iacute;a y Hacienda mantiene un rechazo claro a las pol&iacute;ticas de austeridad y su especificaci&oacute;n en las administraciones locales: la regla de gasto. Y no est&aacute; s&oacute;lo en este rechazo: son miles ya los ayuntamientos que se han sumado al rechazo a esta intervenci&oacute;n disciplinaria de sus cuentas, y hasta la Junta de Castilla y Le&oacute;n, controlado por el PP, ha pedido que se retire esta nefasta regla.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, llega el ataque pol&iacute;tico del 6 de abril al Ayuntamiento de Madrid. Crist&oacute;bal Montoro reclama la retirada de m&aacute;s de doscientos millones del presupuesto de gasto del Ayuntamiento de Madrid apelando a la regla de gasto. Desde luego, este ataque es parte de una norma depresiva, econ&oacute;mica y an&iacute;micamente, como es la regla de gasto que castiga, precisamente, a aquellas entidades locales que m&aacute;s crecen. Pero tambi&eacute;n es parte de una operaci&oacute;n pol&iacute;tica punitiva para golpear a quienes demuestran con hechos que es posible una racionalidad econ&oacute;mica y presupuestaria diferente, m&aacute;s eficiente y m&aacute;s justa.
    </p><p class="article-text">
        La defensa del rechazo de la regla de gasto en el Ayuntamiento de Madrid apela al centro de los valores y las posiciones pol&iacute;ticas de un ciclo pol&iacute;tico que se inici&oacute; el 15M y que se ha traducido en los llamados &ldquo;ayuntamientos del cambio&rdquo;. Y en esa misma medida debe producir una fuerte contestaci&oacute;n federada y en bloque al ataque de Montoro. Esta contestaci&oacute;n s&oacute;lo puede encontrarse con &nbsp;obst&aacute;culos &ldquo;internos&rdquo; en el seno del ayuntamiento de aquellos que creen que la legalidad tramposa del PP debe ser acatada sin mayores estridencias. Esperemos que en esta decisiva ocasi&oacute;n, en la que nos jugamos ese combate entre finanzas y democracia por el que llevamos tanto peleando, tanto la alcaldesa Manuela Carmena como su entorno m&aacute;s inmediato, &nbsp;entiendan cuales son las demandas democr&aacute;ticas que les han puesto ah&iacute; y apoyen sin fisuras la postura de Carlos S&aacute;nchez Mato.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isidro López, Raúl Camargo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tirania-regla-gasto_129_3468597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Apr 2017 17:10:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contra la tiranía de la regla del gasto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cristóbal Montoro,Manuela Carmena,Carlos Sánchez Mato]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Actuemos ya contra la Pobreza Energética en la Comunidad de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/actuemos-pobreza-energetica-comunidad-madrid_129_3573614.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/022cb75f-aa7f-4baf-b06a-734ac1f571eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Actuemos ya contra la Pobreza Energética en la Comunidad de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Ley contra la Pobreza Energética en la región es la primera víctima del acuerdo presupuestario entre el PP y Ciudadanos para 2017</p></div><p class="article-text">
        Los datos presentados en el informe <em>Pobreza, vulnerabilidad y desigualdad energ&eacute;tica. Nuevos enfoques de an&aacute;lisis Espa&ntilde;a 2006-2016</em>, el &uacute;ltimo realizado por la prestigiosa Asociaci&oacute;n de Ciencias Ambientales, describen un escenario preocupante. Espa&ntilde;a ha superado la media europea de hogares (10,2%) incapaces de mantener su vivienda a una temperatura adecuada mientras el n&uacute;mero de familias con retrasos en el pago de las facturas sube. Estos datos superan las cotas m&aacute;s altas desde 2004, en un escenario supuestamente marcado por la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 5 millones de espa&ntilde;oles, que equivalen al 11% de los hogares del pa&iacute;s, se declaran incapaces de mantener su vivienda a una temperatura adecuada en los meses fr&iacute;os, lo que supone un incremento del 22% en tan solo dos a&ntilde;os. Si tenemos en cuenta la ola fr&iacute;o que estamos sufriendo en las &uacute;ltimas semanas y la dimensi&oacute;n del problema, coincidiremos en que las soluciones son urgentes.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 2,5 millones de espa&ntilde;oles (un 6% de la ciudadan&iacute;a) destinan m&aacute;s del 15% de sus ingresos a hacer frente a las facturas energ&eacute;ticas. La situaci&oacute;n laboral tambi&eacute;n tiene una importante influencia en el aumento de la pobreza energ&eacute;tica; en 2014, el 21% de los hogares en paro registraron retrasos en el pago de las facturas, mientras que en los hogares con poblaci&oacute;n ocupada era del 7%. Los desempleados tienen niveles m&aacute;s altos frente a los trabajadores por cuenta propia, por cuenta ajena o los perceptores de pensiones contributivas.
    </p><p class="article-text">
        Los datos en la Comunidad de Madrid no son mucho mejores: de los 7,4 millones de personas en Espa&ntilde;a con gastos en energ&iacute;a dom&eacute;stica por encima del 10% de los ingresos, 765.000 personas se encontraban en Madrid, mientras que de los 4,2 millones de personas que no pod&iacute;an mantener su hogar a una temperatura adecuada, 499.000 personas estaban en Madrid. Datos, todos ellos, que deber&iacute;an llevar a una reacci&oacute;n inmediata de los poderes p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n social que han ejercido plataformas como la Alianza contra la Pobreza Energ&eacute;tica, organizaciones de consumidores como FACUA o partidos pol&iacute;ticos como Podemos oblig&oacute; finalmente a tomar alguna medida, m&aacute;s all&aacute; del est&eacute;ril bono social, al Gobierno del PP. Pero en lugar de seguir la recomendaci&oacute;n contenida en la moci&oacute;n aprobada en el Congreso para aprobar una Ley contra la pobreza energ&eacute;tica, el PP encontr&oacute; un aliado fiel en el PSOE para redactar un Real Decreto ambiguo y que no permite acabar con los cortes durante este invierno y deja en manos de Rajoy fijar todas las reglas mediante el desarrollo reglamentario. Adem&aacute;s, ni PP ni PSOE contaron con organizaciones de la sociedad civil para redactar el Real Decreto, que han criticado duramente.
    </p><p class="article-text">
        En la Comunidad de Madrid, el Grupo Parlamentario de Podemos present&oacute; hace ya m&aacute;s de seis meses una Proposici&oacute;n de Ley contra la Pobreza Energ&eacute;tica (agua, luz y gas) en la Asamblea de Madrid. Tras la aprobaci&oacute;n en Pleno de su tramitaci&oacute;n, con el voto en contra del PP, se constituy&oacute; una ponencia que termin&oacute; sus trabajos en el mes de diciembre, con un texto consensuado por Podemos, PSOE y Ciudadanos. El PP no solo se opuso a la tramitaci&oacute;n de la proposici&oacute;n, sino que ha obstaculizado de todas las formas posibles su aprobaci&oacute;n final. Finalmente, y gracias al cambio de posici&oacute;n de Ciudadanos merced a su acuerdo con el PP para los Presupuestos de 2017, el texto acordado ha sido rechazado y los trabajos se retrotraen al inicio.
    </p><p class="article-text">
        La Ley contra la Pobreza Energ&eacute;tica es as&iacute; la primera v&iacute;ctima del acuerdo presupuestario entre el PP y Ciudadanos para 2017. Los motivos alegados son presupuestarios: para los dos socios de Gobierno dedicar en torno a 60 millones de euros a que la gente en pobreza severa no pase fr&iacute;o es un exceso. Mientras los ricos gozan de un para&iacute;so fiscal en esta Comunidad, para los m&aacute;s necesitados no hay presupuesto. El mensaje est&aacute; claro.
    </p><p class="article-text">
        La ley que proponemos responde a dos defectos fundamentales de las medidas que anteriormente trataban de poner remedio a esta problem&aacute;tica en la Comunidad: la escasa relaci&oacute;n entre el acceso a las prestaciones y la renta y las dificultades en el acceso a este tipo de prestaciones. Esto supon&iacute;a que las personas que m&aacute;s lo necesitaban eran las personas que menos posibilidades ten&iacute;an de acceso a la misma.
    </p><p class="article-text">
        En la Comunidad de Madrid las prestaciones para hacer frente a la pobreza energ&eacute;tica est&aacute;n desagregadas en funci&oacute;n del insumo del que se trata: por un lado se accede al agua a trav&eacute;s del bono social del Canal de Isabel II y por otro se accede a la electricidad o el gas, sea a trav&eacute;s del Bono Social o a trav&eacute;s del reciente convenio firmado con las compa&ntilde;&iacute;as de distribuci&oacute;n energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de ley que defiende Podemos establece una tipolog&iacute;a clara de Hogares Vulnerables que determina el acceso a una ayuda para el pago de los suministros energ&eacute;ticos. Esta tipolog&iacute;a se basa en afrontar la relaci&oacute;n existente entre desigualdad y pobreza energ&eacute;tica y genera una prestaci&oacute;n &uacute;nica para los diferentes suministros energ&eacute;ticos, dejando de separar entre electricidad, agua y gas. Se simplifican los procesos de acceso a la prestaci&oacute;n y se facilita la cooperaci&oacute;n con entidades sociales para detectar casos de pobreza energ&eacute;tica y con las empresas comercializadoras, a trav&eacute;s de convenios, para garantizar que no se den cortes a personas en situaciones de Hogar Vulnerable y que se informe, mediante avisos en la factura, de las prestaciones existentes.
    </p><p class="article-text">
        En los casos de mayor pobreza se asumir&aacute; el 100% de la factura energ&eacute;tica, en otros casos, depender&aacute; del cruce entre renta y consumo energ&eacute;tico. La ayuda en el pago tendr&iacute;a una duraci&oacute;n m&aacute;xima de dos a&ntilde;os. Nuestra propuesta incide en dos elementos claves para abordar la relaci&oacute;n entre desigualdad y pobreza energ&eacute;tica:
    </p><p class="article-text">
        a) la primera de ellas tiene que ver con la generaci&oacute;n de un plan de microeficiencia energ&eacute;tica en domicilios para mejorar, a trav&eacute;s de intervenciones espec&iacute;ficas, la situaci&oacute;n de domicilios con deficiencias energ&eacute;ticas, as&iacute; como influir en pautas de consumo y ahorro energ&eacute;tico entre las personas que solicitan esta ayuda.
    </p><p class="article-text">
        b) la apuesta por un nuevo modelo econ&oacute;mico basado en dinamizar la transici&oacute;n energ&eacute;tica para poder estimular la econom&iacute;a regional y generar posibilidades de empleo para muchas de las personas afectadas por la pobreza energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La aprobaci&oacute;n de esta proposici&oacute;n de Ley es urgente. Si Cristina Cifuentes sigue bloqueando su tramitaci&oacute;n lo denunciaremos en el Parlamento, pero tambi&eacute;n en las calles. Las vidas de la gente humilde y trabajadora valen mucho m&aacute;s que los beneficios de las empresas el&eacute;ctricas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Camargo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/actuemos-pobreza-energetica-comunidad-madrid_129_3573614.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Feb 2017 20:14:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Actuemos ya contra la Pobreza Energética en la Comunidad de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza energética,Madrid,Podemos,Asamblea de Madrid,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
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