<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Daniel Castillo Hidalgo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/daniel_castillo_hidalgo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Daniel Castillo Hidalgo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/515175/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump y el colonialismo del siglo XXI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/trump-colonialismo-siglo-xxi_132_12886982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15653e48-3f51-4c13-9231-5213ab047321_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump y el colonialismo del siglo XXI"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Les pido consideren unos minutos para la reflexión y analicen los argumentos políticos presentados por la administración Trump para justificar sus actuaciones en estos momentos de renacimiento del colonialismo extractivo con socios confiables como Milei, Noboa, Bukele y otros gobiernos latinoamericanos serviles frente al imperio</p></div><p class="article-text">
        En 2017, Bruce Gilley profesor de ciencias pol&iacute;ticas en la Universidad estatal de Portland public&oacute; el art&iacute;culo <em>The Case for Colonialism</em> en la prestigiosa revista <em>Third World Quarterly</em>. Este art&iacute;culo provoc&oacute; una gran controversia en el mundo acad&eacute;mico, que se traslad&oacute; r&aacute;pidamente al &aacute;mbito pol&iacute;tico y social. Miles de acad&eacute;micos de todas partes del mundo firmaron peticiones para que se retirase el art&iacute;culo, solicitando adem&aacute;s la dimisi&oacute;n de los responsables de la revista. Quince de treinta y cuatro miembros del consejo de redacci&oacute;n de la revista dimitieron de sus cargos. Tanto los editores como el propio autor del art&iacute;culo reconocieron haber recibido insultos y amenazas de muerte. Tras una minuciosa investigaci&oacute;n sobre el proceso de evaluaci&oacute;n del trabajo desarrollada por Taylor and Francis, la editorial propietaria de la revista, el texto fue finalmente retirado. El autor acabar&iacute;a publicando en 2023 un ensayo de 326 p&aacute;ginas con el mismo t&iacute;tulo y argumentos similares en una casa editorial de dudoso prestigio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es obvia: &iquest;qu&eacute; argumentos cient&iacute;ficos pod&iacute;an generar tanta pol&eacute;mica? El autor defend&iacute;a la necesidad de cambiar el consenso internacional existente sobre los efectos perniciosos del colonialismo en el largo plazo. M&aacute;s bien al contrario, Gilley observaba la necesidad de introducir un nuevo tipo de colonialismo para el siglo XXI. Un modelo colonial de base occidental -por supuesto no china ni rusa. El autor defiende la necesidad de &ldquo;recolonizar&rdquo; algunas regiones, eso s&iacute;, siempre con el acuerdo y benepl&aacute;cito de los pueblos colonizados, que es el punto central de su argumento. No se tratar&iacute;a de repetir la historia colonial de los siglos XIX y XX, sino de crear un nuevo modelo de gobernanza en las viejas colonias, liderado por expatriados occidentales. La tesis de Gilley gira en torno a tres l&iacute;neas de actuaci&oacute;n:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>C&oacute;mo hacer el colonialismo aceptable para las personas colonizadas.</li>
                                    <li>C&oacute;mo motivar a los pa&iacute;ses occidentales a volverse colonizadores de nuevo.</li>
                                    <li>C&oacute;mo hacer que el colonialismo consiga sus objetivos de desarrollo.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Algunas de estas soluciones implican la cesi&oacute;n territorial a cambio de un canon para la instalaci&oacute;n de colonos occidentales que fomenten el desarrollo y la inversi&oacute;n, con plenas competencias pol&iacute;ticas y aplicaci&oacute;n de la legislaci&oacute;n metropolitana. Se espera de esos centros que funcionasen como polos de desarrollo regional para la inversi&oacute;n internacional. En consecuencia, es necesario deconstruir todos los aspectos que se han se&ntilde;alado como negativos del colonialismo, comenzando por la falta de la m&aacute;s m&iacute;nima legitimidad institucional. Este nuevo colonialismo contar&iacute;a con la aprobaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n, observando en esos gestores extranjeros los garantes de la responsabilidad, el bienestar material y la lucha contra la corrupci&oacute;n. Gilley indica que el anticolonialismo pol&iacute;tico, especialmente de orientaci&oacute;n socialista o comunista, habr&iacute;a provocado y profundizado la crisis del Estado, as&iacute; como el desmoronamiento del orden que se hab&iacute;a construido durante la etapa colonial. El ejemplo principal que utiliza el autor en su argumento es el de Guinea Bissau y el discurso antiimperialista de Amilcar Cabral.
    </p><p class="article-text">
        Sin entrar en consideraciones &eacute;ticas, el autor se&ntilde;ala la contribuci&oacute;n positiva del colonialismo contempor&aacute;neo en t&eacute;rminos de desarrollo econ&oacute;mico, seguridad, gobernanza y reconocimiento de derechos civiles y pol&iacute;ticos. De tal forma, llega a indicar: &ldquo;Los confundidos acad&eacute;micos marxistas culpan [de muchos problemas econ&oacute;micos actuales en esos pa&iacute;ses] a los legados coloniales, a la meteorolog&iacute;a o a Israel&rdquo;. En un sorprendente desprecio al contexto hist&oacute;rico de la Guerra Fr&iacute;a y las fuerzas profundas que explican el funcionamiento de las relaciones internacionales, Gilley se&ntilde;ala de forma torticera que el propio Patrice Lumumba agradec&iacute;a en sus memorias a B&eacute;lgica su labor en &ldquo;la restauraci&oacute;n de nuestra dignidad humana volvi&eacute;ndonos hombres, felices, vigorosos y civilizados&rdquo;. Lumumba fue asesinado el 17 de enero de 1961. Su cuerpo fue descuartizado y disuelto en &aacute;cido sulf&uacute;rico por orden de Mobutu Sese Seko, qui&eacute;n se convirti&oacute; en presidente de la rep&uacute;blica entre 1965 y 1997, protagonizando una de las m&aacute;s prolongadas dictaduras en la historia del continente africano.&nbsp;La publicaci&oacute;n de la documentaci&oacute;n reservada de la CIA expone el contexto pol&iacute;tico internacional y las sombr&iacute;as perspectivas estadounidenses acerca del surgimiento de un nuevo &ldquo;Fidel Castro&rdquo; en el coraz&oacute;n de &Aacute;frica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Les pido consideren unos minutos para la reflexi&oacute;n y analicen los argumentos pol&iacute;ticos presentados por la administraci&oacute;n Trump para justificar sus actuaciones en estos momentos de renacimiento del colonialismo extractivo con socios confiables como Milei, Noboa, Bukele y otros gobiernos latinoamericanos serviles frente al imperio. Con el ataque norteamericano a Venezuela, la asunci&oacute;n de su necesaria <em>autocracia benevolente</em> -Destino Manifiesto- y su nueva doctrina Monroe para el siglo XXI, los consensos de posguerra parece que han entrado en fase terminal. Un imperio decadente y desbocado, gobernado por una &eacute;lite multimillonaria extractiva y supremacista que promete libertad a cambio de sumisi&oacute;n. Entramos de forma decidida en una era de genocidios televisados, neolengua orwelliana y el colapso del derecho internacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Castillo Hidalgo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/trump-colonialismo-siglo-xxi_132_12886982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jan 2026 13:24:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/15653e48-3f51-4c13-9231-5213ab047321_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="74768" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/15653e48-3f51-4c13-9231-5213ab047321_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="74768" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Trump y el colonialismo del siglo XXI]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/15653e48-3f51-4c13-9231-5213ab047321_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En los orígenes de la tragedia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/origenes-tragedia_132_11693901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        M&aacute;s de cinco mil personas han muerto en las rutas mar&iacute;timas con destino a Espa&ntilde;a en los primeros seis meses del a&ntilde;o. De todas ellas, 4.808 han perdido su vida en la <a href="https://caminandofronteras.org/monitoreo/monitoreo-del-derecho-a-la-vida-primeros-5-meses-2024/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruta canaria</a>. El s&aacute;bado 28 de septiembre de 2024, un cayuco procedente de Mauritania se hund&iacute;a a pocas millas de la isla de El Hierro. Tras casi una semana de precaria navegaci&oacute;n, y dos d&iacute;as sin agua potable ni alimentos, la embarcaci&oacute;n se iba a pique justo en el momento en el que llegaba el dispositivo de salvamento. M&aacute;s de cincuenta personas han muerto. Cincuenta familias que han perdido a un ser querido. Nunca olvidemos esto. Los cuerpos inertes que han sido rescatados probablemente no ser&aacute;n identificados &ndash;ni velados- por sus familiares ante la ausencia de un protocolo que permita retrasar las inhumaciones, aspecto denunciado por Elena Maleno, de Caminando Fronteras en las ondas de la cadena SER. En esa misma emisora, poco despu&eacute;s, un tertuliano repart&iacute;a responsabilidades entre las diferentes instituciones, espa&ntilde;olas, malienses, mauritanas, senegalesas en el control de salida de esos flujos migratorios. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como bien conocer&aacute; ese tertuliano y cualquier comentarista pol&iacute;tico serio, el conocimiento de los factores estructurales son fundamentales para un correcto an&aacute;lisis de fen&oacute;menos como el de los movimientos migratorios. Mali, pa&iacute;s de origen de la mayor&iacute;a de v&iacute;ctimas en este naufragio, ocupaba en marzo de 2024 el puesto 188 de 193 en los rankings de Naciones Unidas que miden los Indicadores de Desarrollo Humano (IDH). Este indicador es multifactorial e incluye par&aacute;metros esenciales que grad&uacute;an los niveles de bienestar global en todos los pa&iacute;ses del mundo. M&aacute;s all&aacute; de elementos clave en la vida de las personas como el acceso a la educaci&oacute;n o la salud, incorpora otros muchos factores como la seguridad f&iacute;sica o los niveles de participaci&oacute;n democr&aacute;tica. El estado de guerra larvado en el norte de este pa&iacute;s del Sahel desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, los recurrentes fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos, as&iacute; como el impacto del terrorismo en esa zona del continente se encuentran tambi&eacute;n detr&aacute;s de las motivaciones b&aacute;sicas para arriesgar la vida en un incierto tr&aacute;nsito hacia la pr&oacute;spera Europa. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la misma manera en que se est&aacute;n planteando discusiones sobre el papel del colonialismo espa&ntilde;ol en Am&eacute;rica, &iquest;c&oacute;mo puede siquiera minimizarse el impacto del colonialismo y el imperialismo en la estructura econ&oacute;mica internacional del presente? Muchos han sido los estados colonialistas que est&aacute;n emprendiendo pol&iacute;ticas de reparaci&oacute;n y reflexi&oacute;n cr&iacute;tica sobre las ventajas econ&oacute;micas adquiridas gracias a la extracci&oacute;n colonial. La divisi&oacute;n internacional de la producci&oacute;n durante la era de la expansi&oacute;n ultramarina europea abri&oacute; una senda marcada por la esclavitud, la extracci&oacute;n econ&oacute;mica, la desigualdad y una creciente divergencia entre Occidente (<em>the West</em>) y el resto (<em>the Rest</em>). Esta <a href="https://press.princeton.edu/books/paperback/9780691217185/the-great-divergence?srsltid=AfmBOorzb9tM2HvnYJV4AoW4ZWI0AIrNLKrr4-punkdivlUILaWsoxiB" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">brecha se hizo a&uacute;n m&aacute;s evidente</a> a partir del siglo XIX a merced de la Revoluci&oacute;n Industrial y el nuevo control imperial de la econom&iacute;a. El Imperialismo decimon&oacute;nico incorpor&oacute; nuevos elementos de supuesta racionalidad cient&iacute;fica en el establecimiento de jerarqu&iacute;as sociales a nivel internacional. El nuevo orden econ&oacute;mico internacional deb&iacute;a ser liderado por hombres blancos y occidentales. El resto del mundo se divid&iacute;a en diferentes pueblos susceptibles de ser civilizados. Ah&iacute; encontraremos una taxonom&iacute;a de pueblos, culturas y civilizaciones, donde el centro de todo &ndash;incluyendo la hora mundial- ten&iacute;an sentido en el coraz&oacute;n de la Europa industrial.
    </p><p class="article-text">
        En esta parte del continente africano, el Sud&aacute;n franc&eacute;s (actual Mali) era un espacio territorialmente asim&eacute;trico, con escasa presencia institucional m&aacute;s all&aacute; de Bamako y las regiones lim&iacute;trofes a Senegal. Esta ausencia del Estado colonial franc&eacute;s se explica parcialmente por las enormes dificultades para la extracci&oacute;n de recursos econ&oacute;micos relevantes para la industria y econom&iacute;a metropolitanas. La falta de recursos econ&oacute;micos motivaba ese &ldquo;desentendimiento&rdquo; institucional relativo, pero que s&iacute; se hac&iacute;a evidente en la ausencia de inversiones b&aacute;sicas en educaci&oacute;n, salud o infraestructuras de transporte. Por el contrario, la mayor parte del territorio, de bajo inter&eacute;s agroexportador servir&iacute;a como gran reserva de mano de obra forzosa bajo el r&eacute;gimen de prestaciones. Esa mano de obra se movilizaba all&aacute; donde fuese necesario, especialmente en las regiones m&aacute;s ricas que recib&iacute;an mayores inversiones p&uacute;blicas. Las asimetr&iacute;as espaciales se siguieron reforzando durante d&eacute;cadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1937 el Gobernador socialista del &Aacute;frica Occidental Francesa (AOF), Marcel de Coppet, incluy&oacute; algunas reformas para reducir el tiempo asignado a esta modalidad de trabajo forzoso a un m&aacute;ximo de sesenta d&iacute;as al a&ntilde;o. Anteriormente, los periodos de trabajo forzoso pod&iacute;an extenderse durante m&aacute;s de tres meses al a&ntilde;o, con todo lo que ello supon&iacute;a para las familias que perd&iacute;an manos para trabajar en la agricultura a cambio de nada. Sin embargo, este sistema de explotaci&oacute;n laboral &ndash;com&uacute;n en casi todas las colonias africanas-&nbsp;seguir&iacute;a en funcionamiento hasta 1946 y, de hecho, fue un recurso ampliamente utilizado durante la Segunda Guerra Mundial, complementado por la militarizaci&oacute;n de la mano de obra. Esta modalidad de trabajo forzoso de aplicaci&oacute;n en toda la Federaci&oacute;n del AOF (Mauritania, Senegal, Mali, Burkina, N&iacute;ger, Guinea, Costa de Marfil), estaba amparada jur&iacute;dicamente por el C&oacute;digo del Ind&iacute;gena. Establecido en el AOF 1887, el C&oacute;digo del Ind&iacute;gena implant&oacute; un sistema de segregaci&oacute;n legal en donde la pr&aacute;ctica totalidad de residentes en el territorio carec&iacute;an de derechos b&aacute;sicos, siendo un c&oacute;digo punitivo perfectamente organizado para la extracci&oacute;n econ&oacute;mica y la explotaci&oacute;n de la mano de obra.
    </p><p class="article-text">
        El Estado colonial implementado en la regi&oacute;n de forma casi inmediata al final de la trata de esclavos no construy&oacute; pilares institucionales s&oacute;lidos. Como ha se&ntilde;alado de forma acertada Olivier de Sardan, el colonialismo construy&oacute; estados burocr&aacute;ticos gobernados por verdaderos aut&oacute;cratas sin implicar la participaci&oacute;n de las masas, sin otorgar derechos de ciudadan&iacute;a. El Estado colonial construy&oacute; tambi&eacute;n su poder gracias a la cooptaci&oacute;n de jefes de aldeas y otros individuos capaces de hacer funcionar el sistema. La debilidad fiscal estatal, combinada con la violencia inherente a un modelo de extracci&oacute;n colonial dificult&oacute; la consolidaci&oacute;n de movimientos sociales y reivindicativos de entidad, siendo normalmente reprimidos con brutalidad por parte del poder colonial.&nbsp;Ese funcionamiento institucional de nula representatividad fue transform&aacute;ndose en las etapas finales del r&eacute;gimen colonial, pero su legado persistente continu&oacute; marcando el d&iacute;a a d&iacute;a de las nuevas rep&uacute;blicas independientes, como magistralmente filmaran cineastas como Ousmane S&eacute;mbene en su prol&iacute;fica obra. Los males institucionales del Estado colonial se traspasaron y donde hubo alguna disidencia en esa din&aacute;mica, se consumaron golpes de Estado. Esos golpes fueron seguidos por dictaduras y gobiernos autoritarios con el reconocimiento m&aacute;s o menos velado de la comunidad internacional. Aut&oacute;cratas benevolentes, como dir&iacute;a William Easterly.
    </p><p class="article-text">
        El contexto de la Guerra Fr&iacute;a y el control de los recursos naturales en esas nacientes rep&uacute;blicas no puede obviarse tampoco como un aspecto crucial para comprender por qu&eacute; no se produjeron transformaciones relevantes en muchos pa&iacute;ses del oeste africanos. La intervenci&oacute;n de potencias extranjeras, la corrupci&oacute;n institucional y el control de los recursos naturales deben situarse en el centro de un an&aacute;lisis que trasciende al continente y se explica en esa nueva fase de divisi&oacute;n internacional de la producci&oacute;n en la que nos hallamos inmersas. La extensi&oacute;n de la miseria, la desigualdad extrema y la extracci&oacute;n econ&oacute;mica no son males ajenos al funcionamiento org&aacute;nico del sistema econ&oacute;mico <em>turbocapitalista</em> que se viene desarrollando desde la d&eacute;cada de 1980. &iquest;O es que se desconoce qu&eacute; sucedi&oacute; en buena parte del Sur Global en las d&eacute;cadas de 1980 y 1990? &iquest;Es que no hay evidencias emp&iacute;ricas del impacto de los Planes de Ajuste Estructural del FMI en esas d&eacute;cadas en &Aacute;frica Occidental? &iquest;Es que se ha perdido del enfoque anal&iacute;tico el impacto de la deuda exterior y las diferentes pol&iacute;ticas que se han desarrollado para saldar esas deudas? &iquest;Es que el crecimiento econ&oacute;mico en muchos de esos pa&iacute;ses desde comienzos de la d&eacute;cada de los 2000 se ha acompa&ntilde;ado de una reducci&oacute;n de la desigualdad y una mayor inclusi&oacute;n financiera? &iquest;Es que las manifestaciones anticoloniales que se vienen desarrollando en toda esta regi&oacute;n &ndash;con la lucha contra el Franco CFA como s&iacute;mbolo- forman parte de una conspiraci&oacute;n antioccidental? &iquest;Es qu&eacute; los j&oacute;venes miran al futuro de sus pa&iacute;ses con esperanza? &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, los factores persistentes que explican las estructuras socioecon&oacute;micas e institucionales del mundo actual no implican elementos de causalidad, pero s&iacute; indicadores de correlaci&oacute;n que son analizados por especialistas en desarrollo econ&oacute;mico en el largo plazo. Encontrar soluciones para graves problemas son el objetivo de la pol&iacute;tica, y esas soluciones deber&iacute;an incorporar necesariamente la mirada hist&oacute;rica y el an&aacute;lisis exhaustivo de estructuras complejas. Los Derechos Humanos est&aacute;n en juego. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Castillo Hidalgo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/origenes-tragedia_132_11693901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Sep 2024 12:36:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[En los orígenes de la tragedia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier Milei: cero en Historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/javier-milei-cero-historia_132_11410674.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En 1786 Joseph Townsend, defensor de la ideolog&iacute;a propietarista brit&aacute;nica, publicaba sus c&eacute;lebres Disertaciones sobre las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Poor_Laws" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leyes de Pobres</a>. En plena Revoluci&oacute;n Industrial y en un contexto de violenta transformaci&oacute;n de la estructura social y econ&oacute;mica brit&aacute;nica, Townsend se&ntilde;alaba:
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hambre domesticará a los animales más feroces, enseñará a los más perversos la decencia y la civilidad, la obediencia y la sujeción. En general, únicamente el hambre puede espolear y aguijonear [a los pobres] para obligarlos a trabajar; y pese a ello, nuestras leyes han decretado que nunca deben pasar hambre. Las leyes, hay que reconocerlo, han dispuesto también que hay que obligarlos a trabajar. Pero la fuerza de la ley encuentra numerosos obstáculos, violencia y alboroto, y no inspira nunca un buen ni aceptable servicio. El hambre no es solo un medio de presión pacífico, silencioso e incesante, sino también el móvil más natural para la asiduidad y el trabajo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los c&oacute;digos legales brutales que criminalizaban la pobreza (<em>Black Codes</em>) y el hostigamiento frente a las m&aacute;s m&iacute;nimas pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n social se correspond&iacute;an con esta fase de violencia social, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica que caracteriz&oacute; el inicio de la <a href="https://capitanswing.com/libros/la-formacion-de-la-clase-obrera-en-inglaterra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revoluci&oacute;n Industrial brit&aacute;nica</a>. En este caso, Joseph Townsend atacaba las conocidas leyes de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_Speenhamland" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Speenhamland</a>. Estas regulaciones se pusieron en marcha por parte de las parroquias para compensar la deprivaci&oacute;n absoluta de las clases populares brit&aacute;nicas, despojadas de sus medios de vida tras la privatizaci&oacute;n progresiva de las tierras y espacios comunales. Las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cercamiento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leyes de Cercamientos</a> (<em>enclosures</em>) favorecieron la concentraci&oacute;n patrimonial en Gran Breta&ntilde;a, disminuyendo tambi&eacute;n el valor del factor trabajo, facilitando una proletarizaci&oacute;n acelerada en los entornos rurales. El crecimiento demogr&aacute;fico del siglo XVIII impuls&oacute; a&uacute;n m&aacute;s el desbordamiento laboral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad social extrema, y el desempleo masivo que se estaba generando en ese proceso se resolvi&oacute; mediante dos v&iacute;as principales: la emigraci&oacute;n interior hacia los florecientes n&uacute;cleos industriales donde encontrar una ocupaci&oacute;n en condiciones infrahumanas. La segunda opci&oacute;n era la emigraci&oacute;n exterior hacia los territorios coloniales en Norteam&eacute;rica. Esta &uacute;ltima permitir&iacute;a colocar a la &ldquo;morralla&rdquo; de la sociedad -usando los t&eacute;rminos habituales en el Parlamento brit&aacute;nico de la &eacute;poca- fuera de la vista de la &eacute;lite econ&oacute;mica. Las colonias representaban el &ldquo;sumidero&rdquo; al que enviar a la poblaci&oacute;n indeseada para reproducir la estructura y din&aacute;mica social desigual en ultramar. La explotaci&oacute;n intensiva de la fuerza de trabajo favorecer&iacute;a los intereses de los propietarios, bien en Europa, bien en Am&eacute;rica, como ha explicado de forma precisa Nancy Isenberg en un libro formidable (<a href="https://capitanswing.com/libros/white-trash/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">White Trash</a>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras esos ajustes poblacionales se desarrollaban, a las parroquias y ayuntamientos les pareci&oacute; esencial establecer ayudas b&aacute;sicas que beneficiasen a las familias m&aacute;s empobrecidas e impactadas por ese proceso de proletarizaci&oacute;n. Ese auxilio estaba representado por algunas raciones de pan para no morir de hambre. Ante esa especie de &ldquo;socialismo&rdquo; de base religiosa, pensadores influyentes en la pol&iacute;tica de su &eacute;poca como Townsend, respond&iacute;an de forma frontal, puesto que &ldquo;&iquest;qui&eacute;n querr&iacute;a trabajar si ten&iacute;a un sustento m&iacute;nimo asegurado?&rdquo;. El Parlamento brit&aacute;nico, dominado por las clases propietarias, tanto agrarias como fabriles, torpedearon cualquier reforma social, habida cuenta de los ping&uuml;es beneficios econ&oacute;micos que se estaban obteniendo de una explotaci&oacute;n laboral sin ning&uacute;n tipo de regulaci&oacute;n. La maquinaria del complejo industrial se llevaba por delante a generaciones enteras de hombres, mujeres e infantes. Era la misma sociedad que estaba extrayendo recursos en los territorios ultramarinos mediante la mano de obra esclavizada; produciendo algod&oacute;n y otras materias primas esenciales para el &eacute;xito del proceso industrializador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La impresionante desigualdad patrimonial, social y pol&iacute;tica que se engendr&oacute; al calor de la Revoluci&oacute;n Industrial en el siglo XIX aceler&oacute; tambi&eacute;n la movilizaci&oacute;n social que emergi&oacute; de forma clara a partir de 1848, cuando un <em>fantasma comenz&oacute; a recorrer Europa</em>. Las contradicciones de un crecimiento econ&oacute;mico absolutamente asim&eacute;trico aceleraron la respuesta colectiva, cuya m&aacute;xima expresi&oacute;n fue la emergencia del movimiento obrero organizado. La Europa decimon&oacute;nica del liberalismo ortodoxo ricardiano que lider&oacute; la civilizaci&oacute;n y el progreso tecnol&oacute;gico de su &eacute;poca, se sustent&oacute; en la explotaci&oacute;n humana, dentro y fuera de sus fronteras tambi&eacute;n a trav&eacute;s del <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-la-era-del-capital-1848-1875/49738" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colonialismo y el imperialismo</a>. Esa sociedad de la desigualdad extrema, el racismo y el darwinismo social experiment&oacute; una primera llamada de atenci&oacute;n en el contexto de la Guerra franco-prusiana. La derrota militar francesa y el desorden pol&iacute;tico generado por la captura del emperador Napole&oacute;n III, permiti&oacute; que estallase una verdadera revoluci&oacute;n social en Par&iacute;s: <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Comuna_de_Par%C3%ADs#:~:text=La%20Comuna%20de%20Par%C3%ADs%20(del,esp%C3%ADritu%20era%20el%20socialismo%20autogestionario." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Comuna (1871)</a>. Pr&aacute;cticamente por primera vez en un siglo, las bases sociales y econ&oacute;micas propietaristas entraron en p&aacute;nico, al observar que era posible un cambio estructural que diera paso a un modelo de organizaci&oacute;n social alternativo. La Comuna dur&oacute; apenas dos meses, hasta que el ej&eacute;rcito prusiano y la guardia nacional francesa entraron en la capital a sangre y fuego. La represi&oacute;n posterior ejercida por el orden propietarista fue bestial. Las cifras m&aacute;s conservadoras calculan en torno a doce mil fusilados, siendo com&uacute;nmente aceptado el n&uacute;mero de entre dieciocho y veintid&oacute;s mil represaliados. Pese a esa violencia institucional masiva, la movilizaci&oacute;n social no se detuvo. La Comuna represent&oacute; una semilla de posibilidad, unida a una creciente movilizaci&oacute;n social que impuls&oacute; transformaciones a corto plazo, incluyendo la legalizaci&oacute;n de sindicatos de trabajadores, reformas laborales y la posterior ampliaci&oacute;n del sufragio universal masculino. Todo ello fue el punto de partida de las grandes transformaciones sociales y pol&iacute;ticas acaecidas en la primera mitad del siglo XX, y de forma particular en el periodo de entreguerras (1918-1939).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia del siglo XIX y XX merece ser le&iacute;da, estudiada y conocida, especialmente por aquellas personas que han sido escogidas para asumir importantes responsabilidades pol&iacute;ticas, como sucede con el actual presidente de la Rep&uacute;blica de Argentina, qui&eacute;n se tiene por un gran economista. En 1944, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/La_gran_transformaci%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Karl Polanyi</a> afirmaba que no hab&iacute;a existido nunca una sociedad donde el liberalismo se hubiese aplicado en su entera y absoluta totalidad. Polanyi defend&iacute;a que tal modelo ser&iacute;a irresistible para las estructuras sociales puesto que, la l&oacute;gica de una hip&oacute;tesis de mercado infalible y autorregulado s&oacute;lo beneficiar&iacute;a a los m&aacute;s poderosos. Ante esa perspectiva, las instituciones informales (<em>usos, costumbres y convenciones sociales</em>) reaccionar&iacute;an como mecanismo de autoprotecci&oacute;n. Desde luego, el estudio del pasado pone de manifiesto la relevancia estructural de esas instituciones informales, clave para comprender el funcionamiento de las sociedades, como demostr&oacute; hace much&iacute;simos a&ntilde;os <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Douglass_North" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Douglass C. North</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hostigamiento a las clases populares, la criminalizaci&oacute;n de la pobreza y el desmantelamiento de cualquier instituci&oacute;n de protecci&oacute;n de los grupos sociales m&aacute;s vulnerables no es nuevo. Es muy antiguo. Pero tambi&eacute;n es larga la tradici&oacute;n humanista que promueve valores de solidaridad y resistencia. Estas son las cuestiones que explican la evoluci&oacute;n reciente de la Humanidad. Todas estas tem&aacute;ticas se ense&ntilde;an de forma b&aacute;sica en cualquier Grado de Econom&iacute;a.&nbsp; Aunque s&eacute; que a usted le importa poco o nada mi opini&oacute;n como docente, se&ntilde;or Milei, tiene usted <a href="https://www.eldiario.es/internacional/milei-gente-morir-hambre-no-morirse-no-necesito-alguien-intervenga_1_11408842.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un cero en Historia</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Castillo Hidalgo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/javier-milei-cero-historia_132_11410674.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 May 2024 20:25:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Javier Milei: cero en Historia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estibadores, una visión desde la Historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/estibadores-vision-historia_129_3567753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8cad7ea0-57bb-4d33-a397-6e297a806d49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estibadores, una visión desde la Historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La precariedad laboral y la irregularidad en la obtención de jornales ha sido una característica histórica del sector</p></div><p class="article-text">
        Actualmente, el 90% del comercio internacional se realiza por v&iacute;a mar&iacute;tima. El car&aacute;cter estrat&eacute;gico de los puertos explica la importancia de la eficiencia de la comunidad portuaria (trabajadores, empresas, instituciones). Pese a los avances t&eacute;cnicos y organizativos, la correcta manipulaci&oacute;n de las mercanc&iacute;as requiere una mano de obra altamente especializada.
    </p><p class="article-text">
        Hace medio siglo, la situaci&oacute;n era muy diferente. La estiba se realizaba esencialmente mediante la fuerza f&iacute;sica y una t&iacute;mida presencia de maquinaria pesada. Tal era el desgaste f&iacute;sico, que en 1969 se aprob&oacute; en Espa&ntilde;a su jubilaci&oacute;n a los cincuenta y cinco a&ntilde;os, despu&eacute;s de treinta a&ntilde;os de experiencia a pie de muelle. La precariedad laboral y la irregularidad en la obtenci&oacute;n de jornales ha sido una caracter&iacute;stica hist&oacute;rica del sector, dependiente de los ritmos de tr&aacute;fico mar&iacute;timo. Sin embargo, esta situaci&oacute;n era mucho mejor que la que exist&iacute;a antes de 1948, cuando se cre&oacute; la Organizaci&oacute;n de Trabajos Portuarios (OTP).
    </p><p class="article-text">
        A nivel de imaginario colectivo, la imagen de los estibadores se asociaba a los &ldquo;bajos fondos&rdquo;: marginalidad social, alcoholismo y violencia. En 1927, el periodista franc&eacute;s, Albert Londres escrib&iacute;a prop&oacute;sito de los estibadores marselleses:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"¿Qué es un estibador? Un hombre que carga y descarga los buques. ¿Pero quiénes son estos hombres?: Se aprende a ser mecánico o albañil. Uno se convierte en estibador. Ser minero, herrero, ebanista, es tener un oficio. El estibador no lo tiene".<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        El autor describ&iacute;a la dureza de sus condiciones de vida y su situaci&oacute;n como sujetos desclasados. Hijos desheredados de la revoluci&oacute;n industrial, considerados los &uacute;ltimos en la escala social. Sin requisitos m&aacute;s all&aacute; del f&iacute;sico y la disciplina, el volumen de proletarios generaba disputas entre los trabajadores para ser escogidos por las empresas y obtener un jornal.
    </p><p class="article-text">
        Desde los a&ntilde;os 1920, la mejor organizaci&oacute;n sindical condujo a mejoras relevantes como las obtenidas durante la Segunda Rep&uacute;blica, con la constituci&oacute;n de Jurados Mixtos que equilibraban las relaciones laborales. En esa coyuntura se cre&oacute; en Hamburgo el primer sindicato internacional de estibadores (1932), con la presencia de representantes espa&ntilde;oles. Las mejoras laborales se consiguieron a trav&eacute;s de acciones colectivas como huelgas o boicots, duramente reprimidas por la polic&iacute;a. Las reclamaciones se refer&iacute;an a los salarios y la irregularidad en la contrataci&oacute;n. No obstante, a partir del Golpe de Estado de 1936, los avances sindicales fueron totalmente devastados.
    </p><p class="article-text">
        Tras la Segunda Guerra Mundial, se cre&oacute; la OTP, estableciendo una normativa b&aacute;sica para la gesti&oacute;n de la mano de obra portuaria. Este tipo de instituciones <em>fordistas</em> fueron comunes en esa &eacute;poca, con un doble objetivo: mejorar los servicios portuarios a trav&eacute;s de la paz social garantizada por los derechos laborales. As&iacute;, siguiendo el modelo franc&eacute;s de 1947, se instaur&oacute; un censo oficial de estibadores en los puertos espa&ntilde;oles que compon&iacute;an la oferta de mano de obra disponible. Los trabajadores recib&iacute;an su salario de estas empresas, pero depend&iacute;an finalmente de la OTP. Siguiendo la tradici&oacute;n, los trabajadores eran contratados por manos, equipos de entre seis y nueve miembros, atendiendo a las habilidades complementarias de cada estibador, pero tambi&eacute;n a sus afinidades personales. El aprendizaje era progresivo, hasta alcanzar una especializaci&oacute;n relevante. Para conseguir un reparto equilibrado de la carga de trabajo se instauraron turnos rotatorios, de ocho y seis horas posteriormente.
    </p><p class="article-text">
        La OTP regulaba el acceso a la profesi&oacute;n y al censo de estibadores estables y ocasionales. La mayor parte se situaba en la segunda categor&iacute;a, realizando las operativas m&aacute;s penosas (carb&oacute;n, cemento&hellip;). Muchos de estos trabajadores ten&iacute;an lazos de parentesco con los estibadores estables, y aspiraban a incorporarse a esa categor&iacute;a que supon&iacute;a una mayor regularidad de jornales. Integrado en el sindicato vertical, la admisi&oacute;n se realizaba por un cierto consenso entre las instituciones, empresarios y representantes de los estibadores, qui&eacute;nes pod&iacute;an proponer a nuevos miembros. Entre otros derechos alcanzados en este periodo (tambi&eacute;n en Francia), se reconoci&oacute; el cobro de jornales de garant&iacute;a para los d&iacute;as sin actividad en el puerto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la extensi&oacute;n de la mecanizaci&oacute;n y la llegada del contenedor en los a&ntilde;os setenta, implic&oacute; profundos cambios en el sector. La demanda de mano de obra cay&oacute; bruscamente frente a la mayor utilizaci&oacute;n de capital. En abril de 1975, Espa&ntilde;a firmaba el Convenio 137 (ratificado actualmente por un total de veinticinco pa&iacute;ses, mayoritariamente europeos) de la OIT en el que se reconoc&iacute;a la especificidad del trabajo portuario, as&iacute; como una normativa b&aacute;sica que deb&iacute;a respetarse por parte de las instituciones. Sin embargo, fueron a&ntilde;os de movilizaciones masivas por parte de los estibadores, ante la posibilidad real de supresi&oacute;n masiva de puestos de trabajo frente a los cambios jur&iacute;dicos y tecnol&oacute;gicos. La conflictividad laboral y sindical se multiplic&oacute;, fruto del choque violento de intereses.
    </p><p class="article-text">
        Un hecho importante fue la creaci&oacute;n de un sindicato nacional de obreros portuarios en 1978 (Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar). Este sindicato se alej&oacute; progresivamente de las centrales sindicales, a las que se identificaba con los postulados del PSOE en materia reformista. Convertida en el principal interlocutor en la negociaci&oacute;n colectiva a nivel nacional, la Coordinadora garantizaba el &eacute;xito de las acciones reivindicativas. Con alt&iacute;simos &iacute;ndices de sindicalizaci&oacute;n, la Coordinadora ha jugado un papel determinante en la negociaci&oacute;n colectiva, especialmente en lo relativo a la liberalizaci&oacute;n del sector tras la entrada espa&ntilde;ola en la CEE.
    </p><p class="article-text">
        En 1986, de forma dram&aacute;tica se suprim&iacute;a la OTP y se creaban las Sociedades Mixtas de Estiba y Desestiba que introdujeron una mayor flexibilidad en la contrataci&oacute;n de operarios auxiliares. No obstante, la figura del censo se mantuvo pr&aacute;cticamente inalterada. A partir de 1988 se entr&oacute; en una nueva fase de paz social, fruto de la firma del primer Convenio Marco. Se consolidaron los censos a la baja, fomentando las prejubilaciones y la entrada de nuevos estibadores. En 2011, con la creaci&oacute;n de la SAGEP se modificaron de nuevo las condiciones de acceso al censo, estableciendo criterios de concurrencia p&uacute;blica que deb&iacute;an poner l&iacute;mites a la discrecionalidad tradicional.
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte de la conflictividad en el sector se deriva del marco jur&iacute;dico europeo. La huelga de Liverpool (1996-2000) alter&oacute; la estrategia sindical, que se orient&oacute; hacia la coordinaci&oacute;n internacional. En el 2000 se cre&oacute; el International Dockers Council (IDC) que represent&oacute; una acci&oacute;n sindical globalizada y de alcance mundial.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la Corte Europea ha denunciado el incumplimiento por parte de Espa&ntilde;a del art&iacute;culo 49 del TFUE, referido al libre movimiento y establecimiento de empresas y particulares en territorio comunitario. Se ha sentenciado frente a la obligaci&oacute;n de las empresas consignatarias a formar parte del accionariado de las SAGEP y la selecci&oacute;n prioritaria de estibadores del censo. Seg&uacute;n los sindicatos, la normativa europea implicar&iacute;a importantes p&eacute;rdidas salariales y una &ldquo;desprofesionalizaci&oacute;n&rdquo; del sector.
    </p><p class="article-text">
        Existe una problem&aacute;tica compleja y de largo recorrido que merece ser analizada desde un enfoque hist&oacute;rico: los estibadores defienden un modelo laboral fordista heredado de la posguerra, en una Uni&oacute;n Europea que se mueve en una direcci&oacute;n opuesta. La patronal espa&ntilde;ola (ANESCO) y los operadores log&iacute;sticos defienden la liberalizaci&oacute;n del sector, con el argumento de incrementar la competitividad de los puertos. El debate regulaci&oacute;n vs liberalizaci&oacute;n se desarrolla en todos los sectores productivos, pero ahora el foco se ha centrado en un sector clave para la econom&iacute;a, donde el factor humano desempe&ntilde;a un papel esencial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Castillo Hidalgo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/estibadores-vision-historia_129_3567753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Feb 2017 20:05:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8cad7ea0-57bb-4d33-a397-6e297a806d49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="663485" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8cad7ea0-57bb-4d33-a397-6e297a806d49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="663485" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Estibadores, una visión desde la Historia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8cad7ea0-57bb-4d33-a397-6e297a806d49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
