<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Lucía Ayala]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lucia_ayala/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lucía Ayala]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/515176/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Madre y Diputada?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/madre-diputada_132_3567672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91b51d2c-1e34-49b7-9553-f31c2fc228ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Madre y Diputada?"></p><p class="article-text">
        A estas alturas de la historia podr&iacute;a pensarse que ser madre y diputada es algo normalizado en la sociedad. Al fin y al cabo, en todos los &aacute;mbitos laborales hay mujeres que en alg&uacute;n momento dan a luz. Sin embargo, el revuelo que caus&oacute; Carolina Bescansa cuando tuvo que llevar a su beb&eacute; al Congreso de los Diputados me dio indicios de lo que, ahora que he sido madre siendo parlamentaria, he podido comprobar. No. No est&aacute; normalizado en la sociedad que una mujer que se dedica (aunque sea temporalmente) a la pol&iacute;tica d&eacute; a luz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando pregunt&eacute; al Letrado Mayor del Parlamento de Andaluc&iacute;a que c&oacute;mo se gestionaba el permiso maternal, su respuesta fue que ten&iacute;a que estudiar el caso porque era la primera vez que se planteaba tal cuesti&oacute;n. No daba cr&eacute;dito. Esta C&aacute;mara, como tantos otros espacios de representaci&oacute;n p&uacute;blica, fue dise&ntilde;ada para que la ocuparan hombres. Y, por lo visto, las mujeres que pasaron antes que yo por ella, no han logrado cambiar la esencia masculina del Parlamento. S&eacute; de otros casos recientes de maternidad que no se acogieron al usual permiso de cuatro meses, pero no pod&iacute;a imaginar que esa renuncia era &ldquo;lo normal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, fue un hito cuando se permiti&oacute; delegar el voto durante periodos de baja lo que, siguiendo la din&aacute;mica del Parlamento, he utilizado en la pr&aacute;ctica para aplicar un recurso lo m&aacute;s parecido posible al permiso de maternidad. Sin embargo, delegar el voto no es suficiente. Y no lo es porque no supone el reconocimiento de un derecho de las mujeres que cost&oacute; un esfuerzo de siglos conseguir.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n ins&oacute;lita se explica por un doble factor. O bien se espera que las mujeres que ejercen como representantes p&uacute;blicas act&uacute;en como hombres, o bien los diputados no somos trabajadores con derechos.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al primer factor, las mujeres tenemos la responsabilidad hist&oacute;rica de reivindicar el derecho a la maternidad, la lactancia y la crianza del apego. Una mejor crianza derivar&aacute; en mejores personas para el futuro y, con ello, en un mejor futuro. Cada madre, cada mujer, debe poder ser libre de elegir, dentro del marco legal espa&ntilde;ol, cu&aacute;nto tiempo dedica a la maternidad y la lactancia sin que sea recriminada por ello. En mi caso, estos cuatro meses de ausencia del Parlamento, adem&aacute;s de ser coherentes con mi situaci&oacute;n personal, han supuesto una llamada de atenci&oacute;n hacia un derecho que, como mujer, ejerzo con orgullo.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al segundo factor, para una clase pol&iacute;tica desvirtuada con tantos privilegios, una clase pol&iacute;tica que vive una suerte de realidad paralela (una realidad de coches oficiales, cenas de gala, colegios de pago y business class), resulta m&aacute;s que ir&oacute;nico esgrimir el argumento de que los pol&iacute;ticos no son trabajadores y, por tanto, no tienen los mismos derechos laborales. Aqu&iacute; radica el <em>quid</em>. Los pol&iacute;ticos no est&aacute;n acostumbrados a ser trabajadores: son privilegiados. Cambiar el enfoque, pasar a ser servidores p&uacute;blicos desde el trabajo, y no desde el privilegio, ayudar&iacute;a sin duda a hacer pol&iacute;tica para la gente, y no para el propio estatus.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma una capa m&aacute;s. En Andaluc&iacute;a, no es lo mismo ser diputada por Sevilla que por Almer&iacute;a. Al contrario que otras se&ntilde;or&iacute;as, yo no podr&iacute;a renunciar al permiso maternal ante la posibilidad de &ldquo;escaparme&rdquo; durante unas horas mientras dejo al beb&eacute; con alg&uacute;n familiar. El abandono que hemos sufrido por parte de los sucesivos Gobiernos ha hecho que Almer&iacute;a carezca de una infraestructura ferroviaria decente, desconect&aacute;ndonos f&iacute;sicamente del territorio, hecho que, adem&aacute;s de ser un freno insalvable para nuestra econom&iacute;a, afecta a lo m&aacute;s &iacute;ntimo de muchos almerienses, como en mi caso es la crianza de mi hija.
    </p><p class="article-text">
        Con la capacidad que tiene la pol&iacute;tica de activar la parte m&aacute;s turbia del ser humano, en estos meses he o&iacute;do de todo. Incluso se ha llegado a insinuar como algo negativo que siguiera cobrando durante la ausencia por maternidad (sin hacerse eco, por cierto, de que los cargos p&uacute;blicos de Podemos donamos gran parte de nuestro salario para cobrar como trabajadores normales). En pleno siglo XXI todav&iacute;a suenan ecos neanderthales.
    </p><p class="article-text">
        Espero que mi hija viva en un mundo mejor que el m&iacute;o. Por eso puse mi vida patas arriba para implicarme en la construcci&oacute;n de Podemos. Espero que ella no ejerza el permiso de maternidad de cuatro meses, porque espero que, cuando sea adulta, por fin estemos dentro de los est&aacute;ndares de las sociedades avanzadas que entienden que un a&ntilde;o es lo m&iacute;nimo razonable para poder criar con dignidad, periodo que pueda alternar de manera igual e intransferible con el padre, si as&iacute; lo deciden.
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;ores y se&ntilde;oras, que una diputada ejerza el derecho al permiso de maternidad no es un privilegio. Que una parlamentaria decida ser madre y alimentar a su hijo con lactancia materna durante los primeros a&ntilde;os de vida, no es una provocaci&oacute;n. Feminizar la pol&iacute;tica pasa por entender esto. Espero que algo hayamos avanzado tras estos meses en los que tanto se habla de nueva pol&iacute;tica y que, cuando me haga &ldquo;un bescansa&rdquo;, esta vez no se genere tanto revuelo (y mucho menos entre las filas de quienes se llaman progresistas).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Ayala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/madre-diputada_132_3567672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Feb 2017 19:18:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/91b51d2c-1e34-49b7-9553-f31c2fc228ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="167130" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/91b51d2c-1e34-49b7-9553-f31c2fc228ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="167130" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Madre y Diputada?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/91b51d2c-1e34-49b7-9553-f31c2fc228ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Diputados]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
