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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ramón Jáuregui]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ramon_jauregui/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ramón Jáuregui]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ardanza, un hombre de otro tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ardanza-hombre-tiempo_132_11273335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c38bca29-18b9-4468-a338-23437990fa5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ardanza, un hombre de otro tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Ardanza fue ese hombre que, llamado por su partido para resolver las crisis internas, lideró un nuevo y pragmático PNV. Llamado a liderar el rechazo del nacionalismo vasco a la vía armada y al terror, lo hizo con convicción y firmeza. Llamado a gobernar con los socialistas vascos, expresó la pluralidad identitaria de la sociedad vasca"</p><p class="subtitle">Muere José Antonio Ardanza, el lehendakari más longevo en democracia que salvó al PNV tras la escisión
</p></div><p class="article-text">
        Hay una injusta tendencia, estrategia mejor dir&iacute;amos, a descalificar gran parte de nuestra Transici&oacute;n y a devaluar los frutos de aquellos primeros a&ntilde;os de nuestra democracia. Jos&eacute; Antonio Ardanza pertenec&iacute;a a aquella generaci&oacute;n que construy&oacute; nuestra democracia y nuestro autogobierno.
    </p><p class="article-text">
        Fue alcalde de su pueblo, Mondrag&oacute;n, en las primeras elecciones democr&aacute;ticas de 1979. Y, poco tiempo despu&eacute;s, diputado general en Gipuzkoa. De pronto, el mundo interno de uno de los partidos m&aacute;s s&oacute;lidos del pa&iacute;s se fractur&oacute;, se escindi&oacute; y el viejo Partido Nacionalista Vasco se dividi&oacute; en dos fuerzas enfrentadas: el PNV de Xabier Arzallus y la EA de Garaikoetxea. El terremoto coloca a Ardanza como lehendakari en 1985, gobernando con un grupo parlamentario dividido. Pocos recuerdan lo que sufri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En 1986 convoc&oacute; elecciones y las perdi&oacute;. El PSE tuvo 19 diputados y el PNV 17. Se negocia una coalici&oacute;n y los socialistas cedemos la presidencia. &iquest;Por qu&eacute;? Nos lo preguntaban todos. Porque necesit&aacute;bamos un gran pacto de todas las fuerzas democr&aacute;ticas contra la violencia y porque era imprescindible que el PNV fuera el l&iacute;der de la deslegitimaci&oacute;n pol&iacute;tica y social de la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo a las cr&iacute;ticas al pasado. Espa&ntilde;a estaba sufriendo un ataque a su democracia sistem&aacute;tico, provocador y masivo, con atentados d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n y su respuesta al terrorismo era deficiente y solitaria. El Estado estaba aislado y la espiral acci&oacute;n-represi&oacute;n ideada y practicada por ETA la estaban ganando los ide&oacute;logos de la violencia. El pacto de Ajuria Enea fue la gran consecuencia de aquel Gobierno de coalici&oacute;n. Desde entonces, el lehendakari Ardanza se convirti&oacute; en el presidente de un Gobierno vasco que convocaba y vertebraba la reacci&oacute;n social al terrorismo y lideraba a todas las fuerzas pol&iacute;ticas vascas, a todos los partidos pol&iacute;ticos vascos democr&aacute;ticos, en su unidad contra la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Ardanza fue ese hombre que, llamado por su partido para resolver las crisis internas, lider&oacute; un nuevo y pragm&aacute;tico PNV. Llamado a liderar el rechazo del nacionalismo vasco a la v&iacute;a armada y al terror, lo hizo con convicci&oacute;n y firmeza. Llamado a gobernar con los socialistas vascos, expres&oacute; la pluralidad identitaria de la sociedad vasca,  pactando con nosotros tres Gobiernos de coalici&oacute;n durante casi doce a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l protagoniz&oacute;, adem&aacute;s, los a&ntilde;os del desarrollo auton&oacute;mico m&aacute;s importante: la llamada segunda fase del autogobierno vasco, cuando se transfiri&oacute; la Sanidad (Osakidetza), se fijaron los c&aacute;lculos del Cupo, se culmin&oacute; la implantaci&oacute;n de la Ertzaintza en todo el territorio del pa&iacute;s, etc&eacute;tera. Su acci&oacute;n pol&iacute;tica nacionalista siempre estuvo dentro del Estatuto de autonom&iacute;a y de la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su pragmatismo le llev&oacute; a gestionar los intereses del pa&iacute;s con una mirada moderna y eficiente. &Eacute;l siempre supo que el futuro de la comunidad ten&iacute;a que superar el monocultivo del hierro para pasar a manejar la fibra de carbono y los centros tecnol&oacute;gicos. Por eso, puede ser calificado tambi&eacute;n como el constructor de la Euskadi moderna de hoy. Muchas de las cr&iacute;ticas de aquel pasado no suelen tener en cuenta las circunstancias y los problemas de aquel pasado. Por eso hay que recordarlas, para apreciar a los hombres buenos que hicieron posible lo que hoy tenemos.
    </p><p class="article-text">
        Ardanza fue uno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Agur Lehendakari.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ardanza-hombre-tiempo_132_11273335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Apr 2024 19:22:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ardanza, un hombre de otro tiempo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Él siempre estuvo allí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/estuvo_132_9898901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad8b9cd5-1dc0-4bab-aeaa-8000089967a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Él siempre estuvo allí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Toda la historia del socialismo vasco desde la conquista de la democracia, le tuvo a él como protagonista</p></div><p class="article-text">
        A Rodolfo te lo encontrabas siempre. Antes que nadie. Llegaba, organizaba, dispon&iacute;a, mandaba. Hubo un tiempo en que fue aparato. Eso que algunos desprecian porque gestiona la maquinaria interna de los partidos y que los dirigentes apreci&aacute;bamos tanto, porque todos nuestros actos p&uacute;blicos depend&iacute;an de ella. 
    </p><p class="article-text">
        Al principio, en los a&ntilde;os ochenta, en los a&ntilde;os de plomo y tragedia, Rodolfo era un chaval del partido de Bizkaia que siempre estaba all&iacute;. En un funeral, en una concentraci&oacute;n contra ETA, en un mitin. &Eacute;l ya hab&iacute;a organizado la cabecera, el escenario, el desarrollo del acto, todo. Incluso antes, hab&iacute;a hecho la convocatoria, movilizado militantes, convocado prensa o dise&ntilde;ado el lugar y hasta el fondo corporativo del escenario. Pronto se hizo imprescindible. Su actividad y sus prestaciones le hicieron pieza principal de la actividad externa del partido y de ah&iacute; a dirigente principal de la organizaci&oacute;n solo hab&iacute;a un paso que &eacute;l dio con decisi&oacute;n y valent&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Rodolfo fue colaborador y compa&ntilde;ero esencial de todos los l&iacute;deres del socialismo vasco; Benegas, yo mismo, Nicol&aacute;s Redondo, Patxi L&oacute;pez, Idoia Mendia y ahora mismo de Eneko Andueza. Toda la historia del socialismo vasco desde la conquista de la democracia, le tuvo a &eacute;l como protagonista. Pero sin duda su liderazgo -porque l&iacute;der tambi&eacute;n lo fue- lo ejerci&oacute; con Patxi como lehendakari en aquel Gobierno vasco en el que &eacute;l fue consejero de Interior.
    </p><p class="article-text">
        En esos a&ntilde;os, fragu&oacute; una relaci&oacute;n especial de amistad y complicidad m&aacute;ximas con Alfredo P&eacute;rez Rubalcaba, quien pilotaba junto al presidente Zapatero el fin de la violencia. Fue un periodo muy especial en su vida y puedo decir, con conocimiento de causa, que esta tarea hist&oacute;rica le marc&oacute; y pr&aacute;cticamente defini&oacute; la parte final de su vida pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l vivi&oacute;, junto al lehendakari Patxi L&oacute;pez, el negociador Jes&uacute;s Eguiguren y Alfredo, el que mov&iacute;a los delicados hilos de un fin&iacute;simo y exitoso proceso para terminar con el terrorismo, unos a&ntilde;os extraordinarios. Tuvieron que hacer cosas que ya nadie recuerda pero que en su momento fueron claves. Recuerdo, por ejemplo, una reuni&oacute;n con la direcci&oacute;n de HB, hoy solo peque&ntilde;as an&eacute;cdotas del pasado, pero en su momento acontecimientos cr&iacute;ticos e injustamente criticados. Muchos han olvidado aquellos a&ntilde;os y las nuevas generaciones ni siquiera saben qu&eacute; era ETA, pero la historia la escriben personas como Rodolfo, que jug&oacute; un papel fundamental en la conquista de la paz.
    </p><p class="article-text">
        Rodolfo fue todo en el socialismo vasco: aparato y dirigente, colaborador y l&iacute;der. De una lealtad absoluta a la causa. De una constancia en su militancia y en su actividad sin l&iacute;mites. De un compa&ntilde;erismo fraterno.
    </p><p class="article-text">
        Hemos vivido juntos cuarenta a&ntilde;os de socialismo vasco con todo lo que eso significa: El dolor y las l&aacute;grimas comunes por tantos amigos y compa&ntilde;eros asesinados. La soledad de nuestra lucha. El temor de nuestras propias vidas. Las convocatorias de nuestras protestas y condenas, algunas veces en soledad. Desde la defensa de la constituci&oacute;n all&aacute; por el 78, hasta la celebraci&oacute;n de nuestra victoria sobre ETA.
    </p><p class="article-text">
        Fue la &eacute;pica de una vida que Rodolfo entreg&oacute; por la paz y la democracia. &Eacute;l siempre estuvo all&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/estuvo_132_9898901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jan 2023 20:45:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Él siempre estuvo allí]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nicolás Redondo: renuncia y ruptura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/nicolas-redondo-renuncia-ruptura_132_9843185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47953a37-c543-4873-baf9-7c68669a681e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nicolás Redondo: renuncia y ruptura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nico fue siempre un hombre de trato duro, quizás porque forjó su perfil sindical en los años del antifranquismo más gris y represor. Un hombre con una personalidad muy acusada acostumbrado a la dialéctica reivindicativa del sindicalismo</p></div><p class="article-text">
        Hay dos decisiones que marcan la trayectoria vital de Nicol&aacute;s Redondo Urbieta. La primera fue su renuncia a la secretar&iacute;a general del PSOE surgido del Congreso de Suresnes en 1974. El PSOE del interior estaba unido en la decisi&oacute;n de romper con un exilio paralizante y alejado de las expectativas del tardofranquismo de aquellos a&ntilde;os, pero dividido respecto a qui&eacute;n deb&iacute;a liderarlo: Pablo Castellanos, apoyado por Madrid, o &ldquo;Isidoro&rdquo;, apoyado por Andaluc&iacute;a. El famoso&ldquo; Pacto del Betis'', una alianza h&aacute;bilmente gestada entre los dirigentes socialistas de entonces de Asturias, Pa&iacute;s Vasco y Sevilla, fue determinante en la victoria y entrada en escena en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola de Felipe Gonz&aacute;lez. Pero esa victoria se construy&oacute; sobre una renuncia previa: la de Nicol&aacute;s Redondo Urbieta quien, quiero pensar, inteligentemente previ&oacute; que sus cualidades eran m&aacute;s adecuadas para dirigir el sindicato hermano en el que siempre estuvo.
    </p><p class="article-text">
        Hay quien dice que en aquellas conversaciones ya estaba decidido que Felipe dirigiera el partido y Nico el sindicato, pero creo que no hubo tanta precisi&oacute;n en aquellas conversaciones. Yo estuve en Suresnes y aunque mi papel fue menor, no recuerdo que tal reparto estuviera formalizado. Pero el devenir de la realidad afirm&oacute; al uno y al otro en esos espacios de responsabilidad respectiva. 
    </p><p class="article-text">
        La segunda fue su ruptura con el partido. El razonamiento que la provoc&oacute; fue que un sindicato no pod&iacute;a permanecer tan vinculado al partido del gobierno y afectado por este en sus decisiones. Lo cierto es que la cultura interna de la familia socialista de entonces era la de ir hermanados en una misma lucha, un poco como era la experiencia de los sindicatos n&oacute;rdicos y alemanes, vinculados al liderazgo electoral del Partido Socialdem&oacute;crata respectivo. Milit&aacute;bamos en ambas organizaciones y pas&aacute;bamos de una a otra en funci&oacute;n de las necesidades mutuas. Yo mismo fui l&iacute;der de la UGT vasca hasta 1983 porque el partido as&iacute; lo decidi&oacute; y Nicol&aacute;s fue candidato al Congreso de los Diputados por el PSOE de Bizkaia, siendo ya secretario general de la UGT, de manera natural.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese hermanamiento result&oacute; indigerible a partir de la victoria socialista en 1982. El contexto era imposible para la UGT: reconversi&oacute;n industrial, miles de excedentes laborales, contenci&oacute;n salarial y esfuerzos colectivos para entrar en la Uni&oacute;n Europea...
    </p><p class="article-text">
        La escenificaci&oacute;n de la ruptura fue la reforma de la Seguridad Social que plante&oacute; el ministro de Trabajo Joaqu&iacute;n Almunia en 1985 (antes colaborador-asesor de Nicol&aacute;s en la UGT), que aumentaba el periodo de c&oacute;mputo de la base reguladora de las pensiones de 2 a 8 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Nicol&aacute;s bajando las escaleras del Congreso para no votar esa reforma es la fotograf&iacute;a que mejor refleja esa ruptura. Pero la convocatoria de una huelga general en 1988 de la UGT y Comisiones contra el gobierno fue la ruptura m&aacute;s formal y estrat&eacute;gica de ambas organizaciones.
    </p><p class="article-text">
        La UGT se proyectaba as&iacute; al campo sindical sin amarres pol&iacute;ticos, manteniendo ese aroma de sindicato socialista, pero sin compromisos org&aacute;nicos ni estrat&eacute;gicos con el partido.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n hay que entenderla en ese contexto y se comprende bien el acierto estrat&eacute;gico aunque provocara dolorosas consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        De esos a&ntilde;os procede la separaci&oacute;n entre Felipe y Nico. Desde luego no es dif&iacute;cil entender que sus caracteres y sus personalidades tampoco ayudaban a su entendimiento y afecto mutuos. Nico fue siempre un hombre de trato duro, quiz&aacute;s porque forj&oacute; su perfil sindical en los a&ntilde;os del antifranquismo m&aacute;s gris y represor. Un hombre con una personalidad muy acusada, acostumbrado a la dial&eacute;ctica reivindicativa del sindicalismo. Un vasco hecho a la vida en un ambiente rudo, austero, rodeado del hierro de los barcos de &ldquo;la Naval&rdquo; y del acero de &ldquo;Altos Hornos&rdquo;. Que utilizaba la lucha y el esfuerzo personal y colectivos para conseguir las cosas. Que hab&iacute;a sufrido la represi&oacute;n y que se planteaba objetivos de mejora y de conquista para los trabajadores sobre bases ideol&oacute;gicas y conceptuales propios de esa contienda eterna entre trabajo y capital.
    </p><p class="article-text">
        Su liderazgo sindical de tantos a&ntilde;os le reafirm&oacute; en sus convicciones y, parapetado en esa trinchera de reivindicaci&oacute;n y lucha, se convirti&oacute; en un cr&iacute;tico severo de l&iacute;deres y de pol&iacute;ticas que se alejaban de sus convicciones. Solo unos d&iacute;as antes de estas navidades, su hijo Nicol&aacute;s me dec&iacute;a que Nico segu&iacute;a atento a la actualidad, l&uacute;cido en sus razonamientos y cr&iacute;tico como siempre. Genio y figura Nicol&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/nicolas-redondo-renuncia-ruptura_132_9843185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jan 2023 20:45:58 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Podemos tiene razón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/razon_129_9282308.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64e24c89-83e2-4e7b-9181-d398e0001052_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Podemos tiene razón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escuchar está bien. Hablar con unos y con otros siempre es necesario. Pero un proyecto político serio no se asienta en "la gente", sino en estructuras orgánicas sólidas con base territorial y reglas internas que lo distinguen de una asamblea ciudadana o de un foro cívico</p></div><p class="article-text">
        Ya llevamos varios meses oyendo hablar de SUMAR, sin saber nada de tal proyecto pol&iacute;tico salvo que tiene una l&iacute;der con enorme potencial, que preserva como oro en pa&ntilde;o sus l&iacute;neas ideol&oacute;gicas y program&aacute;ticas y que aplaza d&iacute;a s&iacute;, d&iacute;a tambi&eacute;n, su comparecencia electoral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, hasta las generales de finales de 2023, tiene tiempo de explicarnos c&oacute;mo se configura ese gran espacio sociol&oacute;gico que no se conforma con ser &ldquo;una esquinita de la izquierda&rdquo;. Pero tan pragm&aacute;tica como enigm&aacute;tica frase no nos dice mucho. Los tiempos los elige ella, claro, pero quienes esperamos conocer algo m&aacute;s de ese nuevo proyecto, nos preguntamos c&oacute;mo perfilar una izquierda amplia si su principal rival en ese espacio extiende sus horizontes ideol&oacute;gicos hacia la izquierda con todas las pol&iacute;ticas progresistas posibles, en todos los campos, desde un gobierno de coalici&oacute;n en el que ella misma participa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s dudas todav&iacute;a ofrece su planteamiento org&aacute;nico. Escuchar est&aacute; bien. Hablar con unos y con otros siempre es necesario. Pero un proyecto pol&iacute;tico serio no se asienta en &ldquo;la gente&rdquo;, sino en estructuras org&aacute;nicas s&oacute;lidas con base territorial y reglas internas que lo distinguen de una asamblea ciudadana o de un foro c&iacute;vico. Los candidatos de una circunscripci&oacute;n&nbsp;electoral no son &ldquo;independientes&rdquo; que se eligen arbitrariamente, sino l&iacute;deres locales que tienen acreditada su conexi&oacute;n pol&iacute;tica con los ciudadanos y que responden, con su trayectoria y su vida pol&iacute;tica, a las exigencias de conocimiento y ejemplaridad que demandan los electores. Los grupos parlamentarios que se constituyen despu&eacute;s de las elecciones no son una suma aleatoria y heterog&eacute;nea de diputados, sino una organizaci&oacute;n estructurada, jerarquizada y reglada que act&uacute;a en las C&aacute;maras con unidad y coherencia ideol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El proyecto SUMAR debe aclarar m&aacute;s pronto que tarde cu&aacute;les son sus bases org&aacute;nicas y cu&aacute;les sus pactos con los partidos territoriales que representar&aacute;n el proyecto en diversas y muy cualificadas autonom&iacute;as: Catalu&ntilde;a, Galicia, Comunidad Valenciana, &iquest;Madrid?... Por eso, puede entenderse la ausencia de SUMAR en esas elecciones, pero no deber&iacute;an despreciar la oportunidad de hacerse presentes en 12 comunidades aut&oacute;nomas y en cientos de municipios espa&ntilde;oles en base a acuerdos program&aacute;ticos o locales que identifiquen el proyecto y que asienten su presencia territorial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es en ese contexto que me ha parecido muy razonable la demanda de Podemos a Yolanda Diaz de establecer su presencia en el proyecto mediante una coalici&oacute;n electoral. Ya fue generosa la aceptaci&oacute;n de su liderazgo, pero ser&iacute;a ingenuo diluirse en SUMAR y renunciar a su identidad, abandonando una d&eacute;cada casi prodigiosa en lo que respecta a su nacimiento y desarrollo. Podemos naci&oacute; en un contexto socioecon&oacute;mico muy concreto, respond&iacute;a a una evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de la democracia espa&ntilde;ola y en poco tiempo integr&oacute; la primera experiencia pol&iacute;tica europea de coalici&oacute;n de izquierdas. Tiene todo el derecho y toda la raz&oacute;n para decirle a Yolanda que su presencia en SUMAR debe ser salvando su identidad y asegurando una presencia determinada y notable en sus listas electorales y en su grupo parlamentario futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No son solo razones morales las que Yolanda D&iacute;az deber&iacute;a considerar ante esta petici&oacute;n. No es solo que ella fue elegida en las listas de Podemos y que fue ese partido el que la hizo ministra y que fue ese partido el que la propuso como vicepresidenta del Gobierno. Son adem&aacute;s, razones pol&iacute;ticas las que avalan que su proyecto tenga un basamento org&aacute;nico y una estructura territorial s&oacute;lida. De lo contrario, las palabras bonitas como &ldquo;la gente&rdquo;, &ldquo;escuchar&rdquo;, &ldquo;esto no va de siglas&rdquo;... se las llevar&aacute; el viento y su proyecto ser&aacute; una cometa que gira en el aire sin ir a ninguna parte. Hay adem&aacute;s un tufillo antipartidos muy inconveniente para la pol&iacute;tica en general y muy injusto con las &uacute;nicas estructuras capaces de articular la voluntad y la representaci&oacute;n pol&iacute;ticas ciudadanas en nuestras democracias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desconozco absolutamente el estado de la cuesti&oacute;n en las conversaciones de Podemos con el equipo de Yolanda D&iacute;az, pero creo que esa demanda, si efectivamente se ha planteado, est&aacute; cargada de sentido y de raz&oacute;n. Es m&aacute;s, creo que su aceptaci&oacute;n es condici&oacute;n necesaria para el &eacute;xito de una operaci&oacute;n pol&iacute;tica, tan cargada de buenas intenciones como de inc&oacute;gnitas y complejidad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/razon_129_9282308.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Sep 2022 20:16:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Podemos tiene razón]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué es un pacto de rentas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pacto-rentas_129_9137931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb123043-32a3-4ec5-94aa-30b4a5d58bba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué es un pacto de rentas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Deberíamos ser capaces de incluir algunas medidas fiscales en el rendimiento de capitales, en sociedades y en otras figuras impositivas, aunque solo sea como símbolo de un esfuerzo colectivo del país y como compensación a los sacrificios que se demanda al conjunto de los trabajadores</p><p class="subtitle">Una propuesta nada descabellada</p></div><p class="article-text">
        La posibilidad de que Espa&ntilde;a logre un pacto social para afrontar los pr&oacute;ximos dos a&ntilde;os bajo unas reglas acordadas entre Gobierno, sindicatos y empresarios, ha sido despachada con demasiada prisa y sorprendente facilidad. Bast&oacute; una reuni&oacute;n entre los agentes sociales para concluir que las posiciones de ambos estaban muy alejadas y para que el conjunto del pa&iacute;s (desde el Gobierno a la opini&oacute;n publica) haya arrinconado una estrategia fundamental para combatir los peligrosos riesgos que nos depara la actual geopol&iacute;tica internacional y para afrontar la grave situaci&oacute;n macroecon&oacute;mica que nos rodea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La inflaci&oacute;n es el impuesto de los pobres y de los pensionistas&rdquo;, se dec&iacute;a en mis tiempos sindicales y hoy sigue siendo una gran verdad. Gran parte de la pol&iacute;tica social de este gobierno (salario m&iacute;nimo, reforma laboral, pensiones, ingreso m&iacute;nimo vital, etc.) queda oscurecida por los efectos de la inflaci&oacute;n sobre los precios de la alimentaci&oacute;n y de la energ&iacute;a. Las ayudas a los colectivos m&aacute;s afectados y las pol&iacute;ticas de abaratamiento de la energ&iacute;a y de los combustibles, precisamente para luchar contra la inflaci&oacute;n, se est&aacute;n planteando en un horizonte temporal muy limitado frente a las causas generales de estos desequilibrios sobrevenidos. La guerra en Ucrania ser&aacute; larga y los precios del gas, petr&oacute;leo, materias primas y de los alimentos b&aacute;sicos en el mercado mundial no van a descender a corto plazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos enfrentamos, adem&aacute;s, a un escenario de ajustes fiscales porque, aunque se haya prorrogado la suspensi&oacute;n del Pacto de Estabilidad europeo en el pr&oacute;ximo a&ntilde;o 2023, las previsiones de control del d&eacute;ficit desde Bruselas, se van a acentuar. Los llamados pa&iacute;ses frugales y Alemania, enormemente sensible a la inflaci&oacute;n, presionar&aacute;n para una subida de los tipos de inter&eacute;s en el BCE y para una mayor reducci&oacute;n de los d&eacute;ficit p&uacute;blico nacionales. No olvidemos que el Banco Central Europeo dejar&aacute; de comprar nuestra deuda y los mercados est&aacute;n alarmados por el endeudamiento p&uacute;blico producido durante la pandemia. La prima de riesgo asoma de nuevo y encarece nuestras emisiones. Finalmente, una progresiva reducci&oacute;n de los ritmos de crecimiento econ&oacute;mico, aunque Espa&ntilde;a lo est&eacute; liderando, reducen nuestros m&aacute;rgenes de gasto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estas circunstancias ser&iacute;a extraordinario que nuestro pa&iacute;s recuperara la cultura de los grandes acuerdos entre los agentes sociales que comenzaron con los Pactos de la Moncloa y fueron seguidos de sucesivos Acuerdos Nacionales a lo largo de las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas del pasado siglo. La Espa&ntilde;a de hoy es, en parte, deudora del sentido com&uacute;n y de la capacidad de pacto que mostraron los agentes sociales aquellos a&ntilde;os: desde la reconversi&oacute;n industrial de comienzos de los ochenta, hasta la modernizaci&oacute;n de nuestro aparato productivo en los primeros a&ntilde;os 90 y la internacionalizaci&oacute;n de nuestras empresas al final del pasado siglo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algo de ese esp&iacute;ritu constructivo ya est&aacute; ocurriendo ahora, porque los salarios reales no han repercutido la inflaci&oacute;n de estos &uacute;ltimos seis meses y porque la senda de los beneficios empresariales est&aacute; siendo relativamente moderada. Pero no es suficiente y no est&aacute; asegurado que no ocurra lo contrario el a&ntilde;o que viene. Al elaborar los presupuestos de 2023 estos criterios de contenci&oacute;n de la inflaci&oacute;n deben extenderse a los funcionarios. Tambi&eacute;n deber&iacute;amos ser capaces de incluir algunas medidas fiscales en el rendimiento de capitales, en sociedades y en otras figuras impositivas, aunque solo sea como s&iacute;mbolo de un esfuerzo colectivo del pa&iacute;s y como compensaci&oacute;n a los sacrificios que se demanda al conjunto de los trabajadores. Por supuesto, el pacto de rentas deber&iacute;a incluir tambi&eacute;n las ayudas a los sectores m&aacute;s vulnerables del pa&iacute;s en lo que bien podr&iacute;amos llamar pol&iacute;ticas pre-distributivas hacia mercados b&aacute;sicos: vivienda, energ&iacute;a, movilidad, m&aacute;s las ayudas temporales a la supervivencia de la pobreza extrema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Soy consciente de las dificultades pol&iacute;ticas que encierra este proyecto, pero tambi&eacute;n afirmo que no hay en el horizonte actual mayor ni mejor esperanza para nuestra pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Junto a los fondos del Next Generation, un pacto de rentas colocar&iacute;a a Espa&ntilde;a en la mejor disposici&oacute;n interna e internacional para afrontar los dif&iacute;ciles a&ntilde;os econ&oacute;micos que vienen. Un pacto de rentas es, contra lo que piensa cierta izquierda testimonial, la pol&iacute;tica m&aacute;s progresista y la que evita mayores males para la poblaci&oacute;n m&aacute;s necesitada, la de las bajas rentas y los nueve millones y medio de pensionistas, cuando la inflaci&oacute;n nos ataca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tomemos como buen ejemplo de buena pol&iacute;tica la reforma laboral pactada a finales de 2021. Pues bien, esa es la senda por la que deber&iacute;amos seguir. Por eso me extra&ntilde;a que la b&uacute;squeda de ese gran pacto que, adem&aacute;s de los beneficios econ&oacute;micos y sociales descritos, dar&iacute;a al gobierno una centralidad social que necesita, se haya abandonado tan r&aacute;pidamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil desde luego, pero imposible si no se intenta.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pacto-rentas_129_9137931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Jul 2022 19:57:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué es un pacto de rentas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una propuesta nada descabellada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/propuesta-descabellada_129_9007363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5054637a-ab38-4046-9b50-8cfbe8bf1c72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una propuesta nada descabellada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es descabellado, sino por el contrario, oportuno y sensato, pensar en una Comunidad Política Europea que integre a todos los países en proceso de adhesión a la UE y que manifiesten una auténtica vocación de pertenencia a este club y a estos valores</p><p class="subtitle">Lo cruel es bajar impuestos</p></div><p class="article-text">
        La idea sugerida por Macron en su discurso de clausura de la conferencia sobre el futuro de Europa en Estrasburgo, de crear una especie de estructura pol&iacute;tica paralela a la UE que agrupe a los pa&iacute;ses que est&aacute;n en fase de adhesi&oacute;n, puede parecer una de esas genialidades que se exhiben en un discurso, sin ninguna trascendencia, o por el contrario, puede tomarse muy en serio. Veamos. 
    </p><p class="article-text">
        La invasi&oacute;n rusa de Ucrania ha golpeado el tablero de la geopol&iacute;tica internacional, eso es sabido, pero ha hecho temblar los cimientos de la UE. De la guerra, ojal&aacute; que pronto, saldr&aacute; una Ucrania Europea, cuyo &uacute;nico destino es la adhesi&oacute;n a la Uni&oacute;n Europea. Ucrania ser&aacute; Europea o no ser&aacute;. Aunque le demos el estatuto de pa&iacute;s candidato, su proceso de ingreso ser&aacute; muy, muy largo. Decenios quiz&aacute;s, porque los est&aacute;ndares de la adhesi&oacute;n no podr&aacute;n cumplirse antes y la Uni&oacute;n Europea no est&aacute; en condiciones de reducir o incumplir sus propias exigencias de pertenencia. No es momento de cuestionar los valores que presiden nuestra Uni&oacute;n, especialmente mirando a nuestros problemas con algunos de nuestros Estados miembros en el Este y teniendo en cuenta las diferentes crisis que sufren las democracias. 
    </p><p class="article-text">
        Moldavia y Georgia est&aacute;n y estar&aacute;n en el mismo proceso, aunque la carga simb&oacute;lica de la bravura del pueblo ucraniano merezca especial tratamiento. Los Balcanes Occidentales est&aacute;n mirando a Europa desde hace a&ntilde;os y tambi&eacute;n aqu&iacute; sabemos que las condiciones de acceso tardar&aacute;n en cumplirse, adem&aacute;s de las dificultades pol&iacute;ticas que ofrecen algunos de ellos: Bosnia, Kosovo y Serbia, especialmente. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, a su vez, Europa no puede permanecer ajena al futuro de esos pa&iacute;ses porque se est&aacute; jugando su vecindad y su influencia geopol&iacute;tica. Si la UE no despliega su paraguas pol&iacute;tico all&iacute;, otros lo har&aacute;n m&aacute;s pronto que tarde: China y Rusia, por ese orden o conjuntamente. 
    </p><p class="article-text">
        Todo el mundo se mueve despu&eacute;s de la invasi&oacute;n rusa. Que se lo pregunten a finlandeses y suecos que, en pocos meses, han cambiado desde una neutralidad casi secular a su acelerada incorporaci&oacute;n a la OTAN. 
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, es evidente que Europa tiene que atender est&aacute;s urgencias, estas llamadas angustiosas de tantos pueblos. Es evidente que no podemos permanecer impasibles ante la voluntad europe&iacute;sta de un pueblo que lucha por ser Europa y por compartir nuestros valores y nuestro sistema democr&aacute;tico, como lo est&aacute; haciendo el valiente pueblo ucraniano. Ellos pertenecen &ndash;solo por eso&ndash; a nuestra familia y a nuestra Uni&oacute;n. Pero, repito, eso no puede hacerse a costa de rebajar nuestras exigencias pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas y sociales de la integraci&oacute;n en la UE. Tampoco podemos poner en riesgo el funcionamiento interno de nuestra Uni&oacute;n. Basta recordar las dificultades y las discordancias que surgieron a ra&iacute;z de la integraci&oacute;n masiva de los pa&iacute;ses del Este, despu&eacute;s de la ca&iacute;da del muro, para que seamos muy prudentes con las futuras adhesiones. Si la gesti&oacute;n de una Europa a 27 es compleja, mucho m&aacute;s lo ser&aacute; la Europa a 35. 
    </p><p class="article-text">
        Por todo eso, no es descabellado, sino por el contrario, oportuno y sensato, pensar en una Comunidad Pol&iacute;tica Europea que integre a todos los pa&iacute;ses en proceso de adhesi&oacute;n y que manifiesten una aut&eacute;ntica vocaci&oacute;n de pertenencia a este club y a estos valores. En palabras del propio Macron: &ldquo;Esta nueva organizaci&oacute;n Europea permitir&iacute;a a las naciones europeas democr&aacute;ticas adherirse a nuestro suelo de valores y encontrar un nuevo espacio de cooperaci&oacute;n pol&iacute;tica, de seguridad, de cooperaci&oacute;n en materia energ&eacute;tica, de transporte, de inversiones, de infraestructuras, de circulaci&oacute;n de personas, en particular de nuestros j&oacute;venes&rdquo;&hellip;Como &eacute;l mismo termin&oacute;, ceremoniosamente su discurso, cabe decir que eso ser&iacute;a &ldquo;reunificar nuestra Europa sobre su verdadera geograf&iacute;a, sobre la base de sus valores democr&aacute;ticos, con la voluntad de preservar la unidad de nuestro continente y conservar la fuerza y la ambici&oacute;n de nuestra integraci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta especie de c&iacute;rculo conc&eacute;ntrico sobre la UE estar&iacute;a tambi&eacute;n abierto a los pa&iacute;ses europeos con quienes mantenemos especiales relaciones estrat&eacute;gicas, econ&oacute;micas o simplemente vecinales, desde Noruega a Suiza y desde luego el Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una arquitectura que debe dibujarse mucho m&aacute;s precisamente, pero ofrece adem&aacute;s una soluci&oacute;n a aquellos pa&iacute;ses que actualmente pertenecen a la UE, pero mantienen serias diferencias internas con el conjunto o quieren preservar su soberan&iacute;a monetaria, sin incorporarse a la gobernanza unitaria de la UE del euro. La idea de un n&uacute;cleo duro m&aacute;s federalista es la que permitir&iacute;a a su vez atender muchas de las demandas que ha presentado la conferencia sobre el futuro de Europa, especialmente las que se refieren a las reformas de los tratados para eliminar la unanimidad en muchas decisiones, principalmente en pol&iacute;tica exterior, incorporar a la Comisi&oacute;n nuevas competencias comunitarias en materia de salud, educaci&oacute;n y ciudadan&iacute;a, adem&aacute;s del derecho de iniciativa legislativa al Parlamento Europeo. En definitiva, lo que viene siendo un clamor desde hace varios a&ntilde;os: &ldquo;hacer una Europa m&aacute;s pol&iacute;tica, m&aacute;s central y m&aacute;s fuerte&rdquo;, como dijo recientemente Antonio Tajani, antiguo presidente del Parlamento Europeo y diputado del PP europeo. La convocatoria de una Convenci&oacute;n para abordar la reforma de los tratados, es otra de las grandes cuestiones sobre el futuro de la Uni&oacute;n. Pedida por el Parlamento Europeo y prometida por Macron en ese mismo discurso, dista mucho, todav&iacute;a, de ser una realidad. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, en mi opini&oacute;n, la puesta en marcha de la Comunidad Pol&iacute;tica Europea, exigir&iacute;a, a su vez, un proceso de acuerdos pol&iacute;ticos tan serios y trascendentes que dif&iacute;cilmente podr&iacute;an ser abordados al margen de una reforma de los tratados actuales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/propuesta-descabellada_129_9007363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 May 2022 20:26:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una propuesta nada descabellada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo cruel es bajar impuestos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cruel-bajar-impuestos_129_8925770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c27ff0a3-bd38-4c10-a797-a492b0f3b35a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo cruel es bajar impuestos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El PP sabe que España sufre una insuficiencia crónica grave de Ingresos Públicos en comparación con los países europeos y sabe también que España no puede reducir su gasto público, relativamente inferior al de los estados de bienestar de nuestros socios</p><p class="subtitle">Feijóo afirma que Sánchez “no tiene corazón” por rechazar su propuesta de bajada de impuestos</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Feij&oacute;o hace unos d&iacute;as, que era cruel no bajar impuestos a la vista de la extraordinaria inflaci&oacute;n de los &uacute;ltimos meses. M&aacute;s all&aacute; del oportunismo propio de un l&iacute;der de la oposici&oacute;n en tiempos dif&iacute;ciles y de la benevolencia con la que podamos juzgar a quien quiere hacerse notar en los primeros d&iacute;as de su nuevo liderazgo, sorprende la contundencia de su frase, e importa - y mucho- el tema elegido para&nbsp;confrontar con el Gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque parece claro que esta ser&aacute; la raz&oacute;n que explique su negativa a aprobar el&nbsp;Decreto de medidas urgentes contra la crisis derivada de la guerra en Ucrania y el alza de los precios energ&eacute;ticos. A falta de conocer la propuesta concreta de su &ldquo;rebaja de impuestos&rdquo;, la idea misma, el fondo de esa alternativa fiscal, merece severas cr&iacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, no merecemos un debate tan rampl&oacute;n como el propuesto, en un tema&nbsp;tan complejo e importante. Todos los sistemas tributarios occidentales necesitan una&nbsp; revisi&oacute;n profunda para adaptarse a las grandes transformaciones econ&oacute;micas&nbsp;derivadas de la globalizaci&oacute;n y de la digitalizaci&oacute;n. Entre otras cosas, para poder&nbsp;capturar m&uacute;ltiples rentas derivadas de esas transformaciones. En concreto, el sistema tributario espa&ntilde;ol sigue basado en las importantes reformas introducidas en los&nbsp;primeros a&ntilde;os ochenta y hoy padece ineficiencias e injusticias que solo ser&aacute;n posibles&nbsp;abordar mediante reformas basadas en la ciencia fiscal y adoptadas mediante amplios&nbsp; consensos pol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, puestos a elegir alg&uacute;n impuesto sobre el que actuar urgente y puntualmente, el se&ntilde;or Feij&oacute;o podr&iacute;a haberse fijado en aquellos que muestran un preocupante descenso recaudatorio. Por ejemplo, Sociedades, Plataformas&nbsp;tecnol&oacute;gicas, Fortunas, etc&eacute;tera o podr&iacute;a haber puesto el dedo en la llaga de la&nbsp;evasi&oacute;n fiscal a m&uacute;ltiples para&iacute;sos o en la sofisticada ingenier&iacute;a fiscal de las empresas&nbsp;transnacionales. No es este un mensaje ideol&oacute;gico, como podr&iacute;a parecer. El FMI, el&nbsp;G20 y la OCDE, est&aacute;n alertando hace a&ntilde;os sobre estos &ldquo;agujeros fiscales&rdquo; y hoy se&nbsp;est&aacute;n aplicando tributaciones fiscales m&iacute;nimas para evitar la elusi&oacute;n y se est&aacute;n&nbsp;discutiendo convenios multilaterales (BEPS) para combatir la erosi&oacute;n de las bases y el desplazamiento de los beneficios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a sido mucho m&aacute;s innovador - y justo-, que el PP hubiera reclamado avances en&nbsp;la coordinaci&oacute;n internacional de todas estas iniciativas y si la urgencia reclamara extraordinarias medidas fiscales - y yo creo que as&iacute; es-, podr&iacute;a haber planteado un&nbsp;impuesto especial a la riqueza o gravar las emisiones de di&oacute;xido de carbono, entre&nbsp;otras medidas fiscales a incorporar a nuestro sistema tributario. En definitiva, medidas&nbsp;dirigidas a evitar que sigan aumentando las p&eacute;rdidas de ingresos tributarios derivadas&nbsp; de la evasi&oacute;n y la elusi&oacute;n fiscal y que producen un creciente sentimiento de injusticia&nbsp; fiscal y de alarma social en la ciudadan&iacute;a. Como dice el propio Fondo Monetario&nbsp; Internacional, &ldquo;amplifican la desigualdad y las percepciones de injusticia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es ni una ONG ni un partido revolucionario quien lo dice. Es el FMI: &ldquo;el 1% de la poblaci&oacute;n m&aacute;s rica, que tiene el 40% de la riqueza, evade el 25 % de sus ingresos&nbsp;usando estructuras en para&iacute;sos fiscales&rdquo;. Por eso los mensajes de Kristalina&nbsp;Georgieva insisten en tres ideas rotundas:
    </p><p class="article-text">
        No es conveniente bajar impuestos en tiempos de crisis e inflaci&oacute;n, hay que evitar que los estados compitan entre s&iacute; para&nbsp;bajar impuestos y, dada la situaci&oacute;n actual, hay que mantener el gasto social&nbsp; necesario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Resulta muy decepcionante que el PP se aleje de estas tendencias internacionales, las desprecie - o peor, que las desconozca - y se l&iacute;mite a sugerir una &ldquo;bajada de&nbsp; impuestos&rdquo; como panacea al sufrimiento de la gente por la subida de precios. Se&nbsp;supone que asumen una ca&iacute;da en la recaudaci&oacute;n fiscal de un pa&iacute;s con una alta deuda p&uacute;blica y con un d&eacute;ficit estructural, agravado en tiempos de crisis extraordinarias como&nbsp;las que vivimos (pandemia en el mundo y guerra en Europa).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El PP sabe que Espa&ntilde;a sufre una insuficiencia cr&oacute;nica grave de Ingresos P&uacute;blicos en comparaci&oacute;n con los pa&iacute;ses europeos y sabe tambi&eacute;n que Espa&ntilde;a no puede reducir su gasto p&uacute;blico, relativamente inferior al de los estados de bienestar de nuestros socios.&nbsp;Por eso cuesta mucho entender que se proponga reducir la recaudaci&oacute;n de un pa&iacute;s&nbsp; que sistem&aacute;tica y reiteradamente recauda menos de lo que necesita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo verdaderamente cruel es olvidarse de esta evidencia y asumir que las pol&iacute;ticas de atenci&oacute;n social y protecci&oacute;n a los que menos tienen sufran m&aacute;s restricciones en&nbsp; tiempos de m&aacute;s necesidad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cruel-bajar-impuestos_129_8925770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Apr 2022 20:05:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo cruel es bajar impuestos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Divergencias en la coalición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/divergencias-coalicion_129_8852060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83735bb6-865b-4d38-9d7b-09eb27320f6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Divergencias en la coalición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si Podemos quiere mantener su ”No a la guerra“ sin matices, si no quiere gasto militar porque no quiere la OTAN, si quiere defender una propuesta propia en materia fiscal, si  discrepa de la posición sobre el Sáhara, la regla debe ser trasladar al partido o a su grupo parlamentario la expresión de esas posiciones</p></div><p class="article-text">
        La Legislatura va a ser muy dura en su tramo final. La pandemia, la guerra, las consecuencias macroecon&oacute;micas... todo se ha puesto cuesta arriba. &iexcl;Es la pol&iacute;tica, hermano! Todo es veloz. Nada es predecible. Todo est&aacute; concatenado. Somos vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        La coalici&oacute;n resistir&aacute; porque tiene que hacerlo. La ruptura es el fracaso. El adelanto, casi tambi&eacute;n y no garantiza la victoria. Sin embargo, las divergencias reaparecen y probablemente ser&aacute;n m&aacute;s notables, m&aacute;s de fondo. El cambio en la posici&oacute;n espa&ntilde;ola sobre el S&aacute;hara es una muestra m&aacute;s de ese horizonte. A m&iacute; personalmente me ha parecido una decisi&oacute;n valiente y acertada, porque siempre cre&iacute; que una autonom&iacute;a profunda era una soluci&oacute;n mucho m&aacute;s razonable y viable que la independencia de un pa&iacute;s con menos de 200.000 habitantes, situado en una conflictiva regi&oacute;n del mundo. Pero, reconozco que ese giro estrat&eacute;gico de nuestra posici&oacute;n tradicional exig&iacute;a muchas conversaciones con muchos interlocutores y un consenso pol&iacute;tico que en este caso no se ha dado.
    </p><p class="article-text">
        Que las cosas eran dif&iacute;ciles se ve&iacute;a ya antes de la guerra de Putin. Un horizonte de crecimiento econ&oacute;mico y fondos generosos de inversi&oacute;n venidos de Europa, no garantizan paz social. En otros momentos hist&oacute;ricos ya sufrimos estos episodios cuando la mejora econ&oacute;mica suced&iacute;a a a&ntilde;os de sacrificios y estrecheces. As&iacute; ocurri&oacute; en 1988 con la huelga general m&aacute;s masiva de nuestra historia. En 1993 y en el 2011, con el 15-M ocurri&oacute; algo parecido. A comienzos de 2022, a la salida de la pandemia, muchos sectores luchaban por sobrevivir, debilitados por dos a&ntilde;os dur&iacute;simos de pandemia. La inflaci&oacute;n y los precios de la electricidad se sumaron a reivindicaciones pendientes y generaron un marco de alarma social y conflictividad en los sectores primarios y de transporte. Todo ello inevitable ante el cumulo de circunstancias adversas.
    </p><p class="article-text">
        La guerra tendr&aacute; consecuencias importantes en nuestras cuentas p&uacute;blicas, adem&aacute;s de en nuestras vidas. Se reducir&aacute;n los ingresos previstos (miedo a las inversi&oacute;n, contenci&oacute;n del consumo y reducciones impositivas a la energ&iacute;a) y aumentar&aacute;n los gastos para atender a la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable, para subvencionar a sectores incapaces de competir y para asumir lo que viene en gasto militar.
    </p><p class="article-text">
        La guerra adem&aacute;s, nos plantea retos in&eacute;ditos en m&uacute;ltiples planos: acogida e inserci&oacute;n social de miles de refugiados ucranianos, compromisos militares en el marco de nuestras alianzas OTAN y europeas, participaci&oacute;n en la implementaci&oacute;n de las sanciones a Rusia que pueden tener prolongaci&oacute;n y extensi&oacute;n temporal indefinida, acuerdos en materia de la defensa europea, etc&eacute;tera. Sin olvidar la cumbre de junio de la OTAN en Madrid, presentada en su d&iacute;a como un &eacute;xito de la pol&iacute;tica exterior espa&ntilde;ola -y lo es- que compromete nuestra ejemplaridad como socio cualificado de la Alianza.
    </p><p class="article-text">
        Esta realidad opera sobre un presupuesto cuyas previsiones no contemplaban la mayor&iacute;a de estas circunstancias (no olvidemos que fue elaborado en el oto&ntilde;o de 2021) y sobre una deuda p&uacute;blica acumulada muy elevada (125 % del PIB).
    </p><p class="article-text">
        Yo tengo confianza en que el gobierno sabr&aacute; sortear estas y otras dificultades. No tengo ninguna en que Podemos acompa&ntilde;e el rigor y la entereza que la Gobernaci&oacute;n espa&ntilde;ola exigir&aacute; a nuestros ministros. Por eso creo que deben pactar las divergencias y darse un juego pol&iacute;tico inteligente.
    </p><p class="article-text">
        A finales de los a&ntilde;os ochenta del siglo pasado -&iexcl;qu&eacute; lejos queda ya!- protagonic&eacute; el primer&nbsp;gobierno de coalici&oacute;n de la democracia. Yo era vicelehendakari con el PNV de Ardanza como lehendakari y nuestra convivencia era tormentosa, aunque casi siempre de puertas para adentro. Hab&iacute;a una convicci&oacute;n com&uacute;n en culminar con &eacute;xito la experiencia y hab&iacute;a materias de alto valor pol&iacute;tico -el pacto de Ajuria Enea y la Unidad Democr&aacute;tica en la lucha contra el terrorismo- que manten&iacute;a la coalici&oacute;n a salvo de los muchos incidentes de aquella &eacute;poca. Nuestra regla de supervivencia siempre fue pactar las discrepancias y la forma de expresarlas y el factor que lo hizo posible fue un marco de confianza y lealtad que nos dimos los dos jefes de filas de ambos partidos en aquella &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Si Podemos quiere mantener su &ldquo;No a la guerra &rdquo; sin matices, si no quiere gasto militar porque no quiere la OTAN, si quiere defender una propuesta propia en materia fiscal, si&nbsp; discrepa de la posici&oacute;n sobre el S&aacute;hara, la regla debe ser trasladar al partido o a su grupo parlamentario la expresi&oacute;n de esas posiciones y solo excepcionalmente permitir que la portavoz de Podemos en el Gobierno (no s&eacute; si es la ministra de Trabajo o la de Asuntos Sociales), exprese la posici&oacute;n minoritaria cuando el Ejecutivo adopte decisiones en tales materias, previa aceptaci&oacute;n expresa de la decisi&oacute;n mayoritaria. El otro consejo que, humildemente me permito dar, es que hay que elegir muy cuidadosamente los temas de discrepancia pactada. No pueden serlo todos, ni todos los d&iacute;as. Eso destruye la coalici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No es una situaci&oacute;n ideal pero mantiene la coalici&oacute;n. Es verdad que da&ntilde;a la imagen del Gobierno y ofrece a la oposici&oacute;n gruesa munici&oacute;n para el desgaste, pero no hay otra alternativa cuando el partido minoritario necesita reforzar su perfil electoral para no ser absorbido o diluido en la coalici&oacute;n. Es lo que pasa cuando la coalici&oacute;n es entre dos partidos que se disputan el mismo espectro ideol&oacute;gico y electoral. Son coaliciones m&aacute;s l&oacute;gicas pero mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles.
    </p><p class="article-text">
        Esas divergencias pactadas tampoco deben incomodar al PSOE. Le ayudan a ubicarse en una zona m&aacute;s templada socialmente y sobre todo le permiten ejercer como el partido fiable para gobernar Espa&ntilde;a con responsable equilibrio de sus m&uacute;ltiples intereses, de su enorme pluralidad y de conformidad con nuestros compromisos internacionales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/divergencias-coalicion_129_8852060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Mar 2022 21:34:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Divergencias en la coalición]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Creencias equivocadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/creencias-equivocadas_1_8734788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a4423f2-4431-419d-89f5-832e6d7abd71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Creencias equivocadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los efectos políticos de la sociedad de la información los conocemos. La izquierda gana electores en círculos universitarios pero los pierde en espacios sociales donde antes tenía el monopolio. Las democracias están atacadas por múltiples factores, pero uno de ellos es la banalización de la información y las fake news</p></div><p class="article-text">
        Han pasado ya varios a&ntilde;os desde que el sistema de partidos en Espa&ntilde;a cambi&oacute;, especialmente en lo que se refiere al n&uacute;mero de partidos y a la variedad de ofertas ideol&oacute;gicas y territoriales que se ofrecen al ciudadano. Despu&eacute;s de la crisis 2008-2014, esto fue saludado como algo sano, necesario, enriquecedor, de un agotado bipartidismo. Algunos llegaron a proclamar la sustituci&oacute;n de los &ldquo;viejos partidos&rdquo; como una necesidad de regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto hasta qu&eacute; punto ten&iacute;amos raz&oacute;n en esa creencia. &iquest;Para qu&eacute; ha servido el multipartidismo? Me parece leg&iacute;tima y conveniente esta reflexi&oacute;n, cuando nuevas propuestas pol&iacute;ticas territoriales aparecen por doquier y en el contexto de un fen&oacute;meno de fragmentaci&oacute;n pol&iacute;tica que es general en casi toda Europa.
    </p><p class="article-text">
        Una de las consecuencias de esta elecci&oacute;n respetable de los ciudadanos es la inestabilidad de los gobiernos, obligados a mayor&iacute;as multipartidarias muy complejas (v&eacute;anse los gobiernos del centro y norte de Europa) o a procesos de investidura dificil&iacute;simos (Espa&ntilde;a). Es verdad que aumentan las ofertas electorales, pero eso no significa que se enriquezcan los proyectos pol&iacute;ticos. Hace unos a&ntilde;os se saludaba con alborozo que la suma del PSOE y el PP no representara m&aacute;s all&aacute; de un 50% de los diputados del Congreso. Me pregunto qu&eacute; hemos ganado con esa disminuci&oacute;n del bipartidismo y con una C&aacute;mara de 20 o 30 fuerzas pol&iacute;ticas, decisorias en votaciones importantes. El mercadeo de votos con contraprestaciones locales es lesiva para la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola y me temo que estamos condenados a &eacute;l por mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las creencias que debi&eacute;ramos examinar es la extensi&oacute;n de las primarias a la elecci&oacute;n de nuestros l&iacute;deres org&aacute;nicos. Lo que naci&oacute; como una forma de ampliar y extender la democracia en la elecci&oacute;n de nuestros cargos p&uacute;blicos est&aacute; produciendo efectos contradictorios en el seno de la vida democr&aacute;tica interna de los partidos. Es muy dif&iacute;cil negar ese derecho conquistado por los militantes de un partido, pero el liderazgo obtenido con ese procedimiento debiera estar m&aacute;s limitado y controlado por los &oacute;rganos representativos internos. El balance actual de este sistema es una p&eacute;rdida de peso en los &oacute;rganos deliberativos y de control en la mayor&iacute;a de los partidos. Esto no es un cuestionamiento de los &ldquo;aparatos&rdquo; de los partidos. Estos son necesarios, sin duda, pero el edificio deliberativo de la democracia interna de los partidos debe restablecerse y fortalecerse. Es bueno para la democracia. Tambi&eacute;n para el aparato. Incluso para el l&iacute;der. Mi experiencia personal cuando lo era es que la incomodidad que producen los debates internos y las presiones de opini&oacute;n de otros dirigentes y de otras sensibilidades era compensada con creces por el enriquecimiento pol&iacute;tico que produc&iacute;an y por el equilibrio interno que generaban.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cre&iacute;amos que la informaci&oacute;n era el basamento cultural del triunfo de las izquierdas. Esta fue una convicci&oacute;n hist&oacute;rica del socialismo. Ciudadanos informados, capaces de analizar los hechos y encontrar la raz&oacute;n de nuestra causa eran condiciones necesarias de la victoria. Recu&eacute;rdese la apuesta republicana por la escuela como buen ejemplo de aquel ideal. Pues bien, en el siglo XXI hemos alcanzado el cenit de la informaci&oacute;n, la tecnolog&iacute;a nos ha transportado a la cumbre del acceso a los datos y a la informaci&oacute;n. Es m&aacute;s, hemos empoderado a cada ciudadano con el derecho y los medios para ser titulares y protagonistas de la informaci&oacute;n y&hellip; el resultado lo conocemos.
    </p><p class="article-text">
        Las redes son como las &ldquo;chuches&rdquo; de los ni&ntilde;os, escuch&eacute; decir a Luis Landero. En la misma l&iacute;nea le&iacute; hace unos d&iacute;as a un psiquiatra americano decir que las redes son como el tabaco: adictivas y perjudiciales para la salud (Daniel Lieberman). Los efectos pol&iacute;ticos de la sociedad de la informaci&oacute;n los conocemos. La izquierda gana electores en c&iacute;rculos universitarios pero los pierde en espacios sociales donde antes ten&iacute;a el monopolio. Las democracias est&aacute;n atacadas por m&uacute;ltiples factores, pero uno de ellos es la banalizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n y las fake news. Accedemos a millones de art&iacute;culos, informes, v&iacute;deos, podcast, medios de comunicaci&oacute;n instant&aacute;neos, golpeando nuestras limitadas capacidades para asimilarlos y acabamos alienados por opciones extremas, en una polarizaci&oacute;n cada vez m&aacute;s peligrosa. Nuestra sociedad es incapaz de debatir seriamente temas importantes. Incluso resulta dif&iacute;cil asumir verdades incuestionables y sus consecuencias (la pel&iacute;cula <em>No mires arriba</em> caricaturiza bien estas dificultades con la met&aacute;fora del cambio clim&aacute;tico). Cada vez m&aacute;s, buscamos la informaci&oacute;n que nos confirma en nuestras posiciones y rechazamos la que contradice nuestras ideas, extremando el terreno ideol&oacute;gico, lo que tambi&eacute;n condiciona y presiona a los medios a convertirse en altavoces de la polarizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Multipartidismo, primarias y redes sociales no son cuestionables. Lo que debe ser revisado son las consecuencias de nuestras creencias equivocadas sobre ellas. Lo que procede es extraer las consecuencias pol&iacute;ticas de los resultados producidos en estos tres importantes campos de nuestra vida pol&iacute;tica y social para corregir esos efectos y ponerlos al servicio de una convivencia mejor y de una democracia enriquecida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/creencias-equivocadas_1_8734788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Feb 2022 21:22:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Creencias equivocadas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que los símbolos esconden]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/simbolos-esconden_129_8654879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d72bc98-3176-4df1-aa3c-de567eca5203_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que los símbolos esconden"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el fondo, tras estas disputas simbólicas y estas narrativas nacionalistas está la negación de la democracia europea</p></div><p class="article-text">
        Al iniciarse la presidencia francesa de la Uni&oacute;n Europea, en el mismo semestre en el que se elegir&aacute; el pr&oacute;ximo o la pr&oacute;xima presidente/a de la Rep&uacute;blica, vuelve a nosotros ese pa&iacute;s tan pr&oacute;ximo y tan desconocido a veces, con toda la intensidad de sus apasionantes retos. Muchos de ellos nos conciernen como europeos y otros como dem&oacute;cratas, sometidos por ello a los mismos embates populistas y nacionalistas que asaltan nuestra cultura democr&aacute;tica .&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nacionalista fue la reacci&oacute;n pol&iacute;tica al simb&oacute;lico acto de colocar la bandera europea (en exclusiva), bajo el Arco del Triunfo con motivo de la inauguraci&oacute;n de la presidencia francesa. Es verdad que Macron se enfrenta a l&iacute;deres ultranacionalistas en las presidenciales francesas y es inevitable que estos aprovechen cualquier acto del presidente para desgastarlo. Pero el volumen y la intensidad de las reacciones al gesto expresan ese nacionalismo estatal y en el fondo antieuropeo que late en la extrema derecha de toda Europa. Desde Budapest hasta Mil&aacute;n, desde Varsovia a Par&iacute;s o a Madrid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Macron ya tuvo otro gesto de valent&iacute;a europe&iacute;sta en la noche electoral de la segunda vuelta, el d&iacute;a de su victoria sobre Le Pen en 2017, cuando subi&oacute; al formidable escenario del Louvre, decorado con las banderas de Europa y a los sones del himno europeo. Fue una imagen emocionante, llena de fuerza simb&oacute;lica, despu&eacute;s de una campa&ntilde;a electoral en la que su rival reivindicaba un refer&eacute;ndum para abandonar el euro, promet&iacute;a cerrar fronteras a la inmigraci&oacute;n y una ley de protecci&oacute;n al consumo franc&eacute;s. Su victoria por ello estuvo pre&ntilde;ada de un europe&iacute;smo militante y quiso simbolizarlo de aquella valiente manera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, al inaugurar el semestre de la Presidencia francesa de la Uni&oacute;n, ha repetido su gesto, esta vez en pleno Arco del Triunfo, emblema de Francia y honra a sus ca&iacute;dos, lo que le ha valido ser acusado de &ldquo;traici&oacute;n y ultraje a los valores franceses&rdquo;. Lo triste es que al esc&aacute;ndalo del ultranacionalismo franc&eacute;s se haya sumado Melenchon, el l&iacute;der de Francia Insumisa, que con su ret&oacute;rica oposici&oacute;n a los tratados europeos, proyecta un confuso antieurope&iacute;smo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La guerra de s&iacute;mbolos entre Naci&oacute;n y Europa no es exclusiva de Francia, aunque en Par&iacute;s (todo lo que ocurre en Francia sucede en Par&iacute;s), adquiere un nivel m&aacute;s espectacular e internacional. Estuvo tambi&eacute;n presente, hasta la exageraci&oacute;n, en el debate del Brexit, en el Reino Unido, cuando la narrativa nacionalista brit&aacute;nica despreciaba la europea. Yo lo he visto en el propio Parlamento Europeo, cuando una orquesta interpretaba el cuarto movimiento de la Novena Sinfon&iacute;a en la solemne inauguraci&oacute;n de la legislatura y todos los diputados elegidos en muy diferentes Estados, por partidos antieuropeos o euroesc&eacute;pticos, daban la espalda al centro del hemiciclo, como expresi&oacute;n de su rechazo a ese simb&oacute;lico himno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, no es solo gestual ese rechazo. En Varsovia y en Ruman&iacute;a sus tribunales constitucionales se niegan a reconocer la primac&iacute;a del derecho europeo sobre el derecho nacional. En Karlsruhe, sede del Tribunal Constitucional alem&aacute;n, se han dictado sentencias parecidas a prop&oacute;sito de los pr&eacute;stamos europeos en la crisis de 2008- 2012, se&ntilde;alando que Alemania no pod&iacute;a comprometer ayudas financieras a otros estados sin permiso del Bundestag. En Roma se cansaron de culpar a Bruselas de todos los da&ntilde;os econ&oacute;micos de Italia. En Budapest se ha hecho rutina el discurso autoritario, nacionalista y antieuropeo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, lo que esconden estas disputas simb&oacute;licas y estas narrativas nacionalistas es la negaci&oacute;n de la democracia europea, encerrando esta, es decir, las reglas que ordenan nuestra convivencia pol&iacute;tica, al espacio nacional, como si fuera de &eacute;l resultara imposible encontrar los requisitos prepol&iacute;ticos de la democracia. Como si el Estado de Derecho solo fuera posible en la naci&oacute;n, donde el inter&eacute;s p&uacute;blico, la comunidad cultural, la identidad nacional, la historia, etc&eacute;tera, hacen posible el juego democr&aacute;tico y por tanto como si en Europa nada de todo esto existiera. Negando as&iacute; la comunidad europea, el espacio p&uacute;blico europeo, las elecciones y las instituciones europeas, la Europa misma.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os particip&eacute; en un debate en la Universidad de Par&iacute;s con Sami Nair y el antiguo ministro franc&eacute;s de defensa Chevenement. Habl&aacute;bamos de terrorismo y cuando reivindiqu&eacute; una polic&iacute;a europea capaz de concentrar, ordenar y analizar la informaci&oacute;n antiterrorista de toda la Uni&oacute;n, me sorprendi&oacute; la encendida defensa de la soberan&iacute;a policial francesa que hizo el exministro, aludiendo a que la democracia de la Rep&uacute;blica no permit&iacute;a cuestionar la soberan&iacute;a nacional en funciones esenciales del Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un razonamiento a veces oculto, a veces muy expl&iacute;cito, que ataca los fundamentos de la construcci&oacute;n europea. Porque 60 a&ntilde;os despu&eacute;s de que los padres fundadores construyeran esa &ldquo;uni&oacute;n en la diversidad&rdquo;, esa formidable arquitectura para superar siglos de guerras, vecindades enfrentadas, odios nacionales, memorias encontradas, historias b&eacute;licas ama&ntilde;adas, tantos y tantos relatos de unos contra otros, las bases de aquel proyecto han sido puestas en cuesti&oacute;n por esos mismos sentimientos que pretend&iacute;an superar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una tribuna que public&oacute; en la v&iacute;spera electoral de mayo de 2019, Macron dec&iacute;a &ldquo;el repliegue nacionalista no tiene propuestas; es un NO sin proyecto&rdquo;. &ldquo;Los nacionalistas se equivocan cuando pretenden defender nuestra identidad apelando a la salida de Europa, porque es la civilizaci&oacute;n europea la que nos une, nos libera y nos protege&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volvamos al principio. La presidencia francesa del Consejo Europeo es muy importante. Solo Francia puede dar impulsos a la &ldquo;autonom&iacute;a estrat&eacute;gica europea&rdquo;, concepto fundamental en los tiempos de competencia global y dependencias tecnol&oacute;gicas como los que vivimos. Solo Francia puede dar un fuerte impulso a la Europa de la defensa, en tiempos de amenazas m&uacute;ltiples a la seguridad europea. Nadie mejor que Francia para proceder a una delicada y equilibrada revisi&oacute;n del Pacto de Estabilidad. Solo Francia es capaz de construir los consensos que Europa necesita en tantas cosas importantes&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, creo que Espa&ntilde;a tiene que sumarse a los ejes vertebradores del futuro europeo con Par&iacute;s, Berl&iacute;n y Roma lo antes posible y por eso tambi&eacute;n nos envolvemos en la bandera europea de Macron, en sus elecciones presidenciales, a la vista de que la izquierda francesa est&aacute; destrozada y que los rivales de derecha y de ultraderecha viven de sus odios miserables a los otros y esconden, en sus guerras de s&iacute;mbolos, un nacionalismo anacr&oacute;nico y reaccionario para el futuro de Europa y para nuestras vidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/simbolos-esconden_129_8654879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Jan 2022 21:31:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que los símbolos esconden]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Emmanuel Macron,Francia,UE - Unión Europea,Nacionalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco buenas reformas a la iniciativa ciudadana europea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/buenas-reformas-iniciativa-ciudadana-europea_132_1650621.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2fdc41e-41f3-4fe2-b613-dc397158b3c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco buenas reformas a la iniciativa ciudadana europea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A las puertas de las próximas elecciones europeas del 26 de mayo, que como se sabe, serán elecciones decisivas para el proyecto político europeo por el ascenso de los nacionalismos y los populismos en toda la Unión, estas reformas contribuirán sin duda a que haya más iniciativas y mejor participación ciudadana</p></div><p class="article-text">
        La Iniciativa Ciudadana Europea (ICE), una de las principales innovaciones del Tratado de Lisboa, fue creada para incrementar el debate y la participaci&oacute;n ciudadana en la vida democr&aacute;tica de la Uni&oacute;n. Siete a&ntilde;os despu&eacute;s de su entrada en vigor en 2012, la evaluaci&oacute;n de esta importante herramienta pol&iacute;tica es decepcionante pese a la ilusi&oacute;n que desat&oacute; la posibilidad de que los ciudadanos y ciudadanas, un mill&oacute;n en concreto pertenecientes a siete pa&iacute;ses como m&iacute;nimo, pudieran pedir a la Comisi&oacute;n Europea que presentase propuestas legislativas en cualquier campo donde tiene competencias para proponer legislaci&oacute;n (por ejemplo, medio ambiente, agricultura, transportes, salud p&uacute;blica energ&iacute;a, transporte o comercio, ...). 
    </p><p class="article-text">
        Desde su entrada en vigor, se han reunido nueve millones de declaraciones de apoyo de ciudadanos de toda la Uni&oacute;n Europea entre las m&aacute;s de setenta iniciativas que se han dirigido a la Comisi&oacute;n Europea. Sin embargo, las dificultades ligadas a los procedimientos existentes han provocado que s&oacute;lo hayan prosperado cuatro iniciativas: &ldquo;Right2Water&rdquo; (persegu&iacute;a una legislaci&oacute;n que consagre el derecho humano al agua y fomente el suministro de agua y saneamiento como servicio p&uacute;blico esencial), &ldquo;Uno de nosotros&rdquo; (abogaba por poner fin a la financiaci&oacute;n de actividades que suponen la destrucci&oacute;n de embriones humanos, en particular en los &aacute;mbitos de la investigaci&oacute;n, la ayuda al desarrollo y la salud p&uacute;blica), &ldquo;Stop Vivisection&rdquo;  (urg&iacute;a a la Comisi&oacute;n a derogar la Directiva 2010/63/UE relativa a la protecci&oacute;n de los animales utilizados para fines cient&iacute;ficos y presentar una nueva propuesta que ponga fin a la experimentaci&oacute;n con animales) y &ldquo;Prohibici&oacute;n del Glifosato&rdquo; (ped&iacute;a la prohibici&oacute;n del glifosato y protecci&oacute;n de las personas y del medio ambiente frente a los pesticidas t&oacute;xicos). 
    </p><p class="article-text">
        Tan escasos resultados generaron un amplio debate sobre la eficacia de la norma. Por ello, el Parlamento Europeo junto con las organizaciones de la sociedad civil y los organizadores de ICE han solicitado reiteradamente que se revisase el Reglamento que regula la ICE. Finalmente, y con objeto de subsanar las deficiencias observadas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y lograr que la ICE sea m&aacute;s accesible y m&aacute;s f&aacute;cil de utilizar para quienes la organicen o apoyen, la Comisi&oacute;n present&oacute; en septiembre de 2017 una propuesta de revisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado mes de diciembre finalizaron las negociaciones interinstitucionales entre la Comisi&oacute;n, el Parlamento y el Consejo que acordaron mejoras destinadas a facilitar la utilizaci&oacute;n de este instrumento, ampliar la participaci&oacute;n y reforzar el impacto de las iniciativas que prosperan. En definitiva, acercar Europa a la ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Esta semana el Parlamento ha ratificado en Estrasburgo, por una amplia mayor&iacute;a, estas reformas. Entre ellas figuran: 
    </p><p class="article-text">
        1. La mejora de la informaci&oacute;n que se facilita y la asistencia que se presta a los organizadores, en particular estableciendo puntos de contacto en los Estados miembros y creando una plataforma colaborativa en l&iacute;nea que proporcione asesoramiento pr&aacute;ctico y jur&iacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        2. La traducci&oacute;n de las iniciativas registradas y de sus anexos a todas las lenguas de la UE, el registro parcial de las iniciativas en los casos en que solo una parte o partes de ella cumplan los requisitos, con el fin de garantizar el registro del mayor n&uacute;mero de iniciativas posibles y una mayor flexibilidad para que los organizadores elijan la fecha de inicio del plazo de doce meses para la recogida de firmas en los seis meses siguientes al registro de la iniciativa.
    </p><p class="article-text">
        3. La posibilidad de que los ciudadanos y ciudadanas de la UE respalden una iniciativa independientemente del pa&iacute;s en el que residan y la ampliaci&oacute;n de la fase de examen y la organizaci&oacute;n de audiencias p&uacute;blicas m&aacute;s inclusivas para las iniciativas que prosperen. En concreto, el Parlamento ha modificado su Reglamento interno para acoger en su seno un debate sobre una iniciativa ciudadana publicada en el registro correspondiente durante un per&iacute;odo parcial de sesiones posterior a la audiencia p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        4. La creaci&oacute;n de un sistema en l&iacute;nea para la recogida de firmas, al que se podr&aacute; acceder de forma gratuita a m&aacute;s tardar el 1 de enero de 2020 y la eliminaci&oacute;n progresiva de los sistemas individuales de recogida a partir de 2022 para garantizar una mejor protecci&oacute;n de los datos personales. 
    </p><p class="article-text">
        5. Luz verde para que los Estados miembros de la Uni&oacute;n puedan fijar la edad m&iacute;nima de los firmantes en diecis&eacute;is a&ntilde;os si lo desean. 
    </p><p class="article-text">
        A las puertas de las pr&oacute;ximas elecciones europeas del 26 de mayo, que como se sabe, ser&aacute;n elecciones decisivas para el proyecto pol&iacute;tico europeo por el ascenso de los nacionalismos y los populismos en toda la Uni&oacute;n, estas reformas contribuir&aacute;n sin duda a que haya m&aacute;s iniciativas y mejor participaci&oacute;n ciudadana y, por ende, a fortalecer la legitimidad democr&aacute;tica de la Uni&oacute;n y reforzar la percepci&oacute;n de los ciudadanos de los efectos positivos que conlleva la pertenencia de sus pa&iacute;ses a la Uni&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/buenas-reformas-iniciativa-ciudadana-europea_132_1650621.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Mar 2019 20:48:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco buenas reformas a la iniciativa ciudadana europea]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pongamos fin a las 'golden visa']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/pongamos-fin-golden-visas_132_1777914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22ae7413-4fa5-4871-8fef-82ca68a7082b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pongamos fin a las &#039;golden visa&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno debería estudiar impedir estos visados: no nos traen nada bueno y ofenden a la moral cívica de un país que niega la residencia a tantos y se la concede a tan pocos solo por ser ricos</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno del PP aprob&oacute; la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalizaci&oacute;n. Entre otras cosas, esta ley regula, en su Secci&oacute;n 2. &ordf; &ndash;&laquo;Movilidad internacional&raquo;&ndash; &ldquo;determinados supuestos en los que, por razones de inter&eacute;s econ&oacute;mico, se facilita y agiliza la concesi&oacute;n de visados y autorizaciones de residencia, al objeto de atraer inversi&oacute;n y talento a Espa&ntilde;a&rdquo;. Una medida dirigida a &ldquo;inversores, emprendedores, trabajadores que efect&uacute;en movimientos intraempresariales, profesionales altamente cualificados e investigadores, as&iacute; como a los c&oacute;nyuges e hijos mayores, a trav&eacute;s de un procedimiento &aacute;gil y r&aacute;pido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dichos visados y autorizaciones de residencia son las llamadas 'golden visa' (visados de oro), t&eacute;rmino que se utiliza para denominar aquellas pol&iacute;ticas espec&iacute;ficas desarrolladas por pa&iacute;ses que buscan atraer a personas ricas, nacionales de terceros pa&iacute;ses, para que se conviertan en residentes o ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Tales pol&iacute;ticas comenzaron a hacerse habituales en varios pa&iacute;ses de la UE que buscaban atraer inversi&oacute;n extranjera tratando de paliar los duros efectos de la crisis econ&oacute;mica y financiera, a los cuales, como dec&iacute;amos, no fue ajena Espa&ntilde;a. As&iacute;, en la actualidad 13 Estados miembros de la UE aplican normas por las que se intercambian ciudadan&iacute;a o derechos de residencia a cambio de inversiones.
    </p><p class="article-text">
        De los varios supuestos que contempla la norma espa&ntilde;ola para conceder una 'golden visa' destaca el de aquellos solicitantes que realicen una &ldquo;adquisici&oacute;n de bienes inmuebles en Espa&ntilde;a con una inversi&oacute;n de valor igual o superior a 500.000 euros por cada solicitante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos han dejado claro que las Visas Oro son una puerta abierta a la evasi&oacute;n fiscal y al lavado de dinero negro. En muy pocos a&ntilde;os los pa&iacute;ses europeos han concedido m&aacute;s de 100.000 permisos de residencia y se han concedido m&aacute;s de 6.000 pasaportes. A veces, son personas ligadas a negocios oscuros, incluso al crimen.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, cuatro Estados miembro (Austria, Bulgaria, Chipre y Malta) venden este tipo de visados y otros 13, entre los que se encuentra Espa&ntilde;a, aplican normas por las que se intercambian ciudadan&iacute;a y derechos de residencia a cambio de inversiones.
    </p><p class="article-text">
        No hay estudios que permitan acreditar que las inversiones que autorizan el visado sirvan para nada bueno. No se conoce la cantidad de dinero que han movido las 'golden visa'&nbsp;pero, probablemente, buena parte de &eacute;l busque su lavado y ser evadido&nbsp;al fisco de los pa&iacute;ses de origen.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha concedido hasta la fecha 24.755 'golden visa', tanto a inversionistas como a sus familiares. El reparto por nacionalidad lo dice todo:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>7.118 chinos</li>
                                    <li>4.715 rusos</li>
                                    <li>4.327 norteamericanos</li>
                                    <li>3.233 indios</li>
                                    <li>3.116 venezolanos</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los principales destinos de las inversiones tambi&eacute;n son indicativos: Madrid, Barcelona y la Costa del Sol (Marbella es el destino preferido de los rusos).
    </p><p class="article-text">
        La UE est&aacute; altamente preocupada y seriamente decidida a prohibir estas pr&aacute;cticas porque representan serios riesgos de lavado de dinero negro y evasi&oacute;n fiscal, adem&aacute;s de la conexi&oacute;n, que en algunos casos se pueden dar, con el crimen organizado. No olvidemos que la Visa nacional de un pa&iacute;s europeo permite a esas personas moverse por toda Europa con plena libertad, de manera que las quejas de aquellos pa&iacute;ses que no tienen estos esquemas son constantes y reiteradas, por el hecho de que otros &ldquo;venden&rdquo; residencia europea al conceder ciudadan&iacute;a nacional a cambio de dinero o inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Espa&ntilde;a deber&iacute;a estudiar esta situaci&oacute;n y derogar esta norma. No nos trae nada bueno y encarece el precio de las viviendas en nuestras ciudades. Adem&aacute;s ofende a la moral c&iacute;vica de un pa&iacute;s que niega la residencia a tantos y se la concede a tan pocos&hellip; Solo por ser ricos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/pongamos-fin-golden-visas_132_1777914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Dec 2018 20:28:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pongamos fin a las 'golden visa']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuánto cuesta realmente una camiseta de 3 euros?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/cuesta-realmente-camiseta-euros_132_2155879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6cc1e15-29c1-4dbb-af43-326dda8df1a0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el quinto aniversario de la catástrofe de Rana Plaza, recordamos el coste real del ‘fast fashion’ y el necesario liderazgo de la Unión Europea en el sector textil para la construcción de un mundo más justo</p></div><p class="article-text">
        Al pensar en la complejidad de la cadena de producci&oacute;n por la que pasa cada prenda hasta llegar a los escaparates, parece dif&iacute;cil creer que hoy compremos un 60% m&aacute;s de art&iacute;culos que hace tan s&oacute;lo 15 a&ntilde;os. Este aumento del consumo tan solo puede explicarse por un descenso vertiginoso de los precios de las prendas, pero &iquest;son esos sus precios reales? y, si no lo son &iquest;qui&eacute;n est&aacute; pagando el precio real de la ropa con que nos vestimos?
    </p><p class="article-text">
        Hoy conmemoramos el aniversario de la cat&aacute;strofe de Rana Plaza, en la que hace cinco a&ntilde;os murieron 1134 personas en el derrumbe de un edificio de talleres textiles en Bangladesh. En la f&aacute;brica se produc&iacute;an prendas que ser&iacute;an m&aacute;s tarde vendidas por marcas internacionales en todo el mundo; entre ellas el Corte Ingl&eacute;s, Mango, o Inditex. El desastre supuso para muchos un despertar: s&oacute;lo ajustando cada c&eacute;ntimo se consiguen los precios -y los beneficios- de una industria como la de la &ldquo;fast fashion&rdquo;; y ajustar cada c&eacute;ntimo es un eufemismo que enmascara m&aacute;s horas extra, aguantar unos meses m&aacute;s antes de cambiar una escalera de incendios oxidada, o ahorrar unos d&iacute;as en las jornadas de formaci&oacute;n sobre el trabajo con productos qu&iacute;micos peligrosos.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, la industria textil es la segunda m&aacute;s contaminante del planeta tras la del petr&oacute;leo y &nbsp;la que mayor n&uacute;mero de ni&ntilde;os trabajadores explota. &iquest;Son todas las empresas de la industria textil culpables de ello? Evidentemente no, pero datos agregados tan escalofriantes no pueden esconder sino verdades inc&oacute;modas. Y es la responsabilidad de los poderes p&uacute;blicos atajar un problema de cuya soluci&oacute;n depende la vida de millones de personas y la confianza de los consumidores europeos que quieren poder comprar art&iacute;culos con la tranquilidad de que ninguno de ellos ha sido cosido con trabajo esclavo o pagado con sangre.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado el Parlamento Europeo dio un paso adelante decisivo con la aprobaci&oacute;n de una Resoluci&oacute;n sobre el sector de la confecci&oacute;n (2016/2140(INI)) en que ped&iacute;a a la Comisi&oacute;n Europea una propuesta legislativa. El Parlamento expres&oacute; una posici&oacute;n clara: las iniciativas de empresas que, voluntariamente, deciden actuar de forma m&aacute;s responsable son loables, pero insuficientes. Deben ser complementadas con una iniciativa legislativa que exija a las empresas procedimientos de obligado cumplimiento y que tenga capacidad de establecer &nbsp;&nbsp;responsabilidades para las que no los respeten en una justicia extraterritorial. La comunidad internacional est&aacute; negociando en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU de Ginebra la elaboraci&oacute;n de una Norma internacional obligatoria que asegure el cumplimiento de los derechos humanos a trav&eacute;s de su protecci&oacute;n, su respeto y su reparaci&oacute;n en todo el mundo. Esa es tambi&eacute;n nuestra exigencia.
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado un a&ntilde;o y la Comisi&oacute;n no ha avanzado a&uacute;n hacia la elaboraci&oacute;n de esta legislaci&oacute;n, pero muchos eurodiputados seguimos insistiendo en la urgencia de ello. No podemos seguir de brazos cruzados lament&aacute;ndonos de que &ldquo;estas sean las reglas del juego en el mundo globalizado&rdquo;. La globalizaci&oacute;n es un hecho y es nuestra responsabilidad adaptar la legislaci&oacute;n europea e internacional a este nuevo contexto. Es un derecho para los consumidores, que merecen que nadie les haga c&oacute;mplices de estos hechos; para las peque&ntilde;as empresas que quieren reglas claras y una justa competencia para todos; y, sobre todo, para las v&iacute;ctimas, porque otro Rana Plaza no debe repetirse. Porque entre todos tenemos que evitar la explotaci&oacute;n y la esclavitud laboral y la vulneraci&oacute;n de las normas internaciones de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT) y los derechos humanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Sánchez, Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/cuesta-realmente-camiseta-euros_132_2155879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Apr 2018 18:33:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuánto cuesta realmente una camiseta de 3 euros?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[América Latina, la gran oportunidad para el comercio europeo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/america-latina-oportunidad-comercio-europeo_132_3507330.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db72372d-9feb-435b-8e08-cdc5288c03ab_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la llegada de Trump y el retorno a la escena global de los instintos proteccionistas, la importancia de la reapertura del diálogo entre Europa con Mercosur es aún mayor</p></div><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos meses han tra&iacute;do consigo m&aacute;s de una parada brusca para la pol&iacute;tica comercial europea. A lo largo de 2016 hemos presenciado la congelaci&oacute;n del TTIP y, m&aacute;s recientemente las pol&eacute;micas sobre el CETA (los dos tratados comerciales con EEUU y Canad&aacute;, respectivamente). Con el trasfondo de la salida de Gran Breta&ntilde;a de la UE y la elecci&oacute;n de Donald Trump a la Casa Blanca, desde luego el cuadro no resulta reconfortante. Frente a los desaf&iacute;os globales, con frecuencia Europa ha parecido replegarse sobre s&iacute; misma y dejarse tentar por la vuelta a los proteccionismos nacionales. Y sin embargo, precisamente a partir de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa Europa est&aacute; mejor pertrechada que nunca para hacer frente a esos desaf&iacute;os, porque ve reforzada su capacidad negociadora.
    </p><p class="article-text">
        Pa&iacute;s por pa&iacute;s, no somos nada. En cambio, todos juntos somos la comunidad supranacional m&aacute;s acabada del mundo y la primera econom&iacute;a en t&eacute;rminos de PIB, con un mercado de m&aacute;s de quinientos millones de habitantes y un enorme potencial inversor, innovador y generador de riqueza. Seguimos siendo una potencia pol&iacute;tica y econ&oacute;mica, aunque parece que &uacute;ltimamente se nos olvida.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario hay al menos una buena noticia que destacar: tras un par&eacute;ntesis de cuatro a&ntilde;os se han retomado las negociaciones entre la UE y Mercosur. Mercosur es el mercado com&uacute;n de Am&eacute;rica Latina e incluye entre sus propios miembros a los mayores pa&iacute;ses de ese continente, empezando por Argentina, Brasil y Uruguay. En el mes de octubre las delegaciones europea y sudamericana han recuperado oficialmente el di&aacute;logo por primera vez desde octubre de 2012. Son muchos los temas que est&aacute;n sobre la mesa, desde la reducci&oacute;n de cargas administrativas para las empresas, a la normativa sobre contratos p&uacute;blicos, pasando por el cap&iacute;tulo del desarrollo sostenible. Lo que caracteriza a un buen acuerdo comercial, en efecto, son los retornos positivos que puede traer no s&oacute;lo a las empresas de los pa&iacute;ses que son parte &ndash;empezando por las PYMES&ndash; sino tambi&eacute;n para los trabajadores y consumidores.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los aspectos a&uacute;n por afinar, que son muchos, no podemos por menos de saludar con satisfacci&oacute;n la recuperaci&oacute;n del di&aacute;logo entre la UE y Mercosur, lo cual demuestra que si hay una voluntad pol&iacute;tica firme el acuerdo siempre es posible. La pr&oacute;xima ronda de negociaciones tendr&aacute; lugar en marzo de este 2017 en Buenos Aires. Un acuerdo equilibrado y ambicioso entre las dos zonas constituir&iacute;a una excelente oportunidad de crecimiento en ambas orillas del Atl&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina en su conjunto se cuentan entre los socios m&aacute;s importantes para Europa a nivel global. Esto vale especialmente para Italia, Espa&ntilde;a y Portugal, y no s&oacute;lo por ra&iacute;ces hist&oacute;ricas comunes y por las profundas conexiones culturales que unen a estos pueblos. Nos vinculan al gran subcontinente latinoamericano tambi&eacute;n consideraciones de naturaleza econ&oacute;mica. Las empresas europeas est&aacute;n entre los principales inversores en la regi&oacute;n. En 2013 (&uacute;ltimo a&ntilde;o con cifras consolidadas), la UE export&oacute; a Am&eacute;rica Latina bienes y servicios por valor de 56.956 millones de euros, mientras que el valor de sus importaciones alcanz&oacute; los 47.112 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s concretamente, Mercosur constituye el d&eacute;cimo mayor mercado exportador para los bienes europeos. Pensemos en Italia: los pa&iacute;ses de Mercosur representan un peso importante en nuestra balanza comercial extracomunitaria. El mercado extracomunitario es importante, ya que en los primeros once meses de 2016 ha visto subir el saldo comercial de las exportaciones italianas a 34,2 billones de euros, marcando un signo positivo con respecto al a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que respecta a Espa&ntilde;a, entre 2004 y 2014 las exportaciones espa&ntilde;olas a Am&eacute;rica Latina crecieron un 235%, y la inversi&oacute;n directa acumulada en la regi&oacute;n en 2014 alcanz&oacute; los 130.571 millones de euros. Si consideramos s&oacute;lo la zona Mercosur, veremos que el 30% de las exportaciones espa&ntilde;olas tienen por destino alguno de sus pa&iacute;ses miembros, y que en 2015 esos intercambios se tradujeron en 5.000 millones de euros de beneficio para la econom&iacute;a espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Portugal es un pa&iacute;s de menor escala que Espa&ntilde;a y Italia, hay que tener en cuenta sus v&iacute;nculos hist&oacute;ricos, culturales y incluso ling&uuml;&iacute;sticos con la mayor econom&iacute;a de Am&eacute;rica Latina, Brasil, la cual representa m&aacute;s de dos tercios de toda la populaci&oacute;n de Mercosur y el 80% del conjunto de hablantes de portugu&eacute;s en el mundo. Por lo tanto, Portugal se encuentra en una posici&oacute;n privilegiada para actuar como enlace y interlocutor con el sector empresarial y industrial en Brasil, pa&iacute;s con el que tiene una larga y fruct&iacute;fera historia de cooperaci&oacute;n en diversas &aacute;reas. Por otra parte, si bien Am&eacute;rica Latina representa hoy el 10% del total de las exportaciones portuguesas extracomunitarias, este porcentaje podr&aacute; aumentar sustancialmente si se alcanza un acuerdo con Mercosur.
    </p><p class="article-text">
        Con la llegada de Donald Trump y el retorno a la escena global de los instintos proteccionistas, la importancia de la reapertura del di&aacute;logo con Mercosur es a&uacute;n mayor y puede llegar a adquirir m&aacute;s valor pol&iacute;tico, al contribuir a desbloquear los otros frentes en los cuales se ha empantanado la pol&iacute;tica comercial comunitaria.
    </p><p class="article-text">
        Basta echar un vistazo a la historia para constatar que el proteccionismo y el repliegue en las fronteras nacionales acaba en guerras comerciales, en el mejor de los casos. Por el contrario, el comercio internacional trae prosperidad a los pueblos, sobre todo si est&aacute; bien regulado. La prueba de ello es que en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os la desigualdad se ha reducido a nivel mundial, beneficiando sobre todo las regiones m&aacute;s pobres del mundo. Millones de personas han salido de la miseria extrema en &Aacute;frica y Asia, y a d&iacute;a de hoy la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses latinoamericanos son considerados de renta media. Estamos muy lejos de vivir en un mundo igualitario, pero est&aacute; claro que el aislamiento no es el camino para alcanzarlo.
    </p><p class="article-text">
        Una izquierda moderna debe ser capaz de impulsar las regulaciones necesarias para que el comercio internacional d&eacute; sus mejores frutos al tiempo que se liman los aspectos m&aacute;s problem&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la base de esa agenda progresista para el mundo, la izquierda europea debe adem&aacute;s aprovechar este momento de cambio para reubicarse ante Am&eacute;rica Latina: donde otros muestran unilateralismo, desprecio y agresividad, nosotros debemos mostrar respeto y voluntad de di&aacute;logo multilateral. Mercosur es la puerta que resituar&aacute; a Europa en el centro del tablero econ&oacute;mico y pol&iacute;tico de Am&eacute;rica Latina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Jáuregui, Francisco Assis, Nicola Danti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/america-latina-oportunidad-comercio-europeo_132_3507330.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Mar 2017 19:59:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[América Latina, la gran oportunidad para el comercio europeo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ramón Jáuregui,Mercosur,Latinoamérica,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo urgente en Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/urgente_132_3561381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71cdb701-7cdd-4e09-b8ed-c0d33140dd93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo urgente en Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Donde más empeño tenemos que poner para reestablecer el honor y la credibilidad de la Unión es en la gestión y el trato que han recibido los refugiados y los demandantes de asilo</p></div><p class="article-text">
        Hemos cruzado el ecuador de la actual legislatura en el Parlamento Europeo. Despu&eacute;s de dos a&ntilde;os y medios combatiendo los efectos devastadores de la austeridad y defendiendo medidas para reforzar el pilar social de la Uni&oacute;n Europea &ndash;y ahora que ha cambiado el panorama institucional con las tres sedes comunitarias copadas por los populares&ndash; es el momento de trazar una nueva estrategia pol&iacute;tica que nos permita a los socialdem&oacute;cratas consolidar nuestro proyecto y valores.
    </p><p class="article-text">
        Los recortes de las pol&iacute;ticas conservadoras y la falta de soluciones a los problemas de la gente est&aacute; llenando las urnas de votos populistas, xen&oacute;fobos y antieuropeos. Para cuando se demuestre la falacia de las recetas que proponen estas fuerzas extremas, es probable que ya no quede tiempo. Esta realidad, unida a problemas in&eacute;ditos como la salida de Reino Unido de la UE, nos obliga a reaccionar.
    </p><p class="article-text">
        Los socialistas y dem&oacute;cratas en el Parlamento Europeo somos importantes para el futuro de la UE. Conscientes de este rol y de la responsabilidad que acarrea, desde la delegaci&oacute;n espa&ntilde;ola hemos propuesto a nuestros compa&ntilde;eros del Grupo Socialdem&oacute;crata y del Partido Socialista Europeo que de aqu&iacute; a lo que resta de legislatura establezcamos unas prioridades claras y trabajemos en la misma direcci&oacute;n para defenderlas ante la Comisi&oacute;n y el Consejo.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra urgencia es serles &uacute;tiles a los ciudadanos, que demandan un pilar social s&oacute;lido sobre el que sustentar el estado de bienestar y los valores que hasta ahora hab&iacute;an sido marca Europa.
    </p><p class="article-text">
        Para impulsar este pilar, defendemos un marco europeo vinculante de salarios m&iacute;nimos en el entorno del 60% del salario medio de cada Estado, as&iacute; como un Programa de Garant&iacute;a de Empleo para los j&oacute;venes y de apoyo a personas desempleadas de larga duraci&oacute;n, que pueda desarrollar m&aacute;s adelante un R&eacute;gimen Europeo de Seguro de Desempleo.
    </p><p class="article-text">
        En materia econ&oacute;mica, tenemos que aceptar que la Uni&oacute;n Europea no ha gestionado bien la crisis de la zona euro, que han faltado instrumentos de gobernanza econ&oacute;mica de la moneda com&uacute;n y que la austeridad ha estancado el crecimiento, deteriorando las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A partir de este reconocimiento, proponemos de manera urgente revisar en profundidad la estructura presupuestaria y reformar el sistema de recursos propios de la UE, porque el establecimiento de impuestos europeos ser&iacute;a el camino adecuado y justo para financiar el presupuesto de la UE, sustituyendo gradualmente las contribuciones actuales por recursos aut&eacute;nticamente europeos.
    </p><p class="article-text">
        Estamos convencidos de que la puesta en marcha definitiva del Impuesto de Transacciones Financieras entre los diez pa&iacute;ses firmantes del acuerdo ser&aacute; determinante para crear una Hacienda y un Tesoros europeo. Tambi&eacute;n ponemos sobre la mesa la creaci&oacute;n de un impuesto de Sociedades Europeos y &nbsp;los derechos de dep&oacute;sito del BCE.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos reforzar la pol&iacute;tica econ&oacute;mica expansiva a trav&eacute;s de una mayor dotaci&oacute;n del Fondo Europeo de las Inversiones Estrat&eacute;gicas, conocido como Plan Juncker, impulsando la inversi&oacute;n p&uacute;blica en &aacute;reas estrat&eacute;gicas e incentivando el consumo a trav&eacute;s de la mejora salarial.
    </p><p class="article-text">
        Los socialistas hemos cogido la bandera de la lucha contra el fraude y la evasi&oacute;n fiscal en la Uni&oacute;n Europea y seguiremos abanderando esta lucha en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, trabajando para la creaci&oacute;n de una agenda internacional de combate a los para&iacute;sos fiscales.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos de la austeridad y de las pol&iacute;ticas de derechas han profundizado a&uacute;n m&aacute;s la brecha de la desigualdad entre mujeres y hombres, provocando un retroceso intolerable en materia laboral, salarial, de derechos y libertades. Daremos la batalla para que el Consejo, de mayor&iacute;a conservadora, desbloquee la directiva de igualdad de trato, porque necesitamos compromisos vinculantes para garantizar que se cumplen los derechos de las mujeres y la igualdad de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Pero, sin duda, donde m&aacute;s empe&ntilde;o tenemos que poner para reestablecer el honor y la credibilidad de la Uni&oacute;n es en la gesti&oacute;n y el trato que han recibido los refugiados y los demandantes de asilo. Los Tratados est&aacute;n escritos, los compromisos adoptados pero todo ha quedado en papel mojado y miles de personas siguen vagando y muriendo en tierra europea.
    </p><p class="article-text">
        Podremos superar muchos de los obst&aacute;culos que tenemos en el camino, pero la UE no sobrevivir&aacute; si no ofrece una respuesta a esta emergencia humanitaria. No tenemos ni un minuto que perder, porque ya vamos muy tarde, en la apertura de corredores y visas humanitarias, en la reubicaci&oacute;n de los refugiados, en el desarrollo de programas de cooperaci&oacute;n y acuerdos bilaterales con los pa&iacute;ses de origen, al tiempo que ponemos en marcha una Estrategia Europea por la Multiculturalidad y la Gesti&oacute;n de la Diversidad.
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo m&aacute;s urgente, pero no son las &uacute;nicas urgencias. Una Uni&oacute;n energ&eacute;tica que considere a la energ&iacute;a como un bien social, que garantice su acceso a toda la ciudadan&iacute;a y combata la pobreza energ&eacute;tica es un objetivo fundamental para los socialistas, del mismo modo que incluimos en nuestra agenda de prioridades convertir a la UE en l&iacute;der de energ&iacute;as limpias, en desarrollo &nbsp;I+D+i o agricultura y pesca sostenible desde el punto de vista medioambiental, econ&oacute;mico y social.
    </p><p class="article-text">
        Los socialistas espa&ntilde;oles estamos convencidos de que los europeos necesitamos a Europa, pero una m&aacute;s eficiente, m&aacute;s justa y progresista. Nuestro compromiso con esa Europa mejor est&aacute; hoy m&aacute;s vivo que nunca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/urgente_132_3561381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Feb 2017 19:45:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo urgente en Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ramón Jáuregui,UE - Unión Europea,Parlamento Europeo]]></media:keywords>
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