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    <title><![CDATA[elDiario.es - Celia Mayer]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/celia_mayer/]]></link>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Madrid Destino: recuperar la cultura después del ladrillo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-destino-recuperar-despues-ladrillo_129_3555582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55b3847c-3c68-4765-9090-e7036678327a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Únicamente un sólido sentido colectivo de la responsabilidad y el deseo de un Madrid distinto pueden servir a este empeño de revertir las políticas de tierra quemada</p></div><p class="article-text">
        En la Espa&ntilde;a del ladrillo, las empresas p&uacute;blicas proliferaron casi tan descontroladamente como los proyectos urban&iacute;sticos in&uacute;tiles, amparadas en los mismos criterios de &ldquo;eficiencia&rdquo;, &ldquo;racionalizaci&oacute;n&rdquo; de los recursos y b&uacute;squeda de la &ldquo;excelencia&rdquo; que andando el tiempo se invocaron para liquidarlas. Hurtadas al control ciudadano, principalmente en la fiscalizaci&oacute;n de los gastos y en la contrataci&oacute;n, dieron lugar a una hipertrofia del sector p&uacute;blico empresarial de muy dudosa eficacia y con desastrosos resultados econ&oacute;micos, por lo que al cabo tuvieron que enfrentarse a un ejercicio de reducci&oacute;n forzada de la sangr&iacute;a de costes que se hab&iacute;a generado, justificado con la misma ret&oacute;rica <em>pr&ecirc;t-&agrave;-porter</em> que acompa&ntilde;&oacute; a su creaci&oacute;n. As&iacute;, el Plan de Reestructuraci&oacute;n del Sector P&uacute;blico del Ayuntamiento de Madrid aprobado en junio de 2013 se marcaba como objetivos, entre otros, la reducci&oacute;n del sector p&uacute;blico municipal y del gasto, seg&uacute;n los principios b&aacute;sicos de eficiencia en el uso de los recursos p&uacute;blicos y racionalidad econ&oacute;mica y organizativa, despu&eacute;s de m&aacute;s de una d&eacute;cada de &ldquo;desarrollo&rdquo; cimentado en el expolio de lo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este fue el contexto en el que apareci&oacute;, en enero de 2014, la empresa Madrid Destino, Cultura, Turismo y Negocio S.A., resultado de la absorci&oacute;n de dos empresas p&uacute;blicas preexistentes &ndash;Madrid Visitors &amp; Convention Bureau y Madrid Espacios y Congresos (Madridec)&ndash; por una tercera &ndash;Madrid Arte y Cultura, S. A. (Macsa)&ndash;. Madridec hab&iacute;a sido el instrumento del consistorio para la financiaci&oacute;n de operaciones inmobiliarias y econ&oacute;micas, y acab&oacute; por ser declarada en quiebra t&eacute;cnica en julio de 2013. El Ayuntamiento de Madrid tuvo que asumir su gesti&oacute;n y la deuda de m&aacute;s de 400 millones de euros generada durante los a&ntilde;os del delirio especulativo: un problema social y econ&oacute;micamente insostenible en aquellos momentos.
    </p><p class="article-text">
        En la sentencia que anulaba el ERE iniciado por la empresa meses antes de su disoluci&oacute;n, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid puso de manifiesto las maniobras contables de Madridec, a la que el Ayuntamiento hab&iacute;a vendido una serie de activos sin reflejar su &ldquo;valor razonable&rdquo; con el objeto de obtener liquidez para mantener un elevado ritmo de gasto e inversiones. Madridec desarroll&oacute; una actividad empresarial sin criterios de inter&eacute;s p&uacute;blico, ce&ntilde;ida a la promoci&oacute;n inmobiliaria y a la explotaci&oacute;n comercial de espacios municipales &ndash;tuvo en su haber desde proyectos ruinosos como el Centro Acu&aacute;tico, el Centro Internacional de Convenciones de la Castellana o la Caja M&aacute;gica, hasta la gesti&oacute;n de eventos como el que provoc&oacute; la tragedia del Madrid Arena en noviembre de 2012&ndash;, y fue responsable del mantenimiento de instalaciones p&uacute;blicas cuyo cierre por falta de medidas m&iacute;nimas de seguridad redujo sus ingresos en un 47% en 2011. La empresa contaba con una plantilla creada sin procesos de selecci&oacute;n p&uacute;blicos o abiertos, con salarios medios de 55.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Una vez alumbrada la nueva empresa municipal, como muestra de la poca disposici&oacute;n a enmendar los errores del pasado, la l&iacute;nea estrat&eacute;gica y la direcci&oacute;n de Madrid Destino fue asumida por las de la extinta Madridec, ignorando cualquier criterio que velara por la realizaci&oacute;n efectiva y el desarrollo paralelo de los dos servicios p&uacute;blicos que deb&iacute;an vertebrar la nueva empresa (la cultura y el turismo). La actividad de la nueva empresa p&uacute;blica se centr&oacute; entonces en la b&uacute;squeda indiscriminada y, en ocasiones depredadora, de actividad de negocio a trav&eacute;s de la subordinaci&oacute;n de los espacios, agentes culturales e intereses p&uacute;blicos a los promotores privados; con un acusado desd&eacute;n hacia las necesidades de ambos sectores que no revirtieran directamente en su explotaci&oacute;n comercial. Se consolidaba as&iacute; la pol&iacute;tica cultural como un instrumento de la pol&iacute;tica del ladrillo, expresada en el negocio del evento, la inversi&oacute;n en infraestructuras y el espect&aacute;culo ligado a la revalorizaci&oacute;n y estandarizaci&oacute;n con fines especulativos de los territorios de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        De manera paralela, para ahorrar en costes de personal, Madrid Destino revirti&oacute; al Ayuntamiento a todos los trabajadores que tuvieran esa posibilidad, lo que dej&oacute; desiertos algunos servicios y justific&oacute; el recurso masivo a la contrataci&oacute;n mediante empresas externas. En suma, el capital humano y los recursos culturales de la ciudad echados por el desag&uuml;e.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo equipo de gobierno asumi&oacute; que Madrid Destino deb&iacute;a dar un giro estrat&eacute;gico y convertirse en un organismo diferenciado y comprometido con la apuesta del &aacute;rea de cultura por la recuperaci&oacute;n de la cultura entendida como bien com&uacute;n de inter&eacute;s general. Es decir, no solo como un servicio p&uacute;blico que debe ser accesible; sino como bien que se produce y es fruto del encuentro, las pr&aacute;cticas y las expresiones culturales de las personas que ocupan esta ciudad y, por ende, los poderes p&uacute;blicos tienen la obligaci&oacute;n de reconocer y proteger tambi&eacute;n los medios y los recursos necesarios para ello.
    </p><p class="article-text">
        Con este horizonte nos hemos hecho cargo de una empresa fuertemente lastrada por obligaciones derivadas de su composici&oacute;n original desarticulada e inconexa y hemos afrontado el reto de transformarla en una instituci&oacute;n cultural unificada, que optimice los recursos econ&oacute;micos y humanos y que tenga una vocaci&oacute;n de servicio p&uacute;blico no abstracta, sino efectiva. Actualmente, la pol&iacute;tica cultural municipal se ejecuta en una parte importante a trav&eacute;s de Madrid Destino, que gestiona los principales equipamientos culturales de la Villa y su programaci&oacute;n, lo que da una idea de la envergadura del reto.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las infraestructuras que gestionamos est&aacute;n infrautilizadas, o en franco abandono y precisan fuertes inversiones; otras, como la Caja M&aacute;gica, son fruto del pelotazo urban&iacute;stico y generan unos costes de mantenimiento desorbitados. En muchos casos, se dise&ntilde;aron a espaldas de sus barrios y distritos y sin atender a las necesidades de &eacute;stos en materia de equipamientos culturales y deportivos. En Madrid, por desgracia, el tejido cultural y la modesta participaci&oacute;n ciudadana apenas han logrado sobrevivir a la asfixia de las <em>relaxing cups</em> y las hormigoneras.
    </p><p class="article-text">
        Tomar este camino implica una labor persistente y paciente de superaci&oacute;n de las inercias improductivas y opacas de la Administraci&oacute;n, lidiar con las salivadas expectativas de escogidos intereses privados o partidarios, bregar con los estrechos l&iacute;mites competenciales y presupuestarios que tiene un ayuntamiento, y por supuesto, enfrentar la intensa presi&oacute;n pol&iacute;tica y medi&aacute;tica que tiene un gobierno en minor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Y llegar a alguna parte no es solo cuesti&oacute;n de tiempo, que tambi&eacute;n. Tampoco es solo cuesti&oacute;n de transparencia, de programas p&uacute;blicos que partan de un diagn&oacute;stico realista y sensible de la realidad, o de asentar m&eacute;todos de evaluaci&oacute;n y de control en la administraci&oacute;n p&uacute;blica, todo ello imprescindible. Sino de un ejercicio extendido de corresponsabilidad p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Hagamos un brev&iacute;simo repaso a algunas de las cifras de actividad s&oacute;lo en materia de cultura (en materia de turismo excede la finalidad de este art&iacute;culo). En 2016 Madrid Destino, solo en relaci&oacute;n al &aacute;rea de cultura, gestion&oacute; 16 campa&ntilde;as nuevas del &Aacute;rea de Gobierno de Cultura y Deportes, que se a&ntilde;adieron a las que ya gestionaba de manera recurrente. Es decir, a la gesti&oacute;n de eventos como la Navidad, los Veranos de la Villa, el Carnaval, etc. se han a&ntilde;adido otros como el A&ntilde;o Nuevo Chino, el festival Noches de Ramad&aacute;n, la Emisora Escuela de Radio M21 y tres proyectos de gran envergadura que se celebrar&aacute;n en 2017 como son el World Pride, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (M&eacute;xico), en la que Madrid es ciudad invitada, y el IV Centenario de la Plaza Mayor. Proyectos cuya preparaci&oacute;n se ha iniciado en 2016.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, se ha producido un cambio estructural en el desarrollo de las campa&ntilde;as, que pasan de una programaci&oacute;n art&iacute;stica limitada generalmente al centro urbano a un modelo que apuesta por la descentralizaci&oacute;n y la accesibilidad para poder llegar al conjunto de los vecinos y vecinas de Madrid, y se despliega por los diferentes distritos y barrios. Algunos ejemplos: la campa&ntilde;a de Navidad ha pasado de integrar 265 propuestas art&iacute;sticas en 2015 a 530 en 2016, es decir, el doble. La Navidad ha contado con la presencia de un mill&oacute;n de personas entre todas esas actividades y la Cabalgata.
    </p><p class="article-text">
        Los Veranos de la Villa se reinventaron en 2016 con el objetivo de llegar a toda la ciudad, por lo que el planteamiento pasa a ser totalmente diferente e implica un acercamiento de actividades a todos los distritos. Todo el paraguas del Festival atrajo en 2016 a unas 400.000 personas. En San Isidro se ha pasado de 85 actividades a m&aacute;s de 200.
    </p><p class="article-text">
        La nueva Feria Internacional de las Culturas, en apenas dos celebraciones ha crecido hasta durar ocho d&iacute;as y llegar a 110.000 visitantes y 270 actividades en 2016. Y lo mismo sucede con respecto al aumento de otras actividades creadas por el &Aacute;rea de Gobierno de Cultura y Deportes para que las ejecute Madrid Destino. Dado el ingente volumen de trabajo que generan, Madrid Destino ha realizado contrataciones para establecer equipos de trabajo de gesti&oacute;n y ejecuci&oacute;n de las mismas.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la actividad de los centros y los teatros, entre 2015 y 2016 se ha aumentado el volumen de inversi&oacute;n para hacer frente al deterioro de los equipamientos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Tambi&eacute;n se ha querido hacer un refuerzo de personal m&iacute;nimo para que garantizase la actividad en unas condiciones mejores, que de hecho es necesario seguir reforzando. Centros como Conde Duque y el Teatro Fern&aacute;n G&oacute;mez han incrementado en m&aacute;s del 70% los recursos para su actividad, lo que consideramos totalmente l&oacute;gico puesto que nuestra misi&oacute;n y la de Madrid Destino es incrementar la cantidad y calidad de la programaci&oacute;n cultural.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; toda esta actividad y la que est&aacute; por venir pueda paliar m&iacute;nimamente un sector tan azotado por la precariedad como el de la cultura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celia Mayer]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Feb 2017 19:50:06 +0000]]></pubDate>
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