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    <title><![CDATA[elDiario.es - Antonio Maíllo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/antonio_maillo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antonio Maíllo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Moreno Bonilla promete, la sanidad privada factura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/moreno-bonilla-promete-sanidad-privada-factura_132_13137893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/238088a8-e914-44a6-a182-140a8516ca22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Moreno Bonilla promete, la sanidad privada factura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es imperativo un cambio de gobierno que rectifique esta deriva que, no lo olvidemos, cuesta vidas. El Servicio Andaluz de Salud no aguanta una tercera legislatura en esta situación</p></div><p class="article-text">
        Con su habitual tono de cronista oficial, Moreno Bonilla declar&oacute;, tras la negligencia que provoc&oacute; la crisis de los cribados, que los problemas del SAS no eran de personal ni de dinero, sino m&aacute;s profundos. No le faltaba raz&oacute;n, el problema es el modelo del Partido Popular. Han empeorado todos los indicadores. Las listas de espera est&aacute;n en cifras escalofriantes, se ha maltratado al personal sanitario y a los pacientes. Todo ello tras dilapidar miles de millones de euros que vuelan a las cuentas de resultados de las multinacionales farmac&eacute;uticas y de las empresas de sanidad privada. Estas son las grandes beneficiarias del destrozo del Servicio Andaluz de Salud.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Moreno Bonilla promete, las empresas privadas facturan. Lo hacen con los &ldquo;encargos&rdquo; del SAS y con el aseguramiento privado, ese que sigue creciendo sin parar porque la ciudadan&iacute;a necesita atenci&oacute;n sanitaria y no puede esperar semanas una cita con su m&eacute;dico de familia o meses, incluso a&ntilde;os, a que le vea un especialista. Un negocio redondo a costa de nuestra salud, pagado con nuestro dinero y atendido con nuestro personal, al que el PP ha abierto la puerta a trabajar en la sanidad privada mientras afirma que no contrata m&aacute;s profesionales &ldquo;porque no los hay&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Moreno Bonilla promete, otra vez con unas elecciones en puertas, el hospital de C&aacute;diz, el de M&aacute;laga, o el materno infantil de Huelva, solo en el &uacute;ltimo concierto ha entregado 553 millones de euros a la sanidad privada, siendo las mayores beneficiarias HLA, Quir&oacute;n, Vithas y Pascual. &Eacute;l posa para la foto y pone la primera piedra, pero es la sanidad privada la que construye y ampl&iacute;a su red con nuestros recursos. Desde que lleg&oacute; al gobierno, ha trasvasado 4600 millones de euros a la sanidad privada. Solo en este a&ntilde;o, la inversi&oacute;n p&uacute;blica del SAS decrece en 244 millones, mientras que el presupuesto que ir&aacute; a la privada contabiliza 705 millones.
    </p><p class="article-text">
        Y todo ello con las listas de espera fuera de control.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de no cuidar a la poblaci&oacute;n ni al personal sanitario las estamos padeciendo a diario. La indignaci&oacute;n que ha movilizado a sindicatos, mareas y asociaciones de pacientes marca con claridad el cambio de rumbo que toda la sociedad reclama y que las pol&iacute;ticas de salud de la Junta necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Este pasado domingo lo vimos con claridad: profesionales sanitarios, desde m&eacute;dicos hasta celadores, desde enfermeras hasta personal administrativo, junto a cientos de colectivos y miles de personas, salieron a las calles de las 8 capitales andaluzas bajo el lema &ldquo;Negocio en sanidad, m&aacute;s mortalidad&rdquo; para manifestarse contra el deterioro constante que sufre la sanidad p&uacute;blica andaluza. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, para reclamar algo tan b&aacute;sico como contar con una sanidad p&uacute;blica que cuide a las personas, que no mire la cartera y que garantice la atenci&oacute;n en condiciones de igualdad. Porque la sanidad p&uacute;blica no es solo un servicio esencial: es una pieza clave del modelo de futuro que necesita Andaluc&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los problemas son profundos y requieren decisiones políticas audaces. La sanidad pública andaluza necesita un gobierno que coloque el bienestar de su población por encima del interés de cuatro empresas sanitarias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estas movilizaciones suponen, adem&aacute;s, una enmienda al intento de Juan Manuel Moreno Bonilla de expulsar del debate p&uacute;blico la cuesti&oacute;n sanitaria, como si no fuera pol&iacute;tico garantizar cita r&aacute;pida cuando tienes fiebre, diagn&oacute;stico a tiempo cuando hay riesgo grave en tu salud o intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica que no se cronifique en una espera desesperante.
    </p><p class="article-text">
        Es imperativo un cambio de gobierno que rectifique esta deriva que, no lo olvidemos, cuesta vidas. El Servicio Andaluz de Salud no aguanta una tercera legislatura en esta situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que fortalecer el SAS&rdquo; no es una frase vac&iacute;a. Falta personal en todas las categor&iacute;as y para contratarlo y retenerlo se precisan contratos m&aacute;s estables y mejor retribuidos. Este refuerzo permitir&iacute;a acabar con miles de derivaciones y poner a pleno rendimiento los equipamientos sanitarios p&uacute;blicos. La sangr&iacute;a de derivaciones cuesta mucho m&aacute;s cara que mejorar las plantillas. Tenemos personal sanitario andaluz en todas las CCAA y en el extranjero, y una fuga incesante a la sanidad privada. Simplemente, no nos lo podemos permitir.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es aceptable que sanitarios duerman en autocaravanas en los aparcamientos de los hospitales para cubrir contratos de corta duraci&oacute;n en los municipios de gran afluencia tur&iacute;stica. Para ese personal, el SAS debe incorporar un complemento a modo de &ldquo;cheque vivienda&rdquo; que les permita afrontar el sobrecoste de su alojamiento. No es de recibo que tengamos a miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as sin atenci&oacute;n pedi&aacute;trica en sus centros de salud y que la Junta mantenga una brecha salarial entre facultativos de hospitales y de Atenci&oacute;n Primaria que en algunos casos supera el 20%. Es injustificable que las TCAE sigan con unas funciones de 1973 y se les niegue su categor&iacute;a real, el C1. Es inaceptable que no haya matronas, t&eacute;cnicos de documentaci&oacute;n o de anatom&iacute;a patol&oacute;gica, personal administrativo&hellip; que lo formemos para que luego engrosen las listas del paro o se marchen a trabajar a otros sistemas. Y, definitivamente, es un insulto a nuestra inteligencia que se oculten los datos de listas de espera de pruebas diagn&oacute;sticas mientras que trece CCAA los publican.
    </p><p class="article-text">
        Ese apag&oacute;n da la medida del riesgo cierto en el que se mantiene a la ciudadan&iacute;a: sin diagn&oacute;stico no hay tratamiento, y sin tratamiento no hay recuperaci&oacute;n. As&iacute; que es cierto. Los problemas son profundos y requieren decisiones pol&iacute;ticas audaces. La sanidad p&uacute;blica andaluza necesita un gobierno que coloque el bienestar de su poblaci&oacute;n por encima del inter&eacute;s de cuatro empresas sanitarias. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sanidad pública andaluza necesita un gobierno que trabaje solo para ella y que no le tiemble el pulso. Sin corrupción, sin contratos a dedo, sin dar a ganar una fortuna a las multinacionales por medicamentos que podrían adquirirse a mejores precios, sin puertas giratorias, y sin faltar al respeto a las víctimas de este destrozo. Y, por encima de todo, sin mentiras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y esto se logra, por ejemplo, con un f&eacute;rreo control del gasto en medicamentos, aunque a alguna que otra farmace&uacute;tica le moleste. O asegurando el acceso a un hospital de titularidad y gesti&oacute;n &iacute;ntegramente p&uacute;blicas. Y si para ello hace falta expropiar el uso de hospitales actualmente privados, debe hacerse, moleste a quien moleste.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n es posible que a algunas personas les moleste un gobierno que elimine la compatibilidad entre sanidad p&uacute;blica y privada para jefaturas de servicio y puestos de responsabilidad. Pero debe hacerse, porque no es l&oacute;gico que quienes dirigen nuestra sanidad trabajen en la &ldquo;competencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva: solo con medidas certeras, firmes y valientes es posible construir una sanidad p&uacute;blica a la altura de Andaluc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Solo as&iacute; ser&aacute; posible garantizar atenci&oacute;n sanitaria de calidad los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o en todos los rincones de nuestra comunidad o garantizar un tiempo de espera m&aacute;ximo de 48 horas para las citas con el m&eacute;dico o m&eacute;dica de cabecera.
    </p><p class="article-text">
        La sanidad p&uacute;blica andaluza necesita un gobierno que trabaje solo para ella y que no le tiemble el pulso. Sin corrupci&oacute;n, sin contratos a dedo, sin dar a ganar una fortuna a las multinacionales por medicamentos que podr&iacute;an adquirirse a mejores precios, sin puertas giratorias, y sin faltar al respeto a las v&iacute;ctimas de este destrozo. Y, por encima de todo, sin mentiras. 
    </p><p class="article-text">
        Porque los andaluces merecemos un gobierno que nos cuide, no que nos mienta. Un gobierno que cuente la verdad sobre lo que ocurri&oacute; con el esc&aacute;ndalo de los cribados de c&aacute;ncer de mama, que restaure el da&ntilde;o causado a las afectadas y que repare la memoria de las que ya no est&aacute;n y fueron v&iacute;ctimas de tan criminal negligencia. Se lo debemos.
    </p><p class="article-text">
        Estamos a tiempo de revertir la situaci&oacute;n y hay recursos para hacerlo. Vamos a ello. Por la sanidad p&uacute;blica. Por Andaluc&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/moreno-bonilla-promete-sanidad-privada-factura_132_13137893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 09:46:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Moreno Bonilla promete, la sanidad privada factura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sanidad pública,Juan Manuel Moreno Bonilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía tiene solución. Moreno Bonilla, no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andalucia-solucion-moreno-bonilla-no_132_13025351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e902bdf-d01c-495f-b6d1-0bf5caff5a0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía tiene solución. Moreno Bonilla, no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay que elegir entre gobernar para mejorar la vida de la gente o alimentar la codicia de unos pocos. No hablamos de utopías; hablamos de recuperar el control de nuestras vidas</p></div><p class="article-text">
        Nuestra tierra es la mayor regi&oacute;n exportadora de productos agr&iacute;colas y la tercera comunidad aut&oacute;noma que m&aacute;s riqueza crea en el pa&iacute;s. Y, sin embargo, la desigualdad social es el mayor problema que tenemos en Andaluc&iacute;a: sufrimos los peores datos en cuanto a niveles de pobreza, desempleo, precariedad laboral o exclusi&oacute;n de toda Espa&ntilde;a. Esta contradicci&oacute;n define nuestro presente y condiciona gravemente nuestro futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tenemos recursos naturales, capacidad productiva, talento y una posici&oacute;n estrat&eacute;gica privilegiada. Y todo este potencial convive con la codicia de quienes lo extraen y minimizan. La concentraci&oacute;n de la riqueza y del poder en pocas manos conlleva profundos niveles de precariedad vital y falta de oportunidades para muchas familias andaluzas, especialmente para las clases trabajadoras.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de la derecha para Andaluc&iacute;a es tratarla como si fuera una mina. Extraer la riqueza, sacarla de aqu&iacute; sin importar el da&ntilde;o al territorio y las personas que vivimos en &eacute;l. Un modelo que no piensa en el ma&ntilde;ana y que no protege lo com&uacute;n. Un modelo que amenaza nuestro ecosistema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Saquean nuestra agricultura, sobreexplotan la costa, especulan con los alimentos y con la vivienda. Alquileres cada vez m&aacute;s caros, una lista de la compra que no deja de subir, empleos inestables y mal pagados. A&uacute;n m&aacute;s, han encontrado una nueva veta para el negocio: privatizar los servicios p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">O beneficiamos a la sanidad privada, o protegemos y fortalecemos la pública. O le ponemos alfombras rojas a los fondos especulativos para que se apoderen de nuestras viviendas y de nuestra agricultura, o usamos las herramientas públicas para defender a las empresas vecinas y a los pequeños y medianos agricultores. O fortalecemos la FP y la Universidad pública y gratuita o llenamos los bolsillos de quienes comercian con la formación cualificada de la juventud andaluza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo hemos visto en la reciente y no acabada crisis de los cribados, con retrasos, desorganizaci&oacute;n y falta de informaci&oacute;n clara a la ciudadan&iacute;a. Ha sido el colof&oacute;n de a&ntilde;os de debilitamiento de la atenci&oacute;n primaria y desv&iacute;o de recursos hacia la sanidad privada. Cuando no se planifica, cuando no se refuerzan plantillas y cuando se gobierna a golpe de titular, son las familias andaluzas las que pagan en salud y en detrimento de sus ahorros.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        O beneficiamos a la sanidad privada, o protegemos y fortalecemos la p&uacute;blica. O le ponemos alfombras rojas a los fondos especulativos para que se apoderen de nuestras viviendas y de nuestra agricultura, o usamos las herramientas p&uacute;blicas para defender a las empresas vecinas y a los peque&ntilde;os y medianos agricultores. O fortalecemos la FP y la Universidad p&uacute;blica y gratuita o llenamos los bolsillos de quienes comercian con la formaci&oacute;n cualificada de la juventud andaluza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Frente a esto, hay quien pretende hacernos creer que no hay alternativa. Que las cosas son as&iacute; y que no pueden cambiar. No es cierto. Los grandes problemas de nuestra tierra tienen soluci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy la riqueza de Andalucía está yendo a parar a manos de una minoría, y Moreno Bonilla obedece intereses ajenos y ha puesto la comunidad a su servicio. Nuestra sanidad, nuestra educación, nuestro territorio y nuestra forma de vivir no soportarían un tercer mandato de la derecha</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay que elegir entre gobernar para mejorar la vida de la gente o alimentar la codicia de unos pocos. No hablamos de utop&iacute;as; hablamos de recuperar el control de nuestras vidas. De asegurar las herramientas con las que afrontar los retos del presente y del futuro. De poner las instituciones al servicio de la mayor&iacute;a social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los problemas de Andaluc&iacute;a no se resuelven solo ajustando n&uacute;meros en un presupuesto. Se trata de tomar decisiones. De decidir a qui&eacute;n se protege y a qui&eacute;n se beneficia. En qu&eacute; bando se est&aacute;. En el de las familias trabajadoras o en el de los especuladores y rentistas.&nbsp;Se trata, en definitiva, de decisiones pol&iacute;ticas perfectamente viables que requieren voluntad y valent&iacute;a para enfrentarse a los poderosos. Y Andaluc&iacute;a necesita, m&aacute;s que nunca, un gobierno que est&eacute; dispuesto a hacerlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy la riqueza de Andaluc&iacute;a est&aacute; yendo a parar a manos de una minor&iacute;a, y Moreno Bonilla obedece intereses ajenos y ha puesto la comunidad a su servicio. Nuestra sanidad, nuestra educaci&oacute;n, nuestro territorio y nuestra forma de vivir no soportar&iacute;an un tercer mandato de la derecha. Nada est&aacute; escrito. En las pr&oacute;ximas elecciones tenemos la oportunidad de dar un giro y construir el futuro de nuestra tierra. La coalici&oacute;n POR ANDALUC&Iacute;A la forman organizaciones pol&iacute;ticas y personas que no se resignan: un proyecto abierto, plural y unitario, con voluntad de gobierno para proteger a las clases trabajadoras y ejercer m&aacute;s poder pol&iacute;tico desde Andaluc&iacute;a. No para resistir, sino para ganar. No para administrar derrotas, sino para abrir un nuevo tiempo de esperanza y de ilusi&oacute;n colectivas. Merece la pena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andalucia-solucion-moreno-bonilla-no_132_13025351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 04:30:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andalucía tiene solución. Moreno Bonilla, no]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El control de la información: un nuevo imperialismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/control-informacion-nuevo-imperialismo_129_11975176.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51656965-5efc-4b94-a80c-aa04ed1ce885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El control de la información: un nuevo imperialismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mediante el control de la narrativa, la capacidad de definir lo verosímil, los marcos de comprensión y debate, y una suerte de privatización del espacio público digital, las plataformas de origen estadounidense redefinen las reglas del juego y deliberación democrática</p></div><p class="article-text">
        En el paisaje digital contempor&aacute;neo, los nombres de Donald Trump, Elon Musk y la empresa Meta (anteriormente conocida como Facebook) se han convertido en sin&oacute;nimos de una nueva forma de imperialismo, una que no se basa en las conquistas territoriales sino en el control de la informaci&oacute;n, en la modulaci&oacute;n del discurso y el control oligop&oacute;lico de la tecnolog&iacute;a: una amenaza ya no velada, sino directa y expl&iacute;cita, a nuestra democracia, que empez&oacute; con las injerencias en el Brexit, continu&oacute; con golpes de Estado en Brasil, Bolivia y Venezuela y hoy anticipa una campa&ntilde;a de restauraci&oacute;n ultraderechista en el propio seno de la UE.
    </p><p class="article-text">
        La era de los GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft) y otras grandes tecnol&oacute;gicas de Silicon Valley plantean en este sentido un reto pol&iacute;tico y un cambio en el paradigma del poder, donde el imperialismo se ha digitalizado y el Pr&iacute;ncipe de Maquiavelo act&uacute;a como empresario de s&iacute; mismo fuera de las estructuras democr&aacute;ticas del Estado naci&oacute;n. La capacidad de moldear la realidad social, pol&iacute;tica y econ&oacute;mica a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a concentrada en el complejo industrial-militar del Pent&aacute;gono es el principal peligro que corren nuestros sistemas de representaci&oacute;n. El mismo Biden lo ha reconocido en su &uacute;ltimo discurso. Mediante el control de la narrativa, la capacidad de definir lo veros&iacute;mil, los marcos de comprensi&oacute;n y debate, y una suerte de privatizaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico digital, las plataformas de origen estadounidense redefinen las reglas del juego y deliberaci&oacute;n democr&aacute;tica, despliegan un poder nada sutil que afecta a la pol&iacute;tica interna y el sistema internacional de Naciones Unidas, tal y como vemos en la guerra de Gaza donde operadores como Facebook o Twitter act&uacute;an como c&oacute;mplices activos y necesarios del sionismo en la guerra de exterminio contra el pueblo palestino.
    </p><p class="article-text">
        Los recientes movimientos de X y Meta, eliminando toda forma de control y regulaci&oacute;n, incluso interna, del sesgo del algoritmo y la manipulaci&oacute;n de informaciones e im&aacute;genes, representa una vuelta de tuerca a la l&oacute;gica disruptiva de la comunicaci&oacute;n de la era Trump o Fox News, marcada por el aceleracionismo y la producci&oacute;n de im&aacute;genes falseadas de la realidad sin los&nbsp;filtros tradicionales de los medios de comunicaci&oacute;n. Este fen&oacute;meno no es nuevo, pero ahora se reivindica como leg&iacute;tima la conformaci&oacute;n de un ecosistema informativo y un modelo de mediaci&oacute;n social y pol&iacute;tica donde la verdad se disputa en un terreno de &ldquo;hechos alternativos&rdquo; y noticias falsas. Este cambio de escalada y visi&oacute;n de los principales actores de la comunicaci&oacute;n-mundo tiene consecuencias no solo en la convivencia de culturas y corrientes de opini&oacute;n, tal y como se est&aacute; observando en Estados Unidos, sino que afecta sobremanera a la sostenibilidad de la informaci&oacute;n comprometida por la velocidad y a la viralidad del contenido digital y que adem&aacute;s requiere ingentes recursos naturales que incidir&aacute;n en el expolio de pa&iacute;ses como Argentina o Brasil que contienen recursos estrat&eacute;gicos para sostener la carrera sin futuro de la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto de la presidencia de Donald Trump, la ecolog&iacute;a de la comunicaci&oacute;n va a experimentar cambios significativos, afectando la manera en que se gestionan los recursos naturales y c&oacute;mo se aborda la transici&oacute;n digital en un escenario geopol&iacute;tico internacional que trata, desde la Casa Blanca, de retornar al unilateralismo y los tambores de guerra. De alg&uacute;n modo el Pent&aacute;gono y Silicon Valley nacen, viven y permanecer&aacute;n alimentando la espiral de la barbarie y la muerte. El fen&oacute;meno de la infodemia, t&eacute;rmino acu&ntilde;ado para describir la sobrecarga de informaci&oacute;n, especialmente la falsa o enga&ntilde;osa, ha sido un rasgo distintivo de lo que algunos denominan tecnofeudalismo y en cierto modo es verdad, pues como explica Naomi Klein, la doctrina del shock y la aplicaci&oacute;n de las medidas de acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n del capitalismo financiero que acompa&ntilde;a la transici&oacute;n digital de estas compa&ntilde;&iacute;as requiere el aislamiento psicol&oacute;gico y social de los actores sociales. Este ambiente informativo t&oacute;xico no solo favorece las &iacute;nfulas imperiales de figuras como Elon Musk, sino que impone un &ldquo;yugo invisible&rdquo; que adem&aacute;s de acumular riqueza logra moldear eficazmente la realidad social y pol&iacute;tica percibida, imponiendo agendas de terror y desinformaci&oacute;n sembrando divisiones y distracciones varias, alejando al p&uacute;blico de los asuntos esenciales y de los intereses en juego de Wall Street. As&iacute;, al tiempo que nos entretienen con la dial&eacute;ctica de la inmediatez y la confrontaci&oacute;n, se oculta a la opini&oacute;n p&uacute;blica la malversaci&oacute;n de los recursos naturales que la IA y los servidores de estos gigantes tecnol&oacute;gicos requieren para su mantenimiento cuasi monop&oacute;lico que favorece la desregulaci&oacute;n absoluta, que la UE y alg&uacute;n que otro gobierno como el de Lula intentaban frenar para garantizar el normal desarrollo de la actividad de estas corporaciones desde el punto de vista del derecho.
    </p><p class="article-text">
        Bien es cierto que la IA se aplica y puede contribuir a optimizar la explotaci&oacute;n de recursos naturales, y analizar y predecir patrones clim&aacute;ticos y de uso de la tierra. Sin embargo, la falta de regulaci&oacute;n puede conducir a un uso y abuso insostenible de estos recursos. Por lo que adem&aacute;s de un problema pol&iacute;tico de amenaza a la democracia tenemos un problema de ecolog&iacute;a pol&iacute;tica, de ecolog&iacute;a de la comunicaci&oacute;n, en t&eacute;rminos de c&oacute;mo la pol&iacute;tica energ&eacute;tica y medioambiental puede afectar el desarrollo de tecnolog&iacute;as informacionales y la gesti&oacute;n de recursos naturales a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n digital ha sido un campo de batalla geopol&iacute;tico desde la irrupci&oacute;n de Trump en la escena p&uacute;blica. La visi&oacute;n de Trump sobre la ciberseguridad, la infraestructura de 5G, y la privacidad de datos han marcado un nuevo cap&iacute;tulo en la competencia global, donde la tecnolog&iacute;a se convierte en un medio para imponer agendas pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas directamente conectadas con el rearme de la industria militar estadounidense y la expansi&oacute;n de la OTAN. Este enfoque ha tensionado las relaciones internacionales, especialmente con potencias tecnol&oacute;gicas como China, poniendo de relieve c&oacute;mo la tecnolog&iacute;a afecta la geopol&iacute;tica en la era digital mientras personajes como Musk act&uacute;an de ariete central en el debate sobre el imperialismo digital a trav&eacute;s de empresas como Tesla y SpaceX. La visi&oacute;n del nuevo estratega de Trump de una internet satelital con Starlink deja en evidencia que tenemos un problema grave en la UE de soberan&iacute;a digital y acceso a la informaci&oacute;n, &aacute;reas que antes eran dominio exclusivo de los estados. De ah&iacute; que debamos plantear en el debate p&uacute;blico nacional qui&eacute;n controla la infraestructura digital, los servidores, la red de sat&eacute;lites, la Uni&oacute;n Internacional de Telecomunicaci&oacute;n y el gobierno de Internet, en t&eacute;rminos de seguridad nacional y de democracia de las relaciones internacionales. En otras palabras, la respuesta a esta din&aacute;mica imperial, destituyente y olig&aacute;rquica de los GAFAM y Estados Unidos pasa por mayor regulaci&oacute;n, la defensa de la privacidad y la soberan&iacute;a digital, y la promoci&oacute;n de un espacio digital que sea verdaderamente p&uacute;blico y democr&aacute;tico. La vigilancia y la cr&iacute;tica de estas din&aacute;micas son esenciales para salvaguardar la democracia en el siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        La adaptaci&oacute;n de la cultura digital para la creaci&oacute;n de lo com&uacute;n con garant&iacute;as normativas e institucionales es la &uacute;nica forma de no retornar a tiempos oscuros en forma de era tecnofeudal. Es tiempo para la acci&oacute;n y no para mimetizarnos y responder a golpe de tuit. La pol&iacute;tica por otros medios es el remedio a esta hipermediatizaci&oacute;n de los se&ntilde;ores del aire. Nos va la vida. Literalmente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maíllo, Francisco Sierra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/control-informacion-nuevo-imperialismo_129_11975176.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jan 2025 21:39:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El control de la información: un nuevo imperialismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Meta,Elon Musk,Joe Biden,Estados Unidos,Silicon Valley,Inteligencia artificial,Twitter,Democracia,Otan]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Falta empatía y humildad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/falta-empatia-humildad_129_11685114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9b9a81c-e81d-4ec4-9cfe-108ded59d992_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Falta empatía y humildad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que no puede hacer un jefe de Estado a otro, y menos uno de España a otro de México, es no contestar, como un aristócrata de viejo régimen a peticiones de favor incómodas de un no igual</p><p class="subtitle">Pedro Sánchez ve “inaceptable” e “inexplicable” que México excluya al rey de la toma de posesión de Sheinbaum</p></div><p class="article-text">
        A veces las cosas son tan evidentes, incluso ante el barroco mundo de la diplomacia, que no sorprenden. La no invitaci&oacute;n a Felipe Borb&oacute;n a la toma de posesi&oacute;n de la primera presidenta de M&eacute;xico, Claudia Shainbaum, ha generado una sacudida de hiperventilaci&oacute;n patri&oacute;tica y de indignaci&oacute;n que conviene matizar.
    </p><p class="article-text">
        Siempre es bueno ir m&aacute;s all&aacute; de los titulares de prensa: intentar indagar las razones de decisiones que no son nunca caprichosas. Y&nbsp;mirar a 2019, cuando Manuel L&oacute;pez Obrador, presidente de M&eacute;xico, escribi&oacute; al rey de Espa&ntilde;a y este no le respondi&oacute;. Un ninguneo de ni&ntilde;o caprichoso impropio de un jefe de Estado en las m&iacute;nimas reglas diplom&aacute;ticas de las relaciones internacionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no hay m&aacute;s. O s&iacute;, en realidad. Indagamos m&aacute;s y la no respuesta de nuestro jefe del Estado viene al caso de un asunto que es de enorme sensibilidad en la sociedad mexicana y no de ahora, frente a la ausencia de un debate profundo en Espa&ntilde;a sobre la conquista de Am&eacute;rica, fuera de determinados c&iacute;rculos intelectuales y acad&eacute;micos o de organizaciones pol&iacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y estalla la previsible hiperventilaci&oacute;n patri&oacute;tica: una sobreactuaci&oacute;n del Ministerio de Asuntos Exteriores victimizando la figura del rey y solicitando comparecencia en el Congreso para explicar este incidente &ndash;la posici&oacute;n del PSOE sobre la monarqu&iacute;a empieza a ser digna de estudio sobre el contorsionismo pol&iacute;tico&ndash; y el PP buscando su hueco de oportunidad perdida de partido de Estado en un campo identitario de nacionalismo espa&ntilde;ol rancio.
    </p><p class="article-text">
        El jefe del Estado espa&ntilde;ol, que no es ignorante de esta realidad, pudo haber contestado con reconocimiento a lo escrito por L&oacute;pez Obrador, matizando su posici&oacute;n, rechaz&aacute;ndola cort&eacute;smente invitando a un encuentro futuro al respecto o tirando balones fuera. Pero lo que no puede hacer un jefe de Estado a otro, y menos uno de Espa&ntilde;a a otro de M&eacute;xico, es no contestar, como un arist&oacute;crata de viejo r&eacute;gimen a peticiones de favor inc&oacute;modas de un no igual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Falt&oacute; empat&iacute;a, adem&aacute;s de educaci&oacute;n en su m&iacute;nima exigencia, de Felipe Borb&oacute;n en la falta de respuesta a un igual, en este caso elegido democr&aacute;ticamente por su pueblo, como es el presidente de la Rep&uacute;blica de los Estados Unidos de M&eacute;xico. Y sobr&oacute; prepotencia de quien precisamente basa su legitimidad en el legado de una dinast&iacute;a hist&oacute;rica que llega m&aacute;s all&aacute; de los 500 a&ntilde;os desde que se inici&oacute; la conquista de Am&eacute;rica y apenas 214 desde que M&eacute;xico adquiri&oacute; la independencia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que convendr&iacute;a empezar a no extra&ntilde;arse de estas reacciones venidas de otros pa&iacute;ses y otras sociedades, y empezar a hacer en nuestra sociedad un ejercicio de humildad, empezando por el jefe del Estado, tomando nota el Gobierno, y empujando a un encuentro de reflexi&oacute;n desde amplios sectores de la sociedad espa&ntilde;ola sobre esta asignatura pendiente. Solo as&iacute; podr&aacute; abordarse, y estoy convencido de ello, desde el otro lado del Atl&aacute;ntico el legado recibido por quienes, descendientes de quienes se asentaron en los territorios colombinos, son tambi&eacute;n responsables de las profundas desigualdades estructurales que han asolado aquellas tierras y de la exclusi&oacute;n de las comunidades ind&iacute;genas que vienen siendo reivindicadas coincidiendo precisamente con gobiernos como el de Morena y su cuarta transformaci&oacute;n, cuyos &eacute;xitos le convierten en un presidente con un 80% de aceptaci&oacute;n popular en el final de su mandato no renovable. Quiz&aacute; debamos aprender de estas experiencias pol&iacute;ticas, de quien como presidente eleva su grito contra la corrupci&oacute;n, el clasismo y el racismo y en apoyo a las personas migrantes. No escucharemos a Felipe Borb&oacute;n hablar nunca de ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute;, pues, el mero hecho de afrontar un di&aacute;logo entre sociedades y entre pueblos desde la empat&iacute;a &ndash;ponerse en el lugar del otro&ndash; y la humildad &ndash;reconocer errores del pasado de los que no fuimos responsables pero s&iacute; somos herederos&ndash;, el inicio de una superaci&oacute;n real de este di&aacute;logo necesario para una etapa multipolar de las relaciones internacionales, y que necesitamos en Espa&ntilde;a, lejos de la construcci&oacute;n irreal de un figura como la del monarca que en modo alguno suscita consenso ni la simpat&iacute;a que venden desde el sistema.
    </p><p class="article-text">
        Lo ha hecho hasta la Iglesia cat&oacute;lica, &iquest;no lo haremos nosotros?			
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/falta-empatia-humildad_129_11685114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Sep 2024 20:29:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Falta empatía y humildad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Claudia Sheinbaum,Toma de posesión,México,Felipe VI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Francisco Sierra y la pasión por lo común]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/francisco-sierra-pasion-comun_132_10369405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88f2fc1f-7524-4b77-a50e-1bf14e019920_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Francisco Sierra y la pasión por lo común"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Francisco Sierra es una bellísima persona, y aunque este tipo de reflexiones provocan muecas de sonrisas cínicas en quienes consideran la política ajena a marcos de comportamiento éticos, aún hay quienes defendemos estas categorías necesarias para la defensa del bien común</p><p class="subtitle">El catedrático Francisco Sierra encabezará las listas de Sumar por Sevilla</p></div><p class="article-text">
        Cuando supe de la elecci&oacute;n de Francisco Sierra como candidato para encabezar la lista de SUMAR por Sevilla, reconozco que tuve una sensaci&oacute;n reconfortante, de contenida alegr&iacute;a ante los no siempre agradables procesos de elaboraci&oacute;n de listas electorales. Se hab&iacute;a acertado y eso siempre ayuda a votar con m&aacute;s esperanza, y alegr&iacute;a si cabe, el pr&oacute;ximo 23J.
    </p><p class="article-text">
        Francisco Sierra es un reconocido Catedr&aacute;tico de Teor&iacute;a de la Comunicaci&oacute;n. Bien. Pero, como &eacute;l mismo dijo en el acto de SUMAR en Sevilla con Yolanda D&iacute;az, &ldquo;uno viene de donde viene, hijo de un obrero de Standard El&eacute;ctrica que, aunque es catedr&aacute;tico, no ha perdido la identidad de clase&rdquo;. En esa frase de gran belleza se resume su historia vital. Hijo de la migraci&oacute;n andaluza de los 60, de familia granadina trasladada a Madrid, su propia trayectoria vital refleja el emocionante compromiso por el estudio que las familias trabajadoras transmit&iacute;an a sus v&aacute;stagos. Estudiante de la escuela p&uacute;blica &ldquo;con beca&rdquo;, su recorrido acad&eacute;mico es el arquetipo de quienes sab&iacute;amos que o hab&iacute;a esfuerzo para superar cada curso o la beca que perd&iacute;amos nos devolver&iacute;a a casa antes de tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Antes de tiempo fue Catedr&aacute;tico, pero el Decreto Montoro retras&oacute; su acceso cuatro a&ntilde;os, avalado por numerosas representaciones y publicaciones acad&eacute;micas nacionales e internacionales. Pero sin duda nos sorprendi&oacute; cuando en 2005, con apenas 35 a&ntilde;os, fue nombrado Decano de la Facultad de Comunicaci&oacute;n de la Universidad de Sevilla, el m&aacute;s joven de Espa&ntilde;a en ese momento. Su compromiso con la educaci&oacute;n p&uacute;blica -y la conciencia de devolver a la sociedad lo que esta le ha dado- le impuls&oacute; a asumir esta responsabilidad a una edad tan temprana.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Su intensa dedicación al trabajo tiene que ver con su pertenencia a una generación que, procedente de familias trabajadoras, accede por primera vez a la Universidad. Algo que hoy se da por hecho, pero en los años 80 no era así</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estos v&iacute;nculos le animaron a fundar asociaciones cient&iacute;ficas como la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Investigaci&oacute;n en Comunicaci&oacute;n (AE-IC) o la Uni&oacute;n Latina de Econom&iacute;a Pol&iacute;tica de la Informaci&oacute;n, la Comunicaci&oacute;n y la Cultura (ULEICC). Su trabajo de ida y vuelta con pa&iacute;ses como M&eacute;xico o Ecuador ha definido un perfil de amplias miras y altura profesional.
    </p><p class="article-text">
        Su intensa dedicaci&oacute;n al trabajo tiene que ver con su pertenencia a una generaci&oacute;n que, procedente de familias trabajadoras, accede por primera vez a la Universidad. Algo que hoy se da por hecho, pero en los a&ntilde;os 80 no era as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Esa vocaci&oacute;n de servicio p&uacute;blico tambi&eacute;n procede de su itinerario biogr&aacute;fico y profesional. Frente al saber instrumental concebido como una pr&aacute;ctica profesional en la que el pensamiento cr&iacute;tico no tiene por qu&eacute; hacer acto de presencia, Sierra concibe la Universidad como un espacio para construir comunidad en un proceso estrechamente ligado con el cambio social. Sin que &eacute;l lo pretenda, forma parte de una excelente tradici&oacute;n de la educaci&oacute;n universitaria sevillana que ha forjado, desde espacios cr&iacute;ticos y rigurosos, l&iacute;neas de investigaci&oacute;n y pensamientos &ndash;en el campo del derecho, el filol&oacute;gico, hist&oacute;rico, cient&iacute;fico o art&iacute;stico- que han nutrido una concepci&oacute;n comunitaria, de vanguardia y abiertamente progresista. Parte de la mejor Sevilla, digna de ser resaltada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Toda esta trayectoria se pone ahora al servicio de SUMAR: desde la conciencia de una Andalucía determinante para el futuro de la mejor España, en Sierra tenemos a un defensor de los servicios públicos irrenunciable, firme y de los que no duda</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es precisamente este anhelo de cambio social el que explica su optimismo de la voluntad, incluso en las situaciones m&aacute;s dif&iacute;ciles. Desde su participaci&oacute;n juvenil en las organizaciones estudiantiles y culturales en la entonces reciente democracia, hasta su compromiso con la unidad de la izquierda de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Francisco Sierra, con la generosidad del que sabe que lo com&uacute;n est&aacute; por encima de lo individual, no ha dejado de ponerse al servicio de los procesos colectivos que buscaban una profundizaci&oacute;n democr&aacute;tica de la sociedad.&nbsp;Por eso, este paso dado no nos ha sorprendido a quienes lo conocemos desde que compart&iacute;amos luchas en el movimiento estudiantil.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta trayectoria se pone ahora al servicio de SUMAR: desde la conciencia de una Andaluc&iacute;a determinante para el futuro de la mejor Espa&ntilde;a, en Sierra tenemos a un defensor de los servicios p&uacute;blicos irrenunciable, firme y de los que no duda. Para que nos entendamos: de los que no se ofrecen a un debate para aumentar la edad de jubilaci&oacute;n porque niegan la mayor, que es retroceder en derechos. Ser&aacute;, por tanto, una garant&iacute;a en la defensa de las familias trabajadoras, esas que nos piden que sobre todo seamos buenas personas, como el mejor patrimonio o legado que nos dejan.
    </p><p class="article-text">
        Y Francisco Sierra es una bell&iacute;sima persona, y aunque este tipo de reflexiones provocan muecas de sonrisas c&iacute;nicas en quienes consideran la pol&iacute;tica ajena a marcos de comportamiento &eacute;ticos, a&uacute;n hay quienes defendemos estas categor&iacute;as necesarias para la defensa del bien com&uacute;n y del mejor vivir: que un buen pol&iacute;tico, que una buena pol&iacute;tica debe ser ante todo una persona decente. Y Francisco Sierra Caballero lo es.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/francisco-sierra-pasion-comun_132_10369405.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Jul 2023 18:09:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Francisco Sierra y la pasión por lo común]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Generales 23J 2023,Andalucía,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juanma Moreno no será presidente… si nos lo creemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/juanma-moreno-no-sera-presidente-si-creemos_132_8544681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfa5ce30-586a-4fb0-9e7f-edce06b9ad7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juanma Moreno no será presidente… si nos lo creemos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nave de gobierno, como un portaavión, ha virado desde el principio, aunque, también como los portaaviones, no sea percibido por la tripulación, que bastante tiene con su trabajo y quehacer diario</p></div><p class="article-text">
        Se cumplen tres a&ntilde;os desde que celebramos las &uacute;ltimas elecciones andaluzas que dejaron, por primera vez en 37 a&ntilde;os, al PSOE en la oposici&oacute;n y al PP en el Gobierno auton&oacute;mico. Ese d&iacute;a se produjo una combinaci&oacute;n &ndash;virtuosa para las derechas- que permiti&oacute; la suma de esca&ntilde;os de tres partidos: El PP, con su peor resultado en 32 a&ntilde;os; Ciudadanos, con su mejor resultado; y Vox, que entr&oacute; por primera vez en un Parlamento
    </p><p class="article-text">
        Treinta y seis meses despu&eacute;s, en ese tr&iacute;o que posibilit&oacute; la investidura de Juanma Moreno, tenemos a un PP relativamente consolidado, a Ciudadanos en ca&iacute;da libre y a Vox, suelto y sin vacunar, en su teorizaci&oacute;n impugnatoria por la que aspira a una hegemon&iacute;a cultural de la extrema derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tengo para m&iacute; que una de las cosas que m&aacute;s da&ntilde;o ha hecho al estado an&iacute;mico y demosc&oacute;pico de la gente ha sido el se&ntilde;uelo malditista de &ldquo;que viene la derecha&rdquo;, como anunciador apocal&iacute;ptico de todos los males venideros. De tal suerte que el mero hecho de que todo siga funcionando &ndash;no mejor ni de lejos- haya podido generar un espejismo de benevolencia hacia los que gobiernan. &ldquo;No eran tan malos como nos dec&iacute;an&rdquo;. Al final, los anuncios prejuiciosos diluyen la gravedad real de tres a&ntilde;os de gesti&oacute;n de Juanma Moreno con una hoja de ruta bien marcada que pasa, fundamentalmente, por la disminuci&oacute;n de ingresos a trav&eacute;s de una fiscalidad aberrante e insostenible que consolidar&aacute; el adelgazamiento de los servicios p&uacute;blicos cuando no su desmantelamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, el prejuicio escandalizado si algo ha hecho es permitir que la agenda de la derecha haya entrado desacomplejada, aunque sutil en lo formal, en la gesti&oacute;n de la administraci&oacute;n andaluza. Porque la nave de gobierno, como un portaavi&oacute;n, ha virado desde el principio, aunque, tambi&eacute;n como los portaaviones, no sea percibido por la tripulaci&oacute;n, que bastante tiene con su trabajo y quehacer diario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tiene su prioridad puesta, de forma casi obsesiva, en un giro estratégico de gestión orientado al beneficio y cuidado de quienes no han visto pasar las crisis por sus vidas, ni por su colchón patrimonial, ni por su acomodada situación económica</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero la realidad es que el destrozo de la atenci&oacute;n primaria en la sanidad p&uacute;blica y la privatizaci&oacute;n de esta se ha acelerado, mediante la derivaci&oacute;n f&aacute;ctica de funciones esenciales como las intervenciones quir&uacute;rgicas en cl&iacute;nicas privadas, las citas m&eacute;dicas o los especialistas. Tambi&eacute;n se ha producido un impulso a la colaboraci&oacute;n p&uacute;blica-privada, sin l&iacute;mite ni condicionantes. Esto significa que los andaluces y andaluzas pagamos por grandes obras p&uacute;blicas cuatro veces su coste real. Existe un retraso intencionado en la aplicaci&oacute;n de las normas que vienen del Estado, como la Ley de Eutanasia; hay una evidente difuminaci&oacute;n en la asunci&oacute;n de cualquier rol conflictivo, como hemos comprobado en el vergonzoso desistimiento de mediaci&oacute;n por parte de la Junta en el conflicto del metal de la provincia de C&aacute;diz; y concesiones culturales a la extrema derecha en pol&iacute;tica educativa y de comunicaci&oacute;n, que les sirve para imponer su agenda p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no solo eso. A pesar de los discursos oficiales y de los informativos de Canal Sur, la realidad es que Juanma Moreno tiene su prioridad puesta, de forma casi obsesiva,&nbsp;en un giro estrat&eacute;gico de gesti&oacute;n orientado al beneficio y cuidado de quienes no han visto pasar las crisis por sus vidas, ni por su colch&oacute;n patrimonial, ni por su acomodada situaci&oacute;n econ&oacute;mica. Para ellos trabaja.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, la construcci&oacute;n de un estado de calamidad que supondr&iacute;a la llegada de la derecha a la Junta de Andaluc&iacute;a ha provocado una sensaci&oacute;n de que la cosa no est&aacute; tan mal. La percepci&oacute;n es de un cambio suave y moderado en las formas. Como si el recorte despiadado del personal sanitario, de derechos sociales, y de prestaciones o ayudas a los sectores m&aacute;s necesitados hubieran de imponerse con griter&iacute;os e imposiciones formales m&aacute;s o menos chuscas.
    </p><p class="article-text">
        Esto puede estar llevando a la percepci&oacute;n, en el trazo grueso, de que el futuro inevitable y resignado es que siga gobernando el Partido Popular, algo con lo me encuentro profundamente preocupado. Y me explico:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hemos asistido a un ruido inmenso sobre un posible adelanto electoral, que seguir&aacute;, aunque ya de modo poco relevante, pues el fin de la legislatura est&aacute; a punto. Ese ruido refleja que ha existido una reflexi&oacute;n en el seno del PP al respecto, dada su tendencia al alza, que se ha saldado con un freno a convocar elecciones precipitadamente, como esperaba G&eacute;nova, y que, desde mi punto de vista, tiene que ver con tres factores.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No me rima el clima de resignación que contemplo con el clima de renovación que, sin embargo, ha emprendido el bloque progresista andaluz</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El primero son los antecedentes. No es menor resaltar el fracaso de expectativas que tuvo el PSOE de Andaluc&iacute;a cuando Susana D&iacute;az puls&oacute; en dos ocasiones el adelanto electoral. No mejor&oacute; los peores resultados hasta entonces obtenidos &ndash;en 2015 se qued&oacute; con los mismos esca&ntilde;os que obtuvo Jos&eacute; Antonio Gri&ntilde;&aacute;n en 2012- y empeor&oacute; hasta perder el cetro en 2018.
    </p><p class="article-text">
        El segundo factor es el desmoronamiento de Ciudadanos. Entiendo que debe de ser muy complejo gobernar de t&uacute; a t&uacute; con un grupo parlamentario que pr&aacute;cticamente iguala al PP ahora mismo pero que est&aacute; roto y desmoronado. Mirarse en el espejo de Madrid, donde el PP absorbi&oacute; a su otrora aliado en el cogobierno, podr&iacute;a ser una opci&oacute;n si no fuera porque Andaluc&iacute;a no es Madrid, ni el votante de Ciudadanos en Andaluc&iacute;a viene exclusivamente del espacio de la derecha-derecha.
    </p><p class="article-text">
        El tercer elemento que a mi juicio pesa es que a Juanma Moreno no le salen las cuentas. Unas elecciones se adelantan para ganar y gobernar en mejores condiciones de las que antes se ten&iacute;an y en un contexto que garantice que ese marco deseable va a tener lugar. Por mucho que se cocinen las encuestas que se han publicado &ndash;con mayor o menor condimento, pero cocina hay- en ninguna se garantiza una mayor&iacute;a absoluta que pivote en torno al Partido Popular con claridad. Todo es un resultado demasiado raspado para dar por hecho que est&aacute; consolidada la mayor&iacute;a de las derechas en Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Con estos tres elementos &ndash; que nos dicen que el PP no tiene la Junta amarrada ni de lejos- propongo una reflexi&oacute;n sosegada. &iquest;Puede que el principal aliado de Juanma Moreno hoy sea el desistimiento o resignaci&oacute;n que puede haberse instalado en amplias capas populares progresistas o de izquierdas sobre lo inevitable de una repetici&oacute;n de este gobierno? O lo que ser&iacute;a peor &iquest;Han asumido esto como inevitable los c&iacute;rculos de las propias organizaciones progresistas y de la izquierda pol&iacute;tica, social, econ&oacute;mica y cultural de Andaluc&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        Las respuestas a estas preguntas deben llevar a plantearnos si estamos a las puertas del a&ntilde;o cuarto de la era conservadora en Andaluc&iacute;a o si, por el contrario, estamos ya entrando en el a&ntilde;o menos uno para venidera expresi&oacute;n en Andaluc&iacute;a de un gobierno progresista de nuevo cu&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no me rima el clima de resignaci&oacute;n que contemplo con el clima de renovaci&oacute;n que, sin embargo, ha emprendido el bloque progresista andaluz, una vez amortizadas Susana D&iacute;az y Teresa Rodr&iacute;guez &ndash;por dos veces candidatas a la Presidencia de la Junta - aunque ambas, ya sin liderazgo, sigan adheridas a cargos p&uacute;blicos de representaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Juan Espadas, como cualquier nuevo dirigente, es el resutlado de una decisión que no ha sido un error por el cambio de liderazgo, pero que aún no se sabe si ha sido un acierto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De un lado, el PSOE de Andaluc&iacute;a, que es una organizaci&oacute;n con gran capacidad de an&aacute;lisis de la realidad social de nuestra Comunidad, ha movido ficha y ha le&iacute;do la necesidad de reflejar el nuevo tiempo con nuevos referentes. Juan Espadas, como cualquier nuevo dirigente, es el resultado de una decisi&oacute;n que no ha sido un error por el cambio de liderazgo, pero que a&uacute;n no se sabe si ha sido un acierto. En cualquier caso, su perfil responde a una lectura del PSOE de querer ganar el centro para volver a gobernar Andaluc&iacute;a y disputar los despojos de Ciudadanos con el Partido Popular, con el doble objetivo de recuperar apoyo electoral y limitar el que pudiera ganar el PP.
    </p><p class="article-text">
        En Unidas Podemos el proceso ha sido m&aacute;s traum&aacute;tico, pero el resultado clarifica en perspectiva que la definici&oacute;n, ya sin matices, es la de un proyecto de profunda ra&iacute;z andalucista y cimentado en un proyecto federal, como ha sido IUCA siempre. La renovaci&oacute;n de IU y Podemos en Andaluc&iacute;a, con Toni Valero y Martina Velarde al frente, ha supuesto volver a tomar el pulso y ambos dirigentes proyectan ya la frescura que se necesita para confirmar que hay un proyecto de gobierno cre&iacute;ble y serio para Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay un elemento no menor y es que urge resolver ya el liderazgo del espacio de Unidas Podemos. Se hace perentorio dar forma y voz a quien sea la referencia electoral de este proyecto, ampliado como ser&iacute;a deseable, pues hay sectores de la izquierda andaluza con proyecto de pa&iacute;s y voluntad de gobierno con quienes deber&iacute;amos encontrarnos en acuerdos program&aacute;ticos como en otras Comunidades Aut&oacute;nomas.
    </p><p class="article-text">
        Ya el actual presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a ha definido los espacios en los que pueden celebrarse las elecciones. Toca ponerse a desmentir y liberarse de la resignaci&oacute;n a la que hac&iacute;a referencia al principio de este art&iacute;culo. Tambi&eacute;n enarbolar una bandera de reversi&oacute;n de estos a&ntilde;os de privatizaci&oacute;n, de giro reaccionario y de conservadurismo integrista.
    </p><p class="article-text">
        Ardua la tarea y, por ello, no podemos esperar a que el calendario andaluz encaje en otros calendarios a&uacute;n por definir, porque lo que est&aacute; en juego son los intereses de las capas populares de Andaluc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No estamos mal en el campo de la izquierda. Si lo hacemos bien, Juanma Moreno no ser&aacute; presidente otra vez, pero hay que cre&eacute;rselo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/juanma-moreno-no-sera-presidente-si-creemos_132_8544681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Dec 2021 20:40:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juanma Moreno no será presidente… si nos lo creemos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Algunos apuntes sobre Adelante Andalucía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/apuntes-adelante-andalucia_132_6255952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd38d4ff-27c9-48be-a540-157244693500_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Algunos apuntes sobre Adelante Andalucía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La división del espacio político de la izquierda puede tener dos consecuencias desoladoras: la permanencia de las derechas en el gobierno andaluz y permitir que el PSOE sea la alternativa de gobierno. Estamos en política, dirímanse los disensos con debate, esfuerzo de síntesis y votación democrática de las bases como expresión de una voluntad colectiva</p></div><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica, como en la vida &ndash;y lo estamos viendo hoy, con una pandemia que no cesa-, ninguna situaci&oacute;n es f&aacute;cil. Se cuentan con los dedos de la mano coyunturas que den certezas o seguridades. Nunca se toman decisiones con la garant&iacute;a de acierto y, en estos periodos de crisis y agitaci&oacute;n constantes, es imprescindible atenderlas desde una visi&oacute;n dial&eacute;ctica. Solo con esta seremos capaces de dar respuestas a las nuevas preguntas que van surgiendo en un mundo en constante cambio.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre nuevos escenarios y sobre nuevas preguntas naci&oacute;, hace algo m&aacute;s de dos a&ntilde;os, Adelante Andaluc&iacute;a como respuesta a la siguiente pregunta: <strong>&iquest;Es posible construir un espacio pol&iacute;tico amplio, diverso y conformado por diferentes tradiciones pol&iacute;ticas, que configure un modelo social, econ&oacute;mico y cultural para Andaluc&iacute;a basado en la justicia social?</strong> &iquest;Es posible hacerlo desde el respeto entre las partes, la horizontalidad y la igualdad de los sujetos para construir una alternativa pol&iacute;tica al bipartidismo?
    </p><p class="article-text">
        Las respuestas no fueron sencillas y tardamos meses en dise&ntilde;ar, con mucho debate, lo que m&aacute;s tarde ser&iacute;a Adelante Andaluc&iacute;a, un sujeto pol&iacute;tico andaluz, expresi&oacute;n del espacio de Unidas Podemos en Andaluc&iacute;a. <strong>No pactamos una terminal regional &ndash;faltar&iacute;a m&aacute;s-, pero desde luego tampoco pactamos una fuerza pol&iacute;tica independiente de un espacio que consideramos fraternal</strong> &ndash;con sus fallas a&uacute;n por corregir- y solidario con el resto de los pueblos de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Y bajo una misma definici&oacute;n de sujeto pol&iacute;tico andaluz &ndash;en nuestro caso federal y solidario- pensamos c&oacute;mo articular Adelante Andaluc&iacute;a. Nos reconocimos, por m&eacute;ritos propios, como la referencia del espacio de Unidas Podemos en Andaluc&iacute;a, con toda la personalidad pol&iacute;tica que ello implica y enriqueci&eacute;ndonos con asociaciones y organizaciones nacionalistas de izquierda, con sus significadas personalidades de referencia. 
    </p><p class="article-text">
        Y siempre, desde IUCA, &ndash;yo estaba ah&iacute;- dejamos claro el v&iacute;nculo irrompible con nuestra organizaci&oacute;n federal. Porque, con todo nuestro acervo, somos un proyecto solidario al servicio de una clase trabajadora, por cierto, enga&ntilde;ada tantas veces bajo la envolvente de las identidades territoriales. Nunca se nos pidi&oacute; hacerlo y nunca hubi&eacute;ramos aceptado hacerlo. Pero es que nunca fue objeto de debate la ruptura con las organizaciones federales, pues tuvimos claro que negoci&aacute;bamos entre organizaciones, no entre corrientes dentro de aquellas ni entre personas. Los acuerdos de IUCA eran con Podemos, no con Anticapitalistas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Negociábamos entre organizaciones, no entre corrientes dentro de aquellas ni entre personas. Los acuerdos de IUCA eran con Podemos, no con Anticapitalistas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; ahora pretende justificarse una ruptura a causa de la disensi&oacute;n sobre el concepto &lsquo;sujeto pol&iacute;tico andaluz&rsquo;? En IUCA nunca hemos tenido problema con ello, al contrario.<strong> IUCA es y ejerce como sujeto pol&iacute;tico andaluz desde los a&ntilde;os 90 y ha tenido voz propia en el Congreso de los Diputados. </strong>Somos un sujeto con personalidad pol&iacute;tica y jur&iacute;dica, como lo es el Partido Comunista de Andaluc&iacute;a (PCA) desde principios de los a&ntilde;os 80. Por tanto, no creo que haya debate en esta cuesti&oacute;n en el seno de IUCA ni del PCA porque es lo que siempre hemos defendido y ejercido. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde est&aacute; entonces el problema? Escucho c&oacute;mo se acusa a IUCA de haber cambiado de posici&oacute;n, pero la realidad es que lo &uacute;nico que ha cambiado desde la conformaci&oacute;n de Adelante Andaluc&iacute;a es que Anticapitalistas se ha ido de Podemos con sus cargos p&uacute;blicos elegidos bajo el paraguas de esta &uacute;ltima formaci&oacute;n, y eso es lo que explica que ahora se pretenda esconder bajo el concepto de &ldquo;sujeto pol&iacute;tico andaluz&rdquo; lo que en realidad se pretende:<strong> construir un partido nacionalista al estilo de las CUP catalanas, controlado por Anticapitalistas, cosa respetable pero que no tiene nada que ver con Adelante Andaluc&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pronto van a cumplirse dos a&ntilde;os de las elecciones andaluzas. Tiempo en el que el Gobierno de las derechas con el apoyo de la extrema derecha ha comenzado a ejecutar su plan para Andaluc&iacute;a. Y en este dram&aacute;tico escenario, agravado por la pandemia que nos agarrota como sociedad, contemplo con perplejidad que parte de Adelante, cuyo grupo parlamentario tiene mimbres para liderar la oposici&oacute;n ante un PSOE-A en encefalograma plano, se est&aacute; dedicando a una suerte de juego de tronos ajeno absolutamente a las preocupaciones e interrogantes de la gente a la que representamos, y no solo de esta; y en hacer oposici&oacute;n a un cogobierno en Espa&ntilde;a que tanto las bases de IU como de Podemos votaron masivamente.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ejercer ese papel (el de liderar una oposici&oacute;n que demuestre que existe una alternativa de gobierno s&oacute;lida a la izquierda que no pase por el PSOE-A), sigo con estupor c&oacute;mo una parte de Adelante Andaluc&iacute;a se ha embarcado en una maniobra que pretende dejar en minor&iacute;a administrativa a las dos fuerzas pol&iacute;ticas fundadoras del espacio, Podemos e IUCA. Incluso tengo que escuchar que se tache a IUCA y a Podemos de minoritarios frente a Anticapitalistas, Izquierda Andalucista y Primavera Andaluza.<strong> &iquest;De verdad con casi mil concejales y el 98% de los alcaldes de Adelante, IUCA es una fuerza minoritaria en el espacio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adelante Andaluc&iacute;a fue lo que fue &ndash; a pesar de las cr&iacute;ticas en su d&iacute;a, obtuvo el mejor resultado en toda Espa&ntilde;a del espacio pol&iacute;tico en elecciones auton&oacute;micas- porque todos hicimos renuncias por el bien com&uacute;n. En mi caso, renunci&eacute; personalmente a competir en primarias para evitar el levantamiento de muros emocionales e identitarios entre las organizaciones que estaban construyendo Adelante Andaluc&iacute;a. Soportamos el esfuerzo militante de una organizaci&oacute;n vertebrada en m&aacute;s de 400 asambleas que pusieron el alma, el empe&ntilde;o y la lucha en una campa&ntilde;a dif&iacute;cil. Abrazamos a todos los candidatos que los sent&iacute;amos como nuestros. Nos negamos a participar en jugadas pol&iacute;ticas o envolventes que rompieran la construcci&oacute;n de los consensos, de uno y otro lado. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos viendo cómo en España el proyecto de Unidas Podemos está siendo acosado por tierra, mar y aire por las derechas, las élites financieras, el poder judicial y la Corona. No se lo pongamos fácil.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hoy, sin embargo, constatamos un secuestro de la marca <a href="https://www.eldiario.es/politica/teresa-rodriguez-adelante-andalucia-podemos_1_1177488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adelante Andaluc&iacute;a registrada como partido pol&iacute;tico</a> &ndash;y de sus canales de comunicaci&oacute;n- con torticeras maniobras burocr&aacute;ticas. Asistimos a la inclusi&oacute;n sin consenso de Anticapitalistas como fuerza pol&iacute;tica de pleno derecho, con el fin de construir una falsa mayor&iacute;a que incline la balanza del Grupo Motor hacia las posiciones maximalistas inasumibles para Podemos e IUCA. Vemos c&oacute;mo se modifican las reglas de juego salt&aacute;ndose los consensos que tanto nos costaron conseguir. Evidenciamos c&oacute;mo un grupo minoritario &ndash;amparado en una mayor&iacute;a de parlamentarios que fueron elegidos gracias a las siglas de Podemos- pretende vampirizar un patrimonio com&uacute;n que principalmente se ha levantado con la mano de obra militante de IUCA y Podemos y con los recursos econ&oacute;micos de ambos, que todo hay que decirlo. 
    </p><p class="article-text">
        No podemos renunciar, por el sectarismo de algunos, a un espacio que construimos como esperanza de cientos de miles de andaluzas y andaluces. <strong>Quienes creen que la desuni&oacute;n dar&aacute; lugar a fuerzas pol&iacute;ticas con m&aacute;s capacidad para esa alternativa se equivocan.</strong> La divisi&oacute;n solo apuntalar&aacute; la permanencia de las derechas en el Gobierno andaluz y la renuncia a ser alternativa de sociedad y gobierno en favor del PSOE-A, lo que no deja de ser desolador. Llama la atenci&oacute;n que quienes se autoerigen como garantes de evitar alianzas de cogobierno con el PSOE-A lo que consigan -con su acci&oacute;n irresponsable y dir&iacute;a que fr&iacute;vola-, es apuntalarlo en un momento de extraordinaria debilidad del otrora partido poderoso. Que existen dificultades o desacuerdos va de suyo. Pero esto es pol&iacute;tica: dir&iacute;mase con debate, esfuerzo de s&iacute;ntesis y votaci&oacute;n democr&aacute;tica de las bases como expresi&oacute;n de una voluntad colectiva. Eso es la democracia y a eso deben aspirar las fuerzas pol&iacute;ticas y no, desde luego, a construir falsas mayor&iacute;as al margen de la gente. 
    </p><p class="article-text">
        La voluntad de resoluci&oacute;n ante una coyuntura extrema se demuestra si las partes asumen la voluntad del mandato democr&aacute;tico de las bases &ndash;desde el programa electoral a la participaci&oacute;n o no en los gobiernos-, y ejercen la empat&iacute;a para entender las posiciones pol&iacute;ticas ajenas. Esa es la f&oacute;rmula, no conozco otra, para que se superen las dificultades. Me consta que as&iacute; ha sido planteado por la actual direcci&oacute;n de IUCA al resto de organizaciones en innumerables ocasiones. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos viviendo momentos complej&iacute;simos, de&nbsp;reordenaci&oacute;n de lo que vamos a ser como sociedad. La pandemia ha instalado una enorme preocupaci&oacute;n social que debe ser atendida y cuidada como prioridad entre las organizaciones pol&iacute;ticas. Cada d&iacute;a me encuentro en el instituto en que trabajo con alumnos inquietos por un futuro al que no quieren renunciar, profesores y familias que luchan por que la pandemia no se lleve promociones de estudiantes en peores condiciones formativas. Esa realidad y cuidado, en este u otros &aacute;mbitos de trabajo, debe ser la prioridad pol&iacute;tica. <strong>Ser &uacute;tiles a quienes nos necesitan.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos viendo c&oacute;mo en Espa&ntilde;a el proyecto de Unidas Podemos est&aacute; siendo acosado por tierra, mar y aire por las derechas, las &eacute;lites financieras, el poder judicial y la Corona. No se lo pongamos f&aacute;cil. Las clases populares andaluzas tambi&eacute;n merecen un gobierno de nuevo cu&ntilde;o, que trascienda lo hasta ahora conocido, al servicio de sus aspiraciones de felicidad y de estar bien en el mundo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/apuntes-adelante-andalucia_132_6255952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Sep 2020 19:55:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Algunos apuntes sobre Adelante Andalucía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La función profética de Julio Anguita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/funcion-profetica-julio-anguita_132_5960634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28a689fc-4b5a-4f40-86a0-7315b3bbadb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La función profética de Julio Anguita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2015 advertía en su discurso de vuelta en un mitin en Málaga sobre la necesidad de organizar el poder popular para defender un gobierno del pueblo frente al ataque de los poderosos (...).</p><p class="subtitle">En 2015 hablaba para mayo de 2020</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la conmoci&oacute;n ante su fallecimiento, me atrevo a escribir algunas reflexiones sobre <strong>Julio Anguita</strong> tras comprobar el impacto extraordinario que ha tenido la noticia. &iquest;Por qu&eacute; una ola de emociones tan desbordada sacude hoy a tanta gente, llena de afecto hacia Julio? &iquest;Cu&aacute;l fue su valor para sectores tan amplios de la poblaci&oacute;n? La respuesta est&aacute; en el valor prof&eacute;tico de su acci&oacute;n pol&iacute;tica, pero no en el sentido con el que intentaban caricaturizarlo quienes se sent&iacute;an incapaces de combatirlo dial&eacute;cticamente. Los hubo que se lanzaron a una operaci&oacute;n por mar, tierra y aire contra &eacute;l; y cre&iacute;an que venciendo a su persona combat&iacute;an sus ideas.
    </p><p class="article-text">
        Julio gustaba de abordar el sentido prof&eacute;tico en pol&iacute;tica con un valor prometeico: de adelantarse a lo que suceder&iacute;a, de<strong> ver de antemano las consecuencias de las decisiones pol&iacute;ticas y afrontar, sin importar el coste, la acci&oacute;n pol&iacute;tica correspondiente, pesara a quien pesara.</strong> Si uno acude a los debates sobre el Tratado de Maastricht o se para a escuchar los m&iacute;tines que dio en los &uacute;ltimos a&ntilde;os observa que sus diagn&oacute;sticos no eran los c&oacute;modos del momento, pero s&iacute; los acertados con el tiempo. Nunca le agradecer&eacute; lo suficiente que rompiera su silencio tras 15 a&ntilde;os para contribuir a la campa&ntilde;a electoral de las elecciones andaluzas de 2015.
    </p><p class="article-text">
        Si en 1992 la ofensiva lleg&oacute; a quebrar a IU en un momento de crecimiento y amenaza al consenso del bipartidismo, en 2015 advert&iacute;a en su discurso de vuelta en un mitin en M&aacute;laga sobre <strong>la necesidad de organizar el poder popular para defender un gobierno del pueblo frente al ataque de los poderosos.</strong> En 1992 hablaba para 2008 y sobre los estragos de la Gran Crisis. En 2015 hablaba para mayo de 2020.
    </p><p class="article-text">
        Hombre de una excepcional visi&oacute;n estrat&eacute;gica, hay toda una generaci&oacute;n para quien Julio ha sido referente desde los inicios de nuestro compromiso pol&iacute;tico. Primero lo fue en su labor municipal y luego con la construcci&oacute;n de Convocatoria por Andaluc&iacute;a. El germen de Izquierda Unida tuvo en el Partido Comunista de Andaluc&iacute;a el impulso organizado para su empuje; en Felipe Alcaraz, la generosidad del momento, y en Julio Anguita, la adhesi&oacute;n subjetiva de un dirigente pol&iacute;tico ya entonces de enorme credibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Era diferente. Distante y displicente con las cuitas internas de partido, hijo de una cultura comunista impregnada del sustrato anarquista andaluz, Julio Anguita fue una llegada de aire fresco a la sacudida del espacio a la izquierda del PSOE tras la debacle del PCE de 1982.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los a&ntilde;os 80 del siglo pasado, Julio Anguita era sobre todo el alcalde comunista de la ciudad de C&oacute;rdoba.</strong> Un referente que despuntaba por su discurso sosegado, nada condescendiente con el auditorio y que invitaba a reflexionar. Fue con Santiago Carrillo y Ernesto Caballero en Lucena, en mayo de 1982, la primera vez que lo escuch&eacute;: un orador que mostraba datos y citaba textos continuamente para ratificar las tesis que defend&iacute;a. A un joven estudiante de ense&ntilde;anza media como yo le caus&oacute; un hondo impacto.
    </p><p class="article-text">
        Su salto a la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola fue producto de una curiosa carambola. Sus m&aacute;s leales compa&ntilde;eros no quer&iacute;an que se fuera de Andaluc&iacute;a, donde era una parte fundamental en la construcci&oacute;n de un espacio pol&iacute;tico exitoso. Fueron quienes menos coincid&iacute;an con sus tesis quienes m&aacute;s lo empujaron a aceptar la Secretar&iacute;a General del PCE.
    </p><p class="article-text">
        Sol&iacute;a contar Julio que en el PCE conviv&iacute;an dos culturas que gustaba de llamar el PCE del interior, un partido conectado a la realidad y tejido social; y el PCE del exterior, agarrado a las tesis inamovibles de una alianza estrat&eacute;gica con el PSOE. De esa doble v&iacute;a surg&iacute;an cada cierto tiempo las contradicciones pol&iacute;ticas internas.
    </p><p class="article-text">
        Llam&oacute; la atenci&oacute;n a todo aquel que con &eacute;l trataba la diferencia de su personalidad -poli&eacute;drica, llena de matices y con momentos de ternura que &eacute;l seleccionaba - con la que se proyectaba p&uacute;blicamente desde determinados medios y que constru&iacute;an un personaje envarado, dogm&aacute;tico o irracional. <strong>La realidad era que siempre te encontrabas a un Julio racional, did&aacute;ctico, apasionado y contenido, de una forma de ser andaluz muy cordobesa, muy senequista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Le sacaban de quicio la impostura intelectual o pol&iacute;tica, el oportunismo o el regate corto porque &eacute;l era de una profunda coherencia intelectual y pol&iacute;tica y un convencido de que la raz&oacute;n era el mejor instrumento para construir una sociedad infinitamente mejor que la que se desmoronaba a nuestros ojos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;, pues, una ola de solidaridad tan amplia emerge en un ejercicio de fraternidad tan emocionante como el que lo acompa&ntilde;a con su marcha? Porque su honestidad vital es un valor en quien todo el mundo quiere reconocerse. Porque una sociedad tan hu&eacute;rfana de dirigentes que no defrauden abraza con entusiasmo a aquel que, firme en sus convicciones y las comparta o no, las defiende con una fortaleza que admira porque quiere ser como &eacute;l. Por eso <strong>Julio es respetado, es escuchado y es profundamente querido.</strong> Desde las familias de los barrios populares que lo ve&iacute;an juntos en televisi&oacute;n, porque lo sent&iacute;an su referente, a esc&eacute;pticos que ve&iacute;an brillar cierta p&aacute;tina de ilusi&oacute;n propia en la fundamentaci&oacute;n del discurso de aqu&eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes como yo se politizaron con Julio como figura, hay un profundo sentimiento de orfandad ante quien ha ocupado hasta ahora el papel de vig&iacute;a en medio de la desorientaci&oacute;n, el de le&ntilde;o al que agarrarse tras sucesivos naufragios. En un momento en que la Historia de nuestro pa&iacute;s, con tantos antecedentes desasosegantes, se encuentra con una oportunidad formidable para quebrar el fatum, el destino que siempre la ha llevado a salidas reaccionarias en tiempos de crisis, posiblemente a Julio le agrade sentir esa fraternidad. <strong>Una fraternidad, siempre entendida como la extensi&oacute;n de la libertad y la igualdad a toda la poblaci&oacute;n</strong> &ndash;el valor eclipsado de la tr&iacute;ada revolucionaria francesa-, que emerja como la principal caracter&iacute;stica en esta crisis y a cuya contribuci&oacute;n &eacute;l ha sido imprescindible.
    </p><p class="article-text">
        Su postrera apelaci&oacute;n a las militancias de Unidas Podemos a organizarse, porque sin organizaci&oacute;n no hay gobierno, deber&iacute;a ser recogida por quienes se sienten disc&iacute;pulos de sus ense&ntilde;anzas y hoy muestran sincero reconocimiento a su maestro. Un traspaso a la altura de su legado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/funcion-profetica-julio-anguita_132_5960634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2020 21:33:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La función profética de Julio Anguita]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Julio Anguita]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El futuro de Doñana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/futuro-donana_132_1927976.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9268c95-291e-47a5-b14b-d561c682906b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El futuro de Doñana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Salvar Doñana pasa por conseguir que nuestros gobiernos se llenen de personas que entienden que el ecologismo y la protección del medioambiente no son una opción más</p></div><p class="article-text">
        Nueve a&ntilde;os despu&eacute;s de que se presentara la primera denuncia ciudadana en Bruselas en forma de petici&oacute;n, una delegaci&oacute;n del Parlamento Europeo visitar&aacute; durante los pr&oacute;ximos tres d&iacute;as el parque natural de Do&ntilde;ana, un enclave medioambiental &uacute;nico y un verdadero puente de biodiversidad entre &Aacute;frica y Europa.
    </p><p class="article-text">
        Esta misi&oacute;n de investigaci&oacute;n -promovida y defendida cada a&ntilde;o durante los &uacute;ltimos cinco por el grupo de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo- nace del trabajo incansable de numerosas organizaciones pol&iacute;ticas y asociaciones ecologistas que, hartas del abandono y la desprotecci&oacute;n por parte de la Junta de Andaluc&iacute;a y de los diferentes Gobiernos centrales, decidieron acudir a las Instituciones europeas para evitar que uno de los parques naturales m&aacute;s importantes de Europa acabe convertido en un mero parqu&eacute; especulativo en forma de almac&eacute;n de gas.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que muchas otras organizaciones ecologistas, cuando desde IU registramos nuestra petici&oacute;n en el a&ntilde;o 2013, lo hicimos porque entendimos que quienes rechazamos este proyecto especulativo y defendemos Do&ntilde;ana estamos jugando una partida con las cartas marcadas. Una partida trucada de inicio por los estrechos v&iacute;nculos e intereses compartidos por el PSOE y el PP con la empresa Gas Natural-Fenosa, la encargada del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        V&iacute;nculos estrechados gracias a cuantiosas ayudas econ&oacute;micas concedidas por el anterior Gobierno de Espa&ntilde;a a Gas Natural - como los 6,3 millones concedidos el pasado enero en relaci&oacute;n al proyecto en Do&ntilde;ana- e intereses compartidos entre empresas y miembros de los partidos al frente de las administraciones competentes con forma de puertas giratorias y generosos salarios, como los recibidos por <strong>Felipe Gonzalez</strong> (PSOE) o <strong>Nemesio Fern&aacute;ndez-Cuesta</strong> (PP) en su etapa como miembros del Consejo de Administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si a esta relaci&oacute;n casi simbi&oacute;tica entre empresas y gobiernos sumamos la irresponsabilidad sistem&aacute;tica a la hora de proteger el medioambiente que nos convierte en el pa&iacute;s l&iacute;der de la UE en infracciones medioambientales, es comprensible la desconfianza de asociaciones y organizaciones sociales, pero tambi&eacute;n de las Instituciones europeas, hacia el Gobierno central y la Junta de Andaluc&iacute;a a la hora de proteger el parque Natural de Do&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Desconfianza ante gobiernos que aceptaron <strong>la fragmentaci&oacute;n fraudulenta del proyecto de almac&eacute;n de gas en cuatro subproyectos,</strong> dando por buena esta forma de ocultar su verdadero impacto medioambiental. Administraciones que fueron concediendo los permisos pertinentes a la vez que ignoraban el rechazo mayoritario de la ciudadan&iacute;a y las numerosas irregularidades &ndash;cuando no ilegalidades- que dinamitan por los aires los dos principios rectores del derecho medioambiental europeo: la prevenci&oacute;n y la precauci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Irregularidades a la hora de dar por v&aacute;lida una Declaraci&oacute;n de Impacto Ambiental que no recoge los efectos acumulativos del proyecto, no tiene en cuenta el elevado riesgo s&iacute;smico por las extracciones e inyecciones de gas en el terreno, ni tampoco analiza la &ldquo;peligrosidad alta&rdquo; por posible inundaci&oacute;n de la zona. 
    </p><p class="article-text">
        A todas las organizaciones y asociaciones que estamos citadas a participar estos d&iacute;as en la misi&oacute;n nos toca trabajar para asegurar que los y las eurodiputadas conozcan durante su visita toda la verdad sobre este proyecto y sobre la alarmante situaci&oacute;n en la que se encuentra actualmente el Parque Natural.
    </p><p class="article-text">
        Mostrando la verdad, la principal conclusi&oacute;n de esta misi&oacute;n coincidir&aacute; con lo que piensa la inmensa mayor&iacute;a de andaluzas y andaluces: el futuro de Do&ntilde;ana no pasa por convertirse en un gran almac&eacute;n de gas, si no por medidas urgentes para su conservaci&oacute;n y protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero mantener vivo este <em>Patrimonio andaluz para la Humanidad</em> requiere de la implicaci&oacute;n de todas y cada una de nosotras y del refuerzo del imprescindible papel que est&aacute;n desempe&ntilde;ando para su conservaci&oacute;n movimientos como la Plataforma Salvemos Do&ntilde;ana u organizaciones como Ecologistas en Acci&oacute;n, WWF o Greenpeace.
    </p><p class="article-text">
        Ni esta misi&oacute;n, ni las Instituciones comunitarias van a salvar Do&ntilde;ana. Salvar Do&ntilde;ana pasa por conseguir que nuestros gobiernos se llenen de personas que entienden que el ecologismo y la protecci&oacute;n del medioambiente, hoy en d&iacute;a, no son una opci&oacute;n m&aacute;s; son una obligaci&oacute;n y una responsabilidad con nuestro presente y, sobre todo, con nuestro futuro como sociedad.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Albiol, Antonio Maíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/futuro-donana_132_1927976.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Sep 2018 07:59:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El futuro de Doñana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Doñana,Andalucía,Medio ambiente,Almacén de gas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La IU que necesitamos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/iu-necesitamos_129_2772182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6b4c5b2-cc39-4be4-81b4-c4d46db47c49_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Repetía el filósofo Edgar Morín que una de las pocas cosas que tienen validez universal es la máxima aquella de que "todo lo que no se regenera, degenera"; al menos en lo que se refiere a las instituciones políticas, eso nos parece rotundamente cierto</p></div><p class="article-text">
        Izquierda Unida acaba de cumplir 32 a&ntilde;os. Naci&oacute; al calor de las movilizaciones contra la entrada de Espa&ntilde;a en la OTAN, y solo ocho a&ntilde;os m&aacute;s tarde de la aprobaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola de 1978. Miles de mujeres y hombres, de culturas diversas de la izquierda, compart&iacute;an un proyecto de pa&iacute;s desde una voluntad de unidad y desde una convicci&oacute;n: la de articular un espacio pol&iacute;tico que sirviera de instrumento de transformaci&oacute;n econ&oacute;mica, social y cultural a una Espa&ntilde;a cuyo Gobierno daba se&ntilde;ales de que se arrinconaba de nuevo cualquier pol&iacute;tica de verdadero cambio. Habl&aacute;bamos entonces no s&oacute;lo de otra pol&iacute;tica, sino de otra forma de hacer pol&iacute;tica, a trav&eacute;s de la elaboraci&oacute;n colectiva de sus fundamentos y programa.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; duda cabe de que nuestro pa&iacute;s ha cambiado mucho desde entonces, tanto pol&iacute;tica como econ&oacute;mica y socialmente. Y en cierta medida, durante todo este tiempo hemos conseguido adaptarnos al menos lo suficiente como para seguir existiendo, evitando caer en el canto de sirenas de un capitalismo que nos exig&iacute;a claudicar. Nuestra incesante lucha por un trabajo y una vida dignas siempre ha tenido enfrente al capitalismo, al patriarcado y a la corrupci&oacute;n que a ambos alimenta. El patrimonio acumulado de resistencia, dignidad pol&iacute;tica y coherencia de miles de personas, militantes, simpatizantes y activistas es un orgullo para quienes pertenecemos a IU, y amplios sectores de la sociedad ajenos a nuestra organizaci&oacute;n as&iacute; lo reconocen.
    </p><p class="article-text">
        Como tal, cualquier organizaci&oacute;n se define por lo que aspira a conseguir, esto es, por sus objetivos, mientras que sus formas van cambiando para adaptarse a los diferentes contextos en los que act&uacute;a y siempre con el prop&oacute;sito de facilitar la consecuci&oacute;n de los objetivos. Esto es algo evidente una vez se piensa con detenimiento, pero para llegar a ese punto primero hay que combatir la idea seg&uacute;n la cual este tipo de instituciones -como el capitalismo, la democracia, la Constituci&oacute;n o los partidos pol&iacute;ticos- han estado toda la vida ah&iacute;, detenidas delante de nosotros como dioses imperecederos.
    </p><p class="article-text">
        Repet&iacute;a el fil&oacute;sofo Edgar Mor&iacute;n que una de las pocas cosas que tienen validez universal es la m&aacute;xima aquella de que &ldquo;todo lo que no se regenera, degenera&rdquo;. Al menos en lo que se refiere a las instituciones pol&iacute;ticas, eso nos parece rotundamente cierto. Por eso pensamos que hay que insuflar continuamente vida, movimiento y nuevas energ&iacute;as a las organizaciones pol&iacute;ticas para evitar que se enquisten y que caigan v&iacute;ctimas de insalvables procesos de burocratizaci&oacute;n que pervierten su propia naturaleza y la causa para la que fueron creadas.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, en la &uacute;ltima asamblea federal de junio de 2016 aprobamos colectivamente una serie de directrices que ten&iacute;an como objetivo fortalecer IU a trav&eacute;s de diversos cambios en el modelo organizativo. Aquellas directrices son las que ahora, dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, vamos a poner en marcha a trav&eacute;s de una nueva asamblea que espec&iacute;ficamente tratar&aacute; esta cuesti&oacute;n. Algunos de los elementos centrales que cambiaremos son los siguientes:
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, queremos introducir nuevas formas de afiliaci&oacute;n que complementen a las ya existentes. Tenemos que ser conscientes de que la participaci&oacute;n pol&iacute;tica a trav&eacute;s de los partidos se ha visto muy afectada en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en todos los pa&iacute;ses europeos. Pa&iacute;ses de tradici&oacute;n liberal como Reino Unido han perdido m&aacute;s del 30% de su afiliaci&oacute;n pol&iacute;tica en apenas unas d&eacute;cadas, mientras que pa&iacute;ses de tradici&oacute;n socialdem&oacute;crata como Suecia han perdido hasta un 20%. Es una din&aacute;mica generalizada, probablemente reflejo de la crisis de legitimidad de la democracia representativa y que en Espa&ntilde;a desvel&oacute; especialmente el movimiento 15M. De hecho, en nuestro pa&iacute;s el n&uacute;mero de personas que manifestaba participar en un partido pol&iacute;tico era casi del 10% en 1980, mientras que actualmente esa cifra es de s&oacute;lo un 2,5%. Por diversas razones, la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola considera hoy menos &uacute;til la participaci&oacute;n en organizaciones pol&iacute;ticas que hace cuarenta o treinta a&ntilde;os. Eso nos parece una mala noticia.
    </p><p class="article-text">
        A nuestro juicio, ninguna organizaci&oacute;n se sostiene en el medio plazo sin una amplia base social de afiliados. Por eso insistimos en esta idea en el informe anual de 2017, tambi&eacute;n discutido y aprobado colectivamente. Queremos introducir nuevas figuras de afiliaci&oacute;n que permitan, especialmente a las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes, participar de las decisiones y acciones de IU de una manera novedosa y adaptada a la nueva situaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, vamos a profundizar en los mecanismos de democracia radical republicana en el seno de IU. Ya en 2016 fue la primera vez que se eligi&oacute; a toda la direcci&oacute;n federal mediante sufragio universal, e incluso en 2017 en Andaluc&iacute;a algunas de esas responsabilidades se eligieron por sorteo. Queremos que todo espacio de nuestra organizaci&oacute;n est&eacute; afectado por la rendici&oacute;n de cuentas de los cargos p&uacute;blicos y la direcci&oacute;n, la implantaci&oacute;n de un salario m&aacute;ximo, la deliberaci&oacute;n en los &oacute;rganos, la participaci&oacute;n de movimientos sociales y entidades independientes, las primarias internas, etc. En suma, IU tiene que seguir avanzando hacia la figura de un movimiento horizontal, asambleario y &aacute;gil en la toma de decisiones, dejando atr&aacute;s las estructuras burocratizadas, jer&aacute;rquicas y funcionales a la pol&iacute;tica de mesas camilla, esto es, los acuerdos cupulares que se extienden luego hacia abajo clientelarmente.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, la densa red de Izquierda Unida se ha tejido en torno a los procesos electorales y la participaci&oacute;n en los asuntos de pol&iacute;tica nacional. Seguir haci&eacute;ndolo no es incompatible, m&aacute;s bien lo contrario, con fortalecer los v&iacute;nculos sociales que existen en la afiliaci&oacute;n y la base social de IU mediante la puesta en marcha de nuevas pr&aacute;cticas. En concreto, queremos profundizar la participaci&oacute;n estrat&eacute;gica en los conflictos sociales, para lo cual creamos las redes de activistas, as&iacute; como la comunicaci&oacute;n activa entre nuestra propia gente, para lo que creamos La Comunidad. Sabedores de las dificultades que tiene nuestra organizaci&oacute;n para comunicar sus actividades sin distorsiones interesadas, y conscientes del enorme potencial que tenemos gracias a la enorme red de personas colaboradoras y afiliadas, buscamos poner en com&uacute;n a toda nuestra gente directamente mediante el uso de las nuevas tecnolog&iacute;as. Pensamos que es mucha la gente que quiere contribuir al proyecto de IU y que necesita nuevos canales para hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltimo lugar, pretendemos racionalizar las finanzas de la organizaci&oacute;n desde los principios de mayor solidaridad y eficacia, adecu&aacute;ndolos a la Ley de financiaci&oacute;n de partidos pol&iacute;ticos y a la nueva cultura resultante del Movimiento Pol&iacute;tico y Social al que tendemos a ser. Sorprendentemente, esto ha generado una controversia descaradamente interesada. La forma jur&iacute;dica que deriva de esos objetivos no va a condicionar la soberan&iacute;a pol&iacute;tica de las federaciones, que seguir&aacute; siendo plena porque est&aacute; garantizada por los estatutos de IU. Es m&aacute;s, la mayor&iacute;a de las federaciones ha cumplido con este requisito desde siempre sin que eso haya mermado un &aacute;pice su soberan&iacute;a pol&iacute;tica, como lo demuestra de forma significativa la pol&iacute;tica de alianzas seguida en 2015 por nuestra federaci&oacute;n en Galicia. Nuestro proyecto federal se nutre de una doble coherencia interna y externa que es lo que nos da credibilidad pol&iacute;tica: queremos para nuestro pa&iacute;s lo que nos damos en nuestra organizaci&oacute;n, frente a un centralismo ineficaz y desigual y un confederalismo igualmente asim&eacute;trico.
    </p><p class="article-text">
        Como se puede comprobar, se trata de transformaciones importantes que buscan fortalecer nuestro instrumento a trav&eacute;s de la adaptaci&oacute;n del modelo organizativo a una realidad social y pol&iacute;tica distinta a la que exist&iacute;a cuando comenzamos a andar hace 32 a&ntilde;os. Entendemos que esta ambici&oacute;n puede generar una cr&iacute;tica leg&iacute;tima en tanto que todo cambio implica la existencia de una resistencia. No vamos a ignorar ahora que siempre existen sectores conservadores adversos a los cambios. Pero afortunadamente tenemos los canales adecuados de debate, deliberaci&oacute;n y toma de decisiones, pues la direcci&oacute;n de IU est&aacute; comprometida con una pr&aacute;ctica radicalmente democr&aacute;tica basada en la intuitiva idea de que muchas cabezas piensan mejor que unas pocas.
    </p><p class="article-text">
        Estamos firmemente convencidas de que todos estos cambios abundan en la fortaleza de IU, un proyecto pol&iacute;tico surgido desde una profunda convicci&oacute;n de unidad y ambici&oacute;n colectivas y llenas de complicidades sociales, con quienes no nos resignamos a una realidad que destruye la dignidad humana, nos rebelamos para combatir las injusticias y nos unimos para construir una sociedad justa y de iguales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Garzón Espinosa, Antonio Maíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/iu-necesitamos_129_2772182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 May 2018 08:43:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La IU que necesitamos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[IU - Izquierda Unida,Alberto Garzón,Antonio Maíllo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por Andalucía y la República Federal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/andalucia-republica-federal_129_2248263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7287578b-a7ab-42ef-813b-2e550b99ca3d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy, como cada año, llenaremos las calles reivindicando nuestra común identidad andaluza y española portando los símbolos andaluces y republicanos, en un gesto que vincula nuestro pasado con nuestro futuro</p></div><p class="article-text">
        El 28 de febrero de 1980, hace ahora treinta y ocho a&ntilde;os, tuvo lugar el refer&eacute;ndum en el que Andaluc&iacute;a conquist&oacute; su autonom&iacute;a. El 55,80% del censo vot&oacute; por el S&Iacute;, mientras que el NO apenas alcanz&oacute; el 3,44% del censo. A pesar de que el censo estaba inflado con la presencia de miles de personas fallecidas, la participaci&oacute;n fue del 64,2% y la abstenci&oacute;n, que fue la opci&oacute;n promovida por la derecha de UCD y AP, fue derrotada. Adem&aacute;s, tanto los niveles de participaci&oacute;n como de apoyo al S&Iacute; fueron en Andaluc&iacute;a superiores a los que se hab&iacute;an obtenido, un a&ntilde;o antes, tanto en Catalu&ntilde;a como en el Pa&iacute;s Vasco, lo que pon&iacute;a de relieve que la pluralidad de Espa&ntilde;a no se limitaba ni mucho menos a las llamadas <em>nacionalidades hist&oacute;ricas </em>&ndash;Galicia, Catalu&ntilde;a y Pa&iacute;s Vasco.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la autonom&iacute;a hubo de conquistarse en una segunda fase debido a que los resultados del S&Iacute; en Almer&iacute;a se hab&iacute;an quedado por debajo del 50%, que era el umbral establecido por el art&iacute;culo 151 de la Constituci&oacute;n de 1978. La movilizaci&oacute;n y presi&oacute;n pol&iacute;tica &ndash;que incluy&oacute; encierros en ayuntamientos y huelgas de hambre de dirigentes pol&iacute;ticos- permiti&oacute; que en noviembre de 1980 se modificara la Ley de Refer&eacute;ndum para que el resultado en Almer&iacute;a no fuese obst&aacute;culo a la consecuci&oacute;n definitiva de la autonom&iacute;a de Andaluc&iacute;a. De esa forma el Congreso adapt&oacute; el marco legal a una realidad social y pol&iacute;tica que desbordaba entonces las calles de Andaluc&iacute;a y de toda Espa&ntilde;a, como se hab&iacute;a puesto de relieve muy especialmente durante la jornada del 4 de diciembre de 1977. Andaluc&iacute;a conquistaba as&iacute; una autonom&iacute;a que la izquierda y los movimientos populares identific&aacute;bamos con la salida del subdesarrollo econ&oacute;mico de nuestra tierra.
    </p><p class="article-text">
        Estos hechos que ahora conmemoramos no s&oacute;lo nos sirven para recordar que las normas jur&iacute;dicas &ndash;entre las cuales se encuentra la Constituci&oacute;n de 1978- se pueden y deben modificar para adecuarlas a la cambiante realidad social. Tambi&eacute;n nos permiten reflexionar sobre el sentido pol&iacute;tico del andalucismo y de nuestra idea de Espa&ntilde;a en unos momentos en los que la izquierda necesita m&aacute;s que nunca salir a la ofensiva para hacer frente a la deriva autoritaria y el brutal retroceso en derechos y libertades que suponen los gobiernos y las pol&iacute;ticas neoliberales.
    </p><p class="article-text">
        Y es que hoy, como cada a&ntilde;o, llenaremos las calles reivindicando nuestra com&uacute;n identidad andaluza y espa&ntilde;ola portando los s&iacute;mbolos andaluces y republicanos, en un gesto que vincula nuestro pasado con nuestro futuro y que desgraciadamente es poco conocido. Por eso queremos aprovechar esta ocasi&oacute;n para incidir en ello, fundamental en nuestra reivindicaci&oacute;n de un andalucismo inscrito en la idea de una Rep&uacute;blica Federal espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Fue justo hace cien a&ntilde;os, en enero de 1918, cuando el movimiento andalucista se reuni&oacute; en Asamblea en Ronda para desplegar un proyecto pol&iacute;tico con el que combatir a la oligarqu&iacute;a y el caciquismo a trav&eacute;s del regionalismo. Aquella Asamblea, conformada sobre todo por sectores sociales peque&ntilde;oburgueses y liderada por Blas Infante, considerado actualmente como padre de la patria andaluza, no s&oacute;lo aprob&oacute; la bandera y el escudo andaluz actual sino que tambi&eacute;n defendi&oacute; una idea de Espa&ntilde;a basada en el proyecto de Constituci&oacute;n Federal para Espa&ntilde;a de 1883. Dicho proyecto hab&iacute;a sido uno de tantos que propon&iacute;an el modelo federal como base de soluci&oacute;n a los problemas territoriales y sociales del pa&iacute;s. El m&aacute;s conocido fue el de la Constituci&oacute;n Federal de 1873, que lleg&oacute; a ser aprobado en el Congreso aunque nunca llegar&iacute;a a entrar en vigor. Pero con aquella reivindicaci&oacute;n el andalucismo recog&iacute;a, como har&iacute;a tambi&eacute;n el movimiento obrero, la tradici&oacute;n republicana federal que en nuestro pa&iacute;s hab&iacute;a sido la expresi&oacute;n pol&iacute;tica de los sectores dem&oacute;cratas y populares.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, pr&aacute;cticamente durante todo el siglo XIX las clases populares, campesinas y urbanas, se educaron pol&iacute;ticamente al abrigo del republicanismo federal. Este republicanismo fue plural y heterog&eacute;neo, y se convirti&oacute; en gran medida en el canal de politizaci&oacute;n de nuevos actores sociales que, m&aacute;s adelante, acabar&iacute;an engrosando las filas del movimiento obrero. La Rep&uacute;blica, especialmente tras la Revoluci&oacute;n de 1868, no era considerada &uacute;nicamente una forma de gobierno que permitir&iacute;a la conquista de la democracia sino tambi&eacute;n un proyecto pol&iacute;tico vinculado a la lucha contra las carencias materiales. En todas partes, y sobre todo en Andaluc&iacute;a, las sublevaciones populares estaban protagonizadas por sectores sociales de la incipiente clase trabajadora que aspiraban a acabar con los dur&iacute;simos impuestos al consumo, el sistema de quintas y otras f&oacute;rmulas mediante las cuales las oligarqu&iacute;as andaluzas y espa&ntilde;olas saqueaban a la gente m&aacute;s humilde. Tambi&eacute;n era el proyecto pol&iacute;tico que canalizaba las demandas de sufragio universal, la separaci&oacute;n entre Iglesia y Estado y el poder municipal, entre otras. La mayor&iacute;a de aquellos levantamientos populares, como el liderado por el gaditano Ferm&iacute;n Salvochea, se hicieron en nombre de la Rep&uacute;blica Federal y de las clases populares. El propio Salvochea llegar&iacute;a a ser alcalde de C&aacute;diz durante la I Rep&uacute;blica y acabar&iacute;a convirti&eacute;ndose al anarquismo, representando as&iacute; simb&oacute;licamente la conexi&oacute;n entre las ideas republicanas y socialistas en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Todas aquellas demandas fueron vistas con temor por las &eacute;lites olig&aacute;rquicas y sus representantes pol&iacute;ticos. Las bases profundamente democr&aacute;ticas del movimiento republicano alarmaron siempre a monarcas, arist&oacute;cratas y ricos en general. Adem&aacute;s, el federalismo republicano espa&ntilde;ol del siglo XIX significaba una idea de Espa&ntilde;a alternativa a la de tales &eacute;lites, las cuales defend&iacute;an un ideal de naci&oacute;n tradicionalista, uniformizadora y centralista. No obstante, y frente a lo que dice la propaganda, ni el cantonalismo ni el federalismo ni el andalucismo fueron nunca contrarios a la unidad de la naci&oacute;n espa&ntilde;ola, sino que m&aacute;s bien fueron ejercicios democratizadores que buscaban regenerar Espa&ntilde;a mediante la abolici&oacute;n de los privilegios, la redistribuci&oacute;n de la riqueza y el reconocimiento de nuestra pluralidad nacional. Precisamente por eso la reacci&oacute;n de las elites fue siempre tan dura.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de C&aacute;novas del Castillo, durante la Restauraci&oacute;n, prohibi&oacute; todos los partidos no mon&aacute;rquicos y persigui&oacute; con dureza &ndash;y con dureza tambi&eacute;n incluye el asesinato- todo movimiento republicano y socialista. Eso s&iacute;, el socialismo ya hab&iacute;a sido perseguido con anterioridad, por todos los partidos mon&aacute;rquicos, como cuando en 1871 fue ilegalizada la Asociaci&oacute;n Internacional de Trabajadores. M&aacute;s tarde, durante la dictadura de Primo Rivera, se radicalizar&iacute;a la lucha contra el separatismo y el socialismo y, por supuesto, se criminalizar&iacute;a cualquier defensa de un modelo alternativo de Estado y de naci&oacute;n. Y durante la Guerra Civil, el propio Blas Infante fue fusilado por el ej&eacute;rcito franquista en 1936 en las afueras de Sevilla. No podemos olvidar que el franquismo no s&oacute;lo fue un r&eacute;gimen dictatorial que seg&oacute; la vida de los disidentes, sino que signific&oacute; tambi&eacute;n la aniquilaci&oacute;n de las instituciones y culturas democr&aacute;ticas y republicanas, lo que inclu&iacute;a la destrucci&oacute;n de las conquistas sociales, econ&oacute;micas y administrativas de la II Rep&uacute;blica. Desde entonces el franquismo dedic&oacute; todas sus energ&iacute;as a imponer su idea de Espa&ntilde;a, aquella que era una, grande, uniforme y que hablaba &uacute;nicamente en castellano. Y el proceso de reeducaci&oacute;n implic&oacute; tambi&eacute;n la relectura de todos los fen&oacute;menos republicanos y autonomistas, incluyendo por supuesto al federalismo y el andalucismo.  
    </p><p class="article-text">
        Desde el mismo nacimiento del republicanismo espa&ntilde;ol, las oligarqu&iacute;as espa&ntilde;olas se han constituido siempre como reacci&oacute;n a los movimientos democratizadores que surg&iacute;an y se desarrollaban eventualmente en Espa&ntilde;a. Hay por ello un hilo muy claro que vincula a C&aacute;novas, Primo de Rivera, Franco y los actuales dirigentes del PP y Ciudadanos, por supuesto siempre representados por sus majestades borb&oacute;nicas. Y ha sido esta reacci&oacute;n la que, a lo largo de la historia de Espa&ntilde;a, ha construido la idea de una anti-Espa&ntilde;a que estar&iacute;a conformada por separatistas, masones, republicanos, socialistas y rojos en general, que tanto ha calado en el imaginario colectivo tras decenas de a&ntilde;os de dictadura, militarismo y adoctrinamiento cultural.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente uno de los problemas que enfrentamos actualmente proviene directamente de este hecho. Aquel mismo proceso merm&oacute; con mucho la idea alternativa de Espa&ntilde;a, una alternativa republicana. Tras cuarenta a&ntilde;os de dictadura nacional-catolicista en la que las elites se cuidaron mucho de extirpar cualquier alternativa cultural a la de una Espa&ntilde;a centralista, uniformizadora, militarizada y reaccionaria, la izquierda ha sido incapaz de restaurar formalmente el hilo que la conectaba con su propia historia y su propia noci&oacute;n de Espa&ntilde;a. En suma: dejamos de disputar la idea de Espa&ntilde;a a la reacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y eso, en las condiciones actuales, nos est&aacute; pesando. Y mucho. La izquierda pol&iacute;tica y social de este pa&iacute;s no puede limitar por m&aacute;s tiempo su idea de Espa&ntilde;a a un abstracto reconocimiento del derecho de autodeterminaci&oacute;n que, sin nada m&aacute;s, resulta incomprensible para la mayor&iacute;a de las clases populares de nuestro pa&iacute;s. Al contrario, tenemos que recuperar un proyecto de pa&iacute;s, disputando la idea de pa&iacute;s a la reacci&oacute;n no por la v&iacute;a de la imitaci&oacute;n sino por la v&iacute;a de la construcci&oacute;n de alternativa. Quiere esto decir que necesitamos un proyecto de pa&iacute;s no s&oacute;lo discursivo, capaz de encuadrar nuestras propuestas pol&iacute;ticas, sino que est&eacute; tambi&eacute;n enraizado en las pr&aacute;cticas cotidianas de las clases populares en tanto que opera como horizonte deseado de futuro. Ser republicano es defender la sanidad, la educaci&oacute;n y las pensiones p&uacute;blicas; ser republicana es defender las libertades civiles y la democracia participativa; ser republicana es luchar contra el patriarcado y defender un modo de producci&oacute;n y consumo sostenible; ser republicano es entender la pluralidad nacional de nuestro pa&iacute;s y defender su articulaci&oacute;n en un modelo de Estado compartido desde el que poner en marcha las pol&iacute;ticas sociales. Ser republicanos y republicanas es nuestra forma de ser espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas, es pertenecer a esa Espa&ntilde;a que se construye desde abajo.
    </p><p class="article-text">
        En nuestros d&iacute;as, y de forma similar a lo que sucedi&oacute; en el per&iacute;odo de entreguerras en el que emergi&oacute; el andalucismo, nuestro pa&iacute;s atraviesa una grave crisis institucional, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica. La derecha pol&iacute;tica y econ&oacute;mica ha puesto en marcha una importante ofensiva contra las libertades y los derechos conquistados por los movimientos democratizadores, especialmente el obrero. Hoy las derechas han acentuado su ataque al Estado Social, recortando en sanidad, pensiones, educaci&oacute;n, etc. al tiempo que limitan la libertad de expresi&oacute;n, imponiendo una pol&iacute;tica del miedo mediante multas y la encarcelaci&oacute;n de cr&iacute;ticos pol&iacute;ticos. Asimismo dedican ingentes recursos a proteger a sus corruptos, que van desde los Urdangarin hasta las grandes empresas olig&aacute;rquicas que les financian, y blindan las posiciones recentralizadoras &ndash;basta ver el dise&ntilde;o institucional constituido por el ministro Montoro y su capacidad de intervenci&oacute;n y chantaje sobre todas las administraciones auton&oacute;micas y municipales.
    </p><p class="article-text">
        Pero estos ataques son tambi&eacute;n reflejo de su misma debilidad. La propia monarqu&iacute;a corrupta est&aacute; en ca&iacute;da libre. En Catalu&ntilde;a la monarqu&iacute;a recibe un suspenso del 2,36, siendo m&aacute;s de un 50% los j&oacute;venes entre 25 y 34 a&ntilde;os que directamente le dan un 0, y en Andaluc&iacute;a y en el resto de Espa&ntilde;a no lo sabemos porque el CIS lleva ya treinta y cuatro meses sin preguntar por esta instituci&oacute;n medieval y el EGOPA &ndash;el CIS andaluz- tampoco lo ha hecho. El deterioro parece evidente y peligroso para un r&eacute;gimen que ha volcado todas sus energ&iacute;as en proteger los privilegios de las oligarqu&iacute;as, repitiendo la historia una y otra vez. Y mientras todo eso sucede tambi&eacute;n hay un pueblo que defiende otra idea de Espa&ntilde;a y de las relaciones econ&oacute;micas, y que contin&uacute;a mermando las bases materiales y culturales de la reacci&oacute;n. No por casualidad a este r&eacute;gimen pol&iacute;tico se le sigue atragantando que un espacio pol&iacute;tico expl&iacute;citamente republicano tenga cinco millones de votos, que una huelga general feminista se dirija directamente contra el sistema patriarcal y el sistema econ&oacute;mico capitalista y que un 28 de febrero el andalucismo salga a la calle junto con las Marchas por la Dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Por eso decimos hoy, 28 de febrero, que no debemos perder de vista el car&aacute;cter hist&oacute;rico de las luchas que mantenemos. Nos jugamos el orden social, el pa&iacute;s en el que viviremos durante las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas, y tambi&eacute;n la idea de Espa&ntilde;a que prevalecer&aacute; entonces. Frente al proyecto de la reacci&oacute;n nosotros defendemos una Andaluc&iacute;a libre. Y por eso mismo gritamos:
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Viva Andaluc&iacute;a! &iexcl;Viva la Rep&uacute;blica Federal!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Garzón Espinosa, Antonio Maíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/andalucia-republica-federal_129_2248263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Feb 2018 20:17:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por Andalucía y la República Federal]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Andalucía que no se resigna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/andalucia-resinga_132_3555695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae08f1da-6267-4000-9250-5f392f8badfa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Andalucía que no se resigna"></p><p class="article-text">
        Celebramos un nuevo 28F cuando se cumplen 10 a&ntilde;os desde la aprobaci&oacute;n de la Reforma del Estatuto de Autonom&iacute;a para Andaluc&iacute;a, en un 2007 de &eacute;xtasis de burbuja inmobiliaria, cr&eacute;dito f&aacute;cil y especulaci&oacute;n sin l&iacute;mite. En el espejismo de la hegemon&iacute;a neoliberal, pocas organizaciones -Izquierda Unida era una de ellas y lo hac&iacute;a con valent&iacute;a- alertaban de lo insostenible de ese modelo econ&oacute;mico y la necesidad de afrontar un cambio en el modelo productivo. Se nos calific&oacute;, en su forma m&aacute;s diplom&aacute;tica, de aguafiestas. Clam&aacute;bamos en el desierto frente al espejismo neoliberal, pero clam&aacute;bamos con raz&oacute;n y razones.
    </p><p class="article-text">
        Se perdi&oacute; -en esos a&ntilde;os de burbuja- una oportunidad para afrontar el cambio de modelo econ&oacute;mico, hacerlo de forma democr&aacute;ticamente planificada y participada, en un gran debate social y no en los despachos de grandes empresas extraterritoriales.
    </p><p class="article-text">
        Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, noveno a&ntilde;o de la crisis, nos encontramos con m&aacute;s de un mill&oacute;n cien mil personas en paro. El 40% de la poblaci&oacute;n est&aacute; en riesgo de pobreza y el deterioro de los servicios p&uacute;blicos es continuado mientras los desahucios siguen ejecut&aacute;ndose y la precariedad se pretende configurar como el nuevo orden laboral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El modelo productivo no ha cambiado pese a la crisis.</strong> Si entonces era copado por la construcci&oacute;n y los servicios, &eacute;ste sigue igualmente teniendo estos sectores entre los m&aacute;s destacados. El primer sector, la construcci&oacute;n, unido a los riesgos de crear de nuevo una burbuja inmobiliaria que demuestre que no hemos aprendido nada, -lejos de la&nbsp; importancia sostenida del sector en el&nbsp; marco de la rehabilitaci&oacute;n de viviendas construidas. El segundo sector, el de los servicios, unido a la precariedad como mecanismo de intervenci&oacute;n laboral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una Andaluc&iacute;a que se resigna: la que mantiene que hemos de seguir con ese modelo productivo, subsidiado, clientelar, perif&eacute;rico y dependiente.</strong> Y plantean -creo que err&oacute;neamente- que no hay otra salida que potenciar lo realmente existente. &ldquo;Si la construcci&oacute;n y los servicios son los sectores que m&aacute;s se mueven [junto con el sector agroindustrial], sigamos por esa senda y no demos m&aacute;s vueltas&rdquo; nos vienen a decir.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; convendr&iacute;a repasar el Estatuto de 2007: &ldquo;La pol&iacute;tica econ&oacute;mica de Andaluc&iacute;a se rige por los siguientes principios: el desarrollo sostenible, el pleno empleo, la calidad en el trabajo y la igualdad en el acceso al mismo, la cohesi&oacute;n social, la creaci&oacute;n y redistribuci&oacute;n de la riqueza&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El vaciamiento de los objetivos estatutarios hoy es palpable: la crisis ha provocado una situaci&oacute;n de efectiva intervenci&oacute;n, pero no del autogobierno precisamente como se recoge en la Constituci&oacute;n andaluza, sino intervenci&oacute;n de la Comisi&oacute;n Europea, del FMI y del Banco Central a trav&eacute;s de su terminal. En eso se convirti&oacute; el poder ejecutivo central.
    </p><p class="article-text">
        Pasamos del desarrollo sostenible al pago de la deuda por encima de cualquier otra prioridad con la reforma del art&iacute;culo 135 de la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola aprobado por PSOE y PP. Pasamos del pleno empleo al destrozo del mercado laboral llegando a un 60% de desempleo en las mujeres andaluzas menores de 30 a&ntilde;os. Pasamos de la calidad en el trabajo a la precariedad estructural y explotaci&oacute;n pura y dura. Pasamos de la igualdad en el acceso laboral a la discriminaci&oacute;n de la mujer, donde el campo es el ejemplo m&aacute;s elocuente. Pasamos de la cohesi&oacute;n social a una sociedad rota en una dualidad insostenible. Pasamos, por &uacute;ltimo, de la creaci&oacute;n y redistribuci&oacute;n de la riqueza a la destrucci&oacute;n de la misma y la concentraci&oacute;n en pocas manos de aquella que se genera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En consecuencia, reivindicar el cumplimiento del Estatuto deviene en un acto de afirmaci&oacute;n pol&iacute;tica previa a cualquier otra reivindicaci&oacute;n.</strong> No se trata sino de su aplicaci&oacute;n: de su desarrollo en forma de leyes y de su exigencia en forma de financiaci&oacute;n que pasa por el cumplimiento del punto 2 de la Disposici&oacute;n Adicional Tercera: &ldquo;La inversi&oacute;n destinada a Andaluc&iacute;a ser&aacute; equivalente al peso de la poblaci&oacute;n andaluza sobre el conjunto del Estado para un periodo de siete a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s de un debate estatutario, hay tambi&eacute;n pendiente un reflexi&oacute;n sobre el paradigma en el que se desarrolla la pol&iacute;tica andaluza, sobre c&oacute;mo se dan las relaciones del gobierno andaluz con el tejido social y econ&oacute;mico. Andaluc&iacute;a hoy est&aacute; arrastrada por un gobierno que vincula la conservaci&oacute;n del poder al mantenimiento de una mentalidad clientelar que convierte derechos en favores lo que obstaculiza objetivamente el desarrollo de nuestra tierra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El hecho de que la debilidad institucional motivada por la crisis no satisfaga todas las demandas que sostienen ese pacto clientelar, va destejiendo la red que se mantiene, no obstante, en niveles de conexi&oacute;n determinantes para el sost&eacute;n del actual gobierno</strong> y su modelo de alianzas sociales.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, y penetrando poco a poco pero de manera creciente, hay una Andaluc&iacute;a que nunca se ha resignado a ese estado de cosas. Hay una Andaluc&iacute;a que no ha dejado de luchar y sigue haci&eacute;ndolo. Es la Andaluc&iacute;a que se ha organizado sin concesiones y ha tejido y teje redes de lucha, de movilizaci&oacute;n y de reivindicaci&oacute;n. Se trata de la Andaluc&iacute;a que ha llenado y llena las calles contra los recortes y la precariedad, que ha tomado conciencia desde el sufrimiento individual o grupal y lo convierte en instrumento de lucha organizada. La Andaluc&iacute;a que reivindica pan, trabajo, techo y dignidad como espejo desmontador de la otra Andaluc&iacute;a resignada.
    </p><p class="article-text">
        En la&nbsp;hegemon&iacute;a por la defensa del modelo p&uacute;blico de servicios -sanidad y&nbsp;educaci&oacute;n&nbsp;principalmente- emerge una reivindicaci&oacute;n social que&nbsp;reafirma el fortalecimiento del&nbsp;modelo&nbsp;mediante&nbsp;una evidente mejora de la gesti&oacute;n. Y lo hace frente a&nbsp;los&nbsp;discursos defensivos -y ofensivos a la inteligencia colectiva- de&nbsp;un gobierno andaluz, conservador y ap&aacute;tico,&nbsp;que acusa, a quienes se manifiestan&nbsp;por la sanidad y la educaci&oacute;n, de hacerles&nbsp;el juego a&nbsp;quienes est&aacute;n interesados&nbsp;en la privatizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los enemigos de la&nbsp;sanidad o la educaci&oacute;n p&uacute;blicas no&nbsp;est&aacute;n entre quienes&nbsp;defienden la mejora de lo p&uacute;blico. Los enemigos est&aacute;n entre quienes&nbsp;aprovechan errores de gesti&oacute;n para justificar el cambio de modelo p&uacute;blico a privado y tambi&eacute;n entre&nbsp;quienes neg&aacute;ndose a mejorar y corregir los errores de gesti&oacute;n pueden abrir las puertas a una privatizaci&oacute;n con m&iacute;nimo coste social. Nos opondremos firmemente a ese intento.
    </p><p class="article-text">
        Izquierda Unida se siente orgullosa de haber mantenido la llama de la reivindicaci&oacute;n de un 28F que se gan&oacute; en la calle y cuya aspiraci&oacute;n a una Andaluc&iacute;a soberana en un&nbsp; Estado federal sigue vigente. Pero no basta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando las que limpian los hoteles se organizan por una insultante explotaci&oacute;n laboral, necesitan apoyo. Encontramos ah&iacute; un primer nivel de actuaci&oacute;n. Luego observan y agradecen que no se sienten aisladas y contemplen que hay otras luchas que son las mismas que las que ellas sostienen. Ah&iacute; encontramos un segundo nivel de actuaci&oacute;n: la organizaci&oacute;n. Pero hay un tercer nivel -fundamental para convertir la rabia y la indignaci&oacute;n en esperanza e ilusi&oacute;n de cambio- que nos incumbe a todos. Se trata de construir un sujeto pol&iacute;tico que permita convertir las reivindicaciones y las luchas organizadas en alternativas de otras pol&iacute;ticas, a trav&eacute;s de la consecuci&oacute;n de un gobierno amigo del pueblo andaluz.
    </p><p class="article-text">
        De la resignaci&oacute;n, a la alegr&iacute;a del cambio. A eso nos encomendamos con sost&eacute;n y firmeza, y este 28F es un hito que empiece a construirlo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/andalucia-resinga_132_3555695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Feb 2017 22:36:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Andalucía que no se resigna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Día de Andalucía,Antonio Maíllo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hay alternativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/alternativa_132_2494672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e64332f-58e6-42df-9201-5971b75d5fcb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No hay alternativa"></p><p class="article-text">
        &ldquo;There is no alternative&rdquo;, el eslogan atribuido a Margaret Thatcher en los a&ntilde;os 80 del siglo pasado ha sido el mensaje transversal, permanente y repetido una y otra vez a lo largo de los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os por el <em>establishment</em> occidental, tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a. Aplicando el principio del adagio latino &ldquo;Gutta lapidem cavat non vi sed saepe cadendo&rdquo; (La gota horada la piedra no por su fuerza sino por su constancia en la ca&iacute;da), el neoliberalismo ha mantenido, como un junco, ese lema en su actuaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier conflicto, crisis o tensi&oacute;n ese pensamiento ha impulsado toda la acci&oacute;n del sistema econ&oacute;mico imperante: bajo la inflexibilidad, el mantenimiento de pol&iacute;ticas o el desarrollo de otras encaminadas a cercenar derechos y libertades. Es la convicci&oacute;n (su convicci&oacute;n) de que se pone en marcha, en el caso de la derecha pol&iacute;tica y cultural, por coherencia con un nuevo modelo econ&oacute;mico y social; y en el caso de la vencida y resignada socialdemocracia, porque no hay otra alternativa posible.
    </p><p class="article-text">
        Desde el conflicto minero a principios de los a&ntilde;os 80, que retratan de manera emocionante pel&iacute;culas como <em>Billy Elliot</em> o m&aacute;s recientemente <em>Pride,</em> hasta las movilizaciones acaecidas en Grecia o Espa&ntilde;a en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, el neoliberalismo ha mantenido ese eslogan manido de forma inflexible.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; siguen (no hay m&aacute;s que escuchar a los ministros del Gobierno de Rajoy): con una inexorable ruta puesta en marcha de forma s&oacute;lida, constante, dirigida a un modelo y una fase nueva del capitalismo en el mundo occidental y con voluntad totalizadora universal. El acuerdo del TTIP, del TISA o la reorganizaci&oacute;n de la OTAN como brazo ejecutor de un nuevo orden mundial son reflejo de acciones de gran coherencia organizativa para empujar a ese nuevo modelo. Concretado en Espa&ntilde;a, asistimos a un proceso de <strong>recomposici&oacute;n del bipartidismo</strong> como forma de expresi&oacute;n pol&iacute;tica de un modelo que pretende salir reforzado &ndash;modificado lampedusianamente- tras las pr&oacute;ximas elecciones generales. El r&eacute;gimen busca su reforma; nosotros buscamos la ruptura.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, pensar que podemos embridar al capitalismo y sus monopolios, el sistema financiero o el IBEX35, con una acci&oacute;n institucional que tenga en el BOE su sost&eacute;n de expresi&oacute;n no basta. En Grecia se ha revelado como un dilema &ndash;propio de quienes lo plasmaron en sus tragedias en la antig&uuml;edad cl&aacute;sica- la ingenuidad de pensar que un pa&iacute;s con el 1,2% del PIB de la Uni&oacute;n Europea podr&iacute;a negociar en igualdad de condiciones con la Troika. La experiencia griega nos debe impulsar a elevar un principio de solidaridad &ndash;el aislamiento pol&iacute;tico, de ausencia de gobiernos amigos, fue fundamental en la humillaci&oacute;n al pueblo griego- y tambi&eacute;n de responsabilidad, pues <strong>si queremos construir una alternativa, esta debe construirse desde la alianza de futuros gobiernos amigos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro pa&iacute;s, con m&aacute;s 45 millones de habitantes y casi el 13% del PIB de la Uni&oacute;n, puede ser determinante en la reordenaci&oacute;n de las prioridades europeas. Por eso se revela fundamental. As&iacute; lo vimos desde 2008 en Izquierda Unida y apostamos por la construcci&oacute;n de un amplio bloque social y pol&iacute;tico que se dote de un referente electoral para ganar las elecciones: 176 diputados y una amplia organizaci&oacute;n de clase, del mundo del trabajo y de los sectores populares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>IU es insuficiente para esta tarea, pero es una parte imprescindible para dotar de discurso de clase</strong> &ndash;no s&oacute;lo vinculado a opciones de radicalidad democr&aacute;tica- la encarnaci&oacute;n de un proyecto de ruptura con las pol&iacute;ticas de estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. Porque de eso se trata: frente a un intento de espectacularizaci&oacute;n tambi&eacute;n de la pol&iacute;tica, que reduce el debate de la Unidad Popular a presuntas renuncias o a una clave simplista y facilona de identidad corporativa, situamos el campo de acci&oacute;n pol&iacute;tica en torno a la construcci&oacute;n de candidaturas unitarias que reflejen un programa de gobierno en clave de cambio constitucional, en el que traducir las nuevas prioridades a favor de la mayor&iacute;a social; en clave de radicalidad democr&aacute;tica -se hace necesario un pensamiento que vaya a la ra&iacute;z del problema-; y en clave social y pol&iacute;tica. El intento de reformar la Constituci&oacute;n del 78 a trav&eacute;s de una lectura reaccionaria y refundadora del bipartidismo se revelar&aacute; imposible si hay un bloque que haga frente a ese &ldquo;reseteamiento&rdquo; del sistema.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es esto la Unidad Popular? Es evidente que no y que no estamos cerca de construirla. Estamos a&uacute;n lejos de conformar la unidad del pueblo para conseguir de forma colectiva una vida digna. Pero es igualmente evidente que <strong>una candidatura unitaria en estas elecciones dar&aacute; un salto formidable en esa construcci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de aglutinar el voto y transformarlo en poder pol&iacute;tico, de cientos de miles, de millones de personas que han participado a lo largo de estos a&ntilde;os &ndash; de forma cohesionada y unitaria- en las movilizaciones, mareas, plataformas contra el paro, la precariedad, los recortes, el pago de la deuda, el TTIP, el derecho al aborto, la libertad sindical, ciudadana o pol&iacute;tica frente al recorte incesante de derechos.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos una oportunidad para convertir la marea de indignaci&oacute;n en una marea de esperanza si damos forma a un instrumento electoral que d&eacute; unidad a las fuerzas pol&iacute;ticas &ndash;y no pol&iacute;ticas - implicadas y comprometidas en ese cambio. El bipartidismo trata de recomponerse: el pol&iacute;tico-electoral, pero tambi&eacute;n el medi&aacute;tico &ndash;una vez recompuesto el financiero y del gran empresariado. Tenemos una oportunidad hist&oacute;rica ante la que debemos saber que habr&aacute; obst&aacute;culos objetivos por parte de los sectores que dinamitar&aacute;n este intento en tanto ven en &eacute;l una amenaza real a sus intereses; y obst&aacute;culos subjetivos dados por los propios agentes llamados a formar parte del cambio.
    </p><p class="article-text">
        Por eso apelamos a la generosidad y a la flexibilidad en la organizaci&oacute;n de estos espacios, pero a la firmeza del programa y de la estrategia, es decir:<strong> modificar cuanto haga falta los instrumentos para que se adapten a las necesidades del cambio pero sin concesiones ideol&oacute;gicas</strong>; con un programa al servicio de las clases populares, una estrategia desde la participaci&oacute;n sincera, la organizaci&oacute;n popular, la honestidad pol&iacute;tica y la visi&oacute;n global de una ambici&oacute;n: el cambio real en nuestro pa&iacute;s.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Capitulaci&oacute;n?</h3><p class="article-text">
        Es un reto formidable, donde desde Izquierda Unida ponemos tes&oacute;n y mucha convicci&oacute;n pol&iacute;tica, sin caer en las provocaciones de quienes intentan construir una capitulaci&oacute;n pol&iacute;tica ante otros actores: se equivocan quienes tienen la tentaci&oacute;n de situar la esperanzadora construcci&oacute;n de una lista unitaria &ndash; pesadilla, dicho sea de paso, para el Partido Popular y para el PSOE - en una suerte de derrota organizativa.
    </p><p class="article-text">
        Ni IU en Andaluc&iacute;a, ni en el resto del pa&iacute;s, va a diluir ni trocear su organizaci&oacute;n, ni su programa, ni su aspiraci&oacute;n hist&oacute;rica a contribuir a un cambio real en nuestro pa&iacute;s, complejo, poli&eacute;drico y de m&uacute;ltiples resistencias. Somos conscientes de que la suma en pol&iacute;tica, a diferencia de las matem&aacute;ticas, multiplica e IU quiere contribuir a que esa suma se convierta en una efecto de esperanza y de percepci&oacute;n de que se puede, de que no ha habido mejor oportunidad que ahora para esa transformaci&oacute;n. En espacios unitarios, sin duda; en el respeto a las partes, tambi&eacute;n. En ese esfuerzo nos dejaremos la piel. Vale la pena. Porque, en el campo de la izquierda, no hay alternativa&hellip; a la Unidad Popular.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maíllo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/alternativa_132_2494672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2015 21:25:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No hay alternativa]]></media:title>
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