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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Olmos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pablo_olmos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Olmos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Estamos perdiendo el tren]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/perdiendo-tren_132_3551796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es una excepci&oacute;n. No me refiero al viejo lema &ldquo;Spain is different&rdquo;, o a que las aspiraciones de cambio de la sociedad no las est&eacute; aprovechando alg&uacute;n partido del `populismo identitario&acute; como en EEUU, o Francia.
    </p><p class="article-text">
        Mirando a la evoluci&oacute;n reciente del mundo, tenemos muchos indicios e indicadores de que estamos a las puertas de un cambio econ&oacute;mico disruptivo, casi civilizatorio, y lo podemos observar de forma muy evidente en 4 fen&oacute;menos que se retroalimentan entre ellos:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>El constante abaratamiento de las energ&iacute;as renovables, especialmente la solar.</li>
                                    <li>El constante abaratamiento de la capacidad de almacenamiento de electricidad.</li>
                                    <li>El constante abaratamiento del coche (y transporte en general) el&eacute;ctrico.</li>
                                    <li>La maduraci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a de automatizaci&oacute;n del transporte (coches aut&oacute;nomos, camiones aut&oacute;nomos&hellip;).</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        A lo que habr&iacute;a que sumar la extensi&oacute;n de Internet y las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n, la normalizaci&oacute;n de la robotizaci&oacute;n y la extensi&oacute;n de la inteligencia artificial en general&hellip; que dar&iacute;a para otro art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Estos cambios no lo van a vivir nuestros nietos, sino que lo estamos empezando a ver ya, y ser&aacute; evidente en alg&uacute;n momento de los pr&oacute;ximos 20 a&ntilde;os
    </p><p class="article-text">
        Al pensar sobre estas cuestiones tengo que reconocer la capacidad innovadora de la humanidad, y en concreto del capitalismo de libre mercado como sistema econ&oacute;mico. Me siento un poco como los pensadores revolucionarios del siglo XIX, que admiraban la enorme potencia del capitalismo industrial para generar riqueza globalmente para la econom&iacute;a a la vez que se lamentaban de que a su vez dejado sin control, generaba terribles desigualdades y enormes bolsas de pobreza.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, como civilizaci&oacute;n tenemos graves problemas en el horizonte. El fin del petr&oacute;leo barato ya no parece tan preocupante como el gran reto del cambio clim&aacute;tico, que puede suponer desastres dif&iacute;ciles de predecir. Pero un problema m&aacute;s dif&iacute;cil de discernir para la mayor&iacute;a, es el desarrollo sin control del capitalismo global.
    </p><p class="article-text">
        La globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica lleva m&aacute;s de 30 a&ntilde;os reduciendo, y contin&uacute;a haci&eacute;ndolo, la capacidad de los estados (y por tanto de la ciudadan&iacute;a) para financiar los sistemas de bienestar, controlar la desigualdad y en general decidir las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas a establecer. Este otro fen&oacute;meno se nos confunde a veces con la construcci&oacute;n de la Europa neoliberal, pero los efectos son los mismos.
    </p><p class="article-text">
        El mercado impone vetos que generan grandes dificultades al que intenta decirle lo que hay que hacer. Un mercado sin puestos centrales de mando, pero en el que no somos ciudadanos libres e iguales sino consumidores/inversores en los que rije el &ldquo;tanto tienes tanto vales&rdquo;. Un mercado implacable en su b&uacute;squeda de beneficio y que expulsa del mismo a los menos productivos, convirti&eacute;ndolos en `perdedores&acute; del capitalismo que ahora llamamos `globalizaci&oacute;n&acute;. Esta expulsi&oacute;n puede ser de personas o de regiones o estados enteros.
    </p><p class="article-text">
        Y este riesgo de `expulsi&oacute;n&acute; lo tenemos en Espa&ntilde;a como pa&iacute;s, debido a nuestra excepci&oacute;n: aqu&iacute; junto al capitalismo global coexiste el `capitalismo de amiguetes&acute; o de amigantes (amigos y mangantes). Estoy hablando del c&iacute;rculo vicioso en el que est&aacute; metida la vieja clase pol&iacute;tica, incapaz de salir de la puerta giratoria que comparte con los sectores econ&oacute;micos cuya cuenta de resultados depende de su capacidad de influir sobre cu&aacute;les y c&oacute;mo se aplican las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en este pa&iacute;s: constructoras, bancos y el&eacute;ctricas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, teniendo una poblaci&oacute;n preparada, una situaci&oacute;n geogr&aacute;fica envidiable y unas infraestructuras m&aacute;s que suficientes para afrontar el reto, todo  apunta a que para defender los intereses de unos pocos, en su af&aacute;n parasitario de la econom&iacute;a que existe, nos puede dejar fuera de este tren que viene&hellip; Corremos el riesgo de convertirnos definitivamente en esa periferia del sistema econ&oacute;mico global.
    </p><p class="article-text">
        El futuro se avecina a la vez prometedor y amenazante. El mundo debe establecer un lazo que ponga l&iacute;mites democr&aacute;ticos a la econom&iacute;a global por el bien de las mayor&iacute;as sociales. Una tarea que suena dif&iacute;cil, casi imposible, y de ello depende el futuro... Pero en Espa&ntilde;a tenemos un reto m&aacute;s cercano y accesible: acabar con el &lsquo;chanchulleo&rsquo; de una casta que nos impide construir un nuevo pa&iacute;s que no deje a nadie atr&aacute;s. &iquest;Que pasar&aacute;? El problema es sobre todo pol&iacute;tico &iquest;Seremos capaces de defender nuestro pan y nuestra libertad?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Olmos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/perdiendo-tren_132_3551796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Feb 2017 10:21:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Estamos perdiendo el tren]]></media:title>
    </item>
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