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    <title><![CDATA[elDiario.es - Estefanía Torres]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/estefania_torres/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Estefanía Torres]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El Acuerdo Global México-UE y nosotras las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/acuerdo-global-mexico-ue-mujeres_132_2791744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8619bb3e-b460-45cd-ad34-4a4ca2c88f95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Acuerdo Global México-UE y nosotras las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">México y Europa deben romper, de una vez por todas, la matriz colonial que sustenta nuestras economías. Sólo así reduciremos la violencia estructural contra las mujeres. Y el 8 de marzo, no lo duden. Nosotras pararemos y parará el mundo</p></div><p class="article-text">
        El poder corporativo, a trav&eacute;s de las empresas transnacionales, domina el mundo. Domina los asuntos pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos, culturales, jur&iacute;dicos. Los tratados comerciales de nueva generaci&oacute;n, en el marco de los cuales se inserta el Acuerdo Global que la UE est&aacute; a punto de renovar con M&eacute;xico, son la expresi&oacute;n m&aacute;s tangible de c&oacute;mo este poder corporativo se refuerza globalmente y perpet&uacute;a las desigualdades.
    </p><p class="article-text">
        Parlamentarios europeos y miembros del Gobierno mexicano nos sentamos estos d&iacute;as en M&eacute;xico a debatir cl&aacute;usulas de igualdad o respeto de los derechos humanos que maquillen la manifiesta incompatibilidad entre este tipo de tratados y los derechos laborales, la protecci&oacute;n del medio ambiente, la igualdad o el respeto a la vida.
    </p><p class="article-text">
        Mientras lo hacemos son millones las que ah&iacute; afuera, en las ciudades y pueblos de Europa y de M&eacute;xico, nos gritan que existe una contradicci&oacute;n estructural entre la acumulaci&oacute;n del capital en cada vez menos manos y la sostenibilidad de la vida; millones las que pensamos que Europa, antiguo centro del poder corporativo colonialista, necesita mirarse y mirar el mundo desde las periferias de este poder y contagiarse de la experiencia mexicana, latinoamericana, para plantear alternativas diversas, m&uacute;ltiples, locales.
    </p><p class="article-text">
        Somos las mujeres quienes, desde muchos puntos del planeta, m&aacute;s nos hemos resistido a las imposiciones del mercado. La econom&iacute;a de los cuidados que reclama el feminismo tiene que ver con una nueva forma de producir, de entendernos, de establecer las reglas que rigen nuestras sociedades. No s&oacute;lo el beneficio econ&oacute;mico cuenta. Cuenta la sostenibilidad de la vida. De una vida que merezca la pena ser vivida.
    </p><p class="article-text">
        Por eso no sirve de nada ni nos protege una cooperaci&oacute;n regida por el poder corporativo. M&eacute;xico y Europa deben romper, de una vez por todas, la matriz colonial que sustenta nuestras econom&iacute;as. S&oacute;lo as&iacute; reduciremos la violencia estructural contra las mujeres.
    </p><h3 class="article-text">Violencia machista a ambos lados de Oc&eacute;ano</h3><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s hay m&aacute;s de mil violaciones al a&ntilde;o denunciadas. La punta del iceberg de todas aquellas que prefieren callar para no ser ellas las juzgadas. Las violaciones se est&aacute;n convirtiendo en espect&aacute;culos televisivos donde a quien se juzga es a la v&iacute;ctima y a quien se justifica es a ellos.
    </p><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n los defienden porque son j&oacute;venes, sanos, normales, guapos, hijos de sus madres, novios de sus novias. Son los hijos sanos del patriarcado... pero uno de cada tres pagar&aacute; por sexo sin importarle sin quien presta su cuerpo lo hace libremente, forzada, sin papeles, coaccionada, amenazada. Los hijos sanos del patriarcado: 60 de ellos asesinar&aacute;n a sus parejas cada a&ntilde;o en Espa&ntilde;a, porque entienden que en el sexo y en el amor las mujeres les pertenecemos.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;xico, por su parte, sufre una violencia cruel y desgarradora contra las mujeres. Una violencia espec&iacute;fica que se evidencia con la mutilaci&oacute;n de los cuerpos, la agresi&oacute;n sexual, la tortura y el intento de desaparici&oacute;n de los cuerpos. Lo cierto es que hoy, todo el pa&iacute;s se ha convertido en un gigantesco Ciudad Ju&aacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        Estremece pensar que M&eacute;xico es el segundo pa&iacute;s m&aacute;s letal del mundo, s&oacute;lo por detr&aacute;s de Siria, seg&uacute;n ha revelado recientemente el Instituto Internacional para Estudios Estrat&eacute;gicos. Esta naci&oacute;n, bajo el Gobierno de Enrique Pe&ntilde;a Nieto, rebasa a Afganist&aacute;n o Somalia en el n&uacute;mero de muertes en el conflicto con el narcotr&aacute;fico. Y, sin embargo, hay un silencio c&oacute;mplice en los medios internacionales y, dentro del pa&iacute;s, quien se atreve a contarlo se expone a ser eliminado.
    </p><p class="article-text">
        Denunciar la violencia, la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica y el narcotr&aacute;fico, as&iacute; como la &iacute;ntima relaci&oacute;n entre ellas, puede salir muy caro en M&eacute;xico. En los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os, m&aacute;s de 100 periodistas han sido asesinados. El &uacute;ltimo ejemplo de estas intimidaciones lo vivimos hace menos de un mes, cuando un grupo de hombres armados asaltaron a tres periodistas independientes que cubr&iacute;an la caravana de Mar&iacute;a de Jes&uacute;s Patricio, la primera mujer ind&iacute;gena que aspira a la presidencia de M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Desde Podemos Europa hemos exigido por escrito a la UE medidas de presi&oacute;n para que se cumplan las condiciones de seguridad y libertad en el que se deber&iacute;a estar desarrollando la pre-campa&ntilde;a electoral. Y animamos a la candidata a que no desista en su empe&ntilde;o ni se deje intimidar por quienes quieren perpetuar la impunidad y el terror.
    </p><p class="article-text">
        Como en todos los conflictos, las mujeres y las ni&ntilde;as se llevan siempre la peor parte porque a la violencia institucionalizada en M&eacute;xico hay que sumar la condena de la violencia machista. Y es que las v&iacute;ctimas de feminicidio lo son triplemente en M&eacute;xico: lo son cuando las asesinan, lo son cuando sus muertes no se investigan y lo son cuando la sociedad y los medios de comunicaci&oacute;n las juzgan tras su muerte: por c&oacute;mo vest&iacute;an, c&oacute;mo hablaban o c&oacute;mo viv&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Siete mexicanas son asesinadas cada d&iacute;a, s&oacute;lo un 25% de los casos son investigados como feminicidios. Muchas de ellas son activistas y defensoras de los Derechos Humanos y del territorio. Matan a las mujeres porque nosotras representamos la vida frente a sus proyectos de muerte.
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte de los asesinatos y desapariciones quedan en la impunidad porque no se investigan. Pero no nos van a callar. El dolor de las mujeres de M&eacute;xico es tambi&eacute;n nuestro dolor. Si atacan a una nos atacan a todas. En Espa&ntilde;a, en M&eacute;xico, en Europa, en todas partes del mundo seguiremos gritando: Ni Una Menos. Y el 8 de marzo, en la huelga de mujeres, no lo duden. Nosotras pararemos y parar&aacute; el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Estefanía Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/acuerdo-global-mexico-ue-mujeres_132_2791744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Feb 2018 19:50:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Acuerdo Global México-UE y nosotras las mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,Tratado de Libre Comercio,Feminismo,UE - Unión Europea,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[COP23 de Bonn. La batalla política por el clima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/cop23-bonn-batalla-politica-clima_132_3060334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c418ebde-ee55-4761-8d31-8b8a9aac0a73_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿De verdad creemos que es compatible la política comercial de la UE con la lucha contra el cambio climático? No, no lo es</p></div><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as se celebra en Bonn la 23&ordf; edici&oacute;n de la Conferencia de las Partes de la Convenci&oacute;n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico, la llamada COP23. Conviene recordar que la COP21 fue la conferencia &lsquo;de las decisiones&rsquo;, en la que 195 pa&iacute;ses suscribieron el Acuerdo de Par&iacute;s, presentado como un gran &eacute;xito internacional por los mandatarios del mundo. Y que la COP22, de Marrakech, se dijo que ser&iacute;a la &lsquo;de las soluciones&rsquo; &ndash;pero m&aacute;s bien result&oacute; &lsquo;la de las paradojas&rsquo;&ndash;. Ahora nos encontramos con que la COP23 o es la &lsquo;de los compromisos econ&oacute;micos&rsquo; o habremos llegado, definitivamente, tarde.
    </p><p class="article-text">
        Muchos pa&iacute;ses del norte global querr&aacute;n renegociar en la COP23 para ver el alcance de sus compromisos en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico limitados a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, y para no incluir ninguna menci&oacute;n de adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico a trav&eacute;s de un cambio en el modelo econ&oacute;mico y productivo. El desaf&iacute;o al que nos enfrentamos es, por un lado, que no lo logren y, por otro, que contribuyan econ&oacute;micamente con los objetivos de lucha contra el cambio clim&aacute;tico fijados por los pa&iacute;ses del sur global. Tanto el Acuerdo de Par&iacute;s como el Convenio Marco obligan a los pa&iacute;ses ricos a contribuir a estos costos. Cerrar esta brecha sigue siendo una cuesti&oacute;n urgente. Desde Podemos Europa lo hemos dicho muchas veces: mientras no haya un cambio de modelo de crecimiento econ&oacute;mico, no habr&aacute; forma de paliar el deterioro medioambiental del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Para evitar que el calentamiento global nos lleve a fen&oacute;menos clim&aacute;ticos incontrolables debemos transitar desde ya hac&iacute;a un modelo de energ&iacute;a distribuido y democr&aacute;tico basado en el 100% renovables. Esa transici&oacute;n energ&eacute;tica debe permitir un abandono paulatino de los combustibles f&oacute;siles que no deje a nadie atr&aacute;s, debe hacerse de manera justa, incluyendo plenamente a los trabajadores de los sectores afectados. Se trata de no hacer cierres, sino finales con alternativas para todos y todas. Invertir en renovables, ahorro y eficiencia energ&eacute;tica generar&aacute; m&aacute;s empleos, m&aacute;s sostenibles y menos contaminantes.
    </p><p class="article-text">
        En Europa estamos trabajando para que la nueva legislaci&oacute;n energ&eacute;tica permita incentivar el desarrollo de las energ&iacute;as renovables. Existen experiencias transformadoras desde los ayuntamientos del Cambio, la distribuidora p&uacute;blica y 100% renovable de Barcelona o a la mesa de transici&oacute;n de C&aacute;diz son un hito esperanzador en el camino hacia un modelo energ&eacute;tico en manos de las personas, que pone en el centro la sostenibilidad de la vida.
    </p><p class="article-text">
        El agua, fuente de vida y derecho humano fundamental es el eje central de una crisis que enfrentan millones de personas diariamente y esperamos que en esta Cumbre se aborde con la urgencia que requiere. Seg&uacute;n los datos de la ONU, 748 millones de personas no disfrutan de un acceso de agua potable y 2500 millones no cuentan con un saneamiento mejorado. En la lucha contra el Cambio Clim&aacute;tico, Podemos reivindica en la COP23, una apuesta por una gesti&oacute;n p&uacute;blica y participada bajo el prisma de la Nueva Cultura del Agua, que propone una hoja de ruta basada en pol&iacute;ticas de mitigaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esperemos que gane protagonismo la visi&oacute;n del mundo de las mujeres, especialmente de las mujeres campesinas e ind&iacute;genas; sus conocimientos sobre el cultivo respetuoso de la tierra y la gesti&oacute;n de los recursos naturales deben ser puestos en valor. Y esperamos que pierda todo el poder la visi&oacute;n de los lobbies energ&eacute;ticos y de las multinacionales que hablan a trav&eacute;s de muchos de nuestros gobiernos. Celebramos que, por primera vez, para la COP23 se est&eacute; elaborando un plan de g&eacute;nero, que tendr&aacute; en cuenta los efectos del cambio clim&aacute;tico en las mujeres y su papel fundamental en la transformaci&oacute;n de sus comunidades. Y tambi&eacute;n celebramos que por fin se est&eacute; discutiendo y poniendo en tela de juicio la legitimidad de los lobbies&rsquo; energ&eacute;ticos para participar en la COP23.
    </p><p class="article-text">
        No queremos olvidar tampoco que &ldquo;El cambio clim&aacute;tico tiene rostro&rdquo; Los refugiados clim&aacute;ticos son las v&iacute;ctimas silenciosas del calentamiento global. Seg&uacute;n ACNUR, 64 millones de personas se ven ya forzadas a desplazarse por desastres y efectos climatol&oacute;gicos. En los pr&oacute;ximos 50 a&ntilde;os, se prev&eacute; que podr&iacute;amos ascender los 1.000 millones de refugiados clim&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Son los y las agricultoras de la regi&oacute;n del Sahel que ya no pueden cultivar sus tierras por falta de precipitaciones y que tienen que emigrar a la ciudad, son habitantes de las Islas Fiyi (pa&iacute;s que ocupa la presidencia rotativa de la COP) que deben dejar sus islas porque el nivel del mar est&aacute; subiendo. Por solidaridad, humanismo y por la justicia clim&aacute;tica, atajar las razones que llevan estas v&iacute;ctimas silenciosas a dejar sus casas y reconocerles un estatuto protector debe ser una de nuestras prioridades.
    </p><p class="article-text">
        La UE debe apoyar los esfuerzos de los pa&iacute;ses del norte global en la transici&oacute;n hacia sociedades de bajas emisiones de carbono; para que sean as&iacute; m&aacute;s sostenibles y m&aacute;s seguras. Pero tambi&eacute;n debe instarse a s&iacute; misma a dejar de hacer pol&iacute;ticas al servicio de los mercados, y empezar a hacerlas al servicio de las personas. Porque, &iquest;de verdad creemos que es compatible la pol&iacute;tica comercial de la UE con la lucha contra el cambio clim&aacute;tico? No, no lo es. La batalla por el clima es pol&iacute;tica y enfrenta dos visiones del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Estefanía Torres, Xabier Benito Ziluaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/cop23-bonn-batalla-politica-clima_132_3060334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Nov 2017 19:42:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[COP23 de Bonn. La batalla política por el clima]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Calentamiento global,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construyendo la ciudadanía alimentaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/construyendo-ciudadania-alimentaria_132_3175565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50f82f4a-e0db-4d37-8922-ede2e842a622_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construyendo la ciudadanía alimentaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay que ser conscientes de que los recursos naturales son finitos y es precisamente el planeta el que nos está poniendo en alerta. Debemos cambiar la forma de producir, de consumir y también de alimentarnos</p></div><p class="article-text">
        El Comisario de Acci&oacute;n por el Clima, Miguel &Aacute;ngel Arias Ca&ntilde;ete y su disc&iacute;pula Isabel Garc&iacute;a Tejerina, actual Ministra de Agricultura, han dicho esta semana que precisamente la agricultura es clave para la lucha contra el cambio clim&aacute;tico. Sin que sirva de precedente, estoy completamente de acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de un eslogan estupendo (que parece copiado de nuestros propios discursos) habr&iacute;a que contestar a una serie de cuestiones que tienen que ver sobre todo con qu&eacute; tipo de modelo necesitamos en nuestro pa&iacute;s y, m&aacute;s importante a&uacute;n, qu&eacute; tipo de iniciativas necesitan los agricultores, las ganaderas y las personas que viven en las zonas rurales para llevar a cabo actividades sostenibles y viables econ&oacute;mica y socialmente hablando. Porque no s&oacute;lo es clave la agricultura. Son claves las personas, los pueblos y sus territorios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es de recibo auspiciar la implantaci&oacute;n de la Macrogranja de Noviercas vendi&eacute;ndola como un proyecto creador de empleo cuando en este pa&iacute;s cierran, al menos, 80 explotaciones l&aacute;cteas al d&iacute;a. Cuando este pa&iacute;s sigue siendo deficitario en leche y no sabemos d&oacute;nde encajar todos nuestros excedentes porque falta apoyo y respaldo suficiente por parte de las Administraciones p&uacute;blicas para apostar por la industria de transformaci&oacute;n local y donde los precios se vean, ahora s&iacute;, atravesados por criterios de sostenibilidad que reflejen las externalidades ambientales y sociales.
    </p><p class="article-text">
        Porque para tener visi&oacute;n de presente y de futuro no basta con esl&oacute;ganes vac&iacute;os. Hay que ser conscientes de que los recursos naturales son finitos y es precisamente el planeta el que nos est&aacute; poniendo en alerta. Ya no da m&aacute;s de s&iacute;. Debemos cambiar la forma de producir, de consumir y tambi&eacute;n de alimentarnos.
    </p><p class="article-text">
        La apuesta del Gobierno del Partido Popular es clara. Prefiere continuar con la sobre explotaci&oacute;n de los recursos naturales por encima de nuestras posibilidades y con el empleo precario en las zonas rurales, vendido adem&aacute;s de manera c&iacute;nica e irresponsable como si proyectos similares al de la macrogranja de Noviercas fuesen la soluci&oacute;n a la despoblaci&oacute;n cuando son justamente la causa de ella. Y es que el Partido Popular es amigo de dejar que nos invadan productos for&aacute;neos copando un mercado que ya maltrata lo suficiente a nuestros productores.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que si hablamos del clima, como han querido hacer el Comisario de los papeles de Panam&aacute; y su disc&iacute;pula, la evidencia se hace magn&aacute;nima. Lo hemos dicho muchas veces: el actual sistema agroalimentario mundial es el tercer mayor causante de gases de efecto invernadero, s&oacute;lo por debajo de Estados Unidos y de China. Es evidente que en la Cumbre del Clima a celebrar en Bonn el pr&oacute;ximo mes de noviembre tiene que estar la agricultura pero sobre todo deber&iacute;a estar presente un debate mucho m&aacute;s trascendental, responsable e hist&oacute;rico: c&oacute;mo producimos la comida que necesitamos para alimentarnos a nivel mundial.
    </p><p class="article-text">
        Un debate tan importante que debiera ser lo m&aacute;s participativo, inclusivo, profundo y honesto posible. Un debate democr&aacute;tico y abierto a toda la ciudadan&iacute;a. Porque tanto los productores como los consumidores forman parte de una cadena indivisible que es interdependiente. Si los consumidores tienen derecho a una informaci&oacute;n veraz de qu&eacute; es lo que compran y, por tanto, consumen, los productores tienen derecho a recibir precios justos por cuidar y trabajar la tierra. Un legado que hemos heredado y que en herencia dejaremos.
    </p><p class="article-text">
        Y es que no s&oacute;lo es clave la agricultura. Es vital la construcci&oacute;n de una ciudadan&iacute;a alimentaria. Una ciudadan&iacute;a consciente, empoderada, informada y con instrumentos democr&aacute;ticos que le permitan decidir sobre sus sistemas alimentarios. Esta es la diferencia entre ellos y nosotros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Estefanía Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/construyendo-ciudadania-alimentaria_132_3175565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Sep 2017 16:35:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Construyendo la ciudadanía alimentaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De lo que no hablarán México y la Unión Europea este verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/mexico-union-europea-comercial-verano-hablar_132_3285996.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e425806-efc2-4296-9761-51da1c00e0cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De lo que no hablarán México y la Unión Europea este verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la negocaciación del</p><p class="subtitle">Acuerdo Global</p><p class="subtitle">entre la UE y México no se debatirá sobre los problemas cotidianos de la gente, ni la situación de los derechos humanos, ni los feminicidios, los homicidios o los desaparecidos</p></div><p class="article-text">
        M&eacute;xico y la Uni&oacute;n Europea (UE) comenzaron en mayo de 2016 las negociaciones para la modernizaci&oacute;n del llamado <em>Acuerdo Global</em>. Ahora, la urgencia por cerrar el trato apremia a los equipos negociadores, que no tendr&aacute;n un verano relajado: se celebrar&aacute;n dos rondas de negociaci&oacute;n y varias reuniones intersectoriales con el fin de cerrar el cap&iacute;tulo comercial del acuerdo para consagrar un Tratado de Libre Comercio de nueva generaci&oacute;n, similar al TTIP (entre la UE y Estados Unidos) o al CETA (entre la UE y Canad&aacute;). Es decir, un tratado que empobrece como han se&ntilde;alado <a href="https://www.tni.org/es/publicacion/desenmascarados-los-derechos-corporativos-en-el-renovado-tlc-mexico-union-europea" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diversas organizaciones de la sociedad civil</a>.
    </p><p class="article-text">
        Existe un inter&eacute;s claro por ambas partes por acelerar el proceso y lograr un acuerdo antes de final de a&ntilde;o. Sin embargo, durante esas reuniones estivales se obviar&aacute;n los asuntos que m&aacute;s interesan a la ciudadan&iacute;a y no se pedir&aacute; la opini&oacute;n ni de las organizaciones de la sociedad civil, ni de los colectivos m&aacute;s afectados por el acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Se buscar&aacute; superar divergencias importantes entre la UE y M&eacute;xico en materia de acceso a mercado, sobre todo en donde hay discrepancias entre las partes como en el caso del banano, el az&uacute;car y la carne.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se intentar&aacute; cerrar una lista sobre los servicios futuros que entrar&aacute;n en el acuerdo de libre comercio y otra lista negativa o excluyente. Y es presumible que se aborde la cuesti&oacute;n de tribunales de arbitraje privado y las cl&aacute;usulas ISDS &ndash;sobre resoluci&oacute;n de conflictos entre Estados e inversores privados&ndash; del acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De lo que no se hablar&aacute;, sin embargo, es de la dram&aacute;tica situaci&oacute;n de derechos humanos que vive M&eacute;xico.</strong> No se hablar&aacute; de Miroslava Breach ni de los otros seis periodistas asesinados en lo que va de a&ntilde;o. No se dir&aacute; que el periodismo en M&eacute;xico se ha convertido en una profesi&oacute;n en la que se pone la vida en riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se hablar&aacute; de los feminicidios, ni de los 43 estudiantes de Ayotzinapa que siguen desaparecidos casi tres a&ntilde;os despu&eacute;s ni de la extorsi&oacute;n a personas defensoras de derechos humanos que muchas veces acaba tambi&eacute;n en asesinato, como el del premio Goldman Isidro Baldenegro este mismo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En suma, en las reuniones de negociaci&oacute;n del Acuerdo Global que tendr&aacute;n lugar en Bruselas y en Ciudad de M&eacute;xico no se hablar&aacute; de los problemas cotidianos de la gente, que no son otros que los derivados de la inseguridad que tiene su ra&iacute;z en la pobreza, en la desigualdad y en la exclusi&oacute;n social as&iacute; como en la corrupci&oacute;n estructural y en la connivencia entre el crimen organizado y el Estado, que conduce a una alarmante impunidad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="http://www.ohchr.org/SP/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=16578&amp;LangID=S" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos</a>, 98 de cada cien cr&iacute;menes cometidos en M&eacute;xico quedan sin resolver.
    </p><p class="article-text">
        Pero no, no se puede hablar de lo feo. Los motivos son diversos: las negativas consecuencias del efecto Trump en M&eacute;xico, la proximidad de las elecciones presidenciales de 2018 o la voluntad de la Uni&oacute;n Europea de convertirse en un socio fundamental de M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        En un momento en el que el Presidente Pe&ntilde;a Nieto y su partido, el PRI, est&aacute;n en &iacute;ndices extremadamente bajos de popularidad, el gobierno mexicano quiere vender el acuerdo como un s&iacute;mbolo de modernizaci&oacute;n y como un puente hacia Europa superador de los muros de Trump.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea, a su vez, desea reforzar su influencia en Latino Am&eacute;rica y expandir a&uacute;n m&aacute;s el beneficio de sus grandes corporaciones en la regi&oacute;n. La posibilidad de que se haga con la presidencia de M&eacute;xico una candidatura popular y emancipadora que apueste por priorizar a los mexicanos asusta a ambas partes, y las encuestas van en este sentido y dan como favorito al candidato del<em> Movimiento Regeneraci&oacute;n Nacional</em> (MORENA), Andr&eacute;s Manuel Lopez Obrador.
    </p><p class="article-text">
        La &eacute;lite mexicana y la oligarqu&iacute;a Europea ven en este futuro acuerdo la v&iacute;a para mantener el <em>statu quo</em> en el pa&iacute;s norteamericano y para reforzar los beneficios de las transnacionales europeas.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, tanto el Gobierno mexicano como la UE quieren anunciar este mismo a&ntilde;o el acuerdo a la opini&oacute;n p&uacute;blica como un &eacute;xito, como contrapunto a Trump. En esa narrativa no hay espacio para las violaciones de derechos humanos, la pobreza, ni la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Las partes interesadas lo saben bien. Y eso es lo que explica que el Partido Popular Europeo bloquee sistem&aacute;ticamente cualquier propuesta de otros grupos para tratar asuntos relacionados con derechos humanos en M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        En oto&ntilde;o empezaremos a conocer los textos consolidados del Acuerdo. En ellos solo encontraremos avanzadas cl&aacute;usulas en materia comercial que convertir&aacute;n el Acuerdo global con M&eacute;xico en un Tratado de Libre comercio del estilo del TTIP o el CETA, que reduce la soberan&iacute;a de los pueblos y ataca el bienestar de las personas trabajadoras, y la ciudadan&iacute;a en general, solo beneficiando a las grandes transnacionales y a los multimillonarios.
    </p><p class="article-text">
        Encontraremos tambi&eacute;n cl&aacute;usulas en materia de derechos humanos y desarrollo sostenible, pero no ser&aacute;n vinculantes: se tratar&aacute; de meras declaraciones de intenciones carentes de mecanismos de observaci&oacute;n y de sanci&oacute;n en caso de incumplirse.
    </p><p class="article-text">
        Habremos perdido, as&iacute;, otra oportunidad de hablar de lo importante, de poner la pol&iacute;tica comercial al servicio de las personas como instrumento para mejorar la vida diaria de la gente. Porque dar la espalda a la gente no crea puentes, sino que construye muros. Ser&iacute;a mejor que los encargados de las negociaciones se fuesen tambi&eacute;n de vacaciones.
    </p><p class="article-text">
        __
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Estefan&iacute;a Torres,</strong></em> <em>diputada de Podemos en el Parlamento Europeo</em><em>y miembro de la Delegaci&oacute;n Uni&oacute;n Europea-M&eacute;xico en la Euroc&aacute;mara.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Carlos Villota, asesor del grupo GUE/NGL en el Parlamento Europeo </em><strong>Carlos Villota, </strong><em>e integrante de la Secretar&iacute;a Internacional de Podemos.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Estefanía Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/mexico-union-europea-comercial-verano-hablar_132_3285996.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Jul 2017 19:12:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De lo que no hablarán México y la Unión Europea este verano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,UE - Unión Europea,Sudamérica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No existe más digno ni más necesario internacionalismo que el feminismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/existe-digno-necesario-internacionalismo-feminismo_132_3379954.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83f5ca14-c999-42d8-bf38-b01f0ffe3c3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No existe más digno ni más necesario internacionalismo que el feminismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestra propuesta ante los Donald Trump que amenazan el mundo es una alianza entre nosotras. Una alianza que nos haga fuertes</p><p class="subtitle">*Este artículo está firmado por Estefanía Torres (eurodiputada de Podemos) y Celtia Traviesas</p></div><p class="article-text">
        Esta semana Donald Trump ha visitado Bruselas con motivo de la celebraci&oacute;n de la cumbre de la OTAN, esa alianza &ldquo;obsoleta&rdquo;, &ldquo;baluarte de la paz y la seguridad internacionales&rdquo;, tal como &eacute;l mismo &nbsp;la defini&oacute;, eso s&iacute;, en dos instantes diferentes de su carrera.
    </p><p class="article-text">
        Poco antes de su visita&nbsp;en Florencia, se celebraba la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana. En ella hemos hablado de seguridad, de terrorismo, de crimen organizado, de narcotr&aacute;fico&hellip; y tambi&eacute;n hemos hablado de nosotras, las mujeres. Porque en un mundo globalizado, donde los Estados apenas tienen ya poder de decisi&oacute;n y los tratados comerciales socavan m&aacute;s que nunca la soberan&iacute;a de los pueblos; donde la xenofobia y la intolerancia aumentan, espoleadas por figuras como la del inefable presidente americano, la solidaridad internacional entre mujeres es quiz&aacute;s m&aacute;s imperiosa que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Creemos que no existe m&aacute;s digno ni m&aacute;s necesario internacionalismo que el feminismo. Porque quienes como la activista hondure&ntilde;a Berta C&aacute;ceres luchan y mueren por la tierra, por defender el agua, el territorio, los bienes comunes, la vida, para que &eacute;sta no caiga en manos de corporaciones privadas y sea destruida, necesitan que nos unamos.
    </p><p class="article-text">
        Necesitan tambi&eacute;n saber que las escuchamos, que o&iacute;mos sus voces y que las amplificamos en los espacios de poder en los que estamos presentes. Por eso hemos dado en Florencia las gracias a las mujeres periodistas, fotoperiodistas y activistas de M&eacute;xico con las que hemos estado en contacto estos d&iacute;as. Mujeres que se juegan la vida documentando y denunciado c&oacute;mo su pa&iacute;s se est&aacute; convirtiendo en un inmenso Ciudad Ju&aacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        Porque, no lo olvidemos, todos los conflictos lo son siempre m&aacute;s duros para nosotras, ya que a la violencia del narcotr&aacute;fico hay que sumar la violencia espec&iacute;fica contra las mujeres solo por el hecho de serlo. Una violencia cruel y desgarradora que deriva del odio relacionado con el g&eacute;nero, y de las desiguales relaciones de poder entre hombres y mujeres. Una violencia espec&iacute;fica que se evidencia con la mutilaci&oacute;n de los cuerpos, la agresi&oacute;n sexual, la tortura y el intento de desaparici&oacute;n de los cuerpos. Las v&iacute;ctimas de feminicidio lo son triplemente en M&eacute;xico y en muchos otros pa&iacute;ses del mundo: lo son cuando las asesinan, lo son cuando sus muertes no se investigan y lo son cuando la sociedad y los medios de comunicaci&oacute;n las juzgan tras su muerte: por c&oacute;mo vest&iacute;an, c&oacute;mo hablaban o c&oacute;mo viv&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Ya van siete asesinatos de periodistas en M&eacute;xico este a&ntilde;o para acallar a quien reportea el infierno. Por las y los periodistas de M&eacute;xico debemos sumar nuestras voces al grito desesperado de: NO AL SILENCIO. No a la impunidad y no a una Comunidad Internacional que sigue prefiriendo mirar hacia otro lado, alzando muros en lugar de tender puentes.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos una de las fases m&aacute;s intensas de la globalizaci&oacute;n capitalista, podr&iacute;amos decir que estamos ya en las postrimer&iacute;as del paso de la econom&iacute;a de mercado a la sociedad de mercado. Una sociedad en la que todo, hasta nuestros vientres, nuestra capacidad de parir, se convierte en mercanc&iacute;a. Es cierto que el auge de la extrema derecha y de personajes como Donald Trump surge tambi&eacute;n como reacci&oacute;n a la omnipotencia del mercado y a la desposesi&oacute;n de las clases populares. Pero es una reacci&oacute;n que trae consigo terribles consecuencias. Necesitamos reaccionar, s&iacute;. Pero necesitamos una reacci&oacute;n basada en los valores de equidad, respeto, igualdad. Una reacci&oacute;n feminista y no justo todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Somos las mujeres &ndash;brujas y curanderas, que dir&iacute;a Silvia Federicci&ndash; quienes desde muchos puntos del planeta, m&aacute;s nos hemos resistido siempre a las imposiciones del mercado. La econom&iacute;a de los cuidados que reclama el feminismo tiene que ver con una nueva forma de producir, de entendernos, de establecer las reglas que rigen nuestras sociedades. No s&oacute;lo el beneficio econ&oacute;mico cuenta. Cuenta la sostenibilidad de la vida. De una vida que merezca la pena ser vivida.
    </p><p class="article-text">
        Debemos reclamar una vida digna y segura para nosotras y para nuestras hijas; donde la cultura de la violaci&oacute;n no campe a sus anchas ni se expanda por culpa de unos medios de comunicaci&oacute;n que hacen un uso irresponsable del altavoz que poseen como generadores de opini&oacute;n p&uacute;blica y que tiene relaci&oacute;n con la cosificacion de los cuerpos de las mujeres y, por tanto, con la mercantilizaci&oacute;n de la vida.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a hay m&aacute;s de mil violaciones al a&ntilde;o denunciadas. La punta del iceberg de todas aquellas que prefieren callar para no ser ellas las juzgadas. &Uacute;ltimamente, las violaciones en grupo de manadas de j&oacute;venes que buscan diversi&oacute;n se est&aacute;n convirtiendo en espect&aacute;culos televisivos donde a quien se juzga es a la v&iacute;ctima y a quien se justifica es a ellos. Los medios de comunicaci&oacute;n los defienden porque son j&oacute;venes, sanos, normales, &ldquo;guapos&rdquo;, hijos de sus madres, novios de sus novias. Son los hijos sanos del patriarcado. Uno de cada tres pagar&aacute; por sexo sin importarle si quien presta su cuerpo lo hace libremente, forzada, sin papeles, coaccionada, amenazada. Los hijos sanos del patriarcado: 60 de ellos asesinar&aacute;n a sus parejas cada a&ntilde;o en Espa&ntilde;a, porque entienden que en el sexo y en el amor las mujeres les pertenecemos.
    </p><p class="article-text">
        Es crudo decirlo as&iacute;. Pero es necesario decirlo: nos est&aacute;n matando. Movilizaciones inspiradoras, como Ni Una Menos, surgida en Argentina, son las que nos alumbran el camino. Porque hay una revoluci&oacute;n pendiente. Y si algo bueno tiene la globalizaci&oacute;n es que nos da la oportunidad de compartir ideas e inquietudes, de generar redes de mujeres a ambas orillas del Oc&eacute;ano, de crear espacios democr&aacute;ticos y consolidar una verdadera ciudadan&iacute;a social que no excluya, como hasta ahora, a la mitad de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Por eso nuestra propuesta ante los Donald Trump que amenazan el mundo es una alianza entre nosotras. Una alianza que nos haga fuertes. Que dote al feminismo (eso que Clara Campoamor dec&iacute;a debiera llamarse, m&aacute;s bien, humanismo) de un papel protagonista en nuestra historia. Una alianza para que la igualdad y la equidad sean argumentos b&aacute;sicos del pacto global.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Estefanía Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/existe-digno-necesario-internacionalismo-feminismo_132_3379954.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 May 2017 17:25:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No existe más digno ni más necesario internacionalismo que el feminismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Podemos,Donald Trump,Otan]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cannabis: la planta de los mil usos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/cannabis-planta-mil-usos_132_3430497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d18815c2-49a8-4a26-96db-a015444eb763_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cannabis: la planta de los mil usos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Creo que debemos ampliar la mirada y luchar por la legalización del cannabis</p></div><p class="article-text">
        En tiempos inmemoriales, cultivar c&aacute;&ntilde;amo (Cannabis sativa) formaba parte del coraz&oacute;n productivo de muchos pa&iacute;ses, donde se plantaba con la misma naturalidad que el algod&oacute;n o las hortalizas. Fue una de las primeras plantas utilizadas para extraer fibra y era reconocida por su resistencia en la fabricaci&oacute;n de cuerdas, papel y aceite para l&aacute;mparas.
    </p><p class="article-text">
        De la planta del cannabis se dice que es la planta de los mil usos. Es un poco como el cerdo, del que se aprovechan hasta los andares. En Espa&ntilde;a incluso se observan sus hojas en las banderas de algunos municipios (como Santa Cruz de los C&aacute;&ntilde;amos, en Ciudad Real, o Ca&ntilde;amares, en Cuenca) debido a la vital importancia que la planta supon&iacute;a para la econom&iacute;a local. La prohibici&oacute;n del cultivo del cannabis tiene su origen en Estados Unidos&nbsp;y est&aacute; llena de prejuicios raciales, desconocimiento y tambi&eacute;n intereses econ&oacute;micos de grandes empresas.
    </p><p class="article-text">
        Se dice que fueron los mexicanos quienes, a principios del s.XX, llevaron la costumbre de fumar cannabis a Estados Unidos, desatando su prohibici&oacute;n. &ldquo;Todos los mexicanos est&aacute;n locos y es esta hierba la que los vuelve locos&rdquo;, dijo un senador de Texas en aquella &eacute;poca. Han pasado m&aacute;s de cien a&ntilde;os. Hoy conocemos los beneficios del uso medicinal del cannabis: glaucoma, autismo, quimioterapia, parkinson, reducci&oacute;n del riesgo de obesidad y diabetes; tambi&eacute;n sirve para algunos tipos de epilepsia e incluso mitiga el dolor menstrual, ayuda en procesos de ansiedad y depresi&oacute;n, etc. Debemos seguir investigando en esta l&iacute;nea para descubrir todo lo que nos puede dar, porque es profundamente triste que despojen irracionalmente a los pueblos de la capacidad de conocer y reconocer todos los atributos que nos regala la tierra.
    </p><p class="article-text">
        La normalizaci&oacute;n del cultivo y consumo del cannabis ha ido aumentando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, demostrando que la sociedad, tambi&eacute;n en este tema, va por delante de los gobernantes. Por otra parte, se est&aacute;n dando sendos procesos de regularizaci&oacute;n del uso y tenencia del cannabis en distintos pa&iacute;ses del mundo y de Europa. Uno de los m&aacute;s recientes ha sido Portugal, donde esperan que la liberalizaci&oacute;n de su cultivo suponga un impulso para el deprimido sector agrario.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos hacer desaparecer los impedimentos legales sobre la planta que imposibilitan que la investigaci&oacute;n b&aacute;sica y cl&iacute;nica avancen. Pero no es s&oacute;lo de usos medicinales de lo que hablamos. De las semillas del cannabis, por ejemplo, ricas prote&iacute;nas, omega 3 y omega 6, se puede obtener aceite comestible, harina, leche, pan, cosm&eacute;ticos, jab&oacute;n, lubricantes y biocombustibles. Por todo esto es necesario un enfoque integral sobre su cultivo. Estoy convencida de la necesidad de ir m&aacute;s all&aacute; de la legalizaci&oacute;n por prescripci&oacute;n m&eacute;dica, ya que el cannabis podr&iacute;a suponer un impulso econ&oacute;mico para el mundo rural en t&eacute;rminos de producci&oacute;n ecol&oacute;gica, comercializaci&oacute;n y consumo de proximidad.
    </p><p class="article-text">
        Intentando abrir camino en esta direcci&oacute;n, la semana pasada, desde Podemos anunciamos el debate que celebraremos en el Parlamento Europeo sobre la regularizaci&oacute;n del cannabis en Europa. Aunque las reacciones fueron positivas, la mayor&iacute;a se refer&iacute;an al cannabis &uacute;nica y exclusivamente en sus facetas terap&eacute;utica o de ocio. Pocas respuestas iban m&aacute;s all&aacute; de ambas concepciones. Creo que esto pone de manifiesto c&oacute;mo se ha demonizado el cannabis desde hace mucho tiempo y el desconocimiento en general que hay acerca de la marihuana (el t&eacute;rmino que suele usarse para hablar de las variedades del cannabis que sirven para fumar).
    </p><p class="article-text">
        Creo que debemos ampliar la mirada y luchar por la legalizaci&oacute;n del cannabis simplemente como lo que es: una planta. Abrir este debate es reconciliarnos con la naturaleza, con nuestros antepasados y con la vida. Porque la tierra es fuente de vida y observarla, mimarla y estudiarla sin estigmas para saber sacar lo m&aacute;s provechoso de ella es, desde luego, el mayor legado que podemos dejar a quienes vengan detr&aacute;s. Escribamos el futuro sin ataduras y con responsabilidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Estefanía Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/cannabis-planta-mil-usos_132_3430497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 May 2017 17:58:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cannabis: la planta de los mil usos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cannabis,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué llevar el debate sobre la Política Agraria Común al conjunto de la sociedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/politica-agraria-comun-conjunto-sociedad_132_3535300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9dbf81f-e0c4-4542-8eef-5c82614097fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué llevar el debate sobre la Política Agraria Común al conjunto de la sociedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que está en juego es algo tan importante como nuestra comida y nuestra soberanía alimentaria</p></div><p class="article-text">
        La UE abri&oacute; a principios de febrero una consulta ciudadana sobre la futura reforma de la Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC) para 2020. La PAC lleva funcionando desde los a&ntilde;os 60 y fue la primera pol&iacute;tica europea com&uacute;n. Naci&oacute; para asegurar el autoabastecimiento de los principales productos agrarios en Europa y hacer eso compatible con unas rentas adecuadas para los agricultores. Todav&iacute;a hoy absorbe el 40% del presupuesto de la UE. Pero poco tiene que ver esta Uni&oacute;n Europea con los objetivos que la gestaron. Lo hemos visto con la crisis de valores derivada del drama de los refugiados. Y lo llevamos viendo en nuestros campos d&eacute;cadas y d&eacute;cadas de reformas de la PAC que nos han llevado a modelos de producci&oacute;n insostenibles, a desequilibrios territoriales, a paradojas de una burocracia desconocedora de la realidad de las tierras, al enriquecimiento de unos pocos y a la ruina de muchos agricultores, desprotegidos ante el sector de la distribuci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La trama de poder y negocios configurada alrededor del campo es m&aacute;s evidente que nunca en el mundo. <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/alimentario-grandes-empresas-acaparen-semillas_0_564493892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tres grandes multinacionales (Bayer, Monsanto y Dupont) est&aacute;n a punto de controlar la mayor&iacute;a de los suministros agr&iacute;colas</a>. La volatilidad de los precios agrarios es alt&iacute;sima y afecta gravemente a los productores desde que, en 2007, las grandes corporaciones financieras comenzaron a especular con los productos alimentarios en en la Bolsa de Futuros de Chicago. Desde entonces, asistimos a la aberraci&oacute;n de un mercado mundial que permite que se pudran cosechas enteras para que los precios suban, mientras 40.000 de personas mueren al d&iacute;a de hambre.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea ha emprendido una nueva estrategia comercial bajo la premisa de que la pol&iacute;tica comercial es la principal fuerza estabilizadora en el momentos de crisis. Asistimos as&iacute; al auge de los tratados de libre comercio, como el TTIP o el ya aprobado CETA, que van en la direcci&oacute;n opuesta al establecimiento de una pol&iacute;tica agraria que proteja tanto a los productores europeos como a los consumidores. Por eso creo que es importante que toda la sociedad se vuelque en este debate. La nueva pol&iacute;tica comercial de la UE es una amenaza para tanto nuestros agricultores (porque muchas de las denominaciones de origen podr&iacute;an desaparecer como tales) como para nuestra seguridad alimentaria (porque los est&aacute;ndares medioambientales, de calidad y seguridad se homogeneizan siempre a la baja). As&iacute; que, en el fondo, lo que est&aacute; en juego es algo tan importante como nuestra comida y nuestra soberan&iacute;a alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        No debemos dejar pasar la oportunidad de poner en cuesti&oacute;n las pol&iacute;ticas de la UE. Tenemos que exigir cambios reales y de decidir qu&eacute; modelo agroalimentario queremos. Por eso, el pr&oacute;ximo s&aacute;bado 11 de marzo participemos como ciudadan&iacute;a cr&iacute;tica en una Asamblea que va m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites que nos marcan unas instituciones que nunca han sabido estar al servicio de la gente. Ser&aacute; la primera de una serie de asambleas que tienen como objetivo sacar a las calles el debate de la Reforma de la Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n de cara a 2020. Pero no s&oacute;lo entre quien vive en el campo y produce los alimentos, sino entre el conjunto de la sociedad. A la asamblea asistir&aacute;n compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de la sociedad civil, organizaciones campesinas y ganaderas, as&iacute; como a todas las personas preocupadas por la situaci&oacute;n de nuestro mundo rural, por el medioambiente, por el comercio de proximidad y la justicia alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        No podemos permitir que la participaci&oacute;n sea utilizada por Europa para generar un consenso pasivo y deslegitimar el conflicto social. La trama urdida alrededor del campo no es solo mundial, ni las decisiones sobre la PAC se toman s&oacute;lo en Europa. Existen grandes diferencias entre los Estados miembros. Y el nuestro no se ha caracterizado nunca por un reparto justo y equitativo de las ayudas. En Espa&ntilde;a, el 74% de las ayudas de la PAC va a parar a manos de un 13% de los beneficiarios. Siete de las mayores fortunas de Andaluc&iacute;a se embolsan la mayor parte de los fondos. Y s&oacute;lo una de cada 3 personas perceptoras de las ayudas son aut&oacute;nomas agrarias &ndash;es decir, personas que realmente tienen la agricultura como profesi&oacute;n&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Por todo esto es necesario que repensemos la PAC y que hagamos de ella un instrumento v&aacute;lido para la defensa de nuestra agricultura, del medioambiente y de nuestra soberan&iacute;a alimentaria. Y que no siga siendo el caj&oacute;n de dinero del que se alimentan entramados empresariales, como el la mujer del comisario Arias Ca&ntilde;ete y su familia, una de las principales receptoras de las ayudas agrarias en Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Estefanía Torres]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Mar 2017 19:32:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué llevar el debate sobre la Política Agraria Común al conjunto de la sociedad]]></media:title>
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