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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carlos Carnero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carlos_carnero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carlos Carnero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[UE: que la guerra no nos cambie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ue-guerra-no-cambie_129_9976262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bfab179-e1c2-4389-b908-7f3d263f2833_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="UE: que la guerra no nos cambie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La UE ha sido contundente en su reacción a la invasión, pero, al mismo tiempo, debe reflexionar profundamente sobre las implicaciones de esta guerra para su presente y su futuro</p><p class="subtitle">Putin dice que Moscú no será derrotada y Biden responde que no planea atacar Rusia</p></div><p class="article-text">
        El tiempo que dura una guerra es siempre una eternidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde luego en Ucrania, donde el coste humano y material del conflicto armado desatado por la ilegal invasi&oacute;n rusa hace doce meses es dantesco: las decenas de miles de combatientes y civiles muertos o heridos, los millones de refugiados y desplazados y una destrucci&oacute;n cifrada en cientos de miles de millones de euros son argumentos tr&aacute;gicamente evidentes para trabajar por el restablecimiento de la paz sobre la base del cumplimiento del derecho internacional.
    </p><p class="article-text">
        Como ciudadanos de la UE debemos sentirnos especialmente concernidos por una cat&aacute;strofe que tiene lugar en nuestro continente y siega la vida y los proyectos de europeos como nosotros. La Uni&oacute;n ha sido contundente en su reacci&oacute;n a la invasi&oacute;n a trav&eacute;s del apoyo pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y militar a Ucrania, por un lado, y de las sanciones a la Federaci&oacute;n Rusa, de otro. Correcto. Pero, al mismo tiempo, tiene que reflexionar profundamente sobre cuatro implicaciones de esta guerra para su presente y su futuro, evitando que la guerra cambie su naturaleza o su posici&oacute;n de fondo.
    </p><p class="article-text">
        La primera implicaci&oacute;n, sobre su identidad: la respuesta a esta guerra no debe modificar lo que representa la UE como proyecto de paz, alejada de convertirse en una potencia cl&aacute;sica que base su influencia internacional en el poder&iacute;o militar. Tenemos que seguir siendo un poder global relevante por la capacidad de atracci&oacute;n de nuestro modelo -democracia y solidaridad- y nuestra colaboraci&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica de car&aacute;cter abierto y universal, con una pol&iacute;tica exterior centrada en la prevenci&oacute;n de conflictos y la gesti&oacute;n de crisis y un gasto en defensa suficiente y eficaz para garantizar nuestra seguridad. No somos una alianza militar.
    </p><p class="article-text">
        La segunda, sobre su autonom&iacute;a estrat&eacute;gica: la UE debe tener plena capacidad de decisi&oacute;n en todos sus &aacute;mbitos de competencia, estableciendo sus objetivos y los medios para alcanzarlos con independencia de criterio. Tener aliados y socios es imprescindible, pero siempre en pie de igualdad y teniendo antes que nada en cuenta los intereses de su ciudadan&iacute;a y sus Estados miembro. La Uni&oacute;n es una realidad pol&iacute;tica y jur&iacute;dica bien definida, en profundizaci&oacute;n y ampliaci&oacute;n permanentes: confundirla con conceptos geopol&iacute;ticos abstractos -sobre todo de cara a otros continentes- no es precisamente una buena idea.
    </p><p class="article-text">
        La tercera, sobre la seguridad en Europa: construir un marco compartido por todos los pa&iacute;ses europeos, con v&iacute;as efectivas de soluci&oacute;n de diferencias y orientado al desarme -empezando por el nuclear y siguiendo por el convencional- es imprescindible. Conformar un esquema de seguridad din&aacute;mico desde el Atl&aacute;ntico a los Urales sigue siendo una tarea pendiente que la UE deber&iacute;a incluir entre sus prioridades. Apostar por uno excluyente ser&iacute;a un error impropio de la visi&oacute;n europea.
    </p><p class="article-text">
        La cuarta, sobre su relaci&oacute;n global: la UE es exactamente lo opuesto a lo que Europa represent&oacute; para buena parte del mundo durante siglos, es decir, el colonialismo. Bien al contrario, debe ser percibida como una parte del Norte rico y desarrollado -esa es la realidad- empe&ntilde;ada en promover relaciones estables de respeto e igualdad con el resto del Planeta para la consecuci&oacute;n de objetivos compartidos como el desarrollo sostenible y la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, a trav&eacute;s del libre comercio y la cooperaci&oacute;n. Considerar al Sur global como un socio y buscar la convergencia con sus leg&iacute;timas aspiraciones es la opci&oacute;n europea. Ni la divisi&oacute;n del mundo en bloques -en una suerte de retorno a la Guerra Fr&iacute;a- ni el unilateralismo casan con la identidad de la UE.
    </p><p class="article-text">
        Si somos capaces al tiempo de ayudar a Ucrania y de mantener n&iacute;tidos los perfiles propios de la UE -que est&aacute;n en sus or&iacute;genes, su historia y, no lo olvidemos, sus Tratados-, habremos conseguido cumplir con nuestras obligaciones y dar una nefasta noticia a cuantos aut&oacute;cratas gobiernan en el mundo, empezando por el que ha provocado esta guerra: Vlad&iacute;mir Putin.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Carnero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ue-guerra-no-cambie_129_9976262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Feb 2023 21:57:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Crisis Ucrania,Rusia,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Medidas contra la pobreza energética: más allá del bono social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/medidas-pobreza-energetica-alla-social_129_3521112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8ae4f46-27a6-46c3-959a-f31c87760da5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Medidas contra la pobreza energética: más allá del bono social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solucionar la pobreza energética es construir una sociedad menos desigual y más cohesionada. Pero es también una obligación legal</p></div><p class="article-text">
        Resolver el problema de la pobreza energ&eacute;tica en Espa&ntilde;a es no s&oacute;lo una obligaci&oacute;n moral y legal con los m&aacute;s de 5 millones (8% de los hogares) de personas que no pueden mantener su vivienda en condiciones adecuadas de temperatura ni usar energ&iacute;a para iluminarse o cocinar. Es adem&aacute;s una oportunidad de mejorar el funcionamiento de nuestro sistema energ&eacute;tico y cumplir con los acuerdos internacionales de lucha contra el cambio clim&aacute;tico a los que nuestro pa&iacute;s se ha comprometido.
    </p><p class="article-text">
        Es una obligaci&oacute;n moral porque afecta a los m&aacute;s d&eacute;biles de la sociedad: a nuestros mayores (la pobreza energ&eacute;tica es una de las causas de aumento de mortalidad causada por enfermedades cardiovasculares y respiratorias en personas de m&aacute;s de 60 a&ntilde;os en invierno), a nuestra infancia y nuestra juventud (la pobreza energ&eacute;tica provoca falta de concentraci&oacute;n, ansiedad y depresi&oacute;n en este grupo de la poblaci&oacute;n, lo que a su vez genera problemas de aprendizaje y retrasos en el colegio). Afecta m&aacute;s a las personas que viven en viviendas m&aacute;s antiguas, a los que tienen trabajos m&aacute;s precarios o est&aacute;n desempleados y a los hogares con un miembro de la familia enfermo. Afecta a las madres con menores a su cargo, es decir, a m&aacute;s de 1,7 millones de hogares en Espa&ntilde;a. Solucionar la pobreza energ&eacute;tica es construir una sociedad menos desigual y m&aacute;s cohesionada.
    </p><p class="article-text">
        Pero es tambi&eacute;n una obligaci&oacute;n legal. Lo dice la Ley 24/2013 de 26 de diciembre del sector el&eacute;ctrico. Lo dice la Comisi&oacute;n Europea en su &uacute;ltimo paquete de medidas sobre clima y energ&iacute;a. En ambos casos se habla de la necesidad de definir adecuadamente el concepto de consumidor vulnerable de pobreza energ&eacute;tica y de desarrollo normativo para paliar el problema. En esta l&iacute;nea, el Gobierno aprob&oacute; el Real Decreto-ley 7/2016 en diciembre del a&ntilde;o pasado, que modifica los criterios que regulan el acceso al bono social e introduce algunas medidas que tratan de reducir el impacto de la pobreza energ&eacute;tica. Se trata de un modesto primer paso. Sigue pendiente resolver el problema de los hogares que no pueden pagar la factura de electricidad. Adem&aacute;s, no podemos olvidarnos del gas, que no est&aacute; incluido en el bono social, y del que dependen muchas familias para cocinar y calentarse.
    </p><p class="article-text">
        Hay que hacer mucho m&aacute;s para reducir la pobreza energ&eacute;tica en Espa&ntilde;a. A falta de regulaci&oacute;n adecuada en el nivel nacional, los actores relevantes en este terreno (consumidores, empresas energ&eacute;ticas, gobiernos locales, comunidades aut&oacute;nomas, ONG y otros colectivos sociales) se han puesto manos a la obra y han llegado a acuerdos por los que tratan de coordinarse en caso de impago de facturas y evitar cortes de suministro en los casos de hogares de mayor vulnerabilidad. Pero son acuerdos parciales, sin coordinaci&oacute;n entre ellos y que en cualquier caso no cubren a todos los consumidores vulnerables. Ni todas las empresas energ&eacute;ticas han llegado a acuerdos, ni todos los municipios forman parte de alguno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, ha supuesto m&aacute;s carga para los servicios sociales que ya hab&iacute;an sido objeto de recortes en los presupuestos p&uacute;blicos, lo que les sit&uacute;a en una dif&iacute;cil posici&oacute;n para asumir adecuadamente el trabajo extra derivado de estos acuerdos.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los factores m&aacute;s importantes relacionado con la pobreza energ&eacute;tica en Espa&ntilde;a tiene que ver con el precio de la energ&iacute;a, que no ha dejado de subir en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Tiene tambi&eacute;n ver con c&oacute;mo se factura la energ&iacute;a en nuestro pa&iacute;s, con una parte fija muy alta que hace que cualquier medida de ahorro y reducci&oacute;n de consumo energ&eacute;tico tenga muy poca relevancia en la factura final.
    </p><p class="article-text">
        Una mejor regulaci&oacute;n del sistema el&eacute;ctrico en Espa&ntilde;a implicar&iacute;a como resultado que las medidas de ahorro tendr&iacute;an m&aacute;s repercusi&oacute;n en el gasto dedicado a la energ&iacute;a por los hogares (tambi&eacute;n en el nivel empresarial, por cierto), lo que a su vez har&iacute;a m&aacute;s atractivas medidas de rehabilitaci&oacute;n energ&eacute;tica, tan necesarias en Espa&ntilde;a, de las viviendas, especialmente de las m&aacute;s antiguas, que es donde vive el mayor porcentaje de la poblaci&oacute;n vulnerable a la pobreza energ&eacute;tica. Esta mejor regulaci&oacute;n pasar&iacute;a por revisar los conceptos incluidos en el t&eacute;rmino fijo de la factura, el establecimiento de tarifas de consumo progresivas, reducci&oacute;n del 21% de IVA al que estamos pagando la energ&iacute;a y mayor flexibilidad en la potencia contratada, entre otras medidas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, para acabar con la pobreza energ&eacute;tica es necesario aprobar programas de rehabilitaci&oacute;n de viviendas a gran escala, comenzando por los barrios donde se encuentran las viviendas y las familias m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Pero sobre todo hace falta m&aacute;s informaci&oacute;n a los consumidores, capacitaci&oacute;n sobre medidas de ahorro, tipos de tarifas, ayudas existentes y sus derechos. Existe una falta enorme de conocimiento en temas energ&eacute;ticos en Espa&ntilde;a. Queda mucho camino por recorrer en este sentido.
    </p><p class="article-text">
        No podemos dejar de hablar de las energ&iacute;as renovables. Que uno de los pa&iacute;ses con mayor recurso solar de Europa obstaculice el uso de la energ&iacute;a solar para autoconsumo no tiene ning&uacute;n sentido, ni econ&oacute;mico, ni ambiental, ni social. Facilitar el uso de energ&iacute;a solar a nivel hogar reducir&iacute;a de forma importante el presupuesto familiar dedicado a energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Caber recordar que Espa&ntilde;a se ha comprometido, como el resto de la Uni&oacute;n Europea en el marco del Acuerdo de Par&iacute;s, a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero responsables del cambio clim&aacute;tico en un 40% para el a&ntilde;o 2030 tomando como referencia los niveles de 1990. Se ha comprometido tambi&eacute;n a aumentar el uso de energ&iacute;as renovables en el 2030. De momento, no ha cumplido los objetivos de producci&oacute;n marcados para el 2015, tal y como se avisa desde Bruselas.
    </p><p class="article-text">
        La nueva Ley de cambio clim&aacute;tico y transici&oacute;n energ&eacute;tica anunciada por la ministra Garc&iacute;a Tejerina es una oportunidad de oro para poner en marcha todas o gran parte de estas medidas y evitar as&iacute; que haya ciudadanos de primera y de segunda en funci&oacute;n de su acceso a la energ&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Carnero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/medidas-pobreza-energetica-alla-social_129_3521112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Mar 2017 19:34:03 +0000]]></pubDate>
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