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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pedro Chaves Giraldo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pedro_chaves_giraldo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pedro Chaves Giraldo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Listas negras y tasa google: los países de la Unión le pegan un tiro en el pie al proyecto europeo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/listas-negras-union-proyecto-europeo_132_1649860.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6f4896b-e075-448e-8c62-5f6be60f4e5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Listas negras y tasa google: los países de la Unión le pegan un tiro en el pie al proyecto europeo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Consejo rechazó una lista de la Comisión Europea sobre terceros países de riesgo en la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo en la que se había incluído a Arabia Saudí</p><p class="subtitle">El ECOFIN ha decidido dejar en un cajón la llamada "Tasa Google", una modesta propuesta cuyo objetivo no iba mucho más allá de llamar la atención sobre el desequilibrio entre la fiscalidad de las empresas digitales y las empresas de la economía clásica</p><p class="subtitle">Llama la atención la oposición de algunos países a utilizar el marco</p><p class="subtitle">regulador de la Unión Europea para propiciar un control exigente e</p><p class="subtitle">imprescindible sobre los flujos financieros con el fin de garantizar una fiscalidad</p><p class="subtitle">razonable y una lucha efectiva contra la criminalidad fiscal</p></div><p class="article-text">
        En dos semanas los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n han sumado decepci&oacute;n a la decepci&oacute;n y le han echado una mano impagable a la extrema derecha antieuropea. Como dir&iacute;a aquel: con amigos as&iacute;, &iquest;para qu&eacute; necesitamos enemigos?
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as se conoci&oacute; que el Consejo hab&iacute;a rechazado la lista de la Comisi&oacute;n Europea sobre terceros pa&iacute;ses de riesgo en la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo. Esa lista, realizada seg&uacute;n una nueva metodolog&iacute;a basada en expertos independientes, hab&iacute;a colocado en su lugar a Arabia Saud&iacute;: en la lista negra de pa&iacute;ses. Es decir, se trata de un estado que no controla suficientemente la financiaci&oacute;n del terrorismo o el lavado de dinero. Nada que no se sepa, pero por primera vez la Uni&oacute;n, a trav&eacute;s de la Comisi&oacute;n Europea, reflejaba esta evidencia de una manera clara.
    </p><p class="article-text">
        La inclusi&oacute;n en esa lista negra no es que reporte severas restricciones econ&oacute;micas o sanciones de alg&uacute;n tipo. Se trata, m&aacute;s bien, de una condena moral que afecta a la reputaci&oacute;n del pa&iacute;s y que limita su capacidad de acci&oacute;n, puesto que exige a los bancos europeos que negocien con entidades saud&iacute;es, determinado tipo de controles.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, el Consejo decidi&oacute; rechazar la propuesta de la Comisi&oacute;n y neg&oacute; a esta los poderes para liberarse de la tutela de los pa&iacute;ses en la elaboraci&oacute;n de esta lista para el futuro pr&oacute;ximo. Todo un &ldquo;golpe institucional&rdquo; con el objetivo de preservar los intereses econ&oacute;micos de algunos estados y no molestar al buen amigo saud&iacute;. En este punto, el gobierno alem&aacute;n parece haberse empe&ntilde;ado con particular intensidad. Pero para que una noticia mala quede inmediatamente olvidada no hay nada mejor que poner en circulaci&oacute;n una noticia peor.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, este pasado 12 de marzo, el ECOFIN (en el argot, la reuni&oacute;n de los ministros de Econom&iacute;a y Finanzas de la Uni&oacute;n) ha decidido dejar en un caj&oacute;n la llamada &ldquo;Tasa Google&rdquo;, una modesta propuesta cuyo objetivo no iba mucho m&aacute;s all&aacute; de llamar la atenci&oacute;n sobre el desequilibrio entre la fiscalidad de las empresas digitales y las empresas de la econom&iacute;a cl&aacute;sica. La medida propon&iacute;a grabar con una tasa de un 3% a aquellas empresas digitales que operaban en Europa con vol&uacute;menes de negocio global por encima de los 750 millones de euros, de los cuales al menos 50 millones deber&iacute;an facturarse en Europa.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta a la que se quiere responder gira en torno a la modalidad de reparto entre los distintos pa&iacute;ses de la potestad tributaria para someter a gravamen las rentas generadas por actividades transfronterizas en la era digital. Se reconoce, asimismo, el valor de los datos, particularmente de los personales, en la creaci&oacute;n de valor en la nueva econom&iacute;a digitalizada. Los datos son la verdadera materia prima que impulsa la nueva econom&iacute;a y que se encuentra ya ampliamente ramificada y diversificada. En algunos casos, el aprovechamiento de esos datos raya, directamente, con la ilegalidad. O, en otros &mdash;recordemos el caso de Cambridge Analytica&mdash; se hace un uso esp&uacute;reo con una clara finalidad pol&iacute;tica,  siempre al servicio de las clases dominantes y de las viejas o nuevas &eacute;lites pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Estados Unidos como 16 de las principales empresas del sector hicieron una campa&ntilde;a de lobby tan intensa como agresiva con el fin de enterrar la modesta medida propuesta por la Comisi&oacute;n y apoyada por el Parlamento. Y a la misma se han opuesto cuatro pa&iacute;ses europeos (Irlanda, Suecia, Dinamarca y Finlandia) que han hecho, finalmente, fracasar la iniciativa.
    </p><p class="article-text">
        Todo se f&iacute;a ahora a que en el marco de la OCDE pueda consensuarse una regulaci&oacute;n a partir del a&ntilde;o 2020. Esto parece algo te&oacute;ricamente posible y alcanzable, pero la actual administraci&oacute;n Trump sigue confront&aacute;ndose a esta posibilidad y su rechazo puede impedir un acuerdo global y seguir dejando las cosas como est&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La idea de que los pa&iacute;ses pueden, por s&iacute; solos, hacer frente a esta situaci&oacute;n, resulta muy inconsistente. Dada la fluidez de la nueva econom&iacute;a, cualquier intento de acometer medidas fiscales por parte de los pa&iacute;ses sin negociaci&oacute;n y colaboraci&oacute;n con otros socios se antoja entre voluntarista y suicida. Por eso las propuestas de soberanismo econ&oacute;mico y fiscal pueden parecer bien intencionadas pero tienen un recorrido muy corto.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, llama tanto la atenci&oacute;n la oposici&oacute;n de algunos pa&iacute;ses a utilizar el marco regulador de la Uni&oacute;n Europea para propiciar, en un caso, un control exigente e imprescindible sobre los flujos financieros con el fin de garantizar una fiscalidad razonable &mdash;ni siquiera diremos justa&mdash; y una lucha efectiva contra la criminalidad fiscal; y en el otro la UE pod&iacute;a instituirse como una econom&iacute;a que empujara a un acuerdo global que recuperara la capacidad fiscal de los estados y controlase las divergencias fiscales, cada vez mayores, entre la econom&iacute;a cl&aacute;sica y la digital.
    </p><p class="article-text">
        Hay varias razones que pueden ayudarnos a entender la oposici&oacute;n de algunos pa&iacute;ses: el m&aacute;s importante, sin duda, son los intereses inmediatos de los estados cada vez m&aacute;s orientados a mantener l&oacute;gicas competitivas y no colaboradoras incluso en el
    </p><p class="article-text">
        marco de la UE.
    </p><p class="article-text">
        Las dos consecuencias m&aacute;s visibles de estos dos desatinos son, en nuestra opini&oacute;n, el aumento de la desconfianza respecto al papel real de la Uni&oacute;n Europea y de sus utilidades; y, en segundo lugar, la presi&oacute;n creciente para hacer de la UE un proyecto cada vez m&aacute;s intergubernamental y menos supranacional.
    </p><p class="article-text">
        La primera de las consecuencias suministra m&aacute;s combustible a los partidos de la extrema derecha xen&oacute;foba respecto al alejamiento de la Uni&oacute;n Europea del inter&eacute;s y la preocupaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a. Sobre todo, porque tanto la desigual fiscalidad de las empresas, como el tema de la lucha contra los para&iacute;sos fiscales, son temas sobre los que la opini&oacute;n p&uacute;blica europea se ha pronunciado y tiene una opini&oacute;n claramente favorable a que sea abordado al nivel de la propia UE.
    </p><p class="article-text">
        Conviene se&ntilde;alar, no obstante, que es en el nivel intergubernamental en el que se produce el bloqueo y a algunos pa&iacute;ses no parece preocuparles que quien pague la factura de estas desatinadas decisiones sea la Uni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La segunda consecuencia, pone de relieve la presi&oacute;n creciente de los pa&iacute;ses de Visegrado, primero y de otros pa&iacute;ses m&aacute;s centrales de la Uni&oacute;n, como Italia o Alemania, para hacer m&aacute;s intergubernamental la actual Uni&oacute;n Europea. Algunas fuerzas de izquierdas se han sumado gustosas a esta estrategia que, en el actual contexto, no hace sino alimentar el relato del repliegue nacional y de la competencia entre trabajadores de diferentes estados. Querer eludir la l&oacute;gica competitiva y de suma cero &mdash;todos pierden&mdash; del repliegue nacional enunciando conceptos como &ldquo;soberanismo cooperativo&rdquo; o similar son la evidencia de una l&oacute;gica de pensamiento m&aacute;gico cada vez m&aacute;s acusada y cada vez m&aacute;s escapista.
    </p><p class="article-text">
        El Brexit ha puesto de manifiesto que el verdadero proyecto detr&aacute;s de la reivindicaci&oacute;n de &ldquo;volver a tomar el control&rdquo; con el que los conservadores y una parte de la izquierda quisieron vender las bondades democr&aacute;ticas y populares de la salida de la Uni&oacute;n, escond&iacute;a en realidad la voluntad de las clases dirigentes brit&aacute;nicas y de un importante sector de la City de convertir el Reino Unido en un Singapur al otro lado del canal. Una plaza financiera hipertrofiada con una total y completa desregulaci&oacute;n laboral, bajas prestaciones sociales y bajos salarios.
    </p><p class="article-text">
        Si la UE merece salvarse, deber&aacute; cambiar claramente tanto su naturaleza, como la legitimidad de sus instituciones y sus pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Dicho as&iacute; parece un objetivo inalcanzable. Pero la izquierda tiene que decidir si quiere dar esa batalla y combinar en todos los niveles de decisi&oacute;n pol&iacute;tica exigencias de democracia y responsabilidad o dejarse arrastrar por la enso&ntilde;aci&oacute;n de un repliegue nacional que hoy es el nicho pol&iacute;tico de la extrema derecha xen&oacute;foba.
    </p><p class="article-text">
        Malas decisiones como las mencionadas alimentan la desconfianza y refuerzan la evidencia de varias varas de medir en relaci&oacute;n con temas muy sensibles para la ciudadan&iacute;a. De nuestra parte, toca hacer lo posible para hacer visible a quien corresponde la responsabilidad por los desatinos, y en este caso, no es el &uacute;nico, corresponde decir que son los estados y es la intergubernamentalidad la responsable de los dos fiascos. Que cada palo aguante su vela.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma López, Pedro Chaves Giraldo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/listas-negras-union-proyecto-europeo_132_1649860.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Mar 2019 20:36:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Listas negras y tasa google: los países de la Unión le pegan un tiro en el pie al proyecto europeo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Tasa Google]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alivio, reflexión y esperanza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/alivio-reflexion-esperanza_129_3520589.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2350e380-1982-46fb-afc7-95d6033f6145_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alivio, reflexión y esperanza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algo pasa cuando el descontento y la rabia se traducen en un reparto de votos entre los partidos de derechas</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del suspiro de alivio al constatar que el Partido de la Libertad del racista Wilders no gan&oacute; las elecciones celebradas esta semana en los Pa&iacute;ses Bajos, no conviene despreocuparse ante la evidencia de que la derecha avanza y la izquierda retrocede.
    </p><p class="article-text">
        La lectura de los resultados electorales holandeses no es sencilla ya que su sistema de partidos es muy fragmentado; hasta 13 formaciones pol&iacute;ticas han logrado representaci&oacute;n parlamentaria y la complejidad aumenta si observamos su diversidad: conviven partidos de car&aacute;cter religioso con otros que representan a los mayores de 55 a&ntilde;os o un partido multicultural de perfil socialdem&oacute;crata.
    </p><p class="article-text">
        Esta cohabitaci&oacute;n de clivajes pol&iacute;ticos de diferentes &eacute;pocas en la historia del pa&iacute;s es comprensible en el contexto de un sistema electoral proporcional. La novedad del escenario que han dibujado los resultados de estos comicios es la recomposici&oacute;n en el bloque de la derecha (que aumenta tres diputados) frente a una p&eacute;rdida neta de diputados en el bloque de la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos, fundamentalmente, de una debacle sin precedentes de la socialdemocracia holandesa, consecuencia del compromiso de una parte de lo que era el socialismo reformista europeo con las pol&iacute;ticas de austeridad, los recortes sociales y el endurecimiento de las condiciones de acceso e integraci&oacute;n de refugiados e inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        Cabe recordar aqu&iacute; el caso del neerland&eacute;s Jeroen Dijsselbloem, presidente del Eurogrupo y ministro de Finanzas en el segundo gobierno Rutte, quien se caracteriz&oacute; por su posici&oacute;n inflexible y agresiva contra el gobierno griego de Syriza en la negociaci&oacute;n del tercer paquete de ayuda a Grecia. Sus comentarios superaban en exigencias a cualquiera de las instituciones de la Troika y Junker, mientras el Comisario Moscovici se quejaba amargamente del papel jugado por esta instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este ejemplo explica en parte por qu&eacute;, en modo de cr&iacute;tica y desafecto, el electorado socialdem&oacute;crata se ha fragmentado y los apoyos se han repartido entre ecosocialistas, el nuevo partido Denk y el partido liberal, laico y de centro-izquierda D66. Y esta deriva de parte de la socialdemocracia holandesa refleja una tendencia europea.
    </p><p class="article-text">
        Lo que en cualquier an&aacute;lisis es evidente es que la izquierda alternativa no ha recogido ni la desafecci&oacute;n ni el descontento del electorado socialista. Ha perdido terreno social y representaci&oacute;n pol&iacute;tica. Algo pasa cuando el descontento y la rabia se traducen en un reparto de votos entre los partidos de derechas. Antes de las elecciones, un dato ya revelaba ese alejamiento entre la sociedad y nuestras izquierdas, la ca&iacute;da del voto joven a las organizaciones progresistas, que en ocho a&ntilde;os hab&iacute;a pasado de un 44% a un 16%.
    </p><p class="article-text">
        El partido xen&oacute;fobo de Geert Wilders, si bien no ha conseguido su objetivo de ser el primero del pa&iacute;s, s&iacute; ha condicionado poderosamente la agenda pol&iacute;tica. Los temas de la identidad y la integraci&oacute;n se han convertido en los aut&eacute;nticos ejes de campa&ntilde;a, orillando y subordinando otros conflictos y malestares. Aunque el tema europeo no ha sido elemento central de la campa&ntilde;a, no puede obviarse que el Partido de la Libertad aparec&iacute;a hermanado con el franc&eacute;s Front National de Marine Le Pen en su reivindicaci&oacute;n de la salida del euro y, en la pr&aacute;ctica, del desmantelamiento de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la desafecci&oacute;n y el abierto rechazo hacia la UE s&iacute; han crecido en los Pa&iacute;ses Bajos como en el resto de Europa. Y Espa&ntilde;a es un claro ejemplo del posible tr&aacute;nsito de un pa&iacute;s abiertamente europe&iacute;sta hacia esa zona de euroescepticismo.
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n de este breve repaso es que el malestar contin&uacute;a. Las pol&iacute;ticas y las razones que han hecho crecer la rabia sorda contra el sistema siguen presentes y es la extrema derecha quien aparece representando en casi todos los pa&iacute;ses esa voluntad de &ldquo;patear el culo&rdquo; a los de arriba. El crecimiento del malestar est&aacute; asociado a un incremento de la incertidumbre y la inseguridad; a una quiebra de la idea de progreso que ha sido el gran est&iacute;mulo para las pol&iacute;ticas reformistas y de cambio gradual. La p&eacute;rdida de la esperanza en sectores cada vez m&aacute;s significativos de la poblaci&oacute;n se expresa a trav&eacute;s de propuestas que prometen recuperar viejas seguridades. Incluso el eslogan trumpista, &ldquo;volver a hacer grande a Am&eacute;rica de nuevo&rdquo;, tiene ese aroma <em>revival</em> tan propio de las propuestas reaccionarias.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto europeo agoniza entre las manos de quienes dicen estar guard&aacute;ndolo. Las instituciones europeas no parecen conscientes de que la UE corre el riesgo de convertirse en un proyecto sin ciudadan&iacute;a y sin pueblo. Una suerte de despotismo ilustrado al servicio de un mercado irresponsable social y pol&iacute;ticamente. Una UE cada vez m&aacute;s parecida a aquel reino franc&eacute;s cuyo Estado nunca hab&iacute;a sido tan rico y poderoso y cuyo pueblo nunca hab&iacute;a vivido peor.
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil en este contexto dar con las teclas adecuadas para reposicionar en el escenario pol&iacute;tico a la izquierda en condiciones de alternativa cre&iacute;ble. No habr&aacute; estrategias de cambio si no contamos como aliado con un partido reformista fuerte. Necesitamos dar cuenta de la pluralidad intr&iacute;nseca a la izquierda y evitar tanto las estrategias de &ldquo;casa com&uacute;n&rdquo; como las de confrontaci&oacute;n competitiva, ambas sabemos que acaban por dar mayor gloria a la derecha social y pol&iacute;tica. Sobre todo, necesitamos trascender las propuestas que buscan competir con la extrema derecha en el griter&iacute;o contra la UE y en la reivindicaci&oacute;n de una inexistente soberan&iacute;a nacional que nos har&iacute;a, supuestamente, recuperar el control sobre nuestras vidas. Ese es un discurso vac&iacute;o y peligroso.
    </p><p class="article-text">
        La marea negra que ha ido creciendo en Europa durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha tenido menor empuje del previsto en los Pa&iacute;ses Bajos, pero no ha detenido su marcha ni ha sido derrotada. Por ello es una exigencia reflexionar sobre la situaci&oacute;n actual del proyecto europeo y proponer alternativas que superen el actual impasse para, simplemente, tener futuro. Es imprescindible volver a situar temas en la agenda que reinterpreten la cotidianeidad desde otros presupuestos, volver a dotar de significado la realidad. Y la esperanza juega un papel esencial. Sin esperanza no hay proyecto de izquierdas que valga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gaspar Llamazares, Pedro Chaves Giraldo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/alivio-reflexion-esperanza_129_3520589.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Mar 2017 19:21:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alivio, reflexión y esperanza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Holanda,Geert Wilders,Países Bajos,Socialismo]]></media:keywords>
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